{"id":127064,"date":"2024-08-05T08:54:02","date_gmt":"2024-08-05T06:54:02","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=127064"},"modified":"2023-08-19T22:59:00","modified_gmt":"2023-08-19T20:59:00","slug":"ante-la-infancia-abandonada-iii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/ante-la-infancia-abandonada-iii\/","title":{"rendered":"Ante la infancia abandonada (III)"},"content":{"rendered":"<h3><i>Reclutamiento de nodrizas: <\/i><i>Informaci\u00f3n, ficha<\/i><\/h3>\n<p>Estas deber\u00e1n presentar un certificado de moralidad <i>y <\/i>someterse a la inspecci\u00f3n de un m\u00e9dico encargado de verifi\u00adcar su edad y la calidad de su leche, su estado general. El certificado debe llevar tambi\u00e9n la firma del cura p\u00e1rroco, <i>y <\/i>no constatar s\u00f3lo la regularidad de las costumbres, sino decir adem\u00e1s que est\u00e1n casadas, y si su hijo est\u00e1 vivo o muer\u00adto. Para esto se les remite una hoja impresa, llamada vulgar\u00admente <i>bula<\/i>, del que las hermanas conservaban un duplica\u00addo en casa.<\/p>\n<p>En los ocho primeros d\u00edas que segu\u00edan a la llegada del ni\u00f1o al pueblo, la nodriza deb\u00eda presentar esta bula a su p\u00e1\u00adrroco que les pon\u00eda su visto bueno. El reglamento de 1774 atestiguar\u00e1 la utilidad de estas rese\u00f1as registradas en estas hojas que \u00abhar\u00edan las veces de billetes de reenv\u00edo de cara a los se\u00f1ores curas, que podr\u00e1n hacer que se los presenten; sea para conocer a los ni\u00f1os, sea para atestiguar su exis\u00adtencia o su fallecimiento\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los documentos consultados, la m\u00e1s antigua de las <i>bulas, <\/i>es la siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abHoy treinta de marzo de 1640 hemos dado a <\/i>Jos\u00e9 De\u00adcheunin <i>para ser amamantado a <\/i>Margarita, <i>mujer de <\/i>Pedro Hallard, <i>que vive en <\/i>Follye, <i>con otro nombre Gumet, por cien sueldos al mes; adelantado el primer pago, los otros les ser\u00e1n <\/i><i>pagados por M. presentando la presente memoria con un cer\u00ad<\/i><i>tificado del se\u00f1or cura, que asesore el estado del ni\u00f1o, y en <\/i><i>caso de que el ni\u00f1o llegase a morir, ser\u00e1 enterrado sin ninguna <\/i>ceremonia, y dicha nodriza estar\u00e1 obligada a presentar tam\u00adbi\u00e9n un certificado del d\u00eda de su fallecimiento con las ropas de <i>dicho ni\u00f1o\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>Documento que parece primitivo para la mentalidad del siglo xx en que se ha realizado esta grandiosa asistencia en todos los dominios, pero que contiene detalles que se leer\u00e1n no sin inter\u00e9s; documento que citamos tambi\u00e9n, porque se trata de un ni\u00f1o abandonado confiado a la mujer de Pedro Hallart por la misma Luisa de Marillac.<\/p>\n<p>La comunidad de las hijas de la caridad posee, como un tesoro de sus archivos, el manuscrito que resume los hechos los hechos de la <i>bula <\/i>citada; Luisa nos da en \u00e9l detalles del alojamiento del peque\u00f1o Jos\u00e9 en casa de \u00abMargarita Plas\u00adsi\u00e9re, mujer de Pedro Hallard que vive en Follye cerca de Gif\u00bb y del de otros diecinueve ni\u00f1os confiados a nodri\u00adzas durante el primer mes. En el margen, al lado del n\u00famero de orden, el nombre de la localidad es repetido por la mano de san Vicente de Pa\u00fal, lo que hace de esta memoria un recuerdo vivo de su colaboraci\u00f3n a esta gran obra de caridad.