{"id":128540,"date":"2025-04-19T08:08:15","date_gmt":"2025-04-19T06:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128540"},"modified":"2024-08-22T19:38:27","modified_gmt":"2024-08-22T17:38:27","slug":"el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-29","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-29\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (29)"},"content":{"rendered":"<h2 align=\"center\">Cap\u00edtulo VII: El Se\u00f1or Portal en sus conversaciones<\/h2>\n<h3><b>No por lo que hace sino por lo que es<\/b><\/h3>\n<p>Cuando, en la apertura de 1919, Charles Avril desembarc\u00f3 en el 14 de la calle Ulm, era como la mayor parte de sus camaradas un animal engre\u00eddo y de costumbres individualistas. \u00abMuy ignorante en religi\u00f3n\u00bb y de \u00abconvicciones bastante inseguras\u00bb, ten\u00eda sus dudas en unirse al grupo tala: tem\u00eda el alistamiento. Se lo pens\u00f3 con su amigo Br\u00e9geon. \u00abVamos por lo menos una vez, luego ya veremos282 \u00ab. Vieron en un apartamento que les pareci\u00f3 severo y mal iluminado, a un viejo sacerdote de palabra extra\u00f1a, voz apagada, y que no hizo nada por retenerlos. Portal hab\u00eda envejecido mucho durante la guerra. \u00c9l que siempre hab\u00eda salido a flote tras las pruebas hab\u00eda contado demasiados muertos. Su cara se hab\u00eda endurecido y la surcaban pliegues amargos. Ca\u00eda en lo taciturno, lo grave, en lo rocalloso. Maurice de Gandillac recuerda una acogida austera que no tranquilizaba nada a los nuevos y les recordaba las escuelas primarias de aquellos se\u00f1ores de Port-Royal. Se sinti\u00f3 intimidado ante este hombre reservado que recib\u00eda al grupo en una sala casi desnuda, de piso embaldosado, en el que, al llegar y al salir, nos arrodill\u00e1bamos para recitar el Pater.<\/p>\n<p>Todos los testimonios coinciden en este punto: Portal no hac\u00eda ning\u00fan esfuerzo para seducir. \u00abNunca daba la impresi\u00f3n de hacer concesiones por diplomacia, ni de que consintiera, para acomodarse a nosotros, en no ser \u00e9l mismo283\u00bb. Era as\u00ed como reten\u00eda a los normalistas. Como los alumnos del otras grandes escuelas y de las clases preparatorias, constitu\u00edan un blanco de elecci\u00f3n para los conferenciantes eclesi\u00e1sticos, los animadores de c\u00edrculos, los predicadores. Hab\u00edan conocido todos a sacerdotes que se hab\u00edan esforzado por agradarles.<\/p>\n<p>Nada de eso con el padre Portal [&#8230;]. Con \u00e9l , ni la menor maniobra, ni rastro de pol\u00edtica \u2013 ni siquiera cortes\u00eda en el sentido puramente humano de la palabra. No agradaba tanto m\u00e1s que porque no trataba de agradar284.<\/p>\n<p>Esta sencillez de expresaba tambi\u00e9n por lo que llama Calvet curiosamente una \u00abingenua lealtad intelectual\u00bb. Traducimos: cuando un normalista le hac\u00eda una pregunta o le presentaba una objeci\u00f3n, \u00e9l sab\u00eda responder: \u00abNo lo s\u00e9\u00bb. A futuros ense\u00f1antes, a futuros investigadores, quer\u00eda ense\u00f1ar mediante el ejemplo la honradez cient\u00edfica. \u00c9l mismo manifestaba sus lagunas y sus l\u00edmites intelectuales con tanto rigor que desarmaba a las mentes ingenuas que habr\u00edan podido extra\u00f1arse de ver a un sacerdote sin diploma (ni siquiera el bachillerato) animar el grupo cat\u00f3lico de la calle Ulm.<\/p>\n<p>Si no hac\u00eda nada por agradar y retener, Portal sab\u00eda siempre escuchar. Magullado de pruebas, s\u00ed; molido, sin duda; no por ello hab\u00eda ca\u00eddo en ese estado ce\u00f1udo y era perfectamente incapaz de desinteresarse. Se manten\u00eda en la reserva, porque quer\u00eda ser tan discreto con los normalistas como con los de Javel, y por la misma raz\u00f3n: el sacerdote es un instrumento que debe borrarse ante la soberan\u00eda de Dios; debe renunciar a los procedimientos y a las tretas de la humana seducci\u00f3n por respeto a los dem\u00e1s y a s\u00ed mismo, por supuesto, pero ante todo a Dios: la habilidad es impiedad. Ante todo, no servir de obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>En el grupo, ve\u00eda y quer\u00eda hacernos ver una miniatura de la Iglesia [&#8230;]. Esta era la raz\u00f3n por la que se eclipsaba voluntariamente [&#8230;]. Tem\u00eda estorbar la obra del Esp\u00edritu Santo, a quien ve\u00eda en acci\u00f3n, con los ojos de la fe, en nuestra peque\u00f1a Iglesia dom\u00e9stica, como en la grande285.