{"id":403153,"date":"2020-11-13T08:16:22","date_gmt":"2020-11-13T07:16:22","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=403153"},"modified":"2020-11-04T10:18:03","modified_gmt":"2020-11-04T09:18:03","slug":"doctrina-social-de-la-iglesia-iii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/doctrina-social-de-la-iglesia-iii\/","title":{"rendered":"Doctrina Social de la Iglesia (III)"},"content":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO III: DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA<\/p>\n<p>Recuerda el Catecismo que la justicia social solo puede ser conseguida sobre la base del respeto a la dignidad trascendente del hombre (n.1929). Y este respeto implica el de los derechos que se derivan de su dignidad (n.1930-1931) y debe manifestar\u00adse mediante el servicio, especialmente hacia los m\u00e1s necesitados, incluso aunque piensen y act\u00faen de modo diferente al nuestro (nn.1932-1933).<\/p>\n<p><em>Naturaleza<\/em><\/p>\n<p>Los derechos fundamentales de la persona son aquellos que brotan de su propia naturaleza humana, inteligente, libre y sociable.<\/p>\n<p>Estos derechos naturales implican dos cosas;<\/p>\n<p>Un orden impreso por Dios en la naturaleza y que se manifiesta<\/p>\n<p><em>Objetivamente en <\/em>las exigencias de la naturaleza humana<\/p>\n<p><em>Subjetivamente en <\/em>el derecho que tiene toda persona a exi\u00adgir el respeto, cumplimiento y tutela jur\u00eddica de estos dere\u00adchos. (Cfr. Catecismo&#8230;. nn.1929-1933).<\/p>\n<p>Una obligatoriedad, una fuerza moral y un vigor jur\u00eddico que no proceden del poder humano, sino de la misma ley natu\u00adral o, si se prefiere, de la misma naturaleza del ser humano.<\/p>\n<p>Por ser naturales, los derechos fundamentales de la perso\u00adna le est\u00e1n inseparablemente unidos desde el primer instante de su existencia, incluso antes de haber nacido.<\/p>\n<p>Estos derechos no prescriben (su vigencia no se agota), y son intangibles, inviolables, inalienables y universales.<\/p>\n<p>Estos derechos, por ser naturales, son anteriores y supe\u00adriores a la sociedad civil y al Estado. Por eso, ni el Estado ni cualquiera de sus instituciones puede discutir, negar, abolir, impedir el ejercicio y disfrute de esos derechos, contra los ata\u00adques de que puedan ser objeto<\/p>\n<p><em>Historia<\/em><\/p>\n<p>A lo largo de la historia, el hombre ha ido tomando con\u00adciencia de sus derechos frente al poder del Estado o de grupos sociales dotados de especial fuerza econ\u00f3mica, social o pol\u00edti\u00adca. Esta conciencia se ha manifestado en diversas declaracio\u00adnes y leyes.<\/p>\n<p><em>Documentos nacionales <\/em>son los promulgados por un Estado y tienen vigencia dentro de su territorio.<\/p>\n<p>Prescindiendo de los documentos antiguos y de los pro\u00admulgados, principalmente en Inglaterra durante la Edad Media, la primera declaraci\u00f3n moderna de derechos fue la aprobada el 12 de junio de 1776 por \u00ablos representantes del pueblo de Virginia\u00bb.<\/p>\n<p>Tiene una especial importancia por la influencia posterior en la mentalidad y organizaci\u00f3n de la vida y actividad pol\u00edti\u00adcas, la Declaraci\u00f3n de Derechos del Hombre y del Ciudadano, elaborado por la Asamblea Nacional Constituyente francesa y aprobada por la misma el 26 de agosto de 1789. La propia Asamblea mand\u00f3 que esta declaraci\u00f3n formase parte de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de 1919, se comienza a incluir un cap\u00edtulo acerca de los derechos fundamentales de los ciudadanos en las Constituciones pol\u00edticas de los diversos Estados<u><sup>15<\/sup><\/u>.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978 dedica todo el Titulo primero, art\u00edculos 10-29, a la enumeraci\u00f3n de los derechos fundamentales de la persona.