{"id":404716,"date":"2023-06-28T08:17:32","date_gmt":"2023-06-28T06:17:32","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=404716"},"modified":"2023-01-17T20:19:13","modified_gmt":"2023-01-17T19:19:13","slug":"san-vicente-y-la-obra-de-los-galeotes-iv","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-y-la-obra-de-los-galeotes-iv\/","title":{"rendered":"San Vicente y la obra de los galeotes (IV)"},"content":{"rendered":"<ol start=\"3\">\n<li>ACERCAMIENTO CON MIRADA COMPASIVA DEL CORAZ\u00d3N<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hay una semejanza clara entre la escena que nos describe el libro del \u00c9xodo en la vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s y la respuesta de Vicente de Pa\u00fal ante la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n e impiedad de los galeotes. El pueblo israelita vive sometido a trabajos forzados por los egipcios y era tratado de forma inhumana. Yav\u00e9 lleno de compasi\u00f3n se compadece de su pueblo y llama a Mois\u00e9s para liberarlos. Mois\u00e9s se acerc\u00f3, primero a Dios y seguidamente acept\u00f3 la misi\u00f3n de liberaci\u00f3n confiada por Yav\u00e9. Lo mismo hizo Vicente de Pa\u00fal, tras su conversi\u00f3n en 1617. Como hiciera Moi\u00ads\u00e9s con el fara\u00f3n, Vicente se vuelve al se\u00f1or General de Galeras para pedirle humanizaci\u00f3n y trato digno para los galeotes. As\u00ed lo nana con sencillez y concisi\u00f3n Abelly:<\/p>\n<p><em>\u00abVi\u00e9ndolos en semejante miseria, inform\u00f3 de todo al se\u00f1or General de las Galeras y le record\u00f3 que aquella pobre gente le pertenec\u00eda, y que, en espera de que los llevaran a las galeras, correspond\u00eda a su caridad tener alg\u00fan cuidado de ellos. Le propuso al mismo tiempo un medio para <\/em><em>asistirlos corporal y espiritualmente, cosa que el virtuoso Se\u00f1or lo apro\u00adb\u00f3 todo encantado y le concedi\u00f3 plena autoridad para realizarlo. Alqui\u00adl\u00f3 expresamente una casa en el barrio de Saint Honor\u00e9, cerca de la igle\u00adsia de san Roque, para poder alojar all\u00ed a los pobres forzados bien custodiados. Y actuando con grand\u00edsima diligencia, logr\u00f3 que la casa estuviera lista para recibirlos el mismo a\u00f1o de 1622; y all\u00ed los llevaron de inmediato. Fue en ese lugar donde adquiri\u00f3 toda su grandeza la cari\u00addad del se\u00f1or Vicente, testimoniando toda clase de buenos servicios a aquellos pobres abandonados: los visitaba muy a menudo, los instru\u00eda, los consolaba, los dispon\u00eda para hacer una buena confesi\u00f3n general, les administraba los sacramentos. Y no contento con preocuparse de sus almas, atend\u00eda tambi\u00e9n al alivio de sus cuerpos, y hasta, a veces, se encerraba con ellos y all\u00ed permanec\u00eda para prestarles m\u00e1s atenciones, y darles m\u00e1s consuelos. Eso mismo hac\u00eda cuando se tem\u00edan enfermedades contagiosas: el amor a aquellos pobres le hac\u00eda olvidarse de s\u00ed mismo, y de su propia conservaci\u00f3n, para darse totalmente a ellos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El movimiento de compasi\u00f3n que ard\u00eda en su coraz\u00f3n le llev\u00f3 a moverse y actuar <em>con grand\u00edsima diligencia, <\/em>constata Abelly. Cuando se ve\u00eda obligado a ausentarse por otros asuntos, encarga\u00adba de su cuidado a dos buenos y virtuosos sacerdotes: el se\u00f1or Antonio Portail y el se\u00f1or Belin, capell\u00e1n de la casa de Gondi en Villepreux. Ambos viv\u00edan en el hospital de los forzados y all\u00ed celebraban la Santa Misa, para atender piadosamente a los forza\u00addos. <em>\u00abAl a\u00f1o siguiente, 1623, trasladaron las galeras de Marse\u00adlla a Burdeos por causa de la guerra contra los hugonotes atrin\u00adcherados en La Rochela. El se\u00f1or Vicente emprendi\u00f3 un viaje a Guyena, con el fin de prestar en aquella provincia los mismos servicios ofrecidos en Marsella y Par\u00eds. Llegado a Burdeos, se puso de acuerdo con un grupo de religiosos de