{"id":402385,"date":"2019-07-08T08:00:41","date_gmt":"2019-07-08T06:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=402385"},"modified":"2019-06-07T10:01:47","modified_gmt":"2019-06-07T08:01:47","slug":"luisa-de-marillac-15b-daydi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/","title":{"rendered":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi)"},"content":{"rendered":"<p>SOR B\u00c1RBARA ANGIBOUST<\/p>\n<p>Esta ejemplar Hija de la Caridad naci\u00f3 en Sereville, di\u00f3ce\u00adsis de Chartres, el 8 de julio de 1605. A la edad de veintinueve a\u00f1os entr\u00f3 en la Comunidad, .siendo recibida por la B. Luisa de Marillac el 1.\u00b0 de julio de 1634.<\/p>\n<p>Sus grandes virtudes, lo mismo que la solidez de su juicio, le merecieron la confianza de los Superiores. Ella fue la pri\u00admera Superiora de las distintas casas que se iban fundando, a fin de darles la forma y el esp\u00edritu de la Comunidad. San Germ\u00e1n en Lage y Richelieu en 1638, san Dionisio en 1645, Fontainebleau en 1646, Brienne en 1652 y Bernay en 1655.<\/p>\n<p>En 1644 la vemos encargada del cuidado de los galeotes, en cuyo oficio brillaron sus raras virtudes, principalmente su cari\u00addad y su paciencia con aquellos hombres intratables, de los que tuvo mucho que sufrir, sin que sus impertinencias llegasen nunca a cansar su invicta paciencia. En su rabia y desespera\u00adci\u00f3n llego alguno de aquellos desgraciados a arrojar al suelo el alimento que le presentaba; pero la buena Sor Angiboust, sin inmutarse y con la mayor calma y serenidad, recog\u00eda lo que aqu\u00e9l hab\u00eda arrojado y le tra\u00eda de nuevo su alimento, rog\u00e1ndole con inefable bondad y la sonrisa en los labios lo acep\u00adtara por amor de Dios. No era raro el caso en que ella se inter\u00adpusiera entre los guardianes y aquellos desgraciados, para impe\u00addir que los maltrataran.<\/p>\n<p>Encargada de los exp\u00f3sitos, mostr\u00f3 tener para con ellos coraz\u00f3n verdaderamente maternal. Visit\u00f3 a todos los ni\u00f1os que se hallaban en el campo en poder de las nodrizas, para ver si estaban bien cuidados y se dio el caso, en que por falta de cuna, tuvo a una de aquellas infelices criaturas en sus brazos toda una noche.<\/p>\n<p>Era notable su fidelidad en la observancia y usos de la Co\u00admunidad; su intenci\u00f3n era tan recta y pura que jam\u00e1s hac\u00eda cosa alguna por motivos humanos; la gloria de Dios era su \u00fanico pensamiento.<\/p>\n<p>Sor Angiboust fue probablemente una de aquellas cuatro primeras Hermanas que hicieron los santos votos el 25 de marzo de 1642.<\/p>\n<p>Ten\u00eda gracia particular para atraer e instruir en las verdades de la religi\u00f3n, no s\u00f3lo a las ni\u00f1as, sino aun a las per\u00adsonas mayores, las que acud\u00edan en gran n\u00famero al catecismo que explicaba ense\u00f1\u00e1ndoles a orar y ley\u00e9ndoles algunas veces la vida de los Santos.<\/p>\n<p>Su humildad y respeto a los superiores eran tan grandes, que, cuando escrib\u00eda a la bienaventurada Madre, se firmaba <em>B\u00e1rbara <\/em>la orgullosa, y las cartas de \u00e9sta las le\u00eda siempre de rodillas.<\/p>\n<p>Extraordinario era tambi\u00e9n su celo por la salvaci\u00f3n de las almas, habiendo logrado apartar a muchas de ellas del camino de la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p>La Comunidad era en la tierra la cosa m\u00e1s amada de su co\u00adraz\u00f3n; profesaba a las Hermanas verdadera y afectuosa cari\u00addad, soportando sus naturales defectos con benignidad y con\u00addescendencia; pero procurando siempre la m\u00e1s exacta regula\u00adridad. La p\u00e9rdida de la vocaci\u00f3n en cualquiera Hermana le causaba dolor y aflicci\u00f3n imponderables, llegando en una oca\u00adsi\u00f3n a arrojarse a los pies de una de ellas, tentada de dejar la Comunidad y volver al mundo.