{"id":40341,"date":"2013-05-01T07:30:08","date_gmt":"2013-05-01T05:30:08","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=40341"},"modified":"2016-07-26T18:02:29","modified_gmt":"2016-07-26T16:02:29","slug":"paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/doctrina_social_iglesia.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-40343\" title=\"doctrina_social_iglesia\" alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/05\/doctrina_social_iglesia-230x300.jpg?resize=230%2C300\" width=\"230\" height=\"300\" \/><\/a> El tema de la paz ha estado siempre presente en la atenci\u00f3n de la doctrina social de la Iglesia desde su inicio. Es m\u00e1s, ha asumido una importancia particular desde que Juan XXIII dedic\u00f3 a ese tema una enc\u00edclica espec\u00edfica, la<em> Pacem in terris,<\/em> de la cual se ha conmemorado recientemente (en el 2003) el cuadrag\u00e9simo aniversario<\/p>\n<p>Tal consideraci\u00f3n est\u00e1 en la base de la elecci\u00f3n para proponer en este art\u00edculo una lectura del tema en cuesti\u00f3n que, a partir de esta enc\u00edclica, se ha ampliado sucesivamente a trav\u00e9s de sucesivos pro\u00adnunciamientos del magisterio pontificio, que de formas diversas se configuran como una reanudaci\u00f3n y un desarrollo original del conte\u00adnido de la enc\u00edclica jo\u00e1nica.<\/p>\n<p>Todos los pont\u00edfices sucesivos se han interesado del tema de la paz y del progreso de los pueblos, encuadr\u00e1ndolo de vez en cuando en una perspectiva cada vez m\u00e1s amplia, si bien Juan XXIII ya lo hab\u00eda considerado en una \u00f3ptica mundial. Posiblemente conviene recordar que la<em> Pacem in terris<\/em> naci\u00f3 en un contexto hist\u00f3rico de profunda crisis internacional: los conflictos en Argelia y en el Congo de 1962, la anexi\u00f3n de Nueva Guinea a Indonesia, las luchas en Laos, la nuevas masacres en Argelia, una segunda crisis en el Congo, los contrastes entre los sovi\u00e9ticos y las fuerzas aliadas de Berl\u00edn, que desembocaron en la fuerte tensi\u00f3n entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por la cuesti\u00f3n cubana, poniendo en serio peligro la paz internacional.<\/p>\n<h2><strong>La Pacem in terris<\/strong><span id='easy-footnote-1-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-1-40341' title='JUAN XXIII,&lt;em&gt; Pacem in terris.&lt;\/em&gt; Carta enc\u00edclica sobre la paz de todos los pue\u00adblos, 11 de abril de 1963. De ahora en adelante ser\u00e1 citada como PT.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><strong> <\/strong><\/h2>\n<p>En sus radiomensajes, P\u00edo XII hab\u00eda puesto su atenci\u00f3n en el tema de la paz, resaltando la estrecha relaci\u00f3n que existe entre la paz y el recto orden social.<\/p>\n<p>Desde su aparici\u00f3n (11 de abril de 1963), la enc\u00edclica jo\u00e1nica ha provocado un inmenso inter\u00e9s debido a la importancia de la cuesti\u00f3n tratada. Se puede decir que esa enc\u00edclica est\u00e1 considerada como el anuncio evang\u00e9lico de las condiciones de la paz.<span id='easy-footnote-2-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-2-40341' title='Cf. C. COLOMBO,&lt;em&gt; La dottrina del bene comune,&lt;\/em&gt; en AA.VV.,&lt;em&gt; Commento&lt;\/em&gt;&lt;em&gt; &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;all\u2019enciclica \u00abPacem in terris\u00bb,&lt;\/em&gt; Vita e Pensiero, Mil\u00e1n 1963, p. 48.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span> En esta enc\u00edclica es evidente que la paz significa el desarrollo global de cada hombre, de cada pueblo. No es ni la ausencia de guerra, ni el equilibrio militar entre opiniones opuestas, sino un trabajo coral que involucra la familia humana entera en la realizaci\u00f3n de un orden social fundado en cuatro pilares: la verdad, la justicia, la solidaridad y la libertad.<\/p>\n<p>a) Desde el punto de vista de la<em> verdad,<\/em> la enc\u00edclica afirma, \u00abtodas las comunidades pol\u00edticas son iguales en dignidad natural. De ah\u00ed se sigue que cada una de ellas tenga derecho a la existencia y al propio desarrollo \u00bb (PT 86). \u00abPuede suceder que algunas naciones aventajen a otras en el grado de cultura, civilizaci\u00f3n. Esto, lejos de ser una causa l\u00edcita para dominar injustamente a las dem\u00e1s, constituye m\u00e1s bien una obligaci\u00f3n para prestar una mayor ayuda al progreso com\u00fan de todos los pueblos \u00bb (PT 8 8).<\/p>\n<p>b) Desde el punto de vista de la<em> justicia<\/em> en el \u00e1mbito internacional, cada comunidad pol\u00edtica tiene el deber de reconocer y respetar los derechos de las dem\u00e1s comunidades. Esto implica que \u00abas\u00ed como en las relaciones privadas los hombres no pueden buscar sus propios intereses con da\u00f1o injusto de los ajenos, de la misma manera, las comunidades pol\u00edticas no pueden, sin incurrir en delito, procurarse un aumento de riqueza que constituya injuria u opresi\u00f3n injusta de las dem\u00e1s naciones \u00bb (PT 92).<\/p>\n<p>c) Desde el punto de vista de la<em> solidaridad,<\/em> en el orden internacional es necesario que las comunidades pol\u00edticas se muevan en la ola del convencimiento del bien com\u00fan particular \u00abque no puede ciertamente separarse del bien propio de toda la familia humana \u00bb (PT 99). Este es uno de los puntos de mayor novedad de la enc\u00edclica, porque presupone la existencia del \u00abbien com\u00fan universal \u00ab. En este contexto van entonces afrontados, seg\u00fan la enc\u00edclica, los problemas particulares, como pueden ser: el de las minor\u00edas, del equilibrio entre poblaciones, tierra y capitales, de los pr\u00f3fugos pol\u00edticos y del desarme.<\/p>\n<p>d) Finalmente, desde el punto de vista de la<em> libertad,<\/em> ninguna comunidad m\u00e1s potente tiene el derecho de ejercitar una acci\u00f3n opresiva sobre las otras o una indebida ingerencia, especialmente sobre aquellas m\u00e1s d\u00e9biles o necesitadas de ayuda. En este sentido, prescindiendo del caso excepcional de \u00abingerencia humanitaria \u00bb (sobre la cual insistir\u00e1 sucesivamente Juan Pablo II en ocasi\u00f3n de clamorosas situaciones de derechos humanos oprimidos), es necesa\u00adrio potenciar las otras naciones, hacerlas m\u00e1s consistentes, m\u00e1s auto-suficientes, m\u00e1s aut\u00f3nomas, mediante la cooperaci\u00f3n. No se debe en modo alguno, ceder a la tentaci\u00f3n de una ayuda de tipo asistencial y falta de responsabilidad, en cuanto todas las comunidades deben proponerse \u00abque todas presten ayuda a las dem\u00e1s, a fin de que estas \u00faltimas adquieran una conciencia cada vez mayor de sus propios deberes, acometan nuevas y \u00fatiles empresas y act\u00faen como protago\u00adnistas de su propio desarrollo den todos los sectores\u00bb (PT 121).<\/p>\n<p>El tema de la comunidad universal no era del todo nuevo en la tradici\u00f3n del pensamiento social de la Iglesia. Ya la antigua escol\u00e1s\u00adtica teorizaba la existencia de una comunidad natural entre las per\u00adsonas y de un correlativo derecho natural cristiano.<\/p>\n<p>Le\u00f3n XIII y P\u00edo X, si bien sensibles a los problemas de orden internacional, parecen aceptar sin mucha dificultad el sistema plural de los Estados nacionales.<\/p>\n<p>El primer pont\u00edfice que retoma de modo significativo la idea de la instituci\u00f3n de una comunidad mundial es P\u00edo XII. Pero es sobretodo Juan XXIII el que, en esta cuesti\u00f3n, alcanza un v\u00e9rtice que no ser\u00e1 jam\u00e1s superado por los sucesivos pont\u00edfices.