{"id":128630,"date":"2016-09-11T12:00:35","date_gmt":"2016-09-11T10:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128630"},"modified":"2016-08-06T07:38:33","modified_gmt":"2016-08-06T05:38:33","slug":"federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/","title":{"rendered":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo XX: La revoluci\u00f3n de 1848<\/h2>\n<p><i>La pol\u00edtica pontificia.\u2014\u00bbPeligros y esperanzas de Roma\u00bb.\u2014La revoluci\u00f3n de febrero.\u2014La candidatura pol\u00edtica.<\/i><\/p>\n<p>Llegado de Par\u00eds en los primeros d\u00edas de agosto de 1847, Ozanam tuvo que atender inmediatamente a tanta gente y tantos asuntos postergados, que antes de reanudar sus cursos fue a pedir algunos d\u00edas de paz y de libertad al se\u00f1or de Fra\u00f1cheville, su amigo, cola\u00adborador de <i>El Corresponsal, <\/i>que lo convidaba a Arminvilliers, en la Brie. Lo recibi\u00f3 a \u00e9l, a su esposa y a su hija, en la hospitalaria soledad de un castillo feudal, a\u00fan guardado por sus fosos y su puen\u00adte levadizo y rodeado de grandes bosques, todo lo cual le ofrec\u00eda la viva imagen de su amada Edad Media.<\/p>\n<p>All\u00ed le trajo <i>El Corresponsal <\/i>un art\u00edculo del se\u00f1or Foisset sobre la <i>Historia de los Girondinos <\/i>del se\u00f1or de Lamartine. Esa obra del poeta era el acontecimiento del d\u00eda. En ella hac\u00eda la glorifica- ci\u00f3n casi sin reservas de aquellos pol\u00edticos de la Asamblea Legisla\u00adtiva y de la Convenci\u00f3n, con todos sus errores, sus faltas, sus de\u00adpredaciones <sub>y<\/sub> sus cr\u00edmenes, inmunizados de su veneno y revestidos de los brillantes colores de la poes\u00eda. El se\u00f1or Foisset, en su art\u00edculo, daba buena cuenta del libro; y fue por ese justo fallo por lo que Ozanam quiso felicitar al autor. \u00abHe le\u00eddo \u2014le escribi\u00f3\u2014 p\u00e1ginas muy elocuentes, perm\u00edtame dec\u00edrselo, muy valientes, muy cristia\u00adnas, sobre los <i>Gir\u00f3ndinos. Irascimini et nolite peccare. <\/i>Me acorda\u00adba todav\u00eda de aquel hermoso fresco del Vaticano que acabo de ver, en que los \u00e1ngeles fustigan a Heliodoro por haber violado el tem\u00adplo. Me parec\u00eda que le hubiesen prestado a usted sus l\u00e1tigos. \u00a1Y sin embargo, c\u00f3mo se siente que son el arma de una mano amiga, y que al romper el \u00eddolo, trata usted de encontrar y conmover el coraz\u00f3n cristiano que anta\u00f1o lat\u00eda en ese pecho! Con todo, \u00bfno a\u00f1adir\u00e1 usted nada a ese trabajo que, si no me enga\u00f1o, es uno de los mejores que han salido de su pluma? \u00bfY no escribir\u00e1 usted un libro que todos quisi\u00e9ramos leer, que a todos nos har\u00eda feli\u00adces y que necesitamos?&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfSe pod\u00eda repudiar m\u00e1s formalmente la Historia y romper con el historiador conservando a la par ese \u00faltimo sentimiento de fiel piedad que no quiere desesperar del arrepentimiento del hombre y de la misericordia de Dios?<\/p>\n<p>A\u00f1ad\u00eda que \u00abtodos los esc\u00e1ndalos y las apostas\u00edas contempor\u00e1\u00adneas se borraban, en aquella hora, ante cl fulgor del astro nacien\u00adte de P\u00edo IX\u00bb.<\/p>\n<p>Iluminado, dig\u00e1moslo as\u00ed, por \u00abese astro\u00bb, Ozanam reapareci\u00f3 ante sus estudiantes de la Sorbona para impartir su curso de aper\u00adtura. Era el 21 de diciembre de 1847. El p\u00fablico que atestaba la sala tribut\u00f3 a su feliz regreso una afectuosa ovaci\u00f3n. Respondi\u00f3 muy conmovido con estas hermosas y melanc\u00f3licas palabras: \u00abAl volver a esta c\u00e1tedra en que me reservabais tan fraternal acogida, debo ante todo pediros perd\u00f3n por una larga ausencia que exig\u00eda mi salud; luego, por el retraso de mis lecciones que habr\u00e1n de sufrir todav\u00eda mucho tiempo debido al agotamiento de mis fuer\u00adzas. Sin embargo, al ir en busca del hermoso cielo de Italia, me alej\u00e9 de vosotros menos de lo que pens\u00e1is. Llevaba conmigo to\u00addas las preocupaciones de una ense\u00f1anza que vosotros me hab\u00e9is hecho valiosa, todas las cuestiones que sol\u00edamos discutir juntos. Todo esto me sirvi\u00f3 mucho: pues lo que da inter\u00e9s a un viaje, son las ideas que nos acompa\u00f1an, que nos persiguen y que se aclaran con el espect\u00e1culo de los lugares y de los hombres &#8230; Esto es lo que creo haber aprendido en una peregrinaci\u00f3n de ocho me\u00adses, cuyo recuerdo os traigo como los peregrinos de la Edad Me\u00addia tra\u00edan una rama cortada de las palmeras del Oriente\u00bb.<\/p>\n<p>Los primeros meses de 1848, que siguieron al viaje de Italia de Ozanam, fueron, para \u00e9l y los suyos, una .de esas raras tempo\u00adradas de tranquila felicidad que es preciso saborear, pues huye de nosotros. El mismo lo dice as\u00ed a Amp\u00e8re: \u00abGozamos con pro\u00adfunda gratitud de esta breve felicidad que Dios nos ha otorgado. Felicidad dom\u00e9stica, en primer lugar: Mi querida Amelia, tanto tiempo agobiada de pena, goza desde hace unos meses de una salud bastante buena. Nuestra ni\u00f1a est\u00e1 en perfecta salud, crece y no adelgaza; y ha llegado a la edad m\u00e1s feliz de la infancia: ya en situaci\u00f3n de charlar, comprender y colmarnos de caricias; pero demasiado peque\u00f1a todav\u00eda para estudiar y para que se le castigue en serio. Tenemos tambi\u00e9n los recuerdos de nuestra her\u00admosa romer\u00eda del a\u00f1o pasado, cuyas emociones tardar\u00e1n en bo\u00adrrarse. En fin, tenemos amigos que son en&#8217;parte los de usted. Sobra decir que=se encuentran en ellos admirables recursos, para los bue\u00adnos y los malos d\u00edas. No le hablo de la familia de mi mujer, de mis hermanos que no conoce y cuya ternura es para nosotros muy grata\u00bb.