<\/p>\n<p><em>Documentos supranacionales. <\/em>Son los elaborados por organismos internacionales y cuyo cumplimiento solo obliga a los Estados que firmen el pertinente compromiso de acepta\u00adci\u00f3n. A pesar de que su \u00abvalor jur\u00eddico\u00bb se ve limitado en el \u00e1mbito internacional, su \u00abvalor moral\u00bb tiene una fuerza espe\u00adcial que no se puede negar ni menospreciar.<\/p>\n<p>Las principales Declaraciones supranacionales son:<\/p>\n<p>La Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, apro\u00adbada por la Asamblea General de la ONU el 10 de diciembre de 1948.<\/p>\n<p>El Convenio para la salvaguarda de los Derechos del hombre y las libertades fundamentales, aprobado por el Consejo de Europa el 4 de noviembre de 1950.<\/p>\n<p>Hay un documento de especial importancia por el eco que tuvo en los organismos internacionales (ONU, UNESCO, Consejo de Europa, Consejo mundial de la paz, Liga de los derechos del hombre&#8230; ) y por la especial \u00abfuerza moral\u00bb de su autor. Es la enc\u00edclica \u00abPacem in tenis\u00bb publicada por el Papa Juan XXIII el d\u00eda 11 de abril de 1963.<\/p>\n<p><em>Contenido<\/em><\/p>\n<p>Me voy a fijar en la enc\u00edclica de Juan XXIII y en la Declaraci\u00f3n de la ONU.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Naturaleza, origen y propiedades de estos derechos<\/p>\n<p><strong>[La persona humana, sujeto de derechos y deberes]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>En toda convivencia humana bien ordena\u00adda y provechosa hay que establecer como fun\u00addamento el principio de que todo hombre es persona, esto es, naturaleza dotada de inteli\u00adgencia y de libre albedr\u00edo, y que, por tanto, el hombre tiene por s\u00ed mismo derechos y debe\u00adres, que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza. Estos derechos y deberes son, por ello, universales e inviola\u00adbles y no pueden renunciarse por ning\u00fan concepto.<\/li>\n<li>Si, por otra parte, consideramos la digni\u00addad de la persona humana a la luz de las ver\u00addades reveladas por Dios, hemos de valorar necesariamente en mayor grado a\u00fan esta dig\u00adnidad, ya que los hombres han sido redimidos con la sangre de Jesucristo, hechos hijos y ami\u00adgos de Dios por la gracia sobrenatural y here\u00adderos de la gloria eterna.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo primero<\/strong><\/p>\n<p>Todos los seres humanos nacen libres e igua\u00adles en dignidad y derechos y, dotados como est\u00e1n de raz\u00f3n y conciencia, deben comportar\u00adse fraternalmente los unos con los otros.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo segundo<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci\u00f3n, sin distinci\u00f3n alguna de raza, color, sexo, idioma, religi\u00f3n, opini\u00f3n pol\u00edtica o de cualquier otra \u00edndole, origen nacional o social, posici\u00f3n eco\u00adn\u00f3mica, nacimiento o cualquier otra condici\u00f3n.<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, no se har\u00e1 distinci\u00f3n alguna fun\u00addada en la condici\u00f3n pol\u00edtica, jur\u00eddica o inter\u00adnacional del pa\u00eds o territorio de cuya jurisdic\u00adci\u00f3n dependa una persona, tanto si se trata de un pa\u00eds independiente como de un territorio bajo administraci\u00f3n fiduciaria, no aut\u00f3nomo o sometido a cualquier otra limitaci\u00f3n de sobe\u00adran\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derecho a la existencia y a un decoroso nivel de vida<\/p>\n<p><strong>[Derecho a la existencia y a un decoroso nivel de vida]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Puestos a desarrollar, en primer t\u00e9rmino, el tema de los derechos del hombre, observa\u00admos que \u00e9ste tiene un derecho a la existencia, a la integridad corporal, a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida, cuales Son, principalmente, el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia m\u00e9dica y, finalmente, los servicios indispensables, que a dila uno debe prestar el Estado. De lo cual se sigue que el hombre posee tambi\u00e9n el derecho a la seguridad personal en caso de enfermedad, invalidez, viudedad, vejez, paro y, por \u00faltimo, cualquier otra eventualidad que le pino, sin culpa suya, de los medios necesarios para su sustento.