{"id":402205,"date":"2019-03-27T08:30:56","date_gmt":"2019-03-27T07:30:56","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=402205"},"modified":"2019-03-16T17:31:59","modified_gmt":"2019-03-16T16:31:59","slug":"san-vicente-collet-6","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/","title":{"rendered":"San Vicente (Collet) 6"},"content":{"rendered":"<p>El sr de B\u00e9rulle, en lugar de dar un Sacerdote de su Congregaci\u00f3n como se le ped\u00eda, puso los ojos en Vicente de Pa\u00fal, y le convenci\u00f3 que entrara, al menos a modo de prueba, en la Casa de Gondi. La elecci\u00f3n que hizo de nuestro Santo en esta ocasi\u00f3n, es una buena prueba de la alta idea que ten\u00eda de su esp\u00edritu y de su virtud; pero sorprende bastante que un hombre tan celoso por la salvaci\u00f3n de las almas, y que con toda seguridad no estimaba menos la de un campesino que la de un hombre de condici\u00f3n, privara a una Parroquia entera del P\u00e1rroco que hac\u00eda prodigios en ella para colocarle en una casa donde su celo deb\u00eda estar naturalmente muy limitado. Es una nueva prueba de la necesidad de suspender su juicio en relaci\u00f3n a la conducta de los Santos y reconocer que ven a menudo de una manera m\u00e1s o menos confusa lo que las almas ordinarias no ven m\u00e1s que en el tiempo mismo del suceso. Vicente, qued\u00e1ndose en Clichy, se habr\u00eda limitado necesariamente a su pueblo: al entrar en la Casa de Gondi se vio\u00a0 a punto de trabajar por la salvaci\u00f3n de un mundo entero y hacer m\u00e1s por la gloria de Dios en el curso de un a\u00f1o tan s\u00f3lo de lo que habr\u00eda podido hacer durante un siglo cuando se viera encargado de la mayor Di\u00f3cesis del Reino.<\/p>\n<p>Fue, por lo que podemos conjeturar, hacia finales del a\u00f1o 1613, cuando nuestro santo sacerdote comenz\u00f3 a trabajar en la educaci\u00f3n de los Se\u00f1ores de Gondi. La conducta que observ\u00f3 en este nuevo empleo puede servir de regla a los que Dios llama al mismo g\u00e9nero de trabajo; porque parece que Dios no haya hecho pasar a Vicente de Pa\u00fal por tantas condiciones diferentes, que con el fin de ense\u00f1ar a un gran n\u00famero de personas, que tienen los mismos compromisos, el modo como se pueden santificar all\u00ed.<\/p>\n<p>Se propuso en primer lugar honrar a JC en la persona del sr de Gondi, a la sant\u00edsima Virgen en la de su ilustre esposa, y a los disc\u00edpulos del Salvador en la de los Oficiales y de los criados inferiores. Esta manera de actuar, que parece la sencillez misma, encierra no obstante una pr\u00e1ctica exacta y continua de los primeros deberes del Cristianismo, y esto es lo que la Escritura nos prescribe cuando quiere que obedezcamos a los Poderes como a Dios y que honremos a los pobres como a los miembros de JC Vicente confesaba de buena fe que le hab\u00eda servido mucho, y que al ver a Dios mismo bajo diferentes versiones en todas las personas con las que ten\u00eda que tratar, se hab\u00eda esforzado en regular sus pasos ante los hombres como si los hubiera regulado ante el Hijo de Dios, si hubiera tenido la suerte de conversar con \u00e9l durante los d\u00edas de su vida mortal. Aconsejaba la misma pr\u00e1ctica a los que se encontraban\u00a0 en una condici\u00f3n semejante a la suya: \u00e9l se la propuso sobre todo varios a\u00f1os despu\u00e9s a un joven abogado de Par\u00eds muy piadoso y muy prudente, a quien hab\u00eda determinado a entrar a la Casa de Retz, para llevar la Intendencia. Este joven habi\u00e9ndole rogado que le dijera c\u00f3mo podr\u00eda guardar el esp\u00edritu de devoci\u00f3n y de recogimiento en medio de las distracciones que son inevitables en una multitud de asuntos, de la naturaleza de aquellas de las cuales iba a verse abrumado; el santo le descubri\u00f3 la manera c\u00f3mo \u00e9l se hab\u00eda conducido en la misma familia durante algunos doce a\u00f1os que hab\u00eda estado all\u00ed. Le exhort\u00f3 a ponerla en pr\u00e1ctica, y le asegur\u00f3 que no pod\u00eda por menos que serle provechosa. As\u00ed fue en efecto como nuestro Santo, constantemente unido al Salvador a quien descubri\u00f3 hasta en las obras m\u00e1s peque\u00f1as, no solamente no se apart\u00f3 de los senderos de la virtud, sino que camin\u00f3 por ellos con un fervor nuevo, y por \u00e9l hizo caminar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Si bien una casa como la del General de las Galeras, donde se hallaba un mundo infinito, fuera necesariamente tumultuosa, Vicente viv\u00eda en \u00e9l y en parte como si hubiera vivido en los desiertos de la Tebaida. Pasaba en una gran soledad todo el tiempo que no deb\u00eda dedicar a la educaci\u00f3n de sus alumnos. No se presentaba ante sus padres m\u00e1s que cuando le llamaban, se cuidaba mucho de no mezclarse m\u00e1s que en lo que se refer\u00eda a su empleo. Ten\u00eda por m\u00e1xima que no se esta mucho tiempo firme contra los peligros de los que est\u00e1n llenas las casas de los Grandes, cuando no se prepara uno por el silencio y el recogimiento para resistirlos. Sin embargo, una vez que se presentaba la ocasi\u00f3n de prestar servicio al pr\u00f3jimo, \u00e9l encintraba tanta satisfacci\u00f3n en dejar su retiro como la que sent\u00eda al encerrarse en \u00e9l, cuando nada le obligaba a salir. Por eso estaba atento a desterrar las disensiones y a mantener la paz y la concordia entre los criados. Los visitaba en sus habitaciones cuando estaban enfermos, y despu\u00e9s de consolarlos, les prestaba los servicios m\u00e1s humildes. Algunos d\u00edas antes de las Fiestas solemnes, los reun\u00eda a todos y los instru\u00eda sobre la grandeza del Misterio del que la Iglesia deb\u00eda ocuparse, los dispon\u00eda a la recepci\u00f3n de los Sacramentos y les ense\u00f1aba a santificar estos d\u00edas preciosos, los que por una desgracia que no se puede deplorar lo suficiente son para la mayor parte de los Due\u00f1os y sirvientes, d\u00edas o de libertinaje o al menos de ociosidad. Observaba el mismo m\u00e9todo en el campo, pero all\u00ed daba m\u00e1s cuerda suelta a su celo. Consideraba como perteneciente a la Casa de Gondi a esta numerosa multitud de pueblo, que contribu\u00edan al bienestar de la Casa. As\u00ed cuando el general de las Galeras le llevaba con su familia a Joigni, a Montmirel, a Villepreux, y a otras Tierras parecidas, todo su deseo era emplear el tiempo que le quedaba libre en la instrucci\u00f3n de aquella pobre gente, que por lo com\u00fan ten\u00edan buena falta. Hac\u00eda con la aprobaci\u00f3n de los Obispos, y el consentimiento de los P\u00e1rrocos, Predicaciones y Catecismos. Administraba los Sacramentos, y sobre todo el de la Penitencia; en una palabra, hac\u00eda por ellos lo que el Pastor m\u00e1s tierno, m\u00e1s activo y m\u00e1s vigilante puede hacer por su reba\u00f1o.