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era su voluntad que el grupo se afirmara y siguiera tan libre como fuera posible. \u00abNos consultaba y nos dejaba decidir286\u00bb.<\/p>\n<p>Esta actitud no era siempre del agrado de todos los j\u00f3venes que se encontraban con su primera experiencia de la libertad. Se ve\u00edan en la encrucijada de una tradici\u00f3n normalista an\u00e1rquica y de una tradici\u00f3n cat\u00f3lica autoritaria; si apreciaban el modo como Portal los animaba a la autonom\u00eda y a la responsabilidad, les entraba a veces, cuando una decisi\u00f3n se presentaba dif\u00edcil, como una nostalgia de autoridad. En 1924, Pierre-Henri Simon escrib\u00eda a Portal que uno de los objetivos del grupo deb\u00eda ser \u00abintroducir un orden\u00bb, \u00abindicar una direcci\u00f3n\u00bb, \u00abcrear una disciplina\u00bb. La mayor parte de sus camaradas habr\u00edan abucheado este programa (Simon presum\u00eda entonces por uno de los m\u00e1s descarados reaccionarios de la Escuela); no se sent\u00edan menos desconcertados por la discreci\u00f3n de Portal que tuvo que luchar para no convertirse en el capell\u00e1n de un patrocinio intelectual, el director de un catecismo de perseverancia. Antes de la guerra, con normalistas formados por el Sillon y su m\u00e9todo de ense\u00f1anza mutua, le hab\u00eda sido suficiente con seguir las tendencias espont\u00e1neas del grupo; en los a\u00f1os de 1920, fue \u00e9l quien impuso, por su reserva, la f\u00f3rmula de los c\u00edrculos de estudios sillonistas.<\/p>\n<p>Debi\u00f3 luchar de igual modo para no convertirse en conferenciante perpetuo. Los tala le habr\u00edan escuchado de buen grado todas las semanas. Robert Chauvet, que era entonces el portavoz del grupo, le escrib\u00eda en 1921: \u00abMe permitir\u00e9is que os diga que varios camaradas m\u00edos, el a\u00f1o pasado (y expresaban con toda seguridad un parecer general), pensaban que no tomabais la palabra bastantes veces en nuestras reuniones semanales\u00bb. Cuando interven\u00eda, improvisaba lentamente, \u00absin rebuscamiento t sin elegancia\u00bb, con una voz \u00absorda y cansada\u00bb, con silencios, \u00abcubriendo el rostro que habla la ancha mano pasando una y otra vez por los ojos bajos\u00bb. Aquel \u00abbalbuceo inseguro\u00bb sab\u00eda dar a los tala, grandes ret\u00f3ricos y discursistas consumados, el \u00abhorror del h\u00e1bito mec\u00e1nico o verbal287\u00bb.<\/p>\n<p>El Padre no era de ninguna forma orador: lo que nos dec\u00eda ten\u00eda m\u00e1s bien la forma de una meditaci\u00f3n; hac\u00eda al hablar frecuentes pausas, pero aquello no era insufrible porque nosotros medit\u00e1bamos y pens\u00e1bamos con \u00e9l. Daba la viva impresi\u00f3n de alguien que piensa y que siente en el momento mismo en que habla. Un predicador produce siempre la impresi\u00f3n de estar ajeno a lo que dice: \u00e9l, en cambio, m\u00e1s que pretender darnos consejos, parec\u00eda hacernos participar de su propia experiencia de la vida288.<\/p>\n<p>Desprend\u00edase as\u00ed la figura de lo que Marcel L\u00e9gaut llama un padre espiritual, por oposici\u00f3n al director espiritual. El director ejerce una funci\u00f3n. Aparte de abrir su puerta y reunir a sus invitados en torno a una larga mesa cubierta de un tapiz verde, Portal no ejerc\u00eda funci\u00f3n alguna. No formaba disc\u00edpulos, no pretend\u00eda dirigir. Era padre espiritual no por lo que hac\u00eda sino por lo que era, un sacerdote que se hac\u00eda en voz alta las preguntas que se hac\u00edan los normalistas; y, al hac\u00e9rselas, segu\u00eda el camino que no era por fuerza el que ellos deber\u00edan seguir, pero segu\u00eda de todas las maneras la direcci\u00f3n que conven\u00eda para que ellos pudieran encontrarse a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Su influencia se reforzaba mediante contactos individuales a los que dedicaba mucho tiempo. No le gustaba confesar a los tala. A los que lo deseaban a pesar de todo, les mostraba que en \u00e9l el jansenismo no era m\u00e1s aparente. \u00abNos liberaba, rompiendo los lazos que nuestros prejuicios y aprensiones forjaban con un optimismo que no era de la prudencia humana289\u00bb. Sol\u00eda decir que todo hombre de acci\u00f3n debe ser optimista, pero con mayor raz\u00f3n un cristiano.<\/p>\n<p>Si debe reconocer sus debilidades, debe contar con la gracia, que le es suficiente, y apoyarse en Dios que quiere el bien infinitamente m\u00e1s que nosotros [&#8230;]. Dejaos trabajar, moldear por Dios: ya sabr\u00e1 \u00e9l fabricar el instrumento del que quiere servirse290.