{"id":25596,"date":"2015-03-27T05:50:05","date_gmt":"2015-03-27T04:50:05","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=25596"},"modified":"2016-07-26T19:17:51","modified_gmt":"2016-07-26T17:17:51","slug":"la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/","title":{"rendered":"La familia vicenciana, una renovaci\u00f3n incesante"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/renovacion.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-137791\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/renovacion-300x191.jpg?resize=300%2C191\" alt=\"renovacion\" width=\"300\" height=\"191\" \/><\/a>El primer problema que surge al intentar describir, por brevemente que sea, a la familia vicenciana es la adecuada delimitaci\u00f3n del objeto de ese estudio. \u00bfQu\u00e9 se entiende por familia vicenciana? \u00bfQui\u00e9nes son sus miembros? Esas preguntas pueden ser respondidas en un sentido amplio y en un sentido restringido. El \u00e1rbol vicenciano ha ido dando nacimiento, a lo largo de los siglos, a tantas y tan variadas ramas, que resulta dif\u00edcil y, a lo mejor, discriminante se\u00f1alar unas y excluir otras como componentes o no de la familia.<\/p>\n<p>En sentido amplio, pertenecen a la familia vicenciana todas aquellas instituciones que de modo directo o indirecto se inspiraron en San Vicente a la hora de fijar sus fines o definir su fisonom\u00eda espiritual. En ese sentido ser\u00edan familia vicenciana, poner algunos ejemplos, los Religiosos de san Vicente de Pa\u00fal de Juan Le Pr\u00e9vost, uno de los primeros miembros de las Conferencias, los Josefinos y Josefinas fundados en M\u00e9jico por el pa\u00fal P. Jos\u00e9 Vilaseca, las Hermanitas de la Cruz, fundadas por una antigua Hija de la Caridad, la famosa sor Angela de la Cruz, o cualquiera del m\u00e1s de medio centenar de congregaciones religiosas femeninas y masculinas surgidas a lo largo de los dos \u00faltimos siglos bajo la inspiraci\u00f3n directa o indirecta del santo de la caridad. Uno se siente tentado de decir que, en este sentido, la familia vicenciana es ilimitada.<\/p>\n<p>En sentido estricto la familia vicenciana se restringe a aquellas congregaciones o asociaciones que o bien deben su nacimiento a la iniciativa directa del propio san Vicente o cualquiera de sus sucesores o han declarado expl\u00edcitamente su voluntad de sentirse descendientes espirituales suyos.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed se impone una distinci\u00f3n: congregaciones o comunidades, de un lado, y asociaciones laicales de otro. En este sentido, la familia vicenciana comprende la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, la Asociaci\u00f3n de Caridad de S. Vicente de Pa\u00fal (hoy A.I.C.), las asociaciones de Hijos e Hijas de Mar\u00eda (hoy Juventudes Marianas Vicencianas), la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa, otro par de asociaciones nacidas en el siglo XIX y, por su t\u00edtulo, sus or\u00edgenes y la expresa voluntad de sus fundadores, la Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal o Conferencias.<\/p>\n<p>En esta exposici\u00f3n, voy a limitarme a trazar brevemente la fisonom\u00eda hist\u00f3rica de las asociaciones laicales que integran la familia vicenciana entendida en sentido estricto y mostrar la raigambre vicenciana com\u00fan a todas ellas y c\u00f3mo esa fisonom\u00eda es el producto de una renovaci\u00f3n incesante, ya que en cada \u00e9poca ha surgido la iniciativa que ha hecho florecer el viejo \u00e1rbol vicenciano con nuevo e inesperado vigor.<\/p>\n<h2><strong>I. <\/strong>Los or\u00edgenes del laicado vicenciano<\/h2>\n<p>La primera observaci\u00f3n importante que debe hacerse sobre los or\u00edgenes de la familia vicenciana es que inicialmente \u00e9sta naci\u00f3 como una asociaci\u00f3n laical. En efecto, la primera instituci\u00f3n formalmente creada por san Vicente fueron las Cofrad\u00edas de la Caridad. El hecho tuvo lugar en Ch\u00e2tillon el 8 de diciembre de 1617. Bien es verdad que once meses antes, el 25 de enero de ese mismo a\u00f1o, san Vicente hab\u00eda predicado en Folleville lo que \u00e9l llam\u00f3 el primer serm\u00f3n de Misi\u00f3n, que siempre consider\u00f3 como el inicio de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n es verdad que ese d\u00eda no fund\u00f3 nada. Simplemente, descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n, es decir, el camino por el que en lo sucesivo hab\u00eda de discurrir su acci\u00f3n apost\u00f3lica. La fundaci\u00f3n formal de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n no tendr\u00eda lugar hasta ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 17 de abril de 1625, mediante el contrato firmado por \u00e9l con los se\u00f1ores de Gondi. En cambio, la gestaci\u00f3n y creaci\u00f3n de las cofrad\u00edas fue mucho m\u00e1s r\u00e1pida. La historia es conocida, pero tal vez convenga recordarla para hacernos cargo de los rasgos esenciales que desde el principio conformaron el esp\u00edritu de la acci\u00f3n vicenciana. Cont\u00e9moslo con las palabras del propio san Vicente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em> Estando cerca de Lyon en una peque\u00f1a ciudad en donde la Providencia me hab\u00eda llevado para ser p\u00e1rroco, un domingo, como me estuviese preparando para celebrar la santa misa, vinieron a decirme que en una casa separada de las dem\u00e1s, a un cuarto de hora de all\u00ed, estaba todo el mundo enfermo, sin que quedase ni una sola persona para asistir a las otras, y todas en una necesidad que es imposible expresar. Esto me toc\u00f3 sensiblemente el coraz\u00f3n; no dej\u00e9 de decirlo en el serm\u00f3n con gran sentimiento, y Dios, tocando el coraz\u00f3n de los que me escuchaban, hizo que se sintieran todos movidos de compasi\u00f3n por aquellos pobres afligidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em> Despu\u00e9s de comer se celebr\u00f3 una reuni\u00f3n en casa de una buena se\u00f1orita de la ciudad, para ver qu\u00e9 socorros se les podr\u00eda dar, y cada uno se mostr\u00f3 dispuesto a ir a verlos, consolarlos con sus palabras y ayudarles en lo que pudieran. Despu\u00e9s de v\u00edsperas, tom\u00e9 a un hombre honrado, vecino de aquella ciudad, y fuimos juntos hasta all\u00e1. Nos encontramos por el camino con algunas mujeres que iban por delante de nosotros, y un poco m\u00e1s adelante, con otras que volv\u00edan. Y como era en verano y durante los grandes calores, aquellas buenas mujeres se sentaban al lado del camino para descansar y refrescarse. Finalmente, hijas m\u00edas, hab\u00eda tantas, que se podr\u00eda haber dicho que se trataba de una procesi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em> Apenas llegu\u00e9, visit\u00e9 a los enfermos y fui a buscar el Sant\u00edsimo Sacramento para los que estaban m\u00e1s graves, no a la parroquia del lugar, porque no hab\u00eda ninguna, sino que depend\u00eda de un cabildo del que yo era prior. As\u00ed pues, despu\u00e9s de haberlos confesado y dado la comuni\u00f3n, hubo que pensar en la manera de atender a sus necesidades. Les propuse a todas aquellas buenas personas, a las que la caridad hab\u00eda animado a acudir all\u00e1, que se pusiesen de acuerdo, cada una un d\u00eda determinado, para hacerles la comida, no solamente a aquellos, sino a todos los que viniesen luego; fue aquel el primer lugar en donde se estableci\u00f3 la Caridad<\/em>.<span id='easy-footnote-1-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-1-25596' title='San Vicente de Pa\u00fal: Obras Completas, Edici\u00f3n S\u00edgueme en espa\u00f1ol, t. IX-1, p. 232. Citado en lo sucesivo como SVP ES, seguido de la indicaci\u00f3n de tomo y p\u00e1gina.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Los hechos as\u00ed narrados por san Vicente se produjeron, seg\u00fan mis c\u00e1lculos, el domingo 20 de agosto de 1617. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, el 23, est\u00e1 firmada el acta de creaci\u00f3n de la cofrad\u00eda o, m\u00e1s exactamente, de \u00abuna corporaci\u00f3n que con el tiempo pueda erigirse en cofrad\u00eda, con el siguiente reglamento, todo ello con el benepl\u00e1cito del se\u00f1or arzobispo, su venerable prelado, al que queda totalmente sometida esta obra\u00bb<span id='easy-footnote-2-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-2-25596' title='SVP ES, X, p. 574'><sup>2<\/sup><\/a><\/span> . A los tres meses, el 24 de noviembre, la nueva asociaci\u00f3n y su reglamento eran aprobados por el arzobispo de Ly\u00f3n y 15 d\u00edas m\u00e1s tarde, el 8 de diciembre de 1617, se proced\u00eda a la erecci\u00f3n formal de la primera Cofrad\u00eda de Caridad, con la elecci\u00f3n de sus oficialas y dem\u00e1s requisitos exigidos por el reglamento.<\/p>\n<p>Veamos ahora los rasgos distintivos de esa primera fundaci\u00f3n vicenciana que pueden ayudarnos a comprender su esp\u00edritu, como se dec\u00eda en el siglo XVII, o su estilo, como nosotros podr\u00edamos decir hoy.<\/p>\n<p>Ante todo, hay que resaltar el car\u00e1cter eclesial de la asociaci\u00f3n. Esta nace en la Iglesia y como un servicio de Iglesia. De ah\u00ed su sometimiento a la autoridad del obispo.