{"id":403157,"date":"2020-11-17T08:20:47","date_gmt":"2020-11-17T07:20:47","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=403157"},"modified":"2020-11-08T21:22:04","modified_gmt":"2020-11-08T20:22:04","slug":"doctrina-social-de-la-iglesia-v","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/doctrina-social-de-la-iglesia-v\/","title":{"rendered":"Doctrina Social de la Iglesia (V)"},"content":{"rendered":"<p>RESPETO A LA VIDA HUMANA<\/p>\n<p>De la dignidad de la persona se derivan naturalmente una serie de derechos que deben ser aceptados, tanto por los indi\u00adviduos, como por el Estado, sus autoridades y sus institucio\u00adnes.<\/p>\n<p>La doctrina social de la Iglesia sobre este asunto adquiri\u00f3 fuerza especialmente notable a partir de Le\u00f3n XIII. Este Papa dedic\u00f3 varios importantes documentos a cuestiones pol\u00edticas que constituyen un verdadero cuerpo de doctrina. M\u00e1s tarde, P\u00edo XI se tuvo que enfrentar al nacionalsocialismo y al comunismo, para defender los derechos de los ciudadanos frente al totalitarismo del Estado. P\u00edo XII, durante los a\u00f1os de guerra y de posguerra, sali\u00f3 a la defensa de los ciudada\u00adnos ante los abusos de algunos Estados y propugn\u00f3 la nece\u00adsidad de volver al derecho natural y a la \u00e9tica para el esta\u00adblecimiento de una paz verdadera y durable. Por fin, Juan XXIII dedic\u00f3 gran parte de una enc\u00edclica al tema de los dere\u00adchos humanos.<\/p>\n<p>El derecho m\u00e1s primario y elemental de la persona es el derecho a la vida. As\u00ed est\u00e1 reconocido incluso por la declara\u00adci\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU (art.3).<\/p>\n<p>Este derecho est\u00e1, sin embargo, seriamente amenazado por el incremento demogr\u00e1fico que desemboca en la propaga\u00adci\u00f3n del aborto. Vamos a analizar la doctrina de la Iglesia sobre estos dos asuntos, el problema demogr\u00e1fico y el aborto.<\/p>\n<p><strong><em>El problema demogr\u00e1fico<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p>Fue el economista ingl\u00e9s Robert Malthus quien, en 1798, plante\u00f3 por primera vez el problema de la desproporci\u00f3n entre el aumento de la poblaci\u00f3n y el aumento de los medios de subsistencia. Lleg\u00f3 a decir que <em>la poblaci\u00f3n, si no encuentra obst\u00e1culos, crece en progresi\u00f3n geom\u00e9trica, mientras que los alimentos solo crecen en progresi\u00f3n aritm\u00e9tica<sup>21<\/sup><\/em><\/p>\n<p>El mismo Malthus calcul\u00f3 que para el a\u00f1o 1900 Inglaterra tendria 112 millones de habitantes; pero la realidad fue que para esa fecha Inglaterra ten\u00eda solo 37 millones de habitantes. Siguiendo el c\u00e1lculo de Malthus, Inglaterra deber\u00eda tener en el a\u00f1o 2000 una poblaci\u00f3n de 1.792 millones de habitantes, cifra completamente absurda. Por otra parte es evidente que el nivel medio de vida en Inglaterra ha experimentado, desde los tiempos de Malthus hasta ahora, una mejor\u00eda mucho m\u00e1s que notable. Todos estos datos significan que el proceso hist\u00f3rico real ha demostrado que los c\u00e1lculos y previsiones del econo\u00admista ingl\u00e9s eran completamente err\u00f3neos.<\/p>\n<p>No obstante, es cierto que la poblaci\u00f3n aumenta, que muchos miles de personas mueren de hambre cada d\u00eda y que millones de personas padecen una desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica. Pero el problema debe ser bien planteado y buscar una soluci\u00f3n razonable, aunque no sea necesariamente la m\u00e1s c\u00f3moda o f\u00e1cil para el egoismo de los pa\u00edses ricos. Por eso hay que tener en cuenta dos principios fundamentales: el sentido de la soli\u00addaridad humana y que las personas no pueden ser tratadas como simples n\u00fameros estad\u00edsticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P\u00edo XI1<sup>22<\/sup> hizo una alusi\u00f3n al problema demogr\u00e1fico, pero lo redujo al plano de la moral individual. En un discurso dijo que <em>la ciencia de la poblaci\u00f3n es muy joven, pero es primor\u00addial porque toca inmediatamente a la vida humana y puede esclarecer algunos de sus problemas individuales y sociales. Pero la Iglesia ha cre\u00eddo siempre que debe situar los proble\u00admas de la poblaci\u00f3n en su verdadera perspectiva: la del des\u00adtino moral y personal. <\/em>No obstante, en el Mensaje de Navidad de 1952, rechaz\u00f3 expresamente las presiones contra la natalidad.