{"id":128643,"date":"2016-09-16T12:00:35","date_gmt":"2016-09-16T10:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128643"},"modified":"2016-08-06T07:41:13","modified_gmt":"2016-08-06T05:41:13","slug":"federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","title":{"rendered":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo XXV: Breta\u00f1a. Inglaterra. La obra de publicaci\u00f3n<\/h2>\n<p><i>Breta\u00f1a.\u2014La obra de publicaci\u00f3n.\u2014Las f ioretti de San Francisco.\u2014El siglo V.\u2014Sceaux.\u2014Londres y Dieppe.<\/i><\/p>\n<p>1850-1851<\/p>\n<p>El fr\u00e1gil organismo de Ozanam no se hab\u00eda restablecido por completo de su crisis de 1846. El trabajo, la lucha, las heridas aca\u00adban de consumar su ruina. Los mismos m\u00e9dicos que, el a\u00f1o ante\u00adrior, lo hab\u00edan internado en Ferney, lejos de las bibliotecas y de la pol\u00edtica, le impusieron tres meses enteros de descanso absoluto a orillas del mar o en su cercan\u00eda, durante todas las vacaciones de 1850. Se traslad\u00f3 a Breta\u00f1a con su mujer y su hija para en\u00adcontrar juntos en aquella provincia las alegr\u00edas de la religi\u00f3n, los espect\u00e1culos de una naturaleza grandiosa y la dulzura de una amistad.<\/p>\n<p>Primero, radi\u00e7\u00f3 en San Gildas de Ruiz. Despu\u00e9s de algunos ba\u00ad\u00f1os y de algunos paseos, sinti\u00f3se penetrado de una gran suavidad. El 10 de septiembre escrib\u00eda: \u00abHe encontrado all\u00ed horas muy dul\u00adces, bajo este hermoso cielo, ante este mar admirable, en esta paz completa de los elementos y de mi coraz\u00f3n, con mi mujer y mi hija que ve\u00eda en buena salud cerca de m\u00ed. Hay en la vida momentos de dicha brev\u00edsimos y sumamente vivos que pueden pagar a\u00f1os de sufrimiento\u00bb. Y un poco antes, el 3 de septiembre: `Estoy casi satisfecho de mi salud; desde que vivo al aire libre y \u2014lo digo con verg\u00fcenza\u2014 en una perfecta ociosidad, me siento infinita\u00admente mejor. En fin, alabado sea Dios, aunque me diera s\u00f3lo un momento de tregua para proteger mi debilidad y prepararme a sufrir m\u00e1s cristianamente\u00bb.<\/p>\n<p>Semejante alma, toda ella bajo la mirada y la mano de Dios es un espect\u00e1culo menos bello que un mar tranquilo y profundo en que se refleja el cielo?<\/p>\n<p>En Vannes, la procesi\u00f3n anual en honor de San Vicente Ferrer que all\u00ed muri\u00f3, luego los salvajes paisajes del Morbihan, las rui\u00adnas del castillo de Susinio, Gavrinis, Locmariaker, las grutas dru\u00ed\u00addicas, las piedras del campo de Carnac lo sumieron en piadosos pensamientos y en graves ensue\u00f1os. La devoci\u00f3n de la gente le recordaba la de Italia con mayor seriedad y solidez, pero sin que el pa\u00eds le presentara la misma belleza el\u00edsea de sus lugares <i>y <\/i>de su cielo: \u00abCuando se han visitado las orillas del Rin y las del T\u00edber, no hay que venir a buscar bellezas naturales en Breta\u00f1a. Si se quiere dar la vuelta al .mundo, no hay que empezar por Italia; el recuerdo de su sol opaca todo cuanto se ve despu\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed, diversamente impresionado e interesado, lleg\u00f3 Ozanam al castillo de T cuscat, a casa del se\u00f1or de Francheville, su amigo. Los encantos que se hab\u00eda prometido en Breta\u00f1a se iniciaron entonces con una visita a la isla de Artz, el d\u00eda de la fiesta patronal del lugar. Lo hab\u00eda invitado el se\u00f1or R\u00edo, que hab\u00eda nacido all\u00ed. El se\u00f1or R\u00edo, revelador apasionado de las maravillas del Arte cristia\u00adno, amigo de Montalembert, profesor de historia en el liceo Louis\u00adle-Grand, anta\u00f1o preceptor del joven Alberto de la Ferronnays, era el heroico joven <i>chouan <\/i>(combatiente de las guerras de Ven\u00add\u00e9e) que a la edad de diecisiete a\u00f1os hab\u00eda guerreado, encabe\u00adzando a sus compa\u00f1eros del seminario de Vannes, durante los Cien D\u00edas, contra las tropas imperiales, hasta el regreso de los Borbones que se apresuraron a condecorar al adolescente herido en defensa de su trono. \u00abEl se\u00f1or R\u00edo \u2014relata Ozanam\u2014 nos hizo los honores de su isla natural. Al salir de la misa mayor en que se congreg\u00f3 la poblaci\u00f3n arrodillada hasta en la plaza, nos re\u00adcibi\u00f3 muy bien en la choza de su anciana madre, respetable cam\u00adpesina que nos complac\u00edamos en mirar con su sencillo atav\u00edo, rodeada del afecto y de la consideraci\u00f3n de su familia. Celebra- mos all\u00ed la solemnidad campestre, con una comida que no lo era demasiado\u00bb.<\/p>\n<p>La procesi\u00f3n de la tarde que se despleg\u00f3, acompa\u00f1ada de los cantos de himnos bretones, en las verdes laderas que bajaban ha\u00adcia el mar resplandecientes de las \u00faltimas luces del ocaso, le en\u00adcant\u00f3 a Ozanam. Su ni\u00f1a figuraba en el cortejo, con el traje local.<\/p>\n<p>Otro punto del cuadro hab\u00eda atra\u00eddo su coraz\u00f3n. \u00abLo m\u00e1s conmo\u00advedor \u2014dice\u2014 era un pobre joven de veintitr\u00e9s a\u00f1os de edad destinado al sacerdocio, pero afectado de una enfermedad incu\u00adrabler Se le ve\u00eda vestido de negro en el umbral de su puerta a donde se hab\u00eda arrastrado para ver una postrera vez la procesi\u00f3n de su pa\u00eds ., .. Por encima del canto de las letan\u00edas, yo sent\u00eda subir la oraci\u00f3n del joven subdi\u00e1cono que ofrec\u00eda a Dios el sacrificio de su vida &#8230; \u00bfC\u00f3mo no se conmover\u00eda Dios ante semejante es\u00adpect\u00e1culo? Y nosotros \u00bfc\u00f3mo dejar\u00edamos de sentirnos con\u00admovidos?\u00bb<\/p>\n<p>Esta carta a su hermano Carlos en que el recuerdo de la comu\u00adni\u00f3n de la ma\u00f1ana ocupaba un gran lugar, terminaba con un recado para \u00abmi vieja Guigui\u00bb. \u00abDile que h\u00e1blamos de ella desde la ma\u00f1ana hasta la noche. Me encomiendo a sus rosarios\u00bb.<\/p>\n<p>La dicha de recibir esas cartas fraternales en que abundan des\u00adcripciones, quedaba desvirtuada, para el joven doctor, por el pen\u00adsamiento del cansancio que debieron de costar al enfermo. \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres? \u2014le respond\u00eda el poeta\u2014. Mi conciencia es Can honrada que se me oprime el coraz\u00f3n al acostarme si no he hecho nada en todo el d\u00eda. Adem\u00e1s, no puedo acostumbrarme a saborear . un pla\u00adcer que no comparta con las personas que tengo la debilidad de querer\u00bb. \u2014\u00bb \u00a1Esto es burlarse de la medi\u00e7ina!