{"id":182670,"date":"2015-06-21T04:30:33","date_gmt":"2015-06-21T02:30:33","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=182670"},"modified":"2016-07-26T17:41:05","modified_gmt":"2016-07-26T15:41:05","slug":"enciclica-laudato-si-03","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/","title":{"rendered":"Enc\u00edclica \u00abLaudato Si\u00bb 03"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/laudato-si1.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-180766\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/06\/laudato-si1-1024x773.jpg?resize=846%2C639\" alt=\"laudato si\" width=\"846\" height=\"639\" \/><\/a><\/p>\n<h2>Cap\u00edtulo segundo: El Evangelio de la creaci\u00f3n<\/h2>\n<p>62. \u00bfPor qu\u00e9 incluir en este documento, dirigido a todas las personas de buena voluntad, un cap\u00edtulo referido a convicciones creyentes? No ignoro que, en el campo de la pol\u00edtica y del pensamiento, algunos rechazan con fuerza la idea de un Creador, o la consideran irrelevante, hasta el punto de relegar al \u00e1mbito de lo irracional la riqueza que las religiones pueden ofrecer para una ecolog\u00eda integral y para un desarrollo pleno de la humanidad. Otras veces se supone que constituyen una subcultura que simplemente debe ser tolerada. Sin embargo, la ciencia y la religi\u00f3n, que aportan diferentes aproximaciones a la realidad, pueden entrar en un di\u00e1logo intenso y productivo para ambas.<\/p>\n<h3><b>I. La luz que ofrece la fe<\/b><\/h3>\n<p>63. Si tenemos en cuenta la complejidad de la crisis ecol\u00f3gica y sus m\u00faltiples causas, deber\u00edamos reconocer que las soluciones no pueden llegar desde un \u00fanico modo de interpretar y transformar la realidad. Tambi\u00e9n es necesario acudir a las diversas riquezas culturales de los pueblos, al arte y a la poes\u00eda, a la vida interior y a la espiritualidad. Si de verdad queremos construir una ecolog\u00eda que nos permita sanar todo lo que hemos destruido, entonces ninguna rama de las ciencias y ninguna forma de sabidur\u00eda puede ser dejada de lado, tampoco la religiosa con su propio lenguaje. Adem\u00e1s, la Iglesia Cat\u00f3lica est\u00e1 abierta al di\u00e1logo con el pensamiento filos\u00f3fico, y eso le permite producir diversas s\u00edntesis entre la fe y la raz\u00f3n. En lo que respecta a las cuestiones sociales, esto se puede constatar en el desarrollo de la doctrina social de la Iglesia, que est\u00e1 llamada a enriquecerse cada vez m\u00e1s a partir de los nuevos desaf\u00edos.<\/p>\n<p>64. Por otra parte, si bien esta enc\u00edclica se abre a un di\u00e1logo con todos, para buscar juntos caminos de liberaci\u00f3n, quiero mostrar desde el comienzo c\u00f3mo las convicciones de la fe ofrecen a los cristianos, y en parte tambi\u00e9n a otros creyentes, grandes motivaciones para el cuidado de la naturaleza y de los hermanos y hermanas m\u00e1s fr\u00e1giles. Si el solo hecho de ser humanos mueve a las personas a cuidar el ambiente del cual forman parte, \u00ablos cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creaci\u00f3n, as\u00ed como sus deberes con la naturaleza y el Creador, forman parte de su fe\u00bb<span id='easy-footnote-1-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-1-182670' title='Juan Pablo II, &lt;i&gt; Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990&lt;\/i&gt;, 15: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;82 (1990), 156.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><\/a>. Por eso, es un bien para la humanidad y para el mundo que los creyentes reconozcamos mejor los compromisos ecol\u00f3gicos que brotan de nuestras convicciones.<\/p>\n<h3><b>II. La sabidur\u00eda de los relatos b\u00edblicos<\/b><\/h3>\n<p>65. Sin repetir aqu\u00ed la entera teolog\u00eda de la creaci\u00f3n, nos preguntamos qu\u00e9 nos dicen los grandes relatos b\u00edblicos acerca de la relaci\u00f3n del ser humano con el mundo. En la primera narraci\u00f3n de la obra creadora en el libro del G\u00e9nesis, el plan de Dios incluye la creaci\u00f3n de la humanidad. Luego de la creaci\u00f3n del ser humano, se dice que \u00abDios vio todo lo que hab\u00eda hecho y era <i>muy bueno<\/i>\u00bb (<i>Gn <\/i> 1,31). La Biblia ense\u00f1a que cada ser humano es creado por amor, hecho a imagen y semejanza de Dios (cf. <i>Gn <\/i>1,26). Esta afirmaci\u00f3n nos muestra la inmensa dignidad de cada persona humana, que \u00abno es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comuni\u00f3n con otras personas\u00bb<span id='easy-footnote-2-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-2-182670' title='&lt;i&gt;Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 357.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><\/a>. San Juan Pablo II record\u00f3 que el amor especial\u00edsimo que el Creador tiene por cada ser humano le confiere una dignidad infinita<span id='easy-footnote-3-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-3-182670' title='Cf. &lt;i&gt; Angelus &lt;\/i&gt;(16 noviembre 1980): &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano, &lt;\/i&gt;ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (23 noviembre 1980), p. 9.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><\/a>. Quienes se empe\u00f1an en la defensa de la dignidad de las personas pueden encontrar en la fe cristiana los argumentos m\u00e1s profundos para ese compromiso. \u00a1Qu\u00e9 maravillosa certeza es que la vida de cada persona no se pierde en un desesperante caos, en un mundo regido por la pura casualidad o por ciclos que se repiten sin sentido! El Creador puede decir a cada uno de nosotros: \u00abAntes que te formaras en el seno de tu madre, yo te conoc\u00eda\u00bb ( <i>Jr <\/i>1,5). Fuimos concebidos en el coraz\u00f3n de Dios, y por eso \u00abcada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario\u00bb<span id='easy-footnote-4-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-4-182670' title='Benedicto XVI, &lt;i&gt; Homil\u00eda en el solemne inicio del ministerio petrino &lt;\/i&gt;(24 abril 2005): &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;97 (2005), 711.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><\/a>.<\/p>\n<p>66. Los relatos de la creaci\u00f3n en el libro del G\u00e9nesis contienen, en su lenguaje simb\u00f3lico y narrativo, profundas ense\u00f1anzas sobre la existencia humana y su realidad hist\u00f3rica. Estas narraciones sugieren que la existencia humana se basa en tres relaciones fundamentales estrechamente conectadas: la relaci\u00f3n con Dios, con el pr\u00f3jimo y con la tierra. Seg\u00fan la Biblia, las tres relaciones vitales se han roto, no s\u00f3lo externamente, sino tambi\u00e9n dentro de nosotros. Esta ruptura es el pecado. La armon\u00eda entre el Creador, la humanidad y todo lo creado fue destruida por haber pretendido ocupar el lugar de Dios, neg\u00e1ndonos a reconocernos como criaturas limitadas. Este hecho desnaturaliz\u00f3 tambi\u00e9n el mandato de \u00ab dominar \u00bb la tierra (cf. <i>Gn <\/i>1,28) y de \u00ablabrarla y cuidarla\u00bb (cf. <i>Gn <\/i>2,15). Como resultado, la relaci\u00f3n originariamente armoniosa entre el ser humano y la naturaleza se transform\u00f3 en un conflicto (cf. <i>Gn <\/i>3,17-19). Por eso es significativo que la armon\u00eda que viv\u00eda san Francisco de As\u00eds con todas las criaturas haya sido interpretada como una sanaci\u00f3n de aquella ruptura. Dec\u00eda san Buenaventura que, por la reconciliaci\u00f3n universal con todas las criaturas, de alg\u00fan modo Francisco retornaba al estado de inocencia primitiva<span id='easy-footnote-5-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-5-182670' title='Cf. &lt;i&gt;Legenda maior&lt;\/i&gt;, VIII, 1: &lt;i&gt;FF &lt;\/i&gt;1134.