{"id":122224,"date":"2013-05-03T08:58:24","date_gmt":"2013-05-03T06:58:24","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=122224"},"modified":"2016-07-26T18:54:34","modified_gmt":"2016-07-26T16:54:34","slug":"el-evangelio-y-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/","title":{"rendered":"El Evangelio y los Pobres"},"content":{"rendered":"<h2>1. La prioridad de los pobres en el Evangelio<\/h2>\n<div id=\"attachment_122227\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/05\/tortilla.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-122227\" class=\"size-medium wp-image-122227\" alt=\"Jes\u00fas le da la vuelta a la tortilla: felices los que lloran, los que sufren, los perseguidos, los pobres.\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/05\/tortilla-300x269.jpg?resize=300%2C269\" width=\"300\" height=\"269\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-122227\" class=\"wp-caption-text\">Jes\u00fas le da la vuelta a la tortilla: felices los que lloran, los que sufren, los perseguidos, los pobres.<\/p><\/div>\n<p>La escena evang\u00e9lica lucana se sit\u00faa en Nazaret, en el marco de la sinagoga y en el d\u00eda del s\u00e1bado (Lc 4,16-30). All\u00ed Jes\u00fas abre la Escritura en el pasaje que proclama la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Isa\u00edas por encargo divino (Is 61,1-3). Pero Jes\u00fas no solamente lee la Escritura sino que al mismo tiempo la abre y la interpreta. La singularidad de su proclamaci\u00f3n y lo asombroso de su interpretaci\u00f3n contrasta con la reacci\u00f3n negativa de sus convecinos nazarenos. \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed porque \u00e9l me ungi\u00f3 para evangelizar a los pobres, me ha enviado a anunciar a los cautivos liberaci\u00f3n y a los ciegos visi\u00f3n, a poner a los oprimidos en libertad, a proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc 4,18-19).<\/p>\n<p>El texto de Isa\u00edas subyacente en este fragmento del evangelio de Lucas queda recortado en la lectura de Jes\u00fas. Es un pasaje del Tercer Isa\u00edas (s. V a. C.) en el contexto de la tradici\u00f3n antiqu\u00edsima de los a\u00f1os sab\u00e1ticos y jubilares de Israel, en cuanto instituciones sociales, econ\u00f3micas y religiosas del pueblo de la Alianza, tendentes al reajuste de los m\u00faltiples desequilibrios sociales, de las desigualdades econ\u00f3micas y de las injusticias clamorosas que en el transcurso de la historia se produc\u00edan en seno del pueblo de Dios. La misi\u00f3n del profeta consiste en la proclamaci\u00f3n del a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or como un tiempo de alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n para los pobres, los oprimidos y los cautivos. Las palabras del profeta transmiten algunos elementos omitidos en el evangelio: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or esta sobre mi; porque el Se\u00f1or me ha ungida Me ha enviado para dar la buena nueva a los pobres, para curar los corazones desgarrados, y anunciar la liberaci\u00f3n a los cautivos, a los prisioneros la libertad. Me ha enviado para anunciar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or y un d\u00eda de venganza para nuestro Dios, para consolar a todos los afligidos, para alegrar a los afligidos de Si\u00f3n; para cambiar su ceniza por una corona, su traje de luto por perfumes de fiesta, y su abatimiento por c\u00e1nticos\u00bb (Is 61,1-3).<\/p>\n<p>La misi\u00f3n del profeta es llevar la buena noticia a los pobres y el anuncio gozoso de la libertad para los cautivos. Este magnifico or\u00e1culo destila la alegr\u00eda de la liberaci\u00f3n y del consuelo por el cambio de situaci\u00f3n que ha de producirse en Israel de donde desaparecer\u00e1 la injusticia, la opresi\u00f3n y la pobreza. Pero el profeta hace una contraposici\u00f3n sumamente llamativa entre el a\u00f1o de gracia y un d\u00eda de venganza. El d\u00eda de desquite o de venganza se identifica en los profetas con el d\u00eda de Yahv\u00e9, un d\u00eda de juicio de Dios y de confrontaci\u00f3n del Se\u00f1or con todos aquellos pueblos y personas, incluso israelitas, que se opongan al plan de justicia de Dios. Como la del fara\u00f3n de Egipto en los tiempos del \u00e9xodo, as\u00ed ser\u00e1 la suerte de todos los que atentan contra los pobres, la suerte de los tiranos, de los d\u00e9spotas, de los explotadores y de los que independientemente de su identidad nacional, social, cultural o religiosa conculcan la justicia y el derecho. En este sentido podemos entender el d\u00eda de venganza como una amenaza del mismo Dios que se hace eco del clamor de los que, ya acallados, amansados y domesticados, apenas pueden gemir suspirando en la desolaci\u00f3n, en la indigencia y en la desesperaci\u00f3n. El juicio de Yahv\u00e9 traer\u00e1 una sentencia en defensa de los pobres, oprimidos y afligidos. Por \u00e9stos y por todas las v\u00edctimas se anuncia el desquite y la venganza de parte de Dios como gracia que libera del sufrimiento, restituye la dignidad de las personas y rehabilita para vivir en libertad. El a\u00f1o de gracia y el d\u00eda del desquite implican la inversi\u00f3n del sistema que la injusticia genera en el mundo. Anunciar este tiempo del Se\u00f1or, de gracia y de desquite es esencial en la actividad del profeta, de todos los profetas y en todas las \u00e9pocas. Por eso fueron, son y ser\u00e1n perseguidos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hace suyas aquellas palabras de Isa\u00edas para presentarse ante los suyos en Nazaret como portavoz de un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or, consistente en el anuncio de la Buena Noticia a los pobres y de la liberaci\u00f3n de los oprimidos. \u00c9ste fue el objetivo prioritario de su mensaje y de su actividad mesi\u00e1nica y prof\u00e9tica. Sin embargo, en el evangelio de Lucas, Jes\u00fas hace una lectura algo diferente del texto de Is 61, I -2. AI insertar la frase \u00ablibertar a los oprimidos\u00bb de Is 58,6 y eliminar la de \u00abun d\u00eda de venganza\u00bb est\u00e1 dando una orientaci\u00f3n m\u00e1s precisa a su misi\u00f3n evangelizadora, acentuando el sentido liberador y prof\u00e9tico de su unci\u00f3n divina. Es interesante percibir, como hace J.B. Metz, que \u00abla primera mirada de Jes\u00fas no estuvo dirigida al pecado de los dem\u00e1s, sino al sufrimiento de los otros\u00bb. Los cuatro grupos destinatarios y beneficiarios en primer lugar del a\u00f1o de gracia son personas con grandes sufrimientos, son aquellos cuya situaci\u00f3n humana y social es de privaci\u00f3n de algo esencial. Los pobres carecen de medios b\u00e1sicos para una vida digna, los cautivos son los endeudados carentes de recursos econ\u00f3micos para afrontar sus deudas y privados por ello tambi\u00e9n de libertad, los ciegos carecen de visi\u00f3n, y los oprimidos, de libertad. Con la combinaci\u00f3n de textos isaianos resalta el marcado car\u00e1cter liberador de la interpretaci\u00f3n de Jes\u00fas. Su intervenci\u00f3n prof\u00e9tica liberadora a favor de los pobres, de los cautivos por endeudamiento y de los oprimidos, delata la situaci\u00f3n opresora de la que son v\u00edctimas. Se trata de una opresi\u00f3n econ\u00f3mica no aceptable para Dios, y a la que, por tanto, el profeta escatol\u00f3gico, Jes\u00fas, el \u00faltimo y definitivo, ha de enfrentarse.<\/p>\n<p>Tras su lectura en la sinagoga Jes\u00fas afirma solemnemente: \u00abHoy se ha cumplido ante vosotros esta Escritura\u00bb (Lc 4,21). En su persona, en su interpretaci\u00f3n de la Escritura, en su mensaje evangelizador se actualiza la intervenci\u00f3n portentosa de Dios a favor de los empobrecidos de la tierra y en contra de los enriquecidos a costa de aquellos. La omisi\u00f3n evang\u00e9lica del \u00abd\u00eda de venganza\u00bb anunciado en Is 61, 1-2 no elimina el sentido de juicio cr\u00edtico del d\u00eda de Yahv\u00e9 ni del a\u00f1o de gracia. El juicio contra los poderosos, contra los ricos, los explotadores y los tiranos est\u00e1 presente en este evangelio con un \u00e9nfasis especial. En el c\u00e1ntico de Mar\u00eda al comienzo del Evangelio (Lc 1,46-55) se hace patente la confianza en el Dios que da pan a los hambrientos y despide de vac\u00edo a los ricos, que derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. Las bienaventuranzas lucanas a favor de los pobres (Lc 6,20-23) tienen la contrapartida y \u00abel desquite\u00bb de las malaventuranzas contra los ricos (Lc 6,2426). El juicio \u00faltimo de Dios sobre la historia humana revela su justicia y se manifiesta en la inversi\u00f3n de la situaci\u00f3n social imperante, tal como cuenta la par\u00e1bola de L\u00e1zaro y el rico (Lc 16, I 9-34); y la aut\u00e9ntica conversi\u00f3n a Jes\u00fas implica un cambio radical de la persona en el aspecto econ\u00f3mico, de lo cual es un paradigma la figura de Zaqueo (Lc 19,2-10). As\u00ed pues la cancelaci\u00f3n de las palabras de venganza en el texto program\u00e1tico de Lucas no se ha de entender como una p\u00e9rdida de radicalidad del sentido prof\u00e9tico de la justicia social en el a\u00f1o de gracia, sino m\u00e1s bien con una orientaci\u00f3n diferente del mismo.<\/p>\n<p>Los oyentes de la sinagoga reaccionan extra\u00f1ados al o\u00edr las palabras de Jes\u00fas sin hacer referencia alguna al desquite. En el di\u00e1logo posterior con sus vecinos se pone en evidencia el rechazo de Jes\u00fas entre los nazarenos. \u00bfPor qu\u00e9 motivo? Estos se han sentido provocados en realidad por el alcance universal de la liberaci\u00f3n proclamado por Jes\u00fas con la lectura y encarnaci\u00f3n en su persona del texto de Is 61, 1-2. En el contexto pol\u00edtico de dominaci\u00f3n romana de Palestina en la \u00e9poca de Jes\u00fas las expectativas de los nazarenos se orientaban hacia un mesianismo m\u00e1s pol\u00edtico que prof\u00e9tico. Ellos se consideraban los destinatarios exclusivos de la liberaci\u00f3n anunciada en el a\u00f1o de gracia por su pertenencia al pueblo jud\u00edo, mientras que los destinatarios del desquite y la venganza de Dios ser\u00edan los otros pueblos, sobre todo el imperio romano al que estaba sometido el pa\u00eds de Palestina. El anuncio universal de liberaci\u00f3n del que Jes\u00fas es portavoz resultaba inaceptable para los jud\u00edos; se lo imped\u00eda su esp\u00edritu nacionalista excluyente. Pero los ejemplos aducidos por Jes\u00fas y tomados del Antiguo Testamento muestran el car\u00e1cter universal de la liberaci\u00f3n proclamada por \u00e9l en el a\u00f1o jubilar. Los beneficiarios del favor de Dios a los que Jes\u00fas se remite son dos extranjeros: una mujer, pobre y viuda, de Sarepta en el territorio de Sid\u00f3n (I Re 17,9) y Naam\u00e1n el sirio leproso (2 Re 5,15). Jes\u00fas sorprende a sus vecinos al demostrar que los destinatarios de la liberaci\u00f3n no son ellos por su pertenencia \u00e9tnica o religiosa al pueblo de Israel, sino todos los necesitados, oprimidos y excluidos independientemente de su credo religioso y de su identidad cultural o \u00e9tnica.