{"id":117159,"date":"2013-04-16T00:03:15","date_gmt":"2013-04-15T22:03:15","guid":{"rendered":"http:\/\/somos.vicencianos.org\/?p=117159"},"modified":"2013-04-16T00:03:15","modified_gmt":"2013-04-15T22:03:15","slug":"presbyterorum-ordinis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/","title":{"rendered":"Presbyterorum ordinis"},"content":{"rendered":"<div class='stb-container stb-style-info stb-no-caption'><div class='stb-caption'><div class='stb-logo'><img class='stb-logo__image' src='' alt='img'\/><\/div><div class='stb-caption-content'><\/div><div class='stb-tool'><\/div><\/div><div class='stb-content'>\n<h2>Comentario a \u00abPresbyterorum ordinis\u00bb<\/h2>\n<p><em>Autor: Jos\u00e9 Miguel Arr\u00e1iz<\/em><\/p>\n<p>El documento <i>Presbiterorum Ordinis<\/i> es el decreto del Concilio Vaticano II sobre el ministerio y vida de los presb\u00edteros. Su finalidad es precisar la doctrina sobre el sacerdocio inicialmente expuesta en la Constituci\u00f3n Dogm\u00e1tica sobre la Iglesia, cometido que logr\u00f3 luego de un largo recorrido de m\u00e1s de cuatro a\u00f1os hasta el d\u00eda de su promulgaci\u00f3n el 7 de diciembre de 1965, con 2,390 placet y 4 non placet.<\/p>\n<p><b>Contenido<\/b><\/p>\n<p>Est\u00e1 compuesto por un proemio, que es una muy breve introducci\u00f3n a los siguientes tres cap\u00edtulos siguientes en donde realmente se desarrolla el contenido del documento, y una exhortaci\u00f3n final a manera de conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>El primer cap\u00edtulo est\u00e1 dedicado al sacerdocio en la misi\u00f3n de la Iglesia y aborda tanto su naturaleza del presbiterado, como la condici\u00f3n de los presb\u00edteros en el mundo. El sacerdote, en virtud de la ordenaci\u00f3n sacramental que ha recibido, es part\u00edcipe del sacerdocio de Cristo y por la misi\u00f3n apost\u00f3lica que se le ha encomendado est\u00e1 revestido de la triple potestad que le capacita para cooperar con su obispo en la edificaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo dos est\u00e1 dividido en tres partes. Una dedicada a analizar la funci\u00f3n de los presb\u00edteros, como ministros de la palabra de Dios, de los sacramentos, y como rectores del pueblo de Dios. Una segunda que aborda la relaci\u00f3n de los presb\u00edteros con otras personas: los obispos, los seglares e incluso otros presb\u00edteros. Y una tercera que aborda la distribuci\u00f3n de los presb\u00edteros y las vocaciones sacerdotales.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo tres est\u00e1 dedicado completamente a la vida de los presb\u00edteros, y comienza con una precisa formulaci\u00f3n sobre la base cristol\u00f3gica y, a la vez, sobre la dimensi\u00f3n eclesiol\u00f3gica del ministerio:<\/p>\n<p><i>\u00abPor el Sacramento del Orden los presb\u00edteros se configuran con Cristo Sacerdote, como miembros con la Cabeza, para la estructuraci\u00f3n y edificaci\u00f3n de todo su Cuerpo, que es la Iglesia, como cooperadores del orden episcopal.\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-1-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-1-117159' title='Presbyterorum Ordinis, 12'><sup>1<\/sup><\/a><\/span>\n<p>Se divide en tres partes que tratan:<\/p>\n<ol>\n<li>La vocaci\u00f3n de los presb\u00edteros a la perfecci\u00f3n, que reciben tambi\u00e9n todos los fieles en el bautismo, pero a la que ellos <i>\u00abobligados especialmente&#8230; puesto que, consagrados de una forma nueva a Dios en la recepci\u00f3n del Orden, se constituyen en instrumentos vivos del Sacerdote Eterno para poder proseguir, a trav\u00e9s del tiempo, su obra admirable, que reintegr\u00f3, con divina eficacia, todo el g\u00e9nero humano\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-2-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-2-117159' title='Ibid.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>.<\/li>\n<li>Las exigencias espirituales caracter\u00edsticas de la vida sacerdotal, entre las cuales est\u00e1 la humildad, la obediencia, el abrazar el celibato y apreciarlo como una gracia, y por \u00faltimo su posici\u00f3n respecto al mundo, y su pobreza voluntaria.<\/li>\n<li>Los recursos para la vida de los presb\u00edteros, entre los cuales est\u00e1n aquellos destinados a fomentar la vida espiritual, el estudio y ciencia pastoral, as\u00ed como el derecho de recibir una remuneraci\u00f3n justa, establecer fondos comunes de bienes y ordenar una previsi\u00f3n social en favor de los presb\u00edteros.