{"id":405633,"date":"2024-11-14T08:25:16","date_gmt":"2024-11-14T07:25:16","guid":{"rendered":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?p=405633"},"modified":"2024-08-17T17:26:41","modified_gmt":"2024-08-17T15:26:41","slug":"el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/","title":{"rendered":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II)"},"content":{"rendered":"<ol>\n<li>UNA SINGULAR INSTITUCI\u00d3N<\/li>\n<\/ol>\n<p>Aun cuando pueda parecer fr\u00e1gil la primera forma jur\u00eddica que adopt\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, su evoluci\u00f3n fue cristalizando en una singular pero s\u00f3lida instituci\u00f3n, que no acaba\u00adr\u00eda de encontrar su forma definitiva hasta mediados del siglo XX, cuando fue reconocida la exenci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda y cuando fue englobada entre las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica tras el nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico. A los Fundadores les llev\u00f3 unos a\u00f1os el dar forma a su intuici\u00f3n. La Iglesia tardar\u00eda m\u00e1s de 300 a\u00f1os en encontrar la f\u00f3rmula adecuada. Podemos ver paso a paso el recorrido de ese proceso.<\/p>\n<p>1.- Los Decretos de aprobaci\u00f3n del Arzobispo de Par\u00eds (1646 y 1655)<\/p>\n<p>1.1. El Decreto de aprobaci\u00f3n de 1646<\/p>\n<p>Sabemos por el testimonio de san Vicente que en 1646 las pri\u00admeras Hermanas. adem\u00e1s de servir en distintas cofrad\u00edas de las parroquias de Paris, trabajaba con los enfermos del H\u00f4tel-Dieu con los ni\u00f1os exp\u00f3sitos\u00a0 y con los presos. Y hab\u00eda otras hermanas en el hospital de Antiers, en Richelieu, en Saint-Germanin-en-Laye. en Sed\u00e1n y en el hospital de San Dionisio. Estiman, seg\u00fan esto, san Vicente y santa Luisa que las Hermanas tienen ya una experiencia suficiente y que conviene dotarlas de un Estatuto que las distinga de las Damas de la ridad y les facilite su forma de vida y servicio.<\/p>\n<p>Optaron entonces los Fundadores por pedir al arzobispo de Par\u00eds la aprobaci\u00f3n escrita de vivir en comunidad. Conocemos las dos peti\u00adciones que san Vicente dirigi\u00f3 al arzobispo en 1645 y en 1646. Ambas son iguales salvo la omisi\u00f3n en la segunda de los elogios a las hermanas y sus trabajos que san Vicente hab\u00eda hecho en la primera.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de subrayar que la nueva Cofrad\u00eda es una de las obras que el Arzobispo ha confiado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, y des\u00adpu\u00e9s de dejar constancia de que la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica estaba ase\u00adgurada, san Vicente expresa el deseo de dar mayor movilidad v efi\u00adcacia a las hermanas en su servicio y pide al arzobispo tenga a bien erigir a este grupo de j\u00f3venes y viudas en <em>\u00abCofrad\u00eda de la Caridad de siervas de los pobres enfermos de las parroquias\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El Arzobispo coadjutor, Juan Francisco Pablo de Gondi, firm\u00f3 la aprobaci\u00f3n el 20 de noviembre de 1646, dando a la Cofrad\u00eda el nombre de \u00ab<em>Siervas de los<\/em> <em>pobres de la Caridad&#8217;. <\/em>El Arzobispo deja claro que se pretende un mejor servicio a los pobres, una mejor formaci\u00f3n de las Hermanas <em>y <\/em>una mayor movilidad de las mismas. Se apunta ya desde ahora (sobre todo en la s\u00faplica firmada por san Vicente) la relaci\u00f3n estrecha entre la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y la nueva Cofrad\u00eda. Se refrenda esta f\u00f3rmula jur\u00eddica por ser la figu\u00adra can\u00f3nica menos comprometida en la legislaci\u00f3n vigente sobre las asociaciones femeninas y la que menos sospechas despertaba. Queda claramente determinada la dependencia perpetua de la Cofrad\u00eda del Arzobispo de Par\u00eds y de sus sucesores. Y se conf\u00eda la direcci\u00f3n a Vicente de Ra\u00fal mientras viva.<\/p>\n<p>Con toda probabilidad, san Vicente comunicar\u00eda la aprobaci\u00f3n episcopal a santa Luisa. A las hermanas se la present\u00f3 seis meses m\u00e1s tarde, en la conferencia del 30 de mayo de 1647: <em>\u00abHasta ahora no hab\u00e9is sido un cuerpo separado de las Cofrad\u00edas de las Se\u00f1oras de la Caridad y, ahora, hijas m\u00edas, Dios quiere que se\u00e1is un cuerpo especial&#8230; con sus propios ejercicios y sus funciones particula\u00adres\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Esta aprobaci\u00f3n del arzobispo de Par\u00eds aport\u00f3 indiscutibles valores positivos. En lo can\u00f3nico se consigui\u00f3 lo que se pretend\u00eda: la fundaci\u00f3n de una nueva Cofrad\u00eda, con personalidad jur\u00eddica en el \u00e1mbito diocesano y aut\u00f3noma de las Cofrad\u00edas de la Caridad. Pero santa Luisa encontr\u00f3 