{"id":128633,"date":"2016-09-14T12:00:35","date_gmt":"2016-09-14T10:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128633"},"modified":"2016-08-06T07:40:06","modified_gmt":"2016-08-06T05:40:06","slug":"federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/","title":{"rendered":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo XXIII: Creencia y tolerancia<\/h2>\n<p><i>Ernesto Havet.\u2014Los protestantes.\u2014\u00bbEl Universo\u00bb: La contradicci\u00f3n.-Queja y Clemencia.\u2014Liberalismo y Caridad.<\/i><\/p>\n<p>Ozanam fue ante todo un hombre de gran fe. Juan Jacobo Am\u00adp\u00e8re ha dicho de \u00e9l: \u00abLo que Ozanam puso por encima de todo en este mundo, lo que le impuls\u00f3 a emprender inmensos estudios, a es\u00adcribir grandes y sabias obras, a hablar con voz elocuente, a realizar un n\u00famero infinito de buenas obras; lo que puso un sello imborra\u00adble en todas sus acciones y palabras, fue su gran fe cat\u00f3lica, el ama soberana de su vida\u00bb.<\/p>\n<p>Ya vimos cu\u00e1n sagrada fue siempre para \u00e9l la <i>ortodoxia, <\/i>la creen\u00adcia recta, cuyo nombre llena sus cartas y sus discursos: los de la Sorbona, los &#8211; que dirigi\u00f3 a sus hermanos de las conferencias. .La ortodoxia que debe presidir toda asociaci\u00f3n, la ortodoxia cuyos fieles, doctores, h\u00e9roes y m\u00e1rtires celebra; la ortodoxia a cuyo in\u00adter\u00e9s deben sacrificarse todos los dem\u00e1s, sin sacrificarla a ningu\u00adno. \u00abMe importa \u2014dijo un d\u00eda a los \u00e1rbitros de su destino\u2014 la ortodoxia cristiana m\u00e1s que la vida misma, pues amo y sirvo de todo coraz\u00f3n a la Iglesia cat\u00f3lica romana\u00bb. La consulta y la sigue a ella, a sus jefes, a sus ministros; y est\u00e1 dispuesto a romper sus p\u00e1\u00adginas m\u00e1s elocuentes con tal de no entristecerla con una s\u00edlaba de sus labios o un rasgo de su pluma. Y a\u00f1ade: \u00abLa fe cat\u00f3lica es lo que es; no debemos negar nada en ella ni disminuir ninguna de sus afirmaciones, por complacencia o cobard\u00eda\u00bb. \u00ab\u00a1Ni traido\u00adres, ni cobardes!\u00bb \u2014 \u00abEl mayor peligro ser\u00eda la molicie que ce\u00addiera algo de la severid\u00e0d del dogma en la discusi\u00f3n o de los de\u00adrechos de la Iglesia en los negocios\u00bb.<\/p>\n<p>A esa estricta y necesaria intransigencia doctrinal se un\u00eda, en Ozanam, una amplia tolerancia apost\u00f3lica, que es uno de los ras\u00adgos m\u00e1s notables y felices de su car\u00e1cter. Lacordaire los ha gra\u00adbado ya para nosotros con su buril de gran estilo. El se\u00f1or Am\u00adp\u00e8re, que hab\u00eda experimentado personalmente su beneficio, habla m\u00e1s sencillamente en los t\u00e9rminos siguientes: \u00abLa tolerancia, en Ozanam, nada ten\u00eda en com\u00fan con la debilidad. Se relacionaba con una liberalidad de conceptos que le hac\u00eda reconocer simpa\u00adt\u00edas aun fuera del bando en que combat\u00eda. Era un conocimiento \u00edntimo de los hombres, que una paciencia suave y discreta desar\u00admaba siempre al final. Es la invitaci\u00f3n conmovedora de Nuestro Se\u00f1or que jam\u00e1s rompi\u00f3 la ca\u00f1a doblada, ni apag\u00f3 la l\u00e1mpara a\u00fan humeante\u00bb.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Amp\u00e8re tiene raz\u00f3n. La tolerancia de Ozanam no pro: ced\u00eda s\u00f3lo de su bondad innata ; era tambi\u00e9n un fruto de la gracia del Evangelio que estaba en \u00e9l. Era la suave irradiaci\u00f3n del es\u00adplendor de su fe, y el movimiento de la condescendencia cristiana de su amor.<\/p>\n<p>Otro escritor de la misma escuela, Hip\u00f3lito Rigault, en el <i>Journal des D\u00e9bats, <\/i>atribuye asimismo a la piedad de Ozanam esa tolerancia que lo conmueve, esa ortodoxia que lo edifica: \u00abQuisiera \u2014es\u00adcribe\u2014 insistir en el car\u00e1cter sumamente atractivo de su piedad; quisiera mostrar en \u00e9l al cristiano indulgente con su pr\u00f3jimo y severo consigo mismo, leal amigo de las ideas generosas, defensor y modelo de la tolerancia, pero inquebrantable en la l\u00ednea de la ortodoxia que desde temprana hora se hab\u00eda trazado; en fin, el digno descendiente de ese Ozanam del siglo XVII, sabio ge\u00f3me\u00adtra, que dec\u00eda: `Corresponde a los doctores de Sorbona discutir, al Papa decidir y a los ge\u00f3metras ir al Para\u00edso por la perpendi\u00adcular&#8217;. Pero se necesitar\u00eda una pluma menos profana para repro\u00adducir tan raras virtudes\u00bb.<\/p>\n<p>Esa indulgente bondad, Ozanam la mostraba en todos los h\u00e1\u00adbitos de su vida, de su vida privada, de su vida de obras y de su vida p\u00fablica de apologista y defensor de la fe.<\/p>\n<p>En sus relaciones ordinarias con sus cofrades y colegas, o vi\u00adsitados o visitantes de cualquier condici\u00f3n, la cordialidad definida y recomendada por San Francisco de Sales se manifestaba en es\u00adtas palabras que se complac\u00eda en citar el se\u00f1or Gossin: \u00abLa cor\u00addialidad es una alegr\u00eda que se siente en el coraz\u00f3n al ver a una persona a quien se ama; es un arrebato del coraz\u00f3n por el contento que siente al estar con su hermano. Esta alegr\u00eda se difunde en to\u00adda la persona; es un fruto del amor divino unido al amor del pr\u00f3jimo. Si la caridad fuera una manzana, la cordialidad ser\u00eda su color\u00bb.<\/p>\n<p>En sus juicios sobre las personas, siempre se quedaba con la \u00faltima palabra la misericordia. Si se hablaba en su presencia de alg\u00fan n\u00e1ufrago de la verdad o de la virtud a quien s\u00f3lo se puede compadecer, uno de esos hombres de quienes se dice: \u00ab\u00a1Est\u00e1 per\u00addido!\u00bb, Ozanam lo compadec\u00eda tambi\u00e9n, pero nunca dejaba de a\u00f1adir: \u00abDespu\u00e9s de todo es el secreto de Dios. Y si Dios tiene su secreto, m\u00e1s vale creer que es un secreto de misericordia\u00bb.<\/p>\n<p>En el ejercicio de la caridad, no rechazaba, ni mucho menos, el concurso de los disidentes que, sabiendo cu\u00e1n generoso era, se confiaban a \u00e9l y le daban el suyo con una conmovedora y acre\u00adcentada delicadeza.<\/p>\n<p>Ozanam nunca dej\u00f3 de combatir el protestantismo; pero si al\u00adgunos protestantes lo tomaban de intermediario en el servicio de sus pobres, era su servidor abnegado y agradecido. El Padre Pe\u00adrreyve cuenta que uri joven pastor protestante, habiendo reunido una cantidad de dinero entre sus correligionarios, tuvo la inspira\u00adci\u00f3n de confiarla a una sociedad cat\u00f3lica de caridad para distri\u00adbuirla a los pobres. _Ozanam la acept\u00f3 agradecido. La llev\u00f3 a la conferencia y anunci\u00f3, dichoso, su procedencia. Uno de los miem\u00adbros de la reuni\u00f3n hizo en unas cuantas palabras el elogio de la tolerancia en materia de religi\u00f3n; luego, como hombre positivo, propuso dedicar ese auxilio extraordinario primero a los pobres cat\u00f3licos, despu\u00e9s de lo cual se dar\u00eda el excedente a los protestan\u00adtes. No a\u00f1adi\u00f3: si es que algo queda. Mientras hablaba as\u00ed, se reflejaban en la cara de Ozanam la sorpresa y la emoci\u00f3n; y por el estremecimiento de su mano que pasaba sobre sus largos cabellos, se adivinaba que su coraz\u00f3n ya no era due\u00f1o de su impa\u00adciencia. Por fin estall\u00f3: \u00abSe\u00f1ores \u2014exclam\u00f3 de repente\u2014 si esta opini\u00f3n, por desgracia, prevaleciera; si no queda entendido que hemos de socorrer a los pobres sin distinci\u00f3n de culto, voy a en\u00adtregar ahora mismo a los protestantes el dinero que pusieron en mis, manos. Les dir\u00e9: `Volvedlo a tomar; no \u00e9ramos dignos de vuestra confianza&#8217;. \u2014No fue necesario someter el asunto a vota\u00adci\u00f3n\u00bb, a\u00f1ade el Padre Perreyve.