{"id":14084,"date":"2017-09-10T08:49:52","date_gmt":"2017-09-10T06:49:52","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/03\/14\/vida-comunitaria\/"},"modified":"2017-07-27T17:45:47","modified_gmt":"2017-07-27T15:45:47","slug":"vida-comunitaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vida-comunitaria\/","title":{"rendered":"Vida comunitaria"},"content":{"rendered":"<h2><strong><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"400140\" data-permalink=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/louis-debras-octavo-superior-general-de-la-congregacion-de-la-mision-y-de-las-hijas-de-la-caridad-1678-1761\/hijas-caridad-3\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?fit=1771%2C886\" data-orig-size=\"1771,886\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"hijas-caridad\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?fit=846%2C423\" class=\"alignnone size-medium wp-image-400140 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=300%2C150\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=300%2C150 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=768%2C384 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=1024%2C512 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=100%2C50 100w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=846%2C423 846w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?resize=1004%2C502 1004w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?w=1771 1771w, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2011\/11\/HIjas-Caridad.jpg?w=1692 1692w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Comunidad: lugar de crecimiento <\/strong><\/h2>\n<p>\u00abEn la vida no hay sino un dolor: estar solo\u00bb, dice Gabriel Marcel. Unas relaciones sanas, benevolentes, acogedoras, son la primera necesidad psicol\u00f3gica del hombre. Su carencia es el origen de la gran mayor\u00eda de las malformaciones de la personalidad. Sin nosotros no hay ni yo ni t\u00fa. Es propio de la persona madura la capacidad de convivir, de asociarse y colaborar con las personas del entorno, y viceversa: las sanas relaciones sociales son un camino hacia la madurez psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La vida social no es para el hombre una sobrecarga accidental, sino la forma de engrandecerle en sus cualidades a partir del trato con los dem\u00e1s, la reciprocidad de servicios, el di\u00e1logo&#8230; (GS 25) \u00abNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u00bb (Gn 2, 18). Si el hombre est\u00e1 solo no es hombre, es un \u00abhom\u00ednido\u00bb.<\/p>\n<p>Nosotros y nuestros contempor\u00e1neos tenemos las l\u00edneas de comunicaci\u00f3n saturadas, estamos apretujados por el contacto f\u00edsico, pero estamos terriblemente solos por dentro. Y es que no nos basta cualquier forma de asociaci\u00f3n: ni la gran masa y la demasiado estrecha de la familia. Necesitamos un grupo intermedio donde las relaciones no sean funcionales, de intercambio de servicios, sino afectivas y en el \u00e1mbito de comunicaci\u00f3n. Hegel dec\u00eda \u00abyo soy nosotros\u00bb y el que no conjugue con frecuencia los verbos con el pronombre nosotros es un \u00abmedio\u00adhombre\u00bb.<\/p>\n<p>Son incontables las personas que rumian la soledad amarga cerca de nosotros, incluso las personas casadas, con hijos, con ambientes c\u00e1lidos humanamente hablando. Muchos viven n\u00e1ufragos en un mar de soledad alzando los brazos en busca de manos amigas.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas \u00abvino a congregar a los hijos de Dios que estaban dispersos\u00bb (Jn 11, 52). Y estaban dispersos por los malos pastores que ten\u00edan, \u00aberais como ovejas sin pastor\u00bb (1 Pe 2, 25). Acud\u00edan al templo individualmente y Jes\u00fas constituy\u00f3 una comunidad \u00abque tendr\u00eda una sola alma y un solo coraz\u00f3n\u00bb (He 4, 32). Pero tampoco invit\u00f3 a todo el mundo a integrarse en esta forma de vida aunque s\u00ed la presentaba como ideal de lo que era el Reino que Dios quer\u00eda para nosotros.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se relaciona con ellos como amigo, les sirve y les anima a ser los primeros en servir a los dem\u00e1s. Frente a una selva de mandamientos, normas y ritos rab\u00ednicos Jes\u00fas es simple y reduce todo a tener una actitud filial ante Dios y una actitud fraternal ante los hombres. Dice de s\u00ed mismo que es una cepa a la que se unen y de la que reciben savia los sarmientos y en el momento culminante de su vida, con la responsabilidad del hermano mayor al que se le han confiado los otros hermanos ora con gemidos al Padre y le pide: \u00abque sean uno como t\u00fa, Padre, y yo somos uno\u00bb (Jn 7, 21-23). Y as\u00ed, los disc\u00edpulos vieron que la integraci\u00f3n de los hombres en comunidad fraterna bajo la mirada de Dios era lo que constitu\u00eda el proyecto del maestro; \u00fanico templo verdadero, lugar de cita con el Se\u00f1or, comunidad que ora en esp\u00edritu y en verdad.<\/p>\n<p>De este modo la comunidad de Jerusal\u00e9n en Pentecost\u00e9s se convierte en la maqueta de la nueva humanidad. Babel, s\u00edmbolo de la dispersi\u00f3n y el conflicto es la ant\u00edtesis de esta nueva realidad. Por eso el pecado contra la unidad es tan grave como un tiro directo al coraz\u00f3n de la comunidad y as\u00ed Pablo amonesta a los cism\u00e1ticos de Corinto, a los que siembran ciza\u00f1a, a los que hieren a la comunidad y que comen su condenaci\u00f3n cuando participan de la Eucarist\u00eda entre divisiones.<\/p>\n<h2><strong>Somos carta de Jes\u00fas a los hombres<\/strong><\/h2>\n<p>S\u00f3lo a algunos invit\u00f3 Jes\u00fas a dejar todo y a seguirle y a lo largo de la historia muchos han seguido con radicalidad su propuesta en diferentes caminos. Desde el comienzo, mucho antes de que surgiera la vida religiosa consagrada, muchos lo imitaron creando comunidades fraternas. La vida comunitaria es, desde siempre, un carisma necesario e imperecedero en la Iglesia. Pueden cambiar las formas pero no puede acabarse la comunitariedad. Nadie puede poner barreras al Esp\u00edritu si \u00e9l quiere regalar a la Iglesia con comunidades libres, sin compromisos vitalicios, de dimensiones y dependencias diocesanas o de asociaciones laicas, como la nuestra.