{"id":25736,"date":"2013-12-01T00:30:37","date_gmt":"2013-11-30T23:30:37","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/12\/31\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/"},"modified":"2016-07-26T20:13:59","modified_gmt":"2016-07-26T18:13:59","slug":"guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","title":{"rendered":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot;"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_25734\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/monsieur_vincent_03.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25734\" class=\"size-medium wp-image-25734 \" title=\"Monsieur Vincent\" alt=\"Monsieur Vincent\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/monsieur_vincent_03-300x224.jpg?resize=300%2C224\" width=\"300\" height=\"224\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25734\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de la pel\u00edcula Monsieur Vincent<\/p><\/div>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LLEGADA A CH\u00c2TILLON<\/span><\/p>\n<p><strong>Carretero: <\/strong>\u00a1So! Ah\u00ed est\u00e1 Ch\u00e2tillon, por ese camino.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Eh! \u00a1Buena mujer! \u00a1Eh!<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Soy vuestro nuevo cura.<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Soy vuestro nuevo cura.<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>No hay cura desde hace mucho tiempo en Ch\u00e2tillon, ni lo habr\u00e1 por ahora.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 ocurre aqu\u00ed? Todo est\u00e1 cerrado en el pueblo.<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>Est\u00e1n malditos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfD\u00f3nde vive el Sr. de Beynier?<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>Todos est\u00e1n malditos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN CASA DEL SE\u00d1OR DE BEYNIER<\/span><\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 dese\u00e1is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfEst\u00e1 en casa el Se\u00f1or de Beynier?<\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>\u00bfPara qu\u00e9 lo quer\u00e9is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ve a decirle que est\u00e1 aqu\u00ed el Se\u00f1or de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>No conozco al Sr. de Pa\u00fal. Te he dicho mil veces que la consigna era no abrir a nadie, pedazo de imb\u00e9cil. A nadie \u00bfLo oyes?, a nadie. No quiero ser la pr\u00f3xima v\u00edctima de la peste.<\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>Seguid vuestro camino, no conocen al Sr. de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Soy vuestro nuevo cura y el Sr. de Beynier me espera. Tengo una carta para \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>\u00a1Largo! Dejaos de historias. No voy a abriros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Di que venga el Se\u00f1or de Beynier.<\/p>\n<p><strong>Criados: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 pasa? \u00bfQui\u00e9n es?<\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>Uno que dice que es cura y quiere entrar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Abre la mirilla. Disculpadme, Sr. de Pa\u00fal, hab\u00eda olvidado vuestro nombre. En efecto, os esperaba. \u00bfAcab\u00e1is de llegar?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, en la diligencia de la tarde.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Es un milagro que hay\u00e1is llegado hasta aqu\u00ed. No dejamos pasar a nadie a este pueblo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfNo? \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Luego os lo dir\u00e9. \u00a1Vamos! \u00a1Abre! iSed bienvenido, Sr. de Pa\u00fal \u00bfHab\u00e9is tenido buen viaje?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No muy malo. S\u00f3lo algunas piedras &#8230;<\/p>\n<p><strong>Grupo: <\/strong>\u00bfOs asust\u00f3 tal vez el Sr. de Pa\u00fal?<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Caballero, sed discreto. Pero puesto que todos vamos a morir, se\u00f1or, tenemos que conocernos un poquito mejor, ademas, mi esposo est\u00e1 en la sala. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .<\/p>\n<p><strong>Caballero: <\/strong>\u00c9l morir\u00e1 primero, querida; adem\u00e1s, todos los d\u00edas no hay peste&#8230;<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfTen\u00e9is un caso de peste? \u00bfQui\u00e9n es?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>No. Una mujer del barrio viejo, se le ha tapiado en su casa con todo lo que tiene. Cuando muera, se quemar\u00e1 todo y gracias a Dios podremos disfrutar de varios d\u00edas de m\u00fasica entre amigos. \u00bfUn poco de pastel? No com\u00e9is nada.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que est\u00e1 enferma esa mujer?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Tres d\u00edas. Es preciso tener un poco de paciencia, se\u00f1or. Hay quien tarda en morir de ocho a diez d\u00edas. Deber\u00edais jugar al boliche, no hay nada mejor para pasar el tiempo. Hay que hacer algo, sobre todo comer, bailar, embriagar\u00adse, es el \u00fanico remedio conocido.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfD\u00f3nde vive esa mujer?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 mujer?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La apestada.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>\u00bfPara qu\u00e9, se\u00f1or?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Disculpadme, quiero ir a verla.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Temo que no sab\u00e9is lo que dec\u00eds. Ser\u00eda absurdo que os expusierais in\u00fatilmente al contagio. Adem\u00e1s, vuestro apo\u00adsento ya est\u00e1 listo y estar\u00e9is fatigado. Lo m\u00e1s prudente es que sub\u00e1is a descansar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>De todas formas, no vivir\u00e9 aqu\u00ed. Soy el cura de Chatillon y vivir\u00e9 en la parroquia.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Querido Sr. de Pa\u00fal, os hac\u00e9is ilusiones acerca de las comodidades de ese lugar. No hay cura que se haya atrevido a venir a Ch\u00e2tillon.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Yo vivir\u00e9 en mi parroquia. Ordenad que me den mis b\u00e1rtulos e indicadme la casa de esa mujer.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Basta de bromas, se\u00f1or. Os he invitado a quedaros, pero si esta noche os march\u00e1is de esta casa, os advierto que no podr\u00eda volver a recibiros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Perdonadme, pero lo he pensado bien. Ve en seguida por mi hato y, t\u00fa, dime d\u00f3nde vive la mujer enferma. Es tu cura quien te lo pregunta. Responde.<\/p>\n<p><strong>Portero: <\/strong>Es la casita que tiene fuegos en la puerta.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Eso es, gracias. Abre la puerta. Abre ya. Perdonadme, pero es muy urgente y gracias por vuestra buena acogida.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>Estoy desolado, pero no ha habido forma de retenerle aqu\u00ed. Me lo recomendaron mis amigos de Lyon.<\/p>\n<p><strong>Uno comenta: <\/strong>Bien, a nuestro curita se le ha ca\u00eddo algo. Escuchadme, amigos, \u00e9sto puede ser divertido.<\/p>\n<p><strong>Uno lee: <\/strong><em>\u00abEstoy resuelto <\/em>a <em>entregarme <\/em>a <em>mis se\u00f1ores, los pobres <\/em>\u00ab.<\/p>\n<p><strong>Otro comenta: <\/strong>Mirad, mirad, qu\u00e9 de prisa va. Ese hombre est\u00e1 loco.<\/p>\n<p><strong>Una se\u00f1ora: <\/strong>Mirad, mirad, qu\u00e9 extravagante. Ir\u00e9 a escucharle, si dice misa el domingo, ir\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or de Beynier: <\/strong>El domingo habr\u00e1 vuelto aqu\u00ed o estar\u00e1 muerto.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN BUSCA DEL CARPINTERO<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Hola, peque\u00f1a!<\/p>\n<p>Abre, carpintero. Te voy a encargar un trabajo \u00bfMe oyes, carpintero? Abre. Tienes que hacer un ata\u00fad. Es tu obligaci\u00f3n. Soy tu cura. Abre, si no eres un cobarde como los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">VISITA AL ALCALDE DE CH\u00c1TILLON<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No tengas miedo.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfVen\u00eds a verme a m\u00ed? \u00bfQui\u00e9n sois?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Soy el cura de Ch\u00e2tillon, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Tocada.\u00a0 \u00a1Pardiez!, me descuid\u00e9. No hay cura en Ch\u00e2tillon.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, desde hace una hora.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfY qu\u00e9 quer\u00e9is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Sois el Alcalde del pueblo de Ch\u00e2tillon. Vengo a ofreceros mis respetos y a rogaros que deis \u00f3rdenes oportunas para enterrar a la madre de esta ni\u00f1a que acaba de morir.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Acepto vuestros respetos y os doy la bienvenida a Ch\u00e2tillon, pero me bato ma\u00f1ana y tengo mucho que hacer. En guardia.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>El carpintero se niega a hacer el ata\u00fad y esa mujer no puede quedarse sin sepultura. Os recuerdo que es vues\u00adtro deber.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00a1Mi deber! \u00bfQu\u00e9 deber? \u00bfQui\u00e9n os hab\u00e9is cre\u00eddo que sois para darme lecciones? Pero, bueno&#8230; \u00bfQui\u00e9n es esa criatura?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La hija de la mujer atacada por la peste y que estaba encerrada con ella.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Pero \u00bfes que os hab\u00e9is vuelto loco? Marchaos de aqu\u00ed con esa ni\u00f1a. \u00a1Fuera! O har\u00e9 que os arrojen de mi casa los criados. \u00bfQuer\u00e9is que nos apestemos todos?<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN LA CASA PARROQUIAL CON EL MUTILADO EN LA GUERRA<\/span><\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Guarecerme, \u00bfno lo ves?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>Estoy en mi casa, d\u00e9jame solo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Yo tambi\u00e9n estoy en mi casa.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00bfqu\u00e9 es lo que dices?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Te digo que estoy en mi casa. \u00bfNo es \u00e9sta la parroquia? Soy el cura de Ch\u00e2tillon.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>No hay cura en Ch\u00e2tillon, ni hay cura en ninguna parte, ni hay Dios. D\u00e9jame en paz.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Que hay Dios lo sabr\u00e1s alg\u00fan d\u00eda y que hay cura puedes verlo ahora mismo, al menos en Ch\u00e2tillon. Y \u00e9se soy yo.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>Cura o pirata, te digo que no me gusta que me ronden.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Eso no le gusta a nadie. \u00bfEst\u00e1 lista la sopa?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>L\u00e1rgate, he dicho.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero, hombre, \u00bfno ves que se espesa demasiado? Espera, \u00bftienes por ah\u00ed una cuchara?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 quieres?, \u00bfque te deg\u00fcelle? \u00bfQu\u00e9 respondes?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfMe matar\u00edas por defender la sopa?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>S\u00ed, y no ser\u00edas el primero.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La ni\u00f1a tiene hambre, no ha comido desde hace tres d\u00edas. Guarda ese cuchillo y b\u00fascame una cuchara.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00a1V\u00e1lgame Satan\u00e1s!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y no vuelvas a hablar as\u00ed delante de m\u00ed. Dios te ha creado con amor, igual que a esta peque\u00f1a y, como tan desgra\u00adciados sois el uno como la otra, le vas a dejar comer la mitad de tu sopa. Anda, dale la cuchara. As\u00ed, gracias. Despacio, despacio, luego repetir\u00e1s. Voy a hacerte re\u00edr, eres el primer cristiano que he encon\u00adtrado en Ch\u00e2tillon. \u00bfD\u00f3nde perdiste la pierna? \u00bfEn la guerra?