{"id":35474,"date":"2023-06-11T08:53:01","date_gmt":"2023-06-11T06:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/04\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/"},"modified":"2023-04-15T12:18:17","modified_gmt":"2023-04-15T10:18:17","slug":"la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n perdida: El lugar de San Vicente de Pa\u00fal en la historia de la espiritualidad"},"content":{"rendered":"<h2><em>Prenotando primero: por qu\u00e9 se perdi\u00f3 la revoluci\u00f3n<\/em><\/h2>\n<p>El t\u00edtulo de este estudio ha sido sugerido por el del jugo\u00adso librito de A. M\u00e9nabr\u00e9a, <em>La r\u00e9volution inapercue<\/em>:<span id='easy-footnote-1-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-1-35474' title='A. M\u00e9nabr\u00e9a, &lt;em&gt;La r\u00e9volution inapereue: saint Vincent de Paul, &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;le savant, &lt;\/em&gt;M. Daubin, Paris, 1948.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> la fi\u00adgura, el pensamiento y la obra de san Vicente de Pa\u00fal su\u00adponen en la historia social y en la historia de la Iglesia una revoluci\u00f3n de largos alcances que ha pasado desapercibida. Desapercibida y, por tanto (es la tesis de este estudio), per\u00addida. Perdida en la historia posterior de la espiritualidad. S\u00f3lo en los textos del concilio Vaticano II se han vuelto a recuperar ideas que aparecen con toda claridad en la pr\u00e1c\u00adtica y en la ense\u00f1anza de san Vicente, pero que hab\u00edan llevado una vida subterr\u00e1nea en la espiritualidad y en el pensamiento cat\u00f3lico posteriores.<\/p>\n<p>Perdida tambi\u00e9n para la historia social. Los hombres de la revoluci\u00f3n francesa vieron en Vicente de Pa\u00fal un elemento aprovechable para sus sue\u00f1os de reconstrucci\u00f3n social. Desempolvaron su estatua, la colocaron en una ga\u00adler\u00eda de \u00abhombres \u00fatiles\u00bb, y le pusieron una inscripci\u00f3n que dec\u00eda: \u00abVicente de Pa\u00fal, fil\u00e1ntropo franc\u00e9s\u00bb.<span id='easy-footnote-2-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-2-35474' title='Dato recogido del pr\u00f3logo de Louis Veuillot al libro de Arturo Loth, &lt;em&gt;San Vicente de Pa\u00fal y su misi\u00f3n social; &lt;\/em&gt;edici\u00f3n en castellano, Barcelona, 1887, p\u00e1gina VIII.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span> Ahora bien, reducir esta rica figura hist\u00f3rica a lo que aquellos hombres entend\u00edan por fil\u00e1ntropo es reducirla a polvo incluso en t\u00e9rminos de su sola significaci\u00f3n social. En el mismo enor ha ca\u00eddo, como no pod\u00eda menos desde su estrecha perspectiva marxista, el historiador sovi\u00e9tico Boris Porchnev al calificar a Vicente de Pa\u00fal de <em>\u00aborganisateur de la bienfaisance\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-3-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-3-35474' title='En &lt;em&gt;Les soul\u00e9vements populaires en France au XVII si\u00e9de, &lt;\/em&gt;Flammarion, Paris, 1972, p. 359.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> \u00bfNo es Vicente de Pa\u00fal en la historia social de Francia m\u00e1s que un mero \u00aborganizador de la beneficencia\u00bb?<\/p>\n<p>No es sorprendente que a unos revolucionarios burgueses y a una mente marxista se les escape lo que hay de m\u00e1s sustancioso en la revoluci\u00f3n que supone en la sociedad y en la Iglesia la figura de Vicente de Pa\u00fal. Pero ya es m\u00e1s extra\u00f1o que le suceda algo parecido a un especialista de la espiritualidad como Louis Cognet, nada revolucionario y nada marxista, quien, aunque admira a san Vicente, se despacha su figura en unas l\u00edneas que dicen as\u00ed: \u00abApenas parece posible considerar como beruliano a un san Vicente de Pa\u00fal, <em>cuya espiritualidad personal no presenta por otro <\/em><em>lado nada de original\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-4-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-4-35474' title='L. Cognet, &lt;em&gt;De la d\u00e9votion moderne a la spiritualit\u00e9 francaise, &lt;\/em&gt;Arth\u00e9me-Fayard, Paris, 1958, p. 84. Tampoco Henri Br\u00e9mond, que tambi\u00e9n admira a san Vicente, acaba de convencerse de su originalidad: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se le encuentra (a san Vicente) tan inferior a tantos escritores lamentables que desprestigian la librer\u00eda cat\u00f3lica? No es que queramos colocarle a la altura de los doctores y de los cabezas de escuela. En materia propiamente religiosa (Vicente de Pa\u00fal) no es m\u00e1s que el disc\u00edpulo de san Francisco de Sales, y a\u00fan m\u00e1s de B\u00e9rulle\u00bb. H. Br\u00e9mond, en &lt;em&gt;Histoire litt\u00e9raire du sentiment religieux en France, &lt;\/em&gt;A. Colin, Paris, 1967, tomo III, p. 218. Y m\u00e1s adelante, en la p\u00e1gina 226: \u00abPero este mismo exceso (de mimetismo de B\u00e9rulle) mostrar\u00eda con qu\u00e9 grado de obediencia r\u00edgida ha querido Vicente de Pa\u00fal someter su vida interior a la direcci\u00f3n de B\u00e9rulle\u00bb.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> Lo curioso del caso es que Cognet conoce a fondo a san Vicente, y conoce a fondo la espiri\u00adtualidad francesa del siglo XVII. \u00bfC\u00f3mo se puede afirmar, sabiendo las cosas, que en el siglo XVII franc\u00e9s la espiri\u00adtualidad de san Vicente de Pa\u00fal no tiene nada de original? \u00bfC\u00f3mo se pueden dar en una historia de la espiritualidad cincuenta p\u00e1ginas a la figura de B\u00e9rulle, e incluso cinco p\u00e1ginas a un beruliano totalmente menor como Gibieuf, y reducir la rica y original figura de san Vicente a tres p\u00e1gi\u00adnas?.<span id='easy-footnote-5-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-5-35474' title='V\u00e9ase &lt;em&gt;Histoire de la spiritualit\u00e9 chr\u00e9tienne &lt;\/em&gt;por L. Bouyer y otros autores, Aubier, Paris, 1960; tomo III, &lt;em&gt;La spiritualit\u00e9 moderne, &lt;\/em&gt;por L. Cognet, 1966.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> Incluso comparado con la figura de B\u00e9rulle, \u00bfno merece Vicente de Pa\u00fal un tratamiento m\u00e1s extenso en la historia de la espiritualidad cat\u00f3lica?<\/p>\n<p>Todas estas preguntas tienen respuesta f\u00e1cil. La historia de la espiritualidad, tal como se ha escrito y se escribe a\u00fan, es una historia fundamentalmente libresca, y escrita por hombres cuya profesi\u00f3n es la c\u00e1tedra y la pluma. Desde una biblioteca bien abastecida se pueden escribir, y se han escrito siempre, sin salir a la calle ni conocer muy directamente a los hombres y mujeres en quienes vive y obra el esp\u00edritu de Dios, todas las historias de la espiritualidad, tambi\u00e9n la de Cognet. Con esa base por delante es inevitable que el autor espiritual que ha escrito mucho ocupe un lugar desta\u00adcado en la historia escrita, pues \u00e9sta se alimenta de libros. Y que al que ha escrito poco se le reserve un peque\u00f1o rinc\u00f3n en el ba\u00fal de los recuerdos. Ahora bien, B\u00e9rulle es autor de unos libros impresionantes, mientras que Vicente de Pa\u00fal no escribi\u00f3 absolutamente nada m\u00e1s que cartas de ocasi\u00f3n y reglamentos.<\/p>\n<p>Aunque san Vicente no escribi\u00f3 ning\u00fan libro, s\u00ed dej\u00f3 dos \u00f3rdenes que a\u00fan existen, una de ellas adem\u00e1s la m\u00e1s numerosa en la Iglesia. Pero estas no han sabido explotar el rico contenido espiritual de la praxis y de la ense\u00f1anza de su fundador para provecho com\u00fan de la Iglesia en la espiritualidad posterior. Este hecho excita un poco a Br\u00e9\u00admond, quien dice en tono de reproche con palabras algo acaloradas, pero que nos parecen justas: \u00abSu misma compa\u00ad\u00f1\u00eda ha cedido al contagio (de tener en poca estima las ideas de san Vicente). Exaltan su caridad y sus virtudes, pero no se atreven a hablar de su genio. Las obras completas de san Vicente&#8230;, ocho gruesos vol\u00famenes, ricos en doc\u00adtrina, chispeantes de humor, en los que no he encontrado ni una sola l\u00ednea banal&#8230;, estas obras completas no est\u00e1n a la venta. Se las comunica amablemente, lo s\u00e9, a los extra\u00ad\u00f1os que llevan su curiosidad hasta querer llegar a conocerlas, pero el gran p\u00fablico no las conoce. Verdaderamente algunas congregaciones religiosas tienen una manera muy curiosa de honrar a sus fundadores\u00bb.<span id='easy-footnote-6-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-6-35474' title='Cuando Br\u00e9mond escrib\u00eda esto no hab\u00eda comenzado a\u00fan a apa\u00adrecer en p\u00fablico la edici\u00f3n de las obras completas de san Vicente por el padre Coste, que el mismo Br\u00e9mond, al conocerla, calificar\u00eda de espl\u00e9ndida. Ver Br\u00e9mond, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;t. III, p. 228, nota 3.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Lo que aqu\u00ed lamenta el abb\u00e9 Br\u00e9mond tiene, no sus razones, pero s\u00ed su explicaci\u00f3n, o m\u00e1s bien sus explicaciones. En primer lugar, san Vicente no dej\u00f3 teor\u00edas espirituales sistematizadas, y es muy dif\u00edcil a los ep\u00edgonos teorizar des\u00adpu\u00e9s sin una previa teor\u00eda escrita. Adem\u00e1s hay que advertir que entra dentro de la espiritualidad del mismo fundador como uno de sus componentes, y no ciertamente secundario, el mostrar la riqueza de la espiritualidad personal no a trav\u00e9s de la pluma, sino a trav\u00e9s de la acci\u00f3n. Los dis\u00adc\u00edpulos y las disc\u00edpulas de ese hombre no han sido, por eso mismo, almas espirituales aficionadas a plasmar sus experiencias en libros, sino en el vivir diario y en las obras. San Vicente de Pa\u00fal quiere hombres y mujeres bien pre\u00adparados t\u00e9cnica e intelectualmente, aunque no con exce\u00adso, y en todo caso con la preparaci\u00f3n exigida por su ac\u00adci\u00f3n ministerial o caritativa, pero nada m\u00e1s. Todo lo que pase de eso, que es precisamente lo que hace falta (ade\u00adm\u00e1s de mucho tiempo libre) para escribir libros, le parece in\u00fatil e incluso perjudicial para la espiritualidad de un misio\u00adnero o de una hermana. \u00bfSer\u00eda ofensivo a\u00f1adir que misio\u00adneros y hermanas se han tomado demasiado en serio este aspecto de cierta desconfianza de su padre y fundador ante el saber no ordenado inmediatamente a la acci\u00f3n? Y as\u00ed, por no perder el tiempo escribiendo, ni siquiera han escrito sobre su propia espiritualidad hasta tiempos muy recientes.<\/p>\n<p>Sin embargo un caso como el de Ozanam prueba hasta la saciedad que merec\u00eda la pena tener en cuenta esas fuentes espirituales. De B\u00e9rulle y de sus teor\u00edas nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a o\u00edr, excepto en historias de espiritualidad escritas para especialistas. Pero s\u00ed se volvi\u00f3 a o\u00edr de san Vicente de Pa\u00fal siglo y medio despu\u00e9s de su muerte a trav\u00e9s de un alma sensible y apost\u00f3lica como la de Ozanam. Y adem\u00e1s en un tiempo clave para la historia de la Iglesia y de la sociedad como fue la primera mitad del siglo XIX. En Ozanam se encuentran, y de manera muy expl\u00edcita, ideas que por un lado muestran una clara continuidad con el antiguo esp\u00edritu vicenciano, y que por otro apuntan los principios de una verdadera reconstrucci\u00f3n espiritual-cristiana de la sociedad. Pero tambi\u00e9n esta lecci\u00f3n se perdi\u00f3 en la espiritualidad pos\u00adterior a lo largo del siglo XIX, hasta que Le\u00f3n XIII inici\u00f3, a finales del siglo, un lento movimiento de recuperaci\u00f3n que ha encontrado en los textos del \u00faltimo concilio su for\u00admulaci\u00f3n \u00faltima.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la sociedad, a falta de formulaciones cristianas, se ha puesto a buscar, torpemente si se quiere, sus propias f\u00f3rmulas, y a\u00fan est\u00e1 en ello. No se le puede reprochar el que lo intente. M\u00e1s vale para ayudarse a vivir una pobre teor\u00eda que ninguna. Pero s\u00ed deben reprocharse los que creen que Jesucristo es el se\u00f1or de la historia el que no hayan sido capaces de orientarla en su nombre. La historia de la espiritualidad cristiana, y la misma espiritualidad, se han refugiado en los \u00faltimos doscientos a\u00f1os largos en libros conventuales que han gastado sus ingenios en describir con extrema sutileza los grados y las formas de la oraci\u00f3n y de la humildad, los estados de perfecci\u00f3n y su jerarqu\u00eda, refinadas teor\u00edas m\u00edsticas y cosas similares, pero que han puesto en segundo plano, cuando no los han olvidado del todo, los temas fundamentales de la verdadera espiritualidad cristiana: la encarnaci\u00f3n, la evangelizaci\u00f3n, la solidaridad del Cuerpo m\u00edstico, la responsabilidad por la salvaci\u00f3n com\u00fan, el pueblo de Dios en marcha hacia el Padre. No es la primera vez que le sucede esto a la fascinante historia de la espiritualidad cristiana, lo vamos a ver enseguida. Esperemos que sea la \u00faltima.<\/p>\n<h2><em>Prenotando segundo: de c\u00f3mo la espiritualidad cristiana <\/em><em>debe ser cristiana antes que espiritual<\/em><\/h2>\n<p>La historia de la espiritualidad cristiana est\u00e1 sometida a una trampa perpetua que viene de su mismo nombre. Espiritualidad viene de \u00abesp\u00edritu\u00bb, y \u00e9ste se define por negaci\u00f3n de lo que no es espiritual, por oposici\u00f3n a lo material. Quien escribe sobre lo \u00abespiritual\u00bb se ve por eso mismo tentado a centrarse en las cosas del esp\u00edritu y a dejar de lado lo no inmediatamente espiritual de la vida humana. Ahora bien, una espiritualidad de este tipo olvida que en la expresi\u00f3n \u00abespiritualidad cristiana\u00bb el calificativo es m\u00e1s importante que el nombre. La espiritualidad hind\u00fa, la bu\u00addista, y tal vez incluso la mahometana (espiritualidades, las tres, muy ricas), pueden buscar v\u00edas de acceso a la divinidad refinadas, espirituales y no materiales. Pero el cristianismo no puede. En la espiritualidad cristiana el adjetivo es que sea espiritual; lo sustantivo es que sea cristiana. \u00abCristiana\u00bb viene de Cristo. Ahora bien, Jesucristo no es un esp\u00edritu (Luc 24, 39), sino un hombre \u00abque come y bebe\u00bb (Mt 11, 19). Para el cristiano, Jesucristo es el \u00fanico camino, la \u00fanica manera leg\u00edtima abierta al hombre para el acceso a Dios. No tiene otra, y no debe olvidar que \u00e9sta es la dife\u00adrencia decisiva entre la fe cristiana y todas las dem\u00e1s reli\u00adgiones. Estas buscar\u00e1n a tientas diversos modos de llegar a Dios (Hech 17, 27). El cristiano, la espiritualidad cristiana, no tiene m\u00e1s que un modo, y \u00e9se pasa necesariamente por el <em>hombre <\/em>Jesucristo, pues en el hombre Jesucristo \u00abhabita corporalmente toda la plenitud de la divinidad\u00bb (Col 2, 9).<\/p>\n<p>El primer problema de la espiritualidad cristiana es, pues, el de definir con precisi\u00f3n su objeto. Si le da por cen\u00adtrarse en el nombre, la espiritualidad ser\u00e1 la disciplina que trata de las cosas del esp\u00edritu. Pero si recuerda a tiempo que es ante todo cristiana, la historia de la espiritualidad estu\u00addiar\u00e1 qu\u00e9 es lo que ha hecho la humanidad creyente a lo largo de la historia con la figura de Jesucristo, c\u00f3mo lo ha visto, c\u00f3mo ha intentado incorporarlo a su propia existencia. C\u00f3mo, en suma, Jesucristo se ha convertido en lo que est\u00e1 llamado a ser por designio de Dios: el \u00fanico camino abierto a toda la vida humana para el acceso al Esp\u00edritu, o sea, a Dios (Jn 14, 6). En Jesucristo-hombre se encuentra a Dios (Jn 14, 8-10). El es la \u00fanica v\u00eda \u00abespiritual\u00bb leg\u00edtima. <em>C\u00f3mo <\/em><em>el hombre hist\u00f3rico ha imitado de hecho a Jesucristo, <\/em>he ah\u00ed el verdadero objeto de la historia de la espiritualidad cristiana. Si se prefiere una definici\u00f3n de tipo abstracto, aventurar\u00edamos la siguiente: la historia de la espiritualidad tiene por objeto el estudio de los comportamientos hist\u00f3\u00adricos de los creyentes en el seguimiento de Jesucristo como camino hacia Dios Padre.<span id='easy-footnote-7-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-7-35474' title='Esta definici\u00f3n es deudora de la idea fundamental que ha pre\u00adsidido la elaboraci\u00f3n de la excelente &lt;em&gt;Histoire de la spiritualit\u00e9 chr\u00e9tienne, &lt;\/em&gt;citada m\u00e1s arriba. A ella se deben tambi\u00e9n muchas de las ideas que aparecen en la secci\u00f3n siguiente de este estudio. V\u00e9ase, en particular, el pr\u00f3logo: \u00abUna historia del problema siempre renovado que representa, en una humanidad que se mueve y en una civilizaci\u00f3n que cambia, la aplicaci\u00f3n tan entera como sea posible a la vida del alma del evan\u00adgelio de Jesucristo\u00bb (p. 14). Con esta perspectiva es claro que no puede haber m\u00e1s que &lt;em&gt;una &lt;\/em&gt;espiritualidad cristiana, aunque \u00e9sta adopte diferen\u00adtes formas al incidir en la rica diversidad humana No se debe insistir por tanto demasiado en las diferencias que separan la espiritualidad car\u00admelitana de la franciscana, etc. Como sabiamente observa L. Bouyer en el citado pr\u00f3logo, \u00abning\u00fan fundador o reformador ha tenido jam\u00e1s el plan de fundar una espiritualidad particular\u00bb (p. 12). Todos han intentado \u00fanicamente, tambi\u00e9n naturalmente san Vicente, tratar de vivir, &lt;em&gt;en su tiempo y seg\u00fan su visi\u00f3n personal, &lt;\/em&gt;las ense\u00f1anzas de Jesucristo.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La historia de la espiritualidad no puede ser \u00abespiritua\u00adlista\u00bb, como si la vivencia del cristiano se diera en un vac\u00edo abstracto no sometido a condicionamientos hist\u00f3ricos. Cada hombre es hijo de su tiempo. Y los santos, nos atrever\u00eda\u00admos a asegurar, a\u00fan lo son m\u00e1s. Por eso sin duda impre\u00adsionan a sus contempor\u00e1neos como modelos de hombres v\u00e1lidos sobre todo para su tiempo. S\u00f3lo que, dicho esto, hay que a\u00f1adir que llevan en sus almas una fibra de vida eterna que brota de su vivencia evang\u00e9lica y que los con\u00advierte en modelos para todo tiempo, no por los adornos his\u00adt\u00f3ricos que les hacen ser modelos muy adecuados para el suyo, sino por el n\u00facleo evang\u00e9lico que les acerca un poco a Jesucristo, un hombre para \u00abayer, hoy y para siempre\u00bb (Heb 13, 8).<\/p>\n<p>Para comprender la espiritualidad de un hombre o de una mujer hay que intentar conocer tambi\u00e9n el tiempo en que vivi\u00f3. Pretender construir un sistema de espiritualidad m\u00edstica abstracto y v\u00e1lido para siempre sobre los escritos y la experiencia de santa Teresa, por ejemplo, es una em\u00adpresa perdida. Hay que tener en cuenta la sicolog\u00eda peculiar de santa Teresa, el tiempo en que vivi\u00f3, c\u00f3mo \u00e9ste influy\u00f3 en aqu\u00e9lla. Y entonces se concluir\u00e1 que santa Teresa de Jes\u00fas y su experiencia m\u00edstica son totalmente irrepetibles. Ahora bien, de su rica experiencia espiritual se puede ex\u00adtraer el n\u00facleo evang\u00e9lico que da sentido a toda su vida. Sobre \u00e9l s\u00ed se puede construir una espiritualidad teresiana v\u00e1lida tambi\u00e9n para hoy.<\/p>\n<p>Aunque el evangelio es el mismo para todos, no hay, ni ha habido, ni habr\u00e1 hombre ni mujer que sea capaz de incorporar en su vida <em>todo <\/em>el rico contenido del evange\u00adlio.<span id='easy-footnote-8-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-8-35474' title='Dice san Juan de la Cruz en &lt;em&gt;C\u00e1ntico espiritual, &lt;\/em&gt;canci\u00f3n 37: \u00abPor m\u00e1s misterios y maravillas que han descubierto los santos docto\u00adres y entendido las santas almas&amp;#8230; les qued\u00f3 todo lo m\u00e1s por decir y a\u00fan por entender, y as\u00ed hay mucho que ahondar en Cristo\u00bb.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span> Cada santo escoge un aspecto, se centra en \u00e9l, y saca de \u00e9l todas las virtualidades en la medida en que responde a la gracia de Dios que le mueve.<span id='easy-footnote-9-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-9-35474' title='Vicente de Pa\u00fal era muy consciente de esto. Cfr. XII 284 (XI\/4 571): \u00ab\u00bfLos otros no siguen el evangelio de Nuestro Se\u00f1or? S\u00ed, pero ellos de una manera y nosotros de otra. Todos tendemos al mismo fin por caminos diversos&amp;#8230; Las compa\u00f1\u00edas que hay en la Iglesia de Dios miran a Nuestro Se\u00f1or variadamente, y as\u00ed le honran y le imitan de diversas maneras\u00bb.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span> Pero qu\u00e9 escoge y c\u00f3mo lo escoge y lleva a la pr\u00e1ctica, esto estar\u00e1 condicionado por los datos de su biograf\u00eda: educaci\u00f3n, experiencias vitales, lecturas, influencias de los acontecimientos de su tiempo.<\/p>\n<p>San Vicente de Pa\u00fal ve como clave de su espiritualidad personal a Jesucristo como evangelizador de los pobres (otros prefieren centrarse en la Trinidad, el Esp\u00edritu Santo, el Verbo encarnado, la cruz, el Sagrado Coraz\u00f3n, etc.). Y alrededor de esa visi\u00f3n fundamental organiza su vida y sus ideas. Como \u00e9l mismo dice, no hay que seguir todo lo que hay de evang\u00e9lico en las ense\u00f1anzas de Jesucristo.<span id='easy-footnote-10-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-10-35474' title='XII 119, 129 (XI\/3 419-420, 428).'><sup>10<\/sup><\/a><\/span> Eso es lo mismo que admitir que Jesucristo es m\u00e1s grande que \u00e9l, y que hay aspectos de la ense\u00f1anza de Jesucristo que \u00e9l no ha podido integrar en su visi\u00f3n del evangelio, visi\u00f3n que est\u00e1 necesariamente limitada por los l\u00edmites socio-sicol\u00f3gicos de su propia personalidad.<\/p>\n<p>La espiritualidad de un hombre o de una mujer creyente se da en una sicolog\u00eda muy concreta y dentro de una historia social muy concreta. Para entenderla bien habr\u00e1 que saber algo sobre la sicolog\u00eda del sujeto, y algo tambi\u00e9n sobre la historia sociol\u00f3gica del tiempo en que vivi\u00f3, aspecto \u00e9ste que a su vez ayudar\u00e1 a comprender su sicolog\u00eda espiritual. El evangelio como base, pues la historia espiritual trata de las formas hist\u00f3ricas de comprender el evangelio y de vivirlo; y luego, el reflejo de este evangelio en una persona que lo ha vivido en una \u00e9poca hist\u00f3rica determinada.<\/p>\n<h2>1. Antecedentes<\/h2>\n<p>En esta secci\u00f3n vamos a ver algunas ideas que destacan en la historia de la espiritualidad hasta el tiempo de san Vicente. Por fuerza este resumen va a ser esquem\u00e1tico pues s\u00f3lo pretendemos mencionar algunos puntos que nos parecen significativos para entender la espiritualidad vicenciana dentro de esa misma historia.<\/p>\n<p>Las historias de la espiritualidad suelen comenzar con la experiencia de los monjes del desierto, a partir del si\u00adglo IV. Pero es claro que a las generaciones cristianas de los tres primeros siglos se les tuvieron que plantear los pro\u00adblemas b\u00e1sicos de toda espiritualidad. Durante ese tiempo el problema m\u00e1s urgente de la conciencia cristiana era en\u00adcontrar un sentido espiritual al hecho brutal de la muerte violenta del bautizado. Nada m\u00e1s f\u00e1cil para el creyente que conoce la palabra de Jes\u00fas sobre el significado de la muerte ofrecida por fidelidad y amor (Jn 15, 13). No es extra\u00f1o que, dadas las circunstancias por las que atraviesa la vida de la fe, durante los tres primeros siglos el martirio como cami\u00adno espiritual ocupe el lugar privilegiado en la conciencia del cristiano y en los escritos espirituales del tiempo.