<\/p>\n<p>Entre los hechos que apresuran a los pueblos a la unificaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica mundial, la<em> Pacem in terris<\/em> pone resalta particularmente lo siguiente: la creciente<em> interdependencia,<\/em> especialmente a nivel econ\u00f3\u00admico, entre las comunidades pol\u00edticas; la consecuente y siempre m\u00e1s notable<em> insuficiencia<\/em> de estas para resolver solas los problemas mun\u00addiales que se tornan siempre m\u00e1s complejos; la<em> desproporcionalidad<\/em><em> <\/em>de la normatividad y de la regulaci\u00f3n pol\u00edtica y jur\u00eddica de las rela\u00adciones internacionales.<\/p>\n<h2><strong>Gaudium et spes<\/strong><span id='easy-footnote-3-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-3-40341' title='CONCILIO VATICANO II, Constituci\u00f3n pastoral&lt;em&gt; Gaudium et spes&lt;\/em&gt; sobre la Iglesia en el mundo actual, 7 de diciembre de 1965. De ahora en adelante se citar\u00e1 como GS.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/h2>\n<p>En el cap\u00edtulo quinto de la segunda secci\u00f3n de la<em> Gaudium et spes,<\/em><em> <\/em>se retoma y profundiza la cuesti\u00f3n social mundial: la sociedad humana entera<em> \u00abha llegado en su proceso de madurez a un momento<\/em><em> <\/em><em>de suprema crisis\u00bb<\/em> (GS 77). Su destino esta ligado estrechamente a la realizaci\u00f3n de la paz mundial: el progreso de los pueblos depende de la promoci\u00f3n de la paz entre ellos. A su vez, la paz depende de la construcci\u00f3n de una verdadera \u00abcomunidad de los pueblos\u00bb.<\/p>\n<p>La comunidad pol\u00edtica mundial es invitada en la<em> Gaudium et spes<\/em><em> <\/em>a trascender los propios confines particulares, para comprometerse en una acci\u00f3n a nivel superior, que es esencial a su crecimiento y a su futuro. Tal acci\u00f3n superior es el compromiso para la<em> paz<\/em> del mundo. Paz, obviamente, no entendida como \u00absimple ausencia de guerra \u00bb o como \u00abequilibrio estable de las fuerzas contrarias \u00ab, sino como \u00abacci\u00f3n de la justicia\u00bb (Is 32,7). O sea:<em> \u00abEl fruto del orden plan\u00ad<\/em><em>tado en la sociedad humana por su divino Fundador entre los hombres,<\/em><em> <\/em><em>sedientos siempre de una m\u00e1s perfecta justicia\u00bb<\/em> (GS 78, 1).<\/p>\n<p>Es mas, la paz no es s\u00f3lo la acci\u00f3n de la justicia, sino tambi\u00e9n, \u00abla acci\u00f3n del amor \u00ab, que supera, comprendiendo en s\u00ed, la acci\u00f3n de la justicia. La<em> Gaudium et spes<\/em> es expl\u00edcita en este sentido:<em> \u00abLa paz es<\/em><em> <\/em><em>tambi\u00e9n fruto del amor, el cual sobrepasa todo lo que la justicia puede<\/em><em> <\/em><em>realizar\u00bb<\/em> (GS 78, 2).<\/p>\n<p>Esa paz, entendida como acci\u00f3n de la justicia y todav\u00eda m\u00e1s como acci\u00f3n del amor, tiene por eso no solo su imagen, sino tambi\u00e9n su fuente en la \u00abpaz de Cristo \u00ab, \u00abque procede de Dios Padre \u00bb (GS 78, 3). Esa paz es tambi\u00e9n un bien<em> humano<\/em> y un bien<em> divino.<\/em><\/p>\n<p>Entre los caminos pol\u00edticos que los estados deben recorrer, con el fin de construir la paz mundial, la<em> Gaudium et spes<\/em> se\u00f1ala:<\/p>\n<ul>\n<li>una valiente y fuerte tutela del derecho de las personas, que impidan el exterminio de pueblos enteros y de minor\u00edas \u00e9tnicas;<\/li>\n<li>un compromiso m\u00e1s decisivo y convencido para perfeccionar las convenciones internacionales;<\/li>\n<li>la guerra<em> s\u00f3lo<\/em> en el caso de leg\u00edtima defensa, despu\u00e9s de que se hayan agotado todos los medios pac\u00edficos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Entre los caminos que las comunidades pol\u00edticas deben evitar absolutamente por el contrario, la<em> Gaudium et spes<\/em> pone los si\u00adguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>el camino de la guerra total (GS 80);<\/li>\n<li>la carrera de armamentos (GS 81).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Al contrario,<em> \u00abpara edificar la paz se requiere ante todo que se des\u00adarraiguen las causas de discordia entre los hombres, que son las que<\/em><em> <\/em><em>alimentan las guerras\u00bb<\/em> (GS 83). Muchas de estas causas provienen de desigualdades econ\u00f3micas y del retraso con el cual se busca el reme\u00addio necesario. Es necesario, entonces, que la comunidad de las nacio\u00adnes respondan a las exigencias del bien com\u00fan universal,<em> \u00abteniendo<\/em><em> <\/em><em>particularmente en cuanta las numerosas regiones que se encuentran<\/em><em> <\/em><em>a\u00fan hoy en estado de miseria intolerable\u00bb<\/em> (GS 84).<\/p>\n<p>La paz del mundo depende, entonces, de un nuevo orden mun\u00addial, que promueva la solidaridad universal; depende, en \u00faltima ins\u00adtancia, de la soluci\u00f3n de los problemas del desarrollo de los pa\u00edses m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>No se trata, sin embargo, seg\u00fan la GS, de ayudar de cualquier modo. Es necesario pasar de la perspectiva de la<em> asistencia,<\/em> que no rompe el esquema de acci\u00f3n de relaci\u00f3n del viejo y nuevo colonia\u00adlismo, a la perspectiva de la<em> solidaridad,<\/em> en la cual la finalidad precisa es la de liberar de la necesidad y de la dependencia, haciendo elevar en modo particular los recursos de los pueblos que aspiran a la emancipaci\u00f3n y al desarrollo integral.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Gaudium et spes, tal acci\u00f3n de solidaridad, dirigida a favorecer la autopromoci\u00f3n de los pueblos, implica cambios tanto en los pa\u00edses m\u00e1s pobres o en v\u00edas de desarrollo, como en aquellos que ponen a su disposici\u00f3n su riqueza humana, t\u00e9cnica, cient\u00edfica y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><em>\u00abLos pueblos que est\u00e1n en v\u00edas de desarrollo entiendan bien que han<\/em><em> <\/em><em>de buscar expresa y firmemente, como fin propio del progreso, la plena<\/em><em> <\/em><em>perfecci\u00f3n humana de sus ciudadanos. Tengan presente que el progreso<\/em><em> <\/em><em>surge y se acrecienta principalmente por medio del trabajo y la pre\u00ad<\/em><em>paraci\u00f3n de los propios pueblos, progreso que debe ser impulsado no<\/em><em> <\/em><em>s\u00f3lo con las ayudas exteriores, sino ante todo con el desenvolvimiento<\/em><em> <\/em><em>de las propias fuerzas y el cultivo de las dotes y tradiciones propias\u00bb<\/em><em> <\/em>(GS 86, 1).<em> <\/em><\/p>\n<p>En cuanto a los pa\u00edses m\u00e1s ricos, se debe al contrario proceder a aquellas<em> \u00abrevisiones internas, espirituales y materiales\u00bb<\/em> (GS 86, 7), indispensables para organizar una aut\u00e9ntica y eficaz cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la<em> Gaudium et spes<\/em> parece proponer una reforma radical de orden econ\u00f3mico mundial, con el fin de acordar el primer lugar a los valores de la solidaridad y de la justicia social, no obstante sin despreciar los valores del provecho, de la eficiencia productiva, del desarrollo cient\u00edfico y t\u00e9cnico, adem\u00e1s del progreso econ\u00f3mico.<\/p>\n<h2><strong>Populorum progressio<\/strong><span id='easy-footnote-4-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-4-40341' title='PABLO VI, Carta enc\u00edclica&lt;em&gt; Populorum progressio&lt;\/em&gt; sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos, 26 de marzo de 1967. De ahora en adelante se citar\u00e1 como PP.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/h2>\n<p>La enc\u00edclica<em> Populorum progressio<\/em> fue publicada el 26 de marzo de 1967. Esa es fruto del Concilio Vaticano II, del pensamiento de Paulo VI, no solo de sus numerosos viajes: en Am\u00e9rica Latina (1960), en \u00c1frica (1962), en India (1964).