{"id":117160,"date":"2018-11-01T08:40:15","date_gmt":"2018-11-01T07:40:15","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=117160"},"modified":"2018-10-17T17:37:51","modified_gmt":"2018-10-17T15:37:51","slug":"sacrosanctum-concilium","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/","title":{"rendered":"Sacrosanctum Concilium"},"content":{"rendered":"<h2>Comentario a \u00abSacrosanctum Concilium\u00bb<\/h2>\n<p><em>Autor: Jos\u00e9 Miguel Arr\u00e1iz<\/em><\/p>\n<p>La constituci\u00f3n <i>Sacrosanctum Concilium<\/i> fue el primer documento aprobado por el Concilio<span id='easy-footnote-1-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-1-117160' title='El Papa Juan Pablo II la llam\u00f3 \u00abla primicia\u00bb del Concilio.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>, el 4 de diciembre de 1963, por una abrumadora mayor\u00eda de 2158 votos a favor y 4 en contra. Daba a la liturgia un tratamiento tan generoso en comparaci\u00f3n con concilios anteriores, que no tiene paralelo en el pasado. A este respecto coment\u00f3 el Papa Benedicto XVI que representa <i>\u00abla m\u00e1s amplia renovaci\u00f3n del rito romano que jam\u00e1s se haya conocido\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-2-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-2-117160' title='Benedicto XVI, Congreso Eucar\u00edstico Internacional , Dubl\u00edn 2012'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>. Se renovaron todos los libros lit\u00fargicos, los sacramentos y sacramentales.<\/p>\n<p>La finalidad de la Constituci\u00f3n ser un instrumento \u00fatil para la renovaci\u00f3n y fomento de la vida lit\u00fargica en continuidad con la Tradici\u00f3n viva de la Iglesia. Siendo la liturgia el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo, tiene un valor central en la vida de la Iglesia y del Cristiano, y dicha constituci\u00f3n <i>\u00abilustra bien el motivo de esta centralidad, situ\u00e1ndolo en el horizonte de la historia de la salvaci\u00f3n. Frente a las m\u00faltiples formas de oraci\u00f3n, la liturgia tiene una estructura propia, no s\u00f3lo porque es la oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia, sino sobre todo porque es verdadera actualizaci\u00f3n y, en cierto sentido, continuaci\u00f3n, mediante los signos, de las maravillas realizadas por Dios para la salvaci\u00f3n del hombre. Esto es verdad particularmente en los sacramentos, y de modo muy especial en la Eucarist\u00eda, en la que Cristo mismo se hace presente como sumo sacerdote y v\u00edctima de la nueva alianza\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-3-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-3-117160' title='Juan Pablo II, Sacrosanctum Concilium, \u00c1ngelus, 12\/11\/1995, 2'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 compuesta de un proemio, 7 cap\u00edtulos y un ap\u00e9ndice. El proemio consiste en una declaraci\u00f3n introductoria que aborda la finalidad del Concilio Vaticano II no solo en general sino en materia lit\u00fargica que consiste en procurar el fomento de la liturgia y su reforma.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 1 aborda los principios generales para la reforma y el fomento de la liturgia, y es el m\u00e1s extenso e importante porque se encuentra en \u00e9l el marco teol\u00f3gico de fondo para toda la renovaci\u00f3n lit\u00fargica. Una de las novedades m\u00e1s importantes que vale la pena resaltar en este breve espacio se permitir dar m\u00e1s cabida a las lenguas vern\u00e1culas pero conservando el uso del lat\u00edn. A este respecto decreta la Constituci\u00f3n:<\/p>\n<p><i>36. \u00a7 1. Se conservar\u00e1 el uso de la lengua latina en los ritos latinos, salvo derecho particular.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a7 2. Sin embargo, como el uso de la lengua vulgar es muy \u00fatil para el pueblo en no pocas ocasiones, tanto en la Misa como en la administraci\u00f3n de los Sacramentos y en otras partes de la Liturgia, se le podr\u00e1 dar mayor cabida, ante todo, en las lecturas y moniciones, en algunas oraciones y cantos, conforme a las normas que acerca de esta materia se establecen para cada caso en los cap\u00edtulos siguientes&#8230;<\/i><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 2 es una presentaci\u00f3n sint\u00e9tica de gran riqueza de la Sagrada Eucarist\u00eda, memorial del Se\u00f1or, reactualizaci\u00f3n del sacrificio del Calvario, banquete pascual en donde se alimenta el cristiano del mismo Se\u00f1or. Se insiste en la participaci\u00f3n consciente, piadosa y activa de los fieles en la celebraci\u00f3n, con un mayor y m\u00e1s amplio acceso a la Palabra Divina, la cual ser\u00e1 considerado una de las medidas m\u00e1s fecundas del Concilio, y que ven\u00eda exigida por la naturaleza misma de la liturgia -presencia del Misterio que la palabra revela- y se ofrec\u00eda como el medio m\u00e1s eficaz para incrementar su capacidad kerigm\u00e1tico-catequ\u00e9tica. Vendr\u00e1 a corregir una fuerte carencia de nuestro pueblo poco familiarizado con la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 3, titulado \u00abOtros sacramentos y los sacramentales\u00bb, se refiere a los sacramentos, su naturaleza y la reforma de los rituales para que expresen la visi\u00f3n lit\u00fargica renovada por el Concilio. Se invita all\u00ed a una vuelta al sentido m\u00e1s originario y expresivo de los s\u00edmbolos y ritos de los sacramentos, para que expresen la fe, la robustezcan y la hagan crecer. En sus numerales se pasa revista a cada uno de los sacramentos, invit\u00e1ndose a celebrarlos de preferencia dentro de la Misa, salvo uno: el de la reconciliaci\u00f3n. El Concilio tambi\u00e9n invita a llamar \u00abunci\u00f3n de los enfermos\u00bb al sacramento que era denominado \u00abextremaunci\u00f3n\u00bb para expresar mejor su naturaleza.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 4 se centra en la liturgia de las horas como oraci\u00f3n de toda la Iglesia. Se se\u00f1ala el valor pastoral de esta oraci\u00f3n de Cristo y la Iglesia y se recomienda la participaci\u00f3n de todos los fieles en la misma como una manera de entrar en contacto con los tesoros de la Sagrada Escritura y de la Tradici\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo 5 se precisa el sentido de las celebraciones marianas y las fiestas de los santos dentro del ciclo lit\u00fargico. Propone una revalorizaci\u00f3n del domingo por ser el d\u00eda en que <i>\u00ablos fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucarist\u00eda, recuerden la Pasi\u00f3n, la Resurrecci\u00f3n y la gloria del Se\u00f1or Jes\u00fas y den gracias a Dios, que los \u00abhizo renacer a la viva esperanza por la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos\u00bb\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-4-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-4-117160' title='SC 106'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> y por ser <i>\u00abla fiesta primordial, que debe presentarse e inculcarse a la piedad de los fieles, de modo que sea tambi\u00e9n d\u00eda de alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n del trabajo\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-5-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-5-117160' title='Ibid.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>\n<p>El cap\u00edtulo 6 aborda el tema de la \u00abLa m\u00fasica sagrada\u00bb y le reconoce como <i>\u00abtesoro de valor inestimable, que sobresale entre las dem\u00e1s expresiones art\u00edsticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-6-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-6-117160' title='SC 112'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Establece algo que ha sido generalmente olvidado en la pr\u00e1ctica y es el lugar del canto gregoriano como propio de la liturgia romana y al que corresponde el primer lugar en las acciones lit\u00fargicas<span id='easy-footnote-7-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-7-117160' title='SC 116'><sup>7<\/sup><\/a><\/span>. Se permite para ciertas regiones con tradici\u00f3n musical propia de importancia en la vida religiosa y social que se le de la debida estima y el lugar correspondiente no s\u00f3lo al formar su sentido religioso, sino tambi\u00e9n al acomodar el culto a su idiosincrasia, siguiente los lineamientos debidos<span id='easy-footnote-8-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-8-117160' title='Dichos lineamientos se encuentran en SC 39-40.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 7 resalta la funci\u00f3n del arte al servicio de la liturgia y, concretamente, de las celebraciones. La Constituci\u00f3n ofrece una amplia y confiada apertura a la libertad y originalidad expresivas en el arte, pero siempre en el respeto y salvaguarda de la sacralidad.<\/p>\n<p><b>Problemas en la recepci\u00f3n de la reforma lit\u00fargica<\/b><\/p>\n<p>El Papa Benedicto XVI en el Congreso Eucar\u00edstico Internacional, Dubl\u00edn 2012, afirm\u00f3 que aunque los objetivos de los padres conciliares en cuanto a la reforma lit\u00fargica se han logrado en gran parte, han habido muchos malos entendidos e irregularidades.<\/p>\n<p>Muchas de estas desviaciones se han debido a apartarse de la verdadera ense\u00f1anza del Concilio. Un ejemplo lo tenemos en la pr\u00e1ctica supresi\u00f3n de las misas en lat\u00edn aunque no era la voluntad del Concilio, o del canto gregoriano sustituido totalmente en muchas iglesias locales. Lo mismo, respecto a muchos abusos que pretendieron innovar pero olvidaron que el Concilio hab\u00eda decretado no introducir innovaciones si no lo exig\u00eda una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y s\u00f3lo despu\u00e9s de haber tenido la precauci\u00f3n de que las nuevas formas se desarrollen a partir de las ya existentes. Ordenaba tambi\u00e9n evitar conforme sea posible las diferencias notables de ritos entre territorios contiguos<span id='easy-footnote-9-117160' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/#easy-footnote-bottom-9-117160' title='SC 23.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n[\/stextbox]\n<p style=\"text-align: center\">CONSTITUCI\u00d3N<br \/>\n<b><i>SACROSANCTUM CONCILIUM<br \/>\n<\/i><\/b> SOBRE LA SAGRADA LITURGIA<\/p>\n<h2><b>Proemio<\/b><\/h2>\n<p>1. Este sacrosanto Concilio se propone acrecentar de d\u00eda en d\u00eda entre los fieles la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las instituciones que est\u00e1n sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda contribuir a la uni\u00f3n de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia. Por eso cree que le corresponde de un modo particular proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia.<\/p>\n<p><b><i>La Liturgia en el misterio de la Iglesia<\/i><\/b><\/p>\n<p>2. En efecto, la Liturgia, por cuyo medio \u00abse ejerce la obra de nuestra Redenci\u00f3n\u00bb, sobre todo en el divino sacrificio de la Eucarist\u00eda, contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los dem\u00e1s, el misterio de Cristo y la naturaleza aut\u00e9ntica de la verdadera Iglesia. Es caracter\u00edstico de la Iglesia ser, a la vez, humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acci\u00f3n y dada a la contemplaci\u00f3n, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina; y todo esto de suerte que en ella lo humano est\u00e9 ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n y lo presente a la ciudad futura que buscamos. Por eso, al edificar d\u00eda a d\u00eda a los que est\u00e1n dentro para ser templo santo en el Se\u00f1or y morada de Dios en el Esp\u00edritu, hasta llegar a la medida de la plenitud de la edad de Cristo, la Liturgia robustece tambi\u00e9n admirablemente sus fuerzas para predicar a Cristo y presenta as\u00ed la Iglesia, a los que est\u00e1n fuera, como signo levantado en medio de las naciones, para que, bajo de \u00e9l, se congreguen en la unidad los hijos de Dios que est\u00e1n dispersos, hasta que haya un solo reba\u00f1o y un solo pastor.