{"id":144179,"date":"2015-05-02T07:05:01","date_gmt":"2015-05-02T05:05:01","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=144179"},"modified":"2015-05-02T07:05:01","modified_gmt":"2015-05-02T05:05:01","slug":"instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/","title":{"rendered":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class='stb-container stb-style-info stb-no-caption'><div class='stb-caption'><div class='stb-logo'><img class='stb-logo__image' src='' alt='img'\/><\/div><div class='stb-caption-content'><\/div><div class='stb-tool'><\/div><\/div><div class='stb-content'>\n<h2>Comentario<\/h2>\n<p>La CV reuni\u00f3n de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola se clausur\u00f3 el pasado viernes, 24 de abril, en \u00c1vila con la aprobaci\u00f3n de la\u00a0Instrucci\u00f3n Pastoral \u201cIglesia, servidora de los pobres\u201d. En este importante documento, los obispos quieren compartir, con los fieles y con quienes deseen escuchar su voz, su\u00a0preocupaci\u00f3n ante el sufrimiento generado por la grave crisis econ\u00f3mica, social y moral\u00a0que afecta a la sociedad espa\u00f1ola. Y, a la vez, quieren proclamar su esperanza por el testimonio de tantos miembros de la Iglesia que han ofrecido lo mejor de sus vidas para atender a quienes m\u00e1s sufren las consecuencias de la crisis.<\/p>\n<p>Estructurada en cuatro partes,\u00a0la Instrucci\u00f3n Pastoral comienza\u00a0analizando la situaci\u00f3n social actual y los\u00a0factores que est\u00e1n en su origen\u00a0y lo explican. Seguidamente enumeran\u00a0los principios de la Doctrina social de la Iglesia que iluminan la realidad y ofrecen su propuesta desde la fe.<\/p>\n<p>En la primera parte,\u00a0dedicada a describir la situaci\u00f3n social, los obispos se fijan en los nuevos pobres y las nuevas pobrezas. Adem\u00e1s de las nuevas pobrezas, la Instrucci\u00f3n Pastoral se\u00f1ala, como rasgo de la socie\u00addad actual, la corrupci\u00f3n, a la que define como un mal moral y cuyo origen es, seg\u00fan los obispos, la codicia financiera y la avaricia personal. Estas situaciones de corrupci\u00f3n pro\u00advocan alarma social, alteran el funcionamiento de la econom\u00eda, impiden la competencia leal y encarecen los servicios.\u00a0La corrupci\u00f3n es una grave afrenta a nuestra socie\u00addad, es una conducta \u00e9ticamente reprobable y es un grave pecado.<\/p>\n<p>En la segunda parte, la Instrucci\u00f3n Pastoral se\u00f1ala\u00a0cuatro factores que explican la si\u00adtuaci\u00f3n social actual. El\u00a0primero\u00a0de ellos es la\u00a0negaci\u00f3n de la primac\u00eda del ser humano\u00a0que se apoya en la dignidad que Dios le otorga. El\u00a0segundo\u00a0es\u00a0el dominio de lo inmedia\u00adto y lo t\u00e9cnico en la cultura actual. El modelo social centrado en la econom\u00eda es el tercer factor\u00a0que explica esta situaci\u00f3n de crisis: la burbuja inmobiliaria, el excesivo endeudamiento, la falta de regulaci\u00f3n y su\u00adpervisi\u00f3n de los mercados han ocasionado una \u00e9poca de recesi\u00f3n, para la que la \u00fanica soluci\u00f3n presentada es la l\u00f3gica del crecimiento, como si \u201cm\u00e1s\u201d fuera igual a \u201cmejor\u201d. En\u00a0cuarto lugar, est\u00e1, como consecuencia de la l\u00f3gica del crecimiento, la idolatr\u00eda de los mercados.<\/p>\n<p>La tercera parte de la Instrucci\u00f3n\u00a0consiste en una explicaci\u00f3n de los\u00a0principios de la Doctrina Social de la Iglesia\u00a0que iluminan la realidad y pueden ayudar a la soluci\u00f3n de los graves problemas que le afectan. Destacan el principio de la primac\u00eda de la dignidad de la persona: el ser humano es la medida de todas las cosas, no un instrumento al servi\u00adcio de la producci\u00f3n y del lucro; el principio de que los bienes tienen una dimensi\u00f3n social y un destino uni\u00adversal, como se viv\u00eda ya en el Antiguo Testamento y ense\u00f1aron los Padres de la Iglesia, por eso la acumulaci\u00f3n de los bienes en pocas manos es una grave injusticia, pues la propiedad privada est\u00e1 orientada al bien com\u00fan; el principio de la solidaridad y el equilibrio entre los derechos y los deberes: Los derechos econ\u00f3mico-sociales no pueden realizarse si todos y cada uno de nosotros no colaboramos y aceptamos las cargas que nos corresponden; el principio El principio de subsidiariedad que se\u00f1ala las funciones y responsabilidades que corres\u00adponden a las personas individuales, y, al mismo tiempo, regula las funciones que corresponden al Estado y a los cuerpos sociales intermedios, para impedir la tendencia totalitaria de los estados; el principio del derecho a un trabajo digno y estable que permite la integraci\u00f3n y la cohesi\u00f3n social, por lo que cualquier pol\u00ed\u00adtica econ\u00f3mica debe estar al servicio del trabajo digno.<\/p>\n<p>La cuarta parte ofrece\u00a0ocho propuestas\u00a0esperanzadoras desde la fe para vivir el compromiso caritativo, social y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n,\u00a0los obispos alientan, una vez m\u00e1s, la esperanza de los que sufren las consecuencias de la grave crisis actual, y se ponen junto a ellos: \u201cEstamos con vosotros; juntos en el dolor y en la esperanza; juntos en el esfuerzo comunitario por superar esta situaci\u00f3n dif\u00edcil\u201d. Al mismo tiempo, agradecen el esfuerzo de quienes viven la caridad con el pr\u00f3jimo y animan a imitarlos, no s\u00f3lo en las relaciones cotidianas, sino tambi\u00e9n en las relaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Celestino Fern\u00e1ndez, C.M.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<h2>Texto de la Instrucci\u00f3n pastoral<\/h2>\n<h3><b><i>Introducci\u00f3n<\/i><\/b><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/05\/reunion_asamblea_CEE.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-144245\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/05\/reunion_asamblea_CEE-300x200.jpg?resize=300%2C200\" alt=\"reunion_asamblea_CEE\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>1. En los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente desde que estall\u00f3 la crisis, somos <b>testigos del grave sufrimiento que aflige a muchos en nuestro pueblo motivado por la pobreza y la exclusi\u00f3n socia<\/b>l; sufrimiento que ha afectado a las personas, a las familias y a la misma Iglesia. Un sufrimiento que no se debe \u00fanicamente a factores econ\u00f3micos, sino que tiene su ra\u00edz, tambi\u00e9n, en factores morales y sociales.<\/p>\n<p>Es de justicia, sin embargo, reconocer que este mismo sufrimiento ha generado un movimiento de generosidad en personas, familias e instituciones sociales que es obligado poner de manifiesto y agradecer en nombre de todos, en especial de los m\u00e1s d\u00e9biles. Dicha generosidad nos ha recordado la promesa de Dios a trav\u00e9s del profeta El\u00edas cuando afirma que no le faltar\u00e1 ni el aceite ni la harina a la pobre viuda que supo compartir con el profeta lo poco que le quedaba para subsistir .<\/p>\n<p>La Iglesia nos invita a todos los cristianos, fieles y comunidades, a mostrarnos solidarios con los necesitados y a perseverar sin desmayo en la tarea ya emprendida de ayudarles y acompa\u00f1arles\u00bbEs mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Ser\u00e1 un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todav\u00eda m\u00e1s en el coraz\u00f3n del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina\u00bb.<\/p>\n<p>Las comunidades cristianas est\u00e1n escribiendo entre nosotros una historia desolidaridad y caridad. Basta recordar c\u00f3mo <b>C\u00e1ritas el a\u00f1o 2013 <\/b>atendi\u00f3en sus programas a casi dos millones de personas, y cuenta en la actualidad con m\u00e1s de 71.000 voluntarios.<\/p>\n<p>2. Como pastores de la Iglesia, queremos compartir con los fieles y con cuantos quieran escucharnos nuestras preocupaciones ante la dif\u00edcil situaci\u00f3n que estamos viviendo y que a tantos afecta . Algunos datos esperanzadores nos llevan a pensar que la crisis, poco a poco, se est\u00e1 superando; pero, <b>hasta que no se haga efectiva en la vida de los m\u00e1s necesitados la mejor\u00eda que los indicadores macroecon\u00f3micos se\u00f1alan, no podremos conformarnos<\/b>. Percibimos, por otra parte, que en este per\u00edodo de crisis se han ido <b>acrecentando las desigualdades sociales<\/b>, debilitando las bases de una sociedad justa. Esta realidad nos est\u00e1 se\u00f1alando la tarea: nuestro objetivo ha de ser \u00abvencer las causas estructurales de las desigualdades y de la pobreza\u00bb, como pide el papa Francisco .<\/p>\n<p>Para contribuir a alcanzar esta meta tan deseable, ofrecemos modestamente estas reflexiones basadas en la Doctrina Social de la Iglesia; en ellas tratamos de aportar motivos para el compromiso y la esperanza, y colaborar con nuestro grano de arena a la inclusi\u00f3n de los necesitados en la sociedad.<b> Intentamos \u00abmirar a los pobres con la mirada de Dios, que se nos ha manifestado en Jes\u00fas\u00bb <\/b>. Secundamos as\u00ed la especial atenci\u00f3n que muestra el papa Francisco a la dimensi\u00f3n social de la vida cristiana . Quiera el Se\u00f1or que nuestra palabra sirva de luz orientadora en el compromiso caritativo, social y pol\u00edtico de los cristianos y que nuestro aliento acreciente en todos una solidaridad esperanzada.<\/p>\n<h3><b><i>1. La situaci\u00f3n social que nos interpela<\/i><\/b><\/h3>\n<h4><b><i>1.1 Nuevos pobres y nuevas pobrezas.<\/i><\/b><\/h4>\n<h5><b><i>Familias golpeadas por la crisis<\/i><\/b><\/h5>\n<p>3. Nos encontramos ante una sociedad envejecida como consecuencia de nuestra baja tasa de natalidad y del escandaloso n\u00famero de abortos. La familia, ya afectada como tantas instituciones por una crisis cultural profunda, se ve inmersa actualmente en serias dificultades econ\u00f3micas que se agravan por la carencia de una pol\u00edtica de decidido apoyo a las familias. Un elevado n\u00famero de ellas ha visto disminuida su capacidad adquisitiva, lo que ha generado, al carecer de la protecci\u00f3n social que necesitan y merecen , un <b>incremento de desigualdades y nuevas pobrezas<\/b> . Situaci\u00f3n \u00e9sta que aflige de un modo especial a los hogares que han de cuidar de alguna persona discapacitada o sufren la p\u00e9rdida de empleo de alguno de sus miembros e incluso de todos.<\/p>\n<p>4. Nos resulta especialmente <b>dolorosa la situaci\u00f3n de paro que afecta a los j\u00f3venes<\/b>: sin trabajo, sin posibilidad de independizarse, sin recursos para crear una familia y obligados muchos de ellos a emigrar para buscarse un futuro fuera de su tierra. Asimismo, resulta doloroso el paro que afecta a las personas mayores de 50 a\u00f1os, que apenas tienen esperanza de reincorporarse a la vida laboral. San Juan Pablo II enumeraba las dram\u00e1ticas consecuencias de un paro prolongado: \u00abLa falta de trabajo va contra el &#8216;derecho al trabajo\u00b4, entendido- en el contexto global de los dem\u00e1s derechos fundamentales- como una necesidad primaria, y no un privilegio, de satisfacer las necesidades vitales de la existencia humana a trav\u00e9s de la actividad laboral. (&#8230;) De un paro prolongado nace la inseguridad, la falta de iniciativa, la frustraci\u00f3n, la irresponsabilidad, la desconfianza en la sociedad y en s\u00ed mismos; se atrofian as\u00ed las capacidades de desarrollo personal; se pierde el entusiasmo, el amor al bien; surgen las crisis familiares, las situaciones personales desesperadas y se cae entonces f\u00e1cilmente-sobre todo los j\u00f3venes- en la droga, el alcoholismo y la criminalidad\u00bb .