<\/p>\n<p>Se puede juzgar con facilidad que un hombre tan celoso por la salvaci\u00f3n de todo lo que pertenec\u00eda a la Casa de Gondi no descuidaba a los que eran sus Jefes. No dejaba pasar ninguna ocasi\u00f3n de mantener y animar las grandes disposiciones que ten\u00edan para la virtud. Su respeto hacia ellos no estaba mezclado de aquella complacencia baja y t\u00edmida que hace aprobar o disimular el mal, que una firmeza llena de dulzura y templada por justos miramientos podr\u00eda detener. He aqu\u00ed un ejemplo bien glorioso para Vicente y para el sr de Gondi. \u00c9ste recibi\u00f3 o crey\u00f3 haber recibido una insigne ofensa de un Se\u00f1or de la Corte. Su virtud y su delicadeza de conciencia se rompieron contra este escollo tan funesto para tantos otros. La gloria de su casa, el valor invencible del Mariscal de Retz su padre, el alto rango que ten\u00eda \u00e9l mismo en el Reino; todos estos motivos se presentaron a su imaginaci\u00f3n y le determinaron a lavar con la sangre de su enemigo el ultraje que cre\u00eda haber recibido. Los duelos, aunque prohibidos recientemente todav\u00eda por Enrique IV bajo pena de crimen de lesa majestad, eran todav\u00eda tan comunes que apenas se sent\u00edan escr\u00fapulos. Nos sentir\u00edamos incluso tentados a pensar que algunos los consideraban como un acto de virtud. Comunmente se iba a la Iglesia antes de enzarzarse en combate y se encomendaba seriamente a Dios cuyo solo proyecto es ya un crimen abominable a sus ojos. El sr de Gondi sigui\u00f3 el m\u00e9todo ordinario; oy\u00f3 la Misa con toda la devoci\u00f3n de un hombre que estaba resuelto a irse a batir un momento despu\u00e9s. Se qued\u00f3 incluso en oraci\u00f3n un momento en la Capilla m\u00e1s que de ordinario. Es f\u00e1cil de creer que Vicente conociendo su plan hab\u00eda suplicado a Dios durante la celebraci\u00f3n de los santos M\u00e1rtires que le concediera esta ocasi\u00f3n para volverse atr\u00e1s. No la dej\u00f3 escapar: cuando todo el mundo se fue, se acerc\u00f3 al sr de Gondi y arroj\u00e1ndose a sus pies: <em>permitid, Se\u00f1or, <\/em>sin darle tiempo a respirar, <em>permitid que os diga unas palabras con toda la humildad. Me he enterado de que ten\u00e9is intenci\u00f3n de ir a batiros en duelo. Pero os declaro de parte de mi Salvador, a quien os acabo de mostrar, y vos ven\u00eds de adorar, que si no abandon\u00e1is este mal\u00a0 prop\u00f3sito, \u00e9l ejercer\u00e1 su justicia sobre vos y sobre toda vuestra posteridad. <\/em>\u00a0Despu\u00e9s de estas escasas palabras, vivas y tiernas por igual, Vicente se retir\u00f3 como un hombre abrumado por la tristeza y por el horror a la vez; muy resuelto sin duda a hacer algo m\u00e1s si lo que acababa de hacer no era suficiente. Pero no hizo falta m\u00e1s. La conciencia habl\u00f3, sus remordimientos se mezclaron con las palabras de Vicente. El sr de Gondi reconoci\u00f3 la trampa del tentador, tomo la resoluci\u00f3n acertada, y dej\u00f3 la venganza a aquel que se ha reservado el derecho de ejercitarla.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n, que el sr de Gondi ha repetido varias veces, honr\u00f3 mucho a nuestro Santo, pero la totalidad de su conducta no lo hizo menos. Su regularidad, su modestia, su aplicaci\u00f3n a juntar la prudencia de la serpiente con la sencillez de la paloma, su acierto en desterrar incluso en la mesa las conversaciones in\u00fatiles, y en sustituirlas sin reparo y sin afectaci\u00f3n por otras m\u00e1s santas y m\u00e1s edificantes; en una palabra, sus virtudes le ganaron el coraz\u00f3n y el afecto de todos aquellos con quienes viv\u00eda. Solo hab\u00eda un parecer sobre \u00e9l, no solamente en la casa sino hasta en toda la familia; y nunca Capell\u00e1n de gran Se\u00f1or ha sido tan universalmente respetado.<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora de Gondi conoci\u00f3 mejor que nadie lo que val\u00eda Vicente de Pa\u00fal, y quiz\u00e1s no hac\u00eda un a\u00f1o que estaba en su casa cuando resolvi\u00f3 tomarle por Director. Pens\u00f3 prudentemente que un hombre que tanto bien hac\u00eda en todo lugar podr\u00eda serle muy \u00fatil, pero no quiso hacerle la propuesta directamente, porque el conocimiento que ten\u00eda de su profunda humildad le hizo pensar que encontrar\u00eda mil expedientes para no aceptarlo. Se dirigi\u00f3 pues al sr de B\u00e9rulle y le pidi\u00f3 con insistencia que obligara a este sabio y virtuoso Sacerdote, que era su penitente, a encargarse del cuidado de su conciencia. Ella no pod\u00eda emplear un medio m\u00e1s seguro y m\u00e1s eficaz: nunca un hijo fue m\u00e1s sumiso a su padre, como Nuestro santo lo estaba a este piadoso Director, era su or\u00e1culo; una vez que hab\u00eda hablado, se desvanec\u00edan todas las dificultades, y Vicente no sab\u00eda m\u00e1s que obedecer. Su decisi\u00f3n fue entonces como siempre, considerada como la expresi\u00f3n de la voluntad de Dios, y aunque una elecci\u00f3n tan gloriosa hiciera sufrir mucho a nuestro S. Sacerdote, \u00e9l no resisti\u00f3 m\u00e1s, como si le hubieran\u00a0 prohibido resistir.<\/p>\n<p>Por muy virtuosa que fuera la Generala de las Galeras cuando se puso bajo la direcci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal, se vio pronto lo que puede en materia de direcci\u00f3n un hombre lleno del Esp\u00edritu de Dios, y abrasado por el amor de su gloria. La sra de Gondi se entreg\u00f3 con nuevo ardor a la pr\u00e1ctica de las m\u00e1s sublimes virtudes. Hac\u00eda grandes limosnas para socorrer a los pobres, y en particular a los de sus Tierras. Visitaba con exactitud a los enfermos, y ten\u00eda como un gozo y un honor\u00a0 servirles, como si hubieran sido sus amos. Daba a los Oficiales de sus Dominios \u00f3rdenes tan precisas para realizar una justicia buena y pronta, para que no se los viera nunca apurados por retrasos sin fin, ni pagas incapaces de sostenerlos. Ella s\u00f3lo colocaba a personas de una probidad conocida y cuya rectitud no pudiera ser atacada por los presentes o el respeto humano. Procuraba, en cuanto pod\u00eda, acabar amistosamente los Procesos y las diferencias que nac\u00edan entre sus vasallos. Se adelantaba a sus disensiones o al menos las apaciguaba, cuando no pod\u00eda adelantarse a ellas. Celosa protectora de los hu\u00e9rfanos y de las viudas, imped\u00eda con todo cuidado que no se les oprimiera. Finalmente no perdonaba ni trabajos ni gastos para hacer que Dios fuera servido y honrado en todos los lugares que depend\u00edan de ella. El sr de Gondi entraba en todos sus planes, y aunque hubiera deseado que su esposa dirigiera m\u00e1s, \u00e9l estaba siempre dispuesto a concurrir en sus santas empresas. Pero como su rango y sus empleos le llamaban bien a la Corte bien a la extremidad del Reino, Vicente le reemplazaba en una infinidad de obras buenas. \u00c9l era el alma y el consejo de todas las acciones de la sra de Gondi. Trabajaba por su parte mientras ella estaba ocupada en lo suyo, y volaba en socorro del pr\u00f3jimo, tan pronto se presentaba la menor ocasi\u00f3n de prestarle servicio. Se habr\u00eda dicho que \u00e9l ten\u00eda el talento de multiplicarse, pues se hallaba presto en todos los lugares donde se requer\u00eda su presencia.