<\/p>\n<p>Como se limitaba a esperar que vinieran a verle, los nuevos alumnos dudaban al principio en molestarle. Aquellos que pot fin se atrev\u00edan a entrar en el c\u00edrculo interior le encontraban sentado a su mesita de trabajo que no llenaban ni libros ni papeles. \u00abEl Padre os recib\u00eda sin efusi\u00f3n [con una] moderaci\u00f3n extrema en la expresi\u00f3n de los sentimientos291\u00bb. Pero nunca este reservado habr\u00eda consultado el reloj delante de un visitante. De esta manera, se hab\u00edan hecho un poco la idea los normalistas de que Portal les pertenec\u00eda totalmente. \u00abYo no supon\u00eda que pudiese tener otros radios de acci\u00f3n, tan preocupado por nosotros me parec\u00eda y tan lleno de atenci\u00f3n para el grupo292&#8243;. M\u00e1s aun que en p\u00fablico, tem\u00eda en las conversaciones \u00edntimas sustituir la acci\u00f3n de Dios por la suya293\u00bb. Dejaba hablar al que ven\u00eda a \u00e9l sin intentar llevar la conversaci\u00f3n a un tema determinado, y de esta forma \u00able dec\u00edamos michas cosas que no hab\u00edamos pensado decirle294\u00bb. Algunos, como Pierre Mesnard, iban a confiarse regularmente cada semana, cada quince d\u00edas. \u00abYo ten\u00eda la costumbre de contarle mi quincena entera, mis proyectos, mi trabajo, mis impresiones sobre todos\u00bb. Portal necesit\u00f3 siempre un hogar amigo en el que jugar al t\u00edo cura; Tavernier, Le Roy le proporcionaron este punto de equilibrio. En los a\u00f1os de 1920, le toc\u00f3 a Pierre Mesnard, despu\u00e9s de su matrimonio.<\/p>\n<p>Ven\u00eda incluso, cosa rara, a nuestro apartamento del Champ-de-Mars, en mi \u00faltimo a\u00f1o de Par\u00eds. Le divert\u00eda c\u00f3mo est\u00e1bamos instalados, daba su parecer sobre tal o cual figurilla y acababa envi\u00e1ndonos su hermosa fotograf\u00eda \u00abpara colocar en un panel que le parec\u00eda un poco vac\u00edo\u00bb. Ten\u00edamos por entonces una criada que iba a entrar en el convento poco despu\u00e9s. El Padre inspeccionaba su cocina con severidad y le dec\u00eda que no ir\u00eda al Para\u00edso si no nos agasajaba mejor295.<\/p>\n<h3><b>Integridad y testimonio<\/b><\/h3>\n<p>Los tala de los a\u00f1os de 1920 crecieron en la Iglesia seg\u00fan la Pascendi, en la Iglesia del juramento antimodernista. Salvo pocas excepciones (como Gabriel Germain, cuyo padre hab\u00eda sido secretario de redacci\u00f3n de La Quinzaine), apenas se interesaban en la cr\u00edtica b\u00edblica, en la historia de los dogmas, en la historia de los or\u00edgenes de la Iglesia, en la aplicaci\u00f3n de los m\u00e9todos positivos para el estudio de las ciencias llamadas religiosas. Daban testimonio de la eficacia con la que hab\u00edan sido ahogadas las preguntas de la generaci\u00f3n precedente. Como se lo escrib\u00eda Pierre Mesnard a Portal en 1924, ellos buscaban ante todo \u00abla seguridad en la fe y la tranquilidad de esp\u00edritu\u00bb. Cuando Marcel L\u00e9gaut lleg\u00f3 a la Escuela , hab\u00eda dejado atr\u00e1s varios a\u00f1os de catecismo de perseverancia. En clase preparatoria, hab\u00eda seguido todos los domingos por la ma\u00f1ana, en la cripta de la Iglesia de San Francisco de Sales, un curso de formaci\u00f3n religiosa \u00aba base de cantos \u2018cat\u00f3licos y franceses siempre\u2019 y de sermones edificantes\u00bb. Resultado: hasta que en el grupo tala aprendi\u00f3 la existencia de los cuatro evangelios \u00aby, oh maravilla de la ciencia, que tres de ellos se parecen tanto como para formar juntos un grupo bajo el nombre de sin\u00f3pticos296\u00bb. Lo m\u00e1s importante del caso es que antes de conocer a Portal no permit\u00eda de ninguna manera ser contenido as\u00ed en una religi\u00f3n \u00abde carbonero\u00bb.<\/p>\n<p>Portal cre\u00eda peligroso este desnivel entre la formaci\u00f3n cient\u00edfica de los tala y su formaci\u00f3n religiosa. La indiferencia de muchos le preocupaba.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes son admirables, dec\u00eda a uno de nuestros antiguos. Pero vuestra generaci\u00f3n se interesaba m\u00e1s que la generaci\u00f3n actual en los grandes problemas. Mand\u00e9 que les dieran una conferencia sobre el origen del hombre: no dieron se\u00f1ales de comprender el inter\u00e9s297.<\/p>\n<p>Por eso los reprend\u00eda, los sacud\u00eda:<\/p>\n<p>La fe del carbonero en vosotros no es posible. Existe entre vuestra cultura profana y vuestros conocimientos religiosos un desequilibrio que tarde o temprano pondr\u00e1 en peligro vuestra fe.