{"id":16198,"date":"2014-12-28T05:33:12","date_gmt":"2014-12-28T04:33:12","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/04\/04\/san-vicente-de-paul-maynard-libro-1-capitulo-4\/"},"modified":"2016-07-26T17:21:57","modified_gmt":"2016-07-26T15:21:57","slug":"san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Cap\u00edtulo Cuarto: Vicente de Pa\u00fal en la corte y en el hospital de la caridad. \u00a0El juez de Sore. \u00a0La reina Margarita y la tentaci\u00f3n del doctor. Retiro en Oratorio. Clichy.<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>I. Vicente de Pa\u00fal en la Corte y en el hospital de la Caridad<\/strong>.<\/h3>\n<p>Llegado a Par\u00eds, Vicente se apresur\u00f3 a cumplir su misi\u00f3n. Tuvo varias conferencias con Enrique IV, de las que nada ha transpirado a la historia. Pero se sabe c\u00f3mo conoc\u00eda a los hombres este monarca, y no se podr\u00eda dudar que descubriera al momento las grandes cualidades de esp\u00edritu y coraz\u00f3n del santo sacerdote. con un poco de ambici\u00f3n otro poco de constancia en hacer la corte, Vicente pod\u00eda llegar pronto a los m\u00e1s altos honores de la Iglesia. En ese tiempo incluso, Enrique IV multiplicaba sus esfuerzos y sus caricias para atraerse sacerdotes as\u00ed. propon\u00eda vanamente a Pedro de B\u00e9rulle varios obispados y ricas abad\u00edas. \u00ab\u00bfDe verdad que no quer\u00e9is recibir de mi mano lo que os ofrezco? le dec\u00eda en una ocasi\u00f3n; yo os lo ofrecer\u00e9 por medio de otro.\u00bb \u2013\u00bbSire, respond\u00eda B\u00e9rulle, si Vuestra Majestad me presiona m\u00e1s, me ver\u00e9 obligado a salir de su reino.\u00bb Y Enrique IV, inclin\u00e1ndose entonces a favor de Bellegarde, dec\u00eda para asegurarse: \u00abHe hecho cuanto he podido para tentarle, no lo he conseguido; pero pienso que es el \u00fanico que resiste a pruebas parecidas.\u00bb<\/p>\n<p>B\u00e9rulle no era el \u00fanico. El santo m\u00e1s grande, m\u00e1s amable de esta \u00e9poca con Vicente de Pa\u00fal, al que Enrique IV llamaba el f\u00e9nix de los prelados, Francisco de Sales, resist\u00eda tambi\u00e9n a todos sus asaltos. Desde 1602, cuando Francisco vino a Par\u00eds para defender la causa del catolicismo en el pa\u00eds de Gex, Enrique le pidi\u00f3 hasta cinco veces que se quedara en Francia, y en 1608, algunos meses tan s\u00f3lo ante de su entrevista con Vicente, le tent\u00f3 nuevamente con el cebo de un rico obispado, Francisco prefiri\u00f3, seg\u00fan su expresi\u00f3n, a su pobre esposa de Saboya, y no quiso el divorcio. \u00abNo he conocido a nadie, dec\u00eda Enrique, que sepa sazonar una negativa con m\u00e1s gracia que el Sr. de Ginebra.\u00bb<\/p>\n<p>Vicente debi\u00f3 tambi\u00e9n entrar en lucha con la estima generosa del monarca, y de ella sali\u00f3 igualmente victorioso. A pesar de lo dicho por algunos escritores, no recibi\u00f3 nunca nada de Enrique IV, ya que su nombramiento para la abad\u00eda de Saint-L\u00e9onard-de-Chaume es posterior por casi un mes al asesinato de este pr\u00edncipe.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su papel deslumbrante por algunos d\u00edas, Vicente se dio prisa en volver a la oscuridad para esperar as\u00ed a la Providencia. Sin embargo no vivi\u00f3 en ella ocioso y si coraz\u00f3n busc\u00f3 donde entregarse en buenas obras. Tom\u00f3 un alquiler en la calle de Sena del distrito Saint-Germain, muy cerca del hospital de la Caridad. Este hospital uno de los m\u00e1s c\u00e9lebres de la \u00e9poca, as\u00ed como una de los m\u00e1s hermosos de nuestro tiempo, hab\u00eda tenido por origen y piedra angular una capilla erigida a finales del siglo XII o a principios del XIII por un cristiano ignorado, bajo la invocaci\u00f3n de san Pedro. Del nombre de San Pedro el tiempo hab\u00eda dado Saint-P\u00e8re y Saints-P\u00e8res. En 1602, Mar\u00eda de M\u00e9dicis hab\u00eda llamada a Par\u00eds a cinco Hermanos de la orden que san Juan de Dios acababa de fundar en Espa\u00f1a y los hab\u00eda establecido en la calle de los Petits-Augustins. Pero habi\u00e9ndolos desplazado la reina Margarita, en 1607, con el fin de construir un convento fueron a refugiarse cerca de la capilla de Saint-Pierre, rodeada entonces de vastos jardines. Su \u00fanica vocaci\u00f3n era cuidar a los enfermos, y Mar\u00eda de M\u00e9dicis debi\u00f3 construirles un hospital y un convento. As\u00ed fue como, por una serie de emotivas atracciones, a las que la caridad debe tantas obras, la capilla atrajo a los Hermanos, y los Hermanos el hospital..<\/p>\n<p>Esta fundaci\u00f3n contribuy\u00f3 mucho al desarrollo de la caridad en Francia a principios del siglo XVII, y el ejemplo de Vicente difundi\u00f3 su pr\u00e1ctica. Todos los d\u00edas iba al hospital a visitar a los enfermos, les hac\u00eda piadosas exhortaciones, y ped\u00eda a los Hermanos, como un honor y una gracia, el permiso de compartir su ministerio. Este ejemplo tuvo numerosos imitadores, y unos a\u00f1os m\u00e1s tarde encontramos en este mismo hospital a Claude Bernard, conocido por el sacerdote pobre, este Di\u00f3genes cristiano que, obligado un d\u00eda por Richelieu a pedirle alguna gracia, respondi\u00f3, con un desinter\u00e9s generoso muy superior al lujo de ego\u00edsta pobreza del fil\u00f3sofo c\u00ednico: \u00abMone\u00f1or, ruego a vuestra Eminencia que ordene se coloquen mejores tablas en la carreta en la que llevo a los condenados al suplicio, para que el miedo a caerse a la calle no los aparte de encomendar su alma a Diios.\u00bb Claude Bernard escogi\u00f3 por principal teatro de su celo el hospital de la Caridad\u00a0 cuya iglesia posee a\u00fan su tumba .<\/p>\n<p>Vicente estaba all\u00ed en su terreno y preludiaba su verdadera vocaci\u00f3n. Pero, antes de fijarle en su apostolado de caridad, la Providencia quer\u00eda acabar su educaci\u00f3n pase\u00e1ndole por otras miserias y someti\u00e9ndole a nuevas pruebas,. Fue entonces cuando se enfrent\u00f3 a una atroz calumnia.