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><\/a>. Lejos de ese modelo, hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucci\u00f3n en las guerras, las diversas formas de violencia y maltrato, el abandono de los m\u00e1s fr\u00e1giles, los ataques a la naturaleza.<\/p>\n<p>67. No somos Dios. La tierra nos precede y nos ha sido dada. Esto permite responder a una acusaci\u00f3n lanzada al pensamiento jud\u00edo-cristiano: se ha dicho que, desde el relato del G\u00e9nesis que invita a \u00ab dominar \u00bb la tierra (cf. <i>Gn <\/i>1,28), se favorecer\u00eda la explotaci\u00f3n salvaje de la naturaleza presentando una imagen del ser humano como dominante y destructivo. Esta no es una correcta interpretaci\u00f3n de la Biblia como la entiende la Iglesia. Si es verdad que algunas veces los cristianos hemos interpretado incorrectamente las Escrituras, hoy debemos rechazar con fuerza que, del hecho de ser creados a imagen de Dios y del mandato de dominar la tierra, se deduzca un dominio absoluto sobre las dem\u00e1s criaturas. Es importante leer los textos b\u00edblicos en su contexto, con una hermen\u00e9utica adecuada, y recordar que nos invitan a \u00ablabrar y cuidar\u00bb el jard\u00edn del mundo (cf. <i>Gn <\/i>2,15). Mientras \u00ablabrar\u00bb significa cultivar, arar o trabajar, \u00abcuidar\u00bb significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar. Esto implica una relaci\u00f3n de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza. Cada comunidad puede tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero tambi\u00e9n tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para las generaciones futuras. Porque, en definitiva, \u00abla tierra es del Se\u00f1or \u00bb (<i>Sal <\/i>24,1), a \u00e9l pertenece \u00ab la tierra y cuanto hay en ella \u00bb (<i>Dt <\/i>10,14). Por eso, Dios niega toda pretensi\u00f3n de propiedad absoluta: \u00ab La tierra no puede venderse a perpetuidad, porque la tierra es m\u00eda, y vosotros sois forasteros y hu\u00e9spedes en mi tierra \u00bb (<i>Lv <\/i> 25,23).<\/p>\n<p>68. Esta responsabilidad ante una tierra que es de Dios implica que el ser humano, dotado de inteligencia, respete las leyes de la naturaleza y los delicados equilibrios entre los seres de este mundo, porque \u00ab \u00e9l lo orden\u00f3 y fueron creados, \u00e9l los fij\u00f3 por siempre, por los siglos, y les dio una ley que nunca pasar\u00e1 \u00bb (<i>Sal <\/i>148,5b-6). De ah\u00ed que la legislaci\u00f3n b\u00edblica se detenga a proponer al ser humano varias normas, no s\u00f3lo en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s seres humanos, sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s seres vivos: \u00ab Si ves ca\u00eddo en el camino el asno o el buey de tu hermano, no te desentender\u00e1s de ellos [\u2026] Cuando encuentres en el camino un nido de ave en un \u00e1rbol o sobre la tierra, y est\u00e9 la madre echada sobre los pichones o sobre los huevos, no tomar\u00e1s a la madre con los hijos \u00bb (<i>Dt <\/i>22,4.6). En esta l\u00ednea, el descanso del s\u00e9ptimo d\u00eda no se propone s\u00f3lo para el ser humano, sino tambi\u00e9n \u00ab para que reposen tu buey y tu asno \u00bb (<i>Ex <\/i>23,12). De este modo advertimos que la Biblia no da lugar a un antropocentrismo desp\u00f3tico que se desentienda de las dem\u00e1s criaturas.<\/p>\n<p>69. A la vez que podemos hacer un uso responsable de las cosas, estamos llamados a reconocer que los dem\u00e1s seres vivos tienen un valor propio ante Dios y, \u00abpor su simple existencia, lo bendicen y le dan gloria\u00bb<span id='easy-footnote-6-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-6-182670' title='&lt;i&gt;Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 2416.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><\/a>, porque el Se\u00f1or se regocija en sus obras (cf. <i>Sal <\/i>104,31). Precisamente por su dignidad \u00fanica y por estar dotado de inteligencia, el ser humano est\u00e1 llamado a respetar lo creado con sus leyes internas, ya que \u00abpor la sabidur\u00eda el Se\u00f1or fund\u00f3 la tierra\u00bb (<i>Pr <\/i>3,19). Hoy la Iglesia no dice simplemente que las dem\u00e1s criaturas est\u00e1n completamente subordinadas al bien del ser humano, como si no tuvieran un valor en s\u00ed mismas y nosotros pudi\u00e9ramos disponer de ellas a voluntad. Por eso los Obispos de Alemania ense\u00f1aron que en las dem\u00e1s criaturas \u00abse podr\u00eda hablar de la prioridad del <i>ser <\/i>sobre el <i>ser \u00fatiles<\/i>\u00bb<span id='easy-footnote-7-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-7-182670' title='Conferencia Episcopal Alemana, &lt;i&gt;Zukunft der Sch\u00f6pfung \u2013 Zukunft der Menschheit. Erkl\u00e4rung der Deutschen Bischofskonferenz zu Fragen der Umwelt und der Energieversorgung &lt;\/i&gt;(1980), II, 2.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><\/a>. El <i>Catecismo <\/i>cuestiona de manera muy directa e insistente lo que ser\u00eda un antropocentrismo desviado: \u00abToda criatura posee su bondad y su perfecci\u00f3n propias [\u2026] Las distintas criaturas, queridas en su ser propio, reflejan, cada una a su manera, un rayo de la sabidur\u00eda y de la bondad infinitas de Dios. Por esto, el hombre debe respetar la bondad propia de cada criatura para evitar un uso desordenado de las cosas\u00bb<span id='easy-footnote-8-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-8-182670' title='&lt;i&gt;Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 339.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><\/a>.<\/p>\n<p>70. En la narraci\u00f3n sobre Ca\u00edn y Abel, vemos que los celos condujeron a Ca\u00edn a cometer la injusticia extrema con su hermano. Esto a su vez provoc\u00f3 una ruptura de la relaci\u00f3n entre Ca\u00edn y Dios y entre Ca\u00edn y la tierra, de la cual fue exiliado. Este pasaje se resume en la dram\u00e1tica conversaci\u00f3n de Dios con Ca\u00edn. Dios pregunta: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Abel, tu hermano?