<\/p>\n<p>Habiendo cierto d\u00eda hecho una observaci\u00f3n a una Hermana, parece que \u00e9sta no la recibi\u00f3 muy bien, manifest\u00e1ndose algo dis\u00adgustada por ello. Sor Angiboust se hab\u00eda ya acostado, cuando se acord\u00f3 de la pena que hab\u00eda causado a su compa\u00f1era; inmedia\u00adtamente se levant\u00f3 de la cama y fue a presentarle sus excusas, no queriendo que pasase el d\u00eda sin tranquilizar su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Durante la guerra, faltando los recursos para atender a los pobres enfermos, los administradores del hospital de San Dionisio, que estaba a su cargo, determinaron cerrar el hospital, y, al efecto, habiendo comenzado a desmontar las camas, Sor Angiboust corri\u00f3 a Par\u00eds y solicit\u00f3 de los Superiores el permiso para buscar recursos y sostener ella el referido establecimiento, y, habi\u00e9ndolo conseguido, se las hubo e ingeni\u00f3 de tal modo que los pobres pudieron ser siempre asistidos, evitando as\u00ed la clau\u00adsura del hospital.<\/p>\n<p>En I65 fue destinada a dirigir el hospital de Chateaudun, donde muri\u00f3 al a\u00f1o y medio de estar all\u00ed, el d\u00eda 27 de diciem\u00adbre de 1658.<\/p>\n<p>Momentos antes de morir mostr\u00f3 muy claramente los dos grandes amores que hab\u00edan dominado su coraz\u00f3n durante su vida: Jes\u00fas y los pobres. En efecto, impidi\u00e9ndole la naturaleza de su enfermedad recibir el santo vi\u00e1tico, pidi\u00f3 que la llevaran siquiera al buen Jes\u00fas para tener el consuelo de adorarle en la divina Eucarist\u00eda; y despu\u00e9s hizo llamar a las ni\u00f1as del hospital alrededor de su cama para despedirse de ellas y darles sus \u00faltimos consejos, lo que hizo recomend\u00e1ndoles que vivieran santamente.<\/p>\n<p>Su muerte fue verdadero d\u00eda de duelo para Chateaudun.<\/p>\n<p>Ante su cad\u00e1ver desfilaron casi todos los habitantes de la po\u00adblaci\u00f3n, que la ten\u00edan por una verdadera santa y llegando algu\u00adnas personas hasta aplicar a su cuerpo sus rosarios y objetos piadosos.<\/p>\n<p>Aparec\u00eda tan hermosa en su lecho de muerte, que las gentes se preguntaban si la habr\u00edan pintado.<\/p>\n<p>Asistieron a su entierro todas las autoridades, el Clero, los se\u00f1ores administradores del hospital y un inmenso gent\u00edo, que quiso honrar los mortales despojos de la buena Sor Angiboust, d\u00e1ndole esta \u00faltima prueba de respeto y estimaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOR JUANA DALLEMAGNE<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, la joven Dallemagne era Hermana conversa del con\u00advento de las Carmelitas. Hab\u00eda nacido en Herbelet, cerca de Par\u00eds, el a\u00f1o 1608, y desde su infancia su deseo ardiente era consagrarse totalmente a Dios. Apenas tuvo noticia de la nueva Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad y de la clase de obras a que se dedicaban, sinti\u00f3se atra\u00edda hacia ella con fuerza extraordi\u00adnaria; mas para realizar este su deseo, se le presentaron las m\u00e1s grandes dificultades, teniendo que vencer muy fuertes y seductoras tentaciones. Personas del mundo la solicitaban ofre\u00adci\u00e9ndole grandes ventajas temporales: por otra parte, las reli\u00adgiosas Carmelitas, que no quer\u00edan perderla, la hac\u00edan las m\u00e1s halag\u00fce\u00f1as proposiciones, ofreciendo recibirla como religiosa de coro; la princesa de Cond\u00e9 le promet\u00eda el dote necesario para que entrase en el convento que ella quisiera. Por un momento, parece que la piadosa joven cedi\u00f3 a tantas instancias, aceptando la proposici\u00f3n de las monjas Carmelitas; pero desde aquel mo\u00admento la paz y tranquilidad huyeron de su alma: buscaba a Dios y Dios parec\u00eda alejarse de ella, Pues hasta en la oraci\u00f3n se le ocultaba. Una profunda tristeza invadi\u00f3 su esp\u00edritu y hasta lleg\u00f3 a caer enferma, con lo que comprendi\u00f3 que no era all\u00ed a donde Dios la quer\u00eda, sino al servicio de los pobres y, por m\u00e1s oposiciones que se le presentaron, aun de parte de la B. Luisa de Marillac, que pon\u00eda sus reparos en recibir a una joven que pertenec\u00eda a una comunidad religiosa, triunf\u00f3, por fin, de todo y fue recibida entre las Hijas de la Caridad el 25 de marzo de 1638.