{"id":405218,"date":"2024-05-28T08:43:40","date_gmt":"2024-05-28T06:43:40","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=405218"},"modified":"2023-08-18T20:44:43","modified_gmt":"2023-08-18T18:44:43","slug":"manual-del-visitador-del-pobre-iv","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/","title":{"rendered":"Manual del Visitador del Pobre (IV)"},"content":{"rendered":"<p>De nuestro exterior al visitar al pobre<\/p>\n<p>Hay personas de elevada categor\u00eda, que casi podr\u00eda decirse que se disfrazan para ir a visitar al pobre; tan modes\u00adto es el traje que para esta buena obra usan. Nunca se elo\u00adgiar\u00e1 bastante su conducta, que debe proponerse por mode\u00adlo, ya que no nos atrevemos a imponerla como deber.<\/p>\n<p>Si nos acostumbramos al lujo, nos parece demasiado penoso vestir pobremente, busquemos siquiera para ir a visi\u00adtar al pobre nuestro traje m\u00e1s modesto, m\u00e1s oscuro, negro, si es posible; llevemos algunas horas esta especie de luto por los que sufren sobre la tierra. Poco cuesta abrocharse el frac, la levita o el gab\u00e1n, para ocultar la cadena de oro o los boto\u00adnes de brillantes; poco, bajarse la manga del vestido para ocultar la rica pulsera. Estas precauciones materiales impor\u00adtan m\u00e1s que se piensa: nuestros consejos, nuestros cargos o exhortaciones, pueden perder toda su eficacia; m\u00e1s todav\u00eda: un traje rico, una alhaja preciosa, puede convertirlos a los ojos del pobre en una especie de insulto.<\/p>\n<p>El pobre es muy material: ya sabe que tenemos como\u00addidades, lujo y riquezas; pero mientras no las vea, no le exas\u00adperan: por el contrario, nos agradece que en medio de la for\u00adtuna no olvidemos su desgracia y, cuando \u00e9l no tiene zapa\u00adtos, nos perdona que tengamos coche, si nota, cuando vamos a verle, el polvo o el lodo en nuestro modesto vestido.<\/p>\n<p>iHacen tan mal efecto las sortijas en la mano que se tiende al miserable y la preciosa cartera o el lindo tarjetero de donde se sacan unos bonos que apenas remediar\u00e1n el hambre de un d\u00eda y el reloj que consultamos con impaciencia! Pero necesi\u00adtamos reloj, tenemos precisi\u00f3n de acudir con exactitud a nuestras ocupaciones, a nuestros pasatiempos, a nuestros deberes; todo esto es cierto; mas el pobre, que no compren\u00adde esta necesidad cuando no puede satisfacer las suyas, si le exhortamos para que se resigne con su desnudez o con su hambre, al ver brillar nuestras ricas superfluidades, cuyo valor exagera, es dif\u00edcil que no piense: <em>\u00abi Con el precio de estas alhajas innecesarias pod\u00edas remediar esos males para los que me pides una resignaci\u00f3n imposible!\u00bb. <\/em>Y entonces, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la eficacia de nuestros discursos?<\/p>\n<p>Todo se evita con que dejemos en casa las galas y ricos adornos, con que no llevemos a la de esos miserables dolo\u00adrosos contrastes, que casi podr\u00edan llamarse imp\u00edas profana\u00adciones, porque la modestia de la caridad, lejos de parecer hipocres\u00eda, es un homenaje de respeto tributado al dolor. No hagamos, pues, nada para insultar materialmente al pobre, que, como hemos dicho, es muy material, y \u00e9l nos perdona\u00adr\u00e1 nuestras prosperidades, porque no es suspicaz: no, no lo es, aunque de tal sea acusado por los que no le conocen, por los que se equivocan: no queremos decir por los que le calumnian, porque no podemos creer que haya criaturas tan viles, que merezcan el nombre de <em>calumniadores de la desgracia.<\/em><\/p>\n<p>Hemos de entrar en la casa del pobre sin dar a entender que nos molestan el calor o el fr\u00edo, el viento o la lluvia, no nos fatiga la mucha escalera, ni ninguna otra incomodidad que sea preciso arrostrar para visitarle. Nos hemos de sentar en cualquier parte, sin reparar si podemos o no mancharnos. Hemos de dominar la mala impresi\u00f3n que nos produce la falta de aseo, el respirar un aire viciado, y conducirnos, en fin, de modo que parezca que estamos all\u00ed como en nuestra propia casa, sin que nada nos choque ni nos moleste. Esto importa mucho porque hay molestias que, no compren\u00addiendo el pobre que lo sean. las califica de exageraciones pueriles, de refinamientos hijos de la mucha riqueza y de la poca caridad. Adem\u00e1s, para que el pobre nos ame, sin lo cual no podemos consolarle ni corregirle: para que agradezca el bien que le hacemos, para que lo sienta, es preciso que no se lo hagamos sentir, que parezca que lo ignoramos, y entonces lo comprender\u00e1 mejor.<\/p>\n<p>Sin usar de una urbanidad exagerada y rid\u00edcula, hemos de ser muy atentos con el pobre: esto le lisonjea y le eleva a sus propios ojos, cosa muy importante, porque el origen de sus muchos extrav\u00edos es la fatal de dignidad y de aprecio de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Cuando nos ofrece su silla vieja, o nos limpia el asiento, o se duele de no tener ninguno que ofrecernos, o nos encar\u00adga que no nos caigamos por la escalera, debemos manifestar de una manera expansiva y cordial nuestra gratitud por estas atenciones.