<\/p>\n<p>Acabada oficialmente la larga \u00e9poca de los martirios a comienzos del siglo IV, se plantea a la conciencia creyente el problema de encontrar un sentido espiritual a una vida que no va a acabar normalmente de ahora en adelante con el derramamiento violento de la sangre. Hasta ahora el de\u00adseo y la realidad del martirio han expresado lo mejor de la espiritualidad cristiana: la entrega total a Cristo y la imi\u00adtaci\u00f3n literal de su vida y de su muerte. A falta de persecu\u00adciones, el creyente pasa a ver en la renuncia asc\u00e9tica a los caminos y modos de ser del \u00abmundo\u00bb una manera derivada de reproducir en su vida la muerte de Cristo. Martirio y vida asc\u00e9tica son dos manifestaciones, diferentes s\u00f3lo en la forma, de la realidad \u00fanica que es la base necesaria de toda aut\u00e9ntica espiritualidad cristiana: la imitaci\u00f3n de la vida de Jesucristo. As\u00ed, con la venida de la paz sobre la Iglesia, los ascetas, los monjes, las v\u00edrgenes, vienen a encar\u00adnar en sus vidas una nueva forma de martirio.<span id='easy-footnote-11-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-11-35474' title='Cfr. las ideas de san Vicente sobre la vida de las Hijas de la Caridad como martirio, IX 460 (IX\/1 419-420), X 510 (IX\/2 1056).'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Sobre esta base te\u00f3rica, despu\u00e9s de tres siglos de predo\u00adminio de una visi\u00f3n preferentemente martirial, la vida mo\u00adn\u00e1stica pasa a primer plano como fen\u00f3meno predominante en la espiritualidad cristiana. El monaquismo se extiende r\u00e1pidamente por todo el orbe cristiano a partir del siglo IV. En su conjunto es un fen\u00f3meno altamente complejo y nada f\u00e1cil de definir, ni incluso de justificar en todos sus aspectos. Pero no hay la menor duda de que en su n\u00facleo verdadero trata de encontrar lo \u00fanico que puede dar solidez a una vida que se quiere calificar de cristiana: la reproduc\u00adci\u00f3n vital de la vida de Jesucristo. En particular, los ceno\u00adbitas intentan reproducir hasta en su forma material de vida com\u00fan, oraci\u00f3n com\u00fan y comunidad de bienes lo que los escritos del tiempo califican de \u00abvida apost\u00f3lica\u00bb, es decir, el modelo de vida de los ap\u00f3stoles y de los primeros cristianos seg\u00fan se describe en Hechos 2, 42-44. El verda\u00addero monaquismo no pretende m\u00e1s que mantener intacto el ideal de imitaci\u00f3n de Jesucristo de las primeras genera\u00adciones cristianas.<span id='easy-footnote-12-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-12-35474' title='San Vicente ve igualmente en la vida religiosa s\u00f3lo una manera de intentar ser cristiano en serio: \u00abPues, \u00bfpara qu\u00e9 se han hecho reli\u00adgiosos y religiosas sino para ser buenos cristianos y buenas cristianas?\u00bb, IX 127 (IX\/1 132).'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El monaquismo primitivo tuvo, como todas las cosas, sus peligros, y a veces cay\u00f3 en ellos. El ejercicio asc\u00e9tico, necesario a todo seguidor de Jesucristo, corre el riesgo de convertirse en una especie de duro entrenamiento para estar en forma, y en un mero ejercicio de disciplina y autocontrol. Y a veces se convirti\u00f3 en eso. Las historias del desierto est\u00e1n salpicadas de casos famosos en que los anacoretas y cenobitas parecen competir en un extra\u00f1o extravagante \u00abm\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda\u00bb de pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas que a veces perd\u00edan de vista su relaci\u00f3n con el modelo Jesucristo. En muchos de los escritos contempor\u00e1neos no aparece de hecho apenas la figura de Jesucristo. Ahora bien, es claro que sin una referencia expl\u00edcita y continua a Jesucristo el ejercicio asc\u00e9tico corre el peligro de tomar una direcci\u00f3n demasiado antropoc\u00e9ntrica y de convertirse en un moralismo muy \u00abreligioso\u00bb y espiritual, pero poco o nada cristiano.<span id='easy-footnote-13-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-13-35474' title='G. Dumeige, &lt;em&gt;Notae de historia spiritualitatis in aetate patristica, &lt;\/em&gt;Gregorianum, Roma, 1965.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span> La historia de aquellos tiempos y de la espiritualidad posterior prueba en sus aberraciones que este peligro dista mucho de ser un peligro, meramente te\u00f3rico,. B\u00e9rulle, el hombre que introdujo a san Vicente por los caminos de la vida espiritual, lo ha expresado muy bien con una f\u00f3rmula lapidaria: \u00abSi el Verbo no se ha revestido de nuestra carne, no queda nada de la moral\u00bb.<span id='easy-footnote-14-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-14-35474' title='Cita de Denis Gorce, en &lt;em&gt;Spiritualit\u00e9 de raction a P\u00e9cole de &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;Monsieur Vincent, &lt;\/em&gt;R-J Hesbert et E. Bertaud, edit. Alsatia, Paris, 1960, p. 36.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Afortunadamente para el monaquismo y para la espiritualidad cristiana en general, en la segunda mitad del siglo IV apareci\u00f3 una generaci\u00f3n de hombres totalmente excepcionales en cuanto al entendimiento de la fe, a quienes por eso mismo llamamos Padres de la Iglesia. Estos volvieron a recordar con fuerza los grandes temas de toda espiritualidad verdaderamente cristiana. San Basilio recuerda que el monje puede parecer, pero no es, un atleta. Pide en su regla una vida austera de silencio, retiro, pr\u00e1ctica asc\u00e9tica y oraci\u00f3n, para estar mejor dispuesto al seguimiento d<em>e <\/em>Cristo <em>(Regulae fusius tractatae, <\/em>17, 2; P.G. XXX, 361 A), y a la vez da a la vida monacal una importante proyecci\u00f3n social. Sus monasterios acogen a los hu\u00e9spedes que llaman a sus puertas, y mantienen dentro de sus muros escuelas para los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos. Por otro lado, los monjes participan en la actividad pastoral de la di\u00f3cesis, mientras llenan el d\u00eda mon\u00e1stico con un ritmo intenso de oraci\u00f3n, estudio de la Escritura y trabajo manual.<\/p>\n<p>La idea de que en s\u00ed mismo el estado monacal es un es\u00adtado superior y privilegiado por encima de los otros estados en la Iglesia no viene de ninguno de los Padres conocidos, sino de las obras, fuertemente influenciadas por ideas neo\u00adplat\u00f3nicas, del Pseudo-Dionisio. Seg\u00fan \u00e9l, la superioridad del estado monacal viene dada por su car\u00e1cter predominan\u00adtemente contemplativo que crea una m\u00e1s inmediata cercan\u00eda a la uni\u00f3n con Dios. No se trata en sus escritos de una uni\u00f3n con Dios por asimilaci\u00f3n del modelo Jesucristo, sino de una relaci\u00f3n de uni\u00f3n espiritualizante fuertemente influenciada en las ideas neoplat\u00f3nicas sobre el Logos.<\/p>\n<p>Por su parte, otro gran Padre de la Iglesia, san Juan Cri\u00ads\u00f3stomo, desmont\u00f3 la pretensi\u00f3n de la superioridad de un estado de vida sobre otro. Dice lo siguiente precisamente en un op\u00fasculo escrito en defensa de la vida mon\u00e1stica: \u00abTe enga\u00f1as si piensas que al monje se le exige una cosa y al laico otra. La diferencia entre ellos est\u00e1 en que uno se casa y el otro no, pero en todo lo dem\u00e1s ambos han de dar la misma cuenta\u00bb <em>(Adversus <\/em><em>oppugnatores vitae monasticae, <\/em>3, 14). Juan Cris\u00f3stomo es un hombre muy preocupado por dotar de una s\u00f3lida dimensi\u00f3n espiritual la vida de los cris\u00adtianos que viven en el mundo. Conoce bien la vida mon\u00e1sti\u00adca, y piensa que esta forma de vida proporciona los mejores medios para la salvaci\u00f3n, al hacer m\u00e1s f\u00e1cil la perseverancia ante la debilidad de la voluntad y el desaliento. En la l\u00ednea de san Basilio anima a los monjes al apostolado y a preocu\u00adparse por los dem\u00e1s. Pero no piensa, como lo hace el Pseudo\u00adDionisio, que la vida mon\u00e1stica sea en s\u00ed misma m\u00e1s exce\u00adlente, o que sea por s\u00ed misma un estado m\u00e1s cercano a Dios. En el libro VI de su gran obra sobre la espiritualidad sacer\u00addotal compara expresamente los valores de una vida retirada y contemplativa con los de la vida activa, y da preferencia a \u00e9sta porque exige una mayor magnanimidad. La vida del monje no es una prueba de virtud tan grande como la de un buen prelado. Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil dedicarse a salvar el alma propia que la de los dem\u00e1s. Por eso la vida activa re\u00adquiere mucha mayor perfecci\u00f3n que la contemplativa.<span id='easy-footnote-15-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-15-35474' title='J. Quasten, &lt;em&gt;Patrolog\u00eda, &lt;\/em&gt;BAC, Madrid, tomo I p. 483, 1973. La \u00faltima idea se encuentra casi literalmente en el pensamiento de san Vicente de Pa\u00fal, sobre todo en su ense\u00f1anza a las hermanas. Lo veremos m\u00e1s adelante. Otra curiosa coincidencia (?) de san Vicente con la figura de san Juan Cris\u00f3stomo: a \u00e9ste se le llama a\u00fan hoy en el oriente san Juan el limosnero, por su incansable caridad con los necesitados. En el occidente nos llama m\u00e1s la atenci\u00f3n lo bien que hablaba, y por eso le llamamos Cris\u00f3stomo, algo as\u00ed como \u00abpico de oro\u00bb&amp;#8230;'><sup>15<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Para la espiritualidad cristiana occidental san Agust\u00edn es el Padre de la Iglesia por excelencia. Afortunadamente para esta espiritualidad, la de san Agust\u00edn es enteramente cristoc\u00e9ntrica. El doctor de la gracia encuentra a \u00e9sta en Jesucris\u00adto. La incorporaci\u00f3n a Jesucristo por la gracia nos introduce en la vida misma de la Trinidad. Encarnaci\u00f3n y Trinidad: he ah\u00ed las dos bases de la teolog\u00eda agustiniana.<span id='easy-footnote-16-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-16-35474' title='Recu\u00e9rdese la preferencia de san Vicente por esos dos miste\u00adrios b\u00e1sicos de la fe cristiana: Reg. Com. de la C.M., X, 2.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span> Agust\u00edn ha aprendido de san Juan (1 Jn 4, 20) que el pr\u00f3jimo es el lugar del encuentro con Cristo, y \u00e9ste lo es de Dios: \u00abEl amor de Dios es el primero en el orden de preceptos, pero el amor al pr\u00f3jimo es el primero en cuanto a la acci\u00f3n&#8230; T\u00fa, que todav\u00eda no ves a Dios, amando al pr\u00f3jimo haces m\u00e9ritos para verle. Con el amor al pr\u00f3jimo aclaras tu pupila para mirar a Dios Ama por tanto al pr\u00f3jimo, y trata de averi\u00adguar dentro de ti el origen de ese amor; en \u00e9l ver\u00e1s, tal y como ahora te es posible, al mismo Dios. Comienza, pues, por amar al pr\u00f3jimo: \u00abparte tu pan con el hambriento, y hospeda a los pobres sin techo; viste al que veas desnudo\u00bb &#8230; Al amar a tu pr\u00f3jimo y cuidarte de \u00e9l vas haciendo tu cami\u00adno. \u00bfY hacia d\u00f3nde caminas, sino hacia el Se\u00f1or Dios?\u00bb <em>(Tract. in evang. Joan, <\/em>17, 7-9). Y a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcitamente: \u00abCuando amas a los miembros de Cristo, amas a Cristo; cuando amas a Cristo, amas al Hijo de Dios; cuando amas al Hijo de Dios, amas tambi\u00e9n al Padre. El amor no se pue\u00adde fraccionar\u00bb <em>(In ep. Joan. tract., <\/em>10, 3).<\/p>\n<p>Como obispo de Hipona intenta dar a la vida de los cl\u00e9rigos de su di\u00f3cesis un marco de vida com\u00fan inspirado en los esquemas mon\u00e1sticos en la l\u00ednea de san Basilio. Al su\u00adperponer formas de vida mon\u00e1stica al sacerdote, ordenado para la acci\u00f3n ministerial y apost\u00f3lica, Agust\u00edn, sin darse cuenta del todo del paso decisivo, ha hecho que la finalidad ante todo contemplativa del ideal mon\u00e1stico primitivo pase a segundo plano ante la nueva orientaci\u00f3n de servicio pasto\u00adral. No renuncia en modo alguno por ello san Agust\u00edn al ideal contemplativo. El mismo es un temperamento alimen\u00adtado en la contemplaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n un pastor muy acti\u00advo preocupado por sus fieles. Despu\u00e9s de la experiencia con\u00ad<em>templativa ad consueta recidimus (Enarrat. in ps. 41), <\/em>es de\u00adcir, tenemos que volver a los trabajos pastorales de la vida diaria. La contemplaci\u00f3n debe ser el alma de la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios: \u00abel que no es en lo interior un oyente de la palabra, es por fuera un anunciador de palabras vac\u00edas\u00bb <em>(Sermo 179, <\/em>1). Pero cualquiera que sea la naturaleza del consuelo m\u00edstico, no nos debe separar de las exigencias del amor al pr\u00f3jimo en la vida activa, aunque s\u00ed debe ser su base y su alimento.<\/p>\n<p>Las ideas b\u00e1sicas de estos grandes Padres de la Iglesia han marcado profundamente la teolog\u00eda y la espiritualidad posterior en occidente (El monaquismo oriental ha seguido hasta hoy otros caminos muy diferentes y m\u00e1s \u00abespirituales\u00bb). Incluso formas de vida mon\u00e1stica no agustinianas y m\u00e1s contemplativas en su configuraci\u00f3n, tal la benedictina, ponen en la imitaci\u00f3n de Cristo lo esencial. El monasterio benedictino es una <em>scola servitii dominici <\/em>(pr\u00f3logo de la Re-gla de san Benito), o sea, un lugar para el aprendizaje del seguimiento del Se\u00f1or. El monje \u00abdebe negarse a s\u00ed mismo para seguir a Cristo&#8230;, ayudar a los pobres, vestir al desnudo, visitar al enfermo, sepultar a los muertos, socorrer al que sufre, consolar al afligido&#8230; No poner nada por delante del amor a Cristo\u00bb (Regla de san Benito, cap. IV).<\/p>\n<p>Tampoco en la Regla de san Benito aparece la menor pretensi\u00f3n de una supuesta superioridad del estado monacal sobre los dem\u00e1s estados o formas de vida en la Iglesia. No puede haberla, pues san Benito piensa que el monasterio no es m\u00e1s que una escuela de vida cristiana. As\u00ed como el monaquismo oriental antiguo hab\u00eda sido cosa preferentemente de seglares, el monasterio benedictino alberga cl\u00e9ricos y no cl\u00e9rigos sin distinci\u00f3n de clases. Unos y otros no tienen m\u00e1s que un fin: el aprendizaje de la vida de Jesucristo, y ante esa realidad, que es la fundamental en la Iglesia, las diferencias de estado son insignificantes.<\/p>\n<p>La esclerotizaci\u00f3n de la teor\u00eda de los estados en la Iglesia es muy posterior a la edad patr\u00edstica. La inspiraci\u00f3n inicial viene sin duda de los escritos del Pseudo-Dionisio. Pero s\u00f3lo en la \u00e9poca carolingia recibe la definici\u00f3n que ha sido la oficial y exclusiva hasta nuestros d\u00edas. Rabano Mauro parece ser el primero que describe en detalle las diferencias que distinguen a los monjes (entendidos como los aut\u00e9nticos profesionales de la vida cristiana \u00abconsagrada\u00bb), cl\u00e9rigos y laicos, y sus mutuas relaciones y subordinaciones <em>(De cleric. <\/em><em>inst., <\/em>2; P.L. 107, 297; <em>De sacris ordin. <\/em>2; P.L. 112, 1166).<\/p>\n<p>El monaquismo ha sufrido en su larga historia todas las crisis que se quieran imaginar. Pero la de la segunda mitad del siglo XII fue particularmente profunda. Sus posibilidades parec\u00edan, a pesar de la reforma de san Bernardo, a punto de agotarse. Con la creaci\u00f3n de las primeras escuelas teol\u00f3gicas y universidades se rompe el monopolio del saber mantenido hasta entonces por los monasterios. Pronto los nuevos esp\u00edri\u00adtus reprochan a la cultura mon\u00e1stica el ser un mero inventario y repetici\u00f3n de ideas heredadas. El mundo mon\u00e1stico aparece como un mundo cerrado en s\u00ed mismo y que vive de s\u00ed y para s\u00ed mismo La marcha de la sociedad va por otro sitio, y los profesionales de la contemplaci\u00f3n y de la vida apost\u00f3lica parece que ni se enteran. Sus pretensiones de ser los \u00fanicos verdaderos seguidores de Cristo<span id='easy-footnote-17-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-17-35474' title='El entusiasmo de san Bernardo por su propio monasterio se muestra tan exclusivista que un historiador (A. Fliche) ha podido es\u00adcribir que para Bernardo \u00abla vida cisterciense es la \u00fanica que conduce con seguridad a la salvaci\u00f3n\u00bb, y otro (A. Dimier) que a los ojos de san Bernardo \u00abfuera del C\u00edster no hay salvaci\u00f3n\u00bb. Cfr. &lt;em&gt;Histaire de la &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;spiritualit\u00e9 chretienne, &lt;\/em&gt;tomo II, p. 245.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span> crean por reac\u00adci\u00f3n una fuerte corriente de espiritualidad seglar, y en los fundadores de \u00f3rdenes nuevas una vuelta a la inspiraci\u00f3n evang\u00e9lica muy en la l\u00ednea patr\u00edstica. Escribe Etienne de Muret, el fundador de los Pobres de Cristo, dirigi\u00e9ndose a los de su misma orden: \u00abA quien os pregunte cu\u00e1l es vues\u00adtra profesi\u00f3n, vuestra regla, vuestra orden, decidle que es la primera y principal regla de toda la religi\u00f3n cristiana: el Evangelio, que es la fuente y el principio de todas las otras\u00bb.<span id='easy-footnote-18-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-18-35474' title='&lt;em&gt;Sermo de unitate diversarum regularum. &lt;\/em&gt;\u00bfNo recuerda extra\u00f1a\u00admente este antiguo texto aquello de san Vicente: \u00abJesucristo es la regla de la Misi\u00f3n\u00bb XII 130 (XI\/3 429), o bien los m\u00faltiples textos de las Reglas Comunes por ejemplo: \u00abcensuimus eos viros, qui ad continua\u00adtionem missionis ipsius Christi&amp;#8230; vocati sunt, debere &lt;em&gt;eiusdem Christi&amp;#8230; spiritu repleri, ipsiusque vestigiis inhaerere\u00bb &lt;\/em&gt;(pr\u00f3logo). En cuanto a las Hijas de la Caridad, por dar un ejemplo entre muchos: \u00abEn primer lugar, esas reglas son corformes con el evangelio. Contienen todo lo que Nuestro Se\u00f1or nos ha ense\u00f1ado de m\u00e1s perfecto&amp;#8230;\u00bb IX 314 (IX\/1 293).'><sup>18<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En el siglo XIII se confirma este movimiento de vuelta a la pureza de las fuentes evang\u00e9licas. Las dos grandes \u00f3rde\u00adnes mendicantes que nacen en \u00e9l, franciscanos y dominicos, encuentran en la pobreza y en la dedicaci\u00f3n a la vida activa una nueva manera de encarnar las ense\u00f1anzas del Evangelio. Suponen a la vez un reproche a las riquezas amontonadas por muchos monasterios, y a la ociosidad, m\u00e1s o menos ve\u00adlada, mantenida por sus moradores bajo la apariencia o con la excusa de una forma de vida contemplativa. Por otro lado, el monasterio tradicional, de marcado car\u00e1cter rural, ya no es apto como signo de vida evang\u00e9lica para la pujante nueva civilizaci\u00f3n de las ciudades nacientes. La creciente movilidad social de las gentes exige formas de vida cristiana y apost\u00f3lica igualmente m\u00f3viles. En el esp\u00edritu benedictino la estabilidad de por vida en el mismo monasterio es funda\u00admental. En contraste, el mendicante reside all\u00ed donde lo exi\u00adge su trabajo apost\u00f3lico, y se mueve al comp\u00e1s de esa exi\u00adgencia. Los monjes y el clero secular viven \u00abincardinados\u00bb en un sitio. Esta situaci\u00f3n, refrendada por los c\u00e1nones, no es m\u00e1s que un reflejo en lo eclesi\u00e1stico del poco m\u00f3vil es\u00adquema de la vida feudal. Se nace siervo o colono de una tierra y de un se\u00f1or, y se permanece de por vida atado a ellos. Las \u00f3rdenes mendicantes suponen una ruptura valiente del r\u00edgido esquema feudal. No es extra\u00f1o que encontraran en monjes y cl\u00e9rigos seculares una gran incomprensi\u00f3n, cuando no una dura persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Francisco de As\u00eds, un hombre muy original en la historia de la espiritualidad, sabe muy bien que no hace m\u00e1s que volver a las ra\u00edces de toda aut\u00e9ntica espiritualidad cristiana. Tampoco \u00e9l piensa ser el creador de una espiritualidad diferenciada dentro de la Iglesia: \u00abLa regla y vida de los frailes menores es \u00e9sta: guardar el santo evangelio de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, viviendo en obediencia, sin propiedad y en castidad\u00bb (Regla II, cap. I).<\/p>\n<p>En las discusiones interminables (que, por otra parte, se basan en una ex\u00e9gesis defectuosa del c\u00e9lebre pasaje evang\u00e9lico Lc 10, 42) sobre las excelencias y prioridad de la vida de Mar\u00eda sobre la de Marta, la espiritualidad mendicante corta por lo sano y se queda con las dos.<span id='easy-footnote-19-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-19-35474' title='Tambi\u00e9n lo hace la espiritualidad contemplativa cuando entiende bien su lugar en la Iglesia. Dice santa Teresa de Jes\u00fas al final de las &lt;em&gt;Moradas &lt;\/em&gt;(Moradas s\u00e9ptimas, c. 4): \u00abCreedme que Marta y Mar\u00eda han de andar juntas para hospedar al Se\u00f1or y tenerle siempre consigo y no le hacer mal hospedaje&amp;#8230; \u00bfC\u00f3mo se lo diera Mar\u00eda, sentada siempre a sus pies si su hermana no le ayudara? Su manjar es que de todas las maneras que pudi\u00e9ramos lleguemos almas para que se salven y siempre lo alaben\u00bb. Tal vez haya cogido la idea san Vicente directamente de santa Teresa. Crf. XI 41 (XI\/4 734).'><sup>19<\/sup><\/a><\/span> Un mendicante, Tom\u00e1s de Aquino, ha recogido y sistematizado genialmente las ideas b\u00e1sicas de la espiritualidad de los grandes Padres de la Iglesia. Es incre\u00edble c\u00f3mo la ense\u00f1anza popularizada de la espiritualidad posterior ha entendido tan mal las cosas cuando est\u00e1n tan claras en la doctrina del mejor te\u00f3logo y autor espiritual que ha dado la Iglesia. El \u00fanico criterio para medir la perfecci\u00f3n cristiana es la caridad (2-2, 184, 1), y no el estado de vida.<span id='easy-footnote-20-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-20-35474' title='Crf. infra el pensamiento de san Vicente sobre la vida de misio\u00adneros y hermanas como \u00abestado de caridad\u00bb.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span> Por eso mismo la perfecci\u00f3n cristiana consiste esencialmente en <em>la guarda de los preceptos, <\/em>pues \u00e9stos se resumen en el de la caridad. Los consejos evang\u00e9li\u00adcos son s\u00f3lo <em>instrumentos <\/em>que se ordenan a facilitar el cum\u00adplimiento de la caridad (ibid.), pero no son la caridad mis\u00adma. Ante la opini\u00f3n de los monjes, y tambi\u00e9n del clero secular, que ve\u00edan en la vida activa pastoral de los mendi\u00adcantes una perversi\u00f3n de la tradicional forma mon\u00e1stica de la consagraci\u00f3n a Dios, Tom\u00e1s pierde un poco la paciencia y califica tal opini\u00f3n de \u00abest\u00fapida\u00bb <em>(stulta opinio: <\/em>2-2, 187, 1). La dedicaci\u00f3n al bien del pr\u00f3jimo es un acto de verda\u00addero culto a Dios (2-2, 188, 2). La vida activa, alimentada por la contemplaci\u00f3n, \u00abse debe preferir a la vida meramente contemplativa. As\u00ed como es mejor iluminar que lucir sim\u00adplemente, tambi\u00e9n es mejor dar a otros lo que se ha con\u00adtemplado que dedicarse s\u00f3lo a contemplar\u00bb (2-2, 188, 6).<span id='easy-footnote-21-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-21-35474' title='\u00abOpus vitae activae&amp;#8230; quod ex plenitudine contemplationis de\u00adrivatur&amp;#8230; praefertur simplici contemplationi. Sicut maius est illuminare quam lucere solum, ita maius est contemplata aliis tradere quam solum contemplari\u00bb. San Vicente ha aprendido bien esta lecci\u00f3n de Tom\u00e1s de Aquino: cfr. III 165 &lt;strong&gt;(III &lt;\/strong&gt;150-151).'><sup>21<\/sup><\/a><\/span> \u00bfDe d\u00f3nde ha salido la idea de que la <em>forma <\/em>de vida con\u00adtemplativa es, mirada en s\u00ed misma, superior a la forma de vida activa?