<\/p>\n<p>Ha sido Juan XXIII el primer Papa que ha hecho una exposici\u00f3n sistem\u00e1tica y cr\u00edtica de este problema. En la enc\u00edclica Mater et magistra hace un extenso an\u00e1lisis, que puede reducirse a los siguientes puntos.<\/p>\n<p><strong><em>El problema demogr\u00e1fico tal como se plantea<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p>Existe una desproporci\u00f3n creciente entre los medios de subsistencia y el aumento de la poblaci\u00f3n (MM.185). En el plano mundial se expone claramente la teor\u00eda malthusiana y se indica como soluci\u00f3n el poner un freno a la procreaci\u00f3n humana (MM.186). Respecto a los pa\u00edses subdesarrollados se exponen como causas del problema el aumento de la pobla\u00adci\u00f3n por el decrecimiento de la mortalidad infantil a causa de los adelantos de la medicina y de la higiene, al mismo tiempo que desciende la mortalidad general, mientras que la produc\u00adci\u00f3n de alimentos sigue estancada o avanza muy poco. As\u00ed que el nivel de vida, en vez de mejorar, empeora cada vez m\u00e1s. Y el remedio que se propone es reprimir, del modo que sea, los nacimientos humanos (MM. 187).<\/p>\n<p><strong><em>El problema demogr\u00e1fico tal como debe plantearse<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p>A nivel mundial, la relaci\u00f3n entre poblaci\u00f3n y recursos no parece crear ninguna dificultad (MM.188). El problema est\u00e1, no en la producci\u00f3n, sino en la incorrecta distribuci\u00f3n de los bienes. Incluso, muchas veces se limita voluntariamente la producci\u00f3n para mantener el nivel de precios en los pa\u00edses ricos con olvido total de las necesidades de los pobres. La naturaleza tiene recursos suficientes para aumentar la produc\u00adci\u00f3n y el hombre tiene inteligencia para aprovechar los recur\u00adsos naturales. Los progresos realizados en este sentido demuestran la verdad de estas afirmaciones (MM.189). Ciertamente hay regiones cuyos recursos naturales son meno\u00adres y a esto se a\u00f1ade una organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica defectuosa. Estas dificultades solo pueden afrontarse y solu\u00adcionarse con relaciones de concordia y paz entre los pueblos (MM.190).<\/p>\n<p><strong><em>Conclusi\u00f3n general<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aceptando la existencia del problema demogr\u00e1fico, que es grave y urgente, hay que buscar soluciones que respeten la dignidad humana. No es aceptable partir de una concepci\u00f3n materialista del hombre y de la vida (MM.191).<\/p>\n<p><strong><em>Principios de soluci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La \u00fanica soluci\u00f3n aceptable es promover el desarrollo econ\u00f3mico y social de los pueblos, pero conservando y res\u00adpetando los verdaderos bienes del individuo y de la sociedad, teniendo en cuenta la dignidad de la persona y actuando en colaboraci\u00f3n (MM.192). Las culturas y costumbres de los diversos pueblos deben ser respetadas, pues un progreso meramente econ\u00f3mico que solo busca la m\u00e1xima rentabili\u00addad no siempre es compatible con la cultura de otros pueblos; ni el concepto occidental de desarrollo, que solo conduce al consumismo, debe imponerse a los dem\u00e1s como si fuese el ideal supremo de la vida.