diferentes \u00f3rde\u00adnes; y una vez distribuidos y puestos a trabajar dos en cada galera, dieron una misi\u00f3n y prepararon a aquella pobre gente a reconciliarse con Dios por medio de una buena confesi\u00f3n gene\u00adral, y a someterse en todo a su voluntad, aceptando sus penas con paciencia y para satisfacci\u00f3n de sus pecados. El se\u00f1or <\/em><em>Vicente gan\u00f3 a un turco para Dios y para la Iglesia, lo llev\u00f3 a Par\u00eds y lo present\u00f3 al se\u00f1or General, que lo recibi\u00f3 con gran contento\u00bb. <\/em>Le pusieron en el bautismo el nombre de Luis y lleg\u00f3 a ser un testigo firme de la Fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>La compasi\u00f3n de Vicente hacia los galeotes es eficaz y orga\u00adnizada. Logra convencer al General para que los detenidos de Par\u00eds fueran trasladados a un edificio m\u00e1s habitable del faubourg Saint Honor\u00e9, cerca de la iglesia de san Roque, donde los presos empezaron a recibir comida m\u00e1s sana y abundante. A iniciativa suya, el obispo de Par\u00eds public\u00f3 un decreto en el que ordenaba a p\u00e1rrocos, vicarios y predicadores que exhortaran a los fieles a colaborar en el alivio de los condenados a galeras. Vicente sigui\u00f3 visitando las c\u00e1rceles y desplegando su celo con predica\u00adciones misioneras que tuvieron gran \u00e9xito pastoral. Hubo con\u00adversiones ruidosas, tanto m\u00e1s sinceras cuanto menos esperadas de poder recibir recompensa (liberaci\u00f3n o alivio de la condena), que el predicador se guardaba bien de prometer.<\/p>\n<p>En este ambiente se sit\u00faa un hecho dudoso de veracidad his\u00adt\u00f3rica, seg\u00fan el cual Vicente habr\u00eda ocupado por alg\u00fan tiempo el puesto de un galeote, liberando a \u00e9ste para que pudiera socorrer a su familia. El relato ha sido afirmado por diversos testigos en el proceso de beatificaci\u00f3n, pero ha despertado siempre las dudas de sus bi\u00f3grafos&#8230; El mismo Abelly, su primer narrador, deja ya entrever cierta vacilaci\u00f3n. Collet se hace cargo de ella para combatirla vigorosamente. La controversia ha continuado des\u00adpu\u00e9s hasta los tiempos del P. Pedro Coste, ya en el siglo XX. Tomado en su versi\u00f3n m\u00e1s radical, como ocupaci\u00f3n efectiva del puesto del forzado y liberaci\u00f3n de \u00e9ste con la complicidad de los vigilantes inmediatos, la narraci\u00f3n parece inveros\u00edmil. Entendi\u00adda como un impulso repentino que lanzara a Vicente a sentarse en el banco de un galeote extenuado por el esfuerzo para ahorrar\u00adle a \u00e9ste unos cuantos latigazos, puede ofrecer visos de probabi\u00adlidad. As\u00ed lo recoge el director del film Monsieur Vincent y as\u00ed tienden a explicarla los bi\u00f3grafos modernos, prendados de la belleza del rasgo, tan conforme, por lo dem\u00e1s, con la ardorosa caridad de Vicente.<\/p>\n<p>Un escritor actual, Giorgio Nardone, psic\u00f3logo y terapeuta italiano, ha estudiado el efecto sanador que tiene la mirada com\u00adpasiva. Su obra lleva por t\u00edtulo: <em>La mirada del coraz\u00f3n. <\/em>Vicen\u00adte de Pa\u00fal tiene esa mirada compasiva que acoge, cura y sana las heridas de tipo f\u00edsico y moral. Su mirada compasiva y su palabra misericordiosa reta a otras personas a implicarse en favor de los pobres forzados:<\/p>\n<ul>\n<li>En las misiones de Marsella y Burdeos implic\u00f3 a muchos sacerdotes diocesanos y religiosos de diferentes Congre\u00adgaciones.<\/li>\n<li>Desde 1630 interesa a las Caridades en la visita a los pobres forzados y de manera especial implica a Luisa de Marillac y su amiga Isabel du Fay. Lo mismo hace con el p\u00e1rroco de san Nicol\u00e1s de Chardonet como capell\u00e1n de la Tournelle desde 1632.<\/li>\n<li>En 1634 formaliza el convenio que define la responsabili\u00addad de la parroquia de san Nicol\u00e1s de Chardonet sobre la prisi\u00f3n de los galeotes. San Vicente, respetuoso con las disposiciones legales, dispone el camino m\u00e1s conforme con ellas: el cuidado de los galeotes ser\u00e1 competencia de un organismo parroquial, la cofrad\u00eda de la Caridad.