<\/p>\n<p>De los ni\u00f1os solamente cuatro hab\u00edan sido confiados a las nodrizas de la calle Boulangers: \u00abCarlos que se dec\u00eda que era gentilhombre\u00bb, un muchacho llamado \u00abEtienne\u00bb y dos ni\u00f1as. La mayor parte de las madres adoptivas eran cam\u00adpesina, ya de Par\u00eds, ya de los alrededores de la ciudad: \u00abuna lavandera llamada se\u00f1ora Catalina&#8230; la mujer de un gana\u00adp\u00e1n que viv\u00eda cerca del puerto de Saint-Landry&#8230; la mujer de Denis, carnicero&#8230; la mujer de Marin Baron, escultor&#8230; Micaela Damiette, conocida de la se\u00f1ora Souscarri\u00e9re\u00bb. El m\u00e9todo concienzudo, t\u00e9cnico, que preside la elecci\u00f3n de las nodrizas, nos hace imaginar que estamos en presencia de un tipo primitivo de reglamento de una casa de maternidad de nuestro siglo o del control de la Seguridad Social.<\/p>\n<h3><em>Visita a los ni\u00f1os encomendados a las nodrizas<\/em><\/h3>\n<p>La encomendaci\u00f3n de ni\u00f1os a nodrizas aument\u00f3 cada vez m\u00e1s. A Luisa le importaba ver a los reci\u00e9n nacidos en las casas de las nodrizas alejadas de Par\u00eds. Conocer la manera con que \u00e9stas cumpl\u00edan sus compromisos. Los certificados de buena conducta que se les exig\u00eda para el pago de sus salarios, aseguraban su moralidad, pero esto no bastaba. Era preciso proceder a la <i>visita <\/i>a los reci\u00e9n nacidos.<\/p>\n<h3><em>&#8230;Por las damas<\/em><\/h3>\n<p>Igual que en el hospital, se organiz\u00f3 primero la visita co\u00adtidiana a los ni\u00f1os en la capital por las damas de la caridad \u00abcada una en su d\u00eda, de dos en dos, seg\u00fan la nota que se les enviar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os de los pueblos fueron tambi\u00e9n objeto de la so\u00adlicitud de Luisa y de Vicente. Se anim\u00f3 a las damas a visi\u00adtarlos, cuando se les presentase la ocasi\u00f3n de ir a visitar aque\u00adllos lugares. Desde el principio se propuso incluso enviar a veces con este fin \u00aba un hombre joven y virtuoso\u00bb que quiz\u00e1 podr\u00eda ser un hermano de San L\u00e1zaro, como ocurri\u00f3 en 1649. Enviado en viaje de inspecci\u00f3n en aquel a\u00f1o, el hermano emple\u00f3, seg\u00fan Abelly, \u00abcasi seis semanas en hacer la vi\u00adsita\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que completar esta vigilancia ocasional. Una vez m\u00e1s ser\u00e1 a la hija de la caridad a quien se recurra para llenar la laguna; primero como auxiliar de las damas y poco des\u00adpu\u00e9s \u00abde dos en dos\u00bb e informando solamente a las damas. En el mes de septiembre de 1642 la primera de las hijas ser\u00e1 elegida como compa\u00f1era de la se\u00f1orita de M\u00e9e que \u00abse pro\u00adpone ir a visitar a los ni\u00f1os de Normand\u00eda. \u00bfA qui\u00e9n le da\u00adremos?\u00bb, pregunta Vicente de Pa\u00fal. Algunos d\u00edas despu\u00e9s expresaba su aprobaci\u00f3n por la elecci\u00f3n que hab\u00eda hecho Luisa: que la acompa\u00f1ara sor Juana de la parroquia de Saint-Germain.<\/p>\n<h3><i>Formaci\u00f3n de las hermanas para su misi\u00f3n<\/i><\/h3>\n<p>Viendo cercano el d\u00eda que sus hijas partan solas para ha\u00adcer la visita a los ni\u00f1os, Luisa se ocupa de la formaci\u00f3n de las primeras \u00abenfermeras visitadoras\u00bb cuya instituci\u00f3n per\u00admit\u00eda extender el radio de acci\u00f3n caritativa.<\/p>\n<h3><i>&#8230;Las que van a los pueblos<\/i><\/h3>\n<p>Antes de la partida de las hermanas encargadas de la vi\u00adsita, se les daba una nota nominal con los ni\u00f1os encomenda\u00addos a nodriza. Los nombres y apellidos del ni\u00f1o, su edad <i>y <\/i>sexo estaban all\u00ed consignados; hab\u00eda una columna reser\u00advada a las hermanas para que anotasen el resultado de sus observaciones sobre la constituci\u00f3n f\u00edsica del ni\u00f1o y de la no\u00addriza, sobre los h\u00e1bitos morales del peque\u00f1o y sobre la na\u00adturaleza de los cuidados que se les daba.