<\/p>\n<p>Para un desarrollo arm\u00f3nico hay que tener en cuenta que el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la actividad econ\u00f3mica (GS.63) y as\u00ed evitar el colonialismo abusivo y cualquier tipo de simple explotaci\u00f3n de los recursos en busca de un lucro excesivo.<\/p>\n<p>Una condici\u00f3n esencial para el verdadero desarrollo de los pueblos es el respeto a las personas y a las leyes naturales de la vida y de su transmisi\u00f3n, pues en ning\u00fan caso se puede tra\u00adtar a las personas como si fueses animales o plantas (MM.193). La vida es un don de Dios contra el que no se puede atentar; y ciertos modos de planificaci\u00f3n no solo son una ofensa a Dios, sino que degradan a la persona humana y, a largo plazo, implican un grave perjuicio para el pa\u00eds al que privan de fuerzas de trabajo necesarias para el futuro (MM.194).<\/p>\n<p>Por esto es necesario en todos un profundo sentido de la responsabilidad con respecto a la instituci\u00f3n familiar y un esp\u00edritu firme y dispuesto a los sacrificios que exija la misi\u00f3n de procrear y educar a los hijos (MM.195).<\/p>\n<p>Desde el punto de vista teol\u00f3gico, hay dos mandamien\u00adtos divinos que son complementarios; el primero, propagar la vida, <em>creced y multiplicaos; <\/em>el segundo, <em>dominad la natu\u00adraleza <\/em>(MM.196). De estos dos preceptos, el segundo debe estar al servicio del primero. Los bienes de la tierra son, por disposici\u00f3n divina, para utilidad de todos los hombres y nadie tiene derecho a apropi\u00e1rselos con perjuicio de los dem\u00e1s (MM.197).<\/p>\n<p><strong><em>Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que ocurre?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por una parte, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial se explica con tal cerraz\u00f3n de mente y de voluntad que constituye una verdadera manipulaci\u00f3n informativa, una especie de enga\u00f1o a la sociedad en general, que presenta la situaci\u00f3n como si el mundo fuese a perecer bajo la miseria y el hambre si no se frena la natalidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, enormes recursos econ\u00f3micos se dedican a campa\u00f1as antinatalistas y a la producci\u00f3n de armas de des\u00adtrucci\u00f3n. Estos dos aspectos constituyen un abuso y atentado contra la humanidad y una verg\u00fcenza para las llamadas \u00abgran\u00addes potencias\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, Dios ha dado al g\u00e9nero humano recursos e ingenio suficientes, pero la avaricia de los ricos y poderosos utiliza esos recursos de una manera irracional (MM.199), y esto, ante la pasividad de los gobiernos, organizaciones eco\u00adn\u00f3micas y personas sin verdadero sentido de la justicia social.<\/p>\n<p><strong><em>El control de la natalidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Papa Pablo VI ha estudiado esta misma cuesti\u00f3n en dos enc\u00edclicas: Populorum progresio y Humanae vitae.<\/p>\n<p><strong><em>En la primera <\/em><\/strong>plantea el problema y dice que <em>muchas veces un crecimiento demogr\u00e1fico acelerado a\u00f1ade dificulta\u00addes a los problemas del desarrollo; el volumen de la pobla\u00adci\u00f3n crece con m\u00e1s rapidez que los recursos disponibles y nos encontramos aparentemente ante un callej\u00f3n sin salida <\/em>(PP.37).<\/p>\n<p>Es cierto que el problema existe, pero es m\u00e1s aparente que real. Pues si es cierto referido a algunos pa\u00edses, no lo es si consideramos la cuesti\u00f3n de forma global. Son muchos los pa\u00edses que tienen excedentes de producci\u00f3n y es mucho el despilfarro que se hace en los pa\u00edses ricos. Y la consecuencia es que para muchos <em>es grande la tentaci\u00f3n de frenar el creci\u00admiento demogr\u00e1fico con medidas radicales <\/em>(PP.37); y para otros <em>es grande la tentaci\u00f3n de rechazar con la violencia tan graves injurias contra la dignidad humana <\/em>(PP.30).<\/p>\n<p>Pablo VI no estima necesario insistir sobre lo dicho por Juan XXIII y centra su atenci\u00f3n en el problema del control de la natalidad.