{"id":121850,"date":"2013-05-02T02:04:04","date_gmt":"2013-05-02T00:04:04","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=121850"},"modified":"2016-07-26T19:56:31","modified_gmt":"2016-07-26T17:56:31","slug":"enciclica-octogesima-adveniens","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/","title":{"rendered":"Enc\u00edclica &quot;Octogesima adveniens&quot;"},"content":{"rendered":"<div class='stb-container stb-style-info stb-no-caption'><div class='stb-caption'><div class='stb-logo'><img class='stb-logo__image' src='' alt='img'\/><\/div><div class='stb-caption-content'><\/div><div class='stb-tool'><\/div><\/div><div class='stb-content'>\n<h3><b>Contexto<\/b><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/pablo_vi.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-121816\" alt=\"pablo_vi\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/wp-content\/2013\/04\/pablo_vi-242x300.jpg?resize=242%2C300\" width=\"242\" height=\"300\" \/><\/a>La cuesti\u00f3n social desde muchos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda cobrado una dimensi\u00f3n global. Las condiciones laborales de la producci\u00f3n, la inequidad de los intercambios internacionales, el consumismo en grandes sectores de la poblaci\u00f3n y el atraso agropecuario persistentes ya eran alarmantes. Adem\u00e1s se agudizaban otros problemas conexos con los anteriores, tales como: la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, el desempleo, la injusticia social, los ego\u00edsmos, el feminismo, las discriminaciones raciales, las emigraciones desordenadas, el impacto incontrolado de los medios de comunicaci\u00f3n entre otros.<\/p>\n<p>En este marco hist\u00f3rico algunos dirigentes cristianos, laicos y religiosos, se inclinaban impacientes por caminos revolucionarios violentos, y armados. Se imaginaban que pod\u00edan echar mano del m\u00e9todo de an\u00e1lisis y praxis para ver las grandes diferencias sociales y penetrar en consecuencia sin admitir los postulados filos\u00f3ficos e ideol\u00f3gicos del marxismo y sin caer en las consecuencias dictatoriales del mismo. Tambi\u00e9n era el tiempo en que en algunos pa\u00edses iban apareciendo diversas versiones de las llamadas econom\u00edas mixtas con que se experimentaban diversos grados de intervenci\u00f3n gubernamental en la vida socio-econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En este momento de confusi\u00f3n era urgente que el Magisterio de la Iglesia indicara por d\u00f3nde no y por d\u00f3nde s\u00ed habr\u00eda que buscar los remedios a los males sociales dentro de una \u00e9tica que permeara una sociedad, justa, responsable, libre y en paz. A los cristianos SS. Paulo VI da l\u00edneas para se\u00f1alar escollos y navegar valientemente en los tiempos borrascosos.<\/p>\n<h3><b>Contenido<\/b><\/h3>\n<p>Es un recuerdo de la Rerum Novarum que cumpl\u00eda ya ochenta a\u00f1os de promulgada, escribi\u00f3 est\u00e1 para salir al encuentro de los problemas mencionados. Da pues, algunas orientaciones, sobre el pluralismo en la vida pol\u00edtica. Reconoce un llamamiento a nivel universal en la pr\u00e1ctica de una mayor justicia. La diversidad de situaciones de los cristianos en el actual mundo, y los convoca a un pluralismo \u00e9tico en la acci\u00f3n. A la luz del evangelio ilumina el an\u00e1lisis de los nuevos problemas sociales y da directrices para su soluci\u00f3n: la urbanizaci\u00f3n, la situaci\u00f3n de los j\u00f3venes, de la mujer, de los trabajadores, de las discriminaciones, de los medios de comunicaci\u00f3n, y del medio ambiente.<\/p>\n<p>Da un juicio sobre las ideas sociales que fundamentan las tendencias contempor\u00e1neas, que implican la actividad econ\u00f3mica y la dignidad de las personas. Con toda claridad se refiere a los liberalismo, al marxismo y ciertas corrientes teol\u00f3gicas de la liberaci\u00f3n. Defiende el derecho y el deber a participar en la vida social. Habla de acci\u00f3n pol\u00edtica sana. Contiene pues, la confirmaci\u00f3n de la ense\u00f1anza social de la Iglesia: una justicia mayor, y una presencia de los cristianos en la acci\u00f3n pol\u00edtica, con una participaci\u00f3n activa en la responsabilidad de las diversas formas del Estado.<\/p>\n<h3><b>Actualidad<\/b><\/h3>\n<p>La participaci\u00f3n pol\u00edtica es un deber de todos los hombres, pero \u00bfTodos los sistemas socio-econ\u00f3micos pueden ser aceptados por un cristiano?, \u00bfTodas las pol\u00edticas y estrategias son v\u00e1lidas , prescindiendo de su base ideol\u00f3gica?, \u00bfQu\u00e9 criterios debemos asumir al buscar soluciones a la problem\u00e1tica actual? Si todos los ciudadanos tenemos una obligaci\u00f3n social de participaci\u00f3n pol\u00edtica en el pa\u00eds, con miras de aliviar las necesidades de los pobres, los hombres de empresa la tienen a\u00fan mayor, por la situaci\u00f3n privilegiada que poseen y su impacto m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<p>Hoy son v\u00e1lidas las ense\u00f1anzas pontificias, a\u00fan ca\u00eddos los socialismos reales, para no ir a caer en el neoliberalismo. Es bueno recordar que todos somos responsables de todos y que no podemos ni debemos permanecer indiferentes, como espectadores pasivos de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social de los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: center\"><b>\u00abOctogesima adveniens\u00bb<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Carta apost\u00f3lica<br \/>\nde su santidad el Papa Pablo VI<br \/>\nal se\u00f1or cardenal Mauricio Roy,<br \/>\npresidente del consejo para los seglares<br \/>\ny de la comisi\u00f3n pontificia \u00abjusticia y paz\u00bb<br \/>\nen ocasi\u00f3n del LXXX aniversario<br \/>\nde la enc\u00edclica \u00abRerum Novarum\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Vaticano, 14 de mayo de 1971<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Cardenal:<\/p>\n<p><b>1.<\/b> El LXXX aniversario de la publicaci\u00f3n de la enc\u00edclica <i>Rerum novarum, <\/i>cuyo mensaje sigue inspirando la acci\u00f3n en favor de la justicia social, nos anima a continuar y ampliar las ense\u00f1anzas de nuestros predecesores para dar respuesta a las necesidades nuevas de un mundo en transformaci\u00f3n. La Iglesia, en efecto, camina unida a la humanidad y se solidariza con su suerte en el seno de la historia. Anunciando la Buena Nueva de amor de Dios y de la salvaci\u00f3n en Cristo a los hombres y mujeres, les ilumina en sus actividades a la luz del Evangelio y les ayuda de ese modo a corresponder al designio de amor de Dios y a realizar la plenitud de sus aspiraciones.<\/p>\n<p><b>Llamamiento universal a una mayor justicia<\/b><\/p>\n<p><b>2. <\/b>Nos vemos con confianza c\u00f3mo el Esp\u00edritu del Se\u00f1or contin\u00faa su obra en el coraz\u00f3n de la humanidad y congrega por todas partes comunidades cristianas conscientes de su responsabilidad en la sociedad. En todos los continentes, entre todas las razas, naciones, culturas, en todas las condiciones, el Se\u00f1or sigue suscitando aut\u00e9nticos ap\u00f3stoles del Evangelio.<\/p>\n<p>Nos hemos tenido la dicha de encontrarlos, admirarlos y alentarlos durante nuestros recientes viajes. Nos hemos acercado a las muchedumbres y escuchado sus llamamientos, gritos de preocupaci\u00f3n y de esperanza a la vez. En estas circunstancias, hemos podido ver con nuevo relieve los graves problemas de nuestro tiempo, particulares ciertamente en cada regi\u00f3n, pero de todas maneras comunes a una humanidad que se pregunta sobre su futuro, sobre la orientaci\u00f3n y el significado de los cambios en curso. Siguen existiendo diferencias flagrantes en el desarrollo econ\u00f3mico, cultural y pol\u00edtico de las naciones: al lado de regiones altamente industrializadas, hay otras que est\u00e1n todav\u00eda en estadio agrario; al lado de pa\u00edses que conocen el bienestar, otros luchan contra el hambre; al lado de pueblos de alto nivel cultural, otros siguen esforz\u00e1ndose por eliminar el analfabetismo. Por todas partes se aspira una justicia mayor, se desea una paz mejor asegurada en un ambiente de respeto mutuo entre las personas y entre los pueblos.<\/p>\n<p><b>La diversidad de situaciones de los cristianos en el mundo<\/b><\/p>\n<p><b>3. <\/b>Ciertamente, son muy diversas las situaciones en las cuales, de buena gana o por fuerza, se encuentran comprometidos los cristianos, seg\u00fan las regiones, los sistemas socio-pol\u00edticos y las culturas. En unos sitios se hallan reducidos al silencio, considerados como sospechosos y tenidos, por as\u00ed decirlo, al margen de la sociedad, encuadrados sin libertad en un sistema totalitario. En otros son una d\u00e9bil minor\u00eda, cuya voz dif\u00edcilmente se hace sentir. Incluso en naciones donde a la Iglesia se le reconoce su puesto, a veces de manera oficial, ella misma se ve sometida a los embates de la crisis que estremece la sociedad, y algunos de sus miembros se sienten tentados por soluciones radicales y violentas de las que creen poder esperar resultados m\u00e1s felices. Mientras que unos, inconscientes de las injusticias actuales, se esfuerzan por mantener la situaci\u00f3n establecida, otros se dejan seducir por ideolog\u00edas revolucionarias, que les prometen, con espejismo ilusorio, un mundo definitivamente mejor.<\/p>\n<p><b>4.<\/b> Frente a situaciones tan diversas, nos es dif\u00edcil pronunciar una palabra \u00fanica como tambi\u00e9n proponer una soluci\u00f3n con valor universal. No es \u00e9ste nuestro prop\u00f3sito ni tampoco nuestra misi\u00f3n. Incumbe a las comunidades cristianas analizar con objetividad la situaci\u00f3n propia de su pa\u00eds, esclarecerla mediante la luz de la palabra inalterable del Evangelio, deducir principios de reflexi\u00f3n, normas de juicio y directrices de acci\u00f3n seg\u00fan las ense\u00f1anzas sociales de la Iglesia tal como han sido elaboradas a lo largo de la historia especialmente en esta era industrial, a partir de la fecha hist\u00f3rica del mensaje de Le\u00f3n XIII sobre la condici\u00f3n de los obreros, del cual Nos tenemos el honor y el gozo de celebrar hoy el aniversario.<\/p>\n<p>A estas comunidades cristianas toca discernir, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, en comuni\u00f3n con los obispos responsables, en di\u00e1logo con los dem\u00e1s hermanos cristianos y todos los hombres y mujeres de buena voluntad, las opciones y los compromisos que conviene asumir para realizar las transformaciones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas que se consideren de urgente necesidad en cada caso.<\/p>\n<p>En este esfuerzo por promover tales transformaciones, los cristianos deber\u00edan, en primer lugar, renovar su confianza en la fuerza y en la originalidad de las exigencias evang\u00e9licas. El Evangelio no ha quedado superado por el hecho de haber sido anunciado, escrito y vivido en un contexto sociocultural diferente. Su inspiraci\u00f3n, enriquecida por la experiencia viviente de la tradici\u00f3n cristiana a lo largo de los siglos, permanece siempre nueva en orden a la conversi\u00f3n de la humanidad y al progreso de la vida en sociedad, sin que por ello se le deba utilizar en provecho de opciones temporales particulares, olvidando su mensaje universal y eterno<span id='easy-footnote-1-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-1-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;10: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1033.