<\/p>\n<p>S\u00f3lo seis a\u00f1os vivi\u00f3 Sor Juana Dallemagne en la Comunidad: pero los aprovech\u00f3 tan bien, que en tan corto tiempo supo la\u00adbrarse riqu\u00edsima corona para el cielo.<\/p>\n<p>Viv\u00eda tan unida a Dios, que parec\u00eda no perd\u00eda jam\u00e1s el sen\u00adtimiento de su presencia divina, lo que hac\u00eda que su exterior fuese de edificante modestia, hablando muy poco y manteni\u00e9n\u00addose en continuo recogimiento. En el trato con el pr\u00f3jimo era la misma dulzura y afabilidad, habi\u00e9ndola dotado Dios de gracia especial para consolar a las almas afligidas.<\/p>\n<p>Su caridad para con los pobres no se limitaba a las necesi\u00addades f\u00edsicas, sus almas eran lo que m\u00e1s le interesaba ; por esto procuraba instruirlos y excitar en ellos piadosos sentimientos, habl\u00e1ndoles siempre de Dios y de cosas santas.<\/p>\n<p>En la obediencia hab\u00eda llegado a tal perfecci\u00f3n, que todo lugar, toda ocupaci\u00f3n, todo oficio le eran absolutamente indife\u00adrentes. Amante de la observancia de las reglas, dec\u00eda a una compa\u00f1era suya: <em>ahora que estamos en la Casa madre aprove\u00adchemos bien los ejemplos y ense\u00f1anzas que nos dan; esto nos servir\u00e1 mucho cuando estemos en las obras lejos de aqu\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>Sobria, generosa, desprendida de las criaturas, a tal punto, que dici\u00e9ndole si quer\u00eda ver a una hermana que ten\u00eda en Par\u00eds, contest\u00f3: <em>dejemos a los muertos que entierren a los muertos.<\/em><\/p>\n<p>Alma sencilla y pura, a la que no se le conoc\u00eda imperfecci\u00f3n alguna y de la que dec\u00eda san Vicente, Que cada vez que hablaba con ella se sent\u00eda m\u00e1s recogido y edificado; pues su virtud pare\u00adc\u00eda comunicarse a las personas que la trataban. Su humildad la inspiraba tales sentimientos de abyecci\u00f3n que se asombraba cuando le confiaban alg\u00fan oficio: <em>\u00a1Oh, Dios m\u00edo, <\/em>exclamaba, yo <em>no s\u00e9 porque quieren servirse de m\u00ed; yo no s\u00e9 hacer nada bueno y as\u00ed he sido toda mi vida!<\/em><\/p>\n<p>Destinada a Nanteuil, se dedic\u00f3 de modo particular al socorro de los pobres vergonzantes, lo que hac\u00eda con gran pru\u00addencia, tacto y delicadeza, encontr\u00e1ndose muy de ma\u00f1ana, aun antes que despertaran sus pobres, a las puertas de sus casas, llev\u00e1ndoles la inesperada y consoladora limosna.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una pobre muchacha completamente cubierta de lam\u00adparones y escr\u00f3fulas, abandonada de todos a causa del infecto hedor que exhalaba, y lo m\u00e1s triste era, que su pobre madre no pod\u00eda ganarse la vida por la aprensi\u00f3n que ten\u00edan de ella, lo que las reduc\u00eda a un estado de extrema miseria. La buena Sor Dallemagne prove\u00eda con gran solicitud a todas sus necesidades; dos veces al d\u00eda iba a lavarle y curarle las llagas, en cuyo minis\u00adterio de caridad le sucedi\u00f3 algunas veces que se desvaneciera a causa de la insoportable pestilencia. Habi\u00e9ndolo sabido su com\u00adpa\u00f1era, le hizo alguna observaci\u00f3n sobre este punto, a lo que contest\u00f3 sonriente: <em>esto me sucede por falta de valor; pero ya que no soy capaz de prestar a Dios grandes servicios, a lo menos me ejercitar\u00e9 en ayudar a esos pobres vergonzantes.