<\/p>\n<p>Pero con no menor energ\u00eda hay que se\u00f1alar que la asociaci\u00f3n nace con decidida vocaci\u00f3n laical, si bien \u2014 exigencia de los tiempos \u2014 tendr\u00eda como rector a un eclesi\u00e1stico, de ordinario el p\u00e1rroco del lugar, pero elegido por los miembros de la asociaci\u00f3n y revocable por ellos: <em>\u00abEstos elegir\u00e1n a un eclesi\u00e1stico, que se llamar\u00e1 rector o padre espiritual de dicha asociaci\u00f3n, siguiendo en ese cargo de rector tanto tiempo como ellos crean conveniente\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-3-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-3-25596' title='SVP ES X, p. 595'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>La primera asociaci\u00f3n, la de Ch\u00e2tillon, era exclusivamente femenina: se compon\u00eda de mujeres, tanto viudas, como casadas y solteras; s\u00f3lo a efectos administrativos, otro tributo a la mentalidad de la \u00e9poca, se establec\u00eda que, no siendo propio de mujeres llevar ellas solas la administraci\u00f3n de bienes fundacionales, <em>\u00abelegir\u00e1n como procurador a un piadoso y devoto eclesi\u00e1stico o a un ciudadano virtuoso, sol\u00edcito del bien de los pobres y no embarazado en negocios temporales, que ser\u00e1 considerado como miembro de dicha cofrad\u00eda\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-4-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-4-25596' title='SVP ES, X, p. 575'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> . M\u00e1s adelante, aleccionado por la experiencia, san Vicente lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las mujeres no s\u00f3lo eran no eran inferiores a los hombres en cuestiones de administraci\u00f3n, sino que superaban a \u00e9stos: <em>Los hombres y las mujeres juntos no se ponen de acuerdo en materia de administraci\u00f3n; aqu\u00e9llos desean hacerse cargo de todo y \u00e9stas no lo pueden soportar. Las Caridades de Joigny y Montmirail estuvieron gobernadas al principio por uno y otro sexo; los hombres se encargaron de los pobres sanos, y las mujeres de los inv\u00e1lidos; pero como hab\u00eda bolsa com\u00fan, fue necesario quitar a los hombres. Y yo puedo dar este testimonio en favor de las mujeres, que no hay nada que decir en contra de su administraci\u00f3n, ya que son muy cuidadosas y fieles<\/em><span id='easy-footnote-5-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-5-25596' title='SVP ES, IV, p. 71'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Fundaciones posteriores: Montmirail<span id='easy-footnote-6-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-6-25596' title='SVP ES IV, p. 71'><sup>6<\/sup><\/a><\/span> , Joigny<span id='easy-footnote-7-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-7-25596' title='X, p. 594'><sup>7<\/sup><\/a><\/span> , Macon<span id='easy-footnote-8-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-8-25596' title='ib\u00edd, p. 634, 645'><sup>8<\/sup><\/a><\/span> , Courboin<span id='easy-footnote-9-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-9-25596' title='ib\u00edd, p. 652'><sup>9<\/sup><\/a><\/span> , Montreuil<span id='easy-footnote-10-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-10-25596' title='ib\u00edd, p. 662'><sup>10<\/sup><\/a><\/span> y otras muchas<span id='easy-footnote-11-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-11-25596' title='ib\u00edd, p. 646'><sup>11<\/sup><\/a><\/span> , acentuar\u00e1n el car\u00e1cter mixto de la asociaci\u00f3n, estableciendo en esos casos un reparto de funciones que a nosotros puede parecernos hoy un poco caprichoso: \u00aba los hombre les pertenece el cuidado de los sanos y a las mujeres el de los enfermos\u00bb. Aunque debe decirse que san Vicente manifiesta cierta preferencia por las mujeres: <em>\u00abpuesto que Nuestro Se\u00f1or no saca menos gloria del ministerio de las mujeres que del de los hombres, ya que al parecer el cuidado de los enfermos es preferible al de los sanos, por eso los servidores de los pobres tendr\u00e1n el mismo inter\u00e9s por la conservaci\u00f3n y el aumento de la asociaci\u00f3n de mujeres como de la suya\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-12-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-12-25596' title='ib\u00edd, p. 603'><sup>12<\/sup><\/a><\/span> . Con el paso del tiempo, las cofrad\u00edas mixtas y las exclusivamente masculinas, que tambi\u00e9n existieron, fueron perdiendo vigor y, despu\u00e9s de la muerte del fundador, dejaron de existir.<\/p>\n<p>Otro distintivo de la asociaci\u00f3n es la preocupaci\u00f3n simult\u00e1nea por el bienestar material y espiritual de los pobres socorridos por ella: <em>\u00abSe proponen dos fines, a saber: ayudar al cuerpo y al alma; al cuerpo dando alimentos, cuid\u00e1ndolos y al alma disponi\u00e9ndolos a bien morir a los que est\u00e1n para ello o a vivir cristianamente si se curan\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-13-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-13-25596' title='SVP ES X, p. 567'><sup>13<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Ambos servicios deben ser ejecutados personalmente por los asociados y asociadas de la cofrad\u00eda. San Vicente no quer\u00eda un servicio mercenario ni una mera colaboraci\u00f3n econ\u00f3mica, por eso dispone que <em>\u00ablas hermanas de dicha cofrad\u00eda servir\u00e1n, cada una en el d\u00eda que tengan destinado, a los pobres enfermos que hayan sido recibidos por la superiora, llev\u00e1ndoles a sus casas la bebida y la comida preparada\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-14-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-14-25596' title='SVP ES X, 573'><sup>14<\/sup><\/a><\/span> ; e insiste en que el medio normal de realizar el servicio es la visita: <em>\u00abque las damas piadosas y devotas se encarguen de visitar y servir a los pobres enfermos; sin embargo, todas estas cosas deben ser voluntarias\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-15-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-15-25596' title='SVP ES X, 642'><sup>15<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Otra preocupaci\u00f3n vicenciana, que contrasta vivamente con la mentalidad de una \u00e9poca en la que el analfabetismo femenino era casi universal, es la instrucci\u00f3n de las ni\u00f1as. En el reglamento de la cofrad\u00eda de Neufch\u00e2tel leemos: <em>\u00abAdem\u00e1s de los ejercicios mencionados, las oficialas de la Caridad encargar\u00e1n a una o dos mujeres o j\u00f3venes de la cofrad\u00eda de la Misericordia para instruir a las ni\u00f1as de dicha aldea y de los alrededores, que estar\u00e1n obligadas a ense\u00f1ar a los pobres sin m\u00e1s recompensa que la que pueden esperar de la bondad de Dios; y en el caso de que no se encuentre ninguna adecuada que pertenezca a dicha cofrad\u00eda, har\u00e1n todo lo posible para tener algunas otras que trabajen en esta obra tan importante para la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas, con la confianza de que tendr\u00e1n una grand\u00edsima recompensa en este mundo y en el otro por el servicio que hayan rendido a Dios, tanto en estos pobres enfermos, como en la educaci\u00f3n de estas ni\u00f1as\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-16-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-16-25596' title='SVP ES, X, 574'><sup>16<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Paralelamente, a los varones se les instruir\u00e1 en alg\u00fan oficio con que puedan ganarse la vida: <em>\u00abLos directores de la asociaci\u00f3n pondr\u00e1n a los ni\u00f1os pobres a trabajar en alg\u00fan oficio apenas tengan la edad suficiente para ello\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-17-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-17-25596' title='SVP ES, X, 595'><sup>17<\/sup><\/a><\/span> . Y al recaudar fondos para la cofrad\u00eda, se advertir\u00e1 de que, entre otras cosas, se pretende <em>\u00abhacer aprender a los ni\u00f1os y j\u00f3venes alg\u00fan oficio a fin de que tengan con qu\u00e9 ganarse la vida\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-18-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-18-25596' title='SVP ES, X, 642'><sup>18<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Observemos tambi\u00e9n que la fundaci\u00f3n de las cofrad\u00edas obedece a la convicci\u00f3n vicenciana de que en la Iglesia de su tiempo, m\u00e1s que personas caritativas, lo que faltaba era una organizaci\u00f3n de la caridad: los pobres, <em>\u00aba veces han tenido que sufrir mucho m\u00e1s bien por falta de orden y de organizaci\u00f3n que porque no hubiera personas caritativas. Pero, como podr\u00eda temerse que despu\u00e9s de comenzar esta buena obra se viniera abajo en poco tiempo si, para mantenerla, no tuviera alguna uni\u00f3n y vinculaci\u00f3n espiritual, han decidido juntarse en una corporaci\u00f3n\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-19-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-19-25596' title='Ib\u00edd.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span> , sin olvidar, no obstante, que el n\u00famero por s\u00ed mismo no garantiza la calidad del servicio; por eso, <em>\u00abpara que con la muchedumbre no venga la confusi\u00f3n, el n\u00famero podr\u00e1 ser solamente de veinte personas, hasta que se adopte otra determinaci\u00f3n\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-20-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-20-25596' title='SVP ES X, p. 575'><sup>20<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Caracter\u00edstico asimismo ya de esta primera asociaci\u00f3n vicenciana es la preocupaci\u00f3n por la formaci\u00f3n espiritual de las socias. Al menos una vez al mes deber\u00edan reunirse para escuchar <em>\u00abuna breve exhortaci\u00f3n con vistas al progreso espiritual de toda la Compa\u00f1\u00eda y a la conservaci\u00f3n y prosperidad de la cofrad\u00eda\u00bb<\/em>, ya que \u2014 hace observar el santo \u2014 <em>\u00abes sumamente \u00fatil para todas las comunidades consagradas a Dios que se re\u00fanan de vez en cuando en alg\u00fan local destinado para ello a fin de tratar&#8230; de su progreso espiritual\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-21-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-21-25596' title='SVP ES X, p. 580-581'><sup>21<\/sup><\/a><\/span> . \u00bfSe encuentra en esas palabras el germen de lo que ser\u00e1n a\u00f1os adelante las Conferencias ozanianas?