<\/p>\n<p>Luego, vuelve sobre s\u00ed mismo y expresa su gratitud y sus efusio\u00adnes de amor al autor de estas d\u00e1divas: \u00abSer\u00eda un malvado si no mostrara m\u00e1s agradecimiento. Se va la juventud y advierto que no me vuelvo mejor por ello. Dentro de tres meses cumplir\u00e9 trein\u00adta y cinco a\u00f1os; <i>nel mezzo del cammin di nostra vita. <\/i>Suponiendo que haga el resto del camino, ser\u00e1 preciso alcanzar ese t\u00e9rmino, y mi temor es llegar con las manos vac\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, se acercaba la hora en que la pol\u00edtica reservar\u00eda al hombre p\u00fablico d\u00edas menos dulces y tranquilos. El 11 de enero de 1848, el conde de Montalembert, en un soberbio discurso so\u00adbre <i>P\u00edo IX en Italia, <\/i>hab\u00eda conquistado los sufragios de la C\u00e1mara de los Pares que, en nombre del pa\u00eds, le hab\u00eda respondido un\u00e1ni\u00admemente con esta enmienda del manifiesto al rey: \u00abSe abre una nueva era de civilizaci\u00f3n para los Estados italianos. Apoyamos con todas nuestras simpat\u00edas y nuestras esperanzas al magn\u00e1nimo Pon\u00adt\u00edfice que la inaugura con tanta sabidur\u00eda como valor, as\u00ed como a los soberanos que siguen, a ejemplo suyo, esa v\u00eda de reformas pac\u00edficas en que caminan unidos l\u00f4s gobiernos y los pueblos\u00bb. As\u00ed las cosas, a\u00fan conmovido por sus emociones romanas, Ozanam se sorprend\u00eda de que la prensa cat\u00f3lica no vibrara al un\u00edsono de ese entusiasmo. \u00abY eso \u2014dice\u2014 despu\u00e9s de quince meses de un pon\u00adtificado que recuerda el de Gregorio II y de Alejandro III, desti\u00adnado a celebrar en fin la Alianza del cristianismo y de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Escribe a Monsieur Foisset para quejarse de que <i>El Correspon\u00adsal <\/i>no haya public\u00e0d\u00f3 todav\u00eda un trabajo serio \u00absobre aconteci\u00admientos que acaso dejen honda marca en nuestro siglo\u00bb. Era tanto como ofrecerse a hacerlo. Primero, lo tom\u00f3 de tema de un dis\u00adcurso sensacional pronunciado en el C\u00edrculo, luego de un art\u00edculo que lo reprodujo al completarlo bajo el t\u00edtulo: <i>De los Peligros de Roma y de sus Esperanzas, <\/i>publicado en <i>El Corresponsal del <\/i>10 de febrero de 1848.<\/p>\n<p>A mi gran pesar, no puedo presentar aqu\u00ed m\u00e1s que un r\u00e1pido an\u00e1lisis de esas 23 p\u00e1ginas de revista apretad\u00edsimas, que consti\u00adtuyen uno de los escritos en que Ozanam mostr\u00f3 m\u00e1s talento, gast\u00f3 m\u00e1s tesoros de informaciones, de ardientes convicciones y, por ende, de elocuencia y persuasi\u00f3n. Es un trozo magistral, que falta en sus <i>Obras completas.<\/i><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de declarar que no empe\u00f1a en ese art\u00edculo m\u00e1s respon\u00adsabilidad que la suya, el escritor se siente en libertad para esta\u00adblecer el balance de los peligros y de las esperanzas de la obra reformadora de P\u00edo IX. Los peligros proceden de fuera y de adentro. Fuera, de los amos de la pol\u00edtica austr\u00edaca, de los abso\u00adlutistas, de los partidos vencidos. Dentro, de los interesados en los viejos abusos de los que vive. Hay reaccionarios que no quieren reformas, hay impacientes que quieren llegar demasiado pronto a la meta; hay los <i>zelanti y <\/i>los imprudentes que la exceden y que, al saludar en P\u00edo IX al rey de toda Italia, espantan y sublevan ya contra \u00e9l a todos los gabinetes de Europa. \u00bfNo son unos traidores?<\/p>\n<p>Al bendecir a P\u00edo IX, no por eso deja Ozanam de defender a Gregorio XVI. Hace tambi\u00e9n plena justicia a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, reprobando el reciente panfleto del padre Gioberti, <i>Il Gesuita moderno, <\/i>\u00abque prest\u00f3 sus folletos a carteleras incendiarias\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Ozanam pasa de los peligros a las esperanzas, las en\u00adcuentra en abundancia. En primer lugar, en torno de P\u00edo IX, su buen pueblo, sus amigos, los sabios e ilustres patriotas cat\u00f3licos de toda Italia. Nombra al &#8216;conde Balbo, al marqu\u00e9s d&#8217;Azeglio, a Tomasseo, a Orioli, a Candi, a Capponi, a Rosmini, a Ventura. Se complace en la pintura del amor de los romanos hacia sus pr\u00edn\u00adcipes, sin cegarse por eso acerca de todo cuanto en ese amor hay de intemperante y comprometedor. Son italianos, los disculpa, pero son tambi\u00e9n cristianos; y se tranquiliza respecto a su movilidad pensando en \u00abla fe de ese pueblo cuyo entusiasmo por el Ponti- fice-rey es tambi\u00e9n una religi\u00f3n. Ahora bien \u00bfla religi\u00f3n no es la garant\u00eda del orden y de la fidelidad, del mismo modo que el amor tiene su expansi\u00f3n en la libertad?