<\/p>\n<p><b><i>Liturgia y ritos<\/i><\/b><\/p>\n<p>3. Por lo cual, el sacrosanto concilio estima que han de tenerse en cuenta los principios siguientes, y que se deben establecer algunas normas pr\u00e1cticas en orden al fomento y reforma de la Liturgia. Entre estos principios y normas hay algunos que pueden y deben aplicarse lo mismo al rito romano que a los dem\u00e1s ritos. Sin embargo, se ha de entender que las normas pr\u00e1cticas que siguen se refieren s\u00f3lo al rito romano, cuando no se trata de cosas que, por su misma naturaleza, afectan tambi\u00e9n a los dem\u00e1s ritos.<\/p>\n<p>4. Por \u00faltimo, el sacrosanto Concilio, ateni\u00e9ndose fielmente a la tradici\u00f3n, declara que la Santa Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos leg\u00edtimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios. Desea, adem\u00e1s, que, si fuere necesario, sean \u00edntegramente revisados con prudencia, de acuerdo con la sana tradici\u00f3n, y reciban nuevo vigor, teniendo en cuenta las circunstancias y necesidades de hoy.<\/p>\n<h2 align=\"left\"><b><b>Cap\u00edtulo <\/b>I: <\/b><b>Principios generales para la reforma y fomento de la Sagrada Liturgia<\/b><\/h2>\n<h3 align=\"left\"><strong>I. Naturaleza de la Sagrada Liturgia y su importancia en la vida de la Iglesia<\/strong><\/h3>\n<p><b><i>La obra de la salvaci\u00f3n se realiza en Cristo<\/i><\/b><\/p>\n<p>5. Dios, que \u00abquiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u00bb (<i>1 Tim<\/i>., 2,4), \u00abhabiendo hablado antiguamente en muchas ocasiones de diferentes maneras a nuestros padres por medio de los profetas\u00bb (<i>Hebr<\/i>., 1,1), cuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos envi\u00f3 a su Hijo, el Verbo hecho carne, ungido por el Esp\u00edritu Santo, para evangelizar a los pobres y curar a los contritos de coraz\u00f3n, como \u00abm\u00e9dico corporal y espiritual\u00bb, mediador entre Dios y los hombres. En efecto, su humanidad, unida a la persona del Verbo, fue instrumento de nuestra salvaci\u00f3n. Por esto en Cristo se realiz\u00f3 plenamente nuestra reconciliaci\u00f3n y se nos dio la plenitud del culto divino. Esta obra de redenci\u00f3n humana y de la perfecta glorificaci\u00f3n de Dios, preparada por las maravillas que Dios obr\u00f3 en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo la realiz\u00f3 principalmente por el misterio pascual de su bienaventurada pasi\u00f3n. Resurrecci\u00f3n de entre los muertos y gloriosa Ascensi\u00f3n. Por este misterio, \u00abcon su Muerte destruy\u00f3 nuestra muerte y con su Resurrecci\u00f3n restaur\u00f3 nuestra vida. Pues el costado de Cristo dormido en la cruz naci\u00f3 \u00abel sacramento admirable de la Iglesia entera\u00bb.<\/p>\n<p><b><i>En la Iglesia se realiza por la Liturgia<\/i><\/b><\/p>\n<p>6. Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como Cristo fue enviado por el Padre, \u00c9l, a su vez, envi\u00f3 a los Ap\u00f3stoles llenos del Esp\u00edritu Santo. No s\u00f3lo los envi\u00f3 a predicar el Evangelio a toda criatura y a anunciar que el Hijo de Dios, con su Muerte y Resurrecci\u00f3n, nos libr\u00f3 del poder de Satan\u00e1s y de la muerte, y nos condujo al reino del Padre, sino tambi\u00e9n a realizar la obra de salvaci\u00f3n que proclamaban, mediante el sacrificio y los sacramentos, en torno a los cuales gira toda la vida lit\u00fargica. Y as\u00ed, por el bautismo, los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo: mueren con El, son sepultados con El y resucitan con El; reciben el esp\u00edritu de adopci\u00f3n de hijos \u00abpor el que clamamos: Abba, Padre\u00bb (<i>Rom<\/i>., 8,15) y se convierten as\u00ed en los verdaderos adoradores que busca el Padre. Asimismo, cuantas veces comen la cena del Se\u00f1or, proclaman su Muerte hasta que vuelva. Por eso, el d\u00eda mismo de Pentecost\u00e9s, en que la Iglesia se manifest\u00f3 al mundo \u00ablos que recibieron la palabra de Pedro \u00abfueron bautizados. Y con perseverancia escuchaban la ense\u00f1anza de los Ap\u00f3stoles, se reun\u00edan en la fracci\u00f3n del pan y en la oraci\u00f3n, alabando a Dios, gozando de la estima general del pueblo\u00bb (<i>Act<\/i>., 2,14-47). Desde entonces, la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual: leyendo \u00abcuanto a \u00e9l se refieren en toda la Escritura\u00bb (<i>Lc<\/i>., 24,27), celebrando la Eucarist\u00eda, en la cual \u00abse hace de nuevo presentes la victoria y el triunfo de su Muerte\u00bb, y dando gracias al mismo tiempo \u00bb a Dios por el don inefable\u00bb (<i>2 Cor.<\/i>, 9,15) en Cristo Jes\u00fas, \u00abpara alabar su gloria\u00bb (<i>Ef<\/i>., 1,12), por la fuerza del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><b><i>Presencia de Cristo en la Liturgia<\/i><\/b><\/p>\n<p>7. Para realizar una obra tan grande, Cristo est\u00e1 siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acci\u00f3n lit\u00fargica. Est\u00e1 presente en el sacrificio de la Misa, sea en la persona del ministro, \u00abofreci\u00e9ndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreci\u00f3 en la cruz\u00bb, sea sobre todo bajo las especies eucar\u00edsticas. Est\u00e1 presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Est\u00e1 presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla. Est\u00e1 presente, por \u00faltimo, cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometi\u00f3: \u00abDonde est\u00e1n dos o tres congregados en mi nombre, all\u00ed estoy Yo en medio de ellos\u00bb (<i>Mt<\/i>., 18,20). Realmente, en esta obra tan grande por la que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia siempre consigo a su amad\u00edsima Esposa la Iglesia, que invoca a su Se\u00f1or y por El tributa culto al Padre Eterno.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n, pues, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificaci\u00f3n del hombre, y as\u00ed el Cuerpo M\u00edstico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto p\u00fablico \u00edntegro. En consecuencia, toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica, por ser obra de Cristo sacerdotes y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acci\u00f3n sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo t\u00edtulo y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p><b><i>Liturgia terrena y Liturgia celeste<\/i><\/b><\/p>\n<p>8. En la Liturgia terrena preguntamos y tomamos parte en aquella Liturgia celestial, que se celebra en la santa ciudad de Jerusal\u00e9n, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos, y donde Cristo est\u00e1 sentado a la diestra de Dios como ministro del santuario y del tabern\u00e1culo verdadero, cantamos al Se\u00f1or el himno de gloria con todo el ej\u00e9rcito celestial; venerando la memoria de los santos esperamos tener parte con ellos y gozar de su compa\u00f1\u00eda; aguardamos al Salvador, Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, hasta que se manifieste El, nuestra vida, y nosotros nos manifestamos tambi\u00e9n gloriosos con El.<\/p>\n<p><b><i>La Liturgia no es la \u00fanica actividad de la Iglesia<\/i><\/b><\/p>\n<p>9. La sagrada Liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia, pues para que los hombres puedan llegar a la Liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversi\u00f3n: \u00ab\u00bfC\u00f3mo invocar\u00e1n a Aquel en quien no han cre\u00eddo? \u00bfO c\u00f3mo creer\u00e1n en El sin haber o\u00eddo de El? \u00bfY como oir\u00e1n si nadie les predica? \u00bfY c\u00f3mo predicar\u00e1n si no son enviados?\u00bb (<i>Rom<\/i>., 10,14-15). Por eso, a los no creyentes la Iglesia proclama el mensaje de salvaci\u00f3n para que todos los hombres conozcan al \u00fanico Dios verdadero y a su enviado Jesucristo, y se conviertan de sus caminos haciendo penitencia. Y a los creyentes les debe predicar continuamente la fe y la penitencia, y debe prepararlos, adem\u00e1s, para los Sacramentos, ense\u00f1arles a cumplir todo cuanto mand\u00f3 Cristo y estimularlos a toda clase de obras de caridad, piedad y apostolado, para que se ponga de manifiesto que los fieles, sin ser de este mundo, son la luz del mundo y dan gloria al Padre delante de los hombres.<\/p>\n<p><b><i>Liturgia, cumbre y fuente de la vida eclesial<\/i><\/b><\/p>\n<p>10. No obstante, la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apost\u00f3licos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se re\u00fanan para alabar a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la cena del Se\u00f1or. Por su parte, la Liturgia misma impulsa a los fieles a que, saciados \u00abcon los sacramentos pascuales\u00bb, sean \u00abconcordes en la piedad\u00bb; ruega a Dios que \u00abconserven en su vida lo que recibieron en la fe\u00bb, y la renovaci\u00f3n de la Alianza del Se\u00f1or con los hombres en la Eucarist\u00eda enciende y arrastra a los fieles a la apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la Liturgia, sobre todo de la Eucarist\u00eda, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la m\u00e1xima eficacia aquella santificaci\u00f3n de los hombres en Cristo y aquella glorificaci\u00f3n de Dios, a la cual las dem\u00e1s obras de la Iglesia tienden como a su fin.<\/p>\n<p><b><i>Necesidad de las disposiciones personales<\/i><\/b><\/p>\n<p>11. Mas, para asegurar esta plena eficacia es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposici\u00f3n de \u00e1nimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano. Por esta raz\u00f3n, los pastores de almas deben vigilar para que en la acci\u00f3n lit\u00fargica no s\u00f3lo se observen las leyes relativas a la celebraci\u00f3n v\u00e1lida y l\u00edcita, sino tambi\u00e9n para que los fieles participen en ella consciente, activa y fructuosamente.<\/p>\n<p><b><i>Liturgia y ejercicios piadosos<\/i><\/b><\/p>\n<p>12. Con todo, la participaci\u00f3n en la sagrada Liturgia no abarca toda la vida espiritual. En efecto, el cristiano, llamado a orar en com\u00fan, debe, no obstante, entrar tambi\u00e9n en su cuarto para orar al Padre en secreto; m\u00e1s a\u00fan, debe orar sin tregua, seg\u00fan ense\u00f1a el Ap\u00f3stol. Y el mismo Ap\u00f3stol nos exhorta a llevar siempre la mortificaci\u00f3n de Jes\u00fas en nuestro cuerpo, para que tambi\u00e9n su vida se manifieste en nuestra carne mortal. Por esta causa pedimos al Se\u00f1or en el sacrificio de la Misa que, \u00abrecibida la ofrenda de la v\u00edctima espiritual\u00bb, haga de nosotros mismos una \u00abofrenda eterna\u00bb para S\u00ed.<\/p>\n<p><b><i> Se recomiendan las pr\u00e1cticas piadosas aprobadas<\/i><\/b><\/p>\n<p>13. Se recomiendan encarecidamente los ejercicios piadosos del pueblo cristiano, con tal que sean conformes a las leyes y a las normas de la Iglesia, en particular si se hacen por mandato de la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Gozan tambi\u00e9n de una dignidad especial las pr\u00e1cticas religiosas de las Iglesias particulares que se celebran por mandato de los Obispos, a tenor de las costumbres o de los libros leg\u00edtimamente aprobados.<\/p>\n<p>Ahora bien, es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos lit\u00fargicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada Liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo, ya que la liturgia, por su naturaleza, est\u00e1 muy por encima de ellos.<\/p>\n<h3><b> II. Neceidad de promover la educaci\u00f3n\u00a0 lit\u00fargica y la participaci\u00f3n activa<\/b><\/h3>\n<p>14. La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participaci\u00f3n plena, consciente y activa en las celebraciones lit\u00fargicas que exige la naturaleza de la Liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligaci\u00f3n, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, \u00ablinaje escogido sacerdocio real, naci\u00f3n santa, pueblo adquirido\u00bb (<i>1 Pe<\/i>., 2,9; cf. 2,4-5). Al reformar y fomentar la sagrada Liturgia hay que tener muy en cuenta esta plena y activa participaci\u00f3n de todo el pueblo, porque es la fuente primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el esp\u00edritu verdaderamente cristiano, y por lo mismo, los pastores de almas deben aspirar a ella con diligencia en toda su actuaci\u00f3n pastoral, por medio de una educaci\u00f3n adecuada. Y como no se puede esperar que esto ocurra, si antes los mismos pastores de almas no se impregnan totalmente del esp\u00edritu y de la fuerza de la Liturgia y llegan a ser maestros de la misma, es indispensable que se provea antes que nada a la educaci\u00f3n lit\u00fargica del clero. Por tanto, el sacrosanto Concilio ha decretado establecer lo que sigue:<\/p>\n<p><b><i>Formaci\u00f3n de profesores de Liturgia<\/i><\/b><\/p>\n<p>15. Los profesores que se elijan para ense\u00f1ar la asignatura de sagrada Liturgia en los seminarios, casas de estudios de los religiosos y facultades teol\u00f3gicas, deben formarse a conciencia para su misi\u00f3n en institutos destinados especialmente a ello.