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo tercero<\/strong><\/p>\n<p>Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo cuarto<\/strong><\/p>\n<p>Nadie estar\u00e1 sometido a la esclavitud ni a ser\u00advidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos est\u00e1n prohibidas en todas formas.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo quinto<\/strong><\/p>\n<p>Nadie ser\u00e1 sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo veinticinco<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, as\u00ed como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentaci\u00f3n, el vestido, la vivienda, la asis\u00adtencia m\u00e9dica y los servicios sociales necesa\u00adrios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viu\u00addez, vejez u otros casos de p\u00e9rdida de sus medios de subsistencia por circunstancias inde\u00adpendientes de su voluntad.<\/li>\n<li>La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los ni\u00f1os, nacidos de matrimonio o fuera de matri\u00admonio, tienen derecho a igual protecci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derecho a la fama, la verdad, la cultura y la libre expresi\u00f3n<\/p>\n<p><strong>[Derechos a la buena fama, a la verdad y a la cultura]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El hombre exige, adem\u00e1s, por derecho natural el debido respeto a su persona, la buena reputaci\u00f3n social, la posibilidad de bus\u00adcar la verdad libremente y, dentro de los l\u00edmi\u00adtes del orden moral y del bien com\u00fan, mani\u00adfestar y difundir sus opiniones y ejercer una profesi\u00f3n cualquiera, y, finalmente, disponer de una informaci\u00f3n objetiva de los sucesos p\u00fabli\u00adcos.<\/li>\n<li>Tambi\u00e9n es un derecho natural del hom\u00adbre el acceso a los bienes de la cultura. Por ello, es igualmente necesario que reciba una instrucci\u00f3n fundamental com\u00fan y una forma\u00adci\u00f3n t\u00e9cnica o profesional de acuerdo con el progreso de la cultura en su propio pa\u00eds. Con este fin hay que esforzarse para que los ciu\u00addadanos puedan subir, si su capacidad intelec\u00adtual lo permite, a los m\u00e1s altos grados de los estudios, de tal forma que, dentro de lo posi\u00adble, alcancen en la sociedad los cargos y res\u00adponsabilidades adecuados a su talento y a la experiencia que hayan adquirido.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo doce<\/strong><\/p>\n<p>Nadie ser\u00e1 objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su corres\u00adpondencia, ni de ataques a su honra o su reputaci\u00f3n. Toda persona tiene derecho a la protecci\u00f3n de la ley contra tales injerencias o ataques.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo diecinueve<\/strong><\/p>\n<p>Todo individuo tiene derecho a la libertad de opini\u00f3n y de expresi\u00f3n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opi\u00adniones y el de difundirlas, sin limitaci\u00f3n de fronteras, por cualquier medio de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo veintis\u00e9is<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a la educaci\u00f3n. La educaci\u00f3n debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucci\u00f3n elemental y fun\u00addamental. La instrucci\u00f3n elemental ser\u00e1 obliga\u00adtoria, La instrucci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional habr\u00e1 de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores ser\u00e1 igual para todos, en funci\u00f3n de los m\u00e9ritos respectivos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La educaci\u00f3n tendr\u00e1 por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el for\u00adtalecimiento del respeto a los derechos huma\u00adnos y a las libertades fundamentales; favorece\u00adr\u00e1 la comprensi\u00f3n, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos \u00e9tnicos o religiosos; y promover\u00e1 el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.