{"id":123900,"date":"2024-05-05T08:45:12","date_gmt":"2024-05-05T06:45:12","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/blog\/?p=1225"},"modified":"2023-08-19T23:08:45","modified_gmt":"2023-08-19T21:08:45","slug":"san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/","title":{"rendered":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre"},"content":{"rendered":"<h2><strong>I.- El servicio terrestre<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>A.- El cuadro temporal y el medio espiritual<\/strong><\/h3>\n<p>Nacido en 1581, bajo el reinado de Enrique III, en Pouy, en las Landas, Vicente de Pa\u00fal vio sin duda a Enrique IV en Par\u00eds entre 1608 y 1670. Frecuent\u00f3 a Richelieu y asisti\u00f3 a Luis XIII en su lecho de muerte. Fuele familiar cuanto rodeaba a Ana de Austria, a Mazarino, al canciller S\u00e9guier. Conoci\u00f3 a todos aquellos que velaron sobre los primeros a\u00f1os del joven Luis XIV. Cuando el 27 de septiembre de 7660, dej\u00f3 el Se\u00f1or Vicente definitivamente a los suyos, el gran Rey tomaba en sus manos los destinos de Francia. A los ojos del joven Vicente que ensayaba a ocupar un puesto en la sociedad, Francia no era lo que es actualmente. El reino de Enrique IV no comprend\u00eda sino 4\/5 de los 90 departamentos actuales. Enclaves o se\u00f1or\u00edos extranjeros como el Condado Venasino, el territorio de Nevers, el de Flandes fracturaban reiteradamente su unidad f\u00edsica. La poblaci\u00f3n, pese a la elevada cifra de ni\u00f1os, de 10 a 12 por familia, permanec\u00eda estacionaria. Oscilaba entre 17 y 20 millones de habitantes. La grey humana se defend\u00eda mal y era implacablemente diezmada por la mortalidad infantil. Adem\u00e1s, las guerras y las epidemias, invariablemente escoltadas por el hambre, asolaban met\u00f3dicamente todas las provincias. En este pa\u00eds, privilegiado sin embargo, se envejec\u00eda de prisa: la edad media se situaba entre los 20 y los 25 a\u00f1os. Los burgueses, mejor nutridos y m\u00e1s protegidos, alzaban la media de su edad hasta los 40 \u00f3 45 a\u00f1os. Se come poco y mal. La carne es un lujo. Las legumbres, la sopa, el pan de salvado (candeal y centeno sembrados y cosechados juntamente) para los campesinos, el pan de trigo o de centeno para los burgueses o los nobles, constituyen las minutas habituales. Es por lo (lemas una necesidad. El ganado es insuficiente y la tierra, falta de abono, mal laboreada por los arados de madera, produce muy poco. Un a\u00f1o de cada dos se dejan las tierras en barbecho. En cuanto se declara una plaga, es invencible por raz\u00f3n de la pobreza de los medios de transporte. Por eso las epidemias y las hambres siegan hasta el 30 y el 40 % de la poblaci\u00f3n de ciertas provincias. A este ya sombr\u00edo cuadro, hay que a\u00f1adir las ruinas de la guerra. Las tropas reales y los imperiales surcan las provincias donde cicatrizan mal las llagas de las guerras de religi\u00f3n. Lorena, Picard\u00eda y Champa\u00f1a son entregadas al saqueo y un reportero imaginario, Jacques Callot, nos informa de los resultados espeluznantes de estas aventuras guerreras. Las guerrillas de las que habla poco la historia general no son menos nefastas. espor\u00e1dicamente, desorganizan y empobrecen la poblaci\u00f3n paralizando el trabajo. Antes de que pase sobre la capital un viento de Fronda, toda Lorena se agita confusamente. En 163:3, los campesinos lioneses saquean los despachos aduaneros. En 1631, el pueblo de Rouen devasta la casa de los \u00abFermiers\u00bb.\u00a0 Cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, en este mismo Rouen, son los tintoreros y pa\u00f1eros quienes toman por asalto la casa de Le Tellier, percibidor de las gabelas. Luis XIII y Richelieu enviar\u00e1n al mariscal Gassion con 4.000 hombres para reducir a Caen y a Rouen a la obediencia. Pero en 1639, Normand\u00eda es recorrida a\u00fan por los va-nu\u00adpieds. Las dem\u00e1s provincias, y en particular Limousin, Angoumois, Poitou, Gascu\u00f1a, P\u00e9rigord, no est\u00e1n quietas. Este pueblo subalimentado, maltratado, y con frecuencia agitado, no puede alcanzar un elevado nivel cultural. 3\/4 de la poblaci\u00f3n masculina y 9\/10 de la poblaci\u00f3n femenina son completamente analfabetos. Traduzcamos: solos dos o tres millones de habitantes saben leer y escribir. Semejantes condiciones econ\u00f3micas y culturales favorecen los cambios de, opini\u00f3n r\u00e1pidos y colectivos. En unas semanas, familias, poblados, se\u00f1or\u00edos, abandonan la fe cat\u00f3lica o abjuran del protestantismo. Soliviantan a las poblaciones profetas ambulantes, mes\u00edas de pacotilla desencadenan el entusiasmo y se eclipsan lo m\u00e1s n menudo en un profundo olvido. Se multiplican los dramas y p\u00e1nicos hechiceriles. Los simples creen con beater\u00eda en lo maravilloso, se intranquilizan por la posesi\u00f3n diab\u00f3lica, quedar\u00e1n fascinados ante un fen\u00f3meno ins\u00f3lito. Cualquiera que sea su objeto, el creer no desfallece en los medios rurales. Pueden violarse las leyes naturales, no se cuestionan. La gracia y la raz\u00f3n, las exigencias vitales y la presi\u00f3n del poder pol\u00edtico se a\u00fanan para mantener su valor pr\u00e1ctico. Lentamente, la fisonom\u00eda social de Francia evoluciona. La nobleza, primer orden de la naci\u00f3n, se exten\u00faa en facciones y pierde cada a\u00f1o 220 miembros en duelos. Financieramente, se empobrece y por eso, cuando el poder real se debilita, blande reivindicaciones que calmar\u00e1 de inmediato un poco de dinero. Apasionadamente, Richelieu se derrocha para reducirla. Da p\u00e1bulo a una solidaridad nacional. Aleccionado y seducido por la prosperidad de Espa\u00f1a, de Inglaterra, de Holanda, hace todo lo que puede por favorecer el comercio y la marina. De agraria y feudal, Francia esta en trance de hacerse burguesa, capitalista y mercantil. Richelieu logra, como observa Victor Tapi\u00e9, desbloquear y la Francia medieval y abrirle perspectivas muy amplias.\u00a0 El segundo orden, el Clero cat\u00f3lico, es en esencia el gran propietario del pa\u00eds. Dos tercios del territorio le pertenecen. Es \u00e9l quien m\u00e1s generosamente financia las guerras religiosas. Esta gran potencia re\u00fane 123 obispados. No hay menos de 152.000 iglesias o capillas y 4.000 conventos. Estim\u00e1base en 1660 que hab\u00eda 266.000 eclesi\u00e1sticos, 181.000 religiosos o religiosas. Aun as\u00ed el nacimiento y el r\u00e1pido progreso del protestantismo inquietaron al alto clero y a los \u00abespirituales\u00bb. En medio siglo, la \u00abreligi\u00f3n que se pretend\u00eda reformada\u00bb conquist\u00f3 un mill\u00f3n de adeptos. Esa posee 700 templos y forma sus ministros en las academias de Saumur, Montauban, La Rochelle. La ofensiva es tanto m\u00e1s seria cuanto que el clero est\u00e1 entregado a los caprichosos abusos de la encomienda. 815 abad\u00edas y 280 prioratos tienen titulares movidos principalmente por intereses financieros. En cuanto a los Obispos nombrados por el Rey y a veces en edad temprana, aun cuando lamenten el estado de sus di\u00f3cesis, ning\u00fan remedio pueden procurarles. A nivel de parroquia, subsisten los buenos sacerdotes y sobre ellos se apoyan los reformadores. Aun as\u00ed, es muy elevado el porcentaje de los ignorantes y de los mediocres. \u00bfC\u00f3mo alimentar la fe y salvaguardarla eficazmente en estas condiciones? Los sacerdotes, declaran un\u00e1nimemente Vicente de Pa\u00fal y Bourdoise, Olier y Saint-Cyran, son responsables del estado de la Iglesia. En todo caso, las estructuras sociales son s\u00f3lidas y permanecen intactas. Las \u00e9lites se organizan y, en este principio de siglo, cuando las grandes abadesas, Ang\u00e9lica Arnauld, Mar\u00eda de Bcauvilliers, Margarita d&#8217;Arbouze, est\u00e1n en sus puestos, se constituyen ret\u00edculas de influencia. Su actividad, mucho m\u00e1s pura que en tiempo de la Liga, logra afirmarse duraderamente en la vida social. As\u00ed es como en Par\u00eds, entre 1598 y 1648, pese a la enemiga de los Estados Generales (1614), del Parlamento (1626), de Luis XIII (1629), se fund\u00f3 un centenar de conventos. Aun mutilada, la Iglesia contin\u00faa vivaz y vivificante. Parad\u00f3jicamente, es un nuevo peligro el que va a favorecer la reagrupaci\u00f3n de las fuerzas morales. La corriente libertina, que avanzaba sordamente en el siglo XVI se afianza ahora con una cierta insolencia. Inquieta al poder, escandaliza a los simples, estimula a los espirituales. \u00abHay 50.000 ateos en Par\u00eds\u00bb, gime el Padre Mersenne que es sin duda v\u00edctima de su imaginaci\u00f3n asustada. \u00bfQu\u00e9 importa? Despu\u00e9s del proceso de Viau (1623) est\u00e1 alertada la autoridad real. La visi\u00f3n de una Iglesia que se retira del Occidente acosa peri\u00f3dicamente a ciertos esp\u00edritus. Ang\u00e9lica Arnauld, Saint-Cyran, Mons. De Ginebra, san Vicente de Pa\u00fal, se interrogan acerca de los destinos cat\u00f3licos de Europa. Momentos hay en los que el sabio y prudente Se\u00f1or Vicente piensa que en cien o ciento cincuenta a\u00f1os, puede no haber ya Iglesia en este rinc\u00f3n del planeta\u2026 y este pensamiento estimula su celo por las misiones en tierra infiel. La tarea es inmensa. El sector rural y pr\u00e1cti<br \/>\ncamente inculto de la poblaci\u00f3n no puede a esta hora beneficiarse del admirable esfuerzo de B\u00e9rulle o de los contemplativos. Nuevas congregaciones religiosas trabajan sin duda con valent\u00eda. Los Jesuitas, en Par\u00eds, tienen no menos de 2.000 alumnos en el colegio de Clermont. Los Capuchinos predican y misionan sin pausa. Se desarrollan a maravilla comunidades docentes como las Ursulinas. Una literatura religiosa adaptada a todas las condiciones adquiere una extensi\u00f3n considerable. La <em>Introducci\u00f3n a la vida devota <\/em>de Francisco de Sales, <em>la ocupaci\u00f3n interior de un alma devota <\/em>del Padre Coton, se difunden ampliamente. La <em>lmitaci\u00f3n de Cristo <\/em>se imprime una o dos veces cada a\u00f1o y el <em>Combate espiritual <\/em>no es solamente el <em>vademecum <\/em>de Francisco de Sales: lo adoptan las almas fervientes. A pesar de todo, el pueblo llano est\u00e1 con demasiada frecuencia abandonado. Los protestantes lo saben y se aprovechan de ello. Vicente de Pa\u00fal no duda en declarar que perece en la ignorancia y la miseria. Ha nacido para este pueblo inculto y abandonado. \u00bfLo sabe ya? Hacia \u00e9l avanza en todo caso\u2026 pero dando algunos rodeos.<\/p>\n<h3><strong><strong>B.- La evoluci\u00f3n de una conciencia<\/strong><\/strong><\/h3>\n<h4><strong>1.