<\/p>\n<h3><strong>II. El juez de Sore.<\/strong><\/h3>\n<p>Para ahorrarse los escasos recursos, hab\u00eda alquilado un habitaci\u00f3n con un compatriota suyo, juez de un pueblo de las Landas, llamado Sore, en la instancia de Burdeos. Este juez, habiendo salido un d\u00eda temprano a sus asuntos, se olvid\u00f3 de cerrar el armario donde hab\u00eda dejado una suma de 400 escudos. Vicente, enfermo el la cama,, esperaba una medicina. El mozo del boticario se la trae, busca en el armario un vaso para echarla, ve el dinero, se apodera de \u00e9l con astucia y se lo lleva como quien no ha hecho nada. A su regreso el juez, sorprendido y afligido de no ver su bolsa, se la pide a Vicente, primero con titubeos, despu\u00e9s con una c\u00f3lera audaz. Vicente no hab\u00eda visto nada. Adem\u00e1s no tenia ojos ni siquiera la menor sospecha del crimen: Charitas non cogitat malum. El juez basa su t\u00edtulo de acusaci\u00f3n en la pobreza, en la calma y hasta en el silencio. Llega a establecerse entonces entre el dolor irritado de este hombre y la paciencia de Vicente una lucha que lleva en primer lugar a la expulsi\u00f3n vergonzosa del santo sacerdote. el juez lleva m\u00e1s lejos su venganza, y como compensaci\u00f3n odiosa, se propone arrebatar la reputaci\u00f3n a quien acusa de haberle robado el dinero. Propala entre los conocidos de Vicente las acusaciones de robo y de hipocres\u00eda. Un d\u00eda que se enter\u00f3 que estaba en casa del Sr. de B\u00e9rulle con un gran n\u00famero de personas de honor y de piedad, se hace llevar hasta all\u00ed y le hace objeto de la m\u00e1s indigna afrenta. \u00abDios sabe la verdad\u00bb. Tal fue la \u00fanica defensa de Vicente. Parece que el juez lleg\u00f3 hasta notificarle una monitoria.<\/p>\n<p>Prueba m\u00e1s cruel ciertamente que la esclavitud: puesto que la esclavitud s\u00f3lo abate a los d\u00e9biles y a los cobardes, pero \u00abla calumnia, dice la Escritura, perturba incluso al sabio y destruye las fuerzas de su coraz\u00f3n \u00bb Con la firme confianza en Dios y su inocencia, Vicente conserv\u00f3 su alma en paz y, si sinti\u00f3 aflicci\u00f3n por la injusticia del acusador, se alegr\u00f3 por ser la v\u00edctima de ella. A la vista de tanta moderaci\u00f3n, paciencia y humildad, lejos de creerle culpable, todo el mundo admir\u00f3 m\u00e1s su virtud.<\/p>\n<p>La justicia y la reparaci\u00f3n, con demasiada frecuencia cojeando como las oraciones de la f\u00e1bula se tomaron diez a\u00f1os quiz\u00e1s de espera. El juez de Sore hac\u00eda tiempo que hab\u00eda regresado a su puesto. Un d\u00eda le llamaron de una prisi\u00f3n de Burdeos, en la que un prisionero necesitaba hablarle. Este prisionero era el antiguo mozo del boticario, quien compatriota del juez y bien conocido de \u00e9l, acababa de ser encarcelado por otra causa diferente. Le sab\u00eda propietario de la bolsa robada y hab\u00eda o\u00eddo la acusaci\u00f3n lanzada contra la inocencia. Comido de remordimientos, confes\u00f3 su crimen, prometiendo una pronta y completa restituci\u00f3n. El juez se vio entonces entre el gozo de recobrar su propiedad y el dolor de su conducta para con Vicente: o m\u00e1s bien, digamos en su honor, lo que m\u00e1s sinti\u00f3 fue haber acusado la inocencia y ultrajado la virtud. Sin poder resistirlo m\u00e1s, dirigi\u00f3 a Vicente una larga carta para pedirle perd\u00f3n. Este perd\u00f3n, lo necesitaba por escrito. \u00abSi me lo neg\u00e1is, a\u00f1ad\u00eda, ir\u00e9 en persona a Par\u00eda a echarme a vuestros pies, y ped\u00edroslo con la soga al cuello.\u00bb El perd\u00f3n le hab\u00eda sido concedido interiormente en el momento mismo de la falta; se puede creer que la expresi\u00f3n del mismo fue dirigida sin gastos ni fatigas de viaje al arrepentimiento.<\/p>\n<p>Por el can\u00f3nigo de Saint-Martin conocemos nosotros esta historia. Pero tenemos sus principales rasgos en una conferencia, dada en San L\u00e1zaro el 19 de junio de 1656, sobre el modo de recibir las correcciones. In\u00fatil\u00a0 a\u00f1adir que Vicente no se cita a s\u00ed mismo y pone en escena a una tercera persona.<\/p>\n<h3><strong>III. La reina Margarita y la tentaci\u00f3n del doctor<\/strong>.<\/h3>\n<p>No habi\u00e9ndole tra\u00eddo m\u00e1s que penas el primer trato con las gentes del siglo, Vicente pens\u00f3 entonces entrar en un retiro y oscuridad m\u00e1s profundos, donde no ser\u00eda conocido m\u00e1s que de Dios y de los pobres. redobl\u00f3 esfuerzos para ganarse el olvido y el desprecio de los hombres. Ya, como un criado, el siervo de Dios no se daba a conocer m\u00e1s que con su nombre de pila. Iba publicando por todas partes su ignorancia y sus faltas. Pero los hombres de virtud y de piedad, no s\u00f3lo en la Iglesia sino tambi\u00e9n en el mundo, respond\u00edan a sus llamadas al desprecio con la estima y la veneraci\u00f3n, y se complac\u00edan en disipar la nube a medida que \u00e9l la espesaba m\u00e1s en torno a sus m\u00e9ritos. Su \u00fanica habitaci\u00f3n en el barrio de Saint-Germain, donde se hallaba la corte de la reina Margarita, y sobre todo su caridad y su celo, el recurso que practicaba ya a la caridad de otro le hab\u00edan atra\u00eddo por fuerza el conocimiento de algunos oficiales de esta princesa, y en particular de su secretario Du Fresne, hombre de piedad y de probidad, que nos ha dejado de \u00e9l este bonito testimonio: \u00abPor aquellos d\u00edas el Sr. Vicente parec\u00eda muy humilde, caritativo y prudente. Hac\u00eda el bien a todo el mundo, y no serv\u00eda de carga a nadie. Era circunspecto en sus palabras. Escuchaba con tranquilidad a los dem\u00e1s sin interrumpirlos nunca. Acud\u00eda entonces sin fallo a visitar, servir y exhortar a los pobres enfermos de la Caridad.