{"id":39182,"date":"2020-09-26T08:10:57","date_gmt":"2020-09-26T06:10:57","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/05\/susana-guillemin\/"},"modified":"2020-09-15T11:28:58","modified_gmt":"2020-09-15T09:28:58","slug":"susana-guillemin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/","title":{"rendered":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966"},"content":{"rendered":"<p>Hermanas, los Ejercicios anuales son, en cierto modo, para nuestro a\u00f1o lo que la oraci\u00f3n es para nuestra jornada: el tiempo fuerte durante el que nos esforzamos por encontrar a D\u00edos, durante el que nos esforzamos con El, a la luz de su gracia, en el silencio de la oraci\u00f3n, en el recogimiento, dejando a un lado todo lo dem\u00e1s, por prever c\u00f3mo vivir unidas a El. Los Ejercicios son un per\u00edodo de trabajo espiritual intenso. Tendremos que abrir los ojos sobre nosotras mismas, nuestras faltas, nuestras deficiencias, cosa que, fuerza es decirlo, nos resulta dif\u00edcil y penosa. Nada tan doloroso como ver, despu\u00e9s de haber deseado tanto entregarnos a Dios, lo poco que lo hemos conseguido. Corremos, por lo tanto, el riesgo, al mirarnos, al hacer nuestros ex\u00e1menes de conciencia, de entrar en una mala tristeza, una especie de desaliento. Hay un cierto peligro en ese entrar en nosotras mismas, y no podemos hacerlo con plena seguridad m\u00e1s que no entrando solas, sino apoyadas en Dios con El, seguras de su Amor.No es con sentimientos de temor como debemos examinarnos, sino con sentimientos de amor, de confianza. El primer trabajo de los Ejercicios es arrojarnos en Dios, avivar en nosotras la alegr\u00eda, la confianza, el amor, repasando en lo \u00edntimo de nuestro coraz\u00f3n todo lo que hemos recibido del Se\u00f1or, c\u00f3mo y hasta qu\u00e9 punto hemos sido colmadas por El. Deber\u00edamos caer en un arrobamiento al contemplar todo lo que nos ha dado. Y podr\u00edamos hacer esa consideraci\u00f3n por comparaci\u00f3n con lo concedido a otros.<\/p>\n<p>Cuando se piensa en esas multitudes humanas que no tienen ni siquiera lo necesario para vivir con dignidad de hombres; que no saben qui\u00e9n es Jesucristo; que no han recibido ninguna luz&#8230; entonces, por comparaci\u00f3n, vemos cu\u00e1nto hemos recibido nosotras, y, prolongando el pensamiento, de cu\u00e1nto somos responsables, cu\u00e1nto tenemos que devolver. Son muchos los talentos que nos han sido confiados, son tambi\u00e9n grandes&#8230; de ellos se nos pedir\u00e1 cuenta.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfno podemos decir nosotras tambi\u00e9n, como San Pablo, esa frase que podr\u00eda ser el resumen de nuestra vida, al mismo tiempo que del plan de Dios: \u00abHe sido alcanzado por Cristo\u00bb?<\/p>\n<p>Este es el m\u00e1s grande de todos los dones que hemos recibido. Cristo nos ha escogido para El mucho antes de nuestro nacimiento. Dios lo hab\u00eda preparado todo en todos sus detalles: pa\u00eds, familia, padres, educaci\u00f3n, circunstancias, \u00a1tantas cosas! Todo se ha ido sucediendo, el m\u00e1s peque\u00f1o acontecimiento ha sido querido y dispuesto por D\u00edos para que fu\u00e9semos exactamente como El nos quer\u00eda, para que pudi\u00e9semos encontrarle, ir a El.<\/p>\n<p>\u00bfLlegaremos a comprender nunca suficientemente lo que es la gracia del Bautismo, recibida antes de la edad de la raz\u00f3n? Esa infusi\u00f3n en nosotras del Esp\u00edritu Santo, de la Fe, la Esperanza, la Caridad; esa relaci\u00f3n \u00edntima establecida con Dios aun antes de que fu\u00e9ramos conscientes de ella, que empezaba a moldear nuestros reflejos \u00edntimos, nuestra personalidad. Pertenec\u00edamos a Dios antes de quererlo personalmente&#8230;<\/p>\n<p>En el silencio de la oraci\u00f3n, podemos ir recorriendo las etapas de nuestra vida espiritual, todo lo que, fuera del alcance de lo externo, es un secreto entre Dios y nosotras: esfuerzos, oscuridades, tentaciones, luchas, victorias. Y a cada vez, en todas esas circunstancias felices o tristes, la presencia de Dios en nosotras y, al fin, su gracia victoriosa.