<\/p>\n<p>En particular en la demostraci\u00f3n y la defensa de la verdad con la palabra y con la pluma, el hombre de fe intransigente es a la par el hombre .de la caridad conquistadora. \u00abLos fuertes son dul\u00adces\u00bb; dijo Plat\u00f3n. Porque era uno de esos \u00abfuertes en la fe\u00bb, Ozanam era tambi\u00e9n uno de esos dulces de quienes dijo el Se\u00f1or <i><sup>\u00ab<\/sup><\/i>que poseer\u00e1n la tierra\u00bb. As\u00ed pues, ese dulce reprueba los proce\u00addimientos irritantes de una agria pol\u00edtica, no s\u00f3lo porque hiere, sino porque aleja a los esp\u00edritus en vez de atraerlos. Y cuando, en su conferencia sobre los <i>Deberes Literarios de los Cristianos, <\/i>recuerda las reglas de la controversia cristiana, respetuosa <i>y <\/i>com\u00adpasiva con los que dudan, niegan, buscan,- recuerda uno que el Arzobispo de Par\u00eds se hab\u00eda levantado para refrendar su palabra en nombre del Dios de paz.<\/p>\n<p>Ahora bien, lo que prescrib\u00eda, a los otros, Ozanam lo pon\u00eda en pr\u00e1ctica, y diremos de \u00e9l: Dichoso y bendito sea el hombre que pudo dar de s\u00ed mismo este supremo testimonio: \u00abUno de mis consuelos m\u00e1s dulces, ocaso de mi carrera, es la certidumbre de no haber insultado nunca a nadie, irritado a nadie, a la par que defend\u00ed la verdad con energ\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>En esas exposiciones de conciliante caridad, Ozanam no vaci\u00adlaba en declararse partidario de los principios de 89, en cuanto eran compatibles con los del Evangelio. Consideraba la libertad, la igualdad, la fraternidad como modalidades de esa ley de amor, tres hijas, ha dicho varias veces, nacidas a la sombra de la cruz del Redentor del mundo y de su divina sangre. Las mostraba en sus lecciones, adoptadas por la Iglesia, entronizadas por ella en el seno de esas sociedades cristianas de anta\u00f1o de las .que relataba la historia, catorce siglos antes de la Revoluci\u00f3n Francesa, que se apoder\u00f3 de sus nombres, pero deformando su sentido en la apli\u00adcaci\u00f3n que de ellos hizo. Pues bien, te\u00f3rica . y pr\u00e1cticamente, Oza\u00adnam se esforzaba en llevar los esp\u00edritus y las obras de la sociedad contempor\u00e1nea a ese verdadero sentido original y sagrado.<\/p>\n<p>Cerca de \u00e9l, en la Sorbona, Ozanam se codeaba con el se\u00f1or Ernesto Havet, entonces suplente del se\u00f1or V\u00edctor Leclerc y maes\u00adtro de conferencias en la Escuela normal. Ten\u00eda exactamente la misma edad que \u00e9l. Ya conocido\u00a0 por sus trabajos de erudici\u00f3n so\u00adbre Pascal, el incr\u00e9dulo no` era sin embargo todav\u00eda el maestro de la negaci\u00f3n, que por desgracia hab\u00eda- de revelar su obra sobre los <i>Or\u00edgenes del Cristianismo. <\/i>Lector curioso de <i>La Nueva Era, <\/i>aca\u00adbaba de leer tambi\u00e9n la <i>Civilizaci\u00f3n cristiana entre los francos, <\/i>y se hab\u00eda sorprendido de lo que Ozanam dijera, al final del cap\u00edtulo VIII, sobre la parte importante que tom\u00f3 la Iglesia en la emanci\u00adpaci\u00f3n de los esclavos, de los plebeyos, de los siervos desde los pri\u00admeros tiempos merovingios. Le escribi\u00f3 una carta llena de su sim\u00adpat\u00eda, pero tambi\u00e9n de preguntas y de dudas.<\/p>\n<p>La respuesta de Ozanam, el 22 de mayo de 1849, es muy nota\u00adble; y no podr\u00eda encontrarse un ejemplo m\u00e1s t\u00edpico de la condes\u00adcendencia de la caridad llevada a los \u00faltimos l\u00edmites de sus con\u00adcesiones, para atrincherarse luego en sabias restricciones y hacer su profesi\u00f3n de fe en firmes declaraciones. \u00abEn la tormenta en que estamos \u2014escribe a ese colega\u2014 es una rara felicidad ser le\u00eddo y anudar un trato intelectual exento de las crueles disidencias que dividen a tantos buenos esp\u00edritus\u00bb.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Havet considera que las \u00abconquistas de la libertad mo\u00adderna se deben a los principios y a los hombres de 89\u00bb. Ozanam en su respuesta no los ataca, si esas conquistas son <i>leg\u00edtimas, <\/i>si esos hombres de entonces y de hoy no son de aquellos que, dice, \u00abno creyendo en la otra vida lo exigen todo de \u00e9sta, y quieren reformar el mundo sustituyendo la moral del goce a la del sacrificio y la ab\u00adnegaci\u00f3n\u00bb. Bajo esa expresa reserva de la fe y de la moral cristiana, Ozanam puede decir despu\u00e9s a Hayet \u00abAmbos somos los servi\u00addores de una misma causa \u2014civil y pol\u00edtica\u2014; pero tengo sobre usted la ventaja de creerla m\u00e1s antigua y, por ende, m\u00e1s sagrada. Perm\u00edtame que le diga, mi querido colega, que en vez de quedarse en el umbral del cristianismo, si tuviera como yo la dicha . de vivir dentro de \u00e9l y de haber pasado en \u00e9l dieciocho a\u00f1os de estudio, si se alimentara usted con esos admirables doctores de la Edad Me\u00addia y con esos Padres que ser\u00edan una lectura tan digna de su noble inteligencia, no pondr\u00eda usted en la Revoluci\u00f3n el origen de la li\u00adbertad, ni de la tolerancia, ni de la fraternidad que primitivamente descendieron del Calvario\u00bb.<\/p>\n<p>Mas toda esta doctrina \u00bfno necesitar\u00eda acaso de aclaraciones para esa inteligencia impregnada de filosofismo? Ozanam lamenta \u00abno poder, en una carta, tratar sino de paso puntos que, dice, exi\u00adgir\u00edan toda la libertad de una charla amistosa\u00bb. Y la ofrece.<\/p>\n<p>Por otra parte, el se\u00f1or Havet se imagin\u00f3 <i>La Nueva Era <\/i>como una peque\u00f1a iglesia emancipada de la grande, con el fin \u00abde ele\u00advar sobre las ruinas del viejo culto una religi\u00f3n m\u00e1s inteligente, mejor adaptada a los tiempos nuevos\u00bb. Ozanam lo desenga\u00f1a, nombrando a P\u00edo IX que lo alienta, a los pr\u00edncipes de la Iglesia que lo patrocinan: \u00abEn cuanto a m\u00ed, querido colega, por favor no me atribuya ese honor que rehuso de valer m\u00e1s que mi Igle\u00adsia ; la cual es tambi\u00e9n la vuestra, ya que usted debe a su madre cat\u00f3lica, a sus mayores, a todas las tradiciones de la educaci\u00f3n cristiana esa elevaci\u00f3n de alma, esa rectitud tan delicada, esa en\u00adtusiasta firmeza que me han atra\u00eddo hacia usted. Me honra demasiado y me conoce mal, si cree que estoy solo o casi solo en un orden de ideas que le inspire alguna estimaci\u00f3n. Se sirve usted distinguirme y sin embargo soy un d\u00e9bil cristiano. Merece conocer otros mejores que yo: los conocer\u00e1 un d\u00eda. Ver\u00e1 que esta Iglesia que ya los paganos de- la \u00e9poca de Agust\u00edn, como los albigenses del siglo XIII y los protestantes del siglo XVI cre\u00edan exhausta, sigue poseyendo sus luces y sus virtudes. Ojal\u00e1 encuentre consuelos que s\u00f3lo pueden equipararse con las pruebas de la vida y las an\u00adgustias de un siglo atribulado\u00bb.