{"id":39095,"date":"2020-12-24T08:55:29","date_gmt":"2020-12-24T07:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/06\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/"},"modified":"2020-11-11T18:51:15","modified_gmt":"2020-11-11T17:51:15","slug":"vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/","title":{"rendered":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7"},"content":{"rendered":"<p><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La oraci\u00f3n viene a ser como un man\u00e1 precioso que Dios ha dado a sus fieles para conservar y perfeccionar la vida de sus almas; y como un roc\u00edo celestial para hacer germinar y crecer en sus corazones toda suerte de virtudes. No hay de qu\u00e9 asombrarse si el Sr. Vicente ha hecho siempre un aprecio tan grande de este santo acto piadoso y una tan gran consideraci\u00f3n en practicarlo y en hacerlo practicar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En primer lugar, nunca faltaba por las ma\u00f1anas en dedicar una hora a la oraci\u00f3n mental, por muchos asuntos que le surgieran y cualquiera que fuese el lugar donde se hallara, d\u00e1ndole preferencia sobre cualquier buena obra que no fuera obligatoria o necesaria. Eso era para consagrar a Dios las primicias de la jornada y para prepararse a pasar santamente el resto del d\u00eda. La hac\u00eda en la iglesia con toda la Comunidad, y a veces, no pudiendo contener todos los sentimientos que le inspiraba el Esp\u00edritu Santo, se le o\u00eda lanzar fervorosamente impulsos de su amor a Dios, y sus suspiros infund\u00edan devoci\u00f3n a los m\u00e1s tibios. El introdujo en su Congregaci\u00f3n el uso de esta santa pr\u00e1ctica y quer\u00eda que todos los d\u00edas cada uno de los suyos la usara. Dec\u00eda que tambi\u00e9n los m\u00e1s enfermos la pod\u00edan realizar sin molestias, usando el m\u00e9todo que \u00e9l les ense\u00f1aba, a saber, el de dejarse llevar por los afectos de la voluntad m\u00e1s que por la aplicaci\u00f3n del entendimiento, manteni\u00e9ndose tranquilamente en la presencia de Dios y formando actos repetidos de resignaci\u00f3n, conformidad con la voluntad divina, contrici\u00f3n de sus pecados, paciencia, confianza en la Bondad divina, agradecimiento por los favores recibidos, de amor de Dios y otros semejantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la oraci\u00f3n mandada por la Regla, hac\u00eda otras por el d\u00eda y de noche, seg\u00fan el tiempo disponible; por m\u00e1s que a \u00e9stas prefer\u00eda las ocupaciones de su cargo y el servicio del pr\u00f3jimo, pues se consideraba como un hombre que no era para s\u00ed, y que no pod\u00eda disponer de otra manera del tiempo, ni de su persona, sino seg\u00fan los deberes del estado al que Dios lo hab\u00eda llamado, que le obligaba, adem\u00e1s de cuidarse de su propia perfecci\u00f3n, a consagrarse al servicio de la Iglesia y a trabajar en la santificaci\u00f3n de las almas. Sin embargo, reconoc\u00eda que no pod\u00eda progresar en ese servicio ni en ese trabajo, salvo con la ayuda de las gracias recibidas en la oraci\u00f3n. En cuanto hallaba alg\u00fan peque\u00f1o espacio libre en sus trabajos, o alguna interrupci\u00f3n en su sue\u00f1o, recurr\u00eda cuanto antes a ese santo ejercicio.<\/p>\n<p>Ten\u00eda adem\u00e1s la devoci\u00f3n especial de hacer sus oraciones vocales en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento; all\u00ed permanec\u00eda tan recogido y con una postura tan devota, que todos los que lo ve\u00edan quedaban muy edificados.<\/p>\n<p>Los Maestros de la Vida espiritual distinguen com\u00fanmente dos clases de oraci\u00f3n. (Aqu\u00ed nos referiremos a la que se hace mentalmente y solamente con la operaci\u00f3n del esp\u00edritu). Una, que llaman ordinaria, y a la que pueden dedicarse todos, y que se hace a base de consideraciones, afectos y resoluciones. La otra es m\u00e1s secreta, m\u00e1s \u00edntima y m\u00e1s sublime: a \u00e9sta Dios eleva a los que Le place y cuando Le place; y esta clase de oraci\u00f3n depende m\u00e1s bien de la operaci\u00f3n particular del Esp\u00edritu Santo, que no de toda la habilidad y de todos los esfuerzos del esp\u00edritu humano. No se ha podido descubrir cu\u00e1l era la oraci\u00f3n del Sr. Vicente: si la ordinaria o la extraordinaria; su humildad le hizo mantener ocultos los dones que recib\u00eda de Dios, siempre que le fue posible. Pero cualquiera de las dos, que haya sido en