{"id":400463,"date":"2017-03-08T08:22:10","date_gmt":"2017-03-08T07:22:10","guid":{"rendered":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?p=400463"},"modified":"2017-01-06T18:23:31","modified_gmt":"2017-01-06T17:23:31","slug":"jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/","title":{"rendered":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"399695\" data-permalink=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-amor-de-jesus-para-con-su-padre-y-con-los-hombres\/jesus-ora\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\" data-orig-size=\"1200,630\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"jesus ora\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=300%2C158\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=846%2C444\" class=\"alignnone size-medium wp-image-399695 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=300%2C158\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=300%2C158 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=768%2C403 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=1024%2C538 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=100%2C53 100w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=846%2C444 846w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?resize=1004%2C527 1004w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?w=1200 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Esta elecci\u00f3n del Hijo de Dios, de venir a compartir la condici\u00f3n humana, est\u00e1, por cierto, en la l\u00ednea de todo lo que hab\u00edamos descubierto ya de la bondad de Dios: \u00abNo pudiendo el Hijo de Dios tener sentimientos de compasi\u00f3n en el estado de su gloria, quiso hacerse hom\u00adbre y convertirse en Pont\u00edfice nuestro para compartir nuestras miserias\u00bb.<\/p>\n<p>La palabra compasi\u00f3n se toma aqu\u00ed en su sentido fuerte: \u00abpues al sentir uno los padecimientos y tribulaciones, es uno m\u00e1s sensible a los dem\u00e1s\u00bb; y el pensamiento del santo, al igual que su expresi\u00f3n, arrai\u00adgan en la ense\u00f1anza del Ap\u00f3stol: \u00abNi ignor\u00e1is que quiso experimentar en s\u00ed mismo todas nuestras miserias: <em>Tenemos un Pont\u00edfice, <\/em>dice san Pa\u00adblo, <em>que sabe compartir nuestros padecimientos, porque los experiment\u00f3 \u00e9l mismo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>La contemplaci\u00f3n de Jesucristo, de su amor por el Pa\u00addre y por los hombres, nos provoca a una nueva experiencia de la bondad de Dios, nos hace descubrir nuevamente su amor, nos estimula a que entremos nosotros mismos, con toda nuestra humana vida, en este movimiento de amor, y a que de ese modo demos gloria a Dios. Nos hace tender como Nuestro Se\u00f1or al cumplimiento de la voluntad del Padre corno al alimento de un hambre siempre insatisfecha: el amor de Dios.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfCu\u00e1l es el esp\u00edritu de Nuestro Se\u00f1or? Es un esp\u00edritu de caridad perfecta, lleno de una estima maravillosa por la bondad divina y de un deseo infinito de honrar\u00adla dignamente, un conocimiento de las grandezas de su Padre para admirarlas y ensalzarlas sin cesar. A \u00e9l se lo atribu\u00eda todo. No quer\u00eda decir que su doctrina fuese suya, sino que la refer\u00eda a su Padre. \u00bfHay una estima m\u00e1s alta que la del Hijo de Dios, el cual es igual al Padre, y que, sin embargo, reconoce al Padre por autor y \u00fanico principio de todo el bien que hay en \u00e9l? \u00bfY cu\u00e1l era su amor? \u00a1Oh Salvador m\u00edo, qu\u00e9 amor no tri\u00adbutasteis a vuestro Padre! \u00bfPod\u00eda \u00e9l mostrarle uno ma\u00adyor, hermanos m\u00edos, que el de aniquilarse por \u00e9l? Pues san Pablo, hablando del nacimiento del Hijo de Dios en la tierra, dice que se aniquil\u00f3. \u00bfPodr\u00e1 testimoniar un amor m\u00e1s grande que el de morir por amor del mo\u00addo que muri\u00f3? \u00a1Oh amor de mi Salvador! \u00a1Oh amor, erais incomparablemente mayor de cuanto los \u00e1ngeles pudieron comprender ni