<\/p>\n<p>Todo cristiano y, por ende, toda comunidad, tiene una doble faceta: su ser, que consiste en la fraternidad, la comuni\u00f3n y la comunidad; y su quehacer que es evangelizar, celebrar, servir. La comunidad es una encarnaci\u00f3n carism\u00e1tica que debe revelar a todos el \u00abser\u00bb de la Iglesia m\u00e1s que quehacer. Tiene como destinatarios a la Iglesia y al mundo: hemos de ser \u00abcarta escrita, no con tinta, sino con Esp\u00edritu de dios vivo; no en tablas de piedra, sino de carne, en el coraz\u00f3n, carta abierta y le\u00edda por todo el mundo\u00bb (2 Cor 3, 2-3)<\/p>\n<p>El ambiente que se vive en la Iglesia es, muchas veces, helado; muchos son los que se desv\u00edan por los caminos de las sectas, porque encuentran m\u00e1s calor, aceptaci\u00f3n, comprensi\u00f3n, intimidad y fraternidad. Las comunidades que estamos creando han de ser terapia de shock en una Iglesia masificada y contagiada del individualismo y la indiferencia de la sociedad. Os corresponde alentar y liderar alternativas al cristianismo sociol\u00f3gico que tambi\u00e9n, dentro de JMV, se vive y promover comunidades vivas frente a una Iglesia-sociedad-an\u00f3nima llena de cristianos que van por libre, espacios verdes frente a la aridez del asfalto.<\/p>\n<p>Los cristianos de hoy necesitan que les enriquezcan con la experiencia comunitaria; cuando esta experiencia es gozosa y liberadora se siente la urgencia interior irresistible de gritarla en todos los rincones. Pod\u00e9is ser maestros de pluralismo y di\u00e1logo, de comuni\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, de tolerancia, siempre que se hay\u00e1is vivido en comunidad.<\/p>\n<p>De Karl Rahner es esta frase: \u00abYo dir\u00eda que hay que trabajar tranquilamente en formar comunidades vivas, radicalmente coherentes y evocadoras de la Iglesia primitiva\u00bb. Hoy es la gran tragedia de la Iglesia el no tener comunidades vivas y sin comunidades no hay cristianismo. \u00bfQu\u00e9 es ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas sino vivir en fraternidad bajo la mirada del mismo Padre? \u00bfC\u00f3mo nos reconocen si no es porque nos amamos uno a los otros como \u00e9l nos ama? No se puede crecer en la fe personal si no es a trav\u00e9s de peque\u00f1as comunidades eclesiales y este objetivo ser\u00eda el desencadenante fundamental de la transformaci\u00f3n eclesial y de la verdadera evangelizaci\u00f3n porque es el \u00fanico camino que adultiza al creyente y le empuja al compromiso.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de una pastoral individualista siempre acecha, pues la pastoral comunitaria asusta porque compromete, exige, discierne, critica, supone responsabilidad, recorta el protagonismo clerical y sus facultades omn\u00edmodas, sit\u00faa al ministro como servidor y no como se\u00f1or ante sus hermanos, permite la uni\u00f3n de los seglares para opinar, proponer, participar&#8230;<\/p>\n<p>Dicen los soci\u00f3logos que si el cristianismo tuvo tanta fuerza en el Imperio Romano entre los oprimidos fue por el mensaje de fraternidad que difund\u00edan las comunidades caldeadas de afecto. La fraternidad hace crecer el Reino y hay que promoverla lleguen o no lleguen los grupos y las personas a una fe expl\u00edcita.<\/p>\n<p>Ten\u00e9is que crear comunidades que denuncian la inhumanidad de un mundo que instrumentaliza a las personas y en el que \u00e9stas se relacionan desde el dominio y el poder; ten\u00e9is la misi\u00f3n de anunciar con vuestra vida la manera de relacionarse los hombres desde el respeto, la igualdad y la fraternidad. S\u00f3lo as\u00ed se convierte en un signo de los tiempos. Todos necesitamos un hogar donde poder andar en bata y zapatillas, cantar aunque desafinemos, contar a alguien las perrer\u00edas de un compa\u00f1ero o de su jefe, contar un chiste y re\u00edr a carcajadas distendido, comunicar nuestros temores y compartir nuestras alegr\u00edas con unas cuatas personas que simpatizan con nosotros y siente con nosotros.<\/p>\n<p>Hoy hay un misterioso florecimiento de peque\u00f1os grupos, de comunidades, que nos recuerdan a los de los ap\u00f3stoles cuando creaban espacios donde cab\u00edan los paganos y los jud\u00edos de la di\u00e1spora. Jean Vanier afirma que \u00abse prepara un renacer.<\/p>\n<p>Pronto nacer\u00e1 una multitud de comunidades fundadas sobre la adoraci\u00f3n y la presencia de los pobres&#8230; S\u00ed, una Iglesia nueva est\u00e1 naciendo&#8230;\u00bb<\/p>\n<h2><strong>Conceptos raqu\u00edticos de la comunidad<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>1- La comunidad no es una organizaci\u00f3n: <\/strong><\/h3>\n<p>La comunidad no es fundamentalmente una estructura externa, sino una realidad interior, una forma de relaci\u00f3n de las personas. Podemos decir \u00abyo pertenezco a tal comunidad\u00bb y estar mintiendo, primero porque no existe tal comunidad y segundo porque puede ser que nuestra presencia en ella sea meramente f\u00edsica.<\/p>\n<p>La esencia de la comunidad no consiste en realidades exteriores: las mismas oraciones, la misma casa, la misma organizaci\u00f3n, el mismo trabajo&#8230; esto s\u00f3lo no crea v\u00ednculos fraternales. Todo esto est\u00e1 al servicio de la comuni\u00f3n interpersonal, son medios de la expresi\u00f3n de fraternidad; si no es as\u00ed, se convierten en formas de esclavitud.<\/p>\n<p>Podemos formar una comunidad de miembros ensamblados como un mecano: nos movemos pero sin alma, porque podemos vivir individualmente una actividad misionera generosa, una oraci\u00f3n personal intensa, un estilo de vida exigente, sin dimensi\u00f3n comunitaria. Tampoco ser\u00edais comunidad. por el hecho de tener cosas en com\u00fan: no pasar\u00edais de ser una sociedad an\u00f3nima. O por tener los mismos horarios y leyes y ser uniformes en la comunidad: si s\u00f3lo fuera as\u00ed no habr\u00eda mejor comunidad que una c\u00e1rcel. Tampoco una misma tarea es lo que constituye una comunidad. Por que una f\u00e1brica donde todos hacen el mismo trabajo no es una comunidad. \u00bfSomos comunidad porque vivimos en una misma casa, comemos juntos, nos recreamos en la misma sala? Tambi\u00e9n en los hoteles.<\/p>\n<p>Todos estos aspectos son inv\u00e1lidos si no son expresi\u00f3n de algo interior. Ser comunidad es encontrarse las personas de un grupo, pero no de forma yuxtapuesta. Ser comunidad no es s\u00f3lo estar los-unos-con-los-otros, sino los-unos\u00adcon-por-para-los-otros. A los miembros de la comunidad. no los atan lazos externos, sino lazos de comuni\u00f3n que atan libre y gozosamente desde dentro.