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El decreto termina con una exhortaci\u00f3n que ha de estimular al sacerdote a vivir a plenitud su vocaci\u00f3n sacerdotal, teniendo presente <i>\u00abnunca est\u00e1 solo, sino sostenido por la virtud todopoderosa de Dios, creyendo en Cristo, que lo llam\u00f3 a participar de su sacerdocio\u00bb<\/i><span id='easy-footnote-3-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-3-117159' title='Presbyterorum Ordinis, 22'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>. A la luz del Concilio el sacerdote es ministro y dispensador de los ministerios sagrados, desde esta auto-comprensi\u00f3n ha de procurar entregarse vocacionalmente a la obra de atender evang\u00e9licamente a las personas. Y en el ejercicio de este ministerio debe encontrar el modo de su uni\u00f3n con Dios mediante la oraci\u00f3n que eleva por s\u00ed y por los otros y, sobre todo, mediante la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica vivida con su comunidad. El sacerdote act\u00faa siempre en persona de Cristo y con Cristo debe perseverar constantemente unido para que le sostenga en su labor apost\u00f3lica.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: center\">DECRETO<i><b><br \/>\nPRESBYTERORUM ORDINIS<\/b><\/i><br \/>\nSOBRE EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS PRESB\u00cdTEROS<\/p>\n<h2><b>Proemio<\/b><\/h2>\n<p>1. Repetidas veces ha tra\u00eddo este Sagrado Concilio a la memoria de todos la excelencia del Orden de los presb\u00edteros en la Iglesia<span id='easy-footnote-4-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-4-117159' title='Conc. Vat. II, Const. &lt;i&gt; Sacrosanctum Concilium&lt;\/i&gt;, sobre la Sagrada Liturgia, AAS 56 (1964), p. 97 ss.; Const. dogm. &lt;i&gt;Lumen Gentium&lt;\/i&gt;, sobre la Iglesia: AAS 57 (1965), p. 5 ss.; Decr. &lt;i&gt;Christus Dominus&lt;\/i&gt;, sobre la funci\u00f3n pastoral de los obispos en la Iglesia, del 28 de octubre de 1965; Decr. &lt;i&gt; Optatum totius&lt;\/i&gt;, sobre la formaci\u00f3n sacerdotal, del 28 de octubre de 1965.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a>. Y como se asignan a este Orden en la renovaci\u00f3n de la Iglesia influjos de suma trascendencia y m\u00e1s dif\u00edciles cada d\u00eda, ha parecido muy \u00fatil tratar m\u00e1s amplia y profundamente de los presb\u00edteros. Lo que aqu\u00ed se dice se aplica a todos los presb\u00edteros, en especial a los que se dedican a la cura de almas, haciendo las salvedades debidas con relaci\u00f3n a los presb\u00edteros religiosos. Pues los presb\u00edteros, por la ordenaci\u00f3n sagrada y por la misi\u00f3n que reciben de los obispos, son promovidos para servir a Cristo Maestro, Sacerdote y Rey, de cuyo ministerio participan, por el que la Iglesia se constituye constantemente en este mundo Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y Templo del Esp\u00edritu Santo. Por lo cual este Sagrado Concilio declara y ordena lo siguiente para que el ministerio de los presb\u00edteros se mantenga con m\u00e1s eficacia en las circunstancias pastorales y humanas, tan radicalmente cambiadas muchas veces, y se atienda mejor a su vida.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo I: El presbiterado en la misi\u00f3n de la Iglesia<\/b><\/h2>\n<p><i><b>Naturaleza del presbiterado<\/b><\/i><\/p>\n<p>2. El Se\u00f1or Jes\u00fas, \u00aba quien el Padre santific\u00f3 y envi\u00f3 al mundo\u00bb (<i>Jn<\/i>., 10, 36), hace part\u00edcipe a todo su Cuerpo m\u00edstico de la unci\u00f3n del Esp\u00edritu con que El est\u00e1 ungido<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a><span id='easy-footnote-5-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-5-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 3, 16; &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 4, 18; &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 4, 27; 10, 38.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a>: puesto que en El todos los fieles se constituyen en sacerdocio santo y real, ofrecen a Dios, por medio de Jesucristo, sacrificios espirituales, y anuncian el poder de quien los llam\u00f3 de las tinieblas a su luz admirable<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a><span id='easy-footnote-6-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-6-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 2, 5 y 9.