<\/p>\n<p>Los padres tendr\u00e1n derecho preferente a escoger el tipo de educaci\u00f3n que habr\u00e1 de darse a sus hijos.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo veintisiete<\/strong><\/p>\n<p>1.Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comuni\u00addad, a gozar de las artes y a participar en el progreso cient\u00edfico y en los beneficios que de \u00e9l resulten.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Toda persona tiene derecho a la protecci\u00f3n de los intereses morales y materiales que le correspondan por raz\u00f3n de las producciones cient\u00edficas, literarias o art\u00edsticas de que sea autora.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derecho al culto divino<\/p>\n<p><strong>[Derecho al culto divino]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Entre los derechos del hombre d\u00e9bese enumerar tambi\u00e9n el de poder venerar a Dios, seg\u00fan la recta norma de su conciencia, y profesar la religi\u00f3n en privado y en p\u00fablico. Porque, como bien ense\u00f1a Lactancio, <em>para esto nacemos, para ofrecer a Dios, que nos crea, el justo y debido homenaje; para buscarle a El solo, para seguirle. Este es el v\u00ednculo de piedad que a \u00c9l nos somete y nos liga, y del cual deriva el nombre mismo de religi\u00f3n.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>A prop\u00f3sito de este punto, nuestro predecesor, de inmortal memoria, Le\u00f3n XIII afirma: <em>Esta libertad, la libertad verdadera, digna de los linos de Dios, que protege tan gloriosamente la dignidad de la persona humana, est\u00e1 por encima de toda violencia y de toda opresi\u00f3n y ha\u00a0 sido siempre el objeto de los deseos y del amor de la Iglesia. Esta es la libertad que reivindicaron constantemente para s\u00ed los ap\u00f3stoles, la que confirmaron con sus escritos los Apologistas, la que consagraron con su sangre las innumerables m\u00e1rtires cristianos.<\/em><\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo dieciocho<\/strong><\/p>\n<p>Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religi\u00f3n; este derecho incluye la libertad de cambiar de reli\u00adgi\u00f3n o de creencia, as\u00ed como la libertad de manifestar su religi\u00f3n o su creencia, individual y colectivamente, tanto en p\u00fablico como en privado, por la ense\u00f1anza, la pr\u00e1ctica, el culto y la observancia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Derechos familiares<\/p>\n<p><strong>[Derechos familiares]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Adem\u00e1s tienen los hombres pleno derecho a elegir el estado de vida que prefieran, y, por consiguiente, a fundar una familia, en cuya cre\u00adaci\u00f3n el var\u00f3n y la mujer tengan iguales dere\u00adchos y deberes, o a seguir la vocaci\u00f3n del sacerdocio o de la vida religiosa.<\/li>\n<li>Por lo que toca a la familia, la cual se funda en el matrimonio libremente contra\u00eddo, uno e indisoluble, es necesario considerarla como la semilla primera y natural de la socie\u00addad humana. De lo cual nace el deber de aten\u00adderla con suma diligencia tanto en el aspecto econ\u00f3mico y social como en la esfera cultural y \u00e9tica; todas estas medidas tienen como fin consolidar la familia y ayudarla a cumplir su misi\u00f3n.<\/li>\n<li>A los padres, sin embargo, corresponde antes que a nadie el derecho de mantener y educar a los hijos.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo diecis\u00e9is<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Los hombres y las mujeres, a partir de la edad n\u00fabil, tienen derecho, sin restricci\u00f3n algu\u00adna por motivos de raza, nacionalidad o reli\u00adgi\u00f3n, a casarse y fundar una familia; y disfru\u00adtar\u00e1n de iguales derechos en cuanto al matri\u00admonio, durante el matrimonio y en caso de disoluci\u00f3n del matrimonio.