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>Fui soldado diez a\u00f1os con Sombier.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Entonces eres un valiente, nos llevaremos muy bien; ya ver\u00e1s. \u00bfTienes valor, eh?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00a1Valor! Mira. Esto me lo hizo el alfanje de un \u00e1rabe al que mat\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfNo temes a la peste?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>\u00bfLa peste?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La peque\u00f1a es la hija de la apestada. Hay que hacer un ata\u00fad para enterrar a la madre. Necesitar\u00e9 que me ayu\u00addes.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>No, eso nunca.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La muerte es siempre la muerte y la has desafiado mil veces.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>De esta manera, no. Un arcabuzazo, bueno, pero la peste, no.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 te lo impide?<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>El miedo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>De modo que est\u00e1s presumiendo de valor porque has despreciado la vida mil veces en los campos de batalla y ahora temes a las enfermedades como una mujeruca.<\/p>\n<p><strong>Mutilado: <\/strong>D\u00e9jame a m\u00ed. S\u00e9 m\u00e1s que t\u00fa.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">ENTIERRO DE LA MUJER APESTADA<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong><\/p>\n<p>Como veis, estoy vivo todav\u00eda. Esa mujer no ten\u00eda la peste y vosotros la hab\u00e9is dejado morir criminalmente. Si ano\u00adche yo no hubiera forzado la puerta de su casa, esta peque\u00f1a estar\u00eda ahora muerta como ella y quiz\u00e1s devora\u00adda por los perros. Cuando rogaba por la madre hace un instante, le ped\u00eda a Dios que os perdonara a vosotros. Rogad ahora por ella; yo creo que est\u00e1 rogando por vosotros. \u00bfQu\u00e9 vais a hacer con este angelito que Dios os ha dejado? Esta ni\u00f1a necesita otro hogar, otra madre. \u00bfQui\u00e9n la recoger\u00e1? No me dirijo a aquellos que tienen demasiado, me dirijo a la m\u00e1s pobre, a la que tenga lo justo para los suyos, s\u00f3lo a \u00e9sa; que \u00fanicamente \u00e9sa se adelante y tome a su cargo a esta peque\u00f1a. El Se\u00f1or le sonreir\u00e1. \u00c9l, que fue m\u00e1s pobre y estuvo m\u00e1s abandonado a\u00fan.<\/p>\n<p><strong>Madre: <\/strong>Con \u00e9sta ser\u00e1n cinco en casa.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Muy bien, te la entrego. Anda, hija. El domingo, en cuanto adecente la Iglesia, dir\u00e9 Misa de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EL ALCALDE DE CH\u00c1TILLON\u00a0 HERIDO EN UN DUELO<\/span><\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Hala, hala. Aprisa, imb\u00e9ciles, \u00bfvais a necesitar ocho d\u00edas para llevarme? Pero \u00bfd\u00f3nde se habr\u00e1 metido ese in\u00fatil de m\u00e9dico?<\/p>\n<p><strong>Hija: <\/strong>Padre, no desesper\u00e9is, tal vez le hayan llamado de otro pueblo.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Mi abuelo ten\u00eda un cirujano en casa y, cuando estaba enfermo, le atend\u00eda. Pero ahora todo el mundo anda por ah\u00ed como buitres en busca de dinero. En mis tiempos, s\u00f3lo se pensaba en ser honrado y en servir lealmente a su Rey. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 ese matasanos?<\/p>\n<p><strong>Hija: <\/strong>Padre, no perd\u00e1is la calma. Va a venir.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Pobre hija m\u00eda, para tu padre ya no hay salvaci\u00f3n. Primero tuvimos la peste y ahora la herida.<\/p>\n<p><strong>Hija: <\/strong>La mujer no muri\u00f3 de la peste. Si el cura hubiera venido antes, no hubiera muerto.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>No quiero o\u00edr hablar de ese cura. \u00a1Que se vaya al diablo!<\/p>\n<p><strong>Hija: <\/strong>Pues va a venir a veros.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00a1Ah! \u00bfCon que era eso lo que tramabais? \u00a1Eh! Ya sab\u00eda yo que ocultabais algo. Pues no lo recibir\u00e9. En mi herida mando yo. Pedazo de asno, \u00bfquieres dejarme morir? \u00bfNo ibas a traerme a ese cirujano?<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>Pero \u00a1Se\u00f1or!<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Me dejas desangrarme durante tres horas como un cerdo en la salchicher\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>Ya he recorrido todo el pueblo.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00a1Silencio!<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>Pero \u00a1Se\u00f1or Conde!<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00a1Silencio! He dicho. Villanos, no me ten\u00e9is la menor consideraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 ven\u00eds vos a hacer aqu\u00ed?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>A curaros; no se encuentra el cirujano.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Largaos de mi casa inmediatamente. Mi espada, que me den mi espada.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Me parece que va a pasar mucho tiempo, antes de que volv\u00e1is a usar vuestra espada.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Si cre\u00e9is que esto se cura con latines, os equivoc\u00e1is.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Se\u00f1ora, que me traigan una jofaina con agua y lienzos; y me har\u00e1 falta tambi\u00e9n un escalpelo; en su defecto, una daga puntiaguda.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfNo consider\u00e1is que me he desangrado ya bastante? Sois un cura pintoresco: sepulturero, cirujano, \u00bfd\u00f3nde hab\u00e9is aprendido tanto?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Fui apresado por los berberiscos, esclavizado dos a\u00f1os en T\u00fanez en casa de un m\u00e9dico. Me hirieron en un combate naval y despu\u00e9s de curarme, me tom\u00f3 como ayudante suyo.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfQue os batisteis en un combate naval? \u00bfCon qu\u00e9? \u00bfCon vuestro rosario?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Us\u00e9 la espada de un marino muerto.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfY el buen Dios ha dicho que uno puede matar a sus semejantes?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00c9l nunca dijo que nos dej\u00e1ramos atrapar como conejos<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Me agrad\u00e1is. Si todos los curas fueran como vos, yo ir\u00eda a misa.<\/p>\n<p><strong>San Vicente: <\/strong>El Domingo ser\u00eda muy pronto, pero dentro de quince d\u00edas yo mismo os invitar\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Traednos de beber.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, s\u00ed, acepto un poco de vino. Estoy muy fatigado. No he tomado nada desde ayer. Pero vos no beber\u00e9is.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>\u00bfQue no beber\u00e9? Pardiez, nunca me han hablado en este tono&#8230; Nuestros deberes para con Dios estaban bien antes cuando los Se\u00f1ores ten\u00edan derechos. Pero ahora, nuestros villanos son unos holgazanes. Todos. S\u00f3lo piensan en escamotear los tributos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Son tan miserables.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Yo tambi\u00e9n soy pobre. Un dedo, solamente un dedo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, gracias. Vos sois menos, menos pobre que ellos y les deb\u00e9is todo.<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>Si os escuchasen, se rebelar\u00edan.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Claro que se rebelar\u00edan! Esa peque\u00f1a que vos expulsasteis anoche, la hija de la muerta, \u00bfsab\u00e9is qui\u00e9n la ha recogido? \u00bfqui\u00e9n comparte con ella su pan?<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>No.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La mujer m\u00e1s pobre del pueblo con cinco hijos que alimentar. Entre tanto, los ricos de Ch\u00e2tillon est\u00e1n felices en sus casas. A vos os parece que el mundo est\u00e1 en orden como vuestro palacio. Y ella en su casucha se acaba de echar una nueva carga. Velar\u00e1 hasta m\u00e1s tarde sobre su rueca y madrugar\u00e1 un poquito m\u00e1s todas las ma\u00f1anas. \u00a1Ella s\u00ed que es rica!<\/p>\n<p><strong>Alcalde: <\/strong>No son malos argumentos, pero, \u00bfqu\u00e9 quer\u00e9is? Elmundo es como es.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Es como lo hacemos, se\u00f1or.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN LA CASA DE LA MUJER<\/span><\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>\u00a1Hacer eso una dama de su alcurnia! \u00a1Es la hija de una mendiga!<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Mujer, t\u00fa ya has hecho bastante por los dem\u00e1s. D\u00e9jame a m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Mujer: <\/strong>S\u00ed, Se\u00f1ora. S\u00ed, s\u00ed. En todos los d\u00edas de mi vida,<em> <\/em>nunca hab\u00eda visto una cosa igual. Toma, hijo, toma. Pero, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo ahora en Ch\u00e2tillon?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Buenos d\u00edas a todos. La Providencia no descuida a ninguno de sus hijos. Aqu\u00ed est\u00e1 el pan para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LA CASA DE LOS CONDES DE GONDI<\/span><\/p>\n<p><strong>Conde: <\/strong>\u00bfMe buscabais?<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>Se\u00f1or Conde, la Sra. Condesa ruega al Sr. Conde que la disculpe ante el visitante. La Sra. Condesa no desea recibir a nadie.<\/p>\n<p><strong>Conde: <\/strong>Bien. Se\u00f1or, estoy muy apenado por la indisposici\u00f3n que hoy aflige a la Sra. de Gondi, as\u00ed pues, no podr\u00e1 recibir vuestros respetos.<\/p>\n<p><strong>Visitante: <\/strong>Conf\u00edo en que no ser\u00e1 nada <em>grave. <\/em><\/p>\n<p><strong>Conde: <\/strong>No, no. S\u00f3lo se trata de una gran contrariedad.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>No quiero abrumaros con el recuerdo de nuestro linaje, pero, los Gond\u00ec deber\u00edan tener autoridad sobre la adminis\u00adtraclon del Reino de Francia para encontrar a un hombre que ha desaparecido.<\/p>\n<p><strong>Interlocutor: <\/strong>Si hubierais presentado una denuncia, Sra. Condesa, la b\u00fasqueda hubiera sido ciertamente m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00a1Una denuncia!, nada menos que contra el Se\u00f1or de Pa\u00fal, una denuncia contra mi confesor. El preceptor de mis hijos.<\/p>\n<p><strong>Interlocutor 2: <\/strong>\u00bfNo dej\u00f3 ning\u00fan indicio a su partida?<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Una nota excus\u00e1ndose con palabras tan firmes como ciertas. Nos dice que considera un deber renunciar a su ministerio junto a nosotros. Os voy a mostrar algo que he encontrado en su estancia: una serie de resoluciones que ha adoptado.<\/p>\n<p><strong>Interlocutor 3: <\/strong> \u00a1Es un hombre admirable!<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>S\u00ed, pero \u00bfa d\u00f3nde ha ido este buen padre? \u00bfD\u00f3nde se encontrar\u00e1 en estos momentos?<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LLEGADA A CH<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">\u00c2<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">TILLON DE LA CONDESA DE GONDI<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Atended esto un instante. Se\u00f1ora, me siento feliz de que el cielo haya querido este encuentro que me permite excusarme por todos mis errores.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>No es un encuentro y el cielo no lo ha querido, soy yo. He averiguado d\u00f3nde estabais y vengo a buscaras. \u00bfPor qu\u00e9 me hab\u00e9is dejado?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>He sido nombrado cura de este pueblo, Se\u00f1ora, y me debo a estas almas.