comprender\u00e1n jam\u00e1s! Sus hu\u00admillaciones no eran m\u00e1s que amor, sus trabajos amor, sus sufrimientos amor, y todas sus acciones interiores y exteriores no eran sino actos reiterados de amor. Su amor le dio un gran desprecio del mundo, desprecio de la estima del mundo, desprecio de los bienes, des\u00adprecio de los placeres y de los honores. He aqu\u00ed una descripci\u00f3n del esp\u00edritu de Nuestro Se\u00f1or, del que de\u00adbemos estar revestidos, que es, en una palabra, tener siempre una gran estima y un gran amor por Dios. De \u00e9ste estaba \u00e9l tan lleno, que nada hac\u00eda por s\u00ed mismo, ni para satisfacer: Hago siempre lo que le agrada, realizo siempre las acciones y las obras que le son agradables\u00bb.<\/p>\n<p>Contemplando a Jesucristo, aprende el Se\u00f1or Vicente a amar a Dios y a amar a los hombres con un \u00fanico movimiento lento. No se limita en efecto a las elevadas consideraciones que le acabamos de leer. Alimenta su conocimiento y su amor con una atenci\u00f3n muy concreta a los comportamientos humanos tan sencillos que nos manifiesta el Evangelio. All\u00ed aprende \u00e9l lo que es Dios y c\u00f3mo nos vino a salvar. Y all\u00ed descubre \u00e9l un modelo al que una y otra vez debemos volver.<\/p>\n<p><em>Jesucristo nos salv\u00f3 en la humildad<\/em><\/p>\n<p>Jesucristo es Salvador. Esa es para el Se\u00f1or Vicente la afirmaci\u00f3n esencial: \u00abNuestro Se\u00f1or Jesucristo es el \u00fanico Redentor verda\u00addero, y el que cumpli\u00f3 perfectamente con ese amable nombre de Jes\u00fas, es decir, Salvador. Vino del cielo a la tierra para ejercer esa funci\u00f3n, de ella hizo el ob\u00adjeto de su vida y de su muerte, y act\u00faa sin cesar en esa calidad de Salvador mediante la comunicaci\u00f3n de los m\u00e9ritos de la sangre que derram\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>Ese es el t\u00edtulo por el que el santo le llama habitual\u00admente: \u00ab\u00a1Oh Salvador! \u00a1Oh Salvador m\u00edo!\u00bb exclama en todo momento.<\/p>\n<p>Lo que le confunde, son los medios elegidos por Nuestro Se\u00f1or para llevar a cabo su misi\u00f3n de salvaci\u00f3n: la pobreza y la muerte: \u00ab\u00bfQui\u00e9n querr\u00e1 ser rico, despu\u00e9s que el Hijo de Dios quiso ser pobre? Jesucristo muri\u00f3 por nosotros, \u00bfno es bastante para hacer que estimemos su persona? Nues\u00adtro Se\u00f1or no ten\u00eda siquiera una piedra donde apoyar la cabeza, e iba y ven\u00eda de un lugar a otro para ganar almas para Dios, y finalmente muri\u00f3 por ellas\u00bb.<\/p>\n<p>La pobreza de Jesucristo introduce en el mundo una novedad radical: \u00abNuestro Se\u00f1or, el soberano Se\u00f1or, el creador y el poseedor leg\u00edtimo de todos los bienes, al ver el gran desorden que el deseo y la posesi\u00f3n de riquezas hab\u00edan causado en la tierra, quiso ponerle remedio practicando lo contrario\u00bb.<\/p>\n<p>Antes de \u00e9l \u00abNo se sab\u00eda lo que era la pobreza; era desconocida. Dios no quiso ense\u00f1\u00e1rnosla por los profetas; se la re\u00adserv\u00f3 y vino a ense\u00f1\u00e1rnosla \u00e9l mismo. En la Antigua Ley no se la conoc\u00eda; s\u00f3lo las riquezas se estimaban; no se hac\u00eda caso alguno de la pobreza, no se conoc\u00eda su m\u00e9rito\u00bb.<\/p>\n<p>Esta pobreza es primeramente la de la vida oculta: \u00abAh\u00ed hay alg\u00fan tesoro escondido, pues antes de mani\u00adfestarse, el Hijo de Dios vivi\u00f3 en la tierra treinta a\u00f1os como un pobre artesano\u00bb.<\/p>\n<p>En la vida p\u00fablica la forma de pobreza que choca al Se\u00f1or Vicente es la elecci\u00f3n humanamente desconcertante que hizo de sus Ap\u00f3stoles. Trat\u00e1base de una elecci\u00f3n capital para el porvenir de su misi\u00f3n, como lo demuestra bien el tiempo que les consagr\u00f3: \u00abDurante su vida mortal, Jesucristo parece haberse pro\u00adpuesto la tarea de hacerse doce buenos ap\u00f3stoles, que son los Ap\u00f3stoles, queriendo a este fin permanecer varios a\u00f1os con ellos para instruirles y para formarles en ese divino ministerio\u00bb.