<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es de notar que san Vicente tuvo un decidido inter\u00e9s en que las asociaciones de caridad dependieran org\u00e1nicamente de su fundaci\u00f3n principal, la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Por eso hizo que la Bula pontificia de aprobaci\u00f3n de \u00e9sta hiciera constar que uno de los ministerios obligados de los misioneros era la fundaci\u00f3n de las cofrad\u00edas de la caridad: <em>\u00abEn los lugares en que desempe\u00f1en las funciones de catequesis y de predicaci\u00f3n procurar\u00e1n fundar, bajo la autoridad del ordinario, las llamadas Cofrad\u00edas de la Caridad para auxilio de los pobres enfermos\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-22-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-22-25596' title='SVP ES X, p. 309'><sup>22<\/sup><\/a><\/span> . Y en las Reglas Comunes de la misma Congregaci\u00f3n, se ordena a los misioneros <em>\u00abestablecer las Cofrad\u00edas de Caridad<\/em><span id='easy-footnote-23-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-23-25596' title='c. I, 2'><sup>23<\/sup><\/a><\/span> ; y poner <em>\u00absumo empe\u00f1o en fundar y visitar la Cofrad\u00eda de la Caridad\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-24-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-24-25596' title='c. VI, 1'><sup>24<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Las caridades se difundieron mucho ya en vida de san Vicente: en la documentaci\u00f3n vicenciana se conservan referencias a unas sesenta caridades parroquiales. Fueron muchas m\u00e1s. Una verdadera red de caridades cubri\u00f3 casi toda Francia. Abelly, el primer bi\u00f3grafo del santo dice que la cofrad\u00eda \u00abse fund\u00f3 en tantos lugares, que no se sabe su n\u00famero\u00bb<span id='easy-footnote-25-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-25-25596' title='L. Abelly, &lt;em&gt;La Vie du v\u00e9n\u00e9rable serviteur de Dieu Vincent de Paul, Instituteur et premier Sup\u00e9rieur G\u00e9n\u00e9ral de la Congr\u00e9gation de la Mission. \/ Messire Louis Abelly, Evesque de Rodez.&lt;\/em&gt; _ Paris : Florentin Lambert, 1664. _ 1 v. (XVIII, 260; 480, 274 p.) Vid. l. 2, c. 8, p. 340'><sup>25<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Sabemos tambi\u00e9n que en algunas de ellas se experimentaron fallos de funcionamiento<span id='easy-footnote-26-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-26-25596' title='L. de Marillac, &lt;em&gt;Correspondencia y escritos&lt;\/em&gt;, p. 682-684'><sup>26<\/sup><\/a><\/span> . El hecho y la creciente difusi\u00f3n de las caridades oblig\u00f3 a san Vicente a plantearse el problema de c\u00f3mo coordinarlas entre s\u00ed y velar por el buen esp\u00edritu de cada una de ellas. No lleg\u00f3 sin embargo a montar una suerte de organizaci\u00f3n centralizada, algo as\u00ed como lo que hoy llamar\u00edamos un Consejo Nacional. Se limit\u00f3 a establecer la costumbre de enviar a las diversas caridades locales visitadoras que supervisasen su marcha. Para ello eligi\u00f3 a damas de las caridades parisienses y, en particular, a su principal colaboradora Luisa de Marillac<span id='easy-footnote-27-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-27-25596' title='SVP ES I, p. 135-136'><sup>27<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed hizo en cambio fue crear una especie de estado mayor de la caridad, que atendiese a problemas de \u00e1mbito superior al meramente local que atend\u00edan las caridades parroquiales. Ese fue el papel representado por la asociaci\u00f3n de las Damas de la Caridad del H\u00f4tel Dieu, quienes, poco a poco, se convirtieron en la intendencia y log\u00edstica de todas las empresas Vicencianas: galeotes, ni\u00f1os exp\u00f3sitos, cautivos norteafricanos, misiones extranjeras, regiones devastadas por la guerra&#8230; Esta asociaci\u00f3n y no las cofrad\u00edas de la caridad, que san Vicente designa normalmente por el simple nombre de caridades, fueron las verdaderas Damas de la Caridad<span id='easy-footnote-28-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-28-25596' title='SVP ES X, p. 899 y ss.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Cofrad\u00edas y Damas de la Caridad no fueron las \u00fanicas empresas laicales acometidas por san Vicente. Junto a ellas hay que colocar otras asociaciones de vida m\u00e1s ef\u00edmera tales como la constituida por un grupo de caballeros de la nobleza entre los que figuraban con otros muchos el duque de Liancourt, el conde de Brienne, el marqu\u00e9s de Fontenay y, sobre todos, el bar\u00f3n Gast\u00f3n de Renty, con el objeto de asistir a los nobles loreneses arruinados por la guerra, que recib\u00edan as\u00ed, discretamente, de mano de sus colegas franceses, la ayuda que necesitaban y que su condici\u00f3n les imped\u00eda solicitar p\u00fablicamente. A\u00f1os m\u00e1s tarde, emple\u00f3 el mismo m\u00e9todo para ayudar a los nobles brit\u00e1nicos e irlandeses fugitivos de la persecuci\u00f3n de Cromwell<span id='easy-footnote-29-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-29-25596' title='Abelly, o.c. l. 1, c. 35, p. 167-169; l. 2., c. 11, p. 387'><sup>29<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>De este breve recorrido por los or\u00edgenes de las asociaciones caritativas de car\u00e1cter laical fundadas por san Vicente cabe deducir que las diversas ramas de la familia vicenciana encuentran su ra\u00edz en la actividad personal del santo. Todo est\u00e1 prefigurado en ella. El cambio de los tiempos ir\u00e1 dando nacimiento a nuevos tipos de organizaci\u00f3n, a nuevas iniciativas, pero todas ellas, recibir\u00e1n su savia del \u00e1rbol plantado por san Vicente.<\/p>\n<p>Carecemos de datos suficientes para seguir con detalle la evoluci\u00f3n de estas asociaciones y, en particular, de las Cofrad\u00edas de la Caridad a lo largo del siglo y medio que sigui\u00f3 a la muerte de san Vicente hasta la Revoluci\u00f3n francesa. Sabemos, eso s\u00ed, que siguieron fund\u00e1ndose sistem\u00e1ticamente en las misiones predicadas por los pa\u00fales en Francia y otros pa\u00edses europeos como Polonia e Italia. Inexplicablemente, no parecen haberse establecido en Espa\u00f1a, a pesar de que la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en nuestra patria data de 1704.<\/p>\n<h2><strong>II. <\/strong>El renacimiento del laicado vicenciano en el siglo XIX<\/h2>\n<h3><strong>Acontecimientos providenciales<\/strong><\/h3>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa supuso la supresi\u00f3n total del grandioso entramado de asistencia p\u00fablica ideado y puesto en marcha por san Vicente. Nada qued\u00f3 en pie. Las cofrad\u00edas, como todas las instituciones eclesi\u00e1sticas que no se sometieron al cism\u00e1tico intento revolucionario, fueron suprimidas y sus bienes incautados. Al producirse la Restauraci\u00f3n, la espl\u00e9ndida floraci\u00f3n de la caridad vicenciana estaba reducida a cenizas. Pero justamente entonces iba a producirse un renacimiento de la misma que nos permite calificar la historia de familia vicenciana como la historia de una renovaci\u00f3n incesante. Los a\u00f1os treinta del siglo XIX constituyen en ese aspecto una d\u00e9cada que sin caer en el t\u00f3pico podr\u00edamos llamar la d\u00e9cada prodigiosa.<\/p>\n<p>A mi entender, en la base de ese renacimiento hay que colocar dos acontecimientos, uno planeado por los hombres y otro por la divina providencia.<\/p>\n<p>El planeado por los hombres fue la traslaci\u00f3n de las reliquias de san Vicente a la nueva casa madre de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n reci\u00e9n restaurada, que tuvo lugar el 25 de abril de 1830, segundo domingo de Pascua. Fue un acontecimiento solemne que sacudi\u00f3 vivamente la conciencia de los cat\u00f3licos franceses y al que prestaron su patrocinio la m\u00e1ximas instancias de la Iglesia y la pol\u00edtica: el arzobispo de Par\u00eds acompa\u00f1ado por una nutrida representaci\u00f3n de obispos de toda Francia, el rey Carlos X en persona, ya en v\u00edsperas de su destronamiento, y toda la familia real acudieron a venerar los restos del humilde fundador de la misi\u00f3n. Los Pa\u00fales y las Hijas de la Caridad lo interpretaron como el retorno del fundador al seno de su familia. Con su presencia quedaba al fin consumada la restauraci\u00f3n de ambas comunidades. San Vicente se puso de moda, si vale la expresi\u00f3n, como prueban entre otros hechos las m\u00faltiples biograf\u00edas de San Vicente publicadas por aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>El acontecimiento providencial fueron las apariciones de la Medalla Milagrosa entre julio y noviembre del mismo a\u00f1o. La familia vicenciana cobr\u00f3 con ellas conciencia de que su vocaci\u00f3n segu\u00eda siendo actual y querida por Dios. M\u00e1s a\u00fan, se sintieron protegidos y, por as\u00ed decir, mimados y protegidos por la Madre de Dios.<\/p>\n<h3><strong>La Sociedad de S. Vicente de Pa\u00fal, una nueva creaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>En cambio, el laicado vicenciano segu\u00eda muerto. Apenas si en Italia sobreviv\u00edan penosamente unas cuantas cofrad\u00edas escapadas al \u00edmpetu destructor de la Revoluci\u00f3n. Y, sin embargo, la actuaci\u00f3n de ese laicado vicenciano era en los a\u00f1os centrales del siglo XIX m\u00e1s necesario que nunca. La revoluci\u00f3n industrial y la revoluci\u00f3n burguesa unidas a la revoluci\u00f3n demogr\u00e1fica hab\u00edan creado una sociedad en la que aparec\u00edan formas de pobreza desconocidas en otro tiempo. Por eso, tambi\u00e9n al laicado vicenciano le iba a llegar la hora de su resurrecci\u00f3n. Pero, curiosamente, el m\u00e9rito de la misma no debe atribuirse directamente la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, sino a un grupo de seglares cat\u00f3licos encabezados por un joven estudiante de la Sorbona llamado Federico Ozanam (1813-1853) y reunidos en torno a un modesto impresor parisiense, Manuel Jos\u00e9 Bailly (1794-1861).<\/p>\n<p>No voy a entrar yo a estas alturas en la famosa pol\u00e9mica sobre el fundador de la Sociedad, abierta a ra\u00edz de la muerte de Ozanam e incluso antes. Baste recordar que ambos \u2014 Ozanam y Bailly \u2014 hab\u00edan reconocido noblemente cada uno la contribuci\u00f3n del otro y que ambos confesaban que sin la colaboraci\u00f3n de su compa\u00f1ero, la Sociedad no hubiera sido posible.