{"id":128955,"date":"2014-03-03T08:04:02","date_gmt":"2014-03-03T07:04:02","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128955"},"modified":"2016-07-27T12:18:38","modified_gmt":"2016-07-27T10:18:38","slug":"el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-40-y-final","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-40-y-final\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (40 y final)"},"content":{"rendered":"<h2><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p><b><a href=\"http:\/\/vicencianos.org\/blog\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-xxxv\/portal-a-7\/\" rel=\"attachment wp-att-128852\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-128852 alignright\" alt=\"Portal-A\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/01\/Portal-A2.jpg?resize=250%2C287\" width=\"250\" height=\"287\" \/><\/a><\/b>El Se\u00f1or Portal, su alzacuello galicano, su escritura excelente, sus carn\u00e9s de apuntes llenos de citas de Vicente de Pa\u00fal, Juana de Chantal, Francisco de As\u00eds, Bossuet, Fenel\u00f3n, Bourdaloue; un estilo, un modo, en los que Pierre-Henri Simon reconoci\u00f3<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Lo que el amable erudito de Henri Bremond ilustraba por aquellos a\u00f1os con el nombre de humanismo devoto, una mezcla de gravedad y de cortes\u00eda, de ciencia y de piedad, de raz\u00f3n y de fe [&#8230;]. La caridad se hac\u00eda tacto [&#8230;]. Este religioso [&#8230;] habr\u00eda estado en su sitio entre Francisco de Sales y B\u00e9rulle.<\/p>\n<p>\u00c9l admiraba al Oratorio, que se lo devolvi\u00f3 con creces, porque dos de los superiores generales de esta sociedad de sacerdotes seculares asumieron una parte de la herencia, Courcoux en Javel, Brillet con los normalistas.<\/p>\n<p>Se alimentaba tambi\u00e9n de los Padres de la Iglesia, y de los m\u00edsticos, tal y como los recibi\u00f3 y aclimat\u00f3 la Escuela francesa, Ruysbroek el Admirable, Teresa de \u00c1vila, Juan de la Cruz. No ocultaba su admiraci\u00f3n por Lacordaire, Lamennais (\u00abTodo el movimiento cat\u00f3lico de este tiempo viene de \u00e9l\u00bb), Newman y tambi\u00e9n Gratry, que restaur\u00f3 el Oratorio y \u00abdedic\u00f3 su vida a la verdad a la que serv\u00eda por la filosof\u00eda, por la ciencia y, se puede decir tambi\u00e9n, por el amor a la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Devoto, sin duda, humanista tambi\u00e9n: no ten\u00eda a menos citar a Marot, Montaigne, R\u00e9gnier, Malherbe, Boileau, Racine, Regnard, Lamartine, Victor Hugo; a pocos de entre los Latinos, si exceptuamos a Cicer\u00f3n, por el De amicitia.<\/p>\n<p>\u00bfUn hombre de anteayer y de pasado ma\u00f1ana? Entre sus contempor\u00e1neos, amigos, pero ning\u00fan maestro confesado, ni siquiera Laberthonni\u00e8re, asociado sin embargo a la obra y defendido en plena tempestad. Un antijesuitismo a base de bromas pactadas y de desconfianza verdadera, pero que desconcierta ante Teilhard de Chardin. Irritaci\u00f3n ante los relumbrantes prelados que vienen a predicar las \u00abvirtudes activas\u00bb del catolicismo americano. Una impermeabilidad perfecta a la renovaci\u00f3n tomista (hasta 1926 no recibieron los tala a Gilson y Maritain). M\u00e1s que indiferencia por el movimiento lit\u00fargico (el pecado m\u00e1s com\u00fan que confesaba al Sr. Pouget, su director de conciencia: no guardar las r\u00fabricas al decir la misa&#8230;).<\/p>\n<p>Ninguna referencia a la renovaci\u00f3n de la espiritualidad que anima al clero franc\u00e9s pasada la crisis modernista, bajo el impulso de dom Chautard y de dom Marmion536. Nada sobre el cura de Ars, sobre Teresa de Lisieux, sobre Charles de Foucauld y su director, el abate Huvelin, figuras dominantes, cuyo ejemplo, testimonio y obras modelan la vida interior de tantos seminaristas y sacerdotes franceses537.<\/p>\n<p>Un olvido constante de las m\u00faltiples devociones que enriquec\u00edan o estorbaban, seg\u00fan se quiera, el catolicismo de aquella \u00e9poca. Un cristocentrismo riguroso; una piedad poco teol\u00f3gica, cosa que no es normal en un profesor de teolog\u00eda (ya que, despu\u00e9s de todo, esa fue su ocupaci\u00f3n hasta 1895); una piedad de actualizaci\u00f3n y de relaci\u00f3n personal, a trav\u00e9s de la historia, con Cristo, Cristo redentor y \u00fanico mediador.<\/p>\n<p>Un uso frecuente de las palabras \u00absacrificio\u00bb, \u00abdolor\u00bb y \u00absufrimiento\u00bb, lo que est\u00e1 totalmente dentro del estilo del tiempo; lo que lo es menos es que el buen sufrimiento no es el que uno se inflige a s\u00ed mismo (el sayal, el cilicio y la disciplina no son accesorios portalianos, que se sepa), sino el que se padece al servicio de la Iglesia y que viene primeramente de la Iglesia misma. Vivir bajo la alta vigilancia de Merry del Val y de la, algo menos alta, de los peque\u00f1os esp\u00edas ladrones de cuadernos y violadores de confesionarios, \u00bfno es suficiente para la dura ley del crecimiento espiritual: si el grano no muere en tierra&#8230;?<\/p>\n<p>Un sacerdote singular, que no quiere que el grupo tala se inscriba en una federaci\u00f3n de estudiantes cat\u00f3licos, que tiene a la comunidad de Javel debajo del celem\u00edn, y no tiene personalmente ning\u00fan contacto con las instituciones unionistas puestas en marcha por Benedicto XV y P\u00edo XI. Pero singular como es no est\u00e1 aislado: es imposible hablar de Portal sin evocar los c\u00edrculos, los grupos, las redes, a todos aquellos que Pierre Pascal llama los portalianos.<\/p>\n<p>Sin ellos, Portal habr\u00eda ca\u00eddo en el olvido. \u00c9l despert\u00f3, orient\u00f3, anim\u00f3; no fue ni fundador ni conservador. Lo que \u00e9l cre\u00f3 no ha vivido m\u00e1s que el tiempo que \u00e9l lo inspir\u00f3. En los a\u00f1os 1930, ya no est\u00e1 presente m\u00e1s que en la memoria y el coraz\u00f3n de los que le quisieron. Todo cuanto lanz\u00f3 ha desaparecido r\u00e1pidamente: la Revue anglo-romaine en 1896, el seminario mayor de Nice-Cimiez en 1903, la Revue catholique des \u00c9glises en 1908, el seminario San Vicente de Pa\u00fal en 1912, la casa de estudios de la calle Grenelle en 1926, todo como las conversaciones de Malinas. A la muerte de Mme Gallice en 1932, la comunidad de Javel se disuelve y sus miembros se integran en aparatos eclesi\u00e1sticos preexistentes. No queda nada incluido el grupo tala, esta anti-instituci\u00f3n, que no haya sido amenazado de desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>Me acuerdo [escribe Marcel L\u00e9gaut] de los ejercicios que el padre [Teilhard de Chardin] predic\u00f3 despu\u00e9s de la muerte de Portal en octubre de 1926. El grupo tala se ve\u00eda privado de su cabeza \u2013y tambi\u00e9n de algo de su coraz\u00f3n. Numerosas influencias y solicitudes le atra\u00edan a un lado y a otro, La dislocaci\u00f3n le amenazaba. Se present\u00edan las primeras manifestaciones de desacuerdos y de escisiones. Para estos ejercicios del grupo, en una de sus horas m\u00e1s cr\u00edticas, el Padre hab\u00eda escogido por asunto el tema de uno de sus principales escritos, El Medio divino. Aquello fue un cambio total de la situaci\u00f3n. El grupo sali\u00f3 del seminario menor de Gentilly, donde hab\u00eda tenido estos ejercicios, vivificado y unificado.