\u00bb insist\u00eda el joven m\u00e9dico\u2014. \u00bb \u00a1Dios me libre! \u2014respond\u00eda su cliente\u2014; pues me temo que la he de necesitar todav\u00eda mucho tiempo. El bienestar de estas \u00faltimas semanas me hizo creer prematuramente que po\u00addr\u00eda prescindir de mis muletas. En fin, si Dios se sirve someterme a una prueba, no por eso <sub>;<\/sub>ae ar\u00e9 de agradecerle que me haya con\u00adcedido dos semanas de bu? descanso\u00bb.<\/p>\n<p>A fines de septiembre, Ozanam abandon\u00f3 Truscat y a su ami\u00adgo de Francheville para trasladarse al castillo de Kerbertrand, donde lo esperaba otro ilustre amigo, el vizconde de la Villa-marqu\u00e9. \u00abEl bote de Francheville nos llev\u00f3 a bordo de una cha\u00adlupa fletada para atravesar otra vez la cuenca del Morbihan, con un sol magn\u00edfico que plateaba todas las olas y doraba todas las islas. Luego, penetramos en un brazo de mar de tres leguas que nos dej\u00f3 temprano en la ciudad de Auray, de la que salimos ese mis\u00admo d\u00eda rumbo a Santa Ana, peregrinaci\u00f3n nacional de los bre\u00adtones. Era tarde y d\u00eda h\u00e1bil: y sin embargo, en menos de una ho- ra, vimos a varios grupos de peregrinos venir a rezar con fervor ante la imagen milagrosa de Santa Ana o recorrer el V\u00eda Cru\u00adcis en el vecino claustro. Nos sent\u00edamos felices al poder arrodillarnos en medio de esos buenos campesinos tan llenos de fe y tan recogidos. Rezamos all\u00ed con, m\u00e1s fervor que de costumbre, sostenidos y elevados, al parecer, por oraciones mejores que las nuestras\u00bb.<\/p>\n<p>En Kerbertrand, cerca de Quimperl\u00e9, Ozanam conoci\u00f3 d\u00edas felices en aquella familia distinguida y hospitalaria del autor de los <i>Vates <\/i>y de las <i>Leyendas c\u00e9lticas. <\/i>El ilustre arque\u00f3logo reco\u00adpilaba y traduc\u00eda entonces los poemas del pa\u00eds de Armor. En sus cartas, Ozanam le pide esas obras: \u00ab\u00bfHa vuelto usted a tomar el la\u00fad de Taliesin, para ajustarle unas cuerdas o para darnos las triadas g\u00e1licas que a\u00fan nos debe?\u00bb Los dos amigos trataron mu\u00adchos de esos puntos, como lo recordaba el se\u00f1or de La Villemar\u00adqu\u00e9: \u00abUn d\u00eda, cerca de su lecho, le\u00edamos juntos el poema en que el vate Liwar&#8217;hen llora la muerte de sus veinticuatro hijos muer\u00adtos en los combates. Llegamos a la estrofa relativa al m\u00e1s joven, al m\u00e1s querido, que el padre sostiene moribundo en su regazo, al pie de un peral, y en que dice: `Suavemente cantaba un p\u00e1jaro sobre el peral, encima de la cabeza de mi hijo, antes de que la cubrieran de tierra; ese canto desgarr\u00f3 el coraz\u00f3n del viejo va\u00adte&#8217;. No le\u00edmos m\u00e1s lejos. Mir\u00e9 a Ozanam: ten\u00eda los ojos llenos de l\u00e1grimas\u00bb. A lo que el se\u00f1or de La Villemarqu\u00e9 a\u00f1ade lo siguien\u00adte: \u00abYo tampoco puedo pensar en el amigo, a la saz\u00f3n ya cerca de la muerte, encima del cual cantaba tambi\u00e9n el p\u00e1jaro de la poes\u00eda. Mas su voz tan dulce me desgarra el coraz\u00f3n y no puedo terminar\u00bb.<\/p>\n<p>No seguiremos a Ozanam en la exploraci\u00f3n que hizo del Finis\u00adt\u00e8re, despu\u00e9s de la del Morbihan. Resum\u00eda as\u00ed las principales eta\u00adpas: \u00abVi la severa orilla de San Gildas y la bah\u00eda encantada de Douardenez. Fui a sentarme valientemente en la \u00faltima roca de la punta de Raz, desde la cual contempl\u00e9 con infinita emoci\u00f3n ese oc\u00e9ano que fue durante tantos siglos el l\u00edmite del mundo. Esta noche, estoy hospedado en Lesneven, en el camino que va de Brest. a Saint-Pol-de-Le\u00f3n, al lado de la c\u00e9lebre romer\u00eda de Nues\u00adtra Se\u00f1ora .de Fol-G\u00f3at. Llegamos, pues de Brest. Hemos reco\u00adrrido esa admirable ensenada, visitado varios barcos y parte del puerto y regresamos impresionados de la grandeza naval de Francia.<\/p>\n<p>\u00abMas, a decir verdad, lo que amo en este pa\u00eds no es tanto la naturaleza como la poblaci\u00f3n, sus monumentos primitivos, los menhires de Locmariaker y de Carnac, los cromlechs de Crozon y todas las tradiciones perdidas que representan. Es la leyenda de los primeros ap\u00f3stoles, y todos los vestigios a\u00fan vivos de los comba\u00adtes heroicos librados por el cristianismo contra los antiguos dioses. Es la Edad Media y el Renacimiento, tan interesantes en el pa\u00eds de Duguesclin y de Ana de Breta\u00f1a. Son, en fin, las costumbres de estas buenas gentes, tan poco corrompidas por la trivialidad y la disoluci\u00f3n de nuestras costumbres .. .<\/p>\n<p>\u00abA decir verdad, si no se buscan m\u00e1s que los grandes espect\u00e1cu\u00adlos de la naturaleza y del arte despu\u00e9s del Vesubio y del Vaticano, lo mejor que se podr\u00e1 hacer ser\u00e1 dejar el b\u00e1culo del viandaizte y vivir de recuerdos. Mas se necesitar\u00eda dar la vuelta al mundo para encontrar una fe tan s\u00f3lida, hombres m\u00e1s honrados y mujeres m\u00e1s pudorosas\u00bb.<\/p>\n<p>Ozanam hab\u00eda encontrado tambi\u00e9n \u2014i d\u00f3nde no la hubiera en\u00adcontrado por aquel entonces?- la Conferencia de San Vicente de Paul. Era en Morlaix: \u00abNos recibieron del modo m\u00e1s afectuoso: una familia que no conoc\u00edamos y que no tiene con nosotros m\u00e1s v\u00ednculos que los de San Vicente de Paul nos hosped\u00f3 tres d\u00edas. Visi\u00adt\u00e9 esa conferencia incipiente, pero llena de actividad\u00bb.<\/p>\n<p>El regreso se hizo por Lorient, Vannes y Nantes. El viaje fue be\u00adn\u00e9fico,para su salud. \u00abEl aire de Breta\u00f1a hizo prodigios \u2014escribi\u00f3 al se\u00f1or Amp\u00e8re inmediatamente despu\u00e9s de su regreso\u2014. El reposo espiritual, el gran ejercicio y el viento marino renovaron mis fuerzas. Aunque todav\u00eda no tengo entra\u00f1as de bronce, creo que las tengo lo bastante firmes para trabajar pausadamente este invierno. La se\u00f1ora de Ozanam, a cuyo gobierno me hab\u00eda abandonado por completo, triunfa al ense\u00f1ar mis mejillas en que ha puesto colores ins\u00f3litos. La m\u00e1s peque\u00f1a de sus amigas est\u00e1 en el mismo punto, de modo que formamos un tr\u00edo capaz de regocijar los ojos de quienes tienen la flaqueza de no odiarnos\u00bb.