- El tiempo de la b\u00fasqueda <\/strong><\/h4>\n<p>La ruta terrestre dur\u00f3 ochenta a\u00f1os. Los primeros pasos fueron de tanteo, de inquietud, de incertidumbre. Se necesitar\u00e1n treinta y seis a\u00f1os para adquirir las certezas que modelen y caractericen su rostro eterno. Este tercer hijo de Jean Depaul y de Bertt<sup>&#8211;<\/sup>ande Demoras vio la luz en Pouy, en abril de 1581, en una familia campesina que contar\u00e1 seis hijos. Los cuadros de Le Nain nos hacen entrar con pie seguro en estas casas campesinas. Ninguna elegancia, poca comodidad, pero ninguna miseria. Hombres y cosas se han emparejado: no perdonan ni los trabajos ni las penas. Sea al regreso de un bautismo o al alto de mediod\u00eda, un mismo ambiente trabajador impregna e inspira los rostros. <em>En el pa\u00eds: del que soy, <\/em>dir\u00e1 m\u00e1s tarde Vicente, <em>se alimenta uno de unos granitos llamados mijo que se ponen a cocer en un puchero; a la hora de la comida, se las vierte en un recipiente y los de casa se re\u00fanen en torno para tomar su alimento, y luego, van a trabajar\u00bb. <\/em><\/p>\n<p>En medio de las brumas de su g\u00e9nesis, el ni\u00f1o Vicente vio primero aparecer el rostro de una campesina que destellaba un inefable amor. De esta mujer recibi\u00f3 el sentido del trabajo, el arraigado amor a los pobres y a los necesitados. Pasada la edad del juego, se inspirar\u00e1 en la que Dios y la <em>naturaleza lo <\/em>hac\u00edan querer m\u00e1s que a todas las reinas del mundo. Movilizar\u00e1 los recursos afectivos de la mujer del siglo XVII. La Se\u00f1ora de Gondi, luego Luisa de Marillac, las Damas y las Hijas de la Caridad no ser\u00e1n para \u00e9l seres misteriosos o idealizados. Ser\u00e1n almas llamadas a darse a Dios y a los dem\u00e1s en un despliegue sobrenatural de genio maternal. En una casa en la que todo el mundo trabaja, no se puede permanecer largo tiempo sin trabajar. Vicente se puso temprano a guardar los cerdos y las ovejas. <em>He sido porquero, <\/em>tendr\u00e1 a gala declarar para rebajarse ante quienes se saben grandes. Empu\u00f1\u00f3 las manceras de los arados de rejas de madera. Siguiendo el ritmo de las estaciones, llevar\u00e1 los reba\u00f1os a los planos de Chalosse y aun penetrar\u00e1 hasta Saint-Sever, a 60 Kms. de Pouy. Por eso, medio siglo m\u00e1s tarde, el general de la Misi\u00f3n, miembro del Consejo de Regencia, no vacilar\u00e1 en reanudar su oficio de pastor. Conducir\u00e1 a pesar del invierno y de los malos caminos, 2 caballos y 240 cabezas de lanar, que salvar\u00e1 del pillaje de la granja de Orsigny. Al atardecer de su vida, recordar\u00e1 todav\u00eda al pastor que se acuesta tras una valla o al abrigo de un madero. Ansiar\u00e1 concluir su azarosa carrera en el hueco de una bre\u00f1a. <em>He de decirlo sinceramente, <\/em>confiar\u00e1 a uno de sus misioneros al hablar de sus trabajos, <em>que eso me produce tan renovados y grandes deseos de poder, en medio de mis achaques, ir a terminar mi vida junto a un zarzal trabajando en alguna aldea, que me creer\u00eda bien dichoso si pluguiese a Dios concederme esta gracia<\/em>. En 1596 Depaul padre not\u00f3 las facilidades del joven Vicente. Le env\u00eda a estudiar un poco al Colegio de Dax, con los Franciscanos. El juez de Pouy, Se\u00f1or de Comet, que es asimismo abogado en la Curia presidial de Dax, apadrina al muchacho. Le conf\u00eda la educaci\u00f3n de sus propios hijos. Para los rurales, la Iglesia es el camino normal de los ascensos r\u00e1pidos. De prisa, el joven Vicente, a quien ya el garbo campesino de su padre fastidia un poco, salta sus clases de humanidades. Eternamente, permanecer\u00e1 \u00abalumno de cuarta\u00bb, sin duda, pero sabe el lat\u00edn suficiente para presentarse a los cursos de la facultad de Toulouse. Ya en 1596, ha recibido en Bidache la tonsura y las \u00f3rdenes menores. Impaciente como buen mozo de Gascu\u00f1a, pide y recibe el sacerdocio de manos del viejo obispo de P\u00e9rigueux, Franqois de Bourdeilles (23 de sep\u00adtiembre de 1600). <em>Si hubiese sabido, <\/em>confesar\u00e1 m\u00e1s tarde, lo <em>que es el sacerdocio, cuando tuve la temeridad de entrar en \u00e9l como lo supe despu\u00e9s, hubiese m\u00e1s bien querido labrar la tierra que comprometerme en un estado tan terrible<\/em>. Poco tiempo despu\u00e9s celebraba su primera misa en Buzet. Puede entonces pedir un beneficio. El obispado de Dax le ofrece el curato de Tilh. Un candidato m\u00e1s tenaz, S. Soub\u00e9, se lo disputa. Discretamente, se retira. Roma le atrae. Va all\u00e1, en este a\u00f1o jubilar. Ve al santo Papa Clemente VIII, luego, extasiado y con\u00admovido por esta peregrinaci\u00f3n a la tumba de los Ap\u00f3stoles, vuelve a Francia y contin\u00faa sus estudios. Su bolsa es bien ligera. Para levantar sus finanzas, hab\u00eda ya recibido a algunos pensionistas en Buzet. Lleva a sus alumnos a la ciudad universitaria y, mientras vela sobre ellos, logra obtener el grado de bachiller en teolog\u00eda. La fortuna le sonr\u00ede y espera ya\u2026 un obispado. Por el momento, una anciana de Toulouse le deja una peque\u00f1a herencia de cuatrocientos o quinientos escudos. Es un comienzo y le ocasiona cuidados. Va a Marsella en persecuci\u00f3n de un deudor de su bienhechora. Este comerciante, <em>mal sujeto, hace all\u00ed buen negocio. <\/em>A caza suya. Vicente, sin dinero, no halla mejor soluci\u00f3n que la de vender su caballo de alquiler. Lo reembolsar\u00e1 m\u00e1s tarde, piensa, cuando el gal\u00e1n haya pagado. Hace, pues, prender al hombre en Marsella y obtiene de \u00e9l trescientos escudos. A fin de ahorrar un poco, decide volver a Toulouse pasando por Narbona. Se embarca\u2026 y dos a\u00f1os despu\u00e9s, para explicar su misterioso silencio, nos cuenta la incre\u00edble aventura que le ha apartado de la escena europea. Singular odisea. Ha estado en Berber\u00eda, explica al Se\u00f1or de Comet. Le capturaron unos piratas. Fue vendido y pas\u00f3 a servir a cuatro due\u00f1os. Estuvo al servicio de un pescador, luego de un m\u00e9dico \u00abalquimista, soberano extractor de quintaesencias\u00bb, luego de un nuevo m\u00e9dico, por fin de un renegado. En compa\u00f1\u00eda de este \u00faltimo, se ha evadido de T\u00fanez haciendo la traves\u00eda del Mediterr\u00e1neo en un peque\u00f1o esquife. De AiguesMortes donde ambos han desembarcado, van a Avi\u00f1\u00f3n. Con l\u00e1grimas en los ojos y suspiras en la garganta, ha abjurado el renegado de sus errores ante el vice-legado de Avi\u00f1\u00f3n: Mons. Francisco Montorio. Ignoramos a\u00fan la reacci\u00f3n del Se\u00f1or de Comet y quisi\u00e9ramos saber c\u00f3mo tradujo esta \u00faltima p\u00e1gina del relato de las mil y una noches. Adivinamos, en cambio, sin esfuerzo que estos dos a\u00f1os de ausencia tuvieron que poner singularmente a prueba las fuerzas f\u00edsicas y morales de nuestro mozo de Gascu\u00f1a. Su andar es m\u00e1s lento, ahora podemos seguirle mejor. Acaba de confiar su porvenir y su infortunio al vice-legado y como \u00e9ste ha concluido su \u00abtriennio\u00bb (tres a\u00f1os de estancia) en Avi\u00f1\u00f3n, Vicente le acompa\u00f1a a Roma. Por segunda vez, entra en la ciudad eterna. Hoy es como familiar de un grande de la Iglesia. Puede, mientras prosigue algunos estudios, observar muy de cerca este <em>esp\u00edritu italiano que va tempo-tempo, que no quiere fatigarse, que desconf\u00eda de la \u00abfuria francese\u00bb. <\/em>Vicente no descubre su oportunidad, Roma no es su clima. Mejor estar\u00e1 en Francia y, ya que Par\u00eds le atrae, va a la capital en septiembre de 7608.<\/p>\n<p><em>\u00abPar\u00eds es la \u00fanica ciudad del mundo en la que se vive plenamente. En otras partes, dice Jean de Jandun, no se vive m\u00e1s que relativamente\u00bb.<\/em> Por el momento, aun en Par\u00eds, Vicente no vive m\u00e1s que \u00abrelativamente\u00bb. Se detiene en el Faubourg Saint-Germain, conoce a un coterr\u00e1neo y a falta de cosa mejor, se alberga con \u00e9l en su c\u00e1mara. Esta vida comunitaria no tiene todas las ventajas, y Vicente no tarda en comprenderlo. Enfermo, guarda cama un d\u00eda. El mozo de la botica que viene, en ausencia del juez, para medicamentar a Vicente, echa mano de los escudos del propietario. Vicente nada ha visto, pero pronto oye vociferar a su patr\u00f3n, acusarle de robo, amenazarle y finalmente expulsarle. Mortificado, Vicente se retira y va en busca de alojamiento a la rue de Seine, en una casa de la que pende la ense\u00f1a de san Nicol\u00e1s. El Se\u00f1or Leclerc de la For\u00e9t logra encontrarle una colocaci\u00f3n entre los capellanes de la Reina Margarita. Nuestro joven gasc\u00f3n se alberga a algunas toesas de la real mansi\u00f3n. Este esplendor del todo colindante no le enriquece. Ha cre\u00eddo desencallar sus finanzas adquiriendo de J. Hurault de l&#8217;H\u00f3pital, arzobispo de Aix, la abad\u00eda de San Leonardo de Chaulmes. En la toma de posesi\u00f3n se percata de que no posee sino ruinas. Se endeuda y firma libranza tras libranza. Por fortuna, relaciones menos terrestres le permiten mantener la cabeza sobre el agua. Est\u00e1 en buenas relaciones con Pedro de B\u00e9rulle y frecuenta a los futuros oratorianos. Junto al maestro de la Escuela francesa que dirige una \u00e9lite, Vicente intenta aclararse. B\u00e9rulle le observa, procura descifrar su interior, pero permanece vacilante. Vicente interroga, ora, se interroga. No se resuelve a formar parte del Oratorio, acepta en cambio una propuesta del fundador. Va a Clichy para asumir el curato del Padre Bourgoing, que entra en la nueva comunidad. Por primera vez, doce a\u00f1os despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n sacerdotal, tiene el Se\u00f1or Vicente cura de almas. Ejerce can\u00f3nicamente su sacerdocio, sus primeras experiencias personales comienzan.<\/p>\n<p><strong>Clichy<\/strong><\/p>\n<p>El joven p\u00e1rroco toma posesi\u00f3n de esta parroquia que re\u00fane 60.0 habitantes, e121 de mayo de 1612. No permanece mucho tiempo inactivo. Hace reparar el p\u00falpito, el confesonario, el bautisterio. Enriquece la Iglesia con hermosos ornamentos. En este medio semi-rural que visita regularmente, se mueve con comodidad. Erige la cofrad\u00eda del Rosario, re\u00fane a algunos candidatos al sacerdocio, catequiza a peque\u00f1os y grandes, Es un \u00e9xito, y el peque\u00f1o p\u00e1rroco es dichoso. <em>Tengo un pueblo tan bueno, tan obediente, <\/em>declara al Obispo de Par\u00eds que le visita, <em>que pienso para mis adentros que ni el Santo Padre, ni vos, Monse\u00f1or, sois tan dichoso como yo<\/em>.