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a>. No hay, pues, miembro alguno que no tenga su cometido en la misi\u00f3n de todo el Cuerpo, sino que cada uno debe glorificar a Jes\u00fas en su coraz\u00f3n<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a><span id='easy-footnote-7-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-7-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 3, 15.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a> y dar testimonio de El con esp\u00edritu de profec\u00eda<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a><span id='easy-footnote-8-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-8-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Apoc&lt;\/i&gt;., 19, 10; Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;Lumen Gentium&lt;\/i&gt;, n. 35: AAS 57 (1965), pp. 40-41.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>.<\/p>\n<p>Mas el mismo Se\u00f1or, para que los fieles se fundieran en un solo cuerpo, en que \u00abno todos los miembros tienen la misma funci\u00f3n\u00bb (<i>Rom<\/i>., 12, 4), entre ellos constituy\u00f3 a algunos ministros que, ostentando la potestad sagrada en la sociedad de los fieles, tuvieran el poder sagrado del Orden, para ofrecer el sacrificio y perdonar los pecados<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a><span id='easy-footnote-9-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-9-117159' title='Conc. Trident. Sess. 23, cap. 1 y can. 1: &lt;i&gt;Denz&lt;\/i&gt;., 957, 7, 961 (1764 y 1771).'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><\/a>, y desempe\u00f1ar p\u00fablicamente, en nombre de Cristo, la funci\u00f3n sacerdotal en favor de los hombres. As\u00ed, pues, enviados los ap\u00f3stoles, como El hab\u00eda sido enviado por el Padre<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a><span id='easy-footnote-10-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-10-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 18: AAS 57 91965), pp. 14-15.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><\/a>, Cristo hizo part\u00edcipes de su consagraci\u00f3n y de su misi\u00f3n, por medio de los mismos ap\u00f3stoles, a los sucesores de \u00e9stos, los obispos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a><span id='easy-footnote-11-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-11-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 28: AAS 57 (1965), pp. 33-36.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><\/a>, cuya funci\u00f3n ministerial fue confiada a los presb\u00edteros<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a><span id='easy-footnote-12-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-12-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ib\u00eddem&lt;\/i&gt;.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><\/a>, en grado subordinado, con el fin de que, constituidos en el Orden del presbiterado, fueran cooperadores del Orden episcopal, para el puntual cumplimiento de la misi\u00f3n apost\u00f3lica que Cristo les confi\u00f3<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a><span id='easy-footnote-13-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-13-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Pontif. Romanum&lt;\/i&gt;, \u00abDe la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero\u00bb, prefacio. Estas palabras se encuentran ya en el &lt;i&gt;Sacramentario Veronensi&lt;\/i&gt;, ed. L. C. Mohlberg, Roma, 1957, p. 9; tambi\u00e9n en el &lt;i&gt;Libro Sacramentorum Romanae Ecclesiae&lt;\/i&gt;, ed. L. C. Mohlberg, Roma, 1960, p. 25; en el &lt;i&gt;Missale Francorum&lt;\/i&gt;, ed. L. C. Mohlberg, Roma, 1957, p. 9; en el &lt;i&gt;Pontif. Romano Germ\u00e1nico&lt;\/i&gt;, ed. Vogel-Elze, Citta del Vaticano, 1963, vol. I, p. 34.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><\/a>.