{"id":122155,"date":"2022-09-05T07:54:18","date_gmt":"2022-09-05T05:54:18","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=122155"},"modified":"2022-08-09T20:17:17","modified_gmt":"2022-08-09T18:17:17","slug":"pobreza-y-caridad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/","title":{"rendered":"Pobreza y caridad"},"content":{"rendered":"<h2><b>I. El esc\u00e1ndalo de la pobreza<\/b><\/h2>\n<p>287.Por ello, deseo llamar la atenci\u00f3n sobre algunos indicadores gen\u00e9ricos, sin excluir otros m\u00e1s espec\u00edficos. Dejando a un lado el an\u00e1lisis de cifras y estad\u00edsticas, es suficiente mirar la realidad de una multitud ingente de hombre y mujeres, ni\u00f1os, adultos y ancianos en una palabra, de personas humanas concretas e irrepetibles, que sufren el peso intolerable de la miseria. Son muchos millones los que carecen de esperanza debido al hecho de que, en muchos lugares de la tierra, su situaci\u00f3n se ha agravado sensiblemente. Ante estos dramas de total indigencia y necesidad, en que viven muchos de nuestros hermanos y hermanas, es el mismo Se\u00f1or Jes\u00fas quien viene a interpelarnos (cf. Mt 25, 31\u201346). (<i>Sollicitudo Rei Socialis<\/i>, n. 13)<\/p>\n<p>288. Al mirar la gama de los diversos sectores: producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos, higiene, salud y vivienda, disponibilidad de agua potable, condiciones de trabajo, en especial el femenino, duraci\u00f3n de la vida y otros indicadores econ\u00f3micos y sociales, el cuadro general resulta desolador, bien consider\u00e1ndolo en s\u00ed mismo, bien en relaci\u00f3n a los datos correspondientes de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados del mundo. La palabra \u00ababismo\u00bb vuelve a los labios espont\u00e1neamente. (<i>Sollicitudo Rei Socialis<\/i>, n. 14)<\/p>\n<p>289. Los que, por el contrario, carezcan de bienes de fortuna, aprendan de la Iglesia que la pobreza no es considerada como una deshonra ante el juicio de Dios y que no han de avergonzarse por el hecho de ganarse el sustento con su trabajo. Y esto lo confirm\u00f3 realmente y de hecho Cristo, Se\u00f1or nuestro, que por la salvaci\u00f3n de los hombres \u00abse hizo pobre siendo rico\u00bb (2 Cor 8, 9); y, siendo Hijo de Dios y Dios \u00e9l mismo, quiso, con todo, aparecer y ser tenido por hijo de un artesano, ni rehus\u00f3 pasar la mayor parte de su vida en el trabajo manual. \u00bfNo es acaso \u00e9ste el artesano, el hijo de Mar\u00eda? (Mc 6, 3) Contemplando lo divino de este ejemplo, se comprende m\u00e1s f\u00e1cilmente que la verdadera dignidad y excelencia del hombre radica en lo moral, es decir en la virtud; que la virtud es patrimonio com\u00fan de todos los mortales, asequible por igual a altos y bajos, a ricos y pobres; y que el premio de la felicidad eterna no puede ser consecuencia de otra cosa que de las virtudes y de los m\u00e9ritos, sean \u00e9stos de quienes fueren. M\u00e1s a\u00fan, la misma voluntad de Dios parece m\u00e1s inclinada del lado de los afligidos, pues Jesucristo llama felices a los pobres, invita amant\u00edsimamente a que se acerquen a \u00e9l, fuente de consolaci\u00f3n, todos los que sufren y lloran, y abraza con particular caridad a los m\u00e1s bajos y vejados por la injuria. Conociendo estas cosas, se baja f\u00e1cilmente el \u00e1nimo hinchado de los ricos y se levanta el deprimido de los afligidos; unos se pliegan a la benevolencia, otros a la modestia. De este modo, el pasional alejamiento de la soberbia se har\u00e1 m\u00e1s corto y se lograr\u00e1 sin dificultades que las voluntades de una y otra clase, estrechadas amistosamente las manos, se unan tambi\u00e9n entre s\u00ed. (<i>Rerum Novarum<\/i>, nn. 23\u201324)<\/p>\n<p>290. Llegados a este punto conviene a\u00f1adir que en el mundo actual se dan otras muchas formas de pobreza. En efecto, ciertas carencias o privaciones merecen tal vez este nombre. La negaci\u00f3n o limitaci\u00f3n de los derechos humanos\u2014como, por ejemplo, el derecho a la libertad religiosa, el derecho a participar en la construcci\u00f3n de la sociedad, la libertad de asociaci\u00f3n o de formar sindicatos o de tomar iniciativas en materia econ\u00f3mica, \u00bfno empobrecen tal vez a la persona humana igual o m\u00e1s que la privaci\u00f3n de los bienes materiales? Y un desarrollo que no tenga en cuenta la plena afirmaci\u00f3n de estos derechos \u00bfes verdaderamente desarrollo humano? (<i>Sollicitudo Rei Socialis<\/i>, n. 15)<\/p>\n<p>291. De hecho, hoy muchos hombres, quiz\u00e1 la gran mayor\u00eda, no disponen de medios que les permitan entrar de manera efectiva y humanamente digna en un sistema de empresa, donde el trabajo ocupa una posici\u00f3n realmente central&#8230;. Ellos, aunque no explotados propiamente, son marginados ampliamente y el desarrollo econ\u00f3mico se realiza, por as\u00ed decirlo, por encima de su alcance, limitando incluso los espacios ya reducidos de sus antiguas econom\u00edas de subsistencia&#8230;. Otros muchos