<\/p>\n<p>Pero \u00bfa qui\u00e9nes escoge? A hombres del todo ordinarios.<\/p>\n<p>\u00abDe las piedras sabe Dios hacer hijos de Abrah\u00e1n; y Nuestro Se\u00f1or, que eligi\u00f3 como disc\u00edpulos a personas torpes, hizo de ellas hombres apost\u00f3licos que, sin tener ciencia adquirida, ni esp\u00edritu elevado, ni notable pres\u00adtancia, sirvieron sin embargo, a su divino Maestro para convertir a todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero eso no fue f\u00e1cil, y Vicente recuerda a menudo lo que Jesucristo hubo de sufrir por ello.<\/p>\n<p>\u00abLos Ap\u00f3stoles no siempre se aven\u00edan; Nuestro Se\u00f1or ten\u00eda mucho que sufrir entre ellos. Oh Salvador, \u00bfno es un buen ejemplo el sufrimiento de vuestros Ap\u00f3stoles que murmuraban entre s\u00ed y disputaban sobre la prima\u00adc\u00eda? \u00a1Ah! hermanos m\u00edos, \u00a1qu\u00e9 sufrimiento en Nuestro Se\u00f1or, que ve\u00eda que le iban a abandonar, que el pri\u00admero de ellos iba a renegar de \u00e9l y el desdichado Judas iba a negarle!\u00bb.<\/p>\n<p>Estas observaciones vienen con frecuencia a afianzar a aquellos o aquellas que se desaniman ante las dificultades que encuentran en sus comunidades: \u00abEsto os har\u00e1 ver lo grande que fue la bondad de Nues\u00adtro Se\u00f1or al soportar a sus Ap\u00f3stoles y a sus disc\u00edpulos, cuando estaba en la tierra, y cu\u00e1nto tuvo que sufrir de los buenos y de los malos. Seg\u00fan eso, Se\u00f1or, d\u00e9monos a Dios para servirle sin pretensi\u00f3n de satisfacci\u00f3n algu\u00adna de parte de los hombres. Oh Se\u00f1or, \u00a1lo grande que es la miseria humana y lo necesaria que es a los supe\u00adriores la paciencia!\u00bb.<\/p>\n<p>De hecho, subraya el santo, \u00abNuestro Se\u00f1or no despidi\u00f3 a Pedro por haberle nega\u00addo varias veces, ni a Judas, aunque hubo de morir en su pecado\u00bb.<\/p>\n<p>Se lo recuerda a Luisa de Marillac, que estaba inquieta por la falta de perseverancia de ciertas Hijas de la Caridad: \u00abHonremos la disposici\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or, cuando sus disc\u00edpulos le abandonaban. A los que quedaban dec\u00edales: \u00bfNo quer\u00e9is marchar con ellos? Hay que aceptar la gu\u00eda de Dios en vuestras hijas, ofrec\u00e9rsela y quedar en paz. El Hijo de Dios vio su compa\u00f1\u00eda dis\u00adpersada y casi disipada en todo tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>Y a un superior, inquieto porque un sacerdote, tras ha\u00adber abandonado la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, hab\u00eda des\u00adaparecido sin que se supiera lo que hab\u00eda sido de \u00e9l, res\u00adponde: \u00abHemos de consolarnos con la esperanza de que nunca sobrevenga tanto mal a nuestra familia como a la de Nuestro Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>No vayamos a imaginar por eso que el santo abrume a los Ap\u00f3stoles: \u00e9stos tuvieron el m\u00e9rito de seguir hasta el fin a quien con tanta humildad les hab\u00eda llamado: \u00abNuestro Se\u00f1or no fue solamente humilde en s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n en su peque\u00f1a compa\u00f1\u00eda, la que form\u00f3 poco a poco con pobre gente r\u00fastica, sin ciencia ni educaci\u00f3n, que ni siquiera entre s\u00ed se aven\u00eda, que por \u00faltimo le abandon\u00f3 toda y que, despu\u00e9s de su muerte, fue tratada como \u00e9l, perseguida, despreciada, acusada, condenada y llevada al suplicio\u00bb.<\/p>\n<p>Esos mismos Ap\u00f3stoles, sin embargo, tuvieron m\u00e1s \u00e9xito en su misi\u00f3n que Nuestro Se\u00f1or en la suya. Y ese es un nuevo motivo de asombro para el Se\u00f1or Vicente.