{"id":34673,"date":"2020-08-10T08:55:29","date_gmt":"2020-08-10T06:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/05\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/"},"modified":"2020-08-01T09:47:06","modified_gmt":"2020-08-01T07:47:06","slug":"vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/","title":{"rendered":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las reuniones de las Damas de la Caridad de Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>Como ya hemos hablado con suficiente amplitud en el Libro primero sobre el origen y progreso de esta devota Asamblea de las Damas de la Caridad de Par\u00eds, que siempre han reconocido al Sr. Vicente por el que, despu\u00e9s de Dios ha sido el primer autor y el m\u00e1s sabio Director de ellas, este cap\u00edtulo s\u00f3lo servir\u00e1 de peque\u00f1o suplemento de las cosas que no se han dicho, y que se ha pensado no omitirlas.<\/p>\n<p>Y en primer lugar, se ha de observar que estas Damas se hab\u00edan reunido para socorrer a los pobres del H\u00f4tel-Dieu, pero que su caridad no se limit\u00f3 s\u00f3lo a esa obra buena, sino que, por una gracia singular\u00edsima que han recibido de Dios por medio de su sabio Director, han emprendido bajo su direcci\u00f3n y con sus consejos otras cosas important\u00edsimas para la gloria de Dios, para el servicio de la Iglesia, y para la salvaci\u00f3n de las almas. Porque, adem\u00e1s de todo lo que han hecho en el H\u00f4tel-Dieu, para el servicio de sus enfermos y para el buen orden de la casa, se han encargado tambi\u00e9n de alimentar y educar a los pobres ni\u00f1os abandonados de la ciudad y de los arrabales de Par\u00eds, que anteriormente estaban en total abandono, y que han obligado a la caridad de ellas, no s\u00f3lo a encargarse de la vida que les han salvado, sino tambi\u00e9n de otras ayudas espirituales que les han prestado para llevar una vida cristiana y lograr su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la ayuda de las Damas se fund\u00f3 la Casa de las Hijas de la Providencia para acoger en ella, instruir, hacerlas trabajar y mantener en sitio seguro a muchachas honradas, que, sin ese sitio de acogida estar\u00edan en gran peligro, por no haber ning\u00fan establecimiento, ni colocaci\u00f3n o refugio en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Dios tambi\u00e9n se ha querido servir de estas mismas Damas para poner algo as\u00ed como los primeros cimientos del Hospital General, tal como ya lo hemos dicho en el Libro primero: y el fundado en SainteReyne, donde se practican tantas obras de misericordia, tambi\u00e9n se debe en buena parte a la caridad de ellas.<\/p>\n<p>Igualmente, han contribuido notablemente a la empresa y al sostenimiento de varias misiones en pa\u00edses extranjeros, como en las Islas H\u00e9bridas, en Madagascar, etc. Y su celo ha hecho llegar su fervor hasta las regiones m\u00e1s alejadas de las Indias: su generosidad es la que ha hecho enviar misioneros a aquellas tierras; y adem\u00e1s de eso han prodigado sus liberalidades para contribuir a los gastos del viaje que los Sres. Obispos de Heli\u00f3polis, de Beirut y de Metell\u00f3polis han emprendido, con la bendici\u00f3n de la Santa Sede, a Tonk\u00edn y a China, para ir a aquellas extens\u00edsimas Provincias a trabajar en la conversi\u00f3n de los infieles y el acrecentamiento del Reino de Jesucristo.<\/p>\n<p>Finalmente, se han ocupado, con una caridad infatigable y con unos gastos incre\u00edbles, en socorrer y asistir, durante todo el tiempo de las guerras pasadas, a Lorena, Champa\u00f1a, Picard\u00eda y a tantos otros lugares que han sido m\u00e1s torturados por ese azote, tal como lo veremos en el cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<p>Y todas esas grandes empresas y esas santas obras las han hecho estas virtuosas Damas con un orden, una humildad, una discreci\u00f3n, un celo y una perseverancia admirable, bajo la sabia direcci\u00f3n del Sr. Vicente, que animaba la devota Compa\u00f1\u00eda con su esp\u00edritu, y le inspiraba el mismo fervor y la misma caridad de los que estaba lleno. Y para darlo a conocer como en un breve resumen, presentaremos aqu\u00ed s\u00f3lo Sucedi\u00f3 esto el 11 de julio de 1657 lo que sucedi\u00f3 en una charla que dio el sabio y celoso Director, con ocasi\u00f3n de una junta general y extraordinaria de estas Damas. Se tuvo \u00e9sta en casa de la Se\u00f1ora Duquesa de Aiguillon, que era la Superiora. El misionero que lo acompa\u00f1aba recogi\u00f3 secretamente la charla al tiempo que el Sr. Vicente la pronunciaba. El lector quedar\u00e1 consolado al ver, por un lado la prudencia y la piedad del Sr. Vicente para insinuar muy oportunamente en el alma de las Damas sentimientos de virtud, y por otro, la variedad y el gran n\u00famero de bienes que hizo con ellas y cuyo valor es inestimable.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber invocado de rodillas al Esp\u00edritu Santo con la ant\u00edfona Veni, Sancte Spiritus, y sentadas que fueron todas las Damas, les habl\u00f3 de la manera siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00abLa convocatoria de esta asamblea obedece a tres objetivos. El primero es para proceder a una nueva elecci\u00f3n de Oficialas, si se cree conveniente; el segundo para poner en conocimiento de la Compa\u00f1\u00eda la situaci\u00f3n de las obras que Dios le ha concedido la gracia de emprender: y el tercero, para considerar las razones que tienen ustedes para entregarse a su Divina Bondad, a fin de que Dios quiera concederles la gracia de sostener y de continuar estas obras comenzadas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEn cuanto a la elecci\u00f3n, ya se habl\u00f3 de ella el viernes pasado en la reuni\u00f3n ordinaria, que est\u00e1 compuesta de las Oficialas y de algunas otras Damas; las Oficialas insistieron en que era preciso nombrar otras nuevas, mientras que las dem\u00e1s eran del parecer de que se les rogase que continuaran en el cargo hasta Pascua\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abY puesto que ustedes tienen voto deliberativo en este asunto, recogeremos sus opiniones al final de esta pl\u00e1tica, para saber si las Oficialas tienen que continuar, o si desean ustedes proceder a una nueva elecci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEn cuanto a la situaci\u00f3n de los asuntos, empezaremos, si les parece bien, por el H\u00f4tel-Dieu, que