{"id":12486,"date":"2011-09-11T02:10:50","date_gmt":"2011-09-11T00:10:50","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/2010\/03\/06\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/"},"modified":"2011-09-11T02:10:50","modified_gmt":"2011-09-11T00:10:50","slug":"los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/","title":{"rendered":"Los riesgos de un discurso: La correspondencia de Juan Gabriel Perboyre"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/perb27.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-49538\" title=\"perb27\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2011\/09\/perb27-191x300.jpg?resize=191%2C300\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" \/><\/a>En la <em>Vie du bienheureux Jean-Gabriel Perboyre,<\/em> su autor escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>E<\/em><em>n nuestro beato, el alma reinaba sobre todo su ser. Todos sus \u00f3rganos la<\/em> <em>serv\u00edan con edificante fidelidad; todos sus sentidos le obedec\u00edan, o m\u00e1s bien<\/em>, <em>ella los ten\u00eda en severa y dura esclavitud. Era un alma que no tocaba, por as\u00ed<\/em> <em>decir, la tierra, y que viv\u00eda en medio de las debilidades de la humanidad, como un<\/em> <em>\u00e1ngel que toma sus formas, cuando viene ac\u00e1 abajo para cumplir una misi\u00f3n<\/em> <em>celeste.<\/em><span id='easy-footnote-1-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-1-12486' title='&lt;em&gt;La Vie du bienheureux Jean-Gabriel Perboyre&lt;\/em&gt;, Paris, Gaume et Compagnie, 1889, p. 53.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<p>De la misma manera, podemos citar tambi\u00e9n, como caracter\u00edstica de este tipo de hagiograf\u00eda, otro pasaje significativo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00c9l hac\u00eda su gran estudio de<\/em> <em>Jes\u00fas crucificado; a sus pies, buscaba la luz y la fuerza, lloraba sus pecados y los de los dem\u00e1s, olvidaba todo, se olvidaba de s\u00ed mismo y se encontraba, por as\u00ed<\/em> <em>decir, en otro mundo.<\/em><span id='easy-footnote-2-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-2-12486' title='Ibid. p. 79.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>\n<p>\u00bfPuede darse uno cuenta, como historiador, de las motivaciones profundas de un hombre que, situado en un contexto particular, compromete toda su vida en el seguimiento de Cristo, evitando las trampas de esta historia teleol\u00f3gica tan bien caracterizada por estas citas? Dejando sin salida a estos condicionamientos humanos de la misma manera que reduciendo la vida de un hombre a un lac\u00f3nico <em>es de su tiempo<\/em>, sin ser cauto en ello, se corre el riesgo de dejar de lado lo que constituye la singularidad de un encuentro. \u00bfPodemos evitarnos reducir lo que puede molestarnos al integrarlo en nuestras categor\u00edas familiares para aceptar entrar en di\u00e1logo con este representante de una \u00e9poca revuelta que nos recuerda, sin embargo, la actualidad del mensaje cristiano?<\/p>\n<p>Para esto, nos proponemos, dentro de los l\u00edmites de este art\u00edculo, dar cuenta, de manera precisa y concisa, de la <em>weltanschauung<\/em>(como \u00abvisi\u00f3n metaf\u00edsica del mundo, subyacente en una concepci\u00f3n de la vida\u00bb)<span id='easy-footnote-3-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-3-12486' title='&lt;em&gt;Petit Larousse&lt;\/em&gt; 2001.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> de Juan Gabriel Perboyre y, para ello, partir de lo que \u00e9l mismo expresa de manera expl\u00edcita. La correspondencia del santo es manantial preciso para captar este discurso -fundamento de una acci\u00f3n- ya que, dentro de la diversidad de los destinatarios, nos da acceso a esta representaci\u00f3n. Al abordarlo, evitaremos separar las realidades de lo alto y las terrestres, para dialogar con este presupuesto unificado del pensamiento y de la acci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Grandeza de Dios; indignidad del hombre<\/strong><\/h2>\n<p>En las cartas de Juan Gabriel Perboyre, encontramos, ante todo y masivamente, una conciencia viva de la grandeza de Dios. Se trata ciertamente de una <em>religi\u00f3n severa<\/em><span id='easy-footnote-4-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-4-12486' title='Cf. CHOLVY G. &amp;#8211; HILAIRE Y.-M., &lt;em&gt;Histoire de la France contemporaine 1800-1880&lt;\/em&gt;, Toulouse, Privat,1985, pp. 58-65.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> que tiene en cuenta la unidad de Dios, como es el caso en el siglo XIX. Dios es Aquel que est\u00e1 en el centro de esta <em>weltanschauung,<\/em>y todo converge hacia Dios. Esto se caracteriza, ante todo, por una lectura providencialista de la historia del mundo,<span id='easy-footnote-5-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-5-12486' title='A modo de ejemplo, podemos recordar lo que escribe el 8 de noviembre de 1838 al procurador de Macao: &lt;em&gt;Debemos abandonarnos a los cuidados de la Providencia, que gobierna todo en este mundo con o sin o contra la&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;destreza humana&lt;\/em&gt;. Saint Jean-Gabriel Perboyre, &lt;em&gt;Correspondance, &lt;\/em&gt;Roma, Congr\u00e9gation de la Mission, 1996 (nueva edici\u00f3n&lt;em&gt; &lt;\/em&gt;revisada y corregida), p. 192.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> de la misi\u00f3n en China,<span id='easy-footnote-6-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-6-12486' title='En su carta del 16 de agosto de 1836: &lt;em&gt;\u00bfCu\u00e1ndo habr\u00e1 penetrado en esta enorme masa este poco de levadura? Es el secreto de Aquel que tiene los tiempos en su poder,&lt;\/em&gt; op. cit. p. 203.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span> de la Congregaci\u00f3n,<span id='easy-footnote-7-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-7-12486' title='Al final del a\u00f1o1837 escribe: &lt;em&gt;No es sin un designio particular que Ella&lt;\/em&gt; (la Providencia) &lt;em&gt;les ha hecho entrar los primeros&lt;\/em&gt; [Laribe y Rameaux a quienes J. G. Perboyre propone como Vicarios] &lt;em&gt;en nuestras misiones de China, que se ha servido de ellos para resucitarlas y ponerlas en un estado que podemos llamar ya pr\u00f3spero, a pesar del triste deterioro en que las hab\u00edan encontrado, &lt;\/em&gt;pp. 262-263.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span> e incluso de la historia individual y personal.<span id='easy-footnote-8-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-8-12486' title='Durante su viaje rumbo a China, el barco atraviesa una tempestad y J.G. Perboyre propone esta lectura en una carta del 29 de junio de 1835: &lt;em&gt;Aunque manten\u00edamos nuestra alma en paz, queriendo abandonarnos al benepl\u00e1cito de Aquel&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;que conduce a las puertas del sepulcro y retira de ellas, \u00c9l tuvo a bien hacernos salir a todos sanos y salvos de&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;aquel trance&lt;\/em&gt;, p. 104. Cf. p. 122. \u00c9l precisa m\u00e1s a su t\u00edo, el 10 de agosto de 1836: &lt;em&gt;Pon\u00edamos tanto m\u00e1s nuestra&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;confianza en la Providencia de Dios cuanto menos cont\u00e1bamos con la nuestra&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;y la de nuestros gu\u00edas&lt;\/em&gt;, p. 176.