<\/p>\n<p>Un poco tranquilizado, o fingiendo estarlo, respecto a su salud, Ozanam estim\u00f3 que hab\u00eda llegado la hora de emprender la publi\u00adcaci\u00f3n en cap\u00edtulos y vol\u00famenes de los dos \u00faltimos a\u00f1os de su en\u00adse\u00f1anza, 1849 y 1850g cuyas primicias hab\u00edan figurado en <i>El Co\u00adrresponsal. rresponsal. <\/i>Ya dimos el sumario e indicamos algunos puntos cul\u00adminantes de esa cadena de lecciones sobre la <i>Civilizaci\u00f3n Cristiana del Siglo V. <\/i>Su recopilaci\u00f3n exig\u00eda no s\u00f3lo la revisi\u00f3n, sino una re\u00adfundici\u00f3n casi total que implicaba una inmensa labor muy propia para infundir miedo al escritor. Avido de perfecci\u00f3n, siempre des\u00adcontento de s\u00ed mismo, corrigiendo veinte veces su obra, Ozanam escrib\u00eda laboriosamente, seg\u00fan lo dijimos ya y seg\u00fan lo demuestran sus manuscritos atormentados, de escritura desigual, sobrecargada de borrones. Adem\u00e1s, ten\u00eda que hab\u00e9rselas ahora con las intermitencias de una enfermedad que le arrebataba a menudo la plu\u00adma de la mano y paralizaba su inspiraci\u00f3n. En momentos como \u00e9sos escribi\u00f3 a su amigo: \u00abEn resumidas cuentas, no me forjo ilu\u00adsiones y me pregunto si mis hombros son lo bastante fuertes para cargar con el fardo de la Historia de las Letras en los tiempos b\u00e1r\u00adbaros; y si verdaderamente vale la pena escribir para a\u00f1adir unas hojas a las que el vendaval de cada invierno barre de nuestros jardines y de la memoria de los hombres\u00bb. Ozanam hab\u00eda llegado a esa hora de perplejidad que todo escritor ha conocido, cuando tiene que entregar al p\u00fablico la obra sin cesar reiniciada y jam\u00e1s terminada, de la cual depende el honor de la verdad m\u00e1s a\u00fan que el del nombre.<\/p>\n<p>En la duda que sent\u00eda respecto a su obra y a s\u00ed mismo, Ozanam invocaba el consejo y la asistencia de la persona en quien con\u00adfiaba m\u00e1s que en s\u00ed mismo. El se\u00f1or Amp\u00e8re era ese hombre de autoridad y de bondad, pero era un n\u00f3mada. A fines del a\u00f1o de 1850, se cre\u00eda que estaba en Berl\u00edn, cuando Ozanam recibi\u00f3 de Roma, el 4 de diciembre, la orden afectuosa de emprender la publicaci\u00f3n de <i>La Civilizaci\u00f3n por el Cristianismo: \u00abAmigo m\u00edo, <\/i>tengo gran inter\u00e9s en su <i>Siglo V. <\/i>Es preciso ante todo redactar aquella parte de la Introducci\u00f3n, tal como se encuentra en su cabeza y en los apuntes de sus lecciones. Por favor, ning\u00fan des\u00adaliento. Tiene que tomar su lugar en el gran movimiento de re\u00adconstrucci\u00f3n de la historia del esp\u00edritu humano en que todos tra\u00adbajamos y a la vez cuidar de su salud. Usted har\u00e1 su obra y Dios har\u00e1 lo dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>La salud de Ozanam no frustr\u00f3 esta vez los deseos y recomen\u00addaciones de su amigo a quien escribe el 27 de febrero de 1851: \u00abPodr\u00eda usted pensar que habr\u00e9 empleado bastante bien mi in\u00advierno si soy capaz de conservar dos o tres saludes a las que su amistad se sirve conceder alg\u00fan valor. A este respecto, he mere\u00adcido todos sus elogios; y gracias a esas c\u00e1lidas brisas que de seguro tiene usted cuid\u00e0do de enviarnos desde Italia, nos hemos portado a las mil maravillas hasta hace poco\u00bb.<\/p>\n<p>Ese oto\u00f1o y ese invierno fueron, pues, clementes con \u00e9l: el oto\u00ad\u00f1o le permiti\u00f3 reanudar su curso en la Sorbona, el invierno y la primavera le inspiraron suficiente confianza para volver a tomar la pluma. Escribe al se\u00f1or Dufieux el 9 de abril: \u00abComo la Pro\u00advidencia nos trat\u00f3 este a\u00f1o con muchos miramientos, a fuer de d\u00e9biles cristianos, espero que esta primavera podr\u00e9 reanudar mi trabajo en el libro que estoy preparando\u00bb. En efecto, en la pri\u00admavera del a\u00f1o de 1851 escribe la <i>Introducci\u00f3n <\/i>del primer volu\u00admen de la historia de la <i>Civilizacin en los tiempos b\u00e1rbaros, <\/i>que deb\u00eda enriquecerse, durante un per\u00edodo de diez a\u00f1os, cuando me\u00adnos, con un volumen anual. Esas p\u00e1ginas liminares son una verda\u00addera obra maestra de elocuencia, de ser cierto que la elocuencia es el sonido de una gran alma.<\/p>\n<p>Les da el subt\u00edtulo: <i>Proyecto de una historia de la Civilizaci\u00f3n en los tiempos b\u00e1rbaros. <\/i>Ese proyecto es el siguicnte: \u00abMe pro\u00adpongo escribir la historia literaria de la Edad Media desde el si\u00adglo V hasta fines del XIII. Mas, en la historia de las letras, estudio sobre todo la civilizaci\u00f3n de la que son la flor; y en la civili\u00adzaci\u00f3n percibo principalmente la obra del cirstianismo. Todo el pensamiento de mi libro se propone, pues, mostrar c\u00f3mo el cris\u00adtianismo supo sacar de las ruinas romanas y de las tribus acam\u00adpadas sobre esas ruinas, una sociedad nueva, capaz de poseer la verdad, de hacer el bien y de encontrar la belleza\u00bb.<\/p>\n<p>C\u00f3mo hab\u00eda formado ese proyecto, Ozanam nos lo dice. Naci\u00f3 de la fe de su padre, de su madre y de su hermana ; de la fe de su infancia un momento quebrantada, pero pronto afianzada por la mano de un maestro que era un sacerdote: \u00abCre\u00ed desde enton\u00adces con s\u00f3lida fe y, conmovido por tan raro beneficio, promet\u00ed a Dios dedicar mi vida al servicio de la verdad que me proporcio\u00adnaba paz\u00bb.