<\/p>\n<p>Y se esforzaba por reaccionar \u00absin titubear, de vez en cuando, en presentarnos las cuestiones m\u00e1s sorprendentes298\u00bb. De la misma manera que se opon\u00eda al catolicismo vociferante y autoritario que estaba en boga en ciertos movimientos de juventud, desaprobaba a los capellanes y directores de obras que, m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente, utilizaban los patrocinios y lo \u00absocial\u00bb para rellenar las brechas abiertas por el modernismo, apartar a las mentes de las preguntas peligrosas y hacer olvidar hasta la existencia de los problemas que hab\u00edan provocado la intervenci\u00f3n de P\u00edo X y la enc\u00edclica Pascendi.<\/p>\n<p>Tampoco le gustaba que los tala se dispersaran en obras exteriores. El primer objetivo del grupo deb\u00eda ser preparar a sus miembros para servir a la Iglesia en su oficio de profesor. No se trataba de entrenarse para la controversia. Despu\u00e9s de y en la continuidad de la Sociedad de estudios religiosos de los a\u00f1os 1905-1908, el grupo no se armaba ni para la propaganda ni siquiera para la apolog\u00e9tica (\u00abfalsea las ideas [&#8230;]. No os preocup\u00e9is por eso299\u00bb), sino por el testimonio. \u00abSed sobre todo sabios y llevad una vida religiosa, y eso ser\u00e1 una forma de apostolado300\u00bb. Pero a condici\u00f3n de no tabicar, no yuxtaponer \u00abvocaci\u00f3n religiosa\u00bb y \u00abvocaci\u00f3n intelectual\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que me parece m\u00e1s importante de lo que el Se\u00f1or Portal me aport\u00f3 es que un intelectual debe creer con su inteligencia e integrar su inteligencia en su vida espiritual301.<\/p>\n<p>A esto llamaba Portal la \u00abintegridad\u00bb del intelectual cristiano, necesaria para conservar la fe mas tambi\u00e9n para dar testimonio eficaz de ella en los medios universitarios y cient\u00edficos. De donde ese esfuerzo para abrir a los tala \u00aba todos los problemas que se propon\u00edan con agudeza en la \u00e9poca del modernismo302\u00bb. Pero como en el Cherche-Midi, no hab\u00eda que examinarlos desde un punto de vista modernista.<\/p>\n<p>Estando sometida la inteligencia del investigador a una racionalidad cient\u00edfica extra\u00f1a a la teolog\u00eda, la integraci\u00f3n exige una fe que sea lo menos teol\u00f3gica posible \u2013otra cosa en todo caso que una simple adhesi\u00f3n a un discurso teol\u00f3gico: la vida espiritual debe ser en primer lugar un encuentro cotidiano con Cristo en el Evangelio. No hay que modernizar la fe, sino actualizar una presencia. A los tala, Portal les presentaba la fe no como un \u00abpasado que revivir\u00bb , sino como un \u00abpresente que vivir303\u00bb. Se dedicaba sobre todo a introducirlos en una relaci\u00f3n personal con Cristo, una relaci\u00f3n que no sea tan s\u00f3lo una consecuencia de la cristolog\u00eda, sino de una comprensi\u00f3n a trav\u00e9s de los evangelios de lo que Jes\u00fas vivi\u00f3.<\/p>\n<p>Con el Se\u00f1or Portal, [&#8230;] se trataba de un encuentro m\u00e1s all\u00e1 de la doctrina, pero gracias a \u00e9l sin duda alguna; un encuentro con aqu\u00e9l a quien se\u00f1ala la doctrina pero que no puede hacerla real y actual si no la recibe a la luz de su vida espiritual y tambi\u00e9n del sentido que se tiene de su vida. Era franqueando los veinte siglos que separan de Jes\u00fas, un encuentro como el que habr\u00eda tenido lugar si hubi\u00e9semos vivido con \u00e9l y sido sus disc\u00edpulos como lo fueron algunos jud\u00edos hace tiempo en Galilea304.<\/p>\n<p>Portal no era fundamentalista; sab\u00eda que los \u00abveinte siglos que separan de Jes\u00fas\u00bb no pueden franquearse sin la ayuda de la ex\u00e9gesis y de la cr\u00edtica hist\u00f3rica: la reconquista cient\u00edfica del pasado cristiano forma parte de esta \u00abmeditaci\u00f3n seria del Evangelio\u00bb, de este \u00abtrabajo en profundidad\u00bb sobre el Evangelio que constitu\u00eda, seg\u00fan Antoine Martel, la actividad esencial del grupo tala305. El cristocentrismo seg\u00fan Portal pude ser sabio; entre los normalistas, debe serlo. No por ello debe alimentar menos una piedad sencilla y sin florituras. La \u00abinteligencia de la Cruz, [&#8230;] la inteligencia de la vida humana de Jes\u00fas, [&#8230;] la inteligencia de lo que Jes\u00fas vivi\u00f3 y fue, mucho m\u00e1s que las doctrinas que le detallan y justifican su raz\u00f3n, estaban en el