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, esa gracia de las gracias que nos ha permitido responder a su llamada, que nos ha consagrado a El. En toda verdad, como en toda humildad, podemos decir: \u00abEs el Se\u00f1or quien lo ha hecho. Sea por siempre su Nombre bendito\u00bb.<\/p>\n<p>Pero la voluntad de Dios sobre nosotras no se ha detenido en el d\u00eda de nuestra vocaci\u00f3n: se ha ido haciendo m\u00e1s exigente cada d\u00eda <em>y <\/em>no se detendr\u00e1 sino en el umbral de la eternidad. Cristo debe crecer en nosotras <em>y <\/em>por nosotras, hasta alcanzar su estatura perfecta. Todos nuestros deberes, todas las previsiones de nuestra vida, podr\u00edamos resumirlos en esta \u00fanica frase: \u00abQue El crezca y yo meng\u00fce\u00bb. Ah\u00ed est\u00e1 lo esencial, esencial sobre todo para nosotras, Hermanas Sirvientes.<\/p>\n<p>El gran trabajo de los ejercicios, lo principal, consiste precisamente, en ver, examinar, en qu\u00e9 punto nos hallamos de ese crecimiento de Cristo en nosotras. Si El reina en nuestra alma, en cada una de nuestras compa\u00f1eras. Si le servimos realmente en los Pobres; si, generosamente, d\u00eda por d\u00eda tratamos de vivir para El. \u00bfEs verdaderamente Cristo el centro de nuestra existencia? \u00bfLa raz\u00f3n de ser de nuestra acci\u00f3n? \u00bfAqu\u00e9l en torno a quien todo va ordenado? \u00bfA quien todo se dirige? \u00bfHemos tenido, en el transcurso de este a\u00f1o, conciencia de vivir de su divina Presencia en nosotras, en nuestros aciertos o nuestros fracasos? \u00bfSabemos que en nosotras, Hermanas Sirvientes, su Presencia es m\u00e1s fuerte? \u00bfQue se ve acompa\u00f1ada por la promesa del Evangelio: \u00abQuien os escucha, me escucha; quien os desprecia, me desprecia?\u00bb Hermanas, empiecen estos Ejercicios <em>y <\/em>su trabajo de penitencia, con la fortaleza que les comunica esta divina Presencia.<\/p>\n<h2><em>Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n (1966-2)<\/em><\/h2>\n<p>Han entrado ustedes hoy, Hermanas, en lo que podr\u00edamos llamar la parte purgativa de los Ejercicios, el tiempo durante el que debemos interrogarnos, sondear nuestra convivencia, preguntarnos c\u00f3mo vamos con el Se\u00f1or. Estas jornadas son jornadas austeras, porque no se trata de halagarnos, de ilusionamos, sino de vernos tal y como Dios nos ve <em>y <\/em>como, en el \u00faltimo d\u00eda, en la primera entrevista que tengamos con El, nos veremos en El.<\/p>\n<p>Se trata, en realidad, de descubrir lo que se opone a la venida del Se\u00f1or, a la invasi\u00f3n de nuestra alma por Cristo. \u00bfPor qu\u00e9 hacernos esta pregunta? \u00bfPor qu\u00e9? Despu\u00e9s de haber deseado tanto entregamos a Dios, despu\u00e9s de haber concebido tan gran deseo del don absoluto, \u00bfpor qu\u00e9 no somos, de verdad, del todo suyas? \u00bfPor qu\u00e9 se da en nosotras tanta suficiencia? \u00a1C\u00f3mo tenemos que guardarnos de ella! Pidamos al Se\u00f1or la gracia de no sentirnos nunca satisfechas de nosotras mismas, de no detenernos jam\u00e1s en el camino que nos lleva hasta El, antes de haber alcanzado el d\u00eda que El solo conoce y que El ha fijado para el encuentro definitivo y eterno.<\/p>\n<h2><em>Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n (1966-3)<\/em><\/h2>\n<p>Nuestra vocaci\u00f3n de Hijas de la Caridad se caracteriza de manera muy sencilla: es el amor de Cristo en el Pobre. Cristo nos espera en el Pobre. Y si queremos realizar nuestro propio equilibrio religioso y ayudar a nuestras compa\u00f1eras a que ellas mismas realicen la unidad de su vida, tenemos que meditar sobre todo el misterio del Pobre: misterio de Cristo. Ah\u00ed est\u00e1 el verdadero centro de nuestra vida&#8230; y la clave de todos nuestros problemas.