<\/p>\n<p>En fin, este adi\u00f3s, esta despedida, estas dos manos que se tocan: \u00abMuchas cosas nos acercan; si quedara entre nosotros una nube, cr\u00e9ame que estoy dispuesto de todo coraz\u00f3n a hacer lo posible para disiparla. Suyo. . . \u00bb<\/p>\n<p>Hasta los \u00faltimos d\u00edas de su vida, Ozanam, en sus cartas, manda un recuerdo y un saludo al se\u00f1or Havet. Persegu\u00eda a esa alma con su pensamiento y su oraci\u00f3n. \u00bfNo la habr\u00e1 salvado?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la <i>Historia de los Girondinos <\/i>y de la en\u00e9rgica cr\u00ed\u00adtica que hizo de ella Ozanam, como anteriormente del <i>Viaje a Oriente <\/i>y de <i>Jocelyn, <\/i>el nombre de Lamartine no vuelve a men\u00adcionarse en su correspondencia. Aun en 48, cuando ese nombre estaba en todos los labios, no se ve <sup>.<\/sup>que el redactor de <i>La Nueva Era <\/i>haya vuelto a tomar personalmente contacto con ese \u00eddolo ef\u00edmero de la democracia. Mas en 1852, cuando, ca\u00eddo de su poder y de su popularidad, el gran hombre es objeto del escar\u00adnio de los partidos hostiles, Ozanam recuerda a sus amigos lyo\u00adneses que tienen el deber de respetar en su <i>Gaceta <\/i>monarquista, a ese hombre magn\u00e1nimo que Dios, que lo ama, puso en la&#8217; es\u00adcuela de la humildad y de la adversidad para que volviera con El. Escribe lo anterior a Dufieux. No se conserva esa carta; pero la respuesta de Dufieux, el 7 de mayo de 1852, muestra que fue com\u00adprendida: \u00ab\u00a1Cu\u00e1nto le agradezco, amigo m\u00edo, la lecci\u00f3n que se dign\u00f3 usted darme! Sin embargo me importa a tal punto su esti\u00admaci\u00f3n que me doler\u00eda mucho que pudiera creer que, habiendo sido amigo del se\u00f1or de Lamartine en su prosperidad, lo abandone y lo ataque en la adversidad. En la c\u00faspide de su gloria y de su benevolencia conmigo, despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <i>La Ca\u00edda de un Angel, <\/i>escrib\u00ed contra ese libro tres art\u00edculos destinados al <i>Re\u00adparador <\/i>que tuvo usted la paciencia de leer anticipadamente. En 1848, cuando Lamartine estaba en el poder, con motivo de un agravio de la Administraci\u00f3n a los religiosos de Lyon, le escrib\u00ed una carta amenazadora: `Si se ataca a nuestra fe y a nuestros sacerdotes, en vez de una Vend\u00e9e, tendr\u00e1 usted diez&#8217;. Mas cuando cay\u00f3, siseado, despreciado, le envi\u00e9 cartas de respeto y casi de ca\u00adri\u00f1o. Creo, p\u00f9es, que no le he faltado al respeto ni en su grandeza ni en su adversidad\u00bb. Ozanam hab\u00eda sido comprendido y obede\u00adcido.<\/p>\n<p>El liberalismo de Ozanam, hecho de fe y de celo, en vista de la salvaci\u00f3n de las almas, se inclinaba, dentro de los l\u00edmites permi\u00adtidos, a las interpretaciones m\u00e1s \u2022 extensas de la creencia en las mi\u00adsericordias del Se\u00f1or: Esa doctrina ten\u00eda su maestro y su modelo en el padre Lacordaire. Despu\u00e9s de&#8217; asistir a la quinta conferencia de la cuaresma de 1851, volvi\u00f3 transportado, encantado, como si hubiera escuchado un inspirado canto a la caridad de Jesucristo. \u00abEs un acontecimiento en la historia eclesi\u00e1stica de nuestros siglos \u2014dice\u2014. El Padre opuso a la opini\u00f3n jansenista del peque\u00f1o n\u00fa\u00admero de los elegidos la doctrina m\u00e1s consoladora y m\u00e1s probable del mayor n\u00famero de los salvados. Aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para pro\u00adtestar contra esos hombres desesperantes que no ven en torno suyo sino el mal y la condenaci\u00f3n. Encontr\u00f3 las palabras m\u00e1s elocuen\u00adtes que haya escuchado de \u00e9l, para decir las misericordias de Dios en favor de los que trabajan y sufren, es decir en favor del mayor n\u00famero. Y cuando coment\u00f3 la palabra evang\u00e9lica: <i>Bienaventura\u00addos los Pobres, <\/i>con la caridad que desbordaba de sus labios e irra\u00addiaba de toda su persona, tuvo uno de esos arrebatos que se leen en las vidas de los santos. Y las cuatro mil personas que se estre\u00admec\u00edan bajo las b\u00f3vedas de Nuestra Se\u00f1ora, se preguntaban si o\u00edan a un \u00e1ngel o a un hombre\u00bb.<\/p>\n<p>El gran n\u00famero de los elegidos: Ozanam toma nota de ello, en la misma carta, para repudiar el esp\u00edritu que hace de la verdad el privilegio exclusivo de un partirlo, de una secta, que divide en vez de unir, que pinta la verdad con colores sombr\u00edos en vez de hacerla risue\u00f1a y que eleva entre los hombres de buena voluntad infran\u00adqueables barreras que suben hasta el cielo.<\/p>\n<p>Pero he aqu\u00ed que al final de su carta, su escr\u00fapulo de la orto\u00addoxia le hace temer que Lacordaire se incline, como se ha dicho, en ese discurso, a audacias con las cuales su esp\u00edritu de modera- ci\u00f3n cree que debe declarar que no se solidariza. Lo hace en post\u00addata, en estas&#8217; diez l\u00edneas en que su amor de la medida no dismi\u00adnuye en lo m\u00e1s m\u00ednimo su admiraci\u00f3n y su veneraci\u00f3n por <sup>.<\/sup>ese maestro tan amado: \u00abAl hablar como 19 hago del Padre Lacordai\u00adre, no pretendo salir en defensa de todas las audacias oratorias que pueden escap\u00e1rsele en la improvisaci\u00f3n. Tuvo dos expresiones desafortunadas; pero no puedo `sufrir que se le juzgue por una pala\u00adbra y no por el conjunto de un discurso; y eso cuando se trata de un hombre tan santo, tan mortificado, que da con sus dominicos el espect\u00e1culo de una vida tan instructiva para la molicie de este siglo\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a \u00e9l, todos saben que no tiene reparo en decir a sus oyentes las verdades m\u00e1s severas. \u00abMas en esos mismos rigores, no puedo dejar de encontrar rasgos sublimes capaces de arrebatar los esp\u00edritus. Creo \u00fatil que se les muestre la soberana belleza de la religi\u00f3n y que se inspire a los hombres el deseo de que sea ver- dadera antes de demostrarles que lo es\u00bb.