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Y, \u00bfmi pobre alma? Sab\u00e9is, padre m\u00edo, cu\u00e1nto necesita de vuestro consejo. \u00bfA qui\u00e9n podr\u00e9 confiar ahora mis penas?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Bueno, Dios proveer\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00bfA qui\u00e9n voy a encargar la direcci\u00f3n de mis hijos?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Se\u00f1ora, Par\u00eds no carece de religiosos eminentes. Ya encontrar\u00e9is a otro confesor menos indigno. Y ahora, excusadme. Esos, esos pobres que nada tienen, esperan la sopa que les sirvo cada d\u00eda. Y es que tienen hambre.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00a1Se\u00f1or de Pa\u00fal! \u00a1Padre m\u00edo! Tengo hambre como ellos. \u00a1Compadeceos de m\u00ed! Por una sola alma que salvar, el buen Pastor dej\u00f3 a todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No puedo salvar una sola alma. Y ellos, Se\u00f1ora, son m\u00e1s desventurados que vos.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>S\u00e9 que una sola mujer fr\u00edvola, que se aburre, no es suficiente para vos. En mis tierras tengo 12.000 almas. Os las cedo.<\/p>\n<p><strong>Dama de la Caridad: <\/strong>Necesitar\u00eda que os quedarais para ayudarme a distribuir la sopa.<\/p>\n<p><strong>Otra: <\/strong>\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfNos deja el Sr. de Pa\u00fal?<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Eso creo.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">CONTRATO DE FUNDACI\u00d3N DE LA CONGREGACI\u00d3N DE LA MISI\u00d3N<\/span><\/p>\n<p><strong>Notario: <\/strong>Felipe Manuel de Gondi, Conde de Joigny, Marqu\u00e9s de las Islas de Oro, General\u00edsimo de los mares de Levante y la ilustre Dama de Francia, Sra. Francisca Margarita de Silly, esposa del citado se\u00f1or, su marido, queda autorizada por lo que antecede al compromiso de entregar al Sr. de Pa\u00fal, cura de la di\u00f3cesis de Dax, licenciado en derecho can\u00f3ni\u00adco, la suma de 45.000 libras que, por el consejo de los mencionados se\u00f1ores, ser\u00e1 destinada a rentas constitui\u00addas, cuyo provecho y rendimiento deber\u00e1n servir de sost\u00e9n, vestido, alimento y dem\u00e1s necesidades, a seis eclesi\u00e1sticos ya designados que a expensas de su fondo com\u00fan ir\u00e1n de pueblo en pueblo a predicar e instruir a los pobres de las aldeas.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Donde se encuentran abandonados, a\u00f1adid.<\/p>\n<p><strong>Notario: <\/strong>Eltexto es el que se os ha le\u00eddo, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, lo s\u00e9. He verificado las cifras. Ahora este dinero es de los pobres y debo rendirles cuentas.<\/p>\n<p><strong>Otro Notario: <\/strong>Se le cubre de oro y todo lo comprueba. Es un ser excepcional.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Bien, espero que est\u00e9is satisfecho.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Se\u00f1ora, estar\u00e9 satisfecho m\u00e1s adelante, cuando haya hecho algo efectivo.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Ahora lo pod\u00e9is todo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La Providencia lo puede todo. Yo voy a tratar de hacer algo por si sirve.<\/p>\n<p><strong>Conde: <\/strong>Cenar\u00e9is con nosotros, se\u00f1or. A la Sra. Duquesa de Chevreuse le agradar\u00eda escucharos. Le interesan mucho vuestros proyectos y nos har\u00e1 el honor de venir.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Estoy tan poco habituado que&#8230;<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Nos hab\u00e9is pedido que os ayudemos y ahora no pod\u00e9is prescindir de nosotros. Hasta luego, cuento con vos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EL SR. PORTAIL EN LA CASA DE LOS GONDI<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfEsper\u00e1is a alguien?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>S\u00ed, se\u00f1or, espero al Sr. de Pa\u00fal. Soy el segundo vicario de Montmirail.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero no tienes el acento de Montmirail. \u00bfDe d\u00f3nde eres?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>De Landas<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfDe qu\u00e9 parte de Landas?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Cerca de Dax.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Conoc\u00ed un muchacho de las afueras de Dax, desgarbado y timido como t\u00fa, un muchacho que no demostraba grandes ansias de lanzarse al mundo. \u00bfQu\u00e9 hac\u00edas all\u00ed?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Mis padres son muy pobres; cuidaba los carneros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y \u00e9so, \u00bfte averg\u00fcenza? El chico de que te hablo cuidaba los cerdos. Escucha, jovencito, vuelve a Montmirail. No vas a hacerle reverencias a la Duquesa Le dir\u00e9 que has venido. As\u00ed que&#8230; vuelve con tus pobres. Con tu pobre, si no tienes m\u00e1s que uno. Ve a verle con amor y que nadie se interponga entre \u00e9l y t\u00fa. Cr\u00e9eme, necesitas mucho de tu pobre. Tal vez bastante m\u00e1s que \u00e9l de ti.<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>\u00bfSr. de Pa\u00fal?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Criado: <\/strong>La Sra Duquesa de Chevreuse acaba de llegar y os ruega que vay\u00e1is a saludarla.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>All\u00e1 voy. Hasta luego, hijo. Volveremos a vernos. Voy a presentarme ante la Duquesa de Chevreuse, una de las m\u00e1s distinguidas de Francia. Quiere hablarme. Vuelve a tu pueblo y ojal\u00e1 no perdamos el tiempo los dos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">RICHELEU Y EL SE\u00d1OR VICENTE<\/span><\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>Acercaos, Sr. de Pa\u00fal. Os he hecho venir por todo lo que he o\u00eddo decir de vos. Os admiran las damas. La Sra. de Gondi os ha puesto de moda. Los personajes m\u00e1s ilustres de la corte s\u00f3lo ven por vuestros ojos. Y esto es bueno para m\u00ed. Entre tanto no sue\u00f1an con hacerme asesinar. Pero he pensado que podr\u00edais serme m\u00e1s \u00fatil a\u00fan.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Temo que vuestra Eminencia exagera mis cualidades. No soy m\u00e1s que un pobre cura de aldea.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>\u00a1Ah! Todo el mundo no puede crear. Y vos hab\u00e9is creado muchas cosas hasta ahora. Rara virtud, a fe m\u00eda. Esas misiones que hab\u00e9is organizado me han parecido colosales. Cuando se gobierna a los hombres, a veces se prescinde un poco de la caridad. \u00a1Qu\u00e9 torpes son los hombres! Despu\u00e9s de tratarlos a diario, estas graciosas bestezuelas me sosiegan, pero son las m\u00e1s crueles del mundo. No hay d\u00eda que no me hagan sangrar. \u00bfDe qu\u00e9 habl\u00e1bamos?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>De la caridad.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>Vuestra aliada. Tal vez tambi\u00e9n la abrazar\u00eda yo si los que maquinan contra Francia me dejaran tiempo. Dispongo de pocos minutos para recordarla, pero quiz\u00e1s pueda ayudaros&#8230; a vos que la practic\u00e1is. Lo que hab\u00e9is ensayado modestamente, \u00bfquer\u00e9is acometerlo en grande? Vos est\u00e1is con los Gondi. El Sr. de Gondi es el general de las galeras. He decidido crear un cargo para vos: Capell\u00e1n real de las galeras de Francia.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or<\/strong> <strong>Vicente: <\/strong>\u00a1Eminencia!<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>Sr. de Pa\u00fal, ten\u00e9is una forma singular de recibir las buenas noticias. \u00bfOs desfigur\u00e1is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Temo, Monse\u00f1or, que no puedo aceptar.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 tem\u00e9is? Sois un gran organizador, Sr. De Pa\u00fal. En todo acert\u00e1is. \u00bfNo os consider\u00e1is digno de la mision que os encomiendo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, Eminencia. Con la ayuda del Alt\u00edsimo pienso llevar a buen t\u00e9rmino toda obra con paciencia y con humildad.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>Entonces, \u00bfde qu\u00e9 ten\u00e9is temor? Hablad.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No consider\u00e9is esto como un pretexto, Monse\u00f1or. Nac\u00ed pobre, hijo de campesinos. Eleg\u00ed el sacerdocio para ayudar a la salvaci\u00f3n de otros m\u00e1s pobres que yo. Pero cuando los poderosos de este mundo han puesto sus ojos sobre m\u00ed, cuando me dan los medios de hacerlo en grande, como dec\u00eds, entonces, creo que debo alejarme.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>\u00bfEso cre\u00e9is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, Monse\u00f1or. Si decidiera ir a Par\u00eds y organizarme, enseguida me dir\u00edais que he hecho mucho. Ya he visto varios personajes, les he hablado insistentemente para solicitar que me den un poco de su dinero, destinado s\u00f3lo para ayudar a los pobres. Pero no he mencionado el nombre de un solo pobre. No les conozco personalmente. No s\u00e9 el nombre ni de uno siquiera. Y \u00e9so es lo que me inspira temor. No s\u00e9 si correr\u00e9 el riesgo de equivocarme.<\/p>\n<p><strong>Richelieu: <\/strong>A cada uno le toca desempe\u00f1ar su parte aqu\u00ed abajo, tal como nos ha sido distribu\u00edda. \u00bfQu\u00e9 cre\u00e9is, se\u00f1or, que yo archivo nombres? \u00bfQue dispongo de tiempo para aburrir\u00adme con los rostros de los hombres? Llamo. Un oficial desconocido a quien no miro, acude, y lleva una orden para una provincia, y un ej\u00e9rcito de desconocidos, sin rostro, se pone en marcha a su destino; o bien en una prisi\u00f3n, al amanecer, se corta una cabeza desconocida. S\u00f3lo Francia y mi Rey Luis tienen nombre y rostro conocido. No os pido vuestro parecer, Sr. de Pa\u00fal, ni vuestras preferencias. Os nombro Capell\u00e1n general de las galeras, porque su Majestad y Francia lo exigen as\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN LA GALERA \u00abLA REAL\u00bb<\/span><\/p>\n<p><strong>Una voz: <\/strong>Zarpamos muy bien, Capit\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>La Levantine es una buena galera, pero con su General a bordo, La Real tiene que ganar hoy, se\u00f1or, sin lugar a dudas. Sois formidables y estoy seguro que el Sr. de Pa\u00fal ruega por nosotros.<\/p>\n<p><strong>General: <\/strong>Tomadlo, Monse\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 es \u00e9sto?<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Una ingeniosa invenci\u00f3n; el pomo, como veis, se abre por arriba; est\u00e1 lleno de extractos de perfumes.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfDe perfumes?<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Como ver\u00e9is, es una precauci\u00f3n indispensable. Al cabo de media hora de remar, cuando el galeote se fatiga, la chusma apesta de modo insoportable.<\/p>\n<p><strong>Teniente: <\/strong>Querido Sr. de Pa\u00fal, sois un capell\u00e1n de galeras; vuestros galeotes huelen tan mal que pronto usar\u00e9is el perfume como un pisaverde. Es cuesti\u00f3nde tiempo&#8230;<\/p>\n<p><strong>Vocero: <\/strong>Cadencia veintis\u00e9is, viento<em> <\/em>largo, bajad.<\/p>\n<p><strong>Teniente: <\/strong>Se creer\u00eda por su aspecto fatigado que van<em> <\/em>a debilitarse. Pero no es as\u00ed. Una vez<em> <\/em>que alcanzan cierta tensi\u00f3n, vencen la fatiga y rinden mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Marinero: <\/strong>Reducen nuestra ventaja, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>No conseguir\u00e1n vencernos. Eso creo yo. No nos vencer\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Vocero: <\/strong>Cadencia veintinueve, cadencia veintinueve. No no podr\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Marinero: <\/strong>No, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Ahora ver\u00e9is. \u00a1El l\u00e1tigo!