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed me interesa es subrayar la ra\u00edz vicenciana de la inspiraci\u00f3n que a ambos les animaba. En Bailly, sobre todo, la inspiraci\u00f3n vicenciana es netamente visible. No s\u00f3lo porque fue \u00e9l quien sugiri\u00f3 que fuera san Vicente el patrono de la sociedad, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, porque desde el principio, la conducta vicenciana sirvi\u00f3 de pauta para la definici\u00f3n del esp\u00edritu de la sociedad, la fijaci\u00f3n de sus fines y la redacci\u00f3n de su reglamento.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar. Bailly hab\u00eda sido en su juventud, junto con su hermano Fernando, novicio de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Ambos hab\u00edan nacido en el pueblecito de Briar en el Artois, en el seno de una humilde familia campesina que durante los d\u00edas aciagos de la revoluci\u00f3n, hosped\u00f3 con frecuencia en su casa al Vicario General de los Pa\u00fales \u2014 no hab\u00eda entonces superior general \u2014 P. Hanon, a quien los dos chiquillos rivalizaban por ayudar la misa que dec\u00eda a escondidas. En 1817, apenas restaurada la Congregaci\u00f3n, ambos hermanos ingresaron en ella como novicios. Manuel se retir\u00f3 a los pocos meses, sin que sepamos las razones, pero Fernando persever\u00f3 y era, precisamente en los a\u00f1os de gestaci\u00f3n de la Sociedad, un prestigioso miembro de la Congregaci\u00f3n, rector de Seminario de Amiens y con serias probabilidades de convertirse en superior general, cosa que estuvo a punto de ocurrir en la Asamblea General de 1835. Manuel se orient\u00f3 por otros derroteros pero puede decirse que permaneci\u00f3 siempre espiritualmente fiel a su inicial vocaci\u00f3n vicenciana. Aunque sea anecd\u00f3tico convendr\u00e1 recordar que al primero de sus hijos varones le impuso el nombre de Vicente de Pa\u00fal, quien, andando el tiempo, ser\u00eda el famoso asuncionista Vicente de Pa\u00fal Bailly, considerado como uno de los pioneros del apostolado de la prensa<span id='easy-footnote-30-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-30-25596' title='R. Kokel: &lt;em&gt; Vincent de Paul Bailly, Un pionnier de la presse catholique&lt;\/em&gt;. _ Paris : \u00c9ditions Bonne Presse, 1957'><sup>30<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>En realidad, el verdadero pionero hab\u00eda sido su padre. Director de una pensi\u00f3n para estudiantes y due\u00f1o de una imprenta, Manuel Bailly se dedic\u00f3 a una actividad editorial distinguida por su incansable labor de propaganda cat\u00f3lica. El fund\u00f3 el peri\u00f3dico <em>La Tribune Catholique<\/em>, que, fusionado m\u00e1s tarde con <em>L&#8217;Univers religieux<\/em> del abate Migne, dio origen a <em>L&#8217;Univers<\/em>. Este, a su vez, pasar\u00eda a ser a partir de 1842, bajo la direcci\u00f3n de Luis Veuillot, el gran \u00f3rgano de expresi\u00f3n del m\u00e1s militante catolicismo franc\u00e9s. La prensa no fue la \u00fanica actividad apost\u00f3lica de Bailly. Entre 1820 y 1830 anim\u00f3 diversas asociaciones estudiantiles de preocupaci\u00f3n apolog\u00e9tica y acad\u00e9mica que encontraban en los amplios locales de su peri\u00f3dico un ideal lugar de reuni\u00f3n. All\u00ed surgieron las conferencias de literatura, de filosof\u00eda y de historia, en que se debat\u00edan temas de controversia con los no cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Hubo otras circunstancias que influyeron en la elecci\u00f3n de S. Vicente como modelo, maestro y patrono de la sociedad. Sabido es c\u00f3mo del deseo de verse libres del clima de pasi\u00f3n en que se desarrollaban los debates de la conferencia de Historia surgi\u00f3 en varios de los estudiantes y concretamente en Federico Ozanam la idea de formar una asociaci\u00f3n \u2014 o, m\u00e1s exactamente, una <em>Conferencia<\/em> \u2014 exclusivamente compuesta por cat\u00f3licos y orientada a fortalecer su fe mediante la pr\u00e1ctica de las obras de caridad. En el contexto hist\u00f3rico en que los hechos se produc\u00edan, \u2014 el recuerdo de la traslaci\u00f3n de las reliquias estaba fresco y reciente \u2014 la referencia a san Vicente de Pa\u00fal era inevitable. Como hemos visto, la devoci\u00f3n al santo alcanzaba por aquella \u00e9poca una de sus cimas hist\u00f3ricas. No debe extra\u00f1arnos, por tanto, que los j\u00f3venes estudiantes liderados por Ozanam, que por su condici\u00f3n universitaria ten\u00edan una aguda conciencia del azote que representaba la pobreza en la pr\u00f3spera sociedad de su tiempo, vieran en san Vicente el modelo de su acci\u00f3n cristiana. Ozanam ten\u00eda adem\u00e1s para ello motivos muy personales. Como escrib\u00eda con ocasi\u00f3n de su peregrinaci\u00f3n al <em>Berceau <\/em>ten\u00eda con el santo patr\u00f3n de la Sociedad una deuda de gratitud por los muchos peligros de que le hab\u00eda preservado en su juventud<span id='easy-footnote-31-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-31-25596' title='&lt;em&gt;Lettres de Fr\u00e9d\u00e9ric Ozanam. Tome 4e. Les derniers ann\u00e9es (1850-1853).&lt;\/em&gt; _ \u00c9dition critique par Christine Franconnet avec la collaboration de Bernard Barbiche, Magali Br\u00e9mard, _ Etienne Diebold, Marie Laporte, \u00c9lisabeth Meignien, Didier Ozanam _ Paris : Klincksieck, 1992. _ 719 p. ; 26 cm. Vid. p. 446 ss.'><sup>31<\/sup><\/a><\/span> . De hecho, antes de cumplirse el a\u00f1o de la fundaci\u00f3n de la Conferencia, el 12 de abril de 1834, todos sus miembros, que eran ya unos sesenta, presididos por Bailly, acudieron a la capilla donde se veneraban \u2014 y se veneran actualmente \u2014 sus restos en la v\u00edspera de la nueva fiesta lit\u00fargica de la traslaci\u00f3n de las reliquias. Al final de la misa, reunidos en torno a la urna que contiene los huesos del santo, recitaron la oraci\u00f3n de San Vicente que luego prescribir\u00eda el reglamento y besaron devotamente sus pies. El aniversario de la traslaci\u00f3n de las reliquias (por entonces en el segundo domingo de Pascua o domingo del Buen Pastor) y la fiesta de San Vicente (por entonces el 19 de julio) pasar\u00edan a ser en el Reglamento dos de los cuatro d\u00edas del a\u00f1o en que las Conferencias deb\u00edan celebrar asamblea extraordinaria.<span id='easy-footnote-32-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-32-25596' title='&lt;em&gt;Massiliensis seu Parisiensis. Beatificationis et canonizationis servi Dei Friderici Ozanam, patrisfamilias, primarii fundatoris Societatis conferentiarum s. Vincentii a Paulo, disquisitio de vita et actuositate servi Dei.&lt;\/em&gt; _ Roma : Tipografia Guerra, 1980. _ XLVIII, 1255 p. ; 32 cm. vid. p. 177 ss. Citada en lo sucesivo como D.V.A.'><sup>32<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>La inspiraci\u00f3n vicenciana de las Conferencias no se redujo a la invocaci\u00f3n del santo y ni siquiera al prop\u00f3sito de imitar su ejemplo. Fue bastante m\u00e1s profunda. Ante todo, hay que se\u00f1alar el decidido inter\u00e9s puesto por los fundadores en captar el esp\u00edritu vicenciano para hacer que impregnara toda la actividad de la nueva asociaci\u00f3n. El <em>Reglamento<\/em> de 1835 es la mejor prueba de ello. Sus <em>Consideraciones preliminares<\/em>, redactadas personalmente por Bailly, no son en realidad sino una adaptaci\u00f3n de las <em>Reglas Comunes<\/em> escritas por san Vicente para la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n hasta el punto de copiar literalmente en ocasiones expresiones del modelo. As\u00ed su comienzo: \u00abHe aqu\u00ed por fin el principio de organizaci\u00f3n escrita que tanto dese\u00e1bamos\u00bb y la exhortaci\u00f3n final del reglamento propiamente dicho: \u00abamemos nuestras reglas y creamos que guard\u00e1ndolas fielmente, ellas nos guardar\u00e1n y guardar\u00e1n nuestra obra\u00bb<span id='easy-footnote-33-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-33-25596' title='Cito por la primera edici\u00f3n del Reglamento en espa\u00f1ol, impresa precisamente en Par\u00eds en la imprenta de Bailly en 1847. Esta traducci\u00f3n es anterior a la fundaci\u00f3n de la Sociedad en Espa\u00f1a.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span> . No son las \u00fanicas.<\/p>\n<p>M\u00e1s importante que la letra es el contenido. Este sigue con toda fidelidad la estructura y el esp\u00edritu de la regla vicenciana:<\/p>\n<ul>\n<li>enumeraci\u00f3n de los fines de la sociedad, el primero de los cuales es conservar a sus miembros en la pr\u00e1ctica de la vida cristiana como el de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n es la santificaci\u00f3n de sus miembros y luego las obras de caridad \u2014 toda clase de obras de caridad \u2014 entre las cuales tiene primac\u00eda la visita personal a los pobres. Podr\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9. A mi entender, la visita personal era a los ojos de los pioneros de la Sociedad el puente capaz de salvar el abismo que en la sociedad burguesa del siglo XIX separaba entre s\u00ed a las clases sociales. No olvidemos que Ozanam escribi\u00f3 por entonces este clarividente an\u00e1lisis del problema social de su tiempo: <em>En nuestros d\u00edas, el peligro reside en el avance del pauperismo y el proletariado; lo mismo si se trata de rectificar las antiguas injusticias sociales que si se trata de la renuncia voluntaria, de la renuncia a s\u00ed mismo y de fraternidad, nos encontramos en pleno cristianismo, reconocemos las preguntas que el Evangelio hab\u00eda formulado\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-34-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-34-25596' title='D.V.A., p. 837'><sup>34<\/sup><\/a><\/span> . En eso tanto \u00e9l como sus compa\u00f1eros eran tremendamente modernos. Como lo eran tambi\u00e9n en su preocupaci\u00f3n por la formaci\u00f3n profesional de ni\u00f1os y adolescentes. Sin dec\u00edrselo a s\u00ed mismos muy expresamente, estaban poniendo a san Vicente a la altura de su \u00e9poca.