{"id":387539,"date":"2016-06-17T08:45:44","date_gmt":"2016-06-17T06:45:44","guid":{"rendered":"http:\/\/vicencianos.org\/?p=387539"},"modified":"2016-07-26T17:07:17","modified_gmt":"2016-07-26T15:07:17","slug":"federico-ozanam-1813-1853-xvi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/","title":{"rendered":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI)"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-387450 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Federico-Ozanam-1-268x300.jpg?resize=268%2C300\" alt=\"Federico Ozanam-1\" width=\"268\" height=\"300\" \/>OZANAM EN POLITICA<\/p>\n<p>\u00abLa revoluci\u00f3n que comienza es muy distinta de la de 1830, mucho menos sangrienta en primer Lugar, mucho menos discutida, ya que el r\u00e9gimen que se acaba apenas se ha defendido, escribe Federico a su hermano el 6 de marzo. \u00bfQuiere decir esto que haya menos peligros? Quiere decir, al contrario, que hay uno mucho mayor que los del pasado. Detr\u00e1s de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, hay una revoluci\u00f3n social. Detr\u00e1s de la cuesti\u00f3n de la Rep\u00fablica, que no interesa m\u00e1s que a los eruditos, est\u00e1n las cuestiones que interesan al pueblo, por las que se ha armado, las cuestiones de la organizaci\u00f3n del trabajo, del descanso, del salario. No hay que creer que se puedan rehuir estos problemas. Si se espera que se va a satisfacer al pueblo d\u00e1ndole asambleas primarias, consejos legislativos, nuevos magistrados, c\u00f3nsules, un presidente, se est\u00e1 en un grave error: y de aqu\u00ed a diez a\u00f1os, y quiz\u00e1s antes, ser\u00e1 vuelta a empezar [&#8230;1. Lo triste es que hace diecisiete a\u00f1os, en 1831, cuando los obreros de Lyon plantearon estas cuestiones a tiros de fusil, el gobierno no haya querido ocuparse de ellas; entonces se habr\u00edan estudiado con tiempo, se habr\u00edan ensayado diferentes soluciones, desenga\u00f1\u00e1ndose de las quimeras. Hoy, hay que precipitarse a la aventura, sin estudios, sin preparaci\u00f3n, a riesgo de arruinar al Estado, las fortunas privadas y el propio trabajo, que disminuye tan pronto como se retira la confianza.\u00bb<\/p>\n<p>En el momento en que Ozanam se entregaba a este fino y visionario an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n, el jefe del partido cat\u00f3lico, Montalembert, par de Francia venido a menos, rebelde intr\u00e9pido y verdadero conservador, apuntaba con desesperaci\u00f3n en su diario: \u00abMe siento roto por la ca\u00edda que me ha precipitado desde lo alto de una posici\u00f3n eminente, \u00fanica y soberanamente independiente, para venir a caer al nivel de la multitud. No logro continuar vi\u00e9ndome en medio de este hurac\u00e1n en el que el derecho, el orden legal, la atm\u00f3sfera constitucional y regular en que he vivido hasta hoy, en el que todo, en una palabra, ha desaparecido.\u00bb<\/p>\n<p>La visi\u00f3n radicalmente diferente de los acontecimientos que se observa en estas dos figuras mayores del catolicismo en 1848 permite comprender la fractura que se va a producir enseguida. El 22 de febrero, cuando los diputados siguen imperturbablemente el orden del d\u00eda de la C\u00e1mara, Guizot va a presentar sus respetos al rey. Luis Felipe se siente jovial: sigue lloviendo en Par\u00eds y el banquete famoso no tendr\u00e1 lugar. \u00abBueno! ya ven\u00eds a felicitarme\u00bb, exclama. \u00abCuando pienso que muchos de vuestros amigos quer\u00edan que cediese!\u00bb El primer ministro est\u00e1 m\u00e1s nervioso: los gritos de \u00abAbajo Guizot!\u00bb que llegan hasta el pie de sus ventanas no le son indiferentes; sabe que bandas de obreros salidas de los suburbios se dirigen a la plaza de la Concordia, mientras que los estudiantes comienzan a reunirse alrededor de la Magdalena. \u00ab\u00bfPar\u00eds est\u00e1 conmovido?\u00bb dice el monarca divertido: \u00abEsta emoci\u00f3n se calmar\u00e1 por s\u00ed misma&#8230;\u00bb Ha concedido la v\u00edspera una audiencia a Montalembert, quien le ha hablado de los problemas de los cat\u00f3licos suizos sin darse cuenta de lo que pasaba ante sus propios ojos, y se ha mostrado humorista ante su interlocutor encantado; hoy recibe al pintor Horacio Vernet, quien se inquieta por las columnas de manifestantes que llegan a la Bastilla: \u00abEstad tranquilo, le dice, es un fuego de pajas&#8230; Se apagar\u00e1 por s\u00ed solo.