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas empez\u00f3 a establecer estas prioridades en su misi\u00f3n evangelizadora, proclamando la primac\u00eda de los \u00faltimos, de los pobres y de los sometidos en el \u00fanico tiempo aceptable de Dios, comenz\u00f3 tambi\u00e9n su pasi\u00f3n, pues sus vecinos de Nazaret quisieron ya tirarlo por el barranco del pueblo. Sin embargo, en la situaci\u00f3n parad\u00f3jica del rechazo de Jes\u00fas por parte de los nazarenos, empez\u00f3 con \u00e9l un tiempo de gracia que trasciende los d\u00edas y los a\u00f1os, y en el cual sus seguidores pueden vivir permanentemente movidos por su mismo Esp\u00edritu haciendo resonar prof\u00e9ticamente su palabra liberadora y su justicia rehabilitadora.<\/p>\n<h2>2. Dichosos los pobres<\/h2>\n<p>El Serm\u00f3n de la monta\u00f1a del evangelio de Mateo comienza con la solemne obertura de las bienaventuranzas. En ellas Jes\u00fas proclama la dicha del Reino de Dios como una propuesta de alcance universal, accesible a todas las gentes procedentes de los cuatro puntos cardinales, que presenta a los pobres de la tierra como los destinatarios primeros e inequ\u00edvocos de la dicha propia del Reino. Los pobres son, sin duda alguna, la prioridad del evangelio de Jes\u00fas. Este punto capital de las bienaventuranzas se puede apreciar tambi\u00e9n en la versi\u00f3n del evangelio de Lucas. Remitimos al lector a la p\u00e1gina siguiente para hacer en primer lugar una lectura comparativa de la versi\u00f3n sin\u00f3ptica en castellano de las bienaventuranzas evang\u00e9licas de Mateo y Lucas, y sugerimos que constate todas las afinidades existentes y todas sus diferencias, bien sean \u00e9stas de contenido, de l\u00e9xico o de morfolog\u00eda.<\/p>\n<h3>Mt 4, 25-5, 12<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\">(25) Y lo siguieron grandes multitudes desde la Galilea y Dec\u00e1polis, y Jerusal\u00e9n y Judea, y de Transjordania,<br \/>\n(5\/1) Viendo, pues, las multitudes, subi\u00f3 a la monta\u00f1a y, habi\u00e9ndose sentado \u00e9l, se le acercaron sus disc\u00edpulos, 2 y, abriendo su boca, les ense\u00f1aba diciendo:<br \/>\n(3) Dichosos los pobres con esp\u00edritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.<br \/>\n(4) Dichosos los que gimen, porque ellos ser\u00e1n consolados.<br \/>\n(5) Dichosos los indigentes, porque ellos heredar\u00e1n la tierra.<br \/>\n(6) Dichosos los hambrientos y sedientos de la justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.<br \/>\n(7) Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia.<br \/>\n(8) Dichosos los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<br \/>\n(9) Dichosos los agentes de paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<br \/>\n(10) Dichosos los perseguidos a causa de (su) justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. \u00bb<br \/>\n(11) Dichosos sois cuando os insulten y persigan y digan toda calumnia contra vosotros por causa m\u00eda.<br \/>\n(12) Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa (es) grande desde los cielos: pues as\u00ed persiguieron a los profetas predecesores vuestros.<\/p>\n<h3>Lc 6, 17. 20-26<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\">(6\/17) \u00bb Y, bajando con ellos, se par\u00f3 en un lugar llano, y una gran multitud de sus disc\u00edpulos, y un gran gent\u00edo del pueblo de toda Judea y Jerusal\u00e9ny de la costa de Tiro y Sid\u00f3n, \u2026<br \/>\n(20) Y \u00e9l, levantando su mirada hacia sus disc\u00edpulos, dec\u00eda: Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.<br \/>\n(21) Dichosos los (que est\u00e1is) hambrientos ahora, porque <i>ser\u00e9is saciados<\/i>, dichosos los que (est\u00e1is) llorando ahora, porque reir\u00e9is.<br \/>\n(22) Dichosos sois cuando os odien los hombres y cuando os excluyan e insulten y difamen vuestro nombre con calumnia por causa del Hijo del hombre: Alegraos en aquel d\u00eda y retozad, pues he aqu\u00ed que vuestra recompensa (es) grande desde el cielo, pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.<br \/>\n(24) Pero \u00a1ay de vosotros, los ricos!, porque recib\u00eds vuestro consuelo.<br \/>\n(25) \u00a1Ay de vosotros, los (que est\u00e1is) satisfechos ahora!, porque pasar\u00e9is hambre.<br \/>\n\u00a1Ay de vosotros, los (que est\u00e1is) riendo ahora!, porque gemir\u00e9is y llorar\u00e9is.<br \/>\n(26) \u00a1Ay, cuando hablen bien de vosotros todos los hombres!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.<\/p>\n<p>Las dos versiones sin\u00f3pticas proceden de la fuente Q, que es el documento de los dichos de Jes\u00fas, cuyo contenido est\u00e1 presente en los evangelios de Mateo y Lucas, siendo el texto mateano de las bienaventuranzas (Mt 5,3-12) m\u00e1s amplio y desarrollado que la versi\u00f3n lucana (Lc 6,20-23). Mateo presenta un bloque de ocho macarismos homog\u00e9neos con la misma estructura tripartita y con el denominador com\u00fan del anuncio de la felicidad en toda la serie, seg\u00fan el esquema de composici\u00f3n: Felicitaci\u00f3n + Sujeto de la dicha + Motivo de la dicha. Lucas refleja la misma estructura en el bloque de tres macarismos homog\u00e9neos. El \u00faltimo macarismo de las dos recensiones evang\u00e9licas es tambi\u00e9n semejante en ambos por su contenido y estructura, pero difiere en su estructura y composici\u00f3n de los macarismos precedentes en las dos versiones, pues se formula en segunda persona actualizando el anuncio de la dicha para los disc\u00edpulos oyentes del discurso de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El mensaje de las bienaventuranzas dista mucho de ser un lenguaje legal. Sin embargo, en el contenido de la versi\u00f3n mateana de los macarismos la dicha anunciada por Jes\u00fas est\u00e1 vinculada a la realizaci\u00f3n satisfactoria de la justicia, la cual requiere la implantaci\u00f3n y la promoci\u00f3n del derecho en la tierra seg\u00fan la perspectiva mesi\u00e1nica y prof\u00e9tica de Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>La primera bienaventuranza orientada a los pobres es el punto de referencia de todas las restantes. Adem\u00e1s, independientemente de la interpretaci\u00f3n que se haga de la formaci\u00f3n de las dos versiones evang\u00e9licas de las bienaventuranzas y utilizando los criterios de historicidad que se aplican a los evangelios, es com\u00fanmente admitido por los ex\u00e9getas el valor indiscutiblemente hist\u00f3rico de la primera bienaventuranza en labios de Jes\u00fas, con una formulaci\u00f3n probablemente m\u00e1s simplificada que las dos de que disponemos.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino griego utilizado para designar al pobre en el Nuevo Testamento es <b><i>ptojos<\/i><\/b>, que etimol\u00f3gicamente se refiere al encorvado, al que se oculta con temor, al que se agacha. Es el mendigo que carece de lo necesario para vivir y depende de los dem\u00e1s para sobrevivir. Este t\u00e9rmino se diferencia del <b><i>penes<\/i><\/b>, que se corresponder\u00eda en la actualidad a una persona obrera de clase media baja, que necesariamente ten\u00eda que trabajar para poder vivir. Mientras que el <b><i>penes<\/i><\/b> denota principalmente necesidad de trabajo, el <b><i>ptojos<\/i><\/b> denota un estado de indigencia caracterizado por la imposibilidad de satisfacer las necesidades b\u00e1sicas humanas. E. Camacho hace una definici\u00f3n lexem\u00e1tica del t\u00e9rmino <b><i>ptojos<\/i><\/b> con estas palabras: Se trata de \u00abun estado de privaci\u00f3n de medios de subsistencia en que se encuentra un individuo humano y que causa una dependencia respecto a los que poseen codiciosamente esos medios\u00bb. Estos pobres constitu\u00edan el nivel m\u00e1s bajo de la escala social. Precisamente a estos pobres, denominados <b><i>ptojoi<\/i><\/b>, es a quienes Jes\u00fas dirige en primer lugar su mensaje de liberaci\u00f3n, su buena noticia de la salvaci\u00f3n. De hecho, mientras que <b><i>ptojos<\/i><\/b> es un t\u00e9rmino utilizado sistem\u00e1ticamente por el Nuevo Testamento para referirse a los pobres pues en \u00e9l aparece 34 veces, sin embargo es un t\u00e9rmino muy poco frecuente en la literatura profana de aquella \u00e9poca. Este predominio o preferencia del t\u00e9rmino <b><i>ptojos<\/i><\/b> en el NT pone de relieve la importancia de este tipo de pobres en el mensaje de Jes\u00fas. Los materialmente pobres desde el punto de vista socioecon\u00f3mico, y s\u00f3lo por ser tales, sin ning\u00fan otra especificaci\u00f3n, son los destinatarios del Reino de Dios. Ellos re\u00fanen por su estado de privaci\u00f3n las condiciones fundamentales para aceptar la Buena Noticia de Jes\u00fas. Su situaci\u00f3n de \u00abdependencia total de otro para satisfacer las necesidades vitales b\u00e1sicas es por analog\u00eda el grado de dependencia que debe haber respecto a Dios&#8217;.