<\/p>\n<p><strong>En casa de los Gondi<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se aleja? Es que Pedro de B\u00e9rulle, que vacila siempre sobre la vocaci\u00f3n de Vicente, sabe al menos que no debe permanecer en Clichy. No ve m\u00e1s lejos, pero quiere colocarle m\u00e1s alto. Le empuja por entre los grandes de este mundo, entre la ilustre familia de los Gondi, en casa de Felipe-Manuel, General de las Galeras del Rey. Este hombre de prestancia, mundano y afortunado, que ha casado en 1660 con Francisca Margarita de Silly, tiene relaciones eclesi\u00e1sticas y religiosas. Es sobrino del Obispo de Par\u00eds, Pedro de Gondi. Cuando \u00e9ste muera en 1616, le suceder\u00e1 un hermano de Felipe-Manuel, Enrique de Gondi. Y cuando el 3 de agosto de 1622 haya fallecido Enrique de Gondi, que acompa\u00f1aba al Rey a B\u00e9ziers, todav\u00eda otro hermano de Felipe-Manuel, Juan-Francisco de Gondi, subir\u00e1 a la sede de Par\u00eds y ser\u00e1 tambi\u00e9n el primer ar\u00adzobispo de la capital del reino con data de 1622. Tiene dos t\u00edas dominicas en Poissy y una de ellas, Luisa, es priora del convento. En 1613, Felipe-Manuel acumula t\u00edtulos y cargos: es marqu\u00e9s de las Islas de Oro (las islas de Hy\u00e9res), bar\u00f3n de Montmirail, de Dampierre (en el Aube), de Villepreux, lugarteniente general del Rey en los mares de Levante. Es un hombre que viaja mucho. Desde Par\u00eds, rue des Petits-Champs, sale hacia sus tierras de Picard\u00eda, de Borgo\u00f1a, de Champa\u00f1a. Acaba de tener este 20 de septiembre de 1613, un tercer hijo, Juan-Francisco-Pablo, que ser\u00e1 el c\u00e9lebre auxiliar. Sue\u00f1a con la educaci\u00f3n de sus hijos mayores, Pedro, que tiene catorce a\u00f1os, y Enrique, que tiene siete. Vicente, que es elegido como preceptor, ejerce una funci\u00f3n do confianza al tiempo que disfruta de la vida de la mansi\u00f3n. En Montmirail y en Folleville, en Par\u00eds y en Joigny, ia duda no se le permite ya: el \u00abhonroso retiro\u00bb descontado hac\u00eda a\u00f1os, pose\u00edalo ahora. Infortunada o afortunadamente, no puede instalarse en \u00e9l. A los 32 a\u00f1os, en plena fuerza, no tiene ocupaci\u00f3n suficiente. Se asemeja extra\u00f1amente a un c\u00e9lebre magistral, retirado tambi\u00e9n que hab\u00eda conocido en casa de la Reina Margarita. Hab\u00eda sido un controversista de reputaci\u00f3n, pero entregado a la inactividad, devor\u00e1banle las dudas y los escr\u00fapulos obsesivos. Puesto al corriente de sus penas, Vicente se hab\u00eda afanado por socorrerle. Hab\u00edale aconsejado entretenerse, llevar una vida activa y visitar a los pobres. Nada hab\u00eda resultado. Agotados sus consejos, Vicente pas\u00f3 a los hechos. En un impulso de generosidad, se hab\u00eda ofrecido a Dios para tomar sobre s\u00ed la tentaci\u00f3n del magistral. Hecho el trato, el magistral hab\u00edase visto enteramente liberado, pero su director hab\u00eda cargado con un peso que le abrumaba. Desde este momento andaba errante en una noche interior, hostigado por la rumorosa ronda de las dudas. Aprovechando los viajes de los Gondi, Vicente practica a su vez el entretenimiento. Ense\u00f1a el catecismo, evangeliza a la servidumbre y a los campesinos de la Se\u00f1ora de Gondi. Esta \u00faltima recurre incluso a sus consejos para dirigir su conciencia.<\/p>\n<h4><strong>2.- La experiencia de Folleville y de Ch\u00e1tillon (1617) <\/strong><\/h4>\n<p>Fue en el transcurso del viaje con la familia de los Gondi cuando se ilumin\u00f3 el cielo de su alma. Hace ya tres o cuatro a\u00f1os que su alma se debate. Ha comprendido que es preciso mirar al porvenir como un continuo servicio a los pobres. Dios tiene que instalarse en su vida, reinar en ella, y \u00e9l, Vicente, no buscarse ya a s\u00ed mismo, sino buscar ante todo las <em>cosas de Dios. Hay que buscar primeramente a Dios,\u2026 hay que mirar primero a Dios,\u2026 busquemos el Reino de Dios, el resto se nos dar\u00e1 por a\u00f1adidura. Si hacemos las cosas de Dios, \u00e9l har\u00e1 las nuestras. <\/em>Las consignas teoc\u00e9ntricas de B\u00e9rulle toman cuerpo en una m\u00edstica de servicio a los pobres. En pleno invierno de 1617, a la cabecera de un pobre enfermo del campo, Dios le hace se\u00f1as. All\u00ed va a darle la certi\u00addumbre y la paz. Ocurre en Gannes, junto a Follev\u00fcle. Un hombre se muere. Se llama a Vicente. Silencioso, el capell\u00e1n de los Gondi escucha al moribundo, que se ha batido tambi\u00e9n durante a\u00f1os con su amor propio. Amordaz\u00e1bale la verg\u00fcenza, no pod\u00eda confesar sus pecados al p\u00e1rroco. Ahora que lo ha dicho todo, respira a pulm\u00f3n pleno. Declara a voz en cuello a la Se\u00f1ora de Gondi que le visita: \u00ab\u00a1Sin esta confesi\u00f3n, Se\u00f1ora, me hubiese condenado!\u00bb. At\u00f3nita ante la afirmaci\u00f3n de quien pasaba por un hombre de bien, la Se\u00f1ora Generala de las Galeras entrev\u00e9 la inmensidad del mal. \u00ab\u00a1Se\u00f1or Vicente, dice a su director de conciencia, cu\u00e1ntas almas se pierden! \u00bfC\u00f3mo remediarlo?\u00bb. De momento hab\u00eda tan s\u00f3lo un remedio: la organizaci\u00f3n met\u00f3dica de buenas confesiones generales. Es lo que hizo el Se\u00f1or Vicente con el serm\u00f3n dirigido a todos los feligreses de Folleville el 25 de enero de 1617. Durante varios d\u00edas, con la ayuda de algunos buenos sacerdotes, prosigue este trabajo de misi\u00f3n y descubre su \u00abmisi\u00f3n\u00bb. Uno imagina los d\u00edas y los meses que siguen: Vicente visita las tierras de los Gondi, activa la renovaci\u00f3n de las conciencias, predica, confiesa. Pod\u00eda continuar. No todo es tan sencillo. Aunque ha hallado su papel, Vicente no ha encontrado todav\u00eda su lugar. La v\u00eda que debe seguir, debe pasar directamente por los pobres para ir a Dios. Lo nota, y da parte entre los meses de mayo y junio de 1617 al Se\u00f1or de B\u00e9rulle de las dificultades de su conciencia. Medita el abandono de la casa de los Gondi. B\u00e9rulle que, decididamente, no consigue ver el porvenir de Vicente, escucha sus razones. Las aprueba, secunda incluso sus deseos se\u00f1al\u00e1ndole, a 300 leguas de all\u00ed, una parroquia cerca de Lyon. Los can\u00f3nigos, condes de San Juan de Lyon, responden de ella y est\u00e1n asustados por la invasi\u00f3n del protestantismo. \u00bfQu\u00e9 quedar\u00e1 en pocos a\u00f1os de esta parroquia donde seis capellanes vegetan en la incuria y la mediocridad? Vicente acepta luego. Pretextando un viajecito, va a Ch\u00e1tillon-des-Dombes, la parroquia de la perdici\u00f3n. El 1\u00b0 de agosto de 1617 es instalado jur\u00eddicamente. Tambi\u00e9n all\u00ed parecen los acontecimientos querer precipitarse. Llegado all\u00e1, Vicente mide el esfuerzo por los acontecimientos que Dios le impone. Como no puede contar con unos capellanes sin celo, va a buscar un coadjutor a Lyon y vuelve en compa\u00f1\u00eda de Louis Girard. Pero un domingo de agosto, \u00e9l mismo nos pone al corriente, <em>estando yo revisti\u00e9ndome para decir la santa misa, se me vino a decir -era la Se\u00f1ora de la Chassaigne\u00adque en una casa apartada de las dem\u00e1s, a un cuarto de legua de all\u00ed, todo el mundo estaba enfermo, sin que quedase una sola persona para asistir a las dem\u00e1s, y todos en una necesidad que no pod\u00eda expresarse. Esto me toc\u00f3 sensiblemente el coraz\u00f3n<\/em>. Como en Folleville, la emoci\u00f3n le hizo pronunciar palabras \u00abmilagrosas\u00bb. Por la tarde, despu\u00e9s de v\u00edsperas, se presenta en el lugar con un buen hombre. Despu\u00e9s de haber confesado a los enfermos y d\u00e1doles la comuni\u00f3n, se queda perplejo. La generosidad de los feligreses es grande, pero \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1 de ella para los d\u00edas y meses que sigan? <em>He ah\u00ed una gran caridad, <\/em>dice, <em>pero est\u00e1 mal organizada. <\/em>Pone inmediatamente manos a la obra. Convoca a las se\u00f1oras m\u00e1s decididas. El 23 de agosto les entrega el primer esbozo de un texto de asociaci\u00f3n. <em>Todo ha de ir bien y redundar en gloria de su hijo Jes\u00fas, cuando se invoca y toma por patrona a la madre de Dios en las cosas de importancia. <\/em>Se camina seg\u00fan estas directrices y tres meses m\u00e1s tarde, el Se\u00f1or Vicente podr\u00e1 dar un nuevo reglamento que es una obra maestra de organizaci\u00f3n y de ternura. Todo est\u00e1 previsto: la manera de asistir y presentar el alimento a los enfermos, la manera de allegar los recursos y de llevar las cuentas. Cada se\u00f1ora debe saber que <em>se ha de invitar caritativamente al enfermo a que coma por el amor de Jes\u00fas .y de su santa madre. <\/em>Hay que seguir un orden y tener la precauci\u00f3n de comenzar siempre por el que tiene a alguien consigo y terminar por los que est\u00e1n solos, para poder estar a su lado m\u00e1s prolongadamente. El <em>24 <\/em>de noviembre de <em>1617, <\/em>Messire Mechatin Lafaye, vicario mayor de Lyon, aprobaba el reglamento y el 8 de diciembre siguiente, en la fiesta de 1a Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen, el Se\u00f1or Depaul proced\u00eda solemnemente a la erecci\u00f3n de la cofrad\u00eda en la capilla del Hospital.<\/p>\n<p><strong>Vuelta a Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>Durante este tiempo, la confusi\u00f3n y la fiebre sub\u00edan en casa de los Gondi. Tras la lectura de la carta por la que Vicente pon\u00eda a sus se\u00f1ores al corriente de su \u00e9xodo, pidi\u00e9ndoles perd\u00f3n al mismo tiempo, form\u00e1base una coalici\u00f3n para obtener su vuelta a Par\u00eds. Hasta el Padre de B\u00e9rulle tom\u00f3 este partido. Delicadamente, rog\u00f3 al Se\u00f1or Vicente que volviese a Par\u00eds. Apenado, pero deferente, el cura de Ch\u00e1tillon toma el camino de la capital. En cinco meses, hab\u00eda rehecho esta parroquia. Tres rasgos caracterizan la fisonom\u00eda del nuevo Ch\u00e1tillon: la evangelizaci\u00f3n por la caridad, la regularidad sacerdotal, el amor a los pobres, los preferidos de Jes\u00fas. Muchas almas se hab\u00edan convertido y se hab\u00eda protegido a otras. En suma, lo esencial estaba hecho. El <em>23 <\/em>de diciembre, Vicente llamaba a la puerta del Se\u00f1or de B\u00e9ruIle; la v\u00edspera de Navidad entraba de nuevo en casa de los Gondi.<\/p>\n<h4><strong>3.- Las fundaciones mayores &#8211; (1618-1633) <\/strong><\/h4>\n<p>S\u00e9palo o no, comienza de nuevo. Sus perspectivas de porvenir se transforman, debe ahora avanzar. Seg\u00fan la regla de perfecci\u00f3n de Benito de Canfield, tan ensalzada por el Se\u00f1or Duval, Vicente sigue paso a paso a la divina Providencia. Tiene por devoci\u00f3n honrarla, y no<\/p>\n<p>quiere <em>adelantarse a ella. <\/em>Pero en fin, puesto que en lo m\u00e1s \u00edntimo de s\u00ed mismo est\u00e1 obligado al servicio de los pobres, debe asegurar el orden y la continuidad de su misi\u00f3n. Debe asimismo forjar las instituciones que le permitan acabar y prolongar en el porvenir de los dem\u00e1s la misi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Encuentros<\/strong><\/p>\n<p>Ya no est\u00e1 solo. En 1618 y 1619, se ha visto con Francisco de Sales, perceptible imagen de la bondad de Dios. Lo <em>bueno que tiene que ser Dios, <\/em>dice una y otra vez, si <em>Mons. de Ginebra es tan bueno. <\/em>Vicente admira el perfecto equilibrio del autor de la <em>Introducci\u00f3n a la vida devota. <\/em>Comparte con \u00e9l las preocupaciones por la vida religiosa, la santificaci\u00f3n de los seglares en y por el deber de estado. Con \u00e9l, desea una profunda reforma del clero y una simplificaci\u00f3n de la predicaci\u00f3n. Algunos encuentros han bastado para que se anude una s\u00f3lida amistad. Esta inicia una cooperaci\u00f3n que culminar\u00e1 con el superiorato de la Visitaci\u00f3n parisina y despu\u00e9s, muerto ya Francisco de Sales, con la direcci\u00f3n de santa Chantal durante algunos a\u00f1os, luego, y m\u00e1s secre\u00adtamente, con una verdadera \u00f3smosis de las doctrinas y de las pr\u00e1cticas salesianas.