<\/p>\n<p>De esta forma salv\u00f3 un jesuita la \u00fanica fundaci\u00f3n portaliana perdurable.<\/p>\n<p>Hasta el final, con el dispensario de Arcueil, la vida de Portal fue una serie de comienzos, la b\u00fasqueda de una nueva frontera.<\/p>\n<p>Sembrar me parece mejor que cosechar, descubrir tierras, m\u00e1s envidiable que gobernarlas [&#8230;]. Es preciso recordar que somos viajeros y tener una mentalidad de viajeros.<\/p>\n<p>Nada de francotiradores. Portal no dej\u00f3 nunca de desear la integraci\u00f3n, el reconocimiento de su obra por el sistema y, para s\u00ed mismo, un estatuto oficioso. No se complace en las m\u00e1rgenes, no es hombre de capilla sino de Iglesia, y no concibe virtud superior a la obediencia y a la fidelidad. Dos ejemplos lo persiguen y acuden a menudo a su pluma y en la conversaci\u00f3n: el de Lamennais quien, asegura \u00e9l, si se hubiera sometido en 1832, habr\u00eda visto triunfar a sus ideas; el de John Henry Newman, converso presa de la desconfianza de sus nuevos correligionarios y del desd\u00e9n de su nueva Iglesia, duramente proscrito en sus proyectos, entregado durante veinte a\u00f1os al exilio interior, al silencia, a la inutilidad aparente, y que se somete y que no dice nada, y se asegura de este modo la influencia y la fecundidad de su obra.<\/p>\n<p>Si Portal evoca a los amigos de Portal que dec\u00edan: \u00abEst\u00e1bamos cincuenta a\u00f1os adelantados\u00bb, no es para compadecerlos y fustigar la ceguera de las autoridades, sino para concluir: \u00abLa Iglesia es un gobierno, no se gobierna con cincuenta a\u00f1os de adelanto\u00bb.<\/p>\n<p>Si Portal quiso ser un hombre de Iglesia, del tiempo de la Iglesia, no por eso deja de ser tenido y se\u00f1alado como marginal. Estar en el margen es considerarse o ser considerado lejos del centro donde se definen las orientaciones y se toman las decisiones: es ser poco representativo, secundario, o bien sospechoso, reprobado.<\/p>\n<p>Si se piensa no ya en la Iglesia sino en la sociedad civil, Portal es totalmente representativo de un movimiento que transforma progresivamente el paisaje cultural: la internacionalizaci\u00f3n de los problemas. No se enreda en la pol\u00edtica de pol\u00edticos, y la cuesti\u00f3n del r\u00e9gimen en esta porci\u00f3n de la direcci\u00f3n europea del continente asi\u00e1tico, que se llama Francia, no le interesa apenas. Existen en su correspondencia ausencias extra\u00f1\u00edsimas, y en vano se buscar\u00edan en ellas el nombre del capit\u00e1n Dreyfus. Un hombre Sirius, tal vez, una especie de Micromegas eclesi\u00e1stico. Toma contacto en el momento de la separaci\u00f3n, llagando a sugerir, en la Revue catholique des \u00c9glises, lo que se parece bastante a consignas electorales. Luego se va, y tan lejos, que al final de su vida, el cartel de las izquierdas no le inmuta, a \u00e9l, un congregacionista. Se necesita creer que Javel es un poco China.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las peripecias, Portal es de los que repiten con insistencia y pasi\u00f3n que hay que interesarse por los asuntos del extranjero, que ya no es posible confundir Bucarest y Budapest, hacer hablar espa\u00f1ol a los Brasile\u00f1os, tomar la Duma por una estrella danzarina y a los liberales brit\u00e1nicos por \u00e9mulos de Albert de Mun, relegar a Europa a una serie de cotillas period\u00edsticas, en una palabra, pensar los problemas dentro de un marco nacional. Y en esto, Portal tiene conciencia de integrarse en un gran movimiento contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Finalmente el progreso material mismo sirve para suprimir las barreras favoreciendo, por la facilidad de viajar, la compenetraci\u00f3n de los diferentes pueblos que pronto no podr\u00e1n ya ignorarse, y extendiendo las ideas con una rapidez extrema. Todo tiende en la hora actual a la unificaci\u00f3n de las razas.<\/p>\n<p>El seminario San Vicente de Pa\u00fal se abre a las visitas y a las ideas llegadas de Gran Breta\u00f1a, Rusia, Polonia, Italia, Alemania, Espa\u00f1a, Estados Unidos, de la cuenca mediterr\u00e1nea, etc., entre la primera(1899) y la segunda (1907) conferencia de la paz de La Haya, en las que participa Nicolas Nicolaievitch Nepluyef. Portal llega al sacerdocio en el momento en que se organiza la Uni\u00f3n postal universal (1878); transforma su oficina del Cherche-Midi en sala de redacci\u00f3n de la Revue des \u00c9glises entre la firma de la primera convenci\u00f3n sanitaria internacional (1903) y la de la convenci\u00f3n radiotelegr\u00e1fica internacional (1906); se asocia a las conversaciones de Malinas esperando que un acercamiento religioso refuerce la acci\u00f3n de la Sociedad de las Naciones y, el a\u00f1o de su muerte, piensa en fomentar una especie de \u00abLocarno eclesi\u00e1stico\u00bb con los cat\u00f3licos alemanes y los anglicanos.<\/p>\n<p>Siguiendo a Lord Halifax, arist\u00f3crata cosmopolita que surca cada a\u00f1o Europa u una parte del Imperio, establece un lazo inmediato entre el unionismo cristiano y la intensificaci\u00f3n de las relaciones internacionales. El abate Hemmer sit\u00faa bien la actividad portaliana cuando afirma que se ha basado en este \u00abfen\u00f3meno social\u00bb que es \u00abla ola de internacionalismo que recorre el mundo\u00bb. Se comprende que el lazarista haya prestado m\u00e1s atenci\u00f3n a Aristide Briand que al general de Castelnau.<\/p>\n<p>Si no se tiene en consideraci\u00f3n ya al \u00absiglo\u00bb, sino a la Iglesia cat\u00f3lica de la que quiere ser hijo sumiso, \u00bfse puede tener a Portal por un marginal?. Tres elementos no permiten dar una respuesta global.