<\/p>\n<p>5. Tambi\u00e9n nos duele la<b> situaci\u00f3n de la infancia que vive en pobreza <\/b>, que sufre privaciones b\u00e1sicas, que carece de un ambiente familiar y social apto para crecer, educarse y desarrollarse adecuadamente. Y no podemos olvidar los ni\u00f1os, inocentes e indefensos, a los que se les niega el derecho mismo a nacer . Como nos recuerda el papa Francisco \u00abmientras se dan nuevos derechos a la persona, a veces incluso presuntos, no siempre se protege la vida como valor primario y derecho b\u00e1sico de todos los hombres\u00bb .<\/p>\n<p>6. Nos preocupa la situaci\u00f3n de los ancianos, en \u00e9pocas de bienestar olvidados por sus familias, pero que ahora se han convertido en el alivio de muchas de ellas; con sus escasas pensiones, contribuyen al sustento de sus hijos y, con su esfuerzo personal, cuidan de sus nietos; pero ello les sobrecarga de trabajo y reduce su bienestar empeorando ostensiblemente sus condiciones de vida. <b>Los abuelos, junto con los j\u00f3venes y ni\u00f1os, \u00abson la esperanza de un pueblo<\/b>. Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes porque sacar\u00e1n adelante a ese pueblo; los abuelos porque tienen la sabidur\u00eda de la historia, son la memoria de un pueblo. Custodiar la vida en un tiempo donde los ni\u00f1os y los abuelos entran en esta cultura del descarte y se piensa en ellos como material desechable \u00a1No! Los ni\u00f1os y los abuelos son la esperanza de un pueblo\u00bb.<\/p>\n<p>7. Asimismo nos aflige el incremento del n\u00famero de mujeres afectadas por la penuria econ\u00f3mica pues, no sin raz\u00f3n, se habla de <b>&#8216;feminizaci\u00f3n de la pobreza&#8217;<\/b>. Algunas de ellas incluso son v\u00edctimas de la trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual, particularmente las extranjeras, enga\u00f1adas en su pa\u00eds de origen con falsas ofertas de trabajo y explotadas aqu\u00ed en condiciones similares a la esclavitud.<\/p>\n<p>Igualmente nos duele sobremanera la <b>violencia dom\u00e9stica <\/b>que tiene a las mujeres como sus principales v\u00edctimas. Resulta necesario incrementar medidas de prevenci\u00f3n y de protecci\u00f3n legal, pero sobre todo fomentar una mejor educaci\u00f3n y cultura de la vida que lleve a reconocer y respetar la igual dignidad de la mujer.<\/p>\n<h5><b><i>Las pobrezas del mundo rural y de los hombres y mujeres del mar<\/i><\/b><\/h5>\n<p>8. Muchas veces pensamos en la pobreza en nuestras ciudades pero atendemos menos, por no tener tanta resonancia en los medios de comunicaci\u00f3n, a la pobreza de los hombres y mujeres del campo y del mardesplazado, incidiendo gravemente en su despoblaci\u00f3n y envejecimiento. Los pueblos m\u00e1s peque\u00f1os son habitados mayoritariamente por ancianos y personas solas. Todo ello calado.<\/p>\n<p>La pobreza del mundo rural, a veces, puede ser alimentada tambi\u00e9n por las mismas pol\u00edticas de subsidios, que llegan a convertirse en una verdadera cultura de la subvenci\u00f3n y que priva a las personas de su dignidad. Algunos obispos ya denunciaron esta situaci\u00f3n: \u00abFrente a la mentalidad tan extendida del derecho a la d\u00e1diva y de la subvenci\u00f3n, se hace necesario promover la estima del trabajo y del sacrificio como medio justo de crecimiento personal y colectivo para el logro del bienestar\u00bb .<\/p>\n<h5><b><i>La emigraci\u00f3n, nueva forma de pobreza<\/i><\/b><\/h5>\n<p>9. En la actualidad <b>los flujos migratorios y sus efectos est\u00e1n reconfigurando Europa<\/b>. La migraci\u00f3n debe ser entendida como el ejercicio del derecho de todo ser humano a buscar mejores condiciones de vida en un pa\u00eds diferente al suyo. Hay un amplio consenso respecto al hecho de encontrarnos en un nuevo ciclo migratorio. Ahora es el momento del asentamiento, de la integraci\u00f3n, de trabajar en el logro de la convivencia, sobre todo con las nuevas generaciones. <b>Ha llegado la hora de reconocer la aportaci\u00f3n que han hecho los inmigrantes a nuestra sociedad.<\/b> Hemos de valorar la riqueza de los otros, cultivando la actitud de acogida y el intercambio enriquecedor, a fin de crear una convivencia m\u00e1s fraternal y solidaria. En un futuro pr\u00f3ximo nuestra sociedad ser\u00e1, en mayor medida, multi\u00e9tnica intercultural y plurireligiosa.<\/p>\n<p><b>Los inmigrantes son los pobres entre los pobres. <\/b>Los inmigrantes sufren m\u00e1s que nadie la crisis que ellos no han provocado. En estos \u00faltimos tiempos, debido a la preocupaci\u00f3n del momento econ\u00f3mico que vivimos, se han recortado sus derechos. Los m\u00e1s pobres entre nosotros son los extranjeros sin papeles, a los que se facilita servicios sociales b\u00e1sicos, olvidando as\u00ed aquellas palabras de san Juan Pablo II: \u00abLa pertenencia a la familia humana otorga a cada persona una especie de ciudadan\u00eda mundial, haci\u00e9ndola titular de derechos y deberes, dado que los hombres est\u00e1n unidos por un origen y supremo destino comunes\u00bb .<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, , as\u00ed como de los responsables de la Uni\u00f3n Europea, de cuyo territorio somos una frontera m\u00e1s. Exhortamos a las autoridades a ser generosas en la acogida y en la cooperaci\u00f3n con los pa\u00edses de origen en orden a lograr unas sociedades m\u00e1s humanas y m\u00e1s justas.<\/p>\n<h4><b><i>1.2. La corrupci\u00f3n, un mal moral<\/i><\/b><\/h4>\n<p>10. Los procesos de corrupci\u00f3n que se han hecho p\u00fablicos, derivados de la codiciay la avaricia, provocan alarma social y despiertan gran preocupaci\u00f3n entre los ciudadanos. Esas pr\u00e1cticas alteran el normal desarrollo de la actividad econ\u00f3mica, impidiendo la competencia leal y encareciendo los servicios. <b>El enriquecimiento il\u00edcito que supone constituye una seria afrenta para los que est\u00e1n sufriendo las estrecheces <\/b>derivadas de la crisis; esos abusos quiebran gravemente la solidaridad y siembran la desconfianza social. Es una conducta \u00e9ticamente reprobable, y un grave pecado.<\/p>\n<p>11. <b>La corrupci\u00f3n pol\u00edtica, como ense\u00f1a el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, \u00abcompromete el correcto funcionamiento del Estado<\/b>, influyendo negativamente en la relaci\u00f3n entre gobernantes y gobernados; introduce una creciente desconfianza respecto a las instituciones p\u00fablicas, causando un progresivo menosprecio de los ciudadanos por la pol\u00edtica y sus representantes, con el consiguiente debilitamiento de las instituciones\u00bb .<\/p>\n<p>Es de justicia reconocer que la mayor\u00eda de nuestros pol\u00edticos ejerce con dedicaci\u00f3n y honradez sus funciones p\u00fablicas; por eso resulta urgente tomar las medidas adecuadas para poner fin a esas pr\u00e1cticas lesivas de la armon\u00eda social. La falta de energ\u00eda en su erradicaci\u00f3n puede abrir las puertas a indeseadas perturbaciones pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>Como pastores de la Iglesia que peregrina en Espa\u00f1a, c<b>onsideramos esta situaci\u00f3n como una grave deformaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico<\/b> . Es necesario que se produzca una verdadera regeneraci\u00f3n moral a nivel personal y social y, como consecuencia, un mayor aprecio por el bien com\u00fan, que sea verdadero soporte para la solidaridad con los m\u00e1s pobres y favorezca la aut\u00e9ntica cohesi\u00f3n social. Dicha regeneraci\u00f3n nace de las virtudes morales y sociales, se fortalece con la fe en Dios y la visi\u00f3n trascendente de la existencia, y conduce a un irrenunciable compromiso social amor al pr\u00f3jimo .<\/p>\n<h4><b><i>1.3. El empobrecimiento espiritual<\/i><\/b><\/h4>\n<p>12.- Por \u00faltimo, y determinando las pobrezas anteriores, nos referimos al empobrecimiento espiritual.<\/p>\n<p>Como pastores de la Iglesia pensamos que, por encima de la pobreza material, hay otra menos visible, pero m\u00e1s honda, que afecta a muchos en nuestro tiempo y que trae consigo serias consecuencias personales y sociales. <b>La indiferencia religiosa, el olvido de Dios, la ligereza con que se cuestiona su existencia<\/b>, la despreocupaci\u00f3n por las cuestiones fundamentales sobre el origen y destino trascendente del ser humano no dejan de tener influencia en el talante personal y en el comportamiento moral y social del individuo.b,,. La personalidad del hombre se enriquece con el reconocimiento de Dios. La fe en Dios da claridad y firmeza a nuestras valoraciones \u00e9ticas. El conocimiento del Dios amor nos mueve a amar a todo hombre; el sabernos criaturas amadas de Dios nos conduce a la caridad fraterna y, a su vez, el amor fraterno nos acerca a Dios y nos hace semejantes a \u00c9l. Es Jesucristo quien nos ha dado a conocer el rostro paternal de Dios. Ignorar a Cristo constituye una indigencia radical. Como cristianos nos duele profundamente la pobreza de no conocer . Pero quien conoce de verdad, inmediatamente lo reconoce en todos los pobres, en todos los desfavorecidos, en los \u00abpordioseros\u00bb de pan o de amor, en las periferias existenciales. Como se\u00f1ala el Concilio Vaticano II, \u00abel misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado\u00bb .<\/p>\n<p>13. Somos conscientes de que espiritual se da tambi\u00e9n en muchos bautizados que carecen de una suficiente formaci\u00f3n cristiana y vivencia de la fe; esta falta de base les convierte en v\u00edctimas f\u00e1ciles de ideolog\u00edas alicortas, tan propagadas como inconsistentes, que les conducen a veces a una visi\u00f3n de las cosas y del mundo de espaldas a Dios, a un agnosticismo endeble. Nos est\u00e1n reclamando a gritos el beneficio de una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando los cristianos tienen la experiencia gozosa del encuentro con Jesucristo, alimentada por la oraci\u00f3n, la Palabra de Dios y la participaci\u00f3n fructuosa en los sacramentos, se acercan a la madre Iglesia deseosos de amarla m\u00e1s y de hacerla crecer, se empe\u00f1an en su edificaci\u00f3n, viven una fe comprometida socialmente, y aprenden a encontrar y a servir a Cristo en los pobres.<\/p>\n<p>14. <b>Los pobres tambi\u00e9n est\u00e1n necesitados de nuestra solicitud espiritual<\/b>. Comprobamos con dolor que \u00abla peor discriminaci\u00f3n que sufren es la falta de atenci\u00f3n espiritual. La inmensa mayor\u00eda de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendici\u00f3n, su Palabra, la celebraci\u00f3n de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduraci\u00f3n en la fe. La opci\u00f3n preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atenci\u00f3n religiosa privilegiada y prioritaria\u00bb .