coraz\u00f3n mismo de la religi\u00f3n del Se\u00f1or Portal306\u00bb. Lo mismo que en Javel, quer\u00eda Portal que todo se centrara en la Pasi\u00f3n, en la Eucarist\u00eda. Origen de la gran sencillez de sus consejos. \u00abNo indicaba procedimiento alguno extraordinario para avanzar en la vida espiritual: sino la oraci\u00f3n, la meditaci\u00f3n, la frecuencia de los sacramentos, en una palabra, la vida normal307\u00bb. Nadie recuerda haberle o\u00eddo nunca proponer un m\u00e9todo o una teor\u00eda cualquiera de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es que para \u00e9l, pienso yo, toda vida cristiana profana se expresaba en oraci\u00f3n, y que \u00e9sta, por consiguiente, era mucho menos un ejercicio determinado, con sus reglas precisas, que el simple y espont\u00e1neo movimiento del alma que ama a Dios308.<\/p>\n<h3><b>Conversaci\u00f3n, palabra, charla<\/b><\/h3>\n<p>Los tala se reun\u00edan dos veces por semana; para la misa del jueves en la iglesia de Saint-Jacques-du-Haut-Pas, la parroquia de la escuela, y para las conferencias de especialistas, el lunes, a las 12, en el domicilio de Portal. Pero su lugar de reuni\u00f3n preferido era la \u00abcasa de campo\u00bb de los lazaristas, en Gentilly, donde se celebraban dos retiros anuales y las jornadas mensuales de estudios y de oraci\u00f3n. Los retiros y las reflexiones de antes de la guerra se ten\u00edan en Saint-Germain, en la propiedad de la Sra. Gallice; la propiedad se hab\u00eda vendido despu\u00e9s de comprar Corbi\u00e8res, en 1917, y hab\u00eda hecho falta encontrar otra ermita. Fran\u00e7ois Verdier, amigo de infancia de Portal, hab\u00eda sido nombrado asistente del superior general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n en 1914; en 1918, fue promovido a vicario general; en 1919, se convirti\u00f3 en el decimos\u00e9ptimo sucesor de san Vicente de Pa\u00fal. Comprendi\u00f3 la importancia del grupo tala, y le ofreci\u00f3 alojamiento: por primera vez desde 1908, ina obra espec\u00edficamente portaliana se instalaba en locales lazaristas. El Se\u00f1or Crapez, superior de Gentilly, fue un modelo de discreci\u00f3n, y los normalistas se sintieron como en su casa en este albergue que no era ya m\u00e1s campestre que de nombre.<\/p>\n<p>Disfrutaron de \u00ablos altos y delgados \u00e1rboles que parec\u00edan estirarse al lado de las hierbas locas y del riachuelo309\u00bb, \u00abla huerta desnuda en los horizontes del arrabal, el Bi\u00e8vre que cambia de color no seg\u00fan<\/p>\n<p>el talante del cielo sino seg\u00fan el ritmo de las curtidoras, las salas y los corredores siempre vac\u00edos, &#8211; tan discretos los habitantes de estos lugares- , y la capilla con la Virgen entres sus nubes\u00bb, y el refectorio donde los hermanos les tra\u00edan los platos en \u00abextra\u00f1os instrumentos de forma de quitasol\u00bb, y la peque\u00f1a sacrist\u00eda en la que el Se\u00f1or Portal, para dar confianza al que le deb\u00eda servir la misa, fing\u00eda haber olvidado las r\u00fabricas y le ped\u00eda que le informara sobre la liturgia del d\u00eda310. Un c\u00e9sped a modo de terreno de f\u00fatbol estaba rodeado de un gran anillo de escoria por el que daban vueltas los ejercitantes horas enteras, en peque\u00f1os grupos simpatizantes. Las reuniones de trabajo y de meditaci\u00f3n se celebraban en una sala bien encerada, bajo la mirada de un san Vicente de Pa\u00fal en yeso pintado. Portal apreciaba este decorado sin elegancia en el que la oraci\u00f3n no se apoyaba en ninguna emoci\u00f3n est\u00e9tica.<\/p>\n<p>En Gentilly como en el 14 dela calle de Grenelle, Portal interven\u00eda primeramente para concluir las conferencias que daban los invitados o los normalistas mismos. Lo que no habr\u00eda podido ser m\u00e1s que accesorio constitu\u00eda a veces lo esencial de la sesi\u00f3n.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de una conferencia de Garric sobre Lamennais y Lacordaire, nos hablaba del amor a la Iglesia y de la fidelidad llena de fe que le debemos. \u00abLamennais se habr\u00eda sometido, dec\u00eda, asist\u00eda veinte a\u00f1os despu\u00e9s al triunfo de sus ideas\u00bb. Tomando luego la cuesti\u00f3n desde otro punto de vista, nos hablaba de la amistad que hab\u00eda unido a estos dos hombres y de la ayuda moral que deb\u00eda haberles prestado en los momentos dif\u00edciles. Entonces se mostraba severo con Lacordaire; cuando se ha trabajado con alguien, no hay que abandonarlo, nunca, pase lo que pase\u00bb; y ahora que los detalles puramente hist\u00f3ricos de la conferencia se difuminan en la memoria, estas ideas de nuestro Padre me quedan bien claras311.