\u00bb. Ca\u00edn responde que no lo sabe y Dios le insiste: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hiciste? \u00a1La voz de la sangre de tu hermano clama a m\u00ed desde el suelo! Ahora ser\u00e1s maldito y te alejar\u00e1s de esta tierra\u00bb (<i>Gn <\/i> 4,9-11). El descuido en el empe\u00f1o de cultivar y mantener una relaci\u00f3n adecuada con el vecino, hacia el cual tengo el deber del cuidado y de la custodia, destruye mi relaci\u00f3n interior conmigo mismo, con los dem\u00e1s, con Dios y con la tierra. Cuando todas estas relaciones son descuidadas, cuando la justicia ya no habita en la tierra, la Biblia nos dice que toda la vida est\u00e1 en peligro. Esto es lo que nos ense\u00f1a la narraci\u00f3n sobre No\u00e9, cuando Dios amenaza con exterminar la humanidad por su constante incapacidad de vivir a la altura de las exigencias de la justicia y de la paz: \u00ab He decidido acabar con todos los seres humanos, porque la tierra, a causa de ellos, est\u00e1 llena de violencia \u00bb (<i>Gn <\/i>6,13). En estos relatos tan antiguos, cargados de profundo simbolismo, ya estaba contenida una convicci\u00f3n actual: que todo est\u00e1 relacionado, y que el aut\u00e9ntico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>71. Aunque \u00abla maldad se extend\u00eda sobre la faz de la tierra\u00bb (<i>Gn <\/i>6,5) y a Dios \u00able pes\u00f3 haber creado al hombre en la tierra\u00bb (<i>Gn <\/i>6,6), sin embargo, a trav\u00e9s de No\u00e9, que todav\u00eda se conservaba \u00edntegro y justo, decidi\u00f3 abrir un camino de salvaci\u00f3n. As\u00ed dio a la humanidad la posibilidad de un nuevo comienzo. \u00a1Basta un hombre bueno para que haya esperanza! La tradici\u00f3n b\u00edblica establece claramente que esta rehabilitaci\u00f3n implica el redescubrimiento y el respeto de los ritmos inscritos en la naturaleza por la mano del Creador. Esto se muestra, por ejemplo, en la ley del <i>Shabbath. <\/i>El s\u00e9ptimo d\u00eda<i>, <\/i> Dios descans\u00f3 de todas sus obras. Dios orden\u00f3 a Israel que cada s\u00e9ptimo d\u00eda deb\u00eda celebrarse como un d\u00eda de descanso, un <i>Shabbath <\/i>(cf. <i>Gn <\/i> 2,2-3; <i>Ex <\/i>16,23; 20,10). Por otra parte, tambi\u00e9n se instaur\u00f3 un a\u00f1o sab\u00e1tico para Israel y su tierra, cada siete a\u00f1os (cf. <i>Lv <\/i>25,1-4), durante el cual se daba un completo descanso a la tierra, no se sembraba y s\u00f3lo se cosechaba lo indispensable para subsistir y brindar hospitalidad (cf. <i>Lv <\/i>25,4-6). Finalmente, pasadas siete semanas de a\u00f1os, es decir, cuarenta y nueve a\u00f1os, se celebraba el Jubileo, a\u00f1o de perd\u00f3n universal y \u00abde liberaci\u00f3n para todos los habitantes\u00bb (<i>Lv <\/i>25,10). El desarrollo de esta legislaci\u00f3n trat\u00f3 de asegurar el equilibrio y la equidad en las relaciones del ser humano con los dem\u00e1s y con la tierra donde viv\u00eda y trabajaba. Pero al mismo tiempo era un reconocimiento de que el regalo de la tierra con sus frutos pertenece a todo el pueblo. Aquellos que cultivaban y custodiaban el territorio ten\u00edan que compartir sus frutos, especialmente con los pobres, las viudas, los hu\u00e9rfanos y los extranjeros: \u00abCuando coseches la tierra, no llegues hasta la \u00faltima orilla de tu campo, ni trates de aprovechar los restos de tu mies. No rebusques en la vi\u00f1a ni recojas los frutos ca\u00eddos del huerto. Los dejar\u00e1s para el pobre y el forastero\u00bb (<i>Lv <\/i>19,9-10).<\/p>\n<p>72. Los Salmos con frecuencia invitan al ser humano a alabar a Dios creador: \u00abAl que asent\u00f3 la tierra sobre las aguas, porque es eterno su amor\u00bb (<i>Sal <\/i> 136,6). Pero tambi\u00e9n invitan a las dem\u00e1s criaturas a alabarlo: \u00ab\u00a1Alabadlo, sol y luna, alabadlo, estrellas lucientes, alabadlo, cielos de los cielos, aguas que est\u00e1is sobre los cielos! Alaben ellos el nombre del Se\u00f1or, porque \u00e9l lo orden\u00f3 y fueron creados\u00bb (<i>Sal <\/i>148,3-5). Existimos no s\u00f3lo por el poder de Dios, sino frente a \u00e9l y junto a \u00e9l. Por eso lo adoramos.<\/p>\n<p>73. Los escritos de los profetas invitan a recobrar la fortaleza en los momentos dif\u00edciles contemplando al Dios poderoso que cre\u00f3 el universo. El poder infinito de Dios no nos lleva a escapar de su ternura paterna, porque en \u00e9l se conjugan el cari\u00f1o y el vigor. De hecho, toda sana espiritualidad implica al mismo tiempo acoger el amor divino y adorar con confianza al Se\u00f1or por su infinito poder. En la Biblia, el Dios que libera y salva es el mismo que cre\u00f3 el universo, y esos dos modos divinos de actuar est\u00e1n \u00edntima e inseparablemente conectados: \u00ab\u00a1Ay, mi Se\u00f1or! T\u00fa eres quien hiciste los cielos y la tierra con tu gran poder y tenso brazo. Nada es extraordinario para ti [\u2026] Y sacaste a tu pueblo Israel de Egipto con se\u00f1ales y prodigios\u00bb ( <i>Jr <\/i>32,17.21)<i>. <\/i> \u00abEl Se\u00f1or es un Dios eterno, creador de la tierra hasta sus bordes, no se cansa ni fatiga. Es imposible escrutar su inteligencia. Al cansado da vigor, y al que no tiene fuerzas le acrecienta la energ\u00eda\u00bb (<i>Is <\/i>40,28b-29)<i>.<\/i><\/p>\n<p>74. La experiencia de la cautividad en Babilonia engendr\u00f3 una crisis espiritual que provoc\u00f3 una profundizaci\u00f3n de la fe en Dios, explicitando su omnipotencia creadora, para exhortar al pueblo a recuperar la esperanza en medio de su situaci\u00f3n desdichada. Siglos despu\u00e9s, en otro momento de prueba y persecuci\u00f3n, cuando el Imperio Romano buscaba imponer un dominio absoluto, los fieles volv\u00edan a encontrar consuelo y esperanza acrecentando su confianza en el Dios todopoderoso, y cantaban: \u00ab\u00a1Grandes y maravillosas son tus obras, Se\u00f1or Dios omnipotente, justos y verdaderos tus caminos!\u00bb (<i>Ap <\/i>15,3). Si pudo crear el universo de la nada, puede tambi\u00e9n intervenir en este mundo y vencer cualquier forma de mal. Entonces, la injusticia no es invencible.<\/p>\n<p>75. No podemos sostener una espiritualidad que olvide al Dios todopoderoso y creador. De ese modo, terminar\u00edamos adorando otros poderes del mundo, o nos colocar\u00edamos en el lugar del Se\u00f1or, hasta pretender pisotear la realidad creada por \u00e9l sin conocer l\u00edmites. La mejor manera de poner en su lugar al ser humano, y de acabar con su pretensi\u00f3n de ser un dominador absoluto de la tierra, es volver a proponer la figura de un Padre creador y \u00fanico due\u00f1o del mundo, porque de otro modo el ser humano tender\u00e1 siempre a querer imponer a la realidad sus propias leyes e intereses.<\/p>\n<h3><b>III. El misterio del universo<\/b><\/h3>\n<p>76. Para la tradici\u00f3n jud\u00edo-cristiana, decir \u00ab creaci\u00f3n \u00bb es m\u00e1s que decir naturaleza, porque tiene que ver con un proyecto del amor de Dios donde cada criatura tiene un valor y un significado. La naturaleza suele entenderse como un sistema que se analiza, comprende y gestiona, pero la creaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser entendida como un don que surge de la mano abierta del Padre de todos, como una realidad iluminada por el amor que nos convoca a una comuni\u00f3n universal.<\/p>\n<p>77. \u00abPor la palabra del Se\u00f1or fueron hechos los cielos\u00bb (<i>Sal <\/i>33,6). As\u00ed se nos indica que el mundo procedi\u00f3 de una decisi\u00f3n, no del caos o la casualidad, lo cual lo enaltece todav\u00eda m\u00e1s. Hay una opci\u00f3n libre expresada en la palabra creadora. El universo no surgi\u00f3 como resultado de una omnipotencia arbitraria, de una demostraci\u00f3n de fuerza o de un deseo de autoafirmaci\u00f3n. La creaci\u00f3n es del orden del amor. El amor de Dios es el m\u00f3vil fundamental de todo lo creado: \u00ab Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste, porque, si algo odiaras, no lo habr\u00edas creado \u00bb (<i>Sb <\/i>11,24). Entonces, cada criatura es objeto de la ternura del Padre, que le da un lugar en el mundo. Hasta la vida ef\u00edmera del ser m\u00e1s insignificante es objeto de su amor y, en esos pocos segundos de existencia, \u00e9l lo rodea con su cari\u00f1o. Dec\u00eda san Basilio Magno que el Creador es tambi\u00e9n \u00abla bondad sin envidia\u00bb<span id='easy-footnote-9-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-9-182670' title='&lt;i&gt;Hom. in Hexaemeron&lt;\/i&gt;, 1, 2, 10: &lt;i&gt;PG &lt;\/i&gt;29, 9.