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>El mensaje espec\u00edfico de la Iglesia<\/b><\/p>\n<p><b>5. <\/b>En medio de las perturbaciones e incertidumbres de la hora presente, la Iglesia tiene un mensaje espec\u00edfico que proclamar, tiene que prestar apoyo a los hombres y mujeres en sus esfuerzos por tomar en sus manos y orientar su futuro. Desde la \u00e9poca en que la <i>Rerum novarum <\/i>denunciaba clara y categ\u00f3ricamente el esc\u00e1ndalo de la situaci\u00f3n de los obreros dentro de la naciente sociedad industrial, la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica ha hecho tomar conciencia, como lo testimoniaban ya la <i>Quadragesimo anno<\/i><span id='easy-footnote-2-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-2-121850' title='&lt;i&gt;AAS&lt;\/i&gt; 23 (1931) 209ss.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><i> <\/i>y la <i>Mater et magistra<\/i><span id='easy-footnote-3-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-3-121850' title='&lt;i&gt;AAS&lt;\/i&gt; 53 (1961) 429.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>,<i> <\/i>de otras dimensiones y de otras aplicaciones de la justicia social.<\/p>\n<p>El reciente Concilio ecum\u00e9nico ha tratado, por su parte, de ponerlas de manifiesto, particularmente en la constituci\u00f3n pastoral <i>Gaudium <\/i><i>et spes.<\/i> Nos mismo hemos continuado ya estas orientaciones con nuestra enc\u00edclica <i>Populorum progressio: <\/i>\u00abHoy el hecho de mayor importancia, dec\u00edamos, del que cada uno debe tomar conciencia, es que la cuesti\u00f3n social ha adquirido proporciones mundiales\u00bb<span id='easy-footnote-4-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-4-121850' title='&lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;3: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 258.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>. \u00abUna renovada toma de conciencia de las exigencias del mensaje evang\u00e9lico impone a la Iglesia el deber de ponerse al servicio de los seres humanos para ayudarles a comprender todas las dimensiones de este grave problema y para convencerles de la urgencia de una acci\u00f3n solidaria en este viraje de la historia de la humanidad\u00bb<span id='easy-footnote-5-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-5-121850' title='&lt;i&gt;Ibid., &lt;\/i&gt;1: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 257.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>. Este deber, del que Nos tenemos viva conciencia, nos obliga hoy a proponer algunas reflexiones y sugerencias, promovidas por la amplitud de los problemas planteados al mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p><b>6.<\/b> Corresponder\u00e1, por otra parte, al pr\u00f3ximo S\u00ednodo de los obispos estudiar m\u00e1s de cerca y analizar profundamente la misi\u00f3n de la Iglesia ante los graves problemas que plantea hoy la justicia en el mundo. El aniversario de la <i>Rerum novarum <\/i>nos ofrece hoy la ocasi\u00f3n, se\u00f1or cardenal, de confiar nuestras inquietudes y nuestro pensamiento ante este problema a usted en su calidad de presidente de la Comisi\u00f3n \u00abJusticia y Paz\u00bb y del Consejo para los Seglares. Queremos as\u00ed alentar a estos organismos de la Santa Sede en su acci\u00f3n eclesial al servicio de toda la humanidad.<\/p>\n<p><b>Amplitud de los cambios actuales<\/b><\/p>\n<p><b>7. <\/b>Al hacerlo queremos, sin olvidar por ello los constantes problemas ya abordados por nuestros predecesores, atraer la atenci\u00f3n sobre algunas cuestiones que por su urgencia, su amplitud, su complejidad, deben estar en el centro de las preocupaciones de los cristianos en los a\u00f1os venideros, con el fin de que, en uni\u00f3n con las dem\u00e1s personas, se esfuercen por resolver las nuevas dificultades que ponen en juego el futuro mismo de hombres y mujeres. Es necesario situar los problemas sociales planteados por la econom\u00eda moderna \u2014condiciones humanas de la producci\u00f3n, equidad en el comercio y en la distribuci\u00f3n de las riquezas, significaci\u00f3n e importancia de las crecientes necesidades del consumo, participaci\u00f3n en las responsabilidades\u2014 dentro de un contexto m\u00e1s amplio de civilizaci\u00f3n nueva. En los cambios actuales tan profundos y tan r\u00e1pidos, la persona humana se descubre a diario de nuevo y se pregunta por el sentido de su propio ser y de su supervivencia colectiva. Vacilando sobre si debe o no aceptar las lecciones de un pasado que considera superado y demasiado diferente, tiene, sin embargo, necesidad de esclarecer su futuro \u2014futuro que la persona percibe tan incierto como inestable\u2014 por medio de verdades permanentes, eternas, que le rebasan ciertamente, pero cuyas huellas puede, si quiere realmente, encontrar por s\u00ed misma<span id='easy-footnote-6-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-6-121850' title='Cf. &lt;i&gt;2Co&lt;\/i&gt; 4,17.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<h2><b>I.\u2014 Nuevos problemas sociales<\/b><\/h2>\n<p><b>La urbanizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>8. <\/b>Un fen\u00f3meno de gran importancia atrae nuestra atenci\u00f3n, tanto en los pa\u00edses industrializados como en las naciones en v\u00edas de desarrollo: la urbanizaci\u00f3n. Tras un largo per\u00edodo de siglos, la civilizaci\u00f3n agraria se est\u00e1 debilitando. Por otra parte, \u00bfse presta suficiente atenci\u00f3n al acondicionamiento y mejora de la vida de la gente rural, cuya condici\u00f3n econ\u00f3mica inferior, y hasta miserable a veces, provoca el \u00e9xodo hacia los tristes amontonamientos de los suburbios, donde no les espera ni empleo ni alojamiento?<\/p>\n<p>Este \u00e9xodo rural permanente, el crecimiento industrial, el aumento demogr\u00e1fico continuo, el atractivo de los centros urbanos, provocan concentraciones de poblaci\u00f3n cuya amplitud apenas se puede imaginar, puesto que ya se habla de meg\u00e1polis que agrupan varias decenas de millones de habitantes. Ciertamente, existen ciudades cuya dimensi\u00f3n asegura un mejor equilibrio de la poblaci\u00f3n. Susceptibles de ofrecer un empleo a aqu\u00e9llos a quienes el progreso de la agricultura habr\u00e1 dejado disponibles, permiten un acondicionamiento del ambiente humano capaz de evitar la proliferaci\u00f3n del proletariado y el amontonamiento de las grandes aglomeraciones.<\/p>\n<p><b>9.<\/b> El crecimiento desmedido de estas ciudades acompa\u00f1a a la expansi\u00f3n industrial, pero sin confundirse con ella. Basada en la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y en la transformaci\u00f3n de la naturaleza, la industrializaci\u00f3n prosigue sin cesar su camino, dando prueba de una incesante creatividad. Mientras unas empresas se desarrollan y se concentran, otras mueren o se trasladan, creando nuevos problemas sociales: paro profesional o regional, cambios de empleo y movilidad de personas, adaptaci\u00f3n permanente de los trabajadores, disparidad de condiciones en los diversos ramos industriales. Una competencia desmedida, utilizando los medios modernos de la publicidad, lanza continuamente nuevos productos y trata de atraer al consumidor, mientras las viejas instalaciones industriales todav\u00eda en funcionamiento van haci\u00e9ndose in\u00fatiles. Mientras ampl\u00edsimos estratos de la poblaci\u00f3n no pueden satisfacer sus necesidades primarias, se intenta crear necesidades de lo superfluo. Se puede uno preguntar, por tanto, con todo derecho, si, a pesar de todas sus conquistas, el ser humano no est\u00e1 volviendo contra s\u00ed mismo los frutos de su actividad. Despu\u00e9s de haberse asegurado un dominio necesario sobre la naturaleza<span id='easy-footnote-7-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-7-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;25: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 269-270.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>, \u00bfno se est\u00e1 convirtiendo ahora en esclavo de los objetos que fabrica?<\/p>\n<p><b>Los cristianos en la ciudad<\/b><\/p>\n<p><b>10.<\/b> El surgir de la civilizaci\u00f3n urbana que acompa\u00f1a al incremento de la civilizaci\u00f3n industrial, \u00bfno es, en realidad, un verdadero desaf\u00edo lanzado a la sabidur\u00eda de la persona, a su capacidad de organizaci\u00f3n, a su imaginaci\u00f3n prospectiva? En el seno de la sociedad industrial, la urbanizaci\u00f3n trastorna los modos de vida y las estructuras habituales de la existencia: la familiar la vecindad, el marco mismo de la comunidad cristiana. La humanidad experimenta una nueva soledad, no ya de cara a una naturaleza hostil que le ha costado siglos dominar, sino en medio de una muchedumbre an\u00f3nima que le rodea y dentro de la cual se siente como extra\u00f1a. Etapa sin duda irreversible en el desarrollo de las sociedades humanas, la urbanizaci\u00f3n plantea a hombres y mujeres dif\u00edciles problemas: \u00bfc\u00f3mo frenar su crecimiento, regular su organizaci\u00f3n, suscitar el entusiasmo ciudadano por el bien de todos? En este crecimiento desordenado nacen nuevos proletariados. Se instalan en el centro de las ciudades que los ricos a veces abandonan; acampan en los suburbios, cintur\u00f3n de miseria que llega a asediar, mediante una protesta silenciosa, todo el lujo demasiado estridente de las ciudades del consumo y del despilfarro. En lugar de favorecer el encuentro fraternal y la ayuda mutua, la ciudad desarrolla las discriminaciones y tambi\u00e9n las indiferencias; se presta a nuevas formas de explotaci\u00f3n y de dominio, de las que algunos, especulando con las necesidades de los dem\u00e1s, sacan ganancias inadmisibles. Detr\u00e1s de las fachadas se esconden muchas miserias, ignoradas a\u00fan por los vecinos m\u00e1s cercanos; otras aparecen all\u00ed donde la dignidad de la persona humana zozobra: delincuencia, criminalidad, droga, erotismo.<\/p>\n<p><b>11.<\/b> Son, en efecto, los m\u00e1s d\u00e9biles las v\u00edctimas de las condiciones de vida inhumana, degradantes para las conciencias y da\u00f1osas para la instituci\u00f3n familiar: la promiscuidad de las viviendas populares hace imposible un m\u00ednimo de intimidad; los matrimonios j\u00f3venes, en la vana espera de una vivienda decente y a un precio asequible, se desmoralizan y hasta su misma unidad puede quedar comprometida; los j\u00f3venes abandonan un hogar demasiado reducido y buscan en la calle compensaciones y compa\u00f1\u00edas incontrolables. Es un deber grave de los responsables tratar de dominar y orientar este proceso.<\/p>\n<p>Urge reconstruir, a escala de calle, de barrio o de gran conjunto, el tejido social, dentro del cual hombres y mujeres puedan dar satisfacci\u00f3n a las exigencias justas de su personalidad. Hay que crear o fomentar centros de inter\u00e9s y de cultura a nivel de comunidades y de parroquias, en sus diversas formas de asociaci\u00f3n, c\u00edrculos recreativos, lugares de reuni\u00f3n, encuentros espirituales, comunitarios, donde, escapando al aislamiento de las multitudes modernas cada uno podr\u00e1 crearse nuevamente relaciones fraternales.<\/p>\n<p><b>12.<\/b> Construir la ciudad lugar de existencia de las personas y de sus extensas comunidades, crear nuevos modos de proximidad y de relaciones, percibir una aplicaci\u00f3n original de la justicia social, tomar a cargo este futuro colectivo que se anuncia dif\u00edcil, es una tarea en la cual deben participar los cristianos. A estos seres humanos amontonados en una promiscuidad urbana que se hace intolerable, hay que darles un mensaje de esperanza por medio de la fraternidad vivida y de la justicia concreta. Los cristianos, conscientes de esta responsabilidad nueva, no deben perder el \u00e1nimo en la inmensidad amorfa de la ciudad, sino que deben acordarse de Jon\u00e1s, quien por mucho tiempo recorre N\u00ednive, la gran ciudad, anunciar en ella la Buena Nueva de la misericordia divina, sostenido en su debilidad por la sola fuerza de la palabra de Dios todopoderoso. En la Biblia, la ciudad es frecuentemente, en efecto, el lugar del pecado y del orgullo; orgullo del ser humano que se siente suficientemente seguro para construir su vida sin Dios y tambi\u00e9n para afirmar su poder contra Dios. Pero existe tambi\u00e9n Jerusal\u00e9n, la ciudad santa, el lugar de encuentro con Dios, la promesa de la ciudad que viene de lo alto<span id='easy-footnote-8-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-8-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Ap&lt;\/i&gt; 3,12; 21,2.