<\/p>\n<p>Si en algunos pa\u00edses, dadas sus especiales situaciones, parece conveniente seguir una pol\u00edtica restrictiva respecto a la natalidad, el Papa recomienda que se tengan en cuenta estos principios fundamentales:<\/p>\n<p><em>Los poderes p\u00fablicos pueden intervenir llevando a cabo una informaci\u00f3n apropiada y adoptando las medidas conve\u00adnientes<\/em><\/p>\n<p><em>Estas medidas deben estar de acuerdo con las leyes morales y respetar la libertad de los esposos.<\/em><\/p>\n<p><em>Solamente a los esposos toca decidir, con pleno conoci\u00admiento, el n\u00famero de hijos que van a tener <\/em>(PP. 37).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, Pablo VI <em>rechaza la planificaci\u00f3n fami\u00adliar como pol\u00edtica imperativa del Estado, pero acepta la regulaci\u00f3n de la natalidad como determinaci\u00f3n libre, cons\u00adciente y responsable de los esposos.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>En la segunda <\/em><\/strong>estudia el modo concreto para realizar esta regulaci\u00f3n de la natalidad. Dada la gravedad y complejidad de este asunto, no parec\u00eda conveniente englobarlo en una enc\u00ed\u00adclica que trataba de otras cuestiones. Adem\u00e1s, un estudio serio y profundo sobre un tema tan complicado conven\u00eda que se hiciese consultando previamente a personas t\u00e9cnicas especia\u00adlizadas en los diversos aspectos relacionados con el tema. Y Pablo VI hizo una consulta personal y directa a setenta y cua\u00adtro personas de diversos pa\u00edses y diferentes religiones para que estudiasen la cuesti\u00f3n y le diesen un dictamen desde su punto de vista estrictamente cient\u00edfico. Psiquiatras, ginec\u00f3lo\u00adgos, m\u00e9dicos, neur\u00f3logos, zo\u00f3logos, dem\u00f3grafos, soci\u00f3logos, economistas, estad\u00edgrafos, fil\u00f3sofos, te\u00f3logos, moralistas y varios matrimonios de algunos movimientos cristianos fueron consultados. Se puede afirmar con toda certeza que jam\u00e1s en la historia de la Iglesia se ha hecho un esfuerzo tan grande y un estudio tan profundo y extenso para escribir una enc\u00edclica. Por esto, la enc\u00edclica Humanae vitae merece el m\u00e1ximo res\u00adpeto, cualquiera que sea la opini\u00f3n particular de cada uno.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un estudio sobre la naturaleza del matrimonio, el Papa llega a estas conclusiones:<\/p>\n<p><em>Hay que excluir absolutamente la interrupci\u00f3n directa del proceso generador ya iniciado y, sobre todo, el abor\u00adto directamente querido y procurado<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que excluir, igualmente, la esterilizaci\u00f3n directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer<\/em><\/p>\n<p><em>Queda, adem\u00e1s, excluida toda acci\u00f3n que, en previsi\u00f3n del acto conyugal o en su realizaci\u00f3n o en sus conse\u00adcuencias naturales, se proponga como fin o como medio hacer imposible la procreaci\u00f3n <\/em>(HV.14).<\/p>\n<p><strong><em>Aspecto \u00e9tico y cultural<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Papa Juan Pablo II lleva el problema demogr\u00e1fico a una nueva dimensi\u00f3n y a un nuevo aspecto. No es una cuesti\u00f3n eco\u00adn\u00f3mica, sino \u00e9tica y cultural. La familia es la primera estructura fundamental a favor de una ecolog\u00eda humana. No es conecto reducir el problema ecol\u00f3gico a la protecci\u00f3n de los animales, las plantas o el medio ambiente, con olvido total de la persona humana. El an\u00e1lisis de Juan Pablo II es teol\u00f3gico, antropol\u00f3gi\u00adco y \u00e9tico sobre la base de la dignidad que Dios ha conferido a la persona humana.<\/p>\n<p>Afirma, con toda verdad, que <em>hay campa\u00f1as sistem\u00e1ticas contra la natalidad sobre la base deformada del problema demogr\u00e1fico y en un clima de absoluta falta de respeto a la libertad de decisi\u00f3n de las personas interesadas, a las que someten frecuentemente a intolerables presiones para plegar\u00adlas a esta nueva forma de opresi\u00f3n <\/em>(CA.39).