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n griega de la Biblia hebrea, los Setenta (LXX), no ofrece una distinci\u00f3n clara entre el pobre-<b><i>ptojos<\/i><\/b> y el pobre-<b><i>penes<\/i><\/b>. En ella el t\u00e9rmino <b><i>ptojos<\/i><\/b> suele traducir t\u00e9rminos hebreos como <b><i>ani<\/i><\/b>, que designa al encorvado y abatido, y los <b><i>anawim<\/i><\/b>, que son aquellas personas que, careciendo de medios de subsistencia, estando indefensas y a merced de los poderosos, han puesto su confianza plena en Dios. Los dos t\u00e9rminos denotan un estado de inferioridad de unas personas respecto a otras y el segundo tiene una connotaci\u00f3n religiosa, presente tambi\u00e9n en la literatura de Qumr\u00e1n. <b><i>Ptojos<\/i><\/b> traduce tambi\u00e9n otros t\u00e9rminos hebreos como <b><i>dal<\/i><\/b>, que es el d\u00e9bil y oprimido, o <b><i>ebion<\/i><\/b>, que es el que pide ayuda por su indigencia e indefensi\u00f3n, o <b><i>ras<\/i><\/b>, que es el pobre sociol\u00f3gico. Merece la pena destacar tambi\u00e9n entre los sujetos pobres del AT la figura del <b><i>ger<\/i><\/b>, el inmigrante, cuya aparici\u00f3n en los c\u00f3digos legales del Antiguo Testamento es particularmente notoria, as\u00ed como su presencia en la tr\u00edada de la pobreza: \u00ab<i>inmigrante, hu\u00e9rfano y viuda<\/i>\u00ab. Esta tr\u00edada, a partir de la tradici\u00f3n del C\u00f3digo deuteron\u00f3mico, designaba claramente a los pobres en la miseria, a los pobres de solemnidad y estuvo muy presente en las cr\u00edticas radicales del lujo y la riqueza en las tradiciones prof\u00e9ticas. \u00c9ste es el trasfondo b\u00edblico veterotestamentario en donde se inserta el sentido de la pobreza vigente en el t\u00e9rmino <b><i>ptojos<\/i><\/b> del NT.<\/p>\n<h2>3. El Reino de Dios y los pobres<\/h2>\n<p>Jes\u00fas comienza su actividad p\u00fablica retir\u00e1ndose a Galilea para predicar la Buena Noticia del Reino: \u00abConvert\u00edos, porque est\u00e1 cerca el Reino de los cielos\u00bb (Mt 4,12-17). Es \u00e9ste un anuncio primordial del Evangelio y debemos entenderlo como una llamada apremiante al cambio de mentalidad y de forma de vida en consonancia con el Reino que en la persona de Jesucristo definitivamente se ha acercado.<\/p>\n<p>Pero deber\u00edamos evitar las interpretaciones espiritualistas e intimistas de la conversi\u00f3n que la reducen a momentos de euforia emocional de car\u00e1cter religioso o a la mera expresi\u00f3n de buenos deseos. La conversi\u00f3n es m\u00e1s bien un proceso personal de discernimiento espiritual que, siguiendo las huellas de Jes\u00fas crucificado y sus pautas de conducta ante los marginados, los pobres y los oprimidos, permite revisar nuestra conducta habitual, nuestras actitudes b\u00e1sicas y nuestro horizonte mental, para cambiar de rumbo nuestra vida ante la llegada del Reino. El \u00abReino de los cielos\u00bb es una expresi\u00f3n empleada por San Mateo en la cual \u00ablos cielos\u00bb no se contraponen a la tierra ni designan s\u00f3lo un reino del m\u00e1s all\u00e1, sino que equivale a \u00abReino de Dios\u00bb y tiene el sentido din\u00e1mico y personal de que Dios va a reinar ya en esta tierra, llevando a cabo el ideal mesi\u00e1nico del rey justo del Antiguo Testamento (Sal 72). El Reinado de Dios, de la justicia y de la paz, est\u00e1 llegando con aqu\u00e9l que defiende a los humildes, que socorre y libera a los pobres y quebranta al explotador. \u00c9ste es el Reino cuya cercan\u00eda anuncia Jes\u00fas y por cuya causa vivi\u00f3 y fue crucificado. La conversi\u00f3n consiste en transformar nuestra mentalidad para entrar en el dinamismo espiritual de la defensa de los pobres y de la liberaci\u00f3n y el desarrollo de los pa\u00edses y sectores m\u00e1s oprimidos.<\/p>\n<p>Cualquier situaci\u00f3n humana de opresi\u00f3n y marginaci\u00f3n, de explotaci\u00f3n y de exclusi\u00f3n, en la que los derechos m\u00e1s elementales del hombre sean conculcados es parecida a la situaci\u00f3n de destierro, de desprecio y de intento de aniquilaci\u00f3n que ha sufrido el pueblo de Israel a lo largo de su historia, desde el destierro de Babilonia hasta el Holocausto perpetrado por el nazismo. Mas al abordar el problema de la pobreza en el mundo actual tenemos que hablar necesariamente del car\u00e1cter estructural de la misma, de la estrecha vinculaci\u00f3n existente entre la coexistencia de much\u00edsimos muy pobres y poqu\u00edsimos muy ricos en mutua dependencia. Al tratar de la pobreza estructural del mundo nos referimos a los empobrecidos y a los enriquecidos del sistema social vigente, sabiendo que el enriquecimiento de unos se produce a costa del empobrecimiento de los otros. Este fen\u00f3meno se presenta ante nosotros con muchos rostros: el de los inmigrantes legales o ilegales en los pa\u00edses desarrollados, el de los ni\u00f1os explotados, el de las mujeres maltratadas y el de los pueblos sometidos econ\u00f3micamente a la violencia de los estados poderosos y de los grandes capitales que circulan y campan a sus anchas por el planeta comandados por los magnates de la Comisi\u00f3n Trilateral del mundo.<\/p>\n<p>El mensaje maravilloso de las bienaventuranzas (Mt 5, 1-12; Lc 6,20-21) consiste en el anuncio del Dios que elige a los pobres, a lo que no cuenta en este mundo, para anular a lo que cuenta (1 Cor 1, 26-3 I ). En Mateo las bienaventuranzas constituyen la solemne obertura del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, mientras que en Lucas lo es en el serm\u00f3n de la llanura. Ambos presentan a Jes\u00fas y llaman <b><i>dichosos<\/i><\/b>, en primer lugar, a los pobres y a quienes est\u00e1n o pasan por una situaci\u00f3n de negatividad extrema: los que gimen, los indigentes y los que tienen hambre y sed, tambi\u00e9n de justicia. En Lucas se llama <b><i>dichosos<\/i><\/b> a los pobres sin m\u00e1s especificaci\u00f3n, mientras que el complemento nominal relativo al esp\u00edritu en Mateo reinterpreta e interioriza el sentido dado al t\u00e9rmino pobres (<b><i>ptojoi<\/i><\/b>). En Lucas se trata, por tanto, de los pobres e indigentes en su acepci\u00f3n material y socioecon\u00f3mica tal como anteriormente se ha descrito. Lucas introduce adem\u00e1s la variante de la segunda persona del plural al presentar el motivo de la dicha: \u00ab<i>porque vuestro es el Reino de Dios<\/i>\u00ab. Con ello el estilo del lenguaje de Jes\u00fas se hace directo y convierte la sentencia en una aut\u00e9ntica felicitaci\u00f3n dirigida especialmente a sus disc\u00edpulos, pues a ellos ha orientado su mirada al empezar a hablar (Lc 6,20). Pero no es un mensaje exclusivo a los disc\u00edpulos, sino tambi\u00e9n dirigido al gent\u00edo del pueblo (Lc 6,17). La perspectiva universalizadora del mensaje de la Buena Noticia sigue estando presente a lo largo de todo el evangelio.<\/p>\n<p>Sin embargo \u00bfno parece una iron\u00eda que Jes\u00fas llame dichosos a los pobres? Creo que no. No se trata de una iron\u00eda sino de una felicitaci\u00f3n, pues la raz\u00f3n de la dicha no es la situaci\u00f3n en que se encuentran sino el giro que van a experimentar esas condiciones sociales. S\u00f3lo por ser v\u00edctimas, por ser sufrientes, incluso independientemente de sus creencias religiosas y de su origen, Dios est\u00e1 de su parte, anuncia para el presente el Reino que les pertenece y promete un futuro de liberaci\u00f3n que se cumplir\u00e1. Dios anular\u00e1 tal estado de negatividad y de injusticia.<\/p>\n<p>Los pobres en sentido evang\u00e9lico son los que carecen de medios para una subsistencia humana y digna. Y en este estado de indigencia malviven en la actualidad millones de personas de este mundo a causa de la injusticia social, del mal reparto de la riqueza y del subdesarrollo permitido de pueblos enteros y sectores numerosos de poblaci\u00f3n. J. Sobrino considera que los pobres son aquellos que sufren alg\u00fan tipo de necesidad b\u00e1sica en la l\u00ednea de Is 6 I , I ss. y que Jes\u00fas interpreta como opresi\u00f3n, as\u00ed como aquellos que son despreciados por la sociedad, pecadores, publicanos, prostitutas, etc., son los marginados o los pobres sociol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En nuestro mundo globalizado se constata un desequilibrio radical del planeta, un se\u00edsmo social en el que sucumben diariamente 35.000 ni\u00f1os por causas directamente relacionadas con la pobreza. La distribuci\u00f3n tremendamente injusta de la riqueza en el mundo no es un problema ocasional ni coyuntural, sino estructural. Que el 15% de la poblaci\u00f3n acapare el 79% de la riqueza mundial mientras el 85% malviva con el 21% restante es un cataclismo que diariamente se cobra muchas vidas humanas de los pobres y desheredados de la tierra. Cada a\u00f1o la naturaleza nos sorprende con se\u00edsmos, huracanes, terremotos, guerras y violencia, terrorista o callejera. Pero junto a estos fen\u00f3menos pavorosos de la naturaleza podemos constatar lamentablemente que no son placas tect\u00f3nicas que se mueven sino bases piramidales de seres humanos que se hunden en la miseria del hambre las que sufren la conmoci\u00f3n universal que genera la injusticia de los opresores. Son millones de personas para las que el mundo se est\u00e1 hundiendo en un terremoto de intensidad creciente y de magnitud planetaria. Pues el Reino de Dios -dice Jes\u00fas- es un don que les pertenece a todos estos empobrecidos.<\/p>\n<p>Afrontar la pobreza estructural es una exigencia de primer orden desde una lectura creyente y actualizada de las bienaventuranzas. Se exige una mejor concienciaci\u00f3n y una mayor coordinaci\u00f3n de esfuerzos. Para ello es necesario participar en organizaciones sociales y movimientos ciudadanos que trabajan con ah\u00ednco a escala internacional en acciones y campa\u00f1as para la abolici\u00f3n y la condonaci\u00f3n controlada de la deuda externa de los pa\u00edses empobrecidos. Es preciso apoyar las iniciativas de las ONGs orientadas a desactivar los mecanismos generadores de pobreza y a promover el desarrollo de los pueblos. La fuerza de las bienaventuranzas radica en el hecho de que Dios hace llegar su Reino en el tiempo presente para los que ahora son pobres.<\/p>\n<p>Lo que Dios quiere es que, como seres humanos, alejemos de nosotros toda opresi\u00f3n y todo tipo de injusticia y desigualdad, que compartamos el pan con el hambriento y ayudemos a los indigentes. S\u00f3lo entonces los disc\u00edpulos se convierten en luz del mundo. La \u00fanica procesi\u00f3n que Dios quiere es aqu\u00e9lla en la que se abre paso la justicia (Sal 85,14) y resplandece el trono y la gloria de Dios, sostenidos por la justicia y el derecho (Sal 97, 2).Y es que los pobres constituyen la prioridad del mensaje de Jes\u00fas (Mt 5,3; Lc 4, 1 8).