<\/p>\n<p>La regularidad, el funcionamiento exterior ordenado y fluido crean una falsa seguridad y la falsa tranquilidad de que \u00abtodo va bien\u00bb. Si hay comunidades que se disgregan porque algunos ignoran las normas m\u00ednimas de la vida material, otras pueden asfixiarse porque no creen m\u00e1s que en el reglamento, en la econom\u00eda eficaz y en la gesti\u00f3n y matan el coraz\u00f3n y el esp\u00edritu. Un m\u00ednimo de estructura en la comunidad es imprescindible siempre que no se convierta en fin de s\u00ed misma. El orden y la distribuci\u00f3n del tiempo tienen que nacer de la comuni\u00f3n fraterna de las personas. Todo lo que sea estructura ha de ser humano, flexible y din\u00e1mico.<\/p>\n<h3><strong>2- La comunidad no es un club de camaradas <\/strong><\/h3>\n<p>No podemos adherirnos a una comunidad por afinidades externas como en un club social que est\u00e1 en funci\u00f3n de relaciones agradables e interesantes, con una atm\u00f3sfera de aceptaci\u00f3n rec\u00edproca que dura mientras sirve a sus miembros. La comunidad. es un grupo donde se cohesionan las personas que buscan valores que las trascienden y buscan una interrelaci\u00f3n gratuita.<\/p>\n<p>Cuando queremos formar comunidades por afinidad \u00bfno hay una latente e inconfesada pretensi\u00f3n de crear un club social de camarader\u00eda? Cierto que son aptas para satisfacer las necesidades afectivas de sus miembros, las relaciones ser\u00edan m\u00e1s espont\u00e1neas, menos formales, se sentir\u00edan solidarios entre s\u00ed&#8230; Un grupo de estas caracter\u00edsticas tiende al exclusivismo, a cerrarse, a impedir la entrada a otros&#8230;<\/p>\n<p>Con el Nuevo Testamento en la mano la comunidad hemos de definirla como un grupo heterog\u00e9neo: diferentes en edad, tendencias pol\u00edticas, posici\u00f3n social, mentalidad&#8230; Entre ellos hab\u00eda rencillas y necesidad de perd\u00f3n. Las cartas de Pablo nos presentan comunidades plurales integradas por jud\u00edos y pros\u00e9litos, cultos e ignorantes, ancianos y j\u00f3venes. El milagro es que de toda esta pluralidad surja la unidad, un solo cuerpo, el templo de Dios.<\/p>\n<p>La heterogeneidad enriquece a las personas y a la comunidad: es bueno que haya personas organizadas, eficaces y lentas, reflexivas; rigoristas y flexibles; t\u00edmidas y extrovertidas, sanos y enfermos,&#8230; la homogeneidad produce euforia que dura cierto tiempo, pero termina hastiando un poco. Lo heterog\u00e9neo nos hace entrar en un juego humanizador de dar y recibir. Si pretendemos convivir con los iguales, no hacemos m\u00e1s que lo que hacen los paganos (Mt 5, 46-48). La selectividad en la pertenencia comunitaria es una forma de elitismo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el amor gratuito si s\u00f3lo se aceptan relaciones gratificantes y placenteras?<\/p>\n<p>Hay una condici\u00f3n exigible a todo el que quiera vivir en comunidad: saber respetar el modo de pensar y de sentir de los dem\u00e1s. No tienen por qu\u00e9 asustarnos las diferencias y las divergencias si hay suficiente permeabilidad en las personas. La sana convivencia logra aproximar posturas e impulsa a amar, por encima de todo, a quien a pesar de todos los pesares y diferencias, es miembro de la misma comunidad, hermano entra\u00f1able. Querer vivir en una comunidad monocolor es s\u00edntoma grave de incapacidad para convivir evang\u00e9licamente. Este tipo de comunidad impide la aceptaci\u00f3n de una parte de verdad que a todos nos falta y corre el riesgo de hacerse sectaria.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu de Jes\u00fas impulsa a aceptar al hermano que Dios pone en mi camino y que no he elegido, sino que me ha sido dado. Esto es lo que da garant\u00eda de que amamos de verdad y somos signo de fraternidad en el mundo.<\/p>\n<h3><strong>3- La comunidad no es un equipo: <\/strong><\/h3>\n<p>Cuando aparentemente la cosa funciona en el trabajo en com\u00fan, todo va a las mil maravillas, cada uno asume su responsabilidad, hay unidad de miras y m\u00e9todos&#8230; \u00bfno podemos estar cayendo en relaciones laborales m\u00e1s que personales entre los miembros de la comunidad? Esta realidad nos desvela una empresa pastoral, educativa, sanitaria, evangelizadora&#8230; pero no una comunidad. Tendemos a funcionalizar la vida comunitaria en beneficio de la propia realizaci\u00f3n personal, en beneficio de la actividad apost\u00f3lica, en beneficio de la instituci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Ciertamente el trabajo de unos cuantos liberados que proyectan juntos, trabajan en equipo, se distribuyen las tareas, no tienen familia que les robe tiempo y recursos econ\u00f3micos&#8230; es muy eficaz apost\u00f3licamente. Caemos en la trampa de la sociedad productivista y pedimos cuenta de la efectividad de nuestro trabajo y s\u00f3lo nos tranquilizan los resultados palpables.<\/p>\n<p>El fin principal de la comunidad es la comuni\u00f3n profunda de sus miembros. La tarea com\u00fan es un elemento aglutinante, pero no es lo constitutivo. En un equipo de f\u00fatbol lo que importa es la funci\u00f3n de cada persona para conseguir la victoria, en la comunidad importa cada persona, no su funci\u00f3n. Por eso tenemos que construir una comunidad. de vida, no una asociaci\u00f3n de trabajo. La comunidad se degrada si s\u00f3lo la vemos como instrumento o medio. Lo que primero interesa en una comunidad es el ser, antes que el hacer. No es una estructura para conseguir funcionalidades, sino un misterio teologal, un modo de vivir en comuni\u00f3n con los hermanos y con Dios. No es un hogar para trabajar, sino un hogar que trabaja.<\/p>\n<p>Si entendemos la comunidad como equipo de trabajo convertimos en medios a todos los miembros de la comunidad y tendr\u00e1n valor s\u00f3lo en la medida en que contribuyan a la consecuci\u00f3n del fin. As\u00ed, la organizaci\u00f3n prima sobre las personas, el rendimiento suplantar\u00e1 al testimonio evang\u00e9lico, el animador ser\u00e1 un jefe de empresa y el resto ser\u00e1n piezas de ajedrez en la poderosa empresa de la Iglesia.