\u00bb Du Fresne dio a conocer a Vicente a la reina Margarita. En esa \u00e9poca, Margarita, en medio de las fiestas continuas de su palacio de la calle de Sena, cuyos vastos jardines se extend\u00edan hasta el r\u00edo, parec\u00eda querer introducir en su vida un poco de regularidad\u00a0 y de devoci\u00f3n. Despu\u00e9s de su matrimonio con Enrique IV, \u00abcuya librea fue tan bermeja\u00bb, hac\u00eda tiempo disuelto de hecho, hubiera sido declarado nulo de derecho, ces\u00f3 de ser aquella Margot a quien su hermano Carlos IX \u00abdaba a todos los hugonotes del reino al d\u00e1rsela al pr\u00edncipe de Ber\u00e1n.\u00bb Acababa de fundar su convento de los Petits Augustins, y repart\u00eda limosnas con aquella prodigalidad que era en ella, seg\u00fan dec\u00eda, \u00abun vicio de familia.\u00bb Al propio tiempo que esta princesa, que sab\u00eda tan bien unir los estudios serios con el placer, hac\u00eda de su corte el lugar de reuni\u00f3n de todas las personas cultas, se complac\u00eda en atraer a los hombres de devoci\u00f3n. Con el retrata que le hizo Du Fresne de Vicente, ella dese\u00f3 verle y, bien enterada por s\u00ed misma de sus m\u00e9ritos, le admiti\u00f3 en el mundo de su casa en calidad de su capell\u00e1n ordinario.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, Vicente fue provisto de la abad\u00eda de Saint-L\u00e9onard-de-Chaume, de la orden del C\u00edster, di\u00f3cesis de Saintes. El breve que se la otorg\u00f3, expedido por la orden del rey y de la reina regente, es del 10 de junio de 1610, un mes m\u00e1s o menos tras la muerte de Enrique IV . El 10 de setiembre siguiente, \u00e9se pas\u00f3 un acta entre Paul Hurault de l\u2019Hopital, arzobispo de Aix, abate de Saint-Leonard, y Vicente de Pa\u00fal, capell\u00e1n de la reina Margarita, duquesa de Valois, bachiller en teolog\u00eda, en esta acta que existe todav\u00eda como la patente, el arzobispo declara que renuncia a favor de Vicente al cargo, pagarle 1.200 libras de pensi\u00f3n al a\u00f1o sobre las rentas de dicha abad\u00eda..<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de escapar a la corte de Enrique IV, Vicente estaba destinado pues a la corte de su esposa divorciada. Dios segu\u00eda preparando su porvenir y le mostraba esta vida de las cortes en la que deber\u00eda mezclarse posteriormente, cuando ser\u00eda llamado al consejo de conciencia. Pero tan s\u00f3lo se la mostraba, ya que su hora no hab\u00eda llegado a\u00fan y, a fin de no dejarle caer en el enga\u00f1o, le pon\u00eda una tribulaci\u00f3n al lado de cada honor.<\/p>\n<p>Entre los familiares de la reina Margarita, muy amante de los coloquios sabios, se encontraba un doctor antiguo te\u00f3logo, ilustrado en las justas contra los herejes. Creyendo no tener otra cosa que descansar sobre los laureles, el doctor, presuntuoso y ocioso, debi\u00f3 muy pronto tomar las armas, pero contra s\u00ed mismo, y cay\u00f3 vencido en la lucha. Su esp\u00edritu se oscureci\u00f3, su fe se conmovi\u00f3, la oraci\u00f3n en sus labios se cambi\u00f3 en blasfemia, y la desesperaci\u00f3n le insufl\u00f3 nuevas continuas tentaciones de suicidio. Le tuvieron que prohibir la misa, el oficio, todo ejercicio de piedad, lo que, en lugar de atraerle la gracia y los \u00e1ngeles, evocaba ante su imaginaci\u00f3n revuelta todos los fantasmas del infierno. El \u00fanico consejo que le pudieron dar fue volver la mano o el dedo hacia Roma o hacia alguna iglesia, para protestar con este gesto contra el demonio de la incredulidad y comulgar con la fe de la Iglesia universal. Nada produjo sus efectos, y pasando la confusi\u00f3n a los \u00f3rganos, la naturaleza iba a sucumbir.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos seguido el relato de Vicente en un discurso que dio a su comunidad sobre el tema de la fe. El resto s\u00f3lo se ha revelado despu\u00e9s de su muerte por algunas personas a las que \u00e9l mismo hab\u00eda librado de una tentaci\u00f3n de infidelidad mediante una confidencia completa.<\/p>\n<p>Vicente estaba relacionado con el desdichado doctor y hab\u00eda agotado consejos y s\u00faplicas para devolver la calma a su alma. Sin otros remedios, se puso en oraci\u00f3n e, imitando la generosidad de san Pablo, quien deseaba ser anatema por sus hermanos, o incluso la caridad de Jesucristo quien nos ha curado cargando con nuestros males, se ofreci\u00f3 a Dios en v\u00edctima hasta consentir en tomar sobre s\u00ed la enfermedad del doctor.<\/p>\n<p>Su heroico sacrificio fue aceptado en toda su extensi\u00f3n. Mientras que el doctor sent\u00eda que la luz disipaba las tinieblas de su alma, los misterios de la religi\u00f3n le resultaban como palpables, la oraci\u00f3n y el amor renac\u00edan en su coraz\u00f3n reflu\u00edan en sus labios, Vicente heredaba su cruel tentaci\u00f3n, de la que ni las l\u00e1grimas ni las buenas obras lograron triunfar en un principio.<\/p>\n<p>Entonces escribi\u00f3 su Credo y se lo aplic\u00f3 como un remedio a su coraz\u00f3n. Luego, en virtud de uno de esos pactos de una familiaridad confiada, en uso entre los santos desde el padre de los creyentes, convino con Dios que su mano al posarse sobre aquel papel ser\u00eda un rechazo de la tentaci\u00f3n y un acto de fe. Conserv\u00f3 este escudo hasta despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n, y lo volveremos a encontrar en su pecho en los ataques que le lanz\u00f3 el jansenismo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se impuso la ley de contradecir en todo las sugestiones del enemigo, en sus pensamientos, sus palabras y en sus actos, entreg\u00e1ndose a seguir siempre el esp\u00edritu de la fe, a no proferir m\u00e1s que su lenguaje y a no producir m\u00e1s que las obras de la caridad divina. Fue entonces cuando multiplic\u00f3 sus visitas y sus servicios en los hospitales. \u00a1Singular incredulidad la traduc\u00eda con tal fidelidad el Evangelio! En ello Vicente segu\u00eda, sin sospecharlo, el ejemplo de san Francisco de Sales quien, crey\u00e9ndose un d\u00eda predestinado a la condenaci\u00f3n, es decir al odio eterno de Dios, le pidi\u00f3 que le amara al menos de todo coraz\u00f3n durante su vida. Semejantes tentaciones, combatidas de esta forma, lejos de producir nunca el mal, son fuentes de gracias. Tambi\u00e9n Vicente,\u00a0 a pesar de su conciencia timorata, no hizo nunca de la suya una materia de confesi\u00f3n, y sac\u00f3 de ello inmensas ventajas.