\u00bb<\/p>\n<p>Pero lo que Ozanam coloca al principio y al final de sus razones de esperar es la persona misma del Papa: \u00abEsta es mi esperanza m\u00e1s fuerte y tambi\u00e9n la m\u00e1s suave; y as\u00ed como naci\u00f3 en mi cora\u00adz\u00f3n, quisiera verla due\u00f1a de todos los corazones\u00bb. Se halla tam\u00adbi\u00e9n en su esp\u00edritu. Ama a P\u00edo IX, por irresistible inclinaci\u00f3n, por\u00adque es bueno, y quiere el bien; pero tambi\u00e9n por razonamiento, porque es sabio. Lo considera coronado con todas las virtudes: pureza, caridad, fuerza. Su humildad lo confunde, su piedad lo conmueve, su oraci\u00f3n lo edifica. Ve que cada una de sus resoluciones est\u00e1 madurada &#8216;en el fuego de la oraci\u00f3n, empapada en el llanto derramado ante Dios. \u00bfNo es una prenda de su alta inspira\u00adci\u00f3n y de su eficacia? \u00abEn suma \u2014repite\u2014 este Papa es un santo y un santo como Dios no lo ha dado al pontificado romano desde San P\u00edo V\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfSe quiere decir con esto que P\u00edo IX va a subir al triunfo de su pol\u00edtica por un camino alfombrado con palmas? \u00abNo, de seguro \u2014responde grave y magn\u00e1nimamente Ozanam\u2014. Creo, al con\u00adtrario, que el porvenir reserva a P\u00edo IX las m\u00e1s graves dificultades. Lo creo para la gloria de este gran papa. Dios no suele suscitar hombres de ese temple para dificultades nimias y corrientes. De otro modo, su misi\u00f3n parecer\u00eda demasiado f\u00e1cil, ocupar\u00eda poco lugar en la historia. Su barca navegar\u00eda en aguas muy tranquilas. Esperemos tempestades; pero no tengamos miedo como los disc\u00ed\u00adpulos de poca fe. Cristo est\u00e1 en la barca y no duerme: jam\u00e1s ha velado tan bien como hoy\u00bb.<\/p>\n<p>Ese vibrante y perturbador art\u00edculo hab\u00eda de tener un final m\u00e1s arrebatador a\u00fan. Ozanam recuerda, como historiador de la con\u00adversi\u00f3n de los b\u00e1rbaros, que, del siglo VI al IX, los papas San Gre\u00adgorio el Grande, luego Gregorio III, rompiendo con Bizancio que abandonaba la defensa de la Iglesia, se volvieron hacia los b\u00e1r\u00adbaros que parec\u00edan ser su esperanza y su sost\u00e9n, al convertirse en hijos suyos. Le pareci\u00f3 que esa antigua evoluci\u00f3n de Roma hacia los b\u00e1rbaros no carec\u00eda de analog\u00eda con la que ahora la impulsaba a volverse hacia las masas populares, \u00abgratas a la Iglesia \u2014dec\u00eda- porque son el n\u00famero, el n\u00famero infinito de las almas que es pre\u00adciso conquistar y salvar; porque son la pobreza que Dios ama, y el trabajo que hace la fuerza\u00bb. Y terminaba valientemente as\u00ed: \u00abSacrifiquemos nuestras repugnancias y nuestros resentimientos para volvernos hacia esa democracia, hacia ese pueblo que no nos conoce. Persig\u00e1moslo no s\u00f3lo con nuestras pr\u00e9dicas, sino con nues\u00adtros beneficios. Ayud\u00e9moslo, no s\u00f3lo con la limosna, que obliga a los hombres, sino con nuestros esfuerzos para obtener instituciones que nos liberen y nos hagan mejores. <i>Pasemos a las filas de los b\u00e1rbaros, <\/i>y sigamos a P\u00edo IX\u00bb.<\/p>\n<p>No comprendieron a Ozanam. Ese \u00faltimo grito sembr\u00f3 el espan\u00adto. La palabra democracia evoc\u00f3 el fantasma del Terror; ese nom\u00adbre de b\u00e1rbaro design\u00f3 a los comunistas, a los falansterianos. No se entendi\u00f3 la alusi\u00f3n, ni tampoco la intenci\u00f3n. Ozanam se mostr\u00f3 m\u00e1s triste que sorprendido. \u00abMe esperaba recibir quejas y reconvenciones \u2014escribe dos d\u00edas despu\u00e9s de esa publicaci\u00f3n\u2014. Y en efecto llegan a raudales\u00bb. Por un lado, no escaseaban las adhe\u00adsiones incondicionales&#8217; de fervorosos <sub>;<\/sub>cat\u00f3licos. El venerable padre Desgenettes le escribe que lo aprueba. El Padre Lacordaire le re\u00adpite que comparte todas sus opiniones; s\u00f3lo le extra\u00f1a que parezcan temerarias. El se\u00f1or Foisset le dirige algunas &#8216;observaciones, pero tan amistosas, que Ozanam jam\u00e1s lo vio \u00abni m\u00e1s ardiente ni m\u00e1s ben\u00e9volo y apremiante que en esas l\u00edneas que son de las que debe uno guardar para releerlas. Bien sab\u00eda &#8211;prosigue\u2014 que mi sin\u00adceridad desagradar\u00eda. No me gusta levantar tempestades; s\u00f3lo obe\u00addec\u00ed a la necesidad de cumplir con mi deber&#8230; Usted mismo, se\u00f1or y querido amigo, pensaba como yo en octubre. \u00bfNo puedo esperar que tendr\u00e9 el consuelo de estar de acuerdo con usted? Si no fuera as\u00ed, ser\u00e1 que me expres\u00e9 mal; y as\u00ed ha de ser, puesto que usted no me comprende\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abPasar de Bizancio a los b\u00e1rbaros\u00bb es, seg\u00fan explica, pasar del bando de los hombres de Estado y de los reyes esclavos de sus inte\u00adreses ego\u00edstas y din\u00e1sticos, como Talleyrand y Metternich, a los intereses nacionales y populares. Ir al pueblo es, siguiendo el ejem\u00adplo de P\u00edo IX, ocuparse de ese pueblo que tiene demasiadas nece\u00adsidades y carece de derechos, que reclama una mayor intervenci\u00f3n, dentro de lo razonable, en los asuntos p\u00fablicos, garant\u00eda para su trabajo, seguridades contra la miseria; ese pueblo que, hoy por hoy, no lee la <i>Historia de los Girondinos; <\/i>que no da banquetes reformistas ni siquiera come en ellos; que sin duda sigue a malos jefes, porque no puede encontrarlos buenos. Pasar al pueblo no es hacerles el juego a hombres como Mazzini, Ochsenbein y En\u00adrique Heine, sino pasar al servicio de las masas, incluidas las del campo, lo mismo que de las ciudades. As\u00ed es como pasar al pueblo es pasar a los b\u00e1rbaros, pero para arrancarlos a su barbarie, hacer de ellos ciudadanos al hacerlos cristianos, hacerlos subir en la es\u00adcala de la verdad y de la moralidad, hacerlos dignos y capaces de la libertad de los hijos de Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo, por ese escrito de viva actualidad, con sus conclu\u00adsiorles