<\/p>\n<p>Al mantener que la perfecci\u00f3n de la vida cristiana reside en la caridad y no en otra cosa, Tom\u00e1s de Aquino no hace m\u00e1s que mostrarse lo que era: un gran esp\u00edritu evang\u00e9lico a quien las teor\u00edas teol\u00f3gico-can\u00f3nicas y encogidas visiones conventuales no han hecho perder el buen sentido cristiano. Tom\u00e1s conoce bien a Jesucristo, sabe que \u00e9l es el \u00fanico modelo y el \u00fanico camino hacia Dios, y que todas las formas de vida y estados en la Iglesia no son m\u00e1s que maneras que el Esp\u00edritu Santo ha sugerido a la rica imaginaci\u00f3n cristiana para imitar a Jesucristo y as\u00ed poder llegar a Dios. Se le ad\u00admira, y con raz\u00f3n, por su claridad y su rigor intelectual, por la dedicaci\u00f3n radical de su poderoso entendimiento al esclarecimiento de la obra de Dios en Jesucristo. Pero se ol\u00advida con frecuencia que este gran entendimiento era movido por un gran coraz\u00f3n cristiano. Siendo ni\u00f1o era el terror de los sirvientes del castillo familiar, pues cada vez que llama\u00adba un pobre a la puerta desvalijaba la despensa para soco\u00adrrerle. Con raz\u00f3n advierte Chesterton, tal vez el bi\u00f3grafo m\u00e1s agudo que ha tenido, que ya desde la ni\u00f1ez dio mues\u00adtras Tom\u00e1s de Aquino de poseer en alto grado lo que carac\u00adteriza a todo verdadero esp\u00edritu cristiano: la caridad, y lo que lo distingue de todas las dem\u00e1s formas espiritualizantes de acceso a la divinidad que se han inventado las dem\u00e1s religiones humanas.<\/p>\n<p>La espiritualidad inmeditamente posterior, la del siglo XIV, prefiri\u00f3 escoger estos caminos espiritualizantes y abs\u00adtractos. No es extra\u00f1o que en las obras del m\u00e1s famoso de sus promotores, el dominico Maestro Eckhart, se hayan querido descubrir influencias incluso de la espiritualidad hind\u00fa. Sea de ello lo que fuere, este potente movimiento de espiritualidad reno-flamenca vuelve a las ideas abstractas del Pseudo-Dionisio y de Plotino. En ella abundan las afir\u00admaciones de la nada de la criatura, su necesaria aniquilaci\u00f3n <em>(anihilatio) <\/em>para sumergirse en Dios, \u00abel abismo divino&#8230; en el que el esp\u00edritu se pierde a s\u00ed mismo tan profundamente que&#8230; ya no sabe nada ni de palabras, ni de modos de pen\u00adsar, ni de sentimiento, ni de conocimiento, ni de amor, por\u00adque en \u00e9l no hay nada m\u00e1s que Dios en la absoluta pureza de su simplicidad\u00bb (Taulero, <em>Sermo 26). <\/em>O sea, nada. \u00bfSe puede hablar as\u00ed de nuestra uni\u00f3n con Dios Padre que nos anuncia y lleva a cabo el hombre-Dios Jesucristo?<\/p>\n<p>El Verbo de los m\u00edsticos alemanes recuerda demasiado al Logos neoplat\u00f3nico para que pueda satisfacer al que cree en un Verbo que se hizo carne y puso su morada entre sus hermanos de carne. De la m\u00edstica reno-flamenca se pue\u00adde extraer un imponente sistema conceptual para satisfacer al entendimiento sediento de profundidad. Podr\u00edamos cali\u00adficarlo, sin ser excesivamente injustos, de sed de contempla\u00adci\u00f3n llevada a l\u00edmites exasperantes. Pero malamente puede ayudar a vivir la vida humana desde las ense\u00f1anzas de Jesu\u00adcristo. Ni Eckhart ni Taulero fueron ellos mismo grandes contemplativos, sino directores espirituales de oscuros con\u00adventos femeninos alemanes en los que la preocupaci\u00f3n ob\u00adsesiva parec\u00eda ser, seg\u00fan se deduce de sus escritos, la uni\u00f3n lo m\u00e1s r\u00e1pida y radical posible con una divinidad abstracta que no parece tener mucho que ver con el Dios Padre que nos revela su Hijo Jesucristo.<\/p>\n<p>Por todo ello, el movimiento espiritual que surgi\u00f3 como reacci\u00f3n y que sus mismos autores calificaron de <em>Devotio <\/em><em>Moderna <\/em>supone una saludable vuelta a la exigente pero nada abstracta sencillez de Jesucristo y de sus ense\u00f1anzas. La <em>Devotio Moderna <\/em>quiere introducir en la vida de los \u00absimples\u00bb fieles el modelo evang\u00e9lico de vida. Vuelve sus espaldas deliberadamente al misticismo alem\u00e1n, y adopta formas sencillas de piedad y de oraci\u00f3n al alcance de todo creyente. En la doctrina del primer autor de la <em>Devotio <\/em><em>Moderna, <\/em>Gerardo Grato, la contemplaci\u00f3n pierde total\u00admente el car\u00e1cter especulativo, y adopta formas en las que predomina la afectividad.<span id='easy-footnote-22-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-22-35474' title='Son bien conocidas las ideas de san Vicente sobre el predominio de la afectividad en la oraci\u00f3n. Vicente de Pa\u00fal ha aprendido esto de los autores de la &lt;em&gt;Devotio Moderna, &lt;\/em&gt;pero m\u00e1s directamente de san Francisco de Sales. Cfr., por ej., IX 31-33 (IX\/1 47-49), XI 183-185, 255-256 (XI\/3 106-107, 163).'><sup>22<\/sup><\/a><\/span> Por otra parte, identifica la contemplaci\u00f3n con la caridad perfecta, y se\u00f1ala como pasos preparatorios para ella la <em>spiritualis paupertas <\/em>(humildad-sencillez), y la pr\u00e1ctica de las virtudes, cosas todas que se manifiestan de una manera especial en la imitaci\u00f3n de la humanidad de Jesucristo.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta a la vez los grandes vuelos de la m\u00edstica alemana y el car\u00e1cter asequible de la espiritualidad inagurada por la <em>Devotio Moderna <\/em>para entender la brillante explosi\u00f3n de la espiritualidad espa\u00f1ola del siglo XVI, y para entender tambi\u00e9n las fuertes tensiones que se dieron en ella, as\u00ed como aberraciones tales como la de los alumbrados. Las tensiones se dieron con una fuerza particular en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Su fundador la ha creado con vistas a la acci\u00f3n pastoral, y por eso se opone con fuerza a que se le imponga en su vida com\u00fan el rezo coral de origen mon\u00e1stico. El es un gran contemplativo, y por eso mismo vuelve a encontrar el dise\u00f1o inevitable de toda verdadera espiritualidad cristiana: Jesucristo como camino hacia la vida en la Trinidad: \u00abAl entrar en la capilla, con nueva devoci\u00f3n, y puesto de rodillas, un descubr\u00edrseme o viendo a Jes\u00fas al pie de la Sant\u00edsima Trinidad, y con esto mociones y l\u00e1grimas\u00bb (Diario espiritual, 28 de febrero).<\/p>\n<p>En la vida del mismo fundador se dieron en la Compa\u00f1\u00eda fuertes tensiones entre la inclinaci\u00f3n preferente a una forma de vida activa y la preferencia por una forma de vida m\u00e1s contemplativa. Prevaleci\u00f3 finalmente el sentido genuino del fundador a trav\u00e9s de la influencia del quinto general, Claudio Aquaviva, que defini\u00f3 para la orden una s\u00edntesis de contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n de indudables ra\u00edces tomistas. No pod\u00eda ser de otro modo para una Compa\u00f1\u00eda que se de\u00adfine no como de la Divinidad o del Verbo, sino como Com\u00adpa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Totalmente cristoc\u00e9ntrica es tambi\u00e9n la espiritualidad de los dos grandes m\u00edsticos carmelitas. Son capaces de las mayores profundidades contemplativas, pero nunca olvidan que es en Jesucristo donde hallan su lugar de encuentro con Dios. Santa Teresa de Jes\u00fas (\u00abde Jes\u00fas\u00bb: otra bella coinci\u00addencia) se opone con fuerza a otros espirituales espa\u00f1oles m\u00e1s directamente influidos por los alemanes, tales Osuna y Laredo, que piensan que la humanidad de Cristo es s\u00f3lo un camino de acceso, camino que hay que superar, hacia la divinidad pura. Esto, \u00abapartarse del todo de Cristo\u00bb, dice santa Teresa, \u00abno lo puedo sufrir\u00bb <em>(Vida, <\/em>cap. 22, 1). En el momento m\u00e1s profundo de su experiencia m\u00edstica, el des\u00adposorio espiritual, se le representa Jesucristo \u00abpor visi\u00f3n imaginaria&#8230;, y diome la mano derecha y d\u00edjome&#8230;\u00bb <em>(Cuen\u00ad<\/em><em>tas de conciencia, <\/em>18 de noviembre, 1572). Lo mismo santa Teresa de Jes\u00fas que san Juan de la Cruz viven una profun\u00adda e intensa vida m\u00edstica que har\u00eda las delicias de un Pseudo\u00adDionisio o de un alem\u00e1n, pero no pierden por eso jam\u00e1s el sentido de su fe en Jesucristo con las consecuencias ne\u00adcesarias de solidaridad para con sus hermanos y de respon\u00adsabilidad por la Iglesia. En esa feliz conjunci\u00f3n de poderosa vida interior y de acci\u00f3n evang\u00e9lica ve Dom F. Vanden\u00adbroucke la aportaci\u00f3n definitiva del siglo XVI espa\u00f1ol a la historia de la espiritualidad. La espiritualidad espa\u00f1ola del siglo XVI \u00abha recordado a la Iglesia que ella es la empresa colectiva de la redenci\u00f3n del mundo, y que para este fin la oraci\u00f3n interior es la fuerza del ap\u00f3stol, as\u00ed como para el contemplativo la oraci\u00f3n debe tener un sentido y una orientaci\u00f3n apost\u00f3lica. Sentido apost\u00f3lico, oraci\u00f3n in\u00adterior: tales son los dos polos de la nueva concepci\u00f3n espi\u00adritual que toma su forma definitiva en Espa\u00f1a\u00bb.<span id='easy-footnote-23-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-23-35474' title='&lt;em&gt;Hist. de la spirit. chr\u00e9tienne, &lt;\/em&gt;tomo II, pp. 642-643.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span>\n<p>No estar\u00eda mal a\u00f1adir a este juicio un dato de historia sociol\u00f3gica: s\u00f3lo en el siglo XVI fue capaz la espiritualidad cristiana de llegar a un sentido reflejo de su responsabilidad por la salvaci\u00f3n global, cuando se descubri\u00f3 que el mundo era mucho m\u00e1s ancho y redondo de lo que se cre\u00eda hasta entonces. No es sorprendente tampoco que esta conciencia se diera con m\u00e1s fuerza y en primer lugar en el pa\u00eds que hab\u00eda abierto nuevos caminos en el mar. Pero s\u00ed resulta sorprendente, para quien tenga una idea espiritualista y estrecha de lo que es la aut\u00e9ntica espiritualidad, el que este hecho se diera tambi\u00e9n, y con qu\u00e9 fuerza, en sus hombres y mujeres m\u00e1s espirituales y contemplativos.<\/p>\n<h2>2. Un esbozo de Espiritualidad Vicenciana<\/h2>\n<h3><em>Los maestros<\/em><\/h3>\n<p>Hasta aproximadamente los treinta a\u00f1os de su vida, san Vicente de Pa\u00fal es un hombre de una espiritualidad, por as\u00ed decirlo, indiferenciada. Ha recibido en su ni\u00f1ez la catequesis acostumbrada en una familia cat\u00f3lica normal, y despu\u00e9s la formaci\u00f3n teol\u00f3gica usual a finales del siglo XVI. Un poco antes de los treinta a\u00f1os, despu\u00e9s de los primeros a\u00f1os de sacerdocio un tanto oscuros y, de todos modos, obsesionados ante todo por la idea de asegurarse un retiro honrado (es decir, una tranquila vida clerical cerca de sus parientes, sobre la base de alg\u00fan jugoso beneficio eclesi\u00e1stico) entra en contacto con Pedro de B\u00e9rulle, un hombre de personalidad fuerte en todos los aspectos, tambi\u00e9n en el espiritual. Las relaciones posteriores de B\u00e9rulle con Vicente van a ser agridulces, por no decir hostiles.<span id='easy-footnote-24-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-24-35474' title='Es bien conocida la oposici\u00f3n de B\u00e9rulle a que Vicente de Pa\u00fal consiguiera de Roma la aprobaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Para llevar adelante su oposici\u00f3n no sent\u00eda B\u00e9rulle escr\u00fapulos en apelar a medios no muy honrados. Lo dice \u00e9l mismo\u2022 los procedimientos que usa Vicente de Pa\u00fal para conseguir la aprobaci\u00f3n de su Congregaci\u00f3n, procedimientos que a B\u00e9rulle le parecen \u00aboblicuos\u00bb \u00abnos obligan a salir de la moderaci\u00f3n y sencillez en la que creo hay que permanecer cuando se trata de asuntos de Dios\u00bb II 417, nota (II 349 nota). No est\u00e1 mal esta confesi\u00f3n para uno que pasa por ser autor y maestro \u00abespirtival\u00bb. La reacci\u00f3n de san Vicente a esa postura de B\u00e9rulle es sin duda mucho m\u00e1s aut\u00e9nticamente espiritual que la de su masetro. Cfr. V 395-396 (V 374).'><sup>24<\/sup><\/a><\/span> Pero eso vendr\u00e1 mucho m\u00e1s tarde. Cuando lo conoce por primera vez, B\u00e9rulle ve en el joven Vicente uno de los muchos sacerdotes a los que hay que dotar de una s\u00f3lida espiritualidad con vistas a la muy necesaria reforma de la iglesia de Francia. No pod\u00eda Vicente de Pa\u00fal haber escogido un maestro m\u00e1s adecuado para iniciar su itinerario espiritual.<\/p>\n<p>La espiritualidad del primer B\u00e9rulle est\u00e1 fuertemente marcada por la influencia de los escritos de inspiraci\u00f3n reno-flamenca sobre todo. Todos los esp\u00edritus franceses del comienzo del siglo XVII han sido alimentados por las ideas de lo que se ha venido a calificar como \u00abescuela abstracta\u00bb. En particular por el te\u00f3rico m\u00e1s importante de \u00e9sta en aquellos a\u00f1os, el capuchino ingl\u00e9s convertido del protestantismo Benito de Canfeld. La clave de la espiritualidad de \u00e9ste es la idea de la conformidad total de la voluntad humana con la de Dios. El proceso de identificaci\u00f3n de ambas voluntades se consuma en una aniquilaci\u00f3n (recu\u00e9rdese la <em>anihilatio <\/em>de los grandes m\u00edsticos alemanes) de la humana y su inmer\u00adsi\u00f3n o fusi\u00f3n con la de Dios. En este proceso de identifica\u00adci\u00f3n espiritual no cuenta para nada la figura de Jesucristo. La uni\u00f3n de voluntades se lleva a cabo sin intermediarios de ninguna clase. Este proceso se conoce entre los entendi\u00addos como <em>d\u00e9passement <\/em>precisamente porque <em>deja a un lado <\/em>al Verbo encarnado, para pretender conseguir una uni\u00f3n directa con la divinidad.<\/p>\n<p>El joven B\u00e9rulle accede a la vida espiritual en este am\u00adbiente de escuela abstracta. Pronto, sin embargo, se da en \u00e9l una fuerte evoluci\u00f3n de perspectiva, motivada sobre todo por su lectura de la Biblia, de los Padres y probablemente de los escritos de santa Teresa, lectura que le lleva del teo\u00adcentrismo abstracto a una visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de la vida espiritual. El se da perfecta cuenta de la importancia del cambio de perspectiva, y lo compara expresamente a la re\u00advoluci\u00f3n que han supuesto las teor\u00edas copernicanas en la vi\u00adsi\u00f3n del cosmos. Jesucristo es el centro verdadero y \u00fanico de toda vida espiritual, como el sol lo es del sistema solar. Con raz\u00f3n se le ha venido a llamar el \u00abap\u00f3stol del Verbo encarnado\u00bb. Jesucristo es el \u00fanico e inevitable camino para llegar a Dios, pero tambi\u00e9n el fin, pues Cristo es Dios mismo en carne. El cristiano debe revestirse de Jesucristo, seg\u00fan la ense\u00f1anza de san Pablo, lo cual exige mucho m\u00e1s que una imitaci\u00f3n externa de sus modos de ser y de comportarse. En Cristo mismo el alma tiene que llegar a una adherencia con la divinidad, lo cual exigir\u00e1, seg\u00fan aprendi\u00f3 de la escue\u00adla abstracta, el despojamiento de todo lo que de nada y de pecado hay en el hombre. Hay a\u00fan en el B\u00e9rulle maduro rastros de su aprendizaje en la escuela abstracta, como se acaba de advertir, pero tambi\u00e9n de lo que se suele calificar como pesimismo agustiniano: una cierta desconfianza por la naturaleza humana marcada por el pecado, idea que los jan\u00adsenistas empujar\u00e1n a\u00fan m\u00e1s lejos, y que Lutero hab\u00eda llevado hasta el extremo. El B\u00e9rulle de los \u00faltimos a\u00f1os se mues\u00adtra, sin embargo, un poco menos desconfiado y algo m\u00e1s optimista.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en san Vicente se advierten rastros de este pe\u00adsimismo que, por otro lado, puede ser perfectamente orto\u00addoxo. En particular en san Vicente se explica, aparte de por la influencia de B\u00e9rulle, por su propio temperamento que, como \u00e9l mismo dice, tend\u00eda a aparecer como un humor negro y melanc\u00f3lico.<\/p>\n<p>Afortunadamente para \u00e9l, antes de los cuarenta a\u00f1os (en 1618 \u00f3 1619) san Vicente encontr\u00f3 en Francisco de Sales la medicina apropiada para sus tendencias pesimistas. El conocimiento de Francisco de Sales fue para Vicente una aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n. Varios a\u00f1os despu\u00e9s, en su testimonio para el proceso de beatificaci\u00f3n del obispo de Ginebra, no puede disimular el fuerte impacto que le hab\u00eda producido:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSu bondad era tan grande que por su abundancia se derramaba suavemente en aquellos que disfrutaban de su trato. Tambi\u00e9n yo particip\u00e9 en esa dicha. Y recuer\u00addo que, hace seis a\u00f1os, estando enfermo, daba vueltas en mi mente y pensaba en lo grande que es la bondad de Dios. Qu\u00e9 bueno eres, Dios, Dios m\u00edo, qu\u00e9 bueno eres, pues hay tanta bondad en monse\u00f1or Francisco de Sales\u00bb.<span id='easy-footnote-25-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-25-35474' title='XIII 78.'><sup>25<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Pero Vicente aprendi\u00f3 de Francisco de Sales muchas cosas adem\u00e1s de la bondad a que puede llegar todo hombre de Dios. Francisco de Sales dibuja en el mundo espiritual de comienzos del siglo XVII franc\u00e9s un perfil muy original. Le preocupan, como a Agust\u00edn y a Juan Cris\u00f3stomo, ante todo, los problemas pastorales, y la necesidad de proveer a los simples fieles de una espiritualidad s\u00f3lida, que vaya m\u00e1s all\u00e1 del mero cumplimiento de mandamientos y de ritos cat\u00f3licos. \u00abLa devoci\u00f3n debe ser ejercida de diversas formas por un noble o por un obrero, por un siervo o un pr\u00edncipe, por una viuda, una soltera o una casada. La misma pr\u00e1ctica de la devoci\u00f3n hay que acomodarla a las fuerzas, las ocupa\u00adciones y los oficios de cada uno&#8230; Reconozco que la devo\u00adci\u00f3n puramente contemplativa, mon\u00e1stica o religiosa no se acomoda a estos estados y oficios, pero adem\u00e1s existen otros modos apropiados para conducir a la perfecci\u00f3n a aquellos que viven en oficios seculares. Por lo tanto, en cualquier si\u00adtuaci\u00f3n en que nos encontremos, debemos aspirar a la per\u00adfecci\u00f3n\u00bb.<span id='easy-footnote-26-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-26-35474' title='&lt;em&gt;Introducci\u00f3n a la vida devota, &lt;\/em&gt;I, 3. San Vicente ha aprendido bien esta lecci\u00f3n de su maestro: \u00abJesucristo&amp;#8230; desea que todo el mundo sea santo, cada uno en su condici\u00f3n&amp;#8230; Todos los cristianos est\u00e1n obli\u00adgados a aspirar a la perfecci\u00f3n&amp;#8230; No es necesario encerrarse en un claustro para adquirir la santidad\u00bb X 143 (IX\/2 764); cfr. tambi\u00e9n XIII 174-175.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span> El cristiano debe serlo del todo (perfecto) aunque sea seglar, y aunque pertenezca a la corte, donde le asedian los peligros de la vida fr\u00edvola y de la ambici\u00f3n. En su c\u00e9le\u00adbre <em>Introducci\u00f3n a la vida devota <\/em>no aparece la m\u00e1s m\u00ednima menci\u00f3n de la vida contemplativa. S\u00ed muestra una clara des\u00adconfianza por las teor\u00edas de la escuela abstracta, y presenta un modelo de oraci\u00f3n mental discursivo-afectiva que mar\u00adcar\u00e1 profundamente las ideas de san Vicente. Lo mismo su preocupaci\u00f3n por crear una espiritualidad seglar en el mundo que su sistema de oraci\u00f3n recuerdan con fuerza lo mejor del movimiento espiritual que supuso la <em>Devotio Moderna. <\/em>M\u00e1s tarde, ilustrado por la experiencia de las monjas de la Visitaci\u00f3n, y en particular de santa Juana de Chantal, Francisco de Sales se hace m\u00e1s comprensivo y avisado en los caminos contemplativos, y escribe su <em>Tratado del amor de <\/em><em>Dios, <\/em>libro que san Vicente recomendar\u00e1 calurosamente a Luisa de Marillac.<\/p>\n<p>Como acertadamente advierte Cognet, seg\u00fan vimos al principio, dif\u00edcilmente se puede considerar a san Vicente de Pa\u00fal como beruliano, a pesar de las fuertes influencias de B\u00e9rulle en su espiritualidad. Tampoco se le puede considerar como un mero disc\u00edpulo salesiano. San Vicente de Pa\u00fal se introduce por los caminos de la vida espiritual de la mano de estos dos grandes maestros. Pero luego sigue su propio camino Este est\u00e1 condicionado por su visi\u00f3n peculiar de Jesucristo como centro de la vida espiritual, lecci\u00f3n que aprendi\u00f3 de B\u00e9rulle. Pero a eso a\u00f1ade un elemento. original que no se da ni en la experiencia de B\u00e9rulle ni en la de san Francisco de Sales: su descubrimiento de los pobres. \u00abEsta es mi fe, y esta es mi experiencia\u00bb, dice a menudo san Vicente. Vamos ahora a tratar de descubrir con cierto detalle de qu\u00e9 fe y de qu\u00e9 experiencia se trata.<\/p>\n<h3><em>Una espiritualidad tradicional<\/em><\/h3>\n<p>San Vicente de Pa\u00fal, hay que decirlo de entrada y sin titubeos, es en su teolog\u00eda y en su espiritualidad un hombre totalmente tradicional. No hay que dejarse enga\u00f1ar por sus frecuentes protestas de no ser m\u00e1s que un ignorante estudiante de gram\u00e1tica. San Vicente conoce bien su biblia, su teolog\u00eda, tiene una familiaridad m\u00e1s que ordinaria con los Padres de la Iglesia, las vidas de los santos, la literatura asc\u00e9\u00adtica y m\u00edstica y la historia de la Iglesia. Muestras de todo ello aparecen con abundancia en sus escritos y en sus con\u00adferencias. Es bachiller en teolog\u00eda por Toulouse y licenciado en derecho can\u00f3nico por la Sorbona. Su ortodoxia y su fide\u00adlidad a la tradici\u00f3n son indiscutibles, y vela con cuidado para que tambi\u00e9n lo sean en sus dos comunidades.<span id='easy-footnote-27-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-27-35474' title='En relaci\u00f3n a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n: II 454 (II 381); en relaci\u00f3n a las Hijas de la Caridad: XIII 678, 734. Ver tambi\u00e9n P. Coste, &lt;em&gt;Le Brand saint&amp;#8230; &lt;\/em&gt;tomo III, pp. 195 ss.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span> Se muestra desconfiado de toda novedad teol\u00f3gica, y advierte a sus mi\u00adsioneros que las eviten con cuidado (Reglas Com. XII, 7). En m\u00faltiples ocasiones declara su oposici\u00f3n a las ideas jansenistas por el car\u00e1cter que tienen de ser opinio\u00adnes nuevas no conformes con la tradici\u00f3n.<span id='easy-footnote-28-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-28-35474' title='Por ejemplo: III 319 (III 296).'><sup>28<\/sup><\/a><\/span> Conoce bien y admira a santo Tom\u00e1s de Aquino, al que cita con frecuencia,<span id='easy-footnote-29-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-29-35474' title='No menos veces en las cartas y conferencias que poseemos. Ver XIV 593-594.'><sup>29<\/sup><\/a><\/span> y a quien atribuye la paternidad de una de las frases que mejor resumen su propia espiritualidad: \u00abdejar a Dios por Dios\u00bb.<span id='easy-footnote-30-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-30-35474' title='X 693 (IX\/2 1204).'><sup>30<\/sup><\/a><\/span> Su formaci\u00f3n teol\u00f3gica es estrictamente formaci\u00f3n \u00abde escuela\u00bb. Y as\u00ed, cuando propone teor\u00edas teo\u00adl\u00f3gicas de una manera expl\u00edcita no hace m\u00e1s que repetir lo que han repetido durante siglos antes y despu\u00e9s de \u00e9l los manuales de teolog\u00eda. Hay dos clases de personas en el mun\u00addo: los que est\u00e1n en sus ocupaciones y se ocupan <em>solamente <\/em>de la observancia de los mandamientos, y los que Dios llama al estado de perfecci\u00f3n, como son los religiosos de todas las \u00f3rdenes.<span id='easy-footnote-31-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-31-35474' title='IX 14 (IX\/1 33).'><sup>31<\/sup><\/a><\/span> Los votos religiosos introducen en el estado de perfecci\u00f3n, estado en el que no se encuentran, por no tener votos, las gentes del mundo.<span id='easy-footnote-32-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-32-35474' title='XII 369 (XI\/4 640-641).'><sup>32<\/sup><\/a><\/span> Las reglas de vida com\u00fan son tan santas que si se guardan con fidelidad y exactitud ellas bastan para asegurar la santidad.