<\/em><\/p>\n<p>En el hospital de Nanteuil exist\u00eda un departamento destinado a albergar a los pobres transe\u00fantes. No faltaba Sor Dallemagne en hacerles una visita diaria, para consolarlos, hablarles de Dios y aun socorrer sus necesidades. En cierta ocasi\u00f3n, habiendo encontrado all\u00ed a un pobre que carec\u00eda<sup>,<\/sup> de todo, le dijo a su compa\u00f1era.: <em>\u00bfno podr\u00edamos darle algo a este pobre para ayu\u00addarle a cenar? <\/em>All\u00ed hay, le dijo la otra Hermana, un poco de pan algo seco, puede usted llev\u00e1rselo. <em>\u00a1Oh, no, Hermana m\u00eda, no; <\/em>replic\u00f3 la buena Sor Dallemagne, <em>\u00e9ste ser\u00e1 para m\u00ed; a Dios no debemos dar nada que no sea bueno!<\/em><\/p>\n<p>Dios bendec\u00eda visiblemente en sus manos las obras de cari\u00addad; pues no s\u00f3lo encontraba siempre recursos para socorrer a sus pobres vergonzantes, sino que en muchas ocasiones se le presentaban enfermos, a los que no sab\u00eda qu\u00e9 clase de remedios <em>les <\/em>podr\u00eda aplicar, casos ante los cuales los mismos m\u00e9dicos se ve\u00edan perplejos; pero la buena Hermana en nombre de Dios los cuidaba y trataba c\u00f3mo mejor le parec\u00eda, sanando muchos de ellos con gran asombro de los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>Estando ya gravemente enferma en Nanteuil, manifest\u00f3 gran deseo de ver a san Vicente y la Casa madre. Creyeron los Superiores que deb\u00edan procurarle este piadoso consuelo y le mandaron una de las Hermanas antiguas de la casa, Sor Isabel Hellot. Apenas la vi\u00f3 la enferma, exclam\u00f3, llena de alegr\u00eda: \u00a1Oh, <em>Sor Isabel, que gusto! \u00a1nos iremos juntas!, <\/em>produci\u00e9ndose en el acto tal mejor\u00eda, que el m\u00e9dico asegur\u00f3 que, aun cuando aquella mejor\u00eda no era m\u00e1s que transitoria, la pon\u00eda en estado de poder emprender el viaje sin peligro. El se\u00f1or Cura de Nanteuil y los se\u00f1ores administradores, aun cuando hubieran deseado conservarla, no quisieron privarla de este \u00faltimo con\u00adsuelo e hicieron preparar una litera y todo lo necesario para trasladarla a Par\u00eds a expensas del hospital. No obstante el grave estado en que se hallaba, pudo llegar con vida a la Casa madre. Al verse all\u00ed, en el seno de su querida Comunidad, transportada de alegr\u00eda, exclam\u00f3: <em>\u00a1Oh qu\u00e9 feliz soy de hallarme aqu\u00ed; va puedo morir cuando Dios quiera!<\/em><\/p>\n<p>Visit\u00f3la san Vicente y, despu\u00e9s de confesarla, le pregunt\u00f3: \u00bfY bien, querida Sor Dallemagne, que preferir\u00edas ahora, haber sido una gran se\u00f1ora del mundo o una humilde Hija de la Ca\u00adridad? <em>\u00a1Oh, Padre m\u00edo, <\/em>exclam\u00f3, <em>\u00a1Hija de la Caridad! \u00a1Hija de la Caridad!<\/em><\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas de su vida manifest\u00f3 mucha paciencia, gran tranquilidad y resignaci\u00f3n a la voluntad de Dios. <em>S\u00f3lo siento morir <\/em>por <em>haber servido tan poco tiempo u tan mal a los pobres&#8230;! Y, <\/em>haciendo un esfuerzo para hablar, dirigi\u00e9ndose a las Hermanas, les dijo: <em>\u00a1Felices vosotras que pod\u00e9is servir a los pobres; hacedlo mejor de lo que yo lo he hecho!<\/em><\/p>\n<p>El 25 de marzo de 1641 falleci\u00f3 Sor Juana Dallemagne, des\u00adpu\u00e9s de pronunciar los santos votos en uso en la Comunidad, a los treinta y seis a\u00f1os de su edad.<\/p>\n<p>En la conferencia que sigui\u00f3 a su muerte, san Vicente hizo de ella un magn\u00edfico elogio: \u00ab\u00a1Oh, cu\u00e1nta virtud, Hermanas m\u00edas, dec\u00eda el santo Sacerdote; ten\u00edamos &#8216;un rico tesoro en esta Hermana! \u00a1Cu\u00e1nto hemos perdido! Os confieso que he le\u00eddo muchas vidas de Santos, pero pocos son los que he hallado que sobrepujasen a nuestra Hermana en el amor de Dios <em>y <\/em>del pr\u00f3jimo.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOR JULIANA LORET<\/p>\n<p>Al referir la conferencia que, despu\u00e9s de la muerte de la B. Luisa de Marillac, se tuvo sobre sus virtudes, vimos que la primera Hermana, a la que san Vicente invit\u00f3 a hablar, no pudo hacerlo, porque el dolor y las l\u00e1grimas ahogaron su voz. Esta Hermana era Sor Juliana Loret que en 1644, a la edad, de veintid\u00f3s a\u00f1os, hab\u00eda ingresado en la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad.<\/p>\n<p>El sentimiento que le caus\u00f3 la muerte de la bienaventurada Fundadora se explica f\u00e1cilmente; hab\u00eda vivido largos a\u00f1os, no s\u00f3lo en su compa\u00f1\u00eda, sino en su intimidad. Ella hab\u00eda sido su primera asistenta y su admonitora, en cuyo juicio y prudencia confiaba plenamente.<\/p>\n<p>Sor Juliana Loret era en alto grado culta e instru\u00edda, como se echa de ver en la redacci\u00f3n de las conferencias de san Vi\u00adcente, muchas de las cuales han sido escritas por ella, en cuyo trabajo se nota la m\u00e1s escrupulosa fidelidad, transcribiendo hasta los mismos giros y expresiones del santo Fundador.<\/p>\n<p>Alma fervorosa, de extremada delicadeza de conciencia, su \u00fanica y ardiente aspiraci\u00f3n era: <em>Amar o morir.<\/em><\/p>\n<p>El 30 de octubre de 1647 fu\u00e9 encargada de formar a las j\u00f3\u00advenes que se presentaban a la Comunidad. Hasta entonces, cuando se presentaba una nueva vocaci\u00f3n, se la aplicaba direc\u00adtamente a las obras, ordinariamente en el Hotel Dieu, confi\u00e1n\u00addola a una Hermana m\u00e1s antigua, para que la formase. Estas eran llamadas <em>t\u00edas <\/em>y las postulantes <em>sobrinas; <\/em>pero el sistema de t\u00edas y sobrinas no daba muy buenos resultados, por lo que se resolvi\u00f3 darles una formaci\u00f3n uniforme en la pr\u00e1ctica de la vida cristiana y en la adquisici\u00f3n del esp\u00edritu de su voca\u00adci\u00f3n, antes de mandarlas a las obras. Este fue el primer ensayo de lo que despu\u00e9s ha venido a ser el Seminario de las Hijas de la Caridad. Este primer Seminario fue, pues, confiado al celo y fervor de Sor Juliana Loret.<\/p>\n<p>La piadosa Marquesa de O hab\u00eda hecho una fundaci\u00f3n de Hermanas en Chais, cerca de Pontoise; pero a su muerte esos dominios pasaron al Duque de Luynes, jansenista, afiliado a la escuela de Port-Royal. Al poco tiempo se cambi\u00f3 al cura p\u00e1\u00adrroco, haciendo venir en su lugar uno de ideas jansenistas, Este hizo muchos cambios en el r\u00e9gimen de la parroquia y, entre otros, separ\u00f3 al confesor de las Hermanas, tomando \u00e9l personalmente su direcci\u00f3n, la que desde luego se resent\u00eda de las ideas y tendencias jansenistas, apartando a las Hermanas de su verdadero esp\u00edritu, queriendo conducirlas por los estre\u00adchos senderos de la espiritualidad jansenista, induci\u00e9ndolas a hacer frecuentes confesiones generales, comunicaciones espiri\u00adtuales en extremo minuciosas, intentando, por otra parte, su\u00adplantar a los Superiores de la Comunidad. San Vicente, que comprendi\u00f3 el peligro que hab\u00eda en dejar que las ideas jansenistas se introdujeran en la Comunidad, juzg\u00f3 que era necesa\u00adrio enviar all\u00ed a una Hermana dotada de gran prudencia, para cerrar la puerta a este peligro; pero conservando todo el res\u00adpeto debido al p\u00e1rroco y mantener a las Hermanas en el esp\u00ed\u00adritu de sencillez, propio de su vocaci\u00f3n. Sor Juliana Loret fu\u00e9 la designada para esta delicada misi\u00f3n, traslad\u00e1ndose a Chais en el mes de abril de 1651. All\u00ed permaneci\u00f3 durante dos a\u00f1os, manteni\u00e9ndose en la mayor reserva y guardando a las Her\u00admanas para que no cayeran en el lazo de las peligrosas doc\u00adtrinas jansenistas.