{"id":14261,"date":"2018-01-05T08:51:22","date_gmt":"2018-01-05T07:51:22","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/?p=14261"},"modified":"2017-12-30T11:29:09","modified_gmt":"2017-12-30T10:29:09","slug":"fernando-portal-sacerdote-de-la-mision-capitulo-xii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fernando-portal-sacerdote-de-la-mision-capitulo-xii\/","title":{"rendered":"Fernando Portal, sacerdote de la Misi\u00f3n (Cap\u00edtulo XII)"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo XII: Al servicio de la caridad<\/h2>\n<p>(Damos aqu\u00ed in-extenso el art\u00edculo que el Padre Dieux, del Oratorio dedic\u00f3 a la memoria del Sr. Portal. No hemos querido abreviar las largas citas, juzgando que nada pod\u00eda revelar mejor lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n sacerdotal que la exhortaciones y consejos que leg\u00f3 a sus hijas espirituales, las Damas de la Uni\u00f3n)<\/p>\n<p>Se equivocar\u00eda mucho el lector con demasiadas prisas que cerrara este libro despu\u00e9s de leer las p\u00e1ginas precedentes, y se creyera lo bastante\u00a0 instruido para emitir un juicio definitivo. Se conoce a u\u00a0 hombre por haberle viste en el forum sin entrar en la intimidad de su hogar?<\/p>\n<p>Detenerse aqu\u00ed ser\u00eda desconocer y empeque\u00f1ecer el alma del Sr. Portal. Para juzgarle bien es preciso verle en su casa, quiero decir en medio de los pobres y de las cristianas a quienes dirigi\u00f3 por los caminos de la caridad.<\/p>\n<p>No hay duda de que, si bien su celo se emple\u00f3 entre los \u00abintelectuales\u00bb o entre los \u00abnormalistas\u00bb y su alma abarcaba el gran trabajo de la Uni\u00f3n de las iglesias, era ya muy f\u00e1cil de adivinar que este ap\u00f3stol era ente todo un padre\u00a0 o un amigo para aquellos que dirig\u00eda y que nunca supo separar la ciencia y la amistad, ya que Dios hab\u00eda unido en nosotros el coraz\u00f3n y la raz\u00f3n. Mas para conocer verdaderamente su sensibilidad, su sencillez, su bondad activa, para ver hasta qu\u00e9 punto fue en todas partes\u00a0 y en todo momento el disc\u00edpulo fiel de san Vicente de Pa\u00fal, es menester seguirlo hasta una obra m\u00e1s humilde y m\u00e1s oculta, y que fue sencillamente una obra de caridad.<\/p>\n<h3><strong>1.\u2013El disc\u00edpulo de san Vicente de Pa\u00fal<\/strong><\/h3>\n<p>Evangelizar a los pobres, dec\u00eda un d\u00eda, es la misi\u00f3n de Jesucristo; es particularmente la de los disc\u00edpulos de san Vicente; y si el Maestro me quiere para una obra semejante, nunca se lo agradecer\u00e9 lo suficiente.<\/p>\n<p>Hacer la caridad era para \u00e9l una necesidad de la naturaleza as\u00ed como una virtud del alma. Ante una miseria su primer movimiento era conmoverse y dar. Hab\u00eda meditado con tiempo la vida de Cristo a quien amaba, y se complac\u00eda en destacar que Nuestro Se\u00f1or, al prescribir a los ap\u00f3stoles predicar la Verdad, a\u00f1ad\u00eda siempre\u00a0 (el mandato) de curar a los enfermos a hacer la caridad. No quer\u00eda separar estas dos sosas que el Maestro hab\u00eda reunido: Facere et docere.<\/p>\n<p>Que se mediten, para convencerse, estos consejos que dar\u00e1\u00a0 m\u00e1s tarde a algunas mujeres caritativas que hab\u00eda reunido, consejos que son como la expansi\u00f3n de su alma o la conclusi\u00f3n de su oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por amor, Nuestro se\u00f1or se encarn\u00f3; pero adem\u00e1s se hizo pobre, se hizo pueblo. No s\u00f3lo hizo bien al pueblo, se incorpor\u00f3 a \u00e9l. Deb\u00e9is incorporaros al pueblo, ser del pueblo, compartir sus penas, sus intereses, servirle, Servirle!<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or expi\u00f3 y repar\u00f3 por nosotros. Si amamos verdaderamente a los pobres y a los ni\u00f1os, tomaremos sobe nosotros sus pecados y haremos penitencia por ellos. El buen pastor da su vida por sus ovejas.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or se anonad\u00f3. Desde la Cuna hasta el Calvario, hasta la Eucarist\u00eda, son infinitas las humillaciones para llegar hasta nosotros y poner en nuestra alma la vida divina. Es el camino que deb\u00e9is seguir para llegar al alma del pobre.<\/p>\n<p>A vuestros ojos, si cre\u00e9is en la palabra de nuestro Maestro, el pobre representa a Jes\u00fas mismo. Con qu\u00e9 respecto y con qu\u00e9 humildad deb\u00e9is tratarlo!<\/p>\n<p>No hay pues\u00a0 por qu\u00e9 extra\u00f1arse de que Frenando Portal, joven a\u00fan, se haya sentido atra\u00eddo por la bondad activa de san Vicente de Pa\u00fal y haya entrado en los Lazaristas con la firme voluntad de imitar a Jesucristo, bajo la direcci\u00f3n de este gran amigo de los pobres y este ap\u00f3stol de la caridad. Toda su vida estudiar\u00e1 sus escritos, seguir\u00e1 sus ejemplos, se inspirar\u00e1 en su esp\u00edritu. Un d\u00eda, tambi\u00e9n \u00e9l, reunir\u00e1 a algunas damas para pedirles que se entreguen a las obras de beneficencia; y este es la charla que les dirigir\u00e1:<\/p>\n<p>Nos quedar\u00e9is admiradas si, para caracterizar el esp\u00edritu de nuestra obra\u00a0 y para deciroslo en una apalabra, os pido que trabajemos siguiendo el esp\u00edritu de san Vicente de Pa\u00fal. Y no es por la raz\u00f3n que quiz\u00e1s se os ocurra en primer lugar. Yo pertenezco, es verdad, a su familia espiritual y me he formado en la vida religiosa dentro de su comunidad. Ser\u00eda pues muy natural que por esta raz\u00f3n me esfuerce en modelaros a su imagen\u00a0 y que ense\u00f1e alrededor de m\u00ed las m\u00e1ximas de mi maestro. La elecci\u00f3n del esp\u00edritu que debe animar esta obra no procede de m\u00ed. Con toda justicia debo decir que desde su nacimiento nos propusimos realizarla en este esp\u00edritu antes incluso de conocerla. La orientaci\u00f3n era sin duda vaga, pero ya estaba dada, y mi concurso s\u00f3lo vino a precisarla y consolidarla. Si ha servido de algo fue para eso.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de este esp\u00edritu me pareci\u00f3 perfectamente apropiada a la naturaleza de nuestra obra por dos motivos. El primero es que san Vicente de Pa\u00fal ha sido proclamado patr\u00f3n de todas las obras caritativas, como santo Tom\u00e1s de Aquino patr\u00f3n de todas las escuelas. Hay un genio de la caridad como hay un genio de la inteligencia. No basta con bondad, entrega, riquezas, se necesita tambi\u00e9n inteligencia del pobre, de sus necesidades, de sus miserias, de sus virtudes y de sus vicios, de la grandeza cristiana que representa, y de la hez en que a veces se ve convertido. Hay que ponerlo en pie sin producir la revoluci\u00f3n. Y par que la acci\u00f3n sea continua, hay que organizarla. Conoc\u00e9is lo suficiente la vida de san Vicente de Pa\u00fal para saber que en todo ello es el maestro\u00a0 incomparable. Tendremos muchas ocasiones de constatarlo. Me basta por ahora recordar estas nociones generales que todo el mundo conoce y que justifican el t\u00edtulo que le ha otorgado la Iglesia de patr\u00f3n de las obras de caridad. Y nuestra obra bien merece ser incluida en el n\u00famero&#8230; En realidad se puede decir que san Vicente de Pa\u00fal se encontrar\u00eda como en su casa en este pobre barrio que es como nuestra casa.