<\/p>\n<p><strong><em>La Conferencia de El Cairo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En septiembre de 1994, el problema demogr\u00e1fico salt\u00f3 al primer plano de la actualidad con motivo de la Conferencia Internacional celebrada en El Cairo y propiciada por la ONU, sobre el tema de \u00abPoblaci\u00f3n y Desarrollo\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa Juan Pablo II coment\u00f3 que <em>el proyecto de Documento final constituye una dolorosa sorpresa por el temor ante desviaciones morales que podr\u00edan arrastrar a la humanidad hacia una derrota cuya principal v\u00edctima ser\u00eda el propio hombre.<\/em><\/p>\n<p>Es evidente que el problema demogr\u00e1fico en su relaci\u00f3n con el desarrollo es muy grave. Pero, precisamente por eso, exige un estudio serio y profundo. Pero, adem\u00e1s, es una cues\u00adti\u00f3n \u00abinterdisciplinar\u00bb, sobre la que deben opinar varias cien\u00adcias y no solo los pol\u00edticos.<\/p>\n<p>El hecho del crecimiento cuantitativo de la poblaci\u00f3n se debe estudiar de forma absoluta y a nivel mundial. Hay que tener en cuenta c\u00f3mo se reparte la poblaci\u00f3n en las diversas \u00e1reas de la tierra y por qu\u00e9 hay extensas regiones con muy escaso n\u00famero de habitantes. Hay zonas con una superpobla\u00adci\u00f3n exagerada en detrimento de otros territorios deshabita\u00addos. Y hay que reflexionar tambi\u00e9n sobre la gran extensi\u00f3n de tierra potencialmente cultivable y que est\u00e1 abandonada o cul\u00adtivada de forma inadecuada, as\u00ed como el reparto injusto de la tierra de cultivo, en manos de unos pocos, que se dedican al comercio exterior o a la especulaci\u00f3n en provecho propio y con perjuicio para el bien com\u00fan (MM.122-149; GS.71: PP.23-24).<\/p>\n<p>Las cuestiones demogr\u00e1ficas son estudios sobre las per\u00adsonas y \u00e9stas no pueden reducirse a n\u00fameros o tablas esta\u00add\u00edsticas, porque las personas no son cosas ni fen\u00f3menos natu\u00adrales. Cada persona humana tiene su propia vida y dignidad, es libre, tiene su cultura y sus creencias, y todo eso debe conocerse y respetarse. El concepto de desarrollo no tiene por qu\u00e9 ajustarse al concepto <em>consumista, hedonista y ego\u00eds\u00adta <\/em>de los llamados \u00abpueblos desarrollados\u00bb. Muchas veces, las aparentes ayudas no son m\u00e1s que una nueva forma de colonialismo econ\u00f3mico y sometimiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Con toda raz\u00f3n afirma Juan Pablo II que <em>cuestiones tan importantes como la transmisi\u00f3n de la vida, la familia, el des\u00adarrollo material y moral de la sociedad tienen necesidad, sin duda alguna, de una profundizaci\u00f3n mayor.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Principios de soluci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En un mensaje a la Sra. Nafis Sadik, Secretaria General de la Conferencia de El Cairo, el Papa expone algunas cuestiones fundamentales para el estudio del tema de la Conferencia.<\/p>\n<p>Admite la diferencia creciente entre los pa\u00edses pobres y ricos y la suma complejidad del problema, observa, no obs\u00adtante, el hecho de que los pa\u00edses pobres aumentan su poblaci\u00f3n y no sus recursos, mientras que los pa\u00edses ricos aumen\u00adtan su producci\u00f3n pero tienen una poblaci\u00f3n que envejece cada vez m\u00e1s por el descenso de la natalidad. Y este fen\u00f3me\u00adno puede provocar un peligroso desequilibrio en la estructura demogr\u00e1fica, de consecuencias imprevisibles.