<\/p>\n<p>El ministerio de los presb\u00edteros, por estar unido al Orden episcopal, participa de la autoridad con que Cristo mismo forma, santifica y rige su Cuerpo. Por lo cual, el sacerdocio de los presb\u00edteros supone, ciertamente, los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana, pero se confiere por un sacramento peculiar por el que los presb\u00edteros, por la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, quedan marcados con un car\u00e1cter especial que los configura con Cristo Sacerdote, de tal forma, que pueden obrar en nombre de Cristo Cabeza<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a><span id='easy-footnote-14-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-14-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 10: AAS 57 (1965), pp. 14-15.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a>.<\/p>\n<p>Por participar en su grado del ministerio de los ap\u00f3stoles, Dios concede a los presb\u00edteros la gracia de ser entre las gentes ministros de Jesucristo, desempe\u00f1ando el sagrado ministerio del Evangelio, para que sea grata la oblaci\u00f3n de los pueblos, santificada por el Esp\u00edritu Santo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a><span id='easy-footnote-15-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-15-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Rom&lt;\/i&gt;., 15, 16 gr.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><\/a>. Pues por el mensaje apost\u00f3lico del Evangelio se convoca y congrega el Pueblo de Dios, de forma que, santificados por el Esp\u00edritu Santo todos los que pertenecen a este Pueblo, se ofrecen a s\u00ed mismos \u00abcomo hostia viva, santa; agradable a Dios\u00bb (<i>Rom<\/i>., 12, 1). Por el ministerio de los presb\u00edteros se consuma el sacrificio espiritual de los fieles en uni\u00f3n del sacrificio de Cristo, Mediador \u00fanico, que se ofrece por sus manos, en nombre de toda la Iglesia, incruenta y sacramentalmente en la Eucarist\u00eda, hasta que venga el mismo Se\u00f1or<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><\/a><span id='easy-footnote-16-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-16-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor&lt;\/i&gt;., 11, 26.'><sup>16<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><\/a>. A este sacrificio se ordena y en \u00e9l culmina el ministerio de los presb\u00edteros. Porque su servicio, que surge del mensaje evang\u00e9lico, toma su naturaleza y eficacia del sacrificio de Cristo y pretende que \u00abtodo el pueblo redimido, es decir, la congregaci\u00f3n y sociedad de los santos ofrezca a Dios un sacrificio universal por medio del Gran Sacerdote, que se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo por nosotros en la pasi\u00f3n, para que fu\u00e9ramos el cuerpo de tan sublime cabeza\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><\/a><span id='easy-footnote-17-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-17-117159' title='S. Augustinus, &lt;i&gt;De civitate Dei&lt;\/i&gt;, 10, 6: PL 41, 284.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><\/a>.<\/p>\n<p>Por consiguiente, el fin que buscan los presb\u00edteros con su ministerio y con su vida es el procurar la gloria de Dios Padre en Cristo. Esta gloria consiste en que los hombres reciben consciente, libremente y con gratitud la obra divina realizada en Cristo, y la manifiestan en toda su vida. En consecuencia, los presb\u00edteros, ya se entreguen a la oraci\u00f3n y a la adoraci\u00f3n, ya prediquen la palabra, ya ofrezcan el sacrificio eucar\u00edstico, ya administren los dem\u00e1s sacramentos, ya se dediquen a otros ministerios para el bien de los hombres, contribuyen a un tiempo al incremento de la gloria de Dios y a la direcci\u00f3n de los hombres en la vida divina. Todo ello, procediendo de la Pascua de Cristo, se consumar\u00e1 en la venida gloriosa del mismo Se\u00f1or, cuando El haya entregado el Reino a Dios Padre<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><\/a><span id='easy-footnote-18-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-18-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor.&lt;\/i&gt;, 15, 24.'><sup>18<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><\/a>.<\/p>\n<p><b><i>Condici\u00f3n de los presb\u00edteros en el mundo<\/i><\/b><\/p>\n<p>3. Los presb\u00edteros, tomados de entre los hombres y constituidos en favor de los mismos en las cosas que miran a Dios para ofrecer ofrendas y sacrificios por los pecados<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><\/a><span id='easy-footnote-19-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-19-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hebr&lt;\/i&gt;., 5, 1.