<span id='easy-footnote-33-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-33-35474' title='Atribuye muchas veces esta idea al papa Clemente VIII, a quien conoci\u00f3 en Roma, y de cuya santidad ten\u00eda una alt\u00edsima opini\u00f3n: IX 317 (IX\/1 295).'><sup>33<\/sup><\/a><\/span> Admira con sinceri\u00addad las formas de vida contemplativa, incluso las m\u00e1s extre\u00admas, como la de los cartujos, de quienes dice que son \u00abgentes de oraci\u00f3n, gentes de peso, s\u00f3lidos en la virtud y firmes en sus constituciones\u00bb;<span id='easy-footnote-34-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-34-35474' title='XII 257-258 (XI\/4 549).'><sup>34<\/sup><\/a><\/span> su forma de vida solitaria es \u00abmuy santa\u00bb.<span id='easy-footnote-35-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-35-35474' title='III 346 (III 320).'><sup>35<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En su bell\u00edsima conferencia sobre la b\u00fasqueda del reino de Dios (21 de febrero de 1659),<span id='easy-footnote-36-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-36-35474' title='XII 130 ss. (XI\/3 428 ss.).'><sup>36<\/sup><\/a><\/span> llevado por el entusiasmo del tema, expresa ideas en un tono tan \u00abespiritual\u00bb que, al o\u00edrle, se podr\u00eda llegar a pensar que este hombre ha sido en relaci\u00f3n a las cosas materiales de este mundo tan des\u00adpreocupado como el mism\u00edsimo san Francisco de As\u00eds:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abBusquemos la gloria de Dios; ocup\u00e9monos de eso y no nos preocupemos de ninguna otra cosa: <em>et haec omnia adiicientur vobis; <\/em>y se os dar\u00e1n todas las cosas de que ten\u00e9is necesidad&#8230; Preocup\u00e9monos de que Dios reine en nosotros y en los dem\u00e1s por todas las virtudes. Y en cuanto a las cosas temporales, dej\u00e9mosle a El el cuidado de ellas. El lo quiere as\u00ed. S\u00ed, El nos prove\u00ader\u00e1 de alimento, de vestido&#8230; Hay que trabajar prime\u00adro por conseguir las virtudes, trabajar en la vida interior, preferir las cosas espirituales a las temporales, y todo lo dem\u00e1s nos vendr\u00e1\u00bb.<span id='easy-footnote-37-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-37-35474' title='XII 139 (XI\/3 436).'><sup>37<\/sup><\/a><\/span>\n<p>\u00abPreferir las cosas espirituales a las temporales\u00bb: a nivel de <em>teor\u00eda expl\u00edcita <\/em>san Vicente de Pa\u00fal es totalmente un hijo de su tiempo, un buen disc\u00edpulo de Canfeld. A nivel de pr\u00e1ctica, sin embargo, su espiritualidad va por otro camino: encontrar las cosas espirituales <em>en <\/em>las temporales, llegar a aquellas <em>a trav\u00e9s <\/em>de \u00e9stas.<span id='easy-footnote-38-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-38-35474' title='XII 132 (XI\/3 430): \u00abHay que santificar estas ocupaciones (las del misionero) buscando &lt;em&gt;en ellas &lt;\/em&gt;a Dios, y hacerlas &lt;em&gt;para encontrar\u00ad&lt;\/em&gt;&lt;em&gt;le en ellas&lt;\/em&gt;\u00ab.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span> Lo veremos en detalle.<\/p>\n<p>San Vicente es, cuando teoriza, deudor tambi\u00e9n de la visi\u00f3n dualista que tanto ha pesado, y pesa a\u00fan, sobre el pensar teol\u00f3gico y sobre las teor\u00edas de espiritualidad. Espiritual-temporal, cuerpo-esp\u00edritu, amor de Dios-desprecio del mundo. Esta misma tendencia se expresa en sus teor\u00edas expl\u00edcitas sobre la perfecci\u00f3n cristiana: vida de meros preceptos-vida de perfecci\u00f3n. Esta se caracteriza, como ya vimos, por la profesi\u00f3n de los votos. Las Hijas de la Caridad, como no tienen votos, no deben ni so\u00f1ar en que su estado, como estado, sea tan perfecto como el de las religiosas.<span id='easy-footnote-39-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-39-35474' title='X 96 (IX\/2 726).'><sup>39<\/sup><\/a><\/span> La vida de los cartujos es en s\u00ed misma m\u00e1s perfecta que la de los misioneros.<span id='easy-footnote-40-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-40-35474' title='III 165 (III 150). Cfr. acerca de la doctrina cl\u00e1sica de preceptos y consejos XII 119, 389 (XI\/3 419-420, XI\/4 657-658); acerca de los estados en la Iglesia: XII 369 (XI\/4 640-641).'><sup>40<\/sup><\/a><\/span>\n<h3><em>Una espiritualidad original<\/em><\/h3>\n<p>Pero al margen de teor\u00edas trilladas, san Vicente de Pa\u00fal ha palpado la santidad viviente en sus dos familias.<span id='easy-footnote-41-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-41-35474' title='IX 469-470 (IX\/1 427).'><sup>41<\/sup><\/a><\/span> Ha visto misioneros y hermanas que han llegado a alturas de santidad y de perfecci\u00f3n cristiana que sabe no se dan en muchas vidas instaladas en un estado oficial de perfecci\u00f3n e incluso de contemplaci\u00f3n. Esto lo sabe de primera mano.<span id='easy-footnote-42-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-42-35474' title='X 143 (IX\/2 764).'><sup>42<\/sup><\/a><\/span> No en vano, ha sido y es el superior de varias \u00f3rdenes,<span id='easy-footnote-43-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-43-35474' title='X 632 (IX\/2 1154).'><sup>43<\/sup><\/a><\/span> entre ellas de la Visitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La verdadera espiritualidad de san Vicente no se basa, como pudieran hacernos creer a veces sus palabras expl\u00edcitas, en un vuelo del alma que se despoja de lo terreno y material para llegar directamente a Dios. San Vicente de Pa\u00fal ha ense\u00f1ado \u00e9l mismo a los misioneros y a las hermanas que el \u00fanico camino, abierto a su perfecci\u00f3n es el hombre pobre como imagen de Jesucristo. No en un desprendimiento de lo humano, sino en el trabajo por la satisfacci\u00f3n de las necesidades corporales, intelectuales, morales y espirituales del pobre ha encontrado \u00e9l mismo, y lo, encontrar\u00e1n sus seguidores, a su Dios, el Dios de Jesucristo. Los votos que hacen los misioneros no los van a colocar en un estado de perfecci\u00f3n, pero s\u00ed en un <em>\u00abestado de caridad, <\/em>porque nos ocupamos en la pr\u00e1ctica real del amor\u00bb.<span id='easy-footnote-44-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-44-35474' title='XII 275 (XI\/4 564).'><sup>44<\/sup><\/a><\/span> En cuanto a las hermanas, que no tienen votos oficiales de ninguna clase cuando les habla: \u00ab\u00bfqu\u00e9 acto m\u00e1s grande de amor se puede hacer que darse a s\u00ed misma, por estado y por profesi\u00f3n, para la salvaci\u00f3n y el alivio, de los afligidos?\u00bb.<span id='easy-footnote-45-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-45-35474' title='IX 459 (IX\/1 418).'><sup>45<\/sup><\/a><\/span> Ahora bien, en t\u00e9rminos netamente evang\u00e9licos y en los de la verdadera tradici\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 f\u00f3rmula expresa mejor el seguimiento de Jesucristo en el camino hacia el Padre (esa es, recu\u00e9rdese, la verdadera definici\u00f3n de la es\u00adpiritualidad cristiana): \u00abcamino y estado de perfecci\u00f3n\u00bb, o \u00abpr\u00e1ctica y estado de caridad\u00bb?<\/p>\n<p>Si se les mira desde la teor\u00eda acostumbrada de los es\u00adtados de perfecci\u00f3n en la Iglesia sus dos comunidades cor\u00adtan una figura m\u00e1s bien desangelada. Comparadas con la alta teor\u00eda del estado religioso, no tienen mucho de qu\u00e9 alardear. Pero Vicente ha visto que estas formas de vivir el evangelio llevan de hecho a muchos de sus hombres y mujeres (y a \u00e9l mismo) a alturas impresionantes en el segui\u00admiento de Cristo. Sus teor\u00edas expl\u00edcitas, las que ha aprendi\u00addo de la escuela, hacen agua por todas partes. Y descubre con asombro lo que antes que \u00e9l han visto con claridad un Cris\u00f3stomo, un Agust\u00edn, Tom\u00e1s de Aquino o Teresa de Jes\u00fas, y antes que todos ellos Jesucristo, el \u00fanico maestro que han tenido para aprender la verdad: que la verdadera espiritualidad cristiana no tiene otro criterio de verificaci\u00f3n que la pr\u00e1ctica de la caridad hacia el hermano necesitado.<span id='easy-footnote-46-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-46-35474' title='Vimos arriba textos de los tres primeros. De santa Teresa de Jes\u00fas: \u00abSolas estas dos cosas que nos pide el Se\u00f1or: amor de su Majes\u00adtad y del pr\u00f3jimo&amp;#8230; &lt;em&gt;La m\u00e1s cierta se\u00f1al &lt;\/em&gt;que hay de si guardamos estas dos cosas es &lt;em&gt;guardando bien la del amor al pr\u00f3jimo; &lt;\/em&gt;porque si amamos a Dios, no se puede saber&amp;#8230; mas el amor del pr\u00f3jimo, s\u00ed\u00bb &lt;strong&gt;&lt;em&gt;(Las Moradas, &lt;\/em&gt;&lt;\/strong&gt;moradas quintas, c. 3).'><sup>46<\/sup><\/a><\/span> Todo lo dem\u00e1s, modos de oraci\u00f3n, votos, estados, h\u00e1bitos, son s\u00f3lo ayudas que valen en cuanto llevan al alma hacia esa pr\u00e1ctica. Y, en definitiva, al margen de votos, profe\u00adsiones solemnes o experiencias m\u00edsticas, el estado de vida que profesa dedicaci\u00f3n al pr\u00f3jimo ha de preferirse a todos los dem\u00e1s. Y aunque escribe a un cartujo, para animarle a seguir en su estado de vida, que su orden es \u00abreconocida como la m\u00e1s perfecta en la Iglesia\u00bb,<span id='easy-footnote-47-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-47-35474' title='IV 577 (IV 538).'><sup>47<\/sup><\/a><\/span> dice por otro lado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abHay una gran diferencia entre la vida apost\u00f3lica y la soledad de los cartujos. Esta es muy santa, ciertamen\u00adte, pero no conviene a los que Dios ha llamado a la primera, <em>que es en s\u00ed m\u00e1s excelente. <\/em>Si no lo fuera, san Juan Bautista y Jesucristo no la hubieran preferido a la otra, como as\u00ed lo hicieron al dejar el desierto para predicar a las gentes. Adem\u00e1s, la vida apost\u00f3lica no excluye la contemplaci\u00f3n, sino que la abraza y se vale de ella para conocer mejor las verdades eternas que debe anunciar. Por otro lado (la vida apost\u00f3lica) es m\u00e1s \u00fatil al pr\u00f3jimo, a quien tenemos la obligaci\u00f3n de amar como a nosotros mismos\u00bb.<span id='easy-footnote-48-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-48-35474' title='III 346 (III 320).'><sup>48<\/sup><\/a><\/span>\n<p>A una tal vida se le puede aplicar, pues, con justicia la calificaci\u00f3n de \u00abcamino de perfecci\u00f3n\u00bb <em>(status perfectionis <\/em><em>acquirendae) <\/em>que en los manuales se reserva a formas de vida especificadas no por su fin o actividad, sino por la profesi\u00f3n oficial de los tres consejos evang\u00e9licos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abQu\u00e9 felices somos de encontrarnos <em>en el camino de la <\/em><em>perfecci\u00f3n&#8230; <\/em>\u00bfEn qu\u00e9 consiste nuestra perfecci\u00f3n? <em>En hacer bien <\/em>todas nuestras acciones: 1.\u00b0 como hom\u00adbres razonables, en tratar bien al pr\u00f3jimo y cumplir con \u00e9l lo que es justo; 2.\u00b0 como cristianos, en practicar las virtudes de las que Nuestro Se\u00f1or nos ha dado ejemplo; y, por fin, como misioneros, en hacer bien las obras que El ha hecho\u00bb.<span id='easy-footnote-49-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-49-35474' title='XII 77 (XI\/3 385).'><sup>49<\/sup><\/a><\/span>\n<p>San Vicentes es, sin duda, un hombre tradicional, pero de la verdadera tradici\u00f3n. Precisamente porque basa su es\u00adpiritualidad en la verdadera tradici\u00f3n tiene su figura acentos de potente originalidad que le hacen destacar netamente en al atm\u00f3sfera \u00abespiritual\u00bb de sus contempor\u00e1neos. En el pla\u00adno de la teor\u00eda espiritual lo m\u00e1s original de san Vicente se debe a la influencia de B\u00e9rulle: el descubrimiento del Verbo encarnado, del <em>hombre <\/em>Jesucristo como \u00fanico camino de acceso a la divinidad. Ahora bien, la experiencia de B\u00e9rulle no es la experiencia de Vicente de Pa\u00fal, y sobre la misma verdad b\u00e1sica (la encarnaci\u00f3n del Hijo) el primero, esp\u00edritu inclinado a lo aristocr\u00e1tico, construye una espiritualidad de adoraci\u00f3n del Verbo, y el segundo, hombre del pueblo, una espiritualidad de imitaci\u00f3n de Jesucristo evangelizador de los pobres. B\u00e9rulle se mueve en un ambiente algo enrarecido de refinamiento espiritual, ambiente del que no es ajeno un cierto esp\u00edritu de intriga y de ambici\u00f3n en el terreno civil y eclesi\u00e1stico. Vicente se va a los campos, y en ellos encuen\u00adtra la savia de su espiritualidad. Que Cognet piense que no hay en ello nada de original, que el maestro es el que vale en la historia de la espiritualidad, y que san Vicente no es m\u00e1s que un mediano disc\u00edpulo cuya espiritualidad no presen\u00adta excesivo inter\u00e9s s\u00f3lo prueba que tambi\u00e9n a Cognet le in\u00adteresa m\u00e1s el ambiente clerical enrarecido y libresco que la vida real de la gracia en los hombres y mujeres que \u00abse con\u00addenan y mueren de hambre\u00bb.<\/p>\n<p>La originalidad de Vicente de Pa\u00fal consiste en volver a las fuentes evang\u00e9licas, encontrar en ellas, de la mano de B\u00e9rulle, a Dios hecho. hombre como realidad central de toda espiritualidad aut\u00e9nticamente cristiana, y escoger luego por su cuenta de entre los muchos aspectos de la rica personalidad de Jesucristo el que a san Vicente le parece decisivo, que es muchas cosas, es ante todo el hombre que, en nombre de Dios, ha venido a anunciar la buena nueva de la salvaci\u00f3n a los que sufren (Lc 4, 16-21). Esa es la base y la clave de su espiritualidad.<\/p>\n<p>No le ha sido f\u00e1cil a san Vicente llegar a esa visi\u00f3n. Antes ha tenido que pasar por una prueba terrible de fe que le ha hecho descubrir la vacuidad de sus ideales juveniles. Se le derrumban todos: ambici\u00f3n eclesi\u00e1stica, deseo de seguridad, apego estrecho a los parientes. Como capell\u00e1n de la fr\u00edvola reina Margarita ha visto tambi\u00e9n de primera mano la banalidad de lo que pasa por ser grandeza humana. Y luego, en sus primeras experiencias pastorales (Clichy, Follevine, Chatillon) empieza a descubrir con asombro en el hambre y en la ignorancia religiosa de los pobres innumerables que el mensaje de liberaci\u00f3n del evangelio de Jesucristo est\u00e1 a\u00fan por llevar a cabo. Este hecho le duele, y lo lamenta. Pero no se queda en lamentaciones. Piensa que Dios le ha descubierto la miseria de los pobres, y que le env\u00eda a \u00e9l a remediarla, o sea, a completar y llevar a cabo lo que falta a la pasi\u00f3n de Cristo. Para hacerlo no hay m\u00e1s que un camino: ser como Cristo y convertirse en evangelizador. Todo en su espiritualidad, absolutamente todo, gira alrededor de esta idea fundamental. <em>Su experiencia <\/em>de los pobres, experiencia por la que el aristocr\u00e1tico y muy clerical y espiritual B\u00e9rulle no pas\u00f3, le ha ayudado. a centrar <em>su fe <\/em>y su espiritualidad para el resto de su vida. Como san Pablo, a quien quer\u00eda tanto, tampoco san Vicente fue infiel a la llamada.<\/p>\n<p><strong><em>Esta es mi experiencia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los pobres han estado siempre, efectivamente, con noso\u00adtros, pero es necesario descubrirlos. Hay muchas maneras sutiles de pasar por alto su existencia. Est\u00e1n, primero, los mil ardides del ego\u00edsmo personal que rodean al creyente de una fuerte coraza que le aisla de la perturbadora presencia de los pobres. Y est\u00e1 tambi\u00e9n la adopci\u00f3n de formas de vida que, de paso que abren una distancia prudencial a la necesi\u00addad ajena, aseguran la salvaci\u00f3n propia y la existencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab&#8216;Mi cuarto, mis libros, mi misa. Con eso me basta&#8217;. \u00bfEs eso ser misionero?\u00bb.<span id='easy-footnote-50-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-50-35474' title='XI 201 (XI\/3 120).'><sup>50<\/sup><\/a><\/span>\n<p>A san Vicente de Pa\u00fal los pobres se le han venido en\u00adcima en sus primeros a\u00f1os de creyente convertido. No los ha buscado, pero tampoco los ha rechazado dej\u00e1ndose llevar de su despreciable apariencia externa.<span id='easy-footnote-51-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-51-35474' title='XI 32 (XI\/4 725).'><sup>51<\/sup><\/a><\/span> Eso, al principio. Porque luego, convertida la sociedad francesa en una aut\u00e9n\u00adtica m\u00e1quina de fabricar pobres,<span id='easy-footnote-52-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-52-35474' title='Para los detalles, v\u00e9ase \u00abMotivaciones sociales en la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n\u00bb, por Benito Mart\u00ednez, en &lt;em&gt;San Vicente &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;de Pa\u00fal, pervivencia de un fundador\u00bb, &lt;\/em&gt;Salamanca 1972. Si se quieren m\u00e1s detalles, v\u00e9ase la obra citada de Porchnev, o bien la de A. Feillet, &lt;em&gt;La mis\u00e9re au temps de la Fronde et saint Vincent de Paul, &lt;\/em&gt;Perrin, Paris, 1868. Una historia detallada de la progresiva expropiaci\u00f3n de los cam\u00adpesinos por parte de la aristocracia, las instituciones eclesi\u00e1sticas y la naciente burgues\u00eda en tiempos de san Vicente se encuentra en &lt;em&gt;Histoire &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;de la France rurale, &lt;\/em&gt;varios autores, edit. du Seuil, 1975, tomo II.'><sup>52<\/sup><\/a><\/span> aunque tampoco le ha sido necesario hacer esfuerzos mayores para descubrirlos, ha intentado llegar a todos ellos: a los que rodean San L\u00e1\u00adzaro<span id='easy-footnote-53-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-53-35474' title='Coste, &lt;em&gt;Le grand saint&amp;#8230;, &lt;\/em&gt;tomo II, 61, 485.'><sup>53<\/sup><\/a><\/span> y a los que se encuentran en las lejanas provincias fronterizas. Y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, por encima de las fronteras de Francia. Pobres por todas partes. Parece que se los inventa \u00e9l mismo&#8230;<span id='easy-footnote-54-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-54-35474' title='La frase es de Jean Anouilh, el guionista de la pel\u00edcula &lt;em&gt;Mon\u00adsieur Vincent: &lt;\/em&gt;\u00abAntes de usted tambi\u00e9n hab\u00eda pobres. Pero eso no impe\u00add\u00eda dormir a las gentes de bien. Ahora hay pobres por todas partes. Se dir\u00eda que usted los inventa\u00bb. Cita tomada del admirable art\u00edculo de A. Dodin, \u00abTh\u00e9ologie de la chant\u00e9 selon saint Vincent de Paul\u00bb, en &lt;em&gt;Vin\u00adcentiana, &lt;\/em&gt;1976, 5-6.'><sup>54<\/sup><\/a><\/span>\n<p><strong><em>Esta es mi fe<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para el cardenal Richelieu, hombre de Iglesia<span id='easy-footnote-55-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-55-35474' title='Richelieu comenz\u00f3 su carrera episcopal como un pastor seria\u00admente preocupado por la reforma eclesi\u00e1stica. Sobre su papel de refor\u00admador en la di\u00f3cesis &lt;em&gt;de &lt;\/em&gt;Lugon, v\u00e9ase &lt;em&gt;La reforme pastorale en France &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;au XVII si\u00e9de, &lt;\/em&gt;por P. Broutin, Descl\u00e9e, Tournai, 1956, tomo I, pp. 137 ss. Siendo cardenal y primer ministro no dej\u00f3 del todo a un lado esta preo\u00adcupaci\u00f3n. V\u00e9ase Coste, o. c., tomo II. En relaci\u00f3n a su papel en la crea\u00adci\u00f3n de seminarios: pp. 364, 367; en el nombramiento de obispos: p. 421; en la reforma de los monasterios: p. 434.'><sup>55<\/sup><\/a><\/span> y primer ministro de su seren\u00edsima majestad cat\u00f3lica, el pueblo pobre de su amada Francia est\u00e1 compuesto en su mayor parte de <em>\u00abmulets\u00bb <\/em>(mulos),<span id='easy-footnote-56-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-56-35474' title='La palabra es del mismo Richelieu y la aplica al pueblo llano. Cfr. Marc Pierret, &lt;em&gt;Richelieu ou la d\u00e9raison d&amp;#8217;Etat, &lt;\/em&gt;Fayard, Paris, 1972, p. 131. Cita la siguiente frase, tomada del &lt;em&gt;.Fournal &lt;\/em&gt;de Richelieu: \u00abIl les faut comparer aux mulets qui, etant accoutum\u00e9s \u00e1 leur charge, se g\u00e1tent par un long repos plus que par le travail\u00bb.'><sup>56<\/sup><\/a><\/span> cuya funci\u00f3n principal es producir hom\u00adbres y contribuciones para mantener a las clases dominantes y sus rivalidades y guerras por la gloria de Francia. Para Vicente de Pa\u00fal, su contempor\u00e1neo y consejero ocasional,<span id='easy-footnote-57-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-57-35474' title='Ver, por ej., Coste &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;tomo II, p. 329.'><sup>57<\/sup><\/a><\/span> hombre tambi\u00e9n de Iglesia, el pobre es imagen viva de Jesu\u00adcristo.<span id='easy-footnote-58-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-58-35474' title='Cfr., por ej., X 332 (IX\/2 916).'><sup>58<\/sup><\/a><\/span> Ambos recitan el mismo credo de la misma fe cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana. Ambos recitan aproximada\u00admente las mismas oraciones. Ambos rezan al mismo Dios.<\/p>\n<p>\u00bfAl mismo Dios? Jesucristo, su Hijo, dice que \u00e9l y el Padre son una misma cosa (Jn 14, 10), y tambi\u00e9n dice que para llegar a \u00e9l, y as\u00ed llegar al Padre, no tenemos los hom\u00adbres m\u00e1s camino que el pr\u00f3jimo (Mt 25, 40; 1 Jn 4, 20-21). En este \u00fanico camino no hay posibilidad de error: en el pr\u00f3jimo se encuentra a Jesucristo, en Jesucristo a Dios (recu\u00e9rdese aquello de san Agust\u00edn: el amor no se puede fraccionar). De manera que, a pesar de las apariencias, que son las que enga\u00f1an a Richelieu,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abyo no debo considerar a un pobre campesino o a una pobre mujer seg\u00fan su exterior&#8230;, aunque a menu\u00addo apenas si tienen la figura&#8230; de personas\u00bb,<\/p>\n<p>pero,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abdad la vuelta a la medalla y ver\u00e9is por la luz de la fe que el Hijo de Dios, que ha querido ser pobre, nos es representado por estos pobres. Oh, Dios, qu\u00e9 bello es ver a los pobres si los vemos en Dios y en la estima que Jesucristo ha tenido de ellos\u00bb.<span id='easy-footnote-59-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-59-35474' title='XI 32 (XI\/4 725).'><sup>59<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Pues Cristo vino a redimir-evangelizar a los pobres, si \u00e9stos se encuentran a\u00fan sin redimir ni evangelizar, si siguen siendo irremediablemente pobres e ignorantes en la fe, puede llegar el alma creyente a un momento de crisis en el que se pone en cuesti\u00f3n la realidad misma de la redenci\u00f3n y de la fe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abS\u00ed, hace ya veinte a\u00f1os que no tienen m\u00e1s que guerras. Si han sembrado, no tienen la seguridad de que recoger\u00e1n nada. Vienen los ej\u00e9rcitos, que lo saquean y lo roban todo. Y lo que no han cogido los soldados se lo llevan los alguaciles. Despu\u00e9s de esto \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n? \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de ellos? No les queda m\u00e1s que morir. Si hay una verdadera religi\u00f3n&#8230; \u00bfQu\u00e9 he dicho, miserable de m\u00ed?&#8230; Si hay una verdadera religi\u00f3n&#8230; Dios me perdone\u00bb.<span id='easy-footnote-60-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-60-35474' title='XI 200 (XI\/3 120).'><sup>60<\/sup><\/a><\/span>\n<p>\u00bfQui\u00e9n habla as\u00ed? \u00bfUn joven revolucionario, rom\u00e1nticamente enemigo del status quo, que pone en cuesti\u00f3n la realidad de la fe por la ineficacia que ha mostrado en la redenci\u00f3n de los oprimidos? Quien habla as\u00ed es un anciano sacerdote de setenta y cuatro a\u00f1os que se ha pasado los cuarenta \u00faltimos a\u00f1os de su vida obsesionado por la evangelizaci\u00f3n de los pobres, y que est\u00e1 ya maduro para la canonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este hombre est\u00e1, como san Pablo (Rom 9, 3), dispuesto a ser anatema por amor a sus hermanos, porque \u00abno me basta amar a Dios si mi pr\u00f3jimo no le ama\u00bb.