{"id":128511,"date":"2025-01-27T08:08:15","date_gmt":"2025-01-27T07:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=128511"},"modified":"2024-08-22T18:04:27","modified_gmt":"2024-08-22T16:04:27","slug":"el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-19","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-19\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (19)"},"content":{"rendered":"<h2>Cap\u00edtulo VIII: Los ortodoxos<\/h2>\n<h3><b>Los ortodoxos, es decir los Rusos<\/b><\/h3>\n<p>A Portal no le faltaron corresponsables en Constantinopla y en los Balcanes, comenzando por un antiguo del Cherche-Midi, uno fiel, el abate Jules Levecque, que se fue a ense\u00f1ar en el seminario de Sal\u00f3nica y sostuvo la r\u00fabrica b\u00falgara de la Revista. Y no se puede hablar de las amistades ortodoxas del lazarista sin evocar a Mons Porphyrios Logoth\u00e9tis, archimandrita de la comunidad griega de Par\u00eds. En compa\u00f1\u00eda del reverendo George Washington, rector de la parroquia anglicana, vino con frecuencia al seminario San Vicente de Pa\u00fal a participar en fraternales \u00e1gapes. Antes de partir hacia el monte Sina\u00ed, del que lleg\u00f3 a ser arzobispo en 1904, tuvo tiempo de entregar a la Revista varios art\u00edculos sobre la organizaci\u00f3n del patriarcado de Constantinopla. Todo eso se qued\u00f3 en accidental. Nueve veces de cada diez, cuando hablaba de los Orientales, de la Iglesia oriental, quer\u00eda decir los Rusos, la Iglesia ortodoxa rusa, Mosc\u00fa. As\u00f3 lo expuso por primera vez en una conferencia que pronunci\u00f3 en Londres el 14 de julio de 1896:<\/p>\n<p>En Rusia, os encontr\u00e1is con un pueblo que sigue siendo m\u00e1s profundamente cristiano que cualquier otro de Europa. El poder de Rusia aumenta cada d\u00eda, no s\u00f3lo por sus conquistas en Oriente, sino por el desarrollo de su influencia en Occidente [novelas rusas, alianza rusa, empr\u00e9stitos rusos].<\/p>\n<p>Hasta la \u00e9poca del Cherche-Midi, la rusofilia de Portal fue de segundo grado, y secundaria. El lazarista miraba hacia Rusia porque Le\u00f3n XIII se interesaba por ella, porque los anglicanos se interesaban tambi\u00e9n, porque all\u00ed se daban las condiciones propicias para introducir o volver a introducir la cuesti\u00f3n angloromana. Pero cuando \u00e9l lanz\u00f3 la Revista, no ten\u00eda ya pretextos moscovitas para hablar de los Ingleses. No dej\u00f3 por ello de ocuparse de Rusia. El abandono del corto plazo de las fiebres diplom\u00e1ticas a favor del largo plazo de la pedagog\u00eda unionista y de los estudios cient\u00edficos, que le permiti\u00f3 dejar de lado el exclusivismo angloromano para descubrir el valor del Dissent, le ayud\u00f3 por igual a sobrepasar el inter\u00e9s t\u00e1ctico por la ortodoxia y a reconocer la riqueza del cristianismo ruso. Y como descubrir al otro equivale a ver su diversidad, comenz\u00f3 a preguntarse qu\u00e9 escuela, qu\u00e9 tendencia, qu\u00e9 partido necesitaba antes que nada contactar. En un primer momento, hubiera sido normal entablar el di\u00e1logo con los Rusos m\u00e1s abiertos al mundo latino y anglosaj\u00f3n, estos \u00abOccidentales\u00bb que recurr\u00edan todav\u00eda a Chaadaef. Para descubrir Inglaterra hab\u00eda comenzado por entrar en contacto con los elementos m\u00e1s pr\u00f3ximos al modelo romano, luego hab\u00eda ampliado progresivamente su estudio a medios menos conformes, hasta integrar a un congregacionalista en el equipo de su revista. Se necesitaron unos quince a\u00f1os. No fue as\u00ed con los Rusos. Portal se interes\u00f3 de entrada pot lo que hab\u00eda de m\u00e1s original, de menos occidental en la nebulosa religiosa del Imperio: los eslav\u00f3filos. Llevado por su proped\u00e9utica anglicana a comprender la diferencia, fue presentado en el mundo eslavo por un amigo ingl\u00e9s que se interesaba hac\u00eda tiempo por la obra de Alexis Stepanovitch Khomiakof y segu\u00eda en contacto con sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<h3><b>Hacia los eslav\u00f3filos<\/b><\/h3>\n<p>Esta amigo era un \u00edntimo de Lord Halifax, uno de sus lugartenientes a la cabeza de la English Church Union, el muy honorable W.J. Birkbeck, que reun\u00eda los estados de banquero y de gentilhombre terreno. Feudal en el campo, hombre de negocios en la City, empleaba su fortuna en viajar y sencillamente se hab\u00eda enamorado de Rusia. M\u00e1s curioso por los hombres que por las cosas, hab\u00eda conversado con los campesinos, los popes, los monjes, los nobles, los obispos y el zar. Hab\u00eda logrado relacionarse tanto con los viejos-creyentes y los protestantes perseguidos como con todo aquello que contaba en la alta sociedad civil y eclesi\u00e1stica. Hab\u00eda logrado incluso domesticar a una especie de car\u00e1mbano que se llamaba Constantin Petrovitch Pobedonostsef, procurador general del Santo S\u00ednodo, un maestro-censor, un Syllabus viviente, la rusificaci\u00f3n encarnada, el l\u00e1tigo de las minor\u00edas, el martillo de los disidentes, y la conciencia pol\u00edtica de Nicol\u00e1s II. Infatigable y cabez\u00f3n, Birkbeck hab\u00eda conseguido hacerse aceptar como una especie de intermediario oficioso entre el arzobispo de Canterbury y la jerarqu\u00eda ortodoxa rusa. En 1896, fue \u00e9l quien lanz\u00f3 la idea de una delegaci\u00f3n anglicana a la coronaci\u00f3n de Nicol\u00e1s II; Acompa\u00f1\u00f3 al obispo de Peterborough y portador de un mensaje del futuro Eduardo VII, fue recibido en audiencia privada. Con once a\u00f1os de adelanto, preparaba el acercamiento angloruso.<\/p>\n<p>Birkbeck se vio con Portal desde 1895, en Roma. Mantuvo correspondencia y volvi\u00f3 a ver al lazarista en Par\u00eda en 1901. Un a\u00f1o despu\u00e9s, comenz\u00f3 a aconsejar a los portalianos, a proporcionarles biograf\u00edas, informaciones pr\u00e1cticas, cartas de presentaci\u00f3n, poniendo a su servicio una experiencia de veinte a\u00f1os y revel\u00e1ndoles un aspecto del renacimiento ruso. Renacimiento: el t\u00e9rmino se emplea por especialistas como el portaliano Pierre Pascal, quien ha demostrado c\u00f3mo, en el eje de los dos siglos, la poes\u00eda, la especulaci\u00f3n filos\u00f3fica, la metaf\u00edsica hab\u00edan encontrado un p\u00fablico entre los j\u00f3venes cansados de lo que Marejkovski llamaba el \u00abyugo asfixiante del positivismo\u00bb. Si la inspiraci\u00f3n general de este renacimiento era espiritualista. Si el hombre recuperaba con ello su vida interior, era preciso que llegara en todos sus adeptos a una actitud confesional precisa, menos todav\u00eda a una conversi\u00f3n a la Iglesia de Estado. Se buscaba a Dios, pero en todos los sentidos. Algunos buscadores, no obstante, volv\u00edan a poner en pr\u00e1ctica los viejos temas eslav\u00f3filos: podrido el Occidente, las virtudes del pueblo ruso, la excelencia de la ortodoxia, la misi\u00f3n civilizadora de Rusia, la denuncia del racionalismo cr\u00edtico y de la civilizaci\u00f3n mec\u00e1nica europea. \u00abNi Kant ni Krupp\u00bb, seg\u00fan la f\u00f3rmula de Rozanof.