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>Los j\u00f3venes<\/b><\/p>\n<p><b>13. <\/b>La transformaci\u00f3n de la vida urbana provocada por la industrializaci\u00f3n pone al descubierto, por otra parte, problemas hasta ahora poco conocidos. \u00bfQu\u00e9 puesto corresponder\u00e1, por ejemplo, a los j\u00f3venes y a la mujer en la sociedad que est\u00e1 surgiendo?<\/p>\n<p>Por todas partes se presenta dif\u00edcil el di\u00e1logo entre una juventud portadora de aspiraciones, de renovaci\u00f3n y tambi\u00e9n de inseguridad ante el futuro, y las generaciones adultas. \u00bfQui\u00e9n no ve que hay una fuente de graves conflictos, de rupturas y de abandonos, incluso en el seno de la familia, y un problema planteado sobre las formas de autoridad, la educaci\u00f3n de la libertad, la transmisi\u00f3n de los valores y de las creencias, que toca a las ra\u00edces m\u00e1s profundas de la sociedad?<\/p>\n<p><b>El puesto de la mujer<\/b><\/p>\n<p>Asimismo, en muchos pa\u00edses, una legislaci\u00f3n sobre la mujer que haga cesar esa discriminaci\u00f3n efectiva y establezca relaciones de igualdad de derechos y de respeto a su dignidad, es objeto de investigaciones y a veces de vivas reivindicaciones. Nos no hablamos de esa falsa igualdad que negar\u00eda las distinciones establecidas por el mismo Creador, y que estar\u00eda en contradicci\u00f3n con la funci\u00f3n espec\u00edfica, tan capital, de la mujer en el coraz\u00f3n del hogar y en el seno de la sociedad. La evoluci\u00f3n de las legislaciones debe, por el contrario, orientarse en el sentido de proteger la vocaci\u00f3n propia de la mujer, y al mismo tiempo reconocer su independencia en cuanto persona y la igualdad de sus derechos a participar en la vida econ\u00f3mica, social, cultural y pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>Los trabajadores<\/b><\/p>\n<p><b>14. <\/b>La Iglesia lo ha vuelto a afirmar solemnemente en el \u00faltimo Concilio: \u00abLa persona humana es y debe ser el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones\u00bb<span id='easy-footnote-9-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-9-121850' title='&lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;25: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1045.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la posibilidad de desarrollar sus cualidades y su personalidad en el ejercicio de su profesi\u00f3n, a una remuneraci\u00f3n equitativa que le permita a esta persona y a su familia \u00abllevar una vida digna en el plano material, cultural y espiritual\u00bb<span id='easy-footnote-10-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-10-121850' title='&lt;i&gt;Ibid., &lt;\/i&gt;67: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1089.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span>, a la asistencia en caso de necesidad por raz\u00f3n de enfermedad o de edad.<\/p>\n<p>Si para la defensa de estos derechos las sociedades democr\u00e1ticas aceptan el principio de la organizaci\u00f3n sindical, sin embargo, no se hallan siempre dispuestas a su ejercicio. Se debe admitir la funci\u00f3n importante de los sindicatos: tienen por objeto la representaci\u00f3n de las diversas categor\u00edas de trabajadores, su leg\u00edtima colaboraci\u00f3n en el progreso econ\u00f3mico de la sociedad, el desarrollo del sentido de sus responsabilidades para la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan. Su acci\u00f3n no est\u00e1, con todo, exenta de dificultades; puede sobrevenir, aqu\u00ed o all\u00e1, la tentaci\u00f3n de aprovechar una posici\u00f3n de fuerza para imponer, sobre todo por la huelga \u2014cuyo derecho como medio \u00faltimo de defensa queda ciertamente reconocido\u2014, condiciones demasiado gravosas para el conjunto de la econom\u00eda o del cuerpo social, o para tratar de obtener reivindicaciones de orden directamente pol\u00edtico. Cuando se trata en particular de los servicios p\u00fablicos, necesarios a la vida diaria de toda una comunidad, se deber\u00e1 saber medir los l\u00edmites, m\u00e1s all\u00e1 de los cuales los perjuicios causados son absolutamente reprobables.<\/p>\n<p><b>Las v\u00edctimas de los cambios<\/b><\/p>\n<p><b>15.<\/b> En resumen, se han hecho ya algunos progresos para introducir, en el seno de las relaciones humanas, m\u00e1s justicia y mayor participaci\u00f3n en las responsabilidades. Pero en este inmenso campo queda todav\u00eda mucho por hacer. Es necesario, por ello, proseguir la reflexi\u00f3n, la b\u00fasqueda y la experimentaci\u00f3n, para que no se retrasen las soluciones referentes a las leg\u00edtimas aspiraciones de los trabajadores, aspiraciones que se van afirmando a medida que se desarrollan su formaci\u00f3n, la conciencia de su dignidad, el vigor de sus organizaciones.<\/p>\n<p>El ego\u00edsmo y el af\u00e1n de dominar al pr\u00f3jimo son tentaciones permanentes del ser humano. Se hace por ello necesario un discernimiento, cada vez m\u00e1s afinado, de la realidad para poder conocer desde su mismo origen las situaciones de injusticia e instaurar progresivamente una justicia siempre menos imperfecta. En el cambio industrial, que reclama una r\u00e1pida y constante adaptaci\u00f3n, los que se van a ver m\u00e1s da\u00f1ados ser\u00e1n los m\u00e1s numerosos y los menos favorecidos para hacer o\u00edr su voz.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n de la Iglesia se dirige hacia estos nuevos \u00abpobres\u00bb \u2014los minusv\u00e1lidos, los inadaptados, los ancianos, los marginados de diverso origen\u2014, para conocerlos, ayudarlos, defender su puesto y su dignidad en una sociedad endurecida por la competencia y el aliciente del \u00e9xito.<\/p>\n<p><b>Las discriminaciones<\/b><\/p>\n<p><b>16.<\/b> Entre el n\u00famero de las v\u00edctimas de situaciones de injusticia \u2014aunque el fen\u00f3meno no sea por desgracia nuevo\u2014 hay que contar a aqu\u00e9llos que son objeto de discriminaciones, de derecho o de hecho, por raz\u00f3n de su raza, su origen, su color, su cultura, su sexo o su religi\u00f3n.<\/p>\n<p>La discriminaci\u00f3n racial reviste en estos momentos un car\u00e1cter de mayor actualidad por las tensiones que crea tanto en el interior de algunos pa\u00edses como en el plano internacional. Con raz\u00f3n, las personas consideran injustificable y rechazan como inadmisible la tendencia a mantener o introducir una legislaci\u00f3n o pr\u00e1cticas inspiradas sistem\u00e1ticamente por prejuicios racistas; los miembros de la humanidad participan de la misma naturaleza, y, por consiguiente, de la misma dignidad, con los mismos derechos y los mismos deberes fundamentales, as\u00ed como del mismo destino sobrenatural. En el seno de una patria com\u00fan, todos deben ser iguales ante la ley, tener iguales posibilidades en la vida econ\u00f3mica, cultural, c\u00edvica o social y beneficiarse de una equitativa distribuci\u00f3n de la riqueza nacional.<\/p>\n<p><b>Derecho a la emigraci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>17. <\/b>Nos pensamos tambi\u00e9n en la precaria situaci\u00f3n de un gran n\u00famero de trabajadores emigrados, cuya condici\u00f3n de extranjeros hace tanto m\u00e1s dif\u00edcil, por su parte, toda reivindicaci\u00f3n social, no obstante su real participaci\u00f3n en el esfuerzo econ\u00f3mico del pa\u00eds que los recibe. Es urgente que se sepa superar, con relaci\u00f3n a ellos, una actitud estrictamente nacionalista, con el fin de crear en su favor una legislaci\u00f3n que reconozca el derecho a la emigraci\u00f3n, favorezca su integraci\u00f3n, facilite su promoci\u00f3n profesional y les permita el acceso a un alojamiento decente, adonde pueda venir, si es posible, su familia<span id='easy-footnote-11-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-11-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;69: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 290-291.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Tienen relaci\u00f3n con esta categor\u00eda las poblaciones que, por encontrar un trabajo, librarse de un cat\u00e1strofe o de un clima hostil, abandonan sus regiones y se encuentran desarraigadas entre las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Es deber de todos \u2014y especialmente de los cristianos<span id='easy-footnote-12-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-12-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt; 25,35.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span>\u2014 trabajar con energ\u00eda para instaurar la fraternidad universal, base indispensable de una justicia aut\u00e9ntica y condici\u00f3n de una paz duradera: \u00abNo podemos invocar a Dios, Padre de todos, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con algunos hombres, creados a imagen de Dios. La relaci\u00f3n del hombre para con Dios Padre y la relaci\u00f3n del hombre para con los hombres sus hermanos est\u00e1n de tal forma unidas, que, como dice la Escritura, el que no ama, no conoce a Dios (<i>1Jn<\/i> 4,8)\u00bb<span id='easy-footnote-13-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-13-121850' title='&lt;i&gt;Nostra aetate &lt;\/i&gt;5: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 473.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>Crear puestos de trabajo<\/b><\/p>\n<p><b>18. <\/b>Con el crecimiento demogr\u00e1fico, sobre todo en las naciones j\u00f3venes, el n\u00famero de quienes no llegan a encontrar trabajo y se ven reducidos a la miseria o al parasitismo ir\u00e1 aumentando en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, a no ser que un estremecimiento de la conciencia humana provoque un movimiento general de solidaridad por una pol\u00edtica eficaz de inversiones, de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y de los mercados, as\u00ed como de la formaci\u00f3n adecuada. Conocemos la atenci\u00f3n que se est\u00e1 dando a estos problemas dentro de los organismos internacionales, y Nos deseamos vivamente que sus miembros no tarden en hacer corresponder sus actos a sus declaraciones.<\/p>\n<p>Es inquietante comprobar en este campo una especie de fatalismo que se apodera incluso de los responsables. Este sentimiento conduce a veces a las soluciones maltusianas aguijoneadas por la propaganda activa en favor de la anticoncepci\u00f3n y del aborto. En esta situaci\u00f3n cr\u00edtica hay que afirmar, por el contrario, que la familia, sin la cual ninguna sociedad puede subsistir, tiene derecho a la asistencia que le asegure las condiciones de una sana expansi\u00f3n. \u00abEs cierto, dec\u00edamos en nuestra enc\u00edclica <i>Populorum progressio, <\/i>que los poderes p\u00fablicos pueden intervenir dentro de los l\u00edmites de su competencia, desarrollando una informaci\u00f3n apropiada y tomando medidas adecuadas, con tal que sean conformes a las exigencias de la ley moral y respeten la justa libertad de la pareja humana. Sin el derecho inalienable al matrimonio y a la procreaci\u00f3n, no existe ya dignidad humana\u00bb<span id='easy-footnote-14-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-14-121850' title='&lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;37: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 276.