{"id":387079,"date":"2016-02-25T08:35:24","date_gmt":"2016-02-25T07:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/vicencianos.org\/?p=387079"},"modified":"2016-07-27T12:11:45","modified_gmt":"2016-07-27T10:11:45","slug":"el-caso-armengol","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/","title":{"rendered":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-387072 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/LOGO-SEMINARIO-HISTORIA-2-color-300x300.jpg?resize=300%2C300\" alt=\"LOGO SEMINARIO HISTORIA 2 color\" width=\"300\" height=\"300\" \/>Es muy posible que los misioneros veteranos recuerden a qu\u00e9 hace referencia el entrecomillado t\u00edtulo. Evidentemente no por haber sido testigos de ello sino porque en \u201ctiempos de exaltaci\u00f3n patria\u201d de mediados del siglo XX fue publicitado en varias ocasiones, especialmente para \u201cponer en su sitio\u201d al P. \u00c9tienne<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y, de paso, santificar la paciencia y resistencia espa\u00f1ola ante las provocaciones del gabacho<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Dos elementos culturales aportaron su granito de arena en esta novelita por entregas: la arraigada francofobia del tradicionalismo espa\u00f1ol (lugar habitual de la mayor\u00eda de miembros de la CM espa\u00f1ola) y, por otra parte, la no menos arraigada consideraci\u00f3n tercermundista a que someten los franceses a todo aquello que exista por debajo de los Pirineos.<\/p>\n<p><strong>1.- El contexto de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n al finalizar el s. XVIII no era ni mucho menos boyante. En la XVI Asamblea General de 1788 se abordan varios problemas que muestran esta realidad<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>: \u201c<em>insuficiencia en la selecci\u00f3n, formaci\u00f3n, estudios y acompa\u00f1amiento de los misioneros j\u00f3venes; descuido y decadencia de las misiones parroquiales; necesidad de reformas en el apostolado de los seminarios; difusi\u00f3n de un esp\u00edritu de insubordinaci\u00f3n; omisi\u00f3n por parte de los visitadores de la visita can\u00f3nica a sus casas y ausencia de relaci\u00f3n de ella al superior general; rigurosidad o laxitud en exceso por parte de los superiores locales; irregularidades financieras; visitas problem\u00e1ticas de mujeres a las casas o a las habitaciones de los individuos; uso de relojes de oro, pelucas, hebillas de plata en los zapatos, fajines de seda; juego de naipes y otras violaciones del voto de pobreza; colapso de la vida espiritual en muchas casas y falta de instrucci\u00f3n religiosa en los Hermanos y en el personal dom\u00e9stico<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>El torbellino revolucionario que acabar\u00eda con el Antiguo R\u00e9gimen, iba a destruir tambi\u00e9n la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, al menos como hab\u00eda existido en los siglos XVII y XVIII. Al ser restaurada y fundada de nuevo en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, se enfrent\u00f3 a la tarea de recobrar su primitivo esp\u00edritu y redefinirse de un modo que le permitiese ser otra vez fuerza vital de Francia. Era de esperar, por otra parte, que afrontar\u00eda, adem\u00e1s de los desaf\u00edos del nuevo siglo, los legados del pasado aun cuando, tras el restablecimiento (febrero de 1816) era apenas una sombra de lo que fue antes de la Revoluci\u00f3n. Los primeros residentes en el \u201cnuevo\u201d san L\u00e1zaro fueron 13 padres, 8 seminaristas, 2 Hermanos y 2 empleados. Sumemos a esta precariedad la controversia de los \u201cvicarios generales\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Es en este contexto en el que llega a Par\u00eds (29 de septiembre de 1820) Juan-Bautista \u00c9tienne que, con el paso de los a\u00f1os, protagonizar\u00e1 el \u201ccaso Armengol\u201d. Formaba entonces la comunidad que viv\u00eda en la casa-madre 14 viejos \u201c<em>venerables escombros del antiguo edificio levantado por las manos del fundador<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. En toda Francia debieron volver a la Comunidad un n\u00famero bastante inferior al centenar qued\u00e1ndose varios cientos entre el clero diocesano, hecho que, a juicio del P.\u00c9tienne no habr\u00eda que lamentar por cuanto \u201c<em>habr\u00edan sido un estorbo para el restablecimiento de la primitiva regularidad<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Recibida la ordenaci\u00f3n sacerdotal el 27 de septiembre de 1825 fue designado secretario del vicario general, procurador de la casa de San L\u00e1zaro y prefecto de la capilla de la comunidad. \u201c<em>En todo el recorrido de su vida, la casa-madre ser\u00eda su \u00fanico destino en el que siempre ejercer\u00eda alguna manera de poder<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>El llamado \u201ccisma de los vicarios\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> qued\u00f3 solucionado (aunque el P. Baccari pondr\u00e1 m\u00faltiples trabas pr\u00e1cticamente hasta su muerte en 1834) con la elecci\u00f3n del P. De Wailly como Superior General (26 de enero de 1827). Su mandato dur\u00f3 algo m\u00e1s de un a\u00f1o (muri\u00f3 el 23 de octubre de 1828). Una de sus primeras decisiones fue nombrar al P. \u00c9tienne (27 a\u00f1os) secretario y procurador general. Ambos cargos los retuvo hasta su elecci\u00f3n como Superior General el a\u00f1o 1843.<\/p>\n<p>La XVII Asamblea General (abierta el 15 de mayo de 1829) eligi\u00f3 el d\u00eda 18 como Superior General al P. Salhorgne (pese a sus peticiones negativas). La descripci\u00f3n que hace el P. \u00c9tienne de los asistentes a dicha Asamblea no tiene desperdicio: \u201c<em>Todos los que formaban parte de ella eran ancianos, encorvados por el peso de los a\u00f1os, y encanecidos en medio de las tribulaciones del exilio y en los trabajos de los ministerios<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>El 15 de agosto de 1835 se convoca la XVIII Asamblea General, duramente criticada por el P. \u00c9tienne desde m\u00faltiples aspectos. En ella se acepta la dimisi\u00f3n de Salhorgne y se elige como Superior General a Juan Bautista Nozo de quien el P. \u00c9tienne tiene una nefasta opini\u00f3n<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Hasta tal punto es la inquina, que tramita su propio destino a Argelia al frente de la misi\u00f3n vicenciana. Los intentos de hacerle obispo de Argel enfriaron sus \u00e1nimos. No es menos peyorativo el juicio que realiza sobre Bailly (el tercero de los candidatos a Superior General) y, por lo le\u00eddo, en franca oposici\u00f3n a Nozo. Este enfrentamiento provoc\u00f3 un esc\u00e1ndalo may\u00fasculo que acab\u00f3 en los tribunales<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>El 27 de julio de 1841 comenz\u00f3 la VIII Asamblea sexenal<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Los delegados estaban divididos en dos claras facciones: los \u201cnozo\u00edstas\u201d y los \u201cantinozo\u00edstas\u201d. Noz\u00f3 presenta su renuncia y nombra vicario general a Poussou. La decisi\u00f3n fue aprobada por unanimidad aunque las buenas relaciones entre ambos se deterioraron con prontitud. Las actividades financieras y casos diversos de conducta presumiblemente irrespetuosa de Noz\u00f3 con las Hermanas enturbiaron la situaci\u00f3n que lleg\u00f3 a su punto culminante con el enfrentamiento que se produce con la Santa Sede en la que la figura del P. \u00c9tienne no sale nada bien parada<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. El 3 de julio de 1842 el P. Nozo present\u00f3 por escrito ante el Papa su renuncia como Superior General con lo que se inicia un periodo de m\u00faltiples tensiones entre italianos y franceses por la sucesi\u00f3n (todo ello con idas y venidas ante la Santa Sede).<\/p>\n<p>El 1 de agosto de 1843 se abre la XIX Asamblea General. El d\u00eda 4 es elegido superior General el P. \u00c9tienne que permanecer\u00e1 en el cargo hasta su muerte el 12 de marzo de 1874. Sali\u00f3 elegido en la primera votaci\u00f3n al recibir 21 de los 30 votos posibles. Elecci\u00f3n que es aceptada por el Rey Luis Felipe el 26 de septiembre de 1843, previo informe positivo del Ministro de Cultos. \u00a1Toda una declaraci\u00f3n de intenciones que no aplicar\u00e1 ni con italianos ni con espa\u00f1oles! El crecimiento y la expansi\u00f3n mundial de la Congregaci\u00f3n, en los primeros 50 a\u00f1os de su \u201csegunda existencia\u201d, fueron fen\u00f3menos notables aunque eclipsados por el fenomenal auge de la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad. Crecimiento y expansi\u00f3n no exentos de dificultades por mucho que el mismo P. \u00c9tienne lo vendiese como se\u00f1al divina. Uno de los casos que refleja estas dificultades de manera m\u00e1s notoria ser\u00e1 el de Espa\u00f1a o, por centrarlo en una persona, el \u201ccaso Armengol\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.- El contexto sociopol\u00edtico espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p>Mostramos cuatro pinceladas a modo de marco de comprensi\u00f3n. Nuestra historia se desenvuelve en el segundo tercio del siglo XIX que se inicia, en Espa\u00f1a, con la muerte (1830) del pendular Fernando VII y finaliza con el estallido revolucionario de 1868. Un periodo en el que el liberalismo se asienta definitivamente dejando en su caminar unos cuantos cad\u00e1veres, bien que de signo distinto. M\u00e1rtires, en todo caso, para ambas parcialidades.<\/p>\n<p>La derrota carlista en 1839 propici\u00f3 el ascenso al poder de los liberales. Aunque su pol\u00edtica insist\u00eda en \u201creformas\u201d, pronto se impondr\u00e1 una realidad claramente anticlerical desplegada, entre otras determinaciones, en el Decreto sobre prebendas eclesi\u00e1sticas (9-3-1834), obligaci\u00f3n de ir a quintas a los novicios religiosos (3-4-1834), supresi\u00f3n de conventos con menos de doce religiosos profesos (25-7-1835), supresi\u00f3n de \u00f3rdenes religiosas masculinas y reducci\u00f3n de las femeninas (11-10-1835), declaraci\u00f3n de venta de todos los bienes religiosos (19-2-1836), supresi\u00f3n de conventos, monasterios, etc&#8230; (8-3-1836). Todo ello, m\u00e1s algunas matanzas de frailes en Madrid (17 julio 1834) y Barcelona (25 julio 1835) llevar\u00eda a la ruptura de relaciones diplom\u00e1ticas con el Vaticano (27 octubre de 1836) y al cierre de la Nunciatura (29 diciembre 1840) lo cual impidi\u00f3 el nombramiento de nuevos obispos. A finales de 1840 s\u00f3lo doce di\u00f3cesis, de sesenta, ten\u00edan obispo.