<\/p>\n<p>La misma carta termina con nobles acentos en que palpita toda su alma de ap\u00f3stol: \u00ab\u00a1Ah, querido amigo, qu\u00e9 \u00e9poca tempestuosa pero instructiva es la nuestra! Acaso perezcamos en ella; pero no nos quejemos de haber nacido ahora. Aprendamos mucho. Apren\u00addamos sobre todo a defender nuestras convicciones sin odiar a nuestros adversarios, a amar a quienes piensan de otro modo que nosotros, a reconocer que hay cristianos en todos los bandos y que se puede servir a Dios hoy como siempre. Lament\u00e9monos menos de nuestro tiempo <sub>y<\/sub> m\u00e1s de\u2022 nosotros mismos. Estemos menos des\u00adcorazonados, pero seamos mejores\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, toda esa tolerancia y esa misericordiosa condes\u00adcencia hacia los disidentes de cualquier matiz no eran recibidas con benepl\u00e1cito por todos los cat\u00f3licos. Ozanam pod\u00eda recordar la fil\u00edpica que le dirigi\u00f3, en 1843, <i>El Universo <\/i>por su conferencia sobre los <i>Deberes literarios de los cristianos, <\/i>en el curso de la po\u00adl\u00e9mica religiosa. Ese peri\u00f3dico no hab\u00eda depuesto las armas.<\/p>\n<p>En junio de 1850, al rese\u00f1ar, en lo que \u00e9l llama el follet\u00edn del <i>Corresponsal, <\/i>un volumen de poemas escritos por el se\u00f1or de Fran\u00adcheville, Ozanam terminaba con el r\u00e9trato paralelo de \u00ablas dos escuelas muy opuestas que han querido en la actualidad servir a Dios con la pluma\u00bb. \u00abUna de ellas \u2014dec\u00eda\u2014 pretende tomar de jefe al se\u00f1or de Maistre, a quien exagera y deforma. Va a buscar las paradojas m\u00e1s atrevidas, las tesis m\u00e1s discutibles, con tal de que irriten al esp\u00edritu moderno. Presenta la verdad a los hombres, no por el lado que los atrae, sino por el que les repugna. No se propone convertir a los incr\u00e9dulos, sino azuzar las pasiones de los creyentes\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa otra Escuela tiene el fin de buscar en el coraz\u00f3n humano todas las cuerdas secretas que pueden vincularlo con el cristianis\u00admo, despertar en \u00e9l el amor de la verdad, del bien, de la belleza, y mostrarle luego en la fe revelada, el ideal de esas tres cosas a las cuales aspira cualquier alma; de llevar por el buen camino a los esp\u00edritus extraviados y aumentar el n\u00famero de los cristianos. Confieso que prefiero adherirme a ese partido; y no puedo olvi\u00addar lo que dice San Francisco de Sales, que se cogen m\u00e1s moscas con una cucharada de miel que con una tonelada de vinagre\u00bb. Y el se\u00f1or de Francheville recib\u00eda felicitaciones porque, teniendo que decidir entre la poes\u00eda de la ira y la del amor, hab\u00eda elegido a \u00e9sta.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo, Ozanam ten\u00eda buen cuidado de a\u00f1adir que, \u00abcon la misma sinceridad, ambas escuelas quieren servir a Dios con la palabra y con la pluma\u00bb, eximiendo as\u00ed de toda culpa a la con\u00adciencia y buena fe de cada una.<\/p>\n<p>El 3 de julio, esas pocas l\u00edneas casi inadvertidas, de un art\u00edculo bibliogr\u00e1fico, recibieron una larga y virulenta respuesta del <i>Uni\u00adverso, <\/i>en su mejor estilo y escrita por su mejor maestro. El ar\u00adt\u00edculo no estaba firmado; no era necesario: se ve\u00eda _en \u00e9l la garra del le\u00f3n. Luis Veuillot ten\u00eda derecho de quejarse de la severidad del primer retrato: era el derecho de la defensa. Lo malo y la des\u00adgracia del ardiente polemista fue que hizo degenerar una \u2022cues\u00adti\u00f3n de principio y de procedimiento en una cuesti\u00f3n . personal. Se -tuvo entonces un espect\u00e1culo doblemente doloroso. Es doloro- so ver la figura tan soberbiamente cristiana de Ozanam, lo mismo que su escuela, agobiada bajo los repetidos golpes de insinuaciones y acusaciones que, desnaturalizando sus generosas intenciones, las tildan cruelmente de cobarde deserci\u00f3n, de blandas complacen\u00adcias, de t\u00edmidos silencios, de lisonjas interesadas, de componendas, de negaciones y casi de complicidades, de las cuales, por lo dem\u00e1s, no citaba un solo ejemplo en su contra; y esto a lo largo de cuatro o cinco columnas en que el nombre venerado del ap\u00f3stol se en\u00adtregaba a la m\u00e1s mordaz iron\u00eda &#8230; Siento repugnancia en insistir. El lector ver\u00e1 el doloroso lamento de Ozanam, que lo dice todo. Luego leer\u00e1 su perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas, por otra parte, no es menos doloroso ver a un gran cris\u00adtiano, provisto de un magn\u00edfico talento, conspicuo por sus servi\u00adcios, enderezar contra semejante hermano los dardos candentes de una ira que le hace perder el sentido de la verdad y de la justicia. \u00bfLuis Veuillot no se habr\u00e1 arrepentido alguna vez -de esa p\u00e1gina malintencionada?<\/p>\n<p>Herido en los puntos m\u00e1s vulnerables, en su car\u00e1cter, su con\u00adciencia, su dignidad y aun su fe, Ozanam sinti\u00f3 viv\u00edsima pena, y la herida sangr\u00f3 mucho tiempo. El sufrimiento fue doble cuando, unos d\u00edas despu\u00e9s, una carta de Dufieux lo enter\u00f3 de la im\u00adpresi\u00f3n de turbaci\u00f3n e inquietud que produjo ese art\u00edculo en sus amigos de Lyon y en \u00e9l mismo. \u00bfNo hab\u00edan contado con \u00e9l, con su hermoso talento, para consolar a la Iglesia de que la hubieran abandonado o renegado hombres ilustres?<\/p>\n<p>La respuesta de Ozanam es del 14 de julio. Se lamenta, es hu\u00admilde; . pero es fuerte y orgullosa. La sangre m\u00e1s pura del honor brota del coraz\u00f3n de ese caballero sin mancilla, herido por u\u00f1o de los suyos.<\/p>\n<p>Ozanam se defiende primero del exceso de honor que le hi\u00adcieron en Lyon: \u00abJam\u00e1s, querido amigo, le he dado motivos para concebir tan ambiciosa esperanza de m\u00ed; nunca aspir\u00e9 a sustituir a los grandes hombres cuya ca\u00edda deplora. Hace mucho que me conozco; y si Dios quiso concederme alg\u00fan entusiasmo en el tra\u00adbajo, nunca consider\u00e9 esa gracia como una resplandeciente d\u00e1\u00addiva del genio. Sin duda, en el lugar inferior en que estoy, quise dedicar mi vida al servicio de la fe, pero consider\u00e1ndome como un servidor in\u00fatil, como un obrero de la \u00faltima hora que el Amo del vi\u00f1edo s\u00f3lo recibe por caridad.<\/p>\n<p>\u00abEn tal situaci\u00f3n, me pareci\u00f3 que mis d\u00edas estar\u00edan provechosa\u00admente ocupados si, pese a mi escaso m\u00e9rito, lograra retener alre\u00addedor de mi \u00e8\u00e1tedra a una numerosa juventud, restablecer ante mis oyentes los principios de la ciencia cristiana, obligarlos a res\u00adpetar lo que desprecian: la Iglesia, el Papado, los monjes. Hubie\u00adse querido recoger esos mismos pensamientos en libros m\u00e1s du\u00adraderos que mis lecciones; y todos mis deseos quedar\u00edan realiza\u00addos si algunas almas errantes encontraran en esa ense\u00f1anza un motivo de abjurar sus prejuicios, de aclarar sus dudas y de vol\u00adver, con la ayuda de Dios, a la verdad cat\u00f3lica. Esto es lo que me he propuesto hacer desde hace diez a\u00f1os, sin ambicionar un destino m\u00e1s alto, pero tambi\u00e9n sin la desgracia de <i>desertar <\/i>mi causa\u00bb. Pero que, sabiendo todo esto, sus amigos lyoneses hayan podido turbarse ante semejantes incriminaciones es cosa que lo asombra y lo aflige: \u00abA usted que me conoce tan bien, a usted que ha visto mi alma hasta el fondo y que me ha seguido paso a paso en mi carrera, le basta la denuncia de un peri\u00f3dico para poner en duda mi fe. Un seglar sin autoridad, sin misi\u00f3n, que no firma siquiera su nombre, me acusa de haber traicionado por co\u00adbard\u00eda, por inter\u00e9s, la causa com\u00fan; se permite reprocharme lo que llama <i>mis negaciones. <\/i>En esto se alarma usted y empieza a temer que yo no crea en el infierno. Me <sup>.