fue el que dio origen al nacimiento de la Compa\u00f1\u00eda; es el fundamento sobre el que Dios quiso establecer las dem\u00e1s obras que se han emprendido y es la fuente de los dem\u00e1s bienes que se han hecho\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl Sr. Vicente ley\u00f3 entonces delante de la asamblea la situaci\u00f3n de los ingresos y de los gastos. Desde la \u00faltima reuni\u00f3n general, esto es, desde hac\u00eda cerca de un a\u00f1o, se hab\u00edan gastado 5.000 libras para la colaci\u00f3n de los pobres enfermos del Hospital, y se hab\u00edan recibido para este fin 3.500 libras. As\u00ed, pues, el d\u00e9ficit sub\u00eda a 1.500 libras\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abHecha esta exposici\u00f3n continu\u00f3: Esto ha podido provenir de que han muerto varias Damas que pertenec\u00edan a la Compa\u00f1\u00eda y que no se han repuesto por otras nuevas. Por eso, Se\u00f1oras, est\u00e1n ustedes reunidas aqu\u00ed en parte para ver los medios de que siga adelante esta buena obra, que comenz\u00f3 y continu\u00f3 durante tantos a\u00f1os por unos caminos imperceptibles para todos, menos para Dios, que derram\u00f3 sobre ella tantos beneficios, que nunca lograremos agradecer bastante\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abSe\u00f1oras, \u00a1cu\u00e1ntas gracias tienen ustedes que dar a Dios por la atenci\u00f3n que El les ha hecho poner en las necesidades corporales de esos pobres enfermos! Porque la asistencia a sus cuerpos ha producido este efecto de su gracia: que les ha hecho pensar en su salvaci\u00f3n en un tiempo tan oportuno, que la mayor parte de ellos jam\u00e1s hab\u00edan tenido otro para prepararse a bien morir, mientras que los que se curan de la enfermedad no pensar\u00edan ciertamente en cambiar de vida sin esas buenas disposiciones en que se les procura poner\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl Sr. Vicente ley\u00f3 a continuaci\u00f3n la nota de gastos hechos por la Compa\u00f1\u00eda para los pobres de Champa\u00f1a y de Picard\u00eda, que comprende desde el 15 de julio de 1650 hasta el d\u00eda de la \u00faltima asamblea general. Se han enviado y distribuido a los pobres trescientas cuarenta y ocho mil libras; y desde la \u00faltima asamblea general hasta hoy, diecinueve mil quinientas libras, que es poco compar\u00e1ndolo con los a\u00f1os precedentes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEstas sumas \u2014dijo continuando la charla\u2014 se han empleado para alimentar a los enfermos pobres; para recoger y mantener a unos ochocientos ni\u00f1os hu\u00e9rfanos de las aldeas destruidas, tanto ni\u00f1os como ni\u00f1as, poni\u00e9ndolos en alg\u00fan oficio o a servir, despu\u00e9s de haberlos instruido y vestido; para mantener a muchos p\u00e1rrocos en sus parroquias arruinadas, que se habr\u00edan visto obligados a abandonar a sus feligreses, al no poder vivir con ellos sin esa ayuda; y finalmente, para arreglar un poco algunas iglesias, que se encontraban en un estado tan lamentable que es imposible decirlo sin estremecerse de l\u00e1stima\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLos lugares en donde se ha distribuido el dinero son las ciudades y los alrededores de Reims, Rethel, Laon, San Quint\u00edn, Ham, Marle, Sed\u00e1n, y Arr\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abSin contar los trajes, s\u00e1banas, mantas, camisas, albas, casullas, misales, copones, etc., que sumar\u00edan una cantidad considerable, si se contabilizasen\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abCiertamente, Se\u00f1oras, no puede pensarse sin admiraci\u00f3n en el gran n\u00famero de vestidos para hombres, para mujeres y para ni\u00f1os, as\u00ed como para sacerdotes, como tampoco en los ornamentos diversos para las iglesias despojadas y reducidas a tal pobreza, que puede decirse, que sin esa caridad habr\u00eda sido necesario suprimir la celebraci\u00f3n de los sagrados misterios, y los lugares sagrados habr\u00edan tenido que dedicarse solamente a usos profanos. Si hubieran estado entre las Se\u00f1oras que se encargaban de aquellos paquetes de ropa, habr\u00edan visto sus casas convertidas en grandes almacenes y dep\u00f3sitos, como los de los mercaderes mayoristas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Bendito sea Dios, Se\u00f1oras, por haberles concedido la gracia de cubrir a Nuestro Se\u00f1or en sus pobres miembros, cuya mayor parte no llevaban m\u00e1s que andrajos, estando muchos ni\u00f1os tan vestidos como la palma de la mano! La desnudez de las j\u00f3venes y de las mujeres era tan grande, que no se atrever\u00eda a mirarlas un hombre que tuviera un poco de pudor. Adem\u00e1s, todos estaban a punto de morir de fr\u00edo en medio de los rigores del invierno. \u00a1Cu\u00e1ntas gracias tienen que darle a Dios por haber recibido de El la inspiraci\u00f3n y los medios para atender a estas grandes necesidades! \u00a1Y a cu\u00e1ntos enfermos les han salvado la vida! Porque estaban como abandonados de todo el mundo, tumbados en tierra, expuestos a las inclemencias del tiempo y reducidos a la m\u00e1s extrema necesidad por los soldados y por la escasez de trigo. La verdad es que hace algunos a\u00f1os su miseria era mayor de lo que es ahora, y entonces hab\u00eda que enviar hasta 16.000 libras por mes. Todas se animaban a dar, al ver el peligro de morir en que estaban los pobres, si no se les socorr\u00eda pronto, y se animaban las unas a las otras para asistirlos con su caridad. Pero hace uno o dos a\u00f1os, desde que los tiempos van siendo mejores, las limosnas han disminu\u00eddo mucho. No obstante, todav\u00eda quedan unas ochenta iglesias en ruinas y la pobre gente se ve obligada a ir a misa hasta muy lejos. Miren la situaci\u00f3n en que estamos. Ya se ha empezado a trabajar en este asunto, gracias a la Providencia que Dios tiene sobre la Compa\u00f1\u00eda\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abSe\u00f1oras, \u00bfno les conmueve el coraz\u00f3n el relato de todas estas cosas? \u00bfNo se sienten impresionadas y llenas de gratitud para con la bondad de Dios sobre ustedes y sobre esos pobres afligidos? Su Providencia se ha dirigido a unas Se\u00f1oras de Par\u00eds para asistir a dos Provincias desoladas. \u00bfNo les parece esto algo singular y nuevo? La historia no nos dice que haya sucedido nunca esto, ni con las Se\u00f1oras de Espa\u00f1a, ni