<\/p>\n<p>La clave de la lectura de esta enc\u00edclica est\u00e1 en sus palabras conclusivas:<em> \u00abEl desarrollo es el nuevo nombre de la paz \u00ab<\/em> (PP 87). Una afirmaci\u00f3n, que hace comprender claramente que la enc\u00edclica est\u00e1 en la l\u00ednea de la ense\u00f1anza de Juan XXIII a prop\u00f3sito del tema de la paz.<\/p>\n<p>Como en la<em> Pacem in terris,<\/em> tambi\u00e9n en la<em> Populorum progressio<\/em> la perspectiva de fondo es mundial, planetaria.<em> \u00abHoy el hecho m\u00e1s<\/em><em> <\/em><em>importante del que todos deben tomar conciencia<\/em> \u2014 afirma la enc\u00edclica en el n\u00famero 3 \u2014<em> es el de que la cuesti\u00f3n social ha tomado una<\/em><em> <\/em><em>dimensi\u00f3n mundial\u00bb.<\/em> Respecto al precedente documento, sobre el cual Pablo VI mayormente insiste, es la<em> actuac\u00f3n<\/em> paara conseguir el desarrollo. Es a partir del \u00e1ngulo cualitativo del desarrollo que van comprendidas las indicaciones y las sugerencias de la<em> Populorum pro<\/em><em>gressio.<\/em> En otras palabras, el desarrollo deseado de la enc\u00edclica tiene algunas caracter\u00edsticas bien precisas.<\/p>\n<p>La primera es que se trata de un desarrollo<em> moral, humanista y<\/em><em> <\/em><em>universal.<\/em> El desarrollo que est\u00e1 en el centro de la cuesti\u00f3n social mundial no es cuesti\u00f3n s\u00f3lo econ\u00f3mica, sino desarrollo que concierne la justicia, la solidaridad, el hombre concreto y la entera comunidad mundial. Es crecimiento<em> en<\/em> humanidad,<em> de la<\/em> humanidad. Coherente con tal visi\u00f3n de la cuesti\u00f3n social, Pablo VI, m\u00e1s que hablar de estados y de sociedades pol\u00edticas, prefiere hablar de hombres y pueblos, pobres y ricos, casi como para subrayar que el desarrollo integral de los pueblos depende de la<em> colaboraci\u00f3n<\/em> y de la <em>cooperaci\u00f3n<\/em> de todos, individuos y pueblos, ricos y pobres.<\/p>\n<p>Para precisar ulteriormente la cualidad del desarrollo, Pablo VI, pont\u00edfice muy sensible a la dimensi\u00f3n cultural de los problemas \u2014 como aparecer\u00e1 claramente tambi\u00e9n de la carta apost\u00f3lica<em> Octo<\/em><em>gesima adveniens<\/em> (1997 1) \u2014 hace referencia expl\u00edcita al<em> humanismo<\/em><em> <\/em><em>planetario<\/em> (cf. PP 42), es decir un humanismo abierto arm\u00f3nica y jer\u00e1rquicamente a la totalidad de los valores divinos, humanos y en un horizonte de eternidad y de historicidad.<\/p>\n<p>El concepto de desarrollo<em> plenario,<\/em> que puede ser considerado la segunda caracter\u00edstica del desarrollo auspiciado de la<em> Populorum pro<\/em><em>gressio,<\/em> comporta dos aspectos estrechamente unidos: el desarrollo de<em> todo<\/em> el hombre y el desarrollo de<em> cada<\/em> hombre. En el primer caso, se trata de comprender que el crecimiento econ\u00f3mico de un hombre exige la primac\u00eda del ser sobre el tener, de los valores \u00e9ticos y espirituales sobre los econ\u00f3micos. Para Pablo VI tales valores son: la amistad, el amor, la oraci\u00f3n, la contemplaci\u00f3n, la cultura, el esp\u00edritu de pobreza, la fe (cf. PP 20-21).<\/p>\n<p>En lo referente al desarrollo de cada persona, la enc\u00edclica precisa que no se debe pensar en el propio crecimiento sin interesarse del crecimiento de los dem\u00e1s.<em> \u00abEn los designios de Dios, cada hombre<\/em><em> <\/em><em>est\u00e1 llamado a desarrollarse, porque toda vida es una vocaci\u00f3n. Desde su nacimiento, ha sido dado a todos como un germen, un conjunto de<\/em><em> <\/em><em>aptitudes y de cualidades para hacerlas fructificar: su florecimiento,<\/em><em> <\/em><em>fruto de la educaci\u00f3n recibida del propio ambiente y del esfuerzo perso\u00adnal, permitir\u00e1 a cada uno orientarse hacia el destino, que le ha sido<\/em><em> <\/em><em>propuesto por el Creador\u00bb<\/em> (PP 15).<em> <\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, seg\u00fan la enc\u00edclica, cuanto ha dicho para cada persona vale tambi\u00e9n para cada pueblo: cada pueblo es el primer responsable del propio crecimiento, tambi\u00e9n debiendo reconocer la propia depen\u00addencia de los otros pueblos y las influencias, positivas y negativas, del ambiente.<\/p>\n<p>La tercera caracter\u00edstica es que se trata de un desarrollo<em> solidario<\/em><em> <\/em><em>y comunitario.<\/em> No puede ser desarrollo lleno de s\u00ed mismo y de los pueblos, si no en la solidaridad con los otros. Como la enc\u00edclica afirma en forma lapidaria:<em> \u00abEl desarrollo integral del hombre no puede<\/em><em> <\/em><em>darse sin el desarrollo solidario de la humanidad\u00bb<\/em> (PP 43). Tal desa\u00adrrollo no es facultativo, sino una obligaci\u00f3n moral para todos, perso\u00adnas individuales y pueblos.<\/p>\n<p>La cuarta caracter\u00edstica es la de ser un desarrollo<em> planetario.<\/em> Si el desarrollo del ser de todo hombre, de cada hombre, de cada pueblo, mediante todos los hombres y todos los pueblos, ricos y pobres, no puede tratarse de un desarrollo planetario, mundial, perseguido junto con todos los pueblos del mundo, no sin o hasta contra de algu\u00adnos de esos.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente, la<em> Populorum progressio,<\/em> la realizaci\u00f3n del desarro\u00adllo humano, plenario, consiste en el paso de condiciones menos humanas a condiciones m\u00e1s humanas.<em> \u00abMenos humanas: Las caren\u00ad<\/em><em>cias materiales de los que est\u00e1n privados del m\u00ednimo vital y las caren\u00ad<\/em><em>cias morales de los que est\u00e1n mutilados por el ego\u00edsmo [&#8230;] M\u00e1s<\/em><em> <\/em><em>humanas: el remontarse de la miseria a la posesi\u00f3n de lo necesario, la<\/em><em> <\/em><em>victoria sobre las calamidades sociales, la ampliaci\u00f3n de los conoci\u00ad<\/em><em>mientos, la adquisici\u00f3n de la cultura. M\u00e1s humanas tambi\u00e9n: el<\/em><em> <\/em><em>aumento en la consideraci\u00f3n de la dignidad de los dem\u00e1s, la orienta\u00ad<\/em><em>ci\u00f3n hacia el esp\u00edritu de pobreza<\/em> (cf. Mt 5,3),<em> la cooperaci\u00f3n en el bien<\/em><em> <\/em><em>com\u00fan, la voluntad de paz\u00bb<\/em> (PP 21).<\/p>\n<p>En este sentido, despu\u00e9s de haber propuesto algunas l\u00edneas para la vida interna de los pueblos en vista de su desarrollo global, en la segunda parte la<em> Populorum progressio<\/em> esboza y ofrece algunas orien\u00adtaciones pr\u00e1cticas para el compromiso de los pueblos, a nivel inter\u00adnacional y supranacional. Vale la pena notar los fundamentos morales de la acci\u00f3n concertada y programada de todos los pueblos, especialmente aquellos m\u00e1s favorecidos, que la enc\u00edclica propone el desarrollo de la entera humanidad: son la<em> solidaridad,<\/em> la<em> justicia<\/em><em> <\/em><em>social,<\/em> la<em> caridad universal.<\/em><\/p>\n<p>Pablo VI esta convencido de que la caridad, si es aut\u00e9ntica, soco\u00adrre a quien est\u00e1 en necesidad, poni\u00e9ndolo en condiciones de hacer emerger lo mejor de s\u00ed mismo, tanto en cuanto a los recursos mora\u00adles como a sus capacidades. Esa habilidad hace estar disponibles y ser eficientes para servir el propio pa\u00eds y el mundo entero. La caridad es el<em> alma<\/em> que perfecciona, desde el punto estrictamente \u00e9tico y pro\u00adfesional, la asistencia t\u00e9cnica, las relaciones comerciales, la acogida de los trabajadores extranjeros, la colaboraci\u00f3n internacional, la paz entre los pueblos.