<\/p>\n<p>Si quer\u00eda volver sobre una conferencia, resumirla a su manera, portalizarla, prefer\u00eda la conversaci\u00f3n improvisada, las sesiones socr\u00e1ticas en las que \u00e9l llevaba suavemente a un ilustre visitante a revelarse a los normalistas, sin pose y sin frasecita.<\/p>\n<p>Nos divert\u00eda a veces verle acoger en Gentilly a un diplom\u00e1tico de paso por Par\u00eds a quien hab\u00eda invitado a ver a sus normalistas. \u00abBueno, Padre, pero con una condici\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l? \u2013Que no tenga que hablar. \u2013Contad con ello\u00bb. El diplom\u00e1tico estaba sorprendido en un principio al ver ante s\u00ed a treinta interlocutores, treinta silencios, y se habr\u00eda asustado si el Se\u00f1or Portal no hubiese estado a su lado, gozando de su emoci\u00f3n y con nuestra espera. Pues no, no se trataba de hablar, s\u00f3lo de conversar (hay un matiz). Y con toda delicadeza le hac\u00eda las preguntas el Se\u00f1or Portal, comenzando por las menos insidiosas, estableciendo entre \u00e9l y nosotros, en el peque\u00f1o sal\u00f3n, esa corriente de simpat\u00eda que suscita la verdadera elocuencia. Y poco a poco, sin darse cuenta, el ilustre no conversaba ya: pasaba insensiblemente de la conversaci\u00f3n a la palabra, de la palabra a la conferencia; lo hab\u00eda hecho sin saberlo; el Se\u00f1or Portal juzgaba que esto era lo mejor&#8230; Como buen hijo de san Vicente, y san Vicente como Pascal sab\u00eda que la mejor de las charlas es la que, nacida delas ocasiones ordinarias, se nutre de experiencia y lleva a obrar bien312.<\/p>\n<p>Digamos que Portal animaba \u00e9l solo el grupo, bien los lunes, cuando no hab\u00eda conferenciante, bien las tardes de retiro, en Gentilly. Los lunes, en la calle Grenelle, daba una conferencia hist\u00f3rica o ina conferencia espiritual. Estas charlas eran a la vez la cosa menos preparada y la mejor preparada del mundo que pudiera existir. No estaban preparadas, pues hablaba sobre todo del siglo XII franc\u00e9s que hab\u00eda estudiado mucho y se lo conoc\u00eda por dentro. \u00abSe trataba menos de un conocimiento t\u00e9cnico de los sucesos y de fechas, que de una inteligencia viva y tranquila del modo c\u00f3mo ocurrieron las cosas313\u00bb. Hab\u00eda tardes en que Portal pensaba que los tala sent\u00edan la mayor necesidad de una \u00abbuena repetici\u00f3n de oraci\u00f3n\u00bb. Estas reuniones espirituales no transcurr\u00edan sin provocar cierto espanto ya que cada uno deb\u00eda dar parte en ellas de su propia experiencia de la oraci\u00f3n y de la meditaci\u00f3n. \u00abMuy pocos sab\u00edan hacerlo. A todos les faltaban las frases; un malestar parec\u00eda recorrer a los asistentes. Se tem\u00eda un poco estas sesiones en las que lo llamaban a uno a exteriorizar su esp\u00edritu\u00bb. Portal se extra\u00f1\u00f3 de que los normalistas de despu\u00e9s de la guerra sent\u00edan cierta indiferencia o incapacidad para hablar de Dios, lo que no ocurr\u00eda con los de 1912. Y es verdad que la generaci\u00f3n de 1919 parec\u00eda \u00aba la vez m\u00e1s activa y menos expansiva: inclinada a las obras y los estudios religiosos, m\u00e1s que a las especulaciones y experiencias de la vida personal314\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo no se trataba m\u00e1s que de una parte del grupo, mayoritaria sin duda. Porque las cosas marchaban mejor durante los retiros cerrados de tres d\u00edas, a los que nunca asist\u00edan m\u00e1s de una veintena de tala, los m\u00e1s cercanos de Portal, los \u00abespirituales\u00bb, los que pasaban por un estudio serio cristiano antes del compromiso social.<\/p>\n<p>Cuando se sabe qu\u00e9 pudor orgulloso se oculta en el alma de un normalista, se comprende la audacia que necesitaba el Se\u00f1or Portal para decir la tarde de un d\u00eda de retiro, dejando el reloj sobre la mesa: \u00abNos queda media hora antes de comer. Vamos a ver&#8230;\u00bfPod\u00e9is contarme qu\u00e9 pensamientos hab\u00e9is tenido durante el d\u00eda\u00bb. Y en el silencio temeroso primeramente que se hab\u00eda apoderado de ellos, y llam\u00f3 a uno de nosotros que estaba sorprendido de o\u00edr resonar su voz315&#8230;<\/p>\n<h3><b>\u00bfY la pol\u00edtica?