{"id":401930,"date":"2018-10-16T08:15:06","date_gmt":"2018-10-16T06:15:06","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=401930"},"modified":"2018-10-03T17:16:41","modified_gmt":"2018-10-03T15:16:41","slug":"401930-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/","title":{"rendered":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2)"},"content":{"rendered":"<ol start=\"2\">\n<li><strong> Comp\u00e1s de espera y env\u00edo a la misi\u00f3n (1623-1629)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La Se\u00f1orita est\u00e1 ya segura de que debe permanecer al lado de su esposo hasta que \u00e9ste muera. Mientras tanto cuida de \u00e9l con esmero y cari\u00f1o. Una doble actitud de servicio y de amor patentiza los desvelos de Luisa junto al lecho de Antonio Le Gras, enfermo y moribundo (1623-1625). Los a\u00f1os siguientes, hasta el env\u00edo a las Caridades, definen un tiempo de discernimiento y madu\u00adraci\u00f3n del designio de Dios, que se revela gradualmente, al comp\u00e1s de los acontecimientos y necesidades propios y ajenos, y que termina con el env\u00edo a la misi\u00f3n como visitadora de la Cofrad\u00edas de la Caridad (1625-1629).<\/p>\n<p><em>\u00abYo estaba sola con \u00e9l para asistirle\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Antonio Le Gras fallec\u00eda el 21 de diciembre de 1625. La noticia de su \u00faltima enfermedad y muerte se la debemos a la misma Se\u00f1orita, que con admirable precisi\u00f3n de datos da cuenta del \u00f3bito de su amante esposo al cartujo P. Hilaron Rebours, primo hermano del finado. La enfer\u00admedad se agrav\u00f3 seis semanas antes de su muerte, pro\u00advocada por altas fiebres, insomnios y hemoptisis. La noticia termina diciendo:<\/p>\n<p>\u00abYo estaba sola con \u00e9l para asistirle, en este paso tan importante, y \u00e9l dio testimonio de tal devoci\u00f3n que mostr\u00f3 hasta el \u00faltimo suspiro que su esp\u00edritu estaba pegado a Dios. Nunca pudo decirme otra cosa que: ruega a Dios por m\u00ed, yo no lo puedo m\u00e1s: palabras que estar\u00e1n para siempre grabadas en mi coraz\u00f3n. Le ruego que se acuerde usted de \u00e9l cuando rece las Completas; \u00e9l las ten\u00eda una devoci\u00f3n tan particular que casi ning\u00fan d\u00eda dej\u00f3 de rezarlas\u00bb.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n de paciencia y conformidad con la volun\u00adtad de Dios, dada por Antonio, antes de abandonar la escena del mundo, ser\u00e1 recordada con emoci\u00f3n por su agradecida esposa. Con la muerte del exsecretario de Mar\u00eda de M\u00e9dicis, Luisa rescata la libertad para darse m\u00e1s plenamente a Dios y al servicio de los pobres. Nuevos horizontes se abren a su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n, tanto m\u00e1s claros cuanto m\u00e1s se avecina la hora de la Provi\u00addencia.<\/p>\n<p><em>En b\u00fasqueda continua de la voluntad de Dios<\/em><\/p>\n<p>La se\u00f1orita tiene treinta y cuatro a\u00f1os cuando queda viuda. Todav\u00eda es joven y acumula mucha experiencia de Dios y de la vida. Ha pasado por la prueba purificadora de la fe y ha aprendido a amar en el sufrimiento y a servir en el dolor. Hasta que se manifieste la voluntad de Dios, m\u00e1ximo exponente de conducta moral, permanece recogida, honra el \u00abno-hacer\u00bb del Hijo de Dios, ora in\u00adcesantemente, medita las p\u00e1ginas escritas por Francisco de Sales y consulta a su nuevo director, Vicente de Pa\u00fal. Su oraci\u00f3n favorita puede ser la misma del salmista: \u00abInd\u00edcame, Se\u00f1or, el camino que he de seguir, pues le\u00advanto mi alma a ti&#8230; Ens\u00e9\u00f1ame