<\/p>\n<p>El mejor modo de entrar a formar parte de una comunidad es no tener ning\u00fan proyecto y vivir intensamente la vida cotidiana con todo lo que implica de trabajo, disponibilidad, escucha y acogida.<\/p>\n<h3><strong>4- La comunidad no es una sociedad de socorros mutuos: <\/strong><\/h3>\n<p>\u00daltimamente se reconoce que a las comunidades cristianas est\u00e1n llegando muchas personas con una psicolog\u00eda afectivamente alterada por una infancia frustrada por ausencia de cari\u00f1o, inseguridad afectiva que les lleva a buscar con avidez un cari\u00f1o exclusivista. Viven atormentados y atormentan, son los eternos incomprendidos&#8230; buscan en el grupo lo que no pudieron encontrar en su propio hogar: convertirse en centro de atenci\u00f3n en una comunidad a la que considera como un seno maternal donde recuperar las aut\u00e9nticas relaciones de confianza que no ha tenido con sus padres.<\/p>\n<p>Muchos otros buscan la comunidad por miedo a la soledad y terminan defraudados porque ese problema contin\u00faa y ha de resolverlo la propia persona. Su relaci\u00f3n con la comunidad est\u00e1 llena de ego\u00edsmo y s\u00f3lo pretende encontrar beneficios sin aportar nada de su parte. A veces varias personas de este tipo se acoplan perfectamente: uno tiene necesidad de mandar y el otro de ser mandado; uno tiene necesidad de ser amado y valorado y otro la tiene de hacer de mam\u00e1, de proteger,&#8230; la oferta de unos coincide con la demanda de los otros.<\/p>\n<p>Pensar que se ha construido una comunidad unida cuando lo que hay es una sociedad de socorros mutuos es una grave ilusi\u00f3n. No s\u00f3lo no madura a las personas, sino que las hace m\u00e1s neur\u00f3ticas y las bloquea con su narcisismo. Parecen comunidades mod\u00e9licas porque se comunican mucho y dan muestras de caridad, pero esto no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n de un amor captativo y no oblativo, s\u00f3lo hay una intenci\u00f3n de ser felices a costa de los dem\u00e1s. Cierto que la comunidad es un hogar, pero no una estufa para personas encogidas por la inclemencia del tiempo social o familiar. No es un grupo terap\u00e9utico, aunque cure, ni un grupo de apoyo, aunque apoye, ni es s\u00f3lo un hogar, aunque proporcione calor humano. No es un refugio sino un trampol\u00edn desde el que se lanza uno por sanas motivaciones: porque se ama a los otros, se quiere vivir y caminar junto a ellos, se les quiere hacer felices.<\/p>\n<p>Muchos j\u00f3venes de hoy huyen como aves asustadas de la tormenta del mundo, tienen psicolog\u00eda de n\u00e1ufragos, tra\u00eddos y llevados, envueltos por las olas de la inseguridad en el trabajo, la problem\u00e1tica del paro, en lo afectivo por la desintegraci\u00f3n de la familia, bombardeados por ideas e ideolog\u00edas&#8230; por eso buscan una instituci\u00f3n, un grupo con el que identificarse&#8230; y pueden llamar a la puerta de la vida comunitaria para resolver todo esto. Porque la comunidad tiene la vida resuelta en el sentido econ\u00f3mico, est\u00e1 libre de conflictos y responsabilidades que agobian en la vida corriente&#8230; Una comunidad con estas actitudes es m\u00e1s bien un club de solterones, un centro de la seguridad social.<\/p>\n<h2><strong>Yo soy nosotros<\/strong><\/h2>\n<p>Ser comunidad supone haber verificado el paso pascual del yo, del t\u00fa, al nosotros. Y esto nos es sencillo: implica muerte, inmolarse con los dem\u00e1s granos de trigo para hace el pan. Implica una vida compartida, construirse como personas que caminan por la vida unidas por el mismo \u00abyugo\u00bb. Ha ocurrido un milagro humano cuando en una comunidad sus miembros ya:<\/p>\n<ul>\n<li>no existen, sino co-existen;<\/li>\n<li>no viven, sino con-viven;<\/li>\n<li>no celebran, sino que con-celebran;<\/li>\n<li>no parten, sino que com-parten;<\/li>\n<li>no se gratulan, sino que con-gratulan:<\/li>\n<li>no sienten, sino que con-sienten;<\/li>\n<li>no se duelen, sino que con-duelen;<\/li>\n<li>no se acuerdan, sino que con-cuerdan;<\/li>\n<li>no se responsabilizan, sino que se co-responsabilizan.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se trata de hacer propias las situaciones de los dem\u00e1s miembros del grupo: \u00abRe\u00edd con los que r\u00eden, llorad con los que lloran\u00bb les dice Pablo a los romanos y tiene derecho a exigir ese meterse en la piel del otro para consentir los estremecimientos del miedo, la alegr\u00eda, la tristeza, pues dice de s\u00ed mismo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n enferma sin que yo enferme? \u00bfQui\u00e9n cae sin que a m\u00ed me d\u00e9 fiebre?\u00bb(2 Cor 11, 28\u00ad29). As\u00ed hago m\u00edos los proyectos y los trabajos de los otros miembros de la comunidad, sus \u00e9xitos y sus fracasos, esperanzas y desilusiones.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es cierto que la comunidad s\u00f3lo es viable si las personas que la constituyen son fieles a s\u00ed mismas y respetan la identidad de los dem\u00e1s, si viven con equilibrio el principio de su individuaci\u00f3n y el de su pertenencia al grupo; porque la comunidad no es una sociedad an\u00f3nima que engulle al individuo, sino una comuni\u00f3n en la que cada uno aporta la riqueza de su personalidad. El que cada uno sea m\u00e1s \u00e9l mismo favorece la marcha del nosotros y viceversa. Cada uno ha de ser aceptado en su peculiaridad, con sus rarezas y estridencias y con sus modalidades enriquecedoras. Una comunidad est\u00e1 bien ensamblada si el menos dotado se siente el m\u00e1s comprendido y el mejor acogido y no \u00abpor caridad cristiana\u00bb, sino de una manera cordial.<\/p>\n<p>Si uno de vosotros no posee el sentido de pertenencia, s\u00f3lo seguir\u00e1 sus deseos narcisistas; pero si no sabe qui\u00e9n es, se entregar\u00e1 de lleno a lo colectivo y renunciar\u00e1 a su inteligencia. Si estos dos aspectos no est\u00e1n resueltos se establecer\u00e1 un pulso entre el individuo y la comunidad&#8230; y vencer\u00e1 el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>La pertenencia a la comunidad implica la renuncia a aspectos accidentales de la propia personalidad para salvar los valores que identifican a la comunidad. Leer 1 Cor 9, 19-23. Pablo vive el equilibrio entre la fidelidad a su identidad y la fidelidad a las comunidades.<\/p>\n<h3><strong> &#8211; Guardianes mutuos: <\/strong><\/h3>\n<p>Si no os sent\u00eds interdependientes en una comunidad lo \u00fanico que est\u00e1is viviendo es una yuxtaposici\u00f3n de solterones\/as.