<\/p>\n<p>La sencillez de la palabra de Jesucristo, y la humildad de sus \u00e9xitos apost\u00f3licos son para \u00e9l un tema de meditaci\u00f3n que se propone muchas veces; le choca el ejemplo de Nuestro Se\u00f1or, Sabidur\u00eda eterna del Padre, hablando con toda senci\u00adllez, empleando comparaciones familiares, \u00abde un labriego, de un vi\u00f1ador, de una vi\u00f1a, de un grano de mostaza\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abTen\u00eda estos d\u00edas pasados por sujeto de mi reflexi\u00f3n la vida com\u00fan que Nuestro Se\u00f1or quiso llevar en la tierra, y ve\u00eda que hab\u00eda amado tanto esta vida com\u00fan y abyecta de los dem\u00e1s hombres que, para ajustarse a ella, se hab\u00eda abajado tanto como hab\u00eda podido, hasta el punto mismo (\u00a1oh cosa maravillosa, que sobrepasa toda la capacidad del entendimiento!) de que, aun sien\u00addo la Sabidur\u00eda increada del Padre eterno, hab\u00eda que\u00adrido, sin embargo, predicar su doctrina con un estilo mucho m\u00e1s bajo y gastado que lo fue el de sus Ap\u00f3s\u00adtoles. Ved, os ruego, cu\u00e1les fueron los sermones de san Pedro, de san Pablo y de los dem\u00e1s Ap\u00f3stoles. Parece\u00adr\u00eda que el estilo del que se sirve es el de un hombre que tiene poca ciencia y que el de sus Ap\u00f3stoles se asemeja al de personas que la ten\u00edan mayor que \u00e9l; y lo que es todav\u00eda m\u00e1s chocante, es que quiso que sus sermones tuviesen mucho menor efecto que el de sus Ap\u00f3stoles; pues se ve en el Evangelio que gan\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles y a sus disc\u00edpulos casi uno a uno y eso con mucho trabajo y fatiga; y hete aqu\u00ed que san Pedro convierte a cinco mil en su primera predicaci\u00f3n. Eso me ha dado ciertamente m\u00e1s luz y conocimiento, seg\u00fan me parece, sobre la grande y maravillosa humildad del Hijo de Dios, que consideraci\u00f3n otra alguna que yo haya jam\u00e1s hecho sobre este asunto\u00bb.<\/p>\n<p>De esta consideraci\u00f3n saca siempre conclusiones pr\u00e1cti\u00adcas, y cuando oye decir que la predicaci\u00f3n debe hacerse en estilo elevado, y que predicar demasiado sencillamente es contrario al honor debido a la palabra sagrada, prorrumpe: \u00ab\u00a1Tratar la palabra sagrada como Jesucristo mismo la quiso tratar, eso es no tener honor! Que as\u00ed se pierde el honor, hablando de Dios como el Hijo de Dios habl\u00f3 de \u00e9l! \u00a1Oh Salvador! \u00a1Oh Salvador! Jesucristo, el Verbo del Padre, \u00a1no ten\u00eda pues honor!&#8230; \u00bfQu\u00e9 es eso, Se\u00f1o\u00adres? \u00bfDecir que es perder el honor predicar al modo de Jesucristo? Antes dir\u00eda yo que Jesucristo, que era la sabidur\u00eda eterna, no supo c\u00f3mo tratar su palabra, que no la entend\u00eda bien, y que ah\u00ed habr\u00eda que conducir\u00adse de otro modo a como \u00e9l lo hizo. \u00a1Oh Salvador! \u00a1qu\u00e9 blasfemia!\u00bb.<\/p>\n<p>Tras esta vehemencia se descubre una fe profunda, la fe en la Encarnaci\u00f3n, la convicci\u00f3n de que, seg\u00fan palabras de Pascal, \u00abDios hable bien de Dios\u00bb, y que no acertar\u00edamos a concebir que haya una manera mejor de hablar de Dios que la de Dios mismo.<\/p>\n<p><em>Jesucristo nos salv\u00f3 por la cruz<\/em><\/p>\n<p>La pobreza soberana de Jesucristo, es la pobreza de la cruz, misterio de amor para el Padre y de salvaci\u00f3n para los hombres. Jesucristo es Salvador: \u00abNuestro Se\u00f1or, que parece haber amado y rescatado a los hombres m\u00e1s por el sufrimiento que por otros medios, mostr\u00f3 a sus servidores que es ah\u00ed donde ellos pueden servirle m\u00e1s \u00fatilmente\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando medita la Pasi\u00f3n, admira el santo la humildad y mansedumbre del Se\u00f1or: \u00abPermiti\u00f3 que se le reprochara p\u00fablicamente el mal que no hizo\u00bb. \u00abOh hermanos m\u00edos, si el Hijo de Dios pare\u00adc\u00eda tan bueno en su trato, cu\u00e1nto m\u00e1s no hizo brillar su mansedumbre en la pasi\u00f3n. <em>Amigo m\u00edo, <\/em>dice a Ju\u00addas, que le entregaba a sus enemigos. \u00a1Oh, qu\u00e9 amigo! Ve\u00edalo a cien pasos de distancia, a veinte pasos; a\u00fan m\u00e1s, hab\u00eda visto a este traidor todos los d\u00edas desde su concepci\u00f3n, y se le adelanta con esa dulce palabra: <em>Amigo. <\/em>Seg\u00fan ese mismo estilo trataba a todos los dem\u00e1s. <em>\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?, <\/em>les dice, <em>heme aqu\u00ed. <\/em>Medite\u00admos todo eso, Se\u00f1ores; encontraremos actos prodigiosos de mansedumbre que sobrepasan el entendimiento humano; y consideremos c\u00f3mo conserv\u00f3 esa manse\u00addumbre en todo. Se le corona de espinas, se le carga con la cruz, se le extiende sobre ella, se le hincan con fuerza los clavos en pies y manos; se le alza, se deja caer la cruz con violencia en el hoyo que ten\u00eda prepa\u00adrado, se le trata con la mayor crueldad posible, bien lejos de poner dulzura en todo aquello.