<\/p>\n<p>La supresi\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas y la venta de sus propiedades socavaron una de las instituciones fundamentales de la Iglesia del Antiguo R\u00e9gimen. Los ex-frailes y ex-monjes intentaron organizar su vida como p\u00e1rrocos o vicarios pero la mayor\u00eda pasaron a depender de las modestas pensiones del Estado, que rara vez se pagaban. Su eliminaci\u00f3n priv\u00f3 a la Iglesia de sus evangelizadores, educadores y propagandistas m\u00e1s activos. Este vac\u00edo no pudo llenarlo el clero secular, mal preparado para asumir mayores responsabilidades. Por otra parte, permiti\u00f3 al Estado extender su autoridad sobre el campo de la caridad y de la ense\u00f1anza secundaria<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n de 1845 supuso, entre otras cosas, la aceptaci\u00f3n de la religi\u00f3n Cat\u00f3lica como la del Estado que se obliga a mantener el culto y sus ministros<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Con la firma del Concordato de 1851<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> (que es recibido con abierta hostilidad por los progresistas, con discreta reserva por los moderados y con tranquila aquiescencia por los cl\u00e9rigos<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>) se normalizan las relaciones Iglesia-Estado. A partir de este momento, con objeto de hacer frente a la desmoralizaci\u00f3n e indiferentismo,\u00a0\u00a0 resurgen las misiones populares, aumenta el inter\u00e9s por la instrucci\u00f3n religiosa y aparecen nuevas asociaciones no s\u00f3lo interioristas sino, sobre todo, voluntaristas (p.e. la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal).\u00a0\u00a0 Todo ello permiti\u00f3 a la Iglesia adecuarse a la sociedad liberal aunque en las ciudades, con un creciente proletariado, el nivel de observancia religiosa parece ir en declive.<\/p>\n<p>El censo de 1860 da cuenta de un clero secular de 42.765 individuos (unos 4.000 m\u00e1s que a principios de la d\u00e9cada de 1840) mientras los religiosos sumaban 1.638 distribuidos en 62 residencias. Las circunstancias por las que hab\u00eda pasado la Iglesia hicieron que el clero secular cambiase la orientaci\u00f3n de su trabajo, dedic\u00e1ndose ahora principalmente a labores pastorales. Entre el clero femenino, tanto de clausura como el dedicado a la asistencia social, comienzan a tener un peso espec\u00edfico las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal (aumentar\u00e1n de 887 a 1.657 entre 1854 y 1868).<\/p>\n<p>Los obispos, dada la nueva orientaci\u00f3n pastoral, vieron limitadas sus funciones aunque aumentaron su autoridad dentro de la Iglesia. A partir de 1857, bajo la influencia del confesor de la Reina, P. Claret, los nombramientos (basados a\u00fan en el Concordato de 1753) recayeron generalmente sobre religiosos cuya cualidad principal era la lealtad a la soberana o sobre los que no se consideraban abiertamente hostiles al Estado liberal. Aunque hab\u00eda algunos obispos de origen aristocr\u00e1tico, la proporci\u00f3n de obispos procedentes de clases modestas se increment\u00f3 notoriamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>3.- La situaci\u00f3n de la CM en Espa\u00f1a <\/strong><\/p>\n<p>Las Leyes de 1835 y 1868, \u00e9sta en menor medida, deshacen la C.M. a todos los niveles (institucional, material, actividad pastoral&#8230;). La consiguiente dispersi\u00f3n del personal, sin embargo, introdujo varios elementos novedosos en la vida de los misioneros como son la dependencia de las Hijas de la Caridad para su existencia en Espa\u00f1a, la conexi\u00f3n en Francia con los nuevos modelos de educaci\u00f3n en los Seminarios y, por \u00faltimo, la internacionalizaci\u00f3n de la acci\u00f3n de la Provincia de Espa\u00f1a (M\u00e9xico, Cuba, Puerto Rico y Filipinas).<\/p>\n<p>La inestabilidad del per\u00edodo hizo m\u00e1s previsores a los Superiores que buscaron las bases fundacionales en medios m\u00e1s seguros (dotaci\u00f3n del Estado) que en \u00e9pocas anteriores (tierras, inmuebles&#8230;). Estas dificultades, por otra parte, hicieron arraigar en los misioneros un sentimiento de pertenencia a la Congregaci\u00f3n m\u00e1s fuerte si cabe, que se manifiesta, sobre todo, en su general permanencia en la misma y en el af\u00e1n de reconstruirla en cuanto las circunstancias lo permitiesen.<\/p>\n<p>Los ministerios a los que se dedica su personal son los tradicionales, con ligeros matices: adquiere singular importancia la atenci\u00f3n a los Seminarios y a las Hijas de la Caridad, menguan en la misma medida los Ejercicios Espirituales a Ordenandos y seglares, mientras que las misiones populares se ven entorpecidas notoriamente por las circunstancias sociopol\u00edticas.<\/p>\n<p>Con las sucesivas supresiones y aperturas de casas, pierde su hegemon\u00eda el espacio aragon\u00e9s (no se recuperan Guisona, Barbastro, Reus ni Valencia). El traslado de la casa central a Madrid modificar\u00e1 en lo sucesivo la orientaci\u00f3n de la Provincia de Espa\u00f1a y la procedencia de los misioneros. Durante todo este per\u00edodo se convocan Asambleas Provinciales por parte de los PP. Masnou (1861) y Maller (1863, 1867, 1873 y 1874)<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. La evoluci\u00f3n de las casas y miembros de la Congregaci\u00f3n residentes en Espa\u00f1a en este per\u00edodo es la siguiente<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"72\">A\u00d1O<\/td>\n<td width=\"72\">CASAS<\/td>\n<td width=\"108\">CL\u00c9RIGOS<\/td>\n<td width=\"118\">HERMANOS<\/td>\n<td width=\"110\">SEMINARISTAS<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"72\">1836<\/td>\n<td width=\"72\">1<\/td>\n<td width=\"108\">77<\/td>\n<td width=\"118\">24<\/td>\n<td width=\"110\">&#8211;<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"72\">1851<\/td>\n<td width=\"72\">1<\/td>\n<td width=\"108\">12<\/td>\n<td width=\"118\">2<\/td>\n<td width=\"110\">14<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"72\">1868<\/td>\n<td width=\"72\">6<\/td>\n<td width=\"108\">44<\/td>\n<td width=\"118\">39<\/td>\n<td width=\"110\">83<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"72\">1870<\/td>\n<td width=\"72\">2<\/td>\n<td width=\"108\">25<\/td>\n<td width=\"118\">9<\/td>\n<td width=\"110\">34<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"72\">1875<\/td>\n<td width=\"72\">5<\/td>\n<td width=\"108\">30<\/td>\n<td width=\"118\">20<\/td>\n<td width=\"110\">24<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.- Breve Biograf\u00eda del P. Buenaventura Armengol<\/strong><\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Vilasar de Dalt (Barcelona) el 17 de febrero de 1800. Ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n el 18 de julio de 1818. Ordenado de sacerdote dio algunas misiones desde la casa de Barcelona permaneciendo, posteriormente, en la casa de Valencia. En 1835 (disoluci\u00f3n de la CM) pas\u00f3 a Francia con los novicios. Fue enviado desde all\u00ed a los Estados Unidos como <a href=\"http:\/\/somos.vicencianos.org\/glosario\/vicario\/\">Vicario<\/a> General de Orle\u00e1ns y B\u00fafalo. Acompa\u00f1\u00f3, como Director, en 1844 a las Hijas de la Caridad espa\u00f1olas que fueron a M\u00e9xico, donde logr\u00f3 el reconocimiento de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n de la que fue primer Visitador. Ejerci\u00f3 los mismos cargos en Espa\u00f1a durante los a\u00f1os 1853 a 1856. El P. Etienne, Superior General, le expuls\u00f3 de la Congregaci\u00f3n, junto con otros valiosos misioneros, y, a pesar de las s\u00faplicas por ser reintegrado en fecha tan tard\u00eda como 1874, no tuvo respuesta. Muri\u00f3 en Cuba el 9 de febrero de 1876.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5.- El \u201ccaso Armengol\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Dentro de todas estas circunstancias debemos ubicar los acontecimientos relacionados con el P. Buenaventura Armengol. Comencemos por decir que, deshecha la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a (1835), la principal de las preocupaciones de un buen n\u00famero de misioneros es lograr su reconocimiento y reanudar sus trabajos. Entre dichos misioneros emerge la significativa figura del P. Buenaventura Codina. Visitador de la CM y Director de las HH. de la C. (1844) es elegido (a pesar de su oposici\u00f3n<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>) Obispo de Canarias con lo que debe renunciar a ambos cargos y, con ello, a llevar directamente las pertinentes negociaciones con el Gobierno. Unas negociaciones que iban por buen camino tal como lo expresa al Superior General en su carta del 4 de septiembre de 1847: \u201c<em>tenemos en Barcelona algunos hermanos nuestros muy edificantes, que pueden contribuir a formar un buen n\u00facleo que levante la Congregaci\u00f3n. Sobre todo, si usted cumple lo prometido, haciendo que vuelvan a Espa\u00f1a los Misioneros de aqu\u00ed que est\u00e1n en las misiones extranjeras, no le faltar\u00edan individuos para reconstituir de nuevo la Congregaci\u00f3n, si es restablecida en Espa\u00f1a, como lo esperamos, a pesar de las circunstancias<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Nada tiene de extra\u00f1o, por tanto, su profunda preocupaci\u00f3n por perfilar la figura de su sucesor. En la misma carta sugiere algunos nombres: \u00ab<em>El Sr. Roca, mi digno antecesor\u2026 El Sr. Ig\u00fc\u00e9s\u2026 hombre m\u00e1s aprop\u00f3sito para la direcci\u00f3n de las Hermanas&#8230; <\/em><em>Si el Sr. Roca rehusa tomar de nuevo la carga, ten\u00e9is al Sr. Vehil\u2026 Pod\u00e9is confiarle la direcci\u00f3n de las dos familias<\/em>\u201d. En carta del 3 de noviembre de 1847, en la que le muestra su desconcierto por su decisi\u00f3n de no nombrar sucesor, insiste en el tema: \u201ce<em>n primer t\u00e9rmino, est\u00e1 mi antecesor el Sr. Juan Roca\u2026; si \u00e9ste, que juzgo el m\u00e1s a prop\u00f3sito, no quiere o no puede encargarse de la direcci\u00f3n de las Congregaciones, ah\u00ed ten\u00e9is al Sr. Vehil, del que os habl\u00e9 en otra ocasi\u00f3n<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p>El motivo de la premura no es otro que lo avanzado de las negociaciones en vista al reconocimiento de la CM. Su sentimiento de frustraci\u00f3n es claro: \u201c<em>nuestra Congregaci\u00f3n est\u00e1 en v\u00edas de tener existencia legal en Espa\u00f1a. Para conseguir tan feliz resultado se necesita aqu\u00ed un representante del Superior General que pueda entenderse con la Reina y el Nuncio del Papa y hacer las gestiones necesarias, sin las que los asuntos mejor encaminados se vienen a tierra\u2026 Por consiguiente, os ruego por los Sagrados Corazones de Jes\u00fas y de Mar\u00eda Inmaculada, que mud\u00e9is de parecer, dejando las cosas como hasta el presente. Que haya un representante del Superior General para gobernar las dos familias; de otro modo las considero perdidas\u2026<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. Por estas u otras razones (\u00a1vete a saber las intenciones del P. Etienne!)<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>, el Superior General cambia su decisi\u00f3n, lo que motiva el agradecimiento del P. Codina: \u00ab<em>Recib\u00ed con una complacencia inexplicable vuestra carta del 9 de este mes. Mis deseos se han cumplido: las dos familias de San Vicente en Espa\u00f1a, no estar\u00e1n, como yo tem\u00eda, ac\u00e9falas. Espero de un d\u00eda para otro al Sr. Santasusana\u201d<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><em>. <\/em>Esta misma alegr\u00eda reluce en la carta-despedida que dirige a las Hijas de la Caridad el 10 de diciembre de 1847: <em>\u201cNuestro reverend\u00edsimo Padre (Etienne)\u2026 ha tenido a bien nombrar para este oficio al reverendo Sr. D. Ignacio Santasusana, como consta de sus Letras Patentes despachadas en Par\u00eds el 1.