<\/p>\n<p>Pero existe a\u00fan otro motivo, y \u00e9ste fundamental. San Vicente de Pa\u00fal fue uno de los m\u00e1s activos entre los hombres de acci\u00f3n. Cuando se estudia su obra de cerca no se puede llegar a comprender c\u00f3mo la vida de un solo hombre ha podido ser suficiente. Y no s\u00f3lo actu\u00f3, sino que (y esto es, a mi parecer, la caracter\u00edstica del hombre de acci\u00f3n), suscit\u00f3 energ\u00edas, hombres y mujeres de acci\u00f3n a su lado. C\u00f3mo\u00a0\u00a0 y d\u00f3nde encontr\u00f3 a todas esta almas? Por el lado religioso. No lleg\u00f3 a ejercer una acci\u00f3n fecunda m\u00e1s que cuando se entreg\u00f3 todo a Dios. Era sacerdote, y buen sacerdote, piadoso y celoso de manera especial, pero ten\u00eda ambiciones y un deseo de honorable retiro hasta los treinta y cinco a\u00f1os;\u00a0 y entonces fue cuando, habiendo renunciado a todo y hecho de su vida religiosa el primer negocio, su acci\u00f3n se hizo fecunda&#8230;<\/p>\n<p>Todo el esp\u00edritu religioso, activo, positivo, de san Vicente de Pa\u00fal se encontrabas en la caridad.<\/p>\n<p>Hacer actos de caridad, pensaba, es ya participar del ministerio de la Iglesia, ejercer una misi\u00f3n del ministerio sacerdotal,\u00a0 \u2013quer\u00eda ser cartujo dentro y ap\u00f3stol fuera.<\/p>\n<p>As\u00ed era tambi\u00e9n Fernando Portal. Su plan era muy parecido: amar a Dios con todo su coraz\u00f3n, y al pr\u00f3jimo por Dios; amar la Verdad porque es la Sabidur\u00eda de Dios, y amar a los hombres para conducirlos a la Verdad.<\/p>\n<p>Si el Sr. Portal se hubiera contentado con ense\u00f1ar la teolog\u00eda a los alumnos de un seminario, escribir art\u00edculos de revistas, animar a estudiantes y escritores, si no se hubiera ejercitado en socorrer a los desdichados, no compadecido de las almas y los cuerpos, tengamos por seguro que habr\u00eda dudado de su sinceridad. La cedida le parec\u00eda como el control necesario de la verdadera piedad. Su \u00abgracia\u00bb, su vocaci\u00f3n, su misi\u00f3n, es la caridad. No quer\u00eda que se dijera que era hombre de estudio, sino hombre de acci\u00f3n y de bondad.<\/p>\n<p>As\u00ed se lo confiesa en una alocuci\u00f3n a sus hijas:<\/p>\n<p>Debemos amar a Dios y al pr\u00f3jimo. Pero qui\u00e9n es nuestro pr\u00f3jimo? Sobre esto no caigamos en el error de los jud\u00edos. Vuestro pr\u00f3jimo no son sola vuestras compa\u00f1eras, vuestras maestras, vuestros padres, gente de vuestro pueblo o de vuestra ciudad, de vuestro departamento de Saboya; no son s\u00f3lo los franceses, son todos los hombres. Ya no hay, como dec\u00eda san Pablo, no jud\u00edos ni b\u00e1rbaros; no hay m\u00e1s hijos del padre que est\u00e1 en los cielos. Lo decimos cada d\u00eda en nuestra oraci\u00f3n. Ya s\u00f3lo hay almas rescatadas por el mismo Jes\u00fas, nuestro salvador, muerto en la cruz por todos. Aunque algunos no nos amen, nosotros debemos amarlos. Amad a vuestros enemigos, dice el Se\u00f1or. Lo quieran o no, ellos son nuestros hermanos; no pueden destruir los lazos que nos unen. Este es la ley bien clara de Cristo, nuestro Maestro, la que entreg\u00f3 como distintivo de sus disc\u00edpulos. Os reconocer\u00e1n por esta se\u00f1al que os am\u00e1is unos a otros.<\/p>\n<p>Por esta misma se\u00f1al reconoceremos tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la vida de Fernando Portal a un verdadero disc\u00edpulo de Jesucristo, como un hijo fiel de san Vicente.<\/p>\n<p>As\u00ed cuando, en octubre de 1915, d\u00e9 cuentas a su venerado superior de la obra de la que vamos a hablar, esto ser\u00e1 lo que m\u00e1s le agrade resaltar.<\/p>\n<p>Mi papel en todo ello ha sido sostener y dirigir a algunas damas caritativas, y sobre todo inspirar en ellas la vida religiosa. Voy tres o cuatro veces por semana a decir la misa en la casa, Confieso a las personas en el interior. Dos veces a la semana, doy breves charlas a las damas y me esfuerzo en infundirles el esp\u00edritu de san Vicente. En eso no s\u00f3lo sigo mi inclinaci\u00f3n, sino que respondo a su m\u00e1s vivo deseo, que ha sido de trabajar siempre seg\u00fan las m\u00e1ximas de nuestro fundador y de poner sus obras bajo su protecci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>2. \u2013La obra de Javel<\/strong><\/h3>\n<p>Al igual que san Vicente, cuando el Sr. Portal alimentaba en su coraz\u00f3n que cre\u00eda bendecido por Dios, espiaba \u00f1a vida, interrogaba los acontecimientos hasta hallar en los hechos una confirmaci\u00f3n providencial de su pensamiento.<\/p>\n<p>Este dedo de Dios, en la cuesti\u00f3n de la Uni\u00f3n. Lo hab\u00eda reconocido ya en el encuentro inesperado de lord Halifax en tierras extranjeras adonde le hab\u00eda llevado la enfermedad. Lo volvi\u00f3 a ver, en cuanto a lo que nos ocupa, en una visita inopinada que un d\u00eda hizo una se\u00f1ora del mundo al humilde lazarista.<\/p>\n<p>Era el 19 de abril de 1907, en la calle du Cherche-Midi. Esta se\u00f1ora cont\u00f3 al Sr. Portal el gran dolor que acababa de sobrevenirle, la peregrinaci\u00f3n, que en medio del dolor, hab\u00eda hecho al sagrado Coraz\u00f3n de Montmartre en junio de 1906 y la resoluci\u00f3n que hab\u00eda tomado de buscar el verdadero consuelo en una vida de penitencia y de caridad.<\/p>\n<p>Ella hab\u00eda escogido entonces un barrio pobre, el de Javel, donde el sacerdote y la religiosa lograban entrar con dificultad; y all\u00ed, sin ruido, sin h\u00e1bito religioso, sin buscar la propaganda, para llegar hasta los m\u00e1s miserables y a los m\u00e1s rebeldes, ella hac\u00eda sencillamente la caridad<\/p>\n<p>Se necesita haber conocido el barrio de Javel en 1906 para comprender toda la audacia y el m\u00e9rito de esa empresa. Un suburbio desdichado y peligroso donde se hallaban los peores tugurios junto a las miserias\u00a0 m\u00e1s dignas de compasi\u00f3n. Calles sombr\u00edas y apartadas raramente visadas por los agentes y en las que bastante a menudo se escuchaban disparos de rev\u00f3lver pro la noche. Ni\u00f1os en la miseria, vagando por las aceras y los patios, chapoteando en los riachuelos, entre andrajos y desperdicios. Muchos de ellos no hab\u00edan puesto nunca los pies en una escuela o en una Iglesia, ni o\u00eddo nunca pronunciar el nombre de Dios.<\/p>\n<p>Se hab\u00eda alquilado la casa de un zapatero con un jardincito y una tienda adosada. Ah\u00ed estuvo la primera guarder\u00eda. Pero la casa se llen\u00f3 pronto y hubo que rechazar ni\u00f1os. Se iban a parar all\u00ed? Se pod\u00eda decir \u00abno\u00bb a la pobreza que tiende los brazos? No conven\u00eda ensanchar a la vez el coraz\u00f3n y su casa? Y nuestra hermana de caridad improvisada, titubeaste, ven\u00eda a la calle du Cherche-Midi a donde el Sr. Portal, a buscar consejo y protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al Punto, el hijo de san Vicente reconoce a la Providencia que responde con claridad a sus deseos. Aprueba, bendice, entusiasma,. Poco despu\u00e9s acude volando \u00e9l mismo a la calle Alphonse a ver esta tienda-guarder\u00eda que le atrae. Queda seducido por la espontaneidad, la confianza afectuosa y respetuosa de las peque\u00f1as que le rodean. Su coraz\u00f3n se emociona, su bondad habla, su optimismo se afirma. Si, continuemos, agrandemos; no se niega nada a Dios no a los desdichados.<\/p>\n<p>El 6 de enero de 1908, se alquila un local m\u00e1s amplio, donde recibir, no ya a treinta, sino a ciento treinta ni\u00f1os. Al d\u00eda siguiente, una vez m\u00e1s, las salas eran demasiado peque\u00f1as! Mejor, nos ensancharemos,\u00a0 cuando podamos!<\/p>\n<p>Entre tanto hay que organizarse. Predica una humilde cruzada por Par\u00eds sin ruido ni manifiestos y se lleva consigo a un grupo de mujeres generosas y competentes. Se funde una escuela dom\u00e9stica, en la que se ense\u00f1a la cocina, el corte, los cuidados de los enfermos,\u00a0 y hasta el canto y la literatura. Una \u00abUni\u00f3n\u00bb re\u00fane a las ancianas de la guarder\u00eda; y algo m\u00e1s tarde se a\u00f1ade el patronato de las j\u00f3venes, el jueves y el domingo.<\/p>\n<p>No es eso todo. Bajo su direcci\u00f3n, se forman colonias de ni\u00f1as y de j\u00f3venes para llevarlas felices a Normand\u00eda, luego a Saint-Germain,\u00a0\u00a0 y m\u00e1s tarde a Saboya, a disfrutar del aire libre y una sana libertad.