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La justicia y la misericordia de Dios caracterizan esta providencia que ordena todo en el mundo. Para ilustrar esta concepci\u00f3n fundamental, podemos citar este pasaje de una carta del 27 de octubre de 1830 a su hermano Luis que, en Le Havre, est\u00e1 a punto de embarcar para la China. Haciendo referencia a <em>una<\/em> <em>profec\u00eda que corre en nuestros pa\u00edses<\/em> y que anuncia la conquista de Par\u00eds por los \u00e1rabes, Juan Gabriel expone lo que puede aparecer como el presupuesto fundamental de su concepci\u00f3n de la historia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Sea lo que sea de todas estas<\/em> <em>predicciones verdaderas o falsas, somos dichosos, en medio de las conmociones<\/em> <em>pol\u00edticas y de las calamidades temporales, de tener a un Dios por Padre que s\u00f3lo nos castiga para hacernos buenos, que tan s\u00f3lo permite el mal para sacar bien de \u00e9l. Que el que introdujo el desorden en el mundo perturbe y trastorne todo, Dios sabe llegar a sus fines y procurar, por su providencia adorable, su mayor gloria y la santificaci\u00f3n de sus elegidos. En \u00c9l solo, nuestra esperanza, nuestro \u00fanico<\/em> <em>recurso. \u00c9l es nuestro todo, que \u00c9l lo sea eternamente.<\/em><span id='easy-footnote-9-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-9-12486' title='p. 44.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Se trata aqu\u00ed de la clave esencial para comprender el pensamiento y la acci\u00f3n del santo y, ciertamente tambi\u00e9n, de la Iglesia de Francia al salir de la Revoluci\u00f3n que trastorn\u00f3 el orden del Antiguo R\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Si Dios est\u00e1 en el centro, en consecuencia, el tiempo se encuentra como orientado para permitir la realizaci\u00f3n del proyecto divino. El hombre es invitado a entrar en esta din\u00e1mica, tanto m\u00e1s cuando se trata del misionero. Juan Gabriel, en una carta del 25 de septiembre de 1837, expresa este dinamismo al P. Martin, Director del Seminario Interno:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>No puedo dejar de expresar, ante<\/em> <em>Dios, el gran deseo que tengo de que haga, al fin, llegar el d\u00eda en que este vasto<\/em> <em>Imperio deba convertirse en su heredad, participar de las gracias que le est\u00e1n reservadas en los tesoros de sus misericordias<\/em>&#8230;<span id='easy-footnote-10-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-10-12486' title='p. 251.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En lo opuesto a Dios est\u00e1 el mundo. Uno queda sorprendido hoy ante esta perspectiva esencialmente pesimista pero, en la medida que la finalidad \u00faltima del hombre es volverse hacia Dios y trabajar por su grandeza, el mundo representa la v\u00eda opuesta o, al menos, esta opci\u00f3n del rechazo del Dios Uno. A la misericordia de Dios, se opone la desolaci\u00f3n de nuestro mundo. Juan Gabriel Perboyre escribe as\u00ed a uno de los Asistentes de la Congregaci\u00f3n, Juan Grappin, el 18 de agosto de 1836:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Cuanto m\u00e1s uno recorre la tierra m\u00e1s se sorprende de la<\/em> <em>verdad de estas palabras<\/em>: <em>misericordia Domini plena est terra<\/em>; <em>pero m\u00e1s<\/em> <em>tambi\u00e9n de la verdad de esto:<\/em> <em>desolatione desolata est terra<\/em>. <em>S\u00ed, de cualquier<\/em> <em>lado que uno se vuelva, la encuentra infestada de vicios y sucia de iniquidades. Hay santos que han muerto de dolor por ver a Dios tan ofendido de los<\/em> <em>hombres.<\/em><span id='easy-footnote-11-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-11-12486' title='pp. 222-223.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Para el hombre, se trata entonces de escoger: Dios o el mundo. La salvaci\u00f3n es <em>el gran negocio<\/em><span id='easy-footnote-12-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-12-12486' title='CHOLVY &amp;#8211; HILAIRE, op. cit., pp. 59-60.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span> y se prepara aqu\u00ed abajo. El menosprecio de los valores terrestres es una consecuencia de tal predicaci\u00f3n. Es lo que expresa a Antonio, su hermano menor, de manera directa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>No olvides, mi querido hermano, que nuestra vida desaparece como una<\/em> <em>sombra, y que, en la muerte<\/em> <em>seremos tratados como lo hayamos merecido por nuestros pecados o por nuestras<\/em> <em>virtudes. Ten horror de los placeres de este mundo. Busca siempre, por<\/em> <em>encima de todo, los intereses eternos; todo lo dem\u00e1s s\u00f3lo es vanidad.<\/em><span id='easy-footnote-13-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-13-12486' title='20 de enero de 1835, p. 97.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Esto es tambi\u00e9n expresado, de manera m\u00e1s directa, cuando anuncia, a sus padres la muerte de su hermano Luis, en la carta del 15 de febrero de 1832:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Despreciemos<\/em> <em>el mundo, desprend\u00e1monos de todas las cosas de la tierra, consagr\u00e9monos a Dios<\/em> <em>solo y a su servicio; tan s\u00f3lo recogeremos, al morir, lo que hayamos<\/em> <em>sembrado durante la vida.<\/em><span id='easy-footnote-14-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-14-12486' title='p. 56.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Asimismo, cuando se entera de que su padre est\u00e1 enfermo, en una carta del 14 de enero de 1834 a su hermano Antonio, escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El buen Dios no le aflige<\/em> <em>sino por su bien, puede estar seguro de ello. Al sufrir exp\u00eda las penas que tendr\u00eda<\/em> <em>que soportar en el Purgatorio y merece una mayor gloria para el cielo. As\u00ed, le<\/em> <em>ruego que aproveche estas gracias de la enfermedad con una santa resignaci\u00f3n y una paciencia perfecta. Le aconsejo mucho que haga, durante su convalecencia<\/em>, <em>una confesi\u00f3n general de toda su vida<\/em>.<\/p>\n<p>Y Juan Gabriel se aprovecha para desarrollar esta espiritualidad tradicional, en ambiente cristiano, de este <em>arte de morir:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>En el instante que el Padre celeste juzgue a prop\u00f3sito para llamarnos a \u00c9l, debemos encontrarnos enteramente dispuestos. Toda enfermedad debe ser una<\/em> <em>preparaci\u00f3n continua para una santa muerte; nos ha sido concedida para obtener<\/em> <em>una muy preciosa eternidad. En cuanto a ti, mi querido hermano, aunque<\/em> <em>seas todav\u00eda joven, piensa que puedes morir todos los d\u00edas. Vive como si<\/em> <em>cada d\u00eda fuera el \u00faltimo de tu vida. Por otra parte, no podemos, ni demasiado pronto ni demasiado cuidadosamente, amontonar tesoros para el cielo. En lugar de imitar a quienes pierden el tiempo de la juventud en vanos placeres, apl\u00edcate<\/em>, <em>con lo mejor de ti, a observar la Ley de Dios.<\/em><span id='easy-footnote-15-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-15-12486' title='pp. 78-80'><sup>15<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El sufrimiento est\u00e1 integrado en esta espiritualidad y Juan Gabriel resume este principio a su primo de Montgesty en 1833:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El buen Dios castiga a los que ama: considera los sufrimientos como regalos del cielo y como excelentes medios de santificaci\u00f3n y de salvaci\u00f3n.