{"id":34661,"date":"2020-07-18T08:07:29","date_gmt":"2020-07-18T06:07:29","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2011\/04\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-4-seccion-4\/"},"modified":"2020-07-07T18:13:54","modified_gmt":"2020-07-07T16:13:54","slug":"vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-4-seccion-4","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-4-seccion-4\/","title":{"rendered":"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 4, Secci\u00f3n 4"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sentimientos de varias personas referentes a los Retiros, y ejemplos de los frutos logrados <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un sacerdote de Languedoc vino a Par\u00eds el a\u00f1o 1640, y quiso, antes de nada, hacer su Retiro en San L\u00e1zaro. En cuanto lo termin\u00f3, le escribi\u00f3 a un amigo suyo sacerdote, que le hab\u00eda encaminado a San L\u00e1zaro, en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>He recibido en esta casa tantos testimonios de benevolencia, y tan buen trato de todos aquellos con quienes he hablado, que me encuentro confundido; y m\u00e1s que todos los dem\u00e1s, el Sr. Vicente me ha recibido con tanto amor que me sent\u00ed completamente sobrecogido; mi coraz\u00f3n lo experimenta profundamente, pero no encuentro palabras que lo puedan expresar. Lo que puedo decir es que durante el tiempo de nuestros Ejercicios he estado como en el Para\u00edso, y ahora que me encuentro fuera, me parece que Par\u00eds es una c\u00e1rcel. No crea que le digo esto por cumplir; hablo seg\u00fan los sentimientos que Dios me da. Por lo dem\u00e1s ya no sabr\u00eda vivir m\u00e1s en el mundo; mi resoluci\u00f3n es salir de \u00e9l para darme enteramente a Dios<\/p>\n<p>Otro eclesi\u00e1stico, de Orleans, escrib\u00eda al Sr. Vicente, sobre este mismo tema:<\/p>\n<p><em>\u00abLe ruego le dice que me conceda, por el amor de Dios y de la Sant\u00edsima Virgen, otro Retiro m\u00e1s en la casa de ustedes. No hago m\u00e1s que suspirar con ese deseo, y espero que, cuando usted sepa por qu\u00e9 lo quiero hacer nuevamente, conseguir\u00e9 esa gracia por la misericordia de Dios y de su bondad de usted. Ciertamente, se\u00f1or, cuando pienso en los buenos sentimientos que se conciben en la casa de ustedes, me siento embelesado fuera de m\u00ed, y s\u00f3lo puedo desear que Dios quiera que todos los sacerdotes pasen por esos santos Ejercicios. Si as\u00ed fuera, no ver\u00edamos todos los malos ejemplos que dan algunos, con gran esc\u00e1ndalo de la Iglesia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Un virtuoso p\u00e1rroco de una parroquia campesina, que no est\u00e1 muy lejos de Par\u00eds, escribi\u00e9ndole al Sr. Vicente el a\u00f1o 1642 le dice:<\/p>\n<p><em>\u00abLos frutos que han obtenido todos los que practican en casa de ustedes los actos del Retiro espiritual derraman tal olor en todos los lugares por donde pasan, que hacen nacer en el esp\u00edritu de muchos el deseo de acudir tambi\u00e9n a recogerlos del mismo \u00e1rbol. As\u00ed pues, al haber visto a uno de mis parientes cercanos con esa buena voluntad, he cre\u00eddo que no puedo hacer por \u00e9l nada mejor que suplicarle a usted muy humildemente que procure recibirlo, para que haga en la casa de ustedes los Ejercicios espirituales, de los que espera recibir luz y gracia para poder gobernarse el resto de su vida\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El difunto Bar\u00f3n de Renty, tan noble por su virtud como por su nacimiento, hab\u00eda empleado todos los medios que su gran caridad le