<\/p>\n<p>Cristo en nosotras&#8230; tenemos que darlo. Cristo en los Pobres&#8230; tenemos que servirle, y descubrirle. Es una ense\u00f1anza relativamente f\u00e1cil de comprender por la inteligencia. Los Ap\u00f3stoles, cuando Cristo les ense\u00f1aba, le comprend\u00edan intelectualmente, pero esas ense\u00f1anzas no se hab\u00edan hecho todav\u00eda vida en ellos. Para que llegase a ser as\u00ed, fue precisa la infusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. A nosotras nos pasa lo mismo: nos hace falta la ayuda del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Aprovechemos estos Ejercicios que tienen lugar durante la novena preparatoria a Pentecost\u00e9s, para pedir especialmente el Esp\u00edritu de Amor, que ser\u00e1 el que nos haga descubrir toda la dimensi\u00f3n del misterio del Cristo total.<\/p>\n<p>Tenemos que orar. Tenemos que implorar, con Mar\u00eda, la venida del Esp\u00edritu Santo. Lo primero, para que sepamos ver a los Pobres y adivinar sus verdaderas necesidades: lo que tan bien hicieron nuestros Santos Fundadores. Vieron a los Pobres, captaron sus miserias, su necesidad del momento, y respondieron a esas necesidades presentes.<\/p>\n<p>Nosotras tambi\u00e9n miremos a los Pobres&#8230; a los Pobres de hoy. Quiz\u00e1 hay menos miserias materiales, pero hay muchas miserias espirituales; hay, sobre todo, en los Pobres de hoy una conciencia agudizada de lo que les separa de aquellos que han sido m\u00e1s favorecidos&#8230; porque todos los medios extendidos por el mundo: prensa, televisi\u00f3n, facilidad de contactos, les hacen ver m\u00e1s, se dan mayor cuenta del abismo que les separa de esas clases sociales&#8230;<\/p>\n<p>Tratemos de mirarlos como son, busquemos la forma de servirles. Empezando por hacer lo m\u00e1s perfectamente posible aquello que hacemos por ellos: perfectas educadoras, perfectas enfermeras, etc. Ya en esto hay un testimonio&#8230; en la perfecci\u00f3n de nuestras t\u00e9cnicas. La perfecci\u00f3n de nuestros actos de caridad es ya una alabanza, un homenaje a la perfecci\u00f3n de Dios. Y nuestros pobres son muy sensibles a ello, m\u00e1s de lo que creemos.<\/p>\n<p>Estar totalmente disponibles a sus necesidades&#8230; No son ellos los que tienen que adaptarse a nosotras, sino nosotras las que tenemos que adaptarnos a ellos. Y si el servicio de los pobres exige ciertos cambios en nuestras costumbres u horarios, no vacilemos en molestarnos, en imponernos lo que sea necesario para estar completamente disponibles.<\/p>\n<p>Disponibles tambi\u00e9n cuando se trate de una urgencia&#8230; de algo no previsto&#8230; de algo que nos saca de nuestra instalaci\u00f3n o que trastorna nuestros planes. Evidentemente, con prudencia y dentro de la obediencia. Disponibles a su manera de ser y de vivir. Sin duda, tenemos que ayudarles a que se afinen, ejercer con ellos una acci\u00f3n educadora, pero no nos empe\u00f1emos en hacerles cambiar de ambiente&#8230; de clase social Pong\u00e1monos a su nivel. Seamos tan sencillas, tan cercanas, que los m\u00e1s sencillos y r\u00fasticos de entre ellos se encuentren a gusto con nosotras, no sientan la diferencia de clase social. Por supuesto, esto no excluye la dignidiad religiosa que ha de preservamos de toda vulgaridad. Pero hablemos un lenguaje tan sencillo como el de ellos. Evitemos las palabras resonantes. Acerquemos nuestra vida a la que ellos llevan. Tienen que vemos semejantes a ellos. Tenemos que reflexionar a fondo sobre esto. Que las gentes para las que trabajamos reconozcan en nosotras su manera de vivir. Que nuestras costumbres de vida f\u00e1cil no les choquen, no les hieran, por estar m\u00e1s cercanas a la riqueza que a la pobreza.