<\/em><span id='easy-footnote-16-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-16-12486' title='p. 65.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Esta imposibilidad del hombre para salvarse en el mundo es asimismo lo que experimenta \u00e9l a nivel de su propio itinerario. Antes de entrar en el Seminario de Montauban, en la carta a su padre del 16 de junio de 1817 -la primera de las que disponemos-, escribe<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>He consultado a Dios para conocer el estado que deb\u00eda abrazar para ir m\u00e1s seguramente al cielo. Despu\u00e9s de muchas plegarias, he cre\u00eddo que el Se\u00f1or quer\u00eda que entrara en el estado<\/em> <em>eclesi\u00e1stico.<\/em><span id='easy-footnote-17-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-17-12486' title='p. 3'><sup>17<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Cuando ya es sacerdote, hace poco menos de dos a\u00f1os, comparte con su hermano Luis esta confidencia, el 11 de julio de 1828<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Me veo en mi vig\u00e9simo s\u00e9ptimo a\u00f1o: \u00a1ay, en mi vida pasada, qu\u00e9 horrible vac\u00edo para la eternidad!<\/em><span id='easy-footnote-18-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-18-12486' title='De Saint-Flour, p. 22'><sup>18<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Finalmente, en su \u00faltima carta a Juan Bautista Torette, Procurador en Macao, fechada el 16 de agosto de 1839, da testimonio del mismo sentimiento a prop\u00f3sito de gastos para comprarle bragueros de hernia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>En suma, que los gastos<\/em> <em>hechos para m\u00ed en esto, son ciertamente in\u00fatiles, lo creo y lo confieso, con tanta menos dificultad cuanto que concibo, cada vez m\u00e1s, la inutilidad de todos los que he ocasionado a la Congregaci\u00f3n despu\u00e9s de veinte a\u00f1os que estoy a su cargo, y le aseguro que es \u00e9sta una de mis mayores penas, que durar\u00e1 sin duda mientras el buen Dios me soporte en este mundo.<\/em><span id='easy-footnote-19-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-19-12486' title='p. 303.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Esta conciencia de la vacuidad de la existencia humana -sentimiento de la criatura ante su Creador-, ya que, en todas las cosas, le es deudora, se ve redoblada por la carga pastoral. Para anunciar la fecha de su ordenaci\u00f3n sacerdotal, escrib\u00eda a su padre el 24 de agosto de 1926:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Est\u00e1 pues determinado<\/em>, <em>mi querid\u00edsimo padre, y no est\u00e1 ya muy lejano, el d\u00eda en que el Se\u00f1or debe imponer, para siempre, sobre mi cabeza, el yugo del sacerdocio; ese d\u00eda ser\u00e1 el<\/em> <em>m\u00e1s grande de mi vida. \u00a1Qu\u00e9 dicha para m\u00ed si pudiera recibir el presbiterado con todas las disposiciones requeridas! \u00a1Qu\u00e9 manantial de gracias para m\u00ed y los dem\u00e1s! Es preciso que la misericordia de Dios sea muy grande para escoger ministros tan indignos; usted sabe qu\u00e9 poco hab\u00eda merecido yo este insigne favor. Suplique, se lo ruego, a nuestro Se\u00f1or, que no permita que yo abuse de las gracias<\/em> <em>que tiene a bien concederme.<\/em><span id='easy-footnote-20-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-20-12486' title='p. 7.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La majestad de Dios da la medida de la insignificancia del hombre en cuanto que ella recuerda tambi\u00e9n la grandeza y la belleza de este proyecto de Dios para el hombre.<\/p>\n<h2><strong>Historia <\/strong><\/h2>\n<p>Encontramos esta misma perspectiva pesimista en referencia al tiempo presente. A su hermano Luis que le anuncia que va a ense\u00f1ar filosof\u00eda, Juan Gabriel le responde en su carta del 24 de mayo de 1828:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>No es peque\u00f1a tarea ser profesor de filosof\u00eda en una \u00e9poca en que cada cual se forma, sobre este saber, las ideas que le place, en que cada cual tiene su sistema, sus opiniones; en que hay<\/em> <em>tantas escuelas como maestros.<\/em><span id='easy-footnote-21-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-21-12486' title='p. 20. La filosof\u00eda, demasiado mundana, corre el riesgo de hacer perder de vista &lt;em&gt;la idea de esta adorable&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;Majestad&lt;\/em&gt;, p. 59.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La ruptura fue introducida por la Revoluci\u00f3n francesa, y el santo reitera el mismo diagn\u00f3stico alarmista que los adversarios de la revoluci\u00f3n y los defensores del catolicismo ultramontano. A su hermano Luis, le escribe en julio de 1831, a Macao<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El se\u00f1or Conde de Maistre<\/em><span id='easy-footnote-22-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-22-12486' title='Joseph de Maistre (1753-1821) jug\u00f3 un papel esencial en la evoluci\u00f3n del catolicismo despu\u00e9s del episodio tr\u00e1gico de la Revoluci\u00f3n francesa. Sola la Iglesia puede permitir una restauraci\u00f3n, porque lo que est\u00e1 en causa es el fundamento mismo de la sociedad.'><sup>22<\/sup><\/a><\/span> <em>dec\u00eda, en 1820, que Europa se ir\u00eda con \u00e9l a la tumba; t\u00fa, que para no ser engullido con ella, te has apresurado a alejarte de la misma, has de tener curiosidad por<\/em> <em>saber si le queda todav\u00eda un soplo de vida. He aqu\u00ed el parte<\/em> <em>facultativo; en \u00e9l, ver\u00e1s que la enferma se encuentra a\u00fan en estado de sufrimiento; y, por las crisis que ha tenido que padecer, juzgar\u00e1s qu\u00e9 debe<\/em> <em>quedarle de vigor en sus miembros languidecientes.<\/em><span id='easy-footnote-23-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-23-12486' title='p. 47.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El mundo est\u00e1 como arrastrado por esa ley de la entrop\u00eda que le lleva inexorablemente hacia el desorden. Esta carta de julio de 1831 a su hermano Luis<span id='easy-footnote-24-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-24-12486' title='Luis hab\u00eda muerto poco despu\u00e9s de su salida de l\u2019Ile de France, el 2 de mayo de 1831. Juan Gabriel lo supo en febrero de 1832 como lo indica la carta a su t\u00edo, p. 57, y la dirigida a sus padres, del 15 de febrero de 1832, p. 56.'><sup>24<\/sup><\/a><\/span> es ciertamente la m\u00e1s interesante para percibir la concepci\u00f3n pol\u00edtica del misionero. En ella, en efecto, desarrolla un discurso de defensa de la legitimidad y de la legalidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Desde la<\/em> <em>Revoluci\u00f3n de julio, han venido sucedi\u00e9ndose los ministros con la rapidez del rel\u00e1mpago. El gobierno ha tenido que batirse a menudo con los anarquistas de las<\/em> <em>calles de la capital y que espiar las maquinaciones reales o pretendidas de los<\/em> <em>partidarios del Antiguo R\u00e9gimen.