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><\/a>, y Dante Alighieri hablaba del \u00ab amor que mueve el sol y las estrellas \u00bb<span id='easy-footnote-10-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-10-182670' title='&lt;i&gt;Divina Comedia. Para\u00edso, &lt;\/i&gt;Canto XXXIII, 145.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><\/a>. Por eso, de las obras creadas se asciende \u00abhasta su misericordia amorosa \u00bb<span id='easy-footnote-11-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-11-182670' title='Benedicto XVI, &lt;i&gt; Catequesis &lt;\/i&gt;(9 noviembre 2005), 3: &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano&lt;\/i&gt;, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (11 noviembre 2005), p. 20.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><\/a>.<\/p>\n<p>78. Al mismo tiempo, el pensamiento jud\u00edo-cristiano desmitific\u00f3 la naturaleza. Sin dejar de admirarla por su esplendor y su inmensidad, ya no le atribuy\u00f3 un car\u00e1cter divino. De esa manera se destaca todav\u00eda m\u00e1s nuestro compromiso ante ella. Un retorno a la naturaleza no puede ser a costa de la libertad y la responsabilidad del ser humano, que es parte del mundo con el deber de cultivar sus propias capacidades para protegerlo y desarrollar sus potencialidades. Si reconocemos el valor y la fragilidad de la naturaleza, y al mismo tiempo las capacidades que el Creador nos otorg\u00f3, esto nos permite terminar hoy con el mito moderno del progreso material sin l\u00edmites. Un mundo fr\u00e1gil, con un ser humano a quien Dios le conf\u00eda su cuidado, interpela nuestra inteligencia para reconocer c\u00f3mo deber\u00edamos orientar, cultivar y limitar nuestro poder.<\/p>\n<p>79. En este universo, conformado por sistemas abiertos que entran en comunicaci\u00f3n unos con otros, podemos descubrir innumerables formas de relaci\u00f3n y participaci\u00f3n. Esto lleva a pensar tambi\u00e9n al conjunto como abierto a la trascendencia de Dios, dentro de la cual se desarrolla. La fe nos permite interpretar el sentido y la belleza misteriosa de lo que acontece. La libertad humana puede hacer su aporte inteligente hacia una evoluci\u00f3n positiva, pero tambi\u00e9n puede agregar nuevos males, nuevas causas de sufrimiento y verdaderos retrocesos. Esto da lugar a la apasionante y dram\u00e1tica historia humana, capaz de convertirse en un despliegue de liberaci\u00f3n, crecimiento, salvaci\u00f3n y amor, o en un camino de decadencia y de mutua destrucci\u00f3n. Por eso, la acci\u00f3n de la Iglesia no s\u00f3lo intenta recordar el deber de cuidar la naturaleza, sino que al mismo tiempo \u00abdebe proteger sobre todo al hombre contra la destrucci\u00f3n de s\u00ed mismo\u00bb<span id='easy-footnote-12-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-12-182670' title='Id., Carta enc. &lt;i&gt; Caritas in veritate &lt;\/i&gt;(29 junio 2009), 51: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;101 (2009), 687.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><\/a>.<\/p>\n<p>80. No obstante, Dios, que quiere actuar con nosotros y contar con nuestra cooperaci\u00f3n, tambi\u00e9n es capaz de sacar alg\u00fan bien de los males que nosotros realizamos, porque \u00abel Esp\u00edritu Santo posee una inventiva infinita, propia de la mente divina, que provee a desatar los nudos de los sucesos humanos, incluso los m\u00e1s complejos e impenetrables\u00bb<span id='easy-footnote-13-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-13-182670' title='Juan Pablo II, &lt;i&gt; Catequesis &lt;\/i&gt;(24 abril 1991), 6: &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano, &lt;\/i&gt;ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (26 abril 1991), p. 6.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><\/a>. \u00c9l, de alg\u00fan modo, quiso limitarse a s\u00ed mismo al crear un mundo necesitado de desarrollo, donde muchas cosas que nosotros consideramos males, peligros o fuentes de sufrimiento, en realidad son parte de los dolores de parto que nos estimulan a colaborar con el Creador<span id='easy-footnote-14-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-14-182670' title='El &lt;i&gt;Catecismo &lt;\/i&gt;explica que Dios quiso crear un mundo en camino hacia su perfecci\u00f3n \u00faltima y que esto implica la presencia de la imperfecci\u00f3n ydel mal f\u00edsico; cf. &lt;i&gt; Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 310.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><\/a>. \u00c9l est\u00e1 presente en lo m\u00e1s \u00edntimo de cada cosa sin condicionar la autonom\u00eda de su criatura, y esto tambi\u00e9n da lugar a la leg\u00edtima autonom\u00eda de las realidades terrenas<span id='easy-footnote-15-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-15-182670' title='Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. &lt;i&gt; Gaudium et spes&lt;\/i&gt;, sobre la Iglesia en el mundo actual, 36.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><\/a>. Esa presencia divina, que asegura la permanencia y el desarrollo de cada ser, \u00abes la continuaci\u00f3n de la acci\u00f3n creadora\u00bb<span id='easy-footnote-16-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-16-182670' title='Tom\u00e1s de Aquino, &lt;i&gt;Summa Theologiae &lt;\/i&gt;I, q. 104, art. 1, ad 4.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><\/a>. El Esp\u00edritu de Dios llen\u00f3 el universo con virtualidades que permiten que del seno mismo de las cosas pueda brotar siempre algo nuevo: \u00abLa naturaleza no es otra cosa sino la raz\u00f3n de cierto arte, concretamente el arte divino, inscrito en las cosas, por el cual las cosas mismas se mueven hacia un fin determinado. Como si el maestro constructor de barcos pudiera otorgar a la madera que pudiera moverse a s\u00ed misma para tomar la forma del barco\u00bb<span id='easy-footnote-17-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-17-182670' title='Id., &lt;i&gt;In octo libros Physicorum Aristotelis expositio&lt;\/i&gt;, lib. II, lectio 14.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><\/a>.<\/p>\n<p>81. El ser humano, si bien supone tambi\u00e9n procesos evolutivos, implica una novedad no explicable plenamente por la evoluci\u00f3n de otros sistemas abiertos. Cada uno de nosotros tiene en s\u00ed una identidad personal, capaz de entrar en di\u00e1logo con los dem\u00e1s y con el mismo Dios. La capacidad de reflexi\u00f3n, la argumentaci\u00f3n, la creatividad, la interpretaci\u00f3n, la elaboraci\u00f3n art\u00edstica y otras capacidades in\u00e9ditas muestran una singularidad que trasciende el \u00e1mbito f\u00edsico y biol\u00f3gico. La novedad cualitativa que implica el surgimiento de un ser personal dentro del universo material supone una acci\u00f3n directa de Dios, un llamado peculiar a la vida y a la relaci\u00f3n de un T\u00fa a otro t\u00fa. A partir de los relatos b\u00edblicos, consideramos al ser humano como sujeto, que nunca puede ser reducido a la categor\u00eda de objeto.