<\/p>\n<p><i><b>Formaci\u00f3n lit\u00fargica del clero<\/b><\/i><\/p>\n<p>16. La asignatura de sagrada Liturgia se debe considerar entre las materias necesarias y m\u00e1s importantes en los seminarios y casas de estudio de los religiosos, y entre las asignaturas principales en las facultades teol\u00f3gicas. Se explicar\u00e1 tanto bajo el aspecto teol\u00f3gico e hist\u00f3rico como bajo el aspecto espiritual, pastoral y jur\u00eddico. Adem\u00e1s, los profesores de las otras asignaturas, sobre todo de Teolog\u00eda dogm\u00e1tica, Sagrada Escritura, Teolog\u00eda espiritual y pastoral, procurar\u00e1n exponer el misterio de Cristo y la historia de la salvaci\u00f3n, partiendo de las exigencias intr\u00ednsecas del objeto propio de cada asignatura, de modo que quede bien clara su conexi\u00f3n con la Liturgia y la unidad de la formaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<p><b><i>Vida lit\u00fargica en los seminarios e institutos religiosos<\/i><\/b><\/p>\n<p>17. En los seminarios y casas religiosas, los cl\u00e9rigos deben adquirir una formaci\u00f3n lit\u00fargica de la vida espiritual, por medio de una adecuada iniciaci\u00f3n que les permita comprender los sagrados ritos y participar en ellos con toda el alma, sea celebrando los sagrados misterios, sea con otros ejercicios de piedad penetrados del esp\u00edritu de la sagrada Liturgia; aprendan al mismo tiempo a observar las leyes lit\u00fargicas, de modo que en los seminarios e institutos religiosos la vida est\u00e9 totalmente informada de esp\u00edritu lit\u00fargico.<\/p>\n<p><b><i>Vida lit\u00fargica de los sacerdotes<\/i><\/b><\/p>\n<p>18. A los sacerdotes, tanto seculares como religiosos, que ya trabajan en la vi\u00f1a del Se\u00f1or, se les ha de ayudar con todos los medios apropiados a comprender cada vez m\u00e1s plenamente lo que realizan en las funciones sagradas, a vivir la vida lit\u00fargica y comunicarla a los fieles a ellos encomendados.<\/p>\n<p><b><i>Formaci\u00f3n lit\u00fargica del pueblo fiel<\/i><\/b><\/p>\n<p>19. Los pastores de almas fomenten con diligencia y paciencia la educaci\u00f3n lit\u00fargica y la participaci\u00f3n activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad, condici\u00f3n, g\u00e9nero de vida y grado de cultura religiosa, cumpliendo as\u00ed una de las funciones principales del fiel dispensador de los misterios de Dios y, en este punto, gu\u00eden a su reba\u00f1o no s\u00f3lo de palabra, sino tambi\u00e9n con el ejemplo.<\/p>\n<p><b><i>Transmisiones de acciones lit\u00fargicas<\/i><\/b><\/p>\n<p>20. Las transmisiones radiof\u00f3nicas y televisivas de acciones sagradas, sobre todo si se trata de la celebraci\u00f3n de la Misa, se har\u00e1n discreta y decorosamente, bajo la direcci\u00f3n y responsabilidad de una persona id\u00f3nea a quien los Obispos hayan destinado a este menester.<\/p>\n<h3><b>III. Reforma de la Sagrada Liturgia<\/b><\/h3>\n<p>21. Para que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea proveer con solicitud a una reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la instituci\u00f3n divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden y aun deben variar, si es que en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza \u00edntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados.<\/p>\n<p>En esta reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprenderlas f\u00e1cilmente y participar en ellas por medio de una celebraci\u00f3n plena, activa y comunitaria.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, el sacrosanto Concilio ha establecido estas normas generales:<\/p>\n<h4><i>A) Normas generales<\/i><\/h4>\n<p><b><i>S\u00f3lo la Jerarqu\u00eda puede introducir cambios en la Liturgia<\/i><\/b><\/p>\n<p>22. \u00a71. La reglamentaci\u00f3n de la sagrada Liturgia es de competencia exclusiva de la autoridad eclesi\u00e1stica; \u00e9sta reside en la Sede Apost\u00f3lica y, en la medida que determine la ley, en el Obispo.<\/p>\n<p>\u00a7 2. En virtud del poder concedido por el derecho la reglamentaci\u00f3n de las cuestiones lit\u00fargicas corresponde tambi\u00e9n, dentro de los l\u00edmites establecidos, a las competentes asambleas territoriales de Obispos de distintas clases, leg\u00edtimamente constituidos.<\/p>\n<p>\u00a73. Por lo mismo, nadie, aunque sea sacerdote, a\u00f1ada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia.<\/p>\n<p><b><i>Conservar la tradici\u00f3n y apertura al leg\u00edtimo progreso<\/i><\/b><\/p>\n<p>23. Para conservar la sana tradici\u00f3n y abrir, con todo, el camino a un progreso leg\u00edtimo, debe preceder siempre una concienzuda investigaci\u00f3n teol\u00f3gica, hist\u00f3rica y pastoral, acerca de cada una de las partes que se han de revisar. T\u00e9ngase en cuenta, adem\u00e1s, no s\u00f3lo las leyes generales de la estructura y mentalidad lit\u00fargicas, sino tambi\u00e9n la experiencia adquirida con la reforma lit\u00fargica y con los indultos concedidos en diversos lugares. Por \u00faltimo, no se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y s\u00f3lo despu\u00e9s de haber tenido la precauci\u00f3n de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo as\u00ed, org\u00e1nicamente a partir de las ya existentes. En cuanto sea posible ev\u00edtense las diferencias notables de ritos entre territorios contiguos.<\/p>\n<p><b><i>Biblia y Liturgia<\/i><\/b><\/p>\n<p>24. En la celebraci\u00f3n lit\u00fargica la importancia de la Sagrada Escritura es sumamente grande. Pues de ella se toman las lecturas que luego se explican en la homil\u00eda, y los salmos que se cantan, las preces, oraciones e himnos lit\u00fargicos est\u00e1n penetrados de su esp\u00edritu y de ella reciben su significado las acciones y los signos. Por tanto, para procurar la reforma, el progreso y la adaptaci\u00f3n de la sagrada Liturgia, hay que fomentar aquel amor suave y vivo hacia la Sagrada Escritura que atestigua la venerable tradici\u00f3n de los ritos, tanto orientales como occidentales.<\/p>\n<p><b><i>Revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos<\/i><\/b><\/p>\n<p>25. Rev\u00edsense cuanto antes los libros lit\u00fargicos, vali\u00e9ndose de peritos y consultando a Obispos de diversas regiones del mundo.<\/p>\n<h4><i>B) Normas derivadas de la \u00edndole de la liturgia como acci\u00f3n jer\u00e1rquica y comunitaria<\/i>.<\/h4>\n<p>26. Las acciones lit\u00fargicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es \u00absacramento de unidad\u00bb, es decir, pueblo santo congregado y ordenado bajo la direcci\u00f3n de los Obispos.<br \/>\nPor eso pertenecen a todo el cuerpo de la Iglesia, influyen en \u00e9l y lo manifiestan; pero cada uno de los miembros de este cuerpo recibe un influjo diverso, seg\u00fan la diversidad de \u00f3rdenes, funciones y participaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p><b><i>Primac\u00eda de las celebraciones comunitarias<\/i><\/b><\/p>\n<p>27. Siempre que los ritos, cada cual seg\u00fan su naturaleza propia, admitan una celebraci\u00f3n comunitaria, con asistencia y participaci\u00f3n activa de los fieles, inc\u00falquese que hay que preferirla, en cuanto sea posible, a una celebraci\u00f3n individual y casi privada. Esto vale, sobre todo, para la celebraci\u00f3n de la Misa, quedando siempre a salvo la naturaleza p\u00fablica y social de toda Misa, y para la administraci\u00f3n de los Sacramentos.<\/p>\n<p><i><b>Cada cual desempe\u00f1e su oficio<\/b><\/i><\/p>\n<p>28. En las celebraciones lit\u00fargicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempe\u00f1ar su oficio, har\u00e1 todo y s\u00f3lo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acci\u00f3n y las normas lit\u00fargicas.<\/p>\n<p><i><b> Aut\u00e9ntico ministerio lit\u00fargico<\/b><\/i><\/p>\n<p>29. Los ac\u00f3litos, lectores, comentadores y cuantos pertenecen a la Schola Cantorum, desempe\u00f1an un aut\u00e9ntico ministerio lit\u00fargico. Ejerzan, por tanto, su oficio con la sincera piedad y orden que convienen a tan gran ministerio y les exige con raz\u00f3n el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Con ese fin es preciso que cada uno, a su manera, est\u00e9 profundamente penetrado del esp\u00edritu de la Liturgia y sea instruido para cumplir su funci\u00f3n debida y ordenadamente.<\/p>\n<p><b><i>Participaci\u00f3n activa de los fieles<\/i><\/b><\/p>\n<p>30. Para promover la participaci\u00f3n activa se fomentar\u00e1n las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las ant\u00edfonas, los cantos y tambi\u00e9n las acciones o gestos y posturas corporales. Gu\u00e1rdese, adem\u00e1s, a su debido tiempo, un silencio sagrado.<\/p>\n<p><b><i>Normas para la revisi\u00f3n de las r\u00fabricas<\/i><\/b><\/p>\n<p>31. En la revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos, t\u00e9ngase muy en cuenta que en las r\u00fabricas est\u00e9 prevista tambi\u00e9n la participaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p><i><b>No se har\u00e1 acepci\u00f3n alguna de personas<\/b><\/i><\/p>\n<p>32. Fuera de la distinci\u00f3n que deriva de la funci\u00f3n lit\u00fargica y del orden sagrado, y exceptuados los honores debidos a las autoridades civiles a tenor de las leyes lit\u00fargicas, no se har\u00e1 acepci\u00f3n de personas o de clases sociales ni en las ceremonias ni en el ornato externo.<\/p>\n<h4><i>C) Normas derivadas del car\u00e1cter did\u00e1ctico y pastoral de la Liturgia.<\/i><\/h4>\n<p>33. Aunque la sagrada Liturgia sea principalmente culto de la divina Majestad, contiene tambi\u00e9n una gran instrucci\u00f3n para el pueblo fiel. En efecto, en la liturgia, Dios habla a su pueblo; Cristo sigue anunciando el Evangelio. Y el pueblo responde a Dios con el canto y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: las oraciones que dirige a Dios el sacerdote \u2014que preside la asamblea representando a Cristo\u2014 se dicen en nombre de todo el pueblo santo y de todos los circunstantes. Los mismos signos visibles que usa la sagrada Liturgia han sido escogidos por Cristo o por la Iglesia para significar realidades divinas invisibles. Por tanto, no s\u00f3lo cuando se lee \u00ablo que se ha escrito para nuestra ense\u00f1anza\u00bb (<i>Rom<\/i>., 15,4), sino tambi\u00e9n cuando la Iglesia ora, canta o act\u00faa, la fe de los participantes se alimenta y sus almas se elevan a Dios a fin de tributarle un culto racional y recibir su gracia con mayor abundancia.<br \/>\nPor eso, al realizar la reforma hay que observar las normas generales siguientes:<\/p>\n<p><i><b>Estructura de los ritos<\/b><\/i><\/p>\n<p>34. Los ritos deben resplandecer con noble sencillez; deben ser breves, claros, evitando las repeticiones in\u00fatiles, adaptados a la capacidad de los fieles y, en general, no deben tener necesidad de muchas explicaciones.<\/p>\n<p><b><i>Biblia, predicaci\u00f3n y catequesis lit\u00fargica<\/i><\/b><\/p>\n<p>35. Para que aparezca con claridad la \u00edntima conexi\u00f3n entre la palabra y el rito en la Liturgia:<\/p>\n<blockquote><p>1). En las celebraciones sagradas debe haber lectura de la Sagrada Escritura m\u00e1s abundante, m\u00e1s variada y m\u00e1s apropiada.<\/p>\n<p>2). Por ser el serm\u00f3n parte de la acci\u00f3n lit\u00fargica, se indicar\u00e1 tambi\u00e9n en las r\u00fabricas el lugar m\u00e1s apto, en cuanto lo permite la naturaleza del rito; c\u00famplase con la mayor fidelidad y exactitud el ministerio de la predicaci\u00f3n. las fuentes principales de la predicaci\u00f3n ser\u00e1n la Sagrada Escritura y la Liturgia, ya que es una proclamaci\u00f3n de las maravillas obradas por Dios en la historia de la salvaci\u00f3n o misterio de Cristo, que est\u00e1 siempre presente y obra en nosotros, particularmente en la celebraci\u00f3n de la Liturgia.