<\/p>\n<p>El Sr. Portal est\u00e1 radiante. Por fin se entrega, se dedica, se ocupo de los ni\u00f1os, los quiere como un padre, les habla con gran bondad y extrema sencillez; y con frecuencia siente el gozo de llevar a Dios algunas ovejas extraviadas.<\/p>\n<p>Durante este tiempo, en el barrio de Javel, la obra se encontr\u00f3 con la envidia y la persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mejor, exclama, esto es se\u00f1al de bendici\u00f3n!&#8230; Lo dud\u00e1is? Pues ved el agradecimiento de los pobres y de los obreros! No hay que dudar, la obra debe seguir su camino y crecer.<\/p>\n<p>Pero la pocas se\u00f1oras que est\u00e1n all\u00ed no son suficientes ya. Se ven obligadas a venir de muy lejos y todo resulta dif\u00edcil. Se necesitar\u00edan mujeres que consintieran en quedarse en el lugar, vivir en el campo de batalla,, en el campo mis de la caridad. Entonces el Sr. Portal recuerda a san Vicente y a sus sirvientas de los pobres. Se sabe lo que el santo hab\u00eda querido. \u00abNo se trataba de instituir una orden religiosa, con clausura y votos, sino orea cosa distinta, san Vicente quer\u00eda j\u00f3venes buenas, recorriendo las calles, entrando en todas partes, sirviendo a los enfermos y a los pobres, cur\u00e1ndolos y ayud\u00e1ndoles en casa, yendo a buscarlos en sus tugurios. Algo que nunca antes de \u00e9l ni se hab\u00eda sospechado pedir a unas religiosas. Estas se encerraban en sus conventos, se barricaban en ellos. Cuanto m\u00e1s se elevaban en santidad, m\u00e1s se acurrucaban contra el tabern\u00e1culo. Vicente quer\u00eda que sus hijas fueran tambi\u00e9n santas, paro al servicio del mundo. Era, para el tiempo, de u\u00a0 atrevimiento sin igual. Las Hijas de la Caridad, dijo un d\u00eda, tendr\u00e1n por monasterio la casa de los enfermos; por celda una habitaci\u00f3n de alquiler; por capilla la iglesia parroquial; por claustro las calles de la ciudad; por clausura la obediencia; por reja el temor de Dios, y por velo la modestia\u00bb El Sr. Portal piensa en todo ello. \u00c9l tambi\u00e9n piensa en algo nuevo, en algo mejor adaptado a las necesidades del tiempo. Pero luego, para alojar al lado de las obras sociales comenzadas, al lado de la guarder\u00eda de la tarde que deber\u00e1 recibir a cuatrocientos cincuenta ni\u00f1os, al peque\u00f1o n\u00facleo de mujeres voluntarias, se necesita una casa m\u00e1s amplia todav\u00eda. Confiando en la protecci\u00f3n de Dios, el Sr. Portal no duda. Se trazan los planos del n\u00ba 112 de la calle Lournel, y las obras comenzar\u00e1n durante el invierno.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed la regla es \u00e9sta: cada avance va acompa\u00f1ado de una prueba. La fundadora de la obra, en quien confiaba plenamente el Sr. Portal y entregaba toda su persona y fortuna, cae gravemente enferma. Los m\u00e9dicos declaran que si no se marcha inmediatamente de Javel, es la muerta en tres meses. Inquietudes! Dudas! Y ah\u00ed es donde aparece Fernando Portal, el fiel disc\u00edpulo de san Vicente. Como su Maestro nunca quiso \u00abadelantarse a la Providencia\u00bb; pero cuando Dios ha hablado y ha manifestado su voluntad, nuestro ap\u00f3stol no sabe ya detenerse.<\/p>\n<p>Si hubi\u00e9ramos conocido esta enfermedad hace quince d\u00edas, dice, me parece que no se habr\u00eda comenzado; pero una vez tomada la decisi\u00f3n,\u00a0\u00a0\u00a0 y los trabajos en marcha, ser\u00eda dudar de Dios no continuar&#8230;<\/p>\n<p>Es preciso, dec\u00eda tambi\u00e9n, que las obras de Dios comiencen en la pobreza. Aqu\u00ed, tenemos la extrema pobreza de salud, la pobreza de individuos. Estas pobrezas no son m\u00e1s duras, m\u00e1s espantosas que las del dinero?<\/p>\n<p>Y todo fue bien, gracias a la fe tenaz del Sr. Portal. Sin hacer mucho ruido, se trabaja en humildad; pero el optimismo infatigable del hijo de san Vicente parece tener la raz\u00f3n de todo.<\/p>\n<p>Y ahora estalla la guerra; de nuevo la inquietud. El buen Padre anima a todo el mundo:<\/p>\n<p>Qu\u00e9 quer\u00e9is, escribe el 18 de diciembre de 1914, no puedo creerme que nuestra querida obra vaya a sucumbir; se lo hemos dado todo al buen Dios. Pues no tiene la costumbre de rechazar, sino m\u00e1s bien de atraer siempre m\u00e1s. \u00abTodo lo atraer\u00e9 hacia m\u00ed\u00bb. Dejemos actuar a este im\u00e1n dulce y fuerte cuyo poder vencer\u00e1 a todas las fuerzas contrarias. Confianza y \u00e1nimo!<\/p>\n<p>Y para predicar con el ejemplo, \u00e9l se adelanta. Se transforma una parte de la casa de la calle de Lourmel para recibir a refugiados. Luego lleg\u00f3 la idea de fundar un \u00aborfanato de guerra\u00bb. \u00c9l mismo se va a provincias en busca de una casa. El instituto del ap\u00f3stol lo conduce a Saboya; y por fin a unos kil\u00f3metros de Aix-les Bains, en las laderas del Revard, sobre el lago del Bourget, en un magn\u00edfico y tranquilo escenario, descubre la propiedad de los Corbi\u00e8res. Se compra, y el 17 de febrero de 1917 llegan las primeras hu\u00e9rfanas, felices y encantadas, a la casa de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>All\u00ed se refugia el Sr. Portal de buena gana a descansar de la vida agotadora de Par\u00eds. Disfruta contemplando las monta\u00f1as y los altos horizontes; la hermosa naturaleza eleva su alma sensible, hermosa como la naturaleza misma. Adem\u00e1s, en esta propiedad, entre los ni\u00f1os, se encuentra a gusta. Cuando llega es como una fiesta para este mundillo: se coloca a su alcance, las mima, juega con ellas,\u00a0 y les cuenta historias; las re\u00fane tambi\u00e9n en la capilla y all\u00ed, con instrucciones muy sencillas, se esfuerza en elevar sus almas hacia Dios.<\/p>\n<p>Pero al Sr. Portal no le guata el estancamiento, la programaci\u00f3n ni el aburguesamiento. El barrio de Javel, desde 1905 a 1925, ha cambiado lo suyo; la masa obrera retrocede, el comercio avanza, la mentalidad se trasforma. Ahora sacerdotes\u00a0 y religiosas pueden entrar\u00a0 f\u00e1cilmente. Entonces, que no se echen en olvido su gracia y su misi\u00f3n. Hay que acercarse a los m\u00e1s desheredados, all\u00e1 donde otros no pueden aventurarse es donde hay que establecerse y\u00a0 progresar. Se recorre el arrabal en busca del rinc\u00f3n lamentable. Se hace un alto en el escenario del Kremlin-Bic\u00eatre y sin tardar, se decide la construcci\u00f3n de un dispensario de ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La apertura tuvo lugar el viernes 18 de junio de 1926, v\u00edspera de la muerte del Sr. Portal. Fue su \u00faltimo j\u00fabilo, y no era completo: su \u00faltimo af\u00e1n era ver a las Damas de Javel en suficiente n\u00famero para que algunas pudieran ir a instalarse en medio de los obreros y traperos. Era su intenci\u00f3n que las Damas de caridad llegaran a ser un d\u00eda, si era la voluntad de Dios, las \u00abDamas de la Uni\u00f3n\u00bb. Hac\u00eda alg\u00fan tiempo, al sentir cercana su muerte, ten\u00eda prisas en ver realizarse una idea que le persegu\u00eda: unir m\u00e1s \u00edntimamente a estas mujeres piadosa y caritativas a la gran obra de su vida, la unidad del mundo cristiano.<\/p>\n<p>Ya en agosto de 1907 escrib\u00eda:<\/p>\n<p>Creo que la obra de nuestro grupo intelectual deber\u00e1 ser completada por una acci\u00f3n m\u00e1s pr\u00e1ctica, realizada sobre todo por las mujeres. No ser\u00e1 de verdad viva, no llegar\u00e1 a todos los medios de la Iglesia, hasta que las mujeres la hayan comprendido, se hayan consagrado a ella y la difundan mediante las obras sociales o, en una palabra, por la caridad entendida como la entienden y la quieren los tiempos modernos.. Como siempre a obras nuevas instrumentos nuevos.