<\/p>\n<h2>4. Los \u00abpobres a conciencia\u00bb en el Evangelio de Mateo<\/h2>\n<p>Mateo adem\u00e1s radicaliza el mensaje de la bienaventuranza de los pobres haci\u00e9ndola extensiva a los que libremente entran en esa situaci\u00f3n de indigencia por causa del Reino, o por solidaridad con los que se encuentran en ella forzosamente o por su fidelidad a Dios. El t\u00e9rmino <b><i>ptojoi<\/i><\/b> de la primera bienaventuranza mateana va acompa\u00f1ado de un complemento nominal que determina de qu\u00e9 pobres se trata. Esa palabra griega es la relativa al \u00abesp\u00edritu\u00bb y va en dativo con art\u00edculo y sin preposici\u00f3n (<b><i>to pneumati<\/i><\/b>). Dada la imprecisi\u00f3n de la expresi\u00f3n <b><i>ptojoi to pneumati<\/i><\/b> es preciso discernir de qu\u00e9 tipo de dativo se trata y en qu\u00e9 sentido se interpreta la palabra polis\u00e9mica \u00abesp\u00edritu\u00bb, cuya resonancia antropol\u00f3gica es evidente. Sea cual sea la traducci\u00f3n que se adopte siempre ser\u00e1 una interpretaci\u00f3n del traductor, pues en castellano y en las lenguas modernas es preciso introducir una preposici\u00f3n all\u00ed donde en el texto griego no existe.<\/p>\n<p>En las traducciones al castellano las interpretaciones m\u00e1s frecuentemente adoptadas se pueden resumir en estas tres posiciones: a) los pobres de esp\u00edritu, b) los pobres en esp\u00edritu, c) los pobres en el esp\u00edritu. La primera no parece adecuada pues se refiere al esp\u00edritu como aquello de lo que est\u00e1n privados los pobres, y se podr\u00eda atribuir a los pusil\u00e1nimes y faltos de coraje y valor. Las otras dos acepciones permiten hacer una interiorizaci\u00f3n del sujeto de ese sintagma nominal, que permitir\u00eda entender a los pobres, bien como los desapegados interiormente de los bienes materiales, o bien como los humildes de coraz\u00f3n, especialmente en sentido religioso. Ambas interpretaciones se prestan a confusi\u00f3n, puesto que permite orientar la pobreza desvincul\u00e1ndola de su sentido originario y dominante relativo a la carencia de bienes materiales y a la indefensi\u00f3n de los sujetos frente a los poderosos. Seg\u00fan estas interpretaciones se podr\u00eda considerar tambi\u00e9n pobre a cualquier persona rica pero sin apego a los bienes materiales. Estoy convencido de que mientras exista un solo pobre socioec\u00f3mico en este mundo no se puede sostener tal incoherencia de lenguaje, y m\u00e1s a\u00fan cuando los pobres se cuentan por millones de personas. Por otra parte, es preciso liberar a la teolog\u00eda b\u00edblica del sarcasmo que suponen las interpretaciones acomodaticias de este meollo del Evangelio cuando pretenden hacer compatible la pobreza en esp\u00edritu con el disfrute exclusivo de unos pocos de los bienes y beneficios que se derivan del sistema econ\u00f3mico neocapitalista reinante en el mundo globalizado, o cuando pretenden infundir resignaci\u00f3n en los sectores sociales realmente pobres de la humanidad en aras de unas promesas divinas que s\u00f3lo se cumplir\u00e1n en un Reino de Dios que est\u00e1 asociado meramente a la realidad humana allende la muerte de los individuos.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis filol\u00f3gico, sem\u00e1ntico y sintagm\u00e1tico realizado por E. Camacho puso de relieve la coherencia de la traducci\u00f3n din\u00e1mica adoptada por la Nueva Biblia Espa\u00f1ola (1975) al traducir \u00abdichosos los que eligen ser pobres\u00bb interpretando el car\u00e1cter antropol\u00f3gico de la palabra \u00abesp\u00edritu\u00bb en cuanto principio de la actividad interior de una persona relativa a un acto de la voluntad humana y que se presenta como dativo agente en relaci\u00f3n con el estado de pobreza. Se tratar\u00eda de \u00ablos pobres por decisi\u00f3n\u00bb o \u00ablos pobres por elecci\u00f3n\u00bb. Pero sus autores prefirieron adoptar una traducci\u00f3n menos literal que se atuviese a su correspondencia din\u00e1mica con el texto griego y optaron por utilizar la par\u00e1frasis \u00ablos que eligen ser pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Creo que con ese mismo sentido, rigurosamente expuesto por F. Camacho, se podr\u00eda adoptar una traducci\u00f3n castellana literariamente m\u00e1s bella y concisa: \u00abdichosos los pobres a conciencia\u00bb. Es \u00e9sta una formulaci\u00f3n que, en primer lugar, expresa la interioridad humana mediante la palabra conciencia, en segundo lugar denota claramente la dimensi\u00f3n de la voluntad, pues la expresi\u00f3n es equivalente a \u00abalgo hecho adrede\u00bb, y finalmente, desde el punto de vista sint\u00e1ctico, mediante la preposici\u00f3n \u00aba\u00bb, la expresi\u00f3n \u00aba conciencia\u00bb se corresponde con la funci\u00f3n de un complemento que en griego va en dativo. De este modo se salvaguarda el estilo escueto y conciso de la sentencia que tiene el original griego, se evita una par\u00e1frasis en la traducci\u00f3n y respeta los tres elementos del sintagma uno a uno, es decir su interioridad, su voluntariedad y su funci\u00f3n de agente. As\u00ed resulta una traducci\u00f3n que es m\u00e1s literaria que literal y, al mismo tiempo, f\u00e1cilmente inteligible en castellano.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n que he propuesto en mi edici\u00f3n sin\u00f3ptica y biling\u00fce de los evangelios no se corresponde exactamente con esta formulaci\u00f3n puesto que en ella pretend\u00eda ofrecer ante todo una traducci\u00f3n para el estudio sin\u00f3ptico de los textos evang\u00e9licos que respetara las estructuras morfosint\u00e1cticas y las correspondencias l\u00e9xicas y sem\u00e1nticas del original griego, dejando as\u00ed las posibilidades de interpretaci\u00f3n en manos de los ex\u00e9getas. Con todo, la traducci\u00f3n que all\u00ed ofrezco \u00abdichosos los pobres con esp\u00edritu\u00bb&#8216; pretende evitar, en primer lugar, los errores a que se prestan las primeras traducciones comentadas. En segundo lugar, pretende apuntar hacia la interpretaci\u00f3n aqu\u00ed propuesta de \u00ablos pobres a conciencia\u00bb, pues, en virtud del esp\u00edritu que poseen y dinamiza sus vidas, viven voluntariamente en la pobreza que otros est\u00e1n obligados a sufrir. Y finalmente, quedan incluidos tambi\u00e9n en el destino de la dicha ofrecido por Jes\u00fas todos aquellos que estando en situaci\u00f3n no buscada de pobreza se enfrentan a la misma con la fortaleza que Dios les infunde. Adem\u00e1s, pero no en \u00faltimo lugar, mi traducci\u00f3n \u00abdichosos los pobres con esp\u00edritu\u00bb es convergente con la interpretaci\u00f3n que hac\u00eda I. Ellacur\u00eda, el rector de la Universidad Centroamericana de San Salvador, que junto a sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras m\u00e1rtires, fueron asesinados a balazos en noviembre de 1989,\u00a0 por haber hecho suya la causa de los pobres y haberse enfrentado con la palabra y la raz\u00f3n desde la fe en Jesucristo a los agentes y a los factores generadores de la injusticia estructural de Am\u00e9rica Latina y de la miseria clamorosa de los pueblos crucificados. Su palabra, escrita con sangre, y su esp\u00edritu, alentado por el del crucificado y resucitado, siguen siendo ahora la mejor interpretaci\u00f3n y revelaci\u00f3n del misterio de la bienaventuranza dedicada a los pobres.<\/p>\n<p>Para I. Ellacur\u00eda los empobrecidos son adem\u00e1s un lugar teol\u00f3gico en cuanto \u00abconstituyen la m\u00e1xima y escandalosa presencia prof\u00e9tica y apocal\u00edptica del Dios cristiano\u00bb. L. Boff considera que los pobres son \u00abel sacramento de Dios por excelencia\u00bb. J. Lois Fern\u00e1ndez afirma tambi\u00e9n que \u00ablos crucificados son lugar teol\u00f3gico puesto que es desde la solidaridad real con ellos como la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica cristiana puede ser fiel a la l\u00f3gica propia del Evangelio de Jes\u00fas\u00bb&#8217; y sostiene que la opci\u00f3n por los crucificados, por los empobrecidos y excluidos de la tierra es el acto primero de la metodolog\u00eda propia que demanda esta teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y que la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica es posterior. De este modo resalta el lugar desde el cual se realiza la teolog\u00eda y ese espacio, el de los pobres y los \u00faltimos, es lugar teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Por tanto queda patente que la propuesta de Jes\u00fas en las bienaventuranzas mateanas es que sus disc\u00edpulos se hagan tambi\u00e9n pobres, no porque la pobreza sea un bien, ni porque \u00e9sta traiga consigo la dicha, sino porque mientras exista un pobre en nuestra tierra, hacerse pobres a conciencia trae igualmente la dicha. El Reino es, por tanto, un don no s\u00f3lo para los pobres de solemnidad, los indigentes desahuciados sino tambi\u00e9n para los pobres con esp\u00edritu, es decir, con la fuerza interior para afrontar la situaci\u00f3n social injusta en que est\u00e1n y luchar con esperanza por su liberaci\u00f3n as\u00ed como tambi\u00e9n para los que se hacen pobres a conciencia, para los que por ser fieles a este plan de justicia de Dios, son incluso perseguidos.<\/p>\n<p>En la segunda parte de las bienaventuranzas de Mateo (Mt 5,7-10) Jes\u00fas declara dichosos a personas cuya disposici\u00f3n interior y cuyas acciones pertenecen a un nuevo estilo de relaciones humanas y con Dios: los que practican la misericordia y la solidaridad, los que viven la transparencia interior, la autenticidad y la fidelidad, los que comprometen su vida por la paz y la justicia.