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>19.<\/b> Jam\u00e1s en cualquier otra \u00e9poca hab\u00eda sido tan expl\u00edcito el llamamiento a la imaginaci\u00f3n social. Es necesario consagrar a ella esfuerzos de invenci\u00f3n y de capitales tan importantes como los invertidos en armamentos o para las conquistas tecnol\u00f3gicas. Si la humanidad se deja desbordar y no prev\u00e9 a tiempo la emergencia de los nuevos problemas sociales, \u00e9stos se har\u00e1n demasiado graves como para que se pueda esperar una soluci\u00f3n pac\u00edfica.<\/p>\n<p><b>Los medios de comunicaci\u00f3n social<\/b><\/p>\n<p><b>20. <\/b>Entre los cambios m\u00e1s importantes de nuestro tiempo debemos subrayar la funci\u00f3n creciente que van asumiendo los medios de comunicaci\u00f3n social y su influencia en la transformaci\u00f3n de las mentalidades, de los conocimientos, de las organizaciones y de la misma sociedad. Ciertamente, tienen muchos aspectos positivos; gracias a ellos, las informaciones del mundo entero nos llegan casi instant\u00e1neamente, creando un contacto, por encima de las distancias, y elementos de unidad, entre todos los pueblos y personas; con lo cual se hace posible una difusi\u00f3n m\u00e1s amplia de la informaci\u00f3n y de la cultura. Sin embargo, estos medios de comunicaci\u00f3n social, debido a su misma eficacia llegan a representar como un nuevo poder. \u00bfC\u00f3mo no plantearse, por tanto, la pregunta sobre los detentadores reales de este poder, sobre los fines que persiguen y los medios que ponen en pr\u00e1ctica, sobre la repercusi\u00f3n de su acci\u00f3n en cuanto al ejercicio de las libertades individuales, tanto en los campos pol\u00edtico e ideol\u00f3gico como en la vida social, econ\u00f3mica y cultural? Los hombres en cuyas manos est\u00e1 este poder tienen una grave responsabilidad moral en relaci\u00f3n con la verdad de las informaciones que deben difundir, en relaci\u00f3n a las necesidades y con las reacciones que hacen nacer, en relaci\u00f3n con los valores que proponen. M\u00e1s a\u00fan, con la televisi\u00f3n, es un modo original de conocimiento y una nueva civilizaci\u00f3n los que est\u00e1n naciendo: los de la imagen.<\/p>\n<p>Naturalmente, los poderes p\u00fablicos no pueden ignorar la creciente potencia e influjo de los medios de comunicaci\u00f3n social, as\u00ed como las ventajas o riesgos que su uso lleva consigo para la comunidad civil y para su desarrollo y perfeccionamiento real. Ellos, por tanto, est\u00e1n llamados a ejercer su propia funci\u00f3n positiva para el bien com\u00fan, alentando toda expresi\u00f3n constructiva, apoyando a cada ciudadano o ciudadana y a los grupos en la defensa de los valores fundamentales de la persona y de la convivencia humana; actuando tambi\u00e9n de manera que eviten oportunamente la difusi\u00f3n de cuanto menoscabe el patrimonio com\u00fan de valores, sobre el cual se funda el ordenado progreso civil<span id='easy-footnote-15-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-15-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Inter Mirifica &lt;\/i&gt;12: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;56 (1964) 149.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>El medio ambiente<\/b><\/p>\n<p><b>21. <\/b>Mientras el horizonte de hombres y mujeres se va as\u00ed modificando, partiendo de las im\u00e1genes que para ellos se seleccionan, se hace sentir otra transformaci\u00f3n, consecuencia tan dram\u00e1tica como inesperada de la actividad humana. Bruscamente, la persona adquiere conciencia de ella; debido a una explotaci\u00f3n inconsiderada de la naturaleza, corre el riesgo de destruirla y de ser a su vez v\u00edctima de esta degradaci\u00f3n. No s\u00f3lo el ambiente f\u00edsico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que la persona no domina ya, creando de esta manera para el ma\u00f1ana un ambiente que podr\u00eda resultarle intolerable. Problema social de envergadura que incumbe a la familia humana toda entera.<\/p>\n<p>Hacia otros aspectos nuevos es hacia donde tiene que volverse el hombre o la mujer cristiana para hacerse responsable, en uni\u00f3n con las dem\u00e1s personas, de un destino en realidad ya com\u00fan.<\/p>\n<h2><b>II.<\/b>\u2014<b> Aspiraciones fundamentales y corrientes ideol\u00f3gicas<\/b><\/h2>\n<p><b>22.<\/b> Al mismo tiempo que el progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico contin\u00faa transformando el marco territorial de la humanidad, sus modos de conocimiento, de trabajo, de consumo y de relaciones, se manifiesta siempre en estos contextos nuevos una doble aspiraci\u00f3n m\u00e1s viva a medida que se desarrolla su informaci\u00f3n y su educaci\u00f3n: aspiraci\u00f3n a la igualdad, aspiraci\u00f3n a la participaci\u00f3n; formas ambas de la dignidad de la persona humana y de su libertad.<\/p>\n<p><b>Ventajas y l\u00edmites de los reconocimientos jur\u00eddicos<\/b><\/p>\n<p><b>23. <\/b>Para inscribir en los hechos y en las estructuras esta doble aspiraci\u00f3n, se han hecho progresos en la definici\u00f3n de los derechos humanos y en la firma de acuerdos internacionales que den realidad a tales derechos<span id='easy-footnote-16-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-16-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Pacem in terris: AAS &lt;\/i&gt;55 (1963) 261ss.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span>. Sin embargo, las injustas discriminaciones \u2014\u00e9tnicas, culturales, religiosas, pol\u00edticas\u2014 renacen siempre. Efectivamente, los derechos humanos permanecen todav\u00eda con frecuencia desconocidos, si no burlados, o su observancia es puramente formal. En muchos casos, la legislaci\u00f3n va atrasada respecto a las situaciones reales. Siendo necesaria, es todav\u00eda insuficiente para establecer verdaderas relaciones de justicia e igualdad. El Evangelio, al ense\u00f1arnos la caridad, nos inculca el respeto privilegiado a los pobres y su situaci\u00f3n particular en la sociedad: los m\u00e1s favorecidos deben renunciar a algunos de sus derechos para poner con mayor liberalidad sus bienes al servicio de los dem\u00e1s. Efectivamente, si m\u00e1s all\u00e1 de las reglas jur\u00eddicas falta un sentido m\u00e1s profundo de respeto y de servicio al pr\u00f3jimo, incluso la igualdad ante la ley podr\u00e1 servir de coartada a discriminaciones flagrantes, a explotaciones constantes, a un enga\u00f1o efectivo. Sin una educaci\u00f3n renovada de la solidaridad, la afirmaci\u00f3n excesiva de la igualdad puede dar lugar a un individualismo donde cada cual reivindique sus derechos sin querer hacerse responsable del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no ve en este campo la aportaci\u00f3n capital del esp\u00edritu cristiano, que va, por otra parte, al encuentro de las aspiraciones del ser humano a ser amado? \u00abEl amor del hombre, primer valor del orden terreno\u00bb, asegura las condiciones de la paz, tanto social como internacional, al afirmar nuestra fraternidad universal<span id='easy-footnote-17-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-17-121850' title='Cf. Radiomensaje en ocasi\u00f3n de la Jornada de la Paz: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;63 (1971) 5-9.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>La sociedad pol\u00edtica<\/b><\/p>\n<p><b>24.<\/b> La doble aspiraci\u00f3n hacia la igualdad y la participaci\u00f3n trata de promover un tipo de sociedad democr\u00e1tica. Diversos modelos han sido propuestos; algunos de ellos han sido ya experimentados; ninguno satisface completamente, y la b\u00fasqueda queda abierta entre las tendencias ideol\u00f3gicas y pragm\u00e1ticas. Toda persona cristiana tiene la obligaci\u00f3n de participar en esta b\u00fasqueda, al igual que en la organizaci\u00f3n y en la vida pol\u00edticas. El hombre y la mujer, seres sociales, construyen su destino a trav\u00e9s de una serie de agrupaciones particulares que requieren, para su perfeccionamiento y como condici\u00f3n necesaria para su desarrollo, una sociedad m\u00e1s vasta, de car\u00e1cter universal, la sociedad pol\u00edtica. Toda actividad particular debe colocarse en esta sociedad ampliada, y adquiere con ello la dimensi\u00f3n del bien com\u00fan<span id='easy-footnote-18-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-18-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;74: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1095-1096.'><sup>18<\/sup><\/a><\/span>. Esto indica la importancia de la educaci\u00f3n para la vida en sociedad, donde, adem\u00e1s de la informaci\u00f3n sobre los derechos de cada uno, sea recordado su necesario correlativo: el reconocimiento de los deberes de cada uno de cara a los dem\u00e1s; el sentido y la pr\u00e1ctica del deber est\u00e1n mutuamente condicionados por el dominio de s\u00ed, la aceptaci\u00f3n de las responsabilidades y de los limites puestos al ejercicio de la libertad de la persona individual o del grupo.<\/p>\n<p><b>25.<\/b> La acci\u00f3n pol\u00edtica \u2014\u00bfes necesario subrayar que se trata aqu\u00ed ante todo de una acci\u00f3n y no de una ideolog\u00eda?\u2014 debe estar apoyada en un proyecto de sociedad coherente en sus medios concretos y en su aspiraci\u00f3n, que se alimenta de una concepci\u00f3n plenaria de la vocaci\u00f3n del ser humano y de sus diferentes expresiones sociales. No pertenece ni al Estado, ni siquiera a los partidos pol\u00edticos que se cerraran sobre s\u00ed mismos, el tratar de imponer una ideolog\u00eda por medios que desembocar\u00edan en la dictadura de los esp\u00edritus, la peor de todas. Toca a los grupos establecidos por v\u00ednculos culturales y religiosos \u2014dentro de la libertad que a sus miembros corresponde\u2014 desarrollar en el cuerpo social, de manera desinteresada y por su propio camino, estas convicciones \u00faltimas sobre la naturaleza, el origen y el fin de la persona humana y de la sociedad. En este campo conviene recordar el principio proclamado por el Concilio Vaticano II: \u00abLa verdad no se impone m\u00e1s que por la fuerza de la verdad misma, que penetra el esp\u00edritu con tanta dulzura como potencia\u00bb<span id='easy-footnote-19-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-19-121850' title='&lt;i&gt;Dignitatis humanae &lt;\/i&gt;1: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 930.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>Ideolog\u00edas y libertad humana<\/b><\/p>\n<p><b>26. <\/b>El hombre o la mujer cristiana que quieren vivir su fe en una acci\u00f3n pol\u00edtica concebida como servicio, no pueden adherirse, sin contradecirse a s\u00ed mismos, a sistemas ideol\u00f3gicos que se oponen, radicalmente o en puntos sustanciales, a su fe y a su concepci\u00f3n de la persona humana. No es l\u00edcito, por tanto, favorecer a la ideolog\u00eda marxista, a su materialismo ateo, a su dial\u00e9ctica de violencia y a la manera como ella entiende la libertad individual dentro de la colectividad, negando al mismo tiempo toda trascendencia al ser humano y a su historia personal y colectiva. Tampoco apoya la comunidad cristiana la ideolog\u00eda liberal, que cree exaltar la libertad individual sustray\u00e9ndola a toda limitaci\u00f3n, estimul\u00e1ndola con la b\u00fasqueda exclusiva del inter\u00e9s y del poder, y considerando las solidaridades sociales como consecuencias m\u00e1s o menos autom\u00e1ticas de iniciativas individuales y no ya como fin y motivo primario del valor de la organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p><b>27.