<\/p>\n<p>3). Inc\u00falquese tambi\u00e9n por todos los medios la catequesis m\u00e1s directamente lit\u00fargica, y si es preciso, t\u00e9ngase previstas en los ritos mismos breves moniciones, que dir\u00e1 el sacerdote u otro ministro competente, pero solo en los momentos m\u00e1s oportunos, con palabras prescritas u otras semejantes.<\/p>\n<p>4). Fom\u00e9ntense las celebraciones sagradas de la palabra de Dios en las v\u00edsperas de las fiestas m\u00e1s solemnes, en algunas ferias de Adviento y Cuaresma y los domingos y d\u00edas festivos, sobre todo en los lugares donde no haya sacerdotes, en cuyo caso debe dirigir la celebraci\u00f3n un di\u00e1cono u otro delegado por el Obispo.<\/p><\/blockquote>\n<p><b><i>Lengua lit\u00fargica<\/i><\/b><\/p>\n<p>36. \u00a7 1. Se conservar\u00e1 el uso de la lengua latina en los ritos latinos, salvo derecho particular.<br \/>\n\u00a7 2. Sin embargo, como el uso de la lengua vulgar es muy \u00fatil para el pueblo en no pocas ocasiones, tanto en la Misa como en la administraci\u00f3n de los Sacramentos y en otras partes de la Liturgia, se le podr\u00e1 dar mayor cabida, ante todo, enlas lecturas y moniciones, en algunas oraciones y cantos, conforme a las normas que acerca de esta materia se establecen para cada caso en los cap\u00edtulos siguientes.<br \/>\n\u00a7 3. Supuesto el cumplimiento de estas normas, ser\u00e1 de incumbencia de la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de la que se habla en el art\u00edculo 22, 2, determinar si ha de usarse la lengua vern\u00e1cula y en qu\u00e9 extensi\u00f3n; si hiciera falta se consultar\u00e1 a los Obispos de las regiones lim\u00edtrofes de la misma lengua. Estas decisiones tienen que ser aceptadas, es decir, confirmadas por la Sede Apost\u00f3lica.<br \/>\n\u00a7 4. La traducci\u00f3n del texto latino a la lengua vern\u00e1cula, que ha de usarse en la Liturgia, debe ser aprobada por la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial antes mencionada.<\/p>\n<h4><i>D) Normas para adaptar la Liturgia a la mentalidad y tradiciones de los pueblos<\/i><\/h4>\n<p>37. La Iglesia no pretende imponer una r\u00edgida uniformidad en aquello que no afecta a la fe o al bien de toda la comunidad, ni siquiera en la Liturgia: por el contrario, respeta y promueve el genio y las cualidades peculiares de las distintas razas y pueblos. Estudia con simpat\u00eda y, si puede, conserva integro lo que en las costumbres de los pueblos encuentra que no est\u00e9 indisolublemente vinculado a supersticiones y errores, y aun a veces lo acepta en la misma Liturgia, con tal que se pueda armonizar con el verdadero y aut\u00e9ntico esp\u00edritu lit\u00fargico.<\/p>\n<p>38. Al revisar los libros lit\u00fargicos, salvada la unidad sustancial del rito romano, se admitir\u00e1n variaciones y adaptaciones leg\u00edtimas a los diversos grupos, regiones, pueblos, especialmente en las misiones, y se tendr\u00e1 esto en cuenta oportunamente al establecer la estructura de los ritos y las r\u00fabricas.<\/p>\n<p>39. Corresponder\u00e1 a la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de la que se habla en el art\u00edculo 22, \u00a7 2, determinar estas adaptaciones dentro de los l\u00edmites establecidos, en las ediciones t\u00edpicas de los libros lit\u00fargicos, sobre todo en lo tocante a la administraci\u00f3n de los Sacramentos, de los sacramentales, procesiones, lengua lit\u00fargica, m\u00fasica y arte sagrados, siempre de conformidad con las normas fundamentales contenidas en esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>40. Sin embargo, en ciertos lugares y circunstancias, urge una adaptaci\u00f3n m\u00e1s profunda de la Liturgia, lo cual implica mayores dificultades. Por tanto:<\/p>\n<p>1). La competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de que se habla en el art\u00edculo 22, \u00a7 2, considerar\u00e1 con solicitud y prudencia los elementos que se pueden tomar de las tradiciones y genio de cada pueblo para incorporarlos al culto divino. Las adaptaciones que se consideren \u00fatiles o necesarias se propondr\u00e1n a la Sede Apost\u00f3lica para introducirlas con su consentimiento.<\/p>\n<p>2). Para que la adaptaci\u00f3n se realice con la necesaria cautela, si es preciso, la Sede Apost\u00f3lica conceder\u00e1 a la misma autoridad eclesi\u00e1stica territorial la facultad de permitir y dirigir las experiencias previas necesarias en algunos grupos preparados para ello y por un tiempo determinado.<\/p>\n<p>3). Como las leyes lit\u00fargicas suelen presentar dificultades especiales en cuanto a la adaptaci\u00f3n, sobre todo en las misiones, al elaborarlas se emplear\u00e1 la colaboraci\u00f3n de hombres peritos en la cuesti\u00f3n de que se trata.<\/p>\n<h3><b>IV. Fomento de la vida lit\u00fargica en la di\u00f3cesis y en la parroquia<\/b><\/h3>\n<p><b><i>Vida lit\u00fargica diocesana<\/i><\/b><\/p>\n<p>41. El Obispo debe ser considerado como el gran sacerdote de su grey, de quien deriva y depende, en cierto modo, la vida en Cristo de sus fieles.<\/p>\n<p>Por eso, conviene que todos tengan en gran aprecio la vida lit\u00fargica de la di\u00f3cesis en torno al Obispo, sobre todo en la Iglesia catedral; persuadidos de que la principal manifestaci\u00f3n de la Iglesia se realiza en la participaci\u00f3n plena y activa de todo el pueblo santo de Dios en las mismas celebraciones lit\u00fargicas, particularmente en la misma Eucarist\u00eda, en una misma oraci\u00f3n, junto al \u00fanico altar donde preside el Obispo, rodeado de su presbiterio y ministros.<\/p>\n<p><b><i>Vida lit\u00fargica parroquial<\/i><\/b><\/p>\n<p>42. Como no lo es posible al Obispo, siempre y en todas partes, presidir personalmente en su Iglesia a toda su grey, debe por necesidad erigir diversas comunidades de fieles. Entre ellas sobresalen las parroquias, distribuidas localmente bajo un pastor que hace las veces del Obispo, ya que de alguna manera representan a la Iglesia visible establecida por todo el orbe.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed la necesidad de fomentar te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente entre los fieles y el clero la vida lit\u00fargica parroquial y su relaci\u00f3n con el Obispo. Hay que trabajar para que florezca el sentido comunitario parroquial, sobre todo en la celebraci\u00f3n com\u00fan de la Misa dominical.<\/p>\n<h3><b>V. Fomento de la acci\u00f3n pastoral lit\u00fargica<\/b><\/h3>\n<p><b><i>Signo de Dios sobre nuestro tiempo<\/i><\/b><\/p>\n<p>43. El celo por promover y reformar la sagrada Liturgia se considera, con raz\u00f3n, como un signo de las disposiciones providenciales de Dios en nuestro tiempo, como el paso del Esp\u00edritu Santo por su Iglesia, y da un sello caracter\u00edstico a su vida, e inclusive a todo el pensamiento y a la acci\u00f3n religiosa de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>En consecuencia, para fomentar todav\u00eda m\u00e1s esta acci\u00f3n pastoral lit\u00fargica en la Iglesia, el sacrosanto Concilio decreta:<\/p>\n<p><b><i>Comisi\u00f3n lit\u00fargica nacional<\/i><\/b><\/p>\n<p>44. Conviene que la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de que se habla en el art\u00edculo 22, p\u00e1rrafo 2, instituya una comisi\u00f3n Lit\u00fargica con la que colaborar\u00e1n especialistas en la ciencia lit\u00fargica, m\u00fasica, arte sagrado y pastoral. A esta Comisi\u00f3n ayudar\u00e1 en lo posible un instituto de Liturgia Pastoral compuesto por miembros eminentes en estas materias, sin excluir los seglares, seg\u00fan las circunstancias. La Comisi\u00f3n tendr\u00e1 como tarea encauzar dentro de su territorio la acci\u00f3n pastoral lit\u00fargica bajo la direcci\u00f3n de la autoridad territorial eclesi\u00e1stica arriba mencionada, y promover los estudios y experiencias necesarias cuando se trate de adaptaciones que deben proponerse a la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p><b><i>Comisi\u00f3n lit\u00fargica diocesana<\/i><\/b><\/p>\n<p>45. Asimismo, cada di\u00f3cesis contar\u00e1 con una Comisi\u00f3n de Liturgia para promover la acci\u00f3n lit\u00fargica bajo la autoridad del Obispo.<\/p>\n<p>A veces, puede resultar conveniente que varias di\u00f3cesis formen una sola Comisi\u00f3n, la cual aunando esfuerzos promueva el apostolado lit\u00fargico.<\/p>\n<p><i><b>Comisiones de m\u00fasica sagrada y arte sacro<\/b><\/i><\/p>\n<p>46. Adem\u00e1s de la Comisi\u00f3n de Sagrada Liturgia se establecer\u00e1n tambi\u00e9n en cada di\u00f3cesis, dentro de lo posible, comisiones de m\u00fasica y de arte sacro.<\/p>\n<p>Es necesario que estas tres comisiones trabajen en estrecha colaboraci\u00f3n, y aun muchas veces convendr\u00e1 que se fundan en una sola.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo II: El sacrosanto misterio de la Eucarist\u00eda<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Misterio pascual<\/i><\/b><\/p>\n<p>47. Nuestro Salvador, en la \u00daltima Cena, la noche que le traicionaban, instituy\u00f3 el Sacrificio Eucar\u00edstico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrecci\u00f3n: sacramento de piedad, signo de unidad, v\u00ednculo de caridad, banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera.<\/p>\n<p><b><i>Participaci\u00f3n activa de los fieles<\/i><\/b><\/p>\n<p>48. Por tanto, la Iglesia, con sol\u00edcito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extra\u00f1os y mudos espectadores, sino que comprendi\u00e9ndolo bien a trav\u00e9s de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acci\u00f3n sagrada, sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Se\u00f1or, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a s\u00ed mismos al ofrecer la hostia inmaculada no s\u00f3lo por manos del sacerdote, sino juntamente con \u00e9l, se perfeccionen d\u00eda a d\u00eda por Cristo mediador en la uni\u00f3n con Dios y entre s\u00ed, para que, finalmente, Dios sea todo en todos.<\/p>\n<p>49. Por consiguiente, para que el sacrificio de la Misa, aun por la forma de los ritos alcance plena eficacia pastoral, el sacrosanto Concilio, teniendo en cuanta las Misas que se celebran con asistencia del pueblo, especialmente los domingos y fiestas de precepto, decreta lo siguiente:<\/p>\n<p><b><i> Revisi\u00f3n del Ordinario de la Misa<\/i><\/b><\/p>\n<p>50. Rev\u00edsese el ordinario de la misa, de modo que se manifieste con mayor claridad el sentido propio de cada una de las partes y su mutua conexi\u00f3n y se haga m\u00e1s f\u00e1cil la piadosa y activa participaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p>En consecuencia, simplif\u00edquense los ritos, conservando con cuidado la sustancia; supr\u00edmanse aquellas cosas menos \u00fatiles que, con el correr del tiempo, se han duplicado o a\u00f1adido; restabl\u00e9zcanse, en cambio, de acuerdo con la primitiva norma de los Santos Padres, algunas cosas que han desaparecido con el tiempo, seg\u00fan se estime conveniente o necesario.<\/p>\n<p><b><i>Mayor riqueza b\u00edblica en el misal<\/i><\/b><\/p>\n<p>51. A fin de que la mesa de la palabra de Dios se prepare con m\u00e1s abundancia para los fieles \u00e1branse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un per\u00edodo determinado de a\u00f1os, se lean al pueblo las partes m\u00e1s significativas de la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p><b><i>Se recomienda la homil\u00eda<\/i><\/b><\/p>\n<p>52. Se recomienda encarecidamente, como parte de la misma Liturgia, la homil\u00eda, en la cual se exponen durante el ciclo del a\u00f1o lit\u00fargico, a partir de los textos sagrados, los misterios de la fe y las normas de la vida cristiana. M\u00e1s a\u00fan, en las Misas que se celebran los domingos y fiestas de precepto, con asistencia del pueblo, nunca se omita si no es por causa grave.<\/p>\n<p><b><i>\u00abOraci\u00f3n de los fieles\u00bb<\/i><\/b><\/p>\n<p>53. Restabl\u00e9zcase la \u00aboraci\u00f3n com\u00fan\u00bb o de los fieles despu\u00e9s del Evangelio y la homil\u00eda, principalmente los domingos y fiestas de precepto, para que con la participaci\u00f3n del pueblo se hagan s\u00faplicas por la santa Iglesia, por los gobernantes, por los que sufren cualquier necesidad, por todos los hombres y por la salvaci\u00f3n del mundo entero.