<\/p>\n<h3><b><i>2. Factores que explican esta situaci\u00f3n social<\/i><\/b><\/h3>\n<h4><b><i>2.1. La negaci\u00f3n de la primac\u00eda del ser humano<\/i><\/b><\/h4>\n<p>15. En el origen de la actual crisis econ\u00f3mica hay una crisis previa : \u00abLa negaci\u00f3n de la primac\u00eda del ser humano\u00bb . Un orden econ\u00f3mico establecido exclusivamente sobre el af\u00e1n del lucro y las ansias desmedidas de dinero, sin consideraci\u00f3n a las verdaderas necesidades del hombre, est\u00e1 aquejado de desequilibrios que las crisis recurrentes ponen de manifiesto. El hombre no puede ser considerado como un simple consumidor, capaz de alimentar con su voracidad creciente los intereses de una econom\u00eda deshumanizada. Tiene necesidades m\u00e1s amplias. Sin olvidar que \u00abel objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien com\u00fan como fin \u00faltimo, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza\u00bb . <b>Hoy imperan en nuestra sociedad las leyes inexorables del beneficio y de la competitividad<\/b>. Como consecuencia, muchas personas se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Parec\u00eda que todo crecimiento econ\u00f3mico, favorecido por la econom\u00eda de mercado, lograba por s\u00ed mismo mayor inclusi\u00f3n social e igualdad entre todos. Pero esta opini\u00f3n ha sido desmentida muchas veces por la realidad. Se impone la implantaci\u00f3n de una econom\u00eda con rostro humano.<\/p>\n<p>16. Urge <b>recuperar una econom\u00eda basada en la \u00e9tica y en el bien com\u00fan<\/b> por encima de los intereses individuales y ego\u00edstas. El papa Francisco ilumina el contenido de esta primac\u00eda: \u00abAfirmar la dignidad de la persona significa reconocer el valor de la vida humana, que se nos da gratuitamente y, por eso, no puede ser objeto de intercambio o de comercio (&#8230;) preocuparse de la fragilidad, de la fragilidad de los pueblos y de las personas. Cuidar la fragilidad quiere decir fuerza y ternura, lucha y fecundidad, en medio de un modelo funcionalista y privatista que conduce inexorablemente a la \u00abcultura del descarte\u00bb. Cuidar de la fragilidad, de las personas y de los pueblos significa proteger la memoria y la esperanza; significa hacerse cargo del presente en su situaci\u00f3n m\u00e1s marginal y angustiante y ser capaz de dotarlo de dignidad\u00bb .<\/p>\n<h4><b><i>2.2.- La cultura de lo inmediato y de la t\u00e9cnica<\/i><\/b><\/h4>\n<p>17. La inmediatez parece haberse apoderado de la vida p\u00fablica, de la vida privada, de las relaciones sociales y de las instituciones. Como denuncia el papa Francisco, \u00aben la cultura predominante, el primer lugar est\u00e1 ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo r\u00e1pido, lo superficial, lo provisorio. Lo real cede el lugar a la apariencia\u00bb . En la cultura del aqu\u00ed y del ahora, no hay espacio para la solidaridad con los otros, con los que se encuentran lejos o con los que vendr\u00e1n m\u00e1s adelante. Incluso nos mostramos comprensivos, por no decir permisivos, con decisiones que no responden a criterios \u00e9ticos pero que son acordes con la l\u00f3gica pragm\u00e1tica que parece inundar nuestro d\u00eda a d\u00eda. Ese pragmatismo nos invita a no asumir proyectos que conlleven renuncia, salvo que el esfuerzo invertido tenga una compensaci\u00f3n r\u00e1pida y suficiente.<\/p>\n<p>18. En la \u00absociedad del conocimiento\u00bb, la t\u00e9cnica parece ser la raz\u00f3n \u00faltima de todo lo que nos rodea. La misma crisis actual no es entendida como un fen\u00f3meno de car\u00e1cter moral, sino como una crisis de crecimiento, de aplicaci\u00f3n correcta de las reformas, en definitiva, como un problema de orden exclusivamente t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>El desarrollo t\u00e9cnico parece ser la panacea para resolver todos nuestros males. Pero la t\u00e9cnica no es la medida de todas las cosas, sino el ser humano y su dignidad. En efecto, <b>sin un fortalecimiento de la conciencia moral de nuestros ciudadanos, el control autom\u00e1tico del mercado siempre ser\u00e1 insuficiente<\/b>, como se viene demostrando repetidamente. En este sentido, resultan dif\u00edciles de justificar apuestas educativas que privilegian lo cient\u00edfico y lo t\u00e9cnico en detrimento de contenidos humanistas, morales y religiosos que podr\u00edan colaborar a la soluci\u00f3n .<\/p>\n<h4><em><strong>2.3.- Un modelo centrado en la econom\u00eda<\/strong><\/em><\/h4>\n<p>19. Gran parte de la pobreza que actualmente existe en nuestro pueblo tiene que ver con la crisis que estamos viviendo y con la vigente situaci\u00f3n social. Esta crisis es dif\u00edcilmente explicable sin adoptar una perspectiva global que se extienda m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras, pero algunas caracter\u00edsticas de la misma son espec\u00edficas de nuestro pa\u00eds. Entre nosotros, las causas de la actual situaci\u00f3n, seg\u00fan los expertos, son la explosi\u00f3n de la<b> burbuja inmobiliaria, un endeudamiento excesivo<\/b>, ,,que han conducido a efectuar recortes generalizados en los servicios, al asumir el endeudamiento privado, por lo que las p\u00e9rdidas se han socializado, aunque los beneficios no se compartieron. Lo que la crisis ha puesto de manifiesto es que, en nuestra econom\u00eda, en \u00e9poca de recesi\u00f3n, se acrecienta la pobreza, sin que llegue a recuperarse en la misma medida en \u00e9pocas expansivas.<\/p>\n<p><b>La crisis no ha sido igual para todos. <\/b>De hecho, para algunos, apenas han cambiado las cosas . Todos los datos oficiales muestran el aumento de la desigualdad y de la exclusi\u00f3n social, lo que representa sin duda una seria amenaza a largo plazo.<\/p>\n<p>20. Aspectos como la lucha contra la pobreza, un ideal compartido de justicia social y de solidaridad -que deber\u00edan centrar nuestro proyecto como naci\u00f3n-, se sacrifican en aras del crecimiento econ\u00f3mico. Tanto el diagn\u00f3stico explicativo de la crisis como las propuestas de soluci\u00f3n provenientes de la pol\u00edtica econ\u00f3mica se nos han presentado en un marco de funcionamiento econ\u00f3mico inevitable, cuando, en realidad, ha sido el comportamiento irracional o inmoral de los individuos o las instituciones la causa principal de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual. Ante este \u00abmal funcionamiento\u00bb, la \u00fanica soluci\u00f3n aplicada ha sido la de las reformas y los reajustes.<\/p>\n<p>Si la crisis se ha desencadenado entre nosotros con rapidez, ha sido en gran medida por dar prioridad a una determinada forma de econom\u00eda basada exclusivamente en la l\u00f3gica del crecimiento, en la convicci\u00f3n de que \u00abm\u00e1s es igual a mejor\u00bb. Sin duda, es el modelo mismo el que corresponde revisar.<\/p>\n<h4><b><i>2.4.- La idolatr\u00eda de la l\u00f3gica mercantil<\/i><\/b><\/h4>\n<p>21. La extensi\u00f3n ilimitada de la l\u00f3gica mercantil se acaba convirtiendo en una \u00abidolatr\u00eda\u00bb que tiene consecuencias no s\u00f3lo econ\u00f3micas, sino tambi\u00e9n \u00e9ticas y culturales; en lugar de tener fe en Dios, se prefiere adorar a un \u00eddolo que nosotros mismos hemos hecho . Es la nueva versi\u00f3n del antiguo becerro de oro, el fetichismo del dinero, la dictadura de una econom\u00eda sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano . La realidad ha puesto ante nuestros ojos la l\u00f3gica econ\u00f3mica en su dimensi\u00f3n idol\u00e1trica . <b>La ideolog\u00eda que defiende la autonom\u00eda absoluta de los mercados y de la actividad financiera instaura una tiran\u00eda invisible<\/b> que impone unilateralmente sus leyes y sus reglas . \u00abCuando esto sucede estamos ante una verdadera idolatr\u00eda en la que al dinero se le rinde culto y se le ofrecen sacrificios; a la postre, es el rendimiento econ\u00f3mico el que da fundamento a nuestra existencia y dictamina la bondad o maldad de nuestras acciones e incluso la actividad pol\u00edtica se convierte en una tecnocracia o pura gesti\u00f3n y no en una empresa de principios, valores e ideas\u00bb .<\/p>\n<p>22. Se dice que la econom\u00eda tiene su propia l\u00f3gica que no puede mezclarse con cuestiones ajenas, por ejemplo, \u00e9ticas. Ante afirmaciones como \u00e9sta es necesario reaccionar recuperando la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la econom\u00eda, y de una \u00e9tica \u00abamiga\u00bb de la persona, pues \u00abla \u00e9tica lleva a un Dios que espera una respuesta comprometida que est\u00e1 fuera de las categor\u00edas del mercado\u00bb. \u00abLa exigencia de la econom\u00eda de ser aut\u00f3noma, de no estar sujeta a injerencias de car\u00e1cter moral, ha llevado al hombre a abusar de los instrumentos econ\u00f3micos incluso de manera destructiva\u00bb. \u00bfNo es eso destruir y sacrificar al ser humano en aras de intereses perversos?<\/p>\n<p>La actividad econ\u00f3mica, por s\u00ed sola, no puede resolver todos los problemas sociales; su recta ordenaci\u00f3n al bien com\u00fan es incumbencia sobre todo de la comunidad pol\u00edtica, la que no debe eludir su responsabilidad en esta materia. \u00abPor tanto, se debe tener presente que separar la gesti\u00f3n econ\u00f3mica, a la que corresponder\u00eda \u00fanicamente producir riqueza, de la acci\u00f3n pol\u00edtica, que tendr\u00eda el papel de conseguir la justicia mediante la redistribuci\u00f3n, es causa de graves desequilibrios\u00bb.<\/p>\n<p>Esta tarea de restablecer la justicia mediante la redistribuci\u00f3n est\u00e1 especialmente indicada en momentos como los que estamos viviendo. Es importante para la armon\u00eda de la vida social. \u00abLa dignidad de cada persona humana y el bien com\u00fan son cuestiones que deber\u00edan estructurar toda pol\u00edtica econ\u00f3mica, pero a veces parecen s\u00f3lo ap\u00e9ndices agregados desde fuera para completar un discurso pol\u00edtico sin perspectivas ni programas de verdadero desarrollo integral\u00bb.<\/p>\n<h3><b><i>3.-Principios de doctrina social que iluminan la realidad<\/i><\/b><\/h3>\n<p>La Iglesia, maestra de humanidad, ha venido elaborando a lo largo de los siglos un corpus doctrinal cuyos principios nos orientan en la recta ordenaci\u00f3n de las relaciones humanas y de la sociedad, y nos permiten formar un juicio moral sobre las realidades sociales. Para evaluar la actual situaci\u00f3n evocamos algunos.<\/p>\n<h4><b><i>3.1.- La dignidad de la persona<\/i><\/b><\/h4>\n<p>23. La primac\u00eda en el orden social la tiene la persona. La econom\u00eda est\u00e1 al servicio de la persona y de su desarrollo integral . El hombre no es un instrumento al servicio de la producci\u00f3n y del lucro. Detr\u00e1s de la actual crisis, lo que se esconde es una visi\u00f3n reduccionista del ser humano que lo considera como simple homo oeconomicus, capaz de producir y consumir. Necesitamos un modo de desarrollo que ponga en el centro a la persona; ya que, si la econom\u00eda no est\u00e1 al servicio del hombre, se convierte en un factor de injusticia y exclusi\u00f3n. El hombre necesita mucho m\u00e1s que satisfacer sus necesidades primarias.