algunas dificultades que le turbaron mucho. En el document\u00f3 se omit\u00eda el t\u00edtulo de <em>\u00abHijas de la Caridad\u00bb, <\/em>que ya se usaba en el Reglamento. Pero, sobre todo, le asustaba la dependen\u00adcia perpetua de los Arzobispos de Par\u00eds: \u00bfno podr\u00eda perjudicar en el futuro esta dependencia a la Cofrad\u00eda, ya que daba la posibilidad de salir de la direcci\u00f3n del Superior de la Misi\u00f3n? Con vehemencia, le escribe a san Vicente: \u00ab\u00bf<em>No ser\u00e1 necesario que nos den a su caridad como director perpetuo en esta fundaci\u00f3n? \u2026<\/em><em> En nombre de Dios, padre, no permita que se cuele lo m\u00e1s m\u00ednimo que pueda dar pie para que se salga la Compa\u00f1\u00eda de la direcci\u00f3n que Dios le ha dado; est\u00e9 seguro de que entonces dejar\u00eda de ser lo que ahora es y que los pobres enfermos se quedar\u00edan sin socorrer: y creo que entonces ya no se cumplir\u00eda la voluntad de Dios sobre nosotros.<\/em><\/p>\n<p>La propia reina Ana de Austria, tan pr\u00f3xima a san Vicente, deb\u00eda de ser de ese mismo parecer que santa Luisa, ya que en 1647 dirige una s\u00faplica al Papa pidi\u00e9ndole que <em>\u00abnombre como directores perpetuos de la Cofrad\u00eda o sociedad de sirvientas de los pobres de la Caridad al Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y a sus sucesores en el mismo cargo\u00bb. <\/em>Aparte de los problemas cr\u00ed\u00adticos que este documento suscita en los entendidos y a los que se refiere el P. Meyer en su obra, cabe decir que la s\u00faplica no fue escuchada.<\/p>\n<p>Pero sucedi\u00f3 entre tanto un hecho extra\u00f1o. Seg\u00fan la legislaci\u00f3n vigente en <a href=\"http:\/\/francia.se\/\">Francia, se<\/a> requer\u00eda el placet regio y la aceptaci\u00f3n del Parlamento para la ejecuci\u00f3n de las disposiciones eclesiales. Si las Letras reales estaban preparadas a finales de 1646, las del Parlamento no. Y ocurri\u00f3 lo inexplicable: que la aprobaci\u00f3n arzobis\u00adpal y el reglamento del 1646 se perdieron a ra\u00edz de la muerte del procurador real, Blas M\u00e9liand, y de su secretario. La b\u00fasqueda de esa documentaci\u00f3n no dio fruto. \u00bfSe traspapelaron los documentos de acuerdo con la versi\u00f3n oficial, o hubo inter\u00e9s por parte de santa Luisa en que se perdieran? Sea lo que fuere, el hecho es que se tuvo que comenzar de nuevo con el proceso de aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1.2. El decreto de aprobaci\u00f3n de 1655<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os tard\u00f3 en alcanzarse el nuevo decreto de aproba\u00adci\u00f3n, que fue firmado por el cardenal de Retz y arzobispo de Par\u00eds el 18 de enero de 1655 en Roma, lugar donde se encontraba debido a las intrigas pol\u00edticas del momento. Sin duda que en este tiempo, san Vicente aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para cambiar lo que santa Luisa deseaba que cambiara.<\/p>\n<p>De hecho. en este segundo <a href=\"http:\/\/decreto.se\/\">decreto se<\/a> insiste en la relaci\u00f3n entre la nueva Cfrad\u00eda y la Congregaci\u00f3n. Se explica abundante\u00admente la raz\u00f3n de esta nueva aprobaci\u00f3n, es decir, el extrav\u00edo de los documentos. Y se establece que los Superiores Generales de la Congregaci\u00f3n, sucesores de san Vicente, sean siempre los Directores futuros de la nueva Cofrad\u00eda. Se mantiene, no obstante, que <em>\u00abdicho cofrad\u00eda o sociedad est\u00e9 y siga estando perpetuamente bajo nuestra autoridad y dependencia y la de nuestros sucesores arzobispos de Par\u00eds\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Las reacciones a esta segunda aprobaci\u00f3n fueron positivas por parte de los Fundadores, especialmente de santa Luisa, que hab\u00eda conseguido buena parte de lo que quer\u00eda. El Reglamento anejo al Decreto suprime toda menci\u00f3n de eclesi\u00e1stico alguno designado por el arzobispo para la direcci\u00f3n de la Cofrad\u00eda. Sus atribuciones pasan a manos del superior general, consagrando as\u00ed la autonom\u00eda interna de la comunidad. Las disposiciones de 1655 sobre la direcci\u00f3n de las Hijas de la Caridad quedan, en definitiva, resumidas en dos princi\u00adpios: la suprema jurisdicci\u00f3n del obispo, que el decreto confirma: y la direcci\u00f3n efectiva e inmediata del superior de la misi\u00f3n que los reglamentos determinan. La evoluci\u00f3n posterior de la Cofrad\u00eda lleva\u00adr\u00e1 consigo la eliminaci\u00f3n del primer principio a favor del segundo.