<\/p>\n<p>Esto lo ten\u00eda bien pensado, espiando el signo de la Providencia para tomar una decisi\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>Nuestra obra espera, reclama obreras, escribe. Me parece verlas aqu\u00ed y all\u00e1. Lo que falta es el punto de concentraci\u00f3n, el modo de agruparlas y luego formarlas para entreg\u00e1rselas a la Iglesia que las env\u00eda a todas partes a hablar de paz y amor de Nuestro Se\u00f1or, en Mosc\u00fa como en Roma, entre cat\u00f3licos como entre protestantes.\u00a0 \u2013S\u00ed, a\u00f1ad\u00eda en otra ocasi\u00f3n, poco a poco he visto armonizarse nuestra obra con la que yo persigo, he visto la posibilidad de amarlas con un mismo esp\u00edritu, de se\u00f1alarle un mismo fin.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las conversaciones de Malinas y en el movimiento suscitado por ellas, insiste a\u00fan m\u00e1s. Desde comienzos de 1926 habla ante las Damas de caridad sobre el deber de a\u00f1adir un nuevo apostolado a todos los que ellas han aceptado hasta ahora. Siguiendo los deseos repetidamente expresados por los Soberanos Pont\u00edfices, dec\u00eda, debemos trabajar con todas nuestras fuerzas ir la Unidad del mundo cristiano. S\u00f3lo bastar\u00eda con atraer almas que comprendiesen la grandeza y la belleza de este apostolado, que se entregasen con un gran esp\u00edritu de caridad, con respeto absoluto de la Verdad, con rectitud, sin esp\u00edritu cr\u00edtico, y sobre todo con la pr\u00e1ctica de una completa abnegaci\u00f3n, ya que \u00abhay que conformarse con no ver m\u00e1s que escasos resultados tangibles; y con todo, cu\u00e1ntos servicios reales podr\u00edan hacer a la Iglesia!\u00bb<\/p>\n<p>Este pensamiento le persigue. Desde 1910 cada jueves en la capilla de la calle de Lourmel, se recitan oraciones en com\u00fan por la unidad del mundo cristiano. El 29 de marzo de 1926 obten\u00eda de S. G. Mons. Castellan, arzobispo de Chamb\u00e9ry, la aprobaci\u00f3n de una oraci\u00f3n especial que deber\u00edan recitar las Damas de Javel, con indulgencias concedidas. Su Emca. el Cardenal Dubois, arzobispo de Par\u00eds, bendec\u00eda la obra, a su vez, y otorg\u00f3 m\u00e1s tarde a las Damas, para favorecer sus oraciones, el dulce favor de poder exponer el Sant\u00edsimo una vez al mes en su capilla.<\/p>\n<p>Pero la oraci\u00f3n no basta; es preciso actuar, y para hacerlo con eficacia hay que preparar la acci\u00f3n. El Sr. Portal resolvi\u00f3 iniciar a las Damas en las cuestiones unionistas. En la capilla de la calle Lourmel se dieron conferencias religiosas por \u00e9l mismo y algunos amigos de conocida competencia: el can\u00f3nigo Hemmer, el R.P. Maniglier, Mons. Beaupin, el R.P. Bourgeois&#8230; Un c\u00edrculo de estudios reuni\u00f3 durante alg\u00fan tiempo a las personas que se interesaban en el grave problema. Por eso, cuando las Damas a quienes hab\u00eda preparado durante tanto tiempo\u00a0 y tan piadosamente leyeron con \u00e9l las \u00faltimas palabras de la conferencia que Su Illma. Mons. d\u00b4Herbigny dio a su regreso de un viaje de estudio a Oriente, un estremecimiento de alegr\u00eda y esperanza pas\u00f3 por sus almas.<\/p>\n<p>\u00abDe mi largo y r\u00e1pido recorrido por el Mediterr\u00e1neo oriental, del recibimiento del que fue objeto en todos estos patriarcados unidos y disidentes, una impresi\u00f3n dominante me queda: las cosechas maduran,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y m\u00e1s que nunca es oportuna la llamada divina, \u00abprepara obreros\u00bb. Es hacia este Oriente, no inerte pro m\u00e1s tiempo, sino activo, vivo, calladamente soliviantado pro el fermento bolchevique amenazador,\u00a0 por un lado, paro tambi\u00e9n lleno de promesas, al que se dirige como una inspiraci\u00f3n divina la predilecci\u00f3n de Nuestro Santo Padre P\u00edo XI. Tempus enim prope est.<\/p>\n<p>Tristezas y alegr\u00edas van siempre mezcladas en este mundo. Para el Sr. Portal era tambi\u00e9n llegado el tiempo de su recompensa. Sintiendo cercano el fin, deseando asegurar la continuidad de su obra, de acuerdo con el venerado superior general de los Lazaristas, de quien era amigo, pide al R.P. Courcoux, superior general del Oratorio que tenga a bien encargarse de aquellas a quienes un d\u00eda \u00e9l mismo hab\u00eda entregado como divisa la palabra de Bossuet sobre el oratorio: \u00abAll\u00ed, una santa libertad constituye un santo compromiso, se obedece sin depender, se gobierna sin mandar!\u00bb<\/p>\n<p>Y silenciosamente, cumplida la obra, el servidor de Dios se prepar\u00f3 a morir.<\/p>\n<h3><strong>3. \u2013 El alma del director<\/strong><\/h3>\n<p>Era ya mucho haber visto el rostro bueno y dulce del Sr. Portal, su mirada ben\u00e9vola y sonriente; pero era preciso escucharle\u00a0 para saber todo lo que su alma encerraba de delicadeza y de caridad. Al mismo tiempo sabiendo ahora\u00a0 pro sus obras hasta d\u00f3nde llegaban su coraz\u00f3n y su pensamiento, llegaremos a saber\u00a0 m\u00e1s todav\u00eda al escucharle e \u00e9l mismo. Tendremos que penetrar en su esp\u00edritu, manifestar lo que irradiaba su personalidad\u00a0\u00a0 y cuanto trasmit\u00eda a diario a las Damas de Javel. Estas son algunas de las directivas que les da para la vida religiosa en general, para la vida de comunidad, para el apostolado ente los pobres, y por fin para la gran obra de la Uni\u00f3n entre todos los hijos de Jesucristo.<\/p>\n<p>I. Vida religiosa.\u00a0 \u2013Tenemos una\u00a0 vida religiosa as\u00ed como tenemos una vida corporal\u00a0\u00a0 y una vida intelectual. Todos los hombres tienen una cierta vida religiosa, con formas diversas seg\u00fan los medios, los momentos y los individuos; pero existe a veces a pesar de las apariencias contrarias. Se trata de lo m\u00e1s profundo que hay en nuestra naturaleza y de lo m\u00e1s comprensivo. Se debe respeto al sentimiento religioso, bajo cualquier forma que se traduzca.\u00a0 \u2013Nuestra vida religiosa depende de Jesucristo. Creemos que es el hijo de Dios, el camino, la Verdad y la Vida. Toda la vida religiosa une a Dios, hace vivir de la vida de Dios y lleva a Dios. Creemos que Jes\u00fas es el Mediador, que es por \u00e9l por quien nos relacionamos con Dios. Su doctrina es la Verdad; sus preceptos nos hacen conformes a la voluntad de Dios. \u00c9l se comunica a nosotros para darnos la vida divina. Somos cristianos? Ser cristiano no es tan f\u00e1cil como parece.<\/p>\n<p>Creer, es decir dar la adhesi\u00f3n perfecta ala doctrina de Cristo, y conducirse seg\u00fan sus ense\u00f1anzas, requiere un esfuerzo continuo. Cristo nos mostr\u00f3 con su ense\u00f1anza un ideal que no alcanzaremos nunca pro completo, pero hacia el que debemos tender sin descanso.<\/p>\n<p>De una doctrina o de una ense\u00f1anza pr\u00e1ctica resulta necesariamente un esp\u00edritu, que caracteriza un medio y que le anima. Lo esencial es poseer el esp\u00edritu. \u00abLa letra mata, pero el esp\u00edritu vivifica\u00bb. De la doctrina y de los preceptos de Jes\u00fas sale el esp\u00edritu cristiano.<\/p>\n<p>Fieles al esp\u00edritu de Jes\u00fas debemos buscar ante todo el reino de Dios y su justicia, y para ello hacer en todo la voluntad de Dios, que se manifiesta en los mandamientos, en las m\u00e1ximas de Nuestro Se\u00f1or, en los impulsos de la gracia, en la renuncia a nuestra naturaleza.<\/p>\n<p>\u00abYo hago siempre lo que es agradable al Padre.\u00bb<\/p>\n<p>Caridad, es el precepto de Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Sed sencillos como palomas,\u00a0 y prudentes como serpientes.<\/p>\n<p>Aprended de m\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Si viv\u00ed seg\u00fan la carne, morir\u00e9is; si viv\u00eds del esp\u00edritu mortificando vuestra carne, vivir\u00e9is. \u00abLa carne designa al hombre natural. Mortificaci\u00f3n de los sentidos del coraz\u00f3n, de la raz\u00f3n misma.