<\/p>\n<p>Sor Loret tuvo el consuelo de asistir en sus \u00faltimos mo\u00admentos a la bienaventurada Madre, a la que sobrevivi\u00f3 mu\u00adchos a\u00f1os. Despu\u00e9s de haber sido Asistenta de la Madre Sor Chetif, muri\u00f3 santa y piadosamente como hab\u00eda vivido en 1699, a los setenta y siete a\u00f1os de edad y cincuenta y cinco de voca\u00adci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOR ANA DE G\u00c9NOVA<\/p>\n<p>De noble linaje, Sor Ana de G\u00e9nova, originaria de B\u00e9lgica, lo dej\u00f3 todo y renunci\u00f3 a todo para darse a Dios y a los pobres en la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad. Una de las cosas que m\u00e1s la mortificaba era que se aludiese a su nobleza de ori\u00adgen; era esto en verdad cosa que le causaba verdadera pena. Todo su af\u00e1n era esconderse a los ojos del mundo, para ser la humilde violeta de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su amor a los pobres era tan grande que prefer\u00eda estar con ellos a recibir las visitas de sus nobles parientes; pues en los pobres ve\u00eda siempre a nuestro Se\u00f1or Jesucristo, objeto \u00fanico de sus amores. Para ella el t\u00edtulo m\u00e1s noble, m\u00e1s hermoso y que\u00adrido era el de poderse llamar sirvienta de los pobres, el que pre\u00adfer\u00eda a todos sus t\u00edtulos de nobleza.<\/p>\n<p>Obediente y sumisa, amante de su vocaci\u00f3n, pidi\u00f3 en su \u00faltima enfermedad la llevaran a la Casa madre, pues quer\u00eda tener el consuelo de morir en el seno de la Comunidad.<\/p>\n<p>Paciente en sus trabajos y enfermedades, lejos de quejarse, lo sufr\u00eda todo con amable sonrisa. <em>\u00bfSufr\u00eds mucho Hermana? <\/em>le preguntaron antes de morir. <em>\u00a1Oh, dijo ella, lo que yo sufro no es nada comparado con lo que Jes\u00fas ha sufrido por mi!<\/em><\/p>\n<p>Alma sencilla, inocente y pura, enteramente dedicada a la oraci\u00f3n y a la caridad. En el corto tiempo, que vivi\u00f3 en la Co\u00admunidad, edific\u00f3 a todos con el suave perfume de sus virtudes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOR MARIA LULLEN<\/p>\n<p>Aun antes de entrar en la Comunidad, Sor Mar\u00eda Lullen, viendo el abandono en que se hallaban los enfermos y el des\u00adorden que reinaba en el hospital de Mans, su pa\u00eds natal, se dedi\u00adc\u00f3 a visitarlos y a asistirlos, logrando poner alg\u00fan orden en aquel establecimiento. Ardientemente deseaba que el servicio del hospital de Mans se entregara a las Hijas de la Caridad; pero, en vista de que aquella fundaci\u00f3n no pudo realizarse por la divisi\u00f3n que reinaba entre los administradores y, deseando consagrarse a Dios, dej\u00f3 su familia, que era de las m\u00e1s acomo\u00addadas del pa\u00eds, y s\u00e9 fue a Par\u00eds, ingresando en la Comunidad.<\/p>\n<p>Las contrariedades, las penas y trabajos inherentes al servicio de los pobres eran su delicia, y, cuando en cierta ocasi\u00f3n le manifest\u00f3 otra Hermana su extra\u00f1eza de verla impasible en medio de una gran contrariedad, contest\u00f3: <em>Es preciso que yo <\/em>me <em>anonade, para que Jes\u00fas pueda vivir en m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>Su obra predilecta era la de las ni\u00f1itas, para cuya instruc\u00adci\u00f3n ten\u00eda gracia especial. Se ocupaba en ellas con tal esp\u00edritu de fe, que a veces les besaba los pies, diciendo que le parec\u00eda besar los pies del Ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>A su temprana muerte, la B. Luisa de Marillac dijo de ella estas hermosas palabras: <em>Sor Mar\u00eda Lullen era toda de Dios, quien la hab\u00eda elegido para s\u00ed. Era un alma privilegiada.<\/em><\/p>\n<p>Este elogio en la bienaventurada Madre, por lo com\u00fan tan sobria en prodigar alabanzas, es de excepcional valor.