<\/p>\n<p>Es posible que esto nos pida renunciar a ciertas comodidades. Tengamos el valor de hacerlo. \u00bfC\u00f3mo nuestros pobres actuales, m\u00e1s pobres de Dios que de dinero, podr\u00edan sentirse m\u00e1s cerca de Cristo si nosotras, que pertenecemos a Cristo, nos present\u00e1semos ante ellos bajo el signo de la posesi\u00f3n y de la autoridad?<\/p>\n<p>Nuestros hermanos los Pobres esperan de nosotras el don m\u00e1s precioso: el de la Fe en Cristo. Tenemos que determinarnos a vivir de tal suerte que ellos puedan, en nosotras, ver el rostro de Cristo. \u00abHacer a Dios presente a los Pobres, nos dec\u00eda Pablo VI el a\u00f1o pasado, es un testimonio excelente, es vuestra fidelidad esencial\u00bb. Que puedan reconocerle en nosotras, a trav\u00e9s de nuestra pobreza, de nuestra caridad mutua: ese es nuestro verdadero y m\u00e1s profundo servicio a los Pobres.<\/p>\n<h2><em>Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n (1966-4)<\/em><\/h2>\n<p>Estos Ejercicios, Hermanas, no son sino una larga meditaci\u00f3n sobre su estado de Hermanas Sirvientes, sobre lo que son ustedes delante de Dios. Primero, se han considerado de nuevo en su vocaci\u00f3n, que podr\u00edamos llamar la vocaci\u00f3n de base, la que hace de ustedes Hijas de la Caridad, siervas de los Pobres, Hijas del Amor de Dios. Despu\u00e9s, lo han hecho en cuanto a su vocaci\u00f3n segunda, la que las ha puesto al servicio de sus Hermanas y de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Muchos y muy preciosos talentos han sido confiados a su custodia. Puede ser que el primer movimiento de las oraciones de hoy haya sido un acto de adoraci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias. Hoy se les ofrec\u00eda la ocasi\u00f3n de abrir los ojos hacia los tesoros a ustedes confiados, hacia los talentos que el Se\u00f1or les ha pedido que custodiaran: las Hermanas, los Pobres, las Santas Reglas, el esp\u00edritu&#8230; \u00a1Cu\u00e1ntas acciones de gracias tienen que dar por tanta riqueza regalada a la Compa\u00f1\u00eda, a la Iglesia, a su casa, a su Provincia, a ustedes mismas, dentro de los l\u00edmites de su responsabilidad.<\/p>\n<p>La primera de sus responsabilidades la constituyen las Hermanas, es la que predomina sobre todas las dem\u00e1s. La Hermana Sirviente debe llevarlas constantemente, debe llevar a sus compa\u00f1eras en su pensamiento, su coraz\u00f3n, su alma, su oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como Hermanas Sirvientes, estamos en cierto modo consagradas a nuestras compa\u00f1eras. Son para nosotras el m\u00e1s pr\u00f3ximo de nuestros pr\u00f3jimos, la encarnaci\u00f3n m\u00e1s real de Cristo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las Santas Reglas son un talento precioso, que tenemos que conservar y hacerlo producir. No basta con conocerlas, hay que observarlas y hacerlas observar. Para ello, hay que empezar por amarlas, penetrar en su sentido profundo, en la finalidad para la que fueron escritas. No crearnos que podemos mantenernos en el esp\u00edritu de la vocaci\u00f3n si descuidamos las Reglas&#8230; que no existen sino para preservar y garantizar el esp\u00edritu. Cada punto de Regla tiene enormes repercusiones espirituales.<\/p>\n<p>De vez en cuando, al releer las Reglas, las observancias que podr\u00edamos llamar: disciplinares&#8230; antes de aplicarnos a considerar la letra, tendr\u00edamos, al contrario, que tratar de penetrar el esp\u00edritu con el que esos reglamentos externos se establecieron. As\u00ed es c\u00f3mo podr\u00edamos volver a considerar el acto de pedimos perd\u00f3n, los ejercicios de piedad, cualesquiera que sean, las comidas, los recreos que anudan los lazos de la vida com\u00fan y fraterna.