<\/p>\n<p>En particular, las personas de la obra se dedicar\u00e1n a practicar la caridad, la penitencia en esp\u00edritu de expiaci\u00f3n y de reparaci\u00f3n, la humildad y la sencillez.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu del mundo se manifiesta: 1\u00ba por una prudencia humana; 2\u00ba por un deseo de aparecer; 3\u00ba por una b\u00fasqueda personal de su propia satisfacci\u00f3n; 4\u00ba por la insensibilidad hacia los intereses de Dios y de las almas.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or lo conden\u00f3. \u00abAy del mundo! Vosotros no sois de este mundo. El mundo os odia\u00bb.<\/p>\n<p>Hay modos de vivir que favorecen de manera\u00a0 particular la pr\u00e1ctica de las virtudes cristianas. La doctrina de Cristo se puede resumir en estas palabras: \u00abEl desprendimiento de todo se puede traducir por la pobreza, que nos desprende de los bienes de este mundo,\u00a0 \u2013por la castidad, que nos desprende de nuestro cuerpo,\u00a0 \u2013por la obediencia, que nos desprende de nuestra voluntad, en una palabra \u00abque el que me quiera seguir renuncie a s\u00ed mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Esa es nuestra vida religiosa, la nuestra.<\/p>\n<p>Evitar la ilusi\u00f3n que nos llevar\u00eda a pensar que podr\u00edamos llevar la vida perfecta sin la vida cristiana, sin caridad, por ejemplo, y la vida cristiana sin vida religiosa, limit\u00e1ndonos a pr\u00e1cticas exteriores. Decimos bien: vida religiosa, vida cristiana, vida cristiana perfecta, es decir algo que nos llene del todo, que anime todos nuestros actos, todos nuestros pensamientos, como la savia alimenta toda la planta. Y sin taca\u00f1er\u00edas, con toda la plenitud posible.<\/p>\n<p>II. Vida com\u00fan.\u00a0 \u2013Una asociaci\u00f3n es necesaria para realizar una empresa fecunda y duradera. Esto es verdad en religi\u00f3n, como en la industria y el comercio.<\/p>\n<p>Toda asociaci\u00f3n est\u00e1 sometida a las leyes generales de la acci\u00f3n en com\u00fan, y a leyes particulares que deben derivarse del fin que persigue, y de los medios que quiere adoptar para alcanzarlo. Sin unidad, sin subordinaci\u00f3n, sin esfuerzo personal, no hay acci\u00f3n en com\u00fan. Ni tampoco se puede actuar sin todo ello para un fin religioso, ni industrial ni comercial. Es de importancia soberana recordar esto principios.<\/p>\n<p>En el mundo religioso como en otro cualquiera existen asociaciones especiales con una finalidad particular, seg\u00fan las necesidades de la Iglesia, \u00e9pocas y temperamentos. De ah\u00ed resulta esa gran diversidad de comunidades, de \u00f3rdenes, de congregaciones, sociedades. Pero en todas estas agrupaciones, el fondo lo forma la vida religiosa. El fin es religioso; los que le persiguen est\u00e1n animados de sentimientos religiosos,\u00a0 y deben servirse de medios religiosos.<\/p>\n<p>Es preciso tener buen cuidado de que ciertas palabras no engendren errores. Si hablamos de vida activa y de vida contemplativa, no se deduce que las personas dedicadas a la vida activa puedan contentarse con una vida puramente material, ni porque en nuestro grupo no se hagan votos, pod\u00e1is concluir que est\u00e1is dispensadas de tender a la perfecci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>San Vicente de Pa\u00fal dec\u00eda a sus hijas: \u00abNo sois religiosas, pro deb\u00e9is ser m\u00e1s perfectas que las religiosas&#8230; Y, en realidad la perfecci\u00f3n no consiste en los votos, sino en las virtudes que son su objeto, y que deb\u00e9is practicar igual que las religiosas y de una manera m\u00e1s perfecta.\u00bb<\/p>\n<p>Las palabras de Nuestro Se\u00f1or: \u00abAll\u00e1 donde haya dos o tres reunidos en mi nombre\u00bb, han creado siempre en la iglesia un esp\u00edritu favorable a la agrupaci\u00f3n de los cristianos y a la vida com\u00fan. No formamos m\u00e1s que un solo reba\u00f1a cuyo pastor es Cristo. Y ha existido siempre entre los cristianos la tendencia a realizar de una manera m\u00e1s perfecta esta unidad que existe m\u00edsticamente entre nosotros, y de una manera real y visible entre los fieles, los obispos y el Papa.<\/p>\n<p>Esta vida com\u00fan afianza los lazos de caridad\u00a0\u00a0 y realiza m\u00e1s perfectamente la uni\u00f3n que Cristo predic\u00f3. Los que la practican con santa disposici\u00f3n se acercan por el hecho mismo del ideal cristiano.<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n esencial es claramente la caridad, caridad profundamente humana, que se manifieste\u00a0 por una verdadera ternura, una gran amabilidad\u00a0 y un deseo vivo de contribuir a hacer feliz a la gente con quienes vivimos. Caridad sobrenatural por su origen y los motivos que la inspiran, que nos lleve a amar a las almas por encima de todo, su santificaci\u00f3n y todo lo dem\u00e1s en Dios.<\/p>\n<p>La vida com\u00fan presenta grandes ventajas. Pone en com\u00fan las ideas y experiencias, multiplica las fuerzas y elimina\u00a0 debido al mayor n\u00famero los cuidados por la vida material que absorben tanto tiempo en las vidas particulares, Asegura la duraci\u00f3n del esfuerzo. La puesta en com\u00fan de la vida religiosa, a la que se aplican sobre todo las palabras de Nuestro Se\u00f1or, es para nosotros una fuente de edificaci\u00f3n, un apoyo, porque nos proporciona una riqueza de experiencias espirituales inapreciable.<\/p>\n<p>Es de temer que la diferencia de temperamentos ocasione choques, nazcan antipat\u00edas o simpat\u00edas demasiado marcadas. Unas y otras engendran divisiones y pueden arruinar una obra y hacer perder la vocaci\u00f3n. La envidia es tambi\u00e9n de temer por sus tristes efectos. El ego\u00edsmo mucho m\u00e1s frecuente de lo que se cree en comunidad y el individualismo son los enemigos natos de toda acci\u00f3n com\u00fan, de toda vida en com\u00fan. La caridad y la humildad con sus celestiales guardianes.<\/p>\n<p>Toda vida com\u00fan impone la observancia de un reglamento, que tenga por fin ordenar los actos de cada uno de los miembros de la comunidad para hacerlos coincidir y constituir as\u00ed una vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>El reglamento prescribe las horas de los ejercicios de piedad, del trabajo y del descanso, del recreo y del silencio, las horas de las comidas.<\/p>\n<p>Establece tambi\u00e9n ciertos detalles de la conducta personal que importan a la vida com\u00fan, aunque no se realicen en com\u00fan, por ejemplo las visitas activas o pasivas, la correspondencia, los gastos, etc&#8230;.<\/p>\n<p>La regla no obliga bajo pena de pecado, pero ser\u00eda deslealtad no observarla habitualmente y deliberadamente. Nos sentimos obligados a ella por una especie de contacto que existe entre la obra y las personas que forman parte de ella. Ser\u00eda adem\u00e1s asumir una gran responsabilidad, pues se trabajar\u00eda en la destrucci\u00f3n o en el deterioro de una obra que hace el bien, y no puede subsistir sin orden ni sin regla.<\/p>\n<p>La vida com\u00fan impone un modo uniforme de ver y obrar en muchas cosas.<\/p>\n<p>Se debe evitar la singularidad en el vestir, en el beber y comer, hasta en los ejercicios de piedad. Vivir la vida como los dem\u00e1s debe ser la m\u00e1xima de toda persona de comunidad, No podr\u00e1 haber ni orden ni paz sin esto.<\/p>\n<p>Bajo esta vida com\u00fan, como bajo un velo, cada una tendr\u00e1 su vida intelectual, que se esforzar\u00e1 en hacer lo m\u00e1s intensa posible. Si fuera de otro modo la vida en com\u00fan acabar\u00eda nivelando las almas en la mediocridad.<\/p>\n<p>III. Caridad.\u00a0 \u2013Los caracteres de la obra se han de fijar seg\u00fan el fin que persigue.