<\/em><span id='easy-footnote-25-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-25-12486' title='p. 48'><sup>25<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En un mismo movimiento, rechaza al <em>populacho de Par\u00eds<\/em> y al <em>cism\u00e1tico Gregorio.<\/em> A este respecto, refiere a su hermano:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Con ocasi\u00f3n del servicio f\u00fanebre que hab\u00eda sido realizado imprudentemente en el aniversario de la muerte del duque de Berry, el populacho de Par\u00eds saque\u00f3 horriblemente la iglesia de Saint-Germain l\u2019Auxerrois, el palacio del Arzobispo y su casa de campo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La iglesia de la Abbaye au Bois ha sido indigna y legalmente profanada. El Ministro del Interior introdujo en ella, por medio de la fuerza, el cad\u00e1ver del cism\u00e1tico Gregorio<\/em>,<span id='easy-footnote-26-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-26-12486' title='Henri Gregoire (1750-1831), diputado de la Constituyente, se bati\u00f3 por la reuni\u00f3n de los tres \u00f3rdenes. Vota la Declaraci\u00f3n de los derechos del hombre y la Constituci\u00f3n civil del clero. Fue consagrado obispo constitucional de la di\u00f3cesis de Blois. Inflexible, en su lecho de muerte, se neg\u00f3 a retractar el juramento constitucional.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span><em> antiguo obispo constitucional, que persisti\u00f3 hasta la<\/em> <em>muerte en todos sus errores.<\/em><span id='easy-footnote-27-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-27-12486' title='p. 48.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Lo primero es ciertamente el respeto al orden y a la tranquilidad. De hecho, toda forma de desorden es contraria a las santas ocupaciones. Por otra parte, lo esencial se encuentra a este nivel. De manera significativa, saca las ense\u00f1anzas morales de esta situaci\u00f3n pol\u00edtica para su hermano menor Antonio, en la carta del 14 de abril de 1834<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Ha habido estos<\/em> <em>d\u00edas, en Par\u00eds, algunos disturbios; ahora est\u00e1 acabado. Ha habido unos hombres<\/em> <em>muertos, otros heridos. <\/em>[&#8230;]<em> Nuestro barrio est\u00e1 muy tranquilo; adem\u00e1s, nos<\/em> <em>hallamos bajo la protecci\u00f3n de San Vicente de Pa\u00fal, nuestro buen padre, cuyo cuerpo<\/em> <em>est\u00e1 expuesto a la veneraci\u00f3n del p\u00fablico en nuestra iglesia. Una gran muchedumbre de pueblo se presenta todos los d\u00edas, esta semana, con motivo de la novena que se celebra en su honor. Esto te prueba que, en todas partes, mientras unos trabajan por su perdici\u00f3n, otros se ocupan en su salvaci\u00f3n. Trata, querido hermano, de imitar a estos \u00faltimos.<\/em><span id='easy-footnote-28-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-28-12486' title='p. 88.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La Revoluci\u00f3n, que aparece como una p\u00e9rdida de tiempo y un desperdicio de energ\u00eda, es temida. En la carta a su hermano Luis del 24 de agosto de 1830 -justamente despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de julio que derroc\u00f3 a los Borbones para implantar una monarqu\u00eda constitucional con Felipe de Orleans -, escribe no sin cierta pizca de exageraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>He estado en trances mortales desde la primera<\/em> <em>noticia de la Revoluci\u00f3n, \u00a1hasta el momento de saber que estabas seguro!<\/em><\/p>\n<p>Prosigue a\u00fan, refiriendo un rumor:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Derram\u00e9 asimismo un torrente de l\u00e1grimas<\/em> <em>cuando me dijeron que el cuerpo de San Vicente de Pa\u00fal hab\u00eda sido arrojado al Sena, y no me consol\u00e9 hasta verme perfectamente desenga\u00f1ado. \u00a1Que el Se\u00f1or siga favoreciendo con su divina protecci\u00f3n a ti y a todos los hijos de San Vicente!<\/em><span id='easy-footnote-29-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-29-12486' title='p. 39.'><sup>29<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Si no hay nunca cuesti\u00f3n, en la correspondencia de Juan Gabriel Perboyre, de los riesgos fundamentales de la Revoluci\u00f3n francesa, ella ocasion\u00f3 fundamentalmente <em>una laguna funesta,<\/em><span id='easy-footnote-30-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-30-12486' title='p. 200.'><sup>30<\/sup><\/a><\/span> perjudicial al plan de Dios mismo. Afortunadamente que, al final,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>el Se\u00f1or, habiendo restablecido en Francia la<\/em> <em>familia de San Vicente y habi\u00e9ndola puesto en estado de cumplir todos sus<\/em> <em>compromisos, ella acudi\u00f3 de nuevo en socorro de los chinos.<\/em><span id='easy-footnote-31-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-31-12486' title='Ibid.'><sup>31<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Lo pol\u00edtico no ofrece ning\u00fan inter\u00e9s; s\u00f3lo cuenta lo sobrenatural y, para el hombre concretamente, se trata de asegurar su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong><em>L\u2019Avenir, <\/em><\/strong><strong>el \u00absistema del Se\u00f1or de Lamennais\u00bb<\/strong><\/h2>\n<p>En este contexto, la sola actitud favorable donde son tal vez abordadas las cuestiones de fondo, se sit\u00faa en referencia al diario <strong>L\u2019Avenir<\/strong> de F\u00e9licit\u00e9 Robert de Lamennais,<span id='easy-footnote-32-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-32-12486' title='Lamennais (1787-1854) es uno de los primeros representantes del catolicismo liberal con Montalembert. El peri\u00f3dico intenta acercar los principios revolucionarios de los que el primero es ciertamente la libertad: el diario reclamaba la libertad de conciencia y, como corolario, la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado, la libertad de ense\u00f1anza, la libertad de prensa y la de asociaci\u00f3n&amp;#8230; Desde diciembre de 1831 hasta julio de 1832, los &lt;em&gt;peregrinos de la&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;libertad&lt;\/em&gt; est\u00e1n en Roma para obtener el apoyo del Papa. Despu\u00e9s de una entrevista sin alusi\u00f3n al diario, de vuelta de Roma, se enteran de la publicaci\u00f3n de la bula &lt;em&gt;Mirari Vos,&lt;\/em&gt; del 15 de agosto de 1832. Gregorio XVI, sin mencionar nunca directamente el diario, condenaba las doctrinas de &lt;em&gt;L\u2019Avenir&lt;\/em&gt; y, en particular, el liberalismo &lt;em&gt;esa m\u00e1xima falsa&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;y absurda, o mejor, ese delirio, seg\u00fan el cual, se debe procurar y garantizar a cada cual la libertad de conciencia.&lt;\/em&gt;'><sup>32<\/sup><\/a><\/span> cuya divisa era <em>Dios y la libertad<\/em> y aparece despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de julio, desde el 16 de octubre de 1830 al 15 de noviembre de 1831. Es la caracter\u00edstica de la actitud del clero de Francia que manifiesta un gran inter\u00e9s por tal diario. Es en la carta a Luis, en Macao, escrita hacia julio de 1831, donde Juan Gabriel Perboyre es lo m\u00e1s expl\u00edcito sobre esta cuesti\u00f3n<em>:<\/em><span id='easy-footnote-33-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-33-12486' title='La actitud de los bi\u00f3grafos de Juan Gabriel Perboyre es significativa: por ejemplo&lt;em&gt;, La vie du bienheureux Jean-Gabriel Perboyre,&lt;\/em&gt; op. cit., pasa en total silencio esta cuesti\u00f3n de su inter\u00e9s por Lamennais y el diario &lt;em&gt;L\u2019Avenir,&lt;\/em&gt; mientras que, recogiendo el comentario de Fran\u00e7ois Vauris, &lt;em&gt;Le disciple de J\u00e9sus, ou vie du V\u00e9nerable Perboyre&lt;\/em&gt;, Paris, 1853, la nota de la p. 53 de la &lt;em&gt;Correspondance,&lt;\/em&gt; op. cit., comenta: &lt;em&gt;Siendo Superior de Saint-Flour, el Santo&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;hab\u00eda adoptado el sistema del abate de Lamennais porque lo cre\u00eda propio para contribuir al bien de la Iglesia,&lt;\/em&gt; para citar enseguida la primera biograf\u00eda, poniendo en evidencia la fidelidad de Juan Gabriel a la decisi\u00f3n del Papa.