<\/p>\n<p>La naturaleza sucumbi\u00f3 al fin, la continuidad del trabajo le agot\u00f3. El Santo se sinti\u00f3 atacado de una enfermedad importante, y se la puede considerar como la \u00e9poca de la debilidad y de los dolores de los que se ha resentido en las piernas durante 45 a\u00f1os, es decir hasta el \u00faltimo momento de su vida. Ya s\u00e9 que se atribuyen estos crueles dolores o a las cadenas con las que fue cargado en T\u00fanez o incluso a las que se pretende que la caridad le hizo llevar en Marsella, como diremos m\u00e1s tarde; pero nadie duda que un mismo mal no pueda proceder de varios principios diferentes. Todo llega a encontrase al final; y las fatigas continuas de un hombre sin miramientos para consigo mismo vuelven a abrir con frecuencia los rastros que parec\u00edan borrados por completo. Sea como fuere, Vicente fue entregado a los votos de la casa de Gondi, y su temperamento bastante robusto le sac\u00f3 de apuros. Reanud\u00f3 su ritmo ordinario, y crey\u00f3 que Dios no le hab\u00eda devuelto la salud m\u00e1s que para sacrificarla sin reserva a la salvaci\u00f3n de todos aquellos que pod\u00edan necesitarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"1617\">\n<li>Confesi\u00f3n del campesino de Gannes.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Un d\u00eda que estaba con la Se\u00f1ora Generala en el Castillo de Folleville, Di\u00f3cesis de Amiens, vinieron a pedirle que fuera a Gannes, pueblecito alejado de Folleville un par de leguas. Se trataba de confesar a un campesino gravemente enfermo; y que hab\u00eda dicho que morir\u00eda contento si tuviera la suerte de abrirse a nuestro Santo Sacerdote. Vicente no tard\u00f3 en llegar all\u00ed. Los vecinos del moribundo le hablaron muy bien del moribundo, y efectivamente hab\u00eda vivido siempre con la reputaci\u00f3n de un gran hombre de bien. Dios que ve los corazones no juzgaba como los hombres que s\u00f3lo ven las apariencias. El desdichado campesino ten\u00eda la conciencia cargada de varios pecados mortales, que una falsa verg\u00fcenza le hab\u00eda impedido siempre descubrir. El Santo habiendo comenzado a escucharle tuvo la idea de llevarle a hacer una Confesi\u00f3n general. Este pensamiento ven\u00eda de Dios. El enfermo animado por la dulzura con la que su nuevo Director le trataba, hizo un esfuerzo; le descubri\u00f3 sus miserias secretas que nunca hab\u00eda tenido la fuerza de descubrir a nadie. Esta rectitud tan necesaria en un hombre que estaba pronto a caer en las manos de Dios fue seguida de un consuelo que no se puede explicar. El penitente se vio descargado de un peso enorme que le abrumaba desde hac\u00eda varios a\u00f1os. Lo que hubo de particular es que pas\u00f3 de un extremo al otro, y que durante tres d\u00edas que vivi\u00f3 despu\u00e9s, hizo varias veces una especie de Confesi\u00f3n p\u00fablica de sus des\u00f3rdenes que hab\u00eda suprimido durante tanto tiempo en el Tribunal mismo de la Penitencia. La Condesa de Joigni que hab\u00eda ido a verle seg\u00fan su costumbre le oy\u00f3 decir nada m\u00e1s verla: <em>Ah, Se\u00f1ora, yo estaba condenado, si no hubiera hecho una Confesi\u00f3n general, a causa de varios pecados mortales de los que no me hab\u00eda atrevido a confesar. <\/em>Esta generosa declaraci\u00f3n que era una prueba bien sensible del cambio de quien la hac\u00eda y de la sinceridad de su contrici\u00f3n, edific\u00f3 mucho a los que fueron testigos. Pero la sra de Gondi que era una mujer eminentemente Cristiana, y que dispon\u00eda, en relaci\u00f3n a los asuntos de la salvaci\u00f3n, de luces muy superiores a las de la multitud, se sinti\u00f3 asustada, y sac\u00f3 una consecuencia digna de su celo y de su caridad. <em>\u00bfQu\u00e9 es esto, Se\u00f1or, <\/em>dijo dirigi\u00e9ndose a Vicente de Pa\u00fal, <em>qu\u00e9 es esto que acabamos de o\u00edr? Es de temer que ocurra lo mismo con la mayor parte de esta pobre gente. Ah, si este hombre que pasaba por hombre de bien se hallaba en estado de condenaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de los dem\u00e1s que viven peor?\u00a1Ah, Se\u00f1or Vicente, cu\u00e1ntas almas se pierden1\u00bfQu\u00e9 remedio para esto?<\/em><\/p>\n<p><em>Primera misi\u00f3n en Folleville<\/em><\/p>\n<p><em>.<\/em><\/p>\n<ol start=\"1627\">\n<li>Estos pensamientos ocupaban noche y d\u00eda a la piadosa Generala; y daba vueltas con santa inquietud en su esp\u00edritu los medios de parar el curso de un mal tan grande. Como no ignoraba que en materia de reconciliaci\u00f3n con Dios, las demoras s\u00f3lo pueden resultar funestas: ella rog\u00f3 a Vicente algunos d\u00edas despu\u00e9s, es decir el 25 de enero, d\u00eda en que la Iglesia honra la Conversi\u00f3n de S. Pablo, que predicara en la iglesia de Folleville para exhortar a los habitantes a la Confesi\u00f3n general. \u00c9l lo hizo ese mismo d\u00eda, y dios dio una bendici\u00f3n tan grande a sus palabras, que todo el pueblo qued\u00f3 impresionado, y todos comenzaron a repasar todas sus miserias con dolor de su coraz\u00f3n, para reparar con una nueva Confesi\u00f3n lo que las precedentes pod\u00edan tener de defectuoso. El Santo continu\u00f3 instruy\u00e9ndolos, y habl\u00e1ndoles de las disposiciones necesarias a la penitencia, antes de presentarse al sagrado Tribunal. Comenz\u00f3 por fin a o\u00edrles cuando los crey\u00f3 suficientemente preparados. Pero tanta era la gente que no siendo suficiente con otra Sacerdote que le ayudaba, se vio necesitado a buscar ayuda en las Ciudades cercanas. La Generala escribi\u00f3 al R. P. Rector de los Jesuitas de Amiens, que \u00e9l mismo lleg\u00f3. No dej\u00e1ndole permanecer por m\u00e1s tiempo sus ocupaciones que le llamaban en otra parte, envi\u00f3 para trabajar en su lugar al P. Fourch\u00e9 de la misma Compa\u00f1\u00eda. Su celo tuvo en qu\u00e9 ocuparse. La cosecha era tan abundante que estos tres Operarios, que la quer\u00edan recoger entera, ten\u00eda apenas un momento de respiro. Una vez que acabaron en Folleville, volvieron a comenzar en los otros Pueblos del mismo cant\u00f3n que pertenec\u00edan a la Casa de Gondi. La afluencia de los pueblos fue la misma, y la mano de Dios les reparti\u00f3 las mismas bendiciones. Vicente, que se consideraba el mayor pecador que hubiera en el mundo, atribu\u00eda todos estos \u00e9xitos a la piedad de su ilustre Penitenta: la Se\u00f1ora de Gondi las consideraba como el efecto de las raras virtudes de su Director, y todo hace pensar que eran una recompensa anticipada de la caridad ardiente que los consum\u00eda a los dos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esta misi\u00f3n de Folleville y de los alrededores es la primera que haya dado Vicente de Pa\u00fal; y \u00e9l la ha tenido siempre como el fermento de aquel gran n\u00famero de otras que dio o hizo dar hasta su muerte. Cada