<\/p>\n<p>De hecho, el fin qued\u00f3 perfectamente claro desde un principio. Nos ocupamos \u00fanicamente de los pobres y de los ni\u00f1os del pueblo. Posee pues de una manera general como caracter\u00edstica la misi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or: \u00abLos pobres son evangelizados\u00bb. Sois enviadas a evangelizar a los pobres, es decir al pueblo. Es una misi\u00f3n religiosa y, para llevarle a cabo, deb\u00e9is poseer una vida religiosa profunda, que irradie en todos vuestros actos, aun cuando no se trate de actos espec\u00edficamente religiosos.<\/p>\n<p>Los diversos momentos van a marcar una vez m\u00e1s de una manera m\u00e1s precisa vuestra obra y su acci\u00f3n. Varias comunidades tienen el mismo fin, y a pesar de ello, sent\u00eds que no ten\u00e9is el mismo esp\u00edritu. La obra naci\u00f3 en Montmartre, en el Sacr\u00e9-Coeur. Vuestra vida religiosa pues debe estar hecha de amor y de penitencia, de caridad y de reparaci\u00f3n. Y en ello est\u00e1is viendo a qu\u00e9 perfecci\u00f3n est\u00e1is llamadas. El amor y la inmolaci\u00f3n reparadora, eso es todo el cristianismo.<\/p>\n<p>Vuestra acci\u00f3n sobre el pueblo ser\u00e1 caritativa y pacificadora, desplegando la caridad y pacificando los esp\u00edritus en lugar de provocar el odio. Trabajar\u00e9is en mejorar su vida material sin esperar recompensa, porque Dios le ama y vosotras le am\u00e1is, dando gracias a Dios si de ello resulta un bien espiritual, lo mismo que si \u00e9l os limita a distribuir sus favores temporales. Siempre ser\u00e1 una cooperaci\u00f3n divina. Trabajar\u00e9is en mejorar su vida moral; y si caen todos los prejuicios,\u00a0\u00a0\u00a0 y si la fe existe o revive, habr\u00e9is contribuido al desarrollo de la vida religiosa. En todo actuar\u00e9is con gran respeto por la dignidad de las personas, por la voluntad de los padres sobre los hijos, de manera que vuestra lealtad no pueda ser cuestionada nunca. Ved la admirable y prudente direcci\u00f3n del Maestro. Dispone a las almas a creer con sus milagros, con la multiplicaci\u00f3n de los panes, con el milagro de su paseo por las aguas; y con todo deja libertad de creer o no creer, de seguirle o de dejarlo. No comenz\u00f3 diciendo: Dar\u00e9 de comer a los que crean en m\u00ed, no multiplicar\u00e9 los panes m\u00e1s que para ellos. No. \u00c9l multiplica para todos; da de comer a todos, todo lo que quer\u00edan y todos quedaron saciados. Ese ha de ser vuestro modo de actuar. Llamadas al lado de un necesitado, aliviad primero su miseria, sin preguntar si cree o no cree, si es protestante, jud\u00edo o cat\u00f3lico. Socorred sus necesidades en primer lugar. Y despu\u00e9s dejad que vuestros gestos de caridad,\u00a0 y de entrega germinen y produzcan sus frutos. Dejad a las almas obrar en libertad, y no impong\u00e1is pr\u00e1cticas religiosas a cambio de cualquier socorro. Eso ser\u00eda no haber comprendido la acci\u00f3n de Dios y de Cristo.<\/p>\n<p>Vuestros actos de caridad, vuestra entrega, os atraer\u00e1n quiz\u00e1s una estima exagerada de parte de aquellos a quienes socorr\u00e1is. Querr\u00e1n testimoniaros su afecto, su agradecimiento, y tal vez se sobrepasen. No caig\u00e1is en la trampa. Vuestro reino no es de este mundo, no m\u00e1s que el de Cristo, vuestro Maestro. As\u00ed que, no os mezcl\u00e9is en las cosas temporales, no trat\u00e9is de dirigirlas. Se ha reprochado a menudo a la iglesia, o a la gente de la Iglesia, de querer gobernar, de llevar el esp\u00edritu de dominio hasta las familias y hasta el Estado. Esto es ser infiel al esp\u00edritu de Nuestro Se\u00f1or, quien emprendi\u00f3 la huida cuando quisieron proclamarlo rey. Id a los pobres, al pueblo con la \u00fanica voluntad de servirle. Respetad su libertad\u00a0\u00a0 y su independencia en su persona y en sus hijos. Honrad su dignidad: os quedar\u00e1 profundamente agradecido. Imitad el ejemplo de Nuestro Se\u00f1or. No busqu\u00e9is dominar, mandar. No hab\u00e9is venido par ser servidas sino para servir.<\/p>\n<p>Sois obreras, palabra que indica el lado sufrido que puede haber en vuestro oficio. El obrero debe hacer esfuerzos para trabajar, y los hace para ganarse la vida. Si compar\u00e1is la vida de comunidad con la del mundo, ver\u00e9is que la vuestra es privilegiada. Hab\u00e9is hecho algunos sacrificios al entregaros a Dios; pero bajo el punto de vista de la vida para muchas es m\u00e1s dulce. Comparadla con la que est\u00e1 llena de preocupaciones y disgustos de una mujer que tiene una familia que cuidar, como la inquietud por el ma\u00f1ana. Aun dentro de la pr\u00e1ctica de la pobreza, no os faltar\u00e1 de nada,\u00a0\u00a0 y en cu\u00e1ntas familias burguesas, sobre todo en el momento actual, no falta a menudo algo. A pesar de todo, la misi\u00f3n de obrera de Nuestro Se\u00f1or llevar\u00e1 consigo un verdadero trabajo. Hoy en d\u00eda, las obreras apenas sienten el amor propio de su trabajo, consecuencia del trabajo en la f\u00e1brica o gran taller, Antes, manifestaban cierto esp\u00edritu de iniciativa, cada una pon\u00eda buena intenci\u00f3n material e intelectualmente. A eso es a lo que deb\u00e9is aspirar. No os basta realizar el trabajo; hace falta la buena intenci\u00f3n, el alma, la actividad. Si todo el mundo fuera pasivo, los resultados ser\u00edan bien pobres.<\/p>\n<p>Tened cuidado de que vuestra vida de comunidad no se convierta en una vida tranquila en el cumplimiento del deber. Vais a la conquista de las almas, y eso no se logra sin poner mucha actividad. Se ha tachado al clero de estar a la espera de que lleguen las almas. San Pablo y san Pedro eran enviados de Cristo; iban al encuentro de las almas; en las sinagogas, practicaban y anunciaban a Cristo. Igualmente, vosotras no ten\u00e9is que esperar a que las almas vengan a vosotras; hay que ir a conquistarlas.<\/p>\n<p>Debemos trabajar por Nuestro Se\u00f1or; concedido. Pero hay que hacerlo con un esp\u00edritu muy amplio, y tratar de imitar la generosidad de Dios (su tolerancia, si no es atrevimiento expresarme as\u00ed) y la de Nuestra Se\u00f1or mismo. Todo est\u00e1 subordinado al orden sobrenatural; a \u00e9l debemos tender y llevar a nuestros hermanos. Pero en cuanto a \u00e9stos, recordemos que deben venir libremente y que debemos respetar esta libertad con delicadezas infinitas.<\/p>\n<p>Si dij\u00e9ramos a mucha gente que compraran un acto religioso por un bono de pan o una moneda, se sublevar\u00edan, y sin embargo, no es m\u00e1s que la pura verdad. Qu\u00e9 valen estos actos religiosos? Nada, o no gran cosa, y a veces s\u00f3lo son actos de hipocres\u00eda.<\/p>\n<p>En un signo cristiano, un acto de caridad, o las palabras que lo acompa\u00f1aban, no eran m\u00e1s que un estimulante para el pobre, que cre\u00eda y que, por nada del mundo, habr\u00eda querido cometer un sacrilegio. Pero en un pueblo que ya no tiene fe, exhortaciones y pr\u00e1cticas religiosas no tienen ning\u00fan sentido.<\/p>\n<p>Esto es verdad, vosotras lo sab\u00e9is mejor que yo. \u00abPero entonces, qu\u00e9 hacer? No podemos animar a pr\u00e1cticas religiosas, ni hablar de Nuestro Se\u00f1or! Para qu\u00e9 sirve nuestra vida, entonces?\u00bb Me parece que nos olvidamos demasiado del valor intr\u00ednseco de un acto de bondad, de un acto de caridad, de un trozo de pan, de un vaso de agua.<\/p>\n<p>El Creador lo orden\u00f3 todo hacia un fin sobrenatural, hacia la vida sobrenatural. Es verdad. Pero cu\u00e1ntos bienes naturales! Cu\u00e1ntos esplendores en el Universo! Cu\u00e1ntas riquezas en el cielo y en la tierra, de las que el hombre disfruta con todos sus sentidos! Sean buenos o malos, justos o injustos, gozan de ellas, y libremente; se eleven m\u00e1s alto o se queden en esta materia, que no deber\u00eda servirles m\u00e1s que de escabel.<\/p>\n<p>Y lo mismo que Nuestro se\u00f1or derrama los milagros sin medida, como ahora, \u00e9l nos concede sus gracias sin cuento.<\/p>\n<p>La ley es siempre la misma. Dios quiere a quien se entrega con alegr\u00eda, naturalmente en la plenitud de su libertad.