\u00b0 del mes de Noviembre del presente a\u00f1o, que se me han exhibido y presentado\u2026<\/em> Aunque un poco tarde (29 de febrero de 1848), el propio P. Santasusana anuncia su nombramiento a las propias Hermanas: \u201c<em>Hasta ahora no os he dirigido las palabras que sin duda vosotras esperabais de mi boca. La circular que mi digno \u00faltimo antecesor os remiti\u00f3, me pareci\u00f3 m\u00e1s que suficiente para que todas pudierais tener conocimiento de la elecci\u00f3n que N.M.H.P. el Sr. Superior General hab\u00eda hecho de mi persona para suceder a aqu\u00e9l en el empleo de Director de vuestra congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a. Por eso he omitido yo el daros parte de este acontecimiento<\/em>\u201d <a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>El 19 de noviembre de 1848 expone el P. Santasusana al Superior General unos cuantos puntos que resumen de forma excelente el estado de la cuesti\u00f3n: el Concordato va por buen camino; uno de los puntos que se negocian es el reconocimiento de la Congregaci\u00f3n; las condiciones que se imponen son dos: la dependencia inmediata de ning\u00fan extranjero<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> y un n\u00famero suficiente de misioneros. El Visitador se muestra \u201c<em>deseoso de que la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a sea restablecida bajo el mismo pie que exist\u00eda en 1835, y que la autoridad de V.R. sea reconocida y acatada por los Misioneros espa\u00f1oles\u2026 y el peligro que corre la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a de verse separada de la autoridad de V.R. si de antemano no se prepara el terreno<\/em>\u201d. Respecto a la segunda \u201c<em>pide que le diga si puede contar con los Misioneros espa\u00f1oles que est\u00e1n en el extranjero, caso de que el Gobierno le pregunte cu\u00e1ntos son, para restablecer la Congregaci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>A fin de \u201cpreparar el terreno\u201d el P. Santasusana solicitar\u00e1 poder asistir a la Asamblea General de 1849 representando a la Provincia de Espa\u00f1a. Dos razones justifican esta petici\u00f3n: cortar el deseo de independencia de algunos misioneros espa\u00f1oles respecto a Francia y desactivar la objeci\u00f3n a no depender del Superior General. Ambas cuestiones pudieran darse en caso de no verse representados \u201c<em>ni<\/em><em> haber podido hacer las observaciones oportunas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. El P. \u00c9tienne acepta las razones. El P. Santasusana acude a la vig\u00e9sima asamblea general a la que tambi\u00e9n asisten los PP. Maller, Visitador de EE.UU., Armengol, Visitador de M\u00e9jico y Amat, Superior de la casa de Filadelfia.<\/p>\n<p>Es, en este momento, cuando interviene por vez primera el P. Armengol remitiendo al Superior General el 9 de septiembre de 1849 sus apreciaciones acerca del P. Santasusana: \u201c<em>Hay un asunto muy grave que debo poner en vuestro conocimiento. En general los Misioneros e Hijas de la Caridad, que lo conocen, tienen la idea de que el sr. Santasusana no es apto para estar al frente de las dos familias de San Vicente. Observo que com\u00fanmente tienen puestos los ojos en el sr. Vehil, como hombre muy prudente y capaz para gobernarlas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>Llegado a Madrid el P. Armengol se confirma en sus apreciaciones se\u00f1alando que el propio Nuncio le dijo que el P. Santasusana no era a prop\u00f3sito para estar a la cabeza de las dos Congregaciones. En otra carta insiste que con sus imprudencias y sus man\u00edas todo lo echa a perder y aleja de la Compa\u00f1\u00eda a las personas de las que tiene m\u00e1s necesidad. Sin embargo las observaciones del P. Armengol infunden sospechas de la influencia que sobre \u00e9l ejerce el P. Madam, a juicio del P. Paradela, hombre muy pagado de s\u00ed mismo, doble e intrigante a natura, con poco o ning\u00fan esp\u00edritu eclesi\u00e1stico y que no pod\u00eda ver al P. Santasusana y, sobre todo, al P. Ig\u00fc\u00e9s. Llegan a o\u00eddos de Santasusana las maquinaciones, mas no rechaza las acusaciones. Pide se ponga a otro en su lugar. El P.\u00c9tienne dio largas al asunto, sospechando que el P. Armengol ten\u00eda en gran parte la culpa de la polvoreda que se hab\u00eda levantado contra el P. Santasusana\u201d.<\/p>\n<p>El 1 de enero de 1850, escribe el P. Santasusana al Superior General: \u201c<em>S\u00e9 por conducto fidedigno que el Sr. Ministro de la Gobernaci\u00f3n est\u00e1 por la separaci\u00f3n de la provincia de Espa\u00f1a de cualquier gobierno extranjero, aunque no se entromete en la elecci\u00f3n del Superior. Si todos pens\u00e1ramos lo mismo, f\u00e1cilmente se podr\u00eda burlar al Gobierno; pero no es as\u00ed y ah\u00ed est\u00e1 la dificultad. Creo que ahora ser\u00eda conveniente que usted tratase el asunto con el Sumo Pont\u00edfice y, si \u00e9l no lo concede, quiz\u00e1 se aquietaran todos los nuestros\u2026 Ahora gozamos de paz y tranquilidad; pero no s\u00e9 lo que suceder\u00e1 cuando vuelva el Sr. Mad\u00e1m que se encuentra en Andaluc\u00eda con los Sres. Armengol y Mata<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Sus temores se cumplen, de forma que, a finales de este mismo mes de enero, comunica al Superior General que la permanencia del P. Mad\u00e1m en Espa\u00f1a era perniciosa para la Congregaci\u00f3n dada la influencia que ejerce sobre los descontentos. Termina rog\u00e1ndole que, con cualquier pretexto, lo env\u00ede a M\u00e9xico<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p>No es, sin embargo, el P. Armengol el \u00fanico en escribir sobre la capacidad del P. Santasusana. El P. Juan Roca (17 de marzo de 1851) comunica al Superior General que \u201c<em>el Sr. Santasusana es un buen sacerdote, muy instruido en la Teolog\u00eda moral y en Derecho can\u00f3nico; pero sin talento para salir bien en los asuntos dif\u00edciles. Que, a su ver, ser\u00edan m\u00e1s aptos los Srs. Escarr\u00e1 y Armengol o tambi\u00e9n los Sres. Vehil y San<\/em>z\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Ante esta situaci\u00f3n el P. \u00c9tienne env\u00eda a Espa\u00f1a, como comisario, al P. Escarr\u00e1 para que forme un juicio exacto del asunto. \u00c9ste elabora dos informes (18 de junio<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> y 14 de julio de 1851<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>) en los que aborda tres temas con diferente opini\u00f3n (en algunos casos). <u>El concordato<\/u>: \u201c<em>va muy bien<\/em>\u201d (18 de junio); \u201c<em>es muy combatido en las Cortes. Parece que este asunto est\u00e1 todav\u00eda lejano<\/em>\u201d (14 de julio); <u>la separaci\u00f3n<\/u>: \u201c<em>nuestras Hermanas de Espa\u00f1a est\u00e1n por la unidad de Jefe. Los Sres. Roca, Santasusana, Ig\u00fc\u00e9s y Borja son tan partidarios de la misma unidad, que si se verificara la separaci\u00f3n, est\u00e1n resueltos a irse a Francia. Tambi\u00e9n se cree que los Sres. Barrag\u00e1n, Marim\u00f3n, Serrato, Estany, Costa, \u00c1ngel, Domingo, Cast\u00e1n y <\/em><em>Bosch, <\/em><em>no est\u00e1n por la separaci\u00f3n<\/em>\u201d (18 de junio); \u201c<em>e<\/em><em>l Sr. Vehil creo que no es tan afecto como otros muchos a los franceses<\/em>\u201d (14 de julio); <u>el P. Santasusana<\/u>: \u201c<em>todos nuestros hermanos de Madrid juzgan al Sr. Santasusana inh\u00e1bil para Visitador y Director, y lo mismo creo que piensan los que est\u00e1n fuera de la Corte. No encuentro en \u00e9l aquel talento y tacto de que debe estar dotado el Director<\/em>\u201d (18 de junio); \u201c<em>el Sr. Santasusana no es tan torpe, como se le ha querido hacer pasar, por servirse de los externos: solo se vale de ellos en las ocasiones, guardando silencio, y de este modo sale bien de los apuros, contra lo que esperaban sus adversarios. <\/em><em>Por lo que mira al Sr. Roca (Juan), est\u00e1 todav\u00eda muy apegado al Sr. Mad\u00e1m &#8230; y no pudiendo tener parte en el gobierno con el Sr. Santasusana, no pierde ripio para apresurar la remoci\u00f3n de \u00e9ste<\/em>\u201d (14 de julio).<\/p>\n<p>A pesar de las dificultades se\u00f1aladas por el P. Escarr\u00e1, el Concordato se firma el d\u00eda 16 de marzo de 1851. En el art\u00edculo 29 se dice: <em>\u201c\u2026 el Gobierno de S.M\u2026. tomar\u00e1 las disposiciones convenientes para que se establezcan donde sea necesario, Casas y Congregaciones religiosas de San Vicente de Pa\u00fal, San Felipe Neri y otra Orden de las aprobadas por la Santa Sede\u2026<\/em>\u201d En el art\u00edculo 30, se estipula: <em>\u00ab&#8230; se conservar\u00e1 el Instituto de las Hijas de la Caridad, bajo la direcci\u00f3n de los cl\u00e9rigos de San Vicente de Pa\u00fal<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Con la firma del Concordato no estaba resuelta la situaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n. A la dilaci\u00f3n en aplicar lo consignado en el texto (ejecutada por R.O. de 7 de octubre de 1851) se a\u00f1ade el \u201cmotu proprio\u201d de P\u00edo IX del 1 de abril de 1851 afirmando que \u201c<em>todas las Congregaciones y \u00d3rdenes religiosas que se resta\u00adbleciesen en Espa\u00f1a dentro del decenio, quedasen sujetas al Ordinario<\/em>\u201d. Esto \u00faltimo dej\u00f3 un tanto perplejos a los misioneros, de forma que el P. Escarr\u00e1 escribir\u00e1 de inmediato al Superior General inform\u00e1ndole de sus pesquisas ante el Nuncio y la sugerencia de valerse del Embajador franc\u00e9s en Madrid \u201c<em>para que hiciese ver al Gobierno los males que de esto se seguir\u00edan<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El P. Buenaventura Codina, ya ejerciendo de Obispo de Canarias, mantiene conversaciones con el Cardenal Arzobispo de Toledo y con el Nuncio. Tras estas conversaciones escribe al Superior General (16 de junio de 1851) dici\u00e9ndole: \u00ab<em>puede ser que el contexto de la R.O. al pronto alarme a usted; pero tranquil\u00edcese y no tema. Conozco las intrigas del Gobierno, y las disposi\u00adciones favorables del Sr. Nuncio y de S. Emma. el Cardenal de Toledo. Estare\u00admos de acuerdo en lo sustancial. Mi parecer ha sido siempre que se debe conservar el Instituto tal como lo estableci\u00f3 San Vicente con la jerarqu\u00eda oportuna, es decir: la sumisi\u00f3n de los individuos al superior local, de los superiores locales al Visitador y del Visitador con los dem\u00e1s miembros al Superior General. Sobre esta base tratar\u00e9 de edificar, no permitiendo que los Obispos se mezclen en el gobierno interior, content\u00e1ndome con disponer de los Misioneros s\u00f3lo en lo que se refiere al ejercicio de su ministerio externo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Con estas dos cuestiones entre manos, el P. Escarr\u00e1 escribe el mismo 16 de junio de 1851 al Superior General con un \u00fanico tema: \u201c<em>acerca <\/em><em>del que debe ser nuestra futura cabeza<\/em>\u00bb. Su opini\u00f3n es muy clara: \u00ab<em>El Sr. Armengol es el m\u00e1s a prop\u00f3sito para Visitador de esta Provincia, que am\u00e1is tanto: cualquiera otro que coloqu\u00e9is en este punto, es de temer que no nos sacar\u00e1 del atolladero en que nos encontramos. Este nombramiento ser\u00e1 del agrado de <\/em><em>Emma. <\/em><em>y del Sr. Nuncio<\/em>\u201d insistiendo en que \u201c<em>nos envi\u00e9is cuanto antes, si os parece bien, la patente de Visitador nombrado y autorizado por usted<\/em>\u201d. \u201c<em>El P. <\/em><em>Etienne, <\/em><em>atendiendo las indicaciones de la carta anterior, nombr\u00f3 Visitador de Espa\u00f1a al P. Armengol. &#8230; Deb\u00eda ser al propio tiempo Director de las hijas de la Caridad. Con objeto de que hubiese una persona a quien dirigirse oficialmente, se dispuso que el Nuncio nombrase Visitador interinamente al P. Santasusana, hasta que llegara el P. Armengol<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. El 3 de julio de 1853 desembarca \u00e9ste en Santander. Pasando por Burgos, llega a Madrid a mediados del mismo mes y, con satisfacci\u00f3n de todos, toma posesi\u00f3n de su nuevo cargo. Poco despu\u00e9s (23 de julio de 1852), mediante un Real Decreto, se restablece la Congregaci\u00f3n<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><strong><strong>[37]<\/strong><\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>La Comunidad ocupa su nueva casa (antiguo Palacio de Osuna) y aumenta poco a poco\u2026 Algunos, como los PP. Serrato y Estany, se muestran reacios en unirse a la comunidad, poniendo por excusa que la restauraci\u00f3n no se hab\u00eda hecho conforme a las Reglas y Constituciones y que el Gobierno se mezclaba demasiado en los asuntos internos. Otros no vuelven por entonces, diciendo que la Congregaci\u00f3n restablecida no era la fundada por San Vicente de Pa\u00fal. Se signific\u00f3 en este sentido el P. \u00c1ngel, capell\u00e1n en el colegio de las Hermanas en la Selva, que comunic\u00f3 su descontento a otros miembros de la Congregaci\u00f3n que estaban en Barcelona. Estos fueron los que m\u00e1s adelante, seg\u00fan el P. Paradela, lanzaron al P. Armengol por caminos extraviados.