<\/p>\n<p>No hemos de limitarnos a ser atentos con el pobre que vamos a visitar. Debemos saludar cort\u00e9smente a todos los de la casa que hallemos al paso y acariciar a los ni\u00f1os y terciar en sus disputas y hac\u00e9rnoslos propicios con alguna frusler\u00eda.<\/p>\n<p>Por regla general, en casa donde hay un pobre, hay muchos, y alguno tal vez m\u00e1s necesitamos moral o material\u00admente de nuestros auxilios, que el que vamos a visitar: si nuestra caridad no es expansiva y afectuosa, no lo sabremos, perdiendo la ocasi\u00f3n de hacer un gran bien o evitar un mal grave. Adem\u00e1s, nuestros pobres necesitan a veces una vigi\u00adlancia, que no podemos ejercer sin auxiliares. Tal vez quieren enga\u00f1arnos, y nos enga\u00f1ar\u00e1n si entre sus vecinos no hay alguno que pueda y quiera decirnos la verdad.<\/p>\n<p>Por nuestra dulzura, por nuestra caridad expansiva, debemos establecer relaciones ben\u00e9volas con todos los pobres que rodean al nuestro; debemos procurar que se forme en derredor de \u00e9l una atm\u00f3sfera de cari\u00f1o o de respe\u00adto, que para cualquier cosa que intentemos ha de ser un auxiliar poderoso. A veces, en esas casas en que, por una des\u00adgracia nunca bastante deplorada, se hallan reunidos el vicio, la miseria y el crimen, hallaremos a nuestro paso figuras siniestras, miradas torvas, prontas a saludarnos con una mal\u00addici\u00f3n: no nos desalentemos, nuestra dulzura acabar\u00e1 por triunfar de su aspereza; rara vez el coraz\u00f3n de un hombre es tan duro que, toc\u00e1ndole con la vara m\u00e1gica de la caridad, deje de brotar en \u00e9l alg\u00fan buen sentimiento.<\/p>\n<p>Sin tener el aire de suspicaces escudri\u00f1adores, hemos de observar todo lo que hay en la habitaci\u00f3n del pobre, porque los objetos materiales pueden servir muchas veces como indicios o pruebas de alg\u00fan hecho importante. Restos de ali\u00admentos o bebidas, que anuncian falta de orden o de obe\u00addiencia a los preceptos m\u00e9dicos; una prenda de vestir, un bast\u00f3n, un pa\u00f1uelo, una punta de cigarro, que indican haber estado all\u00ed una persona que nos dicen que no ha ido; una baraja, un arma, un libro donde no hay quien tenga tiempo para leer o quien sepa, mil objetos materiales, en fin, pueden ayudarnos en nuestras investigaciones. Para que \u00e9stas no pongan en guardia al pobre, debemos empezar por notar objetos indiferentes, un espejillo, una estampa, colgados en la pared, cualquier chucher\u00eda en una vieja rinconera, o sobre una tosca mesa. Reparemos en \u00e9stas y otras cosas, no con aire de vana curiosidad, sino como quien toma inter\u00e9s por todo lo que rodea al que quiere consolar. Una barajita rota, que nos encargamos de mandar componer, nos pondr\u00e1 en cami\u00adno de hacer sin violencia observaciones sobre un libro inmo\u00adral o una l\u00e1mina obscena. Hemos de conducirnos de tal modo, que el pobre no diga: <em>\u00abEn todo se mete\u00bb; <\/em>sino <em>\u00abDe todo se ocupa\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Concepci\u00f3n Arenal<\/p>\n<p>Bilbao 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De nuestro exterior al visitar al pobre Hay personas de elevada categor\u00eda, que casi podr\u00eda decirse que se disfrazan para ir a visitar al pobre; tan modes\u00adto es el traje que para esta buena obra &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":405207,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-405218","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"De nuestro exterior al visitar al pobre Hay personas de elevada categor\u00eda, que casi podr\u00eda decirse que se disfrazan para ir a visitar al pobre; tan modes\u00adto es el traje que para esta buena obra ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-05-28T06:43:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"537\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"302\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Manual del Visitador del Pobre (IV)\",\"datePublished\":\"2024-05-28T06:43:40+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\"},\"wordCount\":1302,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302\",\"articleSection\":[\"Formaci\u00f3n Vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\",\"name\":\"Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302\",\"datePublished\":\"2024-05-28T06:43:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302\",\"width\":537,\"height\":302},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Manual del Visitador del Pobre (IV)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos","og_description":"De nuestro exterior al visitar al pobre Hay personas de elevada categor\u00eda, que casi podr\u00eda decirse que se disfrazan para ir a visitar al pobre; tan modes\u00adto es el traje que para esta buena obra ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2024-05-28T06:43:40+00:00","og_image":[{"width":537,"height":302,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Manual del Visitador del Pobre (IV)","datePublished":"2024-05-28T06:43:40+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/"},"wordCount":1302,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","articleSection":["Formaci\u00f3n Vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/","name":"Manual