<\/p>\n<p>82. Pero tambi\u00e9n ser\u00eda equivocado pensar que los dem\u00e1s seres vivos deban ser considerados como meros objetos sometidos a la arbitraria dominaci\u00f3n humana. Cuando se propone una visi\u00f3n de la naturaleza \u00fanicamente como objeto de provecho y de inter\u00e9s, esto tambi\u00e9n tiene serias consecuencias en la sociedad. La visi\u00f3n que consolida la arbitrariedad del m\u00e1s fuerte ha propiciado inmensas desigualdades, injusticias y violencia para la mayor\u00eda de la humanidad, porque los recursos pasan a ser del primero que llega o del que tiene m\u00e1s poder: el ganador se lleva todo. El ideal de armon\u00eda, de justicia, de fraternidad y de paz que propone Jes\u00fas est\u00e1 en las ant\u00edpodas de semejante modelo, y as\u00ed lo expresaba con respecto a los poderes de su \u00e9poca: \u00abLos poderosos de las naciones las dominan como se\u00f1ores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Que no sea as\u00ed entre vosotros, sino que el que quiera ser grande sea el servidor \u00bb (<i>Mt <\/i>20,25-26).<\/p>\n<p>83. El fin de la marcha del universo est\u00e1 en la plenitud de Dios, que ya ha sido alcanzada por Cristo resucitado, eje de la maduraci\u00f3n universal<span id='easy-footnote-18-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-18-182670' title='En esta perspectiva se sit\u00faa la aportaci\u00f3n del P. Teilhard de Chardin; cf. Pablo VI, &lt;i&gt;Discurso en un establecimiento qu\u00edmico-farmac\u00e9utico &lt;\/i&gt;(24 febrero 1966): &lt;i&gt;Insegnamenti &lt;\/i&gt;4 (1966), 992-993; Juan Pablo II, &lt;i&gt;Carta al reverendo P. George V. Coyne &lt;\/i&gt;(1 junio 1988): &lt;i&gt;Insegnamenti &lt;\/i&gt;5\/2 (2009), 60; Benedicto XVI, &lt;i&gt; Homil\u00eda para la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en Aosta &lt;\/i&gt;(24 julio 2009): &lt;i&gt;L\u2019Osservatore romano, &lt;\/i&gt;ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 julio 2009), p. 3s.'><sup>18<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><\/a>. As\u00ed agregamos un argumento m\u00e1s para rechazar todo dominio desp\u00f3tico e irresponsable del ser humano sobre las dem\u00e1s criaturas. El fin \u00faltimo de las dem\u00e1s criaturas no somos nosotros. Pero todas avanzan, junto con nosotros y a trav\u00e9s de nosotros, hacia el t\u00e9rmino com\u00fan, que es Dios, en una plenitud trascendente donde Cristo resucitado abraza e ilumina todo. Porque el ser humano, dotado de inteligencia y de amor, y atra\u00eddo por la plenitud de Cristo, est\u00e1 llamado a reconducir todas las criaturas a su Creador.<\/p>\n<h3><b>IV. El mensaje de cada criatura en la armon\u00eda de todo lo creado<\/b><\/h3>\n<p>84. Cuando insistimos en decir que el ser humano es imagen de Dios, eso no deber\u00eda llevarnos a olvidar que cada criatura tiene una funci\u00f3n y ninguna es superflua. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cari\u00f1o hacia nosotros. El suelo, el agua, las monta\u00f1as, todo es caricia de Dios. La historia de la propia amistad con Dios siempre se desarrolla en un espacio geogr\u00e1fico que se convierte en un signo personal\u00edsimo, y cada uno de nosotros guarda en la memoria lugares cuyo recuerdo le hace mucho bien. Quien ha crecido entre los montes, o quien de ni\u00f1o se sentaba junto al arroyo a beber, o quien jugaba en una plaza de su barrio, cuando vuelve a esos lugares, se siente llamado a recuperar su propia identidad.<\/p>\n<p>85. Dios ha escrito un libro precioso, \u00abcuyas letras son la multitud de criaturas presentes en el universo\u00bb<span id='easy-footnote-19-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-19-182670' title='Juan Pablo II, &lt;i&gt; Catequesis &lt;\/i&gt;(30 enero 2002), 6: &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano&lt;\/i&gt;, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (1 febrero 2002), p. 12.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><\/a>. Bien expresaron los Obispos de Canad\u00e1 que ninguna criatura queda fuera de esta manifestaci\u00f3n de Dios: \u00abDesde los panoramas m\u00e1s amplios a la forma de vida m\u00e1s \u00ednfima, la naturaleza es un continuo manantial de maravilla y de temor. Ella es, adem\u00e1s, una continua revelaci\u00f3n de lo divino\u00bb<span id='easy-footnote-20-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-20-182670' title='Conferencia de los Obispos Cat\u00f3licos de Canad\u00e1. Comisi\u00f3n para los \u0104suntos Sociales, Carta pastoral &lt;i&gt;You love all that exists&amp;#8230; all things are yours, God, Lover of Life &lt;\/i&gt;(4 octubre 2003), 1.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><\/a>. Los Obispos de Jap\u00f3n, por su parte, dijeron algo muy sugestivo: \u00abPercibir a cada criatura cantando el himno de su existencia es vivir gozosamente en el amor de Dios y en la esperanza\u00bb<span id='easy-footnote-21-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-21-182670' title='Conferencia de los Obispos Cat\u00f3licos de Jap\u00f3n, &lt;i&gt;Reverence for Life. A Message for the Twenty-First Century &lt;\/i&gt;(1 enero 2001), n. 89.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><\/a>. Esta contemplaci\u00f3n de lo creado nos permite descubrir a trav\u00e9s de cada cosa alguna ense\u00f1anza que Dios nos quiere transmitir, porque \u00abpara el creyente contemplar lo creado es tambi\u00e9n escuchar un mensaje, o\u00edr una voz parad\u00f3jica y silenciosa\u00bb<span id='easy-footnote-22-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-22-182670' title='Juan Pablo II, &lt;i&gt; Catequesis &lt;\/i&gt;(26 enero 2000), 5: &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano&lt;\/i&gt;, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 enero 2000), p. 3.'><sup>22<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><\/a>. Podemos decir que, \u00abjunto a la Revelaci\u00f3n propiamente dicha, contenida en la sagrada Escritura, se da una manifestaci\u00f3n divina cuando brilla el sol y cuando cae la noche\u00bb<span id='easy-footnote-23-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-23-182670' title='Id., &lt;i&gt; Catequesis &lt;\/i&gt;(2 agosto 2000), 3: &lt;i&gt;L\u2019Osservatore Romano&lt;\/i&gt;, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (4 agosto 2000), p. 8.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><\/a>. Prestando atenci\u00f3n a esa manifestaci\u00f3n, el ser humano aprende a reconocerse a s\u00ed mismo en la relaci\u00f3n con las dem\u00e1s criaturas: \u00abYo me autoexpreso al expresar el mundo; yo exploro mi propia sacralidad al intentar descifrar la del mundo\u00bb<span id='easy-footnote-24-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-24-182670' title='Paul Ricoeur, &lt;i&gt;Philosophie de la volont\u00e9 &lt;\/i&gt;II. &lt;i&gt;Finitude et culpabilit\u00e9, &lt;\/i&gt;Paris 2009, 2016 (ed. esp.: &lt;i&gt;Finitud y culpabilidad&lt;\/i&gt;, Madrid 1967, 249).'><sup>24<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>86. El conjunto del universo, con sus m\u00faltiples relaciones, muestra mejor la inagotable riqueza de Dios. Santo Tom\u00e1s de Aquino remarcaba sabiamente que la multiplicidad y la variedad provienen \u00abde la intenci\u00f3n del primer agente\u00bb, que quiso que \u00ablo que falta a cada cosa para representar la bondad divina fuera suplido por las otras\u00bb<span id='easy-footnote-25-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-25-182670' title='&lt;i&gt;Summa Theologiae &lt;\/i&gt;I, q. 47, art. 1.'