<\/b> \u00bfEs necesario subrayar las posibles ambig\u00fcedades de toda ideolog\u00eda social? Unas veces reduce la acci\u00f3n pol\u00edtica o social a ser simplemente la aplicaci\u00f3n de una idea abstracta, puramente te\u00f3rica; otras, es el pensamiento el que se convierte en puro instrumento al servicio de la acci\u00f3n, como simple medio para una estrategia. En ambos casos, \u00bfno es el ser humano quien corre el riesgo de verse enajenado? La fe cristiana es muy superior a estas ideolog\u00edas y queda situada a veces en posici\u00f3n totalmente contraria a ella, en la medida en que reconoce a Dios, trascendente y creador, que interpela, a trav\u00e9s de todos los niveles de lo creado, a la humanidad como libertad responsable.<\/p>\n<p><b>28.<\/b> Otro peligro consiste en adherirse a una ideolog\u00eda que carezca de un fundamento cient\u00edfico completo y verdadero y en refugiarse en ella como explicaci\u00f3n \u00faltima y suficiente de todo, y construirse as\u00ed un nuevo \u00eddolo, del cual se acepta, a veces sin darse cuenta, el car\u00e1cter totalitario y obligatorio. Y se piensa encontrar en \u00e9l una justificaci\u00f3n para la acci\u00f3n, aun violenta; una adecuaci\u00f3n a un deseo generoso de servicio; \u00e9ste permanece, pero se deja absorber por una ideolog\u00eda, la cual \u2014aunque propone ciertos caminos para la liberaci\u00f3n de hombres y mujeres\u2014 desemboca finalmente en una aut\u00e9ntica esclavitud.<\/p>\n<p><b>29.<\/b> Si hoy d\u00eda se ha podido hablar de un retroceso de las ideolog\u00edas, esto puede constituir un momento favorable para la apertura a la trascendencia y solidez del cristianismo. Puede ser tambi\u00e9n un deslizamiento m\u00e1s acentuado hacia un nuevo positivismo: la t\u00e9cnica universalizada como forma dominante del dinamismo humano, como modo invasor de existir, como lenguaje mismo, sin que la cuesti\u00f3n de su sentido se plantee realmente.<\/p>\n<p><b>Los movimientos hist\u00f3ricos<\/b><\/p>\n<p><b>30. <\/b>Pero, fuera de este positivismo, que reduce al ser humano a una sola dimensi\u00f3n \u2014importante hoy d\u00eda\u2014 y que con ella lo mutila, la persona cristiana encuentra en su acci\u00f3n movimientos hist\u00f3ricos concretes nacidos de las ideolog\u00edas y, por otra parte, distintos de ellas. Ya nuestro venerado predecesor Juan XXIII en la <i>Pacem in terris <\/i>muestra que es posible hacer distinci\u00f3n: \u00abNo se pueden identificar \u2014escribe\u2014 las teor\u00edas filos\u00f3ficas falsas sobre la naturaleza, el origen y la finalidad del mundo y del hombre con los movimientos hist\u00f3ricos fundados en una finalidad econ\u00f3mica, social, cultural o pol\u00edtica aunque estos \u00faltimos deban su origen y se inspiren todav\u00eda en esas teor\u00edas. Las doctrinas, una vez fijadas y formuladas, no cambian m\u00e1s, mientras que los movimientos que tienen por objeto condiciones concretes y mudables de la vida, no pueden menos de ser ampliamente influenciados por esta evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, en la medida en que estos movimientos van de acuerdo con los sanos principios de la raz\u00f3n y responden a las justas aspiraciones de la persona humana, \u00bfqui\u00e9n rehusar\u00eda reconocer en ellos elementos positivos y dignos de aprobaci\u00f3n?\u00bb<span id='easy-footnote-20-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-20-121850' title='&lt;i&gt;AAS&lt;\/i&gt; 55 (1963) 300.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>El atractivo de las corrientes socialistas<\/b><\/p>\n<p><b>31. <\/b>Hoy d\u00eda, los grupos cristianos se sienten atra\u00eddos por las corrientes socialistas y sus diversas evoluciones. Tratan de reconocer en ellas un cierto n\u00famero de aspiraciones que llevan dentro de s\u00ed mismos en nombre de su fe. Se sienten insertos en esta corriente hist\u00f3rica y quieren realizar dentro de ella una acci\u00f3n. Ahora bien, esta corriente hist\u00f3rica asume diversas formas bajo un mismo vocablo, seg\u00fan los continentes y las culturas, aunque ha sido y sigue inspirada en muchos casos por ideolog\u00edas incompatibles con la fe. Se impone un atento discernimiento. Porque con demasiada frecuencia las personas cristianas, atra\u00eddas por el socialismo, tienden a idealizarlo, en t\u00e9rminos, por otra parte, muy generosos: voluntad de justicia, de solidaridad y de igualdad. Reh\u00fasan admitir las presiones de los movimientos hist\u00f3ricos socialistas, que siguen condicionados por su ideolog\u00eda de origen. Entre las diversas formas de expresi\u00f3n del socialismo, como son la aspiraci\u00f3n generosa y la b\u00fasqueda de una sociedad m\u00e1s justa, los movimientos hist\u00f3ricos que tienen una organizaci\u00f3n y un fin pol\u00edtico, una ideolog\u00eda que pretende dar una visi\u00f3n total y aut\u00f3noma de la persona humana, hay que establecer distinciones que guiar\u00e1n las opciones concretas. Sin embargo, estas distinciones no deben tender a considerar tales formas como completamente separadas e independientes. La vinculaci\u00f3n concreta que, seg\u00fan las circunstancias, existe entre ellas, debe ser claramente se\u00f1alada, y esta perspicacia permitir\u00e1 a los grupos cristianos considerar el grado de compromiso posible en estos caminos, quedando a salvo los valores, en particular, de la libertad, la responsabilidad y la apertura a lo espiritual, que garantizan el desarrollo integral de hombres y mujeres.<\/p>\n<p><b>Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del marxismo<\/b><\/p>\n<p><b>32.<\/b> Otros cristianos se preguntan tambi\u00e9n si la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del marxismo no permitir\u00eda ya ciertos acercamientos concretos. Notan, en efecto, una cierta desintegraci\u00f3n del marxismo, el cual hasta ahora se ha presentado como una ideolog\u00eda unitaria, explicativa de la totalidad del ser humano y del mundo en su proceso de desarrollo, y, por tanto, ha sido ateo. Adem\u00e1s del enfrentamiento ideol\u00f3gico que separa oficialmente las diversas tendencias del marxismo-leninismo en la misma interpretaci\u00f3n del pensamiento de los fundadores, y adem\u00e1s de las oposiciones abiertas entre los sistemas pol\u00edticos que se manifiestan hoy como derivados de \u00e9l, algunos establecen distinciones entre diversos niveles de expresi\u00f3n del marxismo.<\/p>\n<p><b>33.<\/b> Para unos, el marxismo sigue siendo esencialmente una pr\u00e1ctica activa de la lucha de clases. Experimentando el vigor siempre presente y la dureza, que siempre reaparece, de las relaciones de dominio y de explotaci\u00f3n entre los seres humanos, reducen el marxismo a una lucha, a veces sin otra perspectiva, lucha que hay que proseguir y aun suscitar de manera permanente. Para otros, el marxismo es en primer lugar el ejercicio colectivo de un poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico bajo la direcci\u00f3n de un partido \u00fanico que se considera \u2014\u00e9l solo\u2014 expresi\u00f3n y garant\u00eda del bien de todos, arrebatando a los individuos y a los dem\u00e1s grupos toda posibilidad de iniciativa y de elecci\u00f3n. En un tercer nivel, el marxismo \u2014est\u00e9 o no en el poder\u2014 se refiere a una ideolog\u00eda socialista basada en el materialismo hist\u00f3rico y en la negaci\u00f3n de toda trascendencia. Finalmente, se presenta, seg\u00fan otros, bajo una forma m\u00e1s atenuada, m\u00e1s seductora para el esp\u00edritu moderno: como una actividad cient\u00edfica, como un riguroso m\u00e9todo de examen de la realidad social y pol\u00edtica como el v\u00ednculo racional y experimentado por la historia entre el conocimiento te\u00f3rico y la pr\u00e1ctica de la transformaci\u00f3n revolucionaria. A pesar de que este tipo de an\u00e1lisis concede un valor primordial a algunos aspectos de la realidad, con detrimento de otros, y los interpreta en funci\u00f3n de una ideolog\u00eda arbitraria, proporciona; sin embargo a algunos, a la vez que un instrumento de trabajo, una certeza previa para la acci\u00f3n: la pretensi\u00f3n de descifrar, bajo una forma cient\u00edfica, los resortes de la evoluci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p><b>34.<\/b> Si bien en la doctrina del marxismo, tal como es concretamente vivido, pueden distinguirse estos diversos aspectos, que se plantean como interrogantes a los cristianos para la reflexi\u00f3n y para la acci\u00f3n, es sin duda ilusorio y peligroso olvidar el lazo \u00edntimo que los une radicalmente, el aceptar los elementos del an\u00e1lisis marxista sin reconocer sus relaciones con la ideolog\u00eda, el entrar en la pr\u00e1ctica de la lucha de clases y de su interpretaci\u00f3n marxista, omitiendo el percibir el tipo de sociedad totalitaria y violenta a la que conduce este proceso.<\/p>\n<p><b>La ideolog\u00eda liberal<\/b><\/p>\n<p><b>35.<\/b> Por otra parte, se asiste a una renovaci\u00f3n de la ideolog\u00eda liberal. Esta corriente se apoya en el argumento de la eficiencia econ\u00f3mica, en la voluntad de defender al individuo contra el dominio cada vez m\u00e1s invasor de las organizaciones, y tambi\u00e9n frente a las tendencias totalitarias de los poderes pol\u00edticos. Ciertamente hay que mantener y desarrollar la iniciativa personal. Pero los grupos cristianos que se comprometen en esta l\u00ednea, \u00bfno tienden a su vez a idealizar el liberalismo, que se convierte as\u00ed en una proclamaci\u00f3n a favor de la libertad? Estos grupos querr\u00edan un modelo nuevo, m\u00e1s adaptado a las condiciones actuales, olvidando f\u00e1cilmente que en su ra\u00edz misma el liberalismo filos\u00f3fico es una afirmaci\u00f3n err\u00f3nea de la autonom\u00eda del ser individual en su actividad, sus motivaciones, el ejercicio de su libertad. Por todo ello, la ideolog\u00eda liberal requiere tambi\u00e9n, por parte de cada cristiano o cristiana, un atento discernimiento.<\/p>\n<p><b>36.<\/b> En este encuentro con las diversas ideolog\u00edas renovadas, la comunidad cristiana debe sacar de las fuentes de su fe y de las ense\u00f1anzas de la Iglesia los principios y las normas oportunas para evitar el dejarse seducir y despu\u00e9s quedar encerrada en un sistema cuyos l\u00edmites y totalitarismo corren el riesgo de aparecer ante ella demasiado tarde si no los percibe en sus ra\u00edces. Por encima de todo sistema, sin omitir por ello el compromiso concreto al servicio de sus hermanos y hermanas, afirmar\u00e1, en el seno mismo de sus opciones, lo espec\u00edfico de la aportaci\u00f3n cristiana para una transformaci\u00f3n positiva de la sociedad<span id='easy-footnote-21-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-21-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;11: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1033.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>Renacimiento de las utop\u00edas<\/b><\/p>\n<p><b>37. <\/b>Hoy d\u00eda, por otra parte, se nota mejor la debilidad de las ideolog\u00edas a trav\u00e9s de los sistemas concretos en que tratan de realizarse. Socialismo burocr\u00e1tico, capitalismo tecnocr\u00e1tico, democracia autoritaria, manifiestan la dificultad de resolver el gran problema humano de vivir todos juntos en la justicia y en la igualdad.