<\/b><\/h3>\n<p>Si la actitud de Portal provoc\u00f3 reacciones diversas, parece haber conseguido bastante bien mantener el grupo al abrigo de los debates partidistas. A t\u00edtulo individual, los tala pod\u00edan pertenecer a la organizaci\u00f3n que quisieran, pero con la condici\u00f3n de no hablar de ello durante las reuniones del grupo. Antes de 1914, la huella dejada por el Sillon hab\u00eda mantenido a distancia a los elementos conservadores o reaccionarios; despu\u00e9s, y con la renovaci\u00f3n casi completa de los efectivos (la mitad de los tala de 1914 muertos en un a\u00f1o, la enorme doble promoci\u00f3n de 1919), el grupo reclut\u00f3 tanto en la derecha como en la izquierda. De ello dan cuenta dos encuestas publicadas en 1921 y 1922 por La D\u00e9mocratie y por L\u2019Opinion. En la primera, el bimensual de Marc Sangnier, Jean-R\u00e9my Palanque muestra que el grupo \u00abfunciona, sin equ\u00edvoco posible, al margen de las tendencias pol\u00edticas, y encierra los temperamentos m\u00e1s opuestos\u00bb. Si los \u00abmon\u00e1rquicos militantes\u00bb no constituyen m\u00e1s que \u00abunas unidades\u00bb, tala no realistas no ocultan sus simpat\u00eda por las \u00abideas nacionalistas integrales\u00bb y el \u00abtemperamento de Acci\u00f3n francesa\u00bb. A pesar de todo el movimiento de Charles Maurras encuentra \u00abmucho menos favor [&#8230;] que en otros ambientes intelectuales\u00bb. En cuanto a los \u00abj\u00f3venes republicanos\u00bb, es decir los cat\u00f3licos de izquierda cercanos a Marc Sangnier, \u00abexisten y act\u00faan, pero la mayor\u00eda me parece dif\u00edcil de conquistar\u00bb. Lo grueso de los tala se distingue en efecto por su \u00abdesd\u00e9n por los partidos pol\u00edticos\u00bb, comprendidos los que forman el bloque nacional.<\/p>\n<p>En conjunto, creo poder encontrar una decadencia de las luchas de ideas y poco gusto por los conflictos de principios316.<\/p>\n<p>El estudio an\u00f3nimo publicado el a\u00f1o siguiente en L\u2019Opinion afirma que el grupo<\/p>\n<p>no tiene color pol\u00edtico. Algunos camaradas de Acci\u00f3n francesa (tres o cuatro) se avecinan con amigos de Marc Sangnier (siete u ocho). La mayor\u00eda est\u00e1 dispuesta, en materia pol\u00edtica, a confiar en las instituciones actuales [&#8230;] contando a la vez con el juego regular de las instituciones parlamentarias y con la formaci\u00f3n progresiva del pa\u00eds.<\/p>\n<p>As\u00ed los cat\u00f3licos reflejaban con bastante fidelidad el clima general de la Escuela, incluida su aversi\u00f3n por la cosa militar. L\u2019Opinion es formal: el antimilitarismo forma \u00abcasi la unanimidad [&#8230;]. La aversi\u00f3n hacia el ej\u00e9rcito es netamente predominante317\u00bb. La hecatombre de 14-18, la suerte reservada a los desmovilizados, las torpezas de la instrucci\u00f3n militar establecida en la Escuela alentaban un sentimiento que no exclu\u00eda, conviene se\u00f1alar, un apego mayoritario a las dem\u00e1s instituciones nacionales. A\u00f1\u00e1dase \u2013y \u00e9ste es otro car\u00e1cter propio de la Escuela- que los tala continuaban llev\u00e1ndose bien con sus camaradas socialistas, siempre fieles en su mayor parte a la S.F.I.O. Seg\u00fan Jean-R\u00e9my Palanque en La D\u00e9mocratie, su anticlericalismo s\u00f3lo se afirmaba en el exterior, habr\u00edas sido de mal tono volverle contra otros de Ulm.<\/p>\n<p>Esta fisonom\u00eda pol\u00edtica en la que una izquierda y una derecha enmarcaban una \u00abzona pantanosa\u00bb bastante fuerte afirm\u00f3 a Portal en su convenciniento de que el grupo tala como tal no deb\u00eda adherirse a ninguna organizaci\u00f3n, fuera la A.C.J.F. o la Federaci\u00f3n nacional de los estudiantes cat\u00f3licos, fundada en 1922. \u00abA veces algunos camaradas que todav\u00eda no hab\u00edan asimilado bien el esp\u00edritu del grupo hablaban en las reuniones de tal o cual obra exterior: federaciones, etc., y preguntaban al Padre si no cre\u00eda que debi\u00e9ramos formar parte de ellas\u00bb. Portal respond\u00ed entonces con uno de aquellos silencios que hac\u00edan entrar a los temerarios en su concha. No m\u00e1s que la obra de Javel, el grupo tala no se afili\u00f3 a ninguna asociaci\u00f3n de \u00e1mbito nacional, a ninguna organizaci\u00f3n susceptible de desempe\u00f1ar una funci\u00f3n pol\u00edtica y de tomar partido en la rivalidad que opon\u00eda entonces el bloque nacional al cartel de las izquierdas. Pero si Portal prohib\u00eda todo debate pol\u00edtico, \u00e9l mismo ejerc\u00eda cierta influencia, bien sugiriendo lecturas, bien poniendo sobre aviso contra el catolicismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Muchos nuevos llegaban a la Escuela sin sentir admiraci\u00f3n m\u00e1s que por Barr\u00e8s, Psichari y Massis (pero en sus cartas a Portal, no se descubre ninguna alusi\u00f3n a Maurras). Portal hac\u00eda todo lo que pod\u00eda por orientarlos hacia Mauriac, P\u00e9guy y Bernanos. De esta manera hizo cambiar a Pierre-Henri Simon \u00abde Barr\u00e8s a P\u00e9guy318\u00bb; y, despu\u00e9s de leer Sous le soleil de Satan en una ma\u00f1ana, no dud\u00f3 en salir de su reserva para recomendar \u00abcon todo empe\u00f1o\u00bb su lectura319. Estos consejos no conten\u00edan sin duda pol\u00edtica alguna; pero contribuyeron tal vez a dar origen a ciertas evoluciones, como la que llev\u00f3 a Pierre-Henri Simon del \u00c9cho de Paris a Esprit.<\/p>\n<p>M\u00e1s directos fueron los avisos de Portal contra las manifestaciones de un catolicismo pol\u00edtico que, so color de defensa religiosa, parec\u00eda poner en entredicho el car\u00e1cter laico del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Los cat\u00f3licos [recordaba \u00e9l a L\u00e9on Husson] deben dar el ejemplo de la lealtad y respetar la ley de la neutralidad desde el momento que entran en la Universidad320.<\/p>\n<p>La victoria del cartel de las izquierdas, en la elecciones de 1924, le inspir\u00f3 algunos sarcasmos sobre \u00ablos cat\u00f3licos [que] se han pasado el tiempo defendiendo posturas perdidas de antemano, sin cuidado alguno por enterarse bien\u00bb; y record\u00f3 una vez m\u00e1s que los profesores cat\u00f3licos deb\u00edan atenerse, en el \u00e1mbito de sus actividades profesionales, a la m\u00e1s estricta neutralidad321. A finales de 1924, cuando se organiza lo que ser\u00e1 en 1925 la Federaci\u00f3n nacional cat\u00f3lica, escribe a su sobrino Marcel Cambon que hay algo mejor que hacer que \u00abgritar contra las leyes laicas. Las leyes sirven por su aplicaci\u00f3n sobre todo322\u00bb. Y en 1927 el normalista Marcel Clavel dio cuente de con qu\u00e9 viveza denunciaba Portal \u00abuna gentuza de seudocristianos, agua de rosas cuando se trata de la observancia de los mandamientos de Dios y fan\u00e1ticos cuando se habla de elecciones o de escuela laica323\u00bb.<\/p>\n<p>Portal se expresaba en esto con bastante discreci\u00f3n con el fin de no romper el grupo. Maurice de Gandillac, cuyas simpat\u00edas estaban de parte de la Acci\u00f3n francesa, reconoce que no se sent\u00eda muy c\u00f3modo en la calle Grenelle y que no trat\u00f3 nunca de entrar en la intimidad del lazarista. No por ello dej\u00f3 de asistir a las reuniones del grupo. Y en un informa a Jean Prat, un antiguo tala escribe a prop\u00f3sito de las advertencias de Portal:<\/p>\n<p>Que esta direcci\u00f3n fuera juiciosa y ben\u00e9fica, algunos \u2013en la extrema derecha- lo pondr\u00edan en tela de juicio a buen seguro. Pero esta acci\u00f3n fue deliberadamente demasiado discreta y demasiado serena, para que los agitados pudieran darse cuenta, o inquietarse los amantes de pol\u00e9micas324.<\/p>\n<p>No fue precisamente en el plano pol\u00edtico donde se produjo finalmente la divisi\u00f3n entre los tala, sino entre dos tipos, dos temperamentos, los \u00absociales\u00bb y los \u00abespirituales\u00bb, cuyas figuras destacadas fueron Robert Garric y Marcel L\u00e9gaut, Garric que \u00abacab\u00f3 en lo social\u00bb como otros fueron al pueblo, y L\u00e9gaut que transform\u00f3 en monasterios su habitaci\u00f3n de la calle Ulm donde recitaba prima, v\u00edsperas y completas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo VII: El Se\u00f1or Portal en sus conversaciones No por lo que hace sino por lo que es Cuando, en la apertura de 1919, Charles Avril desembarc\u00f3 en el 14 de la calle Ulm, era &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-29\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":404925,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214],"tags":[228],"class_list":["post-128540","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision","tag-calvet"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (29) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-29\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (29) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo VII: El Se\u00f1or Portal en sus conversaciones No por lo que hace sino por lo que es Cuando, en la apertura de 1919, Charles Avril desembarc\u00f3 en el 14 de la calle Ulm, era ... 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