<\/p>\n<p>El P. Madam (por lo visto, jefe de la \u201cintriga\u201d), mientras tanto, iba de Madrid a Barcelona y de esta ciudad a la Corte maquinando hasta tal punto que el P. Escarr\u00e1 afirmaba que, si no cambiaba de conducta, era un hombre peligroso dentro y fuera de la Congregaci\u00f3n, previniendo al P. General que se lo advirtiese al P. Armengol, porque este no conoc\u00eda bien al P. Madam. La falta de ingresos (recogida en la Real Orden) es atribuida \u201c<em>a las falsas ideas esparcidas sobre nuestra restauraci\u00f3n por Misioneros que estaba en Catalu\u00f1a y que no acababan de volver al seno de la Congregaci\u00f3n. Otra de las causas cre\u00edan que era la falta de una casa del Instituto en Barcelona, porque Catalu\u00f1a hab\u00eda sido siempre el mejor plantel de nuestra seminario interno<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p>\n<p>En tal situaci\u00f3n, el trabajo del Visitador, P. Armengol, es digno de resaltar<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. En sendas cartas que dirige al Superior General, 1853, le dice que \u201c<em>estamos en v\u00edsperas de restablecer nuestras residencias de Valencia, Reus, Barcelona y de fundar en la Habana, Zaragoza, Salamanca y Burgos. Hay un n\u00famero considerable de vocaciones. Le propongo para Superior de Valencia al sr. Vehil\u2026; al sr. Jos\u00e9 Roca, para Superior de Mallorca\u2026; para Superior de Reus al sr. Costa\u2026; al sr. Canals para Superior de la casa de Barcelona\u2026<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a> y en otra: \u201c<em>el n\u00famero de Misioneros que hay en la Pen\u00ednsula es de 35 sacerdotes con votos y dos sacerdotes novicios (srs. Velasco y Ruiz Tejada). Advierte que los PP. Gonz\u00e1lez de Soto y Fantova, que hab\u00edan pertenecido a la Congregaci\u00f3n, deseaban volver y que por lo que mira al primero est\u00e1n dispuestos a admitirle\u2026 Nuestro Seminario pronto estar\u00e1 lleno<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>Bien sea por el influjo, entre otros, del P. Mad\u00e1m, por las circunstancias pol\u00edticas espa\u00f1olas o por el centralismo eti\u00e9enico, la situaci\u00f3n va a ir complic\u00e1ndose. As\u00ed se lo expresa el P. Escarr\u00e1 al Superior General en su carta del 18 de noviembre de 1853: \u201c<em>el Gobierno espa\u00f1ol se muestra celoso de que los Misioneros espa\u00f1oles dependan de un superior extranjero<\/em>\u201d no cort\u00e1ndose un pelo al a\u00f1adir \u201c<em>en todo, sin duda, anda la mano oculta de Mad\u00e1m y de alg\u00fan otro Misionero<\/em>\u201d. El hecho es que el P. Armengol, de acuerdo con alguno de sus Consejeros, pidi\u00f3 al P. General poderes extraordinarios para obrar casi en todo poco menos que con independencia absoluta, aunque con obligaci\u00f3n de darle cuenta.<\/p>\n<p>Obviamente los Sres. Escarr\u00e1 y Santasusana son de parecer de que no se los otorgue escribiendo el primero de ellos al P. Etienne: \u201c<em>mi dictamen acerca de la extensi\u00f3n de poderes a nuestro Visitador es que no conviene concederle demasiado porque observo en \u00e9l tendencia a gobernar independiente. Pero conviene que usted le trate con cautela, porque \u00e9l puede gobernar las dos Compa\u00f1\u00edas&#8230;<\/em>\u00bb. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, a\u00f1ade: \u201c<em>hace pocos d\u00edas que el Sr. <\/em><em>Mad\u00e1m <\/em><em>me habl\u00f3 con mucha viveza de la separaci\u00f3n de nuestra provincia como de cosa casi cierta. Esto ser\u00e1 perder la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a, le respond\u00ed. S\u00ed, tambi\u00e9n yo lo reconozco, replic\u00f3 emocionado &#8230; <\/em><em>Aunque no creo todo lo que \u00e9ste afirma, con todo, en vista de las conjeturas que hay acerca del asunto, me creo obligado, si bien con pena, a daros parte del hecho. Si tal acaeciere, os ruego que me dig\u00e1is c\u00f3mo debo portarme, y lo mismo piden los Sres. Santasusana, Ig\u00fc\u00e9s, <\/em><em>etc<\/em>.\u00bb<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p>Por si hubiere alguna duda, es el propio P. Armengol quien escribe a \u00faltimos de febrero de 1854 al Superior General: \u201c<em>permitidme una palabra sobre nuestra separaci\u00f3n de la unidad de la Congregaci\u00f3n. Usted sabe las circunstancias en que nos encontramos por parte del Gobierno. A pesar de todo, que se vea nuestra conducta y ella ser\u00e1 la mejor apolog\u00eda de los Misioneros espa\u00f1oles acerca de este punto. Conozco las bellas disposiciones en que todos ellos se encuentran. Por eso me parece que ser\u00eda bien conceder al Visitador la amplitud de poderes que las circunstancias reclaman. Hablo por el inter\u00e9s general de la Compa\u00f1\u00eda; no por m\u00ed. Me mantengo en este puesto con cierta especie de violencia. Mientras tanto trabajo con toda la eficacia posible y la obra aumenta prodigiosamente. Cuando haya terminado mi cometido y est\u00e9 todo en orden, os enviar\u00e9 con humildad y gratitud la dimisi\u00f3n, esperando que usted tendr\u00e1 la bondad de dejarme en un rinc\u00f3n para mejor santificarme<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p>\n<p>A su vez, y poco despu\u00e9s (7 de mayo de 1854), son los propios consejeros del P. Armengol (Escarr\u00e1, Santasusana e Ig\u00fc\u00e9s) quienes escriben al P.\u00c9tienne en los siguientes t\u00e9rminos: \u201c<em>t<\/em><em>odos los Consejeros del Visitador tememos que el Sr. Mad\u00e1m con el Sr. Armengol soliciten la separaci\u00f3n de nuestra provincia del jefe de la Congregaci\u00f3n. Los motivos de nuestro temor helos aqu\u00ed: <\/em><em>1\u00b0 Los antecedentes del Sr. Mad\u00e1m, que es partidario de la separaci\u00f3n, con la esperanza de ser colocado en un puesto honor\u00edfico, que de otro modo no lo obtendr\u00e1 jam\u00e1s &#8230;; 2\u00b0 La conducta del Sr. Armengol respecto del Sr. Mad\u00e1m. Le concede todo lo que le halaga. Le permite la mayor parte de los d\u00edas estar casi siempre fuera de casa&#8230; En fin, el Sr. Mad\u00e1m es su principal confidente; 3\u00b0 Los disgustos e inquietudes que le han ocasionado vuestras adverten\u00adcias; 4\u00b0 La idas y venidas, que se nos procuran ocultar, del Sr. Mad\u00e1m cerca de los Ministros. Todo esto bien considerado nos parece que, aunque no sea suficiente para dar un juicio definitivo, basta para sospechar fundadamente&#8230; El Sr. Mad\u00e1m cuenta con muchos medios: es muy h\u00e1bil en los negocios; tiene relaciones con personas poderosas de todos los matices; el Sr. Sartorius, Presidente de Ministros, y el Sr. Domenech (progresista), Ministro de Hacienda e interino de Gracia y Justicia, aprecian mucho al Sr. Mad\u00e1m y a veces se sirven de \u00e9l. Adem\u00e1s, el Sr. Mad\u00e1m es muy vidrioso y todav\u00eda no ha recobrado el esp\u00edritu de nuestra vocaci\u00f3n y, mientras no lo recobre, ser\u00e1 m\u00e1s perjudicial que \u00fatil a esta Casa-Noviciado. Pero el Sr. Armengol no ve en \u00e9l m\u00e1s que virtudes y cualidades relevantes<\/em>&#8230;\u00bb<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se va complicando, y algunos otros misioneros se ven obligados a intervenir. Un ejemplo es la carta del P. Amat (electo Obispo de Monterrey) al Superior General de finales de mayo de 1854: \u201c<em>por lo que mira al asunto grav\u00edsimo de la separaci\u00f3n\u2026 puedo asegurarle que los Misioneros aman la vocaci\u00f3n y no quieren ning\u00fan cambio\u2026; es de temer la separaci\u00f3n porque el Gobierno la quiere y si \u00e9ste la pide la aprobar\u00e1 la Santa Sede\u2026 Mas el Gobierno no lo har\u00e1 si no hay quien se lo indique por parte de los Misioneros o de las Hermanas y \u00e9stas no lo har\u00e1n sin la influencia de alguno de nuestros hermanos. Si hay alguno capaz de esto parece ser el que usted me indic\u00f3 en Par\u00eds: fue un mal paso, un paso fatal el recibir en esta casa al sr. Mad\u00e1m\u2026 Por otra parte, \u00e9l tiene ascendiente sobre el sr. Armengol, seg\u00fan parece, sobre las Hermanas y sobre los empleados del Gobierno; est\u00e1 dotado de muy buen talento, maneras agradables, gracia y sabe insinuarse; pero no puede ver a Francia ni nada de lo que venga de all\u00e1 aunque sea de los Superiores mayores\u2026 No conviene de ning\u00fan modo que ech\u00e9is al Sr. Mad\u00e1m de la Congrega\u00adci\u00f3n, ni que cambi\u00e9is por ahora al Sr. Armengol. El mejor remedio ser\u00eda que el Padre Santo le llamara para darle cualquier destino: es hombre de talento, y muy apreciado por las autoridades eclesi\u00e1sticas y en estado de hacer mucho bien fuera de la Congregaci\u00f3n. Otro medio menos eficaz, si se pudiera alcanzar del Sr. Armengol que lo enviara a cualquier sitio o a una casa con sujetos que no se <\/em><em>dejasen seducir y donde no tuviese comunicaci\u00f3n alguna con las Hermanas; pero sin que \u00e9l se d\u00e9 cuenta, porque de lo contrario ser\u00eda echarlo todo a perder<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. En el mismo sentido van las cartas que en junio de 1854 dirigen al Superior General los PP. Santasusana y Escarr\u00e1<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p>\n<p>Tampoco ayudaba mucho el comportamiento del Superior General, P. \u00c9tienne. A su poca comprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n espa\u00f1ola y su sordera a las insistentes peticiones de repatriaci\u00f3n del personal disperso por el mundo, a\u00f1ade el afrancesamiento de las Hijas de la Caridad. Entendemos que la carta que le dirige el P. Armengol el 2 de abril de 1855 es harto significativa: \u201c<em>tengo entendido que los Superiores Generales de Francia ejercen sobre las Congregaciones de Presb\u00edteros Seculares y de Hijas de la Caridad, fundadas ambas por S. Vicente de Pa\u00fal, una jurisdicci\u00f3n amplia, y en la actualidad est\u00e1n