<\/p>\n<p>Es nefasta la dependencia en la que una persona se somete a otra y renuncia a su autonom\u00eda de pensamiento, sentimiento y voluntad. Indica inmadurez y falta de seguridad y autoestima personal.<\/p>\n<p>Tampoco es buena la antidependencia del que pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 dicen que me opongo?\u00bb. Es la rebeld\u00eda propia del adolescente que necesita autoafirmarse para sentirse alguien. Ni es mejor la total independencia que delata falta de compromiso y prima el yo sobre el nosotros y sigue la din\u00e1mica de \u00abel buey suelto bien se relame\u00bb. Es insatisfactoria porque priva al sujeto de la seguridad y el gozo de la relaci\u00f3n interpersonal comprometida.<\/p>\n<p>Lo ideal es la interdependencia que da a todos el derecho de individualidad y autodeterminaci\u00f3n para volcar lo mejor de s\u00ed a favor del proyecto com\u00fan. Los otros miembros cuentan a la hora de tomar decisiones y programar la vida. La vida de comunidad. s\u00f3lo puede comenzar con la confesi\u00f3n de las propias limitaciones, porque la autosuficiencia mata la vida de la comunidad.<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s han de entender que nosotros nos sentimos felices de depender de ellos y ellos han de darnos a entender que se sienten felices de depender de nosotros. Nunca podr\u00e1n ser comunidad. los que s\u00f3lo van con la mano extendida para recibir, ni los que s\u00f3lo acuden para volcar riquezas sobre los dem\u00e1s. Se trata de responsabilizarse unos de otros, de ser guardianes de nuestros hermanos. Cada miembro de la comunidad se hace responsable de la felicidad, la fidelidad y el crecimiento de los dem\u00e1s. Se aceptan y se aman como son y se ayudan mutuamente a ser lo que Dios quiere de cada uno seg\u00fan las semillas que haya sembrado en su interior. Desde este presupuesto se puede decir a cada uno:<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00abTe apoyar\u00e9 en todo lo que hagas;<br \/>\nte ayudar\u00e9 en todo lo que necesites;<br \/>\nme unir\u00e9 a ti en todo lo que sufras;<br \/>\nte animar\u00e9 en todo lo que intentes;<br \/>\nte comprender\u00e9 en todo lo que hay en tu alma;<br \/>\nte amar\u00e9 en todo lo que eres\u00bb.<\/p>\n<p>No podr\u00e1 ser fiel el que no se esfuerza por ayudar a sus hermanos a serlo.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; Cada uno en su sitio: <\/strong><\/h3>\n<p>Cada miembro debe tener conciencia de que tiene su papel dentro de la comunidad y debe participar activamente. No es bueno acumular funciones en una sola persona. Un grupo donde s\u00f3lo unos pocos organizan y mandan y otros ejecutan ciegamente ser\u00e1 una empresa, no una comunidad. El animador debe situarse en l\u00ednea horizontal para unir a todos en la marcha hacia la meta. Tenemos que sentirnos menesterosos a veces para poder aceptar el don de la ayuda de los dem\u00e1s. Ni el sentimiento de nosotros ni el de interdependencia ser\u00e1n realidad si en el grupo no hay lugar para la participaci\u00f3n de todos, si cada uno no tiene su propia misi\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; Confianza y confidencia: <\/strong><\/h3>\n<p>Son el alma de toda comunidad y facilita relaciones di\u00e1fanas, espont\u00e1neas, c\u00e1lidas y gratificantes; si no es as\u00ed nos veremos obligados a establecer una rigurosa mesura y autocensura que hace indeseable la convivencia porque los unos ven a los otros como esp\u00edas o cazadores al acecho.<\/p>\n<p>La confianza es una paz serena que se experimenta cuando est\u00e1s entre personas que te quieren de verdad; la desconfianza surge cuando te das cuenta de que est\u00e1s entre pillos que te la pueden jugar en cualquier momento. Cuando hay confianza vemos en el otro una presencia ben\u00e9vola en el sentido original de querer el bien para los otros por encima de todo, de no querer instrumentalizarlos, manipularlos o traicionarlos, de que no los vamos a vender por un plato de lentejas, por trepar o por vivir un poco m\u00e1s c\u00f3modos. Confianza es saber que en los otros hay rectitud de intenci\u00f3n a pesar de sus defectos, sus errores o estallidos ocasionales de ego\u00edsmo o mal genio, de que hay sinton\u00eda entre todos.<\/p>\n<p>A veces tenemos la tendencia a proyectar nuestra maldad sobre los otros neg\u00e1ndonos a creer que sean mejores que nosotros. Es constatable que cada uno es peor de lo que se cree y mejor de lo que piensan los dem\u00e1s. La confianza que los otros ponen en nosotros nos estimula, nos da seguridad, nos anima y compromete. No fiarse del otro es matarle psicol\u00f3gicamente; la falta de apoyo generar\u00e1 en \u00e9l complejos, agresividad, revancha, envidia inhibici\u00f3n, amargura&#8230; y bloquear\u00e1 la vida comunitaria. Tal vez se hagan mieles para los de fuera, pero ser\u00e1n hieles para los de dentro.<\/p>\n<p>La confianza se gana a golpes de fidelidad, aunque tengamos que firmar en blanco porque alguien tiene que apostar primero, arriesgar primero. La plena confianza requiere un largo proceso que supone haberla ganado a pulso a lo largo de mucho tiempo de convivencia. La confianza mutua no nace en un d\u00eda, pero hay que resta\u00f1arla cada d\u00eda con el perd\u00f3n mutuo y el di\u00e1logo sincero. Sabemos que cuando la traici\u00f3n vulnera el coraz\u00f3n del amigo, \u00e9ste dif\u00edcilmente se recupera y ya nunca vuelve a ser el mismo. Desde el Evangelio hay que ofrecer siempre una nueva oportunidad y permitir al traidor que nazca de nuevo en nuestro coraz\u00f3n por la confianza que le ofrecemos.<\/p>\n<p>La confianza es la llave con la que cada uno abre la clausura y los armarios de su interioridad. Como s\u00e9 que los otros me aceptar\u00e1n por encima de mis limitaciones, que me comprender\u00e1n y no me har\u00e1n ascos, ni se llevar\u00e1n las manos a la cabeza&#8230; s\u00e9 que sabr\u00e1n guardar mi secreto con la fidelidad del sigilo sacramental.