<\/p>\n<p>En el seno de la nebulosa neo-eslav\u00f3fila, un grupo volv\u00eda e descubrir, o pon\u00eda en circulaci\u00f3n, la obra de Alexis Khomiakof (1804-1860). A este grupo se dirig\u00edan todas las simpat\u00edas de Birkbeck , que estaba relacionado personalmente con dos des sus l\u00edderes, Th\u00e9odore Dmitritch Samarine y Dmitri Alex\u00e9ievitch Khomiakof, hijo de Alexis. Birkbeck inici\u00f3 al Cherche-Midi en el pensamiento del maestro, y quiso introducir a los portalianos a sus herederos. Parad\u00f3jica apertura del unionismo anglicano luego cat\u00f3lico sobre un pensamiento que es en primer lugar expresi\u00f3n de la originalidad rusa y de la diferencia ortodoxa.<\/p>\n<p>Pero Alexis Stepanovitch no era un nost\u00e1lgico ni un obseso cultural; no quer\u00eda defender la pureza de una cultura, y todav\u00eda menos de una naturaleza eslava. Se inclinaba por el di\u00e1logo entre Rusia y Occidente, que \u00e9l llamaba \u00abregi\u00f3n de las santas maravillas\u00bb. Precisamente para que hubiera di\u00e1logo y no occidentalizaci\u00f3n quiso expresar la diferencia ortodoxa, los valores de lleva, que s\u00f3lo ella lleva; pero que debe devolver a la humanidad entera: porque sin valores universales. El Oeste los ha ocultado, olvidado, perdido; Rusia tiene por misi\u00f3n devolverle el sentido y el gusto por ellos. No fue s\u00f3lo para huir de la censura imperial por lo que Alexis Stepanovitch public\u00f3 en franc\u00e9s y en Occidente numerosos art\u00edculos que fueron reunidos despu\u00e9s de su muerte en L\u2019\u00c9glise latine et le protestantisme du point de vue de l\u2019\u00c9glise d\u2019Orient, cuya lectura recomend\u00f3 a Portal Lord Halifax ya en enero de 1891. Un hombre bien enraizado en su cultura, pero que busca contactos; hab\u00eda con qu\u00e9 fundar un di\u00e1logo. Y la prueba de que Birkbeck no se equivoc\u00f3 en orientar al Cherche-Midi por ah\u00ed, es que el mejor interlocutor ruso de Portal fue un disc\u00edpulo de Khomiakof, el deslumbrante Nicolas Nocolaievitch Nepluyef. Pero los portalianos no le conocieron hasta 1907, despu\u00e9s de enfrentarse, durante cinco a\u00f1os, con eslav\u00f3filos muy decepcionantes que no hab\u00edan conservado del pensamiento del maestro m\u00e1s que la exaltaci\u00f3n nacional. Tuvieron as\u00ed tiempo de explorar otras direcciones, por consejo de Henri Lorin, Anatole Leroy-Beaulieu y Eug\u00e8ne Tavernier.<\/p>\n<h3><b> De parte de Vladimir Solovief<\/b><\/h3>\n<p>Los tres hab\u00edan recibido, ayudado, querido a Vladimir Solovief, que hab\u00eda publicado una parte de su obra en Francia. En una conferencia pronunciada en 1925, Portal record\u00f3 c\u00f3mo La Russie et l\u2019\u00c9glise universelle fue compuesta en parte en la casa de campo de Leroy-Beaulieu, cerca de Par\u00eds, y en parte en la de Henri Lorin, en Maule.<\/p>\n<p>He o\u00eddo referir a Lorin c\u00f3mo Solovief, despu\u00e9s de trabajar gran parte de la noche, ven\u00eda a leerle lo que hab\u00eda compuesto. Lorin daba su aprobaci\u00f3n de ordinario, pero a menudo tambi\u00e9n, dec\u00eda con su acostumbrada brusquedad: \u00abSe\u00f1or, no entiendo nada\u00bb \u2013Solovief romp\u00eda en ese momento lo escrito y volv\u00eda a empezar105.<\/p>\n<p>Fue Tavernier quien se encarg\u00f3 de la publicaci\u00f3n de la obra; en una carta fechada el 25 de enero de 1894, Solovief le llama \u00abmi querido \u00e1ngel de la guarda\u00bb. Despu\u00e9s de leer si correspondencia, Calvet concluye que de todos los franceses que le acogieron, fue a Tavernier a quien \u00ababri\u00f3 m\u00e1s profundamente el secreto de su coraz\u00f3n\u00bb. Cuando muri\u00f3, en 1900, a la edad de cuarenta y siete a\u00f1os, gastado por un r\u00e9gimen de asceta, Tavernier se encarg\u00f3 de darle a conocer en Francia con art\u00edculos en L\u2019Univers, en La Quinzaine, en la Revue catholique des \u00c9glises106 . En 1916, public\u00f3 una traducci\u00f3n de las Tres conversaciones sobre la guerra, la moral y la religi\u00f3n, precedida de una larga introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Solovief muri\u00f3 sin haberse unido, pero su pensamiento, lleno de oscuridades y de problemas, no dej\u00f3 por ello de ejercer una fuerte influencia en los buscadores de Dios en Rusia y en otros lugares. Berdiaef vio en \u00e9l al fil\u00f3sofo ruso, Blok al iniciador del simbolismo literario, Franck al amigo de Plat\u00f3n, Boulgakof al profeta de la Sof\u00eda, Michel d\u2019Herbigny al \u00abNewman ruso\u00bb \u2013expresi\u00f3n que molestaba a Portal. Tavernier le revel\u00f3 en primer lugar al cristiano loco por la unidad que, sin romper la ortodoxia, sin rechazar la influencia del protestantismo y del platonismo, del gnosticismo griego y de la c\u00e1bala jud\u00eda, busc\u00f3 en Roma el lugar de convergencia de las promesas de Cristo. Como Lord Halifax y al contrario de los eslav\u00f3filos, Soloviev reconoci\u00f3 el primado del obispo de Roma, del servus servorum Dei, primado de servicio que no se parec\u00eda a la monarqu\u00eda pontificia de los te\u00f3logos ultramontanos. Al contrario de Lord Halifax, se uni\u00f3 formalmente a la Iglesia cat\u00f3lica el 28 de febrero de 1896, en Mosc\u00fa, en la capilla de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, antes de morir, en casa de los Troubersko\u00ef, quiso recibir los \u00faltimos sacramentos de un sacerdote ortodoxo. Ninguna contradicci\u00f3n, ninguna ruptura entre estos dos actos; se completan y manifiestan juntos la convicci\u00f3n que la unidad existe ya. En esto Soloviev se un\u00eda a Khomiakof: Las divisiones de las Iglesias visibles no han destruido la integridad de la Iglesia universal. Los actos de 1896 a 1900 sin la anticipaci\u00f3n prof\u00e9tica del d\u00eda en que la unidad sea reconocida y profesada por la totalidad de los cristianos.