<\/p>\n<p><i><b>Lengua vern\u00e1cula y lat\u00edn<\/b><\/i><\/p>\n<p>54. En las Misas celebradas con asistencia del pueblo puede darse el lugar debido a la lengua vern\u00e1cula, principalmente en las lecturas y en la \u00aboraci\u00f3n com\u00fan\u00bb y, seg\u00fan las circunstancias del lugar, tambi\u00e9n en las partes que corresponden al pueblo, a tenor del art\u00edculo 36 de esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Proc\u00farese, sin embargo, que los fieles sean capaces tambi\u00e9n de recitar o cantar juntos en lat\u00edn las partes del ordinario de la Misa que les corresponde.<\/p>\n<p>Si en alg\u00fan sitio parece oportuno el uso m\u00e1s amplio de la lengua vern\u00e1cula, c\u00famplase lo prescrito en el art\u00edculo 40 de esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><i>Comuni\u00f3n bajo ambas especies<\/i><\/b><\/p>\n<p>55. Se recomienda especialmente la participaci\u00f3n m\u00e1s perfecta en la misa, la cual consiste en que los fieles, despu\u00e9s de la comuni\u00f3n del sacerdote, reciban del mismo sacrificio el Cuerpo del Se\u00f1or. Manteniendo firmes los principios dogm\u00e1ticos declarados por el Concilio de Trento, la comuni\u00f3n bajo ambas especies puede concederse en los casos que la Sede Apost\u00f3lica determine, tanto a los cl\u00e9rigos y religiosos como a los laicos, a juicio de los Obispos, como, por ejemplo, a los ordenados, en la Misa de su sagrada ordenaci\u00f3n; a los profesos, en la Misa de su profesi\u00f3n religiosa; a los ne\u00f3fitos, en la Misa que sigue al bautismo.<\/p>\n<p><i><b>Unidad de la Misa<\/b><\/i><\/p>\n<p>56. Las dos partes de que costa la Misa, a saber: la Liturgia de la palabra y la Eucarist\u00eda, est\u00e1n tan \u00edntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto. Por esto el Sagrado S\u00ednodo exhorta vehemente a los pastores de almas para que en la catequesis instruyan cuidadosamente a los fieles acerca de la participaci\u00f3n en toda la misa, sobre todo los domingos y fiestas de precepto.<\/p>\n<p><b><i> Concelebraci\u00f3n<\/i><\/b><\/p>\n<p>57. \u00a7 1. La concelebraci\u00f3n, en la cual se manifiesta apropiadamente la unidad del sacerdocio, se ha practicado hasta ahora en la Iglesia, tanto en Oriente como en Occidente. En consecuencia, el Concilio decidi\u00f3 ampliar la facultad de concelebrar en los casos siguientes:<\/p>\n<p>1\u00b0\u00a0 <i>a)<\/i> El Jueves Santo, tanto en la Misa crismal como en la Misa vespertina.<br \/>\n<i>b)<\/i> En las Misas de los concilios, conferencias episcopales y s\u00ednodos.<br \/>\n<i>c)<\/i> En la misa de la bendici\u00f3n de un abad.<\/p>\n<p>2\u00b0 Adem\u00e1s, con permiso del ordinario, al cual pertenece juzgar de la oportunidad de la concelebraci\u00f3n.<br \/>\n<i>a)<\/i> En las Misa conventual y en la Misa principal de las iglesias, cuando la utilidad de los fieles no exija que todos los sacerdotes presentes celebren por separado.<br \/>\n<i>b)<\/i> En las Misas celebradas con ocasi\u00f3n de cualquier clase de reuniones de sacerdotes, lo mismo seculares que religiosos.<\/p>\n<p>\u00a7 2.1\u00b0 Con todo, corresponde al Obispo reglamentar la disciplina de la concelebraci\u00f3n en la di\u00f3cesis.<br \/>\n2\u00b0 Sin embargo, quede siempre a salvo para cada sacerdote la facultad de celebrar la Misa individualmente, pero no al mismo tiempo ni en la misma Iglesia, ni el Jueves de la Cena del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>58. Elab\u00f3rese el nuevo rito de la concelebraci\u00f3n e incl\u00fayase en el Pontifical y en el Misal romanos.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo III: Los dem\u00e1s sacramentos y sacramentales<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Sacramentos<\/i><\/b><\/p>\n<p>59. Los sacramentos est\u00e1n ordenados a la santificaci\u00f3n de los hombres, a la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios; pero, en cuanto signos, tambi\u00e9n tienen un fin pedag\u00f3gico. No s\u00f3lo suponen la fe, sino que, a la vez, la alimentan, la robustecen y la expresan por medio de palabras y de cosas; por esto se llaman sacramentos de la \u00abfe\u00bb. Confieren ciertamente la gracia, pero tambi\u00e9n su celebraci\u00f3n prepara perfectamente a los fieles para recibir fructuosamente la misma gracia, rendir el culto a dios y practicar la caridad.<\/p>\n<p>Por consiguiente, es de suma importancia que los fieles comprendan f\u00e1cilmente los signos sacramentales y reciban con la mayor frecuencia posible aquellos sacramentos que han sido instituidos para alimentar la vida cristiana.<\/p>\n<p><b><i>Sacramentales<\/i><\/b><\/p>\n<p>60. La santa madre Iglesia instituy\u00f3, adem\u00e1s, los sacramentales. Estos son signos sagrados creados seg\u00fan el modelo de los sacramentos, por medio de los cuales se expresan efectos, sobre todo de car\u00e1cter espiritual, obtenidos por la intercesi\u00f3n de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida.<\/p>\n<p><b><i>Relaci\u00f3n con el misterio pascual<\/i><\/b><\/p>\n<p>61. Por tanto, la Liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los actos de la vida sean santificados por la gracia divina que emana del misterio pascual de la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n de Cristo, del cual todos los sacramentos y sacramentales reciben su poder, y hace tambi\u00e9n que el uso honesto de las cosas materiales pueda ordenarse a la santificaci\u00f3n del hombre y alabanza de Dios.<\/p>\n<p><b><i>Necesidad de una reforma en los ritos<\/i><\/b><\/p>\n<p>62. Habi\u00e9ndos e introducido en los ritos de los sacramentos y sacramentales, con el correr del tiempo, ciertas cosas que actualmente oscurecen de alguna manera su naturaleza y su fin, y siendo necesarios acomodar otras a las necesidades presentes, el sacrosanto Concilio determina los siguiente para su revisi\u00f3n:<\/p>\n<p><b><i>Mayor cabida a la lengua vern\u00e1cula<\/i><\/b><\/p>\n<p>63. Como ciertamente el uso de la lengua vern\u00e1cula puede ser muy \u00fatil para el pueblo en la administraci\u00f3n de los sacramentos y de los sacramentales, debe d\u00e1rsele mayor cabida, conforme a las normas siguientes:<br \/>\n<i>a)<\/i> En la administraci\u00f3n de los sacramentos y sacramentales se puede usar la lengua vern\u00e1cula a tenor del art\u00edculo 36.<br \/>\n<i>b)<\/i> Las competentes autoridades eclesi\u00e1sticas territoriales, de que se habla en el art\u00edculo 22, p\u00e1rrafo 2, de esta Constituci\u00f3n, preparen cuanto antes, de acuerdo con la nueva edici\u00f3n del Ritual romano, rituales particulares acomodados a las necesidades de cada regi\u00f3n; tambi\u00e9n en cuanto a la lengua y una vez aceptados por la Sede Apost\u00f3lica, empl\u00e9ense en las correspondientes regiones. En la redacci\u00f3n de estos rituales o particulares colecciones de ritos no se omitan las instrucciones que, en el Ritual romano, preceden a cada rito, tanto las pastorales y de r\u00fabrica como las que encierran una especial importancia comunitaria.<\/p>\n<p><b><i>Catecumenado<\/i><\/b><\/p>\n<p>64. Rest\u00e1urese el catecumenado de adultos dividido en distintas etapas, cuya pr\u00e1ctica depender\u00e1 del juicio del ordinario del lugar; de esa manera, el tiempo del catecumenado, establecido para la conveniente instrucci\u00f3n, podr\u00e1 ser santificado con los sagrados ritos, que se celebrar\u00e1n en tiempos sucesivos.<\/p>\n<p><i><b>En las misiones<\/b><\/i><\/p>\n<p>65. En las misiones, adem\u00e1s de los elementos de iniciaci\u00f3n contenidos en la tradici\u00f3n cristiana, pueden admitirse tambi\u00e9n aquellos que se encuentran en uso en cada pueblo, en cuanto puedan acomodarse al rito cristiano seg\u00fan la norma de los art\u00edculos 37 al 40 de esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><i> Bautismo de adultos<\/i><\/b><\/p>\n<p>66. Rev\u00edsense ambos ritos del bautismo de adultos, tanto el simple como el solemne, teniendo en cuanta la restauraci\u00f3n del catecumenado, e ins\u00e9rtese en el misal romano la Misa propia \u00abIn collatione baptismi\u00bb.<\/p>\n<p><b><i>Bautismo de ni\u00f1os<\/i><\/b><\/p>\n<p>67. Rev\u00edsese el rito del bautismo de los ni\u00f1os y ad\u00e1ptese realmente a su condici\u00f3n, y p\u00f3ngase m\u00e1s de manifiesto en el mismo rito la participaci\u00f3n y las obligaciones de los padres y padrinos.<\/p>\n<p><i><b>Rito breve para casos especiales<\/b><\/i><\/p>\n<p>68. Para los casos de bautismos numerosos, en el rito bautismal, deben figurar las adaptaciones necesarias, que se emplear\u00e1n a juicio del ordinario del lugar. Red\u00e1ctese tambi\u00e9n un rito m\u00e1s breve que pueda ser usado, principalmente en las misiones, por los catequistas, y, en general, en peligro de muerte, por los fieles cuando falta un sacerdote o un di\u00e1cono.<\/p>\n<p><i><b>Rito nuevo<\/b><\/i><\/p>\n<p>69. En lugar del rito llamado \u00abOrdo supplendi omissa super infantem baptizatum\u00bb, prep\u00e1rese otro nuevo en el cual se ponga de manifiesto con mayor claridad y precisi\u00f3n que el ni\u00f1o bautizado con el rito breve ya ha sido recibido en la Iglesia. Adem\u00e1s, para los que, bautizados ya v\u00e1lidamente se convierten a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, prep\u00e1rese un rito nuevo en el que se manifieste que son admitidos en la comuni\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p><b><i>Bendici\u00f3n del agua bautismal<\/i><\/b><\/p>\n<p>70. Fuera del tiempo pascual, el agua bautismal puede ser bendecida, dentro del mismo rito del bautismo, usando una f\u00f3rmula m\u00e1s breve que haya sido aprobada.<\/p>\n<p><i><b>Rito de la Confirmaci\u00f3n<\/b><\/i><\/p>\n<p>71. Rev\u00edsese tambi\u00e9n el rito de la confirmaci\u00f3n, para que aparezca m\u00e1s claramente la \u00edntima relaci\u00f3n de este sacramento con toda la iniciaci\u00f3n cristiana; por tanto, conviene que la renovaci\u00f3n de las promesas del bautismo preceda a la celebraci\u00f3n del sacramento. La confirmaci\u00f3n puede ser administrada, seg\u00fan las circunstancias, dentro de la Misa. Para el rito fuera de la Misa, prep\u00e1rese una f\u00f3rmula que ser\u00e1 usada a manera de introducci\u00f3n.<\/p>\n<p><i><b>Rito de la Penitencia<\/b><\/i><\/p>\n<p>72. Rev\u00edsese el rito y las f\u00f3rmulas de la penitencia de manera que expresen m\u00e1s claramente la naturaleza y efecto del sacramento.<\/p>\n<p><i><b>Unci\u00f3n de enfermos<\/b><\/i><\/p>\n<p>73. La \u00abextremaunci\u00f3n\u00bb, que tambi\u00e9n, y mejor, puede llamarse \u00abunci\u00f3n de enfermos\u00bb, no es s\u00f3lo el Sacramento de quienes se encuentran en los \u00faltimos momentos de su vida. Por tanto, el tiempo oportuno para recibirlo comienza cuando el cristiano ya empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez.<\/p>\n<p><b><i>Reforma del rito<\/i><\/b><\/p>\n<p>74. Adem\u00e1s de los ritos separados de la unci\u00f3n de enfermos y del vi\u00e1tico, red\u00e1ctese un rito continuado, seg\u00fan el cual la unci\u00f3n sea administrada al enfermo despu\u00e9s de la confesi\u00f3n y antes del recibir el vi\u00e1tico.<\/p>\n<p><b><i>N\u00famero de unciones y oraciones<\/i><\/b><\/p>\n<p>75. Ad\u00e1ptese, seg\u00fan las circunstancias, el n\u00famero de las unciones, y rev\u00edsense las oraciones correspondientes al rito de la unci\u00f3n de manera que respondan a las diversas situaciones de los enfermos que reciben el sacramento.<\/p>\n<p><i><b>Revisi\u00f3n del rito de la ordenaci\u00f3n<\/b><\/i><\/p>\n<p>76. Rev\u00edsense los ritos de las ordenaciones, tanto en lo referente a las ceremonias como a los textos. Las alocuciones del Obispo, al comienzo de cada ordenaci\u00f3n o consagraci\u00f3n, pueden hacerse en lengua vern\u00e1cula. En la consagraci\u00f3n episcopal, todos los Obispos presentes pueden imponer las manos.<\/p>\n<p><b><i>Rito del matrimonio<\/i><\/b><\/p>\n<p>77. Rev\u00edsese y enriqu\u00e9zcase el rito de la celebraci\u00f3n del matrimonio que se encuentra en el Ritual romano, de modo que se exprese la gracia del sacramento y se inculquen los deberes de los esposos con mayor claridad.<\/p>\n<p>\u00abSi en alguna parte est\u00e1n en uso otras laudables costumbres y ceremonias en la celebraci\u00f3n del Sacramento del Matrimonio, el Santo S\u00ednodo desea ardientemente que se conserven\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de que se habla en el art\u00edculo 22, p\u00e1rrafo 2, de esta Constituci\u00f3n, tiene la facultad, seg\u00fan la norma del art\u00edculo 63, de elaborar un rito propio adaptado a las costumbres de los diversos lugares y pueblos, quedando en pie la ley de que el sacerdote asistente pida y reciba el consentimiento de los contrayentes.