concreto, podemos decir en general que fue seguramente muy perfecta, como se puede inferir razonablemente de la excelente preparaci\u00f3n que llevaba a ella y de los grandes frutos que sacaba. Esas son las dos se\u00f1ales por las cuales \u00e9l cre\u00eda que se pod\u00eda juzgar con toda seguridad de la cualidades y de la perfecci\u00f3n del ejercicio de la oraci\u00f3n; porque, aunque respetaba mucho las opiniones de algunos autores modernos en lo que toca a las excelencias de esta forma de oraci\u00f3n extraordinaria que han tratado en sus libros, y aunque confesara que las formas de portarse Dios en algunas almas selectas son admirables y sus caminos incomprensibles, con todo, segu\u00eda la norma del Santo Ap\u00f3stol, de no creer f\u00e1cilmente a toda clase de esp\u00edritus, sino de probar bien los esp\u00edritus, si son de Dios. Hab\u00eda aprendido adem\u00e1s por s\u00ed mismo que Satan\u00e1s se transforma frecuentemente en \u00e1ngel de luz, y que enga\u00f1a tanto por apariencias especiosas, como por malas sugestiones. Y su larga experiencia en la direcci\u00f3n de las almas le ha hecho decir en alguna ocasi\u00f3n a personas de confianza, que hab\u00eda unas formas de oraci\u00f3n que parec\u00edan muy elevadas y muy perfectas, que sin embargo sonaban a falso. Por eso mismo, aconsejaba ordinariamente que se siguiera la v\u00eda m\u00e1s humilde y la m\u00e1s baja como la m\u00e1s segura, hasta que Dios mismo nos haga cambiar de camino y nos ponga en otro sendero, que est\u00e9 iluminado con su luz, para hacernos despu\u00e9s, como dice la Escritura, llegar al d\u00eda perfecto. Pero cre\u00eda que era necesario que fuera Dios quien hiciera ese cambio; y consideraba una gran temeridad y una especie de presunci\u00f3n, y hasta ilusi\u00f3n, querer por propia iniciativa salir del camino ordinario e introducirse en una v\u00eda desconocida con el pretexto de llegar a una perfecci\u00f3n mayor. Porque la perfecci\u00f3n no consiste en la forma de oraci\u00f3n que se puede seguir, sino en la caridad, la cual puede ser m\u00e1s grande y m\u00e1s ferviente en un alma que haga la oraci\u00f3n por la v\u00eda ordinaria, que en otra que, jact\u00e1ndose de lo que ella piensa ser una manera de oraci\u00f3n m\u00e1s elevada, descuidara trabajar en la correcci\u00f3n de sus vicios y en la adquisici\u00f3n de las virtudes que le son necesarias, y quiz\u00e1 se estanque toda su vida en varias imperfecciones notables.<\/p>\n<p>Quer\u00eda, pues, que se juzgase de la perfecci\u00f3n y de la bondad de la oraci\u00f3n por las disposiciones que se llevaran a ella y por los frutos que se recogieran. En cuanto a las disposiciones dec\u00eda que: <em>\u00ab\u00e9l no conoc\u00eda mejores que la humildad, el reconocimiento de la propia nada ante Dios, la mortificaci\u00f3n de las pasiones y de los movimientos desordenados de la naturaleza, el recogimiento interior, la rectitud y sencillez de coraz\u00f3n, la atenci\u00f3n a la presencia de Dios, la dependencia entera de sus designios y las aspiraciones frecuentes dirigidas a su Bondad\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Pero si exhortaba a los dem\u00e1s a ponerse en esas santas disposiciones, \u00e9l se ejercitaba a\u00fan m\u00e1s, preparando as\u00ed continuamente su alma para recibir abundantemente en la oraci\u00f3n las luces y las gracias que Dios derramaba a manos llenas. En cuanto a los frutos que recog\u00eda en la oraci\u00f3n, aunque los principales y m\u00e1s excelentes nos sean desconocidos (su humildad nos los ha cubierto con el velo del silencio), con todo, no ha podido controlarse de tal forma, que alguna vez no haya aparecido, cual otro Mois\u00e9s, si no enteramente luminoso, s\u00ed, al menos, ardiente de fervor y de amor, al salir de las comunicaciones tenidas con su Divina Majestad; y se pod\u00eda juzgar f\u00e1cilmente por las palabras que profer\u00eda de la abundancia de su coraz\u00f3n, al salir de ese santo ejercicio, cu\u00e1les hab\u00edan sido los efectos producidos en su alma. Pero adem\u00e1s de eso, podemos afirmar ciertamente, que todos los actos de virtud practicados a lo largo de su vida, su humildad, su paciencia, su mortificaci\u00f3n, su caridad, y, generalmente, todo lo que hizo por la gloria y para el servicio de Dios fueron frutos de su oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como conoc\u00eda por propia experiencia cu\u00e1n provechoso y saludable era el santo