hab\u00eda podido sugerir, para sacar a un p\u00e1rroco de un gran desorden, en el que hab\u00eda estado encenagado mucho tiempo, sin haber conseguido nada. Entonces tuvo la idea de dirigirse al Sr. Vicente, con el fin de llevarlo a hacer un Retiro en San L\u00e1zaro. Y en la carta que le escribi\u00f3 a ese prop\u00f3sito, le manifiesta que ten\u00eda la confianza de que con los actos del Retiro, bajo su caritativa direcci\u00f3n, la vida deplorable que hab\u00eda llevado hasta entonces, se cambiar\u00eda en vida de bendici\u00f3n<\/p>\n<p>El Superior de una religi\u00f3n reformada de una casa de Par\u00eds tuvo tambi\u00e9n la misma idea para con un religioso de su orden, p\u00e1rroco de una parroquia, que hab\u00eda ca\u00eddo en alg\u00fan desorden. He aqu\u00ed con qu\u00e9 t\u00e9rminos le escribi\u00f3 al Sr. Vicente:<\/p>\n<p><em>\u00abEse buen religioso tiene mucha necesidad, por varios motivos que le podr\u00e1 decir \u00e9l mismo, de enmendar su vida, hasta ahora bastante desordenada, en perjuicio de las almas que tiene bajo su gobierno. Se le ha recomendado que se retire a casa de ustedes, como a un lugar seguro para las almas y el m\u00e1s indicado para ponerlas en el camino de su obligaci\u00f3n. Le ruego con mucho inter\u00e9s que haga el favor de recibirle y no olvide nada de lo que usted juzgue conveniente para ganarlo para Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Otro religioso de uno de los m\u00e1s c\u00e9lebres conventos de Par\u00eds pens\u00f3 que no pod\u00eda hacer cosa mejor por un paje que se quer\u00eda convertir, que ponerlo en manos del Sr. Vicente, y rogarle que le diera acogida durante unos d\u00edas en su casa:<\/p>\n<p><em>\u00abRuego a Dios dec\u00eda en una carta que le escribi\u00f3 el a\u00f1o 1644 que prolongue sus d\u00edas y sus a\u00f1os para su gloria y para bien del pr\u00f3jimo, por el cual usted trabaja incesantemente. Le presento ahora un asunto digno de su caridad: se trata de un paje del Pr\u00edncipe de Talmond, que ha sido educado hasta el presente en la falsa religi\u00f3n calvinista, y se ha dirigido a m\u00ed para convertirse; pero no encontr\u00e1ndome suficientemente capacitado para esa buena obra, me he tomado el atrevimiento de dirig\u00edrselo a usted como una persona a la que Dios le ha concedido gracias muy especiales y muy grandes para su gloria y para la salvaci\u00f3n de los pecadores y de los desviados. Tenga, pues, mi venerad\u00edsimo Padre en Nuestro Se\u00f1or, la caridad de acogerle y abrazarle como a una pobre oveja descarriada que busca donde acogerse para salvarse de las fauces del lobo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Ciertamente, si tuvi\u00e9ramos que presentar aqu\u00ed al detalle todas las personas que acudieron a la caridad del gran Siervo de Dios, y enumerar todas las debilidades, miserias y necesidades espirituales que fueron remediadas, con bendici\u00f3n, por medio de los Ejercicios espirituales, s\u00f3lo en la casa de San L\u00e1zaro, tendr\u00edamos para llenar varios vol\u00famenes, y podr\u00eda decirse en cierto modo del Siervo, lo que el Evangelio cuenta de su Divino Maestro, que le llevaban de todas partes a todos los que padec\u00edan alguna dolencia o enfermedad, y que\u00a0 sal\u00eda de El una virtud que los libraba de todos los males, y los curaba del todo.<\/p>\n<p>Como no ha sido s\u00f3lo en la casa de San L\u00e1zaro donde la caridad del Sr. Vicente se ha hecho notar, porque tambi\u00e9n se ha extendido por otros lugares, referiremos aqu\u00ed algunos testimonios y ejemplos de los bienes que esos Ejercicios espirituales han producido en otros sitios, bajo la direcci\u00f3n de los Hijos del Padre de los Misioneros.