<\/li>\n<li>S\u00f3lo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podr\u00e1 contraerse el matrimonio.<\/li>\n<li>La familia es el elemento natural y funda\u00admental de la sociedad y tiene derecho a la protecci\u00f3n de la sociedad y del Estado.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derechos econ\u00f3micos y sociales<\/p>\n<p><strong>[Derechos econ\u00f3micos]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>En lo relativo al campo de la econom\u00eda, es evidente que el hombre tiene derecho natural a que se le facilite la posibilidad de trabajar y a la libre iniciativa en el desempe\u00f1o del trabajo\u00bb.<\/li>\n<li>Pero con estos derechos econ\u00f3micos est\u00e1 cier\u00adtamente unido el de exigir tales condiciones de tra\u00adbajo que no debiliten las energ\u00edas del cuerpo, ni comprometan la integridad moral, ni da\u00f1en el nor\u00admal desarrollo de la juventud. Por lo que se refie\u00adre a la mujer, hay que darle la posibilidad de tra\u00adbajar en condiciones adecuadas a las exigencias y los deberes de esposa y de madres.<\/li>\n<li>De la dignidad de la persona humana nace tambi\u00e9n el derecho a ejercer las actividades econ\u00f3micas, salvando el sentido de la responsabilidad. Por tanto, no debe silenciarse que ha de retribuir\u00adse al trabajador con un salario establecido confor\u00adme a las normas de la justicia, y que, por lo mismo, seg\u00fan las posibilidades de la empresa, le permita, tanto a \u00e9l como a su familia, mantener un g\u00e9nero de vida adecuado a la dignidad del hombre. Sobre este punto, nuestro predecesor, de feliz memoria, P\u00edo XII afirma: <em>Al deber de trabajar, impuesto al hom\u00adbre por la naturaleza, corresponde asimismo un derecho natural en virtud del cual pedir, a cambio de su trabajo, lo necesario para la vida propia y de<\/em> s<em>us hijos. Tan profundamente est\u00e1 mandado por La naturaleza la conservaci\u00f3n del hombre.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>(Derecho a la propiedad privada]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Tambi\u00e9n surge de la naturaleza humana el derecho a la propiedad privada de los bienes, incluidos los de producci\u00f3n, derecho que, como en filia ocasi\u00f3n hemos rese\u00f1ado, <em>constituye un medio eficiente para garantizar la dignidad de la persona humana y el ejercicio libre de la propia misi\u00f3n en todos los campos de la actividad econ\u00f3mica, y es, finalmente, un elemento de tranquilidad y de consolidaci\u00f3n para la vida familiar, con el consiguien\u00adte aumento de paz y prosperidad en el Estado<\/em>.<\/li>\n<li>Por \u00faltimo, y es \u00e9sta una advertencia necesa\u00adria, el derecho de propiedad privada entra\u00f1a una funci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo diecisiete<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a la propiedad, indi\u00advidual y colectivamente.<\/li>\n<li>Nadie ser\u00e1 privado arbitrariamente de su pro\u00adpiedad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Art\u00edculo veintid\u00f3s<\/strong><\/p>\n<p>Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, median\u00adte el esfuerzo nacional y la cooperaci\u00f3n interna\u00adcional, habida cuenta de la organizaci\u00f3n y los recursos de cada Estado, la satisfacci\u00f3n de los dere\u00adchos econ\u00f3micos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su persona\u00adlidad.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo veintitr\u00e9s<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elecci\u00f3n de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protecci\u00f3n contra el desempleo.<\/li>\n<li>Toda persona tiene derecho, sin discriminaci\u00f3n alguna, a igual salario por trabajo igual.