con las de Italia, ni con las de ning\u00fan otro pa\u00eds. Estaba reservado esto para ustedes, las que est\u00e1n aqu\u00ed, y para algunas m\u00e1s que est\u00e1n ya en la presencia de Dios, en donde han encontrado una amplia recompensa por su caridad\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abDesde el a\u00f1o pasado han fallecido ocho de la Compa\u00f1\u00eda. Y, a prop\u00f3sito de esas Se\u00f1oras difuntas, \u00a1Dios m\u00edo!, \u00bfqui\u00e9n les habr\u00eda dicho, la \u00faltima vez que se reunieron, que Dios iba a llamarlas antes de la siguiente reuni\u00f3n? \u00a1Qu\u00e9 reflexiones no habr\u00edan hecho sobre la brevedad de esta vida y sobre la importancia de pasarla bien! \u00a1Cu\u00e1nto habr\u00edan estimado la pr\u00e1ctica de las buenas obras! Y \u00a1qu\u00e9 resoluciones no habr\u00edan tomado de entregarse m\u00e1s que nunca al amor de Dios y al servicio del pr\u00f3jimo con mayor fervor y con efectos m\u00e1s abundantes! Entregu\u00e9monos a Dios para entrar tambi\u00e9n nosotros en estos sentimientos. Ellas est\u00e1n ahora gozando en el cielo, como hay motivos para esperar; ellas saben por experiencia lo bueno que es servir a Dios y asistir a los pobres; y en el d\u00eda del Juicio escuchar\u00e1n estas agradables palabras del Hijo de Dios: Venid, benditos de mi Padre, poseed el reino que os est\u00e1 preparado, porque, cuando tuve hambre, me disteis de co mer; cuando estuve desnudo, me vestisteis; cuando estuve enfermo, fuisteis a visitarme y socorrerme, etc. \u00a1Qu\u00e9 hermosa pr\u00e1ctica, Se\u00f1oras, ofrecerse a Dios y yo con ustedes para hacernos dignos, mientras todav\u00eda tenemos esta ocasi\u00f3n, de estar alg\u00fan d\u00eda en aquel bienaventurado grupo, y proponernos hacer todo el bien que nos gustar\u00eda hacer, si estuvi\u00e9ramos convencidos de que quiz\u00e1 sea \u00e9sta la \u00faltima reuni\u00f3n en la que nos encontremos! \u00a1Ocho en un solo a\u00f1o! Si a ellas a\u00f1aden todas las que fueron muriendo los a\u00f1os anteriores, ver\u00e1n que ha disminuido en mucho el n\u00famero de las de la Compa\u00f1\u00eda. Al principio hab\u00eda doscientas o trescientas; actualmente se ha quedado reducida a ciento cincuenta. Encomiendo a sus oraciones a estas queridas difuntas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPasemos a los ni\u00f1os abandonados, de los que se ha encargado la Compa\u00f1\u00eda de ustedes. Por las cuentas de la Se\u00f1ora de Bragelonne, que es su Tesorera, vemos que los ingresos del a\u00f1o pasado ascienden a 16.248 libras, mientras que los gastos suman 17.221 libras\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abDespu\u00e9s de haber recorrido la lista de los ni\u00f1os, tanto de los destetados como de los que estaban con nodriza, y de los mayores, colocados como aprendices o como criados, y de los que estaban en el Hospital, el Sr. Vicente comprob\u00f3 que eran en total 395\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abY a\u00f1adi\u00f3: Hemos observado que el n\u00famero de los ni\u00f1os abandonados es casi siempre igual todos los a\u00f1os, es decir, casi tantos como d\u00edas tiene el a\u00f1o. Pueden ver qu\u00e9 orden hay en medio de tanto desorden, y cu\u00e1nto bien es el que hacen ustedes, al cuidar a estas pobres criaturas abandonadas de sus propias madres, y al encargarse ustedes de alimentarlas, educarlas y ponerlas en condiciones de ganarse la vida y de poder salvarse. Antes de que ustedes se encargaran de ellos, les estuvieron urgiendo durante dos a\u00f1os los Sres. Can\u00f3nigos de Notre Dame. Como se trataba de una empresa importante, ustedes quisieron pensar en ella, y finalmente pusieron manos a la obra, creyendo que Dios la ver\u00eda con agrado, tal como lo ha hecho ver desde entonces. Hasta entonces nunca hab\u00eda o\u00eddo nadie decir, y eso hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, que ning\u00fan ni\u00f1o abandonado hubiera logrado sobrevivir: todos mor\u00edan de una manera o de otra. Les tocaba a ustedes, Se\u00f1oras, a quienes Dios hab\u00eda reservado esta gracia, conseguir que vivieran muchos de ellos, y que pudieran vivir bien\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abCuando aprenden a hablar, aprenden al mismo tiempo a alabar a Dios, y poco a poco se les va dando ocupaci\u00f3n seg\u00fan las habilidades y la capacidad de cada uno; se vela sobre ellos para educar bien sus modales y corregir oportunamente sus malas inclinaciones. Se sienten felices de haber ca\u00eddo en las manos de ustedes mientras que ser\u00edan desgraciados en las de sus padres que, de ordinario, son gente pobre o viciosa. No hay m\u00e1s que ver su distribuci\u00f3n del d\u00eda para conocer bien los frutos de esta obra, que es de tal importancia, que tienen ustedes todos los motivos del mundo para dar gracias a Dios por hab\u00e9rsela confiado\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abNos quedan por decir algunos motivos que obligan a la Compa\u00f1\u00eda a renovar su devoci\u00f3n por estas diversas obras de caridad, que la misericordia de Dios ha conducido hasta el punto que acabamos de ver, y cuyos frutos no se ver\u00e1n perfectamente hasta el cielo; obras que les obligan, repito, a todas las que se encuentran aqu\u00ed, alistadas en esta santa milicia, a que contin\u00faen y aumenten su primer fervor, y a las que todav\u00eda no pertenecen a la Compa\u00f1\u00eda a contribuir todo lo que puedan para sostener e incrementar estas obras, que guardan tanta relaci\u00f3n con las que Nuestro Se\u00f1or hizo y recomend\u00f3 en favor de los pobres\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl primer motivo es que la Compa\u00f1\u00eda de ustedes es una obra de Dios, y no una obra de los hombres. Como ya les he dicho otras veces, de los hombres no cabr\u00eda esperar nada parecido; por consiguiente, es Dios el que se ha mezclado en esto. Toda buena acci\u00f3n viene de Dios; El es el autor de todas las obras santas. Hay que referirlas todas al Dios de las virtudes y al Padre de las misericordias, pues, \u00bfa qui\u00e9n hay que referir la luz de las estrellas, sino al sol que es su origen, a quien hay que referir el designio de la Compa\u00f1\u00eda, m\u00e1s que al Padre de las misericordias y al Dios de todo consuelo, que les ha escogido como veh\u00edculos de su consuelo y de su misericordia? Nunca ha llamado Dios a una persona para una