<\/p>\n<p>Algunas hermanas, sin embargo, no estaban conformes con parte del decreto. No les agradaba concretamente el nombre de cofrad\u00eda, probablemente porque era muy distinta la realidad que la de quienes eran simples miembros de una cofrad\u00eda. Y as\u00ed se lo hace saber santa Luisa a san Vicente en carta del 7 de agos\u00adto de 1655: \u00ab<em>Ia<\/em> <em>mayor parte de las hermanas sentir\u00e1n repugnancia par esa palabra de cofrad\u00eda sin m\u00e1s\u00bb. <\/em>En otra carta ya citada, santa Luisa defend\u00eda, sin embargo, ese t\u00e9rmino y planteaba expl\u00edci\u00adtamente el tema de la secularidad de la Compa\u00f1\u00eda, usando este mismo vocablo. La sensibilidad de ambos Fundadores por defen\u00adder la \u00absecularidad\u00bb de la Compa\u00f1\u00eda naci\u00f3, pues, en los mismos or\u00ed\u00adgenes y se ha mantenido as\u00ed hasta nuestros d\u00edas. <em>Y <\/em>no se trata tanto, como advierte el P. Flores, de una cuesti\u00f3n jur\u00eddica cuanto sociol\u00f3\u00adgica, es decir, c\u00f3mo las Hijas de la Caridad deben estar presentes en el mundo de hoy\u00bb.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n definitiva por parte del Arzobispo se complet\u00f3 con la llamada <em>\u00abActa de establecimiento de la Compa\u00f1\u00eda\u201d<sup>&#8211;<\/sup>, <\/em>fechada el 8 de Agosto de 1655. Las hermanas aceptaron oficial y comunitariamente la Cofrad\u00eda tal como la hab\u00eda aprobado el Arzobispo y se lo hab\u00eda explicado san Vicente. Las que sab\u00edan escribir firmaron de su pu\u00f1o y letra: las otras trazaron unos signos junto a los cuales otra Hermana escribi\u00f3 sus nombres. Estaban presentes 40 Hermanas con santa Luisa al frente. Despu\u00e9s de la firma de san Vicente, se escri\u00adbieron los nombres de las Hermanas ausentes. En total, sumaban 90 Hermanas. Con la firma de esa Acta se puede decir que se crea entre los Fundadores y las hermanas unos v\u00ednculos jur\u00eddicos que daban firmeza a los v\u00ednculos espirituales, comunitarios y apost\u00f3licos que va ten\u00edan.<\/p>\n<p>Desde el aspecto jur\u00eddico es muy interesante conocer los Estatutos aprobados tambi\u00e9n por el Arzobispo de Par\u00eds. Se trata del primer cuerpo normativo eclesial de la Compa\u00f1\u00eda y su conteni\u00addo va a durar sustancialmente hasta las Constituciones de 1954. En relaci\u00f3n con la forma de gobierno, queda establecido que por mayor\u00eda de votos, cada tres a\u00f1os, en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en pre\u00adsencia del Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n o de un sacerdote de la misma al que \u00e9l delega, las Hermanas elegir\u00e1n a la Superiora y a tres oficiales, que constituir\u00e1n su Consejo. Esa Superiora es la responsable del gobierno de la Cofrad\u00eda junto con el Superior General o con el que haya sido delegado por \u00e9l. Sin entrar en m\u00e1s detalles, s\u00ed que se puede concluir que la influencia de estos Estatutos en toda la legislaci\u00f3n posterior de la Compa\u00f1\u00eda y en la conformaci\u00f3n de tradiciones ha sido decisiva pr\u00e1cticamente hasta hoy.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>LA APROBACI\u00d3N PONTIFICIA DE 1668<\/li>\n<\/ol>\n<p>La aprobaci\u00f3n episcopal de Las Hijas de la Caridad no satisfa\u00adc\u00eda a los Fundadores del todo. Sab\u00edan, por una parte, que lo que es aprobado por un obispo puede ser revisado y revocado por otro. Y estaban convencidos, por otra parte, de la vocaci\u00f3n universal de la Compa\u00f1\u00eda, por lo que necesitaban la aprobaci\u00f3n pontificia. Es por eso por lo que en septiembre de 1659, san Vicente anuncia por carta al P. Jolly, superior de la casa de Roma, el env\u00edo de la documenta\u00adci\u00f3n necesaria para una eventual aprobaci\u00f3n pontificia: <em>\u00abLe enviar\u00e9 el reglamento de las Hijas de la Caridad y la aprobaci\u00f3n que el <\/em><em>se\u00f1or Cardenal Arzobispo de Retz hizo del mismo en Roma, \u00a0una copia de las cartas patentes y de su registro por el Parlamento, a fin de ver c\u00f3mo hay que disponer la aprobaci\u00f3n\u201d. <\/em>Los Fundadores murieron al a\u00f1o siguiente sin haber conseguido esa aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es en tiempo del P. Almeras como Superior General (1661-1672) y de Sor Maturina Gu\u00e9rin como Superiora (1667-1673) cuando se alcanza la aprobaci\u00f3n. El cardenal Louis de Vend\u00f4me\u00a0 hab\u00eda sido enviado a Par\u00eds en calidad de \u201clegado a latere\u201d para sostener al Delf\u00edn como padrino en nombre del Papa Clemente IX. Se le hab\u00edan dado, adem\u00e1s, amplias facultades para resolver algunas cuestiones de disciplina dentro de las \u00d3rdenes religiosas. A \u00e9l se dirigen Sor Maturina y sus Consejeras para que, en nombre del Sumo Pont\u00edfice, les otorgue estas peticiones: que la Compa\u00f1\u00eda sea aprobada o confirmada por su Santidad con los Estatutos y Reglamentos que actualmente tiene, poni\u00e9ndola as\u00ed bajo la protecci\u00f3n de la Santa sede; que el Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n sea el Director o Superior General de la Compa\u00f1\u00eda, porque el Superior General y los Sacerdotes de la Misi\u00f3n han infun\u00addido, desde los or\u00edgenes de la Compa\u00f1\u00eda el esp\u00edritu de la vocaci\u00f3n y mediante ellos se podr\u00e1 progresar en \u00e9l y perfeccionarlo en el futu\u00adro; y que el Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n pueda a\u00f1adir a los Estatutos y Reglamentos las normas que conside\u00adre convenientes para la buena marcha de la Compa\u00f1\u00eda en el futuro.