haciendo instancias a algunas Hermanas para que pasen a Par\u00eds con el fin de enviarlas a la Am\u00e9rica en fundaciones francesas, lo cual debe ocasionar incon\u00advenientes de consideraci\u00f3n. Para cortarlos ser\u00eda quiz\u00e1s a prop\u00f3sito, que las referidas Congregaciones se gobernasen por Superior, o Vicario General, espa\u00ad\u00f1ol, como se hace en las dem\u00e1s Corporaciones, impetrando de la Sta. Sede el Breve correspondiente<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En \u00e9stas se encontraba el asunto, cuando la Junta de Beneficencia hace p\u00fablico un Informe que le remite el vocal D. Pedro G\u00f3mez de Serna, Fiscal de la C\u00e1mara del Patronato Real, insertando dos dict\u00e1menes (22 y 25 de septiembre de 1855<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>) que se refieren \u201c<em>a la comunicaci\u00f3n del Visitador de las hermanas de la Caridad<\/em>\u201d. Tras un largo pre\u00e1mbulo, en el que describe la situaci\u00f3n \u201chasta el momento\u201d y se reconoce la dependencia inmediata de ambas congregaciones al Superior General: \u201c<em>el Visitador general, sus Consejeros y los Superiores de las Casas particulares vienen a ser en Espa\u00f1a, el \u00f3rgano de un Prelado extranjero, sin que tengan la libertad de acci\u00f3n que es necesaria para obrar en el sentido m\u00e1s conveniente a los intereses del pa\u00eds<\/em>\u201d, se entra en materia. Dice el texto: \u00abe<em>n la extensi\u00f3n que van tomando las Congregaciones esto puede ser de funestas consecuencias. Al gobierno por otra parte le falta un Prelado con quien entenderse, puesto que el Visitador que hay aqu\u00ed, debe subordinarse en todo a lo que desde Par\u00eds se le ordene\u2026 El remedio de esto parece f\u00e1cil: \u2026<\/em><em> Cons\u00e9rvese, como es conveniente, la unidad de las congregaciones; tengan \u00e9stas un Superior general para todas sus fundaciones que est\u00e1n esparcidas por el mundo. Pero n\u00f3mbrese para Espa\u00f1a un Vicario general que sea espa\u00f1ol. En este sentido convendr\u00eda abrir negociaciones con Su Santidad. El fiscal no encuentra ning\u00fan inconveniente en que el primer nombrado fuera de elecci\u00f3n de la Santa Sede. Con tal que fuera espa\u00f1ol lo aplaudir\u00eda, si esto pod\u00eda conducir a la facilitaci\u00f3n de las negociaciones<\/em>\u00bb. El segundo de los dict\u00e1menes reproduce el anterior por lo que la C\u00e1mara toma la determinaci\u00f3n de que lo m\u00e1s acertado es que \u201c<em>se hagan las gestiones convenientes a llevar a t\u00e9rmino este negocio<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n del Superior General ante este Informe fue fulminante a tenor de lo expresado en la carta que el P. Armengol dirige al Ministro de Gracia y Justicia (1 de noviembre de 1855<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>): \u201c<em>juzgo ser de mi obligaci\u00f3n el poner en conocimiento de V.E. las medidas destructoras que ha dictado nuestro Supe\u00adrior General de Par\u00eds luego que ha sido sabedor del recurso que el gobierno de S.M. (q.D.G.) ha elevado, o intenta elevar al sumo Pont\u00edfice\u201d.<\/em> Las destructoras medidas a las que se refiere son: \u201c<em>el Superior General depone al actual Visitador y a la Visitadora, y manda partir inmediatamente para Par\u00eds a la Hermana Asistenta Sor Mar\u00eda Josefa Rovira. Entroniza a los tres sujetos de ideas galicanas, que con sus secretas comunicaciones han dado ocasi\u00f3n a esta ruina. Estos sujetos son D. <\/em><em>Melchor <\/em><em>Ig\u00fc\u00e9s, residente en esta Corte; D. Ignacio Santasusana que reside en la Selva, y Sor Francisca Moriones residente en el Noviciado. Ha mandado el General al Sr. Ig\u00fces que d\u00e9 publicidad a sus disposiciones, lo cual no se ha hecho hasta el presente por temor y para prevenir grav\u00edsimos males<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n del P. Armengol sobre esta reacci\u00f3n es clara: \u201c<em>Previendo esas disposicio\u00adnes violentas del General, consult\u00e9 hace tres meses, con el Sr. Cardenal nuestro Prelado sobre la conducta que en este caso deb\u00eda guardar, y me contest\u00f3 que estas providencias deb\u00edan considerarse nulas hasta que el Sto. Padre resolviese\u201d. <\/em>A tenor de lo que se indica en la misma carta, alguna responsabilidad tienen algunos misioneros espa\u00f1oles por cuanto se sugiere \u201c<em>dar pasaporte al Sr. D. Ignacio Santasusana para la Selva, donde permanezca hasta nueva orden; al Sr. <\/em><em>Melchor <\/em><em>Ig\u00fc\u00e9s para Badajoz, y a sor Francisca Moriones para la Inclusa de Pamplona en el mismo sentido<\/em>\u201d. Un \u00faltimo punto muestra el grado de desencuentro al que se hab\u00eda llegado entre ambas autoridades (y quienes de una u otra manera est\u00e1n en sus entornos). La claridad de la exposici\u00f3n que hace el P. Armengol basta para entenderlo: \u201c<em>Debo tambi\u00e9n poner en conocimiento de V.E. que tenemos en el Noviciado de Par\u00eds <\/em><em>(rue <\/em><em>de Bac n.\u00b0 140) cuatro Hermanas espa\u00f1olas de mucho provecho, sacadas de Espa\u00f1a ilegalmente, esto es, sin Real permiso, y contra la voluntad de los Superiores de Espa\u00f1a. Siendo S.M. Patrona del Noviciado y de ambas Congregaciones, la debemos profesar un tierno amor y una grande fidelidad, y no podemos mandar Hermanas a nuevas fundaciones, ni al extranjero, sin su <\/em><em>Real permiso. En esta parte ha sido inflexible, y esta puntualidad ha sido un crimen delante de los Superiores de Par\u00eds: y para atraer a esas inocentes Hermanas se han valido de todos los medios posibles, prescribi\u00e9ndolas que tomasen direcci\u00f3n a la frontera de Espa\u00f1a, y de ah\u00ed pasasen a visitar a las Hermanas de Bayona, de donde se dirigieron a Par\u00eds, y quieren enviarlas a Chile<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Referente a este tema o, m\u00e1s bien, aprovech\u00e1ndose de ellas, remite el subsecretario de Gracia y Justicia, D. Manuel G\u00f3mez, al propio Ministro una comunicaci\u00f3n (2 de noviembre de 1855) que le ha hecho llegar el P. Armengol, como Visitador de las Hermanas de la Caridad en la que propone abiertamente \u201c<em>la conveniencia de que las congregaciones de dicho instituto, sean regidas por un vicario espa\u00f1ol\u2026 teniendo en consideraci\u00f3n los graves males que pueden resultar a los establecimientos de Beneficencia de que las Hermanas de la Caridad espa\u00f1olas dependan de un prelado franc\u00e9s<\/em>\u201d. Para llevar esto a cabo ruega el P. Armengol \u201c<em>se sirva V. adoptar cuantas medidas le sugiera su buen juicio y considere conveniente<\/em>\u201d. Pocos d\u00edas despu\u00e9s (9 de noviembre) el mismo P. Armengol muestra su perplejidad, en carta que dirige al fiscal D. Pedro G\u00f3mez de la Serna, ante la rocambolesca situaci\u00f3n: por un lado, la pol\u00edtica de hechos consumados propiciada por el Superior General y llevada a cabo por los PP. Santasusana e Ig\u00fc\u00e9s; por otro, la confirmaci\u00f3n, por parte del sr. Cardenal, de que dichos actos son nulos.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda, de parte de la Reina, llega al P. Armengol una carta que dice: \u201c<em>Enterada la Reina (q.D.g.) de que el Superior General de las Congregacio\u00adnes de San Vicente Pa\u00fal con objeto de impedir en lo posible la reforma solicitada por el gobierno supremo en la dependencia de la Congregaci\u00f3n Espa\u00f1ol de la de Par\u00eds, intenta separar a V.S. de la Direcci\u00f3n y Visita general, y asimismo a otras personas de los cargos que respectivamente desempe\u00f1an, se ha servido S. M. mandar, prevenga a V.S. que mientras el Gobierno de S.M. por conducto de este Ministerio de mi cargo no disponga otra cosa, no se haga movimiento ni innovaci\u00f3n alguna en el personal de estas Congregaciones, ni del extranjero para el interior del Reino, ni del interior para el extranjero<\/em>. La respuesta del P. Armengol es inmediata (d\u00eda 10) y, adem\u00e1s de agradecer la resoluci\u00f3n, le indica que: \u201c<em>me parece necesario separar de Madrid a las personas que turban la paz de las Hermanas, mandando al Sr. D. <\/em><em>Melchor <\/em><em>Ig\u00fces a Mallorca, al Sr. D. Ignacio Santasusana a la Selva, y a Sor Francisca Moriones a la Inclusa de C\u00f3rdoba, expidi\u00e9ndoles el conveniente pasaporte<\/em>\u201d, m\u00e1xime cuando \u201c<em>los Superiores de Par\u00eds han enviado circula\u00adres alarmantes a todas las Casas de las Hermanas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Como es f\u00e1cil de suponer todos estas \u201cidas y venidas\u201d enrarecen al clima en ambas Congregaciones, especialmente en las Hijas de la Caridad. En la sincera carta del 10 de noviembre les expresa los pasos dados hasta el momento (decisi\u00f3n de la Reina y su Gobierno) y la situaci\u00f3n de conflicto con el Superior General (sentencia de deposici\u00f3n contra el Visitador y Visitadora) se\u00f1alando como punto final: \u201c<em>e<\/em><em>n vista de estas disposiciones, deb\u00e9is mis car\u00edsimas Hermanas, tranquilizaros y aguardar con paz las disposiciones del Vicario de Jesucristo, que no ser\u00e1n ciertamente para destruir nuestras Congregaciones, sino para elevarlas a una m\u00e1s alta perfecci\u00f3n. Seamos Hermanas m\u00edas muy amadas, sencillos de veras, humildes, abrasados de caridad, amantes de la pobreza, de la obediencia, de la presencia de Dios, y nuestra unidad ser\u00e1 sublime<\/em>\u201d. El gesto es agradecido en la carta del 14 de noviembre: \u201c<em>d\u00e1ndome conocimiento de que la Reina (q.D.g.) tiene por conveniente la medida de alejar de esta Corte las personas perturbadoras de la paz de las Hermanas, a saber, el Sr. D. <\/em><em>Melchor <\/em><em>Ig\u00fc\u00e9s destinado a la Casa de Mallorca, D. Ignacio Santasusana con destino a la Casa de la Selva, y Sor Francisca Moriones a la Inclusa de C\u00f3rdoba, mandando que este atento servidor de V.E. fije a cada uno el t\u00e9rmino en que deban verificarlo. Creo necesario que todos salgan el viernes pr\u00f3ximo 16 de este mes. Ignoro si ha llegado el Sr. Santasusana, que se aguardaba de un momento a otro. Si no hubiera llegado, juzgo que debe salir dentro de 24 horas despu\u00e9s de su llegada<\/em>\u201d. Como se ve, ninguna de las partes tiene deseos de moderar sus posturas. Es el momento en que el P. Armengol decide viajar a Roma \u201c<em>a fin de llevar a un t\u00e9rmino feliz el negocio consabido<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Para que las cosas vayan bien recurre a varias amistades a fin de que le faciliten el viaje y las precisas entrevistas. As\u00ed, al Ministro de Justicia le solicita (24 de noviembre de 1855): \u201c<em>se digne <\/em><em>obtenerme el Real permiso para el referido viaje que conviene acelerar cuanto sea posible<\/em>\u201d. A trav\u00e9s de d. Juan Zabala se dirige a Antonio C\u00e1novas del Castillo, Encargado de Negocios de S.M.C. en Roma (28 de noviembre) indicando que \u201c<em>espero le auxilie con sus conocimientos e influencia en todo aquello que su posici\u00f3n le permita y su prudencia y fino tacto le aconsejen<\/em>\u201d<em>. <\/em>Don Manuel de la Fuente dirige (28 de noviembre) al P\u00e1rroco de Santiago en Roma una breve nota en la que le dice que \u201c<em>s<\/em><em>us muchas y