<\/p>\n<p>El estado de los archivos tiende a hacer olvidar que junto al lazarista de excepci\u00f3n existe un Portal banal, normal, que lleva a cabo (incluso en 198) empleos sin sorpresa. O\u00edr a los penitentes que vienen a confesarse en la capilla de la calle S\u00e8vres, dirigir espiritualmente varias comunidades de las Hijas de la Caridad, asistir a \u00e9stas en sus actividades caritativas y sociales (como el patronato de Reuilly o los sindicatos femeninos de la calle de l\u2019Abbaye: todo ello entra en las atribuciones ordinarias de un sacerdote de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y es se\u00f1al del arraigo de Portal en la sociedad eclesi\u00e1stica..<\/p>\n<p>Se le ha visto naturalmente en varias ocasiones en las lindes de su Iglesia, pero nunca de una manera definitiva y rara vez (seis meses de exilio en Seine-et-Oise, en Limay) por la totalidad de sus actividades. Marginalidad por eclipses, marginalidad parcial. El \u00abseminario de la Uni\u00f3n de las Iglesias\u00bb de la calle Grenelle, entre 1909 y 1914, ofrece un buen ejemplo de grupo secundario y reprobado: no corresponde ni a las preocupaciones mayores ni a las orientaciones dominantes del instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica de finales del pontificado de P\u00edo X. Pero mantiene contactos que permitir\u00e1n a Portal participar en el rebrote unionista de los a\u00f1os 1917-1926, y funciona en el momento en que el lazarista organiza la comunidad de Javel y el grupo de los normalistas: evangelizar a los pobres y confirmar a los estudiantes cat\u00f3licos en su fe no se ha considerado nunca por el magisterio como actividades condenables o secundarias.<\/p>\n<p>Portal colabor\u00f3 en cuatro movimientos de importancia central, movimientos al menos que los responsables, de forma continua o discontinua, designaron a sus adeptos como de importancia central: la renovaci\u00f3n de los estudios en los seminarios; el despertar cat\u00f3lico en las escuelas superiores y en la juventud intelectual; el \u00edmpetu misionero en las zonas descristianizadas de las grandes ciudades; el unionismo finalmente, que tres papas presentaron como el eje de su pontificado. A pesar de las tribulaciones, Portal pudo siempre ocuparse por lo menos de uno de estos movimientos, incluso cuando estaba tachado o reprobado en los otros.<\/p>\n<p>De donde surge una curiosa mezcla de azufre y de incienso, y otro modo de falsear el retrato: no fijarse m\u00e1s que en espiado, el reprobado, el exiliado del interior, y poner entre par\u00e9ntesis al distinguido bendecido una y otra vez por Le\u00f3n XIII, convertido en can\u00f3nigo por el obispo de Niza, citado como ejemplo por el cardenal Dubois, cortejado por Mons Baudrillart544; el confidente de Mercier, el comensal de los nuncios apost\u00f3licos con destino en Par\u00eds y en Bruselas, el buen padre de las hu\u00e9rfanas que el arzobispo de Chamb\u00e9ry se honra en recibir en su di\u00f3cesis, el Charles de Foucauld de Javel que revela in extremis a obispos auxiliares edificados la heroicidad de las virtudes de Mme Gallice, el difunto a quien un representante oficial del Vaticano acompa\u00f1a a su \u00faltima morada.<\/p>\n<p>A\u00f1adamos que en el interior de una misma actividad cohabitan el azufre y el incienso, el margen y el centro, lo anormal y la norma. El grupo tala es el Sr. P\u00e1rroco de Saint-Jacques-du-Haut-Pas que viene a dar el catecismo, es tambi\u00e9n Teilhard de Chardin que presenta la moral de Gide. Javel es Mme Gallice que distribuye bonos de pan en la mejor tradici\u00f3n de las conferencias de San Vicente de Pa\u00fal; es tambi\u00e9n esta comunidad de testigos que se niegan a dar el catecismo y denuncian \u00abal partido de los ricos\u00bb. La formaci\u00f3n del clero son unos j\u00f3venes que hacen su repetici\u00f3n de oraci\u00f3n, despu\u00e9s de o\u00edr a \u00c9douard Le Roy hablar dela simb\u00f3lica de los dogmas. La uni\u00f3n de las Iglesias, es Mercier, y es Nepluyef.<\/p>\n<p>La diversidad portaliana se complica con discontinuidad por rupturas de repetici\u00f3n: la enfermedad, Madera, la condena de la Revue anglo-romaine, el adi\u00f3s a Niza, el fracaso de la \u00faltima cita con Le\u00f3n XIII, el asunto de 1908, la guerra&#8230; Pero existen diferentes maneras de leer la vida de Portal que desprenden de lo diverso y de lo discontinuo algunas l\u00edneas directrices, temas centrales, alrededor de los cuales es posible organizar la complejidad de lo vivido y darle sentido.<\/p>\n<p>Una primera lectura consiste en privilegiar la acci\u00f3n unionista, justific\u00e1ndose este trato de favor con diferentes puntos de vista, y en primer lugar con el de Portal que escribe en 1907: \u00abYo me intereso en muchas cosas, veo a mucha gente, y con todo, en el fondo, apenas pienso en otra cosa que en la Iglesia, en las divisiones que la asolan y en los medios de acercar entre s\u00ed a todos los fieles de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo punto de vista es el del historiador que constata que Portal ha reinvertido \u2013o reempleado- lo adquirido del contacto interconfesional en su acci\u00f3n con los seminaristas, los intelectuales, los de Ulm, la gente de Javel, as\u00ed como en sus tomas de posici\u00f3n sobre la separaci\u00f3n, las relaciones Iglesia-Estado, Iglesia-sociedad global, Iglesia-tierras de misi\u00f3n.<\/p>\n<p>A Javel, por ejemplo, ha transportado el rechazo unionista de la conversi\u00f3n individual, la finalidad unionista de llevar a todo un grupo a evolucionar progresivamente, el m\u00e9todo, el m\u00e9todo unionista que consiste en primer lugar en abrirse al otro, acogerlo, escucharle, reconocer su valor propio, ponerse en su lugar y compartir sus inseguridades. Transposici\u00f3n de la que da testimonio por otra parte el empleo de un vocabulario intercambiable y de expresiones similares (hermanos separados\/pobres separados).<\/p>\n<p>El tercer punto de vista es retrospectivo. Es el del testigo que dispone de varios decenios de retroceso, que constata que el unionismo portaliano, sus grupos y sus redes son otros tantos lugares en los que se ha elaborado una f\u00f3rmula de paso del unionismo romano hacia el ecumenismo cat\u00f3lico tal y como se afirma entre los a\u00f1os 1930 y el segundo concilio Vaticano.<\/p>\n<p>Los ecumenistas de los a\u00f1os 1930 se sintieron deudores a Portal, entraron en contacto con su mito, y tambi\u00e9n con portalianos muy reales que sirvieron de enlace, y gracias a quienes el \u00abportalismo\u00bb fluido y no estructurado acab\u00f3 por difundirse en la instituci\u00f3n. El ejemplo del abate Fleury, del abate Couturier, del padre Congar son prueba de c\u00f3mo estos enlaces funcionaron.