<\/li>\n<li>descripci\u00f3n de dos categor\u00edas de miembros (como en la C. M. los cl\u00e9rigos y los laicos)<\/li>\n<li>exhortaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica de las virtudes evang\u00e9licas m\u00e1s apropiadas a quienes se dedican a obras de caridad y apostolado: \u00ababnegaci\u00f3n de s\u00ed mismo, prudencia cristiana, un amor eficaz para con el pr\u00f3jimo, el celo por la salvaci\u00f3n de las almas, la mansedumbre de coraz\u00f3n y sobre todo el esp\u00edritu de fraternidad\u00bb, que coincide casi literalmente con la enumeraci\u00f3n vicenciana de las virtudes que componen el esp\u00edritu de la misi\u00f3n: sencillez\/prudencia, humildad, mansedumbre, mortificaci\u00f3n y celo por la salvaci\u00f3n de las almas.<\/li>\n<li>Breve explicaci\u00f3n de cada una de esas virtudes basada a veces en citas expl\u00edcitas del santo, como al razonar la sumisi\u00f3n que los miembros de la sociedad deben a las autoridades eclesi\u00e1sticas: <em>San Vicente de Pa\u00fal quer\u00eda que sus disc\u00edpulos no emprendiesen ninguna obra buena sin obtener antes el benepl\u00e1cito y la bendici\u00f3n de los pastores locales<\/em><span id='easy-footnote-35-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-35-25596' title='&lt;em&gt;Reglamento&amp;#8230;&lt;\/em&gt; ed. cit., p. 20'><sup>35<\/sup><\/a><\/span> o la prohibici\u00f3n de evitar toda discusi\u00f3n pol\u00edtica: <em>San Vicente de Pa\u00fal no quer\u00eda jam\u00e1s que sus capellanes conversasen sobre aquellas cuestiones que arman a los pr\u00edncipes los unos contra los otros, ni de las causas de rivalidad que dividen a las naciones<\/em><span id='easy-footnote-36-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-36-25596' title='Id. p. 22'><sup>36<\/sup><\/a><\/span> .<\/li>\n<li>Adopci\u00f3n de una de las notas m\u00e1s distintivas de la espiritualidad vicenciana: la humildad colectiva o de cuerpo, que llevar\u00e1 a los miembros de la sociedad a amarla \u00ab<em>no a causa de su excelencia, ni tampoco por orgullo, sino como aquellos hijos bien educados que aman a su madre, pobre y disforme, m\u00e1s que a todas las dem\u00e1s mujeres por ricas y hermosas sean\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-37-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-37-25596' title='Id. p. 17'><sup>37<\/sup><\/a><\/span> .<\/li>\n<\/ul>\n<p>Un \u00faltimo lazo de uni\u00f3n de las Conferencias con la tradici\u00f3n vicenciana fueron las relaciones mantenidas por los miembros fundadores con una insigne Hija de la Caridad, sor Rosal\u00eda Rendu, a la que, desde luego, es exagerado presentar como fundadora de la sociedad, pero a la que tampoco cabe negar una influencia importante en su orientaci\u00f3n hacia los pobres y a la obra de las visitas a domicilio<span id='easy-footnote-38-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-38-25596' title='Un testigo contempor\u00e1neo, Le\u00f3n Aubineau, escribi\u00f3 en &lt;em&gt;L&amp;#8217;Univers&lt;\/em&gt; con ocasi\u00f3n de la muerte de Sor Rosal\u00eda: Sor Rosal\u00eda &lt;em&gt;\u00abno amaba s\u00f3lo las obras que ella hab\u00eda emprendido: amaba todo lo que pod\u00eda hacer bien y las ayudaba a todas&amp;#8230; Ella fue uno de los principales instrumentos de que la Providencia se sirvi\u00f3 para asentar y desarrollar las Conferencias de san Vicente de Pa\u00fal&amp;#8230; Cuando la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal se decidi\u00f3 a visitar a los pobres, se recurri\u00f3 a sor Rosal\u00eda: ella les se\u00f1al\u00f3 las primeras familias que deb\u00edan visitar y les aconsej\u00f3 que les llevaran sus socorros en forma de bonos de pan. Las Conferencias deben, por tanto, a su consejo esa costumbre que tan cara les resulta. La buena hermana hizo todav\u00eda m\u00e1s: durante mucho tiempo prest\u00f3 sus bonos a la Conferencia&amp;#8230; Sor Rosal\u00eda amaba a las Conferencias con verdadera ternura y es que, naturalmente, se les toma afecto a los ni\u00f1os a quienes se ha visto nacer. Sol\u00eda decir en aquellos momentos iniciales de la Sociedad: \u00ab\u00a1Ay! \u00a1Qu\u00e9 buenos son estos j\u00f3venes! \u00a1Qu\u00e9 buenos son!\u00bb. Y a\u00f1ad\u00eda que no cab\u00eda en s\u00ed de gozo cuando los ve\u00eda\u00bb.&lt;\/em&gt; D.V.A., p. 400-401.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>A veces se ha dicho que las Conferencias no fueron sino la restauraci\u00f3n de la vieja obra vicenciana de las cofrad\u00edas de caridad. Tengo muchas reservas sobre ello. Yo casi me inclinar\u00eda m\u00e1s a decir que las Conferencias fueron, en el siglo XIX, la versi\u00f3n laical de la propia Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Entre las Conferencias y las antiguas caridades existen diferencias muy notables.<\/p>\n<p>La primera y quiz\u00e1s m\u00e1s importante es que las Conferencias no quisieron ser nunca, por expresa voluntad de los fundadores \u2014 de Ozanam en primer lugar \u2014 sociedad can\u00f3nica asimilable a una cofrad\u00eda, o a cualquier otra asociaci\u00f3n piadosa. Cuando, precisamente a iniciativa de Ozanam, Gregorio XVI concedi\u00f3 las primeras indulgencias a la sociedad refiri\u00e9ndose a ella como \u00abcanonice erecta\u00bb, respetuosamente se le hizo observar que la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal no estaba erigida can\u00f3nicamente ni pretend\u00eda estarlo. Por eso tampoco se admiti\u00f3 nunca \u2014 a diferencia de las cofrad\u00edas vicencianas \u2014 que estuviera presidida por un eclesi\u00e1stico ni que los p\u00e1rrocos decidieran sobre las obras que la sociedad deb\u00eda emprender o los pobres a que deb\u00eda asistir. Sin duda influ\u00eda en ello el profundo proceso de secularizaci\u00f3n que en Europa hab\u00eda operado la Revoluci\u00f3n Francesa. Evidentemente, el hecho de no ser una entidad can\u00f3nica no quitaba que fuera religiosa y espec\u00edficamente \u2014 yo dir\u00eda que radicalmente \u2014 cat\u00f3lica. Ni que recurriera a sacerdotes religiosos o seculares en busca de orientaci\u00f3n y asesoramiento espiritual.<\/p>\n<p>Otra diferencia importante es que las Conferencias fueron exclusivamente masculinas. Hasta hace a\u00fan pocos a\u00f1os, el Manual de la sociedad hac\u00eda constar que <em>\u00ablas se\u00f1oras no pueden pertenecer a ella ni como socios activos ni como socios honorarios. Por esto mismo, las Obras de las se\u00f1oras, aunque est\u00e9n fundadas bajo un reglamento an\u00e1logo al de los hombres, no pueden ser agregadas a la sociedad\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-39-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-39-25596' title='&lt;em&gt;Reglamento y manual de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal.&lt;\/em&gt; _ 4\u00aa ed. a partir de 1941. _ Madrid : Consejo Superior de Espa\u00f1a, 1963. _ 575 p. ; 14 cm. Vid. p. 46'><sup>39<\/sup><\/a><\/span> . De hecho, las Conferencias de se\u00f1oras formaron una organizaci\u00f3n paralela, que s\u00f3lo hace muy pocos a\u00f1os se fundi\u00f3 con su hom\u00f3loga masculina.<\/p>\n<p>Y en este punto conviene notar que las sociedades de se\u00f1oras surgieron poco despu\u00e9s de las de los hombres, particularmente en Espa\u00f1a. En 1856, a los siete a\u00f1os escasos de que Masarnau creara en Madrid la primera Conferencia espa\u00f1ola, un grupo de se\u00f1oras se dirigi\u00f3 a un pa\u00fal y eminente pedagogo, el P. Juli\u00e1n Gonz\u00e1lez de Soto<span id='easy-footnote-40-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-40-25596' title='Para la biograf\u00eda del P. Gonz\u00e1lez de Soto, v\u00e9ase la obra de B. Paradela: &lt;em&gt; Un gran pedagogo desconocido. Apuntes biogr\u00e1ficos del P. Juli\u00e1n Gonz\u00e1lez de Soto.&lt;\/em&gt; _ Madrid : Cleto Vallinas, 1930. _ 96 p.'><sup>40<\/sup><\/a><\/span> , lament\u00e1ndose del exclusivismo masculino de las Conferencias y reclamando el derecho a ser tambi\u00e9n ellas seguidoras y disc\u00edpulas de San Vicente. Alegaban para ello, en alusi\u00f3n a las cofrad\u00edas vicencianas, el hecho de que \u00abnuestra Hermandad es la hija mayor de toda la familia de San Vicente\u00bb, seguramente la primera vez que se usa tal expresi\u00f3n para referirse a la descendencia espiritual del santo comprendiendo en ella a las asociaciones laicales. El P. Gonz\u00e1lez de Soto acogi\u00f3 la sugerencia de aquellas damas y aquel mismo a\u00f1o public\u00f3 un folleto titulado <em>\u00abRese\u00f1a de las Hermandades de Caridad compuestas de se\u00f1oras y Reglamento para las mismas\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-41-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-41-25596' title='Barcelona : Pablo Riera, 1856, 49 p.'><sup>41<\/sup><\/a><\/span> . Era un alegato en pro de la restauraci\u00f3n de las cofrad\u00edas que inclu\u00eda el primitivo reglamento vicenciano con leves modificaciones. Las propuestas de Gonz\u00e1lez de Soto no tuvieron \u00e9xito, quiz\u00e1s porque el autor se vio obligado aquel mismo a\u00f1o a salir de la Congregaci\u00f3n como consecuencia del conflicto que por entonces enfrentaba a los Pa\u00fales espa\u00f1oles con el superior general franc\u00e9s. En cambio, se fundaron casi inmediatamente las Conferencias femeninas, ya que el 22 de abril de 1657 recib\u00edan un Breve de P\u00edo IX concedi\u00e9ndoles las indulgencias otorgadas a\u00f1os antes a las Conferencias de caballeros y en 1868 publicaban su reglamento, que es un calco del reglamento de la Sociedad<span id='easy-footnote-42-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-42-25596' title='&lt;em&gt;Reglamento de la Sociedad de se\u00f1oras de San Vicente de Pa\u00fal&lt;\/em&gt;. _ Madrid: Imprenta de Tejado, 1868. _ 96 p., 17 cm.'