<\/p>\n<p>Sin embargo tres o cuatro a\u00f1os pasaron en este rudo ejercicio, y la tentaci\u00f3n duraba a\u00fan. Dios quer\u00eda tambi\u00e9n algo de su siervo. Un d\u00eda que se sent\u00eda m\u00e1s desolado que de costumbre, se puso de rodillas y entreg\u00f3 su vida a Jesucristo en la persona de los pobres. se levant\u00f3 convertido en libre y entregado ap\u00f3stol de la caridad.<\/p>\n<h3><strong>IV. Retiro en el Oratorio<\/strong>.<\/h3>\n<p>La tormenta no hab\u00eda hecho m\u00e1s que fecundar esta alma que va a producir en adelante tantos frutos de salvaci\u00f3n. Era todav\u00eda presa de la tentaci\u00f3n, cuando se alej\u00f3 de la corte de la reina Margarita para ejecutar su proyecto de retiro. Desde su llegada a Par\u00eds, se hab\u00eda puesto en relaci\u00f3n con aquel ilustre personaje llamado a ejercer una grande influencia en la renovaci\u00f3n del clero de la primera mitad del siglo XVII, el Sr. de B\u00e9rulle. Una antigua y curiosa tradici\u00f3n quiere que su primera entrevista haya tenido por teatro el hospital de la Caridad donde, desconocido uno del otro, visitaban a los enfermos. Pero ya la caridad de Vicente hab\u00eda estallado, y un d\u00eda alguien habl\u00f3 a Berulle de un pobre sacerdote que desempe\u00f1aba el oficio de un \u00e1ngel de misericordia. B\u00e9rulle le quiso ver. Se lo presentaron confuso, enrojecido y tratando de sustraerse a tantos homenajes. Estos dos hombres se comprendieron al instante y reanudaron un trato indisoluble en adelante.<\/p>\n<p>Nacido el 4 de febrero de 1575, B\u00e9rulle no le llevaba a Vicente m\u00e1s que un a\u00f1o. Pero su nacimiento y educaci\u00f3n le hab\u00edan llevado a ser luz mucho antes. Ordenado sacerdote en 1599, hab\u00eda sido casi inmediatamente nombrado capell\u00e1n de Enrique IV. Tan inteligente como piadoso, dotado de una ciencia igual a su virtud, hab\u00eda sido, jovencito a\u00fan, el segundo de Du Perron en las justas teol\u00f3gicas contra Duplessis-Mornay, y dec\u00eda Du Perron: \u00abSi es para convencer a los herejes, tra\u00e9dmelos a m\u00ed. Si es para convertirlos, present\u00e1dselos al Sr. de Ginebra. Pero si quer\u00e9is convencerlos y convertirlos a la vez, dirig\u00edos al Sr. de B\u00e9rulle.\u00bb Con su nombre, sus m\u00e9ritos, su juventud se\u00f1alada con tantos \u00e9xitos y testimonios, \u00bfhasta d\u00f3nde no podr\u00eda llegar B\u00e9rulle? Pero se vio c\u00f3mo resist\u00eda a todas las solicitaciones y hasta a todas las caricias de Enrique IV; y el en 1604 una vez m\u00e1s se negaba a ser preceptor del Delf\u00edn. Y es que estaba ocupado, ese mismo a\u00f1o, en una obras a sus ojos m\u00e1s importantes. En uni\u00f3n con la Sra. Acarie,<span id='easy-footnote-1-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-1-16198' title='Barbe Avrillat, nacida en Par\u00eds el 1\u00ba de febrero de 1566 de un tesorero, cas\u00f3se, en 1587, con Pierre Acarie de Villemor, tesorero tambi\u00e9n, de quien tuvo varios hijo. Esposa y madre incomparable, restableci\u00f3 los asuntos de su casa, arruinada por la parte que hab\u00eda tenido su marido en la Liga, y hall\u00f3 a pesar de todo el medio, durante el sitio de Par\u00eds de l590, de alimentar cada d\u00eda a un gran n\u00famero de pobres. entregada a todas las obras de caridad y de religi\u00f3n, m\u00e1s que otra cualquiera preludi\u00f3 en los trabajos de san Vicente de Pa\u00fal. A las Carmelitas que introdujo en Francia, entreg\u00f3 a sus tres hijas y\u00a0 se don\u00f3 a s\u00ed misma, despu\u00e9s de la muerte de su marido, con el nombre de Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n. Muerta en Pontoise, el 18 de abril de 1618, ha sido beatificada por P\u00edo VI, el 24 de mayo de 1781 (V\u00e9ase su &lt;em&gt;Vie&lt;\/em&gt; , por Boucher, in-18, Paris, 1800; y m\u00e1s recientemente, por M. G. de Cadoudal, in-8, Par\u00eds, 1843).'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> introduc\u00eda de Esp\u00f1a a Francia a las carmelitas de santa Teresa, que deb\u00edan contribuir tanto entre nosotros a la reforma de la vida religiosa. Por fin, en 16211, \u00e9poca a la que hemos llegado, estaba lleno con el plan de trasladar a Francia el Oratorio de san Felipe de Neri. Los m\u00e1s ilustres personajes de su tiempo no cesaban de urgirle en este punto; la Sra. Acarie y el padre Coton, confesor de Enrique IV; la marquesa de Maignelay y su hermano, el Sr. de Gondi, obispo de Par\u00eds; Francisco de sales y el canciller de Sillery, empujados tambi\u00e9n por el famoso cardenal Baronius, entonces general de la orden; el cardenal Joyeuse y la reina regente, Mar\u00eda de M\u00e9dicis. Despu\u00e9s de dudarlo largo tiempo, tratado de cargar a los dem\u00e1s con la responsabilidad de la fundaci\u00f3n o de la direcci\u00f3n, y de reclutar ya entre los Oratorianos de Italia, ya entre los Doctrinarios recientemente creados en Avi\u00f1\u00f3n por C\u00e9sar de Bus, B\u00e9rulle se decidi\u00f3 y agrup\u00f3 en torno de \u00e9l a algunos sacerdotes que deb\u00edan ser el n\u00facleo del Oratorio franc\u00e9s. Alquil\u00f3 en el barrio Saint-Jacques el hotel del Petit-Bourbon, que ocupaba una parte del terreno donde se construy\u00f3 m\u00e1s tarde el Val-de-Gr\u00e2ce en la vecindad de sus queridas carmelitas; y all\u00ed, el 11 de noviembre de 1611, estableci\u00f3 a sus disc\u00edpulos con el nombre de sacerdotes del Oratorio de Jes\u00fas.