<\/p>\n<p>No olvidemos que la comunidad aceptar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cilmente a una persona que se presenta humildemente defectuosa, que a una m\u00e1scara de asombrosa belleza. No hay nada que acerque y una m\u00e1s que la confesi\u00f3n de las propias debilidades y la necesidad que se tiene de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Los convencionalismos, las diplomacias como forma de relaci\u00f3n entre iguales, las cortes\u00edas vac\u00edas, la sagacidad que se apoda como prudencia,&#8230; lo llama San Pablo caridad fingida, disimulada. No se puede ser los unos para los otros ni interrogantes, ni puntos suspensivos, sino la frase llana e inteligible para lograr la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lo haremos viable la comunidad si cada uno descubre que es amado por s\u00ed mismo, que no necesita representar papeles, ni hacer proezas, ni ser supereficaz&#8230; Tenemos que desmitificarnos delante de los dem\u00e1s: ni somos tan admirables como piensan los de fuera, ni tan mediocres como piensan los de dentro. El trato cotidiano hace que se reduzca el tama\u00f1o natural de la fotograf\u00eda. Seamos como ni\u00f1os que est\u00e1n convencidos de que est\u00e1n en crecimiento, porque los que se creen que ya han llegado, que no les queda nada por recorrer, de que lo hacen todo bien, de que no tienen nada que cambiar&#8230; no necesitan ni de comunidad ni de Dios.<\/p>\n<h2><strong>Design\u00f3 a doce para que fueran sus compa\u00f1eros<\/strong><\/h2>\n<p>Es incuestionable que cualquier comunidad inspira su vida en el estilo de vida del grupo de Jes\u00fas y a trav\u00e9s de la versi\u00f3n verificada por la comunidad de Jerusal\u00e9n. Es Jes\u00fas quien los convoca y los une, les ense\u00f1a con su actitud y comprensi\u00f3n, su servicio y su palabra, les invita a evitar toda rivalidad y ambici\u00f3n para favorecer la convivencia. Les advierte que el afecto es lo que les mantendr\u00e1 unidos y ellos mismos comprueban que cuando se alejan del maestro surgen las ambiciones y rivalidades.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es el pastor que mantiene unido el reba\u00f1o, la cepa donde se entroncan y unifican los sarmientos. Cuando en una comunidad Jes\u00fas no es el centro del amor que despliegan sus miembros entonces surgen los amores adulterinos: el activismo, la misi\u00f3n por la misi\u00f3n, el liderazgo personalizado, las rivalidades, las divisiones&#8230;<\/p>\n<p>porque en una comunidad lo m\u00e1s importante que compartimos es la fe en Jes\u00fas y una comunidad comienza a serlo de verdad cuando todos se convierten a Jes\u00fas, se encuentran con \u00e9l, dan testimonio de \u00e9l, est\u00e1n fascinados por \u00e9l. Sienten que \u00e9l les ha con-vocado para que formen un grupo de los suyos y vivan en comuni\u00f3n con \u00e9l para ser enviados a construir el Reino.<\/p>\n<p>Tenemos que tener cuidado de algo muy importante y que se da con m\u00e1s frecuencia de la que creemos: puede haber comunidades que se dicen cristianas y que s\u00f3lo est\u00e1n unidas por v\u00ednculos de ideales filantr\u00f3picos, morales, de justicia humana&#8230; pero no por la persona de Cristo. Cuando \u00e9l dice que estar\u00e1 en medio de aquellos que se re\u00fanan en su nombre es verdad, pero en un grupo que se autodenomina comunidad. y ha pervertido la motivaci\u00f3n de lo que les une est\u00e1 claro que la presencia de Jes\u00fas sobra, porque hay otros fines y otros or\u00edgenes en la uni\u00f3n de sus miembros.<\/p>\n<p>La clave del logro de la fraternidad estar\u00e1 en que se consiga vivir en com\u00fan esa presencia que se nos ha dado en com\u00fan y nos convoca: esa llamada especial; y se realiza, no principalmente en el proyecto de cara al exterior, sino tambi\u00e9n en la expresi\u00f3n y testimonio de la fe, en una oraci\u00f3n realmente comunitaria, en la celebraci\u00f3n, en la relaci\u00f3n de amor mutuo y de servicio entre todos, la comprensi\u00f3n, la ayuda, la estima&#8230;<\/p>\n<p>Siguiendo en la misma l\u00ednea anterior: en la medida en que se prescinde de Jes\u00fas, se prescinde del Esp\u00edritu. Describe as\u00ed un te\u00f3logo este tipo de comunidades: \u00abHoy tenemos mucho apostolado y poca profec\u00eda, mucha actividad y poca reflexi\u00f3n, demasiado trabaja y demasiado poco pensar; y aun en lo que pensamos, hay demasiada consideraci\u00f3n puramente humana y demasiado poco de sabidur\u00eda divina. El resumen pr\u00e1ctico de muchas de nuestras consultas y decisiones es: si tenemos dinero para hacerlo, lo hacemos. Nuestras reuniones de comunidad pueden tener mucho de eficaz gesti\u00f3n empresarial, con su escrutinio de votos y su toma de decisiones, y muy poco de b\u00fasqueda inspirada, de iniciativa creadora, de oraci\u00f3n abierta, de profec\u00eda\u00bb, sigue diciendo que las directrices de la acci\u00f3n deben proceder de la luz de la contemplaci\u00f3n porque hay que \u00abver para actuar. Escuchar para hablar. Abrirse al Esp\u00edritu antes de abrirse a los hombres. Y eso no s\u00f3lo como persona privada, sino como miembro del grupo activo apost\u00f3lico que siente la necesidad y el gozo de recibir de Dios sus caminos y la fuerza para recorrerlos\u00bb. As\u00ed, el aliento del grupo es el Esp\u00edritu que convierte a la comunidad en profeta y profec\u00eda.<\/p>\n<h2><strong>De la comunidad ideal a la comunidad real<\/strong><\/h2>\n<p>Es preciso liberarse de los mitos comunitarios que siempre act\u00faan como freno de crecimiento. Existe el mito de la comunidad ideal, sin conflictos ni pecados donde la convivencia ser\u00eda completamente gratificante. La comunidad perfecta, el llegar a ser un nosotros que sea \u00abun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u00bb es una utop\u00eda que no es plenamente realizable en este nuestro vivir cotidiano. Ni siquiera lo logr\u00f3 Jes\u00fas con su grupo de amigos. El mismo Lucas, que en Hechos canoniza la comunidad de Jerusal\u00e9n, da fe en su mismo libro de los conflictos y sufrimientos que se causaban unos a otros en las primeras comunidades.<\/p>\n<p>La comunidad perfecta y feliz, llena de aspiraciones rom\u00e1nticas, no se da ni se puede dar, aunque sus miembros fueran santos de cuerpo entero. Hasta del matrimonio se dice que \u00abhagan lo que hagan los esposos, no pueden fundirse el uno en el otro. Aun la intimidad mayor que un ser puede tener con otro no permite llegar hasta las supremas profundidades del otro \u00abyo\u00bb ni abrirle las puertas m\u00e1s secretas del propio ser\u00bb (Rudolph Allers en El amor y el instinto). Saint-Ex\u00fapery dec\u00eda que \u00abNadie ve al alma que vive detr\u00e1s del alma que aparece a la vista\u00bb.