pr\u00e1cticas, Ozanam bajaba de la regi\u00f3n de las verdades abso\u00adlutas al terreno&#8217; volc\u00e1nico y asolado de las cuestiones pol\u00edticas, de las que se ha escrito que \u00abDios las ha entregado a la disputa de los hombres\u00bb. No debe uno, pues, sorprenderse de que haya en\u00adcontrado contradicci\u00f3n a sus ideas, y heridas de las que nunca se cur\u00f3 su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Foisset reproch\u00f3 a su art\u00edculo \u00abque hab\u00eda exagerado las fal\u00adtas de los retr\u00f3gradas o conservadores y atenuado las de los impa\u00adcientes o revolucionarios, disminuido las razones de temer, encare\u00adcido las de esperar\u00bb. En efecto, parece que Ozanam no tom\u00f3 lo bastante en cuenta las alarmas de los primeros, que los hechos, desgraciadamente, no tardaron en justificar. Detr\u00e1s de esos impa\u00adcientes, insaciables de reforma, no vio con la debida claridad la acci\u00f3n secreta del carbonarismo y la mano de Mazzini que preci\u00adpitaba el movimiento que hab\u00eda de acarrear la ca\u00edda del Papa y del Papado, al urdir contra \u00e9l la p\u00e9rfida trampa a la que se ha dado el nombre de \u00abconspiraci\u00f3n de las ovaciones\u00bb. Esa mano que es demasiado f\u00e1cil reconocer ahora, se ocultaba entonces a los transe\u00fantes, lo mismo que a ese peregrino franc\u00e9s, enga\u00f1ado como la muchedumbre, sincero como ella; enga\u00f1ado como la Francia ilustrada y honrada, enga\u00f1ado como su parlamento, como Monta\u00adlembert, que saludaban todos, junto con Ozanam, la magnanimi\u00addad del gran Reformador; enga\u00f1ado tambi\u00e9n como el propio P\u00edo IX, cuya \u00fanica falta fue haber cre\u00eddo en la posibilidad del bien, cuyo mayor dolor fue haber encontrado ingratos y a cuya empresa s\u00f3lo le falt\u00f3, para ser proclamada la maravilla del siglo, algo que le rob\u00f3 la malicia de los hombres: el \u00e9xito.<\/p>\n<p>La carta de Ozanam en respuesta al se\u00f1or Foisset es del 22 de febrero. El 24, estallaba la revoluci\u00f3n que derroc\u00f3 al rey Luis Fe\u00adlipe y proclam\u00f3 la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Hac\u00eda mucho que, en 1834, Ozanam, que entonces ten\u00eda 21 a\u00f1os, formulara en los siguientes t\u00e9rminos su programa pol\u00edtico en una carta a un amigo:<\/p>\n<p>\u00abNo \u00f1iego, no rechazo ninguna combinaci\u00f3n gubernamental; pe\u00adro no las considero a todas sino como instrumentos diversos para ha\u00adcer m\u00e1s felices y mejores a los hombres.<\/p>\n<p>\u00abCreo en la autoridad como medio, en la libertad como medio, en la caridad como fin.<\/p>\n<p>\u00abDos especies de gobiernos obedecen &#8216; a dos principios diame\u00adtralmente opuestos:<\/p>\n<p>\u00abO bien, la explotaci\u00f3n de todos en provecho de uno solo: y entonces se tiene la monarqu\u00eda de Ner\u00f3n: monarqu\u00eda que abo\u00adrrezco. O bien el sacrificio de uno solo en provecho de todos: y entonces se tiene la monarqu\u00eda de San Luis, que venero con amor.<\/p>\n<p>\u00abO bien se trata de la explotaci\u00f3n de todos, en provecho de una sola facci\u00f3n: y entonces se tiene la rep\u00fablica del Terror; y esta es la rep\u00fablica que maldigo. O bien el sacrificio de cada uno en pro\u00advecho de todos; y esta es la rep\u00fablica cristiana de la Iglesia primi\u00adtiva de Jerusal\u00e9n. Es acaso tambi\u00e9n la dei fin de los tiempos, el Estado m\u00e1s alto que pueda alcanzar la humanidad\u00bb.<\/p>\n<p>El joven Ozanam a\u00f1ad\u00eda: \u00abTodo gobierno me parece respetable en cuanto representa el principio divino de la autoridad: en tal sentido entiendo la <i>omnis potestas a Deo <\/i>de San Pablo. Pero pienso que frente al poder es preciso conceder su lugar al sagrado prin\u00adcipio de la libertad, que debe reivindicarse en\u00e9rgicamente para que se alce una voz valiente y severa que amoneste a un poder que explote en vez de servir.<\/p>\n<p>\u00abLa oposici\u00f3n es cosa \u00fatil y loable, mas no la insurrecci\u00f3n. Obe\u00addiencia activa, resistencia pasiva; las <i>Prisiones <\/i>de Silvio Pellico y no las <i>Palabras de un creyente\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>Varios de estos aforismos pol\u00edticos son de un adolescente, pero no, a buen seguro, de un revolucionario.<\/p>\n<p>Por encima de la cuesti\u00f3n de los gobiernos, hab\u00eda otra m\u00e1s es\u00adtrechamente ligada con la cuesti\u00f3n religiosa. Ozanam lo escribe as\u00ed a sus amigos: \u00abLa cuesti\u00f3n que agita en torno nuestro al mundo no es una cuesti\u00f3n de personas, ni una cuesti\u00f3n de formas pol\u00edticas, sino una cuesti\u00f3n social. Es la lucha de los que no tienen nada y de los que tienen demasiado; es el choque violento de la opulencia y de la pobreza que hace &#8216;temblar el suelo bajo nuestros pies. El deber de nosotros cristianos es interponemos entre esos dos ban\u00addos para que por medio de nosotros la caridad haga lo que no puede hacer la sola justicia\u00bb. Ahora bien, eso era, m\u00e1s que nunca, lo que Ozanam quer\u00eda hacer despu\u00e9s de febrero de 1848.