<\/p>\n<p>SOR MARGARITA BOSSU<\/p>\n<p>He aqu\u00ed otra Hija de la Caridad que no hizo m\u00e1s que pasar por la Comunidad y arrebatar en un momento la gloriosa coro\u00adna de la inmortalidad. Ella tambi\u00e9n mereci\u00f3 el m\u00e1s cumplido elogio de labios de la B. Luisa de Marillac con estas palabras : <em>Su afecto por su vocaci\u00f3n era tan grande que, habiendo ven\u00adcido las grandes dificultades que le opon\u00edan, sus padres, al llegar a la Comunidad, se sent\u00eda tan feliz, que no hubiera cambiado su suerte con nadie. No vivi\u00f3 m\u00e1s que un a\u00f1o en la Compa\u00f1\u00eda; pero su fervor la hizo digna de recibir la recompensa, como los obreros que llegaron a la \u00faltima hora y recibieron igual salario que los que hab\u00edan trabajado todo el d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOR B\u00c1RBARA ANGIBOUST Esta ejemplar Hija de la Caridad naci\u00f3 en Sereville, di\u00f3ce\u00adsis de Chartres, el 8 de julio de 1605. A la edad de veintinueve a\u00f1os entr\u00f3 en la Comunidad, .siendo recibida por la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":401146,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-402385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luisa-de-marillac"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"SOR B\u00c1RBARA ANGIBOUST Esta ejemplar Hija de la Caridad naci\u00f3 en Sereville, di\u00f3ce\u00adsis de Chartres, el 8 de julio de 1605. A la edad de veintinueve a\u00f1os entr\u00f3 en la Comunidad, .siendo recibida por la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-07-08T06:00:41+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"416\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"19 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Luisa de Marillac (15b) (Daydi)\",\"datePublished\":\"2019-07-08T06:00:41+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/\"},\"wordCount\":3766,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"articleSection\":[\"Luisa de Marillac\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/\",\"name\":\"Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"datePublished\":\"2019-07-08T06:00:41+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"width\":600,\"height\":416},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/luisa-de-marillac-15b-daydi\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Luisa de Marillac (15b) (Daydi)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos","og_description":"SOR B\u00c1RBARA ANGIBOUST Esta ejemplar Hija de la Caridad naci\u00f3 en Sereville, di\u00f3ce\u00adsis de Chartres, el 8 de julio de 1605. A la edad de veintinueve a\u00f1os entr\u00f3 en la Comunidad, .siendo recibida por la ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2019-07-08T06:00:41+00:00","og_image":[{"width":600,"height":416,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"19 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi)","datePublished":"2019-07-08T06:00:41+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/"},"wordCount":3766,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","articleSection":["Luisa de Marillac"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/","name":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","datePublished":"2019-07-08T06:00:41+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","width":600,"height":416},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-15b-daydi\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Luisa de Marillac (15b) (Daydi)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1GG5","jetpack-related-posts":[{"id":130444,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-19\/","url_meta":{"origin":402385,"position":0},"title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (19)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/03\/2015","format":false,"excerpt":"Y pondr\u00e9 mi esp\u00edritu en vosotros, y har\u00e9 que guard\u00e9is mis preceptos. Y vosotros ser\u00e9is el pueblo m\u00edo, y yo ser\u00e9 vuestro Dios. (Ezequiel, XXXVI.) VICENTE de Pa\u00fal, cuyo coraz\u00f3n se regocijaba santamente al contemplar las bellas disposiciones de esp\u00edritu de las Hijas de la Caridad, y los frutos copiosos\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"OLYMPUS DIGITAL CAMERA","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac-300x248.