<\/p>\n<p>El 8 de junio de 1668 firmaba el cardenal Vend\u00f3me la aproba\u00adci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda y sus Estatutos. En la aprobaci\u00f3n se respon\u00add\u00eda a las dos primeras peticiones de las Hermanas: que la Compa\u00f1\u00eda fuera aprobada, y que el Superior General de la Misi\u00f3n fuera tam\u00adbi\u00e9n Superior General de las Hijas de la Caridad. Sin embargo, no se dijo nada sobre la tercera petici\u00f3n: que el Superior General pudiera dar normas complementarias a las establecidas. Se guard\u00f3 proba\u00adblemente este silencio para obviar el problema siempre dif\u00edcil de las relaciones entre la jurisdicci\u00f3n de los Superiores y la de los Obispos. De hecho, a lo largo de la historia, y hasta 1946, surgieron en ese campo frecuentes colisiones entre la autoridad del Superior General y la de los Obispos.<\/p>\n<p>En cualquier caso, con esta aprobaci\u00f3n pontificia la Compa\u00f1\u00eda de las _Hijas de la Caridad logr\u00f3 la configuraci\u00f3n can\u00f3nica que ha conservado hasta la actualidad. Por eso, m\u00e1s que el decreto de 1668, son los acontecimientos posteriores los que aclaran retrospectiva\u00admente el alcance de lo aprobado: los Superiores Generales de la Misi\u00f3n dirigen a las Hijas de la Caridad en pac\u00edfica posesi\u00f3n de su poder; falta una reivindicaci\u00f3n seria de su autoridad por parte de los arzobispos de Paris; y la actitud de la Santa Sede ante los conflictos con los Obispos confirma una vez tras otra la autoridad de los Superiores Generales.<\/p>\n<p>El P. Meyer subraya en este contexto que, cotejando el estatuto jur\u00eddico de las Hijas de la Caridad con el derecho de las comunida\u00addes de mujeres sin votos que fue poniendo progresivamente a punto la jurisprudencia de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Religiosos, saltar\u00e1 a la vista su originalidad y su precocidad, y proveer\u00e1 un nuevo ele\u00admento para explicar su car\u00e1cter privilegiado.<\/p>\n<p>Podemos concluir diciendo que jur\u00eddicamente las Hijas de la Caridad dejaron de ser una cofrad\u00eda de derecho diocesano para pasar a ser una Congregaci\u00f3n o Compa\u00f1\u00eda de derecho pontificio. Llegados a este punto, el P. Flores describe can\u00f3nicamente a la Compa\u00f1\u00eda corno <em>\u00abuna Congregaci\u00f3n de mujeres, dedicada al servicio de los pobres, secular, de derecho pontificio, de vida fraterna en com\u00fan, con sus propias normas y bajo la autoridad del Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de la Superiora General, leg\u00edtima\u00admente elegida por los miembros de la misma Congregaci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>EVOLUCI\u00d3N POSTERIOR HASTA LA CONCESION DE LA EXENCI\u00d3N<\/li>\n<\/ol>\n<p>3.1. Evoluci\u00f3n de la jurisprudencia en relaci\u00f3n a la vida consagrada<\/p>\n<p>Aun cuando se manten\u00edan oficialmente en la Iglesia las disposiciones de \u201cCirca Pastoralis\u201d de san P\u00edo V, la forma de vida religiosa sin claustro ni votos solemnes se iba abriendo paso en la Iglesia y gozaba del favor de los fieles por sus muchos beneficios. Muy poco a poco se ir\u00e1 avanzando tambi\u00e9n, desde la tolerancia de esas instituciones, hacia una nueva legislaci\u00f3n m\u00e1s favorable.<\/p>\n<p>Corresponde al gran canonista Benedicto XIV, en su c\u00e9lebre constituci\u00f3n <em>\u00abQuamvis iusto\u201d <\/em>del 30 de abril de 1749, el m\u00e9rito de dar comienzo a lo que ser\u00e1 una nueva legislaci\u00f3n. Referida la constituci\u00f3n a las \u00abDamas Inglesas\u00bb de Mary Ward (l15-l645) muestra la tolerancia oficial de una congregaci\u00f3n con un estilo de vida m\u00e1s amplio que el de las monjas; y establece \u00abcon autoridad pontificia\u00bb una superiora general cuya competencia se extiende a un grupo de casas por encima de las fronteras <a href=\"http:\/\/diocesanas.si\/\">diocesanas, si<\/a> bien esa superiora estar\u00e1 sujeta a la jurisdicci\u00f3n de los ordinarios respectivos.