buenas relaciones en esa Corte, as\u00ed como sus \u00fatiles conocimientos no dudo ser\u00e1n de gran provecho a mi recomendado a quien apreciar\u00e1 mucho por las estimables prendas que le adornan y todo esto me causar\u00e1 sumo placer<\/em>\u201d<em>. <\/em>El mismo don Manuel de la Fuente (y el mismo d\u00eda) se dirige a don Antonio C\u00e1novas del Castillo en estos t\u00e9rminos: \u201c<em>no extra\u00f1ar\u00e1 V. que yo le recomiende muy eficazmente al precitado P. Armengol y la misi\u00f3n que a la Corte Pontificia le conduce, a fin de que le auxilie en ella, con conocimientos, relaciones e influencia en cuantos casos pueda necesitarla, y hasta el punto que su posici\u00f3n Diplom\u00e1tica, su claro talento y direcci\u00f3n permitan dispens\u00e1rsela\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Obviamente, quienes mantienen una postura \u201cunionista\u201d tampoco se quedan con los brazos cruzados. Recurren al Embajador de Francia en Espa\u00f1a que remite a don Juan de Zavala, Ministro de Gracia y Justicia, una extensa carta (18 de diciembre de 1855) razonando los motivos por los que las cosas deben permanecer como siempre han estado. Hace memoria del presente partiendo del reconocimiento de la Congregaci\u00f3n tras el Concordato y responsabilizando del embrollo al P. Armengol: \u201c<em>e<\/em><em>ste estado de cosas ha durado tres a\u00f1os sin ning\u00fan inconveniente hasta que en el verano pasado se ha sabido en Par\u00eds que se tramaban manejos secretos e intrigas urdidas ocultamen\u00adte para preparar la escisi\u00f3n de los misioneros y de las Hermanas de la Caridad de Espa\u00f1a con la autoridad leg\u00edtima residente en Par\u00eds. Un venerable sacerdote, que hab\u00eda dejado de pertenecer a la Congregaci\u00f3n de la cual se hab\u00eda separado voluntariamente, viviendo fuera de su seno, mas conservando relaciones segui\u00addas e \u00edntimas con <\/em><em>Mr. <\/em><em>Armengol, fue a Roma y dio algunos pasos cerca de la Santa Sede para obtener un Breve de separaci\u00f3n. La pretensi\u00f3n se desestim\u00f3, y entonces fue cuando <\/em><em>Mr. <\/em><em>Armengol, obligado adem\u00e1s por las medidas conser\u00advadoras que el Superior General hab\u00eda cre\u00eddo deber tomar, se quit\u00f3 la m\u00e1scara, y se declar\u00f3 en abierta oposici\u00f3n por medio de una circular dirigida a las Hermanas de la Caridad, bajo el enga\u00f1oso pretexto de que la cuesti\u00f3n de la separaci\u00f3n estaba pendiente en Roma y que la Santa Sede se hab\u00eda mostrado favorable a su pretensi\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p>\n<p>En su argumentaci\u00f3n favorable a mantener la tradici\u00f3n se aferra a lo que dice el Concordato (el Visitador de Espa\u00f1a ser\u00eda nombrado \u201c<em>por aquel a quien de derecho correspondiese\u201d), <\/em>a razones hist\u00f3ricas (\u201c<em>j<\/em><em>am\u00e1s ninguno de estos Gobiernos se ha quejado de la administraci\u00f3n de la congregaci\u00f3n, ni ha concebido inquietud alguna acerca de las relaciones de estas casas situadas en su territorio, con el Superior General<\/em>\u201d) y a razones pr\u00e1cticas (\u201c<em>los misioneros y las Hermanas de la Caridad no podr\u00edan continuar correspondien\u00addo a sus deseos y ser\u00edan del todo in\u00fatiles si se les separase de su centro normal. Hay pruebas positivas y numerosas que fijan claramente la imposibilidad en que se encontrar\u00eda en este caso el Visitador actual de gobernar estas dos comunida\u00addes, de las que hab\u00eda, por otra parte perdido la confianza<\/em>\u201d). Por si las moscas (\u00a1Ay la diplomacia!) deja un sutil recado: \u201c<em>t<\/em><em>odos los misioneros experimentados, a excepci\u00f3n de uno o dos, se separa\u00adr\u00edan inmediatamente de \u00e9l <\/em>(del P. Armengol),<em> y las Hermanas de la Caridad, har\u00edan lo mismo. As\u00ed esta separaci\u00f3n de la casa Matriz, no traer\u00eda otra consecuencia que la ruina de estas instituciones, tan caras por todos t\u00edtulos al Gobierno de S.M. la Reina. Si por el contrario abandonan los autores imprudentes de esta escisi\u00f3n desastrosa, todo permanecer\u00e1 en orden, y el bien se continuar\u00e1 prestando y desenvolvi\u00e9ndose en Espa\u00f1a, como en todas las otras partes del mundo, donde la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n goza del beneficio de sus reglas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>.<\/p>\n<p>Por su parte, el P. Armengol (22 de febrero de 1856) dirige una carta a las Hijas de la Caridad (que suena a despedida y la env\u00eda por encargo del Superior General) comunicando la decisi\u00f3n tomada en Roma respecto al recurso que \u00e9l mismo hab\u00eda presentado a la Santa Sede \u201c<em>con el fin de obtener que nuestras Congregaciones de Espa\u00f1a, as\u00ed de Misioneros como de Hermanas, fuesen gobernadas por un Vicario general espa\u00f1ol, y os exhortaba a que aguardaseis con paz las disposiciones del Vicario de Jesucristo<\/em>\u201d. Sin andarse con pre\u00e1mbulos les dice que \u201c<em>el Santo Padre ha resuelto que la petici\u00f3n referida, no sea otorgada; que nada se innove y que quede \u00edntegra, intacta y sostenida la autoridad del Superior General sobre toda la Congregaci\u00f3n, por tanto sobre la Espa\u00f1a<\/em>\u201d. Decisi\u00f3n que aunque contrar\u00eda su voluntad es aceptada \u201c<em>con cierta especie de gozo<\/em>\u201d por cuanto con ella se ve \u201c<em>concluido este asunto que tanta pena hab\u00eda causado<\/em>\u201d. Les adelanta, junto con algunas expresiones que configuran una personalidad bien amueblada, que, merced a un \u201c<em>enfermedad larga y peligrosa\u2026 me viene <\/em><em>muy bien el quedar exonerado de vuestra direcci\u00f3n y de todo otro cargo <\/em><em>en la Congregaci\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. Lo tan sutilmente anunciado se confirma poco despu\u00e9s cuando el Superior General lo expulsa de la Congregaci\u00f3n<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p>\n<p>Internamente acaba el caso. No obstante, por el hecho de verse implicada la Administraci\u00f3n, todav\u00eda quedar\u00e1n algunos flecos. As\u00ed el 3 de marzo de 1856 se hace p\u00fablico el Dictamen del Fiscal de la C\u00e1mara en respuesta al Informe que se le remiti\u00f3 por parta del Embajador franc\u00e9s (18 de diciembre de 1855). Se inicia con unas palabras, al menos, curiosas: \u201c<em>El Fiscal no puede menos de extra\u00f1ar que un punto que es puramente de gobierno interior del Estado, sea objeto de una comunicaci\u00f3n diplom\u00e1tica, como si fuera negocio de derecho internacional<\/em>\u201d, seguidas por otras m\u00e1s contundentes no aceptando las expresiones empleadas como manejos e intrigas dado que \u201c<em>el expediente de emancipaci\u00f3n de Misioneros y Hermanas, fue promovido por el Ministerio de Gracia y Justicia, adoptado por la C\u00e1mara, consultado a S.M. y apoyado por la Junta de beneficencia y Ministerio de la Gobernaci\u00f3n<\/em>\u201d. El fiscal sigue recomendando en este negocio, prudencia y pulso, a\u00f1adiendo: \u00ab&#8230; <em>Y si el Prelado franc\u00e9s viniera a Espa\u00f1a, lo que es presumible, estar\u00e1 el Gobierno, en concepto del que suscribe, en el caso de procurar una soluci\u00f3n pac\u00edfica a estas dificultades, sin permitir que en lo m\u00e1s m\u00ednimo se menoscaben sus altas funciones; y en otro caso cumplir\u00e1 sin duda con los deberes que su misi\u00f3n le impone, y que al esp\u00edritu del Motu proprio respectivamente citado, se abre el camino, y el hecho de haber sostenido la Congregaci\u00f3n de Misioneros en 1835, que era del clero secular y que estaba sujeta al Ordinario<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s sigue el tema \u201coficial\u201d. El 8 de mayo de 1857 don Florencio Rodr\u00edguez env\u00eda al ministro de Gracia y Justicia su Dictamen pregunt\u00e1ndose <em>\u201c\u00bfConvendr\u00eda alterar tal estado de cosas? \u00bfSer\u00eda oportuno aceptar la refor\u00adma propuesta por el presb\u00edtero disidente?<\/em>\u201d&#8230; y respondiendo: \u201c<em>debe mantenerse el estado legal de cosas existente, desechando por inoportuna la reforma propuesta. La previsi\u00f3n y tacto de los superiores genera\u00adles no permite dudar que el Visitador que nombren para esta provincia continuar\u00e1 siendo, como hasta aqu\u00ed, un espa\u00f1ol del agrado de S.M<\/em>.\u201d. De paso deja un recadito: \u201c<em>el gobierno espa\u00f1ol no puede admitir estos consejos oficiosos, ni dar cuenta a nadie de sus resoluciones en materia que solo se refiere al r\u00e9gimen interior de la monarqu\u00eda<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Este adelanto queda confirmado el 8 de julio de 1857: \u201c<em>debe proponerse a S.M. se digne resolver que no ha lugar a la reforma propuesta por la C\u00e1mara del Rl. Patronato\u2026 Asimismo procede el que se declare sin ning\u00fan valor ni efecto la R.O. de 9 de noviembre de 1855, en la parte que dispon\u00eda que mientras el gobierno de S.M. por conducto de este Ministerio no ordenase otra cosa, no se hiciera movimiento ni variaci\u00f3n alguna en el personal de las Congregaciones de S. Vicente Pa\u00fal dejando a dichas Congregaciones completa libertad para que se gobier\u00adnen con arreglo a las Constituciones del Santo Fundador<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>. Con ello se da por finalizado el caso Armengol. Sin embargo, \u201c<em>este primer asalto victorioso y los pasos subsiguientes<\/em>, afirma UDOVIC, <em>poco hicieron para aplacar el antagonismo franco\/espa\u00f1ol, que no ces\u00f3 de carcomer las provincias espa\u00f1olas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>, por m\u00e1s que el propio \u00c9tienne afirmase que \u201c<em>nuestra provincia espa\u00f1ola goza de su tranquilidad habitual<\/em>\u201d. Afirmaci\u00f3n dif\u00edcilmente justificable por cuanto, de hecho, al comenzar la d\u00e9cada de 1860 estall\u00f3 un nuevo conflicto al determinar el P. \u00c9tienne la imposici\u00f3n de la uniformidad a las provincias espa\u00f1olas de las Hijas de la Caridad. Pero \u00e9sta es otra historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>6.- Conclusiones<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Al igual que todos los acontecimientos hist\u00f3ricos, para una correcta aproximaci\u00f3n al \u201ccaso Armengol\u201d es preciso que recurramos al contexto en el que se desenvuelven los hechos y a la personalidad de sus principales protagonistas.<\/li>\n<li>El contexto de la Instituci\u00f3n es el marco referencial extenso. Pieza clave de todo ello es la p\u00e9rdida del predominio franc\u00e9s sobre la misma que se inicia a finales del siglo XVIII y se consolida en la primera mitad del XIX. La disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda en Francia es aprovechada (como suena) por los italianos para ascender en el gobierno de la Congregaci\u00f3n. La llegada del P. \u00c9tienne y su fundamentalismo galicano provoca un largo y complejo per\u00edodo de confrontaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Comienza el siglo XIX en Espa\u00f1a con la llamada \u201cGuerra de la Independencia\u201d vista por algunos historiadores como la pieza clave del nacionalismo espa\u00f1ol que sit\u00faa en el frontispicio del enemigo a combatir a Francia (sin matices): \u201cmuerte al gabacho\u201d, en tanto que, en el segundo tercio, la intelectualidad asume los principios ideol\u00f3gicos del liberalismo franc\u00e9s. Una minor\u00eda que es heredera de los perseguidos \u201cafrancesados\u201d en tanto la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mantiene, de forma cada vez menos clara, los principios tradicionales.