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":101771,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/orando-con-luisa-de-marillac\/","url_meta":{"origin":402385,"position":1},"title":"Orando con Luisa de Marillac","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Las primeras Hijas de la Caridad quedaron impresiona\u00addos por la actitud orante de Luisa de Marillac. En las conferencias celebradas sobre las virtudes de la Srta. Le Gras, varias Hermanas pusieron de relieve su pro\u00adfunda uni\u00f3n con Dios: \"Siempre ten\u00eda su esp\u00edritu ocupado en Dios.\" \"Ten\u00eda mucha vida Interior y\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/rostros_luisa_09-225x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":114208,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-vida-comunitaria-2\/","url_meta":{"origin":402385,"position":2},"title":"La vida comunitaria","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/04\/2016","format":false,"excerpt":"La Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad nace el 29 de noviembre de 1633, d\u00eda en que Luisa de Marillac re\u00fane en su propia casa a algunas j\u00f3venes que, desde hace varios a\u00f1os, sirven a los pobres enfermos de las Cofrad\u00edas de la Caridad. Gobillon, el primer bi\u00f3grafo de\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"espiritualidad","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/espiritualidad-300x276.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":117535,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-carta-0677-a-mi-querida-sor-nicolasa-georget\/","url_meta":{"origin":402385,"position":3},"title":"Luisa de Marillac, Carta 0677: A mi querida Sor Nicolasa Georget","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"18\/01\/2013","format":false,"excerpt":"Hija de la Caridad\u00a0 Sierva de los Pobres Enfermos (Nanteuil) Hoy, 28 de marzo de 1659 Mi querida hermana: Mucho he sentido su pena por los diferentes motivos que me comunica, aunque no debemos extra\u00f1arnos por todas las murmuraciones que, mintiendo, quieran decir de nosotras, puesto que somos cristianas y,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Luisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":125956,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/las-hijas-de-la-caridad\/","url_meta":{"origin":402385,"position":4},"title":"Las Hijas de la Caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/12\/2013","format":false,"excerpt":"Evoluci\u00f3n de las Caridades Aunque las Caridades estaban fundadas desde 1617, los dos santos las van a perfec\u00adcionar, acomod\u00e1ndolas a la realidad concreta de las se\u00f1oras de Par\u00eds y a los pobres de la ciudad. Sin cambiar ni el fin ni la naturaleza, las Caridades de Vicente de Pa\u00fal evolucio\u00adnaron\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"Santa Luisa de Marillac","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/09\/santaluisa3.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387337,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-santa-luisa\/","url_meta":{"origin":402385,"position":5},"title":"Fechas en la vida de Santa Luisa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/10\/2021","format":false,"excerpt":"1591: Nace el 12 de agosto. Padres desconocidos, ciertamente de la familia Marillac. 1612: Rechazada en las religiosas capuchinas. 1613: Casada el 5 de febrero con Antonio Le Gras. Tuvo un hijo que se llam\u00f3 Miguel. 1625: Muere Antonio Le Gras el 21 de diciembre. Acepta a San Vicente de\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=402385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402386,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402385\/revisions\/402386"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/401146"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=402385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=402385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=402385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}