<\/p>\n<h2>5. El Reino de Dios y su Justicia<\/h2>\n<p>Fij\u00e1ndonos ahora m\u00e1s bien en la tercera y la cuarta bienaventuranza podremos descubrir en ellas connotaciones y consecuencias significativas respecto a la problem\u00e1tica actual de los inmigrantes en los pa\u00edses enriquecidos y que proceden de los pueblos empobrecidos. En Mt 5,6 los sujetos de la dicha son las personas que anhelan la justicia: \u00ab<i>Dichosos los hambrientos y sedientos de la justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados<\/i>\u00ab. Pero \u00bfde qu\u00e9 justicia se trata en este contexto? El t\u00e9rmino griego correspondiente es <i>dikaiosyn\u00e9<\/i>, forma parte del lenguaje espec\u00edfico de Mateo, donde encontramos siete de las ocho veces que aparece en los sin\u00f3pticos. En este caso est\u00e1 dentro de la adici\u00f3n aclaratoria de Mateo sobre el macarismo paralelo de Lc 6,21, alusivo a los hambrientos sin especificaci\u00f3n alguna. Hemos de tener en cuenta la particularidad de la inclusi\u00f3n literaria formada por la primera y la \u00faltima de la serie homog\u00e9nea, es decir las relativas a los pobres y a los perseguidos (Mt 5,3.10), pues las dos muestran como motivo de la dicha la pertenencia del Reino de Dios a tales personas. Entre ambas quedan los seis macarismos intermedios que se dividen en dos bloques. El primero (Mt 5,4-6) se caracteriza por la contraposici\u00f3n entre los estados negativos de las personas referidas y la acci\u00f3n divina prometida que restablecer\u00e1 a los que sujetos que sufren tales circunstancias de dolor profundo por la opresi\u00f3n, por sometimiento y por la injusticia. El segundo bloque (Mt 5,7-9) muestra m\u00e1s bien una correlaci\u00f3n entre la actividad o disposici\u00f3n positiva de los sujetos hacia el pr\u00f3jimo y la correspondiente relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>El primer bloque est\u00e1 formado por paralelismos antit\u00e9ticos, en los que el segundo miembro, es decir, la causa de la dicha, expresa la eliminaci\u00f3n del estado negativo denotado en el primero. En este primer bloque es donde se encuentran las bienaventuranzas relativas a la pobreza objeto de nuestro estudio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esto, la <b><i>justicia<\/i><\/b> &#8211; <i>dikaiosyn\u00e9 <\/i>a la que se refiere Mt 5,6 es una realidad inexistente en el presente, pero prometida para el futuro. Por tratarse de un sustantivo abstracto precedido del art\u00edculo determinado, \u00e9ste tiene gran relevancia, pues por su valor anaf\u00f3rico, indica que la <b><i>justicia<\/i><\/b> (<i>t\u00e9n dikaiosyn\u00e9n<\/i>) se refiere a una realidad conocida por el lector a partir del contexto precedente. De este modo la justicia anhelada remite al estado de injusticia descrito en las dos bienaventuranzas precedentes y significa \u00abla acci\u00f3n capaz de restablecer los derechos lesionados por la situaci\u00f3n social injusta que padecen tanto los que sufren por opresi\u00f3n como los sometidos o despose\u00eddos\u00bb. Este modo de entender la justicia como acci\u00f3n restauradora de los derechos conculcados de los oprimidos y de los sometidos, tal como interpreta E Camacho los sujetos de la segunda y tercera bienaventuranzas\u00bb, es el que nos sirve de base para comprender los par\u00e1metros de la justicia social denotados en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas seg\u00fan el evangelista Mateo. No se trata de una justicia abstracta, sin m\u00e1s especificaci\u00f3n, sino de la justicia determinada (con art\u00edculo) por Dios. Es la justicia de Dios, que saciar\u00e1 a los hambrientos y sedientos. Es Dios el que consolar\u00e1 a los que gimen y es Dios el que dar\u00e1 en herencia la tierra a los indigentes, a los que no tienen ni techo, ni hogar, ni familia, ni documentos, ni voz, ni voto, ni derechos reconocidos. Es Dios en su justicia el que resarcir\u00e1 y salvar\u00e1 a los oprimidos. Es Jes\u00fas en persona el que hace presente esa justicia divina, inconfundible con cualquier otra concepci\u00f3n de justicia.<\/p>\n<p>En el contexto del serm\u00f3n de la monta\u00f1a aparecen estrechamente vinculados los temas de la justicia y el Reino. En efecto, la palabra <b><i>Reino<\/i><\/b> (<i>basileia<\/i>) se encuentra 55 veces en Mt, de las cuales 8 se hallan en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a\u00bb. Asimismo el t\u00e9rmino Reino est\u00e1 asociado directamente con el t\u00e9rmino <b><i>justicia <\/i><\/b>(<i>dikaiosyn\u00e9<\/i>) en Mt 5,6.10.20; 6,33, mientras que en la segunda y tercera petici\u00f3n del padrenuestro (Mt 6,10) el Reino est\u00e1 asociado a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>La palabra justicia (<b><i>dikaiosyn\u00e9<\/i><\/b>) puede significar \u00abla justicia ejercida en el gobierno o en el juicio\u00bb pero tambi\u00e9n puede significar \u00abla rectitud en la acci\u00f3n conforme a la voluntad de Dios\u00bb. Esta segunda acepci\u00f3n es la que se debe atribuir al comportamiento de los disc\u00edpulos en la octava bienaventuranza (Mt 5,10) hasta el punto de que su fidelidad a la voluntad de Dios les lleve a ser perseguidos. \u00c9sta es la fidelidad que se les pide a los disc\u00edpulos en Mt 5,20, es decir, un comportamiento recto muy superior al de los letrados y fariseos, como condici\u00f3n para entrar en el Reino de Dios.<\/p>\n<p>En cambio, en Mt 6,33 es donde los dos t\u00e9rminos <b><i>Reino de Dios y su justicia<\/i><\/b> aparecen en estricto paralelismo que se puede interpretar como una f\u00f3rmula sinon\u00edmica. El Reino de Dios se identifica con la justicia de Dios. Tanto en Mt 6,33 como en 5,6, se trata de una justicia inexistente en la realidad hist\u00f3rica, es la justicia de Dios, deseada y esperada por parte de los hombres, por parte de quienes tienen hambre y sed de ella, y, al mismo tiempo, es la justicia, en cuya b\u00fasqueda activa Jes\u00fas implica a los disc\u00edpulos. Buscar la justicia de Dios es buscar el Reino de Dios, como don y como tarea. Primero, como don irreversible e inminente (Mc 1,14-15) del amor de Dios hacia el ser humano y particularmente hacia los \u00faltimos de la sociedad y, segundo, como tarea que compromete la vida de los disc\u00edpulos en la opci\u00f3n a favor de los pobres, de los indigentes, de los que gimen, de los hambrientos, para hacer posible <i>esa justicia divina<\/i> que resarcir\u00e1 a los \u00faltimos de los derechos conculcados en el devenir de la historia. Este planteamiento de la justicia es el que sobresale en el texto de Mt 6,33: <i>Buscad primero el Reino de Dios y su justicia<\/i><\/p>\n<p>El texto de Mt 6,33: <i>Buscad primero el Reino de Dios y su justicia<\/i>, va introducido por una part\u00edcula adversativa que manifiesta una clara contraposici\u00f3n en la concepci\u00f3n de <i>la justicia de Dios<\/i> propia del <i>Reino de Dios<\/i>. Lo espec\u00edfico del disc\u00edpulo es no preocuparse ni por la comida, ni por el vestido, ni por nada que se adquiera con dinero. El dinero en su materialidad y en cuanto sistema econ\u00f3mico llega a ser un verdadero \u00eddolo del ser humano que embarga la vida de las personas y las domina como si de s\u00fabditos se tratara. La formulaci\u00f3n evang\u00e9lica en este punto es contundente: \u00ab<i>No pod\u00e9is servir a Dios y al dinero<\/i>\u00ab(Mt 6,24; Lc 16,13). El se\u00f1or\u00edo que Dios establece desde su amor con las personas que participan en el Reino porque \u00e9ste les pertenece, es decir, con los empobrecidos de todo el mundo, con los pobres a conciencia, con los disc\u00edpulos en su seguimiento radical de Jes\u00fas, con los \u00faltimos de la sociedad y los que se hacen los \u00faltimos de la misma por causa del evangelio y de los pobres, es una relaci\u00f3n viva de amor en la cual no hay lugar para que el dinero ocupe un espacio del coraz\u00f3n. Por eso para el discipulado de Jes\u00fas en la vida comunitaria y eclesial el dinero no puede ser el centro de atenci\u00f3n de la vida humana y no puede constituir la aspiraci\u00f3n profunda de la persona. La exhortaci\u00f3n imperativa de Jes\u00fas en Mt 6,33: <i>Buscad primero el Reino de Dios y su justicia<\/i>, constituye un paralelismo sinon\u00edmico, de modo que los dos complementos del verbo \u00abbuscar\u00bb no son realidades distintas sino la misma realidad en dos aspectos diferentes. La formulaci\u00f3n griega del texto permite ver mejor el paralelismo. La b\u00fasqueda del Reino conlleva la b\u00fasqueda de la justicia de Dios. Los disc\u00edpulos y toda persona que acoge el mensaje del Reino contenido en las bienaventuranzas han recibido la promesa de un don que se cumplir\u00e1, pues de parte de Dios se ver\u00e1n cumplidas con hartura y hasta la saciedad las esperanzas de los que tienen hambre y sed de la justicia de Dios (Mt 5,6), pero al mismo tiempo esas personas quedan impelidas por la promesa de Dios a buscar incansablemente aquella justicia divina como prioridad fundamental de la vida, que consiste en la realizaci\u00f3n del ideal de justicia que emana del Antiguo Testamento y que se resume en el socorro concreto, ejercido por Dios y por los hombres, hacia los m\u00e1s d\u00e9biles,\u00bbDios hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos\u00bb (Sal 146,7) y en el restablecimiento de los derechos de los indefensos (cf. Dt 10,18; Sal 103,6; 1s 33,5; Jr 22,3; Sal 40,11; 51,16; 70,15; 97,2; 118, 123).<\/p>\n<p>En este marco amplio de restablecimiento de la justicia tiene plena cabida toda reivindicaci\u00f3n de los derechos de los pobres de la tierra, tanto desde una perspectiva individual como desde una perspectiva estructural y global. En la actualidad de nuestro mundo globalizado, es decir, en el marco de las desigualdades econ\u00f3micas y sociales que generan una injusticia planetaria que anida en todos los rincones de la tierra, son muchos los fen\u00f3menos que evidencian esta desastrosa situaci\u00f3n social. Uno de ellos es la problem\u00e1tica del inmigrante en los pa\u00edses capitalistas ricos, la cual merece una especial consideraci\u00f3n, pues el inmigrante forma parte tanto del colectivo de los m\u00e1s pobres desde su inclusi\u00f3n en la tr\u00edada deuteron\u00f3mica de la pobreza como del grupo de los despose\u00eddos de la tierra, llamados indiscutiblemente por Dios a poseerla. Ellos son dentro de los sectores pobres de las sociedades opulentas uno de los colectivos m\u00e1s numerosos e indefensos, cuyos derechos individuales y sociales como seres humanos est\u00e1n siendo sistem\u00e1ticamente conculcados por legislaciones injustas y por actuaciones sociales y pol\u00edticas que los reducen a no ser considerados ciudadanos de estos pa\u00edses ricos.<\/p>\n<p>El tercer macarismo de Mt 5,5: \u00ab<b><i>Dichosos los indigentes, porque ellos heredar\u00e1n la tierra<\/i><\/b>\u00bb presenta dificultades en la interpretaci\u00f3n del sujeto, ya que el t\u00e9rmino griego <b><i>praeis<\/i><\/b> ha sido traducido de diferentes maneras, desde los <i>mansos<\/i> hasta los <i>sometidos<\/i> a la voluntad de Dios, o los <i>humildes <\/i>que renuncian al poder, o los <i>oprimidos<\/i> por otros, o los no violentos. Este macarismo es propio de Mateo, que se ha servido para su elaboraci\u00f3n del Sal 37,11 (LXX: 36,11).Tanto el sujeto de la bienaventuranza como el contenido de su motivaci\u00f3n constituyen pr\u00e1cticamente una cita de la versi\u00f3n griega del salmo. El t\u00e9rmino griego <b><i>prays<\/i><\/b> designa a personas no violentas, mansas y pac\u00edficas. En el Sal 36,11 (LXX) traduce en plural el t\u00e9rmino hebreo <b><i>&#8216;anawim<\/i><\/b> correspondiente a los <b><i>pobres<\/i><\/b>. En el NT aparece cuatro veces: Mt 5,5; 1 1,29; 21,5 y 1 Pe 3,4, y designa normalmente la cualidad personal de la no violencia o mansedumbre. Pero en Mt 5,5, dado tambi\u00e9n su trasfondo veterotestamentario alusivo al pobre que se encuentra en una situaci\u00f3n de indigencia, de dependencia humillante respecto a otros y de confianza en Dios, el t\u00e9rmino griego <b><i>prays<\/i><\/b> adquiere en este texto el car\u00e1cter de involuntariedad. Por todo ello, concluye F. Camacho, \u00abse trata de individuos en estado forzoso de no violencia por causa de su condici\u00f3n social de <b><i>indigentes<\/i><\/b>\u00ab. \u00c9sta es la raz\u00f3n de mi traducci\u00f3n como indigentes.