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, para Pablo VI la caridad universal, sustanciada de solidaridad y amor fraterno, es la fuerza moral de la comunidad de los pueblos, que pide una correspondiente traducci\u00f3n sobre el plan pol\u00edtico. Solidaridad y caridad universal van pensadas en ant\u00edtesis con progreso y desarrollo social, pero van pensadas y programadas como condiciones indispensables de esos, en la convicci\u00f3n de que sin ellos cada progreso o cada desarrollo ser\u00edan malos.<\/p>\n<h2><strong>Sollicitudo rei socialis<\/strong><span id='easy-footnote-5-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-5-40341' title='JUAN PABLO II, Carta enc\u00edclica&lt;em&gt; Sollicitudo rei socialis&lt;\/em&gt; al cumplirse el vig\u00e9\u00adsimo aniversario de la Populorum progressio, 30 de diciembre de 1987. De ahora en adelante se citar\u00e1 SRS.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><\/h2>\n<p>Con ocasi\u00f3n del vig\u00e9simo aniversario de la<em> Populorum progressio<\/em><em> <\/em>Juan Pablo II public\u00f3 la<em> Sollicitudo rei socialis<\/em> (1987). Para esta enc\u00ed\u00adclica la cuesti\u00f3n social mundial se convirti\u00f3 sobre todo en cuesti\u00f3n de justicia social, de justa distribuci\u00f3n de los medios de subsistencia entre los pueblos de la tierra.<\/p>\n<p>El nuevo rostro de la cuesti\u00f3n social esta unido, seg\u00fan la<em> Sollici\u00ad<\/em><em>tudo rei socialis,<\/em> con otros aspectos importantes. La cuesti\u00f3n social es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de<em> interdependencia<\/em> sociol\u00f3gica, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y sobre todo moral. Existe interdependencia (no s\u00f3lo depen\u00addencia) entre las decisiones personales y de gobierno de las poblacio\u00adnes ricas, entre los comportamientos de estas y la miseria y el subdesarrollo de poblaciones enteras (cf. SRS 9). En otras palabras, el subdesarrollo de los pobres no es debido s\u00f3lo a causas internas \u2014 aunque la enc\u00edclica no deja de resaltar graves omisiones por parte de aquellos que ostentan el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico (cf. SRS 16) \u2014 sino tambi\u00e9n al ego\u00edsmo de los pa\u00edses ricos (cf. SRS 23).<\/p>\n<p>As\u00ed, para la<em> Sollicitudo rei socialis,<\/em> si la cuesti\u00f3n social es cuesti\u00f3n de justicia, es tambi\u00e9n cuesti\u00f3n de<em> solidaridad,<\/em> o sea de responsabili\u00addad de relaciones rec\u00edprocas entre pa\u00edses ricos y pa\u00edses pobres. Se constata el ensanchamiento del abismo entre pa\u00edses ricos y pa\u00edses pobres (cf. SRS 14), la estrecha interdependencia que los une (cf. SRS 17), el deber de solidaridad rec\u00edproca, no solamente indivi\u00addual, sino universal y colectivo (cf. SRS 32).<\/p>\n<p>La<em> Sollicitudo rei socialis<\/em> est\u00e1 atenta a la necesidad de solidaridad del mundo que llega a declarar la solidaridad como<em> \u00abun camino a la<\/em><em> <\/em><em>paz y hacia el desarrollo\u00bb.<\/em> Y a\u00f1ade:<em> \u00abLa paz del mundo es inconcebi\u00ad<\/em><em>ble si no se logra reconocer, por parte de los responsables, que la inter\u00ad<\/em><em>dependencia exige de por s\u00ed la superaci\u00f3n de la pol\u00edtica de los bloques,<\/em><em> <\/em><em>la renuncia a toda forma de imperialismo econ\u00f3mico, militar o pol\u00ed\u00ad<\/em><em>tico, y la transformaci\u00f3n de la mutua desconfianza en colaboraci\u00f3n\u00bb<\/em><em> <\/em>(SRS 39). La paz, concluye la<em> Sollicitudo rei socialis<\/em> es fruto de la justicia<em> \u2014 opus iustitiae pax \u2014<\/em> pero lo es, m\u00e1s todav\u00eda, de la solida\u00adridad;<em> opus solidaritatis pax<\/em> (cf. SRS 39). Si muchas veces en la<em> Popu\u00ad<\/em><em>lorum progressio<\/em> Pablo VI ha apelado a la solidaridad, con la <em>Sollicitudo rei socialis<\/em> de Juan Pablo II esa se convierte en preponde\u00adrante. A este prop\u00f3sito, la<em> Sollicitudo rei socialis<\/em> resalta la carencia de justicia, de solidaridad y de cooperaci\u00f3n en los varios sistemas y en las estructuras internacionales econ\u00f3micas, financieras, monetarias y pol\u00edticas (cf. SRS 43).<\/p>\n<p>En un contexto de crisis de la solidaridad a nivel mundial, la<em> Solli\u00ad<\/em><em>citudo rei socialis<\/em> intenta delinear la posibilidad del<em> nuevo desarrollo<\/em><em> <\/em><em>mundial<\/em> y de la<em> nueva solidaridad.<\/em> En esta sentido, la solidaridad vie\u00adne sobre todo definida en relaci\u00f3n al bien com\u00fan universal, en el con\u00adjunto de la cuesti\u00f3n social a nivel mundial y planetario. En particu\u00adlar, la solidaridad no va confundida con la caridad asistencial o con el superfluo dado en beneficencia o con las instituciones del Welfare State, sino que exige tambi\u00e9n dar del propio<em> necesario<\/em> (cf. SRS 31). En todo caso, no puede entenderse como justa distribuci\u00f3n el r\u00e9dito nacional, sino como la<em> \u00abdeterminaci\u00f3n firme y perseverante de empe\u00ad<\/em><em>\u00f1arse por el bien com\u00fan; es decir, por el bien de todos y cada uno, para<\/em><em> <\/em><em>que todos seamos verdaderamente responsables de todos\u00bb<\/em> (SRS 38).<\/p>\n<p>En este sentido, escribe Juan Pablo II,<em> \u00abLa obligaci\u00f3n de empe\u00ad<\/em><em>\u00f1arse por el desarrollo de los pueblos no es un deber solamente indivi\u00ad<\/em><em>dual, ni mucho menos individualista, como si se pudiera conseguir con<\/em><em> <\/em><em>los esfuerzos aislados de cada uno. Es un imperativo para todos y cada<\/em><em> <\/em><em>uno de los hombres y mujeres, para las sociedades y las naciones, en<\/em><em> <\/em><em>particular para la Iglesia cat\u00f3lica y para las otras Iglesias y Comunida\u00addes eclesiales\u00bb<\/em> (SRS 32).<\/p>\n<p>A nivel internacional, la solidaridad debe expresarse como traduc\u00adci\u00f3n pr\u00e1ctica del principio que los bienes de la creaci\u00f3n est\u00e1n desti\u00adnados a todos.<em> \u00abSuperando los imperialismos de todo tipo y los<\/em><em> <\/em><em>prop\u00f3sitos por mantener la propia hegemon\u00eda, las Naciones m\u00e1s fuertes<\/em><em> <\/em><em>y m\u00e1s dotadas deben sentirse moralmente responsables de las otras, con<\/em><em> <\/em><em>el fin de instaurar un verdadero sistema internacional que se base en la igualdad de todos los pueblos y en el debido respeto de sus leg\u00edtimas<\/em><em> <\/em><em>diferencias. Los Pa\u00edses econ\u00f3micamente m\u00e1s d\u00e9biles, o que est\u00e1n en el<\/em><em> <\/em><em>l\u00edmite de la supervivencia, asistidos por los dem\u00e1s pueblos y por la<\/em><em> <\/em><em>comunidad internacional, deben ser capaces de aportar a su vez al bien<\/em><em> <\/em><em>com\u00fan sus tesoros de humanidad y de cultura, que de otro modo se<\/em><em> <\/em><em>perder\u00edan para siempre \u00ab<\/em> (SRS 39).<em> <\/em><\/p>\n<p>En la<em> Sollicitudo rei socialis,<\/em> siempre en perspectiva mundial, Juan Pablo II alude tambi\u00e9n a la opci\u00f3n preferencial por los<em> pobres,<\/em> como punto de referencia para la praxis de la Iglesia y de los creyentes, pero tambi\u00e9n de una exigencia de sabidur\u00eda y de autenticidad por la pol\u00edtica nacional e internacional. Y as\u00ed, a casi 100 a\u00f1os de la<em> Rerum<\/em><em> <\/em><em>novarum,<\/em> la doctrina social de la Iglesia vuelve a proponer la atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres como signo distintivo del grado de civilizaci\u00f3n de la humanidad. Los pobres han cambiado, no son los mismos de la \u00e9poca de Le\u00f3n XIII. Ahora son los pobres que la sociedad post industrial produce y reproduce. Esos no se han organizado (como al final del siglo XIX), por lo tanto no son fuertes y potentes. Exactamente por esto, dice la<em> Sollicitudo rei socialis,<\/em> los antiguos ideales no se olvidan, sino que se realizan en formas nuevas, en las nuevas situaciones, en las cuales la pobreza m\u00e1s que desaparecer, se reproduce bajo otras formas.