tarea, sin que haya visto en ella las cualidades propias para cumplirla, o sin que tenga el proyecto de d\u00e1rselas. Por tanto, es El el que por su gracia las ha llamado y las ha unido a todas. Ha sido necesario que su movimiento las haya tra\u00eddo a estas tres clases de bienes; no ha sido la voluntad de ustedes. Esto bien vale la pena que suscitemos el esp\u00edritu de caridad entre nosotros de todas esas maneras. \u00a1C\u00f3mo! \u00a1Es Dios el que me ha hecho el honor de llamarme! Es menester, por eso, que escuche su voz. \u00a1Es Dios el que me ha destinado a estas obras caritativas! Es preciso, por tanto, que me dedique a ellas. El no ha querido, Se\u00f1oras, que los ojos de ustedes hayan visto al Salvador, como lo vi\u00f3 el santo Sime\u00f3n, pero quiere que escuchen su voz para ir adonde les llame, si no ciegamente, como san Pablo, s\u00ed con alegr\u00eda y con cari\u00f1o; porque si no la escuchan y no responden a ella, se har\u00edan indignas de la gracia de la vocaci\u00f3n de ustedes. Yo he visto nacer la obra; he visto c\u00f3mo la bendec\u00eda Dios; la he visto comenzar con una simple colaci\u00f3n, que se llevaba a los enfermos; y ahora la prosiguen ustedes, y con unas consecuencias tan ventajosas para su gloria y para el bien de los pobres. As\u00ed que es menester que le tenga cari\u00f1o. \u00a1Qu\u00e9 dureza de coraz\u00f3n, si hubiera alguna que no tuviera inter\u00e9s en contribuir al sostenimiento de unos bienes tan grandes como \u00e9stos!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl segundo motivo es que todas tienen que tener mucho miedo de que estas obras lleguen a disolverse y a perderse en sus manos. Se\u00f1oras, ser\u00eda sin duda una gran desgracia; una desgracia tan grande, como la gracia que Dios les ha concedido de utilizarlas en una obra tan admirable. Hace ya alrededor de ochocientos a\u00f1os que las mujeres no han tenido ninguna funci\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia. Antes exist\u00edan las que llevaban el nombre de diaconisas, y se preocupaban de cuidar del orden entre las mujeres en las iglesias, y de instruirlas en las ceremonias que entonces se usaban. Pero en tiempos de Carlomagno, por una disposici\u00f3n secreta de la Providencia, ces\u00f3 este uso, y el sexo de ustedes qued\u00f3 privado de toda funci\u00f3n, sin que en adelante se le haya confiado alguna. Y he aqu\u00ed que esta misma Providencia se dirige actualmente a algunas de ustedes para suplir lo que se necesitaba para los enfermos pobres del H\u00f4tel-Dieu. Algunas respondieron a sus designios, y poco despu\u00e9s, otras se asociaron a las primeras. Dios las hizo como madres de los ni\u00f1os abandonados, las directoras de su Hospital, y las dispensadoras de las limosnas de Par\u00eds por las Provincias, especialmente para las que acababan de ser desoladas. Estas almas buenas han respondido a todo esto con entusiasmo y con firmeza, por la gracia de Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Ay Se\u00f1oras! Si todos estos bienes llegaran a disolverse en las manos de ustedes, ser\u00eda un motivo de gran desconsuelo. \u00a1Qu\u00e9 desolaci\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza! \u00bfY qui\u00e9n podr\u00eda pensar en semejante cat\u00e1strofe? \u00bfDe d\u00f3nde podr\u00eda provenir? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda ser la causa? Que cada una de ustedes se pregunte en su interior: \u00bfSoy yo la que contribuyo a hacer que decaiga esta santa obra? \u00bfQu\u00e9 hay en m\u00ed que me haga indigna de sostenerla? \u00bfSoy yo la causa de que Dios cierre su mano a sus gracias? Seguramente, Se\u00f1oras, si nos examinamos bien, tendr\u00edamos mucho miedo de no haber hecho todo lo que hemos podido por el progreso de esta obra; y si consideraran su importancia, la querr\u00edan tanto como a la ni\u00f1a de sus ojos, y como al instrumento de la salvaci\u00f3n de ustedes. Y si se interesaran, seg\u00fan Dios, por su progreso y su perfecci\u00f3n, traer\u00edan ac\u00e1 a las Se\u00f1oras conocidas de ustedes. De lo contrario, se les podr\u00e1 aplicar el reproche del Evangelio a aquel que empez\u00f3 a construir un edificio, y lo dej\u00f3 sin acabar: Han puesto ustedes los fundamentos de una obra, y han dejado as\u00ed las cosas.Y esto es un asunto de importancia, sobre todo, si tienen en cuenta que su edificio es un adorno para la Iglesia, y un asilo para la gente desgraciada. Por consiguiente, si por su culpa llegara a faltar, le quitar\u00e1n al p\u00fablico un motivo de gran edificaci\u00f3n y a los pobres un gran consuelo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl Hermano que est\u00e1 encargado de distribuir las limosnas de ustedes, me dec\u00eda: Padre, es el trigo que se ha enviado a la frontera lo que ha dado la vida a un gran n\u00famero de familias; no ten\u00edan ni un solo grano para sembrar; nadie se lo quer\u00eda prestar; las tierras permanec\u00edan yermas y aquellas aldeas se quedaban desiertas por la muerte y por el abandono de sus habitantes. Se han utilizado hasta 22.000 libras en un a\u00f1o en simiente para ocupar a la gente en verano y alimentarla en invierno. F\u00edjense, Se\u00f1oras, en los bienes que han hecho y la desgracia que ocurrir\u00eda, si llegaran a faltar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl tercer motivo que tienen ustedes para proseguir estas obras tan santas es el honor que Nuestro Se\u00f1or saca de ellas. \u00bfC\u00f3mo as\u00ed? Porque es honrarle a El entrar en sus sentimientos, seguirlos, hacer lo que El hizo y realizar lo que El ha ordenado. Pues bien, sus sentimientos m\u00e1s \u00edntimos han sido preocuparse de los pobres para curarlos, consolarlos, socorrerlos y atenderlos; en ellos es en quienes pon\u00eda todo su afecto. Incluso El tambi\u00e9n quiso nacer pobre, recibir en su Compa\u00f1\u00eda a los pobres, servir a los pobres, ponerse en lugar de los pobres, hasta decir que el bien y el mal que les hacemos a los pobres los considerar\u00e1 como hechos a su divina Persona. \u00bfPod\u00eda acaso demostrarles un amor m\u00e1s tierno a los pobres? No hay ninguna diferencia, Se\u00f1oras, entre amarle a El y amar a los pobres de ese modo; servirles bien a los pobres es servirle a El, es honrarle como es debido e imitarle en nuestra conducta. Si esto es as\u00ed, \u00a1cu\u00e1ntos motivos tenemos para animarnos a perseguir estas buenas obras, diciendo