<\/p>\n<p><i><b>Celebraci\u00f3n del matrimonio<\/b><\/i><\/p>\n<p>78. Cel\u00e9brese habitualmente el matrimonio dentro de la Misa, despu\u00e9s de la lectura del Evangelio y de la homil\u00eda, antes de la \u00aboraci\u00f3n de los fieles\u00bb. La oraci\u00f3n por la esposa, oportunamente revisada de modo que inculque la igualdad de ambos esposos en la obligaci\u00f3n de mutua fidelidad, puede recitarse en lengua vern\u00e1cula.<\/p>\n<p>Si el sacramento del Matrimonio se celebra sin Misa, l\u00e9anse al principio del rito la ep\u00edstola y el evangelio de la Misa por los esposos e imp\u00e1rtase siempre la bendici\u00f3n nupcial.<\/p>\n<p><i><b>Revisi\u00f3n de los sacramentales<\/b><\/i><\/p>\n<p>79. Rev\u00edsense los sacramentales teniendo en cuanta la norma fundamental de la participaci\u00f3n consciente, activa y f\u00e1cil de los fieles, y atendiendo a las necesidades de nuestros tiempos. En la revisi\u00f3n de los rituales, a tenor del art\u00edculo 63, se pueden a\u00f1adir tambi\u00e9n nuevos sacramentales, seg\u00fan lo pida la necesidad.<\/p>\n<p>Sean muy pocas las bendiciones reservadas y s\u00f3lo en favor de los Obispos u ordinarios. Prov\u00e9ase para que ciertos sacramentales, al menos en circunstancias particulares, y a juicio del ordinario, puedan ser administrados por laicos que tengan las cualidades convenientes.<\/p>\n<p><i><b>La profesi\u00f3n religiosa<\/b><\/i><\/p>\n<p>80. Rev\u00edsese el rito de la consagraci\u00f3n de V\u00edrgenes que forma parte del Pontifical romano. Red\u00e1ctese, adem\u00e1s, un rito de profesi\u00f3n religiosa y de renovaci\u00f3n de votos que contribuya a una mayor unidad, sobriedad y dignidad, con obligaci\u00f3n de ser adoptado por aquellos que realizan la profesi\u00f3n o renovaci\u00f3n de votos dentro de la Misa, salvo derecho particular. Es laudable que se haga la profesi\u00f3n religiosa dentro de la Misa.<\/p>\n<p><b><i>Rito de la exequias<\/i><\/b><\/p>\n<p>81. El rito de las exequias debe expresar m\u00e1s claramente el sentido pascual de la muerte cristiana y responder mejor a las circunstancias y tradiciones de cada pa\u00eds, aun en lo referente al color lit\u00fargico.<\/p>\n<p>82.Rev\u00edsese el rito de la sepultura de ni\u00f1os, dot\u00e1ndolo de una Misa propia.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Obra de Cristo y de la Iglesia<\/i><\/b><\/p>\n<p>83. El Sumo Sacerdote de la nueva y eterna Alianza, Cristo Jes\u00fas, al tomar la naturaleza humana, introdujo en este exilio terrestre aquel himno que se canta perpetuamente en las moradas celestiales. El mismo une a S\u00ed la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza.<\/p>\n<p>Porque esta funci\u00f3n sacerdotal se prolonga a trav\u00e9s de su Iglesia, que, sin cesar, alaba al Se\u00f1or e intercede por la salvaci\u00f3n de todo el mundo no s\u00f3lo celebrando la Eucarist\u00eda, sino tambi\u00e9n de otras maneras, principalmente recitando el Oficio divino.<\/p>\n<p>84. Por una antigua tradici\u00f3n cristiana, el Oficio divino est\u00e1 estructurado de tal manera que la alabanza de Dios consagra el curso entero del d\u00eda y de la noche, y cuando los sacerdotes y todos aquellos que han sido destinados a esta funci\u00f3n por instituci\u00f3n de la Iglesia cumplen debidamente ese admirable c\u00e1ntico de alabanza, o cuando los fieles oran junto con el sacerdote en la forma establecida, entonces es en verdad la voz de la misma Esposa que habla al Esposo; m\u00e1s a\u00fan, es la oraci\u00f3n de Cristo, con su Cuerpo, al Padre.<\/p>\n<p><i><b>Obligaci\u00f3n y alt\u00edsimo honor<\/b><\/i><\/p>\n<p>85. Por tanto, todos aquellos que ejercen esta funci\u00f3n, por una parte, cumplen la obligaci\u00f3n de la Iglesia, y por otra, participan del alt\u00edsimo honor de la Esposa de Cristo, ya que, mientras alaban a Dios, est\u00e1n ante su trono en nombre de la madre Iglesia.<\/p>\n<p><i><b>Valor pastoral del Oficio divino<\/b><\/i><\/p>\n<p>86. Los sacerdotes dedicados al sagrado ministerio pastoral rezar\u00e1n con tanto mayor fervor las alabanzas de las Horas cuando m\u00e1s vivamente est\u00e9n convencidos de que deben observar la amonestaci\u00f3n de San Pablo: \u00abOrad sin interrupci\u00f3n\u00bb (<i>1 Tes<\/i>., 5,17); pues s\u00f3lo el Se\u00f1or puede dar eficacia y crecimiento a la obra en que trabajan, seg\u00fan dijo: \u00abSin M\u00ed, no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (<i>Jn<\/i>., 15,5); por esta raz\u00f3n los Ap\u00f3stoles, al constituir di\u00e1conos, dijeron: \u00abAs\u00ed nosotros nos dedicaremos de lleno a la oraci\u00f3n y al ministerio de la palabra\u00bb (<i>Act<\/i>., 6,4).<\/p>\n<p>87. Pero al fin de que los sacerdotes y dem\u00e1s miembros de la Iglesia puedan rezar mejor y m\u00e1s perfectamente el Oficio divino en las circunstancias actuales, el sacrosanto Concilio, prosiguiendo la reforma felizmente iniciada por la Santa Sede, ha determinado establecer lo siguiente, en relaci\u00f3n con el Oficio seg\u00fan el rito romano:<\/p>\n<p><i><b>Curso tradicional de las Horas<\/b><\/i><\/p>\n<p>88. Siendo el fin del Oficio la santificaci\u00f3n del d\u00eda, restabl\u00e9zcase el curso tradicional de las Horas de modo que, dentro de lo posible, \u00e9stas correspondan de nuevo a su tiempo natural y a la vez se tengan en cuenta las circunstancias de la vida moderna en que se hallan especialmente aquellos que se dedican al trabajo apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>89. Por tanto, en la reforma del Oficio gu\u00e1rdense estas normas:<br \/>\n<i> a)<\/i> Laudes, como oraci\u00f3n matutina, y V\u00edsperas, como oraci\u00f3n vespertina, que, seg\u00fan la venerable tradici\u00f3n de toda la Iglesia, son el doble quicio sobre el que gira el Oficio cotidiano, se deben considerar y celebrar como las Horas principales.<br \/>\n<i>b)<\/i> Las Completas tengan una forma que responda al final del d\u00eda.<br \/>\n<i>c)<\/i> La hora llamada Maitines, aunque en el coro conserve el car\u00e1cter de alabanza nocturna, comp\u00f3ngase de manera que pueda rezarse a cualquier hora del d\u00eda y tenga menos salmos y lecturas m\u00e1s largas.<br \/>\n<i> d)<\/i> Supr\u00edmase la Hora de Prima.<br \/>\n<i>e)<\/i> En el coro cons\u00e9rvense las Horas menores, Tercia, Sexta y Nona. Fuera del coro se puede decir una de las tres, la que m\u00e1s se acomode al momento del d\u00eda.<\/p>\n<p><i><b> Fuente de piedad<\/b><\/i><\/p>\n<p>90. El Oficio divino, en cuanto oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia, es, adem\u00e1s, fuente de piedad y alimento de la oraci\u00f3n personal. por eso se exhorta en el Se\u00f1or a los sacerdotes y a cuantos participan en dicho Oficio, que al rezarlo, la mente concuerde con la voz, y para conseguirlo mejor adquieran una instrucci\u00f3n lit\u00fargica y b\u00edblica m\u00e1s rica, principalmente acerca de los salmos.<\/p>\n<p>Al realizar la reforma, ad\u00e1ptese el tesoro venerable del Oficio romano de manera que puedan disfrutar de \u00e9l con mayor amplitud y facilidad todos aquellos a quienes se les conf\u00eda.<\/p>\n<p><b><i>Distribuci\u00f3n de los salmos<\/i><\/b><\/p>\n<p>91. Para que pueda realmente observarse el curso de las Horas, propuesto en el art\u00edculo 89, distrib\u00fayanse los salmos no es una semana, sino en un per\u00edodo de tiempo m\u00e1s largo.<\/p>\n<p>El trabajo de revisi\u00f3n del Salterio, felizmente emprendido, ll\u00e9vese a t\u00e9rmino cuanto antes, teniendo en cuenta el lat\u00edn cristiano, el uso lit\u00fargico, incluido el canto, y toda la tradici\u00f3n de la Iglesia latina.<\/p>\n<p><b><i> Ordenaci\u00f3n de las lecturas<\/i><\/b><\/p>\n<p>92. En cuanto a las lecturas, obs\u00e9rvese lo siguiente:<br \/>\n<i>a)<\/i> Ord\u00e9nense las lecturas de la Sagrada Escritura de modo que los tesoros de la palabra divina sean accesibles, con mayor facilidad y plenitud.<br \/>\n<i>b)<\/i> Est\u00e9n mejor seleccionadas las lecturas tomadas de los Padres, Doctores y Escritores eclesi\u00e1sticos.<br \/>\n<i>c)<\/i> Devu\u00e9lvase su verdad hist\u00f3rica a las pasiones o vidas de los santos.<\/p>\n<p><b><i>Revisi\u00f3n de los himnos<\/i><\/b><\/p>\n<p>93. Restit\u00fayase a los himnos, en cuento sea conveniente, la forma primitiva, quitando o cambiando lo que tiene sabor mitol\u00f3gico o es menos conforme a la piedad cristiana. Seg\u00fan la conveniencia, introd\u00fazcanse tambi\u00e9n otros que se encuentran en el rico repertorio himnol\u00f3gico.<\/p>\n<p><i><b>Tiempo del rezo de las Horas<\/b><\/i><\/p>\n<p>94. Ayuda mucho, tanto para santificar realmente el d\u00eda como para recitar con fruto espiritual las Horas, que en su recitaci\u00f3n se observe el tiempo m\u00e1s aproximado al verdadero tiempo natural de cada Hora can\u00f3nica.<\/p>\n<p><i>Obligaci\u00f3n del Oficio divino<\/i><\/p>\n<p>95. Las comunidades obligadas al coro, adem\u00e1s de la Misa conventual, est\u00e1n obligadas a celebrar cada d\u00eda el Oficio divino en el coro, en esta forma:<br \/>\n<i> a)<\/i> Todo el Oficio, las comunidades de can\u00f3nigos, de monjes y monjas y de otros regulares obligados al coro por derecho o constituciones.<br \/>\n<i>b)<\/i> Los cabildos catedrales o colegiales, las partes del Oficio a que est\u00e1n obligados por derecho com\u00fan o particular.<i><br \/>\nc)<\/i> Todos los miembros de dichas comunidades que o tengan \u00f3rdenes mayores o hayan hecho profesi\u00f3n solemne, exceptuados los legos, deben recitar en particular las Horas can\u00f3nicas que no hubieren rezado en coro.<\/p>\n<p>96. Los cl\u00e9rigos no obligados a coro, si tienen \u00f3rdenes mayores, est\u00e1n obligados a rezar diariamente, en privado o en com\u00fan, todo el Oficio, a tenor del art\u00edculo 89.<\/p>\n<p>97. Determinen las r\u00fabricas las oportunas conmutaciones del Oficio divino con una acci\u00f3n lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>En casos particulares, y por causa justa, los ordinarios pueden dispensar a sus s\u00fabditos de la obligaci\u00f3n de rezar el Oficio, en todo o en parte, o bien permutarlo.<\/p>\n<p><i><b>Oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia<\/b><\/i><\/p>\n<p>98. Los miembros de cualquier Instituto de estado de perfecci\u00f3n que, en virtud de las Constituciones, rezan alguna parte del Oficio divino, hacen oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia.<\/p>\n<p>Asimismo hacen oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia si rezan, en virtud de las Constituciones, alg\u00fan Oficio parvo, con tal que est\u00e9 estructurado a la manera del Oficio divino y debidamente aprobado.<\/p>\n<p><i> Recitaci\u00f3n comunitaria del Oficio divino<\/i><\/p>\n<p>99. siendo el Oficio divino la voz de la Iglesia o sea, de todo el Cuerpo m\u00edstico, que alaba p\u00fablicamente a Dios, se recomienda que los cl\u00e9rigos no obligados a coro, y principalmente los sacerdotes que viven en comunidad o se hallan reunidos, recen en com\u00fan, al menos, una parte del Oficio divino.<\/p>\n<p>Todos cuantos rezan el Oficio, ya en coro ya en com\u00fan, cumplan la funci\u00f3n que se les ha confiado con la m\u00e1xima perfecci\u00f3n, tanto por la devoci\u00f3n interna como por la manera externa de proceder. Conviene, adem\u00e1s, que, seg\u00fan las ocasiones, se cante el Oficio en el coro y en com\u00fan.<\/p>\n<p><i>Participaci\u00f3n de los fieles en el Oficio<\/i><\/p>\n<p>100. Procuren los pastores de almas que las Horas principales, especialmente las V\u00edsperas, se celebren comunitariamente en la Iglesia los domingos y fiestas m\u00e1s solemnes. Se recomienda, asimismo, que los laicos recen el Oficio divino o con los sacerdotes o reunidos entre s\u00ed e inclusive en particular.<\/p>\n<p><i><b>Uso del lat\u00edn o de la lengua vern\u00e1cula<\/b><\/i><\/p>\n<p>101. \u00a71. De acuerdo con la tradici\u00f3n secular del rito latino, en el Oficio divino se ha de conservar para los cl\u00e9rigos la lengua latina. Sin embargo, para aquellos cl\u00e9rigos a quienes el uso del lat\u00edn significa un grave obst\u00e1culo en el rezo digno del Oficio, el ordinario puede conceder en cada caso particular el uso de una traducci\u00f3n vern\u00e1cula seg\u00fan la norma del art\u00edculo 36.