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Una<\/em> <em>palabra sobre el diario L\u2019Avenir. Como t\u00fa sabes, es redactado por un ej\u00e9rcito de intr\u00e9pidos ultramontanos cuyo capit\u00e1n es el Se\u00f1or de Lamennais. Las doctrinas que se difunden en \u00e9l no son otras que los principios mejor desarrollados que el Se\u00f1or de Lamennais hab\u00eda expuesto ya en su obra de los progresos de la Revoluci\u00f3n. No te puedes dar una idea de cu\u00e1nto ha removido este diario los esp\u00edritus. A la generalidad de los obispos de Francia no les agrada. Con todo, pasa poco m\u00e1s o menos en todas las di\u00f3cesis. Hay, por todas partes, fervientes<\/em> <em>partidarios y numerosos adversarios. Ha hecho fortuna en B\u00e9lgica. En Roma, los hay en pro y en contra. Los se\u00f1ores redactores han dirigido una declaraci\u00f3n a la Santa Sede en la que exponen sus principios filos\u00f3ficos, teol\u00f3gicos y pol\u00edticos, suplicando al Santo Padre que decida sobre las cuestiones delicadas que le someten. Pero Roma no ha respondido nada, desde<\/em> <em>hace cuatro o cinco meses que tal declaraci\u00f3n le fue enviada.<\/em><span id='easy-footnote-34-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-34-12486' title='pp. 58-49.'><sup>34<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Desde 1828, en su carta del 24 de mayo, <em>el sistema del Se\u00f1or de Lamennais<\/em> era un tema de intercambio con su hermano Luis, y Juan Gabriel Perboyre, al corriente de la actualidad literaria, precisaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>En cuanto a la doctrina de \u00e9ste \u00faltimo <\/em>[&#8230;]<em> existe un buen n\u00famero de obras que pueden satisfacerte perfectamente sobre esto.<\/em><span id='easy-footnote-35-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-35-12486' title='p. 21.'><sup>35<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Finalmente, en una carta a su primo, p\u00e1rroco de Jussies, en el cant\u00f3n de Catus, encontramos otra referencia importante que permite reconocer su actitud:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Nuestro t\u00edo de Montauban acaba de escribirme que ha surgido una gran tormenta contra nuestros se\u00f1ores de Cahors, a causa de las opiniones lamenesianas. Yo tengo cierta dificultad en creerlo, sea porque su gran aversi\u00f3n hacia el Se\u00f1or de Lamennais hubiera podido ciertamente hacerle caer en la exageraci\u00f3n, sea porque nuestros cohermanos son muy reservados al respecto. Y \u00bfc\u00f3mo se puede perseguir a unos hombres que no creen tener sino las opiniones de la Santa Sede, y que a ellas se atienen en su coraz\u00f3n hasta que la Santa Sede haya pronunciado que se equivocan? Est\u00e1 bien a tu alcance conocer la verdad, yendo con frecuencia a Cahors. \u00bfQuerr\u00edas decirme lo que hay de esto?<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>He le\u00eddo los dos primeros n\u00fameros de la Gazette du Clerg\u00e9. Ella se acerca mucho a L\u2019Avenir en cuanto al fondo de las doctrinas, pero es m\u00e1s moderada y m\u00e1s suave en las formas, y le es inferior respecto al talento de la redacci\u00f3n. Te dir\u00e9 que los c\u00e9lebres peregrinos han llegado a Roma. Pasar\u00e1n all\u00ed un mes antes de presentarse ante el Papa, para ver, en la espera, cu\u00e1l es la atm\u00f3sfera burocr\u00e1tica. El Se\u00f1or de Lamennais ha estado muy fatigado del viaje. En cuanto el Legado de Florencia se enter\u00f3 de que hab\u00eda llegado a esta ciudad, se apresur\u00f3 a invitarle a su mesa y le recibi\u00f3 de la manera m\u00e1s espl\u00e9ndida en medio de los m\u00e1s distinguidos<\/em> <em>comensales. Te gustar\u00e1 saber que el autor del Essai sur l\u2019<\/em> <em>indifference<\/em><span id='easy-footnote-36-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-36-12486' title='Se trata de dos vol\u00famenes, editados en 1817 y 1820, donde Lamennais impugna la filosof\u00eda desarrollada por los enciclopedistas.'><sup>36<\/sup><\/a><\/span><em> ha compuesto un ensayo sobre la filosof\u00eda cat\u00f3lica, que -dicen- eclipsar\u00e1 todas sus otras obras. Pero, antes de hacerlo aparecer, quiere resolver la querella de L\u2019Avenir.<\/em><span id='easy-footnote-37-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-37-12486' title='pp. 53-55.'><sup>37<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Es solamente en este marco donde J. G. Perboyre manifiesta y expresa un inter\u00e9s por las cuestiones socio-pol\u00edticas, m\u00e1s para, a imagen del joven clero, difuminarse r\u00e1pidamente con la condenaci\u00f3n de Roma.<\/p>\n<h2><strong>Misionero<\/strong><\/h2>\n<p>Esta actitud de ruptura respecto al mundo se manifiesta concretamente con la marcha del misionero a otro pa\u00eds. Para comprender esta espiritualidad misionera, podemos referirnos a dos pasajes significativos de las cartas de Juan Gabriel: est\u00e1 primeramente la carta a su hermano Luis del 8 de octubre de 1830, donde reacciona ante la noticia de su salida para la China<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La naturaleza se aflige, pero la fe viene a dar consuelo. Para sostener mi debilidad y aliviar mi pena, me represento la gloria que demostrar\u00e1s a Dios y la salvaci\u00f3n de las almas que tendr\u00e1s la dicha de arrancar de la esclavitud del demonio. La esperanza de volverte a ver, si no aqu\u00ed abajo, al menos, en la patria celestial, endulza la amargura de mi dolor. Vete, pues, mi querid\u00edsimo hermano, vete adonde la voz de Dios te llama. Te llevas mis pesares, pero mis felicitaciones te seguir\u00e1n por todas partes.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">[&#8230;]<em> \u00a1Que los \u00e1ngeles tutelares de los pa\u00edses infieles que est\u00e1s destinado a evangelizar te saluden a tu llegada, te secunden en todas tus empresas y te obtengan inmensos \u00e9xitos en el establecimiento del Reino de Dios! \u00a1Que podamos uno y otro vivir la vida de los santos y morir la muerte de los elegidos!<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Temo no haber sido fiel a la vocaci\u00f3n que te ha dado el Se\u00f1or. P\u00eddele que me d\u00e9 a conocer su santa voluntad y me conceda que corresponda a ella. Cons\u00edgueme de su misericordiosa bondad el perd\u00f3n de mis miserias y el esp\u00edritu de nuestro estado, a fin de que llegue a ser un buen cristiano, un buen sacerdote y un buen misionero.<\/em><span id='easy-footnote-38-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-38-12486' title='p. 41.