<\/sup>coloca en la triste necesidad de darme testimonio a m\u00ed mismo. Al fin y al cabo, San Pa\u00adblo, injustamente acusado, se dio a s\u00ed mismo testimonio: yo tam\u00adbi\u00e9n lo har\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Ese testimonio que lo obligan a darse es sumamente conmovedor: \u00ab\u00bfEstar\u00eda yo acaso, querido amigo, ag\u00f3talo de cansancio a los treinta y siete a\u00f1os, v\u00edctima de cruel y precoz invalidez, si no me hubiera sostenido el deseo, la esperanza o si usted quiere la ilusi\u00f3n de servir al cristianismo? \u00a1No hab\u00eda acaso peligro alguno para m\u00ed en investigar cuestiones religiosas, en rehabilitar una tras otra todas las instituciones cat\u00f3licas cuando, simple suplente, te\u00adn\u00eda que respetar las opiniones filos\u00f3ficas de quienes hab\u00edan de de\u00adcidir mi porvenir? \u00bfCuando auxili\u00e9 solo, con mi presencia y mi palabra, al se\u00f1or Lenormant atacado en su c\u00e1tedra? \u00bfCuando, m\u00e1s tarde, en 1848, la revuelta pasaba todos los d\u00edas frente a la Sorbona? Si tuve algunos \u00e9xitos de ense\u00f1anza y de Academia, los deb\u00ed al trabajo, a los concursos y no a odiosas concesiones\u00bb.<\/p>\n<p>Y su fe \u00a1c\u00f3mo la conserv\u00f3 y defendi\u00f3 celosamente! \u00abCiertamen\u00adte, querido amigo, s\u00f3lo soy un pobre pecador ante Dios: pero no ha permitido todav\u00eda que yo deje de creer en las penas eternas<span id='easy-footnote-1-128633' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#easy-footnote-bottom-1-128633' title='&lt;i&gt;El Universo &lt;\/i&gt;no hab\u00eda dicho que Ozanam no cre\u00eda en el infierno, sino que lo de\u00adjaba sospechar cuando alababa a quienes no cre\u00edan en \u00e9l. \u00ab\u00bfQu\u00e9 bien hac\u00e9is a los incr\u00e9\u00addulos y a vosotros mismos, al dejarles pensar que no cre\u00e9is en el eterno infierno? Los enga\u00f1\u00e1is respecto a sus intereses m\u00e1s graves, y tambi\u00e9n acerca de vuestras convicciones m\u00e1s profundas\u00bb.&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Era un alusi\u00f3n al Elogio impreso que Ozanam hab\u00eda hecho de Ballanche, que sobre ese dogma hab\u00eda ca\u00eddo en el error. Mas el mismo Ozanam hab\u00eda denunciado ese error como tal: \u00abHubo un punto \u2014escribe\u2014 en que pudo temerse que su esp\u00edritu se haya apartado de ese &lt;i&gt;c\u00edrculo sagrado de la ortodoxia &lt;\/i&gt;en que permanec\u00eda su coraz\u00f3n\u00bb. Por lo dem\u00e1s, Ballanche se hab\u00eda retractado. \u00bfAcaso lo ignoraba Luis Veuillot?'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>. Es falso que yo haya negado, disimulado, atenuado art\u00edculo algu\u00adno de fe. Perm\u00edtame a\u00f1adir que, si mis amigos de Lyon hubieran conocido la \u00faltima obra que he publicado y que la academia co\u00adron\u00f3 el a\u00f1o pasado: <i>La Civilizaci\u00f3n cristiana entre los francos, <\/i>hubieran podido ver que en esa obra atacaba precisamente a los historiadores m\u00e1s importantes de esta \u00e9poca sobre todos los pun\u00adtos en que contradec\u00edan a la verdad cat\u00f3lica y al honor de la Igle\u00adsia y del Papado\u00bb.<\/p>\n<p>Luego el hombre de paz se defiende de haber tomado la ini\u00adciativa de esa controversia y de haber dado el mal ejemplo de una pol\u00e9mica entre cristianos. No ha nombrado al <i>Universo, <\/i>menos a\u00fan a sus redactores, ni ha hecho nada que les d\u00e9 el derecho de designar personalidades, lo cual ser\u00eda un ultraje y una calumnia.<\/p>\n<p>En fin, Ozanam, en su art\u00edculo literario sobre las poes\u00edas del se\u00f1or de Francheville, hab\u00eda nombrado a los se\u00f1ores de Chateau\u00adbriand y Ballanche entre los maestros de la escuela de paz. Ozanam lo explica as\u00ed en esta tranquila respuesta: \u00abEn cuanto al se\u00f1or de Ballanche y al se\u00f1or de Chateaubriand no pretend\u00ed ponerlos de modelo. Dije que esos dos nombres hab\u00edan sostenido mucho tiempo con su brillo a la escuela inaugurada o mejor dicho res\u00adtaurada por el <i>Genio del cristianismo. <\/i>Podemos diferir de opi\u00adni\u00f3n en este punto. En cuanto a m\u00ed, no t\u00e9ngo por qu\u00e9 defender la memoria del se\u00f1or de Chateaubriand a quien conoc\u00ed poco, pero a quien conoc\u00ed en sus \u00faltimos a\u00f1os como un buen cat\u00f3lico, prac\u00adticante y sincero. Sus libros, <i>El Genio del cristianismo, Los M\u00e1r\u00adtires y los Estudios hist\u00f3ricos <\/i>me hicieron mucho bien, y conozco a muchos esp\u00edritus que experimentaron los mismos efectos. El se\u00ad\u00f1or Ballanche ten\u00eda sobre las penas eternas una opini\u00f3n temeraria que ha retractado. Muri\u00f3 en la paz de la Iglesia despu\u00e9s de re\u00adcibir los sacramentos con gran piedad. Mas sus libros, en que ese error ocupa escaso lugar, se orientan por completo hacia el triun\u00adfo de la verdad cristiana. Es una gloria de la que deber\u00edamos enor\u00adgullecer\u00f1os nosotros lioneses\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien \u00bfqu\u00e9 venganza sac\u00f3 Ozanam de esos ataques? Nin\u00adguna. \u00bfQu\u00e9 respuesta dio definitivamente a esas incriminaciones? Ninguna, fuera de la explicaci\u00f3n proporcionada antes a sus ami\u00adgos de Lyon: \u00abMe hallo tan lejos de todo esp\u00edritu de guerra que me pareci\u00f3 m\u00e1s cristiano no responder. Ten\u00eda el derecho de ha\u00adcerlo; muchos me lo aconsejaban. Mas, en aras de la paz, renun\u00adci\u00e9, muy indemnizado adem\u00e1s por el gran n\u00famero de personas respetables que me expresaron su indignaci\u00f3n ante semejantes ataques\u00bb.<\/p>\n<p>Su `respuesta estaba lista. \u00abDespu\u00e9s de haber rezado y meditado largo tiempo &#8211;nos dice su hermano\u2014 se hab\u00eda decidido a recha\u00adzar imputaciones que pod\u00edan ser para varias personas objeto de esc\u00e1ndalo; pero, desconfiando, del amargo dolor de un alma ofen\u00addida en lo que m\u00e1s quiere, fue a consultar al se\u00f1or Cornudet, a la saz\u00f3n consejero de Estado. Este lo escuch\u00f3, lo compadeci\u00f3, y por fin le dijo: `Amigo m\u00edo, <i>es usted cristiano, perdone. <\/i>Su silen- cio, mejor que sus palabras, dar\u00e1 testimonio de su fe&#8217;. Ozanam rompi\u00f3 inmediatamente su papel y lo ech\u00f3 al fuego\u00bb.