<\/p>\n<p><strong>Compa\u00f1eros <\/strong><\/p>\n<p>Otros hombres rodean a Vicente. Le ayudan en las misiones y le animan con su presencia. Estos se\u00f1ores, Portait, Bellin, Calon, Ducllesne, Coqueret, son asimismo amigos de los pobres y de Dios. Ocupado con el Oratorio, el Padre de B\u00e9rulle se desentiende un poco de Vicente. De vez en cuando, hasta se le mues trahostil. No importa. Dos maestros con quienes por lo dem\u00e1s se ha encontrado junto a B\u00e9rulle est\u00e1n ah\u00ed. Su autoridad y su dinamismo no admiten duda. El primero, Andr\u00e9 Duval, real profesor de teolog\u00eda en la Sorbona, es un maestro venerado. Modesto, discreto, muy seguro, \u00e9l es, \u00abel buen Se\u00f1or Duval\u00bb en quien todo es santo, el que har\u00e1 de la constituci\u00f3n de una comunidad y de la aceptaci\u00f3n del vasto priorato de San L\u00e1zaro un deber para el Se\u00f1or Depaul. El otro, Jean Du Vergier de Hauranne, es casi un coterr\u00e1neo. En todo caso, es el amigo con quien tiene bolsa com\u00fan. Hablan juntos de los problemas eclesi\u00e1sticos, del sacerdocio, de las indispensables reformas. Doce a\u00f1os estuvo sin celajes esta amistad. Cuando Vicente reconoci\u00f3 que su camino no era el de Saint-Cyran, al punto en que Richelieu hizo encarcelar al Director de Port-Royal, no dud\u00f3 Vicente, con el riesgo de indisponerse al terrible Cardenal-Ministro, en testificar en favor de su viejo amigo ante el juez eclesi\u00e1stico Se\u00f1or<sup>&#8211;<\/sup> Lescot (31 de marzo-2 de abril de 1639). Hay que recordar tambi\u00e9n, para reconstituir el ambiente de estos a\u00f1os, la actitud de la Se\u00f1ora de Gondi. Toda gozosa de haber nuevamente hallado al Padre de su esp\u00edritu, sigue con alma y vida todas sus empresas y no duda en financiarlas materialmente. Estas son las favorables condiciones en las que el Se\u00f1or Vicente va a crear sus obras esenciales: la Misi\u00f3n y la Caridad.<\/p>\n<p><strong>Evoluci\u00f3n de la misi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Sin que lo haya previsto, el Se\u00f1or Vicente comienza por ver incrementarse considerablemente su grey. Felipe-Manuel de Gondi le conf\u00eda primero una vasta parroquia que nunca ha tenido titular: la c\u00e1rcel de las Galeras. Pide a Luis XIII le nombre capell\u00e1n general de las Galeras (8 de febrero de 1619). Vicente va de inmediato a visitar a sus pobres feligre\u00adses, en Par\u00eds, en Marsella (1622). Hasta les predica una misi\u00f3n en su territorio, las Galeras, en Burdeos (1623). Aprovechando por lo dem\u00e1s su viaje, llega hasta Dax, Pouy, Buglose, y da un adi\u00f3s supremo a su familia. No puede dudar m\u00e1s de su misi\u00f3n: los pobres son sus se\u00f1ores. Pueden disponer de \u00e9l y \u00e9l debe obedecerles. En el transcurso de una misi\u00f3n en Montmirail y en Marchais (1621-1622), un protestante rebelde a todas las argumentaciones se lo ha vuelto a decir a su manera: La <em>Iglesia de Cristo izo puede abandonar a los pobres, pero\u2026 hay diez mil sacerdotes en 1&#8217;ar\u00eds. En los campos se pierden los pobres en una ignorancia espantosa. <\/em>Dos retiros, uno en Soissons, el otro en Valprofonde, le han terminado de convencer irrevocablemente. Es pues, ahora, cuesti\u00f3n de construir una instituci\u00f3n s\u00f3lida y estable. Obtiene en Par\u00eds el diploma de licenciado en derecho y puede as\u00ed recibir su nombramiento de Principal del Colegio des BonsEnfants (1\u00ba de marzo de 1624), Se pone as\u00ed un local a disposici\u00f3n suya. El 17 de abril de 1625, en su mansi\u00f3n de la rue Pav\u00e9e, parroquia de San Salvador, Felipe Manuel de Gondi y Francisca-Margarita de Silly, su esposa, firman eI contrato que pone inmediatamente 37.000 libras a disposici\u00f3n del se\u00f1or Vicente de Pa\u00fal. Se funda la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Como si la Se\u00f1ora de Gondi no hubiese vivido m\u00e1s que para esta firma, se extingue el 23 de junio de 1525. Aqu\u00ed, como en Chatillon, lo esencial est\u00e1 hecho. El arzobispo de Par\u00eds aprueba la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n el 23 de abril de 1626 y Vicente se ingenia enseguida para obtener las aprobaciones romanas.<\/p>\n<p><strong>Nubes en el cielo de Par\u00eds y de Roma<\/strong><\/p>\n<p>De pronto, en estos a\u00f1os de 1626-1628, el horizonte parece fruncirse. La peque\u00f1a tropa misionera se juega su suerte. En Par\u00eds, se se\u00f1or Gondi entra en el Oratorio. No habla ya sino de retirar el dinero que ha servido para la fundaci\u00f3n misionera. Jean Du Vergier de Hauranne, le disuade con suavidad de ello. Arde la alerta. En Roma, donde no se disimula ya la oposici\u00f3n del Cardenal de B\u00e9rulle, las Congregaciones Romanas reh\u00fasan por dos veces aprobar la peque\u00f1a Compa\u00f1\u00eda (22 de agosto, 25 de septiembre).<\/p>\n<p><strong>\u00bfResponsabilidad del clero? <\/strong><\/p>\n<p>Contrariado, pero invariable en su designio. Vicente no deja por eso de misionar. Se pregunta por lo que Dios quiere que haga. Si los pobres del campo pasan tan f\u00e1cilmente al protestantismo \u00bfno es, como lo ha visto en Chatillon, debido a los pastores responsables de su instrucci\u00f3n? A decir verdad, el clero es culpable, ya que est\u00e1 sin formaci\u00f3n y con mucha frecuencia, tambi\u00e9n \u00e9l, en la ignorancia. Ya la Se\u00f1ora de Gondi le hab\u00eda indicado c\u00f3mo un sacerdote ignoraba la f\u00f3rmula de la absoluci\u00f3n. El mismo, Vicente, lo ha comprobado. Sin los sacerdotes nada se hace en la Iglesia. El porvenir del Cristianismo depende del sacerdocio. Tal es la convicci\u00f3n del Se\u00f1or Bourdo\u00edse, del Se\u00f1or de Saint Saint-Cyran y esa es tambi\u00e9n la del Se\u00f1or Vicente.<\/p>\n<p><strong>Los ejercicios de Beauvais<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfSe podr\u00eda cambiar a sacerdotes atados por un beneficio, endurecidos en la pereza? No pod\u00eda so\u00f1arse. Una sola acci\u00f3n posible: seleccionar los candidatos al sacerdocio, exigirles antes de la ordenaci\u00f3n un m\u00ednimo de celo y asegurarles un poco de instrucci\u00f3n. Mons. Pottier, Obispo de Beauvais, no pensaba de otro modo. Un d\u00eda de julio de 1628, conversa con el Se\u00f1or Depaul, le conf\u00eda sus preocupaciones, le pide venga en el mes de septiembre a predicar el retiro de los ordenandos. Los \u00abEjercicios\u00bb tuvieron un \u00e9xito considerable. De inmediato se adopt\u00f3 la f\u00f3rmula en Par\u00eds y a los retiros de ordenandos correspondieron los retiros de eclesi\u00e1sticos. El Prior del vasto convento de Saint-Lazare-l\u00e9s-Paris, y asimismo el arzobispo de Par\u00eds, pensaron en los ordenados cuando hicieron uno y otro entrar al Se\u00f1or Vicente y a sus misioneros en el vasto Priorato (8 de enero de 1632). Un favor no viene nunca solo. Al comienzo del a\u00f1o 1633, Roma aprobaba la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y la bula Salvatoris nostri del 12 de enero de 1633 mencionaba la obra principal de la Misi\u00f3n: los ordenandos.<\/p>\n<p><strong>Giro decisivo<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Se da un giro decisivo. El Se\u00f1or Vicente no lo ha visto, ni con mayor raz\u00f3n, lo ha previsto. Simplemente, se ha mantenido en la amistad de los acontecimientos a los que Dios lleva de la mano. Ahora est\u00e1 asociado a la tarea primordial de la reforma cat\u00f3lica. Colabora con cl cardenal de la Rochefoucauld, que ya le ha dado confianza al remitirle la suerte de los Iluminados de, Picard\u00eda (septiembre de 1630). El porvenir de los pobres est\u00e1 asegurado. De ahora en adelante, y pese a su circunspecci\u00f3n campesina, Vicente avanza a grandes zancadas. Adereza, este a\u00f1o de 1633, un reglamento de asociaci\u00f3n sacerdotal que agrupar\u00e1 muy pronto a la \u00e9lite del clero parisino. Este se re\u00fane en San L\u00e1zaro todos los martes para orar, trabajar, reflexionar, edificarse. En 1660, la \u00abConferencia de los Martes\u00bb de Par\u00eds contar\u00e1 250 nombres. Entre ellos, 22 habr\u00e1n sido o ser\u00e1n llamados al episcopado. Godeau, los Fouquet, F. Vialart, Perrochel, Pavillon, J.-B. Bossuet, se honrar\u00e1n de haber sido disc\u00edpulos del que hablaba como un \u00abor\u00e1culo de Dios\u00bb. Tambi\u00e9n ella, esta compa\u00f1\u00eda de los Martes, dar\u00e1 misiones. Vicente la utilizar\u00e1 por doquier: en 1633, en el Hospital de los Quinze-Vingts, en 1638, en Saint-Germain-en-Laye, para dar una misi\u00f3n a la Corte, en 1657 en el Hospital General de los pobres, en 16,57 tambi\u00e9n, en Metz, al objeto de una misi\u00f3n general solicitada por Ana de Austria.<\/p>\n<p><strong>Desarrollo de las caridades<\/strong><\/p>\n<p>En estos mismos a\u00f1os, 1617-1633, las caridades conocen tambi\u00e9n a su vez una milagrosa primavera. Pacientemente, durante 16 a\u00f1os, Vicente observa a las personas, estudia los mecanismos, experimenta las f\u00f3rmulas, A la salida de Chatillon, no ten\u00eda m\u00e1s que, una idea: predicar la misi\u00f3n en todas las parroquias de la Se\u00f1ora de Gondi y erigir, al clausurar la misi\u00f3n, una caridad que adoptara el reglamento de Ch\u00e1tillon. Eso hizo en Villepreux, Juigny, Montmirail. Mas como nadie tiene derecho a la ociosidad, Vicente invit\u00f3 asimismo a los hombres a reunirse en caridades. La experiencia, al igual que la de las caridades mixtas, no dio buenos resultados. Vicente no se obstin\u00f3 y se entreg\u00f3 a perfeccionar las caridades femeninas. Not\u00f3 muy pronto que las \u00abCaridades\u00bb no pod\u00edan restringirse a la asistencia de pobres enfermos. Tuvo que ocuparse, en Macon, de organizar a los mendigos (1621). En Par\u00eds, la Visita a los presos, a los galeotes, lleg\u00f3 pronto a ser la preocupaci\u00f3n de ciertas caridades. Hac\u00eda falta, pues, que la organizaci\u00f3n y la f\u00f3rmula de las caridades permaneciera abierta. Hubo, posteriormente, caridades para los peque\u00f1os hogares indigentes, caridades para los siniestrados del hambre y de la guerra. En 1610, las caridades de Lorena se convirtieron en centros de socorro, dep\u00f3sitos de v\u00edveres, refugio para las mujeres y las religiosas expuestas a la soldadesca. No os escog\u00e9is a un pobre, \u00e9l es quien os escoge.