<\/p>\n<p>Si a esto a\u00f1adimos el car\u00e1cter antit\u00e9tico del motivo de la dicha de este macarismo (\u00ab<i>porque ellos heredar\u00e1n la tierra<\/i>\u00ab), los indigentes incluyen particularmente a todas las personas que carecen de una tierra donde vivir con dignidad su autonom\u00eda y libertad, la cual les ser\u00e1 restituida definitivamente. Por ello los inmigrantes, privados forzosamente del disfrute leg\u00edtimo de su tierra debido a factores externos a ellos, predominantemente econ\u00f3micos o pol\u00edticos, por su situaci\u00f3n de indigencia en el pa\u00eds en que viven y su estado de dependencia y de sometimiento respecto a los que s\u00ed viven en su tierra y en su patria, son destinatarios de la bienaventuranza de los indigentes, llamados a heredar la tierra. La atenci\u00f3n debida al inmigrante, como la debida a todos los pobres y oprimidos, es, pues, desde el evangelio una exigencia de justicia social, no s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de generosidad individual.<\/p>\n<p>Tanto el primero como el \u00faltimo discurso de Jes\u00fas en el evangelio de Mateo proclaman que los pobres y los enfermos, los inmigrantes y los presos, todos los indigentes y oprimidos del mundo son los herederos de la tierra y los beneficiarios con pleno derecho del Reino de Dios. La par\u00e1bola de la comparecencia de todas las naciones ante el Hijo del Hombre (Mt 25,31-46) no es un v\u00eddeo anticipado del juicio final sino la \u00faltima y suprema ense\u00f1anza de Jes\u00fas, el Se\u00f1or de la historia, el cual pone como n\u00facleo de su mensaje la relaci\u00f3n de fraternidad con los m\u00e1s pobres del mundo, los necesitados y los marginados. La justicia a la que apela el primer evangelio tiene su fundamento en la identificaci\u00f3n plena de Jes\u00fas con todo ser humano sumido en el sufrimiento por carecer de los bienes y derechos humanos m\u00e1s b\u00e1sicos y en la consideraci\u00f3n como hermanos suyos de todos ellos s\u00f3lo por el mero hecho de ser v\u00edctimas (Mt 25,40: \u00ab<i>Y respondiendo el rey les dir\u00e1: De veras os digo cuanto hicisteis a uno de \u00e9stos, mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis<\/i>\u00ab).<\/p>\n<p>La perspectiva del final de la historia no desplaza la fraternidad a una realidad s\u00f3lo para el tiempo futuro sino que marca el comienzo de la realidad definitiva desde el hoy de nuestra historia humana. Jes\u00fas es, ya ahora, el pastor y el hermano de todos los necesitados. Los \u00faltimos, los m\u00e1s peque\u00f1os, podr\u00e1n descubrir a Jes\u00fas como hermano a trav\u00e9s de los disc\u00edpulos que los atienden como tales. En virtud de su condici\u00f3n de marginados, parad\u00f3jicamente, los que son considerados los \u00faltimos y desechados por esta sociedad, son valorados como hermanos por el Se\u00f1or y rey de la historia. La relaci\u00f3n de fraternidad no se crea meramente por una acci\u00f3n espor\u00e1dica de atenci\u00f3n a los pobres, ni por el hecho de sentir l\u00e1stima por ellos, sino que nace de la identificaci\u00f3n con los marginados y del compartir con ellos su misma experiencia y su mismo destino. El destino del Hijo del Hombre es el mismo que el de todos los crucificados y de todas las v\u00edctimas de la injusticia humana. Es este profundo v\u00ednculo fraterno con los sufrientes del mundo, y no cualquier otra manifestaci\u00f3n poderosa o espectacular, el que hace posible todav\u00eda hoy la presencia del Se\u00f1or resucitado en la historia humana.<\/p>\n<p>El horizonte universal de la fraternidad proclamada por el evangelio constituye el aut\u00e9ntico sentido misionero de la iglesia, la cual partiendo de la fraternidad iniciada por Jes\u00fas y proyectada a trav\u00e9s del verdadero discipulado de los hermanos y hermanas alcanza a los pobres y desheredados de toda la tierra. Esta fraternidad universal trasciende toda raza, cultura, lengua o estrato social, tiene su centro de atenci\u00f3n en los excluidos del mundo y constituye el gran proyecto en el que ha de trabajar permanentemente una iglesia que quiera renovarse seg\u00fan el mandato de su Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>6. Buena Noticia de Jes\u00fas destinada a los pobres<\/h2>\n<p>En los evangelios de Mateo y de Lucas, y tambi\u00e9n procedente de la fuente Q de dichos de Jes\u00fas se recoge un sumario de la actividad de Jes\u00fas, puesto en sus mismos labios como respuesta a la embajada de los disc\u00edpulos de Juan Bautista. El punto culminante de este <b><i>logion o dicho del Se\u00f1or<\/i><\/b> se refiere a los pobres como destinatarios de la Buena Noticia. He aqu\u00ed el texto de Lc 7,22: <i>Y respondiendo les dijo: Marchaos y contad a Juan lo que visteis y o\u00edsteis: Ciegos ven, cojos andan, leprosos quedan limpios y sordos oyen, muertos resucitan, pobres son evangelizados. Con muy pocas variantes el evangelista Mateo ofrece la misma sentencia de Jes\u00fas: Y respondiendo Jes\u00fas les dijo: Marchaos y contad a Juan lo que est\u00e1is oyendo y viendo: Ciegos ven, y cojos andan, leprosos quedan limpios y sordos oyen, y muertos resucitan, y pobres son evangelizados<\/i> (Mt 11,5).<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos de Juan Bautista, enviados por \u00e9ste desde la c\u00e1rcel, plantean la cuesti\u00f3n de la identidad de Jes\u00fas. La respuesta de Jes\u00fas remite a las obras ya realizadas por \u00e9l as\u00ed como a su predicaci\u00f3n. \u00abLo que est\u00e1is viendo y oyendo\u00bb es una llamada a captar el sentido de lo que hasta ahora ha sido en el primer evangelio la actividad mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, a saber, el anuncio del mensaje gozoso de la Buena Noticia sobre el Reino de Dios y su justicia, cuyos destinatarios primeros son los pobres, los indigentes y los que sufren (Mt 5-7), y las obras prodigiosas del Mes\u00edas cuya misericordia se ha manifestado con los enfermos, los excluidos, los marginados y los leprosos (Mt 8-9).<\/p>\n<p>La actividad y la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas no responden exactamente a las expectativas que Juan bautista hab\u00eda suscitado anteriormente (cf. Mt 3,11-12). Jes\u00fas es el Mes\u00edas, pero no es un Mes\u00edas con los rasgos apocal\u00edpticos externos apuntados por Juan. Es el que ten\u00eda que venir, pero no lleva un bieldo en su mano para aventar la parva y quemar la paja con fuego inextinguible. Jes\u00fas es, m\u00e1s bien, el Mes\u00edas del amor, que se dirige a los pobres y a los que sufren para traerles el consuelo y la liberaci\u00f3n. Es el Mes\u00edas de la justicia, pero no el justiciero, sino el humilde y misericordioso.<\/p>\n<p>Las cinco obras referidas en la respuesta de Jes\u00fas corresponden a hechos realizados por Jes\u00fas y narrados en el primer evangelio. Los ciegos ven (Mt 9,27-31), los cojos andan (Mt 15,30-31), los leprosos quedan limpios (Mt 8,1-4), los sordos oyen (Mt 9,32-34), los muertos resucitan (Mt 9,18-26). Destaca, sin embargo, la actuaci\u00f3n conclusiva de Jes\u00fas: Los pobres son evangelizados. Tanto en Mateo como en Lucas el acento de las palabras de Jes\u00fas recae sobre esta \u00faltima afirmaci\u00f3n destinada a los pobres. De este modo los evangelistas indican que las obras del Mes\u00edas (cf. Mt 11,2) realizadas y enumeradas por Jes\u00fas no se han de interpretar solamente como milagros de un simple profeta, sino como signos del car\u00e1cter mesi\u00e1nico de buena noticia que acontece con la presencia y la palabra de Jes\u00fas. El encargo que reciben los mensajeros de Juan consiste en anunciar la buena noticia, en dar el mensaje gozoso de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica. El alcance salv\u00edfico de las palabras de Jes\u00fas sobre los pobres alude al texto de Is 61,1, tal como ya hab\u00eda hecho en el anuncio inicial de su misi\u00f3n en Nazaret (Lc 4,18) y como hab\u00eda ratificado solemnemente en las bienaventuranzas (Lc 6,20-21) prometiendo el reino a los pobres, el banquete escatol\u00f3gico a los hambrientos y la risa triunfante a los que lloran. Omitiendo una vez m\u00e1s las palabras de venganza de Is 61,2, Jes\u00fas reinterpreta el texto de la Escritura atribuyen-do a su misi\u00f3n un sentido liberador de las situaciones humanas y sociales de indigencia, de opresi\u00f3n y de aflicci\u00f3n. Mas si bien es verdad que as\u00ed se hace patente el car\u00e1cter salv\u00edfico de su mesianismo, al mismo tiempo se corrige la expectativa de un mesianismo apocal\u00edptico de signo justiciero presente en la predicaci\u00f3n de Juan el bautista. La pregunta de los enviados de Juan acerca de \u00abel que viene\u00bb (cf. Sal 118,26; Hab 2,3) es una formulaci\u00f3n de tipo apocal\u00edptico y poco determinada, cuyo trasfondo se encuentra en los t\u00e9rminos utilizados por el Bautista.<\/p>\n<h2>7. Cr\u00edtica del Evangelio al sistema econ\u00f3mico<\/h2>\n<p>En el coraz\u00f3n del evangelio de Lucas hay una larga secci\u00f3n (Lc 9,5 I &#8211; I 9,28) dedicada al \u00abcamino de Jes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n\u00bb y en ella aparece una serie de par\u00e1bolas, de relatos muy significativos, que contienen el n\u00facleo esencial del mensaje de Jes\u00fas en un lenguaje impactante y muy cr\u00edtico. Uno de los temas de las par\u00e1bolas es la econom\u00eda y en el cap\u00edtulo 16 encontramos dos, la primera, sobre el dinero injusto (Lc 16,1-15), y la segunda, sobre el hombre rico y L\u00e1zaro (Lc 16,19-31) y ambas est\u00e1n estrechamente relacionadas. En ellas Jes\u00fas descubre la trampa en la que el dinero, en cuanto aspiraci\u00f3n idol\u00e1trica de la vida humana, tiene atrapada a la gente. Su mensaje central es la sentencia lapidaria de Jes\u00fas: \u00abNo pod\u00e9is servir a Dios y al dinero\u00bb (Lc 16,13).