<\/p>\n<p>Al mostrarse tolerante para con una congregaci\u00f3n de hermanas sin clausura, Benedicto XIV mitiga la prohibici\u00f3n de <em>\u00abCirca Pastoralis\u00bb <\/em>y abre oficialmente la v\u00eda a una floraci\u00f3n de institutos femeninos especializados en las obras de educaci\u00f3n y de caridad. De todos modos. mientras la <em>\u00abQuamvis iusto\u00bb <\/em>trazaba para el Instituto de Mary Ward un cuadro jur\u00eddico m\u00e1s positivo pero a\u00fan muy imperfecto. las Hijas de la Caridad segu\u00edan gozando de la uni\u00addad de gobierno en la figura del Superior y la Superiora General, que ejerc\u00edan ese gobierno efectivo de la Compa\u00f1\u00eda sin intervenci\u00f3n de los obispos. La discreci\u00f3n con que atravesaron este momento favoreci\u00f3 el mantenimiento de su \u00abstatus\u00bb privilegiado.<\/p>\n<p>La multiplicaci\u00f3n de Institutos de votos simples y su difusi\u00f3n por numerosas di\u00f3cesis a lo largo del siglo XIX provoc\u00f3 un delicado problema can\u00f3nico: \u00bfc\u00f3mo armonizar el gobierno general del instituto con la jurisdicci\u00f3n de los distintos obispos donde se iba instalando? Despu\u00e9s de muchas experiencias y disposiciones <a href=\"http:\/\/can\u00f3-nicas.la\/\">can\u00f3\u00adnicas, la<\/a> constituci\u00f3n <em>\u00abConditae a Christo\u00bb <\/em>de Le\u00f3n XIII, del 8 de diciembre de 1900, sintetizar\u00e1 todo ese largo recorrido y jurispru\u00addencia y determinar\u00e1 las relaciones de los ordinarios con las Congregaciones de votos simples.<\/p>\n<p>Interesa destacar que se reconoce la autoridad del superior general sobre todas las casas del Instituto por encima de las fronte\u00adras diocesanas. El r\u00e9gimen interno del Instituto corresponde al Superior General con su Consejo, de manera que los obispos no pueden entrar en lo sucesivo en ese campo. Pero se dejan todav\u00eda bajo la jurisdicci\u00f3n de los ordinarios algunos puntos corno el exa\u00admen de los novicios, la presidencia de los cap\u00edtulos generales, la autorizaci\u00f3n para fundar en su di\u00f3cesis, la jurisdicci\u00f3n en materia lit\u00fargica, etc.<\/p>\n<p>Vista esta lenta evoluci\u00f3n del tipo can\u00f3nico de congregaci\u00f3n moderna, hay que destacar c\u00f3mo la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad sigui\u00f3 su curso al margen del derecho bas\u00e1ndose en sus propios estatutos. En una \u00e9poca en que la Santa Sede est\u00e1 buscando el derecho de las congregaciones y apuntando su estructura can\u00f3ni\u00adca para salvaguardar su unidad pese a estar difundidas por diversas di\u00f3cesis, las Hijas de la Caridad disponen ya de una s\u00f3lida organi\u00adzaci\u00f3n con ese esquema, lo cual destaca a\u00fan m\u00e1s la intuici\u00f3n de los Fundadores.<\/p>\n<p>3.2. Controversias sobre la autoridad del Superior General<\/p>\n<p>Pese a la discreci\u00f3n con que la Compa\u00f1\u00eda sorte\u00f3 las circunstan\u00adcias hist\u00f3ricas y can\u00f3nicas que afectaron a las Congregaciones. La cuesti\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n de los ordinarios sobre las Hijas de la Caridad se suscit\u00f3 en varias ocasiones.<\/p>\n<p>El asunto se plante\u00f3 en Francia a ra\u00edz de la Revoluci\u00f3n y los acontecimientos posteriores. En 1792 era suprimida la Compa\u00f1\u00eda, que se vuelve a restablecer en 1800 bajo la direcci\u00f3n de la<\/p>\n<p>cuesti\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n de los ordinarios sobre las Hijas de la Caridad se suscit\u00f3 en varias ocasiones.<\/p>\n<p>El asunto se plante\u00f3 en Francia a ra\u00edz de la Revoluci\u00f3n y los acontecimientos posteriores. En 1792 era suprimida la Compa\u00f1\u00eda, que se vuelve a restablecer en 1800 bajo la direcci\u00f3n de la Madre Deleau por su considerable utilidad social. Cuando en 1804, restau\u00adrada la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Francia&#8217;, el Vicario General, P. Brunet, regresa a Par\u00eds, recibe del Papa la entera direcci\u00f3n de las Hijas de la Caridad, <em>\u00abpues al cargo de Superior General, <\/em>dice el Breve pontificio, <em>va adjunto el cuidado y gobierno de las Hijas de la Caridad donde quiera se erijan o est\u00e9n erigidas&#8217;. <\/em>Pero en 1809 pretende Napole\u00f3n y algunos de los \u00abvicarios mayores\u00bb de Par\u00eds que las Hijas de la Caridad queden bajo la jurisdicci\u00f3n del arzobispo. Se opone la gran mayor\u00eda de las Hermanas con la Madre Beaudouin y el nuevo Vicario General de la Congregaci\u00f3n, P. Hanon, que ser\u00e1 encarcelado. A la ca\u00edda del Emperador, el P. Hanon es liberado (13 de abril de 1814) y trabaja por la unidad. Mientras, la Santa Sede nombra Visitador Apost\u00f3lico de las Hijas de la Caridad al P. D&#8217;Astros, vicario general de Par\u00eds, con la misi\u00f3n de devolver la Compa\u00f1\u00eda a su estado anterior de orden y unidad y confirmando los derechos del P. Hanon. Al final, la autoridad del Superior General de la Misi\u00f3n sobre la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad sali\u00f3 robustecida gracias a la intervenci\u00f3n de la Santa Sede.