a cumplir tu voluntad, ya que t\u00fa eres mi Dios. Tu esp\u00edritu que es bueno me gu\u00ede por tierra llana\u00bb (Sal 142,8.10). Casi de forma impercep\u00adtible recupera la paz interior. Para eso ha sido sometida pacientemente por Vicente de Pa\u00fal a una terapia que tiene como fin devolverle la confianza en s\u00ed misma y en la Providencia que cuida con mimo de sus hijos. De la pluma y labios de su director escucha de continuo con\u00adsejos que tienen el mismo sabor. \u00abConf\u00eda en el Se\u00f1or, s\u00e9 valiente, ten \u00e1nimo, conf\u00eda en el Se\u00f1or\u00bb (Sal 27,14).<\/p>\n<p><em>\u00abConsagrada <\/em>y <em>dedicada a Dios para ser su hija\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Animada por el esp\u00edritu de Jes\u00fas, Luisa renueva su an\u00adtiguo ideal de vivir como hija de Dios por el bautismo; renueva tambi\u00e9n el voto de viudez. En el <em>Acto de protes\u00adtaci\u00f3n <\/em>se declara \u00abconsagrada y dedicada a Dios para ser su hija\u00bb. La m\u00edstica del bautismo constituye el objeto de sus preferencias espirituales. La vuelta al sacramento del agua y del Esp\u00edritu reanima su vocaci\u00f3n cristiana y estimula su celo en la participaci\u00f3n de la muerte de Cristo para resucitar con \u00e9l a una vida nueva, a vaciarse de s\u00ed misma para llenarse del Esp\u00edritu de Dios. Unida al Padre, con el Hijo, en la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu, radicaliza su fe y caridad en el misterio trinitario.<\/p>\n<p>La muerte y el bautismo son inseparables en su ex\u00adperiencia religiosa. Rara vez encontramos en sus escritos una referencia a cualquiera de esos temas en que no aparezca el deseo de configurarse con el Hijo de Dios en la tierra. De jovencita hab\u00eda intuido la amplitud y profun\u00addidad de la m\u00edstica bautismal; pero es ahora, a los treinta y cuatro a\u00f1os, cuando explicita los compromisos deriva\u00addos del sacramento del bautismo. Comenta:<\/p>\n<p>\u00abConfieso y renuevo la sagrada profesi\u00f3n hecha en mi nombre a mi Dios en mi bautismo, y me resuelvo irrevocablemente a servirle y amarle con m\u00e1s fidelidad, entreg\u00e1ndome por completo a \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSiendo el bautismo un nacimiento espiritual, se des\u00adprende que aquel en quien hemos sido bautizados es nuestro Padre y que como buenos hijos debemos pare\u00adcernos a \u00e9l, ya que bautizados en la muerte de Jesucris\u00adto, toda nuestra vida debe ser una muerte continua&#8230;<\/p>\n<p>Vivamos, pues, como muertas en Jesucristo y, por lo tanto, ya no m\u00e1s resistencia a Jes\u00fas, no m\u00e1s acciones que por Jes\u00fas, no ya m\u00e1s pensamientos que en Jes\u00fas, en una palabra, no ya m\u00e1s vida que para Jes\u00fas y el pr\u00f3jimo, para que en este amor unitivo ame yo todo lo que Jes\u00fas ama, para que por este amor, cuyo centro es el amor eterno de Dios por sus criaturas, alcance de su Bondad las gracias que su misericordia quiere concederme\u00bb.<\/p>\n<p>La vinculaci\u00f3n al destino de Jes\u00fas la empuja a acatar la voluntad del Padre, a cargar con la cruz cada d\u00eda y a amar la muerte que une con el Salvador del mundo. Nada hay superior al ideal de Jes\u00fas, quien tantas veces le ha inspirado por su amor la pr\u00e1ctica de la humildad, de la pobreza y de la caridad, virtudes que definen el esp\u00edritu del Evangelizador de Nazaret.