{"id":402338,"date":"2019-06-08T08:28:12","date_gmt":"2019-06-08T06:28:12","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=402338"},"modified":"2019-06-04T12:29:24","modified_gmt":"2019-06-04T10:29:24","slug":"luisa-de-marillac-2-daydi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-2-daydi\/","title":{"rendered":"Luisa de Marillac (2) (Daydi)"},"content":{"rendered":"<p><strong>La se\u00f1ora Legr\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p>LOS CAMINOS DE LA PROVIDENCIA. &#8211; MATRIMONIO DE LUISA DE MARILLAC. &#8211; MADAMOISELLE LEGR\u00c1S. &#8211; Su <em>piedad <\/em>Y CARI\u00adDAD. &#8211; LOS DEBERES DE ESTADO. &#8211; DIRECCI\u00d3N ESPIRITUAL. \u00adLECTURAS FAVORITAS. &#8211; LUCHAS DEL ALMA. &#8211; SU HIJO MIGUEL ANTONIO. &#8211; ENFERMEDAD Y MUERTE DEL SE\u00d1OR LEGR\u00c1S. &#8211; SU VALOR Y ENTEREZA EN ESTE TRANCE. &#8211; CARTA DE CONDOLENCIA DE SU ANTIGUO DIRECTOR. &#8211; CARTA DE LA SE\u00d1ORA LEGR\u00c1S SOBRE LA MUERTE DE SU ESPOSO<\/p>\n<p>Par\u00e9cenos con frecuencia que nosotros realizamos nuestros propios proyectos y que ponemos en ejecuci\u00f3n los planes que nosotros mismos nos hemos forjado en el interior de nuestro esp\u00edritu; pero en realidad, aunque seres enteramente libres, no somos m\u00e1s que instrumentos de Dios. \u00c9l llega siempre a sus fines, ya por medios suaves, ya de modo violento, tanto cuando nosotros seguimos d\u00f3cilmente sus designios, como cuando nues\u00adtra voluntad se rebela contra \u00e9stos ; y, en la mayor parte de los casos, las circunstancias, al parecer fortuitas, que se presentan en nuestra vida, no son otra cosa sino medios preparados, dis\u00adpuestos y queridos por Dios, el cual, en su Providencia admira\u00adble, nos va conduciendo y como poni\u00e9ndonos en camino, para facilitarnos el cumplimiento de nuestra misi\u00f3n ac\u00e1 en la tierra.<\/p>\n<p>As\u00ed sucedi\u00f3 con la B. Luisa de Marillac. Llegada a aquella edad en que una joven no puede menos que preocuparse seria\u00admente de su porvenir; precisamente cuando ella ped\u00eda a Dios le diera a conocer los designios que sobre ella ten\u00eda, conforme se lo hab\u00eda recomendado el venerable Padre Honorato, cuando, entre indecisiones y perplejidades, se preguntaba a s\u00ed misma qu\u00e9 camino se propon\u00eda seguir, se vio solicitada para contraer matri\u00admonio<\/p>\n<p>Qui\u00e9n era el joven que la pretend\u00eda por esposa? Era Anto\u00adnio Legr\u00e1s, originario de Montferrand, Secretario de la reina Mar\u00eda de M\u00e9dicis, muy conocido en Par\u00eds tanto por su familia como por sus prendas personales.<\/p>\n<p>Dios, que la destinaba a ser la madre de los pobres, la fun\u00addadora de la gran familia de las Hijas de la&#8217; Caridad, le presen\u00adtaba la ocasi\u00f3n de incorporarla, por medio del matrimonio, a una familia que precisamente se distingu\u00eda por el ejercicio de su caridad hacia los pobres, en favor de los cuales hab\u00eda fun\u00addado un hospital de p\u00fablica beneficencia en la ciudad de Puy.