<span id='easy-footnote-2-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-2-16198' title='En el mes de diciembre siguiente, cartas patentes declararon la casa de fundaci\u00f3n real; eran registradas en el Parlamento\u00a0 el 2 de enero de 1612; el 18 de octubre, el obispo de Par\u00eds daba su aprobaci\u00f3n, y el 10 de mayo de 1613, Paulo V exped\u00eda la bula de instituci\u00f3n can\u00f3nica. Tendremos que volver sobre esta obra, cuya sede fue trasladada, en 1616, a la calle Saint-Honor\u00e9, al hotel Du Bouchage, adquirido de la Sra. de Guisa, hermana del cardenal de Joyeuse. La iglesia que es la \u00fanica que subsiste hoy de este establecimiento, fue fundada en 1621, en nombre de Luis XIII, con t\u00edtulo de capilla del Louvre &lt;em&gt;[Vie du cardinal de B\u00e9rulle, &lt;\/em&gt;por Tabaraud. -2 v. in-4, Paris,.1817- &lt;em&gt;Le cardinal de B\u00e9rulle, sa vie, ses \u00e9crits, son temps&lt;\/em&gt;, por el\u00a0 Sr. Nourrisson, in-12, Paris, 1836.-].'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>Es a esta escuela a la que se traslad\u00f3 Vicente de Pa\u00fal. Su intenci\u00f3n era seg\u00fan lo ha declarado despu\u00e9s en varias ocasiones, no de agregarse al nuevo instituto, -Dios le reservaba para un papel menos secundario,- sino solamente de escapar del mundo, de sus honores y de sus peligros; de esperar en la soledad la manifestaci\u00f3n de las voluntades del cielo; de enriquecer su esp\u00edritu con ciencia en los laboriosos respiros, y su coraz\u00f3n con piedad en la compa\u00f1\u00eda de santos sacerdotes, y sobre todo ponerse por entero y en todo instante bajo la direcci\u00f3n de un director, de abrirle su alma en su pasado, en su presente, sus vistas del porvenir, y de abandonar a la decisi\u00f3n de B\u00e9rulle la organizaci\u00f3n de su vida. Con la fuerza y la dulzura que eran los dos rasgos de su car\u00e1cter, con su viva inteligencia, su ardiente voluntad, su piedad celestial, B\u00e9rulle, \u00abuno de los esp\u00edritus m\u00e1s claros y m\u00e1s netos que se hayan visto nunca\u00bb, ha dicho san Francisco de Sales,<span id='easy-footnote-3-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-3-16198' title='&lt;em&gt;Vie&lt;\/em&gt;, por el P. de La Rivi\u00e8re, p. 248. (Lyon, 1654.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>) ten\u00eda todo lo que era preciso para ganarse las simpat\u00edas de Vicente, tomar el ascendente sobre \u00e9l y decidir soberanamente de su vocaci\u00f3n. Si bien el Oratorio parec\u00eda fundado para la instituci\u00f3n de los seminarios y la renovaci\u00f3n del esp\u00edritu sacerdotal en Francia, \u00e9l no trabaj\u00f3 directamente en ello, habi\u00e9ndose dejado desviar por otras obras de su primer destino; pero B\u00e9rulle, y sobre todo su sucesor, el padre de Condren, contribuyeron a ella de una manera indirecta formando a los primeros fundadores de aquellas casas \u00fatiles y a los modelos del clero. Del Oratorio veremos salir a los Bourdoise, a los Eudes, a los Olier; y es en esta escuela donde se ha instruido en este momento el mayor de todos, Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de practicar durante dos a\u00f1os el santo sacerdote y recibir sus m\u00e1s \u00edntimas confidencias, a Berulle no le cost\u00f3 mucho adivinar que era llamado a grandes cosas. Le predijo que Dios quer\u00eda servirse de \u00e9l para rendir a su Iglesia un importante servicio, estableciendo una nueva congregaci\u00f3n de sacerdotes que la cultivaran con fruto y bendici\u00f3n. As\u00e9 habla el padre de La Tour, sexto general del Oratorio en su carta a Clemente XI del 23 de abril de 1706, para solicitar la canonizaci\u00f3n de san Vicente de Pa\u00fal: Berullius, velut futurorum, Deo sic donante, praescius, instituendae postmodum sacrae congregationis Missionum auctorem ac fundatorem praesalutavit Vincentium.<\/p>\n<p>No se deber\u00eda creer, sin embargo, que Vicente haya conocido, desde el a\u00f1o 1611, que debiera fundar la Misi\u00f3n, es decir una compa\u00f1\u00eda de operarios apost\u00f3licos entregados a las misiones de los campos. Cuarenta y siete a\u00f1os m\u00e1s tarde le oiremos decir a su Compa\u00f1\u00eda que en el momento mismo de comenzar \u00e9l no pensaba ni en la cosa ni en el nombre. Tan s\u00f3lo, durante su retiro en el Oratorio, el pensamiento que m\u00e1s fijo se le qued\u00f3 fue el estado de abandono en que viv\u00edan las gentes de los campos, y la necesidad urgente de ayudarlas; y sin duda debi\u00f3 recibir una impresi\u00f3n de la especie de profec\u00eda de B\u00e9rulle, que parec\u00eda responder a su meditaci\u00f3n habitual, sino una impresi\u00f3n vaga y que no se traduc\u00eda hasta entonces en ning\u00fan proyecto determinado.<\/p>\n<p>Antes de fundar nada en este designio, necesitaba, seg\u00fan el m\u00e9todo experimental al que estaba sometido por la Providencia, estudiar por s\u00ed mismo las miserias y las necesidades de los hombres de los campos, y para ello vivir en medio de ellos, compartir sus sufrimientos, probar las obras m\u00e1s propias para instruirlos, aliviarlos y santificarlos. Dios va a abrirle esta v\u00eda de las esperanzas.<\/p>\n<h3><strong>V. Clichy<\/strong>.<\/h3>\n<p>Entre los primeros compa\u00f1eros de B\u00e9rulle, Jean de Bence de Rouen, Jacques Gastaud de Niort, ambos doctores de Sorbona, Paul M\u00e9tezeau de Dreux, bachiller de la misma facultad, nos encontramos a dos p\u00e1rrocos dimisionarios, a P. Caron y Francisco Bourgoing, el mismo cuya oraci\u00f3n f\u00fanebre predic\u00f3 Bossuet, en 1662. P. Car\u00f3n hab\u00eda dimitido de la parroquia de Beaumont, y F. Bourgoing, resuelto a unirse al Oratorio, pidi\u00f3 a B\u00e9rulle que le se\u00f1alara un sucesor en quien poder en conciencia renunciar a su parroquia de Clichy. Continuando sin duda siendo iluminado de lo alto, y fortalecido tambi\u00e9n en su instinto prof\u00e9tico por las numerosas confidencias que Vicente le hab\u00eda hecho de su deseo de trabajar por la salvaci\u00f3n de los campos, B\u00e9rulle vio en ello una ocasi\u00f3n ofrecida por la Providencia y le propuso como p\u00e1rroco de Clichy. Bourgoing lo acept\u00f3 sin titubear de la mano de un superior tan piadoso y tan ilustrado; pero Vicente, tembloroso cuando hab\u00eda que inclinarse bajo la carga de las almas, no cedi\u00f3 m\u00e1s que a la autoridad de su director. La renuncia de Bourgoing es del 13 de octubre de 1611, y fue admitida en la curia de Roma por Paulo V el 12 de noviembre, al d\u00eda siguiente de la instalaci\u00f3n del Oratorio en el barrio de Saint-Jacques. No obstante Vicente no tom\u00f3 posesi\u00f3n de la parroquia de Clichy hasta seis meses despu\u00e9s, seis meses pasados evidentemente en las resistencias de su humildad.