\u00a0 \u00a1El l\u00e1tigo! Sr. Capell\u00e1n general, he aqu\u00ed algo que tal vez hiera vuestra caridad cristiana, pero el l\u00e1tigo es una necesidad en el esfuerzo final; es un est\u00edmulo que los mismos galeotes reclaman muchas veces.<\/p>\n<p><strong>Vocero: <\/strong>Cadencia treinta&#8230;<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Se les puede azotar hasta que revienten<em>, <\/em>pero no se podr\u00eda impedir que gritaran.<\/p>\n<p><strong>Marinero: <\/strong>Ceden, se\u00f1or, ceden.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n:<\/strong> \u00bfNo os lo dije? La Real va a triunfar. Es asombroso. Casi no tocamos el agua.<\/p>\n<p><strong>Teniente: <\/strong>Podr\u00eda forzar la cadencia, pero es in\u00fatil. Adem\u00e1s se pierden m\u00e1s hombres cada vez.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Tienes buenos sentimientos.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Hay que imped\u00edrselo.<\/p>\n<p><strong>General: <\/strong>Dejadle, ya que es su voluntad.<\/p>\n<p><strong>Capit\u00e1n: <\/strong>Pero no puede continuar con el remo; es un esfuerzo terrible.<\/p>\n<p><strong>General:<\/strong> Continuar\u00e1, si es la voluntad de Dios. \u00c9l es quien le da fuerzas.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">TESTAMENTO DEL SE\u00d1OR VICENTE<\/span><\/p>\n<p>Cedo desde ahora y para siempre toda mi hacienda y mis bienes, es decir, 900 libras tornesas y 40 acres, herencia de mi padre, en nuestro pueblo, a mis hermanos y a mi hermana, para su primog\u00e9nito y renuncio a mis cargos, en las abad\u00edas y prioratos de San Leonardo de Chaulmes y des Ecouis, as\u00ed como al cargo del curato general de Clichy con sus beneficios y privilegios. No deseo conser\u00advar en este mundo el menor vestigio de poder ni de fortuna, a fin de poder servir por siempre a los pobres, hermanos y se\u00f1ores m\u00edos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">VICENTE DE PA\u00daL EN UNA PENSI\u00d3N<\/span><\/p>\n<p><strong>Due\u00f1a: <\/strong>Son cuatro sueldos por semana, pagados por adelantado. Ya ver\u00e9is, os sentir\u00e9is bien aqu\u00ed, Sr. Cura. Ya se ha alojado otro sacerdote. Es el que dej\u00f3 el crucifijo. Esto no es lujoso, pero la ropa de cama esta limpia y la casa es decente. \u00bfNo os conviene? \u00bfEs demasiado caro? \u00bfEn\u00adcontr\u00e1is acaso que no es bastante bueno para vos?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, Se\u00f1ora, al contrario, es demasiado bueno.<\/p>\n<p><strong>Una Vecina: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfSab\u00e9is si en esta casa hay algo para alquilar?<\/p>\n<p><strong>Vecina: <\/strong>Tal vez la vecina de los altos. No tengo m\u00e1s leche; por eso llora.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Puedo prestaros un poco de pan que me sobra, aunque no es mucho&#8230; pero&#8230;<\/p>\n<p><strong>Nueva Due\u00f1a: <\/strong>Alquilo esta buhardilla, es poca cosa, pero se puede dormir. Tuve otro inquilino, pero nunca pagaba. Vos lo har\u00e9is por anticipado, tres cuartos a la semana. Estar\u00e9is como en vuestra casa durante una semana. Mi hija har\u00e1 la limpieza.<\/p>\n<p><strong>Nueva Due\u00f1a: <\/strong>\u00bfHas o\u00eddo? Est\u00e1 el hu\u00e9sped, ll\u00e9vale<em> <\/em>agua. Anda, ll\u00e9vasela<em> <\/em>y&#8230; sonr\u00ede&#8230;<\/p>\n<p><strong>La Hija: <\/strong>El agua, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Gracias. \u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>\u00bfYa no vive aqu\u00ed Lambert?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, estoy yo. Bueno, \u00bfqu\u00e9 es lo que quer\u00edas?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>\u00c9l me dejaba pasar la noche en el suelo, cuando no sab\u00eda a d\u00f3nde ir.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Qu\u00e9date&#8230; qu\u00e9date. \u00bfD\u00f3nde te acostabas?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>\u00c9l me prestaba una manta.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ten&#8230; \u00a1Eh! Toses mucho. \u00bfTe has resfriado?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>\u00bfResfriado? Hace un a\u00f1o que escupo sangre.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfNo tienes m\u00e1s albergue que \u00e9ste?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>No.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfDe qu\u00e9 vives?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>No soy un mendigo. Soy obrero. Pinto abanicos. Pero como toso continuamente, la clientela no me quiere en ninguna parte. Doy asco a las se\u00f1oras. No os preocup\u00e9is, es el de la primera planta. Adem\u00e1s de no trabajar, aporrea a su mujer todas las noches.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 se puede hacer?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>Dormir. Tratad de descansar. Los vecinos ya se han acostumbrado. Y sus hijos se escapan a dormir en el pasillo. Elhombre y la mujer acabar\u00e1n por entenderse. Se emborrachan los dos. Siempre es igual. Eso har\u00e1 que venga otro ni\u00f1o, otro ni\u00f1o que compartir\u00e1 con ellos las alegr\u00edas de este mundo. Ahora falta el loco del tercero. Gime cada cuarto de hora. No falla, ya lo ver\u00e9is.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y \u00bf\u00e9so? \u00bfQu\u00e9 ocurre ahora?<\/p>\n<p><strong>Pobre: <\/strong>Es el tejedor. Tiene diez chicos y a los padres con \u00e9l. Le pagan por prenda terminada. De ah\u00ed que trabaje tambi\u00e9n por las noches. Eso no lo creen en las Iglesias. All\u00ed se reza muy c\u00f3modamente y se ignora la vida de los pobres. Aqu\u00ed se trabaja, se golpea, se insulta, se tose. Y tambi\u00e9n se muere. No hay que ablandarse, hay que hacerse el sordo como los vecinos. Eso de ablandarse es para los ricos. Los pobres tienen bastante con lo suyo. Hay que sobrevivir.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Perd\u00f3n, Dios m\u00edo. No sab\u00eda nada. No sab\u00eda nada.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EL SE\u00d1OR VICENTE BUSCA AL SE\u00d1OR PORTAIL<\/span><\/p>\n<p>1<sup>\u00b0<\/sup> <strong>Penitente: <\/strong>Yo le dije: es un pecado mortal; y ella me dijo: no, es un pecado venial, pero yo estoy segura de que era un pecado mortal.<\/p>\n<p>2<sup>\u00b0<\/sup> <strong>Penitente: <\/strong>No os preocup\u00e9is. Si falt\u00f3 ayer a la misa, el Sr. Abad lo not\u00f3. Y las flores para el altar de la Virgen estaban marchitas. Como no madruga, las recoge medio secas quiere honrar al Se\u00f1or, era se le pegan las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>1<sup>\u00b0<\/sup> <strong>Penitente: <\/strong>Tambi\u00e9n lo hab\u00e9is notado. Yo le he dicho: se\u00f1or Abad, las flores de Mar\u00eda Luisa est\u00e1n marchitas. Dios reconocer\u00e1 las suyas.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Portail! \u00a1Portail!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>\u00a1Monsieur Vincent!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Venid.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Pero&#8230;<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Venid enseguida, os necesito.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Pero. \u00bfY mis penitentes?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Dejadlas.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Est\u00e1 bien.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Portail, he aprendido algo terrible esta noche. Y es que antes de salvar sus almas, no tenemos m\u00e1s remedio que dar a esos desventurados una vida que les permita tener alma. Vamos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">DISTRIBUCI\u00d3N DE LIMOSNAS EN EL HOSPICIO<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Garminie, Garminie \u00bfQu\u00e9 has hecho desde la \u00faltima vez que viniste? \u00bfHas mendigado?<\/p>\n<p><strong>Sra. Lab\u00f3n: <\/strong>Antes estaba siempre con mis hijos, pero despu\u00e9s que el var\u00f3n se cas\u00f3, mi nuera dijo: come demasiado&#8230; y no es cierto&#8230;, no como tanto.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ya s\u00e9; ya me lo has contado. No tienes dientes, pero te sabes defender bien en la mesa. \u00bfEh?<\/p>\n<p><strong>Sra. Lab\u00f3n: <\/strong>\u00a1Oh! \u00a1Con una buena sopa!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Bueno, tendr\u00e1s una buena sopa esta noche y ma\u00f1ana tambi\u00e9n. Pero una buena sopa cuesta mucho y necesitamos gran cantidad todos los d\u00edas. No somos todopo\u00adderosos. Pero vuelve ma\u00f1ana. No s\u00e9 qu\u00e9 m\u00e1s podr\u00e9 hacer por ti.<\/p>\n<p><strong>Sra. Lab\u00f3n: <\/strong>\u00a1Por m\u00ed! No s\u00e9 qu\u00e9 hacerme yo misma.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Bueno, qu\u00e9date, pero nos arruinar\u00e1s. \u00a1Ah! \u00bfT\u00fa aqu\u00ed? Otra historia.<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>La fatalidad.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, pero t\u00fa cooperas con la fatalidad y tambi\u00e9n existe la Providencia, que da de comer a los pajaritos, pero ellos pasan el d\u00eda buscando su pan. Eres fuerte&#8230; bien puedes manejar una pala.<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>\u00a1Si no encuentro trabajo!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Yo te lo encontrar\u00e9. Vuelve ma\u00f1ana&#8230; que te buscar\u00e9 un empleo. Y pide un pedazo de pan al Sr. Portail, eh, pero es el \u00faltimo que estafas a Dios Padre; es el pan de ma\u00f1ana que lo tendr\u00e1s hoy.<\/p>\n<p><strong>Una Mendiga: <\/strong>Tiene hambre, no pido para m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Cuatro, \u00a1eh!. Bueno, puedes volver todos los d\u00edas. Un momento, un momento.<\/p>\n<p><strong>Mendiga: <\/strong>Gracias.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>No tengo m\u00e1s pan, Monsieur Vincent.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Corta otro.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Es que\u2026<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ve a buscar m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Pero, \u00a1Se\u00f1or!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ah, s\u00ed, ya.<\/p>\n<p><strong>Monja: <\/strong>Sr. Cura, le env\u00edan estos pobres.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y \u00bfqui\u00e9n los env\u00eda?<\/p>\n<p><strong>Mensajera: <\/strong>ElHospital nada puede hacer por ellos. La madre Superiora es muy justa. No est\u00e1n enfermos y no pueden ingresar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfEs que no veis la enfermedad que padecen, hermana?<\/p>\n<p><strong>Mensajera: <\/strong>\u00bfCu\u00e1l?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>La miseria.<\/p>\n<p><strong>Mensajera: <\/strong>La madre Superiora me ha dicho que si el Sr. de Pa\u00fal no los quiere, que los eche a la calle otra vez.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Bien, decidle que los recojo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 les vamos a dar?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pues sopa y pan.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or portail: <\/strong>Y \u00bfel pan?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00f3lo sopa y una oraci\u00f3n cuando tengan el est\u00f3mago lleno.<\/p>\n<p><strong>Ayudante: <\/strong>Sr. Cura.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 quieres t\u00fa?<\/p>\n<p><strong>Ayudante: <\/strong>\u00bfD\u00f3nde hay le\u00f1a? No queda m\u00e1s y se va a apagar el fuego.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero, \u00bfqu\u00e9 haces con la le\u00f1a? \u00bfTe la comes?<\/p>\n<p><strong>Ayudante: <\/strong>He puesto los troncos uno a uno como me hab\u00e9is dicho, para economizar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Es preciso aprovechar hasta la \u00faltima brizna; tiene que alcanzar.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EL SE\u00d1OR VICENTE VISITA AL ADMINISTRADOR GENERAL<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">DE LOS HOSPICIOS<\/span><\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>Adelante.<\/p>\n<p><strong>Criada: <\/strong>Sr. Administrador, Monsieur Vincent.