\u00bb<\/p>\n<p>Pero todo eso se echa a perder poco a poco por la tarde: informado de las aglomeraciones populares, el diputado Odilon Barrot decide salir a la palestra, y pronuncia sin previo aviso una diatriba contra el gobierno delante de sus colegas. Guizot est\u00e1 presente, y le responde en tono arrogante que no teme ninguna acta de acusaci\u00f3n. La C\u00e1mara se agita, mientras que en la ciudad se suceden los alborotos entre la tropa y el pueblo. Cuando llega la noche, un centenar de barricadas m\u00e1s o menos simb\u00f3licas encuadran el centro de Par\u00eds, y la muchedumbre parece dispersarse, unidades militares se movilizan incansablemente a la par que grupos de amotinados muy decididos comienzan a causar da\u00f1os.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 23 por la ma\u00f1ana, llueve torrencialmente, y hace todav\u00eda m\u00e1s fr\u00edo que la v\u00edspera. A pesar de todo, la situaci\u00f3n se ha agravado manifiestamente; hay barricadas por todas partes, puestos de guardias nacionales han sido incendiados, los tumultos han vuelto y han surgido las armas. Aparece una bandera roja, se oyen descargas de fusiler\u00eda, y ya se cuentan cerca de veinte muertos. Aunque nadie piense a\u00fan en la ca\u00edda del r\u00e9gimen, est\u00e1 claro que comienza una verdadera insurrecci\u00f3n. El ministro comete entonces el error fatal de tocar a rebato de la guardia nacional; pero no hay \u00f3rdenes precisas, y todos sus miembros, burgueses disfrazados de militares, se reparten por las calles gritando \u00abViva la reforma!\u00bb Luis Felipe est\u00e1 anonadado: cre\u00eda poder contar con la burgues\u00eda, cuyo estilo y modo de vida remedaba desde hac\u00eda m\u00e1s de quince a\u00f1os, pues le abandona.<\/p>\n<p>En un intento de calmar la agitaci\u00f3n, toma entonces dos decisiones que van a agravar m\u00e1s la situaci\u00f3n: aparta brutalmente a Guizot, a quien reemplaza por el conde Mol\u00e9, un arist\u00f3crata impopular, y designa al general Bugeaud, quien hab\u00eda dirigido la represi\u00f3n sangrienta de los disturbios de 1834, para establecer el orden en la capital. Tanto como agitar el trapo rojo en las narices de un toro&#8230; Esta vez, es la explosi\u00f3n: los agitadores, que no llegan a creer en la oportunidad que se les ofrece en bandeja, a\u00fallan \u00abAbajo la monarqu\u00eda!\u00bb y \u00abViva la rep\u00fablica!\u00bb El edificio del ministerio de Asuntos exteriores est\u00e1 amenazado, la tropa dispara: hay m\u00e1s de cincuenta muertos. Lo irreparable se ha cumplido. Mientras la familia real y los diputados de la mayor\u00eda se tranquilizan suponiendo que el sacrificio de Guizot ser\u00e1 suficiente de sobra, Par\u00eds se felicita.<\/p>\n<p>El 24 por la ma\u00f1ana, Mol\u00e9 renuncia, y Luis Felipe llama a Thiers, a Barrot, a otros m\u00e1s para tratar de construir un equipo ministerial. Anuncia que acepta la reforma electoral y la disoluci\u00f3n de la C\u00e1mara, pero el pueblo de las barricadas no lo acepta; en cuanto al gobierno, ni siquiera puede constituirse. La multitud empieza a congregarse por las Tuller\u00edas, disparos rompen los vidrios del gabinete del rey, que se obstina en prohibir a la tropa que replique. La locura es general, y ya s\u00f3lo queda la abdicaci\u00f3n. El soberano se resigna a ello casi como un alivio, redada trabajosamente cuatro l\u00edneas por las que trasmite la corona a su nieto y, en el momento en que los \u00faltimos hombres pol\u00edticos que le rodean se van precipitadamente, huye sin esperar m\u00e1s. Algunos testigos referir\u00e1n que estaba literalmente obsesionado por el recuerdo del 10 de agosto de 1792, y que balbuc\u00eda al marcharse: \u00abComo Carlos X, como Carlos X&#8230;\u00bb Mientras Luis Felipe abandona la escena sin gloria, llev\u00e1ndose un malet\u00edn en un carruaje de alquiler requisado <em>in extremis, <\/em>y las Tuller\u00edas son saqueadas, su nuera, la duquesa de Orleans, llega a pie a la C\u00e1mara de los diputados para poner a sus dos hijos bajo la protecci\u00f3n de los elegidos. En el hemiciclo todo es confusi\u00f3n: \u00bfhay que aclamar como rey al peque\u00f1o conde de Par\u00eds, de dos a\u00f1os de edad, y confiar la regencia a su madre? Todo el mundo se vuelve hacia Lamartine, en quien se piensa que est\u00e1n las llaves de la situaci\u00f3n. Pero el poeta no dice nada, pesando el pro y el contra mientras escucha subir el rumor de la calle. Mientras que orleanistas y republicanos intentan tomar ventaja unos sobre otros sucedi\u00e9ndose en la tribuna a los ojos de la duquesa y de sus dos hijos perdidos en este barullo, la multitud invade el Palais-Bourbon. En un tumulto indescriptible, centenares de hombres armados asedian la sala de las sesiones gritando \u00abViva la Rep\u00fablica! abajo la regencia! a la puerta los corruptos!