<\/p>\n<p>24. El documento \u00abLa Iglesia y los pobres\u00bb recordaba hace 20 a\u00f1os que nuestro servicio a la liberaci\u00f3n del pobre debe ser integral y, en consecuencia, \u00ablo que debemos evitar siempre es hacer un uso parcial y exclusivista del concepto de liberaci\u00f3n reduci\u00e9ndolo solamente a lo espiritual o a lo material, a lo individual o a lo social, a lo eterno o a lo temporal\u00bb .<\/p>\n<h4><b><i>3.2.- El destino universal de los bienes<\/i><\/b><\/h4>\n<p>25. En una cultura que excluye y olvida a los m\u00e1s pobres, hasta el punto de considerarlos un desecho para esta sociedad del consumo y del bienestar, es urgente tomar conciencia de otro principio b\u00e1sico de la Doctrina Social de la Iglesia: el destino universal de los bienes. \u00ab<b>No se debe considerar a los pobres como un \u00abfardo\u00bb, sino como una riqueza <\/b>incluso desde el punto de vista estrictamente econ\u00f3mico\u00bb<\/p>\n<p>En la Sagrada Escritura se afirma repetidamente que la tierra es creaci\u00f3n de Dios, que desea que todos sus hijos disfruten de ella por igual . Se dictan leyes para que, peri\u00f3dicamente, en los a\u00f1os jubilares, se restablezca la igualdad y todos tengan acceso a los bienes y se recuerda que la tierra debe tener una funci\u00f3n social. En ocasiones se ve como Dios levanta su voz, por medio de los profetas, contra la acumulaci\u00f3n de los bienes en pocas manos. Y Jes\u00fas se aplica a s\u00ed mismo la misi\u00f3n de proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or, es decir, la tarea de implantar la justicia rehaciendo la igualdad.<\/p>\n<p>Los Padres de la Iglesia, inspirados en la Biblia, denunciaron la acumulaci\u00f3n de bienes por parte de algunos mientras otros viv\u00edan en la pobreza. San Juan Cris\u00f3stomo afirmaba que \u00abno hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Lo que poseemos no son bienes nuestros sino los suyos\u00bb y san Agust\u00edn dec\u00eda que cuando t\u00fa tienes y tu hermano no, ocurren dos cosas: \u00ab\u00c9l carece de dinero y t\u00fa de justicia\u00bb . San Gregorio Magno conclu\u00eda que \u00abcuando suministramos algunas cosas necesarias a los indigentes, les devolvemos lo que es suyo, no damos generosamente de lo nuestro: Satisfacemos una obra de justicia, m\u00e1s que hacer una obra de misericordia\u00bb .<\/p>\n<p>26. La Doctrina Social de la Iglesia, arraigada en esta tradici\u00f3n, ha afirmado claramente el destino universal de los bienes: \u00ab<b>Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos<\/b>. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos de forma equitativa bajo la \u00e9gida de la justicia y con la compa\u00f1\u00eda de la caridad\u00bb . Igualmente ha recordado que la propiedad privada no es un derecho absoluto e intocable, sino subordinado al destino universal de los bienes. Como expres\u00f3 tan claramente san Juan Pablo II, sobre toda propiedad privada \u00abgrava una hipoteca social\u00bb.<\/p>\n<p>El <b>destino universal de los bienes <\/b>hay que extenderlo hoy a los frutos del reciente progreso econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico, que no deben constituir un monopolio exclusivo de unos pocos sino que han de estar al servicio de las necesidades primarias de todos los seres humanos. Esto nos exige velar especialmente por aquellos que se encuentran en situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n o impedidos para lograr un desarrollo adecuado.<\/p>\n<h4><b><i>3.3.- Solidaridad, defensa de los derechos y promoci\u00f3n de deberes<\/i><\/b><\/h4>\n<p>27. Necesitamos repensar el concepto de solidaridad para responder adecuadamente a los problemas actuales. Nos ayudar\u00e1n dos citas. La primera est\u00e1 tomada de san Juan Pablo II: \u00abLa solidaridad no es, pues, un sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinaci\u00f3n firme y perseverante de empe\u00f1arse por el bien com\u00fan; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos\u00bb. La segunda es del papa Francisco: \u00abLa palabra \u00absolidaridad\u00bb est\u00e1 un poco desgastada y a veces se la interpreta mal, pero es mucho m\u00e1s que algunos actos espor\u00e1dicos de generosidad. Supone crear una nueva mentalidad que piense en t\u00e9rminos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiaci\u00f3n de los bienes por parte de algunos\u00bb.<\/p>\n<p>28. Debemos recordar que es la comunidad pol\u00edtica -por la acci\u00f3n de los legisladores, los gobiernos y los tribunales- la que tiene la responsabilidad de garantizar la realizaci\u00f3n de los derechos de sus ciudadanos; a sus gestores, en primer lugar, les incumbe la tarea de promover las condiciones necesarias para que, con la colaboraci\u00f3n de toda la sociedad, los derechos econ\u00f3mico-sociales puedan ser satisfechos, como el derecho al trabajo digno, a una vivienda adecuada, al cuidado de la salud, a una educaci\u00f3n en igualdad y libertad.<b> La implantaci\u00f3n de un sistema fiscal eficiente y equitativo es primordial para conseguirlo.<\/b> Para garantizar otros derechos fundamentales, como la defensa de la vida desde la concepci\u00f3n hasta la muerte natural, es necesario, adem\u00e1s, la efectiva voluntad pol\u00edtica de establecer la legislaci\u00f3n pertinente y, en especial, la referida a la protecci\u00f3n de la infancia y la maternidad.<\/p>\n<p>29. El ser humano no es s\u00f3lo sujeto de derechos, tambi\u00e9n lo es de deberes; al derecho de uno responde el deber correlativo de otro. En particular, los derechos econ\u00f3mico-sociales no pueden realizarse si todos y cada uno de nosotros no colaboramos y aceptamos las cargas que nos corresponden; requieren de bienes materiales para satisfacerlos, y estos son fruto del trabajo diligente del hombre.<\/p>\n<p>Debemos advertir que \u00ablamentablemente, aun los derechos humanos pueden ser utilizados como justificaci\u00f3n de una defensa exacerbada de los derechos individuales o de los derechos de los pueblos m\u00e1s ricos (&#8230;) Hay que recordar siempre que el planeta es de toda la humanidad y para toda la humanidad, y que el solo hecho de haber nacido en un lugar con menores recursos o menor desarrollo no justifica que algunas personas vivan con menor dignidad. Hay que repetir que \u00ablos m\u00e1s favorecidos deben renunciar a algunos de sus derechos para poner con mayor liberalidad sus bienes al servicio de los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<h4><b><i>3.4.- El bien com\u00fan<\/i><\/b><\/h4>\n<p>30. Una exigencia moral de la caridad es la b\u00fasqueda del bien com\u00fan. \u00c9ste \u00abes el bien de ese \u00abtodos nosotros\u00bb, formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en comunidad social. (&#8230;) Desear el bien com\u00fan y esforzarse por \u00e9l es exigencia de justicia y caridad. Trabajar por el bien com\u00fan es cuidar, por un lado, y utilizar, por otro, ese conjunto de instituciones que estructuran jur\u00eddica, civil, pol\u00edtica y culturalmente la vida social, que se configura as\u00ed como p\u00f3lis, como ciudad. Se ama al pr\u00f3jimo tanto m\u00e1s eficazmente, cuanto m\u00e1s se trabaja por un bien com\u00fan que responda tambi\u00e9n a sus necesidades reales. Todo cristiano est\u00e1 llamado a esta caridad, seg\u00fan su vocaci\u00f3n y sus posibilidades de incidir en la p\u00f3lis. \u00c9sta es la v\u00eda institucional -tambi\u00e9n pol\u00edtica, podr\u00edamos decir- de la caridad\u00bb. <b>Una caridad que, en una sociedad globalizada, ha de buscar el bien com\u00fan de toda la familia humana, es decir, de todos los hombres y de todos los pueblos y naciones<\/b>. \u00abNo se trata s\u00f3lo ni principalmente de suplir las deficiencias de la justicia, aunque en ocasiones es necesario hacerlo. Ni mucho menos se trata de encubrir con una supuesta caridad las injusticias de un orden establecido y asentado en profundas ra\u00edces de dominaci\u00f3n o explo\u00actaci\u00f3n. Se trata m\u00e1s bien de un compromiso activo y operante, fruto del amor cristiano a los dem\u00e1s hombres, considerados como herma\u00acnos, en favor de un mundo justo y m\u00e1s fraterno, con especial atenci\u00f3n a las necesidades de los m\u00e1s pobres\u00bb .<\/p>\n<h4><b><i>3.5.- El principio de subsidiariedad<\/i><\/b><\/h4>\n<p>31. Este principio regula las funciones que corresponden al Estado y a los cuerpos sociales intermedios permitiendo que \u00e9stos puedan desarrollar su funci\u00f3n sin ser anulados por el Estado u otras instancias de orden superior. Y, al distribuir la compleja red de relaciones que <b>forman el tejido social<\/b>, la subsidiariedad nos hace sentirnos como personas activas y responsables que viven y se realizan en las distintas comunidades y asociaciones, de orden familiar, educativo, religioso, cultural, recreativo, deportivo, econ\u00f3mico, profesional o pol\u00edtico. Estas instituciones surgen espont\u00e1neamente como resultado de las necesidades del hombre y de su tendencia asociativa y vertebran la necesaria sociedad civil que todos estamos llamados a promover y fortalecer.<\/p>\n<p>El principio de subsidiariedad establece un contrapunto a las tendencias totalitarias de los Estados y permite un justo equilibrio entre la esfera p\u00fablica y la privada; reclama del Estado el aprecio y apoyo a las organizaciones intermedias y el fomento de su participaci\u00f3n en la vida social. Pero nunca ser\u00e1 un pretexto para descargar sobre ellas sus obligaciones eludiendo las responsabilidades que al Estado le son propias; fen\u00f3meno que est\u00e1 comenzando a suceder en la medida en que los organismos p\u00fablicos pretenden desentenderse de los problemas transfiriendo a instituciones privadas, servicios sociales b\u00e1sicos, como, por ejemplo, la atenci\u00f3n social a transe\u00fantes.<\/p>\n<h4><b><i>3.6.- El derecho a un trabajo digno y estable<\/i><\/b><\/h4>\n<p>32. La pol\u00edtica m\u00e1s eficaz para lograr la integraci\u00f3n y la cohesi\u00f3n social es, ciertamente, la creaci\u00f3n de empleo. Pero, para que el trabajo sirva para realizar a la persona, adem\u00e1s de satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, <b>ha de ser un trabajo digno y estable.<\/b> Benedicto XVI lanz\u00f3 un llamamiento para \u00abuna coalici\u00f3n mundial a favor del trabajo decente\u00bb . La apuesta por esta clase de trabajo es el empe\u00f1o social por que todos puedan poner sus capacidades al servicio de los dem\u00e1s. Un empleo digno nos permite desarrollar los propios talentos, nos facilita su encuentro con otros y nos aporta autoestima y reconocimiento social.<\/p>\n<p><b>La pol\u00edtica econ\u00f3mica debe estar al servicio del trabajo digno <\/b>. Es imprescindible la colaboraci\u00f3n de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y pol\u00edticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con \u00e9l al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social.