<\/p>\n<p><em>\u00abMe abandono enteramente al designio de su santa Providencia\u00bb<\/em><\/p>\n<p>En el mismo <em>Acto de protestaci\u00f3n <\/em>deja confirmada su decisi\u00f3n firme de no apartarse jam\u00e1s del benepl\u00e1cito divino. Su lema es seguir paso a paso a la Providencia, seg\u00fan se lo recomienda Vicente de Pa\u00fal. Ella insiste ante su director en que desea trabajar m\u00e1s intensamente con los pobres, pero que no lo har\u00e1 transgrediendo una orden suya; que esperar\u00e1 hasta el momento oportuno:<\/p>\n<p>\u00abMe abandono enteramente al designio de su santa Providencia, para que se cumpla en m\u00ed su voluntad, a la que me entrego y sacrifico para siempre, acogi\u00e9ndola por mi soberano consuelo\u00bb.<\/p>\n<p>Nunca se hab\u00eda rebelado contra el plan de Dios, pero de aqu\u00ed en adelante promete seguir fielmente el designio divino. El cumplimiento de la voluntad del Padre se convierte en su alimento diario, y manifiesta su lealtad incondicional a la propia conciencia y al director espiri\u00adtual, con el que guarda relaciones amistosas, traducidas en obediencia y respeto. Este es su mayor consuelo; re\u00advelaci\u00f3n, por otra parte de su intimidad nunca asaltada por la indiscreci\u00f3n de Vicente de Pa\u00fal, pero desvelada por la misma Se\u00f1orita Le Gras, deseosa de conformar enteramente su voluntad con el designio divino.<\/p>\n<p><em>\u00abNuestro Se\u00f1or desempe\u00f1ar\u00e1 el oficio de director\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Juan Pedro Le Camus hab\u00eda orientado a la Se\u00f1orita hacia Vicente de Pa\u00fal, que es aceptado incondicionalmente como director, tras un primer rechazo instintivo por parte de Luisa, habituada al trato afectuoso con el obispo de Belley. El encuentro entre ambos fue providencial. Cuan\u00addo desaparec\u00eda Margarita de Silly de la escena vicenciana, entraba Luisa para continuar la obra de caridad em\u00adprendida por el misionero de los campos. La amistad entre los dos testigos de la caridad de Cristo ser\u00e1 una muestra m\u00e1s de las \u00abgrandes amistades\u00bb que fomenta la santidad en la Iglesia. Los pobres ser\u00e1n, en este caso, los principales beneficiarios de la amistad espiritual entre Vicente de Pa\u00fal y Luisa de Marillac. El primero orien\u00adtar\u00e1 a su dirigida hacia el servicio de los pobres, centrando su devoci\u00f3n en Jes\u00fas, enviado del Padre para salvar al mundo.<\/p>\n<p>De nuevo en el <em>Acto de protestaci\u00f3n, <\/em>copiado de la <em>Introducci\u00f3n a la vida devota, <\/em>1.a, C. XX, la Se\u00f1orita promete obediencia a su director, a la vez que le pide que sea exigente con ella. Despu\u00e9s de implorar el auxilio del Esp\u00edritu Santo, para confirmarse en el prop\u00f3sito de servir a Dios y al pr\u00f3jimo, a\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u00abY ante la faz de la santa Iglesia militante que me oye en la persona de mi padre espiritual, que, al ocupar para m\u00ed en la tierra el lugar de Dios, debe, por favor, con su caritativa direcci\u00f3n ayudarme a llevar a la pr\u00e1ctica estas mis resoluciones y hacerme cumplir la santa voluntad de obedecerle en esto\u00bb.<\/p>\n<p>El Sr. Vicente extrema con Luisa un trato respetuoso y delicado, lleno de paciencia. Tiene siempre en cuenta las necesidades concretas de su dirigida: el estado de ansiedad y nerviosismo, el sentimiento de culpabilidad, el apego f\u00e1cil a las personas queridas, las alteraciones frecuentes de salud y los accesos de tristeza.