<\/p>\n<h2><strong>Centesimus annus<\/strong><span id='easy-footnote-6-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-6-40341' title='JUAN PABLO II, Carta enc\u00edclica&lt;em&gt; Centesimus annus&lt;\/em&gt; en el centenario de la Rerum novarum, 5 de enero de 1991. De ahora en adelante se citar\u00e1 como CA.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/h2>\n<p>Con una mirada de conjunto, el tema de la<em> Centesimus annus<\/em><em> <\/em>parece ser, como en la<em> Populorum progressio<\/em> y en la<em> Sollicitudo rei<\/em><em> <\/em><em>socialis,<\/em> el desarrollo de los pueblos, visto desde otro \u00e1ngulo. En particular, el desarrollo de los pueblos es considerado desde los siguientes puntos de vista: los pa\u00edses del Este, los pa\u00edses atrasados o en v\u00edas de desarrollo, el destino universal de los bienes, la distribuci\u00f3n desigual de los bienes entre pa\u00edses y en el interior de los pa\u00edses pobres y ricos, el libre mercado, el capitalismo liberal, la empresas, la ideolog\u00eda consumista, la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, la democracia como estado de derecho y como comuni\u00f3n de vida, la crisis del bienestar, la cultura de la naci\u00f3n, la figura de la comunidad internacional.<\/p>\n<p>En l\u00ednea con sus predecesores, Juan Pablo II subraya que, para resolver los problemas de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, as\u00ed como los de los m\u00e1s ricos, en los cuales se manifiestan viejas y nuevas pobrezas, no basta la l\u00f3gica del<em> cambio de los equivalentes,<\/em> que gu\u00eda el libre mercado. Hay que integrar la<em> l\u00f3gica del cambio gratuito y generoso,<\/em> de la <em>l\u00f3gica de la solidaridad y de la justicia social.<\/em><\/p>\n<p>El tema de la paz no es tratado expresamente. Es, sin embargo, un tema transversal, presente como fondo en todos los cap\u00edtulos, como cuando, en la primera parte de la enc\u00edclica, citando la<em> Rerum nova\u00ad<\/em><em>rum<\/em> de Le\u00f3n XIII de la cual conmemora el centenario de la publica\u00adci\u00f3n, Juan Pablo II recuerda que \u00ab<em>la paz se edifica sobre el fundamento<\/em><em> <\/em><em>de la justicia<\/em>: contenido esencial de la enc\u00edclica fue precisamente pro\u00adclamar las condiciones fundamentales de la justicia en la coyuntura econ\u00f3mica y social de entonces\u00bb (cf. CA 5).<\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n en la segunda parte de la enc\u00edclica, dedicada a una reflexi\u00f3n hist\u00f3rica de los 100 a\u00f1os que separan la<em> Rerum novarum<\/em><em> <\/em>de la<em> Centesimus annus,<\/em> afirma que<em> \u00abla verdadera paz<\/em> \u2014 recor\u00add\u00e9moslo \u2014<em> no es el resultado de la victoria militar, sino algo que<\/em><em> <\/em><em>implica la superaci\u00f3n de las causas de la guerra y la aut\u00e9ntica recon\u00adciliaci\u00f3n entre los pueblos. Por muchos a\u00f1os, sin embargo, ha habido<\/em><em> <\/em><em>en Europa y en el mundo una situaci\u00f3n de no-guerra, m\u00e1s que de paz<\/em><em> <\/em><em>aut\u00e9ntica\u00bb<\/em> (CA 18).<\/p>\n<p>A la cuesti\u00f3n de la paz Juan Pablo II esboza tambi\u00e9n en el tercer cap\u00edtulo de la<em> Centesimus annus,<\/em> dedicado a una lectura del cambio de \u00e9poca seguido de los acontecimientos de 1989. Tales aconteci\u00admientos han puesto en plena evidencia<em> \u00abel hecho de la interdependen\u00ad<\/em><em>cia, as\u00ed como que el trabajo humano est\u00e1 destinado por su naturaleza a<\/em><em> <\/em><em>unir a los pueblos y no a dividirlos. Efectivamente, la paz y la prospe\u00ad<\/em><em>ridad son bienes que pertenecen a todo el g\u00e9nero humano, de manera<\/em><em> <\/em><em>que no es posible gozar de ellos correcta y duraderamente si son obte\u00ad<\/em><em>nidos y mantenidos en perjuicio de otros pueblos y naciones, violando<\/em><em> <\/em><em>sus derechos o excluy\u00e9ndolos de las fuentes del bienestar\u00bb<\/em> (CA 27). Por tanto, seg\u00fan la<em> Centesimus annus \u00abes justo que en las presentes difi\u00ad<\/em><em>cultades los pa\u00edses excomunistas sean ayudados por el esfuerzo solida\u00adrio de las otras naciones \u00ab,<\/em> tambi\u00e9n porque<em> \u00abla ayuda de otros pa\u00edses,<\/em><em> <\/em><em>sobre todo europeos, que han tenido parte en la misma historia y de<\/em><em> <\/em><em>la que son responsables, corresponde a una deuda de justicia. Pero<\/em><em> <\/em><em>corresponde tambi\u00e9n al inter\u00e9s y al bien general de Europa, la cual<\/em><em> <\/em><em>no podr\u00e1 vivir en paz, si los conflictos de diversa \u00edndole, que surgen<\/em><em> <\/em><em>como consecuencia del pasado, se van agravando a causa de una situa\u00ad<\/em><em>ci\u00f3n de desorden econ\u00f3mico, de espiritual insatisfacci\u00f3n y desespera\u00ad<\/em><em>ci\u00f3n\u00bb<\/em> (CA 28).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el cap\u00edtulo cuarto, dedicado a los principios de la pro\u00adpiedad privada y del destino universal de los bienes, hay una alusi\u00f3n al tema de la paz. Se encuentra en la parte final, en la cual se dice que la propiedad privada, por s\u00ed misma leg\u00edtima, se convierte en ile\u00adg\u00edtima cuando sirve para impedir el trabajo de los otros, en este sen\u00adtido es un derecho de todos y<em> \u00abuna sociedad en la que este derecho se<\/em><em> <\/em><em>niegue sistem\u00e1ticamente y las medidas de pol\u00edtica econ\u00f3mica no permi\u00ad<\/em><em>tan a los trabajadores alcanzar niveles satisfactorios de ocupaci\u00f3n, no puede conseguir su legitimaci\u00f3n \u00e9tica ni la justa paz social\u00bb<\/em> (CA 43). En este pasaje Juan Pablo II hace referencia a su enc\u00edclica de diez a\u00f1os antes, expresamente dedicada al tema del trabajo: la<em> Laborem<\/em><em> <\/em><em>exercens<\/em> del a\u00f1o de 1981 (particularmente en el n\u00famero 18).<em> <\/em><\/p>\n<p>El quinto cap\u00edtulo de la enc\u00edclica esta dedicado al tema del rol del estado y de la cultura de la naci\u00f3n. El tema de la paz retorna en perspectiva cultural, en la cual la Iglesia tiene un rol importante, por\u00adque<em> \u00abla primera y m\u00e1s importante labor se realiza en el coraz\u00f3n del<\/em><em> <\/em><em>hombre, y el modo como \u00e9ste se compromete a construir el propio<\/em><em> <\/em><em>futuro depende de la concepci\u00f3n que tiene de s\u00ed mismo y de su destino.<\/em><em> <\/em><em>Es a este nivel donde tiene lugar la contribuci\u00f3n espec\u00edfica y decisiva de<\/em><em> <\/em><em>la Iglesia en favor de la verdadera cultura. Ella promueve el nivel de los<\/em><em> <\/em><em>comportamientos humanos que favorecen la cultura de la paz contra<\/em><em> <\/em><em>los modelos que anulan al hombre en la masa, ignoran el papel de su<\/em><em> <\/em><em>creatividad y libertad y ponen la grandeza del hombre en direcci\u00f3n del<\/em><em> <\/em><em>conflicto y de la guerra\u00bb<\/em> (CA 51).<\/p>\n<p>En fin, el tema de la paz regresa tambi\u00e9n en el \u00faltimo cap\u00edtulo de la enc\u00edclica. Aqu\u00ed Juan Pablo II vuelve a proponer una cuesti\u00f3n de m\u00e9todo, m\u00e1s que de contenido: recordando el hecho de que Juan XXIII hab\u00eda dirigido su enc\u00edclica sobre la paz a<em> \u00abtodos los hom\u00ad<\/em><em>bres de buena voluntad\u00bb,<\/em> Juan Pablo II mantiene que tal perspectiva deba constituir el cuadro en el cual se debe afrontar el deber de cons\u00adtruir la paz. En particular, afirma que<em> \u00ablas religiones tendr\u00e1n hoy y<\/em><em> <\/em><em>ma\u00f1ana una funci\u00f3n eminente para la conservaci\u00f3n de la paz y para la<\/em><em> <\/em><em>construcci\u00f3n de una sociedad digna del hombre\u00bb<\/em> (CA 60).