<\/p>\n<p>Todo an\u00e1lisis demogr\u00e1fico, para adoptar medidas concre\u00adtas de acci\u00f3n, debe recordar y tener en cuenta los siguientes principios:<\/p>\n<ul>\n<li>La vida humana es sagrada y no puede someterse a criterios de inter\u00e9s pol\u00edtico<\/li>\n<li>Los derechos humanos son innatos y est\u00e1n por encima de cualquier poder humano<\/li>\n<li>La raza humana constituye una unidad fundamental y nadie puede hacer divisiones arbitrarias<\/li>\n<li>Toda acci\u00f3n pol\u00edtica debe buscar el bien com\u00fan de los individuos y no los intereses de grupos particulares.<\/li>\n<li>En cuanto al concepto de desarrollo insiste el Papa en estos aspectos:<\/li>\n<li>El desarrollo tiene como fin el bien de la persona<\/li>\n<li>El desarrollo no consiste exclusiva ni principalmente en la acumulaci\u00f3n de bienes materiales.<\/li>\n<li>El desarrollo debe respetar las caracter\u00edsticas sociales, culturales y religiosas de los diversos pueblos en todo lo que tienen de bueno.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Demograf\u00eda y desarrollo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En cuanto a la relaci\u00f3n entre la demograf\u00eda y el desarro\u00adllo, es claro que el estudio de la poblaci\u00f3n es la base para el an\u00e1lisis social y econ\u00f3mico que debe averiguar la causas del poco desarrollo y buscar las soluciones proporcionadas y razonables; es absurdo reducir el problema demogr\u00e1fico a los aspectos sexuales y olvidar todos los dem\u00e1s. Por otra parte, la transmisi\u00f3n de la vida humana no es una cuesti\u00f3n individual, sino que tiene una dimensi\u00f3n familiar, y la familia es una ins\u00adtituci\u00f3n natural. Asi est\u00e1 reconocido por la ONU, que en la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos del Hombre dice que <em>la familia es el n\u00facleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y por el Estado <\/em>(Art.16,3). Olvidar esto es traicionar los m\u00e1s nobles ideales de la ONU.<\/p>\n<p>Los ataques sistem\u00e1ticos que, desde hace tiempo, se vie\u00adnen dirigiendo contra la natalidad y la familia, y que proceden siempre de los grandes pa\u00edses desarrollados, dan pie a pensar que dichos pa\u00edses padecen en grado muy notable el Complejo de Layo<u><sup>28<\/sup><\/u> es decir temen horrorizados el desarrollo social y econ\u00f3mico de los pueblos ahora pobres, porque supondr\u00eda la muerte de su hegemon\u00eda social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong><em>El aborto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La medicina entiende por aborto toda expulsi\u00f3n del feto, natural o provocada, en el per\u00edodo no viable de su vida intrau\u00adterina, es decir, cuando no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir. En el lenguaje corriente, aborto es la muerte del feto por su expulsi\u00f3n, natural o provocada, en cualquier momento de su vida intrauterina.<\/p>\n<p>Al plantear la cuesti\u00f3n del aborto se suele alegar una argumentaci\u00f3n falsa, pues no responde a la realidad objetiva.<\/p>\n<p><em>En primer lugar <\/em>se afirma que el rechazo al aborto es un asunto religioso exclusivo de la Iglesia Cat\u00f3lica, pero que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el sentido progresista de la sociedad. As\u00ed lo insinu\u00f3 el Sr. Jyoti Singh, Coordinador ejecutivo de la Conferencia de El Cairo, cuando afirm\u00f3 que <em>la Iglesia Cat\u00f3lica acude a la Conferencia como Estado y no como religi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Es completamente falso afirmar que el problema del abor\u00adto sea un asunto, sobre todo, religioso y cat\u00f3lico. El derecho a la vida brota de la misma naturaleza humana. Todo el mundo acepta que no se condene a muerte a una persona ino\u00adcente, incluso en muchos Estados est\u00e1 suprimida la pena de muerte y, en donde \u00e9sta se encuentra vigente, se est\u00e1 hacien\u00addo fuerza para que sea suprimida. \u00bfpor qu\u00e9, entonces, se admite que se condene a muerte a unos ni\u00f1os inocentes y se les ejecute despiadadamente? \u00bfAcaso la defensa del inocente es una teor\u00eda cristiana y no una convicci\u00f3n humana universal?