<\/p>\n<p>El d\u00eda mismo de la sangrienta insurrecci\u00f3n, la Sociedad de San Vicente de Paul recibi\u00f3 gran honor de la acci\u00f3n de uno de sus miembros cuyo nombre, digno de la historia, permaneci\u00f3 oculto en la sombra que sol\u00edan buscar los cofrades. As\u00ed lo refiere <i>El Amigo de la Religi\u00f3n <\/i>del 29 de febrero de 1848:<\/p>\n<p>\u00abEl pasado jueves, 24, en el momento en que el pueblo acababa de invadir las Tuller\u00edas y arrojaba por la ventana los muebles y las cortinas, un joven que forma parte de la Conferencia&#8217; de San Vicente de Paul corri\u00f3 apresuradamente a la capilla, temiendo que fuese devastada, para tratar de impedir esa profanaci\u00f3n. La capilla, en que se hab\u00eda dicho misa esa misma ma\u00f1ana, estaba ya invadida ; algunos h\u00e1bitos sacerdotales estaban dispersos en la sacrist\u00eda; pero no hab\u00edan tocado el altar. El piadoso joven suplic\u00f3 a algunos guardas nacionales que lo ayudaran a llevarse los vasos sagrados y el crucifijo. Le respondieron que estaban de acuerdo con \u00e9l, pero que juzgaban necesario que los ayudara un alumno de la Escuela Polit\u00e9cnica: Se presentaron dos. Tomaron los vasos sa\u00adgrados y el crucifijo y salieron por el patio de las Tuller\u00edas y el Carrusel para ir a la iglesia de San Roque.<\/p>\n<p>\u00abEn el patio, hubo gritos contra los hombres cargados con tan precioso dep\u00f3sito. Entonces el que llevaba el crucifijo lo alz\u00f3 di\u00adciendo: `Quer\u00e9is ser regenerados; pues bien, no olvid\u00e9is, que s\u00f3lo podr\u00e9is lograrlo por Jesucristo&#8217;. &#8216;Si, s\u00ed \u2014respondieron muchas vo\u00adces\u2014; es el Amo y Se\u00f1or de todos nosotros&#8217;. Todos descubrieron sus cabezas, gritando: `\u00a1Viva Cristo!&#8217; El crucifijo y un c\u00e1liz sin patena fueron llevados, por decirlo as\u00ed, en procesi\u00f3n hasta San Ro\u00adque donde los recibi\u00f3 el se\u00f1or cura.<\/p>\n<p>\u00abLas buenas gentes que formaban ese conmovedor cortejo em\u00adpezaron por pedir su bendici\u00f3n al respetable sacerdote que les di\u00adrigi\u00f3 unas palabras muy sentidas, recibidas con el m\u00e1s sincero res\u00adpeto: `Amamos a Dios \u2014exclamaron\u2014; queremos la religi\u00f3n; queremos que sea respetada. \u00a1Viva la libertad! \u00a1Viva la religi\u00f3n y P\u00edo IX!&#8217; Antes de retirarse, se arrodillaron todos para recibir la bendici\u00f3n del se\u00f1or cura\u00bb<span id='easy-footnote-1-128630' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#easy-footnote-bottom-1-128630' title='A ese hecho alude el Padre Lacordaire en su conferencia del 27 de febrero, cuando dice: \u00abGracias a Dios, creemos en Dios; y si tuviera dudas sobre nuestra fe, las puertas de esta metr\u00f3poli se abrir\u00edan espont\u00e1neamente, y el pueblo s\u00f3lo necesitar\u00eda una mirada para confundirme, ya que hace poco, en medio de la embriaguez de su fuerza, llevaba en sus manos, como asociada a su triunfo, la imagen del Hijo de Dios hecho hombre\u00bb. &lt;i&gt;(Aplausos)&lt;\/i&gt;'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de febrero hab\u00eda adquirido en el esp\u00edritu de Oza\u00adnam proporciones desmesuradas. Escribi\u00f3 entonces: \u00abEn los acon\u00adtecimientos de Roma, de Par\u00eds y ahora de Viena ya se escucha la voz que dice: <i>Ecce facio coelos nonos et terram novam. <\/i>(He aqu\u00ed que hago cielos nuevos y una nueva tierra) . Desde la ca\u00edda del im\u00adperio romano, el mundo no hab\u00eda visto una revoluci\u00f3n semejante a \u00e9sta. Creo, como ayer, en la invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros; pero d e b\u00e1r\u00adbaros semejantes a los francos de Clodoveo. En fin, creo en la eman\u00adcipaci\u00f3n de las nacionalidades oprimidas y m\u00e1s que nunca admiro la misi\u00f3n de P\u00edo IX, suscitada tan a prop\u00f3sito para Italia y para el mundo. En una palabra, no me disimulo ni los peligros del tiempo ni la dureza de los corazones; espero ver mucha miseria, des\u00f3rdenes y acaso pillajes. Creo que podemos ser aplastados, pero que ser\u00e1 bajo el carro del cristianismo\u00bb.<\/p>\n<p>Ozanam no h\u00e0b\u00eda faltado al deber de revestir el uniforme de la guardia nacional y de alistarse en el puesto de peligro con todos los buenos ciudadanos. Pero no estaba all\u00ed su verdadero puesto; y el se\u00f1or Foisset, entre otros, ten\u00eda la esperanza de que se convertir\u00eda en la C\u00e1mara en uno de los promotores del nuevo orden de cosas. Modestamente, Ozanam le respondi\u00f3, el 22 de marzo de 1848<\/p>\n<p>\u00abNo est\u00e1 usted en lo justo, querido amigo, al creer que soy uno de los hombres de la situaci\u00f3n. Nunca he sentido mejor mi debi\u00adlidad y mi incompetencia. Estoy menos preparado que nadie para las cuestiones que van a ocupar los esp\u00edritus; quiero decir las cues\u00adtiones del trabajo, del salario, de la industria, de la econom\u00eda, m\u00e1s considerables que todas las controversias pol\u00edticas &#8230; No soy hom\u00adbre de acci\u00f3n, no he nacido ni para la tribuna ni para la plaza p\u00fablica. Si soy algo, y por cierto bien poca cosa, es en mi c\u00e1tedra, o quiz\u00e1s en el recogimiento de una biblioteca para sacar de la filo\u00adsof\u00eda y de la historia una serie de ideas que pueda presentar a los j\u00f3venes, \u00e1 los esp\u00edritus turbados e inciertos, para consolarlos, ani\u00admarlos, unirlos en medio de la confusi\u00f3n del presente y de las tre\u00admendas incertidumbres del futuro\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, el n\u00f3mbre de Ozanam fi<sub>g<\/sub>ur\u00f3 en Par\u00eds en varias lis\u00adtas de candidatos a las elecciones legislativas. Rehus\u00f3 ese honor. Convencido de que en la actualidad los cat\u00f3licos no se hallaban en n\u00famero suficiente para triunfar solos, escribi\u00f3: \u00abLo mejor que podemos hacer es llevar nuestros sufragios a candidatos republi\u00adcanos que compartan nuestra fe y que ofrezcan serias garant\u00edas para