<\/p>\n<p>En la par\u00e1bola del administrador (Lc, 16,1-15) se revela la injusticia de un sistema econ\u00f3mico que utiliza el pr\u00e9stamo de dinero con inter\u00e9s para agrandar el abismo existente entre pobres y ricos. El administrador era una persona de confianza, se trataba de un representante del amo, con la capacidad para hacer pr\u00e9stamos, arrendamientos, avales. Al hacer pr\u00e9stamos recib\u00eda una comisi\u00f3n en concepto de intereses. Esa comisi\u00f3n aparec\u00eda tambi\u00e9n normalmente en el total de la deuda. Jes\u00fas no alaba la injusticia del administrador ni su falta de seriedad. No es la par\u00e1bola del administrador injusto, sino del administrador listo, porque supo renunciar a los intereses que a \u00e9l le correspond\u00edan. La cuesti\u00f3n central, motivo del elogio es la renuncia al beneficio propio. Lo que elogia el amo es la sagacidad del administrador por detraer de la deuda total la comisi\u00f3n que le corresponde, gan\u00e1ndose as\u00ed la amistad de los deudores.<\/p>\n<p>El administrador sagaz de la par\u00e1bola es elogiado porque utiliza su poder para cumplir la ley del Antiguo Testamento (cf. \u00c9x 22,24-25; Dt 23,20; Lv 25,35-38), que prohib\u00eda cobrar los intereses de los pr\u00e9stamos, haci\u00e9ndose eco de la cr\u00edtica prof\u00e9tica de Am\u00f3s (Am 8,4-7) y corregir as\u00ed el sistema econ\u00f3mico vigente en la \u00e9poca de Jes\u00fas (y tambi\u00e9n en la nuestra). Aunque en principio fuera por inter\u00e9s personal, la conducta del administrador responde en el fondo a los intereses y planteamientos de una moral econ\u00f3mica de los oprimidos, para la cual no los ricos sino los pobres son importantes. Seg\u00fan la par\u00e1bola, quien tiene dinero y bienes es en realidad s\u00f3lo administrador de los mismos, no un propietario. La correcta administraci\u00f3n de los bienes tiene que responder a las necesidades de los pobres. El dinero (y el sistema econ\u00f3mico, -incluido el crecimiento econ\u00f3mico-) no es un fin en s\u00ed mismo y s\u00f3lo ha de servir para hacer el bien, especialmente a los m\u00e1s pobres del mundo. Hacerse amigos apart\u00e1ndose del injusto dinero implica todo lo contrario al dinamismo de la esclavizaci\u00f3n, de la usura, del inter\u00e9s econ\u00f3mico y del empobrecimiento de los desheredados. En el marco de las dos par\u00e1bolas de Lc 16 se dise\u00f1a, pues, un proyecto de econom\u00eda alternativa orientado a atender las necesidades de los pobres, orientado a compartir y dar sin esperar nada a cambio.<\/p>\n<p>La alternativa entre Dios y el dinero (denominado <i>Mamon<\/i>) se convierte en un absoluto. Jes\u00fas es consciente del atractivo seductor y corruptor de las riquezas y sabe que el dinero es un dios que exige pleites\u00eda y adoraci\u00f3n. Cuando el dinero se convierte en dios, se pone en peligro la convivencia humana, se rompen las relaciones familiares, se olvida el perd\u00f3n, se extorsiona, se roba, se traiciona, se llega hasta quitar la vida del otro. Por eso Jes\u00fas declara abiertamente que no se puede servir a Dios y al dinero-<i>Mamon<\/i> (cf. Lc 1 6, I 3).<\/p>\n<h2>8. El abismo que separa a los empobrecidos y a los enriquecidos<\/h2>\n<p>M\u00e1s inmenso que el abismo creciente que existe entre las gentes del capitalismo ultrarrico y las gentes del mundo empobrecido en nuestro planeta, ser\u00e1 el abismo que separar\u00e1 a los ricos de los pobres en el definitivo Reino de Dios. Pero con una peque\u00f1a diferencia, a saber, que para entonces, seg\u00fan la perspectiva divina, cambiar\u00e1n radicalmente las tornas y mientras que los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, mientras que los marginados ser\u00e1n consolados, los ricachones sufrir\u00e1n tormento y, dicho con palabras lucanas de la Virgen Mar\u00eda, a los hambrientos se les colmar\u00e1 de bienes y a los opulentos se les despedir\u00e1 vac\u00edos.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el mensaje esencial de la tan conocida como desatendida par\u00e1bola evang\u00e9lica del pobre L\u00e1zaro, harapiento y llagado, y del rico que vest\u00eda de p\u00farpura y de lino -con ropa de marca, dir\u00edamos hoy- y sus respectivos destinos (Lc 16,19-31). La interpretaci\u00f3n falsa e hip\u00f3crita de esta par\u00e1bola, sumamente elocuente para describir la situaci\u00f3n de la mesa global, ha legitimado, no pocas veces, el ordenamiento social del mundo, ha contribuido sobremanera a sostener las diferentes clases sociales determinadas por la posesi\u00f3n de los bienes de la tierra y de los medios de producci\u00f3n con promesas celestiales para los que sufren las consecuencias humanas de una econom\u00eda explotadora y excluyente, y ha justificado de manera conformista el sufrimiento de los empobrecidos en el aqu\u00ed y ahora de la historia con el sue\u00f1o de un m\u00e1s all\u00e1 feliz.<\/p>\n<p>Lejos de esa interpretaci\u00f3n parcial y tergiversadora, la par\u00e1bola revela la inversi\u00f3n futura de las situaciones para los pobres y para los ricos como resultado irreversible de la justicia de Dios, que no puede dejar impunes a quienes generan, promueven, sostienen y disfrutan la clamorosa injusticia y la creciente desigualdad social y econ\u00f3mica de este mundo. Esta revelaci\u00f3n de la justicia de Dios pretende interpelar a los enriquecidos, a los que viven c\u00f3modamente, aprovech\u00e1ndose de los beneficios de este sistema injusto aun a costa de otros, y suscitar la conversi\u00f3n y el cambio de mentalidad y de conducta.<\/p>\n<p>Para provocar este cambio el evangelio remite para ello a un elemento indiscutible de la tradici\u00f3n b\u00edblica: el mensaje de Mois\u00e9s y de los profetas. Entre \u00e9stos destaca Am\u00f3s, cuya denuncia es radical. Ya en el siglo VII a. C. Am\u00f3s reprueba la explotaci\u00f3n del pobre, el cual es tratado como mercanc\u00eda negociable y degradado a objeto de compraventa. Condena abiertamente la injusticia social, la depravaci\u00f3n moral y religiosa, la violencia del lujo y el for-malismo del culto (Am 6,1-7). Todo esto es incompatible con la fe en Dios. \u00a1Se acab\u00f3 la org\u00eda de los disolutos! -termina diciendo el profeta criticando la prepotencia y la aparente omnipotencia de los ricos-.<\/p>\n<p>Si no se escucha el mensaje de los profetas, si no se hace caso al Evangelio en su predilecci\u00f3n por los pobres, si no se produce un cambio de mentalidad y de perspectiva cultural en esta direcci\u00f3n, ser\u00e1n in\u00fatiles otros signos religiosos. Me pregunto qu\u00e9 caso se hace a este evangelio en la \u00abtradicionalmente\u00bb cristiana cultura de Occidente, cuna del capitalismo opulento, salvaje y prepotente, causante del desastre y de la miseria de L\u00e1zaro.<\/p>\n<h2>9. El Evangelio reclama un cambio radical de los enriquecidos<\/h2>\n<p>La parte central del evangelio de Lucas narra el recorrido que Jes\u00fas hace desde Galilea hasta Jerusal\u00e9n, el lugar de su muerte y resurrecci\u00f3n. En ese itinerario se recogen la mayor parte de las escenas y ense\u00f1anzas transmitidas exclusivamente por Lucas. Una de esas escenas es la del encuentro de Jes\u00fas con Zaqueo (Lc 19,1-10), un hombre peque\u00f1o y rico que a partir de ese encuentro experiment\u00f3 la salvaci\u00f3n y sus consecuencias. Pr\u00e1cticamente al final del camino hasta Jerusal\u00e9n, Lucas recapitula en este momento singular de la trayectoria de Jes\u00fas, todos los elementos esenciales de su Evangelio: la prioridad de los pobres, de los marginados y excluidos, la misericordia entra\u00f1able de Dios que a trav\u00e9s de Jes\u00fas no da a nadie por perdido, el alcance universal de la salvaci\u00f3n, la llamada urgente de la conversi\u00f3n y la radicalidad de la experiencia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la llamada frustrada al seguimiento realizada por Jes\u00fas a aquel rico que ten\u00eda muchas posesiones y tras reiterar la enorme dificultad de los enriquecidos para encontrar la salvaci\u00f3n (Lc 18,18-26; cf. 16,19-31) Lucas presenta a Zaqueo como ejemplo positivo de actuaci\u00f3n por parte de los ricos. En la escena mencionada de la vocaci\u00f3n frustrada del rico que no quiso seguir a Jes\u00fas, quedaba claro que el motivo de su abandono a Jes\u00fas era la profunda interpelaci\u00f3n realizada por Jes\u00fas cuando, tras conocer el buen comportamiento de aquel hombre le dijo que vendiera todo, lo diera a los pobres y siguiera a Jes\u00fas. En ese texto se pone de manifiesto que para Jes\u00fas el fin \u00faltimo de la llamada a la conversi\u00f3n y al seguimiento es la solidaridad con los pobres, y \u00e9sta esta directamente vinculada, como una misma cosa, al seguimiento de su persona. A pesar de mostrar la gran dificultad de los ricos para entrar en el Reino de Dios, con el evangelio en la mano se puede decir tambi\u00e9n que a ning\u00fan rico se le cierra la puerta de la salvaci\u00f3n, pero \u00e9sta s\u00f3lo se experimenta a trav\u00e9s del cambio efectivo de comportamiento y de actitud por parte de los que acaparan las riquezas.<\/p>\n<p>Esto es lo que sucede con Zaqueo. El verdadero encuentro personal con Jes\u00fas debe ser deseado, buscado y acogido con gozo por parte de los enriquecidos. A partir de ese encuentro se produce ya en el tiempo presente la aut\u00e9ntica salvaci\u00f3n. Est\u00e1 muy claro en el evangelio que lo que tienen que hacer los ricos es cambiar radicalmente. La novedad evang\u00e9lica, que no nace de ninguna norma previa, es lo que Zaqueo realiza al dar la mitad de los bienes a los pobres y al poner en pr\u00e1ctica lo prescrito en Ex 21,37 acerca de lo robado y devolver cuatro veces m\u00e1s a los que ha estafado en su gesti\u00f3n econ\u00f3mica. Ese comportamiento de cambio radical en la atenci\u00f3n a los pobres tiene el mismo efecto que la fe. De igual modo que la fe conduce a la salvaci\u00f3n al leproso y al ciego (Lc 17,19; 18,42), el cambio de rumbo en la consideraci\u00f3n de los pobres como destinatarios de los bienes de que carecen tambi\u00e9n condujo a Zaqueo a la salvaci\u00f3n. Y es que los pobres son lugar de salvaci\u00f3n, ellos son lugar teol\u00f3gico por antonomasia.