<\/p>\n<h3><b><i>4. Propuestas esperanzadoras desde la Fe<\/i><\/b><\/h3>\n<p>33. Ante la ardua tarea que debemos afrontar, necesitamos levantar la mirada y acudir a Dios para que \u00c9l nos inspire. Estamos convencidos de que la apertura a la trascendencia puede formar una nueva mentalidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica que ayude a superar la dicotom\u00eda absoluta entre la econom\u00eda y el bien com\u00fan social . En la Palabra de Dios encontramos luz suficiente para ordenar las cuestiones sociales. El Evangelio ilumina el cambio e infunde esperanza.<\/p>\n<p>Ofrecemos <b>algunas pautas<\/b> para el compromiso caritativo, social y pol\u00edtico en el momento hist\u00f3rico que nos toca vivir. Deseamos que estas propuestas sirvan para avivar la esperanza en los corazones y para ayudar a construir juntos espacios de solidaridad, tanto en nuestra sociedad como, especialmente, en el interior de nuestras comunidades eclesiales, que han de ser casas de misericordia .<\/p>\n<p>La Iglesia ha sido desde su nacimiento una comunidad que ha vivido el amor. En ella se ha amado y servido a todos, especialmente a los m\u00e1s pobres a quienes ya los Santos Padres consideraban el &#8216;tesoro de la Iglesia&#8217;. Los monasterios han socorrido siempre a las personas necesitadas y han transmitido gratuitamente la cultura y el cultivo de la tierra. Las primeras universidades, al igual que los primeros hospitales y centros de atenci\u00f3n sanitaria, han nacido de la mano de la Iglesia. Las diversas congregaciones religiosas, las cofrad\u00edas y, en general, todas las instituciones eclesiales tienen como fin el ejercicio de la caridad. La Iglesia es caridad. Lo ha sido, lo es y ser\u00e1 siempre, si quiere ser la Iglesia de Cristo que dio su vida por todos. C\u00e1ritas, Manos Unidas y otras organizaciones de la Iglesia especialmente vinculadas a Consagrada, gozan de un bien ganado prestigio por su cercan\u00eda, atenci\u00f3n y promoci\u00f3n de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<h4><em><strong>4.1.- Promover una actitud de continua renovaci\u00f3n y conversi\u00f3n<\/strong><\/em><\/h4>\n<p>34. La solidaridad de Jes\u00fas con los hombres y, sobre todo, con los pobres de su tiempo, le llev\u00f3 a comenzar su misi\u00f3n invitando a la conversi\u00f3n: \u00abSe ha cumplido el tiempo y est\u00e1 cerca el Reino de Dios. Convert\u00edos y creed en el Evangelio\u00bb (Mc 1,15). Tambi\u00e9n nosotros, si queremos ser hoy buena noticia para los pobres y hacerles presente el Evangelio del amor compasivo y misericordioso de Dios, tenemos que ponernos en actitud de conversi\u00f3n, tal como nos lo propone el papa Francisco: \u00abEspero que todas las comunidades procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una pastoral de conversi\u00f3n y misionera que no puede dejar las cosas como est\u00e1n\u00bb. Esta llamada a cambiar nos afecta a todos, personas e instituciones, y en todos los niveles de la existencia: personales, sociales e institucionales.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n, si es aut\u00e9ntica, trae consigo una esmerada solicitud por los pobres. En la medida en que nos adhiramos m\u00e1s a Cristo, en la medida en que nos conformemos m\u00e1s a \u00c9l, de manera que veamos con sus ojos, escuchemos con sus o\u00eddos y sintamos con su coraz\u00f3n, nuestra caridad ser\u00e1 m\u00e1s activa y m\u00e1s eficaz. , m\u00e1s encendido ser\u00e1 nuestro amor a los hermanos. La conversi\u00f3n a Cristo supone un retorno sol\u00edcito a los que necesitan nuestro auxilio. Por otro lado, al contemplar las penurias y estrecheces de los desfavorecidos, se reaviva nuestra caridad y nos identifica con Jesucristo.<\/p>\n<p>35. Cada cristiano y cada comunidad estamos <b>llamados a ser instrumentos de Dios para la liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n de los pobres,<\/b> de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad. Esto nos obliga a cambiar, a salir a las periferias para acompa\u00f1ar a los excluidos, y a desarrollar iniciativas innovadoras que pongan de manifiesto que es posible organizar la actividad econ\u00f3mica de acuerdo con modelos alternativos a los ego\u00edstas e individualistas.<\/p>\n<p>\u00abSin la opci\u00f3n preferencial por los m\u00e1s pobres, \u00abel anuncio del Evangelio, aun siendo la primera caridad, corre el riesgo de ser incomprendido o de ahogarse en el mar de palabras al que la actual sociedad de la comunicaci\u00f3n nos somete cada d\u00eda\u00bb . Si el Evangelio que anunciamos no se traduce en buena noticia para los pobres, pierde autenticidad y credibilidad. <b>El servicio privilegiado a los pobres est\u00e1 en el coraz\u00f3n del Evangelio.<\/b><\/p>\n<p>Pero, si realmente los pobres ocupan ese lugar privilegiado en la misi\u00f3n de la Iglesia, nuestra programaci\u00f3n pastoral no podr\u00e1 hacerse nunca al margen de ellos; han de ser, no s\u00f3lo destinatarios de nuestro servicio, sino motivo de nuestro compromiso, configuradores de nuestro ser y nuestro hacer. Deseamos una sociedad que se preocupe de todas las personas, y que muestre especial inter\u00e9s por los m\u00e1s d\u00e9biles. Una sociedad que se esfuerce por acabar con las pobrezas, antiguas y nuevas. \u00abEl Hijo de Dios, en su encarnaci\u00f3n, nos invit\u00f3 a la revoluci\u00f3n de la ternura\u00bb nos dice el papa Francisco .<\/p>\n<h4><b><i>4.2 Cultivar una s\u00f3lida espiritualidad que d\u00e9 consistencia y sentido a nuestro compromiso social<\/i><\/b><\/h4>\n<p>36. La caridad \u00abes una fuerza que tiene su origen en Dios, Amor eterno y Verdad absoluta\u00bb, \u00abde la que Jesucristo se ha hecho testigo con su vida terrenal y, sobre todo, con su muerte y resurrecci\u00f3n\u00bb. Como dice san Juan, es la experiencia de ser amados por Dios la que nos posibilita amar a los hermanos . Por eso, la caridad hunde sus ra\u00edces en la fe en Dios: \u00abLa experiencia de un Dios uno y trino, que es unidad y comuni\u00f3n inseparable, nos permite superar el ego\u00edsmo para encontrarnos plenamente en el servicio al otro\u00bb.<\/p>\n<p>37. Por eso, en el documento \u00abLa Iglesia y los pobres\u00bb se advirti\u00f3 ya que \u00abm\u00e1s de una vez, dentro de la Iglesia, hemos ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de contraponer la vida activa y la contemplativa, el compromiso y la oraci\u00f3n y, m\u00e1s concretamente, hemos considerado la lucha por la justicia social y la vida espiritual como dos realidades no s\u00f3lo diferentes -que s\u00ed lo son en cuanto a su objeto inmediato-, sino independientes y hasta contrarias, cuando no lo son en modo alguno, sino m\u00e1s bien complementarias y vinculadas entre s\u00ed\u00bb . Es el Amor personificado de Dios, -el Esp\u00edritu Santo- \u00abel que transforma y purifica los corazones de los disc\u00edpulos, cambi\u00e1ndolos de ego\u00edstas y cobardes en generosos y valientes; de estrechos y calculadores, en abiertos y desprendidos; el que con su fuego encendi\u00f3 en el hogar de la Iglesia la llama del amor a los necesitados hasta darles la vida\u00bb. Es muy importante no disociar acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n, lucha por la justicia y vida espiritual. Estamos llamados a ser evangelizadores con Esp\u00edritu, evangelizadores que oran y trabajan. \u00abSiempre hace falta cultivar un espacio interior que d\u00e9 sentido al compromiso\u00bb.<\/p>\n<p>En el compromiso caritativo y social hemos de estar muy atentos al Esp\u00edritu que lo anima y alienta: \u00abEl Esp\u00edritu es tambi\u00e9n la fuerza que transforma el coraz\u00f3n de la Comunidad eclesial para que sea en el mundo testigo del amor del Padre, que quiere hacer de la humanidad, en su Hijo, una sola familia\u00bb. Y es este mismo Esp\u00edritu, el que obr\u00f3 la encarnaci\u00f3n del Verbo en las entra\u00f1as de Mar\u00eda, el art\u00edfice de la encarnaci\u00f3n del amor de Dios en la Iglesia.<\/p>\n<p>La Iglesia puede y debe hacer suya la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas en la sinagoga de Nazaret, al comienzo de su vida p\u00fablica. Comentando el texto de Isa\u00edas dice: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, \/ porque me ha ungido \/ para anunciar a los pobres la Buena Nueva, \/ me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos \/ y la vista a los ciegos, \/ para dar la libertad a los oprimidos \/ y proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb. Y a\u00f1adi\u00f3 despu\u00e9s, al comenzar su comentario: \u00abEsta Escritura, que acab\u00e1is de o\u00edr, se ha cumplido hoy\u00bb.<\/p>\n<p>38. La espiritualidad que anima a los que trabajan en el campo caritativo y social no es una espiritualidad m\u00e1s. Posee unas caracter\u00edsticas particulares que nacen del Evangelio y de la realidad en que se vive y act\u00faa, y que hemos de cultivar: una espiritualidad trinitaria que hunde sus ra\u00edces en la entra\u00f1a de nuestro Dios, una <b>espiritualidad encarnada y de ojos y o\u00eddos abiertos a los pobres<\/b>, una espiritualidad de la ternura y de la gracia, una espiritualidad transformadora, pascual y eucar\u00edstica.La uni\u00f3n con Cristo que se realiza en el sacramento de la Eucarist\u00eda es al mismo tiempo uni\u00f3n con todos los hermanos. Cristo refuerza la comuni\u00f3n y apremia a la reconciliaci\u00f3n y al compromiso por la justicia. La vivencia del misterio de la Eucarist\u00eda, alimento de la verdad, nos capacita e impulsa a realizar un trabajo audaz y comprometido para la trasformaci\u00f3n de las estructuras de este mundo.<\/p>\n<h4><b><i>4.3.- Apoyarse en la fuerza transformadora de la evangelizaci\u00f3n<\/i><\/b><\/h4>\n<p>39. Los problemas sociales tienen, como ya hemos se\u00f1alado, causas m\u00e1s profundas que las puramente materiales. Tienen su origen \u00aben la falta de fraternidad entre los hombres y los pueblos\u00bb . Derivan de la ausencia de un verdadero \u00abhumanismo que permita al hombre hallarse a s\u00ed mismo, asumiendo los valores espirituales superiores del amor, de la amistad, de la oraci\u00f3n y de la contemplaci\u00f3n\u00bb . Por eso anuncio del Evangelio, fermento de libertad y de fraternidad, ha ido acompa\u00f1ado siempre de la promoci\u00f3n humana y social de aquellos a los que se anuncia. <b>El Evangelio afecta al hombre entero, lo interpela en todas sus estructuras: personales, econ\u00f3micas y sociales<\/b>. Entre la evangelizaci\u00f3n y la promoci\u00f3n humana existen lazos muy fuertes. La evangelizaci\u00f3n -la proclamaci\u00f3n de la buena noticia del Reino de Dios- tiene una clara implicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>40. El papa Benedicto XVI nos explica claramente la interrelaci\u00f3n entre las funciones de la Iglesia: \u00abLa naturaleza \u00edntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebraci\u00f3n de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra. Para la Iglesia, la caridad no es una especie de actividad de asistencia social que tambi\u00e9n se podr\u00eda dejar a otros, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestaci\u00f3n irrenunciable de su propia esenciaque sufra por falta de lo necesario,\u00bb. El compromiso social en la Iglesia no es algo secundario u opcional sino algo que le es consustancial y pertenece a su propia naturaleza y misi\u00f3n. El Dios en el que creemos es el defensor de los pobres.