a\u00f1o, el 25 de enero celebraba su memoria con los sentimientos del m\u00e1s vivo agradecimiento. Quer\u00eda que sus Hijos la celebraran como \u00e9l, aunque estuviera persuadido de que todos los d\u00edas son santos, porque pertenecen todos al Se\u00f1or, \u00e9l no obstante daba muy humildes acciones de gracias a Dios porque hab\u00eda querido que el d\u00eda de la Conversi\u00f3n de S. Pablo fuera aquel en que su Congregaci\u00f3n hubiera sido pensada de alguna forma. No es que \u00e9l pensara en ella entonces, ni siquiera ocho a\u00f1os despu\u00e9s. No exist\u00eda ni sombra de que esta primera tentativa debiera ser de alguna forma origen de esta gran Fundaci\u00f3n. Fue es cierto sin embargo su principio y fuente. La sra de Gondi qued\u00f3 tan encantada por este feliz ensayo, y por los frutos abundantes que vio nacer que desde entonces form\u00f3 el plan de dar a alguna Comunidad de mil seiscientas libras, por medio del cual se encargara de dar por todas sus Tierras Misiones cada cinco a\u00f1os. Veremos un poco m\u00e1s adelante en qu\u00e9 se emple\u00f3 este fondo.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda que sent\u00eda esta piadosa Generala a la vista de los grandes bienes que Vicente acaba de conseguir en una parte de sus Tierras, pronto se vio turbada por una de las m\u00e1s rudas pruebas que ella hubiera atravesado nunca; y esta prueba rigurosa le lleg\u00f3 por parte del hombre del mundo que m\u00e1s la honraba, y de quien menos lo hubiera esperado, quiero decir por parte de Vicente de Pa\u00fal. Aunque este S. Sacerdote se hubiese llevado la estima y los sufragios de toda la casa de Gondi, una vez que hubiese sido conocido, no obstante la uniformidad de su direcci\u00f3n, su virtud que, lejos de desmentirse, parec\u00eda cada d\u00eda con un nuevo brillo, sus talentos y su empe\u00f1o en formar en el Se\u00f1or a un pueblo perfecto en todos los lugares donde se encontrara, la bendici\u00f3n sensible que Dios difund\u00eda en las Tierras m\u00e1s ingratas, desde que hab\u00eda emprendido cultivarlas; en una palabra, sus virtudes, sus trabajos y sus \u00e9xitos, produjeron una impresi\u00f3n tan grande sobre aquellos con quienes viv\u00eda que todos le respetaban como a un Santo, le miraban como al \u00c1ngel tutelar de la Familia. Se ten\u00edan de \u00e9l los mismos sentimientos que ten\u00eda Putifar de Jos\u00e9; y se pensaba que Dios estaba con \u00e9l, que \u00e9l secundaba sus obras, y que las bendiciones que daba a toda la Casa eran la recompensa de su fe y de su caridad. Por muchas precauciones que se tomaran para no alarmar la delicadeza de su humildad, era imposible no testimoniarle con frecuencia la estima infinita que se sent\u00eda de sus m\u00e9ritos: y cuando se hubiera podido permanecer en el silencio, se le trataba con un distinci\u00f3n tan definida, y una consideraci\u00f3n tan continua que hasta los extra\u00f1os conoc\u00edan primeramente el juicio que se ten\u00eda de \u00e9l. Estos sentimientos que hubieran halagado a un hombre menos s\u00f3lidamente virtuoso eran un suplicio para Vicente de Pa\u00fal. Hubiera querido ser considerado como el \u00faltimo de los hombres. Ten\u00eda por m\u00e1xima, no se si los hijos del siglo se la perdonar\u00e1n que ser\u00eda mejor ser entregado a los insultos y a la furia del infierno que vivir sin cruces y sin humillaci\u00f3n, y ten\u00eda como expuesto a un peligro pr\u00f3ximo a perderse a un hombre a quien todo le sale bien y que no tiene contradicciones que vencer<\/p>\n<p>Fueron estos grandes sentimientos los que le determinaron a retirarse de una Casa donde sufr\u00eda con impaciencia no tener nada que sufrir. Tuvo miedo de que el escollo de la vana gloria le hiciera caer en el mismo naufragio que ha hecho caer a tantos que parec\u00edan consumados en la virtud. El ejemplo de un gran n\u00famero de Santos, que en ocasiones menos peligrosas, se creyeron obligados a tomar el partido del retiro, se present\u00f3 con toda su fuerza a su esp\u00edritu, y resolvi\u00f3 imitarlo.<\/p>\n<p>Exist\u00eda aun otra raz\u00f3n que le llevaba a lo mismo. Dios hab\u00eda probado por largo tiempo a la sra. de Gondi con penas interiores tan vivas y tan pesadas que se ve\u00eda con frecuencia\u00a0 reducida a los m\u00e1s tristes extremos. Sus escr\u00fapulos la agotaban; el fuego, que la purificaba como el oro en el crisol la consum\u00eda al mismo tiempo. Lo m\u00e1s molesto era que vi\u00e9ndose en la necesidad de pasar parte del a\u00f1o en el campo, no pod\u00eda resolverse a abrirse a un Sacerdote del Pueblo. Hay debilidades cuya confesi\u00f3n cuesta m\u00e1s que la del pecado mismo; es dif\u00edcil descubrirlas al primero que llega y quedar tranquila cuando no se descubren, porque no se las distingue bastante del pecado. Vicente, que reun\u00eda un juicio recto con mucha experiencia, tranquilizaba a la Condesa. Una palabra suya le devolv\u00eda la calma, y si continuaba siendo probada de vez en cuando, al menos ten\u00eda el consuelo de tener en su casa a un hombre de confianza, que ve\u00eda antes mismo de que ella hablara de que se trataba; y que por consiguiente era m\u00e1s apropiado que nadie para consolarla. El Santo Sacerdote cumpl\u00eda con gozo estos deberes de caridad, lo habr\u00eda hecho con agrado al \u00faltimo criado, pero no pod\u00eda permitir que le viese como a un hombre que le era necesario. La atenci\u00f3n que ten\u00eda con <em>este miserable<\/em>, nombre que se daba a s\u00ed mismo, esta atenci\u00f3n que constituye el encanto secreto de muchos Directores, le aflig\u00eda sensiblemente. Sin embargo ella crec\u00eda d\u00eda a d\u00eda. La Generala no pod\u00eda soportar su ausencia. No pod\u00eda dejar de expresar inquietud cuando los asuntos la obligaban a alg\u00fan viaje. Como \u00e9l era muy sensible a las impresiones del aire, tem\u00eda que se sintiera mal y que el fr\u00edo o el calor le hicieran caer en laguna enfermedad. Al fin su imaginaci\u00f3n alarmada la llevaba preguntarse muchas veces a s\u00ed misma qu\u00e9 ser\u00eda de ella si tuviera la desgracia de no tenerle cerca cuando Dios juzgara oportuno llamarla a s\u00ed,.<\/p>\n<p>Vicente tuvo este exceso de temor como una imperfecci\u00f3n, y como no buscaba m\u00e1s que la pura gloria de Dios, se esforz\u00f3 en suprimirla de un alma que le era tan querida. Para lograrlo, hizo lo que no har\u00e1 nunca un hombre de carne y sangre. La oblig\u00f3 a dirigirse a otro Confesor, y sobre todo a un P. Recoleto, cuyas luces y experiencia ya conoc\u00eda. Le hizo estar de acuerdo que hab\u00eda quedado satisfecha; \u00e9l se sirvi\u00f3 de este ensayo para convencerla que Dios la conducir\u00eda tan bien por otro como por \u00e9l, si supiera poner toda la confianza en su infinita bondad.