hombres, aun no estando marginados del todo, viven en ambientes donde la lucha por lo necesario es absolutamente prioritaria&#8230;. Por desgracia, la gran mayor\u00eda de los habitantes del Tercer Mundo vive a\u00fan en esas condiciones. (<i>Centesimus Annus<\/i>, n. 33)<\/p>\n<h2><b>II. Justicia social<\/b><\/h2>\n<p>292. En efecto, adem\u00e1s de la justicia conmutativa, existe la justicia social, que impone tambi\u00e9n deberes a los que ni patronos ni obreros se pueden sustraer. Y precisamente es propio de la justicia social el exigir de los individuos todo cuanto es necesario al bien com\u00fan. (<i>Divini Redemptoris<\/i>, n. 51)<\/p>\n<p>293. Para satisfacer las exigencias de la justicia y de la equidad hay que hacer todos los esfuerzos posibles para que, dentro del respeto a los derechos de las personas y a las caracter\u00edsticas de cada pueblo, desaparezcan lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible las enormes diferencias econ\u00f3micas que existen hoy, y frecuentemente aumentan, vinculadas a discriminaciones individuales y sociales. De igual manera, en muchas regiones, teniendo en cuanta las peculiares dificultades de la agricultura tanto en la producci\u00f3n como en la venta de sus bienes, hay que ayudar a los labradores para que aumenten su capacidad productiva y comercial, introduzcan los necesarios cambios e innovaciones, consigan una justa ganancia y no queden reducidos, como sucede con frecuencia, a la situaci\u00f3n de ciudadanos de inferior categor\u00eda. Los propios agricultores, especialmente los j\u00f3venes, apl\u00edquense con af\u00e1n a perfeccionar su t\u00e9cnica profesional, sin la que no puede darse el desarrollo de la agricultura. La justicia y la equidad exigen tambi\u00e9n que la movilidad, la cual es necesaria en una econom\u00eda progresiva, se ordene de manera que se eviten la inseguridad y la estrechez de vida del individuo y de su familia. Con respecto a los trabajadores que, procedentes de otros pa\u00edses o de otras regiones, cooperan en el crecimiento econ\u00f3mico de una naci\u00f3n o de una provincia, se ha de evitar con sumo cuidado toda discriminaci\u00f3n en materia de remuneraci\u00f3n o de condiciones de trabajo. Adem\u00e1s, la sociedad entera, en particular los poderes p\u00fablicos, deben considerarlos como personas, no simplemente como meros instrumentos de producci\u00f3n; deben ayudarlos para que traigan junto a s\u00ed a sus familiares, se procuren un alojamiento decente, y a favorecer su incorporaci\u00f3n a la vida social del pa\u00eds o de la regi\u00f3n que los acoge. Sin embargo, en cuanto sea posible, deben crearse fuentes de trabajo en las propias regiones. En las econom\u00edas en per\u00edodo de transici\u00f3n, como sucede en las formas nuevas de la sociedad industrial, en las que, vgr., se desarrolla la autonom\u00eda, en necesario asegurar a cada uno empleo suficiente y adecuado: y al mismo tiempo la posibilidad de una formaci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional congruente. Se debe garantizar la subsistencia y la dignidad humana de los que, sobre todo por raz\u00f3n de enfermedad o de edad, se ven aquejados por graves dificultades. (<i>Gaudium et Spes<\/i>, n. 66)<\/p>\n<p>294. Vosotros todos, los que hab\u00e9is o\u00eddo la llamada de los pueblos que sufren, vosotros los que trabaj\u00e1is para darles una respuesta, vosotros sois los ap\u00f3stoles del desarrollo aut\u00e9ntico y verdadero, que no consiste en la riqueza ego\u00edsta y deseada por s\u00ed misma, sino en la econom\u00eda al servicio del hombre, en el pan de cada d\u00eda distribuido a todos, como fuente de fraternidad y signo de la Providencia. (<i>Populorum Progressio<\/i>, n. 86)<\/p>\n<p>295. La justicia es, al mismo tiempo, virtud moral y concepto legal. En ocasiones, se la representa con los ojos vendados; en realidad, lo propio de la justicia es estar atenta y vigilante para asegurar el equilibrio entre derechos y deberes, as\u00ed como el promover la distribuci\u00f3n equitativa de los costes y beneficios. La justicia restaura, no destruye; reconcilia en vez de instigar a la venganza. Bien mirado, su ra\u00edz \u00faltima se encuentra en el amor, cuya expresi\u00f3n m\u00e1s significativa es la misericordia. Por lo tanto, separada del amor misericordioso, la justicia se hace fr\u00eda e hiriente. (<i>Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz<\/i>, 1998, n. 1)<\/p>\n<p>296. Queda por instaurar una mayor justicia en la distribuci\u00f3n de los bienes, tanto en el interior de las comunidades nacionales como en el plano internacional. En el comercio mundial es necesario superar las relaciones de fuerza para llegar a tratados concertados con la mirada puesta en el bien de todos. Las relaciones de fuerza no han logrado jam\u00e1s establecer efectivamente la justicia de una manera durable y verdadera, por m\u00e1s que en algunos momentos la alternancia en el equilibrio de posiciones puede permitir frecuentemente hallar