nuestra libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Ozanam terminaba esa carta, cuando le entregaron una, muy insistente, venida de Lyon, en que&#8217; un comit\u00e9 de cat\u00f3licos le rogaba que dejara inscribir su nombre en la lista de los buenos candidatos de esa ciudad, donde la divisi\u00f3n de los partidos y de los sufragios le daba una probabilidad de reunir un n\u00famero suficiente de votos. Volvi\u00f3 a tomar su carta a Foisset y le someti\u00f3 el caso: \u00abFuera de las razones susodichas, mi salud no es tan robusta como para permi\u00adtirme afrontar las tormentas de la Asamblea nacional. Mis h\u00e1bitos de palabra tampoco se ajustan con los de la tribuna pol\u00edtica. Mis amigos de aqu\u00ed est\u00e1n divididos. Varios me aconsejan que espere la pr\u00f3xima asamblea. \u00bfQu\u00e9 opina usted? Si rpe responde a vuelta de correo, &#8216;su carta puede llegar todav\u00eda antes de que escriba a Lyon, pues s\u00f3lo escribir\u00e9 el s\u00e1bado. Estoy sumamente perplejo\u00bb.<\/p>\n<p>Ignoramos cu\u00e1l fue la respuesta del se\u00f1or Foisset. Ozanam cedi\u00f3 y se dej\u00f3 poner en la lista. Ya era muy tarde: s\u00f3lo faltaban cuatro d\u00edas para la apertura del escrutinio y no ten\u00eda siquiera tiempo para visitar a sus electores de Lyon. Escribe a s\u00f9 hermano sacerdote: \u00abMi primer movimiento fue rehusar una misi\u00f3n tan mal avenida a mis costumbres y a mis estudios. Sin embargo, despu\u00e9s de haberlo pen\u00adsado ante Dios y pedido consejo a quienes tienen derechos sobre mi conciencia y mi coraz\u00f3n, aparte de los consejos de mi familia y de mis amigos, me he resuelto a un sacrificio que no pod\u00eda negar, sin faltar al honor, al patriotismo y a la abnegaci\u00f3n cristiana. Soy, pues, candidato por Lyon. Espero que s\u00f3lo conseguir\u00e9 un n\u00famero hono\u00adrable de sufragios, y que la Providencia habr\u00e1 de ahorrarme la pe\u00adligrosa gloria de ser representante del pueblo. Sin embargo, si tal es mi destino, espero que me d\u00e9 valor suficiente para no traicionar sus designios. S\u00e9 lo que arriesgo; pero lo m\u00e1s que puedo exponer es la vida; y desde hace dos meses, Dios nos la hace lo bastante dura para ense\u00f1arnos a no apegamos a ella sino en la medida que El dis\u00adponga para nuestra enmienda y salvaci\u00f3n. En cuanto a la fortuna, ser\u00eda ego\u00edsta pensar en ella en un momento en que se trata de salvar o de perder a Francia.<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed, pues, querido hermano, otra raz\u00f3n para que reces muy particularmente por m\u00ed; con esa intenci\u00f3n, te pido tu misa de Pas\u00adcuas, si puedes disponer de ella ese d\u00eda en que tal vez salga mi destino de la urna electoral\u00bb.<\/p>\n<p>La candidatura demasiado tard\u00eda y hasta presentada en la au\u00adsencia del candidato, no por eso dej\u00f3 de reunir 16,000 votos favo\u00adrables a su nombre. Era insuficiente para ser electo. M\u00e1s que con\u00adsolado de antemano por su fracaso, Ozanam escribe lo siguiente al mismo hermano: \u00abDe ese n\u00famero de sufragios, resulta que si hu\u00adbiera empezado antes y hubiese estado en el lugar mismo, hubiera podido triunfar; pero Dios, sin duda, quiso librarme de esos te\u00adrribles deberes y permitirme que prosiga los estudios por los que me inspir\u00f3 afici\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Desinteresado de la lucha personal, Ozanam se hizo ardiente promotor, entre los j\u00f3venes, de la candidatura del se\u00f1or Melun, del se\u00f1or Thayer y especialmente del Padre Lacordaire: \u00abEl reve\u00adrendo Padre conserva \u00edntegra su admirable serenidad \u2014escri\u00adbe\u2014. Nunca lo he visto m\u00e1s ecu\u00e1nime, m\u00e1s dispuesto a servir los intereses de Dios sin<sub>e <\/sub>turbarse con las pasiones humanas. El arzo\u00adbispo de Par\u00eds quiso darle un patente testimonio de confianza al conferirle el t\u00edtulo de vicario general\u00bb.<\/p>\n<p>Representante del pueblo en la C\u00e1mara, Ozanam habr\u00eda provo\u00adcado el voto de leyes econ\u00f3micas ~y caritativas que sin embargo ten\u00eda el recurso de hacer llegar por medio de una petici\u00f3n. Se le ve, en esos mismos d\u00edas, redactar un peque\u00f1o escrito sobre el descanso dominical. \u00abSe le distribuir\u00e1, se le anunciar\u00e1; y tal vez sea el modo de invitar a los obreros a presentar una petici\u00f3n al respec-<\/p>\n<p>to\u00bb. Por otro lado, provoca \u00abuna reuni\u00f3n de profesores en que se ocupar\u00e1n de fundar cursos p\u00fablicos y una especie de escuela noc\u00adturna para esa buena gente. Los eclesi\u00e1sticos carmelitas prestar\u00e1n su concurso y el arzobispo proporciona un local\u00bb. Informa a su her\u00admano sobre el particular, el 15 de marzo: \u00abQuerido hermano, sa\u00adbes que siempre aprob\u00e9 y que me siento feliz de compartir tu in\u00adclinaci\u00f3n hacia esos hombres laboriosos, pobres, ajenos a las delica\u00addezas y a las atenciones de lo que suelen llamar gente educada. Si un n\u00famero mayor de cristianos y sobre todo de eclesi\u00e1sticos se hu\u00adbiese ocupado de los obreros desde hace diez a\u00f1os, estar\u00edamos m\u00e1s seguros del porvenir, y todas nuestras esperanzas descansan en lo poco que se ha hecho en. favor de ellos aqu\u00ed, en Par\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p>A ese mismo hermano, que se encontraba entonces en Lila, donde daba una misi\u00f3n, Ozanam le encarga que \u00abse ocupe ahora m\u00e1s que nunca de los criados tanto como de los amos, y de