<\/p>\n<p>Un eclesi\u00e1stico de Par\u00eds de condici\u00f3n y de grand\u00edsima virtud, despu\u00e9s de haberse ejercitado durante varios a\u00f1os en todas las actividades de la Misi\u00f3n, y haber hecho varios Retiros en San L\u00e1zaro, fue nombrado para un obispado, e inmediatamente se retir\u00f3 a dicha casa para prepararse mejor para su consagraci\u00f3n y para todas las dem\u00e1s obligaciones de su cargo. En cuanto march\u00f3 a su di\u00f3cesis con algunos Sacerdotes de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, empez\u00f3 a poner por obra todo lo que hab\u00eda visto practicar al Sr. Vicente y a todos los de su Compa\u00f1\u00eda. Y como conoc\u00eda por propia experiencia la utilidad de los Retiros espirituales, invit\u00f3 a los p\u00e1rrocos y dem\u00e1s eclesi\u00e1sticos de su di\u00f3cesis a que fueran a hacerlos en su palacio episcopal, que dedic\u00f3, en parte, para dicho uso. Veamos lo que escribi\u00f3 en pocas palabras al Sr. Vicente el a\u00f1o 1644:<\/p>\n<p><em>\u00abPara informarle de nuestras noticias le dir\u00e9 que seguimos teniendo nuestras reuniones de Eclesi\u00e1sticos, tanto de los de la di\u00f3cesis, como de otros lugares aleda\u00f1os que piden asistir a ellas. En la actualidad tengo conmigo a unos treinta sacerdotes que est\u00e1n haciendo Retiro espiritual en palacio con mucho fruto y bendici\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Otro gran Prelado, que adem\u00e1s es arzobispo y que ha frecuentado durante varios a\u00f1os la casa de San L\u00e1zaro y los Ejercicios de la Misi\u00f3n, ha pensado que no pod\u00eda procurar un bien mayor para su clero, que hacer acudir a su palacio arzobispal a los p\u00e1rrocos y dem\u00e1s eclesi\u00e1sticos de su di\u00f3cesis en varias tandas, para hacer en \u00e9l los actos del Retiro espiritual bajo la direcci\u00f3n de un Sacerdote de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, quien, al darle cuenta por medio de una carta acerca del resultado de la primera tanda de los Ejercicios, le habla en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><em>\u00abAl empezar, todos se miraban con temor y murmullos; los m\u00e1s indecisos no sab\u00edan qu\u00e9 pensar; pero Dios, que los hab\u00eda obligado por ministerio de usted y hasta arrastrado a la mayor parte a la soledad, de tal modo cambi\u00f3 sus corazones, que exclamaron: Vere Deus est in loco isto, et ego nesciebam. Y ya metidos en los Ejercicios, seg\u00fan que el d\u00eda iba creciendo y disipando las tinieblas y la frialdad de ellos, dec\u00edan: Quam bonum et quam jucundum habitare fratres in unum, y al terminar los Ejercicios: Faciamus hic tria tabernacula. Estos buenos se\u00f1ores, que eran en n\u00famero de cuarenta, tanto rectores, como vicarios, aseguraban que s\u00f3lo hab\u00edan vivido aquellos diez d\u00edas. Lloraban con l\u00e1grimas ardientes, acord\u00e1ndose de su vida pasada y de la ignorancia en la que hab\u00edan vivido. Los mayores acud\u00edan corriendo a los actos; y le puedo asegurar que no he visto nunca tanto fervor, ni operaciones tan sensibles del Esp\u00edritu de Dios, que tiene en su mano los corazones, no s\u00f3lo de los reyes de la tierra para doblegarlos a donde le plazca, sino tambi\u00e9n de los reyes del cielo, y de los sacerdotes, cuya dureza opone frecuentemente m\u00e1s resistencia a la gracia. Todos han hecho confesi\u00f3n general, y la mayor parte, de toda su vida, pensando que no hab\u00edan hecho nada hasta ahora. Todos han hecho resoluciones decididas de trabajar en su