<\/p>\n<p>Pero ni estas experiencias pasajeras ni las razones que le daba Vicente pudieron hacer cambiar a esta virtuosa Dama sus primeras impresiones. Continu\u00f3 persuadida de la extrema necesidad que ten\u00eda de la ayuda y de la caridad del santo Sacerdote; y Vicente, que no pod\u00eda sufrir que nadie en el mundo tuviera el menor apego a la direcci\u00f3n particular y que tem\u00eda que este exceso de confianza fuera un obst\u00e1culo a una verdadera y s\u00f3lida perfecci\u00f3n, se confirm\u00f3 cada vez m\u00e1s en el plan de retirarse.<\/p>\n<p>A estas razones principales, y que solas eran suficientes, y que de por s\u00ed eran m\u00e1s que suficientes, para poner en acci\u00f3n a un hombre tan \u00e1vido de cruces como los dem\u00e1s lo son de consuelo, se un\u00edan tambi\u00e9n motivos capaces de perturbarle. Los srs de Gondi comenzaban a crecer y la humildad de Vicente le llevaba a creer que no ten\u00eda los talentos necesarios, para darles una educaci\u00f3n proporcionada a la grandeza de su nacimiento y de los gloriosos desempe\u00f1os que parec\u00edan ya estar llamando a sus puertas. Adem\u00e1s, la Capital del Reino, donde el S. Sacerdote pasaba con sus alumnos un tiempo considerable, se hallaba presa de la discordia y de las disensiones. La Corte, el Parlamento, los Grandes del Reino, para ir, como todos ellos lo pretend\u00edan, hacia el bien com\u00fan, tomaban medidas tan opuestas que por todas partes no se ve\u00eda m\u00e1s que confusi\u00f3n y nubarrones. Concini, tan famoso bajo el nombre del Mariscal d\u2019Ancre, acaba de ser asesinado -24 de abril de 1617- en el puente levadizo del Louvre. Leonora Galiga\u00ef, su viuda, despu\u00e9s de ver por tanto tiempo las cabezas m\u00e1s soberbias del Estado doblar la rodilla ante ella, se hab\u00eda visto llevar en un volquete a la Gr\u00e8ve -8 de julio-. A la Reina Madre le hab\u00eda solicitado su hijo que se retirara a Blois; y se marchaba -3 de mayo- tras un adi\u00f3s tan duro como el destierro que le sigui\u00f3. En estos grandes movimientos cada uno toma partido en pro o en contra. Se condena o se justifica seg\u00fan la inclinaci\u00f3n, y a veces del inter\u00e9s. Por lo general, hay poco que ganar y mucho que perder en esta clase de discusiones; y si, como parece ser, Vicente pensaba entonces como pens\u00f3 en el tiempo de las revueltas suscitadas con ocasi\u00f3n del Cardenal Mazarino, es seguro que debi\u00f3 abandonar con satisfacci\u00f3n una Ciudad, donde los rumores, la detracci\u00f3n, las sospechas injuriosas tomaban cada d\u00eda un nuevo Imperio.<\/p>\n<p>Sea como quiera esta conjetura, el Santo Sacerdote tom\u00f3 su \u00faltima resoluci\u00f3n; y aunque se diera perfecta cuenta de que el P\u00fablico se sorprender\u00eda de su proceder, que se le considerar\u00eda como a un hombre sin agradecimiento, que poca gente entender\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda marcharse de una casa que le hab\u00eda colmado de honores; \u00e9l trat\u00f3 de tomar prudentes medidas para llevar a cabo lo que crey\u00f3 que Dios le ped\u00eda. Mois\u00e9s abandon\u00f3 la Corte del Fara\u00f3n, porque estaba corrompida y los placeres avanzaban hasta corromper su virtud; Vicente sali\u00f3 de una casa muy prudente y reglada, porque mir\u00f3 la estima, los aplausos y una confianza excesiva como a un veneno casi tan funesto a la piedad como la corrupci\u00f3n misma.<\/p>\n<p>Como hab\u00eda entrado solamente en la casa de Gondi por la persuasi\u00f3n del P. de B\u00e9rulle, no quiso salir de ella sin informarle. Pero no entr\u00f3 en los detalles de los motivos que le llevaban a actuar. Se content\u00f3 con decirle que se sent\u00eda interiormente obligado por el Esp\u00edritu de Dios a ir a alguna Provincia distante, a dedicarse por entero a la instrucci\u00f3n y al servicio de la\u00a0 pobre gente del campo. El P. de B\u00e9rulle que sab\u00eda c\u00f3mo el santo iba directamente a Dios, pens\u00f3 que un hombre tan firme y tan sabio no dejaba su puesto sino por razones leg\u00edtimas. Por eso no se opuso a este cambio, que por otra parte tuvo que afligirle. Como vio que el celo del S. Sacerdote no ten\u00eda a\u00fan norte definido, le propuso ir a trabajar a Bresse; le se\u00f1al\u00f3 en particular la Parroquia de Chatillon-l\u00e8s-Dombes, le asegur\u00f3 que all\u00ed hallar\u00eda en qu\u00e9 ocuparse. Y por cierto que no le enga\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>Chatillon estaba como abandonada: las rentas de la Parroquia teniendo en cuenta su extensi\u00f3n y sus cargos, eran muy m\u00f3dicas. Hacia unos cuarenta a\u00f1os que no estaba ocupada m\u00e1s que por Beneficiarios de Lyon, que no se acercaban por all\u00ed m\u00e1s que para cobrar y no dar lugar a una devoluci\u00f3n. As\u00ed pues desde hac\u00eda casi medio siglo esta ciudad desafortunada no ten\u00eda, hablando con propiedad, ni P\u00e1rroco ni pastor.<\/p>\n<p>Los Se\u00f1ores Condes de Lyon, para poner remedio a este desorden, se hab\u00edan dirigido al P. Bence Superior del Oratorio de la misma ciudad para poner remedio a este desorden u le hab\u00edan pedido que buscara a una persona propia para restablecer las cosas. El P. Bence hab\u00eda escrito al sr de B\u00e9rulle y este sabio Superior no hab\u00eda encontrado a\u00fan a nadie capaz de un trabajo tan ingrato y tan dif\u00edcil, cuando Vicente le comunic\u00f3 el plan que se hab\u00eda hecho de abandonar la casa de Gondi. Esto es lo que le llev\u00f3 a formularle la propuesta de ir a trabajar a Bresse.<\/p>\n<p>Vicente lo acept\u00f3 sin titubear, cre\u00eda tener mucho que sufrir, lo que era suficiente para decidirle. Sali\u00f3 de Par\u00eds el mes de julio so pretexto de un corto viaje que necesitaba hacer, tom\u00f3 la direcci\u00f3n de Lyon donde el P. Metezeau, o Metezeon, Sacerdote del Oratorio, le dio cartas de recomendaci\u00f3n para el se\u00f1or de Beynier o Beyvier quien, aunque Calvinista, le trat\u00f3 con distinci\u00f3n, le aloj\u00f3 durante alg\u00fan tiempo porque la Casa Curial estaba medio arruinada, y recibi\u00f3 el c\u00e9ntuplo en caridad, como vamos a decir pronto.<\/p>\n<p>No se sab\u00eda a\u00fan nada en la casa de Gondi de la nueva situaci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal, ya que no hab\u00eda comunicado su proyecto en Par\u00eds a nadie m\u00e1s que a una o dos personas de confianza. A los pocos d\u00edas de su llegada a Ch\u00e2tillon, se lo comunic\u00f3 al sr Genral de las Galeras que se hallaba por entonces en Provenza. Le suplic\u00f3 que aceptara su retiro y trat\u00f3 de persuadirle de que no ten\u00eda los talentos necesarios para educar a sus hijos, y le confes\u00f3 que hab\u00eda salido de su casa sin decir a la Se\u00f1ora de Gondi el plan que se hab\u00eda formado de no volver m\u00e1s. El General de las Galeras era, seg\u00fan lo hemos dicho ya, un gran hombre de bien, amaba la virtud y la practicaba, se propon\u00eda hacer todav\u00eda m\u00e1s de lo hecho hasta entonces, y estaba persuadido de que Vicente no pod\u00eda sino contribuir mucho a la ejecuci\u00f3n de sus buenos prop\u00f3sitos. Por eso se sinti\u00f3 muy afligido por la noticia de su partida, o m\u00e1s bien <em>se sinti\u00f3 inconsolable. No ces\u00f3 de urgir a su esposa para que empleara todo el cr\u00e9dito del P. de B\u00e9rulle sobre el esp\u00edritu de su penitente para hacerle volver a su primer empleo.