<\/p>\n<p>Pero en todas partes, en Par\u00eds, como en M\u00e1con, el tiempo revel\u00f3 que las caridades se entibiar\u00edan y ser\u00edan ineficaces, si r\u00e1pidamente no se pon\u00eda remedio a dos flaquezas: la ausencia de control y la ausencia de mano de obra. Los impulsos del coraz\u00f3n y la buena voluntad de las se\u00f1oras no bastaban a necesidades muy materiales tales como los cuidados a los enfermos, las limpiezas, etc\u00e9tera. Y sin embargo, hay que amar al pr\u00f3jimo como a Dios, con la fuerza de los brazos y con el sudor del rostro. Algunas damas de la caridad delegaron a sus sirvientas. Esta dedicaci\u00f3n asalariada y ocasional no pod\u00eda bastar: hac\u00eda falta un coraz\u00f3n, un alma, una fidelidad sin condiciones y sin ruptura.<\/p>\n<p><strong>Luisa de Marillac (1591-1660) <\/strong><\/p>\n<p>La que deb\u00eda, en compa\u00f1\u00eda del Se\u00f1or Vicente, realizar esta peque\u00f1a creaci\u00f3n, la Se\u00f1orita Legras, por nacimiento Luisa de Marillac, no parec\u00eda en absoluto preparada para esta gran obra. Hab\u00eda entrado como una sombra en la vida de Vicente en el transcurso del a\u00f1o 1624. Esta mujercita -1,49 m. de talla- nerviosa c impresionable, era por su padre, Luis, de la ilustre familia de los Marillac. Nacida en 1591, en Ferri\u00e9res-en-Brie, nunca hab\u00eda conocido a su madre, y perdi\u00f3 a su padre cuando no ten\u00eda m\u00e1s que trece a\u00f1os. Su confesor, el Padre Honorato de Champigny, hab\u00edala disuadido, aun siendo \u00e9l capuchino, de hacerse capuchina. Luisa hab\u00eda casado entonces con el Se\u00f1or Antonio Legras y hab\u00eda tenido un hijo, aquel peque\u00f1o Miguel que nunca ces\u00f3 de inquietarla. Todos sus directores de conciencia, J.-P. Camus, Miguel de Marillac, Mons. de Ginebra, hab\u00edanle aconsejado ser sencilla, alegrarse, dominarse\u2026 y el Se\u00f1or Vicente al que, pese a algunas repugnancias, se abri\u00f3, poco tiempo despu\u00e9s de la muerto del Se\u00f1or Legras, no le hab\u00eda dado otros consejos.<\/p>\n<p><strong>Formaci\u00f3n de la primera Hija de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>Dudando de sus propios dones, el Padre Vicente no hab\u00eda tomado sino mal de su grado la responsabilidad de esta alma atormentada que se complicaba la conciencia. Muy pronto discerni\u00f3 las secretas riquezas de las que los pobres podr\u00edan beneficiarse. M\u00edsticamente, Luisa de Marillac tomaba as\u00ed el relevo de la Se\u00f1ora de Gondi. En muchos rasgos, recordaba al Se\u00f1or Vicente a su ilustre antecesora. Escuchaba con el mismo fervor los consejos del Se\u00f1or Vicente que la rogaba estuviese alegre, amase a Dios desconfiando de s\u00ed misma, se renunciase desde\u00f1ando sus imaginaciones y a sus impresiones. <em>Estad alegre, honrad la inacci\u00f3n <\/em>v <em>el estado desconocido del Hijo de Dios, aceptad los acontecimientos que os contrar\u00edan, adorad a la Providencia, seguidla, no os adelant\u00e9is a ella\u2026 Nuestro Se\u00f1or es una Comuni\u00f3n continua en los que est\u00e1n unidos a su querer y no querer\u2026 <\/em>Este cuidado del alma proseguido en un clima de suavidad salesiana conjugaba sabiamente las exigencias de la uni\u00f3n a la voluntad divina seg\u00fan Benito de Canfield y las perspectivas agustinianas caras al Padre de B\u00e9rulle. Los resultados fueron con toda sencillez maravillosos. En 7629, el Se\u00f1or Vicente ten\u00eda formada en Luisa de Marillac, a la primera Hija de la Caridad. La lanz\u00f3 a una gira de inspecci\u00f3n. Guiada con firmeza, Luisa de Marillac supo ver, estimular, orientar, dar cuenta, sugerir. Comprobando con el Se\u00f1or Vicente que las Damas no podr\u00edan verdaderamente asegurar<sup>,<\/sup> un servicio regular y ejecutar para con los dem\u00e1s acciones que consigo mismas no ejecutaban, reuni\u00f3 Luisa de Marillac a algunas buenas chicas del campo, deseosas a la vez de servir a los pobres y de ser de Dios.<\/p>\n<p><strong>Las Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>En aquella casita del Faubourg Saint-Victor (el actual 21, de la rue Monge), aquel 29 de noviembre de 163R, nac\u00eda la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, servidoras de los pobres enfermos. Religiosas sin uniforme, ir\u00edan sin velo, no tendr\u00edan votos solemnes. Alternando las perspectivas religiosas con las (le, las servidoras misioneras, en un tono mitad grave mitad sonriente, el Se\u00f1or Vicente glosaba: <em>tendr\u00e1n por monasterio &#8211; las casas de los enfermos y aquella en que est\u00e1 la superiora. Por celda &#8211; un cuarto de renta. Por capilla &#8211; la iglesia parroquial. Por claustro &#8211; las calles de la ciudad. Por clausura &#8211; la obediencia. Por reja &#8211; el temor de Dios. Por velo &#8211; la santa modestia. Por profesi\u00f3n &#8211; la confianza continua en la providencia, el ofrecimiento de todo lo que son<\/em>. Con objeto de asegurar la permanencia junto a los desgraciados a quienes nunca abandona la miseria, ser\u00edan las profesas de Jes\u00fas viviendo sin cesar entre los pobres. Este desdoblamiento de las funciones y de los servicios permiti\u00f3 a las Damas mantener sus socorros y su presencia. Las caridades cobraron un nuevo auge. Al adoptar Par\u00eds la f\u00f3rmula, la mayor\u00eda de las parroquias parisinas tuvieron su cofrad\u00eda. Su asoci\u00f3 a las familias burguesas al trabajo y a la vida de las pobres servidoras. Se daba permanentemente ocasi\u00f3n a comprenderse, a ayudarse, a fraternizar haciendo el bien. La atm\u00f3sfera de las caridades era un milagro mayor que loa donativos acumulados.<\/p>\n<h4><strong>4.- Una actividad nacional (1633-1643) <\/strong><\/h4>\n<p>Las funciones religiosas del Se\u00f1or Vicente comienzan a alzarse. Su diversidad y su grandeza cautivan la atenci\u00f3n. Crece la tentaci\u00f3n de separar al Se\u00f1or Vicente del ambiente pol\u00edtico y religioso que da a sus empresas su originalidad y su significaci\u00f3n profunda. Y sin embargo, es de su tiempo, participa en la voluntad de orden y de organizaci\u00f3n que se afirma en todo su alrededor. Amenazado sin pausa, Richelieu sigue en el poder e instala progresivamente las estructuras sociales y econ\u00f3micas que transformar\u00e1n al pa\u00eds. Se funda la Academia Francesa. Descartes escribe el <em>Discurso del M\u00e9todo <\/em>(1637), Corneille representa El <em>Cid, Horacio, Cinna, Polyeucto <\/em>(de 1637 a 1641). En el <em>Sal\u00f3n Azul, <\/em>la Marquesa de Rambouillet reina en estos a\u00f1os de 1628-1645 en toda su gloria y su influjo alcanza tambi\u00e9n a los medios religiosos y caritativos. En este Par\u00eds que no est\u00e1 compartimentado, Vicente circula y se comporta. Como Richelieu, pero en otro dominio y seg\u00fan un estilo diferente, gobierna y organiza. Con igualdad de \u00e1nimo -\u00abel Se\u00f1or Vicente es siempre el Se\u00f1or Vicente\u00bb, comienza a decirse- trabaja principalmente en cuatro focos de caridad: la Misi\u00f3n, las Hijas de la Caridad, las Damas de la Caridad, las religiosas de la Visitaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La Misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La misi\u00f3n se desarrolla y su fundador le da un rostro. La ve diferente del Oratorio, m\u00e1s extensa que la Comunidad de San Nicol\u00e1s, de diferente esp\u00edritu que la Comunidad del Sant\u00edsimo Sacramento. Reconoce que el Se\u00f1or J.-J. Olier tiene una vocaci\u00f3n particular y \u00e9l mismo se aleja suavemente de Port-Royal. Entre 1635 y 1643 pone manos a la obra para forjar las estructuras de la Misi\u00f3n. Aconseja con insistencia a los misioneros emitan votos que les estabilicen en el servicio de los pobres. Obtiene aquella disposici\u00f3n del 19 de octubre de 1641, la cual, al tiempo que reconoce los votos simples de los misioneros, mantiene sin embargo a \u00e9stos entre el clero secular. La conducta moral de la comunidad se precisa en el transcurso de los retiros de 1632-1635 El Se\u00f1or Portail conservar\u00eda preciosamente la gran carta del 1\u00b0 de mayo de 1635, que recuerda las bases religiosas y m\u00edsticas del apostolado; y santa Juana de Chantal recibir\u00e1 en julio de 1639 una peque\u00f1a descripci\u00f3n de la actividad y del esp\u00edritu de la compa\u00f1\u00eda naciente.<\/p>\n<p><strong>Las Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas de las Hijas de la Caridad deb\u00edan definirse todav\u00eda m\u00e1s r\u00e1pidamente. Vicente les daba todos los meses una conferencia y aunque s\u00f3lo 12 de las pl\u00e1ticas de este per\u00edodo hayan llegadb hasta nosotros, nos permiten situar exactamente el esfuerzo de las servidoras de los pobres. Hay que amar, servir, honrar la vida humana del Hijo de Dios, y para eso, orar, vivir en la caridad, mortificarse. En la conferencia que da el 25 de enero de 1643 sobre las virtudes de las verdaderas campesinas, Vicente rellena, prolonga, ilustra estas directivas fundamentales. Pero hay que dar tambi\u00e9n cobijo a las servidoras de los pobres. Tuvieron primeramente un punto de apoyo en casa de la Se\u00f1orita, rue de Versailles (el actual 21 de la rue Monge). Vicente les procur\u00f3 una casa en La Chapelle y en 1637-1641, las instala en San Lorenzo, al lado mismo de San L\u00e1zaro. En el fondo de su alma, se relevan una a otra dos preocupaciones: impedir que la nueva agrupaci\u00f3n se convierta en una \u00abreligi\u00f3n\u00bb (eso ser\u00eda llevar la \u00abCaridad\u00bb a la \u00abExtrema Unci\u00f3n\u00bb), de otro lado mantener y avivar el ideal que las hab\u00eda reunido para dedicarlas a Dios y a los pobres. El mejor medio era dejarlas bajo la autoridad del superior que las hab\u00eda reclutado. Los reglamentos de 1633, 1634, 1636 no hablan de ello aun muy expl\u00edcitamente, pero lo pensaba suficientemente Santa Luisa de Marillac. Entre 1638 y 1643, se abrieron a los pobres 9 casas de Hijas de la Caridad, una de ellas en Richelieu.<\/p>\n<p><strong>Las Damas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s complejas y diversas, las Caridades de provincias y de Par\u00eds exig\u00edan al Se\u00f1or Vicente todos sus recursos de tacto y de diplomacia. Tuvo un \u00e9xito perfecto y pronto pudo tomarse como modelo la Cofrad\u00eda del Hotel-Dieu erigida en 1631 y presidida durante cinco a\u00f1os por la Se\u00f1ora Goussault. Esta agrup\u00f3 r\u00e1pidamente a 120 y basta 200 Damas de la Caridad que se ocuparon met\u00f3dicamente de los pobres enfermos del Gran Hospital.<\/p>\n<p><strong>La Visitaci\u00f3n de Santa Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Un cuarto sector acapara por fin al Se\u00f1or Vicente: la Visitaci\u00f3n de Santa Mar\u00eda. Ve, aconseja, dirige a la Madre de Chantal durante sus viajes a Par\u00eds en 1628, 1635, 1647 y precisa en cartas de estilo salesiano las directivas que juzga m\u00e1s oportunas. Se siente m\u00edsticamente envuelto por Dios en la estela de Francisco de Sales y de santa Juana. Cuando la fundadora de la Visitaci\u00f3n expira en Moulins, se le comunica a \u00e9l sobrenaturalmente: mientras celebra la misa, ve el alma de santa Chantal uni\u00e9ndose a la de Francisco de Sales y, as\u00ed unidas, unirse estas dos almas a la Esencia Divina. No hab\u00eda compartido ludos sus puntos de vista sobre la direcci\u00f3n de la Visitaci\u00f3n, pero la estimaba profundamente y la reverenciaba religiosamente. Al entregarse por por ella y por sus hijos, se beneficia de su esp\u00edritu y de su ardor. De ella dec\u00eda Pedro de Berulle: \u00abSu coraz\u00f3n es un altar donde nunca se apagar\u00e1 el fuego de su amor y \u00e9ste consumir\u00e1 el altar. Pensando en ella, en Mons. De Ginebra, Vicente exhorta, dirige, calma a las religiosas de la Visitaci\u00f3n de Santa Mar\u00eda. Cuatro monasterios tiene ahora a su cargo, pues al de la rue Saint-Antoine se ha a\u00f1adido el Refugio de Santa Magdalena (1629), el monasterio del Faubourg Saint-Jacques (1826), el de Saint Dednis (1639).