<\/p>\n<h2><strong>Las Jornadas Mundiales de la Paz<\/strong><span id='easy-footnote-7-40341' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#easy-footnote-bottom-7-40341' title='NT. De ahora en adelante ser\u00e1n citadas JMP seguidas con el a\u00f1o al cual se refiere.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/h2>\n<p>La lectura diacr\u00f3nica de los documentos de la doctrina social de la Iglesia sobre el tema de la paz nos ha llevado a trazar lo que pode\u00admos definir como el gran camino que la Iglesia propone a los hom\u00adbres de buena voluntad para contribuir realmente a la paz y al desarrollo de los pueblos.<\/p>\n<p>Una etapa fundamental de este camino es ciertamente el no. 78 de la<em> Gaudium et spes,<\/em> que ofrece elementos de una verdadera y propia teolog\u00eda de la paz: esa es definida como \u00abobra de la justicia\u00bb, es decir fruto del orden impreso por Dios en la sociedad, que los hombres est\u00e1n llamados a reconocer y promover; esa es tambi\u00e9n el \u00abdon de Dios resucitado \u00ab, del cual la paz terrena es como un icono.<\/p>\n<p>Se trata de un concepto expresado por los Padres conciliares sobre la gu\u00eda de la ense\u00f1anza de los pont\u00edfices precedentes. En particular, en la<em> Pacem in terris<\/em> de Juan XXIII la paz est\u00e1 estrechamente conec\u00adtada con el orden establecido por Dios y va construida, en las rela\u00adciones interpersonales como tambi\u00e9n entre las comunidades pol\u00edti\u00adcas, sobre las bases de la verdad, de la justicia, del amor (o solidari\u00addad), de la libertad.<\/p>\n<p>Otra etapa significativa es la estrecha relaci\u00f3n que Pablo VI insti\u00adtuye en la<em> Populorum progressio<\/em> entre el tema de la paz y el del desa\u00adrrollo, hasta llegar a afirmar que \u00abel desarrollo es el nuevo nombre de la paz\u00bb (cf. 76-87).<\/p>\n<p>Por su parte Juan Pablo II, retoma y desarrolla la ense\u00f1anza de sus predecesores, ilumina la inseparable conexi\u00f3n entre la paz y la solidaridad, que viene presentada como \u00abcamino hacia la paz y hacia el desarrollo\u00bb (cf. SRS 39).<\/p>\n<p>Si este es el camino maestro, ese viene enriquecido enormemente por el amplio y articulado magisterio pontificio expresado en los mensajes anuales de la paz, iniciada por Pablo VI en 1968. Se trata de mensajes que, de vez en cuando, evidencian deberes y responsa\u00adbilidades de las diversas personas (gobernantes, hombres y mujeres del mundo del trabajo, trabajadores econ\u00f3micos, mass media, padres de familia&#8230;) en orden a la construcci\u00f3n de la paz.<\/p>\n<p>En esos podemos sobre todo ver eso lo que la paz no es: no es pacifismo ni desidia (cf. JMP 1968), no es solo tregua o simple ar\u00admisticio, orden exterior fundado sobre la violencia o equilibrio tran\u00adsitorio de fuerzas contrastantes (cf. JMP 1973); no es equilibrio en\u00adtre intereses materiales divergentes (cf. JMP 1982). Es mucho m\u00e1s rica; es decir la paz es un bien primario (cf. JMP 1968), ideal de la humanidad y deseo universal de todos los pueblos (cf. JMP 1974; 1978), exigencia fundamental enraizada en el coraz\u00f3n de cada hom\u00adbre (cf. JMP 2000), condici\u00f3n y s\u00edntesis de la convivencia humana (cf. JMP 1973), expresi\u00f3n perfecta de civilizaci\u00f3n (cf. JMP 1977), suprema finalidad \u00e9tica y necesidad moral (JMP 1974).<\/p>\n<p>En particular, es don de Dios ofrecido a los hombres (cf. JMP 1978), porque viene de Dios y es \u00e9l quien la garantiza como \u00abfruto de la justicia\u00bb y ayuda interiormente a los hombres a realizarla. Tambi\u00e9n es don confiado a los hombres, por lo tanto, es siempre tambi\u00e9n una conquista humana (cf. JMP 1982).<\/p>\n<p>De la paz, como emerge de los mensajes pontificios del 1\u00ba de enero de cada a\u00f1o, se pueden encontrar algunas<em> notas caracter\u00edsticas.<\/em> La paz es necesaria (cf. JMP 1971; 1974);<em> \u00abElla polariza las aspiraciones<\/em><em> <\/em><em>humanas, los esfuerzos, las esperanzas. Tiene raz\u00f3n de fin y, como tal,<\/em><em> <\/em><em>es base y meta de nuestra actividad, tanto individual como colectiva \u00ab<\/em><em> <\/em>(JMP 1972). Es obligatoria: es un deber de la historia presente, es un deber universal y perenne, un deber inderogable de aquellos que rigen la historia de los pueblos y de los individuos singulares (cf. JMP 1969; 1973; 1974; 1977). La paz se necesita quererla, se necesita amarla, se necesita producirla. Esa es un resultado moral, surge de esp\u00edritus libres y generosos (cf. JMP 1969).<\/p>\n<p>De la paz el Magisterio de la Iglesia subraya tambi\u00e9n la din\u00e1mica y la precariedad. Esa, de hecho,<em> \u00abla paz debe ser no inerte y pasiva,<\/em><em> <\/em><em>sino din\u00e1mica, activa y progresiva a medida que justas exigencias de<\/em><em> <\/em><em>los declarados y ecu\u00e1nimes derechos del hombre reclamen de ella nue<\/em><em>vas y mejores expresiones \u00ab<\/em> (JMP 1973) no est\u00e1 jam\u00e1s ni completa ni segura y tiene necesidad de apoyo y de condiciones que la hagan siempre m\u00e1s estable y duradera (cf. JMP 1977). Se subraya tambi\u00e9n la naturaleza religiosa: la aspiraci\u00f3n a la paz est\u00e1 presente en todas las religiones, tanto que<em> \u00abuna vida religiosa, si se vive aut\u00e9nticamente,<\/em><em> <\/em><em>debe producir frutos de paz y fraternidad, pues es propio de la religi\u00f3n<\/em><em> <\/em><em>fortalecer cada vez m\u00e1s la uni\u00f3n con la divinidad y favorecer una rela<\/em><em>ci\u00f3n cada vez m\u00e1s solidaria entre los hombres \u00ab<\/em> (JMP 1992).<\/p>\n<p>Entre los<em> fundamentos<\/em> de la paz, el acento del Magisterio est\u00e1 puesto sobra la intangible e innata dignidad de la persona, de la cual surgen inviolables derechos y deberes respectivos (cf. JMP 1974; 1978). A la dignidad de la persona se acompa\u00f1an, como otros fundamentos de la paz, el respeto de la conciencia de cada persona (cf. JMP 1991) y la justicia, entendida como verdadero culto y sincero sentido del hombre (cf. JMP 1992). Ahora todav\u00eda m\u00e1s radicalmente, el fundamento de la paz va buscado en la verdad, porque esa \u00abes fuerza de paz porque percibe, por una especie de connaturalidad, los elementos de verdad que hay en el otro y que ella trata de alcanzar\u00bb (cf. JMP 1980).<\/p>\n<p>Los mensajes pontificios anuales para la Jornada Mundial de la Paz insisten sobre todo en describir las<em> condiciones<\/em> de la paz. Entre \u00e9stas hay una adecuada acci\u00f3n educativa: es necesario educarnos a la paz, porque esa comienza en el interior de los corazones y es necesario, primero conocerla, reconocerla, quererla y amarla para poder expresar en lo concreto de la vida (cf. JMP 1970). Una condici\u00f3n importante para la paz es tambi\u00e9n el trabajar y actuar para la justicia (cf. JMP 1972), porque \u00abla justicia camina con la paz y est\u00e1 en relaci\u00f3n constante y din\u00e1mica con ella [ &#8230; ] cuando una se ve amenazada, ambas vacilan; cuando se ofende la justicia tambi\u00e9n se pone en peligro la paz\u00bb (cf. JMP 1998). En este horizonte se comprende la importancia del respeto de los derechos humanos en su universalidad: aqu\u00ed est\u00e1 el secreto de la verdadera paz (cf. JMP 1999), porque \u00abdonde no hay respeto, defensa, promoci\u00f3n de los Derechos del Hombre [ &#8230; ], all\u00ed no puede haber verdadera Paz\u00bb (cf. JMP 1969). Esto comporta tambi\u00e9n trabajar para vencer la pobreza que, adem\u00e1s de ser una ofensa a la dignidad humana, representa una amenaza para la paz (cf. JMP 1993).