condiciones m\u00e1s f\u00e1ciles de di\u00e1logo. El uso de la fuerza suscita, por lo dem\u00e1s, la puesta en acci\u00f3n de fuerzas contrarias, y de ah\u00ed el clima de lucha, que da lugar a situaciones extremas de violencia y abusos. Pero\u2014lo hemos afirmado frecuentemente\u2014el deber m\u00e1s importante de la justicia es el de permitir a cada pa\u00eds promover su propio desarrollo, dentro del marco de una cooperaci\u00f3n exenta de todo esp\u00edritu de dominio econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Ciertamente la complejidad de los problemas planteados es grande en el conflicto actual de las interdependencias. Se ha de tener, por tanto, la fortaleza de \u00e1nimo necesaria para revisar las relaciones actuales entre las naciones, ya se trate de la distribuci\u00f3n internacional de la producci\u00f3n de la estructura del comercio, del control de los beneficios, de la ordenaci\u00f3n del sistema monetario\u2014sin olvidar las acciones de solidaridad humanitaria\u2014y as\u00ed se logre que los modelos de crecimiento de las naciones ricas sean cr\u00edticamente analizados, se transformen las mentalidades para abrirlas a la prioridad del derecho internacional y, finalmente, se renueven los organismos internacionales para lograr una mayor eficacia. (<i>Octogesima Adveniens<\/i>, n. 43)<\/p>\n<p>297. La aut\u00e9ntica misericordia es por decirlo as\u00ed la fuente m\u00e1s profunda de la justicia. Si \u00e9sta \u00faltima es de por s\u00ed apta para servir de \u00ab\u00e1rbitro\u00bb entre los hombres en la rec\u00edproca repartici\u00f3n de los bienes objetivos seg\u00fan una media adecuada; el amor en cambio, y solamente el amor, (tambi\u00e9n ese amor benigno que llamamos \u00abmisericordia\u00bb) es capaz de restituir el hombre a s\u00ed mismo. La misericordia aut\u00e9nticamente cristiana es tambi\u00e9n, en cierto sentido, la m\u00e1s perfecta encarnaci\u00f3n de la \u00abigualdad\u00bb entre los hombres y por consiguiente tambi\u00e9n la encarnaci\u00f3n m\u00e1s perfecta de la justicia, en cuanto tambi\u00e9n \u00e9sta, dentro de su \u00e1mbito, mira al mismo resultado. La igualdad introducida mediante la justicia se limita, sin embargo, el \u00e1mbito de los bienes objetivos y extr\u00ednsecos, mientras el amor y la misericordia logran que los hombres se encuentren entre s\u00ed en ese valor que es el mismo hombre, con la dignidad que le es propia. (<i>Dives in Misericordia<\/i>, n. 14)<\/p>\n<p>298.A esta lamentable ruina de las almas, persistiendo la cual, ser\u00e1 vano todo intento de regeneraci\u00f3n social, no puede aplicarse remedio alguno eficaz, como no sea haciendo volver a los hombres abierta y sinceramente a la doctrina evang\u00e9lica, es decir, a los principios de Aquel que es el \u00fanico que tiene palabras de vida eterna, y palabras tales que, aun cuando pasen el cielo y la tierra, ellas jam\u00e1s pasar\u00e1n. Los verdaderamente enterados sobre cuestiones sociales piden insistentemente una reforma ajustada a los principios de la raz\u00f3n, que pueda llevar a la econom\u00eda hacia un orden recto y sano. Pero ese orden, que Nos mismo deseamos tan ardientemente y promovemos con tanto af\u00e1n, quedar\u00e1 en absoluto manco e imperfecto si las actividades humanas todas no cooperan en amigable acuerdo a imitar y, en la medida que sea dado a las fuerzas de los hombres, reproducir esa admirable unidad del plan divino; o sea, que se dirijan a Dios, como a t\u00e9rmino primero y supremo de toda actividad creada, y que por bajo de Dios, cualesquiera que sean los bienes creados, no se los considere m\u00e1s que como simples medios, de los cuales se ha de usar nada m\u00e1s que en la medida en que lleven a la consecuci\u00f3n del fin supremo. No se ha de pensar, sin embargo, que con esto se hace de menos a las ocupaciones lucrativas o que rebajen la dignidad humana, sino que, todo lo contrario, en ellas se nos ense\u00f1a a reconocer con veneraci\u00f3n la clara voluntad del divino Hacedor, que puso al hombre sobre la tierra para trabajarla y hacerla servir a sus m\u00faltiples necesidades. No se proh\u00edbe, en efecto, aumentar adecuada y justamente su fortuna a quienquiera que trabaja para producir bienes, sino que aun es justo que quien sirve a la comunidad y la enriquece, con los bienes aumentados de la sociedad se haga \u00e9l mismo tambi\u00e9n, m\u00e1s rico, siempre que todo esto se persiga con el debido respeto para con las leyes de Dios y sin menoscabo de los derechos ajenos y se emplee seg\u00fan el orden de la fe y de la recta raz\u00f3n. Si estas normas fueran observadas por todos, en todas partes y siempre, pronto volver\u00edan a los l\u00edmites de la equidad y de la justa distribuci\u00f3n tanto la producci\u00f3n y adquisici\u00f3n de las cosas, cuanto el uso de las riquezas, que ahora se nos muestra con frecuencia tan desordenado; a ese s\u00f3rdido apego a lo propio, que es la afrenta y el gran pecado de nuestro siglo, se opondr\u00eda en la pr\u00e1ctica