<\/li>\n<li>Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneraci\u00f3n equitativa y satisfactoria, que le ase\u00adgure, as\u00ed como a su familia, una existencia confor\u00adme a la dignidad humana y que ser\u00e1 completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protecci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Art\u00edculo veinticuatro<\/strong><\/p>\n<p>Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitaci\u00f3n razonable de la duraci\u00f3n del trabajo y a vacaciones peri\u00f3dicas pagadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derecho de asociaci\u00f3n y reuni\u00f3n<\/p>\n<p><strong>[Derechos de reuni\u00f3n y asociaci\u00f3n]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>De la sociabilidad natural de los hombres se deriva el derecho de reuni\u00f3n y de asocia\u00adci\u00f3n; el de dar a las asociaciones que creen la forma m\u00e1s id\u00f3nea para obtener los fines pro\u00adpuestos; el de actuar dentro de ellas libremente y con propia responsabilidad, y el de condu\u00adcirlas a los resultados previstos.<\/li>\n<li>Como ya advertimos con gran insistencia en la enc\u00edclica Mater et magistra, es absoluta\u00admente preciso que se funden muchas asocia\u00adciones u organismos intermedios, capaces de alcanzar los fines que los particulares por s\u00ed solos no pueden obtener eficazmente. Tales asociaciones y organismos deben considerarse como instrumentos indispensables en grado sumo para defender la dignidad y libertad de la persona humana, dejando a salvo el sentido de la responsabilidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo veinte<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a la libertad de reuni\u00f3n y de asociaci\u00f3n pac\u00edficas.<\/li>\n<li>Nadie podr\u00e1 ser obligado a pertenecer a una asociaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Art\u00edculo veintitr\u00e9s<\/strong><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>Toda persona tiene derecho a fundar sindi\u00adcatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derecho de residencia, nacionalidad y emigraci\u00f3n<\/p>\n<p><strong>[Derechos de residencia y emigraci\u00f3n]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Ha de respetarse \u00edntegramente tambi\u00e9n el derecho de cada hombre a conservar o cambiar su residencia dentro de los l\u00edmites geogr\u00e1ficos del pa\u00eds; m\u00e1s a\u00fan, es necesario que le sea l\u00edcito, cuando lo aconsejen justos motivos, emigrar a otros pa\u00edses y fijar all\u00ed su domici\u00adlio. El hecho de pertenecer como ciudadano a una determinada comunidad pol\u00edtica no impide en modo alguno ser miembro de la familia humana y ciudadano de la sociedad y convivencia universal, com\u00fan a todos los hombres.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo trece<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a circular libre\u00admente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.<\/li>\n<li>Toda persona tiene derecho a salir de cual\u00adquier pa\u00eds, incluso del propio, y a regresar a su pa\u00eds.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Art\u00edculo quince<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a una naciona\u00adlidad.<\/li>\n<li>A nadie se privar\u00e1 arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derechos jur\u00eddicos<\/p>\n<p><strong>[Derecho a la seguridad jur\u00eddica]<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>A la persona humana corresponde tam\u00adbi\u00e9n la defensa leg\u00edtima de sus propios dere\u00adchos; defensa eficaz, igual para todos y regida por las normas objetivas de la justicia, como advierte nuestro predecesor, de feliz memoria, P\u00edo XII con estas palabras: Del ordenamiento Jur\u00eddico querido por Dios deriva el inalienable derecho del hombre, a la seguridad jur\u00eddica y, con ello, a una esfera concreta de derecho, protegida contra todo ataque arbitrario.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo sexto<\/strong><\/p>\n<p>Todo ser humano tiene derecho, en todas par\u00adtes, al reconocimiento de su personalidad jur\u00eddica.