<\/p>\n<p>Dos meses despu\u00e9s, en septiembre de 1850, habiendo el Arzo\u00adbispo de Par\u00eds, Monse\u00f1or Sibour, condenado severamente al <i>Uni\u00adverso, <\/i>Ozanam crey\u00f3 m\u00e1s digno y m\u00e1s cristiano callarse respecto de ese acto que le parec\u00eda exageradamente riguroso en sus t\u00e9rminos. As\u00ed lo escribi\u00f3 al se\u00f1or Eugenio Rendu, su amigo, que lo urg\u00eda para que diera expresamente su adhesi\u00f3n a la condena: \u00abLa ver\u00addad es que <i>El Universo <\/i>me hab\u00eda maltratado demasiado y bien ten\u00eda yo derecho de aplaudir su condena; su delicadeza compren\u00adder\u00e1 el sentimiento que me impidi\u00f3 escribir ante,todo al Se\u00f1or Arzobispo. Sin embargo, siguiendo su opini\u00f3n, he cre\u00eddo que ser\u00eda una falta de cortes\u00eda seguir callado\u00bb. Escribi\u00f3, no sin lamentar, explica, \u00abla suma vehemencia de las palabras con que termina ese acto de vigor pontifical; aunque necesario para impedir la su\u00adjeci\u00f3n de la Iglesia de Francia y para volver a colocar el poder religioso en las manos en que lo puso Jesucristo, es decir en la de. los Obispos\u00bb.<\/p>\n<p>Su hermano a\u00f1ade a continuaci\u00f3n: \u00abTan penosas preocupacio\u00adnes arroj\u00e1ndose sobre el alma tan recta, tan delicada e impresio\u00adnable de Ozanam, tuvieron fuerte repercusi\u00f3n en su salud ya de suyo duramente quebrantada por el trabajo de ese a\u00f1o. Lo cual decidi\u00f3 a los m\u00e9dicos a prescribirle, durante las vacaciones, un viaje de dos o tres meses, que lo distraer\u00eda de las enojosas preocu\u00adpaciones que agitaban sin cesar su esp\u00edritu\u00bb. Tal es, pues, en re\u00adsumen, la doctrina y la conducta de este gran hombre de fe tanto como gran hombre de bien; invariablemente inflexible sobre los principios, tiernamente indulgente con los hombres de buena volun\u00adtad ; en religi\u00f3n, amorosamente sometido a la autoridad, en pol\u00ed\u00adtica ardiente y generoso partidario de una sabia y necesaria liber\u00adtad, pero subordin\u00e1ndolo todo al magisterio de la Iglesia, a la ma\u00adyor gloria de Dios y a la salvaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>Cuando, 1866, se publicaron las cartas de Ozanam, uno de sus admiradores, .y no por cierto de los menos importantes, en una re\u00advista de s\u00f3lida doctrina y en un art\u00edculo cr\u00edtico de Perfecta bene\u00advolencia y moderaci\u00f3n, pidi\u00f3, al terminar, que se hicieran reservas acerca de \u2022 las ideas liberales de ese cat\u00f3lico sumiso y convencido, pero, dijo, arrastrado por sus aficiones, por sus relaciones y su am\u00adbiente hacia un partido cuyo peligro denuncia el autor en los t\u00e9r\u00adminos siguientes: \u00abAl tomar la defensa de una libertad m\u00e1s de- finida, se expon\u00eda uno entonces a lo que sucedi\u00f3 <i>m\u00e1s tarde <\/i>en es\u00adp\u00edritus menos s\u00f3lidos y menos sinceros, a confundir las excepciones con la regla, la aplicaci\u00f3n con los principios, a considerar, en una palabra, como verdaderas en absoluto m\u00e1ximas de tolerancia que la pol\u00edtica puede, en determinadas circunstancias y para evitar mayores males, adoptar como reglas provisionales de conducta, pero que la raz\u00f3n, como tampoco la fe, no puede dar como m\u00e1xima, so pena de caer en ese falso liberalismo, fulminado por la Enc\u00edclica, o en ese pretendido catolicismo <i>sincero e independiente <\/i>que no es otra cosa que un racionalismo disfrazado o un protestantismo bastardo\u00bb.<\/p>\n<p>No puede pensarse mejor, al separar a Ozanam de esa solida\u00adridad en las opiniones profesadas y . por consiguiente en las con\u00addenas merecidas por el partido. Sin repetir aqu\u00ed todo lo que dije de la escrupulosa y constante ortodoxia de Ozanam, s\u00f3lo har\u00e9 ob- servar que las pocas l\u00edneas extractadas de sus cartas por los <i>Estu\u00addios religiosos, <\/i>cartas privadas y familiares, l\u00edneas escritas a vuela pluma; cambian mucho de aspecto y aun de sentido cuando se las ve, no aisladas o truncas, sino completas e incluidas en el conjunto del contexto que las explica y las precisa, coloc\u00e1ndolas en sus cir\u00adcunstancias de lugar, de tiempo o de personas<span id='easy-footnote-2-128633' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#easy-footnote-bottom-2-128633' title='Lo mismo puede decirse de este pasaje, el \u00fanico que el R. P. Grandidier extracta de las cartas de Ozanam, sin duda porque cree ver en \u00e9l, de parte suya, la confesi\u00f3n de un disentir consciente de la opini\u00f3n corriente en el ambiente romano. &lt;i&gt;Estudios, &lt;\/i&gt;t. IX, mayo-junio de 1866.&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Ozanam escribe de Roma al se\u00f1or Dugas, el d\u00eda de Pascuas de 1847: \u00abPuedo de\u00adcirle, para que se forme usted una opini\u00f3n, que, si no me enga\u00f1o, los hombres m\u00e1s considerables de este pa\u00eds aprueban la tesis de la libertad sostenida por &lt;i&gt;El Universo, &lt;\/i&gt;a la vez que reprueban la violencia de su lenguaje y la aspereza de su pol\u00e9mica., Ser\u00eda de desearse que esas cuestiones agitadas en Francia terminaran, no con una ruptura, sino con un acuerdo entre la Iglesia y el Estado\u00bb.&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Ahora bien, para comprender estas l\u00edneas y para penetrar en el pensamiento de Oza\u00adnam, es preciso observar que esta expresi\u00f3n, sumamente vaga de &lt;i&gt;tesis de la libertad, &lt;\/i&gt;no se refiere aqu\u00ed espec\u00edficamente a una doctrina general sobre el- liberalismo, sino con toda verosimilitud a la cuesti\u00f3n particular y candente de la libertad de ense\u00f1anza que, precisamente en esa fecha de abril de 1847 se debat\u00eda acaloradamente en los pe\u00adri\u00f3dicos, frente al proyecto de ley escolar presentado por el se\u00f1or de Salvandy. En esta cuesti\u00f3n, &lt;i&gt;El Universo &lt;\/i&gt;sosten\u00eda la tesis m\u00e1s extensiva de la libertad religiosa y repro\u00adbaba en cuanto al fondo, si no en cuanto a la forma, la opini\u00f3n de los romanos con quienes habl\u00f3 Ozanam; opini\u00f3n que ellos y \u00e9l, conforme a su acostumbrado esp\u00edritu de conciliaci\u00f3n, desean ver culminar en un acuerdo entre la Iglesia y el Estado. Dicha opini\u00f3n, aprobada por personajes notables de Roma, le parece \u00fatil a Ozanam se\u00f1a\u00adlarla como tal al se\u00f1or Dugas \u00abpara su gobierno\u00bb, dice, en su car\u00e1cter de presidente del consejo director de la &lt;i&gt;Gaceta &lt;\/i&gt;de Lyon (V. sobre esos debates, el &lt;i&gt;Montalembert &lt;\/i&gt;del R. P. Lecanuet, t. 2, cap. XV entero).&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Mas \u00bfd\u00f3nde hay sombra de desacuerdo de Ozanam con Roma en lo que respecta al liberalismo?