<\/p>\n<p>Ella es una persona de baja estatura, pero de coraz\u00f3n grande: sencilla, humilde, d\u00f3cil, abierta a la comunica\u00adci\u00f3n de sus secretos m\u00e1s \u00edntimos y agradecida a cualquier gesto de atenci\u00f3n. No oculta nunca sus pensamien\u00adtos, acciones e intenciones, que pide reiteradamente al Sr. Vicente se tome la molestia de conocer al detalle. A veces es pesada y cargante. Le hubiese gustado tener siempre a su lado al director para consultarle cualquier clase de duda. No tolera las ausencias imprevistas o pro\u00adlongadas de su padre espiritual. Con frecuencia se lamen\u00adta en estos o parecidos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u00abEspero me perdonar\u00e1 usted la libertad que me tomo de manifestarle la impaciencia de mi esp\u00edritu, tanto por su larga ausencia como por el temor del porvenir, y por no saber el lugar a donde se dirigir\u00e1 usted despu\u00e9s de aquel en que se encuentra. Es cierto, padre, que la con\u00adsideraci\u00f3n del motivo por el que se aleja mitiga un tanto mi pena, pero no impide que en mi pereza, a veces, los d\u00edas se me hagan meses; quiero, sin embargo, aguardar con sinceridad la hora de Dios y reconocer que es mi indignidad la que la retrasa\u00bb.<\/p>\n<p>Desea, con pasi\u00f3n, que llegue el momento de ser enviada a los pobres, pero el Sr. Vicente la retiene. Adem\u00e1s, \u00e9l se debe a la evangelizaci\u00f3n de los pueblos y no puede organizar su programa a merced de los gustos de la Se\u00f1orita, aunque \u00e9sta forme parte de su preocupa\u00adci\u00f3n pastoral. Seg\u00fan sean las circunstancias, as\u00ed contesta a las inquietudes de su impaciente dirigida, que busca en todo tiempo y lugar apoyo, consuelo, fortaleza, alegr\u00eda y paz. En una de tantas ocasiones le env\u00eda el Sr. Vicente esta misiva: \u00abNo le di aviso de mi partida, porque fue m\u00e1s repentina de lo que me imaginaba y ten\u00eda miedo de darle un disgusto al comunic\u00e1rsela. Pero, en fin, nuestro Se\u00f1or le tendr\u00e1 en cuenta esa peque\u00f1a mortificaci\u00f3n, si lo tiene a bien, y \u00e9l mismo desempe\u00f1ar\u00e1 el oficio de director; ciertamente que lo har\u00e1, y de forma que le har\u00e1 ver que se trata de \u00c9l mismo. No contesto a todas sus cartas, por no estar en disposici\u00f3n de hacer todo lo que me indica\u00bb.<\/p>\n<p>Tampoco al Sr. Vicente le falt\u00f3 confianza para decir a Luisa lo que \u00e9l pensaba y quer\u00eda. No se dej\u00f3 nunca maniatar por nadie, ni abandon\u00f3 las misiones para aten\u00adder a la Se\u00f1orita. Consejos como el siguiente abundan a lo largo de la correspondencia mantenida con su hija espiritual: \u00abSea muy humilde y sumisa y muy llena de confianza, y espere siempre con paciencia la manifesta\u00adci\u00f3n de su santa y adorable voluntad\u00bb. \u00abDios, hija m\u00eda, tiene grandes tesoros ocultos en su santa Providencia; \u00a1y c\u00f3mo honran maravillosamente a nuestro Se\u00f1or los que la siguen y no se adelantan a ella!\u00bb <sup>20<\/sup>. \u00abHonre la adorable vida oculta de nuestro Se\u00f1or, tal como le dio el Se\u00f1or deseos desde su juventud\u00bb <sup>21<\/sup>.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces no comentar\u00eda ella con el Sr. Vicente aquella su vocaci\u00f3n fallida de ser religiosa capuchina! Pues bien, ahora es el momento, a juicio de su director, de vivir el silencio, el recogimiento, la oraci\u00f3n, la lectura y la vida oculta. A Luisa se le hace cuesta arriba perma\u00adnecer m\u00e1s tiempo en la aparente inactividad. Tanta espe\u00adra paciente la consume. Desea ir cuanto antes a hacer la caridad corporal y espiritual a los pobres. Pero todo ir\u00e1 llegando, se la daba a entender de mil maneras.