<\/p>\n<p>Comprendiendo que \u00e9sta era la voluntad del cielo y siguien\u00addo muy probablemente, los prudentes consejos de su piadoso t\u00edo, Miguel de Marillac, que dirig\u00eda su juventud y que, corno hemos dicho, era su tutor legal, la B. Luisa de Marillac dio su consentimiento y contrajo matrimonio con Antonio Legr\u00e1s el d\u00eda 6 de febrero de 1613, en la iglesia de San Gervasio de Par\u00eds, a la edad de veinti\u00fan a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p>Desde aquel momento, la B. Luisa de Marillac pasaba a ser <em>Madainoisselle Legras. <\/em>En aquella \u00e9poca era preciso que las mu\u00adjeres se desposaran con un bar\u00f3n, a lo menos, o con un caba\u00adllero, para poder llevar el t\u00edtulo de se\u00f1ora, <em>Madame; y <\/em>como la B. Luisa era esposa de un hidalgo, no perteneciendo a la alta no\u00adbleza, no pod\u00eda titularse m\u00e1s que se\u00f1orita, <em>Madamoisselle, <\/em>lo que, sin ser un t\u00edtulo nobiliario, la constitu\u00eda, sin embargo, en una clase distinguida de la sociedad.<\/p>\n<p>Como todo esto ha desaparecido ya, y, como, por otra parte, es m\u00e1s conforme a la \u00edndole de nuestro idioma, la denomina\u00adremos la se\u00f1ora Legr\u00e1s.<\/p>\n<p>Los nuevos esposos fijaron su domicilio en la parroquia de san Merry (san Mederico, abad de san Mart\u00edn de Autun, cuya fiesta se celebra el 29 de agosto), en donde vivieron algo m\u00e1s de un a\u00f1o y all\u00ed naci\u00f3 su hijo Miguel Antonio, en el mes de octubre de 1613.<\/p>\n<p>En 1614, esto es, al a\u00f1o de su matrimonio, muri\u00f3 el bar\u00f3n de Attichy y tres a\u00f1os m\u00e1s tarde su esposa, que como hemos visto, era t\u00eda de la B. Luisa de Marillac, dejando cinco hijos hu\u00e9rfanos al cuidado del se\u00f1or Legr\u00e1s, junto con la administraci\u00f3n de su cuantiosa fortuna, administraci\u00f3n cuya gerencia llev\u00f3 con tal honradez y escrupulosidad que, por mantener y aumentar los bienes de aquellos hu\u00e9rfanos, descuid\u00f3 los suyos propios con detrimento de su fortuna personal.<\/p>\n<p>En el matrimonio fue la se\u00f1ora Legr\u00e1s lo que hab\u00eda sido hasta all\u00ed. Lejos de familiarizarse con el mundo y tomar parte en sus diversiones y peligrosos espect\u00e1culos, se aplic\u00f3 con espe\u00adcial cuidado a adquirir las virtudes propias de su nuevo estado y, aun cuando en todas fue objeto de edificaci\u00f3n, sobresali\u00f3 par\u00adticularmente en ella la caridad para con los pobres. Los de la parroquia de San Salvador, a donde hab\u00eda trasladado su domici\u00adlio despu\u00e9s del nacimiento de su hijo, fueron los primeros en experimentar los efectos de su caridad; pues, no s\u00f3lo los soco\u00adrr\u00eda con sus limosnas, sino que, dedic\u00e1ndose personalmente a visitarlos en sus enfermedades, los asist\u00eda con el m\u00e1s tierno y efusivo afecto, suministr\u00e1ndoles los alimentos y las medicinas que necesitaban, arregl\u00e1ndoles ella misma la cama, exhort\u00e1n\u00addolos con piadosas reflexiones, disponi\u00e9ndolos a recibir los \u00faltimos sacramentos, y, en caso de muerte, les proporcionaba cristiana y decente sepultura.<\/p>\n<p>La caridad, como todas las virtudes, se acrecienta y dilata m\u00e1s y m\u00e1s con el ejercicio; as\u00ed es que, muy pronto no bastaron a la B. Luisa de Marillac los pobres de su parroquia ; a\u00f1adi\u00f3 las visitas al hospital, logrando persuadir y atraer a algunas de sus amigas al ejercicio de esta virtud, constituyendo de este modo un peque\u00f1o grupo, que vino a ser como el esbozo de lo que hab\u00eda de ser m\u00e1s tarde la obra de las Hijas de la Caridad, a la que poco a poco e insensiblemente la iba Dios preparando y dirigiendo.