los obreros tanto como de los ricos: en lo sucesivo es el \u00fanico camino de salvaci\u00f3n para la Iglesia de Francia. Es preciso que los curas renuncien a sus peque\u00f1as parroquias burguesas, reba\u00f1o de \u00e9lite en medio de una inmensa poblaci\u00f3n a la que no conocen. Es preciso ocuparse no s\u00f3lo de los menesterosos, sino de toda esa clase pobre que no pide limos\u00adna y que habr\u00eda que convencer mediante predicaciones especiales, asociaciones de caridad y por el efecto, todo lo cual la conmueve m\u00e1s de lo que generalmente se cree\u00bb:<\/p>\n<p>Luego, el 25 de marzo, a la misma persona, sobre las elecciones del Norte: \u00abEn vez de celebrar una alianza con la burgues\u00eda ven\u00adcida, m\u00e1s valdr\u00eda apoyarse en el pueblo que es el verdadero aliado de la Iglesia, pobre como ella, abnegado como ella, bendito como ella con todas las bendiciones del Salvador. Me informan de una excelente candidatura en Valenciennes, la de mi amigo Wallon, su\u00adplente actual del se\u00f1or Guizot en la Facultad. Es un republicano sincero y un firme cat\u00f3lico, miembro de la Conferencia de San Vi\u00adcente de Paul y muy animoso para el bien de los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando, despu\u00e9s de febrero, Ozanam se apresur\u00f3 a reanudar `su curso de la Sorbona, s\u00f3lo tuvo que mostrarse a sus estudiantes tal como ya lo conoc\u00edan: \u00abAl regresar ante ustedes, despu\u00e9s de los grandes acontecimientos que acaban de realizarse, me siento fe\u00adliz al no encontrar en mis recuerdos de seis a\u00f1os de lecciones nin\u00adguna palabra que tenga que retirar ahora. Siempre me hab\u00e9is co\u00adnocido apasionado por la libertad, por las conquistas leg\u00edtimas de los pueblos, por las reformas que moralizan a los hombres elev\u00e1n\u00addolos, por esos dogmas de igualdad y fraternidad que s\u00f3lo son el advenimiento del Evangelio en el dominio temporal. Y desde hoy, vuelvo aqu\u00ed, a nuestra cita de estudios, para dar, en cuanto pue\u00addo hacerlo, el buen ejemplo de la confianza en el orden que se mantendr\u00e1 mejor por la unanimidad de los ciudadanos que por el andamiaje de las ficciones legales\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, gracias a \u00e9l y a otros, se fundaba por aquel entonces en Francia ese <i>Partido de la confianza <\/i>que un momento pudo jac\u00adtarse de haber obtenido la mayor\u00eda. Ozanam escribe: \u00abEl primer deber para los cristianos, es no atemorizarse, y el segundo no ate\u00admorizar a su pr\u00f3jimo; reconfortar al contrario a los esp\u00edritus acon\u00adgojados en la crisis pol\u00edtica y financiera que atravesamos, mostr\u00e1n\u00addoles que la Providencia est\u00e1 muy cerca. No nos atormentemos de\u00admasiado pensando en el ma\u00f1ana ni digamos: `\u00bfQu\u00e9 comeremos y con qu\u00e9 nos vestiremos?&#8217; Tengamos valor, busquemos la justicia de Dios y el bien del pa\u00eds, y lo dem\u00e1s se nos dar\u00e1 por a\u00f1adidura\u00bb.<\/p>\n<p>Tales son los conceptos en que, el 12 de abril, informa al se\u00f1or Foisset que \u00e9l y algunos 1.migos quisieran fundar un nuevo orden pa\u00adra tiempos y menesteres<sup>,<\/sup>nuevos. \u00abEs la parte que tomar\u00e9 en la vida pol\u00edtica, de la cual nadie puede abstenerse hoy en d\u00eda. Se concre\u00adtar\u00e1, pues, a lo poco que haga para la <i>Nueva Era <\/i>que saldr\u00e1 defi\u00adnitivamente el 15 de abril\u00bb.<\/p>\n<p>Ozanam iba a penetrar sin saberlo en un campo de batalla ese mismo d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo XX: La revoluci\u00f3n de 1848 La pol\u00edtica pontificia.\u2014\u00bbPeligros y esperanzas de Roma\u00bb.\u2014La revoluci\u00f3n de febrero.\u2014La candidatura pol\u00edtica. Llegado de Par\u00eds en los primeros d\u00edas de agosto de 1847, Ozanam tuvo que atender inmediatamente a &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":149294,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[11],"tags":[164,305,172],"class_list":["post-128630","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-federico-ozanam","tag-bailly","tag-chaurand","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo XX: La revoluci\u00f3n de 1848 La pol\u00edtica pontificia.\u2014\u00bbPeligros y esperanzas de Roma\u00bb.\u2014La revoluci\u00f3n de febrero.\u2014La candidatura pol\u00edtica. Llegado de Par\u00eds en los primeros d\u00edas de agosto de 1847, Ozanam tuvo que atender inmediatamente a ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-09-11T10:00:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"29 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20\",\"datePublished\":\"2016-09-11T10:00:35+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\"},\"wordCount\":5887,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"keywords\":[\"Bailly\",\"Chaurand\",\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Federico Ozanam\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\",\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"datePublished\":\"2016-09-11T10:00:35+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630\",\"width\":1200,\"height\":630},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos","og_description":"Cap\u00edtulo XX: La revoluci\u00f3n de 1848 La pol\u00edtica pontificia.\u2014\u00bbPeligros y esperanzas de Roma\u00bb.\u2014La revoluci\u00f3n de febrero.