<\/p>\n<p>Hallaremos, me parece, en la historia de la Iglesia, ejemplos que ilustrar\u00edan la verdadera doctrina cristiana, y nos justificar\u00edan, si no admitimos el modo de actuar de cierto n\u00famero de personas.<\/p>\n<p>Sab\u00e9is que las almas religiosas han sabido encontrar el medio, trabajando por el cielo, de prestar bastante buenos servicios a la sociedad. Existieron \u00f3rdenes religiosas guerreras, caritativas, etc&#8230; Pues me imagino que los que, por ejemplo, se instalaban junto a los torrentes para pasar a los viajeros, no les ped\u00edan antes que se confesaran.<\/p>\n<p>Ahora bien, me parece que hoy los que quieren trabajar con los obreros deben comportarse de la misma manera. Debemos ser los mejores cristianos que podemos, y a la vista de todos, sin miedo, sin ostentaci\u00f3n; pero debemos prestar servicio al obrero, al pobre, pro el propio servicio. Hacemos el acto bueno haci\u00e9ndolo: Trabajamos por nuestra salvaci\u00f3n, y depositamos en el pr\u00f3jimo una semilla. Del que la reciba depende que germine o no. No se nos permite presi\u00f3n exterior alguna.<\/p>\n<p>Y este modo de obrar debe ser absolutamente leal y sincero. No debe ser adoptado por habilidad, sino con la convicci\u00f3n de que es el \u00fanico bueno. Lento en resultados, y nosotros siempre con prisas. Dios no tiene ninguna; basta con que recordemos su conducta con nosotros.<\/p>\n<p>No vayamos a caer en una vaga filantrop\u00eda, f\u00e1cil de evitar, me parece, si somos algo diferente, cristianos convencidos. La convicci\u00f3n pasa por las palabras respetuosas de la libertad.<\/p>\n<p>Si queremos hacer el bien hoy a estos pobres a quienes tanto les cuesta vivir, primero habr\u00e1 que ayudarlos, ser buenos primero, reparar las injusticias del destino o de los hombres, hacerles vencer las dificultades. Se confesar\u00e1n si quieren, antes o despu\u00e9s. Sabr\u00e1n que el acto\u00a0 bueno qued\u00f3 depositado en ellos por los fieles de Cristo. Eso ser\u00e1 ya una predicaci\u00f3n. La gracia y su voluntad har\u00e1n lo dem\u00e1s&#8230;<\/p>\n<p>IV. La uni\u00f3n de las Iglesias.\u00a0 \u2013Un d\u00eda hab\u00eda le\u00eddo el Sr. Portal en un diario la llamada de un misionero que reclamaba la colaboraci\u00f3n y la dedicaci\u00f3n de la mujeres. Hab\u00eda encontrado tal semejanza con el proyecto que meditaba hac\u00eda tanto tiempo, que quiso comunic\u00e1rselo y coment\u00e1rselo a las Damas de Javel. \u00abEstas nuevas ap\u00f3stoles, se le\u00eda all\u00ed, deber\u00e1n conquistar por la caridad el alma musulmana o pagana. No tendr\u00e1n la ambici\u00f3n de predicar ni de bautizar. Se resignar\u00e1n de antemano al apostolado indirecto, est\u00e9ril en apariencia. Se contentar\u00e1n con entrar en contacto, con dejarse querer, inspirar estima, confianza y amistad. Misioneras laicas, ir\u00e1n a preparar con el ejemplo, con las atenciones prestadas a los enfermos y a los pobres, la evangelizaci\u00f3n de estos pueblos con frecuencia desafiantes y encerrados. Se entregar\u00e1n a la liberaci\u00f3n de la mujer. Ir\u00e1n a las casas o a las chozas a ofrecer sus cuidados y sus servicios a las madres desamparadas cuyos peque\u00f1os mueren por falta de higiene. Les har\u00e1 falta una entrega absoluta, los m\u00e1s variados conocimientos, y sobre todo las mayores virtudes de paciencia y mansedumbre, y esa primera condici\u00f3n que da a entender m\u00e1s de lo que dice: la voluntad de pasar en un pa\u00eds extranjero un tiempo bastante largo para saber la lengua y ser conocidas. Pues que, insist\u00eda el Sr. Portal, no se llega a hacer el bien hasta que no se conoce y se es\u00a0 conocido. Esta primera condici\u00f3n es esencial. Hay que querer entregarse por completo, consentir en muy largos periodos para ganarse las almas u los corazones. Todo el resto viene por s\u00ed solo&#8230;<\/p>\n<p>Pero sea cual sea su cometido, todas deber\u00e1n esforzarse para sostener su entusiasmo en adquirir una formaci\u00f3n cristiana profunda. Sentir que humanamente la tarea las sobrepasa, y buscar ante Dios por la oraci\u00f3n la vida espiritual m\u00e1s elevada la fuerza que necesitan. No ser\u00e1n &#8216;religiosas&#8217;, sino cat\u00f3licas todo lo piadosas y prudentes como para apoyarse siempre en la autoridad eclesi\u00e1stica, y armarse con los auxilios religiosos que exigen sus almas.\u00bb<\/p>\n<p>Eran los mismos consejos y las mismas directivas que el Sr. Portal daba a las Damas de Javel cuando les hablaba, no ya del mundo musulm\u00e1n, sino de los no cat\u00f3licos al lado de quienes las deb\u00eda conducir la caridad. \u00abVuestro apostolado deber \u00e1 consistir en llevar una vida cristiana lo m\u00e1s perfecta posible, no mezclaros en controversias, sino hacer de continuo actos de caridad con todos sin distinci\u00f3n de religi\u00f3n, ni raza. Ser testigos de Cristo, Buscar lo que una y no lo que divide ser\u00e1 vuestra consigna\u00bb.<\/p>\n<p>En esto, le gustaba instruirlas sobre las relaciones de la Caridad y de la Verdad, insistiendo siempre en este punto primordial, que la caridad no deb\u00eda hacerse nunca a expensas de la verdad. Pero, quedando esto bien clara, les ped\u00eda que fueran caritativas en todo l o posible porque la caridad hace caer los odios y\u00a0 los perjuicios, y prepara la v\u00eda para que pase la verdad.<\/p>\n<p>Recordad las palabras de Nuestro Se\u00f1or: vencer al mal con el bien, vencer con el afecto lo que es malo. Seguid est conducta\u00a0 porque creo que es el buen modo de llegar a hacer comprender que la religi\u00f3n no es una f\u00f3rmula, unas oraciones recitadas, sino toda la vida. Deb\u00e9is comprenderlo para llegar a practicarlo con afecto y religiosidad profundos. No existe tabique entre vuestras pr\u00e1cticas religiosas y la manera de ser; viv\u00eds en Dios y un\u00eds toda acci\u00f3n a Dios&#8230;<\/p>\n<p>Si, vuestra acci\u00f3n se ejercitar\u00e1 en un entorna de caridad; hay que difundir la vida religiosa en todo vuestra vida. Hay en el mundo tanta ignorancia del fin que persiguen los cat\u00f3licos, los sacerdotes, las religiosas! En lo que est\u00e9 de vuestra parte, haced desaparecer los prejuicios; y eso ya es luz. No es sol radiante, quedan nubes, paro ya es algo. C\u00f3mo se puede vivir en el mundo tan juntos e ignorarse tanto? Cu\u00e1ntos prejuicios ente cat\u00f3licos y protestantes, herejes o cism\u00e1ticos! Una se\u00f1ora protestante dec\u00eda al obispo de Niza, Mons. Chapon: \u00abEs una pena que los cat\u00f3licos adoren a la sant\u00edsima Virgen!\u00bb Era una mujer del mundo, instruida adem\u00e1s. Reflexiones as\u00ed son muy frecuentes.<\/p>\n<p>San Vicente dice que cuando mandaba a sus hermanos en misi\u00f3n de rescate de cautivos, se sent\u00edan tentados de convertir a lo Turcos; y y esto es natural en un sacerdote. Pero san Vicente se lo prohibe. Escribe a uno de sus misioneros desanimado porque los esclavos apostataban y no encontraba su misi\u00f3n suficiente. \u00abAunque s\u00f3lo fuerais entre infieles par mostrar lo que puede la fe en Jesucristo, que lleva a un hombre a dejarlo todo, su familia, su patria, eso bastar\u00eda\u00bb. \u00a0Es hacer caer un prejuicio. Una institutriz francesa pregunta a un sacerdote en Rusia: \u00abQu\u00e9 hac\u00e9is aqu\u00ed?\u00a0 \u2013Poca cosa; aunque no hiciera m\u00e1s que demostrar lo que es un sacerdote, mi misi\u00f3n ser\u00eda suficiente.\u00bb<\/p>\n<p>Sino logr\u00e1is resultados inmediatos, al menos mostr\u00e1is lo que es una alma cristiana, lo que da a Dios. Con eso s\u00f3lo bastar\u00eda para explicar toda vuestra vida.<\/p>\n<p>\u2013 Una esperanza en una tumba<\/p>\n<p>Ya en 1907, el Sr. Portal hab\u00eda escrito:<\/p>\n<p>Yo querr\u00eda morir en Javel, cerca de la pobreza y de la caridad.