<\/em><\/p>\n<p>La primera carta que escribi\u00f3 a la sra de Gondi es muy capaz de dar a conocer sus sentimientos: <em>Estoy,<\/em> son sus propios t\u00e9rminos, <em>\u00a0estoy desesperado por una Carta que me ha escrito es sr Vicente y que os env\u00edo para ver si no habr\u00eda todav\u00eda alg\u00fan remedio a la desgracia que nos supondr\u00eda perderlo. Me extra\u00f1a much\u00edsimo que no haya dicho nada sobre su resoluci\u00f3n, y qua no hay\u00e1is tenido informaci\u00f3n. Os suplico que emple\u00e9is toda clase de medios para lograr no perderlo. Pues aunque las razones que d\u00e9 fueran de verdad, a mi no me convencer\u00edan, no existiendo ninguna m\u00e1s fuerte que la de mi salvaci\u00f3n y de mis hijos, en lo que podr\u00e1 un d\u00eda ayudar mucho, y en las resoluciones que deseo m\u00e1s que nunca poder tomar, y de lo cual os he hablado con bastante frecuencia. Todav\u00eda no le he dado respuesta, esperar\u00e9 vuestras noticias en adelante. Pensad si la influencia de mi hermana de Ragny, que no est\u00e1 lejos de \u00e9l, va a servir de algo; pero creo que no hay nada m\u00e1s seguro que el sr de B\u00e9rulle. Decidle que si bien el Sr. Vicente no tuviera el m\u00e9todo de ense\u00f1ar a la juventud, puede disponer de un hombre a sus \u00f3rdenes; pero que de todas formas deseo con todas mis fuerzas que regrese a mi Casa, donde vivir\u00e1 como quiera, y yo un d\u00eda como hombre de bien, con tal que no se marche.<\/em><\/p>\n<p>Esta Carta es del mes de septiembre de 1617, y fue el d\u00eda de la Exaltaci\u00f3n de la santa Cruz, cuando la recibi\u00f3 la Condesa de Joigni. Ella se qued\u00f3 tan impresionada como un pobre Labrador que ve el fuego del Cielo reducir a cenizas su granja, sus cosechas, sus recursos y sus esperanzas. Como la piedad, que no ahoga los sentimientos de la naturaleza, detiene todav\u00eda menos aquellos cuyo principio es la gracia, la Sra. de Gondi ech\u00f3 de menos a Vicente tanto como \u00e9l se merec\u00eda. Nada pod\u00eda calmar su dolor, sus ojos vert\u00edan torrentes de l\u00e1grimas. Pareci\u00f3 incluso ir demasiado lejos, y durante un tiempo, no hubo casi para ella ni alimento ni sue\u00f1o. Despu\u00e9s de todo, la virtud jug\u00f3 siempre un gran papel en el dolor de su coraz\u00f3n, y se explic\u00f3 un d\u00eda a una persona de confianza de una manera que indica a la vez la estima que ten\u00eda de su santo Director, el disgusto mortal que su ausencia le causaba, su sumisi\u00f3n a las \u00f3rdenes de la Providencia: <em>Nunca lo hubiera pensado, <\/em>dec\u00eda ella.<em> El sr Vicente me hab\u00eda dado tantas pruebas de su celo por mi salvaci\u00f3n, que yo no pod\u00eda naturalmente sospechar de su parte un abandono tan funesto. Pero Dios sea alabado, yo no le acuso de nada. Un hombre tan prudente no ha hecho con toda probabilidad nada que no sea una impresi\u00f3n particular de la Providencia y del amor de Dios. Sin embargo cuanto m\u00e1s pienso en su distanciamiento, m\u00e1s extraordinario me parece. \u00c9l sabe la necesidad que tengo de su direcci\u00f3n; los asuntos que tengo que comunicarle; las penas del alma y del cuerpo que he pasado, por falta de ayuda; el bien que quiero hacer en esos Pueblos m\u00edos, y que no puedo emprender sin su participaci\u00f3n y sus consejos. Ya veis, <\/em>continuaba la piadosa Condesa, <em>con qu\u00e9 sentimientos me ha escrito el sr Genera. Yo misma veo mejor que nadie que mis hijos se van perdiendo d\u00eda a d\u00eda, y que el bien que hac\u00eda en mi Casa, y a siete u ocho mil almas que hay en mis Tierras no se har\u00e1 ya. Bueno, \u00bfestas almas no han sido tambi\u00e9n rescatadas con la Sangre preciosa de nuestro Se\u00f1or, como las de Bresse?\u00bfNo le son tan queridas? no s\u00e9 c\u00f3mo lo entiende el sr Vicente: pero s\u00e9 muy bien que me aparece que no debo descuidar nada para conseguir que vuelva a mi Casa. No busca m\u00e1s que la mayor gloria de Dios, y yo no lo deseo en contra de su santa voluntad, pero se lo suplico con toda mi alma que me lo devuelva; se lo pido tambi\u00e9n a su santa Madre, y se lo pedir\u00eda m\u00e1s fuerte todav\u00eda, si mi inter\u00e9s particular no estuviera mezclado con el del sr General, de mis hijos, de mi familia y de mis s\u00fabditos.<\/em><\/p>\n<p>Se ve f\u00e1cilmente que una mujer tan llena de Religi\u00f3n y tan justamente prevenida a favor de un hombre que hab\u00eda multiplicado el roc\u00edo del Cielo en toda su casa, no debiera limitarse a sentimientos est\u00e9riles. Sin embargo su propia virtud y la delicadeza de su conciencia la frenaron por alg\u00fan tiempo, persuadida como estaba de que un Sacerdote tan atento como era Vicente de Pa\u00fal a consultar la voz del Se\u00f1or no hab\u00eda hecho nada sin la <em>impresi\u00f3n <\/em>de su Esp\u00edritu, ella tem\u00eda ir contra la voluntad de Dios, trabajando en hacerle volver a su casa. La sra de Gondi se condujo en todo este asunto como una mujer verdaderamente cristiana. Ella no desech\u00f3 los medios de la prudencia humana; sino los que da la Religi\u00f3n y que, piense lo que piense la gente de mundo, son los m\u00e1s eficaces, tuvieron la preferencia, y por ellos comenz\u00f3. Rog\u00f3 mucho a Dios y mand\u00f3 que se lo pidieran todas las personas de piedad que conoc\u00eda, se esforz\u00f3 en poner en sus intereses a un gran n\u00famero de las principales Comunidades Religiosas de Par\u00eds, y crey\u00f3 que tantas almas inocentes le conseguir\u00edan del Cielo la gracia de conocer por d\u00f3nde deb\u00eda caminar. Fue varias veces a verse con el R. P. de B\u00e9rulle; le abri\u00f3 el coraz\u00f3n y le hizo conocer su dolor y el exceso de su aflicci\u00f3n. Sus l\u00e1grimas sustentadas por las m\u00e1s s\u00f3lidas razones, hasta sus razones siempre subordinadas a una resignaci\u00f3n perfecta a las \u00f3rdenes de la Providencia, impresionaron a este gran Siervo de Dios. Crey\u00f3 como ella que la situaci\u00f3n en que se hallaba, la presencia y los consejos de Vicente de Pa\u00fal le eran de alguna manera necesarios. Comenz\u00f3 por tranquilizarla, que pod\u00eda en conciencia hacer todo lo posible para hacerle volver a su casa; le hizo percatarse\u00a0 que se puede, sin dejar de ser Santo, no participar de todas las ideas de los que no lo son; Finalmente la hizo esperar que \u00e9l mismo tratar\u00eda de persuadir a Vicente que no la abandonara.