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito era, pues, el cumplimiento de una promesa hecha a Dios y dicha a los hombres y el de una misi\u00f3n venida de lo alto que hab\u00eda comprendido desde joven y desde entonces empezado a realizar. \u00abHan transcurrido veinte a\u00f1os. A medida que he vivi\u00addo m\u00e1s, la fe, mejor comprendida, se ha vuelto m\u00e1s grata para mi coraz\u00f3n. He experimentado su fuerza en los grandes dolores y en los peligros p\u00fablicos; he compadecido a quienes no la co\u00adnocen. Al mismo tiempo, la Providencia por medios imprevistos, cuya econom\u00eda admiro, me impuls\u00f3 a estudiar sobre todo la re\u00adligi\u00f3n, el derecho y las letras, es decir las tres cosas m\u00e1s necesarias a mi proyecto. Visit\u00e9 los lugares que pod\u00edan instruirme. En fin, la felicidad de los tiempos me permiti\u00f3 conversar con grandes cris\u00adtianos, hombres ilustres en quienes se un\u00edan la ciencia y la fe, y otros que sirven la fe, sin saberlo, con la rectitud y la solidez de su ciencia. Sin embargo, la vida prosigue; hay que aprovechar lo poco que a\u00fan queda de los rayos de la juventud. Es tiempo de escribir y de cumplir ante Dios las promesas de mis dieciocho a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p>Tendr\u00e1 que refutar la ciencia negativa y hostil. Lo sabe y lo escribe; esta p\u00e1gina es bella: \u00abEl historiador Gibbon visit\u00f3 a Ro\u00adma en su juventud. Un d\u00eda, lleno de recuerdos, paseaba por el Ca\u00adpitolio. De pronto escuch\u00f3 unos cantos de iglesia. Vio salir de las puertas de la bas\u00edlica de <i>Ara Coeli <\/i>una larga procesi\u00f3n de fran\u00adciscanos que barr\u00edan con sus sandalias el pavimento recorrido por tantos triunfos. Entonces, lo inspir\u00f3 la indignaci\u00f3n: Form\u00f3 el proyecto de vengar a la antig\u00fcedad ultrajada por la barbarie cristiana y concibi\u00f3 la <i>Historia de la Decadencia del Imperio Ro\u00admano. \u2014 <\/i>Yo tambi\u00e9n vi a los religiosos de <i>Ara Coeli <\/i>hollar el viejo empedrado de J\u00fapiter Capitolino. Me alegr\u00e9 de ello como de una victoria del amor sobre la fuerza; y resolv\u00ed escribir la historia de los progresos en aquella \u00e9poca en que el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s s\u00f3lo hab\u00eda vis\u00adto decadencia ; la historia de la civilizaci\u00f3n en los tiempos b\u00e1rba\u00adros; la historia del pensamiento atravesando las olas de las inva\u00adsiones, salvando los restos del dominio de las letras. Nada conoc\u00eda yo m\u00e1s sobrenatural ni que demuestre mejor la dignidad del cris\u00adtianismo que haber salvado al esp\u00edritu humano\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, Gibbon no ha muerto por entero. \u00abSu tesis sigue siendo la de una mitad de Alemania. Es la de todas las escuelas censualistas que acusan al cristianismo de haber sofocado el le\u00adg\u00edtimo desarrollo de la humanidad, oprimiendo la carne, al apla\u00adzar hasta la vida futura la felicidad que era preciso descubrir en la tierra; al destruir aquel mundo encantado en que Grecia hab\u00eda divinizado a la fuerza, a la riqueza y al placer, para substituirle un mundo triste en que la humildad, la pobreza y la castidad velan al pie de una cruz\u00bb. Es el paganismo eterno, inmanente a nuestra naturaleza ca\u00edda: no en el progreso, sino la regresi\u00f3n a la barbarie antigua. \u00abLa gloria de la Iglesia en la Edad Media no consiste tanto en haber vencido al paganismo, sino en no haber dejado de combatirlo; pero si reconozco la permanencia de la ley de pecado, sigo creyendo en el progreso de los tiempos cristianos. No me asusto de las ca\u00eddas y de los extrav\u00edos que lo interrumpen: las fr\u00edas noches de mayo que substituyen el calor de los d\u00edas no impiden que el verano siga su curso y madure los frutos\u00bb.<\/p>\n<p>El consuelo que nos brinda la historia para los tiempos actuales es la esperanza, contra viento y marea; y la lecci\u00f3n que nos da es la del trabajo: \u00abPor eso ahora, en estos a\u00f1os inquietos y en m\u00e9dio de los terrores de una sociedad a punto de perecer, doy gracias a Dios por haber emprendido estudios en que encuentro seguridad. Aprendo a no desesperar de mi siglo al volver a \u00e9pocas m\u00e1s ame\u00adnazadoras, al ver los peligros que atraves\u00f3 esa sociedad cristiana de la que somos los disc\u00edpulos, de la que podr\u00edamos ser, llegado el caso, los soldados. No se me ocultan las tormentas de los tiempos actuales; s\u00e9 que puedo zozobrar en ellas, y que conmigo habr\u00e1 de perecer esa obra a la que no prometo duraci\u00f3n. Sin embargo, es\u00adcribo, porque Dios no me ha dado fuerzas para manejar un arado; pero tengo que obedecer a la ley del trabajo y proporcionar mi jornada de labor\u00bb.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que citar todas esas p\u00e1ginas magistrales. Si en defini\u00adtiva lo que buscamos en ellas es a Ozanam en la intimidad, lo en\u00adcontramos en las siguientes l\u00edneas, melanc\u00f3licas y fuertes, prof\u00e9\u00adticas y resignadas, llenas de su ternura y de sus tristezas: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 suerte espera a este libro, ni si quedar\u00e1 terminado, ni si llegar\u00e9 al final de esta p\u00e1gina que recorre mi pluma; pero s\u00e9 lo bastante para poner en ella el resto, sea cual fuere, de mi ardor y de mis d\u00edas. Sigo cumpliendo en tal forma con los deberes de la ense\u00f1anza p\u00fablica; extiendo y prolongo, en cuanto puedo, un auditorio que siempre fue ben\u00e9volo, pero con demasiada frecuencia renovado. Voy a buscar a los que me escucharon un momento y que, al salir de la escuela, me conservaron alg\u00fan recuerdo. Este trabajo habr\u00e1 de resumir mis lecciones y lo poco que he escrito.<\/p>\n<p>\u00abLo empiezo en un momento solemne y bajo sagrados auspicios. En el gran jubileo del a\u00f1o de 1300, el viernes santo, Dante, al llegar, como dice, a la mitad del camino de la vida, empez\u00f3 su peregrinaci\u00f3n al infierno, al purgatorio y al para\u00edso. En el umbral de la jornada, el coraz\u00f3n le fall\u00f3 un momento; pero tres mujeres benditas velaban sobre \u00e9l en la corte celestial: la Virgen Mar\u00ed\u00e0, Santa Luc\u00eda y Beatriz. Virgilio conduc\u00eda sus pasos y, confiado en ese gu\u00eda, el poeta penetr\u00f3 valientemente en el tenebroso camino. \u00a1Ah, no tengo su grande alma; pero tengo su fe! Como \u00e9l, en la madurez de mi vida, acabo de ver el A\u00f1o Santo, el a\u00f1o que divide este siglo tempestuoso y fecundo, el a\u00f1o jubilar que renueva las conciencias cat\u00f3licas. Quiero tambi\u00e9n hacer la peregrinaci\u00f3n de los tres estadios que van desde las sombr\u00edas invasiones hasta Carlo\u00admagno, y de Carlomagno a los esplendores religiosos del siglo XIII. Dante, mejor que Virgilio, me acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el fin de mi viaje, sobre esas alturas de la Edad Media en que dej\u00f3 marcado su lugar. Tres mujeres benditas me auxiliar\u00e1n tambi\u00e9n: la Virgen Mar\u00eda, mi madre y mi hermana. Mas la que es para m\u00ed Beatriz me ha sido concedida en la tierra para sostenerme con una sonrisa y una mirada, para arrancarme a mis desalientos y ense\u00f1arme, bajo su m\u00e1s conmovedora imagen, el poder del amor cristiano cuyas obras voy a contar.