<\/p>\n<p>El fervor con que se dedicaba a sus pr\u00e1cticas piadosas v a sus obras de caridad, en nada imped\u00eda el fiel y exacto cumpli\u00admiento de los deberes de su estado; as\u00ed es que, atend\u00eda siempre con respeto y amor a su esposo; ocup\u00e1base con gran solicitud en el gobierno de su casa, y cumpl\u00eda con todas sus relaciones sociales con tanta gracia y dignidad, que era el encanto de cuan\u00adtos la trataban, por su aire modesto y sencillo, por su conversa\u00adci\u00f3n amena, por su trato dulce, afable y jovial, y, en fin, por el armonioso conjunto de cualidades que atra\u00eda y cautivaba, ejer\u00adciendo poderoso ascendiente sobre todos los corazones. Dos amigos de su esposo experimentaron los saludables efectos de este ascendiente de la virtud; pues, con el trato con la B. Luisa de Marillac, se fueron inclinando poco a poco a la piedad, y, atra\u00eddos por sus eficaces ejemplos, dejaron ambos el mundo, para consagrarse a Dios: el uno en la Orden de los M\u00ednimos de san Francisco de Paula, <em>y <\/em>el otro en la Congregaci\u00f3n de san Mauro.<\/p>\n<p>Durante el tiempo que san Francisco de Sales estuvo en Par\u00eds, llam\u00f3 vivamente la atenci\u00f3n y excit\u00f3 gran entusiasmo este Santo entre las personas devotas, por su piedad amplia y suave. Miguel de Marillac, amigo \u00edntimo del santo Obispo de Ginebra, le present\u00f3 a su sobrina, y necesit\u00f3 muy poco este experto director de las almas para penetrar el esp\u00edritu y cautivar el alma de la B. Luisa de Marillac, a la que dio admirables con\u00adsejos de direcci\u00f3n espiritual, de los que ella supo aprovecharse convenientemente. <em>\u00abNo deb\u00e9is sutilizar demasiado \u2014 le <\/em>escri\u00adb\u00eda \u2014 en <em>la pr\u00e1ctica de las virtudes; sino que hay que proceder franca &#8216;y sencillamente <\/em>a la antigua francesa, <em>con libertad y buena fe, <\/em>\u00abgrosso modo\u00bb. <em>No me agrada el esp\u00edritu apocado y melanc\u00f3lico, no, querida hija m\u00eda; deseo que march\u00e9is por los caminos del Se\u00f1or con nobleza y anchura de coraz\u00f3n.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>No disfrut\u00f3 por mucho tiempo la B. Luisa de Marillac de tan amable y juiciosa direcci\u00f3n; pues el Santo regres\u00f3 a las monta\u00f1as de Ginebra y no volvi\u00f3 m\u00e1s a Par\u00eds. Entonces se puso en manos de un disc\u00edpulo de san Francisco de Sales, Monse\u00f1or Pedro Cam\u00fas, obispo de Belley, quien desde 1614 a 1623, sol\u00eda ir a Par\u00eds dos veces al a\u00f1o para predicar el Adviento y la Cua\u00adresma.<\/p>\n<p>Animaba a Monse\u00f1or Cam\u00fas gran celo; era escritor fecundo, orador muy solicitado por el gran mundo, dotado de muy viva imaginaci\u00f3n, aunque de gusto algo mediano y de no mucha solidez en el fondo; pero, para la B. Luisa de Marillac, ten\u00eda el indiscutible m\u00e9rito de ser disc\u00edpulo y amigo de san Francisco de Sales, cuyos principios de espiritualidad y direcci\u00f3n segu\u00eda fielmente: y esto era cabalmente lo que ella necesitaba y buscaba en su nuevo director. Monse\u00f1or Cam\u00fas la dirigi\u00f3 hasta 1623, pasando despu\u00e9s a ser guiada por san Vicente de Pa\u00fal, como veremos en el cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<p>La lectura de libros piadosos le era sumamente agradable, hallando verdadera delicia en saborear la <em>Imitaci\u00f3n de Cristo, <\/em>el <em>Combate Espiritual <\/em>del P. Sc\u00fapuli, las obras de san Francisco de Sales y de Fray Luis de Granada; pero, lo que m\u00e1s llenaba su esp\u00edritu de celestial luz y su coraz\u00f3n de suav\u00edsima unci\u00f3n, era la lectura del santo Evangelio.