<\/p>\n<p>Laileland ha publicado un informe de este tipo. Se trata de una visita hecha en Normand\u00eda y en Picard\u00eda por las her\u00admanas de los ni\u00f1os abandonados. Sor Nicole Haran, que ha redactado las observaciones que aqu\u00ed se encuentran, perte\u00adnec\u00eda al n\u00famero de hermanas que se hab\u00edan formado en las virtudes y trabajos propios de la instituci\u00f3n bajo la mirada de la fundadora que, en 1659, alababa \u00abuna caridad muy singular para los ni\u00f1os\u00bb en esta hermana.<\/p>\n<p>El informe dice que \u00ablas hermanas han encontrado a todos los ni\u00f1os de los pueblos bastante bien cuidados, a excepci\u00f3n de diez que hab\u00edan quitado a nodrizas negligentes y se los hab\u00edan dado a otras m\u00e1s cuidadosas\u00bb. Se\u00f1alan que \u00aben Normand\u00eda, donde hab\u00eda casi cuatrocientos, est\u00e1n me\u00adjor alimentados que los de Picard\u00eda, donde se hallaban dos\u00adcientos treinta y dos\u00bb.<\/p>\n<p>En este tiempo, en Par\u00eds, sor Cailly, ec\u00f3noma de la casa de los Enfant-Rouges, reclama en varias ocasiones la eva\u00adcuaci\u00f3n al hospital de Vaugirard de ni\u00f1os venidos de \u00abla Cuna\u00bb, y de nodrizas contaminadas por los peque\u00f1os des\u00adventurados, porque en la casa no hay un lugar apropiado para curarlos. Persona previsora da tambi\u00e9n todos los ob\u00adjetos que hab\u00eda para su uso, detalle a subrayar en el siglo XVII\u2026<\/p>\n<p>Por carta, Luisa animaba a sus hijas \u00aben visita\u00bb. A dos de ellas les escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abBendito sea Dios por la fuerza y el coraje que os da en <\/i><i>todos vuestros trabajos, hac\u00e9is una maravillosa proeza. Tan <\/i><i>pronto como sepa la resoluci\u00f3n de las damas, la remitir\u00e9 a ese buen escribano tan caritativo. No os olvid\u00e9is, os lo ruego, de volver a enviar <\/i>a todos los ni\u00f1os que ve\u00e1is que se defienden bien por s\u00ed solos, <i>y de hacer destetar <\/i>a los que ya pasan de dieciocho meses\u00bb.<\/p>\n<p>Al mes siguiente anunciaba el retorno en buen estado de salud de las dos hermanas, \u00abB\u00e1rbara y Mar\u00eda Daras de la visita a todos los ni\u00f1os encomendados a nodriza, en la que han empleado seis semanas justas\u00bb.<\/p>\n<p>Sor B\u00e1rbara se mostraba singularmente apta para hacer los viajes de inspecci\u00f3n. Tambi\u00e9n la encontramos dos a\u00f1os m\u00e1s tarde y en muchas otras ocasiones en los a\u00f1os suce\u00adsivos en visita a los ni\u00f1os de los pueblos en la que nunca ma\u00adnifest\u00f3 repugnancia alguna. Su entrega a los ni\u00f1os era en verdad un culto, el culto de Aquel que se hizo peque\u00f1o por nosotros. En cuanto a los ni\u00f1os enfermos, los amaba de tal manera que, seg\u00fan testimonio de una compa\u00f1era \u00ablos te\u00adn\u00eda la noche entera entre sus brazos para suplir las cunas que faltaban\u00bb.<\/p>\n<h3><i>&#8230;Las que est\u00e1n en el sitio<\/i><\/h3>\n<p>Las hermanas instaladas en los pueblos donde se encon\u00adtraban los ni\u00f1os encomendados a nodriza ten\u00edan a veces que ejercer una vigilancia sobre ellos y sobre sus madres adoptivas. Alejada de Par\u00eds, Luisa escrib\u00eda a una hermana de la casa madre pidiendo una lista de los \u00ablugares y nom\u00adbres en donde est\u00e1n todos los ni\u00f1os de este barrio, para que yo me informe\u00bb. En 1652 se dirige a las hermanas que est\u00e1n en Chars:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abMi sor Margarita har\u00e1 la cuenta de lo que ten\u00e9is que entre\u00ad<\/i><i>gar a las nodrizas; mandadnos, os ruego, el estado de ese ni\u00f1o, <\/i><i>y procurad que nos sea enviado en el tiempo que se os ha <\/i><i>mandado\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>Vicente de Pa\u00fal env\u00eda