<\/p>\n<p>Capell\u00e1n de la parroquia universitaria de Franco-Condado despu\u00e9s de la Segunda guerra mundial y animador de jornadas interconfesionales, Marcel Fleury hace derivar su compromiso unionista de dos encuentros, los del abate Jean Flory y del grupo tala de la calle de Ulm. Hacia 1925-1926, Jean Flory, capell\u00e1n del liceo de Besan\u00e7on, hablaba con emoci\u00f3n de las conversaciones de Malinas, daba a leer obras sobre el anglicanismo, expresaba su confianza en un pr\u00f3ximo acercamiento. En 1932, en la calle de Ulm, Marcel Fleury (es por entonces secretario general de la juventud estudiantil cristiana) descubre el bolet\u00edn Intertala, la asociaci\u00f3n Fernand Portal (colonizada por los ulmianos), el grupo L\u00e9gaut (siendo el propio L\u00e9gaut tesorero de la asociaci\u00f3n Portal), el portalismo reanudado y ampliado por Antoine Martel, es decir vuelto a centrar en la oraci\u00f3n por la unidad y abierto a todas las confesiones cristianas, incluido el protestantismo franc\u00e9s.<\/p>\n<p>El fundador del ecumenismo espiritual en el interior de la Iglesia cat\u00f3lica, el abate Paul Couturier, despertado de \u00abuna especie de sue\u00f1o de satisfacci\u00f3n\u00bb por el laico Victor Carlhian, como Portal lo hab\u00eda sido por Lord Halifax547, recibi\u00f3 la tradici\u00f3n portaliana a trav\u00e9s de muchos enlaces y, en primer lugar, el grupo de trabajo en com\u00fan fundado por Jacques Chevalier en Grenoble en 1920. Con la participaci\u00f3n de Jean Guitton, este grupo reanuda los m\u00e9todos de trabajo del Cherche-Midi y se interesa por las Iglesias separadas. A trav\u00e9s de \u00e9l Carlhian descubre a Portal y le hace conocer a Couturier. A partir de 1924, interviene la Cr\u00f3nica social de Francia, que se propone un \u00abbarrido sistem\u00e1tico del campo interconfesional\u00bb (diez cr\u00f3nicas unionistas entre 1924 y 1929) bajo la direcci\u00f3n de Mons Beaupin, antiguo estudiante del Cherche-Midi, conocido en la calle Grenelle y en el c\u00edrculo de las cuestiones extranjeras de la calle Ulm548. Su influencia es sustituida por la de los ulmianos de la parroquia universitaria de Lyon, como Robert Flaceli\u00e8re que fue por alg\u00fan tiempo, bajo Portal, \u00absecretario\u00bb del grupo tala. En 1932, al fin Couturier se encuentra, en Amay, con el enlace benedictino que el exilio de dom Lambert no ha roto.<\/p>\n<p>Parece pues que fue con conocimiento de causa como el padre Couturier, cuando relanza con perspectiva ecum\u00e9nica el octavario de oraciones por la unidad, reivindica expresamente la herencia portaliana \u2013en privado al menos, ya que en p\u00fablico, se parapeta detr\u00e1s de la figura tranquilizadora del cardenal Mercier. No es solamente a las conversaciones de Malinas idealizadas hasta el mito a las que quiere vincularse, sino al portalismo de base que niega el unionismo de instituci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n escribe en 1939 a un formador de los grupos de L\u00e9gaut (otro enlace muy activo):<\/p>\n<p>Mi parecer, si aun llega a tiempo, es que no se necesita ninguna organizaci\u00f3n unionista, por m\u00ednima que sea. Todo debe ser como la llama, la amistad. El abate Portal hall\u00f3 la f\u00f3rmula cuando preconiz\u00f3 las \u00abc\u00e9lulas de la amistad\u00bb. Es una directiva. Relaciones personales. Contactos de alma. Una atm\u00f3sfera de oraci\u00f3n, de gran oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fundador del ecumenismo teol\u00f3gico en el catolicismo franc\u00e9s, el padre Congar, O.P. , admira tambi\u00e9n a Portal; se declara abiertamente a favor de su herencia y le reivindica por completo. Describe incluso como uno de los \u00absignos\u00bb de su vocaci\u00f3n ecum\u00e9nica su \u00abatractivo\u00bb, su \u00abcuriosidad a la vez respetuosa, d\u00f3cil e interrogativa\u00bb a favor de la \u00abpersonalidad espiritual\u00bb del lazarista. Como el abate Jean Flory, sigui\u00f3 por la prensa y las revistas la marcha de las conversaciones de Malinas, que le parecieron \u00abcomo una especie de ideal550\u00bb. M\u00e1s tarde, las descubre de alguna manera por dentro, gracias al testimonio del abate Hemmer y del Dr Kidd. En 1937, dedic\u00f3 Chr\u00e9tiens desunis, principes d\u2019 un oecum\u00e9nisme catholique, al cardenal Mercier y a \u00abtodos los de Malinas\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del mito fundador, el padre Congar se encontr\u00f3 con la herencia portaliana en Amay, pero tambi\u00e9n por mediaci\u00f3n del abate Gratieux. En 1932, se fue a escuchar las conferencias sobre Khomiakof que el fiel entre los fieles pod\u00eda al fin dar en el Instituto cat\u00f3lico de Par\u00eds551. No porque el ostracismo de que era v\u00edctima desde 1909 se le hubiese perdonado. De vuelta de Alemania en 1930, viv\u00eda de las capellan\u00edas en casas de ancianos y asilados locos.<\/p>\n<p>El abate [escribe el padre Congar en sus memorias] me acogi\u00f3 con esa simpat\u00eda activa y sin defensa de la que me benefici\u00e9 m\u00e1s todav\u00eda en lo sucesivo552. Porque nos vimos ya en su casa, en Ch\u00e2lons-sur-Marne, ya en casa de una maravilloso amigo com\u00fan, en Vitry-le-Fran\u00e7ois [&#8230;]. Tuve la satisfacci\u00f3n, con \u00c9tienne Paillard, de ayudarle a concluir trabajos comenzados en 1906 a petici\u00f3n del padre Portal, y a publicarlos553. De esta forma el testimonio del abate Gratieux, por largo tiempo tocado de un semi-ostracismo unido a las estrecheces e injusticias de la reacci\u00f3n anti-modernista, no desapareci\u00f3 con \u00e9l.<\/p>\n<p>Con Jean Guitton, Gratieux colabora en los Cahiers pour le protestantisme, lanzados por el padre Congar con el objeto de proporcionar documentos e informaciones exactas sobre las Iglesias separadas, y que contribuyeron as\u00ed a difundir la herencia portaliana en la nueva generaci\u00f3n ecum\u00e9nica. Siempre con Guitton, Gratieux fue de los que participaron en el encuentro ecum\u00e9nico del Saulchoir de Pascua de 1938.<\/p>\n<p>El padre Congar se encontr\u00f3 tambi\u00e9n con la tradici\u00f3n portaliana, tal y como la conservaban los tala. En 1934, bajo la direcci\u00f3n del padre Brillet, sucesor de Portal, de Beaussart y de Hemmer a la cabeza del grupo de la calle Ulm, vienen cat\u00f3licos a unirse en los \u00abejercicios franco-rusos\u00bb que reun\u00edan anualmente a j\u00f3venes protestantes y a j\u00f3venes ortodoxos. El a\u00f1o siguiente, el padre Congar prolong\u00f3 los ejercicios con reuniones en Par\u00eds, a partir de las cuales organiz\u00f3 un c\u00edrculo ecum\u00e9nico cat\u00f3lico que puso bajo el patrocinio de Fernand Portal. El c\u00edrculo expres\u00f3 su deseo \u00abde continuar la tradici\u00f3n del padre Portal y de los cat\u00f3licos que, desde 1895 hasta su muerte, se juntaron con \u00e9l\u00bb. Su bolet\u00edn, Au service de l\u2019unit\u00e9,<\/p>\n<p>recurre frecuentemente a la filiaci\u00f3n portaliana, y los documentos que publica son recibidos por compa\u00f1eros de todas las generaciones: Goyau, Hemmer, Gratieux, Guitton, L\u00e9gaut, Mesnard.