<\/p>\n<p>Si la Hermana Sirviente deja pasar, que se descuiden esas cosas, de las que, consider\u00e1ndolas separadamente, puede pensarse que tienen muy poca importancia, deja tambi\u00e9n salir de su casa el esp\u00edritu de la Compa\u00f1\u00eda. Tratemos de penetrar el alcance profundo de todos nuestros usos, de todas nuestras reglas y de ayudar a nuestras compa\u00f1eras a que lo hagan tambi\u00e9n, vivific\u00e1ndolos con una intenci\u00f3n l\u00facida.<\/p>\n<p>Del esp\u00edritu de San Vicente y de nuestra Santa Madre, nacieron esas pr\u00e1cticas de Comunidad&#8230; De su caridad, de su humildad, de su voluntad decidida de llevar a sus hijas a Dios, surgieron, una tras otra, cada una de las prescripciones de nuestras Santas Reglas&#8230; probadas, experimentadas durante 25 a\u00f1os antes de ser promulgadas.<\/p>\n<p>No digamos, como ya se ha dicho, \u00abla repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, la conferencia, son ejercicios de rutina, de los que no se saca nada\u00bb. Pues, al decir esto, Hermanas, es a nosotras a quienes acusamos y no a esas pr\u00e1cticas que han santificado a tantas generaciones. Nacieron del amor de nuestros Santos Fundadores. En realidad, es nuestra tibieza, nuestra falta de valent\u00eda, las que amenazan con neutralizarlas.<\/p>\n<p>A nosotras, Hermanas Sirvientes, nos corresponde vivificar todo ello con el verdadero esp\u00edritu de Dios y de San Vicente, no admitir que pierdan sabor pr\u00e1cticas tan santas y evang\u00e9licas. Tenemos que reflexionar, junto con nuestras compa\u00f1eras, en su sentido profundo, en su alcance, en el esfuerzo personal que cada una de nosotras debe hacer para practicarlas en la verdad; que no se reduz &#8216;can a gestos meramente externos. Tratemos de ayudar a nuestras compa\u00f1eras a que descubran la pureza evang\u00e9lica de estos usos, a que los practiquen con perfecta sinceridad, y veremos entonces c\u00f3mo, poco a poco, va creciendo, expansion\u00e1ndose el esp\u00edritu de humildad, de humildad verdadera que es el nuestro.<\/p>\n<p>Para ello, es preciso que, ante todo, sepamos vivir nosotras mismas en esa humildad y esa sencillez, pidiendo al Se\u00f1or la misma gracia para toda la casa.<\/p>\n<h2><em>Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n(1966-5)<\/em><\/h2>\n<p>Llega el fin de sus Ejercicios, Hermanas, y me parece que estos \u00faltimos d\u00edas deben estar se\u00f1alados por una reflexi\u00f3n sobre nuestra consagraci\u00f3n a Dios, por una renovaci\u00f3n \u00edntima, en el silencio y la oraci\u00f3n, del don sin reserva que le han hecho de su persona.<\/p>\n<p>Sin duda, al ser Hermanas Sirvientes, en esta reflexi\u00f3n no pueden dejar de tener en cuenta la dimensi\u00f3n comunitaria de su entrega. Pen\u00e9trense de ese sentimiento, y, en la misa de ma\u00f1ana, presenten al Se\u00f1or la ofrenda de las almas consagradas que ha confiado a su cuidado, sus compa\u00f1eras&#8230; Entr\u00e9guense de nuevo a Dios, prometi\u00e9ndole trabajar por conservar en una gran fidelidad la peque\u00f1a comunidad que tienen a su cargo.<\/p>\n<p>La fidelidad es la m\u00e1s bella de las acciones de gracia. Es el testimonio m\u00e1s evidente que podemos ofrecer a D\u00edos. Si somos fieles, si mantenemos, a lo largo de nuestra vida, y renovamos sin cesar con alegr\u00eda nuestra ofrenda al Se\u00f1or, reconocemos y declaramos, en cierto modo, ante los Angeles y los hombres, que es bueno servir al Se\u00f1or, que no nos ha decepcionado, que somos felices en su servicio, que El es el \u00fanico digno de ser amado, escogido, preferido por encima de todo, que su Amor nos ha acompa\u00f1ado y sostenido en todas las circunstancias de nuestra vida. Y \u00bfno es cierto todo esto, Hermanas?