<\/p>\n<p><strong>Las grandes obras nacionales<\/strong><\/p>\n<p>El gobierno de los cuatro sectores pod\u00eda bastar para la ocupaci\u00f3n y la gloria del Se\u00f1or Vicente. Nos lo imaginamos de grado. Sus contempor\u00e1neos no lo ve\u00edan as\u00ed. Insensiblemente y sin quererlo entr\u00f3 en la vida de la naci\u00f3n. Se convirti\u00f3 en su coraz\u00f3n, y recibi\u00f3 todas sus sacudidas. En 1636, los Imperiales se ciernen sobre Par\u00eds y se apoderan de Corbie. San L\u00e1zaro se transforma en cuartel militar y en el se distribuyen armas a los soldados. El <em>tambor comienza a redoblar aqu\u00ed, <\/em>escribe Vicente, <em>aunque no sean m\u00e1s que las siete de la ma\u00f1ana, de manera que desde las ocho llevan formadas ya en casa setenta y dos compa\u00f1\u00edas\u2026 El establo, la le\u00f1era, las salas y el claustro est\u00e1n llenos de armas, y los patios de soldados. <\/em>El canciller S\u00e9guier pide veinte misioneros para que sirvan como capellanes de las tropas. Vicente puede suministrar solamente diez. Traza a su prop\u00f3sito un peque\u00f1o reglamento, luego les acompa\u00f1a hasta Senlis. 4.000 <em>soldados han cumplido ya con su deber en el tribunal de la penitencia, <\/em>escribir\u00e1 Vicente en septiembre. Pasa un a\u00f1o y el Se\u00f1or Vicente se ve obligado a tomar en sus manos una nueva obra particularmente urgente: los ni\u00f1os exp\u00f3sitos (1638). Cada a\u00f1o se abandona a m\u00e1s de 300 ni\u00f1os en la casacuna de Saint-Landry o en las calles de Par\u00eds. Luego, <em>se los vende por ocho sueldos a p\u00edcaros que les rompen brazos y piernas o les dejan morir de hambre<\/em>. Se pod\u00eda estimar que entre 1600 y 1638, hab\u00edan muerto 1.200 desgraciaditos por falta de alimento y de cuidados. Vicente comienza por confiar algunos a Luisa de Marillac. Pero bien pronto toma la obra entera y le dedica una decena de Hijas de la Caridad, y hace se levanten 13 casas para acogerles. Dispone en 1647 del castillo de Bic\u00e9tre, en 1699 utiliza igualmente el hospicio de los Reclusos. Comienza el a\u00f1o de 1639 y el Se\u00f1or Vicente emprende su primera gran cruzada de caridad. En el mes de enero tiene conocimiento del extremo apuro de Lorena, asolada por la guerra, la peste, el hambre. Hace un llamamiento a las Damas de la Caridad y durante diez a\u00f1os, no cesa de enviar recursos. He aqu\u00ed algunos balances de las miserias aliviadas, que Vicente de Pa\u00fal pudo establecer con ayuda de las cartas de los misioneros:<\/p>\n<ul>\n<li>en Verdun: se socorre de 400 a 600 pobres, se cuida de 50 a 60 enfermos, se ayuda a 30 pobres vergonzantes;<\/li>\n<li>en Metz: se sostiene de 4 a 5.000 mendigos;<\/li>\n<li>en Pont-\u00e1-Mousson: se alimenta a 500 mendigos;<\/li>\n<li>en Nancy: se atiende a 500 mendigos, 180 pobres vergonzantes. Toul no da noticia alguna, pero cl Se\u00f1or du Coudray se da en cuerpo y alma;<\/li>\n<li>en Saint-Mihiel: el Se\u00f1or Gu\u00e9rin alimenta a 1.100 hambrientos;<\/li>\n<li>en Bar-le-Duc: los Se\u00f1ores Montevit y Boucher asisten permanentemente a 800 hambrientos y cuidan a 25 enfermos. Estos centros de socorro son alimentados por el Hermano Mateo Regnard quien, logra pasar disfrazado por entre las huestes enemigas. Efect\u00faa 53 viajes, transportando cada vez de 25 a 30.000 libras.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Desde San L\u00e1zaro, Vicente exhorta, consuela, aconseja, hace se tenga paciencia. Organiza misiones para los refugiados, recoge a las muchachas en peligro, va en ayuda de la Madre Catalina de Bar y de las Benedictinas del Sant\u00edsimo Sacramento, organiza la red de socorros para la nobleza lorenesa. Todas estas obras exponen a Vicente a las miradas de los grandes de este mundo. Los pol\u00edticos le piden consejo y le atraen a su \u00f3rbita. Impresionado por las Conferencias de los Martes y los retiros de los Ordenandos, Richelieu sostiene financieramente a Vicente. Le consulta sobre la validez del matrimonio de Gasten de Orl\u00e9ans y de Margarita de Lorena. El fundador de la Misi\u00f3n se aprovecha de estas audiencias para reclamar la paz y pide a Richelieu que sostenga a los Irlandeses. Luis XIII, siempre preocupado por la reforma de la Iglesia, obtiene del organizador de las Conferencias de los Martes la lista de los que juzga m\u00e1s dignos del Episcopado. Cuando siente que le abandonan las fuerzas, hace llamar al Padre Vicente junto a su lecho de muerte. Asimismo desde la formaci\u00f3n del Consejo de Regencia, Ana de Austria comisiona al Se\u00f1or Vicente. Sobre sus espaldas, ya pesadamente cargadas, se abate una nueva responsabilidad. Quiere huir, pero \u00bfd\u00f3nde podr\u00eda prestar m\u00e1s servicios a los pobres, ahora que se le reconoce de utilidad p\u00fablica?<\/p>\n<h4><strong>5.- Una actividad mundial &#8211; (1643-1660) <\/strong><\/h4>\n<p>Cuando en el mes de junio de 1693 toma Vicente de Pa\u00fal por primera vez asiento en el Consejo de Conciencia, hab\u00eda cumplido los sesenta v tres a\u00f1os. Su actividad cobra unas dimensiones y un ritmo que nos desconciertan. Raya con el prodigio y hemos de contentarnos con examinarla en un vasto recorrido de su horizonte.<\/p>\n<p><strong>La Misi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Entre los su&#8217; y os, en San L\u00e1zaro, preside las obras que radican en la Casa-Madre: los ejercicios de los ordenandos, los retiros de eclesi\u00e1sticos y seglares. 200 personas se sientan diariamente en el refectorio. Redacta y\u00b0 corrige las Reglas de los misioneros y las distribuye el 17 de mayo de 1658. Progresivamente, ha convencido a sus compa\u00f1eros de la utilidad de los votos. En 1655, la Santa Sede aprueba su f\u00f3rmula y el 25 de enero de 165(i, la mayor\u00eda de los misioneros renueva sus compromisos. Dirige a las Visitandinas, preside su consejo, sostiene su vida espiritual mediante avisos escritos y conferencias. Redacta o dicta como promedio una decena de cartas por d\u00eda y a partir de 1695 y 1616 tiene que hacerse, ayudar por dos secretarios, el Hermano Ducournau y el Hermano Robineau. Cada semana, da a los misioneros una conferencia y les hace dos repeticiones de oraci\u00f3n. La Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n se extiende no solamente por Francia; sino por Italia (G\u00e9nova, Tur\u00edn), por las Islas Brit\u00e1nicas (Irlanda, Escocia). Para socorrer espiritualmente a los esclavos, los consulados de T\u00fanez y Argel son ocupados por sacerdotes o hermanos de la Misi\u00f3n. En 1648, un pelot\u00f3n de misioneros sale para Madagascar y, en 1651, otro para Polonia. Los \u00abMartes\u00bb se desarrollan, y de provincias escriben a San Vicente pidi\u00e9ndole consejo. Los hay ahora en Saintes, Marsella, Al\u00e9s, Metz, Tur\u00edn, Le Puy, Angulema, Angers, Burdeos, Val Richer.<\/p>\n<p><strong>Hijas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>Las Hijas de la Caridad tienen derecho a una conferencia mensual. Solamente se nos han conservado 120. Con paciencia, Vicente da los pasos necesarios para que se aprueben las Constituciones y llega a alcanzar en Roma al Cardenal de Retz, por entonces en ruptura con Mazarino. El 18 de enero de 1655, JuanFrancisco-Pablo de Gondi aprueba la cuarta redacci\u00f3n de las Constituciones que recibir\u00e1n la aprobaci\u00f3n civil del rey y del parlamento en 1657 y en 1658.<\/p>\n<p><strong>Damas de la Caridad<\/strong><\/p>\n<p>En 1647, la miseria aumenta, el celo de las Damas de la Caridad baja y la obra de los ni\u00f1os exp\u00f3sitos est\u00e1 comprometida. Vicente se derrocha. Convoca a las Damas y les dirige una adjuraci\u00f3n pat\u00e9tica de sencillez y humanidad. Animo, se\u00f1oras; la compasi\u00f3n y la caridad os han hecho adoptar a estas criaturitas por hijos vuestros; hab\u00e9is sido sus madres seg\u00fan la gracia, despu\u00e9s que sus madres seg\u00fan la naturaleza las abandonaron. Mirad ahora si quer\u00e9is vosotras abandonarlas tambi\u00e9n. Cesad de ser sus madres para tambi\u00e9n haceros sus jueces: su vida y su muerte est\u00e1n en vuestras manos; voy a contar las voces y los sufragios; es tiempo de pronunciar su sentencia, y de saber si no quer\u00e9is ya tener piedad de ellas. Vivir\u00e1n si continu\u00e1is cuid\u00e1ndolas caritativamente; y en cambio morir\u00e1n y perecer\u00e1n infaliblemente si las abandon\u00e1is; la experiencia no os permite dudarlo. Ninguna sentencia de muerte se pronunci\u00f3. Las Damas aceptaron inmediatamente convertirse de nuevo en protectoras de los peque\u00f1os abandonados.<\/p>\n<h4><strong>6.- Los grandes acentos <\/strong><\/h4>\n<p>Pero todo este trabajo no es m\u00e1s que una conclusi\u00f3n de las obras ya emprendidas, es en suma el de un gran director de obras. Desde 1643, Vicente se convierte en un ministro en el amplio sentido de la palabra, ministro sin cartera y sin secretar\u00eda y que se\u00f1ala su paso por el poder en cuatro sectores.<\/p>\n<p><strong>Administraci\u00f3n en el Consejo de Conciencia<\/strong><\/p>\n<p>El primero es el de la administraci\u00f3n religiosa y de la moralidad p\u00fablica. El Se\u00f1or Vicente se opone a los Iluminados, hace se vigile la impresi\u00f3n de libros, pone fin a las comedias licenciosas y a las procesiones escandalosas. Emprende una campa\u00f1a contra el duelo y la blasfemia. Vela muy especialmente por la justa distribuci\u00f3n de los beneficios y por los nombramientos episcopales. Con la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento, ayuda a la fundaci\u00f3n de hospitales, emprende la visita de los presos, vela por el alojamiento de los sacerdotes vagabundos. Es igualmente, desde 1642, vicario general de los Richelieu-Vignerod y vigila la regularidad de las abad\u00edas. Su papel aqu\u00ed puede compararse al de un secretario de Estado para Asuntos Religiosos, o al de un Ministro del Interior, particularmente so\u00adl\u00edcito por la moralidad p\u00fablica y administrativa.