<\/p>\n<p>El 2 de mayo de 1612, compareci\u00f3 a la puerta de la iglesia de Clichy y, ense\u00f1ando el acta de renuncia aprobada en Roma, solicit\u00f3 la libre entrada a Thomas Gallot, procurador de Bourgoing. Introducido en la iglesia, tom\u00f3 agua bendita, hizo la aspersi\u00f3n, se arrodill\u00f3 ante el crucifijo y al pie del gran altar, bes\u00f3 el altar, el cuerpo de Jesucristo, luego las fuentes bautismales, se sent\u00f3 en el coro en la sede asignada al p\u00e1rroco, toc\u00f3 las campanas, en una palabra, observ\u00f3 todas las ceremonias acostumbradas en semejante circunstancia. Conducido a continuaci\u00f3n al presbiterio, entr\u00f3 en \u00e9l y de \u00e9l sali\u00f3 libremente. Luego, siguiendo el edicto del rey, el procurador, con voz alta e inteligible, public\u00f3 y notific\u00f3 esta toma de posesi\u00f3n, y sin que nadie presentara reclamaciones,, devolvi\u00f3 el acta a Vicente de Pa\u00fal que se la ped\u00eda.<span id='easy-footnote-4-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-4-16198' title='Esta acta, firmada de Gallot, existe a\u00fan en una hoja de pergamino. Se conserva en los archivos de los sacerdotes de la Misi\u00f3n.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Clichy era un teatro providencialmente elegido para el primer ejercicio de su celo pastoral. Situado en las puertas de Par\u00eds, pertenec\u00eda a la vez a la ciudad y a los campos. El reba\u00f1o ordinario apenas estaba compuesto m\u00e1s que de pobres, pero los burgueses de Par\u00eds que ten\u00edan all\u00ed sus casas de campo tra\u00edan la riqueza. Imagen de su pastor y del papel que el santo sacerdote estaba llamado a desempe\u00f1ar, Clichy era pues una especie de rasgo de uni\u00f3n entre el despojo y la abundancia, el campo y la ciudad.. al situarle en el ministerio rural, Dios no quer\u00eda alejar al principio y de repente a Vicente de aquel Par\u00eds que iba a ser la capital de su reino, del reino de la caridad, y donde \u00e9l deb\u00eda establecer el cuartel general de sus santos ej\u00e9rcitos. En Par\u00eds deb\u00eda estar tambi\u00e9n el centro y la sede de sus obras para la renovaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n del clero, y de Par\u00eds deb\u00edan extenderse por el resto de Francia. Era pues necesario que mantuviera numerosas relaciones con los sacerdotes, para estudiar sus necesidades, preparar sus medio de renovaci\u00f3n y ensayar con ellos su direcci\u00f3n. En Clichy, viv\u00eda a la vez con los pobres y los ricos, con las ovejas y los pastores. Padre y providencia de unos, era el dispensador de los tesoros de los otros, al mismo tiempo que el modelo y el consejero del clero. Con todos derrochaba su celo, con todos ejerc\u00eda una saludable influencia. Sus parroquianos eran, desde luego, el objeto privilegiado de sus cuidados. Homil\u00edas, catecismos, asiduidad al santo tribunal, tal era su ocupaci\u00f3n ordinaria; luego, en el intervalo de estas santas funciones, visitaba a los enfermos, consolaba a los afligidos, socorr\u00eda a los pobres, reconciliaba a los enemigos, acercaba a las familias, fortalec\u00eda a los d\u00e9biles, sosten\u00eda a los fuertes, reprend\u00eda a los pecadores, en una palabra, se hac\u00eda todo a todos para ganarlos a todos a Jesucristo<\/p>\n<p>Su ejemplo hablaba m\u00e1s alto todav\u00eda que sus charlas. Por la pureza de su vida, la regularidad de su conducta, la igualdad de su car\u00e1cter, la dulzura y la afabilidad de su trato, la santidad difundida por toda su persona, era una predicaci\u00f3n viviente y continua. Todos los esp\u00edritus y los corazones eran suyos, tan unidos a \u00e9l los ten\u00eda por la estima, el respeto y el amor que les hab\u00eda inspirado. Se lee un testimonio sobre esto en una carta que le escrib\u00eda su vicario para darle cuenta del estado de la parroquia, de la que Vicente se hab\u00eda ausentado moment\u00e1neamente por un asunto indispensable: \u00abVenid lo antes que pod\u00e1is, Se\u00f1or, dec\u00eda el joven vicario. Los Se\u00f1ores p\u00e1rrocos est\u00e1n aguardando vuestro regreso. Todos los burgueses y los habitantes lo desean por lo menos otro tanto. Venid pues a mantener a vuestro reba\u00f1o en el buen camino en el que le hab\u00e9is puesto, pues tiene un gran deseo de vuestra presencia.\u00bb Estas sinceras palabras se ven libres de toda sospecha de adulaci\u00f3n, por este otro testimonio, m\u00e1s expl\u00edcito todav\u00eda, presentado mucho tiempo despu\u00e9s por un Religioso, doctor de Sorbona, que hab\u00eda evangelizado varias veces al pueblo de Vicente: \u00abMe alegro que al comienzo de este dichoso instituto de la Misi\u00f3n, yo confesaba a menudo en el peque\u00f1o Clichy el que ha hecho nacer para las \u00f3rdenes del cielo esta peque\u00f1a fuente que comienza tan venturosamente a regar la Iglesia, y que visiblemente se hace un gran r\u00edo, mil veces m\u00e1s precioso que el Nilo, sobre el Egipto espiritual. Yo me dedicaba, cuando \u00e9l echaba los fundamentos de una obra tan grande, tan santa y tan saludable, a predicar a este gran pueblo de Clich\u00e9, del que era p\u00e1rroco; pero confieso que encontr\u00e9 a esta buena gente que en su totalidad viv\u00edan como \u00e1ngeles, y que a decir verdad yo llevaba la luz al sol.