<\/p>\n<p>Esta era al menos la interpretaci\u00f3n de Tavernier, interpretaci\u00f3n confirmada por la hermana de Solovief , la Se\u00f1ora Bezobranof, cuando iba al Cherche-Midi. Se comprende la irritaci\u00f3n de Portal cuando ley\u00f3 el trabajo en que el padre d\u2019Herbigny comparaba a Solovief con Newman, cuando no recordaba a Newman ni por su punto de partida ni por el de llagada. El itinerario de Solovief no hac\u00eda de \u00e9l sin embargo un unionista muy manejable. Lord Halifax siempre se neg\u00f3 a unirse a Roma porque cre\u00eda que la uni\u00f3n visible se realizar\u00eda en la historia y que las conversiones individuales no pod\u00edan m\u00e1s que retrasar su advenimiento. Solovief por el contrario decidi\u00f3 comulgar de la mano de un sacerdote romano cuando dej\u00f3 de creer en la posibilidad de manifestar la unidad antes del fin de los tiempos. Decepcionado antes que Portal \u2013y m\u00e1s gravemente que Portal- por el unionismo leoniano, hab\u00eda abandonado su esperanza en el umbral del apocalipsis. Los cristianos se reconciliar\u00edan cuando el Anticristo los hubiera reducido al estado de una minor\u00eda sufridora y confesora purificada por las tribulaciones y transfigurada por la inminencia del segundo advenimiento.<\/p>\n<p>No fue evidentemente en estas visiones escatol\u00f3gicas donde Portal se hallaba a sus anchas. Se apeg\u00f3 al Solovief de 1889, al Solovief de La Russie et l\u2019\u00c9glise universelle, obra que todos cuantos se interesan por la uni\u00f3n deben conocer [&#8230;]. El amor de Rusia, de la Santa Rusia, se manifiesta en ella con todo esplendor, y las prerrogativas del papado se exponen con una maravillosa inteligencia de la constituci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo del Journal des d\u00e9bats, Anatole Leroy-Beaulieu olvida tambi\u00e9n al Solovief apocal\u00edptico de los \u00faltimos a\u00f1os para poner en paralelo a Portal y al Solovief de las esperanzas hist\u00f3ricas, que \u00abnos presentaba a Rusia, con Mosc\u00fa la tercera Roma, como el intermediario providencial entre Roma y Bizancio, igual que entre Europa y Asia108\u00bb. A principios del siglo XX, se organizaban sociedades Solovief en las grandes ciudades de Rusia. Pero \u00bfqu\u00e9 parte de la herencia asum\u00edan? \u00bfQu\u00e9 migajas de la nebulosa Solovief hab\u00edan recogido? En ello, como con los eslav\u00f3filos, se necesitaron vatios a\u00f1os para desenmara\u00f1ar la madeja.<\/p>\n<h3><b>El viaje a Rusia<\/b><\/h3>\n<p>A Portal le cost\u00f3 Dios y ayuda inducir a algunos de sus amigos a estudiar la Rusia, y m\u00e1s todav\u00eda enviarlos all\u00e1. El \u00faltimo mensaje que dirigi\u00f3 Morel a Portal desde la estaci\u00f3n de K\u00f6nigsberg, en junio de 1903, momentos antes de cruzar la frontera rusa, traduce una emoci\u00f3n excepcional en el flem\u00e1tico:<\/p>\n<p>\u00bfYa se me permitir\u00e1 penetrar en este pa\u00eds del que se cuentan cosas tan raras, pa\u00eds que, con ser todo lo europeo que es, les parece a los franceses m\u00e1s distante que Am\u00e9rica?<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 alivio, cinco semanas m\u00e1s tarde, cuando volvi\u00f3 por Cracovia, \u00abla primera ciudad en la que me encontr\u00e9 con las viejas iglesias g\u00f3ticas\u00bb. Morel se sent\u00eda en su casa en Alemania, en Italia, en Austria-Hungr\u00eda, en Inglaterra. Su emoci\u00f3n no es la de un franc\u00e9s casero enloquecido por la desorientaci\u00f3n, sino de un Europeo de cultura occidental que, a pesar de toda teolog\u00eda, se sent\u00eda m\u00e1s cercano a un cu\u00e1quero brit\u00e1nico que a un sacerdote moscovita. Este sentimiento de extra\u00f1eza se deb\u00eda mucho al obst\u00e1culo de la lengua. La ense\u00f1anza del ruso era una rareza en la Francia de principios de siglo. Y antes de encontrar al orientalista Paul Boyer, los portalianos debieron arregl\u00e1rselas con una gram\u00e1tica, un diccionario, y una gruesa novela.<\/p>\n<p>La distancia cultural, ling\u00fc\u00edstica y geogr\u00e1fica (el viaje era muy caro) se agravaba con el peso de una burocracia y de una polic\u00eda siempre suspicaces. El viaje tomaba caracteres de expedici\u00f3n, el viaje independiente al menos, al margen de los circuitos diplom\u00e1ticos y comerciales. Y con mayor raz\u00f3n porque los portalianos viajaban con un fin que pod\u00eda ser muy mal interpretado por las autoridades. La uni\u00f3n de las Iglesias no era un tema inocente en un imperio que hab\u00eda suprimido por decreto(ukase) las Iglesias uniatas, un imperio en que cat\u00f3lico era sin\u00f3nimo de Polaco, protestante de Alem\u00e1n, y viejo creyente de rebelde. En 1903, antes de pedir el pasaporte, Morel tuvo que solicitar un permiso del Departamento de cultos extranjeros en San Petersburgo. Como no era jesuita y llevaba el alzacuello galicano y no el cuello romano, no tuvo mayor dificultad en conseguirlo. Debidamente acreditado, pudo tomar el pasaporte y mandarlo visar en la embajada imperial. Este precioso documento no serv\u00eda solo para entrar sino tambi\u00e9n para salir. Permitidme, le escribe Birkbeck, que os recomiende cuando vay\u00e1is a salir de Rusia que envi\u00e9is vuestro pasaporte a la polic\u00eda de Mosc\u00fa y de Kiev un d\u00eda o dos antes de partir, con el fin de obtener el permiso necesario para salir de Rusia\u00bb. En cuanto a la aduana, le reservaba graciosas sorpresas.<\/p>\n<p>Una vez [explica Birkbeck] tuve que librar un combate desesperado para poder sacar un pentecostario en griego: necesit\u00e9 al menos veinte minutos para convencerles de que no era un libro peligroso, sino solamente el original en griego de su propia liturgia de Pascua109.<\/p>\n<p>Una vez llegados, los portalianos deb\u00edan contar con la hostilidad del Santo S\u00ednodo que todav\u00eda deploraba la \u00abapostas\u00eda\u00bb de los latinos, describ\u00eda los \u00abartificios variados, descubiertos u ocultos\u00bb llevados a cabo por Roma para tratar de \u00abesclavizar al Oriente ortodoxo\u00bb, denunciaba la \u00absecreta propaganda\u00bb del \u00ablatinismo\u00bb, exhortaba a los papistas al \u00abarrepentimiento\u00bb y al pueblo ruso a la \u00abvigilancia\u00bb contra el extranjero. Morel, Wilbois, Gratieux experimentaron a menudo los efectos de esta vigilancia. Quedarse a solas con el interlocutor elegido significa no pocas veces toda una proeza.<\/p>\n<p>Cuando debo ver a un se\u00f1or X&#8230; o se\u00f1ora Y&#8230;, pronto el se\u00f1or Z&#8230; o la srta. T&#8230; me pone en guardia contra ellos o me acompa\u00f1a (como por casualidad) para supervisar la conversaci\u00f3n. Gustave Morel se agot\u00f3 tanto en estos juegos que perdi\u00f3 la vida en ellos.<\/p>\n<h3><b>Los tres viajes del abate Morel<\/b><\/h3>\n<p>El primer viaje fue un fracaso. No logr\u00f3 aclimatarse; Rusia le apreci\u00f3 lejana por su cultura (tema de la naci\u00f3n \u00abasi\u00e1tica\u00bb) y su mentalidad (tema de la ortodoxia fijada en una eterna Edad Media). Pero durante el invierno de 1903-1904, le entr\u00f3 el deseo de precisar la impresi\u00f3n \u00abextremamente vaga\u00bb que le hab\u00edan dejado cinco semanas de turismo ingrato. \u00bfEstaba la situaci\u00f3n verdaderamente paralizada y la distancia irremediable? En noviembre, escribe al abate Venard:<\/p>\n<p>Naturalmente la uni\u00f3n con Oriente es hoy una quimera. Se necesita primero una revoluci\u00f3n pol\u00edtica en Rusia112.