<\/p>\n<p>Esto ha sido puesto de relieve de forma magistral por el te\u00f3logo vasco Javier Vitoria parafraseando con la f\u00f3rmula latina <i>extra pauperes nulla salus<\/i>, \u00abfuera de los pobres no hay salvaci\u00f3n\u00bb, aquella otra expresi\u00f3n de gran resonancia tradicional de Or\u00edgenes y Cipriano: <i>extra ecclesia nulla salus<\/i>, \u00abfuera de la iglesia no hay salvaci\u00f3n\u00bb. En la misma orientaci\u00f3n teol\u00f3gica se sit\u00faan muchos te\u00f3logos de nuestro tiempo, entre otros el m\u00e1rtir de la fe, Ignacio Ellacur\u00eda, y el obispo em\u00e9rito, Pedro Casald\u00e1liga, y los otros grandes te\u00f3logos latinoamericanos, como Gustavo Guti\u00e9rrez, Jon Sobrino, L. Boff, cuyo est\u00edmulo y ejemplo de an\u00e1lisis cr\u00edtico de la realidad doliente de los pueblos crucificados de Am\u00e9rica Latina (y extensible a la ignorada \u00c1frica y la emergente Asia) sigue siendo una aportaci\u00f3n fundamental de la fe cristiana y del evangelio en el proceso de transformaci\u00f3n lenta y ardua de estos continentes de pobreza en espacios in\u00e9ditos y misteriosos de vida digna y justa donde anida la esperanza como matriz de una nueva civilizaci\u00f3n intercultural de amor y de vida justa.<\/p>\n<p>Esta orientaci\u00f3n teol\u00f3gica constituye una dimensi\u00f3n esencial de la fe cristiana que est\u00e1 a la base de la \u00abopci\u00f3n preferencial y evang\u00e9lica por los pobres\u00bb, vigente en la iglesia actual. Esta opci\u00f3n ha sido formulada y asumida en las cinco asambleas del CELAM, desde Medell\u00edn hasta La Aparecida, se ha visto ratificada por los \u00faltimos papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI, y ha sido impulsada, desarrollada y elaborada de manera singular por esa corriente extraordinaria de te\u00f3logos de la pobreza injusta y de la esperanza liberadora, llamada a ser un mensaje de salvaci\u00f3n en el mundo actual y de transformaci\u00f3n de las estructuras sociales e injustas de la tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. La prioridad de los pobres en el Evangelio La escena evang\u00e9lica lucana se sit\u00faa en Nazaret, en el marco de la sinagoga y en el d\u00eda del s\u00e1bado (Lc 4,16-30). All\u00ed Jes\u00fas abre la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":122227,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[81,29],"tags":[172],"class_list":["post-122224","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina-social-de-la-iglesia","category-formacion-cristiana","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"1. La prioridad de los pobres en el Evangelio La escena evang\u00e9lica lucana se sit\u00faa en Nazaret, en el marco de la sinagoga y en el d\u00eda del s\u00e1bado (Lc 4,16-30). All\u00ed Jes\u00fas abre la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-05-03T06:58:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2016-07-26T16:54:34+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"59 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"El Evangelio y los Pobres\",\"datePublished\":\"2013-05-03T06:58:24+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T16:54:34+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\"},\"wordCount\":11808,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"keywords\":[\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Doctrina Social de la Iglesia\",\"Formaci\u00f3n Cristiana\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\",\"url\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\",\"name\":\"El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2013-05-03T06:58:24+00:00\",\"dateModified\":\"2016-07-26T16:54:34+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El Evangelio y los Pobres\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos","og_description":"1. La prioridad de los pobres en el Evangelio La escena evang\u00e9lica lucana se sit\u00faa en Nazaret, en el marco de la sinagoga y en el d\u00eda del s\u00e1bado (Lc 4,16-30). All\u00ed Jes\u00fas abre la ... Read More","og_url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2013-05-03T06:58:24+00:00","article_modified_time":"2016-07-26T16:54:34+00:00","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"59 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"El Evangelio y los Pobres","datePublished":"2013-05-03T06:58:24+00:00","dateModified":"2016-07-26T16:54:34+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/"},"wordCount":11808,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","keywords":["Pobreza"],"articleSection":["Doctrina Social de la Iglesia","Formaci\u00f3n Cristiana"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/","url":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/","name":"El Evangelio y los Pobres - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2013-05-03T06:58:24+00:00","dateModified":"2016-07-26T16:54:34+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vincentians.com\/es\/el-evangelio-y-los-pobres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El Evangelio y los Pobres"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-vNm","jetpack-related-posts":[{"id":386770,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/3o-domingo-de-t-o-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron-3\/","url_meta":{"origin":122224,"position":0},"title":"3\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/01\/2016","format":false,"excerpt":"El Evangelio es Hoy la palabra liberadora La incertidumbre de la situaci\u00f3n pol\u00edtica de Espa\u00f1a tras las \u00faltimas elecciones generales, con las dificultades para formar un gobierno estable y serio y con todos los problemas que se arrastran en el \u00e1mbito social as\u00ed como la amenaza del nacionalismo separatista catal\u00e1n\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-c\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":386801,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/3o-domingo-de-t-o-reflexion-de-la-s-s-v-p-en-estados-unidos\/","url_meta":{"origin":122224,"position":1},"title":"3\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de la S.S.V.P. en Estados Unidos)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"23\/01\/2016","format":false,"excerpt":"Evangelio: (San Lucas 4:14-21) Jes\u00fas volvi\u00f3 a Galilea con el poder del Esp\u00edritu, y su fama corri\u00f3 por toda aquella regi\u00f3n. Ense\u00f1aba en las sinagogas de los jud\u00edos y todos lo alababan. Lleg\u00f3 a Nazaret, donde se hab\u00eda criado, y el s\u00e1bado fue a la sinagoga, como era su costumbre.\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-c\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":386947,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/4o-domingo-de-t-o-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron\/","url_meta":{"origin":122224,"position":2},"title":"4\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"30\/01\/2016","format":false,"excerpt":"A favor de los pobres y oprimidos de toda la tierra La escena de Jes\u00fas en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,18-19) es un texto propio de Lucas, en el cual Jes\u00fas lee la Escritura, la abre y la interpreta. La singularidad de su proclamaci\u00f3n y lo asombroso de su\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o C","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-c\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":134008,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-sagrada-familia-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron-3\/","url_meta":{"origin":122224,"position":3},"title":"La Sagrada Familia (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"26\/12\/2014","format":false,"excerpt":"La familia de Jes\u00fas: Mar\u00eda y Jos\u00e9 La fiesta de la Navidad nos acerca en el d\u00eda de la\u00a0Sagrada Familia\u00a0a la contemplaci\u00f3n de las tres figuras que la componen concentrando siempre la atenci\u00f3n en Jes\u00fas. Los relatos narrados en los dos primeros cap\u00edtulos de los evangelios de Mateo y Lucas\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-b\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":199229,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/14o-domingo-de-t-o-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron\/","url_meta":{"origin":122224,"position":4},"title":"14\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"04\/07\/2015","format":false,"excerpt":"El papa Francisco nos trae la alegr\u00eda y la gracia del Hijo de Mar\u00eda e Hijo de Dios En Bolivia ya estamos preparados para recibir con inmensa alegr\u00eda al Papa Francisco que nos visita a mitad de la pr\u00f3xima semana. Damos gracias a Dios por su presencia entre nosotros, pues\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-b\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":191185,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/13o-domingo-de-t-o-reflexion-de-jose-cervantes-gabarron\/","url_meta":{"origin":122224,"position":5},"title":"13\u00ba Domingo de T.O. (reflexi\u00f3n de Jos\u00e9 Cervantes Gabarr\u00f3n)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"27\/06\/2015","format":false,"excerpt":"Jes\u00fas se hizo pobre para salvarnos La lectura de Pablo (2Cor 8,7-15) nos ofrece la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de la\"opci\u00f3n preferencial y evang\u00e9lica por los pobres\",\u00a0vigente en la Iglesia Latinoamericana como l\u00ednea fundamental de su acci\u00f3n misionera. All\u00ed se nos muestra a\u00a0Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros\u00a0para\u2026","rel":"","context":"En \u00abHomil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B\u00bb","block_context":{"text":"Homil\u00edas y reflexiones, A\u00f1o B","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/homilias-y-reflexiones-a-la-palabra-de-dios\/homilias-y-reflexiones-ano-b\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/07\/reflexiones-palabra-de-dios.jpg?fit=1200%2C630&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=122224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122224\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=122224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=122224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=122224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}