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &amp;#8211;&lt;\/p&gt;\n&lt;p&gt;Los otros dos textos que no cita el venerado redactor de los &lt;i&gt;Estudios, &lt;\/i&gt;pero a los cuales remite al lector son, en efecto, muy formales en favor de la libertad de cultos, de la separaci\u00f3n de lo espiritual y de lo temporal (separaci\u00f3n que no es la de la Iglesia y el Estado), y en el reconocimiento triunfante del progreso de la fe en los Estados disidentes. Pero Ozanam no hace de esas afirmaciones tesis absolutas. Sus car\u00adtas no dogmatizan; el historiador saca del estado actual de cosas la conclusi\u00f3n de que la libertad de derecho com\u00fan vale m\u00e1s para la Iglesia que la protecci\u00f3n. Es la misma distinci\u00f3n de la tesis y de la hip\u00f3tesis: salva la doctrina integral. Las cartas de Ozanam completadas y confrontadas no dicen otra cosa.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>El venerable y equitativo cr\u00edtico termina as\u00ed: \u00abSi no me asocio a todas las opiniones de Ozana\u00eeti, las respeto, pues se un\u00edan en \u00e9l a nobles y leg\u00edtimos prop\u00f3sitos. Quien lo lee no puede menos que hacer justicia a la pureza de sus intenciones y a la generosidad de sus sentimientos. Pudo equivocarse en pol\u00edtica, pero no err\u00f3 en ma\u00adteria de religi\u00f3n\u00bb. Hab\u00eda sido, literalmente, el deseo y la espe\u00adranza de Ozanam.<\/p>\n<p>Cuando \u00abel falso liberalismo\u00bb cay\u00f3 bajo las condenas <i>ex cathe\u00addra <\/i>de la Enc\u00edclica <i>Quanta cura <\/i>y del <i>Syllabus, <\/i>1864, hac\u00eda once a\u00f1os que hab\u00eda muerto Ozanam. Hab\u00eda muerto prematuramente, dejando en su testamento la protesta de su fidelidad \u00aba todas las ense\u00f1anzas de la Iglesia cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana, en cuyo seno hab\u00eda encontrado la luz y la paz\u00bb.<\/p>\n<p>En la c\u00e9lebre Enc\u00edclica, la \u00faltima proposici\u00f3n denunciada y san\u00adcionada por el <i>Syllabus <\/i>anexo es la siguiente: \u00abEl Pont\u00edfice romano puede y debe reconciliarse con el progreso, el liberalismo y la ci\u00advilizaci\u00f3n moderna\u00bb, lo cual implicaba la idea de una transacci\u00f3n y de una evoluci\u00f3n doctrinal de la iglesia. Pero Ozanam bien sabe que la verdad no transige. No dec\u00eda, no dijo en parte alguna que la Iglesia debe ajustarse a las ideas, a los principios, a los .progre\u00adsos de las sociedades modernas por la renuncia a cualquier cosa relacionada con su tradici\u00f3n o su constituci\u00f3n, que precisamente es el error del catolicismo liberal. El dec\u00eda, al contrario, que es preciso que las sociedades modernas, como las antiguas, vayan al catolicismo, padre de toda civilizaci\u00f3n, conform\u00e1ndose a sus creen\u00adcias, a sus preceptos y a sus instituciones que \u00e9l exalta. Ahora bien, entre esas dos concepciones de las relaciones de la Iglesia y de la sociedad, no s\u00f3lo hay una diferencia de matiz, sino un abismo. Y si Ozanam hubiese vivido lo bastante para leer la Enc\u00edclica <i>Quanta cura, <\/i>as\u00ed como el <i>Syllabus <\/i>que hace cuerpo con ella, no cabe duda que hubiera celebrado como un beneficio esa separaci\u00f3n de la luz y las tinieblas, hecha por &#8211; la mano de ese padre a quien llama el gran Papa de los tiempos modernos, y que hab\u00eda seguido con de\u00admasiado ardor en su trayectoria pol\u00edtica para no seguirlo religiosamente en las v\u00edas m\u00e1s altas del Evangelio.<\/p>\n<p>Mas si, por ventura, escribiendo diez o doce a\u00f1os antes de esas condenas y de esas definiciones, hab\u00eda dejado escapar en su corres\u00adpondencia ciertas expresiones que no estuviesen completamente de acuerdo con ellas \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda sorprenderse y qui\u00e9n se atreve\u00adr\u00eda a imput\u00e1rselo?<\/p>\n<p>En todo caso, jam\u00e1s err\u00f3 a sabiendas y deliberadamente, y con toda sinceridad de conciencia podr\u00e1 decir, en el umbral de la eter\u00adnidad: \u00abSi algo me consuela de abandonar la tierra antes de haber podido realizar lo que quer\u00eda, es que jam\u00e1s trabaj\u00e9 por la honra de los hombres, sino al servicio de la verdad\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del advenimiento del Imperio, la pol\u00edtica militante ya no figura en la correspondencia de Ozanam. S\u00f3lo leo en una de sus cartas de entonces: \u00abSea cual fuere lo que nos reserve el por\u00advenir, los intereses de Dios est\u00e1n a salvo por ahora. No dir\u00e9 lo mis\u00admo de los intereses de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Los intereses de Dios, el reino de Dios: ah\u00ed se refugi\u00f3 la espe\u00adranza de Ozanam. Y si se quiere conocer por entero su estado de \u00e1nimo, por un lado sus a\u00f1oranzas, por el otro sus santas esperanzas y consuelos, es preciso leer esta p\u00e1gina grandiosa y serena que, el 5 de abril de 1851, dirigi\u00f3 a su sabio amigo, el veneciano Tomaseo, que entonces estaba, por razones de salud, pasando una temporada en Corf\u00fa: \u00abLos d\u00edas que nos han separado desde Venecia, 1847, han multiplicado el n\u00famero de nuestras desilusiones. \u00a1Vea usted c\u00f3mo la gran lecci\u00f3n de 1848 dista de haber instruido a los hom\u00adbres! Helos aqu\u00ed a todos, uno tras otro, empe\u00f1ados en declarar a la faz del cielo y de la tierra que jam\u00e1s se han equivocado, y que esos grandes acontecimientos no les han reprochado ni ense\u00f1ado nada. Ved c\u00f3mo vuelven a recobrar sus odios, sus peque\u00f1as pasio\u00adnes cotidianas y su pereza que los impulsa a rehuir toda novedad. Har\u00e1n cualquier cosa para obligar a la Providencia a llamar por segunda vez a su puerta, y m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo tengo una esperanza ; pero grande. Y es que en medio de la descomposici\u00f3n pol\u00edtica, el cristianismo se est\u00e1 afianz\u00e0ndo; y jam\u00e1s la fe se ha mostrado m\u00e1s viva que este a\u00f1o. La muchedum\u00adbre que ya no sabe a qui\u00e9n entregarse corre hacia el \u00fanico Maestro que puede darle las palabras de la vida eterna. \u00a1Ah, Francia es verdaderamente la Samaritana del Evangelio! Fue a buscar agua, muchas veces, en fuentes que no saciaban su sed. Ahora no se apar- tar\u00e1 de Aquel que le promete darle de beber el agua viva que quita para siempre la sed. No s\u00e9 c\u00f3mo se reconstruir\u00e1 Europa ; pero lo que no se puede desconocer es que el pensamiento que civiliz\u00f3 a los b\u00e1rbaros sigue moviendo ese caos en la actualidad. Las opinio-, nes est\u00e1n armadas y en v\u00edsperas de combatir unas con otras&#8230; Pero hay cristianos en todos los bandos. \u00a1Dios nos dispersa bajo ban\u00adderas enemigas, para que no haya, en esa sociedad dividida, un solo partido, una sola facci\u00f3n en que unas cuantas bocas no in\u00advoquen y bendigan a Dios Nuestro Salvador!\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XXIII: Creencia y tolerancia Ernesto Havet.\u2014Los protestantes.\u2014\u00bbEl Universo\u00bb: La contradicci\u00f3n.