<\/p>\n<p>A partir de febrero de 1904, las sorprendentes derrotas del ej\u00e9rcito zarista en Extremo Oriente permitieron pensar que la revoluci\u00f3n no era ni imposible ni estaba lejos siquiera. A primeros de julio, el abate se aisl\u00f3 a una hora de Mosc\u00fa, cerca de las ruinas del palacio de Zarizino, en casa de un profesor de ruso que no hablaba una palabra de franc\u00e9s. Permaneci\u00f3 un mes; cuando dej\u00f3 su ermita, encontr\u00f3 al pa\u00eds en revoluci\u00f3n: se acababa de asesinar al ministro del Interior Plehve, el hombre en\u00e9rgico del gobierno de combate formado por Nicol\u00e1s II para mantener la autocracia.<\/p>\n<p>La mala suerte de Morel fue haber sido presentado demasiado bien. El senador Sabler, viceprocurador del Santo S\u00ednodo y brazo derecho de Constantin Petrovitch Pobedonostsef, fue a buscar le a casa de Dmitri Alex\u00e9ievitch Khomiakof y no le dej\u00f3 ya. A partir de entonces, no vio m\u00e1s que oficiales e importantes, lo que no dej\u00f3 de tener inter\u00e9s pero le ocult\u00f3 por completo a los \u00abhombres de los tiempos nuevos\u00bb que pensaba descubrir. Salones de la aristocracia en los grandes monasterios, conoci\u00f3 todos los aspectos de la hospitalidad zarista, todos, incluida la solicitud de los amos polic\u00edas que no se descuidaron en examinar a este franc\u00e9s dif\u00edcil de clasificar. Morel se encontr\u00f3 con el jefe de la polic\u00eda de San Petersburgo y tambi\u00e9n con Constantin Petrovitch en persona, todo un honor. Vio a un anciano\u00bb extenuado del todo\u00bb que le cont\u00f3 su odio a los Polacos y le confi\u00f3, como de paso, que la Revue catholique des \u00c9glises no hab\u00eda \u00abpasado desapercibida\u00bb por sus servicios113. Tres meses antes, Portal hab\u00eda publicado el art\u00edculo de un Ruso que ense\u00f1aba en Bruselas, Ivan Stchoukine; en \u00e9l se publicaban cosas interesantes sobre la Revue des missions, \u00f3rgano pr\u00f3ximo al Santo S\u00ednodo, \u00abcuya religi\u00f3n no se explica ni por la ciencia, que desprecia, ni por la fe, que ignora114\u00bb. El juego del gato y del rat\u00f3n no parece haber impresionado a Morel, se march\u00f3 de Rusia muy decidido a volver lo antes posible.<\/p>\n<p>Durante su tercera estancia, en 1905, se aprovech\u00f3 de la situaci\u00f3n revolucionaria para entrar en contacto con los viejos-creyentes y verse con miembros de la oposici\u00f3n liberal, entre los cuales el pr\u00edncipe Nicola\u00efevitch Troubetsko\u00ef, profesor de filosof\u00eda y primer rector elegido de la universidad de Mosc\u00fa. Puro disc\u00edpulo de Soloviev, el pr\u00edncipe Sergio hab\u00eda mantenido correspondencia con Eug\u00e8ne Tavernier. Ortodoxo de estricta observancia pero esp\u00edritu ecum\u00e9nico, hab\u00eda publicado en 1903 la famos0a colecci\u00f3n Probl\u00e8mes de l\u2019id\u00e9alisme, en colaboraci\u00f3n con los \u00abmarxistas legales\u00bb que eran por entonces Berdiaef, Boulgakof y Struve. Morel crey\u00f3 hallar en \u00e9l al \u00abLord Halifax ruso\u00bb y s\u00f3lo le reprochaba creer \u00abmas de lo razonable en la ciencia protestante115\u00bb. El pr\u00edncipe, lamentablemente, muri\u00f3 ese a\u00f1o. El abate se encontr\u00f3 a su vez con el obispo Sergio, auxiliar del metropolitano de San Petersburgo, que hab\u00eda presidido de 1901 a 1903 las Reuniones de filosof\u00eda religiosa: cl\u00e9rigos y laicos ortodoxos hab\u00edan tenido ocasi\u00f3n de dialogar con representantes de todos los matices del pensamiento religioso ruso, y en primer lugar con los iniciadores del movimiento, Rozanof y Merejkovski. Este \u00faltimo, gracias a Morel, encontr\u00f3 el camino del Cherche-Midi. Pero estas incursiones al otro lado de la pantalla oficial fueron demasiado breves. En su \u00faltima carta, Morel deja constancia del fracaso:<\/p>\n<p>No logr\u00e9 encontrarme con el hombre que necesitar\u00edamos, y me pregunto si el que buscamos existe en alguna parte de Rusia116.<\/p>\n<p>El abate expidi\u00f3 este mensaje desde Bogoutchavoro, cerca de Tula. Estaba decidido a irse a descansar donde Dmitri Alexe\u00efevitch Khomiakof, al regresar de un viaje agotador que la hab\u00eda conducido hasta Arkhangelsk. Seg\u00fan su costumbre, descans\u00f3 tomando ba\u00f1os fr\u00edos. Los campesinos de la regi\u00f3n advirtieron que el sacerdote franc\u00e9s nadaba muy bien. El 11 de agosto, encontraron su cuerpo en el fondo del estanque. En Francia corri\u00f3 r\u00e1pidamente el rumor de un asesinato, que la Autoridad fue la \u00fanica en atribuir a los \u00abnihilistas\u00bb. En Visages d\u2019un demi-si\u00e8cle, Calvet \u2013que en sus Memorias y en una conferencia in\u00e9dita sobre Portal, no excluye el asesinato- propone una tercera hip\u00f3tesis, a medio camino entre el accidente y la Okhrana:<\/p>\n<p>Su prestigio espiritual hab\u00eda provocado envidias, sospechas y odios; es cierto que su vida no peligraba; pero no se le defendi\u00f3 contra la muerte.<\/p>\n<p>Un hecho es claro: el prestigio espiritual. Los testimonio de simpat\u00eda afluyeron a Par\u00eds. El t\u00edo de Morel, p\u00e1rroco en la di\u00f3cesis de Saint-Di\u00e9, fue recibido en Mosc\u00fa como un amigo.<\/p>\n<p>Los sentimientos producidos por la muerte de Gustave han sido compartidos por sacerdotes ortodoxos. Su f\u00e9retro ha sido saludado por archimandritas y arzobispos.<\/p>\n<p>Siete obispos acompa\u00f1ados por un gran n\u00famero de sacerdotes y de laicos escoltaron hasta la frontera alemana el ata\u00fad de zinc reforzado de hierro. Morel s\u00f3lo hab\u00eda sido un simple observador; se le puede contar, a pesar de las dificultades que fueron obst\u00e1culo a su acci\u00f3n, entre los que hicieron progresar el di\u00e1logo entre el catolicismo y la ortodoxia.<\/p>\n<h3><b>Wilbois, Gratieux<\/b><\/h3>\n<p>En Par\u00eds, fue una gran \u00abdesolaci\u00f3n de coraz\u00f3n\u00bb, un \u00abhundimiento de esperanza117\u00bb que tuvieron a Portal abatido durante varias semanas. Cuando se enter\u00f3 de la noticia, el 13 de agosto, por unas l\u00edneas que le hab\u00eda dirigido el t\u00edo de Morel, estuvo una hora dando vueltas en las manos la breve nota f\u00fanebre. He sentido un espantoso desgarro en lo m\u00e1s \u00edntimo de mi ser. No sent\u00ed nunca nada semejante ni en la muerte de mi padre ni en la muerte de mi madre118.