<\/p>\n<p><strong>La asistencia a las provincias devastadas<\/strong><\/p>\n<p>El segundo sector es el que corresponder\u00eda a un ministro para regiones devastadas. Desde 1639 no cesa de sostener Lorena. Entre 1650 y 1660 otras tres regiones reclaman su ayuda: Picard\u00eda, Champa\u00f1a, Isla de Francia. Apenas amainan las primeras sacudidas de la Fronda parisina, cuando ya debe Vicente organizar una nueva campa\u00f1a de asistencia en favor de Picard\u00eda y Champa\u00f1a, que las tropas met\u00f3dicamente han saqueado, quemado, devastado. Instruido por la ex\u00adperiencia, Vicente lanza una campa\u00f1a de informaci\u00f3n, de exhortaciones. Se distribuyen relaciones, mensuales inicialmente, de las que se tiran cuatro mil ejemplares. La \u00faltima es de diciembre de 1655. El arzobispo de Par\u00eds escribe con este motivo una carta pastoral. El Se\u00f1or Antoine Lemaitre, ilustre abogado, publica <em>La limosna cristiana y <\/em>recuerda la tradici\u00f3n de la Iglesia tocante a la caridad para con los pobres; Antoine Godeau, futuro obispo de Vence da a la imprenta <em>su Exhortaci\u00f3n a los parisinos en relaci\u00f3n con la limosna. <\/em>Se organizan sermones, cada semana se re\u00fanen las Damas de la Caridad y se reparten met\u00f3dicamente las visitas. Ayudado por la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento, el Se\u00f1or Vicente nombra un intendente general de la Caridad: el Se\u00f1or Berthe, luego el Se\u00f1or Alm\u00e9ras. Van de un lado a otro recogiendo las peticiones que hacen, a trav\u00e9s de los misioneros, los sacerdotes, los religiosos, las Hijas de la Caridad, las Cofrad\u00edas de la Caridad. He aqu\u00ed los boletines de miseria que descifran:<\/p>\n<ul>\n<li>en Guisa: 35 aldeas devastadas, 600 miserables, 500 enfermos;<\/li>\n<li>en Laon: 100 iglesias devastadas, sacerdotes y religiosos en la miseria;<\/li>\n<li>en Soissons: en 30 aldeas, 25 iglesias devastadas, 1.200 enfermos;<\/li>\n<li>en San Quint\u00edn: de 700 a 800 pobres, 1.200 refugiados, 350 enfermos, 300 familias en la miseria, 50 sacerdotes en la desnudez;<\/li>\n<li>en Reims: casi todas las iglesias est\u00e1n devastadas. Los sacerdotes andan dispersos, algunos han sido asesinados, otros heridos. Pero la caridad hace frente a esta marea de miseria. Se entierra a los muertos. Se evac\u00faa a los refugiados, a los enfermos, a las religiosas, a los hu\u00e9rfanos, a las muchachas. Los enfermos transportables son hospitalizados. Se asigna a los sacerdotes un salario mensual. Se distribuye dinero, v\u00edveres, vestidos, pa\u00f1os. Se reorganiza la vida econ\u00f3mica y religiosa suministrando herramientas, semillas\u2026 y objetos de culto. Se instauran nuevas cofrad\u00edas de la caridad. En total, se distribuyen 500.000 libras entre 1650 y 1660. Una miseria nunca viene sola\u2026 Mientras en Picard\u00eda y Champa\u00f1a las manos segu\u00edan tendidas hacia el Se\u00f1or Vicente, en la Isla de Francia, miserias y enfermedades, asesinatos y saqueos, se suced\u00edan a un ritmo infernal. En 1652, hab\u00eda que llevar socorros a un tercer frente, cuando la miseria generalizada mermaba considerablemente los recursos. Pero \u00bfc\u00f3mo permanecer insensibles a estas terribles angustias? En Port-Royal, se hab\u00eda recogido a 240 religiosas, expulsadas y abandonadas. Par\u00eds ve\u00eda multiplicarse los mendigos: se cont\u00f3 a m\u00e1s de 100.000. En el barrio de Saint-M\u00e9dard, 11.800 familias estaban en la miseria y hab\u00eda otras 12.000 en el barrio de SaintMarcel. Un centenar de personas mor\u00eda diariamente en el H\u00f3telDieu. Cada mes contaba Par\u00eds cerca de 10.000 fallecimientos. El arrabal ofrec\u00eda un espect\u00e1culo repugnante y lamentable: 1.500 caballos se pudr\u00edan en Villeneuve-Saint-Georges. En Etampes y en Palaiseau, los moribundos se arrastraban \u00abcomo lagartos sobre la carro\u00f1a\u00bb. Pese a sus setenta y dos a\u00f1os, Vicente no duda un instante. En San L\u00e1zaro hace que se distribuya sopa a millares de pobres dos veces al d\u00eda. En junio de 7652, las Hijas de la Caridad alimentan en su casa-madre a 1.500 pobres y asisten a 800 refugiados. En la parroquia de San Pablo, dan de comer a 5.000 pobres y cuidan de 60 a 80 enfermos. Vicente, por su parte, recoge a los eclesi\u00e1sticos abandonados que andan errantes por la capital. Alquila una casa para las religiosas expulsadas de sus conventos y conf\u00eda \u00e9stas a las Visitandinas. Las muchachas del campo reciben alojamiento, comida y protecci\u00f3n en una casa del Faubourg Saint-Denis.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Utilizando experiencias precedentes, Vicente de Pa\u00fal perfecciona y ajusta su t\u00e9cnica caritativa. No solamente insiste en informar a todo el mundo, sino que organiza met\u00f3dicamente la la colecta. Las rector\u00edas sirven de primeros dep\u00f3sitos. Los donativos son luego encauzados hacia el hospital de la Se\u00f1ora de Bretonvilliers o el hospital de Mandosse. Son los dos grandes puertos de embarque para los centros de distribuci\u00f3n de Gonesse, Juvisy, Villeneuve-Saint-Georges. Se organizan cuestaciones a domicilio, con carretas, entre la corporaci\u00f3n de carniceros, de sombreros. Cada semana salen hacia los siniestrados del contorno de 5 a 6.000 libras de carne, de 2 a 3 millares de huevos, provisiones, vestidos, utensilios. El arrabal est\u00e1 dividido en tantos sectores cuantas son las familias religiosas: Jesuitas, Recoletos, Carmelitas, Capuchinos, Picpucianos se hacen espiritual y materialmente cargo. Los misioneros del Se\u00f1or Vicente trabajan especialmente en los contornos de Palaiseau y Etampes. El trabajo y la enfermedad los diezman, cuatro voluntarios ocupan inmediatamente su lugar. Y se contin\u00faa\u2026 mientras en Etrechy, Villeseneux, Saint-Arnoult, funcionan \u00abmarmitas\u00bb y se socorre a una treintena de aldeas.<\/p>\n<p><strong>Las opciones doctrinales<\/strong><\/p>\n<p>En un tercer sector, el de la fe y de la vida religiosa, hab\u00eda que obrar con rapidez y energ\u00eda. Vicente parece haber tomado personalmente partido contra los defensores de Jansenio desde el a\u00f1o 1641. Su presencia en el Consejo de Conciencia requiere una actitud sin equ\u00edvocos. Habiendo Roma condenado, por la bula \u00abIn Eminenti\u00bb, la doctrina de Jansenio, Vicente, para poner fin a las discusiones, convoca en 1649 a un grupo de obispos en San L\u00e1zaro. Anima al s\u00edndico de la facultad de Par\u00eds, que extrae las cinco proposiciones del Agustinus. Hace campa\u00f1a para recabar la adhesi\u00f3n de los obispos y re\u00fane 88 firmas. Para facilitar la sumisi\u00f3n de los Portroyalistas, va en persona a Port-Royal y conversa con los \u00abSolitarios\u00bb. Pese a su celo, que contribuye a pacificar los esp\u00edritus, los resultados no son maravillosos. Se le ten\u00eda sin duda en cuenta su oposici\u00f3n a Antoine Arnauld; en efecto, en 1648, ante el descenso de las comuniones pascuales en San Sulpicio (3.000 como m\u00ednimo) y en Saint-Nicolas-du-Chardonnet (1.500), hab\u00eda condenado en el Consejo de Conciencia y en p\u00fablico la excesivamente rigorista pastoral del batallador te\u00f3logo. De igual modo, en 1655\u00ad1656, cuando sobreviene el conflicto entre el Se\u00f1or Picot\u00e9 y del duque de Liancourt, estaba agotado su poder de mediador. Antes de que pudiese obtener la recomendaci\u00f3n, las \u00abCartas Menores\u00bb del Se\u00f1or Pascal transportaron el debate al foro. Los rientes estaban por Port-Royal, nada m\u00e1s hab\u00eda que hacer.<\/p>\n<p><strong>Las opciones pol\u00edticas<\/strong><\/p>\n<p>En el sector propiamente pol\u00edtico, su actitud fue mucho m\u00e1s compleja. Aunque se prohibi\u00f3 a s\u00ed mismo intervenir en las querellas de los pr\u00edncipes cristianos, de grado o por fuerza, a tiempo o a destiempo, deb\u00eda tomar partido. Pero \u00bfc\u00f3mo hubiera podido en la confusa refriega de la Fronda y de la Regencia, mantener a la vez los derechos de la moral, salvaguardar su simpat\u00eda y su reconocimiento para con el cardenal de Retz y oponerse a los manejos de Mazarino? Este, que estaba del lado de Vicente para neutralizar la influencia de Port-Royal y proteger la soberan\u00eda de Ana de Austria y del joven Luis XIV, no pod\u00eda perdonarle su influencia sobre la reina. En sus cuadernos no puede contener la amarga traducci\u00f3n de su desconfianza. La oposici\u00f3n estall\u00f3 a vista de todos, cuando Vicente, en aquel 6 de enero de 1649, pidi\u00f3 a Mazarino que se retirase. Ana de Austria no sostuvo su petici\u00f3n y Vicente anduvo errante seis meses por los caminos de Francia, antes de volver a Par\u00eds en el momento en que la corte regresaba all\u00e1. Pese a toda la prudencia de Vicente, la lucha se hizo p\u00fablica, en 1654-1655. Claramente, este \u00faltimo apoyaba al Cardenal de Retz, a quien Mazarino hab\u00eda hecho encarcelar en Vicennes, luego en Nantes. Cuando el fogoso arzobispo escap\u00f3, alcanz\u00f3 Espa\u00f1a y lleg\u00f3 a Roma para instalarse en la casa de la Misi\u00f3n. Furioso, Mazarino obtuvo de Luis XIV la clausura de la casa de Roma. Pero fiel a sus bienhechores, Vicente se content\u00f3 con anunciar el acontecimiento a sus misioneros y pedirles dieran gracias a Dios, que hab\u00eda permitido a la Compa\u00f1\u00eda practicar a la vez la obediencia al rey y el reconocimiento para con sus bien\u00adhechores. Voluntariamente al margen de los conflictos, Ana de Austria testimoni\u00f3 siempre al Se\u00f1or Vicente una benevolencia respetuosa. Sab\u00eda todo lo que hac\u00eda por los pobres y le ayudaba a socorrer Lorena, a los ni\u00f1os exp\u00f3sitos. En un impulso de generosidad, hasta puso en sus manos 18.000 libras en joyas. Pero su gusto por la comedia y sus relaciones con Buckingham y Mazarino, limitaron considerablemente la influencia del Se\u00f1or Vicente. Tuvo en pol\u00edtica la mitad del \u00e9xito; su verdadera misi\u00f3n estaba en otra parte.<\/p>\n<p><strong>Balance y retrato<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan su sue\u00f1o y su plegaria, no se acost\u00f3. Muri\u00f3 con todas sus facultades, \u00abcon las armas en la mano\u00bb. Desde aquel d\u00eda de 1617 en que hab\u00eda tomado partido por los pobres, o sea, desde hac\u00eda 43 a\u00f1os, hab\u00eda luchado contra el pecado, la miseria, la fatiga y la enfermedad. Esta, en julio de 1660, le at\u00f3 a su cuarto. Luch\u00f3 y trabaj\u00f3 a\u00fan. Cuando cesaba el dolor, el sue\u00f1o le aplanaba. <em>Llega el hermano, <\/em>dec\u00eda, <em>a esperar a la hermana. <\/em>La muerte le ilumin\u00f3 literalmente. \u00abAl expirar -nos dice un testigo- entreg\u00f3 en manos de Nuestro Se\u00f1or su hermosa alma y permaneci\u00f3 sentado, como estaba, bello, m\u00e1s majestuoso y venerable que nunca\u00bb. Era el 27 de septiembre de 1660, a la hora de la oraci\u00f3n. Sub\u00eda la aurora suavemente. En el gran vac\u00edo que dejaba, se apareci\u00f3 a los suyos de cuerpo entero, en su rica y desconcertante complejidad. En lo f\u00edsico no era m\u00e1s que un campesino de poca talla \u00ad1,62 m.