<\/p>\n<p>Estas palabras de hombre de Dios confortaron mucho a la virtuosa Generala, y le hicieron decir que el sr de B\u00e9rulle era el hombre m\u00e1s consolador del mundo, pero no pudieron calmar del todo sus inquietudes. Sab\u00eda por experiencia que Vicente deliberar\u00eda mucho antes de decidirse, pero tambi\u00e9n que era todav\u00eda m\u00e1s firme en la ejecuci\u00f3n, que no era lento en el examen que la preced\u00eda. Estas tristes reflexiones que abrumaban a la Condesa de Joigni no la impidieron ponerlo todo en pr\u00e1ctica para doblegar a su Director y llevarlo por un camino m\u00e1s ventajoso para ella y para su familia. Le escribi\u00f3 varias cartas que son otras tantas pruebas del gran sentido y de la piedad, de que estaba imbuida. Junt\u00f3 a la primera de estas cartas la que hab\u00eda recibido del sr General; pidi\u00f3 al Santo que pesara ante Dios el deseo que ten\u00eda de su regreso y los motivos que la obligaban a desearlo con tanto ardor. Todas estas cartas que no sal\u00edan antes de haber sido comunicadas al P. de B\u00e9rulle, conten\u00edan, en sustancia, que hab\u00eda temido siempre verse privada de los auxilios espirituales, que encontraba en las luces y en la caridad de Vicente de Pa\u00fal ; que el suceso no justificaba sino por dem\u00e1s sus alarmas, pues al final le hab\u00eda perdido; que si fuera por alg\u00fan tiempo, sus males tendr\u00edan remedio; pero que al pensar en tantas ocasiones, en las que bien en la vida, bien en la muerte, ella necesitar\u00e1 sus consejos, o de su ministerio, sus dolores se renuevan, y que es imposible que no sucumba muy pronto bajo el peso de su aflicci\u00f3n. <em>Yo s\u00e9 que una vida, <\/em>a\u00f1ade ella, y sus palabras llevan bien a conocer la dimensi\u00f3n de su amor a Dios, <em>que como la m\u00eda, no sirve m\u00e1s que para ofender a Dios, no merece ser atendida, y que se puede sin riesgo alguno verme en peligro de perderla; pero mi alma debe al menos ser asistida en la muerte.<\/em><\/p>\n<p>Para prevenir lo que Vicente le hab\u00eda dicho varias veces que encontrar\u00eda en cualquier otro los auxilios que necesitaba para su salvaci\u00f3n, ella le recuerda su propia experiencia, le da a entender que \u00e9l conoce mejor que nadie la confusi\u00f3n en que se encuentra al tratar de abrirse a un desconocido, que en este particular tiene sus repugnancias y sus dificultades, que ella no puede dominar, que \u00e9l mismo ha sido testigo de la confusi\u00f3n y agitaciones\u00a0 durante su \u00faltima enfermedad, y que \u00e9l sabe perfectamente que nunca se hab\u00eda sentido tan alarmada como, hall\u00e1ndose en un pueblo, hab\u00eda temido con raz\u00f3n no encontrar a nadie para dirigirla. Despu\u00e9s de todas estas razones, que eran muy fuertes en un momento en que el n\u00famero de Directores ilustres era raro, sobre todo en los campos, la Condesa de Joigni termin\u00f3 declar\u00e1ndole que si no cede a sus peticiones, le har\u00e1 responsable ante Dios del mal que ella podr\u00e1 hacer, y del bien que no har\u00e1, por faltarle sus consejos. En una palabra le responsabiliza de su salvaci\u00f3n, de la del Sr de Gondi, y de la de otros m\u00e1s, a la que podr\u00eda un d\u00eda contribuir mucho.<\/p>\n<p>Motivos tan urgentes, razones tan sensibles parec\u00edan tener que decidir a Vicente de Pa\u00fal y vencer sus repugnancias: pero \u00e9l no era como esas ca\u00f1as que se doblegan a todos los vientos, ni de esos hombres, a quienes impone cuanto tiene apariencia de bien. Lo primero que hizo, despu\u00e9s de leer la carta de la sra de Gondi fue elevar su esp\u00edritu a Dios, y hacerle el Sacrificio de todos sus sentimientos, en los que el respeto humano y la naturaleza podr\u00edan tener parte, pedirle el esp\u00edritu de luz y de fuerza que necesitaba para conocer y practicar lo que estar\u00eda m\u00e1s conforme con su santa voluntad. Trat\u00f3 de pesar de nuevo el pro y el contra en la balanza del santuario; y como tras un examen tan serio, como si no lo hubiera hecho antes de su partida, no reconoci\u00f3 que Dios le pidiera volver al empleo que hab\u00eda dejado, dio a la Generala de las Galeras una respuesta llena de piedad y de Religi\u00f3n. Le hizo ver todo lo \u00e9l juzg\u00f3 lo m\u00e1s propio para aliviar su pena, sin omitir nada de cuanto la pod\u00eda llevar a someterse a las \u00f3rdenes de Dios y a entrar en todas las v\u00edas de la sabidur\u00eda infinita. De esta forma por una direcci\u00f3n particular de la Providencia, estas dos grandes almas, a las que la gracia y la caridad de JC hab\u00edan unido de manera tan perfecta, se ejercitaban\u00a0 mutuamente. Era Dios quien hab\u00eda dado a Vicente a la Condesa de Joigni, para dirigir sus pasos por los senderos de la justicia. El progreso que hab\u00eda hecho desde que estaba bajo su direcci\u00f3n, el amor a Dios que crec\u00eda sensiblemente, su celo por la salvaci\u00f3n de aquellos que estaban a su cargo; en una palabra, todas sus virtudes, que cada d\u00eda desped\u00edan nuevas luces, eran pruebas bien manifiestas de la bendici\u00f3n que Dios daba al ministerio de su prudente Director. Era tambi\u00e9n Dios quien hab\u00eda dado la casa de Gondi a Vicente de Pa\u00fal: cada d\u00eda encontraba nuevas ocasiones de poner en juego su celo, de multiplicar los hijos de adopci\u00f3n, de adornar y embellecer esta Iglesia que el Hijo de Dios se hab\u00eda conquistado con su sangre: \u00bfqui\u00e9n hubiera cre\u00eddo que este mismo Dios debiera separar a las dos personas que no ten\u00edan otra uni\u00f3n que la que la que \u00e9l mismo hab\u00eda formado? Lo hizo sin embargo, como ya lo hemos visto, pero no lo hizo seg\u00fan veremos despu\u00e9s, m\u00e1s que para santificarlos cada vez m\u00e1s y convertirlos en los instrumentos m\u00e1s dignos de su misericordia y de trabajar con mejores resultados en la salvaci\u00f3n de este gran n\u00famero de almas abandonadas, que por mediaci\u00f3n suya y de sus cuidados han llegado a ser un pueblo fiel y perfecto<\/p>\n<p>Trad. M\u00e1ximo Agust\u00edn<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sr de B\u00e9rulle, en lugar de dar un Sacerdote de su Congregaci\u00f3n como se le ped\u00eda, puso los ojos en Vicente de Pa\u00fal, y le convenci\u00f3 que entrara, al menos a modo de prueba, &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":401146,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-402205","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vicente-de-paul"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El sr de B\u00e9rulle, en lugar de dar un Sacerdote de su Congregaci\u00f3n como se le ped\u00eda, puso los ojos en Vicente de Pa\u00fal, y le convenci\u00f3 que entrara, al menos a modo de prueba, ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-03-27T07:30:56+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"416\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"41 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"San Vicente (Collet) 