ejercicio de la oraci\u00f3n mental para progresar en la Vida espiritual y para perfeccionarse en toda clase de virtudes, sent\u00eda tambi\u00e9n una delicadeza muy especial para llevar a los dem\u00e1s a ella: eso era lo que recomendaba y hac\u00eda recomendar con m\u00e1s insistencia durante los Ejercicios de la Ordenaci\u00f3n a los que se preparaban para recibir ese gran sacramento, pues estaba persuadido que no podr\u00edan nunca ir bien, si no eran hombres de oraci\u00f3n. Eso era tambi\u00e9n lo que hac\u00eda practicar con exactitud a los que ven\u00edan a hacer los Ejercicios Espirituales en San L\u00e1zaro, pensando que uno de los frutos principales que deb\u00edan conseguirse, era formarse bien en la oraci\u00f3n mental, y tomar una resoluci\u00f3n firme de hacerla fielmente cada d\u00eda. Eso era lo que inculcaba, en diferentes ocasiones, en las Conferencias de los Eclesi\u00e1sticos; eso era lo que inspiraba a las Damas de la Caridad en sus reuniones; eso era, finalmente, lo que recomendaba muy particularmente y con mucha eficacia a los de su Congregaci\u00f3n, porque quer\u00eda que los Misioneros fueran hombres de oraci\u00f3n, tanto para su propia utilidad espiritual, como para ser capaces de elevar y dirigir a ella a los dem\u00e1s. Y siempre manifest\u00f3 que deseaba con ardor que hicieran progresos en ese santo ejercicio: <em>\u00abDadme un hombre de oraci\u00f3n y ser\u00e1 capaz de todo. Podr\u00e1 decir con el Santo Ap\u00f3stol: \u00abTodo lo puedo en Aquel que me sostiene y me conforta\u00bb. A\u00f1ad\u00eda que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n durar\u00e1 mientras se practique en ella fielmente el ejercicio de la oraci\u00f3n, porque la oraci\u00f3n es como un reducto inexpugnable, que pondr\u00e1 todos los Misioneros al abrigo de cualquier clase de ataques; es un arsenal m\u00edstico, o como la torre de David, que les proporcionar\u00e1 toda clase de armas, no s\u00f3lo para defenderse, sino tambi\u00e9n para atacar y derrotar a todos los enemigos de la gloria de Dios y de la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb<\/em><\/p>\n<p>No se contentaba con exhortar a los suyos para que fueran fieles y gustaran de este santo ejercicio. El en persona los encauzaba hacia all\u00ed, y a pesar de la innumerable multitud de asuntos de los que estaba sobrecargado, se tomaba la molestia de hacerles repetir de vez en cuando sus oraciones, y habitualmente los llamaba dos veces cada semana para hacer participar a la Compa\u00f1\u00eda de las luces y los buenos sentimientos recibidos en la oraci\u00f3n; y cada vez hac\u00eda hablar a tres o cuatro, tanto para edificarse mutuamente unos a otros, como para dar ocasi\u00f3n a los reci\u00e9n venidos, que a\u00fan no estaban formados del todo en este ejercicio, de aprender c\u00f3mo deb\u00edan hacerlo.<\/p>\n<p>Sol\u00eda emocionarse mucho en esas repeticiones de oraci\u00f3n y no se cansaba de escucharlas, dedicando a ello horas enteras. Y cuando iba de viaje en compa\u00f1\u00eda de personas seglares, les hac\u00eda aceptar de buena gana que se dedicaran diariamente alg\u00fan tiempo a hacer un poco de oraci\u00f3n, y que se hablara sobre los buenos pensamientos y buenos sentimientos recibidos en ella; esto cerraba la puerta a conversaciones in\u00fatiles y la abr\u00eda a conversaciones piadosas, gracia a las cuales se volv\u00edan comunes los frutos de la oraci\u00f3n. Una Se\u00f1ora muy virtuosa, despu\u00e9s de haber aprendido del Sr. Vicente esa pr\u00e1ctica, la introdujo entre sus dom\u00e9sticos; y le cont\u00f3 un d\u00eda que uno de sus lacayos, al contar muy sencillamente los pensamientos que hab\u00eda tenido en la oraci\u00f3n, hab\u00eda dicho que, despu\u00e9s de considerar c\u00f3mo hab\u00eda recomendado Nuestro Se\u00f1or a los pobres, hab\u00eda pensado que deb\u00eda hacer algo por ellos y que, al no poder darles nada, hab\u00eda resuelto rendirles, al menos, alg\u00fan honor y hablarles amablemente, cuando se dirigieran a \u00e9l, y tambi\u00e9n quitarse el sombrero para saludarles. El Sr. Vicente se vali\u00f3 de este ejemplo algunas veces para mostrar que las personas de la condici\u00f3n que fueran pod\u00edan dedicarse a hacer la meditaci\u00f3n: los que as\u00ed lo hacen, se hacen mejores, y Dios inspira en este santo ejercicio los actos virtuosos, cosa que no sucede en otro tiempo.