><sup>42<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<h3><strong>La restauraci\u00f3n de las caridades<\/strong><\/h3>\n<p>La restauraci\u00f3n o renovaci\u00f3n de las cofrad\u00edas de caridad vicencianas vendr\u00eda por otros caminos. En 1839, una dama francesa, la condesa de La Vavasseur, durante una visita al Berceau de San Vicente de Pa\u00fal, tuvo la idea de restablecer la vieja instituci\u00f3n vicenciana. Acudi\u00f3 con su proyecto al entonces procurador y m\u00e1s tarde superior general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n P. Juan Bautista Etienne. Este acogi\u00f3 la idea con entusiasmo. Pocos meses m\u00e1s tarde, en 1840, se constitu\u00eda en Par\u00eds la primera cofrad\u00eda de la nueva era<span id='easy-footnote-43-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-43-25596' title='[Rosset, Edouard]: &lt;em&gt;Vie de M. Etienne, XIVe. Sup. G\u00e9n\u00e9ral.&lt;\/em&gt; _ Paris : Gaume, 1881. _ VI, 576 p. ; 21 cm. Vid.p. 239-249.'><sup>43<\/sup><\/a><\/span> . El P. Etienne le dio como reglamento el redactado por San Vicente para la cofrad\u00eda de Ch\u00e2tillon.<\/p>\n<p>Cabe preguntarse por qu\u00e9 la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n dirigida por el P. Etienne prefiri\u00f3 restaurar las cofrad\u00edas a tomar como suyas y fomentar con todas sus fuerzas las Conferencias de caballeros y damas reci\u00e9n fundadas. \u00bfNo eran unas y otras la versi\u00f3n moderna de la instituci\u00f3n vicenciana? Hubo para ello, sin duda, razones de fondo: el superior general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y con \u00e9l muchos pa\u00fales consideraron un deber restaurar la obra vicenciana en su integridad como se hab\u00eda restaurado la propia Congregaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n debieron de influir otros motivos: el inicial exclusivismo masculino de las Conferencias a que ya hemos aludido, el conflicto que a partir de 1836 enfrent\u00f3 a los Bailly \u2014 el pa\u00fal y el seglar, que era presidente de las Conferencias \u2014 con las autoridades de la Congregaci\u00f3n y que tuvo que dirimirse ante los tribunales<span id='easy-footnote-44-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-44-25596' title='El conflicto del P. Bailly con el superior general de la C.M. est\u00e1 a\u00fan por historiar seriamente. Sin embargo la documentaci\u00f3n sobre el mismo existente en los archivos de la Curia General y de la Casa Madre de San L\u00e1zaro es abundante. Vid., para lo que aqu\u00ed nos interesa, el &lt;em&gt;Expos\u00e9 des faits relatifs au proc\u00e8s intent\u00e9 \u00e0 la Congr\u00e9gation de Saint Lazare par M. Bailly, exclu de la m\u00eame Congr\u00e9gation&lt;\/em&gt; (Archivo de San L\u00e1zaro, dossier Nozo- Bailly).'><sup>44<\/sup><\/a><\/span> y quiz\u00e1s tambi\u00e9n lo que yo llamo en otro lugar \u00abel mimetismo vicenciano\u00bb del P. Etienne, que le llevaba a repetir un poco maquinalmente los gestos y acciones del fundador. El hecho fue que resurgieron las caridades bajo el inapropiado nombre de \u00abDamas de la Caridad\u00bb y que la familia vicenciana y la Iglesia salieron de ello enriquecidas.<\/p>\n<p>En todo caso, con la restauraci\u00f3n de las cofrad\u00edas, que tuvieron una difusi\u00f3n rapid\u00edsima por toda Francia y luego por otros pa\u00edses, la familia vicenciana daba una nueva prueba de su capacidad incesante de renovaci\u00f3n. A Espa\u00f1a, las cofrad\u00edas tardaron bastante en llegar. No existieron hasta entrado el siglo XX, hacia 1915. \u00bfPor qu\u00e9? La pregunta no es f\u00e1cil de constestar. A t\u00edtulo de hip\u00f3tesis yo aventuro que influyeron en ello las buenas relaciones que, desde el principio existieron en nuestro pa\u00eds entre las Conferencias y la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. La casa central de los Pa\u00fales en Madrid era el lugar donde ordinariamente practicaban los ejercicios espirituales los socios de las Conferencias con Masarnau y Lafuente a la cabeza y con mucha frecuencia eran pa\u00fales quienes dirig\u00edan los actos religiosos organizados por la sociedad. Quiz\u00e1s por ello, los pa\u00fales no sintieron la necesidad de establecer una instituci\u00f3n cuyos fines parec\u00edan estar suficientemente atendidos por otra ya existente.<\/p>\n<h3><strong>La familia crece: Hijos e Hijas de Mar\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>A las Conferencias y Cofrad\u00edas se uni\u00f3 por los mismos a\u00f1os una tercera asociaci\u00f3n que iba a constituir una nueva rama del frondoso \u00e1rbol vicenciano. Para los que conocemos y creemos2 en las apariciones y manifestaciones de la Sant\u00edsima Virgen a Catalina Labour\u00e9, el origen celeste de la Asociaci\u00f3n de Hijos e Hijas de Mar\u00eda no ofrece la menor duda. Hay sobre el particular dos textos muy precisos de la propia vidente. Son casi id\u00e9nticos y el uno parece ser s\u00f3lo el borrador del otro, escrito por Santa Catalina el 30 de octubre de 1876, a instancias de su director espiritual, el P. Julio Chevalier, C. M. Dice as\u00ed el segundo de estos documentos:<\/p>\n<p><em>Un d\u00eda dije yo al Sr. Aladel: la Sant\u00edsima Virgen quiere que Vd. d\u00e9 comienzo a una orden, de la que Vd. ser\u00e1 fundador y director. Es una cofrad\u00eda de Hijos de Mar\u00eda. La Sant\u00edsima Virgen os conceder\u00e1 muchas gracias; os ser\u00e1n concedidas indulgencias<\/em><span id='easy-footnote-45-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-45-25596' title='Edici\u00f3n cr\u00edtica de ambos textos en Ren\u00e9 Laurentin: &lt;em&gt;Catherine Labour\u00e9 et la M\u00e9daille Miraculeuse &lt;\/em&gt;I, p. 357.'><sup>45<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>D\u00f3ciles al encargo recibido de Mar\u00eda, los responsables de su cumplimiento y muy particularmente el P. Aladel se pusieron inmediatamente al trabajo antes de pensar en aprobaciones eclesi\u00e1sticas m\u00e1s o menos elevadas. As\u00ed fueron surgiendo los primeros grupos de Hijas de Mar\u00eda. El primero de todos se cre\u00f3 el 8 de diciembre de 1838 en Beaune, un pueblecito del Departamento de C\u00f4te d&#8217;Or y fue erigido formalmente el 2 de febrero de 1840. En seguida se fundaron centros an\u00e1logos en diversas ciudades francesas: Burdeos, Saint-Flour, Mainsat, Bazas, Albi, Le Mans, Par\u00eds (1845), Toulouse, Brugui\u00e8re, Sotteville, Sainte-Suzanne, Anzin, Ardres, Dax&#8230;<span id='easy-footnote-46-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-46-25596' title='E. Crapez: &lt;em&gt;La V\u00e9n\u00e9rable Catherine Labour\u00e9&lt;\/em&gt;, Paris, Victor Lecoffre-J. Gabalda, 1911, p. 152-157'><sup>46<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Fue al contar con esa veintena de centros en pleno y fervoroso funcionamiento cuando el Superior General de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, P. Etienne, vio llegado el momento de suplicar a la Santa Sede la instituci\u00f3n can\u00f3nica de la nueva Asociaci\u00f3n. A este efecto solicit\u00f3 de S. S. el Papa P\u00edo IX <em>\u00abla facultad de establecer en los colegios de de j\u00f3venes de las Hijas de la Caridad una piadosa sociedad con el t\u00edtulo de la Bienaventurada Virgen Inmaculada, con todas las indulgencias concedidas a la Congregaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen establecida en Roma para los adolescentes en los colegios de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u00bb<\/em>. El Papa concedi\u00f3 benignamente la facultad solicitada, haciendo constar que la concesi\u00f3n era perpetua<span id='easy-footnote-47-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-47-25596' title='&lt;em&gt;Bullae, Brevia et Rescripta in gratiam Congregationis Missionis. Litt. introd. P. E. Bor\u00e9.&lt;\/em&gt; _ Paris : Georges Camerot, 1876. _ XVI, 301 p. ; 30 cm. p. 253-254'><sup>47<\/sup><\/a><\/span> . El documento lleva fecha del 20 de junio de 1847. Es la fecha del nacimiento oficial de las Hijas de Mar\u00eda. Tres a\u00f1os despu\u00e9s nac\u00edan la rama masculina de los Hijos de Mar\u00eda<span id='easy-footnote-48-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-48-25596' title='Id. p. 261'><sup>48<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Jur\u00eddica e hist\u00f3ricamente considerada, la Asociaci\u00f3n de Hijos de Mar\u00eda naci\u00f3 pues, desde el principio, como una rama de la familia vicenciana. \u00bfLo era tambi\u00e9n desde el punto de vista carism\u00e1tico? A veces se ha clasificado a Hijas e Hijos de Mar\u00eda como una mera asociaci\u00f3n piadosa. Es un error. Aunque s\u00f3lo fuera por su entronque con las Hijas de la Caridad y la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, la nueva asociaci\u00f3n era espiritualmente vicenciana. Pero es que adem\u00e1s guardaba una relaci\u00f3n \u00edntima con el n\u00facleo m\u00e1s esencial de la vocaci\u00f3n de San Vicente. En la ra\u00edz de la asociaci\u00f3n est\u00e1 \u2014 perm\u00edtaseme hablar as\u00ed \u2014 el inter\u00e9s de la Virgen por la formaci\u00f3n cristiana de las ni\u00f1as y adolescentes. Pero justamente esa preocupaci\u00f3n hab\u00eda dictado las palabras vicencianas del reglamento de las caridades que antes he citado: <em>\u00abtendr\u00e1n una grand\u00edsima recompensa en este mundo y en el otro por el servicio que hayan rendido a Dios, tanto en estos pobres enfermos, como en la educaci\u00f3n de estas ni\u00f1as\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-49-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-49-25596' title='SVP ES X, 574'><sup>49<\/sup><\/a><\/span> . Y no olvidemos tampoco que entre las obras de caridad que deben practicar los socios de las Conferencias, ya el primer reglamento enumera <em>\u00abla instrucci\u00f3n a los ni\u00f1os pobres, abandonados o detenidos\u00bb<\/em><span id='easy-footnote-50-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-50-25596' title='Reglamento, art. 2'><sup>50<\/sup><\/a><\/span>. Formar cristianamente a ni\u00f1os y adolescentes, m\u00e1s a\u00fan, crear un ambiente en que esa formaci\u00f3n pueda realizarse de manera arm\u00f3nica y equilibrada es cabalmente la verdadera finalidad de la asociaci\u00f3n de Hijos e Hijas de Mar\u00eda. Y ese objetivo es un objetivo netamente vicenciano, el desarrollo acomodado a los nuevos tiempos de la idea propuesta por San Vicente y, tras \u00e9l, por los fundadores de las Conferencias, a las respectivas asociaciones. En las Hijas de Mar\u00eda se reproduc\u00eda esa t\u00edpica caracter\u00edstica de la familia vicenciana de ser una renovaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<h3><strong>La Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa<\/strong><\/h3>\n<p>Como fruto derivado de la asociaci\u00f3n de Hijos e Hijas de Mar\u00eda y, en definitiva, de las apariciones de 1830 puede considerarse la Asociaci\u00f3n de la Milagrosa, que, centrada en la devoci\u00f3n a la Virgen Inmaculada y en la veneraci\u00f3n de su medalla, extiende a las familias el esp\u00edritu de san Vicente y su sentido caritativo de la vida cristiana. Surgidas espont\u00e1neamente en la segunda mitad del siglo XIX, las asociaciones locales y diocesanas de la Medalla Milagrosa, recibieron su aprobaci\u00f3n pontificia en 1909 mediante un Breve del santo Papa P\u00edo X.