<\/p>\n<p>\u00abY ahora \u00bfpor qu\u00e9 vacilar\u00eda en imitar al viejo Alighieri y ter\u00adminar este prefacio como termina el de su <i>Para\u00edso <\/i>poniendo mi libro bajo la protecci\u00f3n del Dios bendito en todos los siglos?\u00bb<\/p>\n<p>Tal es el final del pr\u00f3logo. El nombre del \u00abDios muy bueno y muy grande\u00bb queda inscrito en el front\u00f3n del p\u00f3rtico. Mas \u00bfle ser\u00e1 concedido dejar terminado el edificio? Respondi\u00f3 a su vocaci\u00f3n, realiz\u00f3 su misi\u00f3n, atraves\u00f3 el desierto, conducido por la columna de fuego; se encuentra en la monta\u00f1a frente a la Tierra de pro\u00admisi\u00f3n. \u00bfPodr\u00e1 entrar en ella? Acaba de decirnos sus aprehensiones y su resignaci\u00f3n. Con raz\u00f3n se ha dicho que ese pr\u00f3logo era \u00abun acto testamentario\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras ese sombr\u00edo presentimiento empa\u00f1aba esas p\u00e1ginas severas, otro gran sufrimiento embarg\u00f3 a Ozanam en la persona querida a quien acaba de celebrar bajo la imagen de Beatriz. Leo un poco m\u00e1s tarde en sus cartas: \u00abEsta primavera de la que es\u00adper\u00e1bamos tanta dicha ha sido una temporada de dolor. Y ahora lo que m\u00e1s me preocupa es que se restablezca la salud de mi mujer y de mi hija antes de los primeros fr\u00edos del oto\u00f1o\u00bb. \u2014\u00bbEs preciso haber conocido el coraz\u00f3n de Federico \u2014 refiere su hermano- para formarse una idea de lo que experiment\u00f3 entonces. Recuerdo que me dec\u00eda, lleno de angustia: `No puedo ver sufrir a Amelia sin que se desgarren mis entra\u00f1as&#8217;.\u00bb Desde el mes de julio, ade\u00adl\u00e1ntandose a las vacaciones alquil\u00f3 en Sceaux una casa de campo donde instal\u00f3 a las dos enfermas con quienes hubiera querido que- darse ; pero hab\u00eda pocos d\u00edas en que, en ese \u00faltimo mes del a\u00f1o escolar, no tuviera que ir a Par\u00eds para el duro trabajo de los ex\u00e1- menes acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>All\u00ed se uni\u00f3 con \u00e9l Juan Jacobo Amp\u00e8re, que acababa de regre\u00adsar a Francia por poco tiempo. Ese tiempo, lo divid\u00eda ese gran n\u00f3mada entre Sceaux, donde permanec\u00eda del lunes al jueves, y Par\u00eds, a donde regresaba para asistir a la Academia y atender sus negocios. Luego iba a terminar la semana en Montreuil, cerca de Versalles, en casa de su amigo Alexis de Tocqueville.<\/p>\n<p>Fue, pues, para Ozanam una sociedad regular de cada semana si no de cada d\u00eda. Preciosa sociedad que tanto hab\u00eda anhelado: \u00abSus amigos no le perdonan que los haya dejado pasar el invierno sin usted. Este hermoso sol que aqu\u00ed tenemos, contra nuestra cos\u00adtumbre, no logra sustituirlo. N\u00e1poles, que no tiene el poder de cambiar en bestias a los miembros de la Academia francesa, \u00bfno tendr\u00eda acaso, como Circe, el secreto de hacerles olvidar su pa\u00adtria? No s\u00e9, pero, aunque siempre he deseado con pasi\u00f3n su dicha, a veces me asusto al saberlo tan feliz a cuatrocientas leguas de nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Iban, pues, a reanudar esas charlas y esas revisiones literarias que exig\u00edan los libros en v\u00edsperas de presentarse ante el gran p\u00fa\u00adblico. Ozanam le nombraba primero a los <i>Poetas franciscanos, <\/i>\u00abese ni\u00f1o perdido en las colecciones del <i>Corresponsal\u00bb <\/i>y sobre todo ese <i>Siglo V <\/i>que no pod\u00eda terminar sino con \u00e9l y que no pod\u00eda tener \u00e9xito con el p\u00fablico sino gracias a \u00e9l.<\/p>\n<p>Los <i>Poetas franciscanos <\/i>que hemos presentado aqu\u00ed a ra\u00edz del viaje a Italia que los hab\u00eda inspirado esperaban para publicarse dignamente en volumen un a\u00f1adido y un recuento que iban a du\u00adplicar a la vez su extensi\u00f3n y su inter\u00e9s. En su misi\u00f3n en Italia, Ozanam hab\u00eda descubierto en Florencia una recopilaci\u00f3n de le\u00adyendas populares del siglo XIV, las <i>Fioretti de San Francisco, <\/i>flo\u00adrecillas de poes\u00eda en prosa, mezcladas a su cosecha de investi\u00adgaciones eruditas \u00abcomo la campanilla se mezcla al trigo maduro\u00bb. Se convino con Amp\u00e8re que se colocar\u00edan en el volumen des\u00adpu\u00e9s de los art\u00edculos, en la actualidad cap\u00edtulos, de los <i>Poetas fran\u00adciscanos.<\/i><\/p>\n<p>En el prefacio, Ozanam, con gran probidad, tiene buen cui\u00addado de avisar al lector que, al publicar esas leyendas, nada pro\u00adpone a la fe de los cristianos y que dista mucho de confundir esos cantos o esas tradiciones poetizadas con el dogma cat\u00f3lico, \u00abde igual modo \u2014dice\u2014 que no confundo las gotas de roc\u00edo con los fuegos de la aurora\u00bb. Tampoco quiere que se les confunda con la historia aut\u00e9ntica de San Francisco en la que tiene fe por el testimonio de contempor\u00e1neos autorizados. \u00abMas al lado de la his\u00adtoria comienza la poes\u00eda nacida, no de la mentira, sino \u00fanicamente de la necesidad que todos tenemos de creer y de admirar\u00bb. Tal es para \u00e9l la alta fuente de las <i>Fioretti.<\/i><\/p>\n<p>Mas las flores tienen tambi\u00e9n sus frutos. \u00abNo las acus\u00e9is de pue\u00adrilidad \u2014protesta el moralista\u2014: estas flores, por amables que sean, ocultan una viril doctrina, hecha para hombres libres.. . Sonr\u00ede uno, por ejemplo, al leer el relato de la tregua que celebr\u00f3 San Francisco entre<sup>&#8211;<\/sup> la ciudad de Gubbio y el lobo de la monta\u00f1a vecina; y en tal caso, pasa por alto una admirable lecci\u00f3n de caridad impartida a los justos en favor de los pobres pecadores. No se ve que el lobo ladr\u00f3n y homicida, pero al fin y al cabo d\u00f3cil, que pone su pata en la mano de San Francisco y cumple con la pro\u00admesa de no hacer da\u00f1o a nadie, representa al pueblo de la Edad Media, terrible en sus arrebatos, pero de quien no desesper\u00f3 la Iglesia, pues tom\u00f3 en sus divinas manos esa mano asesina hasta que le inspir\u00f3 el horror a la sangre, el m\u00e1s bello e indiscutible car\u00e1cter de las costumbres modernas\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed es como Ozanam vuelve por laderas floridas a sus tesis de reconciliaci\u00f3n social y de civilizaci\u00f3n de los b\u00e1rbaros pasando por Gubbio para llegar a Par\u00eds, mostrando la rama de olivo y reci\u00adbiendo en su mano caritativa y clemente la mano a\u00fan sangrienta de los facinerosos y de los insurgentes.