propia santificaci\u00f3n, y en la de sus reba\u00f1os, diciendo con el Rey Profeta: Dixi, nunc coepi; haec mutatio dexterae excelsi.A medida que la gracia iba cambiando los corazones, me ven\u00edan a buscar en particular, y me dec\u00edan, que el demonio los hab\u00eda dejado ciegos, haci\u00e9ndoles creer que el Retiro s\u00f3lo era una novedad insoportable, una c\u00e1rcel y una gehenna. Otros dec\u00edan: \u00a1Ay Se\u00f1or! \u00a1Cu\u00e1n obligados estamos a Monse\u00f1or! \u00a1Cu\u00e1nto tendremos que pedir a Dios por su persona y por su vuelta! Si hubieramos tenido las luces que tenemos ahora, no hubi\u00e9ramos hecho lo que hemos hecho. En fin, Se\u00f1or, eran todos como ni\u00f1os peque\u00f1os, y yo estaba asombrado al ver c\u00f3mo unas personas que pod\u00edan ser mis abuelos, ten\u00edan tanta confianza en un instrumento tan d\u00e9bil: Vitulus et leo, lupus et ovis simul accubabunt, puer par vulus minabit eos. Toda la ciudad de usted ha quedado perfumada con el buen olor de esos buenos se\u00f1ores, no s\u00f3lo de sus palabras, sino tambi\u00e9n de su modestia. Los eclesi\u00e1sticos que se re\u00edan de los Ejercicios han quedado sorprendidos al ver a sus amigos y cohermanos cambiar de lenguaje, y algunos del cabildo preguntaban cu\u00e1ndo les iba a tocar a ellos. Espero, Monse\u00f1or, que sus oraciones obtendr\u00e1n de Dios la realizaci\u00f3n de tan grandes y tan santas resoluciones, y que por este medio su di\u00f3cesis adquirir\u00e1 un nuevo rostro, ya que las cabezas ejercen tan buenas influencias sobre el resto del cuerpo\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Traeremos tambi\u00e9n aqu\u00ed un p\u00e1rrafo de otra carta escrita al mismo Arzobispo, en la que sigue la continuaci\u00f3n de las bendiciones que Dios segu\u00eda derramando sobre el clero de su di\u00f3cesis en los retiros que se dieron m\u00e1s adelante. En ella el mismo sacerdote de la Misi\u00f3n le habl\u00f3 en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p><em>\u00abAunque ni el lugar ni el tiempo hacen precisamente santos a los hombres, con todo, el uno y el otro contribuyen mucho a eso. La gracia tiene sus tiempos igual que la naturaleza. La Iglesia llama a los d\u00edas de cuaresma d\u00edas de salvaci\u00f3n y de propiciaci\u00f3n. La experiencia del \u00faltimo Retiro no nos permite dudar de ello. Y yo le puedo asegurar, Monse\u00f1or, que si Dios se ha mostrado liberal en los Retiros anteriores, se ha mostrado pr\u00f3digo en el de ahora, que acab\u00f3 en la v\u00edspera del domingo de Ramos. Porque, adem\u00e1s de que todos han notado en el comportamiento de esos se\u00f1ores la acci\u00f3n maravillosa de la gracia, que cambia los corazones m\u00e1s rebeldes, y saca luz de las tinieblas, yo les he o\u00eddo decir con frecuencia que s\u00f3lo han empezado a abrir los ojos para conocer la eminencia de la dignidad del sacerdocio, que, si la hubieran conocido mejor, no se habr\u00edan comprometido a ella con tanta ligereza. Hubo quienes ofrecieron sus ahorros para seguir con los Retiros todos los a\u00f1os; otros quer\u00edan renunciar a sus beneficios para estar siempre practicando actos parecidos; otros, en fin, ped\u00edan pasar durante alg\u00fan tiempo en el seminario, con tal de que sus parroquias estuvieran atendidas. Todos se retiraron con tal pesar, que su cara estaba ba\u00f1ada en l\u00e1grimas; y con tal dependencia a las \u00f3rdenes de usted y de los Se\u00f1ores Vicarios Generales, que dec\u00edan que estaban dispuestos a hacer todo, y a ir adonde le plazca a usted. He ah\u00ed, Monse\u00f1or, c\u00f3mo ha puesto usted misioneros