<\/p>\n<p>El padre Congar hubiera deseado que se fusionara su \u00abgrupo Portal\u00bb con la Asociaci\u00f3n Fernand Portal, siempre presidida por el abate Hemmer, y que se hab\u00eda trasladado en 1932 de la calle Geoffroy-Saint-Hilaire al 39 de la calle Galil\u00e9e. Como el portalismo se acomoda mal a las instituciones, la Asociaci\u00f3n apenas estaba ya activa, pero pose\u00eda una biblioteca interconfesional, heredada del abate Morel y de Portal, enriquecida despu\u00e9s por adquisiciones y donaciones. Con la decepci\u00f3n del padre Congar, la fusi\u00f3n fracas\u00f3, pero, despu\u00e9s de la guerra, fue la Asociaci\u00f3n la que vino a solicitarla. En 1946, ya no ten\u00eda ni presidente (Hemmer muri\u00f3 en 1942) ni tesorero (Marcel L\u00e9gaut hab\u00eda dejado la ense\u00f1anza y se hab\u00eda ido a vivir a Haute-Provence).<\/p>\n<p>Mons Beaussart, miembro de la Asociaci\u00f3n y de su oficina desde 1927, y convertido despu\u00e9s de la muerte de Mons Chaptal en vicario general encargado de los extranjeros de la di\u00f3cesis de Par\u00eds trat\u00f3 de reanimar el asunto. En enero de 1946, reuni\u00f3 en su casa a algunos amigos que procedieron a la renovaci\u00f3n: Beaussart fue presidente, el normalista J. Perret vicepresidente y el padre Congar secretario. La Asociaci\u00f3n y su biblioteca ( por poco tiempo replegada en las galer\u00edas de la Iglesia de la Trinidad, parroquia del abate Hemmer) se instal\u00f3 en el 61 de la calle Madame, en el centro intelectual de los cat\u00f3licos franceses. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, se fundi\u00f3 en el centro ecum\u00e9nico dominico Istina, que recogi\u00f3 la biblioteca. All\u00ed se encuentra todav\u00eda.<\/p>\n<p>De esta manera, los pioneros de ecumenismo cat\u00f3lico se sienten deudores a Portal. \u00bfNo pretenden con ello otra cosa que fabricarse una genealog\u00eda, que identificarse con un modelo, que en afincarse en una prehistoria un tanto de f\u00e1bula? Si se compara el ecumenismo portaliano, tal como aparece en la \u00e9poca del Cherche-Midi y de la calle Grenelle, con el ecumenismo cat\u00f3lico descrito por \u00c9tienne Fouilloux, resulta posible obtener una serie de puntos comunes, que no tienen nada de m\u00edtico.<\/p>\n<p>El portalismo como el ecumenismo de los a\u00f1os treinta persisten en ruptura con el unionismo romano.<\/p>\n<p>Como el c\u00edrculo del Cherche-Midi, el comit\u00e9 de redacci\u00f3n de la Revue catholique des \u00c9glises, el \u00abseminario\u00bb de la calle Grenelle o el c\u00edrculo de las cuestiones extranjeras de la calla de Ulm, los grupos que gravitan en torno a Couturier y a Congar no deben nada a Roma ni a los obispos. Son aut\u00f3nomos, trabajan en la base, reclutan de buen grado entre los ense\u00f1antes laicos (no se puede hablar de ecumenismo cat\u00f3lico sin contactar con la parroquia universitaria), mantienen con la autoridad relaciones a veces problem\u00e1ticas y viven en una tensi\u00f3n constante entre la integraci\u00f3n (no existe ecumenismo sin representatividad) y la protesta (el movimiento ecum\u00e9nico fue condenado en 1928 por la enc\u00edclica Mortalium animos).<\/p>\n<p>En Portal como en los ecumenistas, el compromiso es primeramente respuesta a una llamada, a lo que Portal calific\u00f3 en 1914 de \u00abpalabra interior\u00bb, de exigencias \u00ab\u00edntimas y personales\u00bb, de \u00abllamadas directas del Esp\u00edritu de Dios\u00bb559. Fundada as\u00ed la acci\u00f3n se quiere ver lejos de los c\u00e1lculos pol\u00edticos que Portal fustig\u00f3 en su conferencia de Lovaina, en 1925.<\/p>\n<p>De una parte y de otra, el punto de partida es una reevaluaci\u00f3n de las confesiones no romanas, el reconocimiento de su valor propio, del valor del otro hasta en su diferencia. Este reconocimiento es la raz\u00f3n del rechazo de la conversi\u00f3n individual como de la sumisi\u00f3n corporativa y mantiene el gusto de la informaci\u00f3n y del contacto vivo, ese culto de la b\u00fasqueda y del documento, que se puede seguir de la Revue catholique des \u00c9glises a los Cahiers pour le protestantisme, esa pr\u00e1ctica asidua de los viajes y de los encuentros, que permite constituir las \u00abc\u00e9lulas de amistad\u00bb propuestas por Portal sobre el modelo de lo que \u00e9l mismo viv\u00eda desde Madera.<\/p>\n<p>L\u2019amiti\u00e9 au service de l\u2019union: el t\u00edtulo de la biograf\u00eda de Portal publicada por Gratieux en 1950 est\u00e1 totalmente en consonancia con el movimiento ecum\u00e9nico, tal como se encarn\u00f3, por ejemplo, en el grupo de los Dombes. De donde un doble aspecto, a la vez realista y ut\u00f3pico; realista porque no se trata de proponer \u00abplanes de reuni\u00f3n\u00bb, sino de proceder a una larga marcha de aproximaci\u00f3n, a una transformaci\u00f3n progresiva de las mentes y de los sistemas culturales, a una modificaci\u00f3n de la mirada al otro. Ut\u00f3pico en la medida en que las \u00abc\u00e9lulas de amistad\u00bb pueden presentarse como realizaciones parciales y anticipadoras de la Iglesia reconciliadora pueden presentarse como realizaciones parciales y anticipadoras de la Iglesia reconciliada.<\/p>\n<p>Una vez casi evacuada la perspectiva de un regreso puro y simple de los separados, portalismo y ecumenismo cat\u00f3lico afirman que la unidad est\u00e1 al t\u00e9rmino de una reforma convergente delas Iglesias. No solamente los temas, sino los t\u00e9rminos de \u00abreforma\u00bb y de \u00abconvergencia\u00bb, se hallan ya en la Revue catholique des \u00c9glises. Punto de partida de esta reforma: un examen de conciencia \u2013f\u00f3rmula eminentemente portaliana- por el que todos los cristianos, incluidos los romanos, deben reconocerse culpables del pecado de desuni\u00f3n. Sentido de la reforma: lo que Portal llamaba \u00abuna renovaci\u00f3n de vida cristiana\u00bb, la \u00absupresi\u00f3n de los obst\u00e1culos al desarrollo de la acci\u00f3n divina560\u00bb.Tambi\u00e9n parece dif\u00edcil oponer un portalismo diplom\u00e1tico, activista, extrovertido, a un ecumenismo de las profundidades, dela oraci\u00f3n, de la conversi\u00f3n. Portal identifica la oraci\u00f3n \u00abpara que la Iglesia se espiritualice cada vez m\u00e1s\u00bb con la oraci\u00f3n \u00abpara la unidad del mundo cristiano\u00bb. En las comunidades, desea menos \u00absuperficie\u00bb, m\u00e1s interioridad; no cesa de insistir en la inutilidad de los medios humanos:<\/p>\n<p>Lo esencial es pasar a segundo plano, no impedir actuar a las fuerzas divinas [&#8230;]. Si pretendi\u00e9ramos por medios humanos alcanzar el objetivo de la obra o el objetivo de nuestra vida, ser\u00eda un sacrilegio [&#8230;]. Nuestra visa est\u00e1 en nuestro contacto con Jesucristo [&#8230;]. Los medios humanos son absolutamente como si, en un mecanismo, en lugar de aceite, se le echaran granos de arena [&#8230;]. Nuestras acciones no son m\u00e1s que para dar a Dios la posibilidad de actuar [&#8230;]. Nuestro recurso esta en la Cruz, no nos viene de nuestra habilidad ni de nuestra elocuencia.