><sup>25<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><\/a>, porque su bondad \u00abno puede ser representada convenientemente por una sola criatura\u00bb<span id='easy-footnote-26-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-26-182670' title='&lt;i&gt;Ib\u00edd&lt;\/i&gt;.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><\/a>. Por eso, nosotros necesitamos captar la variedad de las cosas en sus m\u00faltiples relaciones<span id='easy-footnote-27-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-27-182670' title='Cf. &lt;i&gt;ib\u00edd.&lt;\/i&gt;, art. 2, ad 1; art. 3.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><\/a>. Entonces, se entiende mejor la importancia y el sentido de cualquier criatura si se la contempla en el conjunto del proyecto de Dios. As\u00ed lo ense\u00f1a el <i>Catecismo<\/i>: \u00abLa interdependencia de las criaturas es querida por Dios. El sol y la luna, el cedro y la florecilla, el \u00e1guila y el gorri\u00f3n, las innumerables diversidades y desigualdades significan que ninguna criatura se basta a s\u00ed misma, que no existen sino en dependencia unas de otras, para complementarse y servirse mutuamente\u00bb<span id='easy-footnote-28-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-28-182670' title='&lt;i&gt;Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 340.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>87. Cuando tomamos conciencia del reflejo de Dios que hay en todo lo que existe, el coraz\u00f3n experimenta el deseo de adorar al Se\u00f1or por todas sus criaturas y junto con ellas, como se expresa en el precioso himno de san Francisco de As\u00eds:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00abAlabado seas, mi Se\u00f1or,<br \/>\ncon todas tus criaturas,<br \/>\nespecialmente el hermano sol,<br \/>\npor quien nos das el d\u00eda y nos iluminas.<br \/>\nY es bello y radiante con gran esplendor,<br \/>\nde ti, Alt\u00edsimo, lleva significaci\u00f3n.<br \/>\nAlabado seas, mi Se\u00f1or,<br \/>\npor la hermana luna y las estrellas,<br \/>\nen el cielo las formaste claras y preciosas, y bellas.<br \/>\nAlabado seas, mi Se\u00f1or, por el hermano viento<br \/>\ny por el aire, y la nube y el cielo sereno,<br \/>\ny todo tiempo,<br \/>\npor todos ellos a tus criaturas das sustento.<br \/>\nAlabado seas, mi Se\u00f1or, por la hermana agua,<br \/>\nla cual es muy humilde, y preciosa y casta.<br \/>\nAlabado seas, mi Se\u00f1or, por el hermano fuego,<br \/>\npor el cual iluminas la noche,<br \/>\ny es bello, y alegre y vigoroso, y fuerte\u00bb<span id='easy-footnote-29-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-29-182670' title='&lt;i&gt;C\u00e1ntico de las criaturas: FF &lt;\/i&gt;263.'><sup>29<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>88. Los Obispos de Brasil han remarcado que toda la naturaleza, adem\u00e1s de manifestar a Dios, es lugar de su presencia. En cada criatura habita su Esp\u00edritu vivificante que nos llama a una relaci\u00f3n con \u00e9l<span id='easy-footnote-30-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-30-182670' title='Cf. Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, &lt;i&gt;A Igreja e a quest\u00e3o ecol\u00f3gica &lt;\/i&gt;(1992), 53-54.'><sup>30<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><\/a>. El descubrimiento de esta presencia estimula en nosotros el desarrollo de las \u00abvirtudes ecol\u00f3gicas\u00bb<span id='easy-footnote-31-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-31-182670' title='&lt;i&gt;Ib\u00edd.&lt;\/i&gt;, 61.'><sup>31<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><\/a>. Pero cuando decimos esto, no olvidamos que tambi\u00e9n existe una distancia infinita, que las cosas de este mundo no poseen la plenitud de Dios. De otro modo, tampoco har\u00edamos un bien a las criaturas, porque no reconocer\u00edamos su propio y verdadero lugar, y terminar\u00edamos exigi\u00e9ndoles indebidamente lo que en su peque\u00f1ez no nos pueden dar.<\/p>\n<h3><b>V. Una comuni\u00f3n universal<\/b><\/h3>\n<p>89. Las criaturas de este mundo no pueden ser consideradas un bien sin due\u00f1o: \u00abSon tuyas, Se\u00f1or, que amas la vida\u00bb (<i>Sb <\/i>11,26). Esto provoca la convicci\u00f3n de que, siendo creados por el mismo Padre, todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comuni\u00f3n que nos mueve a un respeto sagrado, cari\u00f1oso y humilde. Quiero recordar que \u00abDios nos ha unido tan estrechamente al mundo que nos rodea, que la desertificaci\u00f3n del suelo es como una enfermedad para cada uno, y podemos lamentar la extinci\u00f3n de una especie como si fuera una mutilaci\u00f3n\u00bb<span id='easy-footnote-32-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-32-182670' title='Exhort. ap. &lt;i&gt; Evangelii gaudium &lt;\/i&gt;(24 noviembre 2013), 215: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;105 (2013), 1109.'><sup>32<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>90. Esto no significa igualar a todos los seres vivos y quitarle al ser humano ese valor peculiar que implica al mismo tiempo una tremenda responsabilidad. Tampoco supone una divinizaci\u00f3n de la tierra que nos privar\u00eda del llamado a colaborar con ella y a proteger su fragilidad. Estas concepciones terminar\u00edan creando nuevos desequilibrios por escapar de la realidad que nos interpela<span id='easy-footnote-33-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-33-182670' title='Cf. Benedicto XVI, Carta enc. &lt;i&gt; Caritas in veritate &lt;\/i&gt;(29 junio 2009), 14: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;101 (2009), 650.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><\/a>. A veces se advierte una obsesi\u00f3n por negar toda preeminencia a la persona humana, y se lleva adelante una lucha por otras especies que no desarrollamos para defender la igual dignidad entre los seres humanos. Es verdad que debe preocuparnos que otros seres vivos no sean tratados irresponsablemente. Pero especialmente deber\u00edan exasperarnos las enormes inequidades que existen entre nosotros, porque seguimos tolerando que unos se consideren m\u00e1s dignos que otros. Dejamos de advertir que algunos se arrastran en una degradante miseria, sin posibilidades reales de superaci\u00f3n, mientras otros ni siquiera saben qu\u00e9 hacer con lo que poseen, ostentan vanidosamente una supuesta superioridad y dejan tras de s\u00ed un nivel de desperdicio que ser\u00eda imposible generalizar sin destrozar el planeta. Seguimos admitiendo en la pr\u00e1ctica que unos se sientan m\u00e1s humanos que otros, como si hubieran nacido con mayores derechos.<\/p>\n<p>91. No puede ser real un sentimiento de \u00edntima uni\u00f3n con los dem\u00e1s seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el coraz\u00f3n no hay ternura, compasi\u00f3n y preocupaci\u00f3n por los seres humanos. Es evidente la incoherencia de quien lucha contra el tr\u00e1fico de animales en riesgo de extinci\u00f3n, pero permanece completamente indiferente ante la trata de personas, se desentiende de los pobres o se empe\u00f1a en destruir a otro ser humano que le desagrada. Esto pone en riesgo el sentido de la lucha por el ambiente. No es casual que, en el himno donde san Francisco alaba a Dios por las criaturas, a\u00f1ada lo siguiente: \u00abAlabado seas, mi Se\u00f1or, por aquellos que perdonan por tu amor\u00bb. Todo est\u00e1 conectado. Por eso se requiere una preocupaci\u00f3n por el ambiente unida al amor sincero hacia los seres humanos y a un constante compromiso ante los problemas de la sociedad.