<\/p>\n<p>Morel era no s\u00f3lo el amigo, el \u00edntimo, sino tambi\u00e9n el sucesor, el porvenir, Portal continuado; Portal que acababa de cumplir los cincuenta y a quien congestiones pulmonares manten\u00edan en la incertidumbre del d\u00eda de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Vos no comenz\u00e1is los a\u00f1os de abuelo [le escribi\u00f3 Chevalier]. Nunca comenzar\u00e1n para vos; sin duda habr\u00e1 que sufrir, que luchar hasta el fin, y el fin no llegar\u00e1, sino la muerte. S\u00f3lo pasan los hombres, y la idea sigue119.<\/p>\n<p>Los sucesos de Rusia ayudaron a devolver la esperanza al Cherche-Midi. En octubre de 1905, Nicol\u00e1s II otorg\u00f3 la libertad de conciencia, de palabra, de reuni\u00f3n. En diciembre, Constantin Pobedonostsef se retir\u00f3 tras veinticinco a\u00f1os de reinado.<\/p>\n<p>El advenimiento del nuevo r\u00e9gimen y la retirada del Gran Inquisidor [&#8230;] abr\u00edan una nueva era a la Iglesia como a todas las clases de la sociedad120.<\/p>\n<p>La Revue catholique des \u00c9glises se puso a seguir los progresos de la \u00abcorriente reformadora\u00bb y a escrutar los signos de un \u00abnuevo estado de las mentes\u00bb, segura de que cuando \u00abgrandes transformaciones se operan en el seno de los poderes pol\u00edticos, el r\u00e9gimen eclesi\u00e1stico no puede seguir al abrigo del cambio121\u00bb. A partir de 1907, sin embargo, la Revista ensombreci\u00f3 el cuadro y moder\u00f3 sus esperanzas. Leroy-Beaulieu, que se asentaba como principal consejero \u00abruso\u00bb del Cherche-Midi comenz\u00f3 a creer que toda esperanza de soluci\u00f3n pac\u00edfica se hab\u00eda perdido, y que las fuerzas revolucionarias iban a eclipsar a los partidos reformistas. Fue sin embargo el momento del lanzamiento hacia el Este, de los viajes de Wilbois y de Gratieux, de los estudios y delas relaciones de primera mano los que llegaron con ventaja al relevo de los extractos de prensa con los que se alimentaba la Revista desde la muerte de Morel.<\/p>\n<p>Joseph Wilbois, profesor de la Escuela des Roches y en Stanislas, uno de los que animaron los comienzos del Sillon, fue el primer sucesor de Morel. A Portal no le cost\u00f3 mucho decidirlo, \u00e9l mismo se adapt\u00f3 con facilidad: su madre era rusa, a \u00e9l le gustaba resaltar su \u00absituaci\u00f3n excepcional de medio-rusa\u00bb. En una carta abierta a Chevalier, afirmaba sencillamente: \u00abVos sois latino, yo soy rusa122\u00bb. Supo sacar partido de su parentela. Una hermana de su madre se hab\u00eda casado con un alto funcionario del zemstvo del distrito de Spask, al sudeste de Mosc\u00fa. Pas\u00f3 con ellos el verano de 1906 y regres\u00f3 con un amplio estudio que public\u00f3 en cinco entregas a la Revista, de octubre de 1906 a febrero de 1907. Bajo el t\u00edtulo \u00abLa misi\u00f3n de la Iglesia rusa\u00bb, se trata en primer lugar de un ensayo geogr\u00e1fico, sociol\u00f3gico y sicol\u00f3gico sobre el mundo rural. Yerno y disc\u00edpulo de Demolins, formado en la escuela de Le Play, Wilbois quiere explicar la \u00abconstituci\u00f3n social\u00bb de la Iglesia ortodoxa por la tierra rusa, el modo de producci\u00f3n y el g\u00e9nero de vida del campesino y del hidalgo. Pero el condicionamiento nacional no excluye que la Iglesia rusa tenga una misi\u00f3n universal. Como verdadero alumno de Khomiakof, Wilbois afirma que debe ahondar en su personalidad, conservarla y defenderla de todo \u00aboccidentalismo\u00bb. As\u00ed lograr\u00e1, el d\u00eda en que se comprometa a dialogar con el resto de las Iglesias, renovar en ellas la frescura del Evangelio, el sentido del amor y de la comuni\u00f3n desaparecido por la juridicidad y el individualismo occidentales. Y ese d\u00eda est\u00e1 cercano, urge entablar el di\u00e1logo. En diciembre de \u00ba1907, Wilbois escribe a Portal: \u00abLa revoluci\u00f3n se prepara: en quince a\u00f1os, tendr\u00e1 lugar el cambio de propiedad123\u00bb. En la Revista no aventura una fecha, pero establece el diagn\u00f3stico:<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de prepara [&#8230;]. La crisis actual es muy grave, puesto que arriesga nada m\u00e1s ni nada menos el fracaso del destino primordial de Rusia. Vamos a asistir a uno de los mayores espect\u00e1culos de los tiempos. Asistir no es suficiente. La Iglesia rusa, mal preparada a los tiempos modernos, necesita ayuda. Nos toca a nosotros d\u00e1rsela, pero con toda caridad y ante todo discreci\u00f3n. Que se pueda decir que queremos sostenerla sin absorberla, abrir entre ella y nosotros una puerta de la que s\u00f3lo ella tendr\u00e1 la llave, actuar como Marta que hac\u00eda el trabajo de Mar\u00eda sin molestarla en su contemplaci\u00f3n124.<\/p>\n<p>Mientras Wilbois reactualizaba las tesis eslav\u00f3filas, Portal preparaba a un segundo eslavizante: el abate Albert Gratieux, antiguo alumno de Ch\u00e2lons-sur-Marne, de quien hab\u00eda visto el gusto y la facultad de comprender lo que pasaba en otras partes, en el otro, en la esfera anglicana. Ya profesor del seminario menor de Ch\u00e2lons, Gratieux hab\u00eda conservado el contacto y, llegado el momento, hab\u00eda dado a la Revista \u00abbreves apuntes sobre los asuntos de Inglaterra\u00bb. No le atra\u00eda ninguna vocaci\u00f3n oriental. Entr\u00f3 en ello por deber, porque hab\u00eda que remplazar a Morel. Pidi\u00f3 una gram\u00e1tica y una Biblia rusas, un libro biling\u00fce, un diccionario, los estudios de Leroy-Beaulieu sobre el Imperio de los zares. Aprendi\u00f3 as\u00ed los rudimentos, y, muy pronto, se sumergi\u00f3 en Tolstoi, de quien ley\u00f3 cinco novelas sin interrupci\u00f3n, y tambi\u00e9n Las almas muertas de Gogol. Sin vocaci\u00f3n por terquedad, se convirti\u00f3 en unos a\u00f1os en uno de los eslavizantes m\u00e1s competentes de la Iglesia de Francia, hasta tal punto que los obispos protectores del Instituto cat\u00f3lico de Par\u00eds le ofrecieron la primera c\u00e1tedra de ruso creada en este establecimiento. De todos los portalianos, fue \u00e9l quien, seg\u00fan su propia expresi\u00f3n, se \u00abrusific\u00f3\u00bb el que m\u00e1s. Despu\u00e9s de la guerra, cuando la gran tormenta hubo mezclado y dispersado a los hombres, le sucedi\u00f3 que le confundieron con un sacerdote ortodoxo. Se entreg\u00f3 del todo a Portal para disponer de su vida (\u00abOs doy pleno poder para tratar por m\u00ed y disponer de m\u00ed125\u00bb, lo que le trajo m\u00e1s tribulaciones que honores. En 1907, Wilbois volvi\u00f3 a Rusia y Gratieux hizo su primer viaje. No siendo rusa su madre sino buena campesina de Champa\u00f1a, bien habr\u00eda tenido que atravesar, como Morel, un duro periodo de adaptaci\u00f3n, si Portal no le hubiera confiado a un deslumbrante, a un fabuloso de raza halifaxiana, a un meteoro que ilumin\u00f3 el Cherche-Midi, al hombre por fin se desesperaba por encontrar y que sin embargo exist\u00eda, ya, en carne, hueso y en esp\u00edritu: Nicolas Nicolaievitch Nepluyef.