<\/p>\n<p>\u00bfEs que cada una de nosotras, echando una mirada atr\u00e1s, no puede decirse en la alegr\u00eda de su coraz\u00f3n: \u00abMi Se\u00f1or no me ha abandonado\u00bb, aun cuando hayamos pasado por momentos duros, aun cuando no hayamos sentido su presencia, aun cuando nos haya costado comprender el por qu\u00e9, con tal y tal pena, probaba nuestro amor. En aquellas circunstancias, como siempre, pudimos descubrirle con los ojos de la fe. Su gracia nos llev\u00f3 a aceptar su voluntad con una total esperanza; nos hizo comprender que en la prueba es donde se purifica y enciende la Caridad.<\/p>\n<p>Ahora nos queda dirigir una mirada hacia el porvenir, sin turbaci\u00f3n y sin temor, porque bien sabemos en Quien nos hemos confiado. No conocemos ese porvenir, pero sabemos que ser\u00e1 no ya como lo deseamos, sino como Dios nos lo prepara, y sin conocerlo, aceptamos de antemano todo lo que El nos reserva. Tal es la perfecci\u00f3n del voto de obediencia y tambi\u00e9n la perfecci\u00f3n de la virtud de la Esperanza.<\/p>\n<p>En estos \u00faltimos d\u00edas de Ejercicios, ofrezcamos nuestras vidas a Cristo para que haga de ellas la materia de su sacrificio redentor&#8230; Sin ponerle condiciones. Recojamos, para ofrec\u00e9rselas con las nuestras, el conjunto magn\u00edfico de las ofrendas de toda la Compa\u00f1\u00eda que cada d\u00eda sube hasta El.<\/p>\n<p>Cuando en esp\u00edritu recorremos la Compa\u00f1\u00eda, evaluamos lo que ello representa: nuestras Hermanas de las Provincias en peligro, VietNam, Congo, Santo Domingo, Cuba&#8230; nuestras Hermanas her\u00f3icamente fieles de la Iglesia del silencio, China, Europa Central&#8230;; nuestras Hermanas sobrecargadas de trabajo al servicio de los Pobres&#8230; las que sufren tentaci\u00f3n&#8230; las que no ven claro&#8230; Las que trabajan en el silencio, la oscuridad, las que soportan fracasos&#8230; Cada una en su vida de todos los d\u00edas, con su cruz personal y su llamada particular.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de todo esto, se realiza nuestra consagraci\u00f3n, porque en el seno de la Iglesia, en el seno de la Compa\u00f1\u00eda, Dios ha fijado a cada una de nosotras un puesto \u00fanico, personal, la ha llamado a un nivel de uni\u00f3n y amor que s\u00f3lo El conoce.<\/p>\n<p>Que cada una de nosotras considere en lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n si responde constante y fielmente a esa llamada, si sabe descubrirla en la Fe, si responde a ella en la Esperanza.<\/p>\n<p>Una buena Hija de la Caridad que muri\u00f3 aqu\u00ed mismo, en la Casa Madre el a\u00f1o pasado, dec\u00eda en sus \u00faltimos momentos: \u00abEl Se\u00f1or me ha amado mucho, y yo he hecho lo que he podido por amarle tambi\u00e9n&#8230; no me ha faltado la fe y se me hace larga la espera para ir a ver lo que he cre\u00eddo&#8230;\u00bb \u00a1Es magn\u00edfico! \u00a1Poder decir esto el \u00faltimo d\u00eda de la vida! \u00a1Que a todas nos suceda as\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 espl\u00e9ndida vida interior, en su perfecta sencillez, revelan tales palabras!<\/p>\n<p>Hoy tenemos, cada una, que reavivar y renovar ~estro deseo, nuestra voluntad firme de vivir en plenitud nuestra consagraci\u00f3n a Dios con esa nota de sencillez.<\/p>\n<p>Permanecer sencillamente desprovistas de todo bien personal, por lo menos en cuanto al derecho de disponer de ellos; no apropi\u00e1ndonos en esp\u00edritu los tesoros que se nos han confiado; conscientes de nuestra impotencia, de nuestra pobreza interior, comprendiendo que todo, en cuanto al alma y en cuanto al cuerpo, nos viene de Dios&#8230; Tal es la verdadera actitud de pobreza.<\/p>\n<p>Aceptar la soledad del coraz\u00f3n&#8230; la ausencia de toda atadura humana, particular o consentida, para que el Amor de Cristo sea el que colme nuestra espera y se comunique, a trav\u00e9s de nosotras, a los dem\u00e1s&#8230; En esto consiste la castidad.