<\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>Hacedle entrar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Perdonadme por importunaros otra vez, pero&#8230;<\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 os falta ahora, Sr. Vicente?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No tenemos le\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>\u00a1Es incomprensible! \u00bfPon\u00e9is a cocer a vuestros pobres?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ahorro le\u00f1a, se\u00f1or. No tengo m\u00e1s que un fuego.<\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>Sr. Vicente, nada m\u00e1s ingrato para m\u00ed que aconsejaros&#8230; aunque tenemos que aclarar las cosas. En primer lugar, ahorrad el fuego. Prodig\u00e1is mucho mis pocas existencias. Vuestra bondad, vuestra credulidad&#8230; por favor, escuchad los dictados de la raz\u00f3n o me vais a arruinar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Est\u00e1n muy d\u00e9biles, se\u00f1or, y la mayor\u00eda, enfermos.<\/p>\n<p><strong>Administrador: <\/strong>Soy responsable ante la direcci\u00f3n general de los hospicios de una administraci\u00f3n importante. Tengo asignadas cantidades fijas y no me es posible excederme. No puedo permitirme con vos la menor debilidad, imposible. No tengo m\u00e1s dinero para le\u00f1a. Sr. Vicente, sois un hombre encantador, si ten\u00e9is fr\u00edo, venid a calentaros a mi casa; sab\u00e9is que siempre me complace hablar con vos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Os lo agradezco, se\u00f1or. Dinero, \u00a1ah! Dinero, siempre dinero. Nada se consigue en el mundo sin dinero. \u00a1Se\u00f1ora! Vos aqu\u00ed y tan pronto.<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Jam\u00e1s he tenido la costumbre de haceros esperar, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, es verdad, se\u00f1ora.<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>He aqu\u00ed el dinero que me hab\u00e9is pedido.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Gracias. Hay para mucho pan durante mucho tiempo. Hoy no hab\u00edan comido todav\u00eda. De prisa, Portail, pan y le\u00f1a, s\u00ed, y le\u00f1a tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>\u00bfNunca me permetir\u00e9is daros otra cosa que dinero, Sr. De Pa\u00fal?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Sois una dama de alta alcurnia, para aceptar otra cosa de vos. Deb\u00e9is soportar el peso de vuestra fortuna y de vuestro nombre, como ellos soportan el peso de su miseria. Disculpadme, pero en vuestra hacienda ten\u00e9is muchos servidores y estas personas ganan un salario que yo no tengo ning\u00fan derecho a quitarles.<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Vete, Vasco, ya no te necesito.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero, \u00a1se\u00f1ora!. No pod\u00e9is hacer \u00e9sto todos los d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Dama: <\/strong>Claro que podr\u00e9, y otras tambi\u00e9n adem\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EL SE\u00d1OR VICENTE SE RE\u00daNE CON LAS DAMAS DE LA CARIDAD<\/span><\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>En este d\u00eda en que nos reunimos aqu\u00ed por primera vez, os damos las gracias, Sr. de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Soy yo quien os da las gracias, se\u00f1oras. Sin vosotras nada podr\u00eda. Hab\u00e9is descendido sobre mis pobres como \u00e1ngeles del cielo, \u00e1ngeles portadores de golosinas, de caldos, de abrigo, de palabras de amor.<\/p>\n<p><strong>Una Dama: <\/strong>\u00bfSab\u00e9is que tuve un miedo atroz la primera vez? Siempre les daba limosna cuando entraba en la Iglesia y cuando sal\u00eda, pero nunca les hab\u00eda hablado.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Ni yo, amigas m\u00edas. Cre\u00ed que me iban a cubrir de insultos. Pero no ha sido as\u00ed. Son muy cumplidos. Dicen amablemente gracias cuando se les da algo.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Todos no. Son muchos los<em> <\/em>que no dan las gracias. Y miran fijamente y no dicen nada.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Los pobres son muy susceptibles, se\u00f1ora. A veces, se requiere una gran habilidad para ayudarles, sin herirles.<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>Ense\u00f1adnos eso tambi\u00e9n, que seremos buenas alumnas. Hoy vamos a plantear diversas cuestiones pr\u00e1cticas, Padre. Veamos ahora cu\u00e1ntas somos&#8230; nada m\u00e1s que doce, y hay muchos pobres. \u00bfDebemos admitir nuevas damas?<\/p>\n<p><strong>Una Dama: <\/strong>\u00bfQuer\u00e9is saber mi opini\u00f3n? Esta obra se ha puesto de moda y todas quieren hacer lo mismo. Quieren copiarnos. Pues bien, no. Debemos limitar nuestro grupo.<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>Eso conservar\u00e1 la obra. No admitiremos a nadie m\u00e1s. La Sra. de Guemene&#8230;<\/p>\n<p><strong>Una Dama: <\/strong>La Sra. de Guemene con su ostentaci\u00f3n y sus lujos, si la admitimos no tendr\u00e1 otra ambici\u00f3n que dar m\u00e1s que nosotras para humillarnos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Tal vez, se\u00f1ora, eso sea una ventaja para los pobres.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Pero, se\u00f1or, no hay que pensar solamente en los pobres; hay que pensar tambi\u00e9n en nosotras&#8230; Me cuento entre sus amigas, pero la Sra. de Guemene es una mujer de lo m\u00e1s insoportable.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Ayer, la esposa de mi proveedor de pa\u00f1o me abord\u00f3 en el almac\u00e9n y me dijo: \u00a1Se\u00f1ora! S\u00e9 que hac\u00e9is grandes obras de caridad&#8230; patat\u00edn&#8230; patat\u00e1n&#8230;, y estoy dispuesta a abonar 10.000 escudos si mi admit\u00eds entre vosotras. Le contest\u00e9: Se\u00f1ora, a Dios gracias, hay todav\u00eda en Francia un mundo en el cual el dinero no es suficiente para abriros las puertas.<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>Padre, \u00bfEn qu\u00e9 pens\u00e1is?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pienso en los 10.000 escudos de esa dama&#8230; pero humildemente.<\/p>\n<p><strong>Una Dama: <\/strong>Quisiera preguntaros algo. No s\u00e9 c\u00f3mo vestirme cuando voy a visitar \u00bfMe pongo un vestido gris muy sencillo? O \u00bfqu\u00e9 me pongo?<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Yo tengo prestado uno de mi dama de compa\u00f1\u00eda. Es divertido disfrazarse.<\/p>\n<p><strong>Otra: <\/strong>\u00bfSab\u00e9is que he pensado? Podr\u00edamos dise\u00f1ar una ropa especial como un uniforme.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>S\u00ed, s\u00ed, va a ser muy divertido.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Acabo de salir de la casa de mi proveedor y me ha mostrado un pa\u00f1o admirable, un gris que tiene reflejos azulados. Es precioso verlo de d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Otra Dama: <\/strong>Y todas el mismo modelo. Y vestiremos el uniforme para nuestra reuni\u00f3n como la de hoy&#8230;<\/p>\n<p><strong>Todas: <\/strong>Muy bien, estupendo&#8230;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">ENCUENTRO CON MARGARITA NASEAU<\/span><\/p>\n<p><em>Primera Hija de la Caridad<\/em><\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Por favor, Sr. Cura, \u00bfhay alguien que me ayude?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfA qui\u00e9n buscas?<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Al Sr. de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfPara qu\u00e9 le quieres?<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Se\u00f1or, soy de Suresnes. Sirvo aqu\u00ed en una granja. He venido porque o\u00ed decir que en Par\u00eds hay grandes damas que visitan a los pobres y enfermos en los hospitales. \u00bfEs cierto?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed; s\u00ed y no.<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Entonces pienso que soy demasiado atrevida, pero qui\u00adsiera dec\u00edrselo al Sr. Vicente.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Decirle, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Las grandes damas tienen siempre quien las sirva. No debe sentarles bien tener que hacer las faenas de los humildes. Yo soy vaquera y estoy habituada a soportar\u00a0 trabajos que ellas no podr\u00edan hacer. He pensado que para ayudarles soy la persona adecuada. No pido sueldo, solamente la comida. Podr\u00eda hacer las sangr\u00edas, los lavados, curar las llagas, preparar los lechos de los infermos, vaciar los orinales; todo\u00a0 lo que ellas no soportan. Y de sirvienta a sirvienta, prefiero serlo de los pobres de Dios, que de mis amos. \u00a1Vaya que s\u00ed! \u00bfPuede ser esto orgullo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, hija m\u00eda. \u00bfHas venido andando? \u00bfHas comido hoy?<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>No, sal\u00ed antes del alba y me ha costado mucho encontrar \u00e9sto.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ve a la cocina. Di que te env\u00eda el Sr. de Pa\u00fal y te dar\u00e1n de comer. Anda, luego te ver\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Margarita: <\/strong>Decidme si me acept\u00e1is.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, hija, s\u00ed, seguro. Gracias, Dios m\u00edo, por haberme enviado esta alma pura. Ahora comprendo por primera vez que, s\u00f3lo con los pobres, salvar\u00e9 a los pobres.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LUISA DE MARILLAC EN EL HOSPITAL DE SAN L\u00c1ZARO<\/span><\/p>\n<p>Se llamaba Margarita Naseau, la vaquera de Suresnes. Fue la primera sierva de los pobres de la ciudad de Par\u00eds. Esa caridad que las damas de la corte rodearon de vanidades, ella la practic\u00f3 sencilla, laboriosamente como una tarea de pobre. Pronto dej\u00f3 de estar sola, vinieron Juana Angiboust, Magdalena Brillot&#8230; Fueron v\u00edctimas de sarcasmos; llegaron a golpearlas varias veces. Ten\u00edamos a todos en contra nuestra. No se quer\u00eda admitir que las religiosas salieran de los conventos. Pero, para nuestras siervas, su claustro era la calle. \u00a1Pobres siervas!. S\u00ed, siervas, tan generosas, tan abnegadas&#8230; y luego su celda, una habitaci\u00f3n alquilada en soledad absoluta.<\/p>\n<p>Pens\u00e9, pues, en reunirlas. Era preciso darles una casa donde se alojaran durante la noche al regreso de tan dura jornada. Y el cielo ha querido que se me concedan bienes materiales como este hospital de San L\u00e1zaro. Como veis, aqu\u00ed haremos muchas cosas; \u00e9ste ser\u00e1 el hospital de inv\u00e1lidos, la enfermer\u00eda, el comedor de los pobres, el ropero; en fin, habr\u00e1 todas las dependencias necesarias, pero necesito una persona que acepte dirigir a mis siervas.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Y, \u00bfPor qu\u00e9 yo, padre m\u00edo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Porque vos siempre est\u00e1is dispuesta al bien de los que os rodean. Es preciso que nos esforcemos. Debemos poner al servicio de esta empresa toda nuestra voluntad.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Me ped\u00eds un esfuerzo supremo. Sab\u00e9is que hago cuanto puedo. Pero este \u00a1genio horroroso! Temo a los pobres.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, son terribles, \u00bfno es cierto? Todos reunidos, terribles como la justicia de Dios que proclaman implacablemente. Nos enga\u00f1amos con nuestras ropas decentes y nuestros rostros atildados; pero esos harapos, ese horror, esas enfermedades, esa desnutrici\u00f3n tras de la que asoman miradas de lobos, son de hombres, jueces duros e injustos, pero a los que es preciso servir como a nuestros due\u00f1os y amarlos.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Soy miedosa, se\u00f1or; soy d\u00e9bil, irresoluta, torpe; no tengo ninguna cualidad indispensable para \u00e9sto.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Sois mi primera seguidora, la primera que me ha compren\u00addido, srta. de Marillac. Sois resuelta, valerosa, h\u00e1bil. Os necesito.<\/p>\n<p><strong>Una Hermana: <\/strong>Padre m\u00edo, no podemos mas.\u00a0 No somos m\u00e1s que cuatro en la gran nave. Han tra\u00eddo otro enfermo y nadie quiere ceder su cama.