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo s\u00e9ptimo<\/strong><\/p>\n<p>Todos son iguales ante la ley y tienen, sin dis\u00adtinci\u00f3n, derecho a igual protecci\u00f3n ante la ley. Todos tienen derecho a igual protecci\u00f3n contra toda discriminaci\u00f3n que infrinja esta Declaraci\u00f3n o contra toda provocaci\u00f3n a tal discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo octavo<\/strong><\/p>\n<p>Toda persona tiene derecho a un recurso efec\u00adtivo ante los Tribunales nacionales competen\u00adtes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constituci\u00f3n o por la ley.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo noveno<\/strong><\/p>\n<p>Nadie podr\u00e1 ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo diez<\/strong><\/p>\n<p>Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser o\u00edda p\u00fablicamente y con justicia por un tribunal independiente e impar\u00adcial, para la determinaci\u00f3n de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusaci\u00f3n contra ella en materia penal.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo once<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona acusada de delito tiene dere\u00adcho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio p\u00fablico en el que se le hayan ase\u00adgurado todas las garant\u00edas necesarias para su defensa.<\/li>\n<li>Nadie ser\u00e1 condenado por actos y omisio\u00adnes que en el momento de cometerse no fue\u00adron delictivos seg\u00fan el derecho nacional o internacional. Tampoco se impondr\u00e1 pena m\u00e1s grave que la aplicable en el momento de la comisi\u00f3n del delito.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Derechos pol\u00edticos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>(Derecho a intervenir en la vida p\u00fablica)<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>A\u00f1\u00e1dese a lo dicho que con la dignidad de la persona humana concuerda el derecho a tomar parte activa en la vida p\u00fablica y contribuir al bien com\u00fan. Pues, como dice nuestro predecesor, de feliz memoria, P\u00edo XII, el hombre <em>romo tal, lejos <\/em>de ser objeto y elemento puramente <em>pasivo <\/em>de la vida social, es, por el contrario<em>, <\/em>y debe ser y permanecer su sujeto, fundamento y fin.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Art\u00edculo veintiuno<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su pa\u00eds, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.<\/li>\n<li>Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones p\u00fabli\u00adcas de su pa\u00eds.<\/li>\n<li>La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder p\u00fablico; esta voluntad se expresar\u00e1 mediante elecciones aut\u00e9nticas que habr\u00e1n de celebrarse peri\u00f3dicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Observaciones.<\/em><\/p>\n<p>Con referencia a los derechos concretos de las personas, la enc\u00edclica PT hace algunas observaciones que son el funda\u00admento real de los derechos humanos.<\/p>\n<p>1\u00ba No es posible la paz sin respeto al orden establecido por Dios (PT. 1).<\/p>\n<p>2\u00ba El Creador ha impreso en lo m\u00e1s \u00edntimo de la persona humana un orden que la conciencia descubre y manda obser\u00advar (PT.4).<\/p>\n<p>3\u00ba Todo hombre es persona, esto es, naturaleza dotada de inteligencia y libre albedr\u00edo y, por lo tanto, tiene por s\u00ed mismo derechos y deberes que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza y que son universales e invio\u00adlables (PT.9).<\/p>\n<p>4\u00baTodo hombre ha sido redimido por la sangre de Jesucristo, hecho hijo y amigo de Dios por la gracia y here\u00addero de la gloria eterna (PT.10).<\/p>\n<p>5a No puede aceptarse la doctrina de quienes afirman que la voluntad de cada individuo o de ciertos grupos es la fuente primaria de donde brotan los derechos y obligaciones de los ciudadanos (PT.78).