<\/p>\n<h3><strong>La caridad vicenciana ampl\u00eda su horizonte<\/strong><\/h3>\n<p>Y todav\u00eda se enriquecer\u00eda m\u00e1s el amplio abanico del laicado vicenciano con otras dos asociaciones surgidas en el siglo XIX: las de la Santa Agon\u00eda y de la Sant\u00edsima Trinidad. Tambi\u00e9n estas tienden a ser consideradas como meras asociaciones piadosas. Pero basta un superficial an\u00e1lisis de sus fines para darse cuenta de que brotan del inagotable manantial de la caridad vicenciana, que busca diversificarse para atender a necesidades o, mejor ser\u00eda decir, pobrezas espec\u00edficas. La Asociaci\u00f3n de la Santa Agon\u00eda se propone ayudar con las oraciones y la vida ejemplar de sus miembros al consuelo, alivio y conversi\u00f3n de los hombres en el momento de su muerte. Fue fundada esta asociaci\u00f3n en 1861 por el P. Antonio Nicolle C. M. y erigida can\u00f3nicamente por P\u00edo IX el 14 de marzo de 1862.<span id='easy-footnote-51-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-51-25596' title='Nicolle, M.: &lt;em&gt;Petit Manuel de la Sainte-Agonie de N.S.J.C. \u00e9tablie \u00e0 Valfleury au dioc\u00e8se de Lyon.&lt;\/em&gt; _ Lyon : P\u00e9lagaud, 1864. _ XXXVI, 128 p. , 14 cm. Trad. espa\u00f1ola: &lt;em&gt;Manual de la archicofrad\u00eda de la Santa Agon\u00eda de N.S.J.C.&lt;\/em&gt; _ Madrid : Pa\u00fales Chamber\u00ed, 1898. _ 246 p. ; 14 cm. Seg\u00fan el P. Jacinto Fern\u00e1ndez, ni la asociaci\u00f3n de la Santa Agon\u00eda ni la de la Sant\u00edsima Trinidad deben ser consideradas, en t\u00e9rminos del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1917, como cofrad\u00edas ni archicofrad\u00edas, sino como sodalicios o archisodalicios. Vide: Fern\u00e1ndez, Jacinto: &lt;em&gt;Asociaciones eclesi\u00e1sticas instituidas y dirigidas por la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n.&lt;\/em&gt; _ Madrid : La Milagrosa, 1962. _ 65 p. ; 15 cm. All\u00ed mismo se hallar\u00e1n detalles hist\u00f3rico-can\u00f3nicos sobre ambas asociaciones.'><sup>51<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La Asociaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad fue obra de una pobre criada, Mar\u00eda Pellerin, quien hacia 1854 se dedic\u00f3 a comunicar a sus amigos y conocidos su propia angustia por la suerte de las almas del purgatorio, esos pobres invisibles que sufren sin grito en espera de su liberaci\u00f3n definitiva de toda miseria. Acogida a la gu\u00eda de los misioneros vicencianos franceses, Mar\u00eda Pellerin logr\u00f3 en 1856 que la incipiente obra fuera adoptada como suya por la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n, que la hizo aprobar por la Santa Sede por el Breve <em>Expositum est<\/em> de P\u00edo IX, de 30 de enero de 1874<span id='easy-footnote-52-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-52-25596' title='&lt;em&gt;Noticia sobre la archicofrad\u00eda de la Ssma. Trinidad en sufragio de las almas del Purgatorio, establecida en la casa de la C. M. en Par\u00eds.&lt;\/em&gt; _ Par\u00eds : Georges Chamerot, 1874. _ 15 p. ; 14 cm.'><sup>52<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>No voy a entretenerme \u2014 ni aunque quisiera podr\u00eda hacerlo por falta de espacio \u2014 en detallar el desarrollo de cada una de estas ramas vicencianas surgidas o resurgidas en el siglo XIX. Me limitar\u00e9 a decir que todas ellas tuvieron una r\u00e1pida y amplia difusi\u00f3n que, sobre todo en el caso las Conferencias y las Cofrad\u00edas de la Caridad, podr\u00eda calificarse de fulminante. Todas ellas sufrieron tambi\u00e9n retrocesos impuestos por las vicisitudes pol\u00edticas. Pero todas ellas, en mayor o menor grado, se mantuvieron fieles a su vocaci\u00f3n vicenciana, pero poco a poco, a medida que avanzaba el siglo XX, fueron distanci\u00e1ndose del mundo real en que deb\u00edan ejercitarla.<\/p>\n<h2><strong>III. La renovaci\u00f3n postconciliar en el siglo XX<\/strong><\/h2>\n<p>Como la propia iglesia, en la segunda mitad del siglo XX, la familia vicenciana necesitaba una renovaci\u00f3n a fondo. Se hab\u00eda llegado a una situaci\u00f3n de verdadero divorcio entre las instituciones eclesiales y el mundo que estaban llamadas a evangelizar. Ese fue el convencimiento que movi\u00f3 a Juan XXIII a convocar el Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p>Del Concilio sali\u00f3 en teor\u00eda renovada la Iglesia entera. Pero era preciso hacer efectiva esa renovaci\u00f3n en cada uno de los m\u00faltiples organismos que la integran. La familia vicenciana y en particular sus asociaciones laicales no eran una excepci\u00f3n. Hab\u00edan vivido durante m\u00e1s de un siglo sin alterar en lo m\u00e1s m\u00ednimo sus estructuras, sus pr\u00e1cticas y sus orientaciones pastorales. Hab\u00edan prestado grandes servicios y se hab\u00edan extendido al mundo entero. Pero se encontraban, si no es exagerado hablar as\u00ed, anquilosadas en un mundo que hab\u00eda cambiado vertiginosamente en los \u00faltimos cien a\u00f1os. Necesitaban adaptarse a la nueva situaci\u00f3n eclesial y al nuevo mundo surgido de la transformaci\u00f3n t\u00e9cnica, econ\u00f3mico-social y religiosa que se hab\u00eda operado en la sociedad. El decreto conciliar <em>Apostolicam actuositatem<\/em> sobre el apostolado de los seglares se\u00f1al\u00f3 los caminos por los que deb\u00eda discurrir la necesaria adaptaci\u00f3n. Las cuatro grandes instituciones laicales de la familia vicenciana se aprestaron a realizar los cambios necesarios. Eran as\u00ed fieles a su esencial vocaci\u00f3n de renovarse incesantemente.<\/p>\n<p>No vale establecer aqu\u00ed prioridades. Cada una de las asociaciones \u2014 las cofrad\u00edas, las Conferencias, los Hijos e Hijas de Mar\u00eda, la Asociaci\u00f3n de la Milagrosa \u2014 busc\u00f3 su renovaci\u00f3n con el <em>tempo<\/em> impuesto por su propia idiosincrasia. Y todav\u00eda, puede decirse, est\u00e1n en ello.<\/p>\n<p>Necesariamente voy a ser aqu\u00ed muy breve. En parte porque esta exposici\u00f3n est\u00e1 resultando demasiado larga y en parte porque muchos de los lectores conocen bien el proceso por haberlo vivido desde dentro.<\/p>\n<p>Empezar\u00e9 por la m\u00e1s antigua de las asociaciones, las Cofrad\u00edas de la Caridad. Quiz\u00e1s el primer signo de renovaci\u00f3n fue el cambio de nombre. Hacia 1963, en varios pa\u00edses iberoamericanos seguidos por Francia y otros pa\u00edses europeos empezaron por abandonar el solemne y anticuado t\u00edtulo de \u00abDamas\u00bb \u2014 por lo dem\u00e1s, inapropiado \u2014 que hab\u00edan adoptado en el siglo XIX para sustituirlo por el m\u00e1s adecuado a la realidad de \u00abVoluntarias\u00bb. El nombre no hace a la instituci\u00f3n como el h\u00e1bito no hace al monje, pero no cabe duda de que ilustra sobre lo que la instituci\u00f3n piensa de s\u00ed misma, lo que quiere ser y lo que se propone. Vino luego un concienzudo y largo an\u00e1lisis sobre su situaci\u00f3n en la Iglesia. De \u00e9l sali\u00f3 en 1971 la decisi\u00f3n, no universalmente compartida pero mayoritariamente aceptada, de suprimir el papel de direcci\u00f3n ejercido desde los or\u00edgenes por el superior general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. En adelante, la autoridad suprema de la asociaci\u00f3n ser\u00eda desempe\u00f1ada por un miembro seglar. El superior general y lo mismo los antiguos directores nacionales o locales ser\u00edan meros consiliarios o directores espirituales. Era un paso decidido por el camino de la autonom\u00eda de los seglares en la Iglesia. Casi al mismo tiempo se adopt\u00f3 como denominador de la sociedad la raz\u00f3n social de Asociaci\u00f3n Internacional de Caridad (A.I.C.). Finalmente se procedi\u00f3 a una revisi\u00f3n profunda del reglamento y los estatutos, que permitir\u00eda a la asociaci\u00f3n jugar un papel de mucho mayor relieve en el plano de la acci\u00f3n asistencial mundial. Como un s\u00edmbolo de la nueva internacionalidad as\u00ed conseguida, la sede del Secretariado Internacional se traslad\u00f3 de Par\u00eds a Bruselas.<\/p>\n<p>El camino de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal ha sido paralelo. Las Conferencias no creyeron necesario cambiar de nombre. En cambio, llevaron a cabo una remodelaci\u00f3n total del antiguo reglamento, que, tras un per\u00edodo de prueba de cerca de diez a\u00f1os, fue aprobado en la Asamblea General de 1973, celebrada en Dubl\u00edn<span id='easy-footnote-53-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-53-25596' title='&lt;em&gt;Reglamento de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal en Espa\u00f1a&amp;#8230;&lt;\/em&gt; _ Madrid : Ind. gr\u00e1f. Espa\u00f1a, 1975. _ 63 p. ; 15 cm.'