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Luego, est\u00e1 el anuncio, a su t\u00edo, de su propia salida para esta misma misi\u00f3n, en una carta fechada en febrero de 1835:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Tengo una gran noticia que anunciarle. El buen Dios acaba de favorecerme con una gracia muy preciosa y de la que yo era bien indigno. Cuando se dign\u00f3 darme la vocaci\u00f3n para el estado eclesi\u00e1stico, el principal motivo que me decidi\u00f3 a responder a su voz fue la esperanza de poder predicar a los infieles la buena noticia de la salvaci\u00f3n. Desde entonces no hab\u00eda perdido completamente de vista esta perspectiva, y la idea de las misiones de China sobre todo ha hecho palpitar siempre mi coraz\u00f3n. Pues bien, mi querido t\u00edo, al fin, mis deseos han sido escuchados hoy. Fue el d\u00eda de la Purificaci\u00f3n cuando se me otorg\u00f3 la misi\u00f3n para la China, lo que me hace creer que, en este asunto, debo mucho a la Sant\u00edsima Virgen. Ay\u00fademe, por favor, a darle gracias y a pedirle que d\u00e9 gracias al Se\u00f1or por m\u00ed. Voy, pues, a partir con dos de nuestros j\u00f3venes cohermanos y varios sacerdotes de las Misiones Extranjeras.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">[&#8230;]<em> Que Dios se digne concederme las gracias que necesito para hacer una feliz traves\u00eda, para vivir y morir como verdadero misionero.<\/em><span id='easy-footnote-39-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-39-12486' title='p. 100.'><sup>39<\/sup><\/a><\/span><em> <\/em><\/p>\n<p>Dios est\u00e1 al comienzo y al t\u00e9rmino de todo compromiso. En este espacio, se inscribe la tarea del misionero que consiste en establecer el Reino de Dios. No hay ninguna autonom\u00eda porque, en toda iniciativa del hombre, se trata de reconocer la acci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Con la salida hacia la China el 21 de marzo de 1835, la ruptura que no ha dejado de vivir se hace efectiva. Unos d\u00edas antes de embarcar, escribe a su t\u00edo, el 18 de marzo: <em> <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Me apresuro a enviarle de nuevo mis adioses antes de dejar esta<\/em> <em>patria que va a dejar de ser la m\u00eda.<\/em><span id='easy-footnote-40-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-40-12486' title='pp. 100-101.'><sup>40<\/sup><\/a><\/span>\n<p>\u00c9l realiza este ideal de separaci\u00f3n que asume toda su vida espiritual de manera radical.<span id='easy-footnote-41-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-41-12486' title='Ya en el momento de la partida de su hermano Luis, escrib\u00eda a su t\u00edo el 23 de agosto de 1833: \u00abLos que parten se hallan en el colmo de la alegr\u00eda. Los que quedan s\u00f3lo se consuelan con la esperanza de seguirles m\u00e1s tarde\u00bb, p. 69.'><sup>41<\/sup><\/a><\/span>\n<p>La vida, para Juan Gabriel, es considerada como un combate por Cristo. La obediencia enteramente militar del misionero se inscribe en esta perspectiva. Al se\u00f1or Torrette, le escribe el 15 de julio de 1835:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Muy dichoso de combatir bajo<\/em> <em>sus banderas, me entrego sin reserva. Trabajar\u00e9 bajo el cohermano que usted quiera, ir\u00e9 adonde a usted guste, incluso a la Tartaria o m\u00e1s all\u00e1. Ser\u00e1 suficiente<\/em> <em>con que pueda usted sacar de m\u00ed alg\u00fan partido.<\/em><span id='easy-footnote-42-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-42-12486' title='p. 110.'><sup>42<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Al Superior General, Juan Bautista Nozo, le declara en una carta del 19 de diciembre de 1835:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Soldado en<\/em> <em>quien la temeridad tiene lugar de coraje, he sentido estremecerse mi coraz\u00f3n al acercarse el combate. Nunca he estado m\u00e1s contento que en esta circunstancia. No s\u00e9 lo que me est\u00e1 reservado en la carrera que se abre ante m\u00ed: sin duda bien de cruces, es el pan diario del misionero. Y \u00bfqu\u00e9 puede uno desear mejor, yendo a predicar a un Dios crucificado? \u00a1Que \u00c9l me haga gustar las dulzuras de su c\u00e1liz de amargura! \u00a1Que \u00c9l no permita que alguno de nosotros degenere de los bellos modelos que nuestra Congregaci\u00f3n nos presenta en estos pa\u00edses lejanos!<\/em><span id='easy-footnote-43-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-43-12486' title='p. 148.'><sup>43<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Aprendiendo las sutilezas de la lengua china, el misionero a\u00f1ade, en una carta a su hermana Antonieta de noviembre de 1835<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Cuando la sepamos un poco pasablemente, nos serviremos de ella para hacer la guerra a Sat\u00e1n en el vasto Imperio de la China, donde hay tantos millones de infieles.<\/em><span id='easy-footnote-44-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-44-12486' title='p. 145.'><sup>44<\/sup><\/a><\/span><em style=\"padding-left: 30px\"> <\/em><\/p>\n<p>El misionero que se arriesga <em>en tierra enemiga<\/em><span id='easy-footnote-45-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-45-12486' title='p. 176.'><sup>45<\/sup><\/a><\/span> debe perseverar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>N<\/em><em>o era del<\/em> <em>todo in\u00fatil acordarse desde entonces que sufrir hace la mitad del misionero.<\/em><span id='easy-footnote-46-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-46-12486' title='p. 103. El sufrimiento posee virtudes curativas al nivel de la salvaci\u00f3n: p\u00e1g. 79. Cf. Carta a su primo en Montgesty, p. 65. Cf. m\u00e1s arriba.'><sup>46<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Recogiendo la imagen de san Pablo, y conectando con sus largos y penosos desplazamientos, escribe a su t\u00edo el 10 de agosto de 1836:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Si he venido de tan lejos, es indudablemente para correr en esta arena. Quiera Dios que corra en ella de modo que alcance la incorruptible corona.<\/em><span id='easy-footnote-47-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-47-12486' title='p. 197.'><sup>47<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El misionero, familiar del sufrimiento, coopera as\u00ed en el proyecto de Dios. Si respecto a su persona Juan Gabriel cuida de no magnificar sus <em>ruines esfuerzos<\/em> \u2013\u00e9l no es nada por s\u00ed mismo: <em>pobre aborto<\/em><span id='easy-footnote-48-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-48-12486' title='Carta a su t\u00edo del 24 de julio de 1835, p. 112.'><sup>48<\/sup><\/a><\/span> le basta con <em>ser un<\/em> <em>animalito de trote menudo<\/em>\u2013,<span id='easy-footnote-49-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-49-12486' title='A su hermano Santiago, 18 de septiembre de 1838, p. 274.'><sup>49<\/sup><\/a><\/span> se complace en describir las cualidades y las virtudes que encuentra en sus cohermanos (en particular los se\u00f1ores Laribe y Rameaux)<span id='easy-footnote-50-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-50-12486' title='Carta a su t\u00edo del 10 de agosto de 1836, p. 182. &lt;em&gt;Rameaux, que es verdaderamente el padre de los&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;cristianos&lt;\/em&gt; (p. 195). Al Superior General, carta del 18 de agosto de 1836, p. 217. Describiendo el trabajo apost\u00f3lico de sus cohermanos, Juan Gabriel a\u00f1ade: &lt;em&gt;Quisiera ciertamente, sin embargo, recoger unas espigas para ponerlas al lado de los grandes haces de mis cohermanos en la era del Padre de familia, a fin de tener una peque\u00f1a parte de su&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;recompensa&lt;\/em&gt;, p. 223.'