<\/p>\n<p>\u00a7 2. El superior competente puede conceder a las monjas y tambi\u00e9n a los miembros, varones no cl\u00e9rigos o mujeres, de los Institutos de estado de perfecci\u00f3n, el uso de la lengua vern\u00e1cula en el Oficio divino, aun para la recitaci\u00f3n coral, con tal que la versi\u00f3n est\u00e9 aprobada.<\/p>\n<p>\u00a7 3. Cualquier cl\u00e9rigo que, obligado al Oficio divino, lo celebra en lengua vern\u00e1cula con un grupo de fieles o con aquellos a quienes se refiere el \u00a7 2, satisface su obligaci\u00f3n siempre que la traducci\u00f3n est\u00e9 aprobada.<\/p>\n<h2><b><b>Cap\u00edtulo <\/b>V: El a\u00f1o lit\u00fargico<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Sentido del a\u00f1o lit\u00fargico<\/i><\/b><\/p>\n<p>102. La santa madre Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo en d\u00edas determinados a trav\u00e9s del a\u00f1o la obra salv\u00edfica de su divino Esposo. Cada semana, en el d\u00eda que llam\u00f3 \u00abdel Se\u00f1or\u00bb, conmemora su Resurrecci\u00f3n, que una vez al a\u00f1o celebra tambi\u00e9n, junto con su santa Pasi\u00f3n, en la m\u00e1xima solemnidad de la Pascua.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el c\u00edrculo del a\u00f1o desarrolla todo el misterio de cristo, desde la Encarnaci\u00f3n y la Navidad hasta la Ascensi\u00f3n, Pentecost\u00e9s y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Conmemorando as\u00ed los misterios de la Redenci\u00f3n, abre las riquezas del poder santificador y de los m\u00e9ritos de su Se\u00f1or, de tal manera que, en cierto modo, se hacen presentes en todo tiempo para que puedan los fieles ponerse en contacto con ellos y llenarse de la gracia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>103. En la celebraci\u00f3n de este c\u00edrculo anual de los misterios de Cristo, la santa Iglesia venera con amor especial a la bienaventurada Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda,unida con lazo indisoluble a la obra salv\u00edfica del su Hijo; en Ella, la Iglesia admira y ensalza el fruto m\u00e1s espl\u00e9ndido de la Redenci\u00f3n y la contempla gozosamente, como una pur\u00edsima imagen de lo que ella misma, toda entera, ans\u00eda y espera ser.<\/p>\n<p>104. Adem\u00e1s, la Iglesia introdujo en el c\u00edrculo anual el recuerdo de los m\u00e1rtires y de los dem\u00e1s santos, que llegados a la perfecci\u00f3n por la multiforme gracia de Dios y habiendo ya alcanzado la salvaci\u00f3n eterna, cantan la perfecta alabanza a Dios en el cielo e interceden por nosotros. Porque al celebrar el tr\u00e1nsito de los santos de este mundo al cielo, la Iglesia proclama el misterio pascual cumplido en ellos, que sufrieron y fueron glorificados con Cristo, propone a los fieles sus ejemplos, los cuales atraen a todos por Cristo al Padre y por los m\u00e9ritos de los mismos implora los beneficios divinos.<\/p>\n<p>105. Por \u00faltimo, en diversos tiempos del a\u00f1o, de acuerdo a las instituciones tradicionales, la Iglesia completa la formaci\u00f3n de los fieles por medio de ejercicios de piedad espirituales y corporales, de la instrucci\u00f3n, de la plegaria y las obras de penitencia y misericordia. En consecuencia, el sacrosanto Concilio decidi\u00f3 establecer lo siguiente:<\/p>\n<p><b><i>Revalorizaci\u00f3n del domingo<\/i><\/b><\/p>\n<p>106. La Iglesia, por una tradici\u00f3n apost\u00f3lica, que trae su origen del mismo d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho d\u00edas, en el d\u00eda que es llamado con raz\u00f3n \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb o domingo. En este d\u00eda los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucarist\u00eda, recuerden la Pasi\u00f3n, la Resurrecci\u00f3n y la gloria del Se\u00f1or Jes\u00fas y den gracias a Dios, que los \u00abhizo renacer a la viva esperanza por la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos\u00bb (<i>1 Pe<\/i>, 1,3). Por esto el domingo es la fiesta primordial, que debe presentarse e inculcarse a la piedad de los fieles, de modo que sea tambi\u00e9n d\u00eda de alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n del trabajo. No se le antepongan otras solemnidades, a no ser que sean de veras de suma importancia, puesto que el domingo es el fundamento y el n\u00facleo de todo el a\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n<p><i><b>Revisi\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico<\/b><\/i><\/p>\n<p>107. Rev\u00edsese al a\u00f1o lit\u00fargico de manera que, conservadas o restablecidas las costumbres e instituciones tradicionales de los tiempos sagrados de acuerdo con las circunstancias de nuestra \u00e9poca, se mantenga su \u00edndole primitiva para que alimente debidamente la piedad de los fieles en la celebraci\u00f3n de los misterios de la redenci\u00f3n cristiana, muy especialmente del misterio pascual. Las adaptaciones, de acuerdo con las circunstancias de lugar, si son necesarias, h\u00e1ganse seg\u00fan la norma de los art\u00edculos 39 y 40.<\/p>\n<p><i><b>Orientaci\u00f3n de los fieles<\/b><\/i><\/p>\n<p>108. Ori\u00e9ntese el esp\u00edritu de los fieles, sobre todo, a las fiestas del Se\u00f1or, en las cuales se celebran los misterios de salvaci\u00f3n durante el curso del a\u00f1o. Por tanto, el cielo temporal tenga su debido lugar por encima de las fiestas de los santos, de modo que se conmemore convenientemente el ciclo entero del misterio salv\u00edfico.<\/p>\n<p><b><i>Cuaresma<\/i><\/b><\/p>\n<p>109. Puesto que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados m\u00e1s intensamente a o\u00edr la palabra de Dios y a la oraci\u00f3n, para que celebran el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparaci\u00f3n del bautismo y mediante la penitencia, d\u00e9se particular relieve en la Liturgia y en la catequesis lit\u00fargica al doble car\u00e1cter de dicho tiempo. Por consiguiente:<br \/>\n<i>a)<\/i> Usense con mayor abundancia los elementos bautismales propios de la Liturgia cuaresmal y, seg\u00fan las circunstancias, rest\u00e1urense ciertos elementos de la tradici\u00f3n anterior.<br \/>\n<i>b)<\/i> D\u00edgase lo mismo de los elementos penitenciales. Y en cuanto a la catequesis, inc\u00falquese a los fieles, junto con las consecuencias sociales del pecado, la naturaleza propia de la penitencia, que lo detesta en cuanto es ofensa de Dios; no se olvide tampoco la participaci\u00f3n de la Iglesia en la acci\u00f3n penitencial y encar\u00e9zcase la oraci\u00f3n por los pecadores.<\/p>\n<p><i><b>Penitencia individual y social<\/b><\/i><\/p>\n<p>110. La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser s\u00f3lo interna e individual, sino tambi\u00e9n externa y social. Fom\u00e9ntese la pr\u00e1ctica penitencia de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos paises y condiciones de los fieles y recomi\u00e9ndese por parte de las autoridades de que se habla en el art\u00edculo 22.<\/p>\n<p>Sin embargo, t\u00e9ngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasi\u00f3n y Muerte del Se\u00f1or y aun extenderse, seg\u00fan las circunstancias, al S\u00e1bado Santo, para que de este modo se llegue al gozo del Domingo de Resurrecci\u00f3n con \u00e1nimo elevado y entusiasta.<\/p>\n<p><b><i> Fiestas de los santos<\/i><\/b><\/p>\n<p>111. De acuerdo con la tradici\u00f3n, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus im\u00e1genes y sus reliquias aut\u00e9nticas. Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p>Para que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre los misterios de la salvaci\u00f3n, d\u00e9jese la celebraci\u00f3n de muchas de ellas a las Iglesias particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la Iglesia s\u00f3lo aquellas que recuerdan a santos de importancia realmente universal.<\/p>\n<h2><b><b>Cap\u00edtulo <\/b>VI: La m\u00fasica sagrada<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Dignidad de la m\u00fasica sagrada<\/i><\/b><\/p>\n<p>112. La tradici\u00f3n musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las dem\u00e1s expresiones art\u00edsticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne.<\/p>\n<p>En efecto, el canto sagrado ha sido ensalzado tanto por la Sagrada Escritura, como por los Santos Padres, los Romanos Pont\u00edfices, los cuales, en los \u00faltimos tiempos, empezando por San P\u00edo X, han expuesto con mayor precisi\u00f3n la funci\u00f3n ministerial de la m\u00fasica sacra en el servicio divino.<\/p>\n<p>La m\u00fasica sacra, por consiguiente, ser\u00e1 tanto m\u00e1s santa cuanto m\u00e1s \u00edntimamente est\u00e9 unida a la acci\u00f3n lit\u00fargica, ya sea expresando con mayor delicadeza la oraci\u00f3n o fomentando la unanimidad, ya sea enriqueciendo la mayor solemnidad los ritos sagrados. Adem\u00e1s, la Iglesia aprueba y admite en el culto divino todas las formas de arte aut\u00e9ntico que est\u00e9n adornadas de las debidas cualidades.<\/p>\n<p>Por tanto, el sacrosanto Concilio, manteniendo las normas y preceptos de la tradici\u00f3n y disciplinas eclesi\u00e1sticas y atendiendo a la finalidad de la m\u00fasica sacra, que es gloria de Dios y la santificaci\u00f3n de los fieles, establece lo siguiente:<\/p>\n<p><i><b>Primac\u00eda de la Liturgia solemne<\/b><\/i><\/p>\n<p>113. La acci\u00f3n lit\u00fargica reviste una forma m\u00e1s noble cuando los oficios divinos se celebran solemnemente con canto y en ellos intervienen ministros sagrados y el pueblo participa activamente.<\/p>\n<p>En cuanto a la lengua que debe usarse, c\u00famplase lo dispuesto en el art\u00edculo 36; en cuanto a la Misa, el art\u00edculo 54; en cuanto a los sacramentos, el art\u00edculo 63, en cuanto al Oficio divino, el art\u00edculo 101.<\/p>\n<p><i><b> Participaci\u00f3n activa de los fieles<\/b><\/i><\/p>\n<p>114. Cons\u00e9rvese y cult\u00edvese con sumo cuidado el tesoro de la m\u00fasica sacra. Fom\u00e9ntense diligentemente las \u00abScholae cantorum\u00bb, sobre todo en las iglesias catedrales. Los Obispos y dem\u00e1s pastores de almas procuren cuidadosamente que en cualquier acci\u00f3n sagrada con canto, toda la comunidad de los fieles pueda aportar la participaci\u00f3n activa que le corresponde, a tenor de los art\u00edculos 28 y 30.<\/p>\n<p><i><b>Formaci\u00f3n musical<\/b><\/i><\/p>\n<p>115. D\u00e9se mucha importancia a la ense\u00f1anza y a la pr\u00e1ctica musical en los seminarios, en los noviciados de religiosos de ambos sexos y en las casas de estudios, as\u00ed como tambi\u00e9n en los dem\u00e1s institutos y escuelas cat\u00f3licas; para que se pueda impartir esta ense\u00f1anza, f\u00f3rmense con esmero profesores encargados de la m\u00fasica sacra.<\/p>\n<p>Se recomienda, adem\u00e1s, que, seg\u00fan las circunstancias, se erijan institutos superiores de m\u00fasica sacra.<\/p>\n<p>D\u00e9se tambi\u00e9n una genuina educaci\u00f3n lit\u00fargica a los compositores y cantores, en particular a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><i><b>Canto gregoriano y canto polif\u00f3nico<\/b><\/i><\/p>\n<p>116. La Iglesia reconoce el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana; en igualdad de circunstancias, por tanto, hay que darle el primer lugar en las acciones lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s g\u00e9neros de m\u00fasica sacra, y en particular la polifon\u00eda, de ninguna manera han de excluirse en la celebraci\u00f3n de los oficios divinos, con tal que respondan al esp\u00edritu de la acci\u00f3n lit\u00fargica a tenor del art\u00edculo 30.<\/p>\n<p><i><b>Edici\u00f3n de libros de canto gregoriano<\/b><\/i><\/p>\n<p>117. Compl\u00e9tese la edici\u00f3n t\u00edpica de los libros de canto gregoriano; m\u00e1s a\u00fan: prep\u00e1rese una edici\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica de los libros ya editados despu\u00e9s de la reforma de San P\u00edo X.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n conviene que se prepare una edici\u00f3n que contenga modos m\u00e1s sencillos, para uso de las iglesias menores.