y en los hechos la suav\u00edsima y a la vez poderos\u00edsima ley de la templanza cristiana, que manda al hombre buscar primero el reino de Dios y su justicia, pues sabe ciertamente, por la segura promesa de la liberalidad divina, que los bienes temporales se le dar\u00e1n por a\u00f1adidura en la medida que le fueren necesarios. (<i>Quadragesimo Anno<\/i>, n. 136)<\/p>\n<p>299. Los hombres de nuestro tiempo son cada d\u00eda m\u00e1s sensibles a estas disparidades, porque est\u00e1n plenamente convencidos de que la amplitud de las posibilidades t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas que tiene en sus manos el mundo moderno puede y debe corregir este lamentable estado de cosas. Por ello son necesarias muchas reformas en la vida econ\u00f3mico-social y un cambio de mentalidad y de costumbres en todos. A este fin, la Iglesia, en el transcurso de los siglos, a la luz del Evangelio, ha concretado los principios de justicia y equidad, exigidos por la recta raz\u00f3n, tanto en orden a la vida individual y social como en orden a la vida internacional, y los ha manifestado especialmente en estos \u00faltimos tiempos. El Concilio quiere robustecer estos principios de acuerdo con las circunstancias actuales y dar algunas orientaciones, referentes sobre todo a las exigencias del desarrollo econ\u00f3mico. (<i>Gaudium et Spes<\/i>, n. 63)<\/p>\n<h2><b>III. Caridad y la opci\u00f3n preferncial por los pobres<\/b><\/h2>\n<p>300. La caridad representa el mayor mandamiento social. Respeta al otro y sus derechos. Exige la pr\u00e1ctica de la justicia y es la \u00fanica que nos hace capaces de \u00e9sta. Inspira una vida de entrega de s\u00ed mismo: \u00abQuien intente guardar su vida la perder\u00e1; y quien la pierda la conservar\u00e1\u00bb (Lc 17, 33). (CIC, n. 1889)<\/p>\n<p>301. No ser\u00e1, pues, superfluo examinar de nuevo y profundizar bajo esta luz los temas y las orientaciones caracter\u00edsticas, tratados por el Magisterio en estos a\u00f1os. Entre dichos temas quiero se\u00f1alar aqu\u00ed, la opci\u00f3n o amor preferencial por los pobres. Esta es una opci\u00f3n o una forma especial de primac\u00eda en el ejercicio de la caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradici\u00f3n de la Iglesia. Se refiere a la vida de cada cristiano, en cuanto imitador de la vida de Cristo, pero se aplica igualmente a nuestras responsabilidades sociales y, consiguientemente, a nuestro modo de vivir y a las decisiones que se deben tomar coherentemente sobre la propiedad y el uso de los bienes. (<i>Sollicitudo Rei Socialis<\/i>, n. 42)<\/p>\n<p>302. La relectura de aquella enc\u00edclica, <i>Rerum Novarum<\/i>, a la luz de las realidades contempor\u00e1neas, nos permite apreciar la constante preocupaci\u00f3n y dedicaci\u00f3n de la Iglesia por aquellas personas que son objeto de predilecci\u00f3n por parte de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or. El contenido del texto es un testimonio excelente de la continuidad, dentro de la Iglesia, de lo que ahora se llama \u00abopci\u00f3n preferencial por los pobres\u00bb; opci\u00f3n que en la <i>Sollicitudo Rei Socialis <\/i>es definida como una \u00abforma especial de primac\u00eda en el ejercicio de la caridad cristiana\u00bb (SRS, n. 42). (<i>Centesimus Annus<\/i>, n. 11)<\/p>\n<p>303. Para promover la dignidad humana, la Iglesia manifiesta un amor prefencial por los pobres y marginados, porque el Se\u00f1or se identific\u00f3 con ellos especialmente (cf. Mt 25, 40). Este amor no excluye a nadie; simplemente, singulariza una prioridad de servicio, que goza del testimonio favorable de toda la tradici\u00f3n de la Iglesia. Este amor preferencial por los pobres, y las decisiones que \u00e9l nos inspira, no puede dejar de abrazar a las enormes multitudes de hambrientos, de mendigos, de vagabundos, desprovistos de la asistencia m\u00e9dica y, sobre todo, sin la esperanza de un futuro mejor. (<i>Ecclesia in Asia<\/i>, n. 34)<\/p>\n<p>304. Su amor preferencial por los pobres est\u00e1 inscrito admirablemente en el Magn\u00edficat de Mar\u00eda. El Dios de la Alianza, cantado por la Virgen de Nazaret en la elevaci\u00f3n de su esp\u00edritu, es a la vez el que \u00abderriba del trono a los poderosos, enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac\u00edos &#8230; dispersa a los soberbios &#8230; y conserva su misericordia para los que le temen\u00bb. Mar\u00eda est\u00e1 profundamente impregnada del esp\u00edritu de los \u00abpobres de Yahveh\u00bb, que en la oraci\u00f3n de los Salmos esperaban de Dios su salvaci\u00f3n, poniendo en \u00e9l toda su confianza (cf. Sal 25; 31; 35; 55). (<i>Redemptoris Mater<\/i>, n. 37)<\/p>\n<p>305. Si un hermano o una hermana est\u00e1n desnudos\u2014dice Santiago\u2014si les falta el alimento cotidiano, y alguno de vosotros les dice: \u00abAndad en paz, calentaos, saciaos\u00bb, sin darles lo necesario para su cuerpo, \u00bfpara qu\u00e9 les sirve eso? (Jas 2, 15\u201316) Hoy en d\u00eda nadie puede ya ignorarlo: en continentes enteros son innumerables los hombres y mujeres torturados por el hambre, son innumerables los ni\u00f1os subalimentados, hasta tal punto, que un buen n\u00famero de ellos muere en la tierna edad; el crecimiento f\u00edsico y el desarrollo mental de muchos otros se ve con ello comprometido, y regiones enteras se ven as\u00ed condenadas al m\u00e1s triste desaliento. (<i>Populorum Progressio<\/i>, n. 45)<\/p>\n<p>306.Hoy ciertamente son muchos los que, como en otro tiempo hicieran los gentiles, se propasan a censurar a la Iglesia esta tan eximia caridad, en cuyo lugar se ha pretendido poner la beneficencia establecida por las leyes civiles. Pero no se encontrar\u00e1n recursos humanos capaces de suplir la caridad cristiana, que se entrega toda entera a s\u00ed misma para utilidad de las dem\u00e1s. Tal virtud es exclusiva de la Iglesia, porque, si no brotara del sacrat\u00edsimo coraz\u00f3n de Jesucristo, jam\u00e1s hubiera existido, pues anda errante lejos de Cristo el que se separa de la Iglesia. (<i>Rerum Novarum<\/i>, n. 30)<\/p>\n<p>307. Como es evidente, el grave deber, que la Iglesia siempre ha proclamado, de ayudar a los que sufren la indigencia y la miseria, lo han de sentir de modo muy principal los cat\u00f3licos, por ser miembros del Cuerpo m\u00edstico de Cristo. En esto\u2014proclama Juan, el ap\u00f3stol\u2014 hemos conocido la caridad de Dios, en que dio \u00c9l su vida por nosotros, y as\u00ed nosotros debemos estar prontos a dar la vida por nuestros hermanos. Quien tiene bienes de este mundo y viendo a su hermano en necesidad le cierra las entra\u00f1as, \u00bfc\u00f3mo es posible que habite en \u00e9l la caridad de Dios? (1 Jn 3, 16\u201317). (<i>Mater et Magistra<\/i>, n. 159)<\/p>\n<h2><b>IV. El estado del bienestar<\/b><\/h2>\n<p>308. En los \u00faltimos a\u00f1os ha tenido lugar una vasta ampliaci\u00f3n de ese tipo de intervenci\u00f3n, que ha llegado a constituir en cierto modo un Estado de \u00edndole nueva: el \u00abEstado del bienestar\u00bb. Esta evoluci\u00f3n se ha dado en algunos Estados para responder de manera m\u00e1s adecuada a muchas necesidades y carencias tratando de remediar formas de pobreza y de privaci\u00f3n indignas de la persona humana. No obstante, no han faltado excesos y abusos que, especialmente en los a\u00f1os m\u00e1s recientes, han provocado duras cr\u00edticas a ese Estado del bienestar, calificado como \u00abEstado asistencial\u00bb. Deficiencias y abusos del mismo derivan de una inadecuada comprensi\u00f3n de los deberes propios del Estado. En este \u00e1mbito tambi\u00e9n debe ser respetado el principio de subsidiariedad. Una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, priv\u00e1ndola de sus competencias, sino que m\u00e1s bien debe sostenerla en caso de necesidad y ayudarla a coordinar su acci\u00f3n con la de los dem\u00e1s componentes sociales, con miras al bien com\u00fan 100. Al intervenir directamente y quitar responsabilidad a la sociedad, el Estado asistencial provoca la p\u00e9rdida de energ\u00edas humanas y el aumento exagerado de los aparatos p\u00fablicos, dominados por l\u00f3gicas burocr\u00e1ticas m\u00e1s que por la preocupaci\u00f3n de servir a los usuarios, con enorme crecimiento de los gastos. Efectivamente, parece que conoce mejor las necesidades y logra sastisfacerlas de modo m\u00e1s adecuado quien est\u00e1 pr\u00f3ximo a ellas o, quien est\u00e1 cerca del necesitado. Adem\u00e1s, un cierto tipo de necesidades requiere con frecuencia una respuesta que sea no s\u00f3lo material, sino que sepa descubrir su exigencia humana m\u00e1s profunda. Conviene pensar tambi\u00e9n en la situaci\u00f3n de los pr\u00f3fugos y emigrantes, de los ancianos y enfermos, y en todos los dem\u00e1s casos, necesitados de asistencia, como es el de los drogadictos: personas, todas ellas, que pueden ser ayudadas de manera eficaz solamente por quien les ofrece, aparte de los cuidados necesarios, un apoyo sinceramente fraterno. (<i>Centesimus Annus<\/i>, n. 48)<\/p>\n<p>309. Si Le\u00f3n XIII se apela al Estado para poner un remedio justo a la condici\u00f3n de los pobres, lo hace tambi\u00e9n porque reconoce oportunamente que el Estado tiene la incumbencia de velar por el bien com\u00fan y cuidar que todas las esferas de la vida social, sin excluir la econ\u00f3mica, contribuyan a promoverlo, naturalmente dentro del respeto debido a la justa autonom\u00eda de cada una de ellas. Esto, sin embargo, no autoriza a pensar que seg\u00fan el Papa toda soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n social deba provenir del Estado. Al contrario, \u00e9l insiste varias veces sobre los necesarios l\u00edmites de la intervenci\u00f3n del Estado y sobre su car\u00e1cter instrumental, ya que el individuo, la familia y la sociedad son anteriores a \u00e9l y el Estado mismo existe para tutelar los derechos de aqu\u00e9l y de \u00e9stas, y no para sofocarlos. (<i>Centesimus Annus<\/i>, n. 11)<\/p>\n<p>310. No es justo, seg\u00fan hemos dicho, que