<\/p>\n<p>Recomendaba especialmente la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n a los que est\u00e1n obligados a predicar, a catequizar y a dedicarse a la direcci\u00f3n de las almas. He aqu\u00ed c\u00f3mo manifest\u00f3 un d\u00eda sus pensamientos, al escribir a uno de sus Sacerdotes: <em>\u00abLa oraci\u00f3n es un gran libro para un predicador: es en ella de donde usted puede sacar las verdades divinas del Verbo Eterno, que es su fuente, para difundirlas despu\u00e9s entre el pueblo. Es de desear que los Misioneros se aficionen mucho a ese santo ejercicio de la oraci\u00f3n; porque sin su ayuda producir\u00e1n poco o ning\u00fan fruto; pero por su medio se har\u00e1n capaces de tocar los corazones y de convertir las almas. Pido a Nuestro se\u00f1or que le confirme en la pr\u00e1ctica de esta virtud\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Aconsejaba, sobre todo, la oraci\u00f3n afectiva y de pr\u00e1ctica, es decir, aqu\u00e9lla en la que se trabaja m\u00e1s en concebir afectos y en formar resoluciones, que en entretenerse en simples consideraciones; en \u00e9stas, a su parecer, no se deb\u00eda detener, sino a falta de luces y de movimientos, que el Esp\u00edritu Santo infunde en los corazones. Y para hacer comprender mejor la diferencia de la aplicaci\u00f3n del esp\u00edritu practicada en la oraci\u00f3n de otros movimientos de la gracia, que se recib\u00eda en ella, comparaba el alma a una galera que surca el mar con los remos y las velas; y dec\u00eda que as\u00ed como no se usan los remos, sino cuando falta el viento, y que, cuando era favorable, se navegaba m\u00e1s agradablemente y m\u00e1s r\u00e1pidamente, de la misma manera hab\u00eda que ayudarse de las consideraciones en la oraci\u00f3n cuando el Esp\u00edritu Santo no nos hac\u00eda sentir sus movimientos; pero cuando este viento celestial empezaba a soplar en nuestros corazones ten\u00eda uno que abandonarse a su influencia.<\/p>\n<p>Otras veces comparaba los temas de meditaci\u00f3n a las tiendas de los mercaderes; y dec\u00eda que, como hay tiendas donde se encuentra s\u00f3lo una clase de mercanc\u00eda y otras donde se encuentra todo lo que haga falta, que hay tambi\u00e9n temas de meditaci\u00f3n que s\u00f3lo nos instruyen en una virtud, y otros, que contienen tesoros de todas las clases de virtudes, como son los Misterios del Nacimiento, de la Vida, de la Muerte y de la Resurrecci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo; que para aprovechar estos temas de Meditaciones hab\u00eda que adorar a Nuestro Se\u00f1or en el estado en el que el Misterio nos lo representa, admirarlo, alabarlo y agradecerle las gracias que nos ha merecido, representarle humildemente nuestras miserias y nuestras necesidades, y pedirle las ayudas y las gracias necesarias para imitar y practicar las virtudes ense\u00f1adas por El.<\/p>\n<p>Animaba a quienes sent\u00edan alguna aridez o esterilidad en sus oraciones a perseverar animosamente en la imitaci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or, el cual factus in agonia, pro lixius orabat, continuaba y prolongaba sus oraciones en lo m\u00e1s agudo de sus penas y de su agon\u00eda. Les dec\u00eda que era preciso reconocer que la oraci\u00f3n era un don de Dios, y que se deb\u00eda pedirle con insistencia la gracia de hacer oraci\u00f3n, dici\u00e9ndole con los Ap\u00f3stoles: Domine, doce nos orare, Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos c\u00f3mo debemos orar; y esperar esta gracia de su bondad con humildad y paciencia. Un d\u00eda, al darles a los suyos consejos relacionados con la oraci\u00f3n, les dijo que: <em>\u00abLa oraci\u00f3n es una predicaci\u00f3n que nos hacemos a nosotros mismos para convencernos de la necesidad que tenemos de acudir a Dios y de cooperar con su gracia a fin de extirpar los vicios de nuestra alma, y plantar en ella las virtudes. Que en la oraci\u00f3n hay que esforzarse, sobre todo, en combatir la pasi\u00f3n o la mala inclinaci\u00f3n que nos domina, y tratar siempre de mortificarla, porque, si lo conseguimos, todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 f\u00e1cilmente, pero que hab\u00eda que mantenerse firme en el combate. Que era importante actuar mansamente en la forma de obrar, y no romperse la cabeza a fuerza de empe\u00f1arse y de querer sutilizar; que era conveniente levantar el esp\u00edritu a Dios, y escucharle, porque una de sus palabras vale m\u00e1s que mil razones y que todas las especulaciones de nuestro entendimiento; que deseaba que se