en cada parroquia, para regar lo que la misi\u00f3n hab\u00eda plantado. Todos los laicos alaban la Bondad divina, y reconocen en su Pastor entra\u00f1as de Padre para lo espiritual y para lo temporal. Le puedo asegurar, que si hubiera usted tenido el consuelo de ver las maravillas de la misericordia de Dios, su alegr\u00eda ser\u00eda perfecta tanto cuanto puede serlo en este mundo. Pero creo que he olvidado decirle a Usted, que uno de esos se\u00f1ores que no hab\u00eda vivido como eclesi\u00e1stico desde hace varios a\u00f1os en diversos lugares de su di\u00f3cesis, y que s\u00f3lo ven\u00eda a los Ejercicios para fingir y para salvar las apariencias externas, as\u00ed lo ha manifestado despu\u00e9s, poco a poco se dej\u00f3 tocar el coraz\u00f3n; pero, como no quer\u00eda que las redes lo cogieran, buscaba otro confesor, en quien pensaba que tendr\u00eda m\u00e1s confianza y Dios le hurt\u00f3 la ocasi\u00f3n; y la noche anterior al d\u00eda de la comuni\u00f3n, atormentado por su propia conciencia, no pudo dormir: Quis enim ei restitit et pacem habuit? Un sudor se apoder\u00f3 de todos sus miembros, un temblor general se hizo con \u00e9l, o\u00eda una voz interior, que le dec\u00eda: Ha llega do tu hora; tienes que morir; resistes a Dios. Llama a uno de sus compa\u00f1eros acostado en la misma habitaci\u00f3n, le dice que va a entregar su alma, y le ruega que me venga a llamar. Me levanto, le confieso desde la medianoche hasta las cuatro de la ma\u00f1ana, con l\u00e1grimas y un agradecimiento a la divina Bondad, que s\u00f3lo Dios ha podido conocer. Comulg\u00f3 con los dem\u00e1s, pero con tal sentimiento, que tuvo miedo a perder el sentido, y que el demonio no se le transfigurase en \u00e1ngel de luz para hacerle perder un tesoro tan grande. Efectivamente, el buen se\u00f1or estaba como fuera de s\u00ed; pero vuelto ya en s\u00ed, me dijo que era un juicio secreto de Dios, que quer\u00eda que, como sus faltas hab\u00edan sido p\u00fablicas, la reparaci\u00f3n fuera tambi\u00e9n p\u00fablica y conocida de todo el clero. Y as\u00ed se retir\u00f3 muy satisfecho, diciendo: Misericordia tua magna est super me, quia eruisti animam meam ex inferno inferiori\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Pasemos ahora a Italia. All\u00ed se practican los mismos Ejercicios. Y comencemos por G\u00e9nova. He aqu\u00ed en qu\u00e9 t\u00e9rminos el Superior de la Misi\u00f3n de esa ciudad le escribi\u00f3 al Sr. Vicente el a\u00f1o 1648:<\/p>\n<p><em>\u00abDe parte del Sr. Cardenal Durazzo, arzobispo de esta ciudad, les hemos escrito a todos los arciprestes de los lugares en que se ha tenido la misi\u00f3n, para que avisen a todos los p\u00e1rrocos y sacerdotes de su arciprestazgo que los Ejercicios Espirituales tienen que comenzar en tal d\u00eda, en la casa de la Misi\u00f3n, y que todos los que deseen aprovechar esta santa ocasi\u00f3n pueden venir ac\u00e1, a tal hora. Ya han venido varios para hacer el Retiro. No puedo expresarle el gran consuelo que han recibido y la abundancia de gracias que Nuestro Se\u00f1or les ha concedido, ni la gran modestia y el silencio que han observado, ni su humildad y sinceridad en dar cuenta de sus oraciones, ni las conversiones admirables y casi milagrosas que se han conseguido\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEntre otros ha habido un p\u00e1rroco que me ha dicho, casi en p\u00fablico, que hab\u00eda venido para burlarse, m\u00e1s por hipocres\u00eda que por devoci\u00f3n, y para que el Sr. Cardenal le aumentase la renta. Dijo adem\u00e1s que la Misi\u00f3n nunca hab\u00eda tenido peor enemigo que \u00e9l, pues hab\u00eda dicho de ella todo lo malo que puede uno imaginar, lo mismo que de Su Eminencia. Era un hombre muy entregado al vicio, que hab\u00eda obtenido un beneficio por simon\u00eda, recibiendo los Ordenes sin m\u00e1s titulo que ese beneficio, ejercido los Ordenes, administrado los sacramentos y desempe\u00f1ado los dem\u00e1s deberes parroquiales durante muchos a\u00f1os en el mismo estado; un hombre de negocios y de intrigas, etc. Pero finalmente Dios le ha tocado, y le ha tocado con mucha eficacia: se ha convertido, ha llorado, se ha humillado y ha dado muchas pruebas de haber cambiado. Todos los que lo vieron en estos Ejercicios u oyeron hablar de \u00e9l se han quedado muy edificados, y nosotros no menos que los dem\u00e1s, ya que ha producido mucho fruto, a cada uno seg\u00fan sus necesidades\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLe dir\u00e9 tambi\u00e9n, se\u00f1or, cu\u00e1n grande ha sido el consuelo y la alegr\u00eda que por ello ha recibido Su Eminencia y las l\u00e1grimas que sal\u00edan de sus ojos, cuando algunos de estos se\u00f1ores le manifestaron sus sentimientos, cosa que es imposible manifestar de palabra. Esto ha causado tanta impresi\u00f3n en la ciudad y en los alrededores que otros muchos se presentan para venir a hacer lo mismo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>De vez en cuando el mismo Superior escrib\u00eda al Sr. Vicente acerca del resultado de los Ejercicios, que ser\u00eda demasiado largo para ser transcrito aqu\u00ed. S\u00f3lo presentaremos una carta<\/p>\n<p><em>\u00abLos p\u00e1rrocos dice se marcharon el viernes pasado, llenos de fervor y de edificaci\u00f3n, y dicen maravillas de las gracias que Dios les ha hecho que, ciertamente, han sido grandes, y puedo decir que no he visto jam\u00e1s una disposici\u00f3n semejante, ni tanta cantidad de l\u00e1grimas. Estaban de tal forma tocados, que hac\u00edan sus confesiones en p\u00fablico. Y hubo uno que dijo: Estamos en el va lle de Josafat, viendo la libertad y generosidad con las que cada uno iba descubriendo su coraz\u00f3n. Y todo, como ya lo he dicho, con gran efusi\u00f3n de l\u00e1grimas en p\u00fablico y en particular. Son efectos de la gracia todopoderosa; pero \u00a1qu\u00e9 maravilla! El buen Dios se ha mostrado tan generoso con las personas que han sido fieles al peque\u00f1o reglamento y, especialmente, al silencio&#8230; Los ve\u00eda a los treinta juntos en el sal\u00f3n, esper\u00e1ndome, sin que ninguno se atreviera a decir una palabra al vecino\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEn la actualidad tenemos a cuatro ejercitantes. Entre ellos hay uno que es jud\u00edo, que quiere hacerse cristiano, y que ha venido de Pisa expresamente para eso. Nos lo ha enviado Su Eminencia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abHay un senador, que quiere hacer una buena confesi\u00f3n general, y como no puede abandonar los asuntos p\u00fablicos para hacer los Ejercicios Espirituales, ha elegido estos tres d\u00edas de fiesta. Viene dos veces cada d\u00eda a casa a hablar conmigo para hacer una confesi\u00f3n general. Ha empezado con mucho fervor y con grandes sentimientos de contrici\u00f3n. Espero que la terminar\u00e1 del mismo modo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEsperamos esta tarde a seis o siete sacerdotes, que vienen a empezar los Ejercicios. Piensan dar una misi\u00f3n en la ciudad, del mismo modo que nosotros las hacemos en el campo. Ruego a su caridad que encomiende a Dios este asunto\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Monse\u00f1or el Cardenal Arzobispo de G\u00e9nova hizo los Ejercicios varias veces en la casa de los Sacerdotes de la Misi\u00f3n, pero no con los curas, sino con los misioneros, que los hacen todos los a\u00f1os. He aqu\u00ed lo que el mismo Superior le escribi\u00f3 al Sr. Vicente el mes de noviembre del a\u00f1o 1649.