ya desde ahora desde lo m\u00e1s profundo de nuestros corazones: \u00a1S\u00ed, me entrego a Dios para cui dar de los pobres y para practicar con ellos las obras de caridad; los atender\u00e9, los cuidar\u00e9, los querr\u00e9 y, a ejemplo de Nuestro Se\u00f1or, amar\u00e9 a quienes los consuelan, y respetar\u00e9 a todos los que los visiten y atiendan!.Pues bien, si nuestro bondados\u00edsimo Salvador se considera honrado con esta imitaci\u00f3n, \u00a1c\u00f3mo hemos de sentirnos tambi\u00e9n nosotros honrados en poder hacernos semejantes a El! \u00bfNo les parece, Se\u00f1oras, que es \u00e9ste un motivo muy poderoso para renovar en ustedes el primer fervor? En cuanto a m\u00ed, creo que debemos ofrecernos hoy a su Divina Majestad, para que nos anime de su misma caridad, de forma que en adelante se pueda decir de todas ustedes que es la caridad de Cristo la que las impulsa\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abHe aqu\u00ed bastantes motivos para las almas que aman a Dios. Me parece que tambi\u00e9n ustedes me dicen: Padre, estamos todas convencidas de que es importante continuar las obras buenas comenzadas, porque solamente el fin es lo que corona las obras, y que no solamente hay que servir a Dios y atender a los pobres, sino adem\u00e1s hay que procurar hacerlo bien; no queda m\u00e1s que buscar los medios para ello, puesto que, gracias a Dios, estamos decididas y dispuestas a hacer todo lo posible para que sigan adelante las obras y prosigan nuestras reuniones\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl primer medio que les presento, Se\u00f1oras, es tener un inter\u00e9s continuo y acendrado por trabajar en vuestro progreso espiritual y vivir con toda la perfecci\u00f3n que les sea posible, teniendo siempre la l\u00e1mpara encendida dentro de ustedes, esto es, un deseo cordial, ardiente y perseverante de agradar y de obedecer a Dios; en una palabra, de vivir como verdaderas siervas de Dios. Las que est\u00e1n en estas disposiciones atraen seguramente las gracias de Dios y de Nuestro Se\u00f1or sobre ellas mismas, en sus corazones y en sus acciones, viviendo de esa manera, ustedes conseguir\u00e1n la perseverancia en las buenas obras, porque el Se\u00f1or de las misericordias habitar\u00e1 en ustedes. Y puesto que las m\u00e1ximas del mundo no est\u00e1n de acuerdo con esto, y no hay nada que nos prive tanto del esp\u00edritu de Dios como el vivir mundanamente en el siglo, y como cuanto mayor es el lujo y la fastuosidad, m\u00e1s indigno se hace uno de poseer a Jesucristo, las Damas de la Caridad tienen que apartarse de ese esp\u00edritu del mundo, como de un aire infectado; es preciso que se declaren partidarias de Dios y de la caridad. Y tiene que ser por entero, pues el que quisiera adherirse en una peque\u00f1a parte al partido contrario, lo estropear\u00eda todo, porque Dios no puede tolerar un coraz\u00f3n compartido, lo quiere todo, s\u00ed, lo quiere todo. Tengo el consuelo de hablarles a unas almas que son totalmente suyas, apartadas de todo lo que podr\u00eda hacerlas desagradables a sus ojos. En los primeros a\u00f1os, entre aqu\u00e9llas que se presentaban para entrar en la Compa\u00f1\u00eda, se eleg\u00eda a las que no frecuentaban el juego, ni las comedias, ni otros pasatiempos peligrosos y que no eran vanidosas, haci\u00e9ndose las devotas. Por eso, hemos de creer que Dios no derrama sus gracias m\u00e1s que sobre aqu\u00e9llas que se separan del gran mundo, que se acercan a Dios y que se recogen para unirse con El a base de suspiros, oraciones y con trabajos y ocupaciones santas, de manera que todo el mundo sepa que han hecho profesi\u00f3n de servir a Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Oh Se\u00f1or! \u00bfSer\u00e1 mucha la gente que se salva? Hay dos puertas para ir a la otra vida, una estrecha y otra ancha. Hay pocos que pasan por la primera y muchos por la segunda. Los santos entienden por puerta ancha la libertad de los mundanos, quienes, tomando carrera, siguen sus apetitos desordenados: para \u00e9sos no queda m\u00e1s remedio que la c\u00f3lera y la maldici\u00f3n de Dios, seg\u00fan lo que dice san Pablo: Si viv\u00eds seg\u00fan la carne, morir\u00e9is. \u00a1Salvador m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 amenaza! Tenemos motivos para creer que no estamos en ese gran n\u00famero de los que caminan a la perdici\u00f3n; s\u00ed, as\u00ed es, si realmente marchamos por el camino estrecho\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLas Se\u00f1oras, que se entreguen a Dios para vivir como verdaderas cristianas en la observancia de los mandamientos de Dios y cumpliendo con las reglas de la justicia: las casadas, obedeciendo a sus maridos; las viudas, viviendo como viudas; las madres, cuidando de sus hijos; las amas, de sus criados y criadas; y que, finalmente, a\u00f1adan a esos deberes lo que el Bienaventurado Obispo de Ginebra les aconseja, a saber, que entren en las Compa\u00f1\u00edas y Cofrad\u00edas que hacen profesi\u00f3n especial de virtud y que, adem\u00e1s de recomendar alg\u00fan acto externo de piedad o de misericordia, lleven tambi\u00e9n a la mortificaci\u00f3n de las pasiones y al amor de Dios, esas Se\u00f1oras caminar\u00e1n por el buen camino, que conduce a la vida. Entren pues, en esta Compa\u00f1\u00eda o Cofrad\u00eda las que todav\u00eda no se hayan alistado en ella, puesto que lo m\u00e1s importante es no tener coraz\u00f3n m\u00e1s que para Dios, ni m\u00e1s voluntad que la de amarle, ni m\u00e1s tiempo que para servirle. Si una se complace en su marido, es por Dios; si se preocupa de sus hijos, es por Dios; si se dedica a sus negocios, es por Dios. As\u00ed es como se pasa por la puerta estrecha de la salvaci\u00f3n y se llega al cielo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abNuestro Se\u00f1or ten\u00eda que tratar con tres clases de gente: con los Ap\u00f3stoles, con los disc\u00edpulos y con el pueblo. Este le segu\u00eda por alg\u00fan tiempo, pero, despu\u00e9s de haber saboreado sus palabras de vida, se retiraba. Eso le oblig\u00f3 a Nuestro Se\u00f1or a decir a sus disc\u00edpulos: Y \u00bfvosotros? \u00bfNo quer\u00e9is dejarme? Hay algunas personas que, al ver c\u00f3mo muchas de ustedes siguen constantemente a Nuestro Se\u00f1or por el camino estrecho del ejercicio del amor de Dios y del pr\u00f3jimo, querr\u00edan tambi\u00e9n hacer lo mismo. Es algo que les parece