<\/p>\n<p>Quienes creen en la comunidad ideal han roto con la felicidad posible por correr tras una quimera. El sentido de la soledad es la firma de Dios en el coraz\u00f3n del hombre; de que estamos hechos para una patria donde jam\u00e1s estaremos solos. El desencanto en la vida comunitaria, como en la de matrimonio, es proporcional a las expectativas ilusorias. Dice un proverbio \u00e1rabe que si buscas un amigo sin defectos te quedas sin amigos. El que busca una comunidad ideal, se queda sin comunidad.<\/p>\n<p>Es cierto que la utop\u00eda tira de las personas y de los grupos hacia delante, y que no se trata de ser conformistas con la chata realidad de cada d\u00eda. La comunidad es un organismo din\u00e1mico al que se le debe exigir, no haber llegado, sino estar siempre en camino. Hay sue\u00f1os que impulsan, son los sue\u00f1os aspiraci\u00f3n; y hay sue\u00f1os de evasi\u00f3n, fugas de la realidad, son los sue\u00f1os barrera que disfrazan nuestras pobrezas psicol\u00f3gicas y espirituales. Lo peor de estos sue\u00f1os barrera es el despertar, porque, desde la ilusi\u00f3n exaltada, se pasa al pesimismo esc\u00e9ptico, ir\u00f3nico y despectivo.<\/p>\n<p>La \u00fanica comunidad que existe es la de carne y hueso; la que est\u00e1 compuesta de Tom\u00e1s, Vivi, Juan, Manolo, Silvia&#8230; Y esta es la comunidad que hay que amar; estas son las personas con las que hay que entrar en comuni\u00f3n fraterna y con las que hay que realizar la misi\u00f3n encomendada. Si condicionamos nuestro trabajo y nuestros esfuerzos a vivir en comunidades perfectas nos enga\u00f1amos a nosotros mismos: dicen que protege m\u00e1s una choza real que un palacio ideal. Otro autor dice: \u00abQuien ama a su sue\u00f1o de la comunidad m\u00e1s que a la misma comunidad cristiana, la destruye\u00bb. Quien ama su sue\u00f1o de comunidad lo querr\u00e1 imponer, se volver\u00e1 agresivo con las personas que le defraudan, se convertir\u00e1 en fiscal de Dios contra todos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s querr\u00edamos a nuestro lado personas diferentes, m\u00e1s abiertas, m\u00e1s serviciales, menos raras&#8230; pero las que tenemos al lado son las que Dios nos ha dado y con ellas es con las que tenemos que formar \u00abun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u00bb. Posiblemente a ellos tambi\u00e9n les gustar\u00eda que t\u00fa fueras diferente. Por eso no hay que quererlos y aceptarlos porque sean los mejores, sino porque son los nuestros.<\/p>\n<p>En la vida de todos nosotros se produce un proceso de tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis: la tesis es la utop\u00eda, la ant\u00edtesis es el choque con la realidad de cad una de carne y hueso, y la s\u00edntesis es un poco de realismo que rebaja los ideales, un poco de comprensi\u00f3n que eleva las debilidades y subraya los valores&#8230; y entonces aparece la comunidad en el equilibrio de gracia y pecado. Aprendemos a permitir que los dem\u00e1s sean pecadores como nosotros. As\u00ed, am\u00e1ndoles como son, les ayudamos a que sean como Dios quiere que sean.<\/p>\n<h2><strong>Actitudes que hace comunidad<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>&#8211; Vivir desde lo positivo: <\/strong><\/h3>\n<p>Realmente es la falta de los peque\u00f1os detalles los que amargan la vida comunitaria, porque vivir en comunidad exige una cierta madurez psicol\u00f3gica y espiritual, un desarrollo arm\u00f3nico y una recta independencia en el pensar, en el actuar, en el amar. Para entregarse hay que poseerse, ser due\u00f1o de s\u00ed mismos, y el adolescente psicol\u00f3gico no se posee, est\u00e1 incapacitado para vivir en comunidad, que no es otra cosa que un intercambio de generosidad.<\/p>\n<p>Vivir desde lo positivo es descubrir todas las semillas de bien que hay en la comunidad y en cada compa\u00f1ero\/a y las posibilidades para potenciarlas. Es ser generadores y no sepultureros de esperanza. No seamos compa\u00f1eros-pla\u00f1ideras que no saben rezar m\u00e1s que los misterios del dolor. El pesimista droga, desvigoriza a sus hermanos con su derrotismo y juicios funestos que paralizan todo esfuerzo e ilusi\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; S\u00e9 algo bueno de ti: <\/strong><\/h3>\n<p>Descubrir lo bueno en los dem\u00e1s miembros de la comunidad, reconocerlo, alabarlo y agradecerlo es un medio infalible para crear comunidad. Si nuestra mirada es selectiva que lo sea por seleccionar s\u00f3lo lo bueno de los dem\u00e1s. Saber comprender, disculpar y, sobre todo, valorar y agradecer las mil manifestaciones de bondad de quienes nos rodean.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; D\u00edselo, por favor: <\/strong><\/h3>\n<p>Las preguntas sin respuesta: \u00bfqu\u00e9 pensar\u00e1n mis compa\u00f1eros de m\u00ed? \u00bfqu\u00e9 juicio les merezco? \u00bfsabr\u00e1n valorar los aspectos positivos de mi personalidad, de mi trabajo?, constituyen como la esperanza de una calificaci\u00f3n ben\u00e9vola que no llega nunca. \u00a1D\u00edselo, por favor! A veces damos la impresi\u00f3n de que nos duele reconocer ante el otro su val\u00eda, su \u00e9xito, su acierto, \u00bfes que el \u00e9xito de \u00e9l es un fracaso nuestro?<\/p>\n<p>Seguramente a Dios le agradar\u00eda m\u00e1s que sustituy\u00e9ramos algunas alabanzas a \u00e9l por alabanzas a nuestros hermanos; y a\u00fan m\u00e1s que sustituy\u00e9ramos las autoexaltaciones por exaltaciones a los otros, que habl\u00e1ramos menos de nosotros y m\u00e1s de ellos.<\/p>\n<h3><strong>-Prejuicios, \u00a1no!: <\/strong><\/h3>\n<p>Porque son lentes deformantes, interferencias que se interponen y hacen dif\u00edcil la comunicaci\u00f3n. Los clich\u00e9s, las etiquetas, los estereotipos, hacen que no nos comuniquemos con los hermanos, no desde lo que son, sino desde lo que pensamos que son. A veces un mismo pensamiento dicho por un inteligente nos parece una idea luminosa, dicho por alguien que creemos con poco talento, nos parece una idea vulgar.<\/p>\n<p>Tenemos tendencia a valorar al otro desde nuestras impresiones afectivas; me gu\u00edo de experiencias pasadas y recuerdos, de cr\u00edticas que escuch\u00e9 en un momento dado&#8230; de este modo estoy hablando con alguien que muri\u00f3 hace tiempo. \u00bfPor qu\u00e9 mantenemos en nuestra mente una ficha personal invariable, por qu\u00e9 no incorporamos datos positivos que nos reflejen una imagen renovada de esa persona?