<\/p>\n<p><b>La Iglesia nos llama al compromiso social.<\/b> Un compromiso social que sea transformador de las personas y de las causas de las pobrezas, que denuncie la injusticia, que alivie el dolor y el sufrimiento y sea capaz tambi\u00e9n de ofrecer propuestas concretas que ayuden a poner en pr\u00e1ctica el mensaje transformador del Evangelio y asumir las implicaciones pol\u00edticas de la fe y de la caridad.<\/p>\n<h4><b><i>4.4 Profundizar en la dimensi\u00f3n evangelizadora de la caridad y de la acci\u00f3n social<\/i><\/b><\/h4>\n<p>41. La Iglesia existe para evangelizar, nuestra misi\u00f3n es hacer presente la buena noticia del amor de Dios manifestado en Cristo; estamos llamados a ser un signo en medio del mundo de ese amor divino. El servicio caritativo y social expresa el amor de Dios. Es evangelizador, y muestra de la fraternidad entre los hombres, base de la convivencia c\u00edvica y fuerza motriz de un verdadero desarrollo.<\/p>\n<p><b>Si Dios es amor, el lenguaje que mejor evangeliza es el del amor<\/b>. Y el medio m\u00e1s eficaz de llevar a cabo esta tarea en el \u00e1mbito social es, en primer lugar, el testimonio de nuestra vida, sin olvidar el anuncio expl\u00edcito de Jesucristo. \u00abHablamos de Dios cuando nuestro compromiso hunde sus ra\u00edces en la entra\u00f1a de nuestro Dios y es fuente de fraternidad; cuando nos hace fijarnos los unos en los otros y cargar los unos con los otros; cuando nos ayuda a descubrir el rostro de Dios en el rostro de todo ser humano y nos lleva a promover su desarrollo integral; cuando denuncia la injusticia y es transformador de las personas y de las estructuras; cuando en una cultura del \u00e9xito y de la rentabilidad apuesta por los d\u00e9biles, los fr\u00e1giles, los \u00faltimos; cuando se vive como don y ayuda a superar la l\u00f3gica del mercado con la l\u00f3gica del don y de la gratuidad; cuando se vive en comuni\u00f3n, cuando contribuye a configurar una Iglesia samaritana y servidora de los pobres y lleva a compartir los bienes y servicios; cuando se hace vida gratuitamente entregada, alimentada y celebrada en la Eucarist\u00eda; cuando nos hace testigos de una experiencia de amor de la que hemos sido hechos protagonistas, y abre caminos, con obras y palabras, a la experiencia del encuentro con Dios en Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>42. No podemos olvidar que l<b>a Iglesia existe, como Jes\u00fas, para evangelizar a los pobres<\/b> y levantar a los oprimidos y que, evangelizar en el campo social, es trabajar por la justicia y denunciar la injusticia.<\/p>\n<p>Nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe de ser preventiva, curativa y propositiva. La voz del Se\u00f1or nos llama a orientar toda nuestra vida y nuestra acci\u00f3n \u00abdesde la realidad transformadora del Reino de Dios\u00bb . Esto implica que el amor a quienes ven vulnerada su vida, en cualquiera de sus dimensiones, \u00abrequiere que socorramos las necesidades m\u00e1s urgentes, al mismo tiempo que colaboramos con otros organismos e instituciones para organizar estructuras m\u00e1s justas\u00bb.<\/p>\n<p>43. El acompa\u00f1amiento es otra forma muy v\u00e1lida de presentar el Evangelio. No todos tenemos posibilidad de anunciar a Jesucristo promoviendo grandes obras sociales, pero s\u00ed que podemos hacerlo en el encuentro con el hermano, acompa\u00f1\u00e1ndolo en sus dificultades, compartiendo con \u00e9l sue\u00f1os y esperanzas, haciendo juntos el camino del crecimiento humano integral y liberador; obrando as\u00ed hacemos presente la buena noticia del amor del Padre.<\/p>\n<p>44. <b>El recto ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica representa una forma exquisita de caridad. <\/b>Es preciso que el impulso de la caridad se manifieste eficazmente en el modo justo de gobernar, en la promoci\u00f3n de pol\u00edticas fiscales equitativas, en propiciar las reformas necesarias para una razonable distribuci\u00f3n de los bienes, en la efectiva supervisi\u00f3n de las instituciones bancarias, en la humanizaci\u00f3n del trabajo industrial, en la regulaci\u00f3n de los flujos migratorios, en la salvaguardia del medioambiente, en la universalizaci\u00f3n de la sanidad y la educaci\u00f3n. Que mueva a los depositarios del poder pol\u00edtico a colaborar estrechamente con otros gobiernos para resolver aquellos problemas que, en una econom\u00eda globalizada, superan el control de los Estados particulares. Y a cooperar en el pronto establecimiento de una autoridad pol\u00edtica mundial, reconocida por todos y dotada de poder efectivo capaz de garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos y de la paz.<\/p>\n<p>45. Tenemos, adem\u00e1s, el<b> reto de ejercer una caridad m\u00e1s prof\u00e9tica<\/b>. No podemos callar cuando no se reconocen ni respetan los derechos de las personas, cuando se permite que los seres humanos no vivan con la dignidad que merecen. Debemos elevar el nivel de exigencia moral en nuestra sociedad y no resignarnos a considerar normal lo inmoral. Porque la actividad econ\u00f3mica y pol\u00edtica tienen requerimientos \u00e9ticos ineludibles, los deberes no afectan s\u00f3lo a la vida privada. La caridad social nos urge a buscar propuestas alternativas al actual modo de producir, de consumir y de vivir, con el fin de instaurar una econom\u00eda m\u00e1s humana en un mundo m\u00e1s fraterno.<\/p>\n<h4><b><i>4.5 Promover el desarrollo integral de la persona y afrontar las ra\u00edces de las pobrezas<\/i><\/b><\/h4>\n<p>46. El aumento de la pobreza en esta crisis ha obligado a las instituciones de la Iglesia a dar una respuesta urgente de primera asistencia -reparto de comida, ropa, pago de medicamentos, de alquileres y otros consumos- que consider\u00e1bamos ya superadas en nuestro pa\u00eds. Estos servicios de beneficencia se han multiplicado tanto que en ocasiones han restado tiempo y disponibilidad para poder atender a tareas tan importantes como el acompa\u00f1amiento y la promoci\u00f3n de la persona. Este segundo nivel de asistencia, junto con la erradicaci\u00f3n de las causas estructurales de la pobreza, constituyen las metas superiores de nuestra acci\u00f3n caritativa.<\/p>\n<p>47. El <b>acompa\u00f1amiento a las personas es b\u00e1sico en nuestra acci\u00f3n caritativa<\/b> . Es necesario \u00abestar con\u00bb los pobres &#8211; hacer el camino con ellos- y no limitarnos a \u00abdar a\u00bb los pobres recursos (alimento, ropa, etc.). El que acompa\u00f1a se acerca al otro, toca el sufrimiento, comparte el dolor. \u00abLos pobres, los abandonados, los enfermos, los marginados son la carne de Cristo\u00bb . La cercan\u00eda es aut\u00e9ntica cuando nos afectan las penas del otro, cuando su desvalimiento y su congoja remueven nuestra entra\u00f1a y sufrimos con \u00e9l. Ya no se trata s\u00f3lo de asistir y dar desde fuera, sino de participar en sus problemas y tratar de solucionarlos desde dentro. Por eso, si queremos ser compa\u00f1eros de camino de los pobres, necesitamos que Dios nos toque el coraz\u00f3n; s\u00f3lo as\u00ed seremos capaces de compartir cansancios y dolores, proyectos y esperanzas con la confianza de que no vamos solos, sino en compa\u00f1\u00eda del buen Pastor.<\/p>\n<p>48. <b>La pobreza no es consecuencia de un fatalismo inexorable, tiene causas responsables<\/b>. Detr\u00e1s de ella hay mecanismos econ\u00f3micos, financieros, sociales, pol\u00edticos&#8230;; nacionales e internacionales. \u00abUn enfrentamiento l\u00facido y eficaz contra la pobreza exige indagar cu\u00e1les son las causas y los mecanismos que la originan y de alguna manera la consolidan\u00bb. Debemos hacerlo movidos por la convicci\u00f3n de que la pobreza hoy es evitable; tenemos los medios para superarla. Los principales obst\u00e1culos para conseguirlo no son t\u00e9cnicos, sino econ\u00f3micos y pol\u00edticos. \u00abMientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonom\u00eda absoluta de los mercados y de la especulaci\u00f3n financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolver\u00e1n los problemas del mundo y en definitiva ning\u00fan problema. La inequidad es ra\u00edz de los males sociales\u00bb . Debemos asumir todos la propia responsabilidad, a nivel individual y social, las naciones desarrolladas y las naciones en v\u00edas de desarrollo.<\/p>\n<p>49. Hemos de trabajar con tes\u00f3n para alcanzar esta ambiciosa meta de eliminar las causas estructurales de la pobreza. Los objetivos han de ser:<\/p>\n<ul>\n<li>Crear empleo. Las empresas han de ser apoyadas para que cumplan una de sus finalidades m\u00e1s valiosas: la creaci\u00f3n de empleot. En los tiempos dif\u00edciles y duros para todos -como son los de las crisis econ\u00f3micas- no se puede abandonar a su suerte a los trabajadores pues s\u00f3lo tienen sus brazos para mantenerse .<\/li>\n<li>Que las Administraciones p\u00fablicas, en cuanto garantes de los derechos, asuman su responsabilidad de mantener el estado social de bienestar, dot\u00e1ndolo de recursos suficientes.<\/li>\n<li>Que la sociedad civil juegue un papel activo y comprometido en la consecuci\u00f3n y defensa del bien com\u00fan.<\/li>\n<li>Que el mercado cumpla con su responsabilidad social a favor del bien com\u00fan y no pretenda s\u00f3lo sacar provecho de esta situaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Que las personas orientemos nuestras vidas hacia actitudes de vida m\u00e1s austeras y modelos de consumo m\u00e1s sostenibles.<\/li>\n<li>Que, en la medida de nuestras posibilidades, nos impliquemos tambi\u00e9n en la promoci\u00f3n de los m\u00e1s pobres y desarrollemos, desde la coherencia \u00e9tica con nuestros valores, iniciativas conjuntas, trabajando en \u00abred\u00bb, con las empresas y otras instituciones apoyando, tambi\u00e9n con los recursos eclesiales, las finanzas \u00e9ticas, microcr\u00e9ditos y empresas de econom\u00eda social.<\/li>\n<li>Que la dificultad del actual momento econ\u00f3mico no nos impida escuchar el clamor de los pueblos m\u00e1s pobres de la tierra y extender a ellos nuestra solidaridad y la cooperaci\u00f3n internacionaly avanzar en su desarrollo integral.<\/li>\n<li>Cultivar con esmero la formaci\u00f3n de la conciencia sociopol\u00edtica de los cristianos de modo que sean consecuentes con su fe y hagan efectivo su compromiso de colaborar en la recta ordenaci\u00f3n de los asuntos econ\u00f3micos y sociales.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><b><i>4.6 Defender la vida y la familia como bienes sociales fundamentales<\/i><\/b><\/h4>\n<p>50. La familia ha sido la gran valedora social en estos a\u00f1os. \u00a1Cu\u00e1ntos han podido subsistir ante la crisis gracias al apoyo moral, afectivo y econ\u00f3mico de la familia! Este hecho nos tiene que llevar a valorar la vida y la familia como bienes sociales fundamentales y superar lo que san Juan Pablo II llam\u00f3 la cultura de la muerte y de la desintegraci\u00f3n. Tambi\u00e9n el papa Francisco nos exhorta en este sentido al recordarnos que no hay una verdadera promoci\u00f3n del bien com\u00fan ni un verdadero desarrollo del hombre cuando se ignoran los pilares fundamentales que sostienen una naci\u00f3n, sus bienes inmateriales, como lo son la vida y la familia.