<\/p>\n<p>Y este consejo, dado en Lovaina a los buenos obreros de la Uni\u00f3n, de emplear \u00absobre todo medios sobrenaturales: la oraci\u00f3n, fuente de gracia\u00bb, con la caridad y la humildad.<\/p>\n<p>Se comprende de esta manera que el abate Couturier no se haya sentido muy distante de Portal y que haya podido sentirse deudor a su filiaci\u00f3n. Ah\u00ed sin embargo se toca uno de los puntos importantes del conflicto portalismo\/ecumenismo: nada en la obra del lazarista anuncia o prepara verdaderamente la semana universal de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos, que toma impulso a partir de 1935 bajo la direcci\u00f3n del sacerdote lion\u00e9s.<\/p>\n<p>Para concebir una oraci\u00f3n ecum\u00e9nica, habr\u00eda hecho falta en primer lugar integrara abiertamente al protestantismo en su plan unionista. Ah\u00ed est\u00e1, sin duda, lo que distingue m\u00e1s claramente al portalismo y al ecumenismo cat\u00f3lico. Es verdad que al comienzo del siglo el lazarista se despoj\u00f3 del anti-protestantismo sistem\u00e1tico que profesa todav\u00eda el cardenal Mercier en el momento de las conversaciones de Malinas. De E. Vermeil en el Cherche-Midi hasta Lucienne Vannier en Javel, pasando por Horace Monod, Henri Monnier, Charles Wagner, Bonet-Maury, Paul Sabatier, J. Monnier, se entrevista con reformados y trabaja con ellos. En 1908, en la Revue catholique des \u00c9glises, exterioriza el fundamento teol\u00f3gico de una actitud pr\u00e1ctica: \u00abNada se opone pues a que tengamos incluso a los protestantes como miembros del Cuerpo m\u00edstico de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, considera con simpat\u00eda la formaci\u00f3n de un movimiento ecum\u00e9nico que agrupe a protestantes, anglicanos, ortodoxos: no piensa en descubrir con ello un peligro para el catolicismo o una concurrencia desleal para el unionismo. Era demasiado sensible a la necesidad, para todas las Iglesias, de hacerse cat\u00f3licas, es decir de atravesar las fronteras y encaminarse hacia la universalidad.<\/p>\n<p>Pero todo ello queda muy atr\u00e1s con relaci\u00f3n a las iniciativas y a lasa tomas de posici\u00f3n de un Laberthonni\u00e8re, por ejemplo, que de este punto de vista prepara mas directamente la emergencia de un ecumenismo sin exclusiva ni par\u00e9ntesis. El ejemplo de oratoriano muestra con suficiencia que la reserva del Portal no puede imputarse solamente a las censuras de la autoridad eclesi\u00e1stica. Newmaniano, el lazarista est\u00e1 muy ligado a la noci\u00f3n de desarrollo, es decir de evoluci\u00f3n continua. Asimismo no puede por menos de considerar la reforma luterana, que la historiograf\u00eda del momento le presenta bajo el aspecto de una ruptura, como extra\u00f1a a la naturaleza misma de la historia. \u00abEse fue el gran error del protestantismo; la reforma de la Iglesia era necesaria, Lutero quiso hacer una revoluci\u00f3n violenta, no la adapt\u00f3 a la organizaci\u00f3n de la Iglesia\u00bb. Lo que le satisface del anglicanismo, es menos el parecido con el modelo romano (el liberal catholicism de su preferencia est\u00e1 en las ant\u00edpodas del anglo-papalismo) que la afirmaci\u00f3n de una continuidad, el sentido de la tradici\u00f3n, una visi\u00f3n muy org\u00e1nica de la Iglesia. Debido a este sentido, seg\u00fan Portal, existe el anglicanismo a pesar de la reforma del siglo XVI.<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 a los portalianos de la tercera generaci\u00f3n, y primordialmente a Antoine Martel, integrar sin discusi\u00f3n el conjunto del protestantismo en el proyecto unionista, y acceder por ah\u00ed a la idea de una oraci\u00f3n ecum\u00e9nica. Una vez superada esta etapa esencial, fue preciso adem\u00e1s despojar a la herencia portaliana de lo que ten\u00eda de artesanal y de improvisado, dotarle en particular de la base teol\u00f3gica rigurosa que Portal nunca se preocup\u00f3 de elaborar.<\/p>\n<p>Hechas estas reservas, es evidente que Portal, sus grupos y sus redes constituyen una de las fuentes, y de las m\u00e1s importantes, del ecumenismo cat\u00f3lico. Portal dej\u00f3 intuiciones, gu\u00edas de b\u00fasqueda, un mito motor, mas tambi\u00e9n una experiencia, un m\u00e9todo, colaboradores, un p\u00fablico, todo lo que completa una herencia \u00fatil y una tradici\u00f3n viva. \u00c9sta ha sido recogido con fervor, sin perderse nada: se comprende que una visi\u00f3n retrospectiva pueda privilegiar, dentro de diversidad de las actividades portalianas, la empresa unionista.<\/p>\n<p>Una valoraci\u00f3n as\u00ed resulta sin duda inevitable; pero no carece de inconvenientes. \u00bfSe puede en verdad<\/p>\n<p>construir un objeto hist\u00f3rico siguiendo un plan proporcionado por los usuarios inmediatos de la experiencia que se trata de reconstruir?<\/p>\n<p>No se trata, salvo ilusi\u00f3n positivista, de prescindir de una visi\u00f3n retrospectiva, al menos resulta posible y necesario no atenerse al punto de vista de los que lanzaron el movimiento ecum\u00e9nico y organizado despu\u00e9s el sistema ecum\u00e9nico. Hay otros lugares desde los cuales preguntar al Se\u00f1or Portal, como el laborismo de inspiraci\u00f3n cristiana, la escuela laica, las relaciones internacionales, o las ciencias no teol\u00f3gicas de las religiones.