<\/p>\n<p>Helo ah\u00ed en ese terrible tormento, tormento que ruego a la Compa\u00f1\u00eda pondere, por el peso de su cuerpo, la distensi\u00f3n de sus brazos, la dureza de los clavos, el n\u00fa\u00admero y la calidad de los nervios traspasados. \u00a1Qu\u00e9 do\u00adlor, Se\u00f1ores! \u00a1Qui\u00e9n puede imagin\u00e1rselo mayor! Si que\u00adr\u00e9is saborear todas las demas\u00edas de la pasi\u00f3n, tan amar\u00adga, os admirar\u00e9is de c\u00f3mo pudo o quiso padecerlas, \u00e9l, que no deb\u00eda sino transfigurarse en el Calvario, como en el Tabor, para hacerse temer y hacerse adorar. Y despu\u00e9s de esta admiraci\u00f3n, dir\u00e9is, como este dulce Redentor: <em>\u00a1Ved si hay dolor semejante al m\u00edo!<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dice en la cruz? Cinco palabras, de las que ni una delata impaciencia. Dice por cierto: <em>El\u00ed, El\u00ed, Pa\u00addre m\u00edo, Padre m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? <\/em>Pero eso no es una queja, es una expresi\u00f3n de la natu\u00adraleza sufriente que padece hasta el l\u00edmite sin consuelo alguno; cosa en la cual consiente con mansedumbre la parte superior de su alma; de otro modo, teniendo po\u00adder para repeler a aquella canalla y hacerlos perecer a todos para escapar a sus manos, hubi\u00e9ralo hecho y no lo hizo. \u00a1Oh Jes\u00fas, Dios m\u00edo, qu\u00e9 ejemplo para nosotros que nos hemos comprometido a imitaros! \u00a1qu\u00e9 lecci\u00f3n para los que nada quieren sufrir!\u00bb.<\/p>\n<p>Entreg\u00e1ndose voluntariamente a la pasi\u00f3n en la humil\u00addad y la mansedumbre, Nuestro Se\u00f1or nos salv\u00f3: \u00abSab\u00e9is que la gracia de nuestra Redenci\u00f3n debe atri\u00adbuirse a los m\u00e9ritos de su pasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Sin \u00e9l, estamos perdidos, \u00abinfaliblemente condenados\u00bb: \u00abSalvo el que conozca el rigor de Dios en los infiernos y sepa el precio de la sangre de Jesucristo derramada por un alma, nadie podr\u00e1 comprender la grandeza de este bien\u00bb.<\/p>\n<p>Esta misi\u00f3n de salvaci\u00f3n, se nos pide hoy a nosotros proseguirla en la Iglesia: \u00abEn qu\u00e9 debemos nosotros pensar, sino en ganar un alma para Dios, \u00a1sobre todo cuando viene a nosotros! \u00a1No debemos tener otro fin, no mirar sino a eso tan s\u00f3lo! \u00a1Ay! costaron tanto a Nuestro Se\u00f1or, y es a no\u00adsotros a quienes las env\u00eda para que las restauremos en su gracia\u00bb.<\/p>\n<p>Dir\u00edgese aqu\u00ed el Se\u00f1or Vicente de manera m\u00e1s particular a los sacerdotes que disponen de la gracia de Dios en los sacramentos. Pero no podr\u00eda limitarse su ministerio a esos gestos sacramentales en los que obra la omnipotencia de la misericordia divina. Es toda su vida la que ha de confor\u00admarse a la pasi\u00f3n de Jesucristo; no podr\u00edan ser salvadores por medios distintos a los del Salvador mismo: \u00ab\u00bfNo debe morir de verg\u00fcenza un sacerdote que, en el servicio que presta a Dios pretende reputaci\u00f3n, y quiere morir en su lecho, mientras ve a Jesucristo re\u00adcompensado por sus trabajos con el oprobio y el pat\u00ed\u00adbulo? Acord\u00e9monos, Se\u00f1or, de que vivimos en Jesu\u00adcristo por la muerte de Jesucristo, y de que nuestra vida debe estar escondida en Jesucristo y llena de Jesucristo, y de que para morir como Jesucristo, hace falta vivir como Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>El recuerdo de la pasi\u00f3n de Cristo es un estimulante.