<\/li>\n<li>En 1640 logr\u00f3 que la hija de Claudio Cornuel, antiguo intendente de Hacienda y presidente de la C\u00e1mara de Comercio, dejase a favor de la asistencia caritativa a los pobres forzados una renta de seis mil libras.<\/li>\n<li>En la Conserjer\u00eda encontramos dos de las primeras Hijas de la Caridad para preparar el caldo de los enfermos, as\u00ed como los remedios oportunos. Y ellas ser\u00e1n las que atien\u00addan a los galeotes de la Tournelle.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Eran muchas las personas y asociaciones que se empezaron a preocupar por los galeotes. Los socios de la Compa\u00f1\u00eda del San\u00adt\u00edsimo Sacramento lucharon por suprimir los abusos m\u00e1s graves con los forzados, sobre todo la injusta prolongaci\u00f3n de las con\u00addenas. Adem\u00e1s influyeron para que se mejorara el trato, a cuyo fin costeaban el sueldo de guardianes suplementarios para que los prisioneros pudieran pasear por el patio; pagaban caldos y medicinas, ya que la administraci\u00f3n no les daba m\u00e1s que pan y agua, y pusieron a su disposici\u00f3n los servicios espirituales de un capell\u00e1n. Esta \u00faltima medida ofendi\u00f3 a los p\u00e1rrocos de la capi\u00adtal, que se consideraban responsables de las prisiones situadas en sus feligres\u00edas. La c\u00e1rcel de los galeotes pertenec\u00eda a San Nico\u00adl\u00e1s de Chardonnet, que ten\u00eda asignada expresamente la capella\u00adn\u00eda de los forzados mediante ordenanza episcopal de 1634. Un sacerdote de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n era el encargado del servicio espiritual, los Hermanos de la disciplina y del servicio materia1<sup>21<\/sup>. A partir de esta ordenanza, la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsi\u00admo Sacramento puso fin a sus actividades espirituales, pero no a la ayuda econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En 1643, exist\u00edan en Par\u00eds seis grupos que se interesaban por los presos, alentados por el testimonio de Vicente de Paul:<\/p>\n<ul>\n<li>La Congregaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora, establecida en la Casa Profesa de los Padres Jesuitas.<\/li>\n<li>Las Cofrad\u00edas de la Caridad de las parroquias de san Nico\u00adl\u00e1s y san Roque<\/li>\n<li>La Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento que trabaj\u00f3 mucho en mejoras la situaci\u00f3n de las c\u00e1rceles.<\/li>\n<li>La Asociaci\u00f3n creada para ocuparse de los presos que solamente cumpl\u00edan penas por delitos de deudas contra\u00ed\u00addas y no pagadas.<\/li>\n<li>La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y las Hijas de la Caridad que ofrec\u00edan cuidados f\u00edsicos y espirituales. El P. Luis Robiche, sacerdote de la C. M., muri\u00f3 en enero de 1643 como buen obrero de Jesucristo, mientras trabajaba en catequizar, predicar, confesar y consolar en las galeras de Marsella a los pobres forzados, especialmente a los que se encontraban enfermos.<\/li>\n<li>Efectos m\u00e1s duraderos tuvo la iniciativa de san Vicente en favor de los galeotes de Marsella: la construcci\u00f3n de un hospital, iniciada enseguida bajo los auspicios del General de las galeras. Desgraciadamente, el proyecto qued\u00f3 interrumpido muy pronto por falta de fondos y no volvi\u00f3 a reanudarse hasta veinticinco a\u00f1os m\u00e1s tarde<sup>23<\/sup>. San Vicente escoger\u00e1 un sacerdote serio y dis\u00adcreto para los presos de Marsella, el P. Luis Robiche, nacido en Reuil-le-Fert\u00e9 (Seine-et-Marne) que entr\u00f3 ya sacerdote en la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n el 31 de octubre de 1643, a los 33 a\u00f1os, y muri\u00f3 en Marsella dos a\u00f1os despu\u00e9s contagiado por los pobres forzados enfermos de las galeras.