<\/p>\n<p>No se crea, sin embargo, que la vida espiritual de la B. Luisa de Marillac estuviera exenta de lucha, no; \u00e9sta es condici\u00f3n esencial en la vida cristiana. Es por la tribulaci\u00f3n, es llevando todos nuestra cruz en pos de Jesucristo, corno debernos con\u00adquistar el reino de los cielos. Hubo tambi\u00e9n para ella un tiempo en que se vio atrozmente atormentada por los escr\u00fapulos, los cuales agitaron su alma e hici\u00e9ronla perder, aunque de modo transitorio, la paz de su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed los sabios y prudentes consejos que la daba su director, el obispo de Belley, en carta Que le escribi\u00f3 con el fin de calmar la agitaci\u00f3n de su alma.<\/p>\n<p><em>Advierto, mi amada hija, que siempre recobr\u00e1is la serenidad despu\u00e9s de estas bagatelas que os impiden ver el bello esplendor de la alegr\u00eda que va unida al servicio de Dios. No opong\u00e1is tanta dificultad en hacer las cosas indiferentes. Desviad la mirada sobre vos misma para fijarla en Jesucristo. Esta, a mi modo de <\/em><em>ver, he de ser maestra perfecci\u00f3n y puedo deciros, como el ap\u00f3stol, que en esto creo tener el esp\u00edritu de Dios!<\/em><\/p>\n<p>El fin de este estado de escr\u00fapulos <em>y <\/em>perplejidades se ma\u00adnifest\u00f3 por una serie de violentas tentaciones contra la fe, ten\u00adtaciones que, aun cuando la hicieron sufrir lo indecible, duraron felizmente poco tiempo, habi\u00e9ndose visto libre repentinamente de todo eso el d\u00eda de Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 1623, mientras asist\u00eda al oficio solemne de esta fiesta en la iglesia de San Nicol\u00e1s de los Campos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ella confiesa, deb\u00eda esta gracia a su venerable amigo, el siervo de Dios, Francisco de Sales, a quien profesaba gran devoci\u00f3n y de quien hab\u00eda recibido durante su vida muchas pruebas de afecto, en especial, en el \u00faltimo viaje que el Santo hizo a Par\u00eds; pues, sabiendo que la B. Luisa de Marillac se hallaba enferma, se dign\u00f3 visitarla varias veces.<\/p>\n<p>Como llevamos dicho, Dios hab\u00eda bendecido su uni\u00f3n en el primer a\u00f1o de su matrimonio, d\u00e1ndole un hijo, Miguel Antonio, al que rode\u00f3 de tierna solicitud, recibi\u00e9ndolo corno dep\u00f3sito sagrado que el Se\u00f1or le hab\u00eda confiado. Se aplic\u00f3 con sumo esmero a su educaci\u00f3n y procur\u00f3 inspirar en su inocente alma gran amor a la virtud, no descuidando medio alguno para ale\u00adjarle del mal y conducirle por el camino del bien.