<\/p>\n<h3><b>Nepluyef<\/b><\/h3>\n<p>Por m\u00e1s que fuese ruso, no hubiese asesinado a nadie ni escrito novelas, \u00e9l no era desconocido en Francia. Una amigo de Portal, el pastor Bonnet-Maury, hab\u00eda visitado incluso la comunidad obrera de Vozdvijensk y redactado un informe para la Academia de las ciencias morales y pol\u00edticas. Pacifista militante, Nepluyef viajaba mucho, de conferencias internacionales a congresos de la paz. Hab\u00eda visitado al papa, conoc\u00eda al cardenal Rampolla. En mayo de 1907, de paso por Par\u00eds, quiso ver el Cherche-Midi. El lazarista y el boyardo congeniaron enseguida, y a Portal le falt\u00f3 el tiempo para comunicar su simpat\u00eda a sus amigos.<\/p>\n<p>Las noticias que el Se\u00f1or Nepluyef dio sobre su cofrad\u00eda al 88 de la calle del Cherche-Midi causaron una impresi\u00f3n extraordinaria. \u00abNos qued\u00e1bamos con la boca abierta\u00bb, seg\u00fan una expresi\u00f3n que el Se\u00f1or Portal empleaba a gusto126.<\/p>\n<p>El choque, el acontecimiento del a\u00f1o. Hubo durante un mes una especie de vaiv\u00e9n entre el seminario san Vicente de Pa\u00fal y el Hotel Moderno donde el fabuloso se hab\u00eda alojado. Gratieux lleg\u00f3 expresamente de Ch\u00e2lons para verle. \u00abRegres\u00e9 donde el padre Portal at\u00f3nito como \u00e9l lo hab\u00eda estado tambi\u00e9n [&#8230;]. Unas semanas despu\u00e9s, yo desembarcaba en Vozdvijensk127\u00bb. Durante cinco semanas, comparti\u00f3 la vida de la confraternidad, sin salir de ella m\u00e1s que el domingo para ir a decir misa a una peque\u00f1a iglesia polaca vecina. Hizo otras dos visitas, en 1908 y en 1909. En cuanto a Wilbois, pas\u00f3 el mes de noviembre de 1907 en San Petersburgo en compa\u00f1\u00eda de Nepluyef, y visit\u00f3 varias veces la confraternidad, antes como despu\u00e9s de la muerte de su fundador, que ocurri\u00f3 en enero de 1908, y a la que asisti\u00f3.<\/p>\n<p>Hijo de una gran mariscal de la nobleza de Ukrania, Nepluyef se parec\u00eda a Lord Halifax en varios rasgos, el primero de todos porque su vida hab\u00eda sido reorientada por una conversi\u00f3n. Era agregado de embajada con puesto en Munich, cuando, a los veintisiete a\u00f1os, lo dej\u00f3 todo, volvi\u00f3 a la escuela, sigui\u00f3 las clases del instituto de agronom\u00eda de Mosc\u00fa, luego arranc\u00f3 a su padre el dominio de Vozdvijensk, cerca de Iampol, en el distrito de Gloukhof, gobierno de Chernigof, en Ukrania septentrional. Y all\u00ed fund\u00f3 una escuela agron\u00f3mica para los hijos de los obreros agr\u00edcolas, una escuela dirigida por los alumnos, en la que los castigos estaban tan ausentes como las recompensas. La comunidad nac\u00eda el d\u00eda que unos j\u00f3venes, acabados sus estudios, quisieron continuar all\u00ed mismo la vida libre, responsable, fraterna que hab\u00edan conocido los d\u00edas de estudiantes. \u00abTodo tan natural y por la fuerza de las cosas128\u00bb, se requiri\u00f3 de Nepluyef que fundara una confraternidad que prolongase en la vida profesional la experiencia pedag\u00f3gica de Vozdvijensk. Enseguida resolvi\u00f3 el problema del reclutamiento organizando sobre los mismos principios una escuela de chicas. De esta forma se formaron parejas que participaron con gran cohesi\u00f3n y competencia t\u00e9cnica en el nacimiento, funcionamiento y en la invenci\u00f3n diaria de la Confraternidad obrera de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz: dieciocho mil hect\u00e1reas de tierra, de pasto y de bosque, de huertas, de ganado, dos destiler\u00edas, una azucarera, un tejar, una fundici\u00f3n y una \u00abf\u00e1brica mec\u00e1nica a vapor\u00bb que fabricaba carros y bombas de incendios. Toda una ciudad en la que, hasta 1918, algunos centenares de hombres, mujeres y ni\u00f1os vivieron una experiencia de democracia directa, de vida comunitaria, de propiedad y de explotaci\u00f3n colectivas, de trabajo intercambiable, de igualdad de derechos y deberes sin distinci\u00f3n de empleo ni de sexo. Un kibutz cristiano, contempor\u00e1neo por otra parte de las primeras fundaciones de Palestina.<\/p>\n<p>Todo esto funcionaba bien, desprend\u00eda utilidad y ocio. Hab\u00eda una orquesta, corales, un teatro, una biblioteca, conferencias, etc. La comunidad se basaba en un doble rechazo del capitalismo liberal y del socialismo de Estado. Antes de 1905, dentro de la tradici\u00f3n eslav\u00f3fila, Nepluyef denunciaba primeramente al capitalismo. Pensaba que la autocracia estaba condenada, y que, a menos que se devolviera a los Rusos el sentido de la solidaridad,<\/p>\n<p>Se pasar\u00eda fatalmente de una esclavitud a la otra, de la esclavitud pol\u00edtica a la esclavitud social, del absolutismo al capitalismo, del terror a la bolsa, lo que vemos en esta \u00e9poca en las rep\u00fablicas m\u00e1s libres de Europa y de Am\u00e9rica129.<\/p>\n<p>Pero en el momento de encontrase con Portal, pensaba ya que la Rusia no conocer\u00eda por mucho tiempo la etapa del capitalismo. Ten\u00eda la revoluci\u00f3n por inevitable y tem\u00eda despu\u00e9s la violencia, el ba\u00f1o de sangre, y, al t\u00e9rmino del terror, el reinado del \u00absocialismo gubernamental\u00bb, que odiaba. Presentaba en adelante a la confraternidad como un medio de emancipar al hombre del yugo antiguo sin entregarle a un tirano nuevo y an\u00f3nimo. Antes como despu\u00e9s de 1905, una constante muy eslav\u00f3fila: el enemigo no es ruso, viene del extranjero, el capitalismo con Krupp, el socialismo de Estado con Bebel. Por ello Nepluyef no se quiere nacionalista; insiste en el aspecto mesi\u00e1nico de la tradici\u00f3n eslav\u00f3fila, cree que los valores rusos son valores universales y que no se puede trabajar por Rusia sin trabajar por la humanidad entera. La experiencia de Vozdvijensk \u00abpuede asumir la felicidad de los hombres de cualquier raza y en cualquier civilizaci\u00f3n130\u00bb. Con ese fin recorr\u00eda Europa Nepluyef y participaba en los congresos pacifistas: para decir que la guerra entre las naciones era una expresi\u00f3n de la guerra social, y que la paz pod\u00eda salvarse por un orden nuevo fundado en la educaci\u00f3n, la asociaci\u00f3n, la fraternidad.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed es posible comprender cuatro puntos de contacto que explican la simpat\u00eda del Cherche-Midi por la confraternidad. La utop\u00eda, primero. El encuentro de Vozdvijensk y de los portalianos fue el de dos mentalidades que valoraban la realizaci\u00f3n parcial como prototipo del orden futuro y medio de precipitar su llegada. El pacifismo, despu\u00e9s. Portal pod\u00eda desentenderse de ello con dificultad en la medida en que uno de los objetivos m\u00e1s tradicionalmente afirmados del unionismo \u2013entre los papas como entre los francotiradores- era la paz entre los hombres. En 1907, Portal no se contentaba ya con evocar la paz, sino tambi\u00e9n la \u00abcompenetraci\u00f3n de los diferentes pueblos\u00bb y hasta la \u00abunificaci\u00f3n de las razas131\u00bb. Tercer punto de contacto: el celo por demostrar que el cristianismo no era incompatible con cierta forma de socialismo.