<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Declaraci\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU, <em>todo individuo tiene derecho a la vida <\/em>(art.3); y el Convenio para la proscripci\u00f3n del genocidio, elaborado por una Comisi\u00f3n especial del Consejo econ\u00f3mico y social de la ONU, aprobada el 9 de diciembre de 1948 dice que <em>en el pre\u00adsente Convenio se entiende por genocidio el asesinato de los miembros de un grupo <\/em>y <em>la imposici\u00f3n de medidas dirigidas a impedir los nacimientos en un grupo <\/em>(Art.2).<\/p>\n<p><em>En segundo lugar, <\/em>acerca de llamado \u00abprogresismo\u00bb con\u00adviene saber que el progreso cient\u00edfico afirma como cierto que desde el momento en que el \u00f3vulo es fecundado se inaugura una vida nueva, que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por s\u00ed mismo. Desde ese primer instante se encuentra fijado el programa de lo que ser\u00e1 esa persona que comienza (cfr. Juan Pablo II., Enc. Evangelium vitae, n .60).<\/p>\n<p><em>En tercer lugar. <\/em>La Sra. Cristina Alberdi ha dicho que <em>el tema del aborto es un falso debate&#8230; lo que es m\u00e1s importante es el acceso de la mujer a la libertad para elegir. Esta falsa pol\u00e9mica est\u00e1 intentando atacar la decisi\u00f3n libre de la mujer.<\/em><\/p>\n<p>La pretendida libertad de la mujer para optar por el aborto parte de la fals\u00edsima idea del <em>ni\u00f1o-objeto o <\/em>del <em>ni\u00f1o-tumor <\/em>que se puede extirpar corno un elemento intruso o como una defor\u00admaci\u00f3n en el organismo. Nada tan absolutamente falso, anti\u00adcient\u00edfico y perverso. El ni\u00f1o no es el cuerpo de la madre, ni un tumor, es una persona individual implantada en la realidad cor\u00adporal de la madre; y como persona humana, aunque incipiente, tiene todos los derechos naturales del ser humano y, por supuesto, el derecho a la vida. Pensar que el ni\u00f1o es un objeto o un tumor es la m\u00e1xima degradaci\u00f3n a que puede llegar una persona.<\/p>\n<p><strong><em>Gravedad del asunto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La realidad del aborto, como fen\u00f3meno social, es de suma gravedad; pero es mucho m\u00e1s grave la perversi\u00f3n generaliza\u00adda de la conciencia; pues no solo se defiende el aborto corno<\/p>\n<p>\u00abun hecho\u00bb, sino que se pretende \u00ablegalizar\u00bb, que sea recono\u00adcido como un derecho, que goce de impunidad y que sea reconocido y subvencionado por el Estado (EV.4,I).<\/p>\n<p>Esta \u00abestructura de muerte\u00bb est\u00e1 activamente promovida por fuertes corrientes culturales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas que conciben la sociedad en base a unos conceptos materialistas. Se puede hablar tambi\u00e9n <em>de una guerra de los poderosos con\u00adtra los d\u00e9biles <\/em>(EV.1).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha llegado a esta perversi\u00f3n y degradaci\u00f3n social? Los medios de comunicaci\u00f3n son, con frecuencia, c\u00f3mplices de esta conjura creando en la opini\u00f3n p\u00fablica una postura que presenta el aborto como un signo de pro\u00adgreso y una conquista de la libertad; y presentando como enemigos de la libertad y del progreso a quienes no acep\u00adtan estos criterios (EV.17,2).<\/p>\n<p><em>La doctrina de la Iglesia <\/em>sobre el aborto qued\u00f3 clara en el Concilio Vaticano II. En la Constituci\u00f3n sobre la Iglesia y el mundo actual se afirma que <em>el aborto y el infanticidio son cr\u00ed\u00admenes abominables <\/em>(GS.50).<\/p>\n<p>Sobre este asunto, el Papa Juan Pablo II ha escrito la enc\u00ed\u00adclica llamada \u00abEl evangelio de la vida\u00bb. No es solo el fruto de la reflexi\u00f3n personal del Papa; en una reuni\u00f3n con los Cardenales, celebrada del 4 de 7 de abril de 1991, se hizo un amplio y profundo debate sobre este asunto. Y el Papa mismo, en carta a todos los obispos, les pidi\u00f3 su colaboraci\u00f3n para escribir este enc\u00edclica; y muchos enviaron valiosas informa\u00adciones, sugerencias y propuestas (cfr. EV.5).