<span id='easy-footnote-61-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-61-35474' title='XII 262 (XI\/4 553).'><sup>61<\/sup><\/a><\/span> Hacia los 37 a\u00f1os descubri\u00f3 en la evangelizaci\u00f3n de los pobres su vocaci\u00f3n personal. Se puso con entusiasmo a evangelizarlos en cuerpo y alma, porque \u00abel pobre pueblo se condena y se muere de hambre\u00bb. Pero luego ha ido descubriendo con sorpresa que \u00abentre estas pobres gentes se conserva la verdadera religi\u00f3n, una fe viva\u00bb,<span id='easy-footnote-62-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-62-35474' title='XI 201 (XI\/3 120).'><sup>62<\/sup><\/a><\/span> que por su pobreza y su sufrimiento son la imagen viva de Jesucristo,<span id='easy-footnote-63-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-63-35474' title='IX 252 (IX\/1 240).'><sup>63<\/sup><\/a><\/span> que Jesu\u00adcristo mismo ha gastado su vida sirvi\u00e9ndoles,<span id='easy-footnote-64-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-64-35474' title='IX 59 (IX\/1 73).'><sup>64<\/sup><\/a><\/span> que despu\u00e9s de alimentarle a \u00e9l mismo, a Vicente, con su sudor en esta tierra,<span id='easy-footnote-65-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-65-35474' title='XI 201 (XI\/3 120).'><sup>65<\/sup><\/a><\/span> de lo alto de los cielos rezar\u00e1n por \u00e9l para que se salve.<span id='easy-footnote-66-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-66-35474' title='IX 253 (IX\/1 241).'><sup>66<\/sup><\/a><\/span> En suma, que si en el fervor de su juventud con\u00advertida a la llamada de Dios crey\u00f3 un poco ilusamente que iba a redimir y a evangelizar a los pobres, ha sido \u00e9l mismo quien en ellos y por ellos ha descubierto el verdadero ros\u00adtro de Jesucristo; \u00e9l, Vicente, ha sido el redimido y el evan\u00adgelizado. \u00abLos pobres me han evangelizado\u00bb, dice como resumen impresionante de una larga vida dedicada a su evangelizaci\u00f3n. Y \u00absi ellos sufren por su ignorancia y por sus pecados, nosotros somos los culpables&#8230; si no sacrifica\u00admos nuestra vida entera\u00bb para evangelizarlos.<span id='easy-footnote-67-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-67-35474' title='XI 202 (XI\/3 121).'><sup>67<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Esta es la fe de san Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<h3><em>Las ideas fundamentales de la espiritualidad de san Vicente<\/em><\/h3>\n<p><strong>1.\u00b0 <em>Jesucristo, evangelizador de los pobres<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Jesucristo es la \u00fanica clave de su vida espiritual. Pero no ya el <em>Verbo <\/em>encarnado que aprendi\u00f3 de B\u00e9rulle, que por ser Verbo del Padre hay ante todo que adorar, sino el Verbo <em>encarnado <\/em>que se hizo hombre para que aprendi\u00e9ramos a ser hombres, y a quien hay que imitar (de quien hay que revestirse) en lo que le hizo convertirse en hombre: la redenci\u00f3n-evangelizaci\u00f3n. En continuar la obra de la evangeliza\u00adci\u00f3n encuentra Vicente de Pa\u00fal su propio camino hacia Dios. Porque<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abNuestro Se\u00f1or se ha hecho hombre para salvarnos a todos. Qu\u00e9 felicidad la de usted, ocuparse en hacer lo que \u00e9l hizo. El vino a evangelizar a los pobres, y eso mismo es su trabajo y su ocupaci\u00f3n. Si nuestra perfecci\u00f3n se encuentra en la caridad, cosa que es cierta, no la hay mayor que la de darse a s\u00ed mismo para salvar a las almas, y de consumirse por ellas como Jesucristo\u00bb.<span id='easy-footnote-68-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-68-35474' title='VII 341 (VII 292-293). Dice lo mismo a las hermanas en m\u00fal\u00adtiples ocasiones. Ver, por ej., VII 382 (VII 326).'><sup>68<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Evangelizar a los pobres es \u00abpor excelencia el oficio del Hijo de Dios\u00bb,<span id='easy-footnote-69-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-69-35474' title='XII 80 (XI\/3 387).'><sup>69<\/sup><\/a><\/span> porque \u00bfpara qu\u00e9 vino al mundo, sino para evangelizar a los pobres?:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi se pregunta a Nuestro Se\u00f1or: \u00bfqu\u00e9 has venido a hacer a la tierra?: &#8216;A asistir a los pobres&#8217;. Y \u00bfa qu\u00e9 m\u00e1s? &#8216;A asistir a los pobres'\u00bb.<span id='easy-footnote-70-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-70-35474' title='XI 108 (XI\/3 34).'><sup>70<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Para san Vicente pobre significa pobre. El no es un exe\u00adgeta experto en sem\u00e1ntica b\u00edblica, sino un hombre de su tiempo para quien las palabras significan lo que todo el mun\u00addo entiende por ellas. Si de Jes\u00fas dice el evangelio que el Padre lo envi\u00f3 a evangelizar a los pobres (Lc 4, 18), Vicente entiende que para los pobres vino principalmente, y que si a veces iba a otros no pobres, eso lo hac\u00eda ramo de paso <em>(ce n&#8217;\u00e9tait que comme en chemin faisant)<\/em>,<span id='easy-footnote-71-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-71-35474' title='XI 135 (XI\/3 56).'><sup>71<\/sup><\/a><\/span> porque el \u00abreino de los cielos&#8230; es para los pobres\u00bb,<span id='easy-footnote-72-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-72-35474' title='XII 80 (XI\/3 387) (cfr. Santiago 2, 5).'><sup>72<\/sup><\/a><\/span> y a ellos hay que anunciarlo.<\/p>\n<p>Puede que la imagen del pobre que tiene Vicente de Pa\u00fal no coincida exactamente con lo que un experto en Biblia calificar\u00eda de \u00abel concepto b\u00edblico del pobre\u00bb. No importa. Para \u00e9l el camino espiritual para encontrar a Dios no es otro que la imitaci\u00f3n de Jesucristo evangelizador de los que el lenguaje com\u00fan llama pobres. Jesucristo es m\u00e1s grande que \u00e9l y que todos los santos juntos, y mucho m\u00e1s que todas las escuelas de espiritualidad. Hay que escoger. Vicente de Pa\u00fal ha hecho su elecci\u00f3n espiritual: Jesucristo evangelizador de los pobres. Al hacerlo as\u00ed, ha dado en el coraz\u00f3n mismo de la fe y de la espiritualidad.<\/p>\n<p><strong>2.\u00b0 <em>La imitaci\u00f3n de Cristo evangelizador: el dinamismo de la espiritualidad vicenciana<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Esta elecci\u00f3n ha hecho de la espiritualidad de Vicente de Pa\u00fal una espiritualidad en marcha, y de \u00e9l un hombre creyente en marcha. Al luchar por la creaci\u00f3n de sus dos obras m\u00e1s caracterizadas, la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y las Hijas de la Caridad, sabe bien que lucha por una nueva estructura de consagraci\u00f3n espiritual<span id='easy-footnote-73-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-73-35474' title='San Vicente era muy consciente de la novedad que supon\u00edan sus dos comunidades. Abundan los testimonios de ello. Cfr., por ej., en relaci\u00f3n a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n XII 79-80 (XI\/3 387). En cuanto a las Hijas de la Caridad, IX 15-16 (IX\/1 34).'><sup>73<\/sup><\/a><\/span> que no se define como religiosa, de perfecci\u00f3n, sino como catequizadora, de evangelizaci\u00f3n. Por ejemplo: \u00abOh, Salvador, t\u00fa has espera\u00addo 1600 a\u00f1os para suscitar una compa\u00f1\u00eda que hace <em>profe\u00ad<\/em><em>si\u00f3n expresa de continuar la misi\u00f3n <\/em>para la que tu Padre te ha enviado a la tierra\u00bb.<span id='easy-footnote-74-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-74-35474' title='XII 376 (XI\/4 647).'><sup>74<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Hay espiritualidades y espiritualidades. Todas pueden ser cristianas (y por eso en su ra\u00edz todas las formas de espiritua\u00adlidad no son m\u00e1s que una) si tienen en cuenta a Cristo y su ense\u00f1anza. Ahora bien, la ense\u00f1anza de Cristo y su misma figura son de una gran riqueza tal que ning\u00fan ser humano ni ninguna escuela puede agotar. Hist\u00f3ricamente la respuesta a Jesucristo y a su evangelio ha sido variada en sus expre\u00adsiones y preferencias, y siempre ha sido sin remedio selec\u00adtiva. Si al creyente concreto le impresiona en Jesucristo so\u00adbre todo su esp\u00edritu de adoraci\u00f3n al Padre, se ver\u00e1 inclinado a centrar su propia espiritualidad, por ejemplo, en la adora\u00adci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento. Si el sometimiento voluntario a su pasi\u00f3n, tender\u00e1 a adoptar un modo de vida en el que lo central ser\u00e1n la austeridad voluntaria y la aceptaci\u00f3n del sufrimiento. Eso ser\u00e1 la clave y la base de su espiritualidad. Su elecci\u00f3n estar\u00e1 condicionada, ya se advirti\u00f3 arriba, por los datos predominantes de su biograf\u00eda y de su sicolog\u00eda. Todos los esp\u00edritus cristianos adoran al mismo Dios, todos creen en el mismo Se\u00f1or. Pero no todos lo hacen de la mis\u00adma manera. Hay temperamentos de car\u00e1cter pasivo que de\u00adfinen su espiritualidad preferentemente en t\u00e9rminos de pasi\u00advidad.<span id='easy-footnote-75-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-75-35474' title='El mismo san Vicente habla en m\u00faltiples ocasiones de la nece\u00adsidad y fecundidad espiritual del no-hacer. Por ejemplo, I 62 (I 126), II 4, 281 (II 9 236), VII 33 (VII 35). Pero esta lecci\u00f3n, que ha apren\u00addido de Canfeld y de la escuela abstracta, no convierte a Vicente de Pa\u00fal en un espiritual temperamentalmente pasivo. Su pasividad no es m\u00e1s que un saber sufrir y esperar el momento adecuado y maduro para la acci\u00f3n. Si \u00e9sta no llega de hecho, tiene a\u00fan el saber esperar un alto valor espiritual de imitaci\u00f3n de la larga vida oculta y de espera de Cristo mismo. La larga espera, la pasividad, el sufrir, preparan la vida de acci\u00f3n intensa. Y lo que importa por encima de todo es \u00abhacer incesantemente la voluntad de Dios\u00bb en el hacer y en el no-hacer. VII 489 (VII 417).'><sup>75<\/sup><\/a><\/span> Los hay activos que la definen como acci\u00f3n. Para san Vicente, hombre de temperamento activo, el santificarse y llegar a Dios (la espiritualidad) no tienen m\u00e1s que un ca\u00admino: <em>hacer <\/em>como Jesucristo.<span id='easy-footnote-76-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-76-35474' title='Por ejemplo, para las Hijas de la Caridad: \u00abPara ser verdade\u00adras Hijas de la Caridad &lt;em&gt;hay que hacer lo que hizo el Hijo de Dios &lt;\/em&gt;en la tierra\u00bb IX 15, 592 (IX\/1 34, 534).'><sup>76<\/sup><\/a><\/span> O sea, evangelizar.<\/p>\n<p><strong>3.\u00b0 <em>Oraci\u00f3n-evangelizaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal lee y admira a santa Teresa de Jes\u00fas, y en ella, sin duda, ha encontrado la clave de su oraci\u00f3n: \u00abEn los efectos y obras de despu\u00e9s se conocen estas verda\u00addes de oraci\u00f3n, que no hay mejor crisol para probarse\u00bb. Qu\u00e9 bella lecci\u00f3n de la gran m\u00edstica. Tampoco san Vicente se f\u00eda de la oraci\u00f3n que se cierra en s\u00ed misma y no muestra su verdad a trav\u00e9s de las obras. Desconf\u00eda como santa Teresa de las altas teor\u00edas contemplativas que se expresan en bellas palabras y en bellos pensamientos, pero no dan frutos de vida:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLo que algunas personas toman como contemplaci\u00f3n, arrebatos, \u00e9xtasis, y lo que llaman movimientos ana\u00adg\u00f3gicos, uniones deificas, no son m\u00e1s que humo&#8230; mientras que la acci\u00f3n buena y perfecta es la verdadera caracter\u00edstica del amor de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abTantos actos de amor de Dios, de complacencia&#8230;, son muy sospechosos cuando no se llega a la pr\u00e1ctica del amor efectivo\u00bb. Algunos \u00abse gozan en dulces coloquios con Dios en la oraci\u00f3n, hablan de ella como \u00e1ngeles, pero al salir de ella, si se trata de trabajar por Dios, de sufrir, de mortificarse, de instruir a los pobres&#8230; ay, les falta coraje. No, no; no nos enga\u00f1e\u00admos: <em>totum opus nostrum in operatione consistit<\/em>.<span id='easy-footnote-77-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-77-35474' title='XI 40-41 (XI\/4 733); IX 477 (IX\/1 433-434). Esta lecci\u00f3n pa\u00adrece que Vicente de Pa\u00fal la ha aprendido, como tantas otras, de santa Teresa: \u00abCuando yo veo almas muy diligentes a entender la oraci\u00f3n que tienen y muy encapotadas est\u00e1n en ella (que parece que no se osan bu\u00adllir, ni menear el pensamiento, porque no se les vaya un poquito de gusto y devoci\u00f3n que han tenido), h\u00e1ceme ver cu\u00e1n poco entienden del camino por donde se alcanza la uni\u00f3n. Y piensan que all\u00ed est\u00e1 todo el negocio. Que no, hermanas, no; &lt;em&gt;obras quiere el Se\u00f1or&amp;#8230;\u00bb &lt;\/em&gt;(Moradas quin\u00adtas, c. 3); \u00abPara esto es la oraci\u00f3n, hijas m\u00edas, de esto sirve este matri\u00admonio espiritual, de que nazcan siempre obras, obras\u00bb (Moradas s\u00e9p\u00adtimas, c. 4).'><sup>77<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Todo esto no quiere decir que la oraci\u00f3n es poco rele\u00advante o secundaria en la vida espiritual. Nada de eso. Un hombre de oraci\u00f3n es capaz de todo,<span id='easy-footnote-78-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-78-35474' title='XI 83 (XI\/4 778).'><sup>78<\/sup><\/a><\/span> pues le une a Dios;<span id='easy-footnote-79-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-79-35474' title='IX 409 (IX\/1 375).'><sup>79<\/sup><\/a><\/span> la oraci\u00f3n es el alma del alma,<span id='easy-footnote-80-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-80-35474' title='IX 416 (IX\/1 381); X 585 (IX\/2 1117).'><sup>80<\/sup><\/a><\/span> tan necesaria como el aire y el alimento;<span id='easy-footnote-81-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-81-35474' title='IX 416 (IX\/1 381).'><sup>81<\/sup><\/a><\/span> Jesucristo, y con eso se dice todo, \u00abera hombre de grand\u00edsima oraci\u00f3n\u00bb.<span id='easy-footnote-82-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-82-35474' title='415 (IX\/1 380).'><sup>82<\/sup><\/a><\/span> Lo que quiere Vicente evitar a toda costa es que se abra un abismo entre la oraci\u00f3n y el trabajo por los pobres, con el peligro de que uno llegue a ilusionarse y enga\u00f1arse con la idea de que su santidad depende del grado de emoci\u00f3n espiritual en la oraci\u00f3n. No hay la menor duda de que Vicente mismo es un m\u00edstico en sentido estricto.<span id='easy-footnote-83-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-83-35474' title='Er\u00e9mond no tiene empacho, y con raz\u00f3n, en calificarlo de tal: \u00abEl que no lo ve ante todo como m\u00edstico, se representa a un Vicente de Pa\u00fal que no existi\u00f3 jam\u00e1s\u00bb &lt;em&gt;(o. c., &lt;\/em&gt;tomo III, p. 219).'><sup>83<\/sup><\/a><\/span> Pero no es en manera alguna un iluso que se contenta con altas abstracciones y emociones espirituales La verdadera contemplaci\u00f3n alimenta su vida activa, y piensa que entre las primeras hermanas, muchachas sencillas y sin ilustraci\u00f3n especial, se da tambi\u00e9n la verdadera contemplaci\u00f3n. En cuanto a los misioneros, \u00abla oraci\u00f3n es un gran libro para un predicador\u00bb.<span id='easy-footnote-84-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-84-35474' title='IX 420 (IX\/1 385), VII 156 (VII 140).'><sup>84<\/sup><\/a><\/span> La oraci\u00f3n debe ser continua, sin que la acci\u00f3n por los pobres sirva de excusa para interrumpirla, porque \u00abservir a un enfermo es hacer oraci\u00f3n\u00bb.<span id='easy-footnote-85-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-85-35474' title='IX 326 (IX\/1 303).'><sup>85<\/sup><\/a><\/span> Hay que orar siempre,<span id='easy-footnote-86-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-86-35474' title='IX 414 (IX\/1 379).'><sup>86<\/sup><\/a><\/span> hay que estar siempre en la presencia de Dios, sin olvidar que \u00abla presencia de Dios es buena, pero&#8230; ponerse en la <em>pr\u00e1ctica de hacer <\/em>la voluntad de Dios&#8230; es a\u00fan mejor&#8230; Decidme&#8230; \u00bfno es estar en la presencia de Dios el hacer su voluntad?\u00bb.<span id='easy-footnote-87-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-87-35474' title='XI 319 (XI\/3 213).'><sup>87<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Tambi\u00e9n la doctrina de san Vicente sobre la oraci\u00f3n tiene este aspecto din\u00e1mico que observamos en todas sus ideas espirituales. No tiene teor\u00edas elaboradas sobre lo que es la oraci\u00f3n en s\u00ed. Sus ideas sobre los modos de oraci\u00f3n son deudoras de la ense\u00f1anza de Francisco de Sales y del esp\u00edritu de la <em>Devotio Moderna. <\/em>Pero san Vicente ha dotado a esas ideas prestadas de otros de un elemento suyo personal: el dinamismo. Oraci\u00f3n-acci\u00f3n, acci\u00f3n-oraci\u00f3n: no puede fallar una sin que la otra se convierta o en una ilusi\u00f3n enga\u00f1osa o en una agitaci\u00f3n activista que no contribuir\u00e1 en nada a la verdadera extensi\u00f3n del reino de Dios.<\/p>\n<p><strong>4.\u00b0 <em>Las virtudes como potencias de la acci\u00f3n evangelizadora: <\/em><em>\u00abpropriae perfectioni studere\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las virtudes, se dice, son adornos del alma, actos ha\u00adbitualizados que perfeccionan sus potencias. Por ellas el alma se hace perfecta, m\u00e1s semejante a Dios. Si se insiste en este aspecto con suficiente fuerza se llegar\u00e1 a concluir (aunque s\u00f3lo sea inconscientemente) que el problema verda\u00addero de la vida esiritual es perfeccionarse a s\u00ed mismo o, como dice el texto de las Reglas Comunes de la Congrega\u00adci\u00f3n de la Misi\u00f3n, <em>propriae perfectioni studere <\/em>(Reg. Com. I, 1). Ese ser\u00eda el <em>primer <\/em>fin de la vida espiritual tambi\u00e9n para el misionero. <em>Luego <\/em>vendr\u00edan otros: evangelizar a los pobres, etc.<\/p>\n<p>\u00bfPiensa as\u00ed tambi\u00e9n Vicente de Pa\u00fal? \u00bfEs lo primero tambi\u00e9n para \u00e9l la perfecci\u00f3n personal a trav\u00e9s de la adqui\u00adsici\u00f3n de las virtudes? \u00bfSon tambi\u00e9n para \u00e9l las cinco vir\u00adtudes b\u00e1sicas ante todo adornos del alma del misionero? \u00bfO son m\u00e1s bien principios de su trabajo evangelizador? \u00bfPara qu\u00e9 son, ante todo, las virtudes en la teor\u00eda espiritual de san Vicente: para perfeccionar el alma o para alimentar la acci\u00f3n?<\/p>\n<p>La propia perfecci\u00f3n, para empezar, no es algo que el misionero, en el pensar de san Vicente, pueda desgajar de sus otros aspectos de imitaci\u00f3n de Cristo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abImporta que trabajemos incesantemente en la perfec\u00adci\u00f3n&#8230;, para que&#8230; seamos <em>por este medio <\/em>dignos de ayudar a los dem\u00e1s\u00bb.<span id='easy-footnote-88-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-88-35474' title='XII 71 (XI\/3 386).'><sup>88<\/sup><\/a><\/span>\n<p>No es la perfecci\u00f3n propia un fin privilegiado y primero de la vida del misionero. Si acaso, se definir\u00eda con m\u00e1s pro\u00adpiedad como un medio orientado a que su acci\u00f3n evangeli\u00adzadora sea eficaz. No se trata de que se preocupe de ser <em>primero <\/em>santo <em>y luego <\/em>evangelizador, sino de que sea santo <em>siendo <\/em>evangelizador. Su propia perfecci\u00f3n est\u00e1 orientada di\u00adn\u00e1micamente a su misi\u00f3n de evangelizador. Tambi\u00e9n en Cris\u00adto la pr\u00e1ctica de las virtudes est\u00e1 orientada a la evangeliza\u00adci\u00f3n, a servir de modelo viviente a los hombres:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00c9l (Jesucristo) ha hecho lo primero practicando todas las virtudes; ahora bien, todas las acciones que \u00e9l ha hecho eran otras tantas virtudes convenientes en un Dios que se hizo hombre <em>para ser ejemplo de los de\u00ad<\/em><em>m\u00e1s hombres\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-89-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-89-35474' title='Ibid. El padre Guillaume Pouget, fino esp\u00edritu vicenciano, ha entendido perfectamente el sentido de la vida \u00aboculta\u00bb de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n esos 30 a\u00f1os son de evangelizaci\u00f3n, y no de mera dedicaci\u00f3n a la perfec\u00adci\u00f3n personal: \u00abLa vida privada del salvador fue la m\u00e1s larga, porque en ella es el &lt;em&gt;ejemplo para la gran mayor\u00eda, &lt;\/em&gt;y sobre todo para quienes han de comer el pan con el sudor de su rostro. El Verbo divino, por quien todo fue hecho&amp;#8230;, vivi\u00f3 cerca de 30 a\u00f1os como hijo de un humil\u00adde obrero \u00e9l mismo&amp;#8230; Esta larga vida privada coloca en singular estima y en vivo esplendor el m\u00e9rito de la vida humilde y penosa de los traba\u00adjadores y peque\u00f1os\u00bb; en &lt;em&gt;P\u00e9re Pouget, M\u00e9langes, &lt;\/em&gt;Plon, Paris, 1957, p. 183.'><sup>89<\/sup><\/a><\/span>\n<p>San Vicente ha tomado una formulaci\u00f3n tradicional de la vida espiritual-consagrada, y como quien no quiere la cosa le ha aplicado discretamente (tal vez sin darse cuenta, pero no lo creemos as\u00ed) el principio que le caracteriza entre los maestros de la vida espiritual: hay que ser santos, s\u00ed, pero no ante todo para salvarse, sino para ayudar a salvarse al pr\u00f3jimo <em>(et pro eis ego sanctifico meipsum, <\/em>dice Cristo Jes\u00fas, Jn 17, 19). A trav\u00e9s y en el trabajo por la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo encontrar\u00e1 el misionero su propia santidad. San Vicente es en muchas f\u00f3rmulas que usa en las Reglas Comunes deudor en parte de \u00f3rdenes anteriore,s, y parece sentirse obligado a veces a seguir las f\u00f3rmulas de \u00e9stas para ser fiel a la tradici\u00f3n. Con las Hijas de la Caridad no tiene el mismo problema, pues no hay antecedentes ni tradici\u00f3n previa para ellas, y se siente libre para expresar su pensar con nitidez y entera libertad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEl fin principal para el que Dios ha llamado y reunido a las Hijas de la Caridad es para honrar a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo como manantial y modelo de toda caridad\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo har\u00e1n eso las Hijas de la Caridad?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSirvi\u00e9ndole corporal y espiritualmente en las personas de los pobres\u00bb (Reglas de san Vicente, I, 1).<\/p>\n<p>No hay aqu\u00ed ni rastro de subordinaci\u00f3n de fines parciales, ni siquiera enumeraci\u00f3n, cual s\u00ed es el caso en las Reglas de los misionero,s. La santidad personal (\u00abhonrar a Cristo\u00bb) y la obra de evangelizaci\u00f3n (\u00absirvi\u00e9ndole en los pobres\u00bb) son dos maneras de decir la misma cosa.<\/p>\n<p>Siguiendo la misma l\u00ednea, san Vicente de Pa\u00fal ve en las cinco virtudes que el misionero necesita no tanto maneras de perfeccionar el alma propia cuanto principios necesarios de acci\u00f3n evangelizadora. Ve\u00e1moslo en sus mismas palabras:<span id='easy-footnote-90-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-90-35474' title='XII 302 ss. (XI\/4 586 ss.).'