<\/p>\n<p>92. Por otra parte, cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 aut\u00e9nticamente abierto a una comuni\u00f3n universal, nada ni nadie est\u00e1 excluido de esa fraternidad. Por consiguiente, tambi\u00e9n es verdad que la indiferencia o la crueldad ante las dem\u00e1s criaturas de este mundo siempre terminan traslad\u00e1ndose de alg\u00fan modo al trato que damos a otros seres humanos. El coraz\u00f3n es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse en la relaci\u00f3n con las dem\u00e1s personas. Todo ensa\u00f1amiento con cualquier criatura \u00abes contrario a la dignidad humana\u00bb<span id='easy-footnote-34-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-34-182670' title='&lt;i&gt;Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&lt;\/i&gt;, 2418.'><sup>34<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><\/a>. No podemos considerarnos grandes amantes si excluimos de nuestros intereses alguna parte de la realidad: \u00abPaz, justicia y conservaci\u00f3n de la creaci\u00f3n son tres temas absolutamente ligados, que no podr\u00e1n apartarse para ser tratados individualmente so pena de caer nuevamente en el reduccionismo\u00bb<span id='easy-footnote-35-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-35-182670' title='Conferencia del Episcopado Dominicano, Carta pastoral &lt;i&gt;Sobre la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza &lt;\/i&gt;(21 enero1987).'><sup>35<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><\/a>. Todo est\u00e1 relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinaci\u00f3n, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une tambi\u00e9n, con tierno cari\u00f1o, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano r\u00edo y a la madre tierra.<\/p>\n<h3><b>VI. Destino com\u00fan de los bienes<\/b><\/h3>\n<p>93. Hoy creyentes y no creyentes estamos de acuerdo en que la tierra es esencialmente una herencia com\u00fan, cuyos frutos deben beneficiar a todos. Para los creyentes, esto se convierte en una cuesti\u00f3n de fidelidad al Creador, porque Dios cre\u00f3 el mundo para todos. Por consiguiente, todo planteo ecol\u00f3gico debe incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los m\u00e1s postergados. El principio de la subordinaci\u00f3n de la propiedad privada al destino universal de los bienes y, por tanto, el derecho universal a su uso es una \u00abregla de oro\u00bb del comportamiento social y el \u00abprimer principio de todo el ordenamiento \u00e9tico-social\u00bb<span id='easy-footnote-36-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-36-182670' title='Juan Pablo II, Carta enc. &lt;i&gt; Laborem exercens &lt;\/i&gt;(14 septiembre 1981), 19: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;73 (1981), 626.'><sup>36<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><\/a>. La tradici\u00f3n cristiana nunca reconoci\u00f3 como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subray\u00f3 la funci\u00f3n social de cualquier forma de propiedad privada. San Juan Pablo II record\u00f3 con mucho \u00e9nfasis esta doctrina, diciendo que \u00abDios ha dado la tierra a todo el g\u00e9nero humano para que ella sustente a todos sus habitantes, <i>sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno<\/i>\u00bb<span id='easy-footnote-37-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-37-182670' title='Carta enc. &lt;i&gt; Centesimus annus &lt;\/i&gt;(1 mayo 1991), 31: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;83 (1991), 831.'><sup>37<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><\/a>. Son palabras densas y fuertes. Remarc\u00f3 que \u00abno ser\u00eda verdaderamente digno del hombre un tipo de desarrollo que no respetara y promoviera los derechos humanos, personales y sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, incluidos los derechos de las naciones y de los pueblos\u00bb<span id='easy-footnote-38-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-38-182670' title='Carta enc. &lt;i&gt; Sollicitudo rei socialis &lt;\/i&gt;(30 diciembre 1987), 33: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;80 (1988), 557.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><\/a>. Con toda claridad explic\u00f3 que \u00abla Iglesia defiende, s\u00ed, el leg\u00edtimo derecho a la propiedad privada, pero ense\u00f1a con no menor claridad que sobre toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social, para que los bienes sirvan a la destinaci\u00f3n general que Dios les ha dado\u00bb<span id='easy-footnote-39-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-39-182670' title='&lt;i&gt;Discurso a los ind\u00edgenas y campesinos de M\u00e9xico&lt;\/i&gt;, &lt;i&gt;Cuilap\u00e1n&lt;\/i&gt;&lt;i&gt; &lt;\/i&gt;(29 enero 1979), 6: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;71 (1979), 209.'><sup>39<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><\/a>. Por lo tanto afirm\u00f3 que \u00abno es conforme con el designio de Dios usar este don de modo tal que sus beneficios favorezcan s\u00f3lo a unos pocos\u00bb<span id='easy-footnote-40-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-40-182670' title='&lt;i&gt;Homil\u00eda durante la Misa celebrada para los agricultores en Recife, Brasil &lt;\/i&gt;(7 julio 1980), 4: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;72 (1980), 926.'><sup>40<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><\/a>. Esto cuestiona seriamente los h\u00e1bitos injustos de una parte de la humanidad<span id='easy-footnote-41-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-41-182670' title='Cf. &lt;i&gt; Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990&lt;\/i&gt;, 8: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;82 (1990), 152.'><sup>41<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>94. El rico y el pobre tienen igual dignidad, porque \u00aba los dos los hizo el Se\u00f1or\u00bb (<i>Pr <\/i>22,2); \u00ab\u00c9l mismo hizo a peque\u00f1os y a grandes\u00bb (<i>Sb <\/i>6,7) y \u00abhace salir su sol sobre malos y buenos\u00bb (<i>Mt <\/i>5,45). Esto tiene consecuencias pr\u00e1cticas, como las que enunciaron los Obispos de Paraguay: \u00abTodo campesino tiene derecho natural a poseer un lote racional de tierra donde pueda establecer su hogar, trabajar para la subsistencia de su familia y tener seguridad existencial. Este derecho debe estar garantizado para que su ejercicio no sea ilusorio sino real. Lo cual significa que, adem\u00e1s del t\u00edtulo de propiedad, el campesino debe contar con medios de educaci\u00f3n t\u00e9cnica, cr\u00e9ditos, seguros y comercializaci\u00f3n\u00bb<span id='easy-footnote-42-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-42-182670' title='Conferencia Episcopal Paraguaya, Carta pastoral &lt;i&gt;El campesino paraguayo y la tierra &lt;\/i&gt;(12 junio 1983), 2, 4, d.'><sup>42<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><\/a>.