<\/p>\n<p>Entre las numerosas leyendas franciscanas Ozanam hizo una se- lecci\u00f3n, cuya traducci\u00f3n encarg\u00f3 a su mujer: \u00abUna mano m\u00e1s de\u00adlicada que la m\u00eda \u2014dice el prefacio\u2014 puso en franc\u00e9s los relatos m\u00e1s piadosos, m\u00e1s conmovedores, m\u00e1s amables de las Fioretti, es\u00adforz\u00e1ndose por ce\u00f1irse al giro sencillo y \u00e1gil del viejo narrador\u00bb. A lo cual el se\u00f1or Amp\u00e8re a\u00f1ade: \u00abEn nuestras veladas de Sceaux, me hab\u00edan iniciado en el secreto de esa traducci\u00f3n modesta. Esa mano que Ozanam ya consideraba m\u00e1s delicada que la suya es la que fue lo bastante fuerte para presentarle la \u00faltima bebida y que le dio el \u00faltimo abrazo\u00bb.<\/p>\n<p>Completado en tal forma, el volumen de los <i>Poetas franciscanos <\/i>se public\u00f3 en 1852. Antes de morir, Ozanam pudo ver todav\u00eda una doble traducci\u00f3n al italiano y al alem\u00e1n, mientras las edicio\u00adnes se suced\u00edan una tras otra en Francia.<\/p>\n<p>La segunda obra, la m\u00e1s importante, en preparaci\u00f3n, <i>El Siglo V, <\/i>no lleg\u00f3 a ese final. Ya hab\u00eda escrito su pr\u00f3logo desde el viernes santo. Las cinco primeras lecciones, revisadas y refundidas por el autor, se publicaron en el <i>Corresponsal, <\/i>bajo diferentes t\u00edtulos, <i>Progresos en los siglos de decadencia, Estudios sobre el Paganismo. <\/i>Amp\u00e8re escribir\u00e1 de ese principio: \u00abEsas cinco lecciones que se convirtieron en otros tantos cap\u00edtulos preliminares, parecen formar una de las partes m\u00e1s elevadas y perfectas que hayan salido de su pluma\u00bb. Este amigo, a quien someti\u00f3 ese pr\u00f3logo completado y revisado, recuerda con emoci\u00f3n la lectura que hizo con su voz de\u00adbilitada: \u00abFue \u2014escribe Amp\u00e8re\u2014 durante el verano de 1854, sobre un banco que a\u00fan veo en su jardincillo de Sceaux donde, ya muy cansado, hab\u00eda ido a buscar alg\u00fan descanso entre su mujer y su hija, donde Ozanam me ley\u00f3 su cuadro del <i>Paganismo<\/i>: postreros d\u00edas en que la inquietud que era preciso ocultarle no vino a envenenar su suavidad. Perm\u00edtaseme expresar mi pesar y no en\u00adjugar esta l\u00e1grima que cae sobre el papel mientras escribo&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Faltaba retocar, redactar y refundir las diecis\u00e9is lecciones de las que el profesor s\u00f3lo pose\u00eda estenograf\u00edas completadas con apun\u00adtes. Era demasiado trabajo para sus fuerzas y para el poco tiempo que hab\u00eda de vivir. Amp\u00e8re estaba a punto de hacer un viaje tras\u00adatl\u00e1ntico; y el mismo Ozanam iba a pasar el resto de sus vaca\u00adciones a orillas del mar. Por lo dem\u00e1s, Sceaux ya no era para \u00e9l una soledad estudiosa ni saludable: \u00abMe hab\u00eda imaginado encon\u00adtrar aqu\u00ed paz, ratos libres y salud para todo el mundo: me equi\u00advoqu\u00e9. Los candidatos al bachillerato vienen a buscarme aqu\u00ed, sus atribuladas madres me obligan a recibirlos; y la tosferina que se ha instalado en mi casa no me deja punto de reposo ni de noche ni de d\u00eda\u00bb. Tuvo que abandonar Sceaux durante un mes y con \u00e9l su trabajo de redacci\u00f3n: <i>\u00abPendent opera interrupta. \u00a1<\/i>Ay! \u00bfVolve\u00adr\u00e1n a iniciarse y habr\u00e1n de terminarse?. ..\u00bb<\/p>\n<p>Ozanam fue a buscar el mar, a principios de agosto, en Dieppe. Amp\u00e8re se uni\u00f3 all\u00ed con sus amigos. Luego fue a embarcarse en el Havre con destino a Inglaterra a donde lo atra\u00eda la exposici\u00f3n del Palacio de Cristal. Invit\u00f3 a Ozanam a que la visitara con \u00e9l: \u00abAm\u00adp\u00e8re pretende \u2014escribe el amigo\u2014 que el profesor de literatura extranjera faltar\u00eda a sus obligaciones si &#8216;no aprovechara la opor\u00adtunidad de ir a saludar a tan bajo costo la patria de Shakespeare. Obedezco, pues, y me dejo arrastrar por \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Como se ver\u00e1, en los quince d\u00edas que pasaron juntos, los dos amigos no estudiaron ni admiraron las mismas cosas. As\u00ed lo escribe el se\u00f1or. Amp\u00e8re: \u00abHice con \u00e9l y la se\u00f1ora de Ozanam un viaje\u00adcito a Inglaterra para visitar la Gran Exposici\u00f3n. Me entusiasmaba m\u00e1s que \u00e9l ante esas maravillas de la industria. No experiment\u00e1\u00adbamos ahora las mismas admiraciones, como cuando nos enten\u00add\u00edamos tan bien respecto a Dante o los Nibelungos. Le parec\u00eda que yo admiraba demasiado a Inglaterra y que olvidaba demasiado a los irlandeses. Me dejaba volver solo al Palacio de Cristal para tener tiempo de visitar las cuevas en que viv\u00edan los pobres cat\u00f3licos de Irlanda. Regres\u00f3 conmovido; y, seg\u00fan creo, un poco m\u00e1s po\u00adbre que al llegar\u00bb.<\/p>\n<p>Ser\u00eda preciso poder reproducir las dos o tres cartas de Ozanam escritas al regresar de ese viaje, para comprender c\u00f3mo para \u00e9l, hombre de fe, hombre de caridad, dos cosas hab\u00edan echado a per\u00adder esa r\u00e1pida visi\u00f3n de la gran Inglaterra, \u00abdos cosas \u2014dice\u2014 que tiene buen cuidado de exponer y que no han visto sus visi\u00adtantes de un d\u00eda, cuando publican que el pueblo ingl\u00e9s es el primer pueblo del mundo. Esas dos cosas son: la miseria de los pobres, el pauperismo, y la violencia de las pasiones antipapistas, el angli\u00adcanismo\u00bb.