><sup>53<\/sup><\/a><\/span> . En \u00e9l, entre otras cosas, se consagra el principio de la admisi\u00f3n de mujeres en la sociedad, con lo que quedaba abierto el camino a la fusi\u00f3n de las ramas masculina y femenina de las conferencias. Se dejaba al arbitrio de los diversos consejos nacionales realizar o no la fusi\u00f3n. Poco a poco \u00e9sta ha ido produci\u00e9ndose en casi todos los pa\u00edses. Otras modificaciones estatutarias han democratizado y hecho mucho m\u00e1s participativo el r\u00e9gimen de la sociedad. Tambi\u00e9n es significativo el hecho de que, manteniendo como no pod\u00eda de ser menos su car\u00e1cter cat\u00f3lico, se prevea que, en algunos pa\u00edses, las circunstancias pueden aconsejar el acoger a cristianos de otras confesiones e incluso miembros de otras creencias con tal de que se adhieran a sus principios. Los fines de la sociedad adoptan una formulaci\u00f3n m\u00e1s flexible. Desaparece la antigua prioridad de las visitas a domicilio, aunque conservando el contacto de persona a persona, y se subraya la universalidad de la vocaci\u00f3n caritativa, ya presente en el primer reglamento: \u00abninguna obra de caridad es ajena a la Sociedad\u00bb y la extensi\u00f3n de su acci\u00f3n a todos los hombres, sin distinci\u00f3n de religi\u00f3n, opiniones, color, raza, origen o casta. La caridad misma es llevada a sus \u00faltimas consecuencias al declarar que la sociedad debe trabajar no s\u00f3lo por desterrar la miseria, sino tambi\u00e9n por descubrir y remediar las causas de la misma.<\/p>\n<p>No menor ha sido la renovaci\u00f3n experimentada por los Hijos e Hijas de Mar\u00eda. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se empez\u00f3 por el cambio de nombre. Tras un per\u00edodo intermedio de experimentaci\u00f3n en que se ensayaron diversas denominaciones m\u00e1s o menos afortunadas (Equipos Marianos de Acci\u00f3n Social, Equipos de Nuestra Se\u00f1ora, etc.), se adopt\u00f3, primero en Espa\u00f1a y luego en otros pa\u00edses, el de Juventudes Marianas Vicencianas o simplemente Juventud Mariana. El cambio de nombre supuso la supresi\u00f3n de la antigua distinci\u00f3n entre Hijos e Hijas de Mar\u00eda para formar una sola asociaci\u00f3n a la que pueden pertenecer tanto chicos como muchachas. Pero m\u00e1s importante que todo ello ha sido el reforzamiento del compromiso caritativo-social de la asociaci\u00f3n. El haber introducido en el nombre el adjetivo \u00abvicenciano\u00bb obedece precisamente al deseo de subrayar ese compromiso<span id='easy-footnote-54-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-54-25596' title='Cf. las numerosas publicaciones del secretariado Nacional de J.M.V. sobre sus planes de formaci\u00f3n para las diversas etapas con el t\u00edtulo gen\u00e9rico de &lt;em&gt;Un proyecto de catequesis juvenil en l\u00ednea catecumenal.&lt;\/em&gt;'><sup>54<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa ha emprendido animosamente, quiz\u00e1s con cierto retraso respecto sus hermanas, el camino de su puesta al d\u00eda. En Espa\u00f1a, sobre todo, la adopci\u00f3n en 1986 de nuevos estatutos ha abierto el cauce a una profunda renovaci\u00f3n. De una parte, se han reforzado las estructuras jur\u00eddicas y de otra, se ha potenciado la proyecci\u00f3n apost\u00f3lica y social de la asociaci\u00f3n<span id='easy-footnote-55-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-55-25596' title='&lt;em&gt;Estatutos de la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa.&lt;\/em&gt; _ Madrid : [s.n.], 1986. _ 16 p. ; 17 cm.'><sup>55<\/sup><\/a><\/span> .<\/p>\n<p>Ni Juventudes Marianas Vicencianas ni la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa han considerado necesario prescindir del papel de Directores asignado por las respectivas aprobaciones pontificias a los sacerdotes de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y en concreto a su Superior General.<\/p>\n<p>Las que no parecen haber encontrado su puesto en la Iglesia posconciliar son las asociaciones de la Santa Agon\u00eda y de la Sant\u00edsima Trinidad, que todav\u00eda subsisten de modo residual en varios pa\u00edses. \u00bfHabr\u00e1 que resignarse a verlas desaparecer o ser\u00e1 posible llevar a cabo un <em>aggioramento<\/em> que tendr\u00eda que consistir en una aut\u00e9ntica reconversi\u00f3n?<\/p>\n<p>No quisiera terminar sin referirme a lo que a mi entender encierra la clave de la posible renovaci\u00f3n de toda la familia vicenciana. Esta no es otra que la renovaci\u00f3n de sus miembros. Sin un valiente plan de formaci\u00f3n tanto espiritual como intelectual de los asociados es imposible llevar a cabo renovaci\u00f3n alguna. Y hay que decir que las cuatro han emprendido ardorosamente ese camino.<\/p>\n<p>Las Conferencias, tanto a nivel nacional como internacional, han puesto en marcha ambiciosos programas de formaci\u00f3n. En Espa\u00f1a tal programa se ha plasmado en un \u00abPlan general de revitalizaci\u00f3n\u00bb aprobado en el Pleno nacional de 1988<span id='easy-footnote-56-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-56-25596' title='&lt;em&gt;Seglares cara al siglo XXI. Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal. Plan general de revitalizaci\u00f3n.&lt;\/em&gt; Madrid : La Milagrosa, 1989. 159 p.'><sup>56<\/sup><\/a><\/span> , que recoge y proyecta hacia el futuro toda una gama de realizaciones formativas y, sobre todo, el nuevo talante con que la Sociedad debe afrontar los retos de nuestro tiempo. Algunas de esas realizaciones, como el CEYFO (Centro de estudios y formaci\u00f3n Ozanam), han probado ya su eficacia a lo largo de varios a\u00f1os de experiencia.<\/p>\n<p>La A.I.C., por su parte celebra peri\u00f3dicamente coloquios, seminarios y congresos de \u00e1mbito macional, continental y mundial. De ellos han salido important\u00edsimos textos como el documento base \u00abContra la pobreza actuar juntos\u00bb o \u00abPara nuevas formas de solidaridad, actuar juntos\u00bb. Hay en marcha tambi\u00e9n planes de formaci\u00f3n para las voluntarias j\u00f3venes.<\/p>\n<p>De Juventudes Marianas Vicencianas hay que decir que es toda la organizaci\u00f3n la que se constituye en un plan permanente de formaci\u00f3n. Para cada uno de los niveles de los j\u00f3venes, en sus diversas etapas dentro de la asociaci\u00f3n, hay previstos programas que se renuevan anualmente y que tienden tanto a la profundizaci\u00f3n de su vida cristiana siguiendo la l\u00ednea y el m\u00e9todo catecumenales, como a la ampliaci\u00f3n y enriquecimiento de sus conocimientos religiosos aplicados a la vida. La escuela de catequistas se ha revelado como una herramienta valios\u00edsima para la realizaci\u00f3n de los programas.<\/p>\n<p>Los Congresos celebrados por la Asociaci\u00f3n de la Milagrosa \u2014 el segundo tuvo lugar en abril del a\u00f1o pasado<span id='easy-footnote-57-25596' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/#easy-footnote-bottom-57-25596' title='&lt;em&gt;II Congreso Mariano Nacional de la Asociaci\u00f3n de la Medalla Milagrosa. Abril 1994.&lt;\/em&gt; _ Madrid : La Milagrosa, 1995. _ 247 p., 6 h. (de himnos) ; 24 cm.'><sup>57<\/sup><\/a><\/span> \u2014 representan una contribuci\u00f3n de gran importancia para la renovaci\u00f3n de las mentalidades y la difusi\u00f3n de las ideas fuerza que deben animar en estos momentos a los asociados.<\/p>\n<p>Quisiera terminar se\u00f1alando d\u00f3nde se encuentra a mi entender el resorte fundamental que ha hecho posibles todos esos anhelos \u2014 y realidades \u2014 de renovaci\u00f3n que agitan hoy a toda la familia vicenciana, sin excluir ahora a las comunidades de Pa\u00fales e Hijas de la Caridad. Tal resorte no es otro que una relectura de san Vicente a la luz del Vaticano II y de la nueva conciencia que, a partir de \u00e9l, la Iglesia tiene de s\u00ed misma. San Vicente ha probado ser un santo tremendamente actual. Su compromiso vital con los pobres es el compromiso de la Iglesia de nuestros d\u00edas con los pobres y los marginados. Vivir ese compromiso y vivirlo del modo y por los caminos que exige la sociedad de nuestro tiempo, una sociedad que siente m\u00e1s agudamente que nunca la injusticia profunda de toda pobreza y toda marginaci\u00f3n, es la tarea ineludible de todo vicenciano. Una tarea que, para, a la vez, estar en sinton\u00eda con el sentir actual de la Iglesia y para ser fiel a su genuina ra\u00edz vicenciana, tiene que encontrar los caminos que lleven a combatir la pobreza en sus causas y a combinar la preocupaci\u00f3n por ayudar a los desvalidos con la de lograr que sean ellos los que se ayuden a s\u00ed mismos, es decir, pasar, como dice el documento base de la A.I.C., de la asistencia a la participaci\u00f3n. Por haberlo entendido as\u00ed es por lo que hoy, en este tramo final del siglo XX, la familia vicenciana vive una hora de esperanza, una hora que le permite ser fiel a lo que ha sido siempre: una incesante renovaci\u00f3n. Quiz\u00e1s la mejor expresi\u00f3n de esta idea se haya plasmada en el art\u00edculo segundo del reglamento de la Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal: <em>\u00abFiel a sus fundadores, la Sociedad tiene como preocupaci\u00f3n constante la de renovarse y adaptarse a las condiciones cambiantes de los tiempos\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer problema que surge al intentar describir, por brevemente que sea, a la familia vicenciana es la adecuada delimitaci\u00f3n del objeto de ese estudio. \u00bfQu\u00e9 se entiende por familia vicenciana? \u00bfQui\u00e9nes son sus miembros? &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":137791,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[218,164,173,161,175,119,125,144,131,138,172,143],"class_list":["post-25596","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-vicenciana","tag-abelly","tag-bailly","tag-chatillon-les-dombes","tag-etienne","tag-folleville","tag-gondi","tag-joigny","tag-lambert","tag-montmirail","tag-montreuil","tag-pobreza","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La familia vicenciana, una renovaci\u00f3n incesante - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-familia-vicenciana-una-renovacion-incesante\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La familia vicenciana, una renovaci\u00f3n incesante - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El primer problema que surge al intentar describir, por brevemente que sea, a la familia vicenciana es la adecuada delimitaci\u00f3n del objeto de ese estudio. \u00bfQu\u00e9 se entiende por familia vicenciana? \u00bfQui\u00e9nes son sus miembros? ... 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