ni el individuo ni la familia sean absorbidos por el Estado; lo justo es dejar a cada uno la facultad de obrar con libertad hasta donde sea posible, sin da\u00f1o del bien com\u00fan y sin injuria de nadie. No obstante, los que gobiernan deber\u00e1n atender a la defensa de la comunidad y de sus miembros. De la comunidad, porque la naturaleza confi\u00f3 su conservaci\u00f3n a la suma potestad, hasta el punto que la custodia de la salud p\u00fablica no es s\u00f3lo la suprema ley, sino la raz\u00f3n total del poder; de los miembros, porque la administraci\u00f3n del Estado debe tender por naturaleza no a la utilidad de aquellos a quienes se ha confiado, sino de los que se le conf\u00edan, como un\u00e1nimemente afirman la filosof\u00eda y la fe cristiana. (<i>Rerum Novarum<\/i>, n. 35)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. El esc\u00e1ndalo de la pobreza 287.Por ello, deseo llamar la atenci\u00f3n sobre algunos indicadores gen\u00e9ricos, sin excluir otros m\u00e1s espec\u00edficos. Dejando a un lado el an\u00e1lisis de cifras y estad\u00edsticas, es suficiente mirar la &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":404144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[81],"tags":[172],"class_list":["post-122155","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina-social-de-la-iglesia","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pobreza y caridad - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pobreza y caridad - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"I. El esc\u00e1ndalo de la pobreza 287.Por ello, deseo llamar la atenci\u00f3n sobre algunos indicadores gen\u00e9ricos, sin excluir otros m\u00e1s espec\u00edficos. Dejando a un lado el an\u00e1lisis de cifras y estad\u00edsticas, es suficiente mirar la ... Read More\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-09-05T05:54:18+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"960\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@https:\/\/twitter.com\/javierchento\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@WeVincentians\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\"},\"headline\":\"Pobreza y caridad\",\"datePublished\":\"2022-09-05T05:54:18+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\"},\"wordCount\":4074,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960\",\"keywords\":[\"Pobreza\"],\"articleSection\":[\"Doctrina Social de la Iglesia\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\",\"name\":\"Pobreza y caridad - Somos Vicencianos\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960\",\"datePublished\":\"2022-09-05T05:54:18+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960\",\"width\":1280,\"height\":960},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pobreza y caridad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"name\":\"Somos Vicencianos\",\"description\":\"Know more to serve more\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization\",\"name\":\"The Vincentian Network\",\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"contentUrl\":\"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778\",\"width\":778,\"height\":778,\"caption\":\"The Vincentian Network\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/\",\"https:\/\/x.com\/WeVincentians\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2\",\"name\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento\"},\"description\":\"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/chento.org\",\"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento\",\"https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento\"],\"url\":\"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pobreza y caridad - Somos Vicencianos","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pobreza y caridad - Somos Vicencianos","og_description":"I. El esc\u00e1ndalo de la pobreza 287.Por ello, deseo llamar la atenci\u00f3n sobre algunos indicadores gen\u00e9ricos, sin excluir otros m\u00e1s espec\u00edficos. Dejando a un lado el an\u00e1lisis de cifras y estad\u00edsticas, es suficiente mirar la ... Read More","og_url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/","og_site_name":"Somos Vicencianos","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","article_published_time":"2022-09-05T05:54:18+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":960,"url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","type":"image\/jpeg"}],"author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@https:\/\/twitter.com\/javierchento","twitter_site":"@WeVincentians","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/"},"author":{"name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2"},"headline":"Pobreza y caridad","datePublished":"2022-09-05T05:54:18+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/"},"wordCount":4074,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","keywords":["Pobreza"],"articleSection":["Doctrina Social de la