<\/p>\n<p>Tenemos una sociedad demogr\u00e1ficamente envejecida a la vez que empobrecida en el orden moral y cada vez m\u00e1s limitada para mantener determinados servicios sociales: pensiones, subsidios por desempleo, atenci\u00f3n a la dependencia, etc.<\/p>\n<p>51. <b>Nos preocupan las desigualdades que sufren las mujeres en el \u00e1mbito familiar, laboral y social.<\/b> Es preciso aceptar las leg\u00edtimas reivindicaciones de sus derechos, convencidos de que var\u00f3n y mujer tienen la misma dignidad. Debemos reconocer que la aportaci\u00f3n espec\u00edfica de la mujer, con su sensibilidad, su intuici\u00f3n y capacidades propias, resulta indispensable y nos enriquece a todos.<\/p>\n<p>Es urgente crear cauces para \u00abacompa\u00f1ar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras porque el aborto se les presenta como una r\u00e1pida soluci\u00f3n a sus profundas angustias, particularmente cuando la vida que crece en ellas ha surgido como producto de una violaci\u00f3n o en un contexto de extrema pobreza. \u00bfQui\u00e9n puede dejar de comprender esas situaciones de tanto dolor?\u00bb. Nuestras instituciones sociales deben movilizarse para asistir, acompa\u00f1ar y ofrecer respuestas suficientes a las mujeres que se encuentran en estas dif\u00edciles situaciones.<\/p>\n<h4><em><strong>4.7 Afrontar el reto de una econom\u00eda inclusiva y de comuni\u00f3n<\/strong><\/em><\/h4>\n<p>52. <b>\u00abNo a la econom\u00eda de la exclusi\u00f3n\u00bb<\/b> , a esta econom\u00eda que olvida a tantas personas, que no se interesa por los que menos tienen, que los descarta convirti\u00e9ndolos en \u00absobrantes\u00bb, en \u00abdesechos\u00bb. No a la indiferencia globalizada, que nos lleva a perder la capacidad de sentir y sufrir con el otro, a buscar nuestro propio inter\u00e9s de manera ego\u00edsta, y a apoyar el sistema econ\u00f3mico vigente pensando que el crecimiento, cuando se logra, beneficia a todos de forma autom\u00e1tica. Es preciso superar el actual modelo de desarrollo y plantear alternativas v\u00e1lidas sin caer en populismos est\u00e9riles.<\/p>\n<p><b>No podemos seguir confiando en que el crecimiento econ\u00f3mico, por s\u00ed solo, vaya a solucionar los problemas<\/b>; esto no suceder\u00e1 si el comportamiento econ\u00f3mico no tiene en cuenta el bien de todos y cada uno de los ciudadanos, si no considera que todos importan, que ninguno nos resulta indiferente. La b\u00fasqueda del verdadero desarrollo implica dar relevancia a los pobres, valorarlos como importantes para la sociedad y para las pol\u00edticas econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>53. La reducci\u00f3n de las desigualdades -en el \u00e1mbito nacional e internacional- debe ser uno de los objetivos prioritarios de una sociedad que quiera poner a las personas, y tambi\u00e9n a los pueblos, por delante de otros intereses. Para ello necesitamos tomar conciencia de que no es deseable un mundo injustamente desigual y trabajar por superar esta inequidad, bien conscientes de que la soluci\u00f3n no puede dejarse en manos de las fuerzas ciegas del mercado.<\/p>\n<p>Es preciso <b>dar paso a una econom\u00eda de comuni\u00f3n,<\/b> a experiencias de econom\u00eda social que favorezcan el acceso a los bienes y a un reparto m\u00e1s justo de los recursos; llevar a cabo lo que ya nos ped\u00eda Benedicto XVI: \u00abNo s\u00f3lo no se pueden olvidar o debilitar los principios tradicionales de la \u00e9tica social, como la transparencia, la honestidad y la responsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la l\u00f3gica del don, como expresi\u00f3n de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad econ\u00f3mica ordinaria. Esto es una exigencia del hombre en el momento actual, pero tambi\u00e9n de la raz\u00f3n econ\u00f3mica misma\u00bb.<\/p>\n<h4><b><i>4.8 Fortalecer la animaci\u00f3n comunitaria<\/i><\/b><\/h4>\n<p>54. La caridad es una dimensi\u00f3n esencial, constitutiva, de nuestra vida cristiana y eclesial, que compete a cada uno en particular y a toda la comunidad. As\u00ed lo dice Benedicto XVI: \u00abEl amor al pr\u00f3jimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es tambi\u00e9n para toda la comunidad eclesial&#8230;Tambi\u00e9n la Iglesia en cuanto comunidad ha de poner en pr\u00e1ctica el amor. En consecuencia, el amor necesita tambi\u00e9n una organizaci\u00f3n, como presupuesto para un servicio comunitario ordenado\u00bb . Y ampl\u00eda: \u00abCuando la actividad caritativa es asumida por la Iglesia como iniciativa comunitaria, a la espontaneidad del individuo debe a\u00f1adirse tambi\u00e9n la programaci\u00f3n, la previsi\u00f3n, la colaboraci\u00f3n con otras instituciones\u00bb .<\/p>\n<p>El documento \u00abLa Iglesia y los Pobres\u00bb, refiri\u00e9ndose a la Iglesia servidora que encarna el rostro misericordioso de Dios manifestado en Cristo, afirmaba que \u00aben la Iglesia de hoy debemos adquirir \u00abuna conciencia m\u00e1s honda\u00bb de esta misi\u00f3n recibida del Esp\u00edritu Santo para dar testimonio de la misericordia de Dios. Se trata de un deber de toda la comunidad, y no solamente de unos pocos, digamos, especializados en este ministerio<\/p>\n<p>Es necesario que la <b>comunidad cristiana<\/b> sea el verdadero sujeto eclesial de la caridad y toda ella se sienta implicada en el servicio a los pobres; toda la comunidad ha de estar en vigilancia permanente para responder a los retos de la marginaci\u00f3n y la pobreza .<\/p>\n<p>55. La acci\u00f3n social en la Iglesia no es labor de personas inmunes al cansancio y a la fatiga, sino de personas normales, fr\u00e1giles, que tambi\u00e9n necesitan de cuidado y acompa\u00f1amiento. Han de prestarse mutuamente asistencia y ayuda para poder cumplir la noble tarea en la que est\u00e1n comprometidos. En servir a los dem\u00e1s ponen su alegr\u00eda. Las organizaciones han de cuidar con solicitud de sus agentes; tambi\u00e9n a ellos se extiende el deber de la caridad. Son instrumentos de Dios para la liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n de los pobres, signos e instrumentos de su presencia salvadora. Pero tienen sus limitaciones, necesitan ayudarse unos a otros para m\u00e1s saber y mejor hacer, para crecer en formaci\u00f3n y en espiritualidad.<\/p>\n<h3><b><i>5.- Conclusi\u00f3n<\/i><\/b><\/h3>\n<p>56. \u00abHe visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto y he o\u00eddo sus quejas\u00bb, dijo el Se\u00f1or a Mois\u00e9s (Ex 3,7). Tambi\u00e9n nosotros Pastores del Pueblo de Dios hemos contemplado c\u00f3mo el sufrimiento se ha cebado en los m\u00e1s d\u00e9biles de nuestra sociedad. Pedimos perd\u00f3n por los momentos en que no hemos sabido responder con prontitud a los clamores de los m\u00e1s fr\u00e1giles y necesitados. No est\u00e1is solos. Estamos con vosotros; juntos en el dolor y en la esperanza; juntos en el esfuerzo comunitario por superar esta situaci\u00f3n dif\u00edcil. Juntos, hermanos en Jesucristo, debemos edificar la casa com\u00fan en la que todos podamos vivir en dichosa fraternidad. Pedimos al Padre que nos colme de inteligencia y acierto para construir una sociedad m\u00e1s justa en la que los anhelos y necesidades de los m\u00e1s desfavorecidos queden satisfechos.<\/p>\n<p><b>Las v\u00edctimas de esta situaci\u00f3n social sois nuestros predilectos<\/b>, como lo sois del Se\u00f1or. Queremos, con todos los cristianos, ser signo en el mundo de la misericordia de Dios. Y queremos hacerlo con la revoluci\u00f3n de la ternura a la que nos convoca el papa Francisco. \u00abTodos los cristianos estamos llamados a cuidar a los m\u00e1s fr\u00e1giles de la Tierra\u00bb.<\/p>\n<p>57. No podemos dejar de agradecer el esfuerzo tan generoso que, en medio de estas dificultades, est\u00e1n haciendo las instituciones de Iglesia como C\u00e1ritas, Manos Unidas, Institutos de Vida Consagrada -que realizan una gran labor en el servicio de la caridad con ni\u00f1os, j\u00f3venes, ancianos, etc-; y otras muchas. Hemos podido comprobar con gran satisfacci\u00f3n el ingente trabajo llevado a cabo por voluntarios, directivos y contratados en la atenci\u00f3n a las personas y en la gesti\u00f3n de recursos. Tras ellos est\u00e1n las comunidades cristianas, tantos hombres y mujeres an\u00f3nimos que responden con su inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n, con su oraci\u00f3n y su aportaci\u00f3n de socios y donantes.<\/p>\n<p>58. A pesar de las crecientes desigualdades sociales y econ\u00f3micas que advertimos y de las demandas cada d\u00eda mayores que los pobres nos presentan, os pedimos a todos que continu\u00e9is en el esfuerzo por superar la situaci\u00f3n y manteng\u00e1is viva la esperanza.<\/p>\n<p>La caridad hay que vivirla no s\u00f3lo en las relaciones cotidianas -familia, comunidad, amistades o peque\u00f1os grupos-, sino tambi\u00e9n en las macro-relaciones -sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas-. Necesitamos imperiosamente \u00abque los gobernantes y los poderes financieros levanten la mirada y ampl\u00eden sus perspectivas, que procuren que haya trabajo digno, educaci\u00f3n y cuidado de la salud para todos los ciudadanos\u00bb. Es preciso que todos seamos capaces de comprometernos en la construcci\u00f3n de un mundo nuevo, codo a codo con los dem\u00e1s; y lo haremos, no por obligaci\u00f3n, como quien soporta una carga pesada que agobia y desgasta, sino como una opci\u00f3n personal que nos llena de alegr\u00eda y nos otorga la posibilidad de expresar y fortalecer nuestra identidad cristiana en el servicio a los hermanos.<\/p>\n<p>Recordamos frecuentemente con el papa Francisco que \u00abel tiempo es superior al espacio\u00bb . \u00abEste principio permite trabajar a largo plazo sin obsesionarse por resultados inmediatos. Ayuda a soportar con paciencia las situaciones dif\u00edciles y adversas. [&#8230;] Darle prioridad al espacio lleva a enloquecerse para tener todo resuelto en el presente. [&#8230;] Darle prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos m\u00e1s que de poseer espacios\u00bb. Por eso, no nos quedemos en lo inmediato, en los limitados espacios sociales en que nos movemos, en lo que logramos aqu\u00ed y ahora. Demos prioridad a los procesos que abren horizontes nuevos y promovamos acciones significativas que hagan patente la presencia ya entre nosotros del Reino de Dioseterna.