<\/p>\n<p>Hacer nuestra, sin reservas, de todo coraz\u00f3n, la voluntad de Dios manifestada por los Superiores y las Santas Reglas&#8230; sabiendo que el hombre obediente cantar\u00e1 victoria, es decir, la victoria, en \u00e9l, de la gracia prometida a la obediencia, la victoria de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la plenitud de nuestra vida consagrada, la fidelidad a la pobreza, a la castidad, a la obediencia vivida en la fe y la esperanza, fidelidad que vaciar\u00e1 poco a poco nuestro coraz\u00f3n de nosotras mismas y lo dejar\u00e1 libre para que lo llene la Caridad, el Amor de Dios y de nuestros hermanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hermanas, los Ejercicios anuales son, en cierto modo, para nuestro a\u00f1o lo que la oraci\u00f3n es para nuestra jornada: el tiempo fuerte durante el que nos esforzamos por encontrar a D\u00edos, durante el que nos &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":393749,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[273],"tags":[147],"class_list":["post-39182","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-susana-guillemin","tag-santo-domingo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hermanas, los Ejercicios anuales son, en cierto modo, para nuestro a\u00f1o lo que la oraci\u00f3n es para nuestra jornada: el tiempo fuerte durante el que nos esforzamos por encontrar a D\u00edos, durante el que nos ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-09-26T06:10:57+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966\",\"datePublished\":\"2020-09-26T06:10:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\"},\"wordCount\":3680,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Santo Domingo\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Susana Guillemin\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\",\"name\":\"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2020-09-26T06:10:57+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos","og_description":"Hermanas, los Ejercicios anuales son, en cierto modo, para nuestro a\u00f1o lo que la oraci\u00f3n es para nuestra jornada: el tiempo fuerte durante el que nos esforzamos por encontrar a D\u00edos, durante el que nos ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2020-09-26T06:10:57+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966","datePublished":"2020-09-26T06:10:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/"},"wordCount":3680,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Santo Domingo"],"articleSection":["Escritos de Susana Guillemin"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/","name":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2020-09-26T06:10:57+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n 1966"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-abY","jetpack-related-posts":[{"id":42200,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-14-de-octubre-de-1958\/","url_meta":{"origin":39182,"position":0},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 14 de octubre de 1958","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/02\/2021","format":false,"excerpt":"La Fe nos ense\u00f1a que Dios est\u00e1 presente en nosotras. Esa pr\u00e1ct\u00edca de \"la presencia de Dios\", tan querida para San Vicente, es el sentimiento de la presencia divina en nuestra alma. La presencia de Dios debe penetrarnos por completo, darnos la certeza absoluta de que obramos de continuo bajo\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":42212,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-10-de-marzo-de-1960\/","url_meta":{"origin":39182,"position":1},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 