\u00bb Vicente mismo, en una conferencia que dio a\u00f1os m\u00e1s tarde a las Hijas de la Caridad, confirm\u00f3 la verdad de estos relatos: \u00abEl buen pueblo de Clichy, dice \u00e9l, me era tan obediente que, habiendo recomendado la confesi\u00f3n los primeros domingos del mes, nadie faltaba a ella, para mi mayor gozo. \u2013Ah, me dec\u00eda yo, qu\u00e9 suerte la tuya por tener una gente tan buena. El papa tiene menos suerte que yo. Un d\u00eda el cardenal de Retz me pregunt\u00f3: _Bueno, Se\u00f1or, qu\u00e9 tal os encontr\u00e1is. \u2013Monse\u00f1or, le respond\u00ed,\u00a0 estoy m\u00e1s contento de lo que se pudiera pensar. \u2013Y por qu\u00e9. \u2013es que tengo una gente tan buena y tan obediente a todo lo que les recomiendo, que me digo a m\u00ed mismo que ni el papa ni vos, Monse\u00f1or, sois tan dichosos como yo.\u00bb<span id='easy-footnote-5-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-5-16198' title='Conf. del 27 de julio de 1633.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Despu\u00e9s de edificar a Dios en el coraz\u00f3n de todos sus parroquianos, una morada espiritual, Vicente pens\u00f3 en la edificaci\u00f3n material de la iglesia de Clich\u00e9, que amenazaba ruina. Gran proyecto, y que parec\u00eda temerario e irrealizable. Pobre entre los pobres, de d\u00f3nde sacar los fondos para semejante empresa. Lo consigui\u00f3 despu\u00e9s de todo interesando en esta obra la caridad de sus parroquianos, que no necesitaban est\u00edmulos y encarg\u00e1ndoles que recogieran limosnas en Par\u00eds. La iglesia se levant\u00f3, fue dotada incluso del mobiliario, de los ornamentos necesarios para la decencia del culto, sin que se cargara el menor tributo a la indigencia de los habitantes de Clichy.<\/p>\n<p>Es la iglesia que se ve todav\u00eda hoy, pues ha sido muy poco modificada desde el tiempo de san Vicente de Pa\u00fal. Se conserva el p\u00falpito desde el que instru\u00eda a su pueblo. Enfrene en la pared se ve un crucifijo clavado en medio de un cuadro, del que se serv\u00eda en sus predicaciones, como lo indica este d\u00edstico escrito debajo:<\/p>\n<p>Hacce palam cruce mortales lymphalibus undis. Purgat, et his pandit Vincentius ostia coeli<span id='easy-footnote-6-16198' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#easy-footnote-bottom-6-16198' title='\u00abCon esta cruz Vicente lava p\u00fablicamente a los hombres en las aguas purificadoras, y les abre las puertas del cielo.\u00bb'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Finalmente, en el jard\u00edn de la parroquia florece todav\u00eda un \u00e1rbol de Judea que la tradici\u00f3n dice haber sido plantado con su mano.<\/p>\n<p>Entonces pudo multiplicar las obras piadosas. En memoria de Nuestra Se\u00f1ora de Buglosse, en testimonio de su tierna piedad hacia Mar\u00eda, estableci\u00f3 la cofrad\u00eda del Rosario, devoci\u00f3n al alcance de los sencillos y que resalta su inteligencia por los grandes misterios que recuerda; devoci\u00f3n por eso mismo verdaderamente cristiana, humilde y sublime al mismo tiempo como Jes\u00fas y Mar\u00eda, como los or\u00edgenes y la fe del cristianismo.<\/p>\n<p>Vicente pensaba en una fundaci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil a\u00fan, cuando la Providencia le llam\u00f3 a otro teatro. Quer\u00eda reunir en su derredor a un n\u00famero de hijos para formarlos en la ciencia y en la piedad, y prepararlos a cumplir las funciones eclesi\u00e1sticas. Y en efecto, tom\u00f3 a doce a los que aloj\u00f3 en su propia casa y aliment\u00f3 a su cargo. Pero tuvo que abandonar esta obra a Jean Souillard, su sucesor. Al menos comprometi\u00f3 a \u00e9ste a seguir esta idea; m\u00e1s a\u00fan, quiso elegir \u00e9l mismo a los primeros j\u00f3venes cl\u00e9rigos de esta peque\u00f1a comunidad. Varios de ellos llegaron al sacerdocio y sirvieron \u00fatilmente a la Iglesia.<\/p>\n<p>De esta forma, a medida que avanzamos, vemos a Vicente echar las semillas de sus obras, vemos apuntar ese grano de mostaza evang\u00e9lico que dar\u00e1 abrigo bien pronto a tantas generaciones.<\/p>\n<p>Apenas hac\u00eda un a\u00f1o que estaba en Clichy, cuando el P. de B\u00e9rulle, cuyos consejos eran siempre para \u00e9l la expresi\u00f3n de la voluntad de Dios, se lo arranc\u00f3 a sus queridos paisanos. Fue doloroso para su coraz\u00f3n: \u00abYo me alej\u00e9 con tristeza de mi peque\u00f1a iglesia de Clichy, escrib\u00eda a uno de sus amigos; mis ojos estaban ba\u00f1ados en l\u00e1grimas, bendije a aquellos hombres y mujeres que ven\u00eda hacia m\u00ed y a quienes tanto hab\u00eda querido. Mis pobres tambi\u00e9n se encontraban all\u00ed, y ellos me part\u00edan el coraz\u00f3n. Llegu\u00e9 a Par\u00eds con mi peque\u00f1o mobiliario y me dirig\u00ed a casa del Sr. de B\u00e9rulle.\u00bb Desde este momento el humilde p\u00e1rroco iba a ser lanzado al gran mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo Cuarto: Vicente de Pa\u00fal en la corte y en el hospital de la caridad. \u00a0El juez de Sore. \u00a0La reina Margarita y la tentaci\u00f3n del doctor. Retiro en Oratorio. Clichy. I. Vicente de Pa\u00fal &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":103451,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[5],"tags":[224,148,121,191,119,172,179,143],"class_list":["post-16198","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vicente-de-paul","tag-berulle","tag-clichy","tag-du-fresne","tag-gallot","tag-gondi","tag-pobreza","tag-reina-margarita","tag-san-lazaro"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo Cuarto: Vicente de Pa\u00fal en la corte y en el hospital de la caridad. \u00a0El juez de Sore. \u00a0La reina Margarita y la tentaci\u00f3n del doctor. Retiro en Oratorio. Clichy. I. Vicente de Pa\u00fal ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-12-28T04:33:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T15:21:57+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"33 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4\",\"datePublished\":\"2014-12-28T04:33:12+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:21:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\"},\"wordCount\":6594,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Berulle\",\"Clichy\",\"Du