\u00bb Lamartine comprende inmediatamente que ya no hay duda: no s\u00f3lo se ha de designar un gobierno provisional para salvar lo salvable de las instituciones, sino que es tambi\u00e9n indispensable que este gobierno va a instalarse en medio del pueblo para asegurar su existencia. Arroja algunos nombres en ese pandem\u00f3nium en que se ha convertido la C\u00e1mara, y encabeza el cortejo pintoresco e inquietante que se dirige entonces al Ayuntamiento, s\u00edmbolo del poder obrero. Va a necesitar varias horas en medio de los disparos, del griter\u00edo de la gente sin control, en un contexto de anarqu\u00eda, para lograr imponer una lista coherente de ministros y definir un contexto de funcionamiento.<\/p>\n<p>Aquella misma tarde del 24 de febrero, Ozanam, no aguantando m\u00e1s, sale a recorrer las calles de Par\u00eds para enterarse de la situaci\u00f3n. Ve armas abandonadas, caballos muertos, charcos de sangre; oye el ruido de los fusiles, el rumor rugiente de las masas; ve cortejos de obreros armados, grupos de hombres que van y vienen gritando \u00abviva la rep\u00fablica!\u00bb y enarbolando banderas rojas; se encuentra con barricadas defendidas por revolucionarios armados hasta los dientes y preparados para rechazar ataques que ya nadie tiene la intenci\u00f3n de encabezar. Cerca de la plaza de Gr\u00e9ve, a orillas del Sena, se detiene para preguntar a algunos de estos hombres. Todos le responden que no tienen confianza en el gobierno provisional, y que no se dejar\u00e1n robar su victoria como en 1830. El sufragio universal y la justicia social, esas son las reivindicaciones de los obreros hartos. \u00abNo soy partidario de las revoluciones sangrientas, de la violencia, del pillaje ni del despotismo\u00bb, les dice Federico. Considero que los obreros tienen muchas necesidades y gozan de pocos derechos; por ello prestar\u00e9 todo mi apoyo a la Rep\u00fablica.\u00bb<\/p>\n<p>Federico advierte una cosa: el respeto ins\u00f3lito de los amotinados a la religi\u00f3n. Los tres colores engalanan las barricadas levantadas por obreros y artesanos ferozmente republicanos; la bandera roja flota aqu\u00ed y all\u00e1: sin embargo, hay all\u00ed sacerdotes, con los manifestantes, y se colocan a la cabeza de verdaderas procesiones a plantar \u00e1rboles de la libertad, los hombres se descubren al pasar por delante de las iglesias, el arzobispo de Par\u00eds, Mons. Affre, es aclamado. Lo sabe, una de las razones de esta actitud radica en la pol\u00edtica espectacular de P\u00edo IX. El papa ha sido elegido en 1846 y, con raz\u00f3n o sin ella, fue inmediatamente visto como liberal. Adem\u00e1s, no sin lucidez, ha roto en escasas semanas con la actitud conservadora de su predecesor. Ha prestado o\u00eddo atento a los reformadores, reorganizado el gobierno de los Estados pontificios, abierto las prisiones, aceptado la idea democr\u00e1tica y el debate sobre las nacionalidades: en resumen, \u00abpara Italia como para el mundo cat\u00f3lico, escribe Ozanam de Roma por la Pascua de 1847, el gran acontecimiento, el gran tema, el que puede decidir todos los dem\u00e1s, es el pontificado de P\u00edo IX\u00bb. \u00c9l mismo lo dice: algunas personas \u00abcircunspectas\u201d, sin atreverse a atacar abiertamente al pont\u00edfice reformador, se aventuran a recordar los comienzos de Luis XVI\u00bb. Lo que hace suponer que todo acabar\u00e1 mal. Pero Ozanam se deshace en alabanzas en pro de \u00abla pol\u00edtica de P\u00edo IX, siempre reformadora, pero nunca revolucionaria\u00bb, otorgando el fin de la censura eclesi\u00e1stica pero instituyendo una comisi\u00f3n para regular la libertad de la prensa, prohibiendo a ciertas \u00f3rdenes religiosas recibir novicios antes que disolverlas, autorizando un gran banquete nacional para celebrar el aniversario de la fundaci\u00f3n de Roma y concediendo a las provincias la autorizaci\u00f3n de designar representantes ante \u00e9l para \u00abdarle toda la informaci\u00f3n necesaria encaminada a una completa reforma de las instituciones municipales<sup>\u00ab.