Iglesia"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/","name":"Pobreza y caridad - Somos Vicencianos","isPartOf":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","datePublished":"2022-09-05T05:54:18+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","width":1280,"height":960},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/pobreza-y-caridad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/vincentians.com\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pobreza y caridad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#website","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","name":"Somos Vicencianos","description":"Know more to serve more","publisher":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/vincentians.com\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#organization","name":"The Vincentian Network","url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","contentUrl":"https:\/\/i1.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/06\/Vincentian-Network-logo-big.png?fit=778%2C778","width":778,"height":778,"caption":"The Vincentian Network"},"image":{"@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/WeAreVincentians\/","https:\/\/x.com\/WeVincentians"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/9623ef4d9aa3b2dfb8c061f1499288f2","name":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/vincentians.com\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/497d5cde87b4c3d097d0315953521681ba2cd523ee66e5077c3711f7021e65de?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento"},"description":"Director General y cofundador de La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana. Javier es laico vicenciano, afiliado a la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y miembro del Equipo de Misiones Populares de la provincia can\u00f3nica de Zaragoza (Espa\u00f1a) de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n. Graduado en la Universidad Oberta de Catalunya con cuatro grados (Asistente de direcci\u00f3n, Gesti\u00f3n Administrativa, Recursos Humanos y Contabilidad Avanzada). Bil\u00edng\u00fce Espa\u00f1ol\/Ingl\u00e9s. gestiona y mantiene varias p\u00e1ginas web cristianas y vicencianas, incluida including La Red de Formaci\u00f3n Vicenciana, de la que es cofundador. Actualmente es responsable del \u00e1rea de Espa\u00f1ol de .famvin, la Red de Noticias de la Familia Vicenciana. Tambi\u00e9n es m\u00fasico cat\u00f3lico y ha editado varios discos. Es Director General y cofundador de Trovador, una reconocida compa\u00f1\u00eda discogr\u00e1fica critiana de Espa\u00f1a. Trabaja en las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n, ofreciendo servicios de alojamiento, dise\u00f1o y mantenimiento Web, as\u00ed como asesoramiento, formaci\u00f3n y soluciones inform\u00e1ticas, gesti\u00f3n documental y digitalizaci\u00f3n de textos, edici\u00f3n y maquetaci\u00f3n de libros, revistas, flyers, etc.","sameAs":["http:\/\/chento.org","https:\/\/www.facebook.com\/JavierChento","https:\/\/x.com\/https:\/\/twitter.com\/javierchento"],"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/author\/chento\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/04\/Avila.jpg?fit=1280%2C960","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ETMF-vMf","jetpack-related-posts":[{"id":141977,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/comunidades-de-bienes\/","url_meta":{"origin":122155,"position":0},"title":"Comunidades de bienes","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"29\/03\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abEn el grupo de los creyen\u00adtes todos pensaban y sent\u00edan lo mismo: pose\u00edan todo en com\u00fan y nadie consideraba suyo nada de lo que ten\u00eda. Los ap\u00f3stoles daban testimo\u00adnio de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or con mucha eficacia; todos ellos eran bien mira\u00addos porque entre ellos nin\u00adguno pasaba necesidad, ya que\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"asd","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/asd16-300x210.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":126467,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/aic-contra-las-pobrezas-actuar-juntos-i\/","url_meta":{"origin":122155,"position":1},"title":"AIC, Contra las pobrezas: \u00a1Actuar juntos! El cambio sist\u00e9mico (I)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"03\/01\/2024","format":false,"excerpt":"Introducci\u00f3n Un objetivo com\u00fan: AIC, Contra las pobrezas, Actuar juntos! La AIC es una asociaci\u00f3n din\u00e1mica, que es parte y est\u00e1 compuesta por m\u00faltiples sistemas, que interact\u00faan constantemente, para lograr un objetivo com\u00fan: \"Contra las pobrezas, Actuar juntos\" La situaci\u00f3n actual del mundo, en la que la pobreza aumenta de\u2026","rel":"","context":"En \u00abCambio sist\u00e9mico\u00bb","block_context":{"text":"Cambio sist\u00e9mico","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/cambio-sistemico\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aa.jpeg?fit=1152%2C648&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aa.jpeg?fit=1152%2C648&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aa.jpeg?fit=1152%2C648&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aa.jpeg?fit=1152%2C648&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/vincentians.