10 de marzo de 1960","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/06\/2011","format":false,"excerpt":"Susana Guillemin, H.C. Siempre estamos en peligro de tentaci\u00f3n y no s\u00f3lo a causa de nuestra debilidad, sino porque tal es la cond\u00edci\u00f3n normal de todo ser que vive en este mundo. En reAlidad, Dios espera de nosotros una prueba \u2014y espera que se la demos a lo largo de\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":42217,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-18-de-julio-de-1962\/","url_meta":{"origin":39182,"position":2},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 18 de julio de 1962","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"30\/06\/2011","format":false,"excerpt":"Susana Guillemin, H.C. A las Hermanas que van a emitir los Votos por primera vez El acto de humildad que acaban ustedes de hacer, Hermanas, es el \u00faltimo y meritorio esfuerzo de purificaci\u00f3n, la \u00faltima preparaci\u00f3n antes de la consagraci\u00f3n que de ustedes mismas van a hacer ma\u00f1ana a Dios,\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":42215,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-21-de-agosto-de-1960\/","url_meta":{"origin":39182,"position":3},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 21 de agosto de 1960","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/06\/2011","format":false,"excerpt":"Susana Guillemin, H.C. La devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen que existe en la Compa\u00f1\u00eda desde su nacimiento, es fruto de la oraci\u00f3n de Santa Luisa, penetrada de los dones del Esp\u00edritu Santo. \u00bfC\u00f3mo podremos, a imitaci\u00f3n suya, comprender e imitar mejor a la Sant\u00edsima Virgen? Dediquemos a ello varias de\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":41744,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-18-de-junio-de-1958\/","url_meta":{"origin":39182,"position":4},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 18 de junio de 1958","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/02\/2021","format":false,"excerpt":"Susana Guillemin, H.C.\"Que nuestra paciencia est\u00e9 en consonancia con la de Dios\". La paciencia es fortaleza para sufrir, para soportar, es el h\u00e1bito de aceptar la situaci\u00f3n en que nos encontramos. La finalidad que nos proponemos es llegar a ser perfectos para la otra vida. Esta de ac\u00e1 abajo est\u00e1\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":42214,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/susana-guillemin-repeticion-de-oracion-22-de-junio-de-1960\/","url_meta":{"origin":39182,"position":5},"title":"Susana Guillemin: Repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, 22 de junio de 1960","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/06\/2011","format":false,"excerpt":"Susana Guillemin, H.C. La mayor\u00eda de los que contemplan la vida de las almas consagradas, las compadecen, porque se las imaginan desprovistas de afecto \u2014solas\u2014 y les atribuyen un coraz\u00f3n. seco. La aparente soledad, el desprendimiento son, sin embargo, la condici\u00f3n necesaria para poseer en nosotras esa Presencia Divina. La\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Susana Guillemin\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Susana Guillemin","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-susana-guillemin\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-guillemin.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39182"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":403062,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39182\/revisions\/403062"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/393749"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}