<\/p>\n<p>Ozanam visit\u00f3 los tugurios en que se amontonaban los obreros irlandeses acompa\u00f1ado de un miembro ingl\u00e9s de la Sociedad de San Vicente de Paul. \u00abHe aqu\u00ed \u2014escribe\u2014 que la caridad cat\u00f3\u00adlica lleva hoy la limosna y la buena palabra a esos tristes refugios de una pobreza indescriptible. \u00a1Ou\u00e9 valor necesitaron nuestros co\u00adfrades ingleses para resolverse a dar la mano a esos mendigos, en este pa\u00eds aristocr\u00e1tico en que el contacto del indigente ensucia y compromete! Nuestros nobles cofrades, al desafiar <sub>y<\/sub> superar al do\u00adble prejuicio de la raza y del nacimiento, realizan all\u00ed mucho bien. Pas\u00e9 una velada feliz en medio de ellos.<\/p>\n<p>\u00abEl segundo dolor de quien visita Londres con cierta preocu\u00adpaci\u00f3n por los intereses de Dios y de la humanidad \u2014prosigue Ozanam\u2014 es el odio que la Iglesia oficial siente por el catolicis\u00admo&#8230; \u00a1Ah! \u2014escribe\u2014 no alab\u00e9is a esta naci\u00f3n por su respeto del pasado: ninguna ha, llevado m\u00e1s lejos el odio del pasado cat\u00f3lico. Cre\u00edmos en su tolerancia por espaci\u00f3 de veinte a\u00f1os; pero el an\u00adtiguo prejuicio protestante s\u00f3lo estaba amordazado; los hombres de Estado se hab\u00edan reservado la facultad de azuzarlo en tiempo oportuno: \u00a1y ahora ya se ven sus furores!\u00bb Era la \u00e9poca de los motines suscitados, con motivo del restablecimiento de los t\u00edtulos eclesi\u00e1sticos, contra el gran hombre a quien los peri\u00f3dicos anglica\u00adnos cre\u00edan insultar al llamarlo <i>Obispo de los mendigos.<\/i><\/p>\n<p>\u00abMas el catolicismo se desquitaba ampliamente con el cardenal Wiseman, y con aquellas dos grandes almas, Newman y Manning, cuyo ejemplo multiplicaba las conversiones en el seno del clero an\u00adglicano\u00bb. Tales son los pensamientos que trajo Ozanam de su vi\u00adsita a la Universidad de Oxford, cuna de ese esp\u00edritu nuevo. En la abad\u00eda de Westminster, se empe\u00f1\u00f3 en ir a rezar ante el altar de San Eduardo, mutilado por los iconoclastas del protestantismo. Re\u00adfieren que, al ver la tumba, sobrecogido de dolor, el piadoso visi\u00adtante cay\u00f3 de rodillas, y rez\u00f3 all\u00ed, a despecho de la muchedumbre de extranjeros y desconocidos que lo creyeron sin duda insensato, en expiaci\u00f3n por todo aquel pueblo ingrato que desconoce a sus santos.<\/p>\n<p>En definitiva, lo que Ozanam declara admirar sinceramente en Inglaterra y en el pueblo ingl\u00e9s es su respeto a la ley, su amor a su pa\u00eds, el poder colosal de su trabajo industrial, su fondo religioso demostrado por su fiel observancia del descanso dominical, de un extremo a otro del pa\u00eds m\u00e1s laborioso del mundo. En cuanto a la Exposici\u00f3n del <i>Cristal Palace, <\/i>ese edificio fr\u00e1gil y ef\u00edmero no le revela el secreto de la grandeza brit\u00e1nica. Demasiados objetos de lujo para los ricos, demasiados objetos de envidia y de codicia para el pobre, demasiados est\u00edmulos para necesidades ficticias,, dema\u00adsiada monoton\u00eda y uniformidad en ese espect\u00e1culo mundial que pone sin cesar objetos parecidos unos a otros ante sus ojos. \u00abEn cuanto a m\u00ed, despu\u00e9s de haber visto este compendio del poder\u00edo humano, al cabo de casi sesenta siglos, pensaba: \u00a1C\u00f3mo! \u00bfEs todo lo que puede hacer el hombre? \u00bfEl \u00faltimo esfuerzo de su genio ser\u00e1 cruzar el oro sobre la seda y mezclar flores de esmeralda con flores de diamante? Al salir, me alegr\u00e9 al ver los verdes prados del parque, los grupos de grandes \u00e1rboles, los corderos que pac\u00edan el c\u00e9sped y todo lo que no ha hecho la industria\u00bb.<\/p>\n<p>De regreso a Dieppe, Ozanam se convirti\u00f3 en fomentador de la caridad de San Vicente de Paul en una Conferencia que record\u00f3 mucho tiempo sus visitas y sus ardientes palabras. Veinte a\u00f1os des\u00adpu\u00e9s, un panadero del lugar las repet\u00eda todav\u00eda a la familia de Ozanam refugiada en Dieppe, durante el sitio de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Sceaux, donde lo encontramos de nuevo en octubre, no ten\u00eda Con\u00adferencia. Cuando Ozanam reclut\u00f3 elementos para formarla, se en\u00adcontr\u00f3 con que la peque\u00f1a ciudad suburbana no ten\u00eda menesterosos. \u00abNo importa \u2014dijo\u2014. La asistencia material del pobre s\u00f3lo es el fin secundario de la obra: la santificaci\u00f3n es la obra principal. En \u00e9sta trabajaremos\u00bb. Gracias a la Conferencia, se estableci\u00f3 en Sceaux una floreciente cofrad\u00eda de la Virgen entre las j\u00f3venes cristianas, mientras, por su lado, los cofrades se convert\u00edan en ap\u00f3s\u00adtoles de los habitantes que llevaban a la fe y a la pr\u00e1ctica reli\u00adgiosa. No es de sorprender si se sabe que uno de estos celadores era el ilustre y santo Agust\u00edn Cauchy, en quien Ozanam encontraba toda la piedad y toda la ciencia que anta\u00f1o hab\u00eda visto reunidas en el gran Amp\u00e8re.<\/p>\n<p>Fue para \u00e9l el m\u00e1s suave consuelo espiritual de los \u00faltimos d\u00edas de esas vacaciones que llegaban a sus postrimer\u00edas. No recuperaba sus fuerzas. El 23 de octubre, escrib\u00eda a Amp\u00e8re: \u00abTrabajo un poco, pero con lentitud y dificultad. No escribo siquiera unas p\u00e1\u00adginas mientras usted, allende el oc\u00e9ano, recorre cincuenta leguas. Sin embargo, encuentro cierta dulzura en este mismo descanso del campo, en esta estancia en Sceaux de donde se van las hojas, pero no la paz\u00bb.<\/p>\n<p>Esa paz, la encontraba ese justo ante todo en s\u00ed mismo, en esas virtudes morales, cristianas, que tanto embellecen su vida \u00edntima, vida de familia, vida de amistad, vida de caridad. Nos sentiremos edificados al contemplarla un poco en un panorama antes de ter\u00adminar este libro con el relato de una agon\u00eda de dos a\u00f1os, coronada con una muerte a\u00fan m\u00e1s bella que su vida, admirable para los hombres y valiosa ante Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XXV: Breta\u00f1a. Inglaterra. La obra de publicaci\u00f3n Breta\u00f1a.\u2014La obra de publicaci\u00f3n.\u2014Las f ioretti de San Francisco.\u2014El siglo V.\u2014Sceaux.\u2014Londres y Dieppe. 1850-1851 El fr\u00e1gil organismo de Ozanam no se hab\u00eda restablecido por completo de su &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149294,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[11],"tags":[164,305,138,172],"class_list":["post-128643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-federico-ozanam","tag-bailly","tag-chaurand","tag-montreuil","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo XXV: Breta\u00f1a. Inglaterra. La obra de publicaci\u00f3n Breta\u00f1a.