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Esperad, venid, vereis hasta qu\u00e9 punto os necesitan.<\/p>\n<p><strong>Enfermo 1: <\/strong>agua, hermana, agua\u2026<\/p>\n<p><strong>Enfermo 2: <\/strong>Yo vine primero, estoy enfermo.<\/p>\n<p><strong>Enfermo <\/strong><strong>3:<\/strong> Y yo&#8230; llevo muchos d\u00edas esperando. Ay, ay&#8230;<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y, bien&#8230;<\/p>\n<p><strong>Hermana: <\/strong>No podemos acostarle, Padre, no hay cama.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>A ver, vosotros, o\u00eddme, \u00bfqui\u00e9n puede ceder su sitio a otro m\u00e1s enfermo? T\u00fa&#8230; Ya hay sitio. Haz que se lleven el cuerpo.<\/p>\n<p><strong>Un Enfermo: <\/strong>Y, \u00bfyo qu\u00e9? \u00bfY yo? Hace tres d\u00edas que estoy esperando para ocupar un puesto; me pertenece, es m\u00edo. El viejo me lo prometi\u00f3 antes de morir. No quiero morir en el suelo como un perro.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfEst\u00e1n ah\u00ed?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>S\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Di que voy enseguida, ya voy. Hija m\u00eda, cuida de que el cambio se haga en orden.<\/p>\n<p><strong>Enfermo: <\/strong>No, no, llevo m\u00e1s tiempo que t\u00fa esperando. Me pertenece. Quita&#8230; quita, quita.<\/p>\n<p><strong>Hermana: <\/strong>Deteneos, deteneos, quietos .. se lo dir\u00e9 al Sr. de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Otra Hermana: <\/strong>No podemos las dos; no somos suficientes, gritan. Nos escupen, nos insultan, habr\u00eda que amarlos m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Otra Hermana: <\/strong>Apartaos, apartaos, voy a llamar al Sr. de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><strong>Enfermo: <\/strong>\u00bfNo os dais cuenta c\u00f3mo nos trat\u00e1is? \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is? \u00bfQue nos muramos todos aqu\u00ed? Los pobres no somos perros.<\/p>\n<p><strong>Todos: <\/strong>No, no somos perros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Veremos qu\u00e9 se puede hacer.<\/p>\n<p><strong>Emisario: <\/strong>\u00bfOs dejamos copia del acta de expulsi\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Tengo 1.200 enfermos en San L\u00e1zaro y la mayor\u00eda graves. \u00bfA d\u00f3nde van a ir estos desventurados?<\/p>\n<p><strong>Emisario: <\/strong>Se\u00f1or, yo solo extiendo actas. He venido \u00fanicamente a comunicarle esta orden de expulsi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Hermana: <\/strong>Se\u00f1or, se\u00f1or, se han subordinado y ri\u00f1en en torno a ese cadaver y profieren insultos contra vos.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>No podr\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong><\/p>\n<p>Ve t\u00fa, Portail. Luego ir\u00e9 yo. Vamos, calmaos, hija m\u00eda. Est\u00e1is temblorosa; os acompa\u00f1ar\u00e9 hasta el coche.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan esos hombres?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Yo encontr\u00e9 a San L\u00e1zaro demasiado peque\u00f1o y se les expulsa de San L\u00e1zaro. La Providencia lo quiere as\u00ed sin duda.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>\u00bfA d\u00f3nde ir\u00e9is con tantos miserables?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Tendr\u00e9 que buscar otro albergue inmediatamente. Ya estoy acostumbrado. Un nuevo albergue donde volver\u00e1n a expulsarnos.<\/p>\n<p>Son los que huyen de Lorena por el avance de los imperiales. Les han quemado las casas. M\u00e1s de dos mil refugiados invadir\u00e1n Par\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>iCu\u00e1nta miseria! Y toda esa miseria&#8230;<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Recaer\u00e1 sobre nosotros.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Lo s\u00e9, lo s\u00e9. Os pido perd\u00f3n por haber sido tan d\u00e9bil.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">ENTREVISTA DEL <\/span><span style=\"text-decoration: underline\">CANCILLER SEGUIER CON EL SE\u00d1OR VICENTE<\/span><\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>Sr. Vicente, hab\u00e9is hecho algo admirable. La ayuda a los refugiados de las provincias invadidas y devastadas ha sido providencial. \u00bfDe d\u00f3nde hicisteis sacar tantas hogazas de pan y tantas ropas usadas? Bien quisi\u00e9ramos conocer alguno de vuestros secretos para administrar los bienes.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Me los han donado, se\u00f1or Canciller.<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>Hab\u00e9is tenido esa fortuna, pero a nosotros, los ministros, no nos dan nada y los impuestos no dan para todo. Elpueblo pide clemencia; se le respeta, pero, \u00bfde qu\u00e9 sirve? No tenemos un sueldo, los indigentes abundan. \u00bfSab\u00e9is que se convierten en una amenaza p\u00fablica en Par\u00eds? Se mendiga en todas partes y cuando nada se les da, entonces\u2026 amenazan.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Es que tienen hambre, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>\u00a1Hambre Hambre! En el cargo que voy a ejercer, hay otra hambre adem\u00e1s. Francia tiene hambre de seguridad, de calma. Os he hecho venir para daros una buena noticia. Sentiros satisfecho, vos que hab\u00e9is consagrado vuestra vida. Dentro de dos d\u00edas, no quedar\u00e1 un solo pobre en Par\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfC\u00f3mo es eso, se\u00f1or?<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>Muy simple, amigo m\u00edo. Los arrestar\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero, se\u00f1or, la pobreza no es un crimen.<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>Lo lamento, pero es el medio m\u00e1s seguro. Mi funci\u00f3n consiste en prevenir. Tengo locales: la Compasi\u00f3n, el Asilo, la Sabonnerie, Bic\u00eatre, Salpetriere&#8230; Los internar\u00e9 all\u00ed. La dificultad est\u00e1 en alimentarlos. En fin, ya lo resol\u00adver\u00e9. La salubridad de Par\u00eds, ante todo. \u00bfQuer\u00e9is haceros cargo del hospital que yo funde, Sr. de Pa\u00fal?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Los pobres son hombres, \u00bfqu\u00e9 vais a hacer de su liber\u00adtad?<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 libertad? \u00bfLa de importunar a todo el mundo por la calle? \u00bfLa de reventar de hambre? Les doy alimento, les doy abrigo. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieren?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pero la caridad, se\u00f1or Canciller, consiste en ayudarles a mantener su condici\u00f3n de hombres.<\/p>\n<p><strong>Canciller: <\/strong>\u00a1La caridad! \u00a1La caridad! Es la que vos hab\u00e9is inventado, se\u00f1or. Antes no era m\u00e1s que una virtud, era perfecta. Se invitaba a las damas de linaje en sus parroquias, se la mencionaba en los sermones, provocaban una lagrimita, una moneda de la bolsa y todo el mundo estaba tranquilo. Vos hab\u00e9is sido un visionario. Hab\u00e9is removido cielo y tierra. Y tanto fastidi\u00e1is con vuestra caridad que la hab\u00e9is echado en manos del gobierno. Tenemos bastante con las finanzas, los protestantes, la marina, los asuntos exteriores, el ej\u00e9rcito, los cuales no marchan como deb\u00edan. Sinceramente, \u00bfcre\u00e9is que por a\u00f1adidura tenemos nece\u00adsidad de vuestra caridad? Antes de vuestra cruzada, tambi\u00e9n hab\u00eda pobres y no perturbaban el sue\u00f1o de las personas decentes. Pero ahora est\u00e1n en todas partes. \u00a1Ah! Se creer\u00eda que los fabric\u00e1is vos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">ASAMBLEA DE LAS DAMAS DE LA CARIDAD<\/span><\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>Tenemos derecho a hacerle este reproche.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00bfTenemos derecho a unimos contra \u00e9l?<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>No nos unimos contra \u00e9l, Sra. Condesa, pero le daremos un consejo.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Tal vez, si cada una de nosotras diera un poco m\u00e1s de su tiempo y de su esfuerzo y de su dinero&#8230;<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>Damos lo que podemos. Pero el oro del Per\u00fa no le bastar\u00eda. Empez\u00f3 por los viejos. Es triste que los viejos carezcan de trabajo, pero luego vinieron los asilos, las arrepentidas, los presidiarios&#8230; Es demasiado. No podemos atender a tantos hospitales, es demasiada carga para nosotras. Y ahora esos miles de refugiados de Lorena.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Desde el avance de los imperiales se han desplazado hacia Par\u00eds y no s\u00e9 qu\u00e9 va a pasar.<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 va a pasar? Es imprevisible, hermana. Y adem\u00e1s, esos negros&#8230;<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00bfTambi\u00e9n ha pensado en los negros el Sr. de Pa\u00fal? \u00bfC\u00f3mo? Una vez me dijo que sufr\u00eda por la salvaci\u00f3n de esos pueblos b\u00e1rbaros de nuestras colonias; que quer\u00eda enviar misioneros.<\/p>\n<p><strong>Otra: <\/strong>\u00bfEntre los negros?<\/p>\n<p><strong>Presidenta: <\/strong>\u00bfVeis c\u00f3mo es preciso contenerle? Si no, \u00bfd\u00f3nde llegar\u00e1?<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LOS NI\u00d1OS EXP\u00d3SITOS<\/span><\/p>\n<p>1\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>\u00a1Qu\u00e9 noche tan fr\u00eda!<\/p>\n<p>2\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>S\u00ed, uf, parece que va a helar.<\/p>\n<p>1\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>Mira, mira lo que hay aqu\u00ed.<\/p>\n<p>2\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>Un desventurado menos en este mundo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 haces, mujer?<\/p>\n<p>1\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>Si est\u00e1 muerto. Se ve que hay soldados en Par\u00eds, las chicas aprovechan las circunstancias. Hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>2\u00ba <strong>Empleado: <\/strong>Hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Dime, \u00bfqu\u00e9 ibas a hacer?<\/p>\n<p><strong>Madre: <\/strong>Estoy sola, no tengo trabajo, no s\u00e9 qui\u00e9n es el padre.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Es una criatura de Dios. Es tu hijo. Un d\u00eda sera un hombre y \u00e9l no&#8217;te abandonar\u00e1. D\u00e9jame verle. \u00a1Que hermoso! \u00a1Es preciso tener valor!<\/p>\n<p><strong>Madre: <\/strong>No podr\u00e9, no podr\u00e9. Prefiero que muera lejos de m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Vuelve, te ordeno que vuelvas.<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>\u00bfHab\u00e9is encontrado uno? \u00c9se \u00bfest\u00e1 todav\u00eda vivo? En verano duran algo m\u00e1s. El otro est\u00e1 muerto. Hace dos horas que la mujer lo dej\u00f3, cuando anochec\u00eda; grit\u00f3 un poco, despu\u00e9s se ha callado.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfNo has podido hacer nada?<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 voy a hacer? No soy m\u00e9dico, o \u00bfquieres que me lleve yo a los ni\u00f1os? \u00bfPor qu\u00e9 no te los llevas t\u00fa? Tendr\u00e1s tantos que podr\u00e1s fundar un orfelinato&#8230; y bien grande.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Di, \u00bfabandonan a muchos ni\u00f1os?<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>Cuatro o cinco cada noche. Y casi todos mueren enseguida. Otros duran m\u00e1s. Hay gente que los ve al pasar y se compadecen, pero son pocos. La mayor\u00eda sigue su cami\u00adno porque les espera su casa bien caliente.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Y \u00bfno hay nadie que los recoja?<\/p>\n<p><strong>Mendigo: <\/strong>Uno de cada cien. Los enterradores se llevan a los dem\u00e1s. Apenas alientan, al hoyo. Es la vida, la vida tal como Dios la ha hecho. Todo lo que no debe perdurar, se rompe.