<\/p>\n<p>Algunos de los argumentos que el Papa expone y que resumen toda la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre el aborto, son los siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>La base fundamental de los derechos humanos es que la persona, a diferencia de los animales y de las cosas, no puede ser sometida al dominio arbitrario de nadie. Y el derecho a la vida tiene su fuerza por la innata e inviolable dignidad de la persona; y nadie puede disponer a su voluntad o capricho de la vida ajena (EV.19,1 y 20,2).<\/li>\n<li>La libertad del individuo no puede ser absoluta, porque est\u00e1 necesariamente limitada por la libertad y derechos de otras personas. La libertad reniega de s\u00ed misma cuando no reconoce ni respeta a otras personas y rompe los derechos aje\u00adnos (EV.19,4).<\/li>\n<li>La convivencia social exige una serie de relaciones con las dem\u00e1s personas, el rechazo de toda exclusividad y la vigencia y respeto a una serie de valores comunes. La vida social se hace muy dif\u00edcil o imposible si el propio yo se entiende en t\u00e9rminos de una autonom\u00eda absoluta que no reco\u00adnoce m\u00e1s derechos que los propios y considera a los dem\u00e1s como enemigos o adversarios, de los que hay que defenderse como sea (EV.20,1).<\/li>\n<li>El derecho deja de ser leg\u00edtimo cuando no se funda\u00admenta o no responde a la dignidad de la persona, sino que se somete cobardemente a la voluntad del m\u00e1s fuerte. El sentido democr\u00e1tico puede degenerar en tiran\u00eda del Estado cuando se quebrantan los derechos fundamentales de las personas, aun\u00adque esto sea aprobado por la mayor\u00eda parlamentaria (EV.20,2); en este caso, la injusticia adquiere una especial gravedad e implica un peligro de totalitarismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Conclusi\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Estos principios, de orden filos\u00f3fico, sociol\u00f3gico, jur\u00eddico y pol\u00edtico son la base humana y cient\u00edfica que justifica la pos\u00adtura de la Iglesia. Y el Papa analiza la cuesti\u00f3n en toda su profundidad con argumentos racionales que pueden ser aceptados por todos, cualquiera que sea su creencia religiosa.<\/p>\n<p>Pero el Papa a\u00f1ade a estas razones, otras de orden teol\u00f3\u00adgico y religioso.<\/p>\n<p>Una constataci\u00f3n muy clara es que <em>perdiendo el sentido de Dios, se tiende a perder tambi\u00e9n el sentido del hombre, de su dignidad y de su vida <\/em>(EV.21,1).<\/p>\n<p>Acerca del aborto y la eutanasia, el Catecismo tiene una larga e importante reflexi\u00f3n (nn.2270-2279).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RESPETO A LA VIDA HUMANA De la dignidad de la persona se derivan naturalmente una serie de derechos que deben ser aceptados, tanto por los indi\u00adviduos, como por el Estado, sus autoridades y sus institucio\u00adnes. &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/doctrina-social-de-la-iglesia-v\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":400013,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"#ffffff","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-403157","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-cristiana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Doctrina Social de la Iglesia (V) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/doctrina-social-de-la-iglesia-v\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Doctrina Social de la Iglesia (V) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"RESPETO A LA VIDA HUMANA De la dignidad de la persona se derivan naturalmente una serie de derechos que deben ser aceptados, tanto por los indi\u00adviduos, como por el Estado, sus autoridades y sus institucio\u00adnes. ... 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