\u2014La candidatura pol\u00edtica. Llegado de Par\u00eds en los primeros d\u00edas de agosto de 1847, Ozanam tuvo que atender inmediatamente a ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2016-09-11T10:00:35+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"29 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20","datePublished":"2016-09-11T10:00:35+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/"},"wordCount":5887,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","keywords":["Bailly","Chaurand","Pobreza"],"articleSection":["Federico Ozanam"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/","name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20 - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","datePublished":"2016-09-11T10:00:35+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","width":1200,"height":630},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-20\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 20"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-xsG","jetpack-related-posts":[{"id":128629,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-17\/","url_meta":{"origin":128630,"position":0},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 17","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"08\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XVII: La Iglesia y la Universidad La Libertad de Ense\u00f1anza.\u2014\"El Corresponsal\".\u2014Cat\u00f3lico ante todo.\u2014El Ti\u00adtulariado.\u2014Adioses al Colegio \"Estanislao\".\u2014El Mot\u00edn en la Sorbona.\u2014El curso del se\u00f1or Lenormant. 1843-1845 Los a\u00f1os de 1843 y los siguientes evocan el recuerdo de la rebe\u00adli\u00f3n de los cat\u00f3licos de Francia en favor de la reivindicaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":128626,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-18\/","url_meta":{"origin":128630,"position":1},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 18","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"09\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XVIII: Vida de familia, de trabajo y de caridad La paternidad.\u2014Labor y felicidad.\u2014La Germania.\u2014El se\u00f1or Gossin.\u00adLos obreros. 1844-1846 A principios de 1844, Ozanam hab\u00eda tenido la dicha de que se unieran con \u00e9l en Par\u00eds sus dos hermanos, el sacerdote y el estu\u00addiante, que compart\u00edan con \u00e9l su habitaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387569,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xix\/","url_meta":{"origin":128630,"position":2},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XIX)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"26\/06\/2016","format":false,"excerpt":"UNA PLUMA COMPROMETIDA \"Desde el punto de vista del estudio y de la soluci\u00f3n de las cuestiones sociales que hemos proseguido durante el reinado de Luis Felipe, y que no hab\u00edan logrado m\u00e1s que con mucho trabajo y en el \u00faltimo momento la atenci\u00f3n del gobierno de Julio, la Revoluci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":128643,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-por-mons-baunard-capitulo-25\/","url_meta":{"origin":128630,"position":3},"title":"Federico Ozanam (por Mons. Baunard): Cap\u00edtulo 25","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"16\/09\/2016","format":false,"excerpt":"Cap\u00edtulo XXV: Breta\u00f1a. Inglaterra. La obra de publicaci\u00f3n Breta\u00f1a.\u2014La obra de publicaci\u00f3n.\u2014Las f ioretti de San Francisco.\u2014El siglo V.\u2014Sceaux.\u2014Londres y Dieppe. 1850-1851 El fr\u00e1gil organismo de Ozanam no se hab\u00eda restablecido por completo de su crisis de 1846. El trabajo, la lucha, las heridas aca\u00adban de consumar su ruina. Los\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/frederic-ozanam-layman-for-now.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387571,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-xx\/","url_meta":{"origin":128630,"position":4},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (XX)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"29\/06\/2016","format":false,"excerpt":"EPILOGO \"El hombre fue admirable y encantador [...]. Toda su vida estuvo consagrada a los desvelos m\u00e1s nobles y empleada en las tareas m\u00e1s bienhechoras. Y sobre este destino tan realizado y tan breve planea la melancol\u00eda de las existencias prematuramente rotas.\" Este juicio que se halla bajo la pluma\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":387449,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/federico-ozanam-1813-1853-i\/","url_meta":{"origin":128630,"position":5},"title":"Federico Ozanam (1813-1853) (I)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"03\/05\/2016","format":false,"excerpt":"PREFACIO El se\u00f1or Bertrand Cattan\u00e9o dirige con competencia un semanario cat\u00f3lico, el Courrier Franqa\u00eds. Un semanario de acercamiento. Cuando aborda el siglo XIX, su siglo predilecto, el historiador reacciona como el informador. Montalembert, un cat\u00f3lico en pol\u00edtica, Breve vida de Lacorda\u00edre, hoy Federico Ozanam, el bienaventurado nos familiarizan, nos acercan\u2026","rel":"","context":"En \u00abFederico Ozanam\u00bb","block_context":{"text":"Federico Ozanam","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/federico-ozanam\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/young-ozanam.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128630","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128630"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128630\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149294"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}