<\/sup> Federico estaba entusiasmado: \u00abConservar\u00e9 como una de las grandes dichas de mi vida haberme hallado en Roma este invierno de 1847, en medio de los gloriosos comienzos del pontificado de P\u00edo IX, dec\u00eda a Lamache, haber visto de cerca de este admirable papa, haber asistido a este despertar general de Italia, a la que ha librado de un sue\u00f1o bien cercano a la muerte.\u00bb No es menos expl\u00edcito ante las crispaciones de los cat\u00f3licos franceses, que le parecen carecer de altura de miras: \u00abMe aflige ver que al cabo de quince a\u00f1os [&#8230;] de un pontificado destinado a terminar con la querella que produce desde hace sesenta a\u00f1os el desgarro de Europa, concluyendo por fin la alianza de la libertad y del cristianismo, escribe el 8 de octubre, Le Correspondant no tenga verdadero inter\u00e9s, calor, perseverancia, largos y frecuentes art\u00edculos m\u00e1s que sobre [&#8230;] las Congregaciones y la Universidad.\u00bb En cuanto a L&#8217;Univers, el otro portavoz del partido cat\u00f3lico, opinaba desde Roma: \u00abSi no me equivoco los hombres de m\u00e1s peso de este pa\u00eds aprueban la tesis de libertad\u00bb que \u00e9l sostiene, pero desaprueban \u00abla violencia de su lenguaje y la aspereza de su pol\u00edtica\u00bb. Y conclu\u00eda: \u00abSe querr\u00eda que las cuestiones agitadas en Francia acabaran, no en una ruptura, sino en una acuerdo de la Iglesia y del Estado.\u00bb Esto es lo que parece dibujarse en febrero de 1848.<\/p>\n<p>Desde la revoluci\u00f3n de 1830, los dos arzobispos de Par\u00eds sucesivos no hab\u00edan realizado muchos esfuerzos para granjearse al r\u00e9gimen: Mons. de Quelen era un legitimista que hab\u00eda sido nombrado por la Restauraci\u00f3n, y se neg\u00f3 hasta morir a comparecer en la corte del \u00abusurpador\u00bb. Por lo que hace a Mons. Affre, sacerdote modesto luego obispo discreto, hab\u00eda sido designado por Luis Felipe porque sus or\u00edgenes modestos y sus ideas \u00abavanzadas\u00bb parec\u00edan pr\u00f3ximas al orleanismo. Algo en lo que el rey se equivocaba del todo: al prelado no le gustaba la monarqu\u00eda de Julio, y le sobraba pragmatismo para mantenerse al margen de trastornos que, por otra parte, no le desagradaban. Para los amotinados parisienses de febrero, una sola cosa contaba: el clero de la ciudad y su obispo no estaban comprometidos con el r\u00e9gimen en desbandada. Adem\u00e1s el compromiso de algunos cat\u00f3licos en la cuesti\u00f3n social hab\u00eda preparado el terreno. A este prop\u00f3sito, el respeto que la futura Rep\u00fablica va a mostrar a la Iglesia desde los primeros d\u00edas de existencia del gobierno provisional se debe en parte a la obra de Ozanam y de sus amigos. \u00abEn el momento en que los obreros, sin protecci\u00f3n, sin organizaci\u00f3n, sin cuadros propios, abandonados del gobierno, explotados por los jefes de la industria, viv\u00edan en la miseria y en el embrutecimiento, escribe Jean-Batiste Duroselle, ellos acog\u00edan con alegr\u00eda todas las formas de dedicaci\u00f3n a su odiosa suerte\u00bb. Entre \u00e9stas, la acci\u00f3n de las Conferencias San Vicente de Pa\u00fal gozaba desde hac\u00eda m\u00e1s de diez a\u00f1os de un prestigio considerable. Federico no hab\u00eda deseado que la limosna sustituyera a la justicia social, bien al contrario, y \u00e9l hab\u00eda querido que se descubriera la miseria a clases ricas que la ignoraban, dentro del respeto absoluto a la dignidad humana. Era un verdadero trabajo de cohesi\u00f3n social el que se llevaba a cabo, y que \u00abpermit\u00eda robustecer la fe de las clases acomodadas mediante la pr\u00e1ctica de la entrega desinteresada\u00bb. En el fondo, la resurrecci\u00f3n de la vida religiosa, con los Benedictinos de Dom Gu\u00e9ranger y los Dominicos del padre Lacordaire; la batalla por la libertad de ense\u00f1anza librada por Montalembert; la oposici\u00f3n