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2023\/08\/aa.jpeg?fit=1152%2C648&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":130875,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/el-camino-de-san-vicente-pobreza\/","url_meta":{"origin":122155,"position":2},"title":"El camino de San Vicente: Pobreza","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"13\/02\/2015","format":false,"excerpt":"Como miembro de la compa\u00f1\u00eda de san Vicente, hermano m\u00edo, har\u00e1s voto de vivir una vida sencilla. Tu voto es una profesi\u00f3n de ser a la vez pobre de esp\u00edritu y de hecho, como individuo y en comunidad. Aunque tu trabajo, dice san Vicente, no te permitir\u00e1 practicar una pobreza\u2026","rel":"","context":"En \u00abFormaci\u00f3n Vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Formaci\u00f3n Vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/formacion-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"cruz+de+san+francisco","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/07\/cruz-de-san-francisco-300x196.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":130518,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/santa-luisa-al-servicio-de-los-pobres-iii\/","url_meta":{"origin":122155,"position":3},"title":"Santa Luisa: al servicio de los pobres (III)","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"20\/05\/2014","format":false,"excerpt":"Las restantes religiosas... estaban todas enclaustradas A comienzos del siglo xvii, se hicieron en Francia seis o siete fundaciones de Ursulinas. Pero las \"seglares\" de Angela Medici, despu\u00e9s de haber sido las \"congregadas\" de san Carlos Borromeo, se convirtieron en Par\u00eds, desde 1612, en monjas en el pleno sentido de\u2026","rel":"","context":"En \u00abLuisa de Marillac\u00bb","block_context":{"text":"Luisa de Marillac","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/la-familia-vicenciana\/fundadores\/luisa-de-marillac\/"},"img":{"alt_text":"luisa","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2014\/05\/luisa.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":142210,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/la-pobreza-baluarte-de-la-congregacion\/","url_meta":{"origin":122155,"position":4},"title":"La pobreza \u00abbaluarte\u00bb de la Congregaci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"06\/04\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abTranquilizaos, reba\u00f1o pe\u00adque\u00f1o, que es decisi\u00f3n de vuestro Padre reinar de he\u00adcho sobre vosotros. Vended vuestros bienes y dadlo en limosna; haceos bolsas que no se estropeen, un tesoro inagotable en el cielo, adon\u00adde no se acercan los ladrones ni echa a perder la polilla. Porque donde teng\u00e1is vues\u00adtra riqueza\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"Reconc\u00edliate-con-tu-hermano","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/04\/Reconc--liate-con-tu-hermano-238x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":142307,"url":"http:\/\/vincentians.com\/es\/vivir-y-morir-en-la-congregacion\/","url_meta":{"origin":122155,"position":5},"title":"Vivir y morir en la Congregaci\u00f3n","author":"Francisco Javier Fern\u00e1ndez Chento","date":"11\/04\/2015","format":false,"excerpt":"\u00abEl que echa la mano al ara\u00addo y sigue mirando atr\u00e1s no vale para el Reino de Dios\u00bb. (Lc 9,62). \u00abPor el voto espec\u00edfico de es\u00adtabilidad nos comprometernos a permanecer toda la vida en la Congregaci\u00f3n dedicados a conseguir su fin, realizando las obras que nos prescriban los Superiores, seg\u00fan\u2026","rel":"","context":"En \u00abEspiritualidad vicenciana\u00bb","block_context":{"text":"Espiritualidad vicenciana","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/category\/espiritualidad\/espiritualidad-vicenciana\/"},"img":{"alt_text":"logo-CM","src":"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2015\/03\/logo-CM-300x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=122155"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122155\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404381,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122155\/revisions\/404381"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404144"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=122155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=122155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/vincentians.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=122155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}