-Queja y Clemencia.\u2014Liberalismo y Caridad. Ozanam fue ante todo un hombre de gran fe. Juan Jacobo Am\u00adp\u00e8re ha dicho de \u00e9l: \u00abLo que Ozanam puso &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149294,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[11],"tags":[164,305],"class_list":["post-128633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-federico-ozanam","tag-bailly","tag-chaurand"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo XXIII: Creencia y tolerancia Ernesto Havet.\u2014Los protestantes.\u2014\u00bbEl Universo\u00bb: La contradicci\u00f3n.-Queja y Clemencia.\u2014Liberalismo y Caridad. Ozanam fue ante todo un hombre de gran fe. Juan Jacobo Am\u00adp\u00e8re ha dicho de \u00e9l: \u00abLo que Ozanam puso ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-09-14T10:00:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"39 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23\",\"datePublished\":\"2016-09-14T10:00:35+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\"},\"wordCount\":7752,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Bailly\",\"Chaurand\"],\"articleSection\":[\"Federico Ozanam\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\",\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2016-09-14T10:00:35+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo XXIII: Creencia y tolerancia Ernesto Havet.\u2014Los protestantes.\u2014\u00bbEl Universo\u00bb: La contradicci\u00f3n.-Queja y Clemencia.\u2014Liberalismo y Caridad. Ozanam fue ante todo un hombre de gran fe. Juan Jacobo Am\u00adp\u00e8re ha dicho de \u00e9l: \u00abLo que Ozanam puso ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2016-09-14T10:00:35+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"39 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23","datePublished":"2016-09-14T10:00:35+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/"},"wordCount":7752,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Bailly","Chaurand"],"articleSection":["Federico Ozanam"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/","name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2016-09-14T10:00:35+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-23\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 23"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-xsJ","jetpack-related-posts":[{"id":67184,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-segun-su-correspondencia-23\/","url_meta":{"origin":128633,"position":0},"title":"Federico Ozanam seg\u00fan su correspondencia (23)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"17\/04\/2024","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XXIII: Fe y tolerancia Si necesario fuese cometer la injusticia o padecerla, escoger\u00eda m\u00e1s bien padecerla que cometerla. De Socrates (en la Gorgia de Plat\u00f3n) Ozanam fue un hombre de fe. Oigamos lo que de \u00e9l dijo J. J. Amp\u00e8re: \"Lo que Ozanam coloc\u00f3 por encima de todo en\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/12\/ozanam-the-poet.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":123698,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-12\/","url_meta":{"origin":128633,"position":1},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 12","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"03\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XII: El doctorado en Letras \"Dante y la filosof\u00eda cat\u00f3lica\".\u2014Sustentaci\u00f3n de la tesis.\u2014Muerte de su madre. 1839 El viaje a Italia de 1836 y la estancia en Florencia que lo hab\u00eda coronado hab\u00eda puesto a Ozanam en presencia de Dante. Mas la figura del gran poeta no era a\u00fan\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":123685,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-05\/","url_meta":{"origin":128633,"position":2},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 05","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/08\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo V: La conferencia de historia. La obra de apostolado La conferencia abierta. Conferenciantes y trabajos. Apostolado de Ozanam por la palabra: defensa de la Iglesia. Apostolado por la Prensa: La Tri\u00adbuna, la revista contempor\u00e1nea. Los sansimonianos. La \u00e9lite militante. Palabra est\u00e9ril. La acci\u00f3n de caridad: \u00a1vamos a los pobres!\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":123692,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-10\/","url_meta":{"origin":128633,"position":3},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 10","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"01\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo X: La conferencia de Lyon Visita a Lamartine.\u2014Or\u00edgenes de la Conferencia de Lyon.\u2014Sus obras.\u2014Opo\u00adsiciones y progresos.\u2014Impulso al Consejo General de la Sociedad. 1836-1838 El regreso de Ozanam a Lyon, despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de escuela, colm\u00f3 de felicidad a su familia. El mismo se abandon\u00f3 sin reserva ni medida\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":118226,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-gran-apologeta-de-la-fe-en-el-siglo-xix\/","url_meta":{"origin":128633,"position":4},"title":"Federico Ozanam, gran apologeta de la fe en el siglo XIX","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/09\/2020","format":false,"excerpt":"En abril de este a\u00f1o se celebrar\u00e1 el bicentenario del nacimiento de Federico Ozanam. El Consejo General de la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal ha organizado en Paris la celebraci\u00f3n de este acontecimiento de gran importancia para las Conferencias de Caridad y para toda la Familia Vicenciana en general.\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ozanam-candelas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ozanam-candelas.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ozanam-candelas.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ozanam-candelas.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ozanam-candelas.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387470,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-viii\/","url_meta":{"origin":128633,"position":5},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (VIII)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"24\/05\/2016","format":false,"excerpt":"CAPITULO II EL HOMBRE'DE LETRAS \"La pasi\u00f3n que las letras han encendido en m\u00ed, reclama para s\u00ed toda mi vida, como se lleva tambi\u00e9n toda mi alma\", exclam\u00f3 un d\u00eda Ozanam. Pero el fuego del romanticismo apenas roz\u00f3 ligeramente al intelectual y al hombre de oraci\u00f3n. Celebr\u00f3 desde su juventud\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128633\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149294"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}