<\/p>\n<p>El problema se plantea a continuaci\u00f3n en Espa\u00f1a. Influido por distintas personalidades de su Corte, y especialmente por el Arzobispo de Toledo y el Patriarca de las Indias, Fernando VII consigue del Papa P\u00edo VII la Bula <em>\u00abMisericordiae Studium\u00bb <\/em>el 26 de marzo de 1816. En ella se establece que el Noviciado de las Hijas de la Caridad y las hermanas que salgan de \u00e9l, as\u00ed como las casas que fundaren, estar\u00e1n bajo la jurisdicci\u00f3n del arzobispo de Toledo, de manera que ya no se dar\u00e1 m\u00e1s dependencia ni en lo espiritual ni en lo temporal de los cl\u00e9rigos de la Congregaci\u00f3n. Unas nuevas Constituciones regir\u00e1n a las Hermanas. El cisma estaba planteado, pero lo cierto es que afectar\u00e1 por muy poco tiempo al Real Noviciado, a Reus y al Hospital de Incurables. El resto de las casas espa\u00f1olas permanecer\u00e1n fieles al superior de la Misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ante tan escasos resultados, Fernando VII pide al Papa que devuelva a las Hijas de la Caridad al r\u00e9gimen primitivo. Y P\u00edo VII accede a esta nueva s\u00faplica del rey publicando la Bula <em>\u00abPostquam superiori\u00bb <\/em>el 22 de abril de 1818: <em>\u00abNos&#8230; ponemos \u00edntegra y perpe\u00adtuamente a todas y cada una de las hijas de la caridad, su compa\u00ad\u00f1\u00eda y casas en el Reino de Espa\u00f1a, bajo la total superioridad, juris\u00addicci\u00f3n, obediencia y dependencia de la llamada congregaci\u00f3n de sacerdotes seculares de la misi\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal &#8230;\u00bb <\/em>Cinco meses m\u00e1s tarde, la Bula <em>\u00abQuae nobis\u00bb <\/em>mandaba que las Hermanas se rigieran por las antiguas Reglas del Fundador. La lectura posi\u00adtiva de toda esta lamentable situaci\u00f3n es que la Santa Sede viene a reconocer la exenci\u00f3n de las Hijas de la Caridad de Espa\u00f1a con res\u00adpecto a los Obispos, aun cuando no se utilice ese t\u00e9rmino. Una exen\u00adci\u00f3n, por otra parte, que puede deducirse para el resto de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las dos situaciones referidas, a lo largo del siglo XIX fueron varios los obispos deseosos de intervenir en la cuesti\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n sobre las Hijas de la Caridad: el de Agen, Santiago de Chile, San Francisco, etc. Se llega incluso a presentar el asunto al Vaticano I, de manera que el futuro cardenal Manning pidi\u00f3 al Papa que las Hijas de la Caridad fueran consideradas como religio\u00adsas, mientras que algunos obispos propon\u00edan que fueran sustra\u00eddas a la autoridad del Superior General para someterlas a la de ellos. La proposici\u00f3n no fue estudiada, aunque ello dio lugar a que el P. Etienne enviara un <em>\u00abMemorial relativo a las Hijas de la Caridad\u00bb <\/em>con toda la argumentaci\u00f3n requerida. La respuesta de la Santa Sede fue siempre la de mantener el \u00abstatu quo\u00bb y confirmar la jurisdicci\u00f3n del Superior General de la Congregaci\u00f3n sobre las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p>Lo llamativo de todo este proceso es que durante siglo y medio (1668-1816), la Compa\u00f1\u00eda se desarroll\u00f3 sobre la base de sus primi\u00adtivos estatutos. Y cuando aparecen los conflictos o empieza a des\u00adarrollarse el derecho de las Congregaciones, la Santa Sede adopta una clara postura de preocupaci\u00f3n por salvaguardar la peculiar natu\u00adraleza de la Compa\u00f1\u00eda y de prudente espera de una clarificaci\u00f3n general. Ello permit\u00eda prever que futuras decisiones de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Religiosos habr\u00edan de ser favorables a la adapta\u00adci\u00f3n jur\u00eddica de la Compa\u00f1\u00eda a las nuevas categor\u00edas del Derecho Can\u00f3nico.<\/p>\n<p>3.3. El reconocimiento pontificio de la exenci\u00f3n<\/p>\n<p>Es en el siglo XX cuando se llega por fin a delimitar can\u00f3nica\u00admente la situaci\u00f3n de las Hijas de la Caridad en la Iglesia, aunque no sin diversas dificultades. El C\u00f3digo de Derecho de 1917 no resolvi\u00f3 el problema. Algunos Obispos, creyeron tener derecho a visitar can\u00f3nicamente a las comunidades de Hijas de la Caridad. Pero \u00e9stas se opusieron alegando estar exentas de tales visitas. Ante la consulta hecha a Roma por el arzobispo de Colonia, la Congregaci\u00f3n de Religiosos entendi\u00f3 que hab\u00eda llegado el momento de resolver esta cuesti\u00f3n de una vez para siempre y mand\u00f3 hacer un estudio a un grupo de peritos. Se le invita tambi\u00e9n a dar su opi\u00adni\u00f3n al P. Edouard Robert, entonces vicario general al frente de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y de la Compa\u00f1\u00eda (1939-1947), que env\u00eda a Roma una memoria con los puntos esenciales contenidos en memorias anteriores.