><sup>50<\/sup><\/a><\/span> y propone un cuadro exigente para el misionero: al se\u00f1or Martin, que es director del Seminario Interno, le describe los riesgos de la formaci\u00f3n en una carta del 4 de noviembre de 1835:<em> <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Ve usted qu\u00e9 devoci\u00f3n debe inspirar a los sujetos que forma para nosotros. Deben estar llenos de santidad y de prudencia. Quien dice un santo, dice un hombre que posee todas las virtudes en un alto grado de perfecci\u00f3n. La prudencia supone una gran rectitud y cierta fuerza en el juicio; abarca el esp\u00edritu de discernimiento y de buena conducta y requiere, para la realizaci\u00f3n del bien, la fuerza de alma y una constancia invencible. Esta prudencia no debe ser simplemente una cualidad natural, sino tambi\u00e9n un don sobrenatural, debe ser una mente celestial. Despu\u00e9s de todo, si la misi\u00f3n da a los ap\u00f3stoles la autoridad, s\u00f3lo la comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu de<\/em> <em>Dios les da el poder de convertir el mundo.<\/em><span id='easy-footnote-51-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-51-12486' title='p. 138.'><sup>51<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En toda cosa, se trata de reconocer la iniciativa y la obra de Dios.<\/p>\n<p>Dos cosas son, pues, inseparables para el misionero: trabajar en su propia santificaci\u00f3n y dedicarse a la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo. A sus padres, les escribe el 22 de agosto de 1836<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Mis querid\u00edsimos padres, no teng\u00e1is otra preocupaci\u00f3n por m\u00ed que la de rezar para que me salve yo y contribuya a la salvaci\u00f3n de los<\/em> <em>dem\u00e1s.<\/em><span id='easy-footnote-52-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-52-12486' title='p. 225.'><sup>52<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Pidiendo a un sacerdote que siga rezando para que \u00e9l obtenga la protecci\u00f3n del Se\u00f1or, Juan Gabriel a\u00f1ade en una carta del 22 de agosto de 1837:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>a fin de que tenga yo la dicha de contribuir un poco a su gloria realizando mi<\/em> <em>salvaci\u00f3n y cooperando a la del pr\u00f3jimo.<\/em><span id='easy-footnote-53-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-53-12486' title='No sin humor, reitera, en un bell\u00edsimo pasaje, esta misma invitaci\u00f3n a su hermana Antonieta, que no podemos dejar de citar, al menos, en esta nota: &lt;em&gt;No vayas a figurarte que a cada instante tengo a todos los chinos pis\u00e1ndome los talones, y que ellos s\u00f3lo piensan en acabar conmigo. Son hombres a los que amo mucho m\u00e1s que temo. Te aseguro que no temo ni siquiera al Emperador, ni a los Mandarines, ni a sus sat\u00e9lites. Tengo, no obstante, en este pa\u00eds, un enemigo particular, del que debo desconfiar mucho. En cuanto a \u00e9ste, hay verdaderamente que temer: es el peor sujeto que conozco; no es un chino, es un europeo. Fue bautizado desde su infancia; luego ha sido ordenado sacerdote. De Francia vino a China con nosotros en el mismo nav\u00edo. No puedo dudar que me persigue por todas partes y causar\u00eda ciertamente mi ruina, si yo tuviera la desgracia de caer solo en sus manos. No te lo nombrar\u00e9 porque le conoces; si pudieras obtener su conversi\u00f3n, le har\u00edas un gran servicio y tu hermano te deber\u00eda su dicha,&lt;\/em&gt; noviembre de 1835, pp. 145-146.'><sup>53<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En esta perspectiva, la oraci\u00f3n es tan importante como la acci\u00f3n, ya que se trata ciertamente de vivir esa disponibilidad en Dios. En carta a su t\u00edo, haciendo referencia a la Obra de la Propagaci\u00f3n de la Fe,<span id='easy-footnote-54-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-54-12486' title='La Obra de la Propagaci\u00f3n de la Fe fue fundada en Lyon en 1819 y, en 1822, aparecen los &lt;em&gt;Annales&lt;\/em&gt; para dar a conocer este esp\u00edritu misionero. Es la ocasi\u00f3n de movilizar las oraciones y los donativos de los cat\u00f3licos para la misi\u00f3n.'><sup>54<\/sup><\/a><\/span> insiste sobre la doble dimensi\u00f3n de la oraci\u00f3n: de una parte, como s\u00faplica para permitir la conversi\u00f3n de la China:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Si usted ve elevarse de todas partes oraciones cada vez m\u00e1s numerosas, cada vez m\u00e1s fervientes, puede juzgar mejor de lejos que nosotros de cerca si el Reino est\u00e1<\/em> <em>pr\u00f3ximo a esta gran naci\u00f3n.<\/em><span id='easy-footnote-55-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-55-12486' title='Carta a su t\u00edo del 16 de agosto de 1836, pp. 203-204.'><sup>55<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Y, de otra parte, como lucha contra Sat\u00e1n, formula este deseo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00a1Que todos sus hermanos en Jesucristo se inflamen en un mismo celo por los intereses de nuestro divino Rey, se alisten en la misma milicia espiritual, y tomen las armas<\/em> <em>de la oraci\u00f3n para seguir arruinando el imperio de Sat\u00e1n!<\/em><span id='easy-footnote-56-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-56-12486' title='Ibid.'><sup>56<\/sup><\/a><\/span>\n<h2><strong>Misi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El reflejo que consiste en idealizar el pasado, parece caracter\u00edstico del presente posrevolucionario. El presente es degradaci\u00f3n y toda la cuesti\u00f3n es ciertamente hallarse a la altura de este prestigioso pasado. Respecto a la misi\u00f3n, Juan Gabriel Perboyre lamenta ante todo la situaci\u00f3n del comienzo del siglo XVIII: al Vicario General de Saint-Flour, le escribe el d\u00eda 16 de agosto de 1836: <em> <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Los misioneros tienen ahora, en la misi\u00f3n de Pek\u00edn, una posici\u00f3n muy diferente de la que all\u00ed ocuparon antes. Entonces, aunque s\u00f3lo fueron admitidos en Pek\u00edn como sabios europeos, llamados a formar una academia de ciencias y de artes, pod\u00edan, en consideraci\u00f3n a este t\u00edtulo, ejercer, en el interior de la Capital, todas las funciones del misionero: dirigir un seminario, predicar continuamente la religi\u00f3n en su iglesia, recibir en su casa a m\u00e1s de doscientos ejercitantes por a\u00f1o, formar catequistas, explicar a diario los casos de conciencia a los sacerdotes chinos -durante dos meses de vacaciones que tomaban junto a ellos al volver de misi\u00f3n-, atender a los cristianos en los diversos barrios de la ciudad, de donde sab\u00edan asimismo escaparse secretamente, a pesar de las prohibiciones del Emperador, para ir a misionar al campo, etc<\/em>.<span id='easy-footnote-57-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-57-12486' title='p. 201.'><sup>57<\/sup><\/a><\/span>\n<p>A nivel de las misiones, Juan Gabriel insiste, por una parte, sobre la miseria de los cristianos de China. Desde Macao, escribe, sin haberlo constatado <em>de visu: <\/em><em>Nuestras cristiandades se encuentran generalmente en grand\u00edsima miseria.