hermoso, pero, como lo encuentran dif\u00edcil, no se quedan\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEntre los que se mantuvieron firmes en seguir a Nuestro Se\u00f1or, hab\u00eda tanto mujeres como hombres, que le siguieron hasta la cruz. Ellas no eran ap\u00f3stoles, pero compon\u00edan un estado medio, cuyo oficio consisti\u00f3 luego en administrar a los ap\u00f3stoles los medios de vida, y en contribuir a su santo ministerio. Es de desear que las Damas de la Caridad miren a esas mujeres devotas como a sus modelos. No hay ninguna condici\u00f3n en el mundo que se acerque tanto a ese estado como la de ustedes. Ellas iban de un lado para otro atendiendo a las necesidades, no s\u00f3lo de los obreros del Evangelio, sino de los fieles necesitados\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEse es su oficio, Se\u00f1oras; \u00e9sa es su herencia. Bendigan a Dios, porque les ha llamado a ese bienaventurado estado, y vivan como aquellas santas mujeres. Sientan cari\u00f1o y devoci\u00f3n por la bienaventurada Juana de Cusa y por las dem\u00e1s de las que nos habla san Lucas. Al hacer as\u00ed, pasar\u00e1n por la puerta estrecha, que lleva a la vida. Y, como dice santo Tom\u00e1s, se salvar\u00e1n todas, porque \u2014<\/em>as\u00ed lo dice \u00e9l\u2014<em> nadie puede perderse en el ejercicio de la caridad. Encerr\u00e9monos, pues, dentro del recinto de esta virtud; pong\u00e1monos a los pies de Nuestro Se\u00f1or, y pid\u00e1mosle que derrame luz, movimiento y calor en el esp\u00edritu de ustedes cada vez m\u00e1s, para continuar hasta el fin con la obra comenzada, porque no hacer ma\u00f1ana un poco m\u00e1s que hoy, es lo mismo que retroceder. En la vida espiritual es necesario avanzar siempre, y se avanza, cuando no se abandonan las buenas obras. \u00a1Quiera Dios conservarlas en las de ustedes, y hacerlas vivir como a las verdaderas madres, que nunca abandonan a sus hijos! Ustedes son las madres de los pobres, obligadas a portarse como Nuestro Se\u00f1or, que es su padre y que se hizo semejante a ellos, viniendo a la tierra a instruirlos, a consolarlos y recomend\u00e1rnoslos. Hagan ustedes lo mismo, frecuenten los santos lugares, como son los Hospitales, y traten con las personas virtuosas, como son las de su Compa\u00f1\u00eda. Esa ser\u00e1 una se\u00f1al de su predestinaci\u00f3n. Ese ser\u00e1 un medio para avanzar en la virtud, un buen medio para atraer a otros a ella, y el medio de los medios para conservar y hacer florecer a la Compa\u00f1\u00eda para mayor gloria de Dios y edificaci\u00f3n del pueblo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abOtro medio para la conservaci\u00f3n de su Compa\u00f1\u00eda consiste en que moderen sus actividades, porque \u2014<\/em>seg\u00fan dice el refr\u00e1n<em>\u2014 el que mucho abarca, poco aprieta. A otras Compa\u00f1\u00edas o Cofrad\u00edas, a varias Comunidades e, incluso, a Congregaciones religiosas enteras les ha sucedido que, por haberse cargado por encima de sus fuerzas, han sucumbido bajo la carga. La virtud se encuentra entre dos vicios opuestos, que son el defecto y el exceso. Por ejemplo, el que con el pretexto de caridad quisiera encargarse de todas las necesidades del pr\u00f3jimo, sin dejar pasar ninguno de los favores que podr\u00eda hacerle, esa persona caer\u00eda en un vicio; lo mismo le suceder\u00eda a la que no quisiera ejercer ninguna virtud, ni realizar nunca un acto de caridad, caer\u00eda en el vicio contrario. Los te\u00f3logos opinan que es un mal tan peligroso excederse en la pr\u00e1ctica de las virtudes como faltar en ella. Y el demonio, de ordinario, tienta a las personas muy caritativas, para que se excedan en sus buenas obras, sabiendo que m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano acabar\u00e1n por sucumbir. \u00bfNo han visto nunca a esos hombres que por llevar demasiado peso, o por tener mucha prisa en llegar, caen bajo su carga? Podr\u00eda suceder que tambi\u00e9n la Compa\u00f1\u00eda sucumbiera bajo la suya, si se cargara con demasiadas cosas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abSe reconoce ya esto en la tarea de las catorce Se\u00f1oras de la Compa\u00f1\u00eda, que van por parejas dos veces cada d\u00eda al H\u00f4tel-Dieu a visitar y consolar a los pobres enfermos; es mucho el bien que hacen. Mientras que las otras se encargan de llevar todos los d\u00edas alg\u00fan refrigerio a los pobres enfermos, ellas se dividen para ir a consolar e instruir a las pobres mujeres y j\u00f3venes enfermas en las camas donde est\u00e1n acostadas. Les cuesta ya mucho trabajo sostener esta tarea y soportar todas las dificultades con que se encuentran. Y este esfuerzo tan penoso hace que se encuentren pocas personas que quieran dedicarse a \u00e9l\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa ayuda que se manda a las fronteras y a las Provincias desoladas es muy grande. Se trata de una cosa casi sin ejemplo con que compararla, al ver c\u00f3mo se re\u00fanen unas Se\u00f1oras para ayudar a unas Provincias reducidas a la extrema necesidad, enviando para all\u00e1 grandes sumas de dinero, alimentos y ropa para atender a infinidad de pobres de toda condici\u00f3n, de toda edad y sexo. Nunca se ha o\u00eddo decir que se hayan asociado unas personas como \u00e9sas, que, de oficio, como ustedes, hayan hecho algo semejante\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPor consiguiente, ser\u00eda de temer que, al sobrecargarse con nuevas obras, se dejaran caer otras m\u00e1s \u00fatiles y que finalmente todas acabaran por desaparecer. Es lo que me dec\u00eda una persona hace poco tiempo. Dios es todopoderoso, pero nosotros somos d\u00e9biles. Ponemos la virtud en donde no puede ponerse: no puede estar en el exceso. El Hijo de Dios s\u00f3lo ha hecho un poco. Los Ap\u00f3stoles hicieron algo m\u00e1s: San Pedro convirti\u00f3 a cinco mil personas en una predicaci\u00f3n, y Nuestro Se\u00f1or predic\u00f3 en muchas ocasiones sin convertir quiz\u00e1s a nadie. Dijo que los que creyeran en El har\u00edan m\u00e1s de lo que El hizo. Quiso ser humilde emprendiendo pocas cosas. Un est\u00f3mago cargado no digiere bien. Un porteador acostumbra a sopesar la carga antes de ech\u00e1rsela a los hombros y, si excede sus fuerzas, no se la carga. Hemos de pedirle a Dios que sea El mismo quien nos cargue con el peso; de ese modo, si las fuerzas nos fallan, El nos ayudar\u00e1 a llevarla. Que le