tuviera la pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n de elevarse de vez en cuando a Dios, y manteni\u00e9ndose en un humilde reconocimiento de la propia nada, esperar si Dios quer\u00eda hablar a nuestro coraz\u00f3n y decirnos alguna palabra de Vida eterna; que s\u00f3lo nos pod\u00eda aprovechar lo que Dios nos inspirara y lo que ven\u00eda de El; que deb\u00edamos recibir de Dios para dar al pr\u00f3jimo, a ejemplo de Jesucristo, quien hablando de s\u00ed mismo, dec\u00eda que s\u00f3lo ense\u00f1aba a los dem\u00e1s lo que hab\u00eda o\u00eddo y aprendido de su Padre\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Ten\u00eda la santa costumbre de hacer todos los a\u00f1os los Ejercicios Espirituales de ocho d\u00edas por lo menos, sin faltar nunca a ellos, por acuciantes asuntos y ocupaciones que pudiera tener. Y durante el tiempo del Retiro dejaba totalmente el cuidado de la casa y de los asuntos ordinarios, para entregarse solamente a la oraci\u00f3n y al recogimiento a imitaci\u00f3n de su Divino Salvador, que se retir\u00f3 tambi\u00e9n al desierto para dar ejemplo a los que iban a ir a predicar el Evangelio. Vean lo que dijo un d\u00eda a su Comunidad acerca de los Ejercicios Espirituales, que nos da a conocer cu\u00e1les eran sus ideas sobre ellos, aunque no estaba hablando de s\u00ed, sino que recomendaba simplemente a las oraciones de su Comunidad a algunos Sacerdotes de su Compa\u00f1\u00eda que los estaban haciendo en aquel momento: <em>\u00abRogaremos a Dios por los que han empezado el Retiro, para que quiera renovarlos interiormente, y hacerles morir a su propio esp\u00edritu, d\u00e1ndoles el de El. S\u00ed, un Retiro bien hecho es una renovaci\u00f3n total: el que lo hace como es debido pasa a otro estado; ya no es el que era; se convierte en otro. Pediremos a Dios que quiera darnos este esp\u00edritu de renovaci\u00f3n, para que, con la ayuda de su gracia, nos despojemos del viejo Ad\u00e1n, y as\u00ed revestirnos de Jesucristo, a fin de que en todas las cosas cumplamos su Sant\u00edsima Voluntad\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n La oraci\u00f3n viene a ser como un man\u00e1 precioso que Dios ha dado a sus fieles para conservar y perfeccionar la vida de sus almas; y como un roc\u00edo celestial para hacer germinar y &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[266,5],"tags":[218,143],"class_list":["post-39095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-luis-abelly","category-vicente-de-paul","tag-abelly","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Oraci\u00f3n La oraci\u00f3n viene a ser como un man\u00e1 precioso que Dios ha dado a sus fieles para conservar y perfeccionar la vida de sus almas; y como un roc\u00edo celestial para hacer germinar y ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-12-24T07:55:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7\",\"datePublished\":\"2020-12-24T07:55:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\"},\"wordCount\":3291,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Abelly\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Luis Abelly\",\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\",\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2020-12-24T07:55:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos","og_description":"Oraci\u00f3n La oraci\u00f3n viene a ser como un man\u00e1 precioso que Dios ha dado a sus fieles para conservar y perfeccionar la vida de sus almas; y como un roc\u00edo celestial para hacer germinar y ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2020-12-24T07:55:29+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7","datePublished":"2020-12-24T07:55:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/"},"wordCount":3291,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Abelly","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Escritos de Luis Abelly","Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/","name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2020-12-24T07:55:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-tercero-capitulo-7\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Tercero, Cap\u00edtulo 7"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-aaz","jetpack-related-posts":[{"id":119558,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-su-entronque-hispanico-vii\/","url_meta":{"origin":39095,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y