><sup>90<\/sup><\/a><\/span>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La sencillez: <\/em>\u00abSi hay personas en el mundo que deben tener esta virtud esos son los misioneros, <em>porque <\/em>toda nuestra vida se emplea en hacer actos de caridad&#8230; Si miramos a nuestro pr\u00f3jimo, como debemos asistir\u00adles corporal y espiritualmente&#8230; qu\u00e9 necesario es guar\u00addarse de parecer cauteloso y astuto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La humildad: <\/em>\u00abHe aqu\u00ed la segunda m\u00e1xima absoluta\u00admente necesaria a los misioneros. Porque, decidme: \u00bfc\u00f3mo un orgulloso se podr\u00e1 acomodar a la pobreza? Nuestro fin es el pobre pueblo, gente grosera. Ahora bien, si no nos acomodamos a ellos no les serviremos de ning\u00fan provecho; y el <em>medio <\/em>de hacerlo es la hu\u00admildad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La mansedumbre: <\/em>\u00abPobres gentes&#8230; tan groseras, tan ignorantes, tan obtusas&#8230; Una persona, <em>si no tiene <\/em>mansedumbre para aguantar su rusticidad \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 hacer? Nada. Al contrario, rechazar\u00e1 a esas pobres gentes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La mortificaci\u00f3n: <\/em>\u00ab\u00bfQui\u00e9n no ve que la mortificaci\u00f3n debe ser inseparable del misionero <em>para tratar <\/em>no s\u00f3lo con el pobre pueblo sino tambi\u00e9n con los ejercitantes, los ordenandos, los forzados y los esclavos?&#8230; No nos enga\u00f1emos, hermanos m\u00edos: a los misioneros les hace falta la mortificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El celo: <\/em>no hace falta elaborar este punto, porque el celo por s\u00ed mismo \u00abconsiste en un puro deseo de hacerse agradable a Dios y <em>\u00fatil al pr\u00f3jimo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Las virtudes no son en la visi\u00f3n espiritual de san Vicen\u00adte ante todo adornos del alma, cuya funci\u00f3n ser\u00eda santificarla, sino principios din\u00e1micos de acci\u00f3n evangelizadora. El misionero, y tambi\u00e9n la hermana, tiene que practicar las virtudes ante todo <em>porque tas necesita para llevar a cabo <\/em><em>su misi\u00f3n<\/em>.<span id='easy-footnote-91-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-91-35474' title='Escrito ya esto, me encuentro con un planteamiento de esta misma cuesti\u00f3n en exactemente los mismos t\u00e9rminos en un excelente estudio: \u00abLa experiencia espiritual del se\u00f1or Vicente y la nuestra\u00bb, pu\u00adblicado en &lt;em&gt;Vicente de Pa\u00fal y la evangelizaci\u00f3n rural, &lt;\/em&gt;Ceme, Salamanca, 1977. El estudio es de los padres Renouard, Sylvestre, Morin, Chalu\u00admeau y Dugrip. \u00abEn sus pl\u00e1ticas presentaba san Vicente estas (cinco) virtudes como lo hac\u00edan todos los espirituales de su tiempo, pero lo que hay de caracter\u00edstico en su presentaci\u00f3n es la &lt;em&gt;insistencia en el plano funcional. &lt;\/em&gt;Contempladas en Jesucristo, estas cinco virtudes son, sobre todo, &lt;em&gt;medios para una mejor evangelizaci\u00f3n &lt;\/em&gt;de los pobres, son &lt;em&gt;virtudes &lt;\/em&gt;\u00abprofesionales\u00bb (p. 176).'><sup>91<\/sup><\/a><\/span>\n<p><strong><em>5.\u00b0 Los votos para la evangelizaci\u00f3n: la vida consagrada como acci\u00f3n evangelizadora<\/em><\/strong><\/p>\n<p>San Vicente conoce a fondo la teor\u00eda tradicional can\u00f3\u00adnica y teol\u00f3gica sobre los votos, cuya profesi\u00f3n introduce en un estado oficial de perfecci\u00f3n. La conoce y la expone ex\u00adpresamente.<span id='easy-footnote-92-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-92-35474' title='V 316 (V 296).'><sup>92<\/sup><\/a><\/span> Es m\u00e1s: algunas veces echa mano de tal teor\u00eda como argumento para conseguir los votos para su propia comunidad.<span id='easy-footnote-93-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-93-35474' title='Ibid.; XII 369 (XI\/4 640-641).'><sup>93<\/sup><\/a><\/span> Incluso parece que en las fluctuaciones de su pensar<span id='easy-footnote-94-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-94-35474' title='II 28 (II 28).'><sup>94<\/sup><\/a><\/span> sobre el tipo de votos que quer\u00eda para la Congregaci\u00f3n, y a pesar de la oposici\u00f3n al estado religioso en Francia y en Italia que \u00e9l se\u00f1ala en m\u00faltiples ocasiones, lleg\u00f3 a pensar en votos religiosos en sentido estricto para su propia Congregaci\u00f3n (testimonio del padre Almeras en la asamblea general de 1651).<span id='easy-footnote-95-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-95-35474' title='XIII 338.'><sup>95<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Como quiera que sea, no fue eso lo que consigui\u00f3, sino un tipo de votos que no alteraba en nada el status de los misioneros en la Iglesia. Estos segu\u00edan estando, despu\u00e9s de los votos, no en un estado de perfecci\u00f3n, sino \u00aben un <em>es\u00ad<\/em><em>tado de caridad, <\/em>porque nos empleamos continuamente en la pr\u00e1ctica real del amor\u00bb.<span id='easy-footnote-96-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-96-35474' title='XIII 275 (XI\/4 564); XI 44: \u00abestado de amor\u00bb (XI\/4 736). Otras veces afirma que los misioneros &lt;em&gt;est\u00e1n &lt;\/em&gt;por los votos en estado de perfecci\u00f3n, por ej. en XII 369-370 (XI\/4 640-641); que los votos son, como dice santo Tom\u00e1s de los votos de religi\u00f3n \u00abun segundo bautismo\u00bb: XII 371 (XI\/4 642); que hacer los votos y cumplirlos es un continuo martirio (ibid.), aunque dice tambi\u00e9n lo mismo, como vimos, del estado de las Hijas de la Caridad, aunque no ten\u00edan votos. No constituyen, sin embargo, los votos a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en &lt;em&gt;estado &lt;\/em&gt;reli\u00adgioso (XIII 365 ss.), aunque exigen una perfecci\u00f3n semejante: XII 373 (XI\/4 644), V 320 (V 299), y tendr\u00e1n las mismas gracias y la misma recompensa: XII 375-376 (XI\/4 646).'><sup>96<\/sup><\/a><\/span> Pero en ese estado de caridad ya estaban los misioneros antes de tener votos, y lo est\u00e1n las hermanas que no los tienen.<span id='easy-footnote-97-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-97-35474' title='IX 14 (IX\/1 33), X 661 ss. (IX\/2 1178 ss.).'><sup>97<\/sup><\/a><\/span> \u00bfPor qu\u00e9, pues, este hom\u00adbre, que sabe muy bien que sus hombres y mujeres no nece\u00adsitan ning\u00fan tipo de profesi\u00f3n<span id='easy-footnote-98-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-98-35474' title='En relaci\u00f3n a las hermanas, lo dice expl\u00edcitamente: \u00abComo no hacen ninguna otra profesi\u00f3n para asegurar su vocaci\u00f3n que la confianza en la divina providencia&amp;#8230;\u00bb X 661-662 (IX\/2 1178-1179).'><sup>98<\/sup><\/a><\/span> para ser santos, persigue con tanta fuerza el reconocimiento <em>oficial <\/em>de alg\u00fan tipo de votos?.<span id='easy-footnote-99-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-99-35474' title='Para los misioneros, no para las Hijas de la Caridad. En vida de san Vicente no se conocieron entre ellas m\u00e1s que los votos estric\u00adtamente personales, los que puede hacer cualquier persona piadosa con permiso de su confesor o director: IX 662, 26 (IX\/1 593, 43), V 460 (V 436). Unas los hac\u00edan por un a\u00f1o; otras, perpetuos: IX 534 (IX\/1 498). Otras no hac\u00edan votos, pero todas &lt;em&gt;\u00abnos damos a Dios &lt;\/em&gt;para vivir en pobreza, castidad y obediencia\u00bb (ibid.).'><sup>99<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Aparentemente y a primera vista, ya lo hemos visto,<span id='easy-footnote-100-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-100-35474' title='XII 369 (XI\/4 641).'><sup>100<\/sup><\/a><\/span> por las razones tradicionales: los votos colocan al que los hace en un estado de perfecci\u00f3n. El mismo Jesucristo parece que los hizo,<span id='easy-footnote-101-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-101-35474' title='XII 368 (XI\/4 640), XIII 335.'><sup>101<\/sup><\/a><\/span> y as\u00ed ellos nos pondr\u00edan en el estado del Se\u00f1or mismo.<span id='easy-footnote-102-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-102-35474' title='V 316 (V 296).'><sup>102<\/sup><\/a><\/span> Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo se tienen en pie esas razones ante las m\u00faltiples afirmaciones del mismo san Vicente de que los misioneros est\u00e1n ya <em>por su dedicaci\u00f3n a los pobres <\/em>en el mismo estado que Jesucristo, y de que las hermanas est\u00e1n en ese mismo estado por la misma raz\u00f3n? Si ya est\u00e1n en el estado de Nuestro Se\u00f1or \u00bfpara qu\u00e9 quieren votos?.<span id='easy-footnote-103-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-103-35474' title='Escribe en 1639, mucho antes de la aprobaci\u00f3n de los votos: \u00abPracticamos la pobreza y la obediencia, y trabajamos&amp;#8230; en vivir religiosamente, aunque no seamos religiosos\u00bb: I 563 (I 551).'><sup>103<\/sup><\/a><\/span> Tal vez sea \u00e9l mismo quien mejor pueda responder a esa pregunta. Dej\u00e9mosle hablar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abDios ha querido <em>confirmar <\/em>a las personas de cada estado en su vocaci\u00f3n por promesas expresas o t\u00e1citas que ellas hacen a Dios de <em>vivir y morir en ese estado&#8230; <\/em>Siendo esto as\u00ed, \u00bfno es justo que la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n tenga alguna ligadura que <em>ate a los misioneros <\/em>a su vocaci\u00f3n <em>para siempre?\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-104-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-104-35474' title='V 316-317 (V 296).'><sup>104<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La respuesta l\u00f3gica a esta pregunta es que s\u00ed, que los misioneros necesitan <em>alguna <\/em>ligadura para confirmar su vocaci\u00f3n. Ahora bien, san Vicente escribe esto para probar la necesidad para todos los misioneros no de cualquier tipo de ligadura sino de los votos expresamente.<span id='easy-footnote-105-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-105-35474' title='V\u00e9ase el texto completo de la carta en V 315-323 (V 295-302). Vicente escribe al padre Blatiron, quien hab\u00eda sugerido que tal vez bastara el que hicieran los votos \u00ablos destinados a los cargos principales\u00bb. Vicente quiere probar en la carta que deben hacerlos &lt;em&gt;todos &lt;\/em&gt;los misioneros.'><sup>105<\/sup><\/a><\/span> Pero no se prueba en el argumento de san Vicente la necesidad de <em>esta <\/em>ligadura concreta, los votos, pero s\u00ed prueba la necesidad de conseguir lo que cualquier tipo de ligadura<span id='easy-footnote-106-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-106-35474' title='El mismo cita expresamente otros tipos de ligadura en uso en el juda\u00edsmo y en la Iglesia: la circuncisi\u00f3n, el bautismo, las promesas de castidad y obediencia de los sacerdotes, el sacremento del matrimo\u00adnio: V 317 &lt;em&gt;(NT &lt;\/em&gt;296).'><sup>106<\/sup><\/a><\/span> pretende con\u00adseguir: <em>vivir y morir en <\/em>el estado que Dios se\u00f1ala a cada uno, y ser fiel a su vocaci\u00f3n para siempre. En otras palabras: <em>la estabilidad y perseverancia en la vida misionera, <\/em>eso es lo que san Vicente busca realmente. O, dicho de otro modo: con los votos san Vicente busca ante todo asegurar la obra evangelizadora <em>(l&#8217;affermisement de la Compagnie, <\/em>dice otras veces<span id='easy-footnote-107-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-107-35474' title='XIII 334; III 246 (III 224).'><sup>107<\/sup><\/a><\/span>.), asegurando por medio de ellos la perseverancia en su estado de cada uno de los misioneros.<span id='easy-footnote-108-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-108-35474' title='Se escribe esto conscientemente, a sabiendas de las intermina\u00adbles discusiones sobre qu\u00e9 pretendi\u00f3 realmente Vicente de Pa\u00fal en su larga lucha por la aprobaci\u00f3n pontificia de los votos. Aqu\u00ed se opta, sobre la base de un an\u00e1lisis de los textos, por esta soluci\u00f3n: san Vicente pre\u00adtendi\u00f3, primordialmente, la permanencia de la Misi\u00f3n, y, para llevar a cabo y asegurar la permanencia de su trabajo evangelizador, la perma\u00adnencia de los misioneros que se hab\u00edan comprometido con la misma. Pero no pretendi\u00f3, aunque algunos textos del mismo Vicente digan ex\u00adpresamente lo contrario \u2014V 457 &lt;em&gt;(V &lt;\/em&gt;434), XIII 383\u2014, una mayor per\u00adfecci\u00f3n en los misioneros, o un ascenso del cuerpo de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n a un status superior en la Iglesia. Advi\u00e9rtase que el texto del Breve pontificio menciona expresamente como fin de los votos &lt;em&gt;s\u00f3lo &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;la estabilidad: &lt;\/em&gt;los votos se hacen &lt;em&gt;para dedicarse toda la vida &lt;\/em&gt;a la salva\u00adci\u00f3n de los pobres del campo: \u00abPraefatam Congregationem Missionis&amp;#8230; approbamus, cum emissione votorum simplicium castitatis, paupertatis et oboedientiae necnon stabilitatis in dicta Congregatione, &lt;em&gt;ad effectum se &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;Loto vitae tempore salud pauperum rusticanorum applicandi\u00bb &lt;\/em&gt;\u2014XIII 381. La aprobaci\u00f3n de los votos por parte del arzobispo de Par\u00eds (en 1641) habla m\u00e1s en extenso s\u00f3lo de la misma raz\u00f3n: cfr. XIII 284-285. Con s\u00f3lo estos textos ante los ojos a\u00fan queda en pie, ciertamente, la cuesti\u00f3n de si el mismo san Vicente pretend\u00eda tambi\u00e9n realmente lo mismo Ahora bien: es cierto, por lo que sabemos, que la primera idea que tuvo Vicente de imponer los votos como obligatorios a todos (n\u00f3tese que nos referimos a la obligatoriedad general de hacer los votos. A\u00fan as\u00ed, se dej\u00f3 libres a los padres m\u00e1s antiguos que mostraban serias dificultades para hacerlos. Como cosa &lt;em&gt;voluntaria &lt;\/em&gt;se hac\u00edan votos personales desde los primeros a\u00f1os de la existencia de la comunidad misionera \u2014V 320 &lt;em&gt;(V &lt;\/em&gt;299), XII 379 (XI\/4 649)\u2014 estuvo motivada por las defecciones que se dieron entre los primeros misioneros. Este primer motivo sigui\u00f3 pesando decisivamente hasta el final, como aparece con frecuencia en la correspondencia de san Vicente a lo largo de los a\u00f1os. Escribe en 1653, s\u00f3lo dos a\u00f1os antes de conseguir el Breve de aprobaci\u00f3n, al padre Berthe, encargado por san Vicente de trabajar por conseguir la apro\u00adbaci\u00f3n pontificia de los votos: \u00abLe dir\u00e9 que este a\u00f1o hemos perdido seis o siete personas por la opini\u00f3n que un esp\u00edritu malvado les ha dado de que nuestros votos son nulos. Mientras los han cre\u00eddo v\u00e1lidos han perseverado. Tan cierto es que nuestra ligereza natural es grande cuando no tenemos ninguna ligadura que nos retenga\u00bb \u2014IV 580 (IV 541)\u2014. Y en 1651: \u00ab\u00bfC\u00f3mo evitaremos (las defecciones)&amp;#8230; si no tene\u00admos con qu\u00e9 confirmarles por medio de alg\u00fan motivo poderoso de con\u00adciencia, como &lt;em&gt;el voto de estabilidad &lt;\/em&gt;o alg\u00fan otro juramento?\u00bb. IV 134 (IV 132). Se ve que esta idea se convirti\u00f3 en una especie de obsesi\u00f3n, pues aparece muy a menudo en su pensar a lo largo de los a\u00f1os. Cfr. p. ej., III 246, 379-380 (III 224, 348); IV 133-134, 578 ss. (IV 132, 539 ss); V 319 (V 298) (Se encuentra la misma idea incluso en relaci\u00f3n a los votos totalmente privados y personales de las Hijas de la Caridad: IX 352 (IX\/1 326).&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Dos aspectos le preocupan a san Vicente en particular: la ligereza y debilidad del esp\u00edritu humano para permanecer toda la vida en el mismo estado, y la dureza de los trabajos de evangelizaci\u00f3n de los pobres que desanimar\u00edan a muchos. &lt;em&gt;Eso &lt;\/em&gt;es lo que le mueve sobre todo a buscar la aprobaci\u00f3n de los votos, de manera que estuvo pensando mucho tiem\u00adpo en imponer solamente el voto &lt;em&gt;de estabilidad, &lt;\/em&gt;y confirmar los otros aspectos o bien por juramento o incluso con la amenaza de la excomu\u00adni\u00f3n: II 28, 90, 100, 124, 137-138 (II 28, 76, 85, 104, 114), IV 134 (IV 132). Es m\u00e1s: escribe a santa Chantal, quien le hab\u00eda indicado que Vicente parec\u00eda pensar en unir en su Congregaci\u00f3n la perfecci\u00f3n eclesi\u00e1s\u00adtica con la religi\u00f3n: \u00abOh, no&amp;#8230; somos demasiado mezquinos para desear eso. Pero es verdad que &lt;em&gt;tenemos dificultades para encontrar un medio para mantenernos &lt;\/em&gt;(nous perp\u00e9tuer) &lt;em&gt;en nuestra vocaci\u00f3n\u00bb: II 100 &lt;\/em&gt;(II 85). Ese medio lo encontr\u00f3, finalmente, en los votos. Si a\u00fan queda alguna duda v\u00e9ase la carta al padre Berthe (25 de abril de &lt;em&gt;1653, &lt;\/em&gt;n\u00f3tese el a\u00f1o) en IV 578 y ss. (IV 539 y ss.), en la que le da instrucciones precisas so\u00adbre los votos, as\u00ed como las razones que le mueven a pedirlos a Roma. No tiene otra raz\u00f3n, a lo largo de las dos p\u00e1ginas de la carta, que el asegurar la estabilidad de la compa\u00f1\u00eda, porque si no \u00abser\u00eda casi impo\u00adsible &lt;em&gt;mantenernos y continuar el bien comenzado\u00bb: &lt;\/em&gt;IV 578 (IV 540). Estabilidad de los miembros para asegurar la estabilidad de la misi\u00f3n: eso es lo que le preocupa realmente.'><sup>108<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Si esto es as\u00ed, no es extra\u00f1o que san Vicente calificara la cuesti\u00f3n como \u00abuno de los asuntos m\u00e1s grandes que ten\u00addr\u00e1 jam\u00e1s la Congregaci\u00f3n\u00bb.<span id='easy-footnote-109-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-109-35474' title='V 396 (V 374).'><sup>109<\/sup><\/a><\/span> En efecto, en su manera de ver las cosas se trata en ellos nada menos que de la estabilidad y supervivencia de la Misi\u00f3n. El misionero hace votos para que la Misi\u00f3n (la misi\u00f3n) no muera. No suponen los votos misioneros ante todo una consagraci\u00f3n de la persona, como lo, son en la teor\u00eda teol\u00f3gica tradicional. Este aspecto lo menciona san Vicente ocasionalmente, como vimos. Pero no es eso lo que le mueve a solicitarlos de Roma. Tampoco se refiere san Vicente a aspectos de perfecci\u00f3n o salvaci\u00f3n personal cuando un individuo abandona el camino comenzado en la Misi\u00f3n, pero s\u00ed le preocupa el hecho de que cuando alguien abandona la Misi\u00f3n, \u00e9sta \u00abrecibe un perjuicio notable en sus funciones\u00bb,<span id='easy-footnote-110-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-110-35474' title='IV 579 (IV 540).'><sup>110<\/sup><\/a><\/span> o sea, en su trabajo de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo en su pensar y en su vida, tambi\u00e9n los votos, est\u00e1 dirigido a asegurar la misi\u00f3n. Tambi\u00e9n en los votos encontramos el dinamismo que caracteriza la sensibilidad espiritual de san Vicente. Y as\u00ed, la consagraci\u00f3n a Dios que supone la vida de misioneros y hermanas no constituye en manera alguna lo que se califica tradicionalmente como \u00abvida religiosa\u00bb, un estado est\u00e1tico (valga la redundancia) de perfecci\u00f3n, sino una dedicaci\u00f3n (consagraci\u00f3n) din\u00e1mica al <em>trabajo <\/em>de evangelizaci\u00f3n. En efecto, el misionero y la hermana, con votos o sin votos, tienen que hacer lo que <em>hizo <\/em>Jesucristo. Esa es su santidad: no simplemente <em>vivir <\/em>el evangelio, sino <em>hacer efectivo el evangelio<\/em>\u00ab.<span id='easy-footnote-111-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-111-35474' title='XII 84 (XI\/3 391).'><sup>111<\/sup><\/a><\/span> Con votos o sin votos, la espiritulalidad del alma consagrada vicenciana se caracteriza, como la del mismo san Vicente, por la <em>acci\u00f3n <\/em>evangelizadora.<\/p>\n<p>No tiene otra posibilidad de acceso al Dios de Jesucristo evangelizador de los pobres. Ni otra misi\u00f3n consagrante que la de \u00abcontinuar la misi\u00f3n que su Hijo hab\u00eda comenza\u00addo, y servirse de las mismas armas&#8230; <em>por medio <\/em>de los vo\u00adtos de pobreza, castidad y obediencia, y aplicarnos el resto de nuestra vida a la salvaci\u00f3n de las pobres gentes de los campos\u00bb.<span id='easy-footnote-112-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-112-35474' title='XII 366-367 (XI\/4 639).'><sup>112<\/sup><\/a><\/span> San Vicente de Pa\u00fal es totalmente consciente de que esta visi\u00f3n supone un cambio fundamental de pers\u00adpectiva en la larga historia de la vida consagrada en la Iglesia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEsto es inaudito, porque jam\u00e1s ha habido una compa\u00ad\u00f1\u00eda que <em>tuviese por fin el hacer lo que Nuestro Se\u00f1or <\/em><em>ha venido a hacer al mundo\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-113-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-113-35474' title='XII 3 (XI\/3 323). Dice lo mismo de las hermanas en m\u00faltiples ocasiones. V\u00e9ase, p. ej., XII 39 (XI\/3 353). Lo curioso de esta cita es que se encuentra en una conferencia &lt;em&gt;a los misioneros, &lt;\/em&gt;como para indicar\u00adles expresamente la naturaleza de una consagraci\u00f3n que en femenino &lt;em&gt;y sin votos, &lt;\/em&gt;era id\u00e9ntica a la de ellos.'><sup>113<\/sup><\/a><\/span>\n<p><strong>6.\u00b0 <em>La acci\u00f3n evangelizadora: cuerpo y alma<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Evangelizar no es s\u00f3lo hablar. La Buena Noticia de sal\u00advaci\u00f3n no es s\u00f3lo un anuncio verbal de lo que el hombre necesita para la salvaci\u00f3n. Evangelizar es tratar de ayudar a los hombres para que conformen su vida personal y su en\u00adtorno social a las ense\u00f1anzas de Jesucristo: justicia, verdad, desprendimiento, amor&#8230; En esto consiste el reino de Dios que Cristo anuncia. No ya s\u00f3lo en una predicaci\u00f3n de ver\u00addades eternas, sino sobre todo en una pr\u00e1ctica de acci\u00f3n salvadora:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSe puede decir que venir (Jesucristo) a evangelizar a los pobres no se entiende solamente para ense\u00f1ar los misterios necesarios para la salvaci\u00f3n, sino para hacer efectivo el evangelio\u00bb.<span id='easy-footnote-114-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-114-35474' title='XII 84 (XI\/3 391).'><sup>114<\/sup><\/a><\/span>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abDe manera que si se encuentra alguien entre vosotros que piense que est\u00e1 en la Misi\u00f3n para evangelizar<span id='easy-footnote-115-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-115-35474' title='\u00abEvangelizar\u00bb lo toma aqu\u00ed Vicente, se ve claramente por el contexto, en su significado com\u00fan de \u00abpredicar\u00bb. A eso se hab\u00eda reducido en el lenguaje com\u00fan el contenido de esa palabra, cosa que ha sucedido hasta nuestros d\u00edas N\u00f3tese c\u00f3mo un poco m\u00e1s abajo Vicente de Pa\u00fal hace una valiente trasposici\u00f3n de significado. Ah\u00ed est\u00e1 precisamente, a nivel de definici\u00f3n, la \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb que es la tesis de este estudio.'><sup>115<\/sup><\/a><\/span> a los pobres y no para aliviarles, para remediar sus necesidades espirituales pero no las temporales, respondo que debemos asistirles y hacer que se les asista, nosotros mismos y por medio de otros, de todas las maneras&#8230; <em>Hacer eso es evangelizar por palabras y obras&#8230; <\/em><em>Eso es tambi\u00e9n lo que Nuestro Se\u00f1or ha practicado&#8230; <\/em>\u00ab.<span id='easy-footnote-116-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-116-35474' title='XII 88 (XI\/3 393).'