una palabra de \u00e1nimo a sor Juana Francisca que se halla en Etampes, dici\u00e9ndole que ha hecho bien en enviar al pueblo a los mayores de entre los ni\u00f1os, y le confiesa al mismo tiempo que las damas<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abtienen pena o se enojan por hacer este gasto. Yo las ver\u00e9 <\/i><i>sin embargo ma\u00f1ana para tratar de hacer que se le env\u00ede algo <\/i><i>a usted, para que pueda continuar a\u00fan durante alg\u00fan tiempo alimentando y educando a los m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb<\/i>.<\/p>\n<h3><i>Dificultades: &#8230;Sin dinero<\/i><\/h3>\n<p>El enfrentamiento de la caridad y el agotamiento de los recursos de la obra hac\u00edan de la direcci\u00f3n del personal de los ni\u00f1os abandonados un peso aplastante para la se\u00f1orita Le Gras. Desde el primer a\u00f1o de la guerra civil, las privaciones en la obra fueron extremas. Las hermanas se vieron obliga\u00addas a quedarse solamente con dos nodrizas en la casa, y sin \u00abning\u00fan duplicado\u00bb para colocar a los ni\u00f1os con una nodriza en los pueblos&#8230; siete peque\u00f1os no quieren \u00abtomar el bibe\u00adron\u00bb&#8230; ninguna provisi\u00f3n de pa\u00f1os ni de tela blanca.<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s tarde el apuro se hizo mucho m\u00e1s angustioso, y Luisa escrib\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abLas nodrizas de los pueblos comienzan a amenazarnos <\/i><i>fuertemente y a enviarnos a los ni\u00f1os, y las deudas se multipli\u00ad<\/i><i>can hasta tal punto que no hay esperanzas de pagarlas\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>Vicente lo sab\u00eda muy bien. El mismo se ve\u00eda hostigado por sor Genoveva Poisson con respecto al salario de las nodrizas de la casa a las que s\u00f3lo pod\u00eda d\u00e1rseles como soluci\u00f3n \u00abtener paciencia durante alg\u00fan tiempo y hacerlo lo menos mal que se pueda\u00bb. Luisa se inquietaba por las nodrizas de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abDesear\u00edamos saber, escribe, si las pobres nodrizas tienen algo de dinero para estas fiestas y si los ni\u00f1os que a\u00fan ama\u00admantan, por falta de pago, no ser\u00e1n alimentados con el dinero dado para instalar ah\u00ed a los reci\u00e9n abandonados\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>A los gritos de angustia de su colaboradora, Vicente se conmueve pero no se resigna a abandonarlo todo. \u00abLa obra de los ni\u00f1os est\u00e1 entre las manos de Nuestro Se\u00f1or\u00bb, re\u00adcuerda a Luisa.<\/p>\n<p>En esta angustia cruel, Luisa no se atrev\u00eda ya a interceder ante los grandes; se declaraba cansada de aturdir a la corte y a la ciudad con sus gemidos. Reh\u00fasa, incluso, dirigirse a la se\u00f1ora S\u00e9guier, diciendo qu\u00e9 le parec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><i>\u00abque s\u00f3lo he hecho o\u00edr las necesidades extremas, tanto de <\/i><i>los pobres ni\u00f1os como de sus nodrizas&#8230; que he cre\u00eddo que re\u00adsulta importuno a muchos, contristando en exceso los cora\u00adzones tiernos y caritativos\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>\u00bfNo se hab\u00eda dirigido ya al mismo canciller para \u00abdecirle que cien de estos pobres ni\u00f1os, adem\u00e1s de todas las necesi\u00addades en que est\u00e1n continuamente, \u00abse encontraban sin pan?\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reclutamiento de nodrizas: Informaci\u00f3n, ficha Estas deber\u00e1n presentar un certificado de moralidad y someterse a la inspecci\u00f3n de un m\u00e9dico encargado de verifi\u00adcar su edad y la calidad de su leche, su estado general. 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