6\",\"datePublished\":\"2019-03-27T07:30:56+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/\"},\"wordCount\":8219,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"articleSection\":[\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/\",\"name\":\"San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"datePublished\":\"2019-03-27T07:30:56+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2017\\\/07\\\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416\",\"width\":600,\"height\":416},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/san-vicente-collet-6\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"San Vicente (Collet) 6\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos","og_description":"El sr de B\u00e9rulle, en lugar de dar un Sacerdote de su Congregaci\u00f3n como se le ped\u00eda, puso los ojos en Vicente de Pa\u00fal, y le convenci\u00f3 que entrara, al menos a modo de prueba, ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2019-03-27T07:30:56+00:00","og_image":[{"width":600,"height":416,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"41 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"San Vicente (Collet) 6","datePublished":"2019-03-27T07:30:56+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/"},"wordCount":8219,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","articleSection":["Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/","name":"San Vicente (Collet) 6 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","datePublished":"2019-03-27T07:30:56+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","width":600,"height":416},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-collet-6\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"San Vicente (Collet) 6"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/07\/San-Vicente-7.jpg?fit=600%2C416","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1GDb","jetpack-related-posts":[{"id":85717,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-0913-esteban-blatiron-superior-de-genova-a-san-vicente\/","url_meta":{"origin":402205,"position":0},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 0913: Esteban Blatiron, Superior De G\u00e9nova, A San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"31\/05\/2012","format":false,"excerpt":"G\u00e9nova, 1646. De parte del se\u00f1or cardenal Durazzo, arzobispo de esta ciudad, les hemos escrito a todos los arciprestes de los lugares en los que se ha tenido la misi\u00f3n, para que avisen a todos los p\u00e1rrocos y sacerdotes de su arciprestazgo que los ejercicios espirituales tienen que comenzar en\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":131353,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-evolucion-de-un-santo-vi\/","url_meta":{"origin":402205,"position":1},"title":"El se\u00f1or Vicente, evoluci\u00f3n de un santo (VI)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/09\/2014","format":false,"excerpt":"6. LA FRAGUA INTERIOR 1. Cimientos del car\u00e1cter. \u2013 2. El Gasc\u00f3n.- 3. Razas del sur de Francia.- 4. Retratos de San Vicente de Pa\u00fal.- 5. El se\u00f1or Vicente y las razas de Asia anterior y oriental.- 6. Su complexi\u00f3n ps\u00edquica.- 7. Temperamento.- 8. Behaviorismo o conductismo.- 9. Constituci\u00f3n y\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"coraz\u00f3n","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/03\/coraz%C3%B3n.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130259,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/un-perfil-heroico-santa-luisa-de-marillac-06\/","url_meta":{"origin":402205,"position":2},"title":"Un perfil heroico: santa Luisa de Marillac (06)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/02\/2015","format":false,"excerpt":"ESOS que est\u00e1n cubiertos de blancas vestiduras, \u00bfqui\u00e9nes son y de d\u00f3nde han venido? (Apocalipsis, VII.) VICENTE de Pa\u00fal ha sido uno de los mayores dones que la ca\u00adridad y la misericordiosa de Dios han concedido al mundo. Su santidad personal es tan atrayente, tan humana, tan digna de imitaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"OLYMPUS DIGITAL CAMERA","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/louise-marillac-300x248.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":55236,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-maestro-de-oracion-12-y-ultimo\/","url_meta":{"origin":402205,"position":3},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, maestro de oraci\u00f3n (12 y \u00faltimo)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"05\/09\/2019","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XII: San Vicente de Pa\u00fal y el misticismo \u00bfEs prudente solicitar consejos sobre la vida m\u00edstica de un santo absorto por las obras exteriores como lo fue en todo tiempo el Fundador de slos Sacerdotes de la Misi\u00f3n y de las Hijas de la Caridad? La respuesta a esta\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/09\/San-Vicente-9.jpg?fit=900%2C500&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/09\/San-Vicente-9.jpg?fit=900%2C500&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/09\/San-Vicente-9.jpg?fit=900%2C500&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/09\/San-Vicente-9.jpg?fit=900%2C500&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":9906,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-conferencia-038-sobre-la-prueba-de-la-tentacion\/","url_meta":{"origin":402205,"position":4},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Conferencia 038: Sobre la prueba de la tentaci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/07\/2009","format":false,"excerpt":"Repetici\u00f3n de la oraci\u00f3n del 11 de abril de 1655 Providencia de Dios sobre las almas que pasan por las pruebas d e la tentaci\u00f3n. Dirigi\u00e9ndose a un hermano coadjutor que acababa de manifestar que no sent\u00eda ninguna fatiga en las ocupaciones de la casa, el padre Vicente dijo: Tiene\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":122037,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1140-a-santiago-norais\/","url_meta":{"origin":402205,"position":5},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1140: A Santiago Norais","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/05\/2013","format":false,"excerpt":"[Fr\u00e9neville], 5 febrero 1649. Se\u00f1or: La gracia de Nuestro Se\u00f1or sea siempre con nosotros. \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Cu\u00e1nto he sentido y siento en estos momentos el dolor y la p\u00e9rdida que usted ha sufrido en el saqueo a su casa de Orsigny! Le confieso, se\u00f1or, que los da\u00f1os que hemos recibido\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=402205"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402205\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402206,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402205\/revisions\/402206"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/401146"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=402205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=402205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=402205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}