<\/p>\n<p><em>\u00abEl Sr. Cardenal ha pasado ocho d\u00edas con nosotros haciendo los Ejercicios Espirituales con los misioneros, en n\u00famero de diez. Es un gran siervo de Dios. Es imposible creer con cu\u00e1nta exactitud y puntualidad ha observado el orden de los actos, a pesar de ser de complexi\u00f3n muy d\u00e9bil, y de cincuenta y seis a\u00f1os de edad, pareciendo a\u00fan mayor por sus continuos trabajos, tanto corporales como espirituales. Por la ma\u00f1ana hac\u00eda oraci\u00f3n en com\u00fan con todos, de rodillas, sin moverse desde el comienzo hasta el final, aunque otros se levantaran. En cuanto a las dem\u00e1s meditaciones, que cada uno hac\u00eda en su habitaci\u00f3n, \u00e9l las hac\u00eda de rodillas o, si a veces se sent\u00eda un poco cansado, me preguntaba si pod\u00eda levantarse; yo ya le hab\u00eda dicho que pod\u00eda hacerlo y que, incluso, era conveniente que se sentase un poco para no cansarse demasiado; pero \u00e9l no dejaba de pedirme permiso en cada ocasi\u00f3n, para tener el m\u00e9rito de la obediencia. Cuando comunicaba los pensamientos y los buenos sentimientos de sus oraciones, lo hac\u00eda con tanta sencillez, humildad y devoci\u00f3n como cualquiera de nosotros. Apenas o\u00eda la campana para el oficio o para los dem\u00e1s actos de la Comunidad, lo dejaba todo y se encontraba de los primeros en la capilla. En la mesa quiso ser tratado como los dem\u00e1s. Yo le ped\u00ed que permitiera que lo trat\u00e1ramos mejor, y finalmente acab\u00f3 accediendo. Manifestaba que no le gustaba que le dieran agua para lavarse aparte, y quer\u00eda acomodarse a lo que hac\u00edan todos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abAl final de los Ejercicios le rogu\u00e9 que nos diera a todos la bendici\u00f3n para alcanzar de Dios la perseverancia. No quiso hacerlo, sino que, por el contrario, dese\u00f3 que la diera yo mismo. Sin embargo, despu\u00e9s de rog\u00e1rselo mucho, nos la di\u00f3. \u00a1Qu\u00e9 ejemplo de virtud, querido Padre, tenemos ante nuestros propios ojos!\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sentimientos de varias personas referentes a los Retiros, y ejemplos de los frutos logrados &nbsp; Un sacerdote de Languedoc vino a Par\u00eds el a\u00f1o 1640, y quiso, antes de nada, hacer su Retiro en San &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-4-seccion-4\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[266,5],"tags":[218,143],"class_list":["post-34661","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos-de-luis-abelly","category-vicente-de-paul","tag-abelly","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 4, Secci\u00f3n 4 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/vida-de-san-vicente-de-paul-libro-segundo-capitulo-4-seccion-4\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vida de san Vicente de Pa\u00fal: Libro Segundo, Cap\u00edtulo 4, Secci\u00f3n 4 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Sentimientos de varias personas referentes a los Retiros, y ejemplos de los frutos logrados &nbsp; Un sacerdote de Languedoc vino a Par\u00eds el a\u00f1o 1640, y quiso, antes de nada, hacer su Retiro en San ... 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Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. 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