<\/p>\n<p>La Se\u00f1orita sufre por muchas causas cuando queda bajo la direcci\u00f3n del Sr. Vicente (finales de 1624 o prin\u00adcipios de 1625). Su pena principal obedece a la supuesta infidelidad a Dios. El pecado de ingratitud aflora en su conciencia a cada paso. Si est\u00e1 enferma o si su hijo Miguel atraviesa alguna dificultad, ella es siempre la culpable. Por eso el director repetir\u00e1 los mismos consejos con f\u00f3rmulas nuevas: \u00abHay que aceptar la enfermedad como un estado divino. Es cierto que nuestro Se\u00f1or le ayuda de una manera especial. Pero me parece que usted es verdugo de s\u00ed misma por el poco cuidado que de ella tiene. Est\u00e9 alegre, se lo suplico\u00bb. \u00abD\u00e9jele (a su hijo) y entr\u00e9guelo al querer o no querer de nuestro Se\u00f1or. S\u00f3lo a \u00c9l le pertenece dirigir a esas peque\u00f1as y tiernas almas. M\u00e1s inter\u00e9s tiene \u00c9l que usted, ya que a \u00c9l le pertenece m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Y puesto que Mar\u00eda ha sido elegida como ejemplo<\/p>\n<p>vivo de todas las virtudes, nada mejor que fijarse en ella: \u00abHonre las penas que la Sant\u00edsima Virgen pas\u00f3 al ver a su Hijo; a\u00f1ada a este honor el de la aceptaci\u00f3n del Padre Eterno en la contemplaci\u00f3n de los sufrimientos de su \u00fanico Hijo, y espero que \u00c9l le har\u00e1 ver c\u00f3mo ha de agradecer a su divina Majestad el que le honre con la uni\u00f3n de sus sufrimientos a los de El, y c\u00f3mo la carne y la sangre le alejan de la perfecci\u00f3n del verdadero amor que el Padre Eterno y la Sant\u00edsima Virgen le ten\u00eda a su Hijo. Piense en esto, mi querida hija, y consu\u00e9lese\u00bb.<\/p>\n<p>Luisa medita en las consignas recibidas. La docilidad prestada a su padre espiritual la convierte en modelo de entrega a Dios y de servicio al pobre. Es la gloria m\u00e1s alta de Vicente de Pa\u00fal. La que comenz\u00f3 siendo \u00abhija\u00bb o \u00abmi querida hija\u00bb, fue tratada luego simplemente como \u00abse\u00f1orita\u00bb, sin menoscabo del aprecio y admiraci\u00f3n que siempre le prestara su director. Dios lo hizo todo en ella, pero Vicente de Pa\u00fal fue el instrumento humano que la transform\u00f3 en mujer fuerte. Nunca trat\u00f3 de separarla de la devoci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo; procur\u00f3, eso s\u00ed, que no cayera en las exageraciones de la \u00abescuela abstracta\u00bb; que ardiera, por el contrario, en deseos de revestirse del es\u00adp\u00edritu de Jes\u00fas de Nazaret. Bien sab\u00eda \u00e9l que toda co\u00adrriente espiritual, practicada con sinceridad, es compati\u00adble con el servicio de Jes\u00fas en la persona de los pobres. La devoci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo y a la humanidad de Jes\u00fas se compenetran y exigen en la experiencia y ense\u00f1anza de Luisa de Marillac.<\/p>\n<p><em>\u00abSu humanidad sant\u00edsima quiere ser el \u00fanico modelo de mi vida\u00bb<\/em><\/p>\n<p>A trav\u00e9s del <em>Resumen <\/em>de Ejercicios practicados en 1628 podemos adivinar qu\u00e9 clase de oraci\u00f3n animaba la vida espiritual de la Se\u00f1orita. Aunque los temas de meditaci\u00f3n fueran los propuestos por Francisco de Sales o Fray Luis de Granada, ella se orientaba hacia la contemplaci\u00f3n del misterio trinitario; pero nada le imped\u00eda centrarse en el Hijo de Dios, que, llegada la plenitud de los tiempos, se encarn\u00f3 en el seno de Mar\u00eda y naci\u00f3 para la salvaci\u00f3n del mundo. Jes\u00fas, Dios y hombre verdadero arrebata su pen\u00adsamiento:<\/p>\n<p>\u00abLa invenci\u00f3n de su amor divino me ense\u00f1a y permite asirme al m\u00e1s poderoso de los medios que me haya ofrecido para conseguir mi fin, que es su humanidad sant\u00edsima, a la cual, con su santa