<\/p>\n<p>La respuesta de la Sagrada Congregaci\u00f3n se produce en la sesi\u00f3n del 15 de junio de 1946 y dice que, si bien consta que el Superior General de las Hijas de la Caridad tiene jurisdicci\u00f3n sobre ellas, no consta que los Obispos no la tengan. Afirma a la vez que se ha de pedir al Papa que conceda la exenci\u00f3n. En audiencia al Cardenal Prefecto de la Congregaci\u00f3n el 12 de agosto de 1946, P\u00edo XII accede al favor de la exenci\u00f3n en el grado m\u00e1s amplio posible dentro del C\u00f3digo de 1917. El Cardenal Lavitrano firma el decreto de exenci\u00f3n el 17 de octubre de 1946<sup>46<\/sup>, exactamente trescientos a\u00f1os despu\u00e9s del primer decreto de aprobaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda por parte del arzobispo de Paris.<\/p>\n<p>Precisamente, en la respuesta cuarta del propio Decreto se esta\u00adblec\u00eda que <em>\u00abconviene que cuanto antes las Constituciones de las Hijas de la Caridad se sometan a la Sagrada Congregaci\u00f3n\u00bb. <\/em>Ya la promulgaci\u00f3n del C\u00f3digo de Derecho de 1917 llevaba consigo la obligaci\u00f3n de acomodar todos los derechos propios a los nuevos c\u00e1nones. La Compa\u00f1\u00eda entraba en el t\u00edtulo XVII del Libro II del C\u00f3digo, que se refiere a las Sociedades de Vida com\u00fan sin votos, por lo que le era necesaria la acomodaci\u00f3n. Pero los Superiores no parec\u00edan tener prisa en hacer ese trabajo y quiz\u00e1 por eso aprovecha la ocasi\u00f3n ahora el Decreto para urgirlo.<\/p>\n<p>El Vicario General, P. Robert, comienza la tarea a principios de 1947. El trabajo es lento porque los Superiores tienen miedo a perder aspectos de la secularidad y parte del poder central mantenido hasta el momento. Con todo, se culmina el trabajo y las Constituciones son aprobadas por el Cardenal Valeri, Prefecto de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Religiosos, el 1 de junio de 1954. Al pro\u00admulgarlas el 27 de septiembre de ese mismo a\u00f1o, el P Slattery, Superior General entonces, reconoc\u00eda que se hab\u00edan introducido en ellas algunas adiciones y cambios, pero que no alteraban la estruc\u00adtura esencial de la Compa\u00f1\u00eda. Estas primeras Constituciones reco\u00adgen en el n\u00famero 1 del cap\u00edtulo primero la exenci\u00f3n como elemen\u00adto propio de la Compa\u00f1\u00eda. Aparecer\u00e1 en adelante subrayada en las otras Constituciones aprobadas (1983 y 2004).<\/p>\n<p>Santiago Azc\u00e1rate Gorri, cm<\/p>\n<p>CEME, 2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNA SINGULAR INSTITUCI\u00d3N Aun cuando pueda parecer fr\u00e1gil la primera forma jur\u00eddica que adopt\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, su evoluci\u00f3n fue cristalizando en una singular pero s\u00f3lida instituci\u00f3n, que no acaba\u00adr\u00eda &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404918,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-405633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"UNA SINGULAR INSTITUCI\u00d3N Aun cuando pueda parecer fr\u00e1gil la primera forma jur\u00eddica que adopt\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, su evoluci\u00f3n fue cristalizando en una singular pero s\u00f3lida instituci\u00f3n, que no acaba\u00adr\u00eda ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-11-14T07:25:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"310\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"163\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II)\",\"datePublished\":\"2024-11-14T07:25:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\"},\"wordCount\":4883,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163\",\"articleSection\":[\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\",\"name\":\"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163\",\"datePublished\":\"2024-11-14T07:25:16+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163\",\"width\":310,\"height\":163},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos","og_description":"UNA SINGULAR INSTITUCI\u00d3N Aun cuando pueda parecer fr\u00e1gil la primera forma jur\u00eddica que adopt\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, su evoluci\u00f3n fue cristalizando en una singular pero s\u00f3lida instituci\u00f3n, que no acaba\u00adr\u00eda ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2024-11-14T07:25:16+00:00","og_image":[{"width":310,"height":163,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II)","datePublished":"2024-11-14T07:25:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/"},"wordCount":4883,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163","articleSection":["Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/","name":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163","datePublished":"2024-11-14T07:25:16+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163","width":310,"height":163},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (II)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaam.jpg?fit=310%2C163","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1Hwt","jetpack-related-posts":[{"id":405630,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-superior-general-de-la-c-m-y-de-las-hh-de-la-c-intuicion-e-institucion-i\/","url_meta":{"origin":405633,"position":0},"title":"EL SUPERIOR GENERAL DE LA C.M. y DE LAS HH. DE LA C.: INTUICI\u00d3N E INSTITUCI\u00d3N (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/11\/2024","format":false,"excerpt":"INTRODUCCI\u00d3N Desde el pasado 30 de noviembre de 2014, estamos celebrando en la Iglesia el A\u00f1o de la Vida Consagrada. \"Es oportuno, escrib\u00eda el Papa Francisco en su carta a los consagrados. que cada familia carism\u00e1tico recuerde este a\u00f1o sus inicios y su desarrollo hist\u00f3rico, para dar gracias a Dios,\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":128927,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-de-marillac-una-mujer-para-nuestro-tiempo\/","url_meta":{"origin":405633,"position":1},"title":"Santa Luisa de Marillac, una mujer para nuestro tiempo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/05\/2025","format":false,"excerpt":"\"Hoy m\u00e1s que nunca , necesitamos, para vivir en esperanza, mirar las estrellas\" E. Tarac\u00f2n. Luisa de Marillac ha sido, es y sigue siendo en la Iglesia una estrella de primera magnitud por la luminosidad de su vida espiritual, por el brillo de su caridad y por el equilibrio y\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":387337,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-santa-luisa\/","url_meta":{"origin":405633,"position":2},"title":"Fechas en la vida de Santa Luisa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/10\/2021","format":false,"excerpt":"1591: Nace el 12 de agosto. Padres desconocidos, ciertamente de la familia Marillac. 1612: Rechazada en las religiosas capuchinas. 1613: Casada el 5 de febrero con Antonio Le Gras. Tuvo un hijo que se llam\u00f3 Miguel. 1625: Muere Antonio Le Gras el 21 de diciembre. Acepta a San Vicente de\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":129146,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-aprobacion-frustrada-de-la-compania\/","url_meta":{"origin":405633,"position":3},"title":"La aprobaci\u00f3n frustrada de la Compa\u00f1\u00eda","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/06\/2025","format":false,"excerpt":"Los antecedentes Desde 1636, y con m\u00e1s realidad desde 1639, las Hijas de la Caridad ten\u00edan una exis\u00adtencia aut\u00f3noma y, en el gobierno de la Compa\u00f1\u00eda, eran independientes de hecho de las se\u00ad\u00f1oras de las Caridades. Desde 1640, los fundadores hab\u00edan ido dando a la Compa\u00f1\u00eda una organizaci\u00f3n y unas\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/10\/ranquines.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":26375,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-carta-0181-al-senor-vicente\/","url_meta":{"origin":405633,"position":4},"title":"Luisa de Marillac, Carta 0181: Al se\u00f1or Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/01\/2011","format":false,"excerpt":"(Noviembre 1646) Se\u00f1or: No se me ocurri\u00f3 preguntarle si deb\u00eda comunicar esto a nuestras Hermanas, y no lo he hecho. Perm\u00edtame que diga a su caridad que la explicaci\u00f3n que se da en nuestro reglamento de Hijas de la Caridad me hace desear se contin\u00fae d\u00e1ndonos este t\u00edtulo que quiz\u00e1\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":404971,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-fidelidad-de-las-hijas-de-la-caridad-viii\/","url_meta":{"origin":405633,"position":5},"title":"La fidelidad de las Hijas de la Caridad (VIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"28\/09\/2023","format":false,"excerpt":"3.- Fidelidad de las Hijas de la Caridad a las intuiciones fundacionales ante los nuevos planteamientos can\u00f3nicos de la Iglesia La Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, considerada como una obra maestra del Esp\u00edritu Santo que inspir\u00f3 a Luisa de Marillac, a Vicente de Pa\u00fal y a las primeras\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=405633"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405634,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405633\/revisions\/405634"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404918"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=405633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=405633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=405633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}