<\/p>\n<p><i><b>Canto religioso popular<\/b><\/i><\/p>\n<p>118. Fom\u00e9ntese con empe\u00f1o el canto religioso popular, de modo que en los ejercicios piadosos y sagrados y en las mismas acciones lit\u00fargicas, de acuerdo con las normas y prescripciones de las r\u00fabricas, resuenen las voces de los fieles.<\/p>\n<p><i><b>Estima de la tradici\u00f3n musical propia<\/b><\/i><\/p>\n<p>119. Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay pueblos con tradici\u00f3n musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y social, d\u00e9se a este m\u00fasica la debida estima y el lugar correspondiente no s\u00f3lo al formar su sentido religioso, sino tambi\u00e9n al acomodar el culto a su idiosincrasia, a tenor de los art\u00edculos 39 y 40.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, en la formaci\u00f3n musical de los misioneros proc\u00farese cuidadosamente que, dentro de lo posible, puedan promover la m\u00fasica tradicional de su pueblo, tanto en las escuelas como en las acciones sagradas.<\/p>\n<p><i><b>\u00d3rgano de tubos y otros instrumentos<\/b><\/i><\/p>\n<p>120. T\u00e9ngase en gran estima en la Iglesia latina el \u00f3rgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesi\u00e1sticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales.<\/p>\n<p>En el culto divino se pueden admitir otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesi\u00e1stica territorial competente, a tenor de los arts. 22 \u00a7 2; 37 y 40, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p><i><b>Cualidades y misi\u00f3n de los compositores<\/b><\/i><\/p>\n<p>121. Los compositores verdaderamente cristianos deben sentirse llamados a cultivar la m\u00fasica sacra y a acrecentar su tesoro.<\/p>\n<p>Compongan obras que presenten las caracter\u00edsticas de verdadera m\u00fasica sacra y que no s\u00f3lo puedan ser cantadas por las mayores \u00abScholae cantorum\u00bb, sino que tambi\u00e9n est\u00e9n al alcance de los coros m\u00e1s modestos y fomenten la participaci\u00f3n activa de toda la asamblea de los fieles.<\/p>\n<p>Los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la doctrina cat\u00f3lica; m\u00e1s a\u00fan: deben tomarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes lit\u00fargicas.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo VII: El arte y los objetos sagrados<\/b><\/h2>\n<p><b><i>Dignidad del arte sagrado<\/i><\/b><\/p>\n<p>122. Entre las actividades m\u00e1s nobles del ingenio humano se cuentan, con raz\u00f3n, las bellas artes, principalmente el arte religioso y su cumbre, que es el arte sacro.<\/p>\n<p>Estas, por su naturaleza, est\u00e1n relacionadas con la infinita belleza de Dios, que intentan expresar de alguna manera por medio de obras humanas. Y tanto m\u00e1s pueden dedicarse a Dios y contribuir a su alabanza y a su gloria cuanto m\u00e1s lejos est\u00e1n de todo prop\u00f3sito que no sea colaborar lo m\u00e1s posible con sus obras para orientar santamente los hombres hacia Dios.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, la santa madre Iglesia fue siempre amiga de las bellas artes, busc\u00f3 constantemente su noble servicio, principalmente para que las cosas destinadas al culto sagrado fueran en verdad dignas, decorosas y bellas, signos y s\u00edmbolos de las realidades celestiales. M\u00e1s a\u00fan: la Iglesia se consider\u00f3 siempre, con raz\u00f3n, como \u00e1rbitro de las mismas, discerniendo entre las obras de los artistas aquellas que estaban de acuerdo con la fe, la piedad y las leyes religiosas tradicionales y que eran consideradas aptas para el uso sagrado.<\/p>\n<p>La Iglesia procur\u00f3 con especial inter\u00e9s que los objetos sagrados sirvieran al esplendor del culto con dignidad y belleza, aceptando los cambios de materia, forma y ornato que el progreso de la t\u00e9cnica introdujo con el correr del tiempo.<\/p>\n<p>En consecuencia, los Padres decidieron determinar, acerca de este punto, lo siguiente:<\/p>\n<p><i><b>Libre ejercicio de estilo art\u00edstico<\/b><\/i><\/p>\n<p>123. La Iglesia nunca consider\u00f3 como propio ning\u00fan estilo art\u00edstico, sino que acomod\u00e1ndose al car\u00e1cter y condiciones de los pueblos y a las necesidades de los diversos ritos, acept\u00f3 las formas de cada tiempo, creando en el curso de los siglos un tesoro art\u00edstico digno de ser conservado cuidadosamente. Tambi\u00e9n el arte de nuestro tiempo, y el de todos los pueblos y regiones, ha de ejercerse libremente en la Iglesia, con tal que sirva a los edificios y ritos sagrados con el debido honor y reverencia; para que pueda juntar su voz a aquel admirable concierto que los grandes hombres entonaron a la fe cat\u00f3lica en los siglos pasados.<\/p>\n<p><i><b>Arte aut\u00e9nticamente sacro<\/b><\/i><\/p>\n<p>124. Los ordinarios, al promover y favorecer un arte aut\u00e9nticamente sacro, busquen m\u00e1s una noble belleza que la mera suntuosidad. Esto se ha de aplicar tambi\u00e9n a las vestiduras y ornamentaci\u00f3n sagrada.<\/p>\n<p>Procuren cuidadosamente los Obispos que sean excluidas de los templos y dem\u00e1s lugares sagrados aquellas obras art\u00edsticas que repugnen a la fe, a las costumbres y a la piedad cristiana y ofendan el sentido aut\u00e9nticamente religioso, ya sea por la depravaci\u00f3n de las formas, ya sea por la insuficiencia, la mediocridad o la falsedad del arte.<\/p>\n<p>Al edificar los templos, proc\u00farese con diligencia que sean aptos para la celebraci\u00f3n de las acciones lit\u00fargicas y para conseguir la participaci\u00f3n activa de los fieles.<\/p>\n<p><b><i>Im\u00e1genes sagradas<\/i><\/b><\/p>\n<p>125. Mant\u00e9ngase firmemente la pr\u00e1ctica de exponer im\u00e1genes sagradas a la veneraci\u00f3n de los fieles; con todo, que sean pocas en n\u00famero y guarden entre ellas el debido orden, a fin de que no causen extra\u00f1eza al pueblo cristiano ni favorezcan una devoci\u00f3n menos ortodoxa.<\/p>\n<p><i><b>Vigilancia de los Ordinarios<\/b><\/i><\/p>\n<p>126. Al juzgar las obras de arte, los ordinarios de lugar consulten a la Comisi\u00f3n Diocesana de Arte Sagrado, y si el caso lo requiere, a otras personas muy entendidas, como tambi\u00e9n a las Comisiones de que se habla en los art\u00edculos 44, 45 y 46.<\/p>\n<p>Vigilen con cuidado los ordinarios para que los objetos sagrados y obras preciosas, dado que son ornato de la casa de Dios, no se vendan ni se dispersen.<\/p>\n<p><i><b>Formaci\u00f3n integral de los artistas<\/b><\/i><\/p>\n<p>127. Los Obispos, sea por s\u00ed mismos, sea por medio de sacerdotes competentes, dotados de conocimientos art\u00edsticos y aprecio por el arte, inter\u00e9sense por los artistas, a fin de imbuirlos del esp\u00edritu del arte sacro y de la sagrada Liturgia.<\/p>\n<p>Se recomienda, adem\u00e1s, que, en aquellas regiones donde parezca oportuno, se establezcan escuelas o academias de arte sagrado para la formaci\u00f3n de artistas.<\/p>\n<p>Los artistas que llevados por su ingenio desean glorificar a Dios en la santa Iglesia, recuerden siempre que su trabajo es una cierta imitaci\u00f3n sagrada de Dios creador y que sus obras est\u00e1n destinadas al culto cat\u00f3lico, a la edificaci\u00f3n de los fieles y a su instrucci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p><b><i>Revisi\u00f3n de la legislaci\u00f3n del arte sacro<\/i><\/b><\/p>\n<p>128. Rev\u00edsense cuanto antes, junto con los libros lit\u00fargicos, de acuerdo con el art\u00edculo 25, los c\u00e1nones y prescripciones eclesi\u00e1sticas que se refieren a la disposici\u00f3n de las cosas externas del culto sagrado, sobre todo en lo referente a la apta y digna edificaci\u00f3n de los tiempos, a la forma y construcci\u00f3n de los altares, a la nobleza, colocaci\u00f3n y seguridad del sagrario, as\u00ed como tambi\u00e9n a la funcionalidad y dignidad del baptisterio, al orden conveniente de las im\u00e1genes sagradas, de la decoraci\u00f3n y del ornato. Corr\u00edjase o supr\u00edmase lo que parezca ser menos conforme con la Liturgia reformada y cons\u00e9rvese o introd\u00fazcase lo que la favorezca.<\/p>\n<p>En este punto, sobre todo en cuanto a la materia y a la forma de los objetos y vestiduras sagradas se da facultad a las asambleas territoriales de Obispos para adaptarlos a las costumbres y necesidades locales, de acuerdo con el art\u00edculo 22 de esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p><i><b>Formaci\u00f3n art\u00edstica del clero<\/b><\/i><\/p>\n<p>129. Los cl\u00e9rigos, mientras estudian filosof\u00eda y teolog\u00eda, deben ser instruidos tambi\u00e9n sobre la historia y evoluci\u00f3n del arte sacro y sobre los sanos principios en que deben fundarse sus obras, de modo que sepan apreciar y conservar los venerables monumentos de la Iglesia y puedan orientar a los artistas en la ejecuci\u00f3n de sus obras.<\/p>\n<p><i><b>Insignias pontificales<\/b><\/i><\/p>\n<p>130. Conviene que el uso de insignias pontificales se reserve a aquellas personas eclesi\u00e1sticas que tienen o bien el car\u00e1cter episcopal o bien alguna jurisdicci\u00f3n particular.<\/p>\n<h2><b>Ap\u00e9ndice: Declaraci\u00f3n del sacrosanto Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II sobre la revisi\u00f3n del calendario<\/b><\/h2>\n<p>El sacrosanto Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, reconociendo la importancia de los deseos de muchos con respecto a la fijaci\u00f3n de la fiesta de Pascua en un domingo determinado y a la estabilizaci\u00f3n del calendario, despu\u00e9s de examinar cuidadosamente las consecuencias que podr\u00edan seguirse de la introducci\u00f3n del nuevo calendario, declara lo siguiente:<\/p>\n<p>1. El sacrosanto Concilio no se opone a que la fiesta de Pascua se fije en un domingo determinado dentro del Calendario Gregoriano, con tal que den su asentimiento todos los que est\u00e9n interesados, especialmente los hermanos separados de la comuni\u00f3n con la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>2. Adem\u00e1s, el sacrosanto Concilio declara que no se opone a las gestiones ordenadas a introducir un calendario perpetuo de la sociedad civil.<\/p>\n<p>La Iglesia no se opone a los diversos proyectos que se est\u00e1n elaborando para establecer el calendario perpetuo e introducirlo en la sociedad civil, con tal que conserven y garanticen la semana de siete d\u00edas con el domingo, sin a\u00f1adir ning\u00fan d\u00eda que quede al margen de la semana, de modo que la sucesi\u00f3n de las semanas se mantenga intacta, a no ser que se presenten razones grav\u00edsimas, de las que juzgar\u00e1 la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>En nombre de la Sant\u00edsima e individua Trinidad, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Todas y cada una de las cosas contenidas en esta Constituci\u00f3n han obtenido el benepl\u00e1cito de los Padres del Sacrosanto Concilio. Y Nos, en virtud de la potestad apost\u00f3lica recibida de Cristo, juntamente con los Venerables Padres, las aprobamos, decretamos y establecemos en el Esp\u00edritu Santo y mandamos que lo as\u00ed decidido conciliarmente sea promulgado para gloria de Dios.<\/p>\n<p><i>Roma, en San Pedro, 4 de diciembre de 1963.<\/i><\/p>\n<p>Yo, PABLO, Obispo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a \u00abSacrosanctum Concilium\u00bb Autor: Jos\u00e9 Miguel Arr\u00e1iz La constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium fue el primer documento aprobado por el Concilio, el 4 de diciembre de 1963, por una abrumadora mayor\u00eda de 2158 votos a favor &#8230; <a href=\"http:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":398917,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[260],"tags":[],"class_list":["post-117160","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-concilio-vaticano-ii"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Sacrosanctum Concilium - Somos Vicencianos<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vincentians.com\/es\/sacrosanctum-concilium\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sacrosanctum Concilium - Somos Vicencianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Comentario a \u00abSacrosanctum Concilium\u00bb Autor: Jos\u00e9 Miguel Arr\u00e1iz La constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium fue el primer documento aprobado por el Concilio, el 4 de diciembre de 1963, por una abrumadora mayor\u00eda de 2158 votos a favor ... 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