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El se\u00f1or Vicente no era el capell\u00e1n general que s\u00f3lo ordena\u00adba y dirig\u00eda, iba por delante con su testimonio de servicio y entrega. Se ocupaba personalmente, siempre que pod\u00eda, de los presos que depend\u00edan del Priorato de san L\u00e1zaro, muchos de ellos locos y <em>\u00abgentes de mala condici\u00f3n\u00bb. <\/em>Hay que tener presente que durante alg\u00fan tiempo, a partir de 1637, se internaron all\u00ed tam\u00adbi\u00e9n algunos sacerdotes vagabundos o escandalosos&#8230; por malas costumbres, libertinaje, alcoholismo o excesiva prodigalidad&#8230;; hab\u00eda entre ellos hijos de familias notables de Francia, en n\u00famero de 50 a 60. Todos eran visitados y consolados por el santo.<\/p>\n<p>Alent\u00f3 y motiv\u00f3 a Luisa de Marillac para que iniciase la visi\u00adta a los galeotes desde su parroquia, san Nicol\u00e1s de Chardonet: <em>\u00abLa caridad con esos pobres forzados es de un m\u00e9rito incompa\u00adrable delante de Dios. Ha hecho bien en asistirles, y har\u00e1 bien si lo sigue haciendo en la forma que pueda hasta que yo tenga la oportunidad de ir a verla, que ser\u00e1 dentro de dos o tres d\u00edas. Piense un poco si podr\u00eda encargarse de ellos la caridad de san Nicol\u00e1s, al menos por alg\u00fan tiempo; usted les ayudar\u00e1 con el dinero que queda. Pero \u00a1qu\u00e9 se le va a hacer! Esto es dif\u00edcil, y es lo que me hace lanzar a la aventura este pensamiento en su esp\u00edritu\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>A la muerte de Sor B\u00e1rbara, una de las primeras empleadas en el cuidado y servicio de los galeotes, san Vicente destac\u00f3 emo\u00adcionado el temple de su esp\u00edritu en el servicio a los galeotes y escucha emocionado los testimonios de las Hermanas: \u00abYo <em>viv\u00ed en los galeotes con ella. Ten\u00eda mucha paciencia para soportar las dificultades con que all\u00ed se tropieza por causa del mal humor de aquellas personas. Pues, a pesar de que algunas veces se irri\u00adtaban con ella, hasta llegar a tirarle el caldo y la carne, dici\u00e9n\u00addole todo lo que les suger\u00eda la impaciencia, ella lo sufr\u00eda sin decir nada y lo volv\u00eda a recoger con mansedumbre, poni\u00e9ndoles tan buena cara como si no le hubieran hecho ni dicho nada\u00bb. \u00abY no solamente eso, sino que en cinco o seis ocasiones impidi\u00f3 que les pegaran los guardias\u00bb. <\/em>El fundador aprovecha la ocasi\u00f3n para motivar a las dem\u00e1s: <em>\u00abHijas m\u00edas, como todas las que est\u00e1is aqu\u00ed pod\u00e9is ser llamadas a servir a esas pobres gentes, aprended de vuestra hermana la lecci\u00f3n de c\u00f3mo ten\u00e9is que portaron no solamente en los galeotes, sino en cualquier otro sitio; aprended de nuestra hermana c\u00f3mo hay que soportar a los pobres con paciencia\u00bb. <\/em>Y efectivamente, el ejemplo de B\u00e1rbara hab\u00eda sido estimulador para todas.<\/p>\n<p>CEME<\/p>\n<p>M\u00aa \u00c1ngeles Infante<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ACERCAMIENTO CON MIRADA COMPASIVA DEL CORAZ\u00d3N Hay una semejanza clara entre la escena que nos describe el libro del \u00c9xodo en la vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s y la respuesta de Vicente de Pa\u00fal ante la situaci\u00f3n &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-y-la-obra-de-los-galeotes-iv\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404154,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-404716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>San Vicente y la obra de los galeotes (IV) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-y-la-obra-de-los-galeotes-iv\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente y la obra de los galeotes (IV) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ACERCAMIENTO CON MIRADA COMPASIVA DEL CORAZ\u00d3N Hay una semejanza clara entre la escena que nos describe el libro del \u00c9xodo en la vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s y la respuesta de Vicente de Pa\u00fal ante la situaci\u00f3n ... 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