<\/p>\n<p>La paciencia de la B. Luisa de Marillac tuvo ocasi\u00f3n de manifestarse en la enfermedad y p\u00e9rdida de su amado esposo; lo que constituy\u00f3 una de las pruebas m\u00e1s sensibles para su co\u00adraz\u00f3n. Como tres a\u00f1os antes de su muerte, se vio el se\u00f1or Legr\u00e1s acometido de enfermedades y achaques que irritaron su humor melanc\u00f3lico y le hicieron bastante desapacible. Con tal motivo, la fiel y piadosa esposa multiplic\u00f3 las demostraciones de su delicadeza, ternura y afecto, d\u00e1ndole mil pruebas de dulce y bondadosa compasi\u00f3n, prodig\u00e1ndole los m\u00e1s sol\u00edcitos cuidados, a fin de suavizar su penoso estado, tranquilizar su esp\u00edritu, ele\u00advarlo a Dios y disponerle a una resignada y santa muerte.<\/p>\n<p>Muri\u00f3 el se\u00f1or Legr\u00e1s en la noche del 21 de diciembre de 1625, despu\u00e9s de haber recibido con gran fervor todos los sacramentos y auxilios espirituales.<\/p>\n<p>Aunque dotada la B. Luisa de Marillac de gran sensibilidad y a pesar de la inmensa pena que le caus\u00f3 la muerte de su es\u00adposo; supo, sin embargo, sobreponerse y dar ejemplo, nada com\u00fan, de entereza y de valor verdaderamente cristiano ; pues persuadida \u00edntimamente de que las muestras de dolor y todos los consuelos de la tierra son nada, comparados con los verda\u00adderos y s\u00f3lidos consuelos que Dios proporciona: apenas hubo amanecido, se dirigi\u00f3 a la iglesia parroquial, donde se confes\u00f3 y comulg\u00f3 en sufragio del alma de su esposo, y con el fin de que la presencia de Jesucristo en su alma le comunicara la fortaleza necesaria para pronunciar el <em>f\u00edat <\/em>doloroso, que Dios le ped\u00eda con aquel inmenso sacrificio. El d\u00eda 31 de diciembre, fue inhumado el cad\u00e1ver del se\u00f1or Legr\u00e1s en el sepulcro que la familia de Marillac ten\u00eda en la iglesia de San Pablo.<\/p>\n<p>Con motivo de la muerte del se\u00f1or Legr\u00e1s, monse\u00f1or Cam\u00fas le dirigi\u00f3 la siguiente carta de p\u00e9same, en la que le da muy sabios y oportunos consejos, para ayudarla a santificar su nuevo estado.<\/p>\n<p><em>Mi muy amada hermana: El Salvador de nuestras almas, despu\u00e9s de haber recibido a vuestro esposo en su seno, se ha dignado entrar en el vuestro. \u00a1Oh celestial esposo! Sedlo para siempre de mi hermana que os ha elegido por tal, aun cuando ten\u00eda otro en la tierra. Qued\u00e1os, Se\u00f1or, en su seno como un manojito de mirra, oloroso al olfato, aunque amargo para el gusto. Dadle alg\u00fan consuelo en las amarguras inseparables de la viudez. \u00a1Oh mi muy asnada alma! Esta es la hora de abra\u00adzarse y estrecharse con la cruz, ya que no os queda otro apoyo en la tierra. Esta es la ocasi\u00f3n de decir a Dios que se acuerde de su palabra. \u00bfY cu\u00e1l es esta palabra, mi muy amada hija? Es que \u00e9l ser\u00e1 el padre del hu\u00e9rfano y el juez de la viuda, juez que asumir\u00e1 su causa y juzgar\u00e1 a sus contrarios. Esta es la hora en que he de ver si am\u00e1is a Dios como se debe, porque os ha quitado lo que tanto amabais. Sea dada eterna paz y perdurable descanso a aquella alma por la cual rogamos, <\/em>y, <em>a la vuestra, dulce y santa resignaci\u00f3n, por el padre de las misericordias y Dios de todo consuelo.<\/em><\/p>\n<p>La vida conyugal de la B. Luisa de Marillac, que terminaba con la muerte del se\u00f1or Legr\u00e1s, hab\u00eda durado cerca de trece a\u00f1os, desde el 5 de febrero de 1613 al 21 de diciembre de 1625.