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfLlev\u00f3 Nuestro Se\u00f1or una vida grata? \u00bfNo experimen\u00adt\u00f3 en s\u00ed mismo las dificultades y tribulaciones que no\u00adsotros tememos? Era el var\u00f3n de dolores, \u00bfy queremos nosotros eximirnos de sufrir? No puede ser\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEl esp\u00edritu maligno y la naturaleza corrompida se al\u00edan para oponerse al bien que quer\u00e9is hacer. Susci\u00adtar\u00e1n hombres que os contradir\u00e1n y perseguir\u00e1n; y puede que sean aqu\u00e9llos a quienes ten\u00e9is por vuestros mejores amigos y que debieran sosteneros y consolaros. Si eso os acaece, Se\u00f1or, deb\u00e9is cobrar \u00e1nimos y con\u00adsiderarlo como una buena se\u00f1al, pues tendr\u00e9is por este medio m\u00e1s relaci\u00f3n con Nuestro Se\u00f1or, el cual, es\u00adtando abrumado de dolores, se vio abandonado, rene\u00adgado y traicionado por los suyos, y como abandonado por su propio Padre. \u00a1Oh, lo dichosos que son los que llevan amorosamente su cruz siguiendo a un Maes\u00adtro semejante! Acordaos, Se\u00f1or, y creed firmemente que cualquier cosa que os ocurra, jam\u00e1s ser\u00e9is tentados m\u00e1s all\u00e1 de vuestras fuerzas, y de que Dios mismo ser\u00e1 vuestro apoyo y vuestra virtud, tanto m\u00e1s perfectamen\u00adte, cuanto que no tendr\u00e9is ni refugio ni consuelo m\u00e1s que en \u00e9l solo\u00bb.<\/p>\n<p>El disc\u00edpulo debe estar dispuesto a seguir el camino que su Maestro, muriendo a s\u00ed mismo para vivir en Dios: \u00abEs por la mortificaci\u00f3n como hay que quitar de no\u00adsotros lo que disgusta a Dios, ella hace que llevemos la cruz en pos de Nuestro Se\u00f1or, y que la llevemos cada d\u00eda como \u00e9l lo manda, si cada d\u00eda nos mortificamos. Haciendo esto habr\u00e1 verdad en decir que seguimos a Nuestro Se\u00f1or; haciendo eso seremos dignos de la cua\u00adlidad de ser sus disc\u00edpulos. \u00bfQu\u00e9 hicisteis toda vuestra vida, Se\u00f1or m\u00edo, m\u00e1s que combatir continuamente al mundo, a la carne, al demonio? \u00bfHicisteis jam\u00e1s vues\u00adtra voluntad, mirasteis nunca a vuestro juicio, escuchasteis jam\u00e1s a la sensualidad? No, nunca, en vos no hab\u00eda sino una mortificaci\u00f3n continua y una renuncia absoluta a todas las cosas\u00bb.<\/p>\n<p>Escuchando lo que aqu\u00ed nos dice el santo, es preciso no separarlo de lo que nos dej\u00f3 ya o\u00edr. En Jesucristo era todo renuncia porque todo era amor; renuncia por amor.<\/p>\n<p>Y as\u00ed es como el Se\u00f1or Vicente quiere que vayamos: \u00abEs preciso, Se\u00f1or, que os vaci\u00e9is de vos mismo para revestiros de Jesucristo. Para comenzar bien y tener \u00e9xito, acordaos de obrar en el esp\u00edritu de Nuestro Se\u00ad\u00f1or, de unir vuestras acciones a las suyas, y de darles un fin del todo noble y divino, dedic\u00e1ndolas a su mayor gloria; mediante lo cual Dios derramar\u00e1 toda suerte de bendiciones sobre vos y sobre vuestras obras\u00bb.<\/p>\n<p>Conocemos lo bastante a nuestro santo como para saber que no es necesario, para llegar a ello, vivir en una continua tensi\u00f3n de esp\u00edritu; basta con permanecer en un trato habi\u00adtual y familiar con el Hijo de Dios: \u00abSi estuvieseis en mi lugar, Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo obrar\u00edais en esta ocasi\u00f3n?\u00bb.<\/p>\n<p>Bien sab\u00eda \u00e9l mismo aclar\u00e1rnoslo; hay que \u00ababandonarse al esp\u00edritu de Dios que habla en esas situaciones\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces, seg\u00fan una de las ideas maestras del Se\u00f1or Vi\u00adcente, Dios podr\u00e1 servirse de nosotros para sus prop\u00f3sitos, y seremos los fieles instrumentos de su amor cerca de todos aquellos a quienes le plazca enviarnos, comenzando por los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta elecci\u00f3n del Hijo de Dios, de venir a compartir la condici\u00f3n humana, est\u00e1, por cierto, en la l\u00ednea de todo lo que hab\u00edamos