del Visitador del Pobre (IV) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","datePublished":"2024-05-28T06:43:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","width":537,"height":302},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-iv\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Manual del Visitador del Pobre (IV)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1HpM","jetpack-related-posts":[{"id":131266,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-y-virtudes-del-sr-sen-just-y-ix\/","url_meta":{"origin":405218,"position":0},"title":"Vida y Virtudes del sr. Sen-Just ( y IX)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"15\/09\/2014","format":false,"excerpt":"DE OTRAS VIRTUDES QUE RESPLANDECIERON EN FRANCISCO No si\u00e9ndonos posible tratar de cada una de las virtudes de Francisco, por no consentirlo la estrechez de los l\u00edmites que nos hemos propuesto, habremos necesariamente de ce\u00f1irnos a referir aqu\u00ed, en pocas palabras, lo que de ellas sabemos, para no privar a\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"ESCUDOCM","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/09\/ESCUDOCM.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":405222,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-vi\/","url_meta":{"origin":405218,"position":1},"title":"Manual del Visitador del Pobre (VI)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"02\/06\/2024","format":false,"excerpt":"De la habitaci\u00f3n del pobre y de su vestido Sin necesidad de dinero podemos hacer mucho bien al pobre, aun materialmente. La miseria produce, entre otros Males, una apat\u00eda, que parece preferir los dolores al trabajo de buscarles remedio, y un abandono que la caracteriza siempre y en todas partes.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":387367,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-preambulo\/","url_meta":{"origin":405218,"position":2},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (Pre\u00e1mbulo)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"25\/04\/2016","format":false,"excerpt":"Or\u00edgenes de las Hijas de la Caridad. Corr\u00eda el primer tercio del siglo XVII y San Vicente de Pa\u00fal, cual otro Mois\u00e9s, hab\u00eda querido ya con la vara m\u00e1gica de su caridad, la fr\u00eda roca del egoismo de aquella sociedad tan olvidada de los pobres. Un r\u00edo de misericordia se\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130265,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-09\/","url_meta":{"origin":405218,"position":3},"title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (09)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"03\/03\/2015","format":false,"excerpt":"EL Se\u00f1or echar\u00e1 la bendici\u00f3n sobre todas las obras de tus manos. (Deuteronomio, XXVIII.) LOS territorios que primero visit\u00f3 Santa Luisa en sus funcio\u00adnes de caridad fueron los establecidos en los dominios de la casa de Gondi, en Montmirail. En su porte distinguido podr\u00eda adivinarse algo de la belleza delicada\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"OLYMPUS DIGITAL CAMERA","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac-300x248.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":405236,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/manual-del-visitador-del-pobre-xiii\/","url_meta":{"origin":405218,"position":4},"title":"Manual del Visitador del Pobre (XIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"16\/06\/2024","format":false,"excerpt":"De la prudencia en la limosna Como nadie se recela de sus buenos sentimientos, son m\u00e1s dif\u00edciles de evitar los males que de ellos pueden venir. Es una cosa tan santa y tan dulce dar limosna, que una vez ave\u00adriguada la verdadera necesidad, podemos seguir los impulsos de nuestro coraz\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaj.jpeg?fit=537%2C302&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":387851,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-conversion-1610-1612\/","url_meta":{"origin":405218,"position":5},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de conversi\u00f3n (1610-1612)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"11\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Vicente de Pa\u00fal en Par\u00eds Vicente regresa de Roma. Vuelve a Francia. Pero, en vez de quedarse en Toulouse o en Dax, se establece en Par\u00eds. Par\u00eds es la ciudad capital del reino. Es el poder. La influencia. En Par\u00eds, est\u00e1 la corte. El trae un mensaje para el Rey\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405218","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=405218"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405218\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405219,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405218\/revisions\/405219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/405207"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=405218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=405218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=405218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}