<\/p>\n<p>En efecto, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan escapar al materialismo, al ego\u00edsmo o a las presiones que fatalmente los acompa\u00f1an? De aqu\u00ed la contestaci\u00f3n que surge un poco por todas partes, signo de profundo malestar, mientras se asiste al renacimiento de lo que se ha convenido en llamar \u00abutop\u00edas\u00bb, las cuales pretenden resolver el problema pol\u00edtico de las sociedades modernas mejor que las ideolog\u00edas. Ser\u00eda peligroso no reconocerlo. La apelaci\u00f3n a la utop\u00eda es con frecuencia un c\u00f3modo pretexto para quien desea rehuir las tareas concretas refugi\u00e1ndose en un mundo imaginario. Vivir en un futuro hipot\u00e9tico es una coartada f\u00e1cil para deponer responsabilidades inmediatas. Pero, sin embargo, hay que reconocerlo, esta forma de cr\u00edtica de la sociedad establecida provoca con frecuencia la imaginaci\u00f3n prospectiva para percibir a la vez en el presente lo posiblemente ignorado que se encuentra inscrito en \u00e9l y para orientar hacia un futuro mejor; sostiene adem\u00e1s la din\u00e1mica social por la confianza que da a las fuerzas inventivas del esp\u00edritu y del coraz\u00f3n humano; y, finalmente, si se mantiene abierto a toda la realidad, puede tambi\u00e9n encontrar nuevamente el llamamiento cristiano. El Esp\u00edritu del Se\u00f1or, que anima al ser humano renovado en Cristo, trastorna de continuo los horizontes donde con frecuencia la inteligencia humana desea descansar, movida por el af\u00e1n de seguridad, y las perspectivas \u00faltimas dentro de las cuales su dinamismo se encerrar\u00eda de buena gana; una cierta energ\u00eda invade totalmente a este ser, impuls\u00e1ndole a trascender todo sistema y toda ideolog\u00eda. En el coraz\u00f3n del mundo permanece el misterio de la humanidad, que se descubre hija de Dios en el curso de un proceso hist\u00f3rico y psicol\u00f3gico donde luchan y se alternan presiones y libertad, opresi\u00f3n del pecado y soplo del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>El dinamismo de la fe cristiana triunfa as\u00ed sobre los c\u00e1lculos estrechos del ego\u00edsmo. Animado por el poder del Esp\u00edritu de Jesucristo, Salvador de hombres y mujeres; sostenido por la esperanza, cada persona cristiana se compromete en la construcci\u00f3n de una ciudad humana, pac\u00edfica, justa y fraterna, que sea una ofrenda agradable a Dios<span id='easy-footnote-22-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-22-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Rm &lt;\/i&gt;15,16.'><sup>22<\/sup><\/a><\/span>. Efectivamente, \u00abla espera de una tierra nueva no debe amortiguar, sino m\u00e1s bien avivar, la preocupaci\u00f3n de perfeccionar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva familia humana, el cual puede de alguna manera anticipar un vislumbre del siglo nuevo\u00bb<span id='easy-footnote-23-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-23-121850' title='&lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;39: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1057.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p><b>Los interrogantes de las ciencias humanas<\/b><\/p>\n<p><b>38.<\/b> En este mundo, dominado por los cambios cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, que corren el riesgo de arrastrarlo hacia un nuevo positivismo, se presenta otra duda, mucho m\u00e1s grave. Despu\u00e9s de haber dominado racionalmente la naturaleza, he aqu\u00ed que el ser humano se halla como encerrado dentro de su propia racionalidad; convirti\u00e9ndose a su vez en objeto de la ciencia. Las \u00abciencias humanas\u00bb han tomado hoy d\u00eda un vuelo significativo. Por una parte someten a examen cr\u00edtico y radical los conocimientos admitidos hasta ahora sobre la humanidad, porque aparecen o demasiado emp\u00edricos o demasiado te\u00f3ricos. Por otra parte, la necesidad metodol\u00f3gica y los apriorismos ideol\u00f3gicos las conducen frecuentemente a aislar, a trav\u00e9s de las diversas situaciones, ciertos aspectos de la humanidad y a darles, por ello, una explicaci\u00f3n que pretende ser global o por lo menos una interpretaci\u00f3n que querr\u00eda ser totalizante desde un punto de vista puramente cuantitativo o fenomenol\u00f3gico. Esta reducci\u00f3n \u00abcient\u00edfica\u00bb lleva consigo una pretensi\u00f3n peligrosa. Dar as\u00ed privilegio a tal o cual aspecto del an\u00e1lisis es mutilar a hombres y mujeres y, bajo las apariencias de un proceso cient\u00edfico, hacerse incapaz de comprenderles en su totalidad.<\/p>\n<p><b>39.<\/b> No hay que prestar menos atenci\u00f3n a la acci\u00f3n que las \u00abciencias humanas\u00bb pueden suscitar al dar origen a la elaboraci\u00f3n de modelos sociales, que se impondr\u00edan despu\u00e9s como tipos de conducta cient\u00edficamente probados. La persona puede convertirse entonces en objeto de manipulaciones que le orienten en sus deseos y necesidades y modifiquen sus comportamientos y hasta su sistema de valores. Nadie duda que ello encierra un grave peligro para las sociedades de ma\u00f1ana y para la persona misma. Pues si todos se ponen de acuerdo para construir una sociedad nueva al servicio de la persona, es necesario saber de antemano qu\u00e9 concepto se tiene de la humanidad.<\/p>\n<p><b>40.<\/b> La desconfianza frente a las ciencias humanas afecta a cristianos y cristianas m\u00e1s que a los dem\u00e1s, pero no les encuentra impreparados. Porque \u2014Nos mismo lo hemos escrito en la <i>Populorum progressio<\/i>\u2014<i> <\/i>es<i> <\/i>en este punto donde se sit\u00faa a la aportaci\u00f3n especifica de la Iglesia a las civilizaciones: \u00abTomando parte en las mejores aspiraciones de los hombres y sufriendo al no verlas satisfechas, la Iglesia desea ayudarles a conseguir su pleno desarrollo, y esto precisamente porque les propone lo que posee como propio: una visi\u00f3n global del hombre y de la humanidad\u00bb<span id='easy-footnote-24-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-24-121850' title='&lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;13: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 264.'><sup>24<\/sup><\/a><\/span>. \u00bfSer\u00e1 necesario, por tanto, que la Iglesia se oponga a las ciencias humanas en su adelanto y denuncie sus pretensiones? Como en el caso de las ciencias naturales, la Iglesia tiene confianza tambi\u00e9n en estas investigaciones e invita a cristianos y cristianas a tomar parte activa en ellas<span id='easy-footnote-25-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-25-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;36: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1054.'><sup>25<\/sup><\/a><\/span>. Con el \u00e1nimo de la misma exigencia cient\u00edfica y por el deseo de conocer mejor a hombres y mujeres, pero al mismo tiempo con la iluminaci\u00f3n de su fe, cada persona cristiana entregada a las ciencias humanas entablar\u00e1 un di\u00e1logo, que ya se prev\u00e9 fructuoso, entre la Iglesia y este nuevo campo de descubrimientos. En verdad, cada disciplina cient\u00edfica no podr\u00e1 comprender, en su particularidad, m\u00e1s que un aspecto parcial, aunque verdadero, de la humanidad; la totalidad y el sentido se le escapan. Pero, dentro de estos l\u00edmites, las ciencias humanas aseguran una funci\u00f3n positiva que la Iglesia reconoce gustosamente. Pueden asimismo ensanchar las perspectivas de la libertad humana m\u00e1s de lo que lo permiten prever los condicionamientos conocidos. Podr\u00e1n tambi\u00e9n ayudar a la moral social cristiana, la cual ver\u00e1 sin duda limitarse su campo cuando se trata de proponer ciertos modelos sociales, mientras que su funci\u00f3n de cr\u00edtica y de superaci\u00f3n se reforzar\u00e1, mostrando el car\u00e1cter relativo de los comportamientos y de los valores que tal sociedad presentaba como definitivos e inherentes a la naturaleza misma del ser humano. Condici\u00f3n indispensable e insuficiente a la vez para un mejor descubrimiento de lo humano, estas ciencias constituyen un lenguaje cada vez m\u00e1s complejo, pero que, m\u00e1s que colmar, dilata el misterio del coraz\u00f3n humano y no aporta la respuesta completa y definitiva al deseo que brota de lo m\u00e1s profundo de su ser.<\/p>\n<p><b>Ambig\u00fcedad del progreso<\/b><\/p>\n<p><b>41. <\/b>Este mayor conocimiento de lo humano permite criticar mejor y aclarar una noci\u00f3n fundamental que est\u00e1 en la base de las sociedades modernas, al mismo tiempo como m\u00f3vil, como medida y como objeto: el progreso. A partir del siglo XIX, las sociedades occidentales y otras muchas al contacto con ellas han puesto su esperanza en un progreso, renovado sin cesar, ilimitado. Este progreso se les presentaba como el esfuerzo de liberaci\u00f3n humana de cara a las necesidades de la naturaleza y de las presiones sociales. \u00a1Era la condici\u00f3n y la medida de la libertad humana! Difundida por los medios modernos de informaci\u00f3n y por el est\u00edmulo del saber y la generalizaci\u00f3n del af\u00e1n de consumo, el progreso se convierte en ideolog\u00eda omnipresente. Por tanto, se plantea hoy la duda sobre su valor y sobre su origen. \u00bfQu\u00e9 significa esta b\u00fasqueda inexorable de un progreso que se esfuma cada vez que uno cree haberlo conquistado? Un progreso absolutamente aut\u00f3nomo deja insatisfacci\u00f3n total en la persona humana. Sin duda, se han denunciado, justamente, los l\u00edmites y tambi\u00e9n los perjuicios de un crecimiento econ\u00f3mico puramente cuantitativo, y se desean alcanzar tambi\u00e9n objetivos de orden cualitativo. La forma y la verdad de las relaciones humanas, el grado de participaci\u00f3n y de responsabilidad, no son menos significativos e importantes para el porvenir de la sociedad que la cantidad y la variedad de los bienes producidos y consumidos. Superando la tentaci\u00f3n de querer medirlo todo en t\u00e9rminos de eficacia y de cambios comerciales, en relaciones de fuerzas y de intereses, las personas desean hoy sustituir cada vez m\u00e1s estos criterios cuantitativos con la intensidad de la comunicaci\u00f3n, la difusi\u00f3n del saber y de la cultura, el servicio rec\u00edproco, el acuerdo para una labor com\u00fan. \u00bfNo est\u00e1 acaso el verdadero progreso en el desarrollo de la conciencia moral, que conducir\u00e1 a la persona a tomar sobre s\u00ed las solidaridades ampliadas y a abrirse libremente a los dem\u00e1s y a Dios? Para cristianos y cristianas, el progreso encuentra necesariamente el misterio escatol\u00f3gico de la muerte; la muerte de Cristo y su resurrecci\u00f3n, as\u00ed como el impulso del Esp\u00edritu del Se\u00f1or, ayudan a la persona a situar su libertad creadora y agradecida en la verdad de cualquier progreso y en la \u00fanica esperanza que no decepciona jam\u00e1s<span id='easy-footnote-26-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-26-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Rm &lt;\/i&gt;5,5.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<h2><b>III.<\/b>\u2014<b> Los cristianos ante los nuevos problemas<\/b><\/h2>\n<p><b>Dinamismo de la ense\u00f1anza social de la Iglesia<\/b><\/p>\n<p><b>42. <\/b>Frente a tantos nuevos interrogantes, la Iglesia hace un esfuerzo de reflexi\u00f3n para responder, dentro de su propio campo, a las esperanzas de hombres y mujeres. El que hoy los problemas parezcan originales debido a su amplitud y urgencia, \u00bfquiere decir que la persona se halla impreparada para resolverlos? La ense\u00f1anza social de la Iglesia acompa\u00f1a con todo su dinamismo a hombres y mujeres en esta b\u00fasqueda. Si bien no interviene para confirmar con su autoridad una determinada estructura establecida o prefabricada, no se limita, sin embargo, simplemente a recordar unos principios generales. Se desarrolla por medio de la reflexi\u00f3n madurada al contacto con situaciones cambiantes de este mundo, bajo el impulso del Evangelio como fuente de renovaci\u00f3n, desde el momento en que su mensaje es aceptado en la plenitud de sus exigencias. Se desarrolla con la sensibilidad propia de la Iglesia, marcada por la voluntad desinteresada de servicio y la atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres; finalmente, se alimenta en una rica experiencia multisecular que le permite asumir, en la continuidad de sus preocupaciones permanentes, las innovaciones atrevidas y creadoras que requiere la situaci\u00f3n presente del mundo.