gracia, quiere ser el \u00fanico modelo de mi vida\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed fue, porque el camino se\u00f1alado la condujo a Jes\u00fas orante y evangelizador. Por la v\u00eda de la humanidad de Cristo avanz\u00f3 segura en la perfecci\u00f3n cristiana. Seg\u00fan las orientaciones recibidas de Vicente de Pa\u00fal, medita en los temas de ejercicios. La cuarta jornada de los mismos, dedicada a la meditaci\u00f3n del infierno, la sumi\u00f3 en la contemplaci\u00f3n de los decretos divinos, uno de los temas m\u00e1s acariciados por la orante:<\/p>\n<p>\u00abTan pronto como la naturaleza humana hubo pecado, el Creador, en el Consejo de su Divinidad, quiso reparar esta falta y para ello, con un supremo y pur\u00edsimo amor, decidi\u00f3 que una de las tres Personas se encarnase, con lo que aparece, aun en la Divinidad, una profunda y verdadera humildad, de la que he de sacar una gran confusi\u00f3n para mi orgullo, y reconocer que en parte es ignorancia, ya que, en realidad, la humildad es conoci\u00admiento de la verdad y, seg\u00fan me parece, eso es lo que ha podido hacer se d\u00e9 en Dios\u00bb.<\/p>\n<p>La profundidad del pensamiento teol\u00f3gico de Luisa proviene de su experiencia de Dios, de su formaci\u00f3n human\u00edstica y de su temperamento reflexivo. Lejos de perderse en disquisiciones in\u00fatiles, abreva su sabidur\u00eda en la fuente clara del saber teol\u00f3gico. De las considera\u00adciones m\u00e1s altas sabe descender al terreno pr\u00e1ctico con aplicaciones concretas. \u00a1Cu\u00e1n distante est\u00e1 del rigorismo moral de las religiosas de Port-Royal y del iluminismo que invade los conventos de su tiempo! Si los pobres no aparecen todav\u00eda en el <em>Resumen <\/em>de Ejercicios, no se debe a ignorancia o a falta de aprecio hacia ellos. La atracci\u00f3n por la humanidad de Cristo sienta ya el fundamento del amor a los pobres, descubiertos hace tiempo en la perso\u00adna misma del Se\u00f1or, portador de sufrimientos humanos.<\/p>\n<p><em>\u00abVaya, pues, se\u00f1orita, en nombre de nuestro Se\u00f1or\u00bb<\/em><\/p>\n<p>La Se\u00f1orita permanece casi oculta en su domicilio de la calle Saint Victor, cerca del colegio de Bons-Enfants, donde reside el Sr. Vicente. La proximidad de domicilio facilita los encuentros entre el director y la dirigida. Los a\u00f1os transcurridos han madurado la vocaci\u00f3n de \u00absierva de los pobres\u00bb que hab\u00eda anhelado Luisa. Insiste en que desea ser enviada, pero su director frena de nuevo sus \u00edmpetus apost\u00f3licos y le aconseja calma: \u00abProcure vivir contenta en medio de sus motivos de descontento, y honre siempre el no-hacer y el estado desconocido del Hijo de Dios. All\u00ed est\u00e1 su centro y lo que \u00c9l espera de usted por el presente y por el porvenir. Si su divina majestad no le hace conocer de una forma inequ\u00edvoca que \u00c9l quiere otra cosa, no piense ni ocupe su esp\u00edritu en esa otra cosa. D\u00e9jelo a mi cuenta. Yo pensar\u00e9 en ella por los dos\u00bb<sup>27<\/sup>.<\/p>\n<p>Suena, por fin, la hora de la Providencia. Es el 6 de mayo de 1629. El Sr. Vicente escribe con urgencia: \u00abVaya, pues, se\u00f1orita, en nombre de nuestro Se\u00f1or. Ruego a su divina Bondad que ella le acompa\u00f1e, que sea ella su consuelo en el camino, su sombra contra el ardor del sol, el amparo de la lluvia y del fr\u00edo, lecho blando en su cansancio, fuerza en su trabajo y que, finalmente, la devuelva en perfecta salud y llena de buenas obras\u00bb. \u00a1Hermoso ramillete de consejos y deseos, inspirado en el <em>Itinerarium clericorum! <\/em>Luisa ha encontrado su camino. En adelante avanzar\u00e1 a pasos agigantados por la ruta de la caridad.