su entronque hisp\u00e1nico (VII)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/08\/2022","format":false,"excerpt":"Art\u00edculo II: Emparentamiento teol\u00f3gico y asc\u00e9tico. No s\u00f3lo depende su formaci\u00f3n teol\u00f3gica, en gran parte, de la Universidad de Zaragoza, en la que bebi\u00f3 aquella doctrina 's\u00f3lida y sana\", que no s\u00f3lo le dio el sentido de la ortodoxia cat\u00f3lica, que le libr\u00f3 y con la que combati\u00f3 victoriosamente las\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/msoF811D.jpg?fit=612%2C490&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":129151,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-contemplativa\/","url_meta":{"origin":39095,"position":1},"title":"Vida contemplativa","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"02\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Aunque parezca extra\u00f1o, la exorbitante actividad de Luisa no destruy\u00f3 su experiencia de Dios, al contrario, la complet\u00f3. Luisa aparece en la historia de la espiritualidad como una de las mujeres m\u00e1s contemplativas; tan contemplativa como San Pablo, Santa Teresa o San Vicente de Pa\u00fal y tan activa como ellos.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cartel","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/01\/cartel.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":116232,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-fe-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":39095,"position":2},"title":"La Fe de san Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/10\/2018","format":false,"excerpt":"I. San Vicente: un creyente Para abordar cualquier tema referente a San Vicente, el m\u00e9todo m\u00e1s seguro siempre es el de volver a la experiencia y al recorrido del Fundador. Por temperamento y por formaci\u00f3n, Vicente de Pa\u00fal fue siem\u00adpre un hombre que concedi\u00f3 gran importancia a la vida, al\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":398639,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-3\/","url_meta":{"origin":39095,"position":3},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (3)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/08\/2016","format":false,"excerpt":"3.- La participaci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, en la Misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Los bi\u00f3grafos de San Vicente de Pa\u00fal y de Santa Luisa de Marillac destacan su importante contribuci\u00f3n a la promoci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, al apostolado en la Iglesia.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":121638,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-05\/","url_meta":{"origin":39095,"position":4},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 05","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"07\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo V Vicente de Pa\u00fal y la Sra. de Gondi en el castillo de Folleville. - Nacimiento de la obra de las Misiones. - Salida de Vicente de la casa de Gondi. - Vicente, p\u00e1rroco de Chatillon-lez-Dombes. A comienzos del a\u00f1o de 1617, la familia de Gondi se hallaba reunida\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101805,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-del-senor-vicente-de-paul-interludio\/","url_meta":{"origin":39095,"position":5},"title":"Vida del Se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal: Interludio","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/05\/2015","format":false,"excerpt":"Interludio Mientras hace su d\u00eda de retiro el se\u00f1or Vicente vamos tambi\u00e9n nosotros a hacer un alto de descanso en la narraci\u00f3n de su vida. La na\u00adrraci\u00f3n contin\u00faa en 1634. El lector apresurado puede -saltarse limpiamente este in\u00adterludio y continuar a partir de ese punto. No sufrir\u00e1 mucho con ello\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"sanvibiblia","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/sanvibiblia-300x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39095"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39095\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":403199,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39095\/revisions\/403199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149583"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}