feroz al r\u00e9gimen luisfelipista de la que Veuillot fue el portaestandarte; las tomas de posici\u00f3n severas de algunos obispos contra una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica inquietante; la acci\u00f3n de Ozanam y de sus compa\u00f1eros, todo concurri\u00f3 a colocar a los cat\u00f3licos en los puestos de avanzadilla de la revoluci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 camino se hab\u00eda recorrido desde 1830! \u00abMontalembet en el Parlamento, Lacordaire en Nuestra Se\u00f1ora, Ozanam en la Sorbona, Veuillot en la prensa se ganaron la atenci\u00f3n a fuerza de talento. Fue el triunfo del coraje c\u00edvico, del valor moral e intelectual. Hombres en su sitio o enemigos del catolicismo, todos debieron convenir en una cosa: una nueva savia sub\u00eda por este viejo tronco de la Iglesia de Francia que ellos ya lo cre\u00edan seco.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>OZANAM EN POLITICA \u00abLa revoluci\u00f3n que comienza es muy distinta de la de 1830, mucho menos sangrienta en primer Lugar, mucho menos discutida, ya que el r\u00e9gimen que se acaba apenas se ha defendido, escribe &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":150951,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-387539","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-federico-ozanam"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"OZANAM EN POLITICA \u00abLa revoluci\u00f3n que comienza es muy distinta de la de 1830, mucho menos sangrienta en primer Lugar, mucho menos discutida, ya que el r\u00e9gimen que se acaba apenas se ha defendido, escribe ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-06-17T06:45:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T15:07:17+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI)\",\"datePublished\":\"2016-06-17T06:45:44+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:07:17+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/\"},\"wordCount\":2810,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630\",\"articleSection\":[\"Federico Ozanam\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/\",\"name\":\"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2016-06-17T06:45:44+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:07:17+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/07\\\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos","og_description":"OZANAM EN POLITICA \u00abLa revoluci\u00f3n que comienza es muy distinta de la de 1830, mucho menos sangrienta en primer Lugar, mucho menos discutida, ya que el r\u00e9gimen que se acaba apenas se ha defendido, escribe ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2016-06-17T06:45:44+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T15:07:17+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI)","datePublished":"2016-06-17T06:45:44+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:07:17+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/"},"wordCount":2810,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","articleSection":["Federico Ozanam"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/","name":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI) - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2016-06-17T06:45:44+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:07:17+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xvi\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVI)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1COD","jetpack-related-posts":[{"id":387569,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xix\/","url_meta":{"origin":387539,"position":0},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XIX)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"26\/06\/2016","format":false,"excerpt":"UNA PLUMA COMPROMETIDA \"Desde el punto de vista del estudio y de la soluci\u00f3n de las cuestiones sociales que hemos proseguido durante el reinado de Luis Felipe, y que no hab\u00edan logrado m\u00e1s que con mucho trabajo y en el \u00faltimo momento la atenci\u00f3n del gobierno de Julio, la Revoluci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":42816,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/espiritualidad-vicenciana-ozanam\/","url_meta":{"origin":387539,"position":1},"title":"Espiritualidad vicenciana: Ozanam","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/09\/2024","format":false,"excerpt":"1. Vida y actividad de Ozanam Federico Ozanam sigue vivo en el recuerdo de su familia, de las Conferencias de San Vicente de Pa\u00fal y de los intelectuales cat\u00f3licos. La introduc\u00adci\u00f3n de la causa de su beatificaci\u00f3n es una mues\u00adtra de su actualidad. Ozanam fue un intelectual cat\u00f3lico en continua\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/espiritualidad-vicenciana.