<\/p>\n<p><strong>Sra. Goussault, Presidenta: <\/strong>Monsieur Vincent, os hemos hecho nuestras objeciones con un profundo sentimiento caritativo, pero tambi\u00e9n con sentido com\u00fan. Las mujeres, Monsieur Vincent, sabemos lo que es posible y \u00e9so no lo es. Con aparente debilidad Dios ha dado a cada una un peque\u00f1o reino que gobernar, pero les ha dado un sentido especial. Los hombres cometer\u00edan menos tonter\u00edas si nos escucharan.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>\u00a1Se\u00f1ora! \u00a1Por Dios!<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>La palabra ha traicionado mi pensamiento, perdonadme.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Acepto vuestra palabra, Sra Goussault. Me siento satisfe\u00adcho de carecer a veces de un poco de sentido com\u00fan. En realidad se cometen tantos pecados a causa del sentido com\u00fan, como a causa de la locura; otros pecados, claro.<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Esperamos ahora vuestra respuesta, Monsieur Vincent. \u00bfQu\u00e9 significa \u00e9so, se\u00f1or?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Mi respuesta&#8230; Pens\u00e1is que me comprometo demasiado y yo creo que no me comprometo bastante. Hoy he podido salvar a este ni\u00f1o, pero todas las noches mueren cuatro o cinco, inocentes como \u00e9l, en el portal de cada Iglesia.<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Tal vez, Dios querr\u00e1 que mueran, Se\u00f1or. Pero son los hijos del pecado.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Cuando Dios quiso que alguien muriera para redimir el pecado, fue a su Hijo a quien envi\u00f3. Dios no ha querido que un solo inocente muera en nombre del pecado. Es la cobard\u00eda, la desidia, el vicio arraigado en los hom\u00adbres quien lo acepta.<\/p>\n<p><strong>Sra. Goussault: <\/strong>Monsieur Vincent, yo respeto, pero no comparto vuestras opiniones; odio el pecado y odio el vicio; por grande que sea nuestra caridad, no me har\u00e9is que los ame. A los hijos del pecado y del vicio los odio.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Dios est\u00e1 escuchando, Sra Goussault.<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Dios tampoco puede amarlos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No os permito decirlo. S\u00e9 muy bien que Dios me pide que salve a este inocente por encima de todo. Saldr\u00e9 esta noche, saldr\u00e9 todas las noches y volver\u00e9 a poneros ni\u00f1os sobre esta mesa. Aqu\u00ed los ver\u00e9is agitarse, pediros la vida y ya veremos si los dej\u00e1is morir.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Monsieur Vincent, estamos abrumadas de trabajo. Ya os hemos dicho antes. Ya s\u00e9 que no nos escuchar\u00e9is porque somos ricas y ociosas, pero estas siervas que contribuyen con el trabajo de sus manos y que no cesan de la ma\u00f1ana a la noche, tambi\u00e9n quieren deciros que ya no pueden m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Si Dios se lo pide, claro que podr\u00e1n dar m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Sr. Vicente, os hablamos con el idioma de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>He sido yo el primero en usar ese idioma; os he dicho mil veces que era necesario apresurar la marcha de la Providencia; pero, al ver este ni\u00f1o, me ha asaltado el temor de estar terriblemente retrasado.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Monsieur Vincent, hay una instituci\u00f3n que se hace cargo de esos ni\u00f1os, la Cuna.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Se\u00f1ora!<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>Pagan a nodrizas para criarlos. \u00bfNo lo sab\u00edais?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No s\u00e9 que se haya hecho nada para los ni\u00f1os abandona\u00addos. S\u00f3lo s\u00e9 que si esta noche no hubiera hablado con la madre, este ni\u00f1o habr\u00eda sido abandonado a la puerta de una Iglesia y ya estar\u00eda muerto.<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Son muchos los que est\u00e1n contra nosotros, se\u00f1or. Los can\u00f3nigos de Nuestra Se\u00f1ora y los jueces de Par\u00eds atienden a esta obra. Si invadimos su esfera, provocare\u00admos su odio.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfDe veras? Cuando yo acuda ante mi \u00fanico Juez, \u00bfcre\u00e9is que voy a decirle: he presenciado esos cr\u00edmenes y no he osado intervenir por no provocar conflictos con los can\u00f3\u00adnigos del cabildo, ni con los jueces de Par\u00eds que son inflexibles?<\/p>\n<p><strong>Sra Goussault: <\/strong>Se\u00f1or, har\u00e9is lo que quer\u00e1is, pero ninguna mujer honesta querr\u00e1 manchar sus manos con el contacto de estos ni\u00f1os miserables y volver a tocar a sus hijos esta noche.<\/p>\n<p><strong>Condesa: <\/strong>No pid\u00e1is m\u00e1s, Monsieur Vincent, no pid\u00e1is demasiado. Lo que quer\u00e9is hacer va contra todos nuestros principios.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Vos, tambi\u00e9n! Pero \u00bfno habr\u00e1 una sola que&#8230;? Se\u00f1orita de Marillac&#8230;<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac: <\/strong>Tengo verg\u00fcenza, tengo verg\u00fcenza y tambi\u00e9n siento terror.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Magdalena&#8230;<\/p>\n<p><strong>Magdalena: <\/strong>Es feo el pecado, Monsieur Vincent, demasiado feo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00bfTambi\u00e9n t\u00fa? As\u00ed jam\u00e1s he de lograrlo. Ha sido locura creer que pod\u00eda conmover vuestras almas, que abando\u00adnar\u00edais vuestro inmundo aislamiento. Os lo suplico, atreveos a mirarme; concededme la limosna de una mirada y no me sentir\u00e9 tan solo. No lo lograr\u00e9 jam\u00e1s. No lo lograr\u00e9 jam\u00e1s.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">ENVIADO DEL PAPA VISITA SAN L\u00c1ZARO<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>El Sr. Vicente se sentir\u00e1 desolado por no haber podido acudir para recibir a vuestra Eminencia. Hoy preside el Consejo de Conciencia en Francia, de su Majestad. Ha sido ciertamente un honor y lo \u00fanico que hubiera podido alejarle de aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Enviado: <\/strong>Su Santidad, el Papa, siente la mayor admiraci\u00f3n por la obra de vuestro Superior. Me ha dicho: Graziani, antes de abandonar Francia, ir\u00e1s a visitar San L\u00e1zaro para ver c\u00f3mo es, puesto que yo no ir\u00e9 nunca.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Son nuestros ancianos de la Fundaci\u00f3n de los peque\u00f1os albergues. Se protege a aquellos que carecen de fuerzas para trabajar y para ganarse la vida. El Sr. Nacquart muri\u00f3 en Madagascar y hemos dado su nombre al sal\u00f3n de nuestras misiones extranjeras.<\/p>\n<p><strong>Enviado:<\/strong> \u00bfQui\u00e9n era Margarita Naseau? Nunca hab\u00eda o\u00eddo su nombre.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>La primera Hija de la Caridad. Muri\u00f3 mientras cuidaba una v\u00edctima de la peste.<\/p>\n<p><strong>Enviado: <\/strong>Y Luisa de Marillac fue la primera Superiora de las Hijas de la Caridad, si no me equivoco.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>S\u00ed, Monse\u00f1or, s\u00ed. Carecemos de espacio; hemos tenido que admitir aqu\u00ed algunos de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos.<\/p>\n<p><strong>Enviado: <\/strong>Creo que habr\u00e9is tenido que vencer<em> <\/em>muchos obst\u00e1culos y que esto os habr\u00e1 tra\u00eddo grandes quebrantos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>S\u00ed, muchos, Monse\u00f1or. Pero con el tiempo y la voluntad de Monsieur Vincent, lo hemos vencido todo, todo.<\/p>\n<p><strong>Enviado: <\/strong>Existen ahora instituciones semejantes en Italia y en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n las genera\u00adciones futuras cuando sepan que un hombre, un hombre solo, ha logrado contra todos \u00e9sto que ahora nos parece tan natural y tan justo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>\u00a1Oh! Monse\u00f1or. Monsieur Vincent no tardar\u00e1 en llegar.<\/p>\n<p><strong>Enviado: <\/strong>Gracias. No os preocup\u00e9is, yo esperar\u00e9.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Ese es el Rev. Padre Felipe Manuel de Gondi. A la muerte de la Sra condesa, entr\u00f3 en la Orden; nuestra peque\u00f1a Congregaci\u00f3n le debe mucho.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">LA REINA DE FRANCIA Y EL SE\u00d1OR VICENTE<\/span><\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>Y bien, Sr. de Pa\u00fal, \u00bfest\u00e1is mejor?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Vuestra Majestad es demasiado bondadosa. Os suplico que me perdon\u00e9is este malestar.<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>Sentaos. Reposad un poco m\u00e1s todav\u00eda. Dejadnos ahora. Hac\u00e9is demasiado, Sr. de Pa\u00fal&#8230; y ya estamos viejos los dos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Se envejece cuando se quiere, Majestad; cuando se dispone de tiempo para ello.<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>Es preciso intentarlo, aunque baste el haber logrado el fin propuesto.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>He hecho tan poco&#8230;<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>A veces me pregunto, Sr. de Pa\u00fal, si no os domina cierta coqueter\u00eda, cuando habl\u00e1is de vos.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, Majestad. S\u00e9 que estoy repleto de innumerables defectos por los cuales pido perd\u00f3n a Dios todos los d\u00edas, pero la coqueter\u00eda&#8230; en fin, lo pensar\u00e9, puesto que vuestra Majestad lo dice.<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>Sab\u00e9is que hab\u00e9is hecho mucho y que son pocos los que en el d\u00eda del juicio final podr\u00e1n presentar un resumen de sus d\u00edas tan bien cumplidos como los vuestros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, he dormido, he dormido terriblemente, Se\u00f1ora, y ha sido preciso envejecer para saber que se puede limitar el sue\u00f1o a cuatro horas diarias. Con frecuencia he sido cobarde. Tambi\u00e9n he cedido, he cerrado los ojos para no ver la miseria.<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>\u00bfY nosotros, Sr. de Pa\u00fal? \u00bfLos que no hemos pensado m\u00e1s que en nuestro placer, en nuestra ambici\u00f3n de poder y que de verdad hemos cerrado los ojos a la miseria? Lo he ambicionado todo, Sr. de Pa\u00fal, y lo tuve: el oro, el poder y el amor; todo cuanto una vez so\u00f1\u00f3 la peque\u00f1a Infanta en su palacio. El m\u00e1s bello reino del mundo, los m\u00e1s bellos diamantes, todo lo posey\u00f3. Pero entre aquella infantita \u00e1vida y esta vieja reina cargada de gloria y de joyas que sue\u00f1a en este momento junto a vos, me parece que no ha habido m\u00e1s que una gran ilusi\u00f3n insatisfecha; nada he logrado. Respondedme, vos que no hab\u00e9is pensado m\u00e1s que en dar, vos que hab\u00e9is renunciado siempre a la felicidad, vos que hab\u00e9is edificado algo m\u00e1s que vanos palacios, que una vanagloria, \u00bfsent\u00eds como yo en el umbral de la muerte ese abismo infinito de inquietud y misterio?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>S\u00ed, Majestad. Porque nada he hecho.<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 es preciso, entonces, para hacer alg\u00fan bien durante una vida?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Aspirar a m\u00e1s, somos terriblemente negligentes. Y ahora me esperan mis pobres en San L\u00e1zaro. Vuestra Majestad, \u00bfme permite que vaya a reunirme con ellos?<\/p>\n<p><strong>Reina: <\/strong>Id, Monsieur Vincent, y decidles que la reina de Francia les pide perd\u00f3n por haberles robado un momento de vuestro tiempo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>\u00a1Detente, detente!<\/p>\n<p><strong>Cochero: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 ocurre, se\u00f1or? \u00bfEst\u00e1 enfermo?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, el hambre, siempre el hambre. Vamos, ay\u00fadame.<\/p>\n<p><strong>Cochero: <\/strong>Dejadme a m\u00ed, se\u00f1or. Puedo hacerlo yo solo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Yo tambi\u00e9n puedo, siempre se puede.