<\/p>\n<p>95. El medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos. Quien se apropia algo es s\u00f3lo para administrarlo en bien de todos. Si no lo hacemos, cargamos sobre la conciencia el peso de negar la existencia de los otros. Por eso, los Obispos de Nueva Zelanda se preguntaron qu\u00e9 significa el mandamiento \u00abno matar\u00e1s\u00bb cuando \u00abun veinte por ciento de la poblaci\u00f3n mundial consume recursos en tal medida que roba a las naciones pobres y a las futuras generaciones lo que necesitan para sobrevivir\u00bb<span id='easy-footnote-43-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-43-182670' title='Conferencia Episcopal de Nueva Zelanda, &lt;i&gt;Statement on Environmental Issues&lt;\/i&gt;, Wellington (1 septiembre 2006).'><sup>43<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<h3><b>VII. La mirada de Jes\u00fas <\/b><\/h3>\n<p>96. Jes\u00fas asume la fe b\u00edblica en el Dios creador y destaca un dato fundamental: Dios es Padre (cf. <i>Mt <\/i>11,25). En los di\u00e1logos con sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas los invitaba a reconocer la relaci\u00f3n paterna que Dios tiene con todas las criaturas, y les recordaba con una conmovedora ternura c\u00f3mo cada una de ellas es importante a sus ojos: \u00ab\u00bfNo se venden cinco pajarillos por dos monedas? Pues bien, ninguno de ellos est\u00e1 olvidado ante Dios\u00bb (<i>Lc <\/i>12,6)<i>. <\/i> \u00abMirad las aves del cielo, que no siembran ni cosechan, y no tienen graneros. Pero el Padre celestial las alimenta\u00bb (<i>Mt <\/i> 6,26)<i>.<\/i><\/p>\n<p>97. El Se\u00f1or pod\u00eda invitar a otros a estar atentos a la belleza que hay en el mundo porque \u00e9l mismo estaba en contacto permanente con la naturaleza y le prestaba una atenci\u00f3n llena de cari\u00f1o y asombro. Cuando recorr\u00eda cada rinc\u00f3n de su tierra se deten\u00eda a contemplar la hermosura sembrada por su Padre, e invitaba a sus disc\u00edpulos a reconocer en las cosas un mensaje divino: \u00abLevantad los ojos y mirad los campos, que ya est\u00e1n listos para la cosecha\u00bb (<i>Jn <\/i>4,35). \u00abEl reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. Es m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas y se hace un \u00e1rbol\u00bb (<i>Mt <\/i>13,31-32)<i>.<\/i><\/p>\n<p>98. Jes\u00fas viv\u00eda en armon\u00eda plena con la creaci\u00f3n, y los dem\u00e1s se asombraban: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?\u00bb (<i>Mt <\/i>8,27). No aparec\u00eda como un asceta separado del mundo o enemigo de las cosas agradables de la vida. Refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo expresaba: \u00abVino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen que es un comil\u00f3n y borracho\u00bb (<i>Mt <\/i>11,19). Estaba lejos de las filosof\u00edas que despreciaban el cuerpo, la materia y las cosas de este mundo. Sin embargo, esos dualismos malsanos llegaron a tener una importante influencia en algunos pensadores cristianos a lo largo de la historia y desfiguraron el Evangelio. Jes\u00fas trabajaba con sus manos, tomando contacto cotidiano con la materia creada por Dios para darle forma con su habilidad de artesano. Llama la atenci\u00f3n que la mayor parte de su vida fue consagrada a esa tarea, en una existencia sencilla que no despertaba admiraci\u00f3n alguna: \u00ab\u00bfNo es este el carpintero, el hijo de Mar\u00eda?\u00bb (<i>Mc <\/i>6,3). As\u00ed santific\u00f3 el trabajo y le otorg\u00f3 un peculiar valor para nuestra maduraci\u00f3n. San Juan Pablo II ense\u00f1aba que, \u00absoportando la fatiga del trabajo en uni\u00f3n con Cristo crucificado por nosotros, el hombre colabora en cierto modo con el Hijo de Dios en la redenci\u00f3n de la humanidad\u00bb<span id='easy-footnote-44-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-44-182670' title='Carta enc. &lt;i&gt; Laborem exercens &lt;\/i&gt;(14 septiembre 1981), 27: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;73 (1981), 645.'><sup>44<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><\/a>.<\/p>\n<p>99. Para la comprensi\u00f3n cristiana de la realidad, el destino de toda la creaci\u00f3n pasa por el misterio de Cristo, que est\u00e1 presente desde el origen de todas las cosas: \u00abTodo fue creado por \u00e9l y para \u00e9l \u00bb (<i>Col <\/i>1,16)<span id='easy-footnote-45-182670' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-laudato-si-03\/#easy-footnote-bottom-45-182670' title='Por eso san Justino pod\u00eda hablar de \u00absemillas del Verbo\u00bb en el mundo; cf. &lt;i&gt;II Apolog\u00eda &lt;\/i&gt;8, 1-2; 13, 3-6: &lt;i&gt;PG &lt;\/i&gt;6, 457-458; 467.'><sup>45<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\".\/#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><\/a>. El pr\u00f3logo del Evangelio de Juan (1,1-18) muestra la actividad creadora de Cristo como Palabra divina (<i>Logos<\/i>). Pero este pr\u00f3logo sorprende por su afirmaci\u00f3n de que esta Palabra \u00abse hizo carne\u00bb (<i>Jn <\/i>1,14). Una Persona de la Trinidad se insert\u00f3 en el cosmos creado, corriendo su suerte con \u00e9l hasta la cruz. Desde el inicio del mundo, pero de modo peculiar a partir de la encarnaci\u00f3n, el misterio de Cristo opera de manera oculta en el conjunto de la realidad natural, sin por ello afectar su autonom\u00eda.<\/p>\n<p>100. El Nuevo Testamento no s\u00f3lo nos habla del Jes\u00fas terreno y de su relaci\u00f3n tan concreta y amable con todo el mundo. Tambi\u00e9n lo muestra como resucitado y glorioso, presente en toda la creaci\u00f3n con su se\u00f1or\u00edo universal: \u00abDios quiso que en \u00e9l residiera toda la Plenitud. Por \u00e9l quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz\u00bb (<i>Col <\/i>1,19-20). Esto nos proyecta al final de los tiempos, cuando el Hijo entregue al Padre todas las cosas y \u00abDios sea todo en todos\u00bb (<i>1 Co <\/i> 15,28). De ese modo, las criaturas de este mundo ya no se nos presentan como una realidad meramente natural, porque el Resucitado las envuelve misteriosamente y las orienta a un destino de plenitud. Las mismas flores del campo y las aves que \u00e9l contempl\u00f3 admirado con sus ojos humanos, ahora est\u00e1n llenas de su presencia luminosa.<\/p>\n<h2>Enc\u00edclica \u00abLaudato Si\u00bb, del Santo Padre Francisco, sobre el cuidado de la casa com\u00fan:<\/h2>\n<table border=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>Descarga en formato PDF<em>:<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/vicencianos.org\/download\/376\/\" target=\"_blank\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8098\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/pdf1.png?resize=256%2C256\" alt=\"pdf\" width=\"256\" height=\"256\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo segundo: El Evangelio de la creaci\u00f3n 62. \u00bfPor qu\u00e9 incluir en este documento, dirigido a todas las personas de buena voluntad, un cap\u00edtulo referido a convicciones creyentes? 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Libro primero, cap\u00edtulo 13","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/08\/2011","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XIII: Del seminario que fund\u00f3 Vicente para los que deb\u00edan entrar en la Congregraci\u00f3n. Sigui\u00f3 Vicente el orden natural de las cosas en la erecci\u00f3n de su Congregaci\u00f3n; no lo hizo todo de una vez, el tiempo fue perfeccionando su obra. 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