\u2014La obra de publicaci\u00f3n.\u2014Las f ioretti de San Francisco.\u2014El siglo V.\u2014Sceaux.\u2014Londres y Dieppe. 1850-1851 El fr\u00e1gil organismo de Ozanam no se hab\u00eda restablecido por completo de su ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-09-16T10:00:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"35 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25\",\"datePublished\":\"2016-09-16T10:00:35+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\"},\"wordCount\":7086,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Bailly\",\"Chaurand\",\"Montreuil\",\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Federico Ozanam\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\",\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2016-09-16T10:00:35+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo XXV: Breta\u00f1a. Inglaterra. La obra de publicaci\u00f3n Breta\u00f1a.\u2014La obra de publicaci\u00f3n.\u2014Las f ioretti de San Francisco.\u2014El siglo V.\u2014Sceaux.\u2014Londres y Dieppe. 1850-1851 El fr\u00e1gil organismo de Ozanam no se hab\u00eda restablecido por completo de su ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2016-09-16T10:00:35+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"35 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25","datePublished":"2016-09-16T10:00:35+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/"},"wordCount":7086,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Bailly","Chaurand","Montreuil","Pobreza"],"articleSection":["Federico Ozanam"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2016-09-16T10:00:35+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-xsT","jetpack-related-posts":[{"id":387640,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-de-federico-ozanam-iv\/","url_meta":{"origin":128643,"position":0},"title":"La obra de Federico Ozanam (IV)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"11\/07\/2016","format":false,"excerpt":"Bonum est diffusivum sui \u2014 la caridad no es tan s\u00f3lo el puente entre las clases sociales de un mismo pa\u00eds, sino tambi\u00e9n un lazo entre los pueblos, el \u00ablazo de paz\u00bb (vinculum pacis) de que hablara san Pablo. La internacional fraterna de que sue\u00f1a hoy una humanidad desgarrada por\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":123697,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-06\/","url_meta":{"origin":128643,"position":1},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 06","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"28\/08\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo VI: La conferencia de caridad. La Sociedad de san Vicente de Pa\u00fal El se\u00f1or Bailly presidente,\u2014Ozanam fundador.\u2014Los principios.\u2014Sor Rosal\u00eda. Ozanam entre los pobres.\u2014La fiesta de Corpus de Nanterre.\u2014Amp\u00e9re y Ozanam.\u2014Gustavo de la Noue.\u2014La extensi\u00f3n final. El se\u00f1or Bailly hab\u00eda recibido sus sentimientos caritativos en el seno de su propia\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":128644,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-24\/","url_meta":{"origin":128643,"position":2},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 24","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"15\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XXIV: Los Poetas Franciscanos de Italia. La Civilizaci\u00f3n cristiana en el siglo V As\u00eds, San Francisco.\u2014Jacopone de Todi.\u2014El Edificio Hist\u00f3rico.\u2014Los Fran\u00adcos.\u2014La conquista moral.\u2014La lecci\u00f3n cristiana, viril, actual. La sombr\u00eda Francia de\u00a0 1848-1850 no era capaz de hacer olvidar a Ozanam la Italia de la primavera, de 1847. Sobre todo,\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":68307,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-segun-su-correspondencia-25\/","url_meta":{"origin":128643,"position":3},"title":"Federico Ozanam seg\u00fan su correspondencia (25)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/04\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XXV: Descanso. Breta\u00f1a. Inglaterra. Publicaci\u00f3n de las obras. Las Conferencias en Inglaterra. Hay en el Cielo una gentil Se\u00f1ora que se conduele del trance en que te pongo. Dante (Inf. , cap. II, 94) 1.\u2014 Breta\u00f1a El d\u00e9bil organismo de Ozanam no se hab\u00eda repuesto de la crisis sufrida\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387664,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-obra-de-federico-ozanam-xiii\/","url_meta":{"origin":128643,"position":4},"title":"La obra de Federico Ozanam (XIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"08\/08\/2016","format":false,"excerpt":"LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PA\u00daL Como ya sabemos, Ozanam hab\u00eda formado a los diecisiete a\u00f1os, al salir del colegio, el proyecto de una gran obra apolog\u00e9tica, fundada en el estudio de las creencias de los pueblos antiguos. Habla de ello en una carta a su primo Falconnet. El\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/ozanam-medal.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":127193,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-y-las-conferencias-de-san-vicente-de-paul\/","url_meta":{"origin":128643,"position":5},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) y las Conferencias de san Vicente de Pa\u00fal","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/01\/2015","format":false,"excerpt":"Inicio esta ponencia acerca de Federico Ozanam y las Conferencias de San Vicente de Pa\u00fal agradeciendo la invitaci\u00f3n de la comisi\u00f3n encargada de esta vig\u00e9simo quinta Semana Vicentina en la persona del P. Chuno. Obviamente, como vicentino nos vemos comprometidos en el estudio de la vida de nuestros santos y\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128643"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128643\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149294"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}