<\/p>\n<p><b>Por una justicia mayor<\/b><\/p>\n<p><b>43. <\/b>Queda por instaurar una mayor justicia en la distribuci\u00f3n de los bienes, tanto en el interior de las comunidades nacionales como en el plano internacional. En el comercio mundial es necesario superar las relaciones de fuerza para llegar a tratados concertados con la mirada puesta en el bien de todos. Las relaciones de fuerza no han logrado jam\u00e1s establecer efectivamente la justicia de una manera durable y verdadera, por m\u00e1s que en algunos momentos la alternancia en el equilibrio de posiciones puede permitir frecuentemente hallar condiciones m\u00e1s f\u00e1ciles de di\u00e1logo. El uso de la fuerza suscita, por lo dem\u00e1s, la puesta en acci\u00f3n de fuerzas contrarias, y de ah\u00ed el clima de lucha, que da lugar a situaciones extremas de violencia y abusos<span id='easy-footnote-27-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-27-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;56 ss.: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 285 ss.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span>. Pero \u2014lo hemos afirmado frecuentemente\u2014 el deber m\u00e1s importante de la justicia es el de permitir a cada pa\u00eds promover su propio desarrollo, dentro del marco de una cooperaci\u00f3n exenta de todo esp\u00edritu de dominio, econ\u00f3mico y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Ciertamente, la complejidad de los problemas planteados es grande en el conflicto actual de las interdependencias. Se ha de tener, por tanto, la fortaleza de \u00e1nimo necesaria para revisar las relaciones actuales entre las naciones, ya se trate de la distribuci\u00f3n internacional de la producci\u00f3n, de la estructura del comercio, del control de los beneficios, de la ordenaci\u00f3n del sistema monetario \u2014sin olvidar las acciones de solidaridad humanitaria\u2014, y as\u00ed se logre que los modelos de crecimiento de las naciones ricas sean cr\u00edticamente analizados, se transformen las mentalidades para abrirlas a la prioridad del derecho internacional y, finalmente, se renueven los organismos internacionales para lograr una mayor eficacia.<\/p>\n<p><b>44.<\/b> Bajo el impulso de los nuevos sistemas de producci\u00f3n est\u00e1n abri\u00e9ndose las fronteras nacionales, y se ven aparecer nuevas potencies econ\u00f3micas, las empresas multinacionales, que por la concentraci\u00f3n y la flexibilidad de sus medios pueden llevar a cabo estrategias aut\u00f3nomas, en gran parte independientes de los poderes pol\u00edticos nacionales y, por consiguiente, sin control desde el punto de vista del bien com\u00fan. Al extender sus actividades, estos organismos privados pueden conducir a una nueva forma abusiva de dictadura econ\u00f3mica en el campo social, cultural e incluso pol\u00edtico. La concentraci\u00f3n excesiva de los medios y de los poderes, que denunciaba ya P\u00edo XI en el 40 aniversario de la <i>Rerum novarum, <\/i>adquiere nuevas formas concretas.<\/p>\n<p><b>Cambio de los corazones y de las estructuras<\/b><\/p>\n<p><b>45. <\/b>Hoy los hombres y mujeres desean sobremanera liberarse de la necesidad y del poder ajeno. Pero esta liberaci\u00f3n comienza por la libertad interior, que cada quien debe recuperar de cara a sus bienes y a sus poderes. No llegar\u00e1n a ella si no es por medio de un amor que trascienda a la persona y, en consecuencia, cultive dentro de s\u00ed el h\u00e1bito del servicio. De otro modo, como es evidente, aun las ideolog\u00edas m\u00e1s revolucionarias no desembocar\u00e1n m\u00e1s que en un simple cambio de amos; instalados a su vez en el poder, estos nuevos amos se rodean de privilegios, limitan las libertades y consienten que se instauren otras formas de injusticia. Muchos llegan tambi\u00e9n a plantearse el problema, del modelo mismo de sociedad civil. La ambici\u00f3n de numerosas naciones, en la competici\u00f3n que las opone y las arrastra, es la de llegar al predominio tecnol\u00f3gico, econ\u00f3mico y militar. Esa ambici\u00f3n se opone a la creaci\u00f3n de estructuras, en las cuales el ritmo del progreso ser\u00eda regulado en funci\u00f3n de una justicia mayor, en vez de acentuar las diferencias y de crear un clima de desconfianza y de lucha que compromete continuamente la paz.<\/p>\n<p><b>Significaci\u00f3n cristiana de la acci\u00f3n pol\u00edtica<\/b><\/p>\n<p><b>46. <\/b>\u00bfNo es aqu\u00ed donde aparecen los l\u00edmites radicales de la econom\u00eda? La actividad econ\u00f3mica, que ciertamente es necesaria, puede, si est\u00e1 al servicio de la persona, \u00abser fuente de fraternidad y signo de la Providencia divina\u00bb<span id='easy-footnote-28-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-28-121850' title='&lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;86: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 299.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span>; es ella la que da ocasi\u00f3n a los intercambios concretos entre la gente, al reconocimiento de derechos, a la prestaci\u00f3n de servicios y a la afirmaci\u00f3n de la dignidad en el trabajo. Terreno frecuentemente de enfrentamiento y de dominio, puede dar origen al di\u00e1logo y suscitar la cooperaci\u00f3n<span id='easy-footnote-29-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-29-121850' title='Cf. &lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;63: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1085.'><sup>29<\/sup><\/a><\/span>. Sin embargo, corre el riesgo de absorber excesivamente las energ\u00edas de la libertad. Por eso, el paso de la econom\u00eda a la pol\u00edtica es necesario. Ciertamente, el t\u00e9rmino \u00abpol\u00edtica\u00bb suscita muchas confusiones que deben ser esclarecidas. Sin embargo, es cosa de todos sabida que, en los campos social y econ\u00f3mico \u2014tanto nacional como internacional\u2014, la decisi\u00f3n \u00faltima corresponde al poder pol\u00edtico. Este poder pol\u00edtico, que constituye el v\u00ednculo natural y necesario para asegurar la cohesi\u00f3n del cuerpo social, debe tener como finalidad la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan. Respetando las leg\u00edtimas libertades de las personas, de las familias y de los grupos subsidiarios, sirve para crear eficazmente y en provecho de todos las condiciones requeridas para conseguir el bien aut\u00e9ntico y completo de toda persona, incluido su destino espiritual. Se despliega dentro de los l\u00edmites propios de su competencia, que pueden ser diferentes seg\u00fan los pa\u00edses y los pueblos. Interviene siempre movido por el deseo de la justicia y la dedicaci\u00f3n al bien com\u00fan, del que tiene la responsabilidad \u00faltima. No quita, pues, a la persona individual y a los cuerpos intermedios el campo de actividades y responsabilidades propias de ellos, los cuales les inducen a cooperar en la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan. En efecto, \u00abel objeto de toda intervenci\u00f3n en materia social es ayudar a los miembros del cuerpo social y no destruirlos ni absorberlos\u00bb<span id='easy-footnote-30-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-30-121850' title='&lt;i&gt;Quadragesimo anno: AAS &lt;\/i&gt;23 (1931) 203; cf. &lt;i&gt;Mater et magistra: AAS &lt;\/i&gt;53 (1961) 414, 428; &lt;i&gt;Gaudium et spes: &lt;\/i&gt;74-75-76: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1095-1100.'><sup>30<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su propia misi\u00f3n, el poder pol\u00edtico debe saber desligarse de los intereses particulares, para enfocar su responsabilidad hacia el bien de toda persona, rebasando incluso las fronteras nacionales. Tomar en serio la pol\u00edtica en sus diversos niveles \u2014local, regional, nacional y mundial\u2014 es afirmar el deber de cada persona, de toda persona, de conocer cu\u00e1l es el contenido y el valor de la opci\u00f3n que se le presenta y seg\u00fan la cual se busca realizar colectivamente el bien de la ciudad, de la naci\u00f3n, de la humanidad. La pol\u00edtica ofrece un camino serio y dif\u00edcil \u2014aunque no el \u00fanico\u2014 para cumplir el deber grave que cristianos y cristianas tienen de servir a los dem\u00e1s. Sin que pueda resolver ciertamente todos los problemas, se esfuerza por aportar soluciones a las relaciones de las personas entre s\u00ed. Su campo y sus fines, amplios y complejos, no son excluyentes. Una actitud invasora que tendiera a hacer de la pol\u00edtica algo absoluto, se convertir\u00eda en un grav\u00edsimo peligro. Aun reconociendo la autonom\u00eda de la realidad pol\u00edtica, mujeres y hombres cristianos dedicados a la acci\u00f3n pol\u00edtica se esforzar\u00e1n por salvaguardar la coherencia entre sus opciones y el Evangelio y por dar, dentro del legitimo pluralismo, un testimonio, personal y colectivo, de la seriedad de su fe mediante un servicio eficaz y desinteresado hacia la humanidad.<\/p>\n<p><b>Participaci\u00f3n en las responsabilidades<\/b><\/p>\n<p><b>47. <\/b>El paso al campo de la pol\u00edtica expresa tambi\u00e9n una exigencia actual de la persona: mayor participaci\u00f3n en las responsabilidades y en las decisiones. Esta leg\u00edtima aspiraci\u00f3n se manifiesta sobre todo a medida que aumenta el nivel cultural, se desarrolla el sentido de la libertad y la persona advierte con mayor conocimiento c\u00f3mo, en el mundo abierto a un porvenir incierto, las decisiones de hoy condicionan ya la vida del ma\u00f1ana. En la enc\u00edclica <i>Mater et magistra<\/i><span id='easy-footnote-31-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-31-121850' title='&lt;i&gt;AAS&lt;\/i&gt; 53 (1961) 420-422.'><sup>31<\/sup><\/a><\/span>,<i> <\/i>Juan XXIII subrayaba c\u00f3mo el acceso a las responsabilidades es una exigencia fundamental de la naturaleza de la persona, un ejercicio concreto de su libertad, un camino para su desarrollo; e indicaba c\u00f3mo en la vida econ\u00f3mica, particularmente en la empresa, deb\u00eda ser asegurada esta participaci\u00f3n en las responsabilidades<span id='easy-footnote-32-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-32-121850' title='&lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;68-75: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1089-1090, 1097.'><sup>32<\/sup><\/a><\/span>. Hoy d\u00eda el \u00e1mbito es m\u00e1s vasto: se extiende al campo social y pol\u00edtico, donde debe ser instituida e intensificada la participaci\u00f3n razonable en las responsabilidades y opciones. Ciertamente, las disyuntivas propuestas a la deliberaci\u00f3n son cada vez m\u00e1s complejas; las consideraciones que deben tenerse en cuenta, m\u00faltiples; la previsi\u00f3n de las consecuencias, aleatoria, aun cuando las nuevas ciencias se esfuerzan por iluminar la libertad en esta importante coyuntura. Por eso, aunque a veces es necesario imponer l\u00edmites, estas dificultades no deben frenar una difusi\u00f3n mayor de la participaci\u00f3n de toda persona en las deliberaciones, en las decisiones y en su puesta en pr\u00e1ctica. Para hacer frente a una tecnocracia creciente, hay que inventar formas de democracia moderna, no solamente dando a cada persona la posibilidad de informarse y de expresar su opini\u00f3n, sino de comprometerse en una responsabilidad com\u00fan. As\u00ed los grupos humanos se transforman poco a poco en comunidades de participaci\u00f3n y de vida. As\u00ed la libertad, que se afirma con demasiada frecuencia como reivindicaci\u00f3n de la m\u00e1s plena autonom\u00eda, en oposici\u00f3n a la libertad de los dem\u00e1s, se desarrolla en su realidad humana m\u00e1s profunda: comprometerse y afanarse en la realizaci\u00f3n de solidaridades activas y vividas. Solamente entonces, como bien sabe la comunidad cristiana, la persona, entreg\u00e1ndose al Dios que le libera, encuentra la verdadera libertad, restaurada en la muerte y en la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<h2><b>IV.