conceda a la Compa\u00f1\u00eda la gracia de ser prudente, a fin de que no abrace nada que no venga de El. \u00a1Cu\u00e1nto tiempo ha pasado sin que nadie se encargara de los ni\u00f1os abandonados! \u00a1Cu\u00e1ntas instancias se han hecho, para que alguien los tomara bajo su protecci\u00f3n! \u00a1Cu\u00e1ntas oraciones, peregrinaciones y comuniones se han hecho antes de decidirse a ello! Lo saben ustedes muy bien, y saben tambi\u00e9n que conviene hacerlo siempre as\u00ed antes de hacer lo mismo con las nuevas propuestas que se nos hacen, para no comprometerse con ninguna de ellas por un celo indiscreto. Cuando vean que llevan bien los asuntos que Dios les ha encomendado, \u00a1\u00e1nimo!, bendigan a su Bondad infinita y entr\u00e9guense a ella para llevarlos adelante. No presuman de sus fuerzas para poder hacer m\u00e1s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abTienen ustedes la colaci\u00f3n de los pobres del H\u00f4tel-Dieu y su instrucci\u00f3n, la manutenci\u00f3n y educaci\u00f3n de los ni\u00f1os abandonados, la preocupaci\u00f3n por las necesidades espirituales y corporales de los criminales condenados a galeras, la asistencia a las fronteras y a las Provincias desoladas, la contribuci\u00f3n a las misiones de Oriente, del Norte y del Sur. Estas son, Se\u00f1oras, las obras que atiende su Compa\u00f1\u00eda. \u00a1C\u00f3mo! \u00a1Ocuparse de todo esto unas mujeres! S\u00ed, esto es lo que, desde hace veinte a\u00f1os, les ha dado Dios la gracia de emprender y sostener. Entonces, no hagamos nada m\u00e1s sin pensarlo antes bien. Hagamos bien lo que hacemos, cada vez mejor, pues eso es lo que Dios pide de nosotros\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEl tercer medio para mantener la Compa\u00f1\u00eda es contribuir a llenarla con otras Se\u00f1oras piadosas y virtuosas. Pues, si no se anima a otras personas a entrar en ella, se ir\u00e1 reduciendo cada vez m\u00e1s y, al faltar gente, ser\u00e1 demasiado d\u00e9bil para poder llevar adelante unas cargas tan pesadas. Por eso mismo, se propuso ya en otra ocasi\u00f3n que las Se\u00f1oras procurasen, antes de morir, preparar a una hija, a una hermana o a una amiga, para que entrara en la Compa\u00f1\u00eda; quiz\u00e1s es que no se acuerden. \u00a1Oh qu\u00e9 buen medio ser\u00eda que cada una de ustedes se convenciera bien de los grandes bienes que se siguen, en este mundo y en el otro, para las almas que ejercen las obras de misericordia espiritual y corporal de tantas maneras como ustedes lo hacen! Esto les mover\u00e1 sin duda alguna a que vayan preparando a otras, para que se unan a ustedes en esta santa pr\u00e1ctica de la caridad por la consideraci\u00f3n de esos bienes. Este convencimiento les animar\u00e1 primero entre ustedes, lo mismo que los carbones encendidos que se ponen juntos, y luego, alentar\u00e1n a las dem\u00e1s con sus palabras y ejemplos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPerm\u00edtanme, Se\u00f1oras, que les pregunte cu\u00e1les son sus sentimientos sobre estas ideas. Y dirigi\u00e9ndose a la Se\u00f1ora de Nemours, el Sr. Vicente le dijo: Se\u00f1ora, \u00bfse le ha ocurrido a usted alg\u00fan medio? Y esa misma pregunta se la hizo a continuaci\u00f3n a otras Se\u00f1oras de la reuni\u00f3n. Algunas hicieron las observaciones siguientes: <\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab1. Que ser\u00eda conveniente hablar con las personas a punto de presentarse delante de Dios, para que hicieran mandas piadosas en favor de los pobres que atiende la Compa\u00f1\u00eda\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEs un medio interesante \u2014observ\u00f3 el Sr. Vicente\u2014 sugerir esta idea a las pe sonas acomodadas, cuando se les visite en sus enfermedades\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab2. Que ser\u00eda de mucho provecho para la Compa\u00f1\u00eda ser m\u00e1s asiduas en los actos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEs un buen consejo \u2014<\/em>replic\u00f3\u2014<em> ser cumplidoras y exactas para atraer a las de m\u00e1s, as\u00ed como tambi\u00e9n es un gran medio hacer que sientan el atractivo por una vida santa\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab3. Que cada una de las Se\u00f1oras deber\u00eda concurrir, en la medida de sus posibilidades, a los gastos y al trabajo de la Compa\u00f1\u00eda\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Para terminar el Sr. Vicente dijo: \u00abEst\u00e1 bien, Se\u00f1oras. \u00a1Bendito sea Dios! Queda por saber si les parece bien que las Oficialas sigan en su cargo. Si no les parece as\u00ed, pasaremos a votar. Despu\u00e9s de preguntarles a todas, una por una, concluyeron por unanimidad que no se procediese por esta vez a una nueva elecci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abY el Sr. Vicente termin\u00f3 la reuni\u00f3n con estas palabras. \u00a1Muy bien, Se\u00f1oras! De mos gracias a Dios por esta reuni\u00f3n. Pid\u00e1mosle que acepte con agrado este ofre cimiento que vamos a hacerle de rodillas, entreg\u00e1ndonos a su Divina Majestad con todo nuestro coraz\u00f3n, para recibir de su Bondad infinita el esp\u00edritu de caridad, y que nos conceda la gracia de responder con ese esp\u00edritu a los designios que tie ne sobre cada uno de nosotros en particular y sobre la Compa\u00f1\u00eda, en general, y de suscitar por todas partes ese esp\u00edritu de fervor por la caridad de Jesucristo, a fin de merecer que El lo derrame abundantemente en nosotros y que, haciendo producir ya sus efectos en este mundo, nos haga agradables a Dios, su Padre, eternamente en el otro. As\u00ed sea\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las reuniones de las Damas de la Caridad de Par\u00eds Como ya hemos hablado con suficiente amplitud en el Libro primero sobre el origen y progreso de esta devota Asamblea de las Damas de la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[266,5],"tags":[218,152],"class_list":["post-34673","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-luis-abelly","category-vicente-de-paul","tag-abelly","tag-duquesa-de-aiguillon"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las reuniones de las Damas de la Caridad de Par\u00eds Como ya hemos hablado con suficiente amplitud en el Libro primero sobre el origen y progreso de esta devota Asamblea de las Damas de la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-08-10T06:55:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"36 