<\/p>\n<p>Cruzando los puntos de vista, multiplicando los puntos de ataque, diversificando las preguntas, emerge entonces otra estructura, en la que los hechos se organizan independientemente de su fecundidad ecum\u00e9nica; el proyecto unionista ya no se encuentra evidentemente marginalizado; sino que en lugar de alojarse en una serie eventual que lleva directamente al Vaticano II y a la constituci\u00f3n Unitatis redintegratio, participa de un cuestionamiento radical \u2013y de futuro incierto- del intransigentismo cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Esta movilizaci\u00f3n se inscribe en la perspectivas de una lucha final inminente entre las fuerzas del bien y las del mal, al frente las cuales el proyecto competidor que se propone ocupar todo el espacio social y cultural, el socialismo. Para Fernand Dalbus, es el momento del \u00abunionismo en contra\u00bb: se trata de reunir las fuerzas cristianas en torno al papa contra los \u00abenemigos de la religi\u00f3n y de la sociedad\u00bb, \u00ablos jefes del socialismo\u00bb y los \u00abimp\u00edos de toda clase\u00bb, para ganar \u00abla batalla, la gran batalla\u00bb que \u00abse librar\u00e1 en el momento supremo\u00bb564. Es la lucha final, y la Iglesia es el g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>En el Cherche-Midi, en Javel , en la calle Grenelle, los portalianos desalojaron por completo el proyecto intransigente. Reconocen no s\u00f3lo la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico y de lo cient\u00edfico, sino tambi\u00e9n de lo social. Dios no est\u00e1 m\u00e1s ligado a una forma de la propiedad que a una teor\u00eda de la sustancia\u00bb. De esta frase-manifiesto de la Revue catholique des \u00c9glises565, Portal se hace eco veinte a\u00f1os despu\u00e9s cuando escribe para la comunidad de Javel: La religi\u00f3n tiene por fin santificar todos los sistemas, pero no tiene por fin defender tal o tal sistema [&#8230;]. La Iglesia es independiente de todo sistema pol\u00edtico y social\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia y el socialismo? \u00abSer\u00e1 suficiente con una adaptaci\u00f3n mutua para llegar al entendimiento567\u00bb. Entente de la que Nepluyef, por ejemplo, es el agente eficaz.<\/p>\n<p>Es de los socialistas que dejan de considerar la Religi\u00f3n como una enemiga y de los cristianos que ven en el socialismo otra cosa que elementos de desorden. A unos y a otros, la lecci\u00f3n dada por el gran hombre de bien que fue N.N. Nepluyef no les ser\u00e1 in\u00fatil.<\/p>\n<p>Los portalianos no ven ya objeci\u00f3n en que los cat\u00f3licos colaboren con la CGT para montar una ciudad que ya no es de Dios ni del diablo, sino de los hombres.<\/p>\n<p>\u00bfNo existe entre los sindicalistas rojos una preocupaci\u00f3n por la persona humana y una actividad desinteresada capaces de introducir en nuestra civilizaci\u00f3n cierto resurgir que el catolicismo no querr\u00eda despreciar569?<\/p>\n<p>Los portalianos no han intercambiado su intransigencia por otra; no piensan en superponer los modelos ni a sentirse deudores a la vez a P\u00edo X y a Jules Guesde. Nadie del Cherche-Midi o de la calle Grenelle pens\u00f3 nunca adherirse al socialismo en nombre de Cristo y del Evangelio; adem\u00e1s no se trata de adhesi\u00f3n, sino de di\u00e1logo; este paso del \u00abcombate supremo\u00bb al di\u00e1logo posible no es la se\u00f1al de un entendimiento, sino al contrario de una separaci\u00f3n ideol\u00f3gica, de un paso de la intransigencia a un m\u00e1s all\u00e1 de la intransigencia, que nosotros calificamos, a falta de otra cosa, de liberal.<\/p>\n<p>En el manifiesto de la Sociedad de estudios religiosos, en 1905, cristianos reconocen su situaci\u00f3n de nuevos n\u00f3madas, en la periferia de una sociedad que la religi\u00f3n no controla ya, de un universo mental que la fe no informa ya. En adelante es cuesti\u00f3n de animar un mundo secularizado. Cristo est\u00e1 en \u00e9l, ocultado pero presente.<\/p>\n<p>El ideal cristiano [&#8230;]. Liberar a las masas populares de sus miserias f\u00edsicas y morales [&#8230;]. Este ideal se halla, m\u00e1s o menos deformado, en sus aspiraciones hacia la justicia, la fraternidad, en el respeto por la sinceridad y por la equidad.<\/p>\n<p>El problema no est\u00e1 en modernizar o en adaptar la fe, sino en actualizar una presencia, en dar testimonio por una fe que no es adhesi\u00f3n a una representaci\u00f3n del mundo sino encuentro con Cristo. Y para ello los cristianos deben tomar el mundo como es, escucharle, acogerle, \u00abvivir por simpat\u00eda sus ideas, sus aspiraciones, sus ilusiones\u00bb, hacerse las preguntas que \u00e9l se hace, sentir las dificultades con que se enfrenta, \u00absufrir con sus dudas\u00bb, \u00abllevar el peso de sus negaciones\u00bb. Tr\u00e1mite valedero para la Universidad y para Javel, y para los traperos y para el \u00abmundo intelectual\u00bb evocado por Laberthonni\u00e8re.<\/p>\n<p>En estas condiciones, no puede existir concurrencia entre el cristianismo y el socialismo, que militan en \u00abdos terrenos esencialmente diferentes\u00bb, como se lo escribe Gustave Veerkamp al abate Bardy evocando las relaciones del grupo tala y del grupo SFIO de la calle de Ulm. Lo que permite a los portalianos dirigir una mirada desapasionada y curiosa a un movimiento que pretende oponerse al desmembramiento de la ciudad humana, a la dispersi\u00f3n del tejido social, al nacionalismo, al individualismo, otros tantos obst\u00e1culos al acercamiento de los cristianos. Rostro secular del unionismo portaliano. Tambi\u00e9n porque \u00ablas transformaciones de la sociedad imponen y ocasionan cambios en la Iglesia\u00bb, que la reuni\u00f3n de las Iglesias [&#8230;] es uno de los movimientos m\u00e1s poderosos, m\u00e1s seguros de dar resultado que existan. La concentraci\u00f3n de las fuerzas dispersas, individuos o agrupaciones, para colaborar en una obra dada, ah\u00ed est\u00e1 la caracter\u00edstica, entre todas, de la edad moderna: el sentido social se ha despertado en todas partes, en las Iglesias lo mismo que en las f\u00e1bricas y en los laboratorios.<\/p>\n<p>No es desde un punto de vista intransigente del que Portal hace campa\u00f1a por la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado, aboga por las leyes laicas, reprueba la idea de un partido pol\u00edtico confesional, guarda sus distancias en relaci\u00f3n al movimiento cat\u00f3lico social, y, despu\u00e9s de la guerra, desea que el unionismo se ponga al servicio de la Sociedad de las Naciones, en la que no alcanza verdaderamente a ver una concurrencia de la Iglesia romana. Como no intransigente pone en guardia a los ulmianos contra lo que \u00e9l llama un \u00abbarullo de seudocristianos, de rositas cuando se trata de los mandamientos de Dios y fan\u00e1ticos cuando se habla de elecciones o de la escuela laica\u00bb. Como no intransigente es ajeno a la idea de la exportaci\u00f3n de una civilizaci\u00f3n cristiana, y piensa con el padre Lebbe que la misi\u00f3n de ultramar no debe llevar una cultura extranjera, sino una fe capaz de animar el aparato cultural local, sin amputarlo ni empeque\u00f1ecerlo, una fe que deje \u00abla luz blanca de Cristo\u00bb descomponerse \u00ablibremente en el prisma humano\u00bb.