<\/p>\n<p>Esto era lo que necesitaba o\u00edr. Ni corta ni perezosa, emprende viaje a Montmirail, donde el Sr. Vicente est\u00e1 predicando una misi\u00f3n a las gentes del campo.<\/p>\n<p>ORCAJO, A.: \u00abLa Pasi\u00f3n por el Esp\u00edritu de Jes\u00fas. Luisa de Marillac\u00bb. Ed. Paulinas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comp\u00e1s de espera y env\u00edo a la misi\u00f3n (1623-1629) La Se\u00f1orita est\u00e1 ya segura de que debe permanecer al lado de su esposo hasta que \u00e9ste muera. Mientras tanto cuida de \u00e9l con esmero y &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399748,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[226],"tags":[],"class_list":["post-401930","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Comp\u00e1s de espera y env\u00edo a la misi\u00f3n (1623-1629) La Se\u00f1orita est\u00e1 ya segura de que debe permanecer al lado de su esposo hasta que \u00e9ste muera. Mientras tanto cuida de \u00e9l con esmero y ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-10-16T06:15:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2)\",\"datePublished\":\"2018-10-16T06:15:06+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/\"},\"wordCount\":3540,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/08\\\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/\",\"name\":\"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/08\\\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2018-10-16T06:15:06+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/08\\\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/08\\\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/401930-2\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos","og_description":"Comp\u00e1s de espera y env\u00edo a la misi\u00f3n (1623-1629) La Se\u00f1orita est\u00e1 ya segura de que debe permanecer al lado de su esposo hasta que \u00e9ste muera. Mientras tanto cuida de \u00e9l con esmero y ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2018-10-16T06:15:06+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2)","datePublished":"2018-10-16T06:15:06+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/"},"wordCount":3540,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/","name":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2018-10-16T06:15:06+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/401930-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"SANTA LUISA UNA LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS (1613-1633) (2)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1GyK","jetpack-related-posts":[{"id":387337,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-santa-luisa\/","url_meta":{"origin":401930,"position":0},"title":"Fechas en la vida de Santa Luisa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/10\/2021","format":false,"excerpt":"1591: Nace el 12 de agosto. Padres desconocidos, ciertamente de la familia Marillac. 1612: Rechazada en las religiosas capuchinas. 1613: Casada el 5 de febrero con Antonio Le Gras. Tuvo un hijo que se llam\u00f3 Miguel. 1625: Muere Antonio Le Gras el 21 de diciembre. Acepta a San Vicente de\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/sata-luisa-de-marillac.