<\/p>\n<p><strong>Cochero: <\/strong>\u00bfLo veis, se\u00f1or? Os lo hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No es nada. V\u00e1monos, v\u00e1monos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">EN SAN L\u00c1ZARO<\/span><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>No os cuid\u00e1is, se\u00f1or. No os cuid\u00e1is. No pod\u00e9is m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Acostad a ese desventurado.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>A vos es a quien deber\u00eda acostar.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Todav\u00eda no he rendido mi jornada.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>\u00a1Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or!<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No me encuentro bien. No recibir\u00e9 a nadie.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Monse\u00f1or Graziani, el enviado de su Santidad, est\u00e1 ah\u00ed y os espera.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Es un honor inmenso que Su Santidad se digna hacerme. H\u00edncate de rodillas ante su Eminencia y p\u00eddele perd\u00f3n de mi parte, porque esta noche tal vez tenga que atender otra visita m\u00e1s importante a\u00fan. Dile que no podr\u00e9. Anda, ve y d\u00e9jame solo.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Pero, \u00a1se\u00f1or!, voy a llamar a un m\u00e9dico.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No, no ver\u00e9 a nadie; \u00a1ah! S\u00ed, s\u00ed ver\u00e9 a alguien todav\u00eda. Aguarda. La joven novicia que ir\u00e1 a visitar a los pobres por primera vez, env\u00edamela.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Portail: <\/strong>Pero, se\u00f1or, una simple novicia \u00bfqu\u00e9 puede deciros?<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>All\u00e1 donde voy ahora, Portail, se sabe muy bien qu\u00e9 es importante y qu\u00e9 no lo es. Anda, que venga, y da las gracias a todas.<\/p>\n<p>\u00a1Oh! \u00a1Dios m\u00edo! \u00bfQuerr\u00e1s por fin que yo te encuentre? \u00bfQuerr\u00e1s de una vez llamarme a descansar? Tengo derecho a ese descanso; he hecho tan poco. Estoy cansado, es cierto.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>pasa.<\/p>\n<p><strong>Hermana Juana: <\/strong>Soy Juana, se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Ac\u00e9rcate, Juana, escucha, hija. S\u00e9 que eres valerosa y buena. Hoy, \u00bfVas a estar entre los pobres por primera vez?<\/p>\n<p><strong>Hermana Juana: <\/strong>S\u00ed, Padre.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>No siempre he tenido ocasi\u00f3n de hablar con las siervas que iban a los pobres por primera vez. Nunca se hace todo lo que se deber\u00eda; pero a t\u00ed, la m\u00e1s peque\u00f1a y la \u00faltima, tengo que hablarte. Es muy importante. Recu\u00e9rdalo, recu\u00e9rdalo bien siempre.<\/p>\n<p><strong>Hermana Juana: <\/strong>S\u00ed, Padre.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Vicente: <\/strong>Pronto ver\u00e1s que la caridad pesa mucho, m\u00e1s que el caldero de la sopa y el cesto de pan, pero conserva tu dulzura y tu sonrisa. No todo consiste en dar el caldo y el pan; \u00e9so pueden hacerlo los ricos. T\u00fa eres la pobre sierva de los pobres, la sierva de la caridad siempre sonriente y de buen humor. Ellos son tus amos, amos terriblemente susceptibles y exigentes, as\u00ed que cuanto m\u00e1s feos y sucios sean, cuanto m\u00e1s injustos y groseros te parezcan, tanto m\u00e1s amor deber\u00e1s darles. \u00danicamente por tu amor, s\u00f3lo por tu amor, te perdonar\u00e1n los pobres el pan que les des.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LLEGADA A CH\u00c2TILLON Carretero: \u00a1So! Ah\u00ed est\u00e1 Ch\u00e2tillon, por ese camino. Se\u00f1or Vicente: \u00a1Eh! \u00a1Buena mujer! \u00a1Eh! Mujer: \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: \u00bfC\u00f3mo? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":25734,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[5],"tags":[173,148,194,119,125,144,131,172,127,143,188,128,116],"class_list":["post-25736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vicente-de-paul","tag-chatillon-les-dombes","tag-clichy","tag-ecouis","tag-gondi","tag-joigny","tag-lambert","tag-montmirail","tag-pobreza","tag-portail","tag-san-lazaro","tag-san-leonardo","tag-silly","tag-tunez"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LLEGADA A CH\u00c2TILLON Carretero: \u00a1So! Ah\u00ed est\u00e1 Ch\u00e2tillon, por ese camino. Se\u00f1or Vicente: \u00a1Eh! \u00a1Buena mujer! \u00a1Eh! Mujer: \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: \u00bfC\u00f3mo? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-11-30T23:30:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T18:13:59+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"57 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot;\",\"datePublished\":\"2013-11-30T23:30:37+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T18:13:59+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\"},\"wordCount\":11338,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Chatillon\",\"Clichy\",\"Ecouis\",\"Gondi\",\"Joigny\",\"Lambert\",\"Montmirail\",\"Pobreza\",\"Portail\",\"San L\u00e1zaro\",\"San Leonardo\",\"Silly\",\"T\u00fanez\"],\"articleSection\":[\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\",\"name\":\"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2013-11-30T23:30:37+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T18:13:59+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot;\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos","og_description":"LLEGADA A CH\u00c2TILLON Carretero: \u00a1So! Ah\u00ed est\u00e1 Ch\u00e2tillon, por ese camino. Se\u00f1or Vicente: \u00a1Eh! \u00a1Buena mujer! \u00a1Eh! Mujer: \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: \u00bfC\u00f3mo? Se\u00f1or Vicente: Soy vuestro nuevo cura. Mujer: ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2013-11-30T23:30:37+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T18:13:59+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"57 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot;","datePublished":"2013-11-30T23:30:37+00:00","dateModified":"2016-07-26T18:13:59+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/"},"wordCount":11338,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Chatillon","Clichy","Ecouis","Gondi","Joigny","Lambert","Montmirail","Pobreza","Portail","San L\u00e1zaro","San Leonardo","Silly","T\u00fanez"],"articleSection":["Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","name":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot; - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2013-11-30T23:30:37+00:00","dateModified":"2016-07-26T18:13:59+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/guion-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Gui\u00f3n de la pel\u00edcula &quot;Monsieur Vincent&quot;"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-6H6","jetpack-related-posts":[{"id":125618,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-siervo-de-los-pobres-03\/","url_meta":{"origin":25736,"position":0},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, siervo de los pobres (03)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/11\/2013","format":false,"excerpt":"III. Las Confraternidades de la Caridad P\u00e1rroco en Ch\u00e1tillon (1617) B\u00e9rolle asign\u00f3 a Vicente una parroquia bastante m\u00e1s importante: Ch\u00e1tillon-les-Dombes, una ciudad de 2000 almas, atravesada por el r\u00edo Chalaronne, sobre Li\u00f3n, en el l\u00edmite con la Savoya, entre bosques espesos y valles f\u00e9rtiles. All\u00ed la asistencia eclesi\u00e1stica estaba a\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":399679,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/origen-las-cofradias-asociaciones-caridad\/","url_meta":{"origin":25736,"position":1},"title":"El origen de las Cofrad\u00edas o Asociaciones de Caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/08\/2016","format":false,"excerpt":"En agosto de 1617, Vicente de Pa\u00fal, con unos 37 a\u00f1os de edad, inici\u00f3 todo un movimiento que llega hasta nuestros d\u00edas. Habiendo sido nombrado p\u00e1rroco de Chatillon les Dombes (actualmente Chatillon sur Chalaronne) el 1\u00ba de agosto de este a\u00f1o, llega a su nueva parroquia que cuenta con 2.000\u2026","rel":"","context":"En \u00abEn tiempos de Vicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"En tiempos de Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/historia-de-la-familia-vicenciana\/en-tiempos-de-vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/cofradias-de-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/cofradias-de-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/cofradias-de-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/cofradias-de-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/cofradias-de-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101423,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-del-senor-vicente-de-paul-capitulo-3-2\/","url_meta":{"origin":25736,"position":2},"title":"Vida del Se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal: Cap\u00edtulo 3","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"14\/05\/2015","format":false,"excerpt":"3 No sepult\u00f3 su vida para siempre en Chatillon el se\u00f1or Vicente. Esa era su intenci\u00f3n, pero con frecuencia el hombre propone y la mujer dispone. Vicente debi\u00f3 de llegar a Chatillon en marzo o abril de 1617. Para Navidad del mismo a\u00f1o estaba de vuelta en casa de los\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"sanvibiblia","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/sanvibiblia-300x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":14230,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/uso-catequetico-de-la-pelicula-monsieur-vincent\/","url_meta":{"origin":25736,"position":3},"title":"Uso catequ\u00e9tico de la pel\u00edcula \u00abMonsieur Vincent\u00bb","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/02\/2018","format":false,"excerpt":"Sugerencias para el uso catequ\u00e9tico de la pel\u00edcula La pel\u00edcula \"Monsieur Vincent\" es una gran pel\u00edcula, por lo que puede visionarse toda entera en una sola sesi\u00f3n. Es recomendable verla \u00edntegra para quienes est\u00e1n acostumbrados a ver buen cine y para quienes conocen a Vicente de Pa\u00fal y quieren descubrir\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":119707,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-vicente-relee-su-vida-chatillon\/","url_meta":{"origin":25736,"position":4},"title":"El Se\u00f1or Vicente relee su vida: Ch\u00e2tillon","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"25\/03\/2022","format":false,"excerpt":"En los mismos inicios de 1617, yo quer\u00eda darme plenamente a la evangelizaci\u00f3n, ahora bien era dif\u00edcil de llevar al mismo tiempo el cargo de preceptor, de capell\u00e1n personal de la Se\u00f1ora de Gondi y el de pastor. El Padre de B\u00e9rulle me propon\u00eda este curato de Buenens y Ch\u00e2tillon.\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/e-4.jpg?fit=976%2C570&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/e-4.jpg?fit=976%2C570&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/e-4.jpg?fit=976%2C570&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/e-4.jpg?fit=976%2C570&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":387854,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-busqueda-1613-1617\/","url_meta":{"origin":25736,"position":5},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de b\u00fasqueda (1613-1617)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/10\/2016","format":false,"excerpt":"El se\u00f1or Vicente abandona Clichy El pueblo de Clichy guard\u00f3 siempre un grato recuerdo del mejor de sus p\u00e1rrocos. Pero, cuando m\u00e1s entusiasmado estaba \u00e9ste en sus proyectos, le lleg\u00f3 una carta de Berulle: Deb\u00eda cam\u00adbiar sus actividades. El director espiritual le ped\u00eda que volviera a Par\u00eds. Argumenta\u00adba que ser\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25736"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25736\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}