<\/p>\n<p>Para muchos de los que le conocieron, Portal fue menos el especialista en las cuestiones anglicanas que un sacerdote que las prepar\u00f3 a enfrentarse a lo que Jean Guitton llama el \u00abmomento de incertidumbre\u00bb, el \u00abinstante de desnudez\u00bb, cuando, \u00abpor el 1930, se plante\u00f3 por primera vez la cuesti\u00f3n de saber si el tiempo \u00abconstantiniano\u00bb no se hab\u00eda pasado, si el cristianismo no iba a dejar de apoyarse en algo que no es \u00e9l, el poder pol\u00edtico, la preeminencia de tal o cual clase social\u00bb. En esta perspectiva, que no es la de la posteridad ecum\u00e9nica, el proyecto unionista es central: ha dominado el itinerario portaliano de la intransigencia a la negaci\u00f3n de la intransigencia, y en primer lugar provocando las dos decepciones de 1896 (Le\u00f3n XIII condena la Revue anglo-ramaine) y de 1901(Le\u00f3n XIII se niega a recibir a Portal).<\/p>\n<p>M\u00e1s profundamente, la campa\u00f1a angloromana enfrent\u00f3 al lazarista con las contradicciones del unionismo leoniano. La intransigencia que es fundamento de \u00e9ste es a la vez una nostalgia de unidad muy poderosa y un obst\u00e1culo suplementario en el camino del acercamiento. Fernand Dalbus no se facilitaba la tarea invitando a los sacerdotes anglocat\u00f3licos que dirig\u00edan la Church Socialist Guild a combatir a las \u00abcabezas del socialismo\u00bb, o desplegando la gran dramaturgia sagrada del \u00abcombate supremo\u00bb ante Ingleses a quienes el tema de la lucha final, fuera cristiana o marxista, dejaba perplejos. Sobre todo la campa\u00f1a angloromana le habitu\u00f3 a acoger al separado, al otro, al diferente. El manifiesto de la Sociedad de estudios religiosos dio un paso decisivo al generalizar, al remplazar el caso anglicano por el mundo secularizado en su conjunto; pero el m\u00e9todo que preconiza es ya el que Portal practicaba hac\u00eda diez a\u00f1os para darse a entender de los anglicanos.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se convierte la crisis modernista en la problem\u00e1tica de un paso de la intransigencia al liberalismo? Portal finge no saber de qu\u00e9 se trata. La palabra aparece muy pocas veces en sus escritos, y con mayor frecuencia en tono de broma.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or hab\u00eda tomado una docena de hombres para evangelizar [escribe a Mme Gallice]. Ahora vemos que toma una docena de mujeres. Se vuelve feminista. Es modernismo o yo no entiendo nada.<\/p>\n<p>La carta es de junio de 1908, el mes de la condena y del exilio, pero el tono no es de alguien que se sienta verdaderamente implicado. La crisis gravit\u00f3 con pesadez sobre su carrera y la de sus amigos, pero \u00e9l mismo no lleg\u00f3 a plantearse de verdad las preguntas que suscit\u00f3.<\/p>\n<p>El modernismo tal como \u00e9l lo vio es primeramente la cr\u00edtica b\u00edblica, luego, a su tiempo, el rechazo de la transcendencia. Frente a la ex\u00e9gesis, Portal reacciona como un newmaniano que tiene el sentido de la tradici\u00f3n, del desarrollo, de la evoluci\u00f3n sin ruptura. No es en los or\u00edgenes donde se mide lo que sigue, afirma la Revue catholique des \u00c9glises, lo que sigue es lo que explica los or\u00edgenes; y en materia de fe, es el obispo, sucesor de los Ap\u00f3stoles, quien est\u00e1 sobre el ex\u00e9geta. Portal no e en verdad el hombre de las crisis de la fe, o m\u00e1s exactamente de las aberturas cient\u00edficas que cuestionan los datos o la formulaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>Tampoco es m\u00e1s tentado por un cristianismo sin transcendencia, una religi\u00f3n de la humanidad. Pero pone de buen grado el acento, con un optimismo alimentado de todas las amistades que han jalonado su vida, en la bondad de la naturaleza humana que no es necesario mutilar si se quiere progresar espiritualmente. \u00abLa vida religiosa es una vida de expansi\u00f3n y no de encogimiento jansenista [&#8230;]. La vida divina es profundamente humana\u00bb. Este confesor experimenta gran dificultad en creer en el mal, y sus instrucciones a la comunidad de Javel aten\u00faan la oposici\u00f3n de la gracia y de la naturaleza. \u00abLo humano es la capacidad de lo divino, cuanto m\u00e1s se desarrolle lo humano m\u00e1s lugar quedar\u00e1 para lo divino\u00bb.<\/p>\n<p>Por ser optimista Portal es liberal, es la confianza en el hombre la que subyace a su voluntad de tomar el mundo como es, liberado de los s\u00edmbolos religiosos y convertido a una religi\u00f3n de la tierra; tomar el mundo como es, sin pretender levantarlo o reconstruirlo en ciudad cristiana. Portal admite, a la par que para \u00e9l la tarea del cristiano es animar a una sociedad secularizada, que cree que \u00abel ideal humano es grande y hermoso en s\u00ed mismo\u00bb, y que el cristianismo tiene por vocaci\u00f3n no la de abolir sino la de ayudar a cumplir.<\/p>\n<p>Este libro es el compendio de una tesis de doctorado de Estado. El detalle de las fuentes y referencias se halla en la edici\u00f3n original. Aqu\u00ed no se trata sino de indicar los fondos de archivos y los testimonios a los que m\u00e1s debe este trabajo, lo mismo que los elementos de una bibliograf\u00eda portaliana&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conclusi\u00f3n El Se\u00f1or Portal, su alzacuello galicano, su escritura excelente, sus carn\u00e9s de apuntes llenos de citas de Vicente de Pa\u00fal, Juana de Chantal, Francisco de As\u00eds, Bossuet, Fenel\u00f3n, Bourdaloue; un estilo, un modo, en &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-40-y-final\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":128852,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214],"tags":[224,161,261,144],"class_list":["post-128955","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision","tag-berulle","tag-etienne","tag-jean-guitton","tag-lambert"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (40 y final) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-40-y-final\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (40 y final) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Conclusi\u00f3n El Se\u00f1or Portal, su alzacuello galicano, su escritura excelente, sus carn\u00e9s de apuntes llenos de citas de Vicente de Pa\u00fal, Juana de Chantal, Francisco de As\u00eds, Bossuet, Fenel\u00f3n, Bourdaloue; un estilo, un modo, en ... 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