-, pero amasado con cal y arena. Hab\u00eda trabajado como un gigante. Se pudo incluso aderezar sumariamente una cuenta de sus servicios. Entre, 1628 y 1660, hab\u00edan hecho los Ejercicios de 13 a 14.000 ordenandos. S\u00f3lo la casa de San L\u00e1zaro hab\u00eda dado cerca de un millar de misiones. San L\u00e1zaro y Bons-Enfants hab\u00edan albergado a 20.000 ejercitantes. Cerca de 10.000 ni\u00f1os hab\u00edan sido arrancados a una muerte segura. Centenares de millares de pobres hab\u00edan sido socorridos. El balance moral escapaba a las cifras. Uno comenzaba solamente a hacerse una idea. Hab\u00eda introducido una nueva forma de vida religiosa. Hab\u00eda sido uno de los m\u00e1s h\u00e1biles y puedo que el mejor reformador del clero. Su acci\u00f3n se hab\u00eda extendido a los religiosos, a los que hab\u00eda alentado, y al Episcopado, al que hab\u00eda depurado. M\u00e1s que ning\u00fan otro, hab\u00eda devuelto el buen gusto a la predicaci\u00f3n, un poco de sencillez, en una palabra, el tono y el sentido del Evangelio. Y aun cuando todas sus obras llegaran a desaparecer, si todas sus conquistas se hubiesen perdido, quedar\u00eda \u00e9l, el Se\u00f1or Vicente, una fuerte inagotable (le riqueza y de fuerza. Gracias a \u00e9l, durante algunos a\u00f1os, la invisible amistad de Dios hab\u00eda andado visiblemente trabada a trav\u00e9s de los corazones y los cuerpos de los hombres.<\/p>\n<p><strong>Horario del se\u00f1or Vicente: 17 H. <\/strong><\/p>\n<p>Oraci\u00f3n: 3 h. Trabajo: 9 h. 30. Ocupaciones diversas: 3 h. 30. 4: levantarse; 4.30: oraci\u00f3n; 5.30: Misa y trabajo personal; 10.30: examen particular y almuerzo; 11:30: recreaci\u00f3n; 12:30: trabajo personal; 14:00: recitaci\u00f3n de V\u00edsperas y trabajo personal; 17:00: recitaci\u00f3n de Maitines; 17:45: cena; 18:15: recreaci\u00f3n; 19:15: trabajo personal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I.- El servicio terrestre A.- El cuadro temporal y el medio espiritual Nacido en 1581, bajo el reinado de Enrique III, en Pouy, en las Landas, Vicente de Pa\u00fal vio sin duda a Enrique IV &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":404161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[5],"tags":[186,130,224,173,148,175,145,119,125,131,127,117,179,143,188,115,120,128,116,135],"class_list":["post-123900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vicente-de-paul","tag-abadia-de-san-leonardo","tag-beauvais","tag-berulle","tag-chatillon-les-dombes","tag-clichy","tag-folleville","tag-gannes","tag-gondi","tag-joigny","tag-montmirail","tag-portail","tag-pouy","tag-reina-margarita","tag-san-lazaro","tag-san-leonardo","tag-senor-de-comet","tag-senora-de-gondi","tag-silly","tag-tunez","tag-villepreux"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"I.- El servicio terrestre A.- El cuadro temporal y el medio espiritual Nacido en 1581, bajo el reinado de Enrique III, en Pouy, en las Landas, Vicente de Pa\u00fal vio sin duda a Enrique IV ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-05-05T06:45:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"799\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"54 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre\",\"datePublished\":\"2024-05-05T06:45:12+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\"},\"wordCount\":12388,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"keywords\":[\"Abad\u00eda de San Leonardo\",\"Beauvais\",\"Berulle\",\"Chatillon\",\"Clichy\",\"Folleville\",\"Gannes\",\"Gondi\",\"Joigny\",\"Montmirail\",\"Portail\",\"Pouy\",\"Reina Margarita\",\"San L\u00e1zaro\",\"San Leonardo\",\"Se\u00f1or de Comet\",\"Se\u00f1ora de Gondi\",\"Silly\",\"T\u00fanez\",\"Villepreux\"],\"articleSection\":[\"Vicente de Pa\u00fal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\",\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"datePublished\":\"2024-05-05T06:45:12+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799\",\"width\":1200,\"height\":799,\"caption\":\"- 49 TAB. On ignore actuellement l\u2019auteurs et la date de ce tableau. L\u2019origine est probablement espagnole vue la forme des cornettes et sans doute du 19e si\u00e8cle. Il a \u00e9t\u00e9 enregistr\u00e9 \u00e0 partir d\u2019une reproduction conserv\u00e9e aux Archives de la Congr\u00e9gation \u00e0 Paris.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos","og_description":"I.- El servicio terrestre A.- El cuadro temporal y el medio espiritual Nacido en 1581, bajo el reinado de Enrique III, en Pouy, en las Landas, Vicente de Pa\u00fal vio sin duda a Enrique IV ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2024-05-05T06:45:12+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":799,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"54 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre","datePublished":"2024-05-05T06:45:12+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/"},"wordCount":12388,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","keywords":["Abad\u00eda de San Leonardo","Beauvais","Berulle","Chatillon","Clichy","Folleville","Gannes","Gondi","Joigny","Montmirail","Portail","Pouy","Reina Margarita","San L\u00e1zaro","San Leonardo","Se\u00f1or de Comet","Se\u00f1ora de Gondi","Silly","T\u00fanez","Villepreux"],"articleSection":["Vicente de Pa\u00fal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/","name":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","datePublished":"2024-05-05T06:45:12+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","width":1200,"height":799,"caption":"- 49 TAB. On ignore actuellement l\u2019auteurs et la date de ce tableau. L\u2019origine est probablement espagnole vue la forme des cornettes et sans doute du 19e si\u00e8cle. Il a \u00e9t\u00e9 enregistr\u00e9 \u00e0 partir d\u2019une reproduction conserv\u00e9e aux Archives de la Congr\u00e9gation \u00e0 Paris."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-y-la-caridad-i-el-servicio-terrestre-01\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"San Vicente de Pa\u00fal y la Caridad. 1.- El servicio terrestre"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/d.jpg?fit=1200%2C799","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-weo","jetpack-related-posts":[{"id":387345,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/fechas-en-la-vida-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":123900,"position":0},"title":"Fechas en la vida de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"21\/12\/2017","format":false,"excerpt":"1581: En Pouy (Landas) nace Vicente de Pa\u00fal, tercer hijo de la familia de Pa\u00fal. 1595: Vicente sale de Pouy para ir a Dax, donde vivir\u00e1 en casa del Se\u00f1or de Comet, abogado en Dax y juez en Pouy. Cursa estudios en el colegio de los Franciscanos. 1596: Vicente inicia\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/08\/con-damas-de-la-caridad.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":143598,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-experiencia-espiritual-de-san-vicente\/","url_meta":{"origin":123900,"position":1},"title":"La experiencia espiritual de San Vicente","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"20\/04\/2015","format":false,"excerpt":"La espiritualidad vicenciana no es de ninguna manera una gram\u00e1tica de santidad para estudiar y aplicar. Es una vida, una experiencia, con la que tenemos que comulgar para favorecer el trabajo de la gracia en una vida humana. Es la experiencia espiritual de Vicente de Pa\u00fal la que vamos a\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"san-vicente-de-paul-y-pobres","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/02\/san-vicente-de-paul-y-pobres-300x208.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":123733,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-siervo-de-los-pobres-02\/","url_meta":{"origin":123900,"position":2},"title":"San Vicente de Pa\u00fal, siervo de los pobres (02)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/11\/2013","format":false,"excerpt":"II. Vicente en Par\u00eds (1608-1611) El encuentro con de B\u00e9rulle Vicente fue conducido a Roma. Justamente se ha observado que, si en la esclavitud hab\u00eda encontrado la libertad, en el trabajo servil hab\u00eda descubierto aquella piedra filosofal, que es la caridad, que todo lo convierte en oro. Pero la liberaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":121252,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-de-paul-nacio-en-francia-i-nacimiento\/","url_meta":{"origin":123900,"position":3},"title":"San Vicente de Pa\u00fal naci\u00f3 en Francia. I. Nacimiento","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/04\/2015","format":false,"excerpt":"Vincentius a Pa\u00falo, natione Gallus, Podii non procul ab Aquis Tarbellis in Aquitania natus. (Breviario romano, 19 julio.) Primera parte Se public\u00f3 en Barcelona (Espa\u00f1a), como ap\u00e9ndice a la traducci\u00f3n de la obra del Sr. Arturo Loth: San Vicente de Pa\u00fal y su misi\u00f3n social, una tesis hist\u00f3rica en extremo\u2026","rel":"","context":"En \u00abVicente de Pa\u00fal\u00bb","block_context":{"text":"Vicente de Pa\u00fal","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/vicente-de-paul\/"},"img":{"alt_text":"pemartin","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/pemartin-189x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":387854,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/san-vicente-amigo-de-los-pobres-anos-de-busqueda-1613-1617\/","url_meta":{"origin":123900,"position":4},"title":"San Vicente: Amigo de los pobres: a\u00f1os de b\u00fasqueda (1613-1617)","author":"Mitxel Olabu\u00e9naga","date":"12\/10\/2016","format":false,"excerpt":"El se\u00f1or Vicente abandona Clichy El pueblo de Clichy guard\u00f3 siempre un grato recuerdo del mejor de sus p\u00e1rrocos. Pero, cuando m\u00e1s entusiasmado estaba \u00e9ste en sus proyectos, le lleg\u00f3 una carta de Berulle: Deb\u00eda cam\u00adbiar sus actividades. El director espiritual le ped\u00eda que volviera a Par\u00eds. Argumenta\u00adba que ser\u00eda\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/st-vincent-de-paul.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":119409,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/historia-de-una-mirada-sobre-el-pobre\/","url_meta":{"origin":123900,"position":5},"title":"Historia de una mirada sobre el pobre","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/11\/2021","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n En algunos retratos antiguos que se han conservado de San Vicente de Pa\u00fal, como los de Simon Fran\u00e7ois de Tours, de Nicolas Pitau, de Van Schuppen, de Ren\u00e9 Lochon, sin duda, son los ojos lo que m\u00e1s impresiona. Observamos en ellos una gran calidad de atenci\u00f3n y de observaci\u00f3n;\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/09\/ojos-jesucristo.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123900"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405391,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123900\/revisions\/405391"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404161"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}