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10\",\"datePublished\":\"2020-08-10T06:55:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\"},\"wordCount\":7145,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Abelly\",\"Duquesa de Aiguillon\"],\"articleSection\":[\"Escritos de Luis Abelly\",\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\",\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2020-08-10T06:55:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos","og_description":"Las reuniones de las Damas de la Caridad de Par\u00eds Como ya hemos hablado con suficiente amplitud en el Libro primero sobre el origen y progreso de esta devota Asamblea de las Damas de la ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2020-08-10T06:55:29+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"36 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10","datePublished":"2020-08-10T06:55:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/"},"wordCount":7145,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Abelly","Duquesa de Aiguillon"],"articleSection":["Escritos de Luis Abelly","Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/","name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2020-08-10T06:55:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-10\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 10"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/abelly-feat.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-91f","jetpack-related-posts":[{"id":398639,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/aportacion-del-carisma-vicenciano-la-mision-la-iglesia-3\/","url_meta":{"origin":34673,"position":0},"title":"Aportaci\u00f3n del carisma vicenciano a la Misi\u00f3n de la Iglesia (3)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/08\/2016","format":false,"excerpt":"3.- La participaci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, en la Misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles. Los bi\u00f3grafos de San Vicente de Pa\u00fal y de Santa Luisa de Marillac destacan su importante contribuci\u00f3n a la promoci\u00f3n de los laicos, y particularmente de la mujer, al apostolado en la Iglesia.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/contributions-charism.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":143598,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-experiencia-espiritual-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":34673,"position":1},"title":"La experiencia espiritual de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"20\/04\/2015","format":false,"excerpt":"La espiritualidad vicenciana no es de ninguna manera una gram\u00e1tica de santidad para estudiar y aplicar. Es una vida, una experiencia, con la que tenemos que comulgar para favorecer el trabajo de la gracia en una vida humana. Es la experiencia espiritual de Vicente de Pa\u00fal la que vamos a\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"san-vicente-de-paul-y-pobres","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/san-vicente-de-paul-y-pobres-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":121658,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-12\/","url_meta":{"origin":34673,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 12","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/07\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XII Vicente de Pa\u00fal y la Se\u00f1orita Le Gras. - Hijas de la Caridad. - Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos. - Hospital de los ancianos. - Hospital general. Las Hijas de la Caridad. -Hemos dicho c\u00f3mo Vicente de Pa\u00fal, admirablemente secundado por la se\u00f1orita le Gras, fundaba cofrad\u00edas de la Caridad en\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":109594,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-7-capitulo-2\/","url_meta":{"origin":34673,"position":3},"title":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 7, cap\u00edtulo 2","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/01\/2015","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo II: Las Damas de la Caridad I. Origen e instituci\u00f3n de las Damas de la Caridad. A las siervas, a los ec\u00f3nomos de los pobres, es hac\u00eda falta un fondo para surtir a tantos gastos; si este fondo, las santas hermanas, tan pobres ellas mismas, no pod\u00edan ni formarlo\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":404740,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-sangre-azul-de-la-caridad-las-cofradias-de-la-caridad-de-paris-iv\/","url_meta":{"origin":34673,"position":4},"title":"La sangre azul de la caridad (Las Cofrad\u00edas de la caridad de Par\u00eds) (IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"24\/07\/2023","format":false,"excerpt":"OBRAS DE LA COMPA\u00d1\u00cdA DE DAMAS DEL HOSPI\u00adTAL DE PARIS Al presentar el funcionamiento de esta Compa\u00f1\u00eda de las Damas, el P. Coste se\u00f1ala que \"empez\u00f3 humildemente y al prin\u00adcipio s\u00f3lo pretend\u00eda ser \u00fatil a los enfermos del Hospital General. Las Damas se encargaron luego de la obra de los\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2019\/11\/hijas-caridaqd.jpg?fit=1200%2C675&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":129802,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/los-pobres-molestan-a-la-sociedad\/","url_meta":{"origin":34673,"position":5},"title":"Los pobres molestan a la sociedad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/03\/2014","format":false,"excerpt":"Encerrarlos Al llegar al final de su vida, Luisa ten\u00eda que cumplir enteramente su destino; como di\u00adr\u00eda ella, cumplir totalmente el designio eterno de Dios sobre ella. Al carisma que se le ma\u00adnifest\u00f3, todav\u00eda incipiente, cuando viv\u00eda su marido, le faltaba ocuparse de los pobres mar\u00adginados y despreciados, a los\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cartel","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/02\/cartel.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34673"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402991,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34673\/revisions\/402991"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149583"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}