<\/p>\n<p>Mirar con ojos limpios al hermano es estar al acecho de los hechos de bondad en que fructifica; no ser esp\u00edas de sus vicios y pecados, ni inventarle segundas intenciones.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; Comprensi\u00f3n y compasi\u00f3n, \u00a1s\u00ed!: <\/strong><\/h3>\n<p>Cuando el juicio o la calificaci\u00f3n sobre las actitudes o los hechos del hermano han de ser necesariamente negativos, entonces, \u00a1comprensi\u00f3n!: \u00abExcusen la intenci\u00f3n si no pueden excusar la obra\u00bb. Al menos conceder la comprensi\u00f3n que reclamamos para nosotros mismos. Cuanto m\u00e1s reconozco mi culpa, m\u00e1s descubro la inocencia de los dem\u00e1s. Cuanto m\u00e1s descubro mis defectos, m\u00e1s valoro sus virtudes. Cuanto m\u00e1s valoro mis virtudes e ignoro mis defectos, m\u00e1s culpable y defectuoso encuentro a todo el mundo.<\/p>\n<p>Con frecuencia colgamos nuestros trapos sucios en el balc\u00f3n ajeno y as\u00ed nos quedamos tranquilos, recre\u00e1ndonos en nuestra inocencia. Comprensi\u00f3n es permitir que los dem\u00e1s sean tan pecadores, al menos, como nosotros.<\/p>\n<p>Muchas veces los hombres somos m\u00e1s v\u00edctimas que culpables de nuestros defectos, nuestros impulsos temperamentales, os condicionamientos de la educaci\u00f3n y necesitamos de nuestro propio perd\u00f3n: \u00a1 qu\u00e9 enfados contra s\u00ed mismos se desatan en el interior del que se ha dejado llevar por el enfado con los dem\u00e1s! \u00a1cu\u00e1nto sufre el t\u00edmido con su propia timidez! Por eso, como dec\u00eda Pablo a los G\u00e1latas, \u00abArrimad el hombro a las cargas de los otros\u00bb, que es como si dijera: \u00abmeteos en su pellejo\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; La comunidad lugar de perd\u00f3n: <\/strong><\/h3>\n<p>En Col 3, 13 dice Pablo: \u00abSobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando uno tenga queja contra otro; el Se\u00f1or os ha perdonado, haced vosotros lo mismo\u00bb. El pecado en comunidad es una experiencia de cada d\u00eda: incomprensiones mutuas, ego\u00edsmos que chocan, conflictos en la misi\u00f3n, celos, prejuicios, omisiones. Unas veces son conscientes y otras son inconscientes. Todo esto es inevitable y no tiene por qu\u00e9 asustarnos; con una condici\u00f3n: que haya voluntad reconciliadora.. En realidad uno no sabe si ama al hermano hasta que le ha perdonado y ha sido perdonado por \u00e9l.<\/p>\n<p>El \u00e1nimo rencoroso que archiva cuidadosamente ofensas como facturas, el que es mal enemigo, el que se deja dominar por el resentimiento, \u00abel que perdona pero no olvida\u00bb, est\u00e1 cargado de agresividad y agredir\u00e1 constantemente, haciendo imposible la paz y la reconciliaci\u00f3n entre los hermanos.<\/p>\n<p>Y no basta con reconciliarse con Dios en ausencia del hermano; hace falta un signo externo porque a Dios se le repara en el hermano. El perd\u00f3n supone un cara a cara; dar el perd\u00f3n y pedir el perd\u00f3n nos corresponde a nosotros, a Dios es demasiado c\u00f3modo.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; Paciencia, tolerancia, alegr\u00eda y buen humor: <\/strong><\/h3>\n<p>Paciencia es un sin\u00f3nimo de esperanza: respetar los ritmos de crecimiento y de cambio en uno mismo y en los dem\u00e1s; esperanza que significa caminar si prisa ni pausa. Para vivir en comunidad hay que aceptar el tiempo y quererlo como a un amigo.<\/p>\n<p>Paciencia es tambi\u00e9n soportar los peque\u00f1os sacrificios que conlleva la vida comunitaria sin convertirlos en tragedias: las man\u00edas de los otros, la falta de puntualidad, las imprudencias&#8230; Supone tambi\u00e9n no perder los modales ni la paz interior.<\/p>\n<p>Tolerancia es dar a cada acontecimiento la trascendencia que le corresponde, restar importancia a lo irrelevante y emplearse a fondo en lo que es trascendente.<\/p>\n<p>\u00a1Alegr\u00eda y buen humor! Es un regalo valios\u00edsimo para la comunidad el tener alguien que viva esto, pero debe ser una misi\u00f3n de todos.<\/p>\n<h3><strong>&#8211; Delicadeza: <\/strong><\/h3>\n<p>Son gestos que nacen de una opci\u00f3n inquebrantable por el amor al hermano, por la misi\u00f3n encomendada, por la vida de comuni\u00f3n. El descuido en estas cosas peque\u00f1as es la causa m\u00e1s frecuente de las discusiones entre hermanos. Algunas de estas virtudes ser\u00edan la indulgencia, la compasi\u00f3n, la alegr\u00eda, la flexibilidad de \u00e1nimo, la solicitud, la educaci\u00f3n, el inter\u00e9s por el bien com\u00fan, el equilibrio afectivo&#8230;<\/p>\n<p>La convivencia diaria, si no se cuida esmeradamente, resbala hacia la vulgaridad, la chabacaner\u00eda, la ordinariez. La delicadeza va m\u00e1s all\u00e1 de \u00abHaz a los dem\u00e1s lo que quieras que te hagan a ti\u00bb, realmente ser\u00eda \u00abHaz a los dem\u00e1s lo que ellos quieren que t\u00fa les hagas\u00bb. Esto implica preocupaci\u00f3n por averiguarlo, intuici\u00f3n para descubrirlo. La delicadeza trata de responder a la necesidad de recibir que mi hermano tiene, no a mi necesidad de dar.<\/p>\n<p>Gestos de delicadeza en comunidad hay cientos: prontitud en felicitar al otro por el \u00e9xito, preguntar por un enfermo de la familia, por un problema, una dificultad de la misi\u00f3n, recordar y celebrar las fechas entra\u00f1ables, adelantarse a colaborar en algo, dejar que todos opinen, cuenten su chiste, escuchar con inter\u00e9s&#8230; evitar los tonos \u00e1speros, impositivos, despectivos&#8230; Es evitar todo lo que molesta a los hermanos.<\/p>\n<p>Con peque\u00f1os gestos, nacidos del coraz\u00f3n, decimos a los hermanos de comunidad que son importantes para nosotros, expresamos que no queremos vivir para nosotros, que no buscamos \u00abser servidos, sino servir\u00bb. Y esto, hace comunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comunidad: lugar de crecimiento \u00abEn la vida no hay sino un dolor: estar solo\u00bb, dice Gabriel Marcel. Unas relaciones sanas, benevolentes, acogedoras, son la primera necesidad psicol\u00f3gica del hombre. 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Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. 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