descubierto ya de la bondad de Dios: \u00abNo pudiendo el Hijo &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":399695,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[226],"tags":[],"class_list":["post-400463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad-vicenciana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Esta elecci\u00f3n del Hijo de Dios, de venir a compartir la condici\u00f3n humana, est\u00e1, por cierto, en la l\u00ednea de todo lo que hab\u00edamos descubierto ya de la bondad de Dios: \u00abNo pudiendo el Hijo ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-03-08T07:22:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta\",\"datePublished\":\"2017-03-08T07:22:10+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\"},\"wordCount\":3647,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\",\"articleSection\":[\"Espiritualidad vicenciana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\",\"name\":\"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2017-03-08T07:22:10+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos","og_description":"Esta elecci\u00f3n del Hijo de Dios, de venir a compartir la condici\u00f3n humana, est\u00e1, por cierto, en la l\u00ednea de todo lo que hab\u00edamos descubierto ya de la bondad de Dios: \u00abNo pudiendo el Hijo ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2017-03-08T07:22:10+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta","datePublished":"2017-03-08T07:22:10+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/"},"wordCount":3647,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","articleSection":["Espiritualidad vicenciana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/","name":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2017-03-08T07:22:10+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/jesucristo-nos-salvo-una-caridad-perfecta\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Jesucristo nos salv\u00f3 con una caridad perfecta"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1Gb5","jetpack-related-posts":[{"id":120299,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-la-fe-que-dio-sentido-a-su-vida-v-nuestro-senor-mismo-se-hizo-hombre-para-salvar-a-todos-los-hombres\/","url_meta":{"origin":400463,"position":0},"title":"Vicente de Pa\u00fal: la fe que dio sentido a su vida. V. Nuestro Se\u00f1or mismo se hizo hombre para salvar a todos los hombres","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/01\/2015","format":false,"excerpt":"V. Nuestro Se\u00f1or mismo se hizo hombre para salvar a todos los hombres Hemos podido comprobar ya reiteradamente que el Se\u00ad\u00f1or Vicente parece emplear casi indistintamente unas mis\u00admas expresiones para hablar de Dios y para hablar de Je\u00adsucristo. As\u00ed es como, cuando recomienda a las Hijas de la Caridad \"dejar\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"Vincent-de-Paul-and-bible-alternate","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/Vincent-de-Paul-and-bible-alternate-216x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":131677,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/caridad-compasiva-y-eficaz\/","url_meta":{"origin":400463,"position":1},"title":"Caridad compasiva y eficaz","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"12\/11\/2014","format":false,"excerpt":"\"Al salir de Jeric\u00f3 lo sigui\u00f3 mucha gente. Hab\u00eda dos ciegos, sentados a la vera del camino, y al o\u00edr que Jes\u00fas pasaba, se pusieron a gritar: ;Ten compasi\u00f3n de nosotros, Se\u00f1or, Hijo de David! Jes\u00fas se detuvo, los llam\u00f3 y les dijo: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que haga por vosotros? Le\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"caridad_compasiva","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/11\/caridad_compasiva-300x200.