<\/b>\u2014<b> Llamamiento a la acci\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p><b>Necesidad de comprometerse en la acci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>48. <\/b>En el campo social, la Iglesia ha querido realizar siempre una doble tarea: iluminar los esp\u00edritus para ayudarlos a descubrir la verdad y distinguir el camino que deben seguir en medio de las diversas doctrinas que los solicitan; y consagrarse a la difusi\u00f3n de la virtud del Evangelio, con el deseo real de servir eficazmente a la humanidad. \u00bfNo es precisamente por fidelidad a esta voluntad por lo que la Iglesia ha enviado, en misi\u00f3n apost\u00f3lica entre los trabajadores, a sacerdotes que, compartiendo \u00edntegramente la condici\u00f3n obrera, son testigos de su solicitud y de su af\u00e1n? Por ello dirigimos nuevamente a toda la comunidad cristiana, de manera apremiante, un llamamiento a la acci\u00f3n. En nuestra enc\u00edclica sobre el desarrollo de los pueblos insist\u00edamos para que todos se pusieran a la obra: \u00abLos seglares deben asumir como su tarea propia la renovaci\u00f3n del orden temporal; si la funci\u00f3n de la jerarqu\u00eda es la de ense\u00f1ar e interpretar aut\u00e9nticamente los principios morales que hay que seguir en este campo, pertenece a ellos, mediante sus iniciativas y sin esperar pasivamente consignas y directrices, penetrar del esp\u00edritu cristiano la mentalidad y las costumbres, las leyes y las estructuras de su comunidad de vida\u00bb<span id='easy-footnote-33-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-33-121850' title='&lt;i&gt;Populorum progressio &lt;\/i&gt;81: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 296-297.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span>. Que cada cual se examine para ver lo que ha hecho hasta aqu\u00ed y lo que debe hacer todav\u00eda. No basta recordar principios generales, manifestar prop\u00f3sitos, condenar las injusticias graves, proferir denuncias con cierta audacia prof\u00e9tica; todo ello no tendr\u00e1 peso real si no va acompa\u00f1ado en cada persona por una toma de conciencia m\u00e1s viva de su propia responsabilidad y de una acci\u00f3n efectiva. Resulta demasiado f\u00e1cil echar sobre los dem\u00e1s la responsabilidad de las presentes injusticias, si al mismo tiempo no nos damos cuenta de que todos somos tambi\u00e9n responsables, y que, por tanto, la conversi\u00f3n personal es la primera exigencia. Esta humildad fundamental quitar\u00e1 a nuestra acci\u00f3n toda clase de asperezas y de sectarismos; evitar\u00e1 tambi\u00e9n el desaliento frente a una tarea que se presenta con proporciones inmensas. La esperanza del cristiano y la cristiana proviene, en primer lugar, de saber que el Se\u00f1or est\u00e1 obrando con nosotros en el mundo, continuando en su Cuerpo, que es la Iglesia \u2014y mediante ella en la humanidad entera\u2014, la redenci\u00f3n consumada en la cruz, y que ha estallado en victoria la ma\u00f1ana de la resurrecci\u00f3n<span id='easy-footnote-34-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-34-121850' title='&lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;43: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1061.'><sup>34<\/sup><\/a><\/span>; le viene, adem\u00e1s, de saber que tambi\u00e9n otras personas colaboran en acciones convergentes de justicia y de paz, porque bajo una aparente indiferencia existe en el coraz\u00f3n de toda la humanidad una voluntad de vida fraterna y una sed de justicia y de paz que es necesario satisfacer.<\/p>\n<p><b>49.<\/b> De este modo, en la diversidad de situaciones, funciones y organizaciones, cada quien debe determinar su responsabilidad y discernir en buena conciencia las actividades en las que deba participar. Envuelta entre corrientes contradictorias, donde al lado de aspiraciones leg\u00edtimas se deslizan orientaciones sumamente ambiguas, la persona cristiana debe elegir con diligencia su camino y evitar comprometerse en colaboraciones incondicionales y contrarias a los principios de un verdadero humanismo, aunque sea en nombre de solidaridades profundamente sentidas. Si quiere realmente desempe\u00f1ar su propio papel como cristiana y ser consecuente con su fe \u2014cosa que los mismos no-creyentes esperan de la persona cristiana\u2014, debe mantenerse vigilante en medio de la acci\u00f3n, para dar a conocer los motivos de su conducta y para rebasar los objetivos perseguidos, movida por una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la realidad, lo cual evitar\u00e1 el peligro de los particularismos ego\u00edstas y de los totalitarismos opresores.<\/p>\n<p><b>Pluralismo en la acci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>50.<\/b> En las situaciones concretas, y habida cuenta de las solidaridades que cada uno vive, es necesario reconocer una legitima variedad de opciones posibles. Una misma fe cristiana puede conducir a compromisos diferentes<span id='easy-footnote-35-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-35-121850' title='&lt;i&gt;Gaudium et spes &lt;\/i&gt;43: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1061.'><sup>35<\/sup><\/a><\/span>. La Iglesia invita a toda la comunidad cristiana a la doble tarea de animar y renovar el mundo con el esp\u00edritu cristiano, a fin de perfeccionar las estructuras y acomodarlas mejor a las verdaderas necesidades actuales. A mujeres y hombres cristianos que a primera vista parecen oponerse partiendo de opciones diversas, pide la Iglesia un esfuerzo de rec\u00edproca comprensi\u00f3n ben\u00e9vola de las posiciones y de los motivos de los dem\u00e1s; un examen leal de su comportamiento y de su rectitud sugerir\u00e1 a cada cual una actitud de caridad m\u00e1s profunda que, aun reconociendo las diferencias, les permitir\u00e1 confiar en las posibilidades de convergencia y de unidad. \u00abLo que une, en efecto, a los fieles es m\u00e1s fuerte que lo que los separa\u00bb<span id='easy-footnote-36-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-36-121850' title='&lt;i&gt;Ibid., &lt;\/i&gt;93: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 1113.'><sup>36<\/sup><\/a><\/span>. Es cierto que muchos, implicados en las estructuras y en las condiciones actuales de vida, se sienten fuertemente predeterminados por sus h\u00e1bitos de pensamiento y su posici\u00f3n, cuando no lo son tambi\u00e9n por la defensa de los intereses privados. Otros, en cambio, sienten tan profundamente la solidaridad de las clases y de las culturas profanas, que llegan a compartir sin reservas todos los juicios y todas las opciones de su medio ambiente<span id='easy-footnote-37-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-37-121850' title='Cf. &lt;i&gt;1Ts&lt;\/i&gt; 5,21.'><sup>37<\/sup><\/a><\/span>. Cada cual deber\u00e1 probarse y deber\u00e1 hacer surgir aquella verdadera libertad en Cristo que abre el esp\u00edritu de las personas a lo universal en el seno incluso de las condiciones m\u00e1s particularizadas.<\/p>\n<p><b>51.<\/b> Del mismo modo, las organizaciones cristianas, de acuerdo con la diversidad de formas que las caracterizan, tienen una responsabilidad de acci\u00f3n colectiva. Sin subrogarse en el puesto de las instituciones de la sociedad civil, tienen que expresar, a su manera y por encima de sus particularidades propias, las exigencias concretas de la fe cristiana para una transformaci\u00f3n justa y, por consiguiente, necesaria de la sociedad<span id='easy-footnote-38-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-38-121850' title='&lt;i&gt;Lumen gentium &lt;\/i&gt;31: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;57 (1965) 37-38; &lt;i&gt;Apostolicam actuositatem &lt;\/i&gt;5: &lt;i&gt;AAS &lt;\/i&gt;58 (1966) 8-42.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span>. Hoy m\u00e1s que nunca, la Palabra de Dios no podr\u00e1 ser proclamada ni escuchada si no va acompa\u00f1ada del testimonio de la potencia del Esp\u00edritu Santo, operante en la acci\u00f3n de la comunidad cristiana al servicio de sus hermanos y hermanas, en los puntos donde se juegan \u00e9stos su existencia y su porvenir.<\/p>\n<p><b>52.<\/b> Al ofrecerle estas reflexiones, tenemos ciertamente conciencia, se\u00f1or cardenal, de no haber abordado todos los problemas sociales que se plantean hoy a las personas de fe y a toda la gente de buena voluntad. Nuestras recientes declaraciones, a las cuales se une vuestro mensaje en ocasi\u00f3n de la proclamaci\u00f3n del Segundo Decenio del Desarrollo \u2014concernientes sobre todo a los deberes del conjunto de las naciones en el grave problema del desarrollo integral y solidario de hombres y mujeres\u2014, siguen todav\u00eda vivas en los esp\u00edritus. Les dirigimos \u00e9stas con la intenci\u00f3n de proporcionar al Consejo de los Seglares y a la Comisi\u00f3n pontificia \u00abJusticia y Paz\u00bb nuevos elementos, al mismo tiempo que aliento, para la prosecuci\u00f3n de su tarea de despertar al Pueblo de Dios a una plena inteligencia de su funci\u00f3n en la hora actual y de \u00abpromover el apostolado en el plano internacional\u00bb<span id='easy-footnote-39-121850' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/#easy-footnote-bottom-39-121850' title='Motu proprio &lt;i&gt;Catholicam Christi Ecclesiam: AAS &lt;\/i&gt;59 (1967) 26. 27.'><sup>39<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Con estos sentimientos les otorgamos, se\u00f1or cardenal, nuestra bendici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Vaticano, 14 de mayo de 1971<br \/>\n<b>Pablo <\/b><b>PP. VI<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<h2 align=\"left\">Descarga el Documento completo en formato Word:<\/h2>\n<table width=\"256\" border=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>Formato DOC <em>(Microsoft Word):<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/vicencianos.org\/?dl_id=257\" target=\"_blank\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"DOC\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vicencianos.org\/vicencianos\/files\/doc.png?resize=256%2C256\" width=\"256\" height=\"256\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abOctogesima adveniens\u00bb Carta apost\u00f3lica de su santidad el Papa Pablo VI al se\u00f1or cardenal Mauricio Roy, presidente del consejo para los seglares y de la comisi\u00f3n pontificia \u00abjusticia y paz\u00bb en ocasi\u00f3n del LXXX aniversario &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":121816,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[100],"tags":[172],"class_list":["post-121850","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos-pontificios","tag-pobreza"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Enc\u00edclica &quot;Octogesima adveniens&quot; - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/enciclica-octogesima-adveniens\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Enc\u00edclica &quot;Octogesima adveniens&quot; - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abOctogesima adveniens\u00bb Carta apost\u00f3lica de su santidad el Papa Pablo VI al se\u00f1or cardenal Mauricio Roy, presidente del consejo para los seglares y de la comisi\u00f3n pontificia \u00abjusticia y paz\u00bb en ocasi\u00f3n del LXXX aniversario ... 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