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ad\u00eda:<\/p>\n<p>Que Dios nos conceda, con la inteligencia del pobre y de las necesidades de la Iglesia, la energ\u00eda de servirlos hasta el final y la gracia de morir con las armas en la mano!<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde su oraci\u00f3n era escuchada. Y all\u00ed, a la calle de Lourmel, cuando a\u00fan estaba preocupado por las conversaciones de Malinas y los proyectos del futuro, se hizo llevar cuando sinti\u00f3 los primeros ataques del mal que deb\u00eda llev\u00e1rselo. Y fueron las Damas de Javel sus enfermeras, quienes le velaron, quienes,\u00a0 piadosa y tristemente, le cerraron los ojos, mientras que abajo los ni\u00f1os rezaban por el Padre moribundo. El 19 de junio de 1926, muri\u00f3 Fernando Portal y su alma vol\u00f3 cielo a gozar por fin de esta Uni\u00f3n que \u00e9l tanto hab\u00eda animado.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s su cuerpo era transportado a las Corbi\u00e8res para ser depositado en la cripta de Cristo Redentor. All\u00ed es donde espera la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto amaba \u00e9l la monta\u00f1a, el aire puro que corre por las alturas!<\/p>\n<p>Nuestra querida monta\u00f1a, dec\u00eda,, es incomparable para vivir cerca de Dios y pensar en las grandes verdades. Buena raz\u00f3n ten\u00edan los antiguos monjes para buscar la grande y bella naturaleza.<\/p>\n<p>Sin duda, en este paraje y m\u00e1s de una vez hab\u00eda debido meditar sobre su fin pr\u00f3ximo; y en diversas ocasiones, hab\u00eda expresado el deseo de descansar all\u00e1, despu\u00e9s de su muerte, al lado de una capilla donde vendr\u00edan a orar por la unidad del mundo cristiano.<\/p>\n<p>He pedido a nuestro Se\u00f1or, escrib\u00eda el 18 de octubre de 1919, que acepte nuestro sacrificio y nos permita trabajar por hacerle amar, que bendiga nuestro proyecto, a fin de que haya en nuestra monta\u00f1a un santuario que sea una fuente del amor de Dios y de la pobre humanidad&#8230;, Peque\u00f1a fuente sin ninguna duda, pero qu\u00e9 bonitos son nuestros arroyuelos que van al lago su Bourget, y tan preciosos!&#8230;Qu\u00e9 feliz ser\u00eda, dice tambi\u00e9n el 16 de abril de 1921, si viera nuestra capillita construida y abierta al culto, antes de marcharme al otro mundo!&#8230; Crear un lugar de oraciones junto a un lugar de oraciones es realizar el ideal cristiano. La contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n. Ser\u00eda una fuente de vida espiritual par los miembros de la obra y para los dem\u00e1s. Algunos vendr\u00edan a orar y expiar\u00a0 junto a vosotras, en vuestra ermita, por turnos. Llegar\u00edan a hacer una cura de aire espiritual.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este voto, tambi\u00e9n esta s\u00faplica se encuentra ahora realizada. All\u00ed, sobre las pendientes del monte Revard, que domina el hermoso lago tan visitado por Lamartine, entre el verdor de los bosques y los prados, se destaca la blanca c\u00fapula de una capilla romano-bizantina.<\/p>\n<p>Est\u00e1 dedicada a Cristo Redentor. Se entra por un p\u00f3rtico, cuyo motivo tomado de Chartres, Jes\u00fas entre los s\u00edmbolos de los evangelistas, transporta a las almas y las lleva en alas junto al Salvador \u00fanico, mientras que una suave luz, llegada de los vitrales, prepara al recogimiento y la oraci\u00f3n. En el coro, un gran ventanal representa a Nuestro Se\u00f1or rodeado de los Once y pronunciando, al salir del Cen\u00e1culo, en un paisaje de vi\u00f1as y trigos, su hermosa y suprema oraci\u00f3n por la Unidad. \u00abQue sean uno como nosotros somos uno!\u00bb A la izquierda, la Epifan\u00eda simboliza las diversas partes de la gentilidad cristianizada que se unen para rendir homenaje a la realeza universal de Jesucristo. A la derecha, la Virgen, que se eleva gloriosa por encima de su tumba, recuerda el culto querido en oriente como en occidente, y hace esperar que nuestra Madre com\u00fan pida por la reconciliaci\u00f3n de sus hijos separados.<\/p>\n<p>All\u00ed descansa el cuerpo de Fernando Portal, servidor de Cristo y ap\u00f3stol de la unidad, en la cripta de esta capilla, cuyo emplazamiento \u00e9l mismo hab\u00eda elegido y cuya blancura de lejos atrae la atenci\u00f3n del peregrino. All\u00ed llegar\u00e1n despu\u00e9s hombres, no tanto para disfrutar del bello y gran espect\u00e1culo de las monta\u00f1as y por ellas elevarse hasta Dios, como para recogerse y orar ente los restos de esta humilde cuya alma hermosa y grande levanta el pensamiento m\u00e1s alto que las monta\u00f1as. All\u00ed llegar\u00e1n los amables soldados de Cristo a buscar confianza en las horas dif\u00edciles y las luchas sin fin.<\/p>\n<p>Tened confianza, dijo en una nota del 8 de julio de 1921: Dios no ha dicho su \u00faltima palabra&#8230; Al igual que vosotros, yo creo que nuestra peque\u00f1a obra est\u00e1 en sus comienzos y que se desarrollar\u00e1 con la erecci\u00f3n de nuestra capillita, s\u00edmbolo de todo cuanto hemos hecho, o de lo que hubi\u00e9ramos querido hacer.<\/p>\n<p>All\u00ed llegar\u00e1n los amigos que dej\u00f3, y los que \u00e9l no pod\u00eda conocer. All\u00ed llegar\u00e1n, como le gustaba repetir, a buscar la recompensa del \u00e9xito en el recuerdo de sus tristezas y de sus sacrificios.<\/p>\n<p>De todas las monta\u00f1as que circundan el lago du Bourget descienden torrentes y peque\u00f1os riachuelos. All\u00ed llegan del Norte y del Mediod\u00eda, del Oriente y del occidente, de todas partes. Y todas esta aguas se re\u00fanen y se funden para formar una capa en movimiento en la que se refleja el azul del cielo. Un d\u00eda tambi\u00e9n, de todos los puntos del mundo cristiano llegar\u00e1n almas magn\u00edficas como la que, invisible pero presente, contin\u00faa rogando y espetando en esto lugares. Ellas ser\u00e1n las que formen, al reaunirse, la gran Iglesia Una, donde los hombres podr\u00e1n contemplar mejor la imagen del Dios espl\u00e9ndido que revel\u00f3 Jesucristo.<\/p>\n<p>MARIE-ANDR\u00c9 DIEUX,<\/p>\n<p>Sacerdote del Oratorio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XII: Al servicio de la caridad (Damos aqu\u00ed in-extenso el art\u00edculo que el Padre Dieux, del Oratorio dedic\u00f3 a la memoria del Sr. Portal. 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Acordaron pues que cada uno prestar\u00eda su testimonio sobre aquella de estas\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":11317,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fernando-portal-sacerdote-de-la-mision-capitulo-iv\/","url_meta":{"origin":14261,"position":5},"title":"Fernando Portal, sacerdote de la Misi\u00f3n (Cap\u00edtulo IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"27\/11\/2017","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo IV: El se\u00f1or portal profesor y Superior de Seminario En el mes de agosto de 1896, en medio de las inquietudes que le causaban los sucesos de Roma, el Sr. Portal fue encargado de predicar un retiro a las Hijas de la Caridad. Eran 450. Despu\u00e9s de este esfuerzo,\u2026","rel":"","context":"En \u00abBiograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales\u00bb","block_context":{"text":"Biograf\u00edas de Misioneros Pa\u00fales","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/biografias-vicencianas\/biografias-de-misioneros-paules\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/bio-cm.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14261"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401499,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14261\/revisions\/401499"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/391249"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}