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":141139,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/magnanimos-ante-las-dificultades\/","url_meta":{"origin":400463,"position":2},"title":"Magn\u00e1nimos ante las dificultades","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"22\/01\/2016","format":false,"excerpt":"\u00abSufriendo aprendi\u00f3 a obe\u00addecer y, as\u00ed consumado, se convirti\u00f3 en causa de salva\u00adci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen\u00bb. (Heb 5,8-9). \u00abAtentos con \u00e1nimo humilde y fraternal a las opiniones y necesidades de cada com\u00adpa\u00f1ero, pondremos empe\u00f1o en superar las dificultades que lleva consigo la vida co\u00admunitaria\u00bb. (C 24,3).\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"dificultades","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/dificultades.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/dificultades.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/dificultades.jpg?resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/dificultades.jpg?resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":387706,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-amor-de-jesus-para-con-su-padre-y-con-los-hombres\/","url_meta":{"origin":400463,"position":3},"title":"El amor de Jes\u00fas para con su Padre y con los hombres","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"28\/08\/2016","format":false,"excerpt":"Tornamos de nuevo a Jes\u00fas de Nazaret, centro, raz\u00f3n y vida de los cristianos. Las explicaciones sobre el esp\u00edritu de Jes\u00fas proceden de la visi\u00f3n particular que tiene Vicente de Pa\u00fal de Cristo, el Mes\u00edas, del enviado para evangelizar a los pobres, del Hijo que guarda relaciones profundamente filiales con\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/jesus-ora.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387367,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-provincia-espanola-de-las-hijas-de-la-caridad-preambulo\/","url_meta":{"origin":400463,"position":4},"title":"La Provincia espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad (Pre\u00e1mbulo)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"25\/04\/2016","format":false,"excerpt":"Or\u00edgenes de las Hijas de la Caridad. Corr\u00eda el primer tercio del siglo XVII y San Vicente de Pa\u00fal, cual otro Mois\u00e9s, hab\u00eda querido ya con la vara m\u00e1gica de su caridad, la fr\u00eda roca del egoismo de aquella sociedad tan olvidada de los pobres. Un r\u00edo de misericordia se\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de las Hijas de la Caridad\u00bb","block_context":{"text":"Historia de las Hijas de la Caridad","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-las-hijas-de-la-caridad\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/hijas-caridad-espanya.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":116856,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sentido-vicenciano-del-termino-espiritu\/","url_meta":{"origin":400463,"position":5},"title":"Sentido vicenciano del t\u00e9rmino \u00abEsp\u00edritu\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"22\/05\/2015","format":false,"excerpt":"\u00a1Qu\u00e9 negocio tan importante \u00e9ste de revestirse del esp\u00edritu de Cristo! (XI, 410). 1) San Vicente us\u00f3 el t\u00e9rmino \"esp\u00edritu\" dentro de circunstancias extrema\u00addamente variadas. Si empezamos por lo alto, dice el P. Dodin, san Vicente habla del esp\u00edritu de Dios, despu\u00e9s del esp\u00edritu de Jes\u00fas, luego del esp\u00edritu del\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"christ_spirit","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/01\/christ_spirit-300x225.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=400463"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":400464,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/400463\/revisions\/400464"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399695"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=400463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=400463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=400463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}