<\/p>\n<p>En esta misma direcci\u00f3n, es necesario ver la solidaridad y el desa\u00adrrollo como llaves para la paz: una solidaridad que pide promover la igual dignidad de todos y de cada uno. Eso lleva a un replanteamiento de la econom\u00eda y una reconsideraci\u00f3n de los modelos que ins\u00adpiran las elecciones del desarrollo, dando mayor espacio a una nueva cultura de la solidaridad (cf. JMP 2000), sea el compromiso por una globalizaci\u00f3n de la y en la solidaridad (cf. JMP 1998; 1999).<\/p>\n<p>Todav\u00eda, la acci\u00f3n por la justicia no es todav\u00eda suficiente, es nece\u00adsario tambi\u00e9n conjugar entre ellas justicia y perd\u00f3n, en la triple con\u00advicci\u00f3n de que \u00abla capacidad de perd\u00f3n es b\u00e1sica en cualquier pro\u00adyecto de una sociedad futura m\u00e1s justa y solidaria\u00bb (cf. JMP 2002), que<em> \u00abla verdadera paz, pues, es fruto de la justicia [&#8230;1. Pero, puesto<\/em><em> <\/em><em>que la justicia humana es siempre fr\u00e1gil e imperfecta, expuesta a las<\/em><em> <\/em><em>limitaciones y a los ego\u00edsmos personales y de grupo, debe ejercerse y en<\/em><em> <\/em><em>cierto modo completarse con el perd\u00f3n, que cura las heridas y resta\u00ad<\/em><em>blece en profundidad las relaciones humanas truncadas\u00bb<\/em> y que<em> \u00abel per\u00ad<\/em><em>d\u00f3n en modo alguno se contrapone a la justicia \u00ab<\/em> sino que<em> \u00abtiende m\u00e1s<\/em><em> <\/em><em>bien a esa plenitud de la justicia que conduce a la tranquilidad del<\/em><em> <\/em><em>orden\u00bb<\/em> (ibidem).<\/p>\n<p>Otra condici\u00f3n importante de la paz es el respeto de la libertad: la verdadera libertad es ra\u00edz y fruto de la paz; el respeto de la libertad de los pueblos y de las naciones y es as\u00ed importante para la paz que sin ellos la paz escapa al hombre (cf. JMP 1981).<\/p>\n<p>La defensa de la vida es otra de las condiciones para edificar la paz. El reconocimiento del primado de la vida abre el camino a la paz aut\u00e9ntica, con la conciencia de que la vida es el v\u00e9rtice de la paz y de cada delito contra la vida, comenzando por aquellos contra la vida que est\u00e1 naciendo, es un atentado contra la paz (cf. JMP 1977; 1978; 2001). No se debe dejar de cultivar el di\u00e1logo, que<em> \u00absupone la<\/em><em> <\/em><em>b\u00fasqueda de lo verdadero, bueno y justo para todo hombre, para todo<\/em><em> <\/em><em>grupo y sociedad [&#8230;1 es la b\u00fasqueda del bien por medios pac\u00edficos; es<\/em><em> <\/em><em>voluntad obstinada de recurrir a todas las f\u00f3rmulas posibles de nego\u00ad<\/em><em>ciaci\u00f3n, de mediaci\u00f3n, de arbitraje, esforz\u00e1ndose siempre para que los<\/em><em> <\/em><em>factores de acercamiento prevalezcan sobre los de divisi\u00f3n y de odio \u00ab<\/em><em> <\/em>(JMP 1983).<\/p>\n<p>La edificaci\u00f3n de la paz exige tambi\u00e9n el respeto de las minor\u00edas a trav\u00e9s del desarrollo de una cultura basada sobre el respeto de los otros y de las diversidades, en la convicci\u00f3n de que la paz, por una parte<em> \u00abexige un desarrollo constructivo de lo que nos distingue como<\/em><em> <\/em><em>individuos y como pueblos, y de lo que representa nuestra propia iden\u00adtidad\u00bb<\/em> y, de otra,<em> \u00abexige adem\u00e1s una disponibilidad por parte de todos<\/em><em> <\/em><em>los grupos sociales<\/em> \u2014 est\u00e9n o no constituidos como Estado \u2014<em> para<\/em><em> <\/em><em>contribuir a la edificaci\u00f3n de un mundo pac\u00edfico\u00bb<\/em> (JPM 1989).<\/p>\n<p>Entre las condiciones para la paz, est\u00e1 el cuidado de todo lo creado, la educaci\u00f3n en responsabilidad ecol\u00f3gica y el afrontamiento adecuado del problema del ambiente teniendo en cuenta que se trata de una cuesti\u00f3n moral el hecho de que \u00abla paz mundial est\u00e1 amena\u00adzada&#8230; por falta del respeto debido a la naturaleza, por el uso desor\u00addenado de sus recursos y por el deterioro progresivo de la calidad de vida\u00bb (GMP 1990).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en las ra\u00edces del compromiso por la paz est\u00e1 el descubri\u00admiento de la vocaci\u00f3n original de toda la humanidad a ser una \u00fanica familia,<em> \u00aben la que la dignidad y los derechos de las personas \u2014<\/em><em>\u2014 <\/em><em>de<\/em><em> <\/em><em>cualquier estado, raza o religi\u00f3n \u2014 sean reconocidos como anterio\u00ad<\/em><em>res y preeminentes respecto a cualquier diferencia o especificidad\u00bb<\/em><em> <\/em>(JMP 2000). No se debe despu\u00e9s dejar de asegurar a los ni\u00f1os un futuro de paz ayud\u00e1ndoles a crecer en un clima de aut\u00e9ntica paz, combatiendo con eso lo que lo explota o no lo respeta, creando las condiciones para que puedan recibir en herencia de los adultos un mundo m\u00e1s unido y solidario (cf. JMP 2006). No se debe en fin des\u00adcuidar de dar espacio a la oraci\u00f3n por la paz: esa, de hecho,<em> \u00abinfunde<\/em><em> <\/em><em>\u00e1nimo y sostiene a quien ama y quiere promover\u00bb<\/em> la paz es<em> \u00abmientras<\/em><em> <\/em><em>impulsa al encuentro con el Alt\u00edsimo, dispone tambi\u00e9n al encuentro<\/em><em> <\/em><em>con nuestro pr\u00f3jimo, ayudando a establecer con todos, sin discrimina\u00ad<\/em><em>ci\u00f3n alguna, relaciones de respeto, de comprensi\u00f3n, de estima y de<\/em><em> <\/em><em>amor\u00bb<\/em> (JMP 1992); como tal<em> \u00abest\u00e1 en el coraz\u00f3n mismo del esfuerzo<\/em><em> <\/em><em>por la edificaci\u00f3n de una paz en el orden, en la justicia y en la libertad\u00bb<\/em><em> <\/em>(JMP 2002).<\/p>\n<h2><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h2>\n<ul>\n<li>BAUMAN ZYGMUNT,<em> Dentro la globalizzazione: le conseguenze sulle persone,<\/em><em> <\/em>Laterza, Bari 2000.<\/li>\n<li>MARTINI CARLO MARIA,<em> Pace,<\/em> en<em> Dizionario di dottrina sociale della Chiesa. Scienze sociali e Magistero,<\/em> Vita e Pensiero, Mil\u00e1n 2004, pp. 94-107. \u2013 PAVAN PIETRO,<em> Commento,<\/em> en<em> L\u2019enciclica \u00abPacem in terris\u00bb. A venticinque anni dalla pubblicazione,<\/em> Editiones Academiae Alphonsianae, Roma 1988.<\/li>\n<li>PONTIFICIO CONSIGLIO DELLA GIUSTIZIA E DELLA PACE,<em> Compendio della dottrina sociale della chiesa,<\/em> Libreria Editrice Vaticana, Citt\u00e0 del Vati\u00adcano 2004.<em> <\/em><\/li>\n<li>TOSO MARIO,<em> Welfare Society. L\u2019apporto dei pontefici da Leone XIII a<\/em><em> <\/em><em>Giovanni Paolo II,<\/em> LAS, Roma 1995.<\/li>\n<li>ID.,<em> L\u2019attualit\u00e0 della Pacem in terris,<\/em> en \u00abLa Societ\u00e0\u00bb XIII (2003) 6, pp. 17-49.