<\/p>\n<p>Al individualismo, a la embriaguez de la libertad absoluta, ha sucedido la necesidad de la asociaci\u00f3n, el sentimiento de la solidaridad. Un acercamiento interesante, ya se\u00f1alado en la Revista, se opera paralelamente en el movimiento social y en el mundo cristiano; hay socialistas que dejan de considerar a la religi\u00f3n como enemiga y cristianos que ven otra cosa en el socialismo que elementos de desorden. A unos y a otros, la lecci\u00f3n dada por el gran hombre de bien que fue Nepluyef no ser\u00e1 in\u00fatil132<\/p>\n<p>Cuarto lugar de encuentro: los portalianos descubr\u00edan al fin a ortodoxos aut\u00e9nticos, de estricta obediencia, profundamente enraizados en la tradici\u00f3n y en la realidad rusas (el \u00e9xito material de la confraternidad parece demostrar que no estaba tan mal fundada en esta realidad), pero que se negaban a encerrarse en un exclusivismo nacional y religioso; por ,el contrario, buscaban el contacto, afirmaban un ideal universal y so\u00f1aban con lograr compartirlo: ocasi\u00f3n excepcional de abrir el di\u00e1logo con la ortodoxia profunda, lejos del cogollo occidentalizado de San Petersburgo.<\/p>\n<p>Ortodoxos de estricta obediencia, s\u00ed; tal era el cimiento de la confraternidad, que era ante todo una comunidad eclesial. Se trataba de vivir seg\u00fan Cristo la ley de la Santa Iglesia ortodoxa y la ense\u00f1anza de Alexis Stepanovitch Khomiakof. Lo primero que vio Gratieux al llegar fue, en un cerro artificial, un lienzo de pared con un medall\u00f3n de bronce con la efigie del maestro y esta inscripci\u00f3n:<\/p>\n<p>Al poeta cristiano y profundo pensador,<\/p>\n<p>Alexis Stepanovitch Khomiakof.<\/p>\n<p>En Vozdvijensk, las escuelas, las asambleas, los talleres, las \u00abfamilias\u00bb (varios matrimonios viv\u00edan en com\u00fan, con sus hijos, en una casa grande) eran considerados como \u00abIglesias menores\u00bb, \u00abpeque\u00f1as Iglesias de Dios133\u00bb, ya que se viv\u00eda all\u00ed en fraternidad, que la fraternidad es amor, y el amor presencia de Cristo. Estas Iglesias menores estaban en comuni\u00f3n con la Iglesia ortodoxa; pero, en la tradici\u00f3n khomiakoviana, se cre\u00edan unidas a la Iglesia universal, a la gran Iglesia de todos los que viven de Cristo. La gente de Vozdvijensk habr\u00edan comulgado de buena gana de manos del abate Gratieux, quien se neg\u00f3 a ello por pura disciplina romana. Los momentos que no pasaban trabajando, estudiando y festejando, los empleaban en alabar a Dios al estilo renovado de los \u00e1gapes paleocristianos. Gratieux no se ofusc\u00f3 por nada. Encaj\u00f3 sin espanto los abrazos, los besos fuertes, los deseos interminables. Se fundi\u00f3 en este ambiente de efusi\u00f3n fraterna, lo aprob\u00f3 todo, lo explic\u00f3 todo, desde las improvisaciones lit\u00fargicas hasta los comentarios espont\u00e1neos del Evangelio. \u00abCada uno era libre de tomar la palabra para decir lo que le suger\u00eda el texto sagrado134\u00bb. La Revue catholique des \u00c9glises sigui\u00f3 el movimiento. Aparte de las notas y de las cr\u00f3nicas, public\u00f3 cuatro art\u00edculos de fondo. Todo Vozdvijensk se los hizo traducir, los ley\u00f3 y reley\u00f3 y los aprob\u00f3. Gratieux fue elegido miembro de la confraternidad. \u00abEl nombre del Se\u00f1or Portal y su obra deb\u00edan quedar y ser venerados y no hab\u00eda reuni\u00f3n para la oraci\u00f3n en la que no se mencionara \u2018abbat Portal\u2019135\u00bb. Por fin Nepluyef logr\u00f3 convencer a Gratieux que dedicara sus estudios a Khomiakof.<\/p>\n<p>Nicolas Nicolaievitch cay\u00f3 enfermo en San Petersburgo, en noviembre de 1907. Cuando supo que estaba grave, volvi\u00f3 a los suyos donde muri\u00f3 el 21 de enero de 1908. Por la ma\u00f1ana se hizo llevar a la gran galer\u00eda de cristal donde se celebraban de ordinario los bailes. Recibi\u00f3 la extrema unci\u00f3n en medio de toda la confraternidad en vestidos de fiesta, blusas blancas para los hombres, las mujeres en vestidos blancos. \u00abSe sent\u00eda m\u00e1s dichoso que Mois\u00e9s, que no hab\u00eda entrado en la Tierra prometida: hab\u00eda vivido en la fraternidad136\u00bb. Su muerte no fue ocasi\u00f3n de ruptura, todo sigui\u00f3 como antes; la comunidad no precisaba ya de la presencia f\u00edsica de su fundador. Cuando regres\u00f3 Gratieux, en 1908 y 1909, fue acogido cada vez por el padre Alexandre, el sacerdote de la confraternidad, quien le daba \u00abun fuerte abrazo\u00bb en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n. \u00abSu amor hacia nosotros dista mucho de disminuir, bien al contrario [&#8230;]. Ahora es cuando empieza el trabajo serio137\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista portaliano, Vozdvijensk s\u00f3lo presentaba un inconveniente: este medio humano excepcional era rebelde a todo acercamiento intelectual al problema de la unidad. Gratieux logr\u00f3 integrarse en la medida en que renunci\u00f3 a las discusiones hist\u00f3ricas, eclesiol\u00f3gicas, teol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>La \u00fanica posible, habr\u00eda podido escribir. Porque no quiso renunciar a una acci\u00f3n intelectual Portal diversific\u00f3 la red y en ella integr\u00f3 a los occidentalistas. En noviembre de 1907, recibi\u00f3 en el Cherche-Midi a Dmitri Merejkovski, miembro de la inteligentsia, un fil\u00f3sofo, un hombre de letras, un amigo de Edouard Le Roy.<\/p>\n<h3><b>Merejkovski<\/b><\/h3>\n<p>Era de aquellos que, en los a\u00f1os de 1890, hab\u00edan denunciado el \u00abyugo asfixiante y mortal de positivismo\u00bb sin por ello volver a la tradici\u00f3n eslav\u00f3fila. Esta revuelta se manifest\u00f3 primeramente por la evoluci\u00f3n de una escuela po\u00e9tica pr\u00f3xima a los simbolistas franceses; pero Merejkovski, Rozanof, Hippius, Philosofof y otros expresaron pronto las preocupaciones de orden pol\u00edtico y religioso en la revista Le Monde de l\u2019Art, muy abierta a Occidente, muy afecta tambi\u00e9n a la memoria de Solovief, luego en la Voie nouvelle que Iv\u00e1n Stchoukine presentaba desde 1904 a los lectores de la Revue catholique des \u00e9glises:<\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n fundada y dirigida por un grupo de escritores creyentes y m\u00edsticos, deseando el resurgir de la Iglesia rusa, se ocupa [&#8230;] de cuestiones de religi\u00f3n mucho m\u00e1s que las otras revistas literarias [&#8230;]. Desde su fundaci\u00f3n hace un a\u00f1o hasta el presente, la Voie nouvelle ha continuado publicando los procesos verbales de las reuniones religiosas y filos\u00f3ficas mantenidas en Petersburgo [&#8230;]. En estas reuniones es donde los neocristianos del mundo de las letras y los representantes de la Iglesia entran en contacto138.