<\/li>\n<li>La disoluci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n en Espa\u00f1a por parte de un liberalismo claramente anticlerical (heredero del franc\u00e9s) fomenta en los misioneros un plausible deseo de lograr su reconstrucci\u00f3n al margen de la sumisi\u00f3n absoluta al dictamen franc\u00e9s. Deseo que coincide con los principios regalistas de los gobiernos liberales espa\u00f1oles. Juntase el \u201chambre y las ganas de comer\u201d. Las negociaciones que se mantienen con el Gobierno en vistas al reconocimiento van en esta l\u00ednea que, como hemos visto, choca radicalmente con el fundamentalismo del P. \u00c9tienne.<\/li>\n<li>A esta situaci\u00f3n contextual debemos a\u00f1adir la personalidad de los dos protagonistas: \u00c9tienne y Armengol. El primero se representaba a s\u00ed mismo y a una minor\u00eda de misioneros espa\u00f1oles; el segundo a una mayor\u00eda que se encontr\u00f3 con una situaci\u00f3n pol\u00edtica propicia al desembarazo del predominio franc\u00e9s. Aunque la pol\u00e9mica dur\u00f3 menos que \u201cun caramelo a la puerta de un Colegio\u201d no por ello podemos olvidar a quienes se adelantaron un siglo a la real internacionalizaci\u00f3n y descentralizaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda. Si ambas partes pusieron alma, vida y coraz\u00f3n en el empe\u00f1o s\u00f3lo una dej\u00f3 \u201ccad\u00e1veres\u201d en la cuneta: los PP. \u00c1ngel, Armengol, Codina, Gonz\u00e1lez del Soto\u2026 y otros.<\/li>\n<\/ol>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para un conocimiento del P. \u00c9tienne puede consultarse el excelente libro de Edward R. Udovic (CM) \u201cJuan Bautista \u00c9tienne y el renacimiento Vicenciano\u201d. CEME, 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Gabacho es una voz gen\u00e9rica y casi siempre\u00a0<strong>peyorativa<\/strong>\u00a0para referirse a nuestros vecinos franceses. La Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola la define de la siguiente forma: <strong>\u00ab<\/strong><strong>natural de alg\u00fan pueblo de las faldas de los Pirineos<\/strong><strong>\u00ab.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Bien es verdad que, dada la casi exclusiva participaci\u00f3n francesa, la visi\u00f3n que se da corresponde, sobre todo, a las Provincias francesas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> UDOVIC, R: \u201cJuan Bautista Etienne\u2026\u201d, p.65<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Puede leerse parte de esta \u201cjuerguecita\u201d en UDOVIC, pp.124-130<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> UDOVIC, R: \u201cJuan Bautista Etienne\u2026\u201d, p.70<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibidem, p.71<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ibidem, p.133<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Tal nombre (similar al \u201ccaso Armengol\u201d en Espa\u00f1a) oculta el aut\u00e9ntico problema del enfrentamiento entre franceses e italianos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> En la Nota 144 afirma Udovic que lo escrito por \u00c9tienne es una inexactitud por cuanto de los 24 delegados a la Asamblea general de 1829, 14 hab\u00edan entrado en la Compa\u00f1\u00eda antes de la Revoluci\u00f3n, y 10 despu\u00e9s de ella. p.158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Puede leerse el juicio devastador en UDOVIC, R: \u201cJuan Bautista Etienne\u2026\u201d, p.191<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> El pleito fue objeto de gran publicidad y el \u201c<em>arreglo cost\u00f3 a la Congregaci\u00f3n m\u00e1s de 100.000 francos<\/em>\u201d UDOVIC, R: \u201cJuan Bautista Etienne\u2026\u201d, p.197<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> A esta asamblea asistieron: el superior General, Juan-Bautista Nozo; los asistentes generales, Pedro Le Go, Juan Grappin, Juan-Mar\u00eda Aladel y Pascual Fiorillo.\u00c9tienne asist\u00eda en su doble funci\u00f3n de procurador y secretario. Los delegados de las provincias italianas eran: Nicol\u00e1s Legnito, de N\u00e1poles; Pedro-Pablo Sturchi, de Tur\u00edn y Vito Guarino, de Roma. Las provincias francesas estaban representadas por: Juan Francisco Chossat, de Lyon; Bartolom\u00e9 Trouve, de Aquitania; Jos\u00e9 Wargnier, de Picard\u00eda y Nicol\u00e1s Marrt\u00edn, de Francia (Par\u00eds). En Espa\u00f1a y Portugal estaba suprimida la Congregaci\u00f3n. Las provincias de Lituania y Varsovia estaban aisladas de Par\u00eds por la pol\u00edtica religiosa de la Rusia imperial. La provincia de EE.UU. no ten\u00eda derecho a representaci\u00f3n porque estaba fuera de Europa. UDOVIC, R. o.c. p.205, nota 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> UDOVIC, R: \u201cJuan Bautista Etienne\u2026\u201d pp.221-239<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> CALLAHAN, W: \u201cIglesia, poder y sociedad en Espa\u00f1a. 1750-1874\u201d p.168<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Id. p.213.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Entre las obligaciones que asume el Estado est\u00e1 el permiso de tres congregaciones religiosas, una de ellas la de San Vicente de Pa\u00fal (C.M.)\u2026; &#8230; entre las femeninas se cita expresamente a las Hijas de la Caridad &#8230;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> CALLAHAN, W.: o.c. p.187.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Anales Madrid, 1974, p. 240.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> ROMAN, JM.: \u00abDocumentos\u00bb, Mes Vicenciano 1990, Salamanca; tambi\u00e9n \u00abCatalogus Provinciarum, domorum ac personarum. Congregatio Misionis\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> \u201c\u2026 <em>pues no dejo el puesto por voluntad propia. Me obliga el Vicario de Jesucristo<\/em>\u2026\u201d. Carta al Superior General del 3 de noviembre de 1847.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> PARADELA, B.: \u201cResumen Hist\u00f3rico\u2026\u201d pp.347-348. Este tema ser\u00e1 recurrente dado que es una de las piezas clave para el reconocimiento de la CM.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Ibidem, pp.348-350<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> 3 de noviembre de 1847<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Afirma UDOVIC, E. o.c.p.292. que las provincias espa\u00f1olas, adem\u00e1s de abordar los problemas que la situaci\u00f3n pol\u00edtica interna les creaba, \u201c<em>se enfrentaron durante dos d\u00e9cadas con otro enemigo implacable: Etienne. En su calidad de superior general procedi\u00f3 a aplastar todo brote, aun m\u00ednimo, de nacionalismo espa\u00f1ol<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> PARADELA, B.: \u201cResumen Hist\u00f3rico\u2026\u201d, p.351<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> AMCM, Circulares Visitadores y Visitadoras. Sin foliar. Citado por HERN\u00c1NDEZ, MC.: \u201cLas Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a 1782-1856. CEME, 1988.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> PARADELA, B.: \u201cResumen Hist\u00f3rico\u2026\u201d 351-353. A\u00f1ade que \u201cn<em>o era esta la primera vez, ni por desgracia, fue la \u00faltima, que se suscitaba la espinosa cuesti\u00f3n de la dependencia del Superior General. Ya a principios de 1844 el Sr.Roca avisaba al sr. Etienne, que al Gobierno espa\u00f1ol no les gustaba la dependencia que los Misioneros e Hijas de la Caridad ten\u00edan de Francia; y por tanto el sr. Roca como el sr. Codina tuvieron que hacer prodigios de equilibrio para mantener la dependencia del Superior General, y no despertar las suspicacias del Gobierno espa\u00f1ol<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ibidem, p.360<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ibidem, p.361<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Ibidem, pp.362-363<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> PARADELA dice que \u201c<em>si llega a terminar el Concordato con la Santa Sede durante el Gabinete Narv\u00e1ez, parece que hubiera sido nombrado \u00e9l mismo Superior General de las dos familias d San Vicente de Espa\u00f1a<\/em>\u201d (364).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> PARADELA, B.: \u201cResumen Hist\u00f3rico\u2026\u201d, pp.363-364<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ibidem, pp.364-365<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ibidem, pp.365-366<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> PARADELA, <em>Resumen Hist\u00f3rico &#8230;, <\/em>pp. 373- 374<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Se\u00f1alamos los art\u00edculos clave: Art\u00edculo 1\u00ba: Se declara restablecida la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal. Art\u00edculo 3\u00ba: El Rdo. Padre Ignacio Santasusana, nombrado interinamente por el M.R. Nuncio Apost\u00f3lico en esta Corte en uso de las facultades que por la Santa Sede le est\u00e1n concedidas, ejercer\u00e1 el cargo de Visitador General hasta que se nombre el propietario c\u00f3mo y por quien convenga. Art\u00edculo 6\u00ba: Ninguna Casa podr\u00e1 tener menos de seis Sacerdotes y tres Coadjutores, ni exceder de diez y ocho de la primera clase y de ocho de la segunda. Art\u00edculo 7\u00ba: Habr\u00e1 en la Casa-Noviciado doce Presb\u00edteros y seis Coadjutores, a lo menos, y dieciocho de los primeros y ocho de los segundos, a lo m\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> PARADELA, Resumen Hist\u00f3rico &#8230;, pp. 384<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Las batallas entre franceses e italianos (descritas con anterioridad) pierden relevancia comparadas con las entabladas en este momento entre la mayor\u00eda de misioneros espa\u00f1oles (y muchas Hijas de la Caridad) y el P. Etienne. Afirma UDOVIC (basado en el informe que remite el P. Ram\u00f3n Sanz a Par\u00eds) que en tanto Etienne, en su controversia con los italianos, argumentaba que s\u00f3lo eran unas cuantos nunca emple\u00f3 esta expresi\u00f3n para con los espa\u00f1oles. En la Nota 48 (p\u00e1gina 293) adjunta una serie de \u201cfuentes\u201d para la mejor comprensi\u00f3n de este problema.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> PARADELA, Resumen Hist\u00f3rico &#8230;, pp. 386-387. (2 de octubre de 1853)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Ibidem, p.387. (30 de octubre de 1853). El caso del P. Juli\u00e1n Gonz\u00e1lez de Soto merecer\u00eda un amplio estudio. Fuera ya de la Congregaci\u00f3n fund\u00f3 el Instituto Ram\u00f3n Muntaner de Figueras (1839) y el Instituto Vicens Vives de Gerona (1845). Muri\u00f3, sin recibir respuesta del P. \u00c9tienne a su solicitud de volver a la Congregaci\u00f3n, el a\u00f1o 1862.