<\/em><span id='easy-footnote-58-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-58-12486' title='Carta del 6 de noviembre de 1835, p. 143.'><sup>58<\/sup><\/a><\/span>\n<p>A su t\u00edo, desde el Honan, el d\u00eda 16 de agosto de 1836, le precisa: <em>Los que no<\/em> <em>mueren, viven casi de nada.<\/em><span id='easy-footnote-59-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-59-12486' title='p. 195.'><sup>59<\/sup><\/a><\/span> Recuerda <em>la extrema miseria<\/em><span id='easy-footnote-60-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-60-12486' title='pp. 269-270.'><sup>60<\/sup><\/a><\/span> a su primo Caviole, p\u00e1rroco de Catus, en una carta del 12 de septiembre de 1838. Por otra parte, como asociado a esta miseria material, est\u00e1 el peque\u00f1o n\u00famero de los cristianos<em>:<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Dispersos por toda la superficie del Imperio, <\/em>[los cristianos]<em> son, dentro de la multitud de los paganos, como unos pececitos en el mar; entre mil trescientos o mil cuatrocientos, apenas encontramos un solo cristiano.<\/em><span id='easy-footnote-61-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-61-12486' title='Carta del 16 de agosto de 1836, p. 203.'><sup>61<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Describiendo la misi\u00f3n de China, escribe en una carta del 22 de agosto de 1837 a un sacerdote de la parroquia de Saint-Eustache:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Hay, en China, una cuarentena de sacerdotes europeos y unos 80 chinos. Tal n\u00famero de obreros no es suficiente para atender a los \u00fanicos cristianos que, no obstante, en medio de esta innumerable poblaci\u00f3n china que sirve al demonio, s\u00f3lo aparecen como raras espigas que escapan de la hoz del segador. En las diversas provincias, se convierten de vez en cuando paganos, pero todav\u00eda en una tan grande masa, es un punto insensible. Es necesario esperar de Dios, cuyos juicios son impenetrables, que haga entrar un d\u00eda esta gran naci\u00f3n en el seno de su Iglesia. La vida de los misioneros en China es totalmente apost\u00f3lica; transcurre en medio de las fatigas y de los peligros; los tres cuartos del a\u00f1o hay que recorrer vastos distritos para dirigir las cristiandades, predicando, administrando todos los sacramentos, etc., viviendo frugalmente en un pa\u00eds donde el rico come bien como en todas partes, pero donde el pobre no tiene siempre un poco de arroz para<\/em> <em>alimentarse&#8230;<\/em><span id='easy-footnote-62-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-62-12486' title='p. 235'><sup>62<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en una carta a su primo Caviole, p\u00e1rroco de Catus, escribe el 12 de septiembre de 1838:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Ella es, t\u00fa lo sabes, un vasto campo convertido en una gran mies; pero sus obreros evang\u00e9licos son, en proporci\u00f3n, un muy peque\u00f1o n\u00famero. Aun perteneciendo a diversos cuerpos y a diversas naciones, trabajan todos concertadamente, en unidad de miras y de doctrina, unidos por los lazos de un mismo esp\u00edritu, con un celo igual e infatigable en sostener los mismos trabajos y en llevar la misma cruz, igualmente convencidos de que, si la mano de Dios no se mete en ello, nada puede la del hombre. Tales disposiciones secundadas por las oraciones fervientes y continuas que se hacen en la Iglesia en pro de la conversi\u00f3n de la China, son tal vez el mejor presagio que podemos tener, hoy, de que se preparan d\u00edas de misericordia para esta inmensa poblaci\u00f3n, hasta ahora extra\u00f1a a la vida de Dios. Si no ha de otorg\u00e1rsenos ver lucir tales dichosos d\u00edas, no cesemos, al menos, de llamarlos<\/em> <em>con todo el ardor de nuestros deseos.<\/em><span id='easy-footnote-63-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-63-12486' title='p. 266.'><sup>63<\/sup><\/a><\/span>\n<p>En estas presentaciones que insisten sobre todo en el peque\u00f1o n\u00famero, encontramos una descripci\u00f3n idealmente apost\u00f3lica del trabajo misionero. \u00c9ste, con toda la Iglesia, est\u00e1 como en tensi\u00f3n hacia la realizaci\u00f3n del proyecto de Dios.<\/p>\n<h2><strong>A manera de conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La misi\u00f3n vivida por los misioneros en China en el siglo XVIII se inscribe dentro de un contexto preciso, tanto a nivel interior &#8211; el catolicismo en Francia debe recuperar sus se\u00f1as tras el desorden de la Revoluci\u00f3n &#8211; como de cara al exterior: la llamada a convertir este vasto Imperio donde <em>reina Sat\u00e1n.<\/em> De un lado como del otro, <em>Dios todopoderoso<\/em> es el actor principal. No obstante, a nivel de Occidente, el tiempo parece llevar a la muerte, mientras se anuncia: <em>felices d\u00edas <\/em>del otro lado. El misionero se encuentra comprometido es esta lucha de dimensiones mundiales.<\/p>\n<p>Uno se da cuenta asimismo de la unidad de la <em>weltanschauung<\/em> de Juan Gabriel Perboyre, la cual podemos caracterizar como una espiritualidad del sufrimiento y de la ruptura, del combate y de la gloria. En efecto, lo que es determinante es la salvaci\u00f3n, es decir, la elecci\u00f3n definitiva de Dios. El mundo no presenta ya otro inter\u00e9s que ser lugar de paso, arena donde se prepara la eternidad. No tiene inter\u00e9s ninguno en s\u00ed mismo y presenta el riesgo considerable de hacer olvidar la finalidad \u00faltima del hombre.<\/p>\n<p>Recogiendo las palabras de Paul Ricoeur:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Lo que nosotros queremos honrar a t\u00edtulo del pasado, no es que \u00e9l ya no es, sino que fue. Entonces, el mensaje de la historia a la memoria, de la historia al hombre de memoria, es a\u00f1adir al trabajo de memoria no s\u00f3lo el duelo de lo que ya no es, sino la deuda de lo que fue.<\/em><span id='easy-footnote-64-12486' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/los-riesgos-de-un-discurso-la-correspondencia-de-juan-gabriel-perboyre\/#easy-footnote-bottom-64-12486' title='RICOEUR P., &lt;em&gt;Definici\u00f3n de la memoire d\u00b4 un point de vue philosophique,&lt;\/em&gt; en Academie universelle des Cultures, &lt;em&gt;Pourquoi se souvenir?&lt;\/em&gt; , Paris, Grasset, 1999, p. 32.'><sup>64<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Podemos, finalmente, reconocer la importancia de este estudio, a partir de la correspondencia de Juan Gabriel Perboyre. Este trabajo de historia nos permite tomar la medida de la distancia que hay entre un testigo de la fe \u2013 Juan Gabriel Perboyre \u2013 y nuestra \u00e9poca contempor\u00e1nea. Y, al mismo tiempo, hemos de reconocer la deuda que tenemos con \u00e9l. Entregarse a esta tarea es escuchar otra invitaci\u00f3n y dejar que tenga eco en nuestra propia vida diaria \u2013que es lo m\u00e1s cercano a nosotros \u2013; en otras palabras que son m\u00e1s familiares a nuestra cultura, una <em>Buena Noticia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n En la Vie du bienheureux Jean-Gabriel Perboyre, su autor escribe: En nuestro beato, el alma reinaba sobre todo su ser. 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Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. 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