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":403770,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-y-luisa-de-marillac-cual-fue-su-relacion-i\/","url_meta":{"origin":401930,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal y Luisa de Marillac. Cu\u00e1l fue su relaci\u00f3n (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"16\/09\/2021","format":false,"excerpt":"Numerosas son las cartas cruzadas entre Vicente de Pa\u00fal y Luisa de Marillac. Los archivos poseen 400 cartas de Vicente a Luisa: de \u00e9stas el 75% es anterior a 1642; y 200 de Luisa a Vicente, de las que el 80% es posterior a 1645. Recorri\u00e9ndolas se comprueba cu\u00e1nto evolucion\u00f3,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":141994,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-la-senorita-le-gras\/","url_meta":{"origin":401930,"position":2},"title":"Santa Luisa (La se\u00f1orita Le Gras)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"03\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Matrimonio de Luisa de Marillac. El 5 de febrero de 1613, Luisa de Marillac contrajo matrimonio con Antonio Le Gras, hombre \u2014al decir de su esposa cuando muri\u00f3\u2014 que \"hac\u00eda mucho tiempo, por la mise\u00adricordia de Dios, no ten\u00eda ning\u00fan afecto por las cosas que pueden llevar al pecado y\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd17.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":124786,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/matrimonio-de-luisa-de-marillac-la-senorita-le-gras\/","url_meta":{"origin":401930,"position":3},"title":"Matrimonio de Luisa de Marillac (la se\u00f1orita Le Gras)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"31\/05\/2015","format":false,"excerpt":"El 5 de febrero de 1613, Luisa de Marillac contrajo matrimonio con Antonio Le Gras, hombre \u2014al decir de su esposa cuando muri\u00f3\u2014 que \"hac\u00eda mucho tiempo, por la mise\u00adricordia de Dios, no ten\u00eda ning\u00fan afecto por las cosas que pueden llevar al pecado y que ten\u00eda gran deseo de\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":387345,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":401930,"position":4},"title":"Fechas en la vida de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/12\/2017","format":false,"excerpt":"1581: En Pouy (Landas) nace Vicente de Pa\u00fal, tercer hijo de la familia de Pa\u00fal. 1595: Vicente sale de Pouy para ir a Dax, donde vivir\u00e1 en casa del Se\u00f1or de Comet, abogado en Dax y juez en Pouy. Cursa estudios en el colegio de los Franciscanos. 1596: Vicente inicia\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":21555,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/luisa-de-marillac-dictionaire-du-grand-siecle\/","url_meta":{"origin":401930,"position":5},"title":"Luisa de Marillac (Dictionaire du grand si\u00e8cle)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/09\/2021","format":false,"excerpt":"Ferri\u00e8res-en-Brie, 15 de marzo de 1591 - Par\u00eds, 15 de marzo de 1560, la colaboradora m\u00e1s cercana de san Vicente de Pa\u00fal. Llevaba un nombre ilustre: era sobrina de un canciller y de un mariscal de Francia. Sin embargo sufri\u00f3 durante mucho tiempo por su nacimiento fuera del matrimonio, hija\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2017\/10\/hijas-caridad1.jpg?fit=846%2C446&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=401930"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401930\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401932,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/401930\/revisions\/401932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399748"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=401930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=401930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=401930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}