Fresne\",\"Gallot\",\"Gondi\",\"Pobreza\",\"Reina Margarita\",\"San L\u00e1zaro\"],\"articleSection\":[\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\",\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2014-12-28T04:33:12+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T15:21:57+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo Cuarto: Vicente de Pa\u00fal en la corte y en el hospital de la caridad. \u00a0El juez de Sore. \u00a0La reina Margarita y la tentaci\u00f3n del doctor. Retiro en Oratorio. Clichy. I. Vicente de Pa\u00fal ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2014-12-28T04:33:12+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T15:21:57+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"33 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4","datePublished":"2014-12-28T04:33:12+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:21:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/"},"wordCount":6594,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Berulle","Clichy","Du Fresne","Gallot","Gondi","Pobreza","Reina Margarita","San L\u00e1zaro"],"articleSection":["Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/","name":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2014-12-28T04:33:12+00:00","dateModified":"2016-07-26T15:21:57+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-su-vida-su-tiempo-sus-obras-su-influencia-libro-1-capitulo-4\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"San Vicente de Pa\u00fal. Su vida, su tiempo; sus obras, su influencia. Libro 1, cap\u00edtulo 4"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-4dg","jetpack-related-posts":[{"id":387851,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-conversion-1610-1612\/","url_meta":{"origin":16198,"position":0},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de conversi\u00f3n (1610-1612)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"11\/10\/2016","format":false,"excerpt":"Vicente de Pa\u00fal en Par\u00eds Vicente regresa de Roma. Vuelve a Francia. Pero, en vez de quedarse en Toulouse o en Dax, se establece en Par\u00eds. Par\u00eds es la ciudad capital del reino. Es el poder. La influencia. En Par\u00eds, est\u00e1 la corte. El trae un mensaje para el Rey\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387345,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":16198,"position":1},"title":"Fechas en la vida de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/12\/2017","format":false,"excerpt":"1581: En Pouy (Landas) nace Vicente de Pa\u00fal, tercer hijo de la familia de Pa\u00fal. 1595: Vicente sale de Pouy para ir a Dax, donde vivir\u00e1 en casa del Se\u00f1or de Comet, abogado en Dax y juez en Pouy. Cursa estudios en el colegio de los Franciscanos. 1596: Vicente inicia\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":121639,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-los-gondi-capitulo-01\/","url_meta":{"origin":16198,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal y los Gondi: Cap\u00edtulo 01","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"01\/06\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo primero Primeros a\u00f1os de Vicente de Pa\u00fal. - Su cautividad en T\u00fanez, etc. - Vicente, capell\u00e1n de la reina Margarita, luego p\u00e1rroco de Clichy. Echemos una r\u00e1pida mirada a la carrera recorrida por Vicente de Pa\u00fal antes de su entrada en la casa del general de las galeras. Naci\u00f3\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aaaf.jpg?fit=1200%2C827&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":101421,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-del-senor-vicente-de-paul-capitulo-2\/","url_meta":{"origin":16198,"position":3},"title":"Vida del Se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal: Cap\u00edtulo 2","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/05\/2015","format":false,"excerpt":"2 (1609) Cuando Vicente llega a la ciudad de Paris a comienzos de 1609, para hacer de ella su residencia definitiva para el resto de su vida, aunque al llegar no lo sabe ni lo proyecta, tiene casi 29 a\u00f1os. Un a\u00f1o despu\u00e9s el mismo defin\u00eda en carta a su\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"sanvibiblia","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/08\/sanvibiblia-300x300.png?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387343,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-frente-a-las-realidades-de-su-tiempo\/","url_meta":{"origin":16198,"position":4},"title":"San Vicente frente a las realidades de su tiempo","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"24\/05\/2015","format":false,"excerpt":"A pesar de todas las influencias espirituales y la dif\u00edcil situaci\u00f3n de Francia en el Siglo XVII, realmente es el contacto con los pobres, desde la experiencia de la parroquia de Clichy, en las afueras de Par\u00eds, en que Vicente de Pa\u00fal empieza a encontrar el camino de lo que\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"san-vicente-de-paul-y-pobres","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/04\/san-vicente-de-paul-y-pobres-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387854,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-busqueda-1613-1617\/","url_meta":{"origin":16198,"position":5},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de b\u00fasqueda (1613-1617)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/10\/2016","format":false,"excerpt":"El se\u00f1or Vicente abandona Clichy El pueblo de Clichy guard\u00f3 siempre un grato recuerdo del mejor de sus p\u00e1rrocos. Pero, cuando m\u00e1s entusiasmado estaba \u00e9ste en sus proyectos, le lleg\u00f3 una carta de Berulle: Deb\u00eda cam\u00adbiar sus actividades. El director espiritual le ped\u00eda que volviera a Par\u00eds. Argumenta\u00adba que ser\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16198\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}