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema de la paz ha estado siempre presente en la atenci\u00f3n de la doctrina social de la Iglesia desde su inicio. Es m\u00e1s, ha asumido una importancia particular desde que Juan XXIII dedic\u00f3 a &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":40343,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[81],"tags":[168,160,172],"class_list":["post-40341","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina-social-de-la-iglesia","tag-argel","tag-nimes","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El tema de la paz ha estado siempre presente en la atenci\u00f3n de la doctrina social de la Iglesia desde su inicio. Es m\u00e1s, ha asumido una importancia particular desde que Juan XXIII dedic\u00f3 a ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-05-01T05:30:08+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T16:02:29+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"37 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia\",\"datePublished\":\"2013-05-01T05:30:08+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T16:02:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\"},\"wordCount\":7475,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Argel\",\"Nimes\",\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Doctrina Social de la Iglesia\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\",\"name\":\"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2013-05-01T05:30:08+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T16:02:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos","og_description":"El tema de la paz ha estado siempre presente en la atenci\u00f3n de la doctrina social de la Iglesia desde su inicio. Es m\u00e1s, ha asumido una importancia particular desde que Juan XXIII dedic\u00f3 a ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2013-05-01T05:30:08+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T16:02:29+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"37 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia","datePublished":"2013-05-01T05:30:08+00:00","dateModified":"2016-07-26T16:02:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/"},"wordCount":7475,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Argel","Nimes","Pobreza"],"articleSection":["Doctrina Social de la Iglesia"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","name":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2013-05-01T05:30:08+00:00","dateModified":"2016-07-26T16:02:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/paz-y-progreso-de-los-pueblos-en-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Paz y progreso de los pueblos en la Doctrina Social de la Iglesia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-auF","jetpack-related-posts":[{"id":121548,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-quadragesimo-anno\/","url_meta":{"origin":40341,"position":0},"title":"Enc\u00edclica Quadragesimo anno","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/04\/2022","format":false,"excerpt":"Cuando se public\u00f3 la enc\u00edclica Quadragesimo anno se hab\u00eda producido un notable cambio en las circunstancias sociales y econ\u00f3micas respecto a las que reg\u00edan cuando se public\u00f3 la enc\u00edclica Rerum novarum. Tres eran los principales datos de ese cambio: El mal padecido por la sociedad en 1891 era la lucha\u2026","rel":"","context":"En \u00abDocumentos Pontificios\u00bb","block_context":{"text":"Documentos Pontificios","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/documentos-pontificios\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Biblioteca_panoramica.jpg?fit=750%2C500&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Biblioteca_panoramica.jpg?fit=750%2C500&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Biblioteca_panoramica.jpg?fit=750%2C500&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Biblioteca_panoramica.jpg?fit=750%2C500&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":121858,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-sollicitudo-rei-socialis\/","url_meta":{"origin":40341,"position":1},"title":"Enc\u00edclica &quot;Sollicitudo rei socialis&quot;","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/05\/2013","format":false,"excerpt":"\"Sollicitudo rei socialis\" al cumplirse el vig\u00e9simo aniversario de la Populorum Progressio 1987.12.30 Bendici\u00f3n Venerables Hermanos, amad\u00edsimos Hijos e Hijas: salud y Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica I.\u2014 Introducci\u00f3n 1. La preocupaci\u00f3n social de la Iglesia, orientada al desarrollo aut\u00e9ntico del hombre y de la sociedad, que respete y promueva en toda su\u2026","rel":"","context":"En \u00abDoctrina Social de la Iglesia\u00bb","block_context":{"text":"Doctrina Social de la Iglesia","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/doctrina-social-de-la-iglesia\/"},"img":{"alt_text":"POPE JOHN PAUL II SEEN IN IMAGE RELEASED BY POSTULATION OF SAINTHOOD CAUSE","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/05\/juan_pablo_ii-212x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":121767,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-mater-et-magistra\/","url_meta":{"origin":40341,"position":2},"title":"Enc\u00edclica Mater et Magistra","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/04\/2022","format":false,"excerpt":"Contexto Ya hab\u00edan pasado setenta a\u00f1os de que Le\u00f3n XIII hab\u00eda escrito la enc\u00edclica conocida como la Carta Magna del Trabajo , cuando el 15 de mayo de 1961 Juan XXIII dio a conocer su ense\u00f1anza social en Mater et Magistra . Los problemas sociales de m\u00e1s de un siglo\u2026","rel":"","context":"En \u00abDocumentos Pontificios\u00bb","block_context":{"text":"Documentos Pontificios","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/documentos-pontificios\/"},"img":{"alt_text":"DOC","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/vicencianos\/files\/doc.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":120720,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-enciclica-dios-es-amor-mirada-de-conjunto-dios-es-amor-el-corazon-de-la-fe-cristiana\/","url_meta":{"origin":40341,"position":3},"title":"La enc\u00edclica Dios es amor; mirada de conjunto; el coraz\u00f3n de la fe cristiana","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/02\/2022","format":false,"excerpt":"Los n\u00fameros entre corchetes hacen referencia a los n\u00fameros de la misma Enc\u00edclica. 1. Una enc\u00edclica Mucho se ha hablado sobre la \"primera\" enc\u00edclica de este Papa. Los medios de comunicaci\u00f3n se encargaron de crear un ambien\u00adte de expectaci\u00f3n en torno a ella. En realidad, \u00bfes algo nuevo? Habr\u00eda que\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/formacion_permanente.jpg?fit=303%2C303&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":121696,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/curso-de-doctrina-social-de-la-iglesia-en-power-point\/","url_meta":{"origin":40341,"position":4},"title":"Curso de Doctrina Social de la Iglesia (en Power Point)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/04\/2022","format":false,"excerpt":"Presentamos un curso de Doctrina Social de la Iglesia en 10 Power Points, realizados por\u00a0Serge Nicoloff, y basado en los manuales de la Biblioteca de Iniciaci\u00f3n Teol\u00f3gica de Editorial Rialp. Se llama Doctrina Social de la Iglesia a ese cuerpo de principios desarrollados a trav\u00e9s del tiempo para dar justas\u2026","rel":"","context":"En \u00abDoctrina Social de la Iglesia\u00bb","block_context":{"text":"Doctrina Social de la Iglesia","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/doctrina-social-de-la-iglesia\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":104293,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/novena-biblica-en-honor-al-beato-federico-ozanam-dia-septimo\/","url_meta":{"origin":40341,"position":5},"title":"Novena b\u00edblica en honor al beato Federico Ozanam: D\u00eda s\u00e9ptimo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/09\/2012","format":false,"excerpt":"Oraci\u00f3n Oh Dios de Caridad infinita, que no dejas de compadecerte de nosotros y contin\u00faas la obra misericordiosa de tu Divino Hijo Jesucristo en la historia de cada hombre. Te damos infinitas gracias por el amor que se hace manifiesto por medio de la gracia bautismal en todos y cada\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/09\/beato_ozanam_pobre-225x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40341\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}