<\/p>\n<p>Muy temprano prohibida por las autoridades, las reuniones de filosof\u00eda religiosa se reanudaron en 1906 en el cuadro m\u00e1s estable de las Sociedades de filosof\u00eda religiosa de San Petersburgo, Kiev y Mosc\u00fa. El movimiento estaba unido a la casa de edici\u00f3n moscovita La Voie, que public\u00f3 a Solovief, Duchesne, Le Roy. La sociedad de Petersburgo, a la que pertenec\u00eda Merejkovski, hab\u00eda sido fundada por Berdiaef, y en ella se ve\u00eda a neocristianos llegados del positivismo pero tambi\u00e9n del marxismo. Los intelectuales y los profesores que frecuentaban el Cherche-Midi no se habr\u00edan sentido desorientados en ella, al propio tiempo que a uno le cuesta imaginarse a Laberthonni\u00e8re o a Batiffol abrazando a un hermano de Vozdvijensk o acompa\u00f1ando el ritmo de una danza cosaca. Al evocar los lazos de la Sociedad de filosof\u00eda religiosa de Petersburgo y de la Sociedad de estudios religiosos de Par\u00eds, abandonamos el orden de lo fabuloso para entrar en relaciones normales de organismos homog\u00e9neos.<\/p>\n<p>Cuando Portal se encontr\u00f3 con Merejkovski, \u00e9ste acababa de publicar, con Hippius y Philosofof, Le Tsar et la R\u00e9volution. La obra interes\u00f3 al lazarista lo suficiente como para que pusiera la Revue catholique des \u00c9glises a disposici\u00f3n del autor. De esta forma pudo Merejkovski en 1908 decir en seis p\u00e1ginas lo mal que pensaba de los eslav\u00f3filos. \u00abNobles caballeros de una idea perniciosa, [ellos] han elaborado la ideolog\u00eda moderna de la teocracia zarista\u00bb. Nepluyef no era atacado evidentemente. Merejkovski apelaba a Chaadaef y a Solovief, \u00abdos enemigos de los eslav\u00f3filos entre los fervientes creyentes\u00bb;<\/p>\n<p>Y sab\u00eda muy bien que era Nepluyef quien hab\u00eda subvencionado la publicaci\u00f3n de las obras de Solovief en las ediciones de La Voie. Por eslav\u00f3filo entend\u00eda a los \u00abreaccionarios [&#8230;] preocupado solamente en restaurar el absolutismo\u00bb. Portal no tuvo que escoger entre dos partidos que pod\u00eda tener por complementarios. Como Nepluyef, Merejkovski detestaba el \u00abconcepto de Iglesia nacionalista\u00bb, pero ten\u00eda la ventaja de hacerlo en t\u00e9rminos m\u00e1s familiares a un lector occidental, a un intelectual que hab\u00eda le\u00eddo a Lamennais o Montalembert, por ejemplo. Cuando expone la urgencia de una \u00abs\u00edntesis de la religi\u00f3n y de la libertad\u00bb y la necesidad de una fuerza que luche \u00abcontra el zarismo [&#8230;] en nombre de Cristo\u00bb, se le podr\u00eda considerar un cat\u00f3lico liberal indignado porque Polonia sea entregada a los cosacos. Lo que hab\u00eda de pol\u00e9mico y de injusto en Merejkovski era su decisi\u00f3n de no ver en Khomiakof m\u00e1s que la reserva intelectual de la autocracia. Hab\u00eda en ello un contrasentido tan flagrante que Wilbois trat\u00f3 a Merejkovski \u00abde hombre ebrio que no conoce Rusia mejor que Joseph de Maistre139\u00bb.<\/p>\n<p>Gratieux, con m\u00e1s cautela, se neg\u00f3 a entrar en la querella y se dispuso a explorar los medios intelectuales. Desde 1907 y hasta 1909, utiliz\u00f3 Vozdvijensk como un campo de base para ir a examinar los grupos de tendencia liberal, abiertos a Occidente, que comenzaban a afirmarse en las academias eclesi\u00e1sticas de Kaz\u00e1n, Mosc\u00fa y Kiev, el equivalente ruso de los institutos cat\u00f3licos franceses. En Kaz\u00e1n encontr\u00f3 un equipo de estudiantes que traduc\u00edan del franc\u00e9s todo lo que les llegaba a las manos, tambi\u00e9n a un profesor \u00abmuy preparado a comprender nuestra obra140\u00bb. Durante un invierno, saque\u00f3 la revista que publicaba la academia, La vie eccl\u00e9siastico-sociale:<\/p>\n<p>Poca teolog\u00eda; pero muchos estudios sobre la situaci\u00f3n del clero, de las escuelas eclesi\u00e1sticas, de las parroquias, etc., sobre los defectos y las reformas. La tendencia es progresista, y me parece corresponder del todo con nuestro estado de esp\u00edritu141.<\/p>\n<p>Pero a finales de 1907, \u00abmi excelente revista de Kaz\u00e1n se hizo prohibir a fuerza de murmurar de los obispos142\u00bb, y el grupo franc\u00f3filo fue dispersado. Por eso al a\u00f1o siguiente el obstinado se fue a indagar por Mosc\u00fa (\u00abCreo que aceptar\u00e9 all\u00ed el oficio de maletero con tal de pasar un a\u00f1o en Mosc\u00fa\u00bb), pero sobre todo por Kiev.<\/p>\n<p>Recib\u00ed la sorpresa m\u00e1s grata. Un profesor a quien me hab\u00eda presentado reuni\u00f3 al d\u00eda siguiente en mi honor a siete u ocho profesores de la academia eclesi\u00e1stica. Muy amables, muy simp\u00e1ticos. Hay algo que hacer, mucho que hacer143.<\/p>\n<p>De esta forma prepar\u00f3 Gratieux el destino para aquel a quien Portal, despu\u00e9s de 1908, pidi\u00f3 que reforzara el equipo: el abate Qu\u00e9net, a quien el lazarista orient\u00f3 hacia Chaadaef y los medios intelectuales, occidentalizados y modernizantes del Imperio, mientras que Gratieux se especializaba definitivamente en el estudio de Khomiakof y de sus herederos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo VIII: Los ortodoxos Los ortodoxos, es decir los Rusos A Portal no le faltaron corresponsables en Constantinopla y en los Balcanes, comenzando por un antiguo del Cherche-Midi, uno fiel, el abate Jules Levecque, que &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-19\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":405265,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[214],"tags":[228],"class_list":["post-128511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-de-la-congregacion-de-la-mision","tag-calvet"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (19) - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-senor-portal-y-los-suyos-1855-1926-19\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Se\u00f1or Portal y los suyos (1855-1926) (19) - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cap\u00edtulo VIII: Los ortodoxos Los ortodoxos, es decir los Rusos A Portal no le faltaron corresponsables en Constantinopla y en los Balcanes, comenzando por un antiguo del Cherche-Midi, uno fiel, el abate Jules Levecque, que ... 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