<\/p>\n<p>El art. 3 de la Declaraci\u00f3n Universal afirma que todo <em>individuo tiene derecho a la vida. <\/em>Sin embargo, en muchos Estados, no solo <em>de hecho, <\/em>sino tambi\u00e9n <em>de derecho <\/em>o por ley, se reconoce el derecho de aborto, es decir, el derecho a matar al no-nacido a voluntad de su madre. La Iglesia lo rechaza de forma absoluta y afirma que todo ser humano es persona desde el pri\u00admer instante de su concepci\u00f3n y tiene pleno derecho a acceder a la existencia.<\/p>\n<p>Acerca del Matrimonio, el art.16 de la DU admite el divorcio, y para la Iglesia Cat\u00f3lica <em>la familia se funda en el matrimonio \u00fanico e indisoluble <\/em>(PT.16; GS.47).<\/p>\n<p>El art.14 de DU habla del derecho de asilo; la PT no hace referencia a este derecho, pues no es claro que sea un derecho natural. No obstante, ambos documentos admiten el derecho a la emigraci\u00f3n (PT.25, DU.13).<\/p>\n<p>El derecho de asilo es la protecci\u00f3n otorgada por un Estado a un individuo que no es nacional suyo pero que se encuentra en su territorio; esta potestad dimana de la soberan\u00eda de cada Estado sobre su propio territorio y sobre quienes viven en \u00e9l, sea en el pa\u00eds, sea en una legaci\u00f3n diplom\u00e1tica. Pero tambi\u00e9n se da el caso de personas que no buscan asilo pol\u00edtico en sentido estricto, pues no son perseguidas por deli\u00adtos de este tipo, sino que se ven precisados a salir de su pro\u00adpio pa\u00eds por persecuciones de tipo b\u00e9lico, racial, religioso o por escapar de un r\u00e9gimen opresivo; otros se ven en la nece\u00adsidad de ir a otro pa\u00eds por razones de orden econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>El asilo pol\u00edtico depende de la voluntad del Estado al que se pide dicho asilo y puede denegarlo por intereses propios especialmente de car\u00e1cter pol\u00edtico. La actual Constituci\u00f3n espa\u00f1ola dice que <em>la Ley establecer\u00e1 los t\u00e9rminos en que los ciudadanos de otros pa\u00edses y los ap\u00e1tridas podr\u00e1n gozar del derecho de asilo en Espa\u00f1a <\/em>(art. 13,4).<\/p>\n<p>Toda esta doctrina sobre los derechos humanos pertenece al derecho internacional y as\u00ed est\u00e1 admitido por todos los Estados. Sin embargo, el ejercicio de estos derechos no est\u00e1 tutelado ni defendido de forma jur\u00eddica por ning\u00fan tribunal competente.<\/p>\n<p>Es cierto que el 19 de julio de 1998 se aprob\u00f3 en Roma un Estatuto para crear un Tribunal Penal Internacional, pero la cosa no ha pasado de ah\u00ed y no se ha concretado en nada, al menos hasta ahora. A este respecto es interesante recordar que P\u00edo XII, el 3 de octubre de 1953, ya dijo que <em>proteger a los individuos y a los pueblos contra la injusticia y las violencias por medio de un derecho penal internacional, constituye un objetivo elevado<\/em><sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p>Ante la suma gravedad de los delitos cometidos \u00faltima\u00admente, el Consejo de Seguridad de la ONU ha creado dos Tribunales Internacionales: uno, el 4 de septiembre de 1998, con sede en Amsha (Tanzania), para los cr\u00edmenes cometido en Ruanda y Uganda, y otro, el 27 de mayo de 1999, con sede en La Haya, para los cr\u00edmenes cometidos en la antigua Yugoslavia. Ambos Tribunales han dictado ya varias conde\u00adnas a cadena perpetua para algunos de los principales respon\u00adsables.<\/p>\n<p>De todas formas, quedan todav\u00eda impunes los cr\u00edmenes cometidos en Timor Oriental, en Chechenia, en Irak, en Sudan, y en otros lugares.<\/p>\n<p>Por otra parte, se dan actualmente una serie de hechos delictivos contra la vida ante los cuales los gobiernos se sien\u00adten impotentes: el tr\u00e1fico clandestino de armas, el comercio de drogas, los secuestros, el terrorismo, la venta de ni\u00f1os, etc.<\/p>\n<p>Anselmo Salamero<\/p>\n<p>La Milagrosa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO III: DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA Recuerda el Catecismo que la justicia social solo puede ser conseguida sobre la base del respeto a la dignidad trascendente del hombre (n.1929). 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