><sup>116<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Advi\u00e9rtase que eso est\u00e1 dicho en diciembre de 1658, y que lo dice un anciano santo que ha dedicado los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os de su vida a dar a los pobres el pan, el sacramento y la palabra. Tiene que saber de qu\u00e9 habla. No es un disc\u00edpulo espiritualista de Buda a quien s\u00f3lo le interesan las almas. Es un disc\u00edpulo de Cristo que quiere ayudarle a salvar a los hombres. \u00abLos pobres me han evangelizado\u00bb; en el contacto con ellos y trabajando por ellos ha aprendido por fin este seguidor de Jesucristo lo que significa eso de evangelizar.<\/p>\n<p>Las mujeres no predican en la Iglesia. Las Hijas de la Caridad son mujeres. Lo m\u00e1s que podr\u00edan hacer en la obra de evangelizaci\u00f3n del mundo es ayudar a los que de verdad predican y evangelizan. En suma: una labor complementaria de caridad. \u00bfS\u00f3lo una labor complementaria?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEl que viera la vida de Jesucristo ver\u00eda una vida semejante en la de una Hija de la Caridad. \u00bfQu\u00e9 vino a hacer? Vino a ense\u00f1ar, a iluminar. <em>Eso es lo que vosotras hac\u00e9is. Continu\u00e1is lo que \u00e9l comenz\u00f3\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-117-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-117-35474' title='IX 592 (IX\/1 534).'><sup>117<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El trabajo de las hermanas, que en su forma concreta se centra preferentemente en los aspectos corporales, no debe limitarse a esos aspectos, pues el hombre es tambi\u00e9n alma, y el trabajo de las hermanas es tambi\u00e9n trabajo de evan\u00adgelizaci\u00f3n, porque<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00absirven&#8230; a los pobres corporal y espiritualmente. Es\u00adt\u00e1is obligadas a ense\u00f1arles a vivir bien. Repito, herma\u00adnas, a vivir bien. Eso es lo que os distingue de tantas religiosas que est\u00e1n s\u00f3lo para el cuerpo. La Hija de la Caridad no debe tener cuidado de la asistencia a los enfermos s\u00f3lo corporalmente&#8230; deb\u00e9is llevar a los po\u00adbres enfermos dos clases de alimento, el corporal y el espiritual&#8230; Las historias eclesi\u00e1sticas y profanas no dicen que se haya hecho jam\u00e1s lo que hac\u00e9is vosotras. <em>Hay que exceptuar a Nuestro Se\u00f1or&#8230; <\/em>Ah, hermanas: desde toda la eternidad estabais destinadas a servir a los pobres <em>como Nuestro Se\u00f1or les ha servido. <\/em>S\u00ed, sal\u00advador m\u00edo, hab\u00e9is esperado hasta esta hora para for\u00admaras una compa\u00f1\u00eda <em>que contin\u00fae lo que hab\u00e9is comenzado<\/em>.<span id='easy-footnote-118-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-118-35474' title='IX 593-594 (IX\/1 534-535).'><sup>118<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Toda sociedad impone una diversificaci\u00f3n y especifica\u00adci\u00f3n de funciones que se basan en la diferencia de sexo. Tambi\u00e9n la Iglesia.<span id='easy-footnote-119-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-119-35474' title='San Vicente era muy consciente de este hecho: XIII 810.'><sup>119<\/sup><\/a><\/span> La predicaci\u00f3n verbal se reserva a los hombres; las mujeres pueden dedicarse a obras de cari\u00addad. Si predicar y evangelizar se toman como sin\u00f3nimos, entonces la evangelizaci\u00f3n se convierte en asunto reservado a los hombres. \u00bfDe qu\u00e9 figura femenina se ha dicho jam\u00e1s en la Iglesia que fue una gran evangelizadora? Hacen falta visi\u00f3n y coraje para romper estos esquemas sociales incons\u00adcientes que condicionan y estrechan tan fuertemente las ideas y el comportamiento. San Vicente de Pa\u00fal lo ha he\u00adcho. Ve en los misioneros un grupo de profesionales de la evangelizaci\u00f3n. Profesan dedicaci\u00f3n a la evangelizaci\u00f3n. Porque lo hacen, deben asistir <em>tambi\u00e9n corporalmente a <\/em>los pobres. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 este hombre de Dios de esta figura extra\u00ad\u00f1a, nueva en la historia de la Iglesia y del mundo, la Hija de la Caridad? Que es una profesional de la evangelizaci\u00f3n. Evangelizar: tampoco la Hija de la Caridad tiene otra pro\u00adfesi\u00f3n. Es cierto que las Hijas de la Caridad, que son muje\u00adres, en virtud de la especializaci\u00f3n de funciones que reparte la sociedad civil, y tambi\u00e9n la eclesi\u00e1stica, sobre la base diferencial del sexo, han<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abentrado en el orden de la providencia como un medio que Dios nos da (que Dios da a la Misi\u00f3n: v\u00e9ase el contexto) de hacer por sus manos (por las de las her\u00admanas) lo que nosotros no podemos hacer con las nuestras\u00bb.<span id='easy-footnote-120-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-120-35474' title='VIII 239 (VIII 227).'><sup>120<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Pero esta diferencia funcional es totalmente accidental, porque<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abestas j\u00f3venes se aplican <em>igual que nosotros <\/em>a la salva\u00adci\u00f3n y al alivio del pr\u00f3jimo\u00bb (ibid.).<\/p>\n<p>Predicar es evangelizar; administrar los sacramentos es evangelizar; pero tambi\u00e9n lo es dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar al que est\u00e1 en la c\u00e1rcel y ense\u00f1ar al ignorante.<span id='easy-footnote-121-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-121-35474' title='XII 87-88 (XI\/3 393).'><sup>121<\/sup><\/a><\/span> La pr\u00e1ctica de las obras de caridad deja de ser en la visi\u00f3n espiritual de san Vicente meramente la funci\u00f3n de una de las virtudes para convertirse en lo que es en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: una de las exigencias centrales de la redenci\u00f3n de la humanidad. Al olvidarlo, la espiritua\u00adlidad posterior no ha hecho m\u00e1s que empeque\u00f1ecer m\u00edsera\u00admente el poder redentor de la ense\u00f1anza de Jesucristo. A\u00fan estamos padeciendo en la Iglesia, y est\u00e1 padeciendo el mundo, los efectos lamentables de ese empeque\u00f1ecimiento del mensaje salvador.<\/p>\n<p><strong>7.\u00b0 <em>La responsabilidad social y pol\u00edtica <\/em><em>del evangelizador<\/em><\/strong><\/p>\n<p>San Vicente de Pa\u00fal ha ense\u00f1ado a la Iglesia que la fe en Jesucristo debe llevar al creyente ante todo y en primer lugar no a asegurar la salvaci\u00f3n personal, sino a redimir al mundo. Apenas es posible encontrar en la larga historia de la espiritualidad una sensibilidad m\u00e1s alejada que la suya del horrible dicho popular que asegura dogm\u00e1ticamente, con pretensiones adem\u00e1s de reflejar el verdadero esp\u00edritu cristiano, que \u00abla caridad bien ordenada empieza por uno mismo\u00bb. Para san Vicente la caridad bien ordenada empieza por el pr\u00f3jimo. Esto es cierto en el plano puramente espiritual, pues \u00abno me basta amar a Dios si mi pr\u00f3jimo no le ama\u00bb. Y es tambi\u00e9n cierto en el plano temporal. La escasez material y las estrecheces privadas personales, dice a las Damas de la Caridad,<span id='easy-footnote-122-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-122-35474' title='Obs\u00e9rvese que las Damas son &lt;em&gt;simples &lt;\/em&gt;fieles, o sea seglares Es de suponer que el mismo principio se deber\u00e1 aplicar, con m\u00e1s raz\u00f3n, a los que se declaran profesionales de la vida cristiana en la Iglesia. Dice a las Damas: \u00abEn verdad, parece que las miserias particulares nos dispensan del cuidado de las p\u00fablicas, y que tendr\u00edamos un buen pretexto delante de los hombres para retirarnos de este cuidado. Ahora bien, se\u00f1oras, no s\u00e9 c\u00f3mo eso aparecer\u00e1 a los ojos de Dios, quien nos podr\u00eda decir lo que san Pablo dec\u00eda a los corintios, que se encontraban en las mismas circunstancias: \u00bfHab\u00e9is resistido hasta la sangre?\u00bb III 409 (III 373-374) (La cita es de la carta a los hebreos, XII, 4).'><sup>122<\/sup><\/a><\/span> no pueden ser excusa para dejar de atender las necesidades p\u00fablicas. San Vicente lo dice, pero predica antes con el ejemplo. Y llega al extremo de dispersar a sus propias comunidades de san L\u00e1zaro y de los Buenos Hijos para que en estas se pueda atender cada d\u00eda a \u00abdos o tres mil pobres\u00bb.<span id='easy-footnote-123-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-123-35474' title='III 413, 417 (III 377, 381).'><sup>123<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Es vital para el creyente vigilar con cuidado la legitimidad cristiana de sus ideas espirituales, pues \u00e9stas tendr\u00e1n sin remedio repercusiones en su comportamiento social. La espiritualidad centrada con exceso en la idea de la propia perfecci\u00f3n y la propia salvaci\u00f3n tender\u00e1 a hacer del cristiano un irresponsable social que busca ante todo su seguridad personal tambi\u00e9n en el plano material. Si la misi\u00f3n de Jesucristo es una misi\u00f3n \u00abpara asistir a los pobres\u00bb,<span id='easy-footnote-124-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-124-35474' title='XI 108 (XI\/3 33-34).'><sup>124<\/sup><\/a><\/span> y el disc\u00edpulo de san Vicente tiene la misma misi\u00f3n que Jesucristo, es claro que un tal disc\u00edpulo es un creyente cuya espiritualidad se basa, por encima de cualquier otra idea, en una aguda sensibilidad que le debe llevar no a la preo\u00adcupaci\u00f3n espiritual y material por s\u00ed mismo, sino a un sen\u00adtido vivo de la responsabilidad social de su fe. San Vicente detesta toda actitud espiritual que reduce miserablemente la anchura de la visi\u00f3n del misionero, y la describe con una iron\u00eda punzante:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el que nos desv\u00ede de estas obras comen\u00adzadas?&#8230; Ser\u00e1n gentes mimosas, gentes que no tienen m\u00e1s que una peque\u00f1a periferia, que limitan su visi\u00f3n y sus ideas a una circunferencia dentro de la que se encierran como en un punto. No quieren salir de ah\u00ed, y si se les ense\u00f1a alguna cosa m\u00e1s all\u00e1 y se acercan para verla, vuelven a su centro, como los caracoles a su cascar\u00f3n\u00bb.<span id='easy-footnote-125-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-125-35474' title='XII 93 (XI\/3 397).'><sup>125<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Una actitud como la de san Vicente de fe abierta hacia la sociedad tropezar\u00e1 sin remedio con el tenebroso mundo de la necesidad y de la injusticia, y tambi\u00e9n con el no menos tenebroso mundo de la pol\u00edtica. San Vicente es un enemigo declarado de la peque\u00f1a o grande trama pol\u00edtica, ambiciosa, partidista y guerrera. Pero no es insensible a un conoci\u00admiento de las consecuencias de la pol\u00edtica de los grandes y de las naciones sobre todo en cuanto afectan al bienestar espiritual y material del pobre pueblo.<\/p>\n<p>Y es que este maestro espiritual no es en modo alguno un creyente que piense que por un lado va la mundanal agitaci\u00f3n de los pol\u00edticos y por otro la vida de las almas, sin que haya entre ambas relaci\u00f3n que importe de verdad para la obra de la redenci\u00f3n del mundo. San Vicente de Pa\u00fal sabe que las decisiones de los grandes afectan profun\u00addamente a la obra de la redenci\u00f3n de Jesucristo y al bien\u00adestar social, espiritual y temporal de las pobres gentes. No quiere \u00e9l \u00abmeterse en pol\u00edtica\u00bb, menos a\u00fan participar en las rivalidades de los partidos por el poder, ni cree que eso sea una exigencia de su vocaci\u00f3n. Pero si el remedio de una necesidad social exige de su parte una intervenci\u00f3n que, vista desde fuera, s\u00f3lo se puede calificar como participaci\u00f3n en la pol\u00edtica, tampoco es un hombre que se eche atr\u00e1s para mantener las manos limpias y la espiritualidad intacta. No le mueve a hacerlo la ambici\u00f3n pol\u00edtica; tampoco cae en los enredos y ambiciones de los partidos. S\u00f3lo le mueven a ello las condiciones miserables de la vida y de la fe de los es\u00adclavos cristianos, o el hambre y las calamidades que produ\u00adcen en el pueblo las rivalidades entre los grandes. No es en modo alguno un pol\u00edtico,<span id='easy-footnote-126-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-126-35474' title='Los bi\u00f3grafos han destacado con frecuencia la personalidad pol\u00edtica de san Vicente, e invariablemente han llegado a la misma con\u00adclusi\u00f3n: san Vicente no fue pol\u00edtico, pero s\u00ed ten\u00eda las cualidades de un aut\u00e9ntico hombre de estado. As\u00ed, por ejemplo, A. M\u00e9nabr\u00e9a en &lt;em&gt;Saint &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;Vincent de Paul, le maitre des hommes d&amp;#8217;Etat, &lt;\/em&gt;Vieux Colombier, Paris, 1944; as\u00ed tambi\u00e9n J. Defos de Rau &lt;em&gt;en Saint Vincent de Paul, orateur et &lt;\/em&gt;&lt;em&gt;homme d&amp;#8217;Etat, &lt;\/em&gt;Bull. de la Societ\u00e9 de Borda, 1960; as\u00ed, finalmente, G. L. Coluccia en &lt;em&gt;Spiritualit\u00e1 vincenziana, spiritualit\u00e1 dell&amp;#8217;azione, &lt;\/em&gt;thesis Facult. Theol. Univ. Later., Roma, 1975, pp. 35-39. Un planteamiento agudo de la sensibilidad espiritual vicenciana desde coordenadas \u00e9tico-pol\u00edticas puede verse en \u00abVicencianismo, \u00e9tica y pol\u00edtica\u00bb, por Consuelo Rodr\u00ed\u00adguez y Luis Huerga, en &lt;em&gt;Vicente de Pa\u00fal y la evangelizaci\u00f3n rural, &lt;\/em&gt;Ceme, Salamanca, 1977, pp. 75 ss.'><sup>126<\/sup><\/a><\/span> pero tampoco deja de lado la participaci\u00f3n directa en la pol\u00edtica como si fuera un mundo extra\u00f1o a su evangelizador, pues en la cocina pol\u00edtica se guisan las grandes decisiones que determinan el bienestar material y espiritual de los pobres de Jesucristo.<span id='easy-footnote-127-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-127-35474' title='Coste lo ha visto con claridad: &lt;em&gt;Le grand saint&amp;#8230;, &lt;\/em&gt;torno III, pp. 324-325.'><sup>127<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Responsabilidad social del hombre de esp\u00edritu: esa es otra de las grandes lecciones de este hombre a quien los expertos tienen por una figura poco original y secundaria en la historia de la espiritualidad. Vamos a preguntar las cosas con crudeza para que mejor se entiendan: \u00bfqu\u00e9 impor\u00adta m\u00e1s, qu\u00e9 es m\u00e1s fundamental para la vida del creyente y para la obra de Dios, para la redenci\u00f3n inacabada del mundo: la muy original teor\u00eda beruliana de los esta\u00addos del Verbo encarnado o la efectiva evangelizaci\u00f3n de los pobres? \u00bfLa beruliana conformidad con Jes\u00fas \u00aben su oraci\u00f3n, en sus sentimientos, en su adoraci\u00f3n\u00bb,<span id='easy-footnote-128-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-128-35474' title='L. Cognet, &lt;em&gt;De la devotion moderne&amp;#8230;, &lt;\/em&gt;p. 61.'><sup>128<\/sup><\/a><\/span> o la imitaci\u00f3n de Jesucristo evangelizador y redentor del mundo? Naturalmente, no se trata de elegir exclu\u00adyendo. San Vicente de Pa\u00fal no excluy\u00f3, ni pod\u00eda, la confor\u00admidad interior con Jes\u00fas. Una tal exclusi\u00f3n no tendr\u00eda nin\u00adg\u00fan sentido. Se trata de colocar en su justa perspectiva lo que importa m\u00e1s y lo que da sentido a todo. Para la espiri\u00adtualidad de B\u00e9rulle la adoraci\u00f3n del Verbo encarnado es la clave de todo. Para san Vicente de Pa\u00fal, la imitaci\u00f3n efectiva de Cristo evangelizador. \u00bfEs justo este cambio de perspectiva? \u00bfEs poco original? \u00bfEs de poca importancia para la riqueza de la vida espiritual? \u00bfQu\u00e9 es lo que busca ante todo el \u00fanico Dios verdadero: adoradores del Verbo o continuadores de la figura y misi\u00f3n de Jesucristo? \u00bfQu\u00e9 es, adem\u00e1s lo que necesita el mundo para ser redimido?<\/p>\n<p>San Vicente de Pa\u00fal aprendi\u00f3 de B\u00e9rulle que su sacer\u00addocio era mucho m\u00e1s que un modo de asegurarse una vida tranquila. Pero luego aprendi\u00f3, guiado por el Esp\u00edritu y por su exigencia, algo que a B\u00e9rulle nunca le pas\u00f3 por su bien ilustrada cabeza: que el sacerdote, participante en el sacerdocio eterno del Verbo encarnado, es, igual que el Verbo encarnado, responsable de la redenci\u00f3n espiritual y material del hombre. O, de otro modo, que el sacerdote no es s\u00f3lo el hombre de la liturgia, la oraci\u00f3n comunitaria y los sacramentos, sino tambi\u00e9n un responsable del verdadero bien espiritual y material de la sociedad. \u00bfSe imagina alguien a B\u00e9rulle escribiendo un p\u00e1rrafo de <em>espiritualidad <\/em>sacerdotal como el que sigue?:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLos sacerdotes de este tiempo tienen un gran motivo para temer los juicios de Dios, porque, adem\u00e1s de por sus propios pecados, El les har\u00e1 dar cuentas por los pecados del pueblo; pues no han tratado de satisfacer por ellos a su justicia irritada, tal como est\u00e1n obligados a hacerlo. Y lo que es peor, El les imputar\u00e1 la causa de los castigos que env\u00eda, porque <em>no se oponen como <\/em><em>deben <\/em>a las plagas que afligen a la Iglesia, como son la peste, la guerra, el hambre y las herej\u00edas\u00bb.<span id='easy-footnote-129-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-129-35474' title='V 568 (V 541).'><sup>129<\/sup><\/a><\/span>\n<p><strong>8.\u00b0 <em>La caridad, alma de la vida espiritual<\/em><\/strong><\/p>\n<p>San Vicente es, como todo hombre de personalidad rica, un temperamento complejo. Si se le lee superficialmente aparece incluso contradictorio en sus expresiones. Es un hombre de actividad desbordante, pero encuentra tiempo para alabar muchas veces, como vimos, el no hacer de Jesucristo y de quien quiera imitarle. El modo de vida de los misioneros y hermanas est\u00e1 en dignidad por debajo de las formas de vida de los religiosos, pero imitan mejor a Jesu\u00adcristo. Los pobres se condenan, pero entre ellos se encuentra la verdadera religi\u00f3n. En cuanto a desprendimiento de los bienes materiales es un esp\u00edritu aut\u00e9nticamente franciscano, pero su correspondencia est\u00e1 llena de una preocupaci\u00f3n que parece obsesiva por la adquisici\u00f3n de ellos y por su buena administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfEs san Vicente un hombre contradictorio, e incluso algo astuto, como a veces se dice, que cambia y adapta sus ideas seg\u00fan las exigencias de los fines que quieren conseguir en cada caso? Hay que decirlo claramente: quien lo lee as\u00ed no entiende a san Vicente de Pa\u00fal. La complejidad de esta per\u00adsona tiene una clave que lo explica todo, tambi\u00e9n las apa\u00adrentes contradicciones. Esta clave es la caridad, y la ha en\u00adcontrado en un conocimiento profundo del evangelio. Para descubrirla ha tenido que dejar de pensar en s\u00ed mismo y de preocuparse por s\u00ed mismo para volverse a los pobres. En los pobres, en su pobreza material y espiritual, ha encontrado a Jesucristo, y en Jesucristo a su Dios. Todo en san Vicente de Pa\u00fal encuentra su sentido y la clave de su explicaci\u00f3n en este sencillo esquema espiritual. Mandamientos, reglas, teor\u00edas de los estados de perfecci\u00f3n, virtudes, asc\u00e9tica, ideas m\u00edsticas: todo lo que en las teor\u00edas de espiritualidad aparece como un sistema complicado de pensamiento, nada f\u00e1cil de entender, y desesperante por inalcanzable en sus detalles a la hora de practicarlo, todo recibe en la visi\u00f3n espiritual de san Vicente una relaci\u00f3n a un punto central que lo ilumina y explica todo. Este punto central es la caridad: la dedica\u00adci\u00f3n efectiva a la redenci\u00f3n de los pobres en imitaci\u00f3n de Jesucristo. La caridad no es en su pensamiento <em>una <\/em>de las virtudes teologales. Es <em>el alma <\/em>de <em>todas <\/em>las virtudes, tambi\u00e9n de las teologales, y est\u00e1 por encima de toda virtud y de toda regla.<span id='easy-footnote-130-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-130-35474' title='\u00abEl deber de la caridad est\u00e1 por encima de todas las reglas\u00bb VI 47 (VI 48); \u00abLa pr\u00e1ctica de la caridad&amp;#8230; es preferible a cualquier otro ejercicio\u00bb VI 496 (VI 459). El decisivo an\u00e1lisis de A. Dodin, en el art\u00edculo citado m\u00e1s arriba, expone de una manera profunda y convin\u00adcente esta misma idea sobre la caridad.'><sup>130<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La idea vicenciana de la caridad no se expresa en una teor\u00eda elaborada, sino que es un principio de acci\u00f3n. Ha aprendido de Jesucristo mismo que el valor real de las ideas, tambi\u00e9n de las espirituales, se expresa en sus frutos. El pro\u00adblema verdadero de la fe cristiana es llegar a amar a Dios, pero no con palabras ni con sentimientos, sino \u00abcon el es\u00adfuerzo de nuestros brazos y con el sudor de nuestra frente&#8230; Todos esos actos de amor de Dios, de complacencia&#8230;, aun\u00adque buenos y deseables, son sin embargo sospechosos cuando no se llega a la pr\u00e1ctica del amor efectivo&#8230; No, no; no nos enga\u00f1emos: <em>totum opus nostrum in operatione consistit\u00bb<\/em>.<span id='easy-footnote-131-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-131-35474' title='XI 40 (XI\/4 733).'><sup>131<\/sup><\/a><\/span>\n<p>San Vicente fund\u00f3 dos comunidades que no agotan toda la riqueza de su ense\u00f1anza espiritual. Pero s\u00ed expresan, sin duda, lo central en ella. En los lemas que \u00e9l mismo escogi\u00f3 para ellas se encuentra lo fundamental de esta rica y origi\u00adnal personalidad espiritual. San Vicente es un hombre <em>urgi\u00ad<\/em><em>do, <\/em>empujado <em>por el amor de Jesucristo. <\/em>\u00bfA qu\u00e9 le urge ante todo este amor? <em>A evangelizar a los pobres. <\/em>Todo en su con\u00adtextura espiritual depende de esta intuici\u00f3n fundamental y se ordena a ella. Ser un esp\u00edritu vicenciano consistir\u00eda en ese caso en sentir y vivir como clave de la propia vida no una teor\u00eda determinada de la oraci\u00f3n, o de la vida asc\u00e9tica o m\u00edstica, o de las virtudes, sino la dedicaci\u00f3n efectiva a la evangelizaci\u00f3n de los pobres, en seguimiento y en imitaci\u00f3n de Jesucristo. Sobre esa \u00fanica clave tiene el alma vicenciana que construir los dem\u00e1s detalles de su vida espiritual. Al intentar hacerlo descubrir\u00e1 con sorpresa que lo \u00fanico que se le pide es que intente vivir el evangelio en serio.<\/p>\n<h2>3. La revoluci\u00f3n perdida<\/h2>\n<p>Vamos a so\u00f1ar por unos instantes. Vamos a imaginarnos que la sociedad francesa y la Iglesia, que admiran a san Vicente, quieren hacerle caso. Ana de Austria, Mazarino, Luis XIV, la aristocracia, la burgues\u00eda, los altos y los bajos personajes eclesi\u00e1sticos, las \u00f3rdenes religiosas, el clero y el pueblo llano, se ponen en actitud de escuchar a un hombre que admiran. \u00bfQu\u00e9 les dir\u00e1 este hombre? \u00bfC\u00f3mo resumir\u00e1 en pocas palabras inteligibles la raz\u00f3n \u00faltima y la obsesi\u00f3n de su vida, lo que le urge, lo que le quita el sue\u00f1o? So\u00f1emos que por un instante se ponen en sus manos los destinos de Francia y de la Iglesia. El futuro de la sociedad pende de sus labios. Se har\u00e1 lo que \u00e9l diga.<\/p>\n<p>Es un hombre popular en todos los sentidos, tambi\u00e9n en el de haber salido del pueblo. Y aunque ha conocido de primera mano las altas esferas civiles y eclesi\u00e1sticas, y es muy admirado en ellas, ha gastado lo mejor de su vida en contacto con el pueblo sufrido y trabajando por \u00e9l. Y ahora, en este momento de expectaci\u00f3n de las gentes que esperan una palabra de salvaci\u00f3n, va sin duda a resumir la experiencia de su vida. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1?: \u00abVamos, hermanos, a hacer entre todos efectivo el evangelio\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible tan siquiera imaginar lo que hubiera sido de la historia posterior si se le hubiera hecho caso? Estamos so\u00f1ando sin duda un sue\u00f1o ut\u00f3pico. Ese es precisamente el problema: el sue\u00f1o es ut\u00f3pico porque la sociedad, el hom\u00adbre, se resisten fieramente a hacer efectivo el evangelio. Y a una sociedad que se resiste, \u00bfqu\u00e9 otro mensaje de sal\u00advaci\u00f3n verdadera se le puede ofrecer fuera del evangelio? Por eso se quita hierro y fuerza a la palabra de Jes\u00fas, pues no hay apenas quien quiera aceptarla. Y al rico y al gober\u00adnante que controla y maneja vidas humanas se le dir\u00e1 que para asegurar su salvaci\u00f3n personal, que de eso se trata, le bastar\u00e1 la asimilaci\u00f3n interior de los sentimientos del Verbo encarnado, el esp\u00edritu de oraci\u00f3n, los sacramentos dignamen\u00adte recibidos, los diez mandamientos bien guardados, y algu\u00adna que otra obra complementaria de caridad. Pero que sea de lo sobrante. No est\u00e1 uno obligado, dicen en lat\u00edn todos los manuales de moral, a rebajar a fuerza de limosnas la dignidad socialmente definida de su estado de vida. \u00bfSer\u00e1 eso todo lo que quiere decir san Vicente cuando habla de \u00abhacer efectivo el evangelio\u00bb?<\/p>\n<p>Es totalmente vital para la eficacia de la levadura evan\u00adg\u00e9lica en cuanto se refiere a la redenci\u00f3n del mundo que la espiritualidad cristiana sepa basar su mensaje en lo que es verdaderamente esencial. No debe descuidar ni una gota de ese mensaje, pues hasta la palabra en apariencia m\u00e1s insig\u00adnificante es palabra de Dios. Pero eso no quiere decir que cualquier palabra define por s\u00ed misma lo esencial de la tre\u00admenda historia de la salvaci\u00f3n, el camino del hombre hacia Dios. \u00bfD\u00f3nde pondr\u00e1 el acento principal la espiritualidad cristiana? \u00bfEn la adoraci\u00f3n, por ejemplo? Ah\u00ed lo ha puesto el mahometismo y lo sigue poniendo diariamente hasta en gestos f\u00edsicos, expresivos y muy religiosos. \u00bfEn el desprendi\u00admiento asc\u00e9tico de este mundo? El hinduismo ha llevado a sus fieles por ese camino durante milenios, y los lleva a\u00fan, a extremos de asc\u00e9tica escualidez. \u00bfVa por esos caminos la salvaci\u00f3n del mundo querida por Dios y anunciada en Jesu\u00adcristo?<\/p>\n<p>Un repaso a la fascinante historia de la espiritualidad cristiana nos ha mostrado que \u00e9sta no siempre ha sabido escoger como base y polo de orientaci\u00f3n lo que es funda\u00admental en el mensaje de redenci\u00f3n: Jesucristo-hombre como modelo absoluto de comportamiento para el hombre. Por ah\u00ed pasa necesariamente la redenci\u00f3n del hombre y la historia de la salvaci\u00f3n. Cuando los santos y los grandes maestros espirituales que dan la pauta en la Iglesia escogen m\u00e1s o menos conscientemente como base de su espirituali\u00addad aspectos que no son verdaderamente centrales en la pa\u00adlabra de Dios, la espiritualidad general corre el peligro de descuidar lo que es central en la revelaci\u00f3n: la responsabilidad colectiva, bajo la gu\u00eda de Dios, por la verdadera y com\u00adpleta liberaci\u00f3n de toda la humanidad.<\/p>\n<p>La tesis de este estudio es que san Vicente de Pa\u00fal dio, con su idea de hacer efectivo el evangelio en imitaci\u00f3n de Cristo evangelizador, en el coraz\u00f3n mismo de la espirituali\u00addad cristiana. Que si la sociedad (y en primer lugar la espi\u00adritualidad general eclesi\u00e1stica) le hubiera hecho caso, muy otra hubiera sido la desgraciada historia posterior de esa misma sociedad (tambi\u00e9n, por supuesto, la de la Iglesia). Pero que no se le hizo caso, y que, por eso mismo, la ver\u00addadera revoluci\u00f3n que suponen las ideas de san Vicente en la espiritualidad y sociedad de la primera mitad del si\u00adglo XVII ha sido una revoluci\u00f3n perdida.<\/p>\n<p>Echese un vistazo a cualquiera de las historias de la espiritualidad del gran siglo franc\u00e9s y se ver\u00e1 con sorpresa que en su segunda mitad las energ\u00edas espirituales de todos los hombres que significan algo en Francia est\u00e1n absorbidas por dos problemas perif\u00e9ricos a la empresa de redimir el mundo: el jansenismo y el quietismo. Esos son los problemas que fascinan a los mejores esp\u00edritus, pero ya nadie parece acordarse de lo que sigui\u00f3 siendo, despu\u00e9s de la muerte de san Vicente de Pa\u00fal, el principal problema espiritual y so\u00adcial: el pobre pueblo que se condena y se muere de hambre. San Vicente vio claramente el peligro de una tal diversi\u00f3n de las energ\u00edas espirituales hacia temas no centrales. Al co\u00admienzo luch\u00f3 con fuerza para que el jansenismo no conge\u00adlara las energ\u00edas de los esp\u00edritus bajo la apariencia de una piedad m\u00e1s pura. Pero, conseguida su condenaci\u00f3n rehus\u00f3 el verse envuelto en las controversias partidistas y mezquinas que agotaron las energ\u00edas espirituales de uno y otro bando. El volvi\u00f3 a lo suyo, a evangelizar a los pobres, y vel\u00f3 con energ\u00eda para que los misioneros no se vieran envueltos en controversias ins\u00edpidas que les podr\u00edan distraer de su misi\u00f3n evangelizadora:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00bfHace falta que los misioneros prediquen contra las opiniones del tiempo (contra el jansenismo) que se entretengan, que disputen, que ataquen y que defien\u00addan a toda costa las opiniones antiguas? Oh, Jes\u00fas, de ning\u00fan modo. He aqu\u00ed lo que hacemos nosotros: jam\u00e1s disputamos de esas cuestiones, nunca predicamos de ellas\u00bb.<span id='easy-footnote-132-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-132-35474' title='III 328 (III 302-303).'><sup>132<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Y a un misionero que ense\u00f1aba teolog\u00eda en San L\u00e1zaro, y que mostraba excesivo celo en atacar al jansenismo en sus lecciones y en sus retiros a los ordenandos, despu\u00e9s de una serie de advertencias infructuosas lo destin\u00f3 a otra cosa.<span id='easy-footnote-133-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-133-35474' title='Ibid., nota 62 (nota 31); IV 355-356 (IV 337). Al profesor que le sucedi\u00f3 en el mismo puesto, que mostraba, por contraste, cierta inclinaci\u00f3n por las opiniones jansenistas, Vicente de Pa\u00fal lo retir\u00f3 igualmente: IV 356 (IV 337). Ver Coste, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;t. III, p. 197, nota.'><sup>133<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Tal vez por causa de esta actitud se corri\u00f3 la voz, que lleg\u00f3 hasta Roma, de que san Vicente era algo tibio en su rechazo del jansenismo. Nada m\u00e1s falso: la cosa era clara por todo su comportamiento.<span id='easy-footnote-134-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-134-35474' title='Crf. Coste, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;t. III, cap\u00edtulos 49 a 51.'><sup>134<\/sup><\/a><\/span> Pero por no perder el tiempo en cuestiones \u00abespirituales\u00bb en que no entra en juego de verdad la redenci\u00f3n de la humanidad, no quiso perderlo ni siquiera para justificarse de la torpe calumnia.<span id='easy-footnote-135-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-135-35474' title='II 453-454 (II 381). Al finalizar los cap\u00edtulos que tratan de la actuaci\u00f3n de san Vicente en la cuesti\u00f3n jansenista, Coste ha interpretado con justeza la actitud profunda de su fundador: \u00abEn medio de sus cohermanos y de sus Hijas, san Vicente se sent\u00eda m\u00e1s a gusto que cn los campos de batalla jansenistas. Hombre de paz y de uni\u00f3n, ten\u00eda horror a la lucha\u00bb &lt;em&gt;(o. c., &lt;\/em&gt;t. III, p. 208). Y m\u00e1s horror a\u00fan, podr\u00edamos a\u00f1adir, a la p\u00e9rdida de energ\u00edas espirituales que tanta falta hacen para llevar a cabo la misi\u00f3n principal de la fe.'><sup>135<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Semejante fue su postura en el movimiento antim\u00edstico que se dio con virulencia en su tiempo. No es san Vicente de Pa\u00fal un temperamento m\u00edstico en el sentido de la escuela abstracta, ya lo hemos visto. Pero tampoco es un hombre que se dedica a la \u00abcaza de brujas\u00bb, como lo hizo Richelieu en un movimiento que, por influencia de la condenaci\u00f3n de los alumbrados espa\u00f1oles, hizo verdaderos estragos en los medios espirituales de su tiempo. Se le llam\u00f3 incluso a hacer de interrogador oficial en el c\u00e9lebre caso de los hermanos Bucquet. Tambi\u00e9n intervino en alg\u00fan otro caso de monasterio de monjas iluminadas. Pero en modo alguno se convirti\u00f3 en inquisidor, ni permiti\u00f3 que actividades semejantes le distrajeran de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por si el jansenismo, con todos sus planteamientos falsos de lo que es la verdadera piedad cristiana, hubiera sido poca carga para la siempre fr\u00e1gil vida espiritual, vino a a\u00f1ad\u00edrsele el no menos lamentable asunto del quietismo.<span id='easy-footnote-136-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-136-35474' title='Para los detalles, ver Cognet, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;pp. 101-116.'><sup>136<\/sup><\/a><\/span> En \u00e9l vol\u00advieron a caer, distrayendo a la espiritualidad del problema primero de la imitaci\u00f3n de Cristo redentor, los mejores esp\u00ed\u00adritus del tiempo. Tal, por un lado, Fenelon; tal, por otro, Bossuet, que no desde\u00f1\u00f3 rebajarse, para conseguir la victo\u00adria sobre el quietismo, a echar mano de medios indignos de acusaci\u00f3n contra Fenelon y los principales quietistas. Esto ya no ten\u00eda nada que ver con la predicaci\u00f3n del evangelio. Esto era ya cerrarse la Iglesia, o buena parte de ella, como en el caso del jansenismo; cerrarse en s\u00ed misma con disputas feroces y banales, y olvidar de paso al pobre pueblo que se condena y se muere de hambre. Cien a\u00f1os despu\u00e9s vino la gran revoluci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>El terreno para una privatizaci\u00f3n de la vida espiritual estaba ya preparado por la corriente de sicologismo indivi\u00addualista e introspectivo que comenz\u00f3 a principios del siglo con los autores de la escuela abstracta. El \u00e9nfasis se pone en la santificaci\u00f3n individual, en el an\u00e1lisis del proceso personal de uni\u00f3n con Dios. Eso se presenta como la clave y lo fun\u00addamental de la espiritualidad. El pensamiento cartesiano de an\u00e1lisis interior no hace m\u00e1s que reflejar por un lado en t\u00e9rminos laicos la tendencia de una tal sensibilidad espiritual, a la vez que influye poderosamente en ella. En un tal am\u00adbiente hac\u00eda falta ser un genio para llegar a destacarse como lo hizo san Vicente no como un hombre de rica espirituali\u00addad centrada en s\u00ed misma. Eso hubiera sido lo f\u00e1cil, eso hu\u00adbiera sido estar al d\u00eda. Lo genial, lo original era salir de s\u00ed mismo y salir de ese ambiente enrarecido, y encontrar el pro\u00adblema mayor de la espiritualidad donde realmente estaba, y donde siempre ha estado: en la evangelizaci\u00f3n de los pobres. Para su desgracia, la espiritualidad francesa posterior prefi\u00adri\u00f3 seguir otros caminos interiores y \u00abespirituales\u00bb. Para su desgracia y para su muerte. Cognet, uno de los hombres que mejor la conocen, dice que \u00abesta espiritualidad francesa en\u00adcuentra en el siglo de la raz\u00f3n el fin de su historia\u00bb.<span id='easy-footnote-137-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-137-35474' title='Ibid. p. 114.'><sup>137<\/sup><\/a><\/span> \u00bfS\u00f3lo la espiritualidad francesa? \u00bfNo se muri\u00f3 la espiritualidad en todas partes? \u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo hablar de ideas espirituales importantes en ning\u00fan pa\u00eds de Europa a lo largo de los siglos XVIII y XIX?<\/p>\n<h2><em>Ep\u00edlogo: hacia una recuperaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n<\/em><\/h2>\n<p>La espiritualidad se ha hecho, ya en tiempo de san Vi\u00adcente, cartesiana con Descartes: introspectiva y cerrada en s\u00ed misma. Y en tiempos posteriores se ha hecho individualis\u00adta con el feroz individualismo liberal. Las teor\u00edas econ\u00f3mi\u00adcas de la escuela cl\u00e1sica liberal conducen sin remediar a la exaltaci\u00f3n del individualismo, a la adoraci\u00f3n del inter\u00e9s in\u00addividual. La armon\u00eda social, el bien general, ser\u00e1 el resultado, as\u00ed lo ve Adam Smith, de una m\u00e1gica \u00abmano invisible\u00bb que de alguna manera har\u00e1 que los estragos producidos por la desatada b\u00fasqueda del bienestar personal sean reducidos y anulados.<span id='easy-footnote-138-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-138-35474' title='El hombre \u00abbusa s\u00f3lo la ganancia personal, y (al hacerlo)&amp;#8230; una mano invisible le lleva a conseguir un fin que \u00e9l no pretend\u00eda&amp;#8230; Al buscar s\u00f3lo su inter\u00e9s personal sirve al inter\u00e9s de la sociedad m\u00e1s eficazmente que cuando pretende servirla\u00bb. Adam Smith, &lt;em&gt;An inquiry into the nature and causes of the wealth of nations, &lt;\/em&gt;libro I, cap. 2.'><sup>138<\/sup><\/a><\/span> En perfecto paralelismo, el <em>ethos <\/em>predominante en la espiritualidad cat\u00f3lica a lo largo de los siglos XVIII y XIX, y hasta ayer mismo, se basa en un individualista \u00abs\u00e1lvese el que pueda\u00bb, y deja a una providencia entendida de manera m\u00e1gica la alta direcci\u00f3n de la historia y de la sociedad. El car\u00e1cter individualista predominante en la espi\u00adritualidad durante este tiempo produce un talante espiritual de b\u00fasqueda obsesiva de la propia salvaci\u00f3n y, como conse\u00adcuencia, de irresponsabilidad social.<\/p>\n<p>Algunos privilegiados del Esp\u00edritu Santo se han visto libres de caer en esa trampa general. Uno de ellos fue, sin duda, Federico Ozanam. Lo m\u00e1s curioso del caso de este hombre es que ni por educaci\u00f3n familiar ni por sus aficiones personales se pod\u00eda esperar de \u00e9l la aguda conciencia social de que dio muestras en su corta vida.<span id='easy-footnote-139-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-139-35474' title='Vivi\u00f3 40 a\u00f1os, de 1813 a 1853. Hay abundante bibliograf\u00eda en franc\u00e9s. Sus obras completas, 11 vol\u00famenes, fueron publicadas por primera vez en 1855-1865 por Lecoffre et Cie., Par\u00eds. En castellano la bibliograf\u00eda sobre Ozanam es escasa. Como una buena introducci\u00f3n se puede recomendar Federico Ozanam, por L\u00e9one Celier, ed. Claret, Barcelona, 1975; traducci\u00f3n del original franc\u00e9s publicado por Letbie\u00adlleux, Paris. La traducci\u00f3n es, por cierto, bastante deficiente.'><sup>139<\/sup><\/a><\/span> Su familia es la t\u00ed\u00adpica familia burguesa creyente y practicante, bien educada y de un pasable bienestar social. La afici\u00f3n personal b\u00e1sica de Ozanam es inicialmente la literatura, y luego una especie de obsesi\u00f3n apolog\u00e9tica que le lleva a un estudio de vastas proporciones para probar la fecundidad de la fe cristiana a lo largo de la historia. Muy joven sufre una crisis aguda de fe que parece ya superada a la temprana edad de veinte a\u00f1os. A esa misma edad tienen lugar los primeros pasos que dar\u00e1n en la fundaci\u00f3n de la Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal. Una Hija de la Caridad, Rosal\u00eda Rendu, muy conocida por su trabajo en los suburbios de Par\u00eds, ayuda a dotar de sustancia y contenido los primeros trabajos de la Sociedad.<\/p>\n<p>Ozanam es un alma de sensibilidad netamente vicenciana. A veces hasta sus mismas palabras evocan con fuerza expresiones bien conocidas de san Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 hacer para ser verdaderamente cat\u00f3licos sino lo que m\u00e1s agrada a Dios? Socorramos a nuestro pr\u00f3jimo como hac\u00eda Jesucristo\u00bb.<span id='easy-footnote-140-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-140-35474' title='Discurso a la Conferencia de san Vicente de Paul de Florencia, &lt;em&gt;Oeuvres, t. III, &lt;\/em&gt;p. 47.'><sup>140<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Y en otra ocasi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLos pobres los vemos con los ojos de la carne; ah\u00ed est\u00e1n, y podemos meter el dedo y la mano en sus llagas; las marcas de la corona de espinas son visibles en sus frentes&#8230; Vosotros sois nuestros amos, y nosotros seremos vuestros servidores\u00bb.<span id='easy-footnote-141-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-141-35474' title='&lt;em&gt;Lettres de Fr\u00e9deric Ozanam, &lt;\/em&gt;Bloud et Gay, Paris, tomo I, p. 243 (sin fecha; tomo II, Celse, Paris, 1971).'><sup>141<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Las ideas de Ozanam sobre \u00abla caridad hacen de ella lo que es realmente: el centro y el motor de toda la vida cristiana, tanto en las comunidades y en las naciones como en las personas\u00bb.<span id='easy-footnote-142-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-142-35474' title='Celier, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;p. 96.'><sup>142<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Ozanam es un hombre de c\u00e1tedra, y sus aficiones por un lado y su formaci\u00f3n profesional por otro le llevan inicialmente por los caminos de la literatura y del derecho. Desconoce, y lo admite expresamente,<span id='easy-footnote-143-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-143-35474' title='En carta a un amigo, a quien felicita por haberse dedicado al estudio del gran problema del mejoramiento de las clases trabajadoras, \u00abproblema en el que yo apenas he pensado\u00bb. Pero ten\u00eda entonces s\u00f3lo 20 a\u00f1os. &lt;em&gt;Lettres, tomo &lt;\/em&gt;I, p. 94.'><sup>143<\/sup><\/a><\/span> el an\u00e1lisis cr\u00edtico de los hechos sociales, los problemas que plantea a la sociedad, y tambi\u00e9n a la fe cristiana, el modo de producci\u00f3n industrial y la teor\u00eda y pr\u00e1ctica de mercado capitalista. Pero a partir de los veintitr\u00e9s a\u00f1os, llevado por su sentido de la caridad, muestra un gran inter\u00e9s por esos problemas, escribe con frecuencia sobre ellos, y dise\u00f1a un esbozo de soluci\u00f3n al problema social que, c\u00f3mo no, se basar\u00e1 en la caridad. Pero no en la caridad entendida como se entiende en la piedad burguesa com\u00fan: la virtud particular que intenta tapar ver\u00adgonzosamente algunos de los estragos producidos por la in\u00adjusticia organizada, sino la caridad entendida como la virtud universal que llega all\u00ed donde no puede ni siquiera llegar la justicia m\u00e1s cumplida. Merece la pena escucharle a \u00e9l mismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSi la cuesti\u00f3n que agita hoy al mundo no es ni una cuesti\u00f3n de personas, ni una cuesti\u00f3n de formas pol\u00ed\u00adticas, sino una cuesti\u00f3n social; si es la lucha de los que no tienen nada y de los que tienen demasiado; si es el choque violento de la opulencia y de la pobreza que hace temblar el suelo bajo nuestros pasos, el deber de nosotros, los cristianos, es interponemos entre estos enemigos irreconciliables, y hacer&#8230; que la igualdad llegue a conseguirse en cuanto es posible entre los hombres&#8230;; que la caridad haga lo que la justicia sola no podr\u00eda hacer\u00bb.<span id='easy-footnote-144-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-144-35474' title='&lt;em&gt;Lettres, tomo 1, &lt;\/em&gt;p. 239.'><sup>144<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Tiene raz\u00f3n Celier cuando observa que \u00abal mismo tiem\u00adpo que los pensadores revolucionarios<span id='easy-footnote-145-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-145-35474' title='Y a\u00fan antes que algunos de ellos, por ejemplo antes que Marx. La carta citada es de 1836. Ozanam ten\u00eda entones 23 a\u00f1os. En ese mis\u00admo a\u00f1o de 1836, Marx era un alegre estudiante de 18 a\u00f1os que perd\u00eda el tiempo bati\u00e9ndose en duelo y recibiendo una herida debajo del ojo izquierdo. A sus 23 a\u00f1os, Marx no piensa m\u00e1s que en terminar su tesis doctoral, un estudio de no mucho inter\u00e9s escrito por un hegeliano se\u00adgund\u00f3n. A\u00fan so\u00f1aba, al escribirla, con dedicar su vida a la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda en una c\u00e1tedra subvencionada por el gobierno. Al fallarle esto, se dedic\u00f3 al periodismo, y luego a la acci\u00f3n pol\u00edtica. Pero hasta los 26 \u00f3 27 a\u00f1os, o a\u00fan m\u00e1s tarde, no comienza Marx en serio los estu\u00addios sobre la cuesti\u00f3n social que luego le har\u00edan famoso. El Manifiesto Comunista es de 1848. Marx ten\u00eda entonces 30 a\u00f1os.'><sup>145<\/sup><\/a><\/span> o incr\u00e9dulos, adelant\u00e1ndose a los seglares cat\u00f3licos y al clero, Ozanam supo discernir la importancia del problema social que planteaba la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica del mundo moderno\u00bb.<span id='easy-footnote-146-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-146-35474' title='Celier, &lt;em&gt;o. c., &lt;\/em&gt;p. 91.'><sup>146<\/sup><\/a><\/span> Pero tam\u00adbi\u00e9n la tiene cuando observa que Ozanam no encontr\u00f3 ape\u00adnas colaboraci\u00f3n para sus planes de acci\u00f3n social,<span id='easy-footnote-147-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-147-35474' title='Ibid., p. 95.'><sup>147<\/sup><\/a><\/span> y que ni siquiera sus ideas fueron aceptadas en el mundo cat\u00f3lico sino mucho despu\u00e9s, a finales de siglo, sobre todo a trav\u00e9s del valiente giro social que dio Le\u00f3n XIII a la fe y a la es\u00adpiritualidad cat\u00f3lica en la enc\u00edclica <em>Rerum Novarum<\/em>.<span id='easy-footnote-148-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-148-35474' title='Ibid., p. 90.'><sup>148<\/sup><\/a><\/span> No es una mera coincidencia que fuera el mismo Le\u00f3n XIII quien, seis a\u00f1os antes de publicar su enc\u00edclica, declarara a Vicente de Pa\u00fal patrono universal de las obras de cari\u00addad.<span id='easy-footnote-149-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-149-35474' title='Para la historia del decreto, ver Coste, o. c., t. III, pp. 523 ss.'><sup>149<\/sup><\/a><\/span> Pero ahora, cuando todo un concilio ha dado por fin carta de legitimidad y de preferencia a perspectivas es\u00adpirituales que pueden sin exageraci\u00f3n ret\u00f3rica ser calificadas de vicencianas,<span id='easy-footnote-150-35474' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-revolucion-perdida-el-lugar-de-san-vicente-de-paul-en-la-historia-de-la-espiritualidad\/#easy-footnote-bottom-150-35474' title='\u00bfNo suscribir\u00eda san Vicente, Por ejemplo, estas ideas de &lt;em&gt;Gau\u00ad&lt;\/em&gt;&lt;em&gt;dium et Spes? &lt;\/em&gt;(n. 93): \u00abLos cristianos, recordando la palabra del Se\u00f1or: &amp;#8216;En esto conocer\u00e1n que sois mis disc\u00edpulos, en el amor mutuo que os teng\u00e1is&amp;#8217;, no pueden tener otro anhelo mayor que el de servir con gene\u00adrosidad y con eficacia suma a los hombres de hoy&amp;#8230; Por la adhesi\u00f3n al evangelio&amp;#8230; unidos a todos los que aman y practican la justicia, han tomado sobre s\u00ed una tarea que han de cumplir sobre la tierra. Quiere el Padre que reconozcamos y amemos efectivamente a Cristo, nuestro hermano, en todos los hombres, con la palabra y con las obras\u00bb.'><sup>150<\/sup><\/a><\/span> es grato (pero tambi\u00e9n muy exigente para sus seguidores) encontrar en el p\u00f3rtico de e,sta nueva etapa de la espiritualidad la evocaci\u00f3n expl\u00edcita de la figura de san Vicente de Pa\u00fal. Se puede dudar de que hoy sea posible alimentar una espiritualidad viva con las ideas de B\u00e9rulle, de Canfeld o de Taulero. Pero s\u00ed se la puede alimentar sin duda con las de san Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prenotando primero: por qu\u00e9 se perdi\u00f3 la revoluci\u00f3n El t\u00edtulo de este estudio ha sido sugerido por el del jugo\u00adso librito de A. 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