<\/p>\n<p>59. Con Mar\u00eda cantamos que Dios \u00abderriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes\u00bb. Es el canto de la Madre que lleva en su seno la esperanza de toda la humanidad. Y es el canto de la comunidad creyente que siente c\u00f3mo el Reino de Dios est\u00e1 ya entre nosotros transformando desde dentro la historia y alumbrando un mundo nuevo y una nueva sociedad, asentados no en la fuerza de los poderosos, sino en la dignidad y los derechos inalienables de los pobres. <b>El canto de Mar\u00eda es nuestro canto, un canto que es llamada a la esperanza<\/b>, canto que nos apremia a ser luz alentadora, soplo vivificante para todos, de manera especial para aquellos que m\u00e1s hondamente est\u00e1n sufriendo los efectos devastadores de la pobreza y la exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>Que santa Mar\u00eda, Virgen de la Esperanza y Consoladora de los afligidos, ruegue por nosotros hoy y siempre. Que ella consiga que no nos falte nunca en el coraz\u00f3n la necesaria y urgente solidaridad con los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>A nuestra Madre del Cielo unimos la intercesi\u00f3n de Santa Teresa de Jes\u00fas, bajo cuya protecci\u00f3n, en el V Centenario de su nacimiento, ponemos tambi\u00e9n nuestro servicio a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>\u00c1vila, 24 de abril de 2015<\/p>\n<h2>Descarga la Instrucci\u00f3n Pastoral \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb:<\/h2>\n<table border=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>Descarga en formato PDF<em>:<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/vicencianos.org\/download\/371\/\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13\" data-permalink=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/bg-campus\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/bg-campus.jpg?fit=1600%2C1000\" data-orig-size=\"1600,1000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;Sculpt, LLC&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"bg-campus\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/bg-campus.jpg?fit=300%2C188\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/bg-campus.jpg?fit=846%2C529\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2010\/12\/pdf1.png?resize=256%2C256\" alt=\"pdf\" width=\"256\" height=\"256\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de la Instrucci\u00f3n pastoral Introducci\u00f3n 1. En los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente desde que estall\u00f3 la crisis, somos testigos del grave sufrimiento que aflige a muchos en nuestro pueblo motivado por la pobreza y la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":393762,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[341],"tags":[172],"class_list":["post-144179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conferencia-episcopal-espanola","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Instrucci\u00f3n Pastoral: &quot;Iglesia, servidora de los pobres&quot; - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Instrucci\u00f3n Pastoral: &quot;Iglesia, servidora de los pobres&quot; - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Texto de la Instrucci\u00f3n pastoral Introducci\u00f3n 1. En los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente desde que estall\u00f3 la crisis, somos testigos del grave sufrimiento que aflige a muchos en nuestro pueblo motivado por la pobreza y la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-05-02T05:05:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"61 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Instrucci\u00f3n Pastoral: \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb\",\"datePublished\":\"2015-05-02T05:05:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\"},\"wordCount\":12168,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\",\"name\":\"Instrucci\u00f3n Pastoral: \\\"Iglesia, servidora de los pobres\\\" - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2015-05-02T05:05:01+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Instrucci\u00f3n Pastoral: \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \"Iglesia, servidora de los pobres\" - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \"Iglesia, servidora de los pobres\" - Somos Vicencianos","og_description":"Texto de la Instrucci\u00f3n pastoral Introducci\u00f3n 1. En los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente desde que estall\u00f3 la crisis, somos testigos del grave sufrimiento que aflige a muchos en nuestro pueblo motivado por la pobreza y la ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2015-05-02T05:05:01+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630&ssl=1","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"61 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb","datePublished":"2015-05-02T05:05:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/"},"wordCount":12168,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Pobreza"],"articleSection":["Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/","name":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \"Iglesia, servidora de los pobres\" - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2015-05-02T05:05:01+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/instruccion-pastoral-iglesia-servidora-de-los-pobres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Instrucci\u00f3n Pastoral: \u00abIglesia, servidora de los pobres\u00bb"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/conferencia-episcopal-espanyola.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-Bvt","jetpack-related-posts":[{"id":116538,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/christus-dominus\/","url_meta":{"origin":144179,"position":0},"title":"Christus Dominus","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/12\/2012","format":false,"excerpt":"DECRETO CHRISTUS DOMINUS SOBRE EL MINISTERIO PASTORAL DE LOS OBISPOS Proemio 1. Cristo Se\u00f1or, Hijo de Dios vivo, que vino a salvar del pecado a su pueblo y a santificar a todos los hombres, como El fue enviado por el Padre, as\u00ed tambi\u00e9n envi\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles, a quienes santific\u00f3,\u2026","rel":"","context":"En \u00abConcilio Vaticano II\u00bb","block_context":{"text":"Concilio Vaticano II","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/concilios-ecumenicos\/concilio-vaticano-ii\/"},"img":{"alt_text":"christus_dominus","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2012\/12\/christus_dominus-244x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":120618,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pastoral-de-la-familia-un-reto-en-un-mundo-de-deterioro-familiar\/","url_meta":{"origin":144179,"position":1},"title":"Pastoral de la familia, un reto en un mundo de deterioro familiar","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/09\/2022","format":false,"excerpt":"\"El mensaje evang\u00e9lico sobre la familia est\u00e1 hoy en el centro de una atenci\u00f3n decisiva para la existencia cristiana y la nueva evangelizaci\u00f3n... Anunciar ese proyecto divino en su plenitud y autenticidad abre el camino a una verdadera promoci\u00f3n humana y cristiana\" (JUAN PABLO II, 23.3.92). \"La pastoral familiar no\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Cristiana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Cristiana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Hijas-de-la-Caridad-4.jpg?fit=640%2C426&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":120725,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/los-movimientos-juveniles-como-transmisores-de-la-fe\/","url_meta":{"origin":144179,"position":2},"title":"Los movimientos juveniles como transmisores de la fe","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/10\/2022","format":false,"excerpt":"En la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia (agosto de 2005) pude sentir el peso de los \"movimientos juve\u00adniles\" en la pastoral con j\u00f3venes. A pesar de la unidad que se viv\u00eda entre todos los convocados por Cristo, se apreciaba la pluralidad y riqueza de \"carismas\" que se manifestaban\u2026","rel":"","context":"En \u00abJuventud\u00bb","block_context":{"text":"Juventud","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/servicios-y-ministerios\/juventud\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/iglesia-de-los-pobres.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":120724,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-trasmision-de-la-fe-en-la-parroquia-vicencianal-dificultades-y-posibilidades\/","url_meta":{"origin":144179,"position":3},"title":"La trasmisi\u00f3n de la fe en la parroquia vicencianal. Dificultades y posibilidades","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/10\/2022","format":false,"excerpt":"1. Introducci\u00f3n: la instituci\u00f3n parroquial, c\u00e9lula de la Iglesia universal La instituci\u00f3n parroquial nos proporciona una cercan\u00eda a cada persona, a las distintas edades, clases sociales y situaciones por las que pasa cada miembro del pueblo de Dios. La permanencia en el tiempo nos permite el contacto asiduo con las\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/4.jpg?fit=1200%2C801&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/4.jpg?fit=1200%2C801&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/4.jpg?fit=1200%2C801&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/4.jpg?fit=1200%2C801&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/4.jpg?fit=1200%2C801&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":122933,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/los-laicos-marcados-por-la-caridad\/","url_meta":{"origin":144179,"position":4},"title":"Los laicos, marcados por la caridad","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/01\/2016","format":false,"excerpt":"Juan Pablo II, en la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica es\u00adcrita tras la celebraci\u00f3n del S\u00ednodo de los Obispos sobre la Vocaci\u00f3n y Misi\u00f3n de los Laicos, afirma que el servicio de la caridad pertenece de forma connatural al ser del laico, llamado a la transfor\u00admaci\u00f3n de las realidades temporales con la fuerza\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"caridad41","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=1050%2C600 3x, https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/caridad41.jpg?resize=1400%2C800 4x"},"classes":[]},{"id":135584,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/celam-documento-de-medellin-1968\/","url_meta":{"origin":144179,"position":5},"title":"Celam: Documento de Medell\u00edn (1968)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/01\/2015","format":false,"excerpt":"Resumen Introducci\u00f3n La Asamblea General del Episcopado Latino Americano que se celebra en Medell\u00edn entre agosto y septiembre de 1968, marca, sin duda, un antes y un despu\u00e9s en la historia de la Iglesia Latino-americana. Quiz\u00e1 ning\u00fan documento de la Conferencia ha sido m\u00e1s citado. El comienzo de la Conferencia\u2026","rel":"","context":"En \u00abConsejo Episcopal Latinoamericano\u00bb","block_context":{"text":"Consejo Episcopal Latinoamericano","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-cristiana\/consejo-episcopal-latinoamericano\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/celam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/celam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/celam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/celam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/celam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144179\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/393762"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}