<\/p>\n<p>Redobl\u00f3 la piadosa viuda sus ejercicios de devoci\u00f3n y sus obras de caridad, tratando de santificarse m\u00e1s y m\u00e1s y reci\u00adbiendo con frecuencia en su pecho al buen Jes\u00fas, principio y fuente de toda santidad.<\/p>\n<p>Terminaremos este cap\u00edtulo con la carta que la B. Luisa de Marillac escribi\u00f3 al R. P. Dom. Hilario Rebours, cartujo, primo hermano de su esposo, en la que le refiere los \u00faltimos momentos del se\u00f1or Legr\u00e1s.<\/p>\n<p><em>\u00abMi muy reverendo padre: Puesto que dese\u00e1is saber las gracias que nuestro buen Dios ha otorgado a mi difunto marido, despu\u00e9s de deciros que es imposible darlas todas a conocer, os dir\u00e9 que mucho hac\u00eda que, por la misericordia de Dios, no se le conoc\u00eda afici\u00f3n alguna a objetos que pudieran inducirle al pecado y que ten\u00eda vehemente deseo de vivir como perfecto cristiano. Seis semanas antes de su muerte, tuvo una ardiente calentura que puso en inminente peligro su vida; pero Dios, por su gran poder sobre la naturaleza, lo salv\u00f3; y, en agrade\u00adcimiento por este beneficio, resolvi\u00f3 vivir sirviendo enteramente a Dios el resto de sus d\u00edas. Pasaba las noches casi sin dormir; pero con tal paciencia, que no causaba la menor incomodidad a los que estaban junto a \u00e9l. Creo que en esta \u00faltima enfermedad ha querido Dios hacerle participante de las penas y de la muerte de su Hijo sant\u00edsimo; porque ha padecido en todo su cuerpo y ha derramado toda su sangre, estando su esp\u00edritu siempre ocu\u00adpado en la meditaci\u00f3n de su pasi\u00f3n. Siete veces ha arrojado sangre por la boca y la \u00faltima acab\u00f3 con su vida. Hall\u00e1bame sola con \u00e9l para asistirle en este tan imponente trance, y mani\u00adfest\u00f3 tanta devoci\u00f3n, que di\u00f3 a conocerse hasta el \u00faltimo aliento que su esp\u00edritu estaba unido al Criador. Al \u00faltimo, no pudo decirme otra cosa que: ruega a Dios por m\u00ed, yo no puedo m\u00e1s; palabras que quedar\u00e1n para siempre grabadas en mi coraz\u00f3n. Ru\u00e9goos que os acord\u00e9is de \u00e9l cuando rec\u00e9is completas; pues ten\u00eda esta particular devoci\u00f3n y muy contados eran los d\u00edas en que dejaba de rezarlas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La se\u00f1ora Legr\u00e1s LOS CAMINOS DE LA PROVIDENCIA. &#8211; MATRIMONIO DE LUISA DE MARILLAC. &#8211; MADAMOISELLE LEGR\u00c1S. &#8211; Su piedad Y CARI\u00adDAD. &#8211; LOS DEBERES DE ESTADO. &#8211; DIRECCI\u00d3N ESPIRITUAL. \u00adLECTURAS FAVORITAS. &#8211; LUCHAS DEL &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-2-daydi\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-402338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luisa-de-marillac"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Luisa de Marillac (2) (Daydi) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-2-daydi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Luisa de Marillac (2) (Daydi) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La se\u00f1ora Legr\u00e1s LOS CAMINOS DE LA PROVIDENCIA. &#8211; MATRIMONIO DE LUISA DE MARILLAC. &#8211; MADAMOISELLE LEGR\u00c1S. &#8211; Su piedad Y CARI\u00adDAD. &#8211; LOS DEBERES DE ESTADO. &#8211; DIRECCI\u00d3N ESPIRITUAL. \u00adLECTURAS FAVORITAS. &#8211; LUCHAS DEL ... 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