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Ibidem, pp.388-389<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Ibidem 389<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Ibidem 389-390<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Ibidem 391-392<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Ibidem 392<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> AGAH, Gobernaci\u00f3n. C\u00aa 6.020. Leg. 2559. Original; AMJ, Religiosas. Leg. 3754. Exp. 12.371. Copia. Citado por HERN\u00c1NDEZ, MC.: \u201cLas Hijas de la Caridad en Espa\u00f1a 1782-1856. CEME, 1988<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> AMJ, Religiosas. Leg. 3754. Exp. 12.371. Citado por HERN\u00c1NDEZ, MC. O.c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Situaci\u00f3n que hemos descrito con anterioridad<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> AMJ, Religiosas. Leg. 3754. Exp. 12.371. Citado por HERN\u00c1NDEZ, MC. O.c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> AMCM, y Acm, Palma de Mallorca. Circulares.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> PARADELA, <em>Resumen Hist\u00f3rico &#8230;, <\/em>p. 408. Junto al P. Armengol fueron represaliados otros varios misioneros y algunos estudiantes y hermanos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> AMJ, Religiosas. Leg. 3754. Exp. 12.371. Citado por HERN\u00c1NDEZ, MC. o.c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Ibidem<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Ibidem<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Esta situaci\u00f3n motivar\u00e1 la proliferaci\u00f3n de panfletos pro y antifranceses, alguno de los cuales tuvo una gran difusi\u00f3n como el escrito por el P. Jos\u00e9 Recoder (expulsado de la CM) con el t\u00edtulo de \u201cMemoria sobre las fundaciones y conservaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n Espa\u00f1ola de las Hijas de la Caridad perteneciente al real patronato\u201d. Lo hace con el seud\u00f3nimo de Jos\u00e9 del Cerro.<\/p>\n<p>Seminario de Historia de la CM<\/p>\n<p>Iv\u00e1n Juarros, Josico Ca\u00f1avate, Mitxel Olabuenaga (Coord.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy posible que los misioneros veteranos recuerden a qu\u00e9 hace referencia el entrecomillado t\u00edtulo. Evidentemente no por haber sido testigos de ello sino porque en \u201ctiempos de exaltaci\u00f3n patria\u201d de mediados del siglo XX &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":387072,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[252],"tags":[],"class_list":["post-387079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Es muy posible que los misioneros veteranos recuerden a qu\u00e9 hace referencia el entrecomillado t\u00edtulo. Evidentemente no por haber sido testigos de ello sino porque en \u201ctiempos de exaltaci\u00f3n patria\u201d de mediados del siglo XX ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-02-25T07:35:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-27T10:11:45+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mitxel Olabu\u00e9naga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"57 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\"},\"headline\":\"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d\",\"datePublished\":\"2016-02-25T07:35:24+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:11:45+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/\"},\"wordCount\":11416,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/\",\"name\":\"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2016-02-25T07:35:24+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-27T10:11:45+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/el-caso-armengol\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i1.wp.com\\\/vincentians.com\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/11\\\/2016\\\/06\\\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/WeAreVincentians\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859\",\"name\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mitxel Olabu\u00e9naga\"},\"url\":\"http:\\\/\\\/vincentians.com\\\/es\\\/author\\\/mitxel\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos","og_description":"Es muy posible que los misioneros veteranos recuerden a qu\u00e9 hace referencia el entrecomillado t\u00edtulo. Evidentemente no por haber sido testigos de ello sino porque en \u201ctiempos de exaltaci\u00f3n patria\u201d de mediados del siglo XX ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_published_time":"2016-02-25T07:35:24+00:00","article_modified_time":"2016-07-27T10:11:45+00:00","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@WeVincentians","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Mitxel Olabu\u00e9naga","Tiempo de lectura":"57 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/"},"author":{"name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859"},"headline":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d","datePublished":"2016-02-25T07:35:24+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:11:45+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/"},"wordCount":11416,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/","name":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2016-02-25T07:35:24+00:00","dateModified":"2016-07-27T10:11:45+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-caso-armengol\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"EL \u201cCASO ARMENGOL\u201d"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/7c2670b4445a7ca9d164ea6acdb31859","name":"Mitxel Olabu\u00e9naga","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/34137ec2e2b8939cbbed975731e71f3f4f1defc7266ded337a5ce0f925426877?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mitxel Olabu\u00e9naga"},"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/mitxel\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-1CHd","jetpack-related-posts":[{"id":118087,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-hogar-espanol-de-londres-al-ano-y-medio-de-su-inauguracion-1966\/","url_meta":{"origin":387079,"position":0},"title":"El Hogar Espa\u00f1ol de Londres, al a\u00f1o y medio de su inauguraci\u00f3n (1966)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"06\/03\/2013","format":false,"excerpt":"En dos cartas, escritas por el P. Manuel Herranz y publicadas en ANALES (abril de 1964 y mayo-junio de 1965), se cuentan con fechas y se\u00f1ales los or\u00edgenes y primeros lances de la Capellan\u00eda de los espa\u00f1oles residentes en Londres, otorgada por la jerarqu\u00eda co\u00adrrespondiente a los PP. Pa\u00fales de\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana\/"},"img":{"alt_text":"images","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/02\/images.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":114842,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vicente-de-paul-carta-1008-a-luis-serre-sacerdote-de-la-mision-en-crecy\/","url_meta":{"origin":387079,"position":1},"title":"Vicente de Pa\u00fal, Carta 1008: A Luis Serre, Sacerdote De La Misi\u00f3n, En Crecy","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"19\/11\/2012","format":false,"excerpt":"2 julio 1647. Cuando esos se\u00f1ores que desean entregarse a la Compa\u00f1\u00eda est\u00e9n dispuestos para venir ac\u00e1, los recibiremos en el seminario, por donde es necesario que pasen por muy buenas cualidades que tengan, pues la experiencia nos ha hecho ver que la virtud arraiga poco en los que s\u00f3lo\u2026","rel":"","context":"En \u00abEscritos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Escritos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/escritos\/escritos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/escritos-vicente-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130654,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-vicariato-apostolico-de-san-pedro-sula-honduras-1911-1945-i\/","url_meta":{"origin":387079,"position":2},"title":"El Vicariato Apost\u00f3lico de San Pedro Sula (Honduras) 1911-1945 (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"04\/06\/2014","format":false,"excerpt":"El 9 de abril de 1936 cumpli\u00e9ronse ya los primeros veinticinco a\u00f1os que nuestros Padres arribaron al Vicariato Apost\u00f3lico de San Pedro Sula. En los d\u00edas de nuestra Cruzada, se vieron impedidos los HH. Estudiantes de festejar tan fausto acontecimiento como deseaban y les dictaba su acendrado cari\u00f1o hacia la\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":123850,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/p-esteban-roca-y-capdevila\/","url_meta":{"origin":387079,"position":3},"title":"P. Esteban Roca y Capdevila","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"28\/05\/2013","format":false,"excerpt":"Naci\u00f3 el 24 de abril de 1798 en San Esteban de Bas (Gerona), e ingres\u00f3 en la Congregaci\u00f3n el 26 de noviembre de 1817, haciendo los votos el 26 de diciembre de 1819. \"Fue ordenado durante el tiempo de sus estudios, porque as\u00ed lo ped\u00edan las circunstancias de un tiempo\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":128755,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/los-sacerdotes-de-la-congregacion-de-la-mision-recoder-1\/","url_meta":{"origin":387079,"position":4},"title":"Los sacerdotes de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (Recoder) (1)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"07\/04\/2025","format":false,"excerpt":"Bases que presentan los Sacerdotes Espa\u00f1oles, individuos de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, para el definitivo ar\u00adreglo de las diferencias suscitadas por el Superior General de la misma, residente en Par\u00eds. Que el Visitador de Espa\u00f1a, sea nombrado por el Superior general, de uno de los tres que le presente\u2026","rel":"","context":"En \u00abHistoria de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a\u00bb","block_context":{"text":"Historia de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en Espa\u00f1a","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/historia-de-la-congregacion-de-la-mision-en-espana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/f-8-scaled.jpg?fit=1200%2C570&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":37053,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/arraigados-en-cristo-sembradores-de-esperanza-en-africa\/","url_meta":{"origin":387079,"position":5},"title":"\u00a1Arraigados en Cristo, sembradores de esperanza en \u00c1frica!","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/08\/2020","format":false,"excerpt":"\"Si tu quieres\u2026\" (Mt 19,21) Nadie podr\u00e1 remplazar a los j\u00f3venes en \u00c1frica a enfrentarse a s\u00ed mismos y responder con valent\u00eda el desaf\u00edo a su fe que le env\u00eda el mundo de hoy en su propio Continente. Estamos viviendo un momento hist\u00f3rico importante en todos los campos de la\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuventudes Marianas Vicencianas\u00bb","block_context":{"text":"Juventudes Marianas Vicencianas","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/ramas\/juventudes-marianas-vicencianas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/enviados-evangelizar-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=387079"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/387079\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=387079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=387079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=387079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}