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387449,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-i\/","url_meta":{"origin":387539,"position":2},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"03\/05\/2016","format":false,"excerpt":"PREFACIO El se\u00f1or Bertrand Cattan\u00e9o dirige con competencia un semanario cat\u00f3lico, el Courrier Franqa\u00eds. Un semanario de acercamiento. Cuando aborda el siglo XIX, su siglo predilecto, el historiador reacciona como el informador. Montalembert, un cat\u00f3lico en pol\u00edtica, Breve vida de Lacorda\u00edre, hoy Federico Ozanam, el bienaventurado nos familiarizan, nos acercan\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":28587,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/ozanam-un-sabio-entre-los-pobres-12-la-revolucion-de-1848\/","url_meta":{"origin":387539,"position":3},"title":"Ozanam, un sabio entre los pobres. 12. La revoluci\u00f3n de 1848","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/01\/2025","format":false,"excerpt":"Nada en los escritos de Ozanam deja traslucir, a princi\u00adpios del a\u00f1o 1848, los disturbios de la revoluci\u00f3n que se pre\u00adparaba. El 21 de febrero, d\u00eda del inicio de las hostilidades, Federico cuenta en una carta a Falconnet que Amelia y Mar\u00eda han pasado bien el invierno, que sus hermanos\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/12\/ozanam-charity.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/12\/ozanam-charity.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/12\/ozanam-charity.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/12\/ozanam-charity.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/12\/ozanam-charity.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":127113,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-devolver-a-dios-la-creacion-un-cristiano-en-la-cultura-la-politica-y-la-accion-social\/","url_meta":{"origin":387539,"position":4},"title":"Federico Ozanam: devolver a Dios la creaci\u00f3n. Un cristiano en la cultura, la pol\u00edtica y la acci\u00f3n social","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"01\/01\/2015","format":false,"excerpt":"El 22 agosto de 1997, en el marco de la jornada mundial de la juventud, el Papa Juan Pablo II beatificaba en Par\u00eds a Federico Ozanam. Pocas figuras responden tan adecuadamente como la de este joven profesor universitario del siglo XIX a los objetivos de esos encuentros peri\u00f3dicos con que\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"Ozanam19","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/11\/Ozanam19-244x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387567,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xviii\/","url_meta":{"origin":387539,"position":5},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XVIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"23\/06\/2016","format":false,"excerpt":"La alerta ha sido acalorada, y la opini\u00f3n ha sufrido un cambio definitivo. La mayor\u00eda moderada prorrumpe en recriminaciones contra los cat\u00f3licos irresponsables que han cre\u00eddo en el pueblo. Montalembert escribe, desenga\u00f1ado: \"Todas mis creencias pol\u00edticas se han quedado en el aire, por no decir destruido (...). He entregado veinte\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387539","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=387539"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387539\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/150951"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=387539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=387539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=387539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}