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><\/a>, moran con los dem\u00e1s hombres como con hermanos. As\u00ed tambi\u00e9n el Se\u00f1or Jes\u00fas, Hijo de Dios, hombre enviado a los hombres por el Padre, vivi\u00f3 entre nosotros y quiso asemejarse en todo a sus hermanos, fuera del pecado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><\/a><span id='easy-footnote-20-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-20-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hebr&lt;\/i&gt;., 2, 17, 4, 15.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><\/a>. Ya le imitaron los santos ap\u00f3stoles; y el bienaventurado Pablo, doctor de las gentes, \u00abelegido para predicar el Evangelio de Dios\u00bb (<i>Rom<\/i>., 1, 1), atestigua que se hizo a s\u00ed mismo todo para todos, para salvarlos a todos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><\/a><span id='easy-footnote-21-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-21-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor&lt;\/i&gt;., 9, 19-23 Vg.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><\/a>. Los presb\u00edteros del Nuevo Testamento, por su vocaci\u00f3n y por su ordenaci\u00f3n, son segregados en cierta manera en el seno del pueblo de Dios, no de forma que se separen de \u00e9l, ni de hombre alguno, sino a fin de que se consagren totalmente a la obra para la que el Se\u00f1or los llama<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><\/a><span id='easy-footnote-22-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-22-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 13, 2.'><sup>22<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><\/a>. No podr\u00edan ser ministros de Cristo si no fueran testigos y dispensadores de otra vida distinta de la terrena, pero tampoco podr\u00edan servir a los hombres, si permanecieran extra\u00f1os a su vida y a su condici\u00f3n<span id='easy-footnote-23-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-23-117159' title='Cf. Pablo VI, Encicl. &lt;i&gt; Ecclesiam Suam&lt;\/i&gt;, del 6 de agosto de 1964: AAS 56 (1964), pp. 627 y 638: \u00abEste estudio de perfeccionamiento espiritual y moral se ve estimulado aun exteriormente por las condiciones en que la Iglesia desarrolla su vida. No puede permanecer inm\u00f3vil e indiferente ante los cambios del mundo que le rodea. Estos cambios influyen de mil maneras en ella, y le imponen su marcha y sus condiciones. Es evidente que la Iglesia no est\u00e1 separada del mundo, sino que vive en \u00e9l. Por eso los miembros de la Iglesia reciben su influjo, respiran su cultura, aceptan sus leyes, adoptan sus costumbres. Este contacto inmanente de la Iglesia con la sociedad temporal le crea una continua situaci\u00f3n problem\u00e1tica, hoy grav\u00edsima&amp;#8230; He aqu\u00ed c\u00f3mo ense\u00f1aba S. Pablo a los cristianos de la primera generaci\u00f3n: \u00abNo os junt\u00e9is bajo un mismo yugo con los infieles. \u00bfQu\u00e9 consorcio hay entre la justicia y la iniquidad? \u00bfQu\u00e9 comunidad entre la luz y las tinieblas?&amp;#8230;, \u00bfQu\u00e9 participaci\u00f3n tiene el fiel con el infiel?\u00bb (&lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 6, 14-15). La pedagog\u00eda cristiana deber\u00e1 recordar siempre al disc\u00edpulo de nuestro tiempo esta su privilegiada condici\u00f3n y este consiguiente deber de vivir en el mundo, seg\u00fan el deseo mismo de Jes\u00fas que antes citamos con respecto a sus disc\u00edpulos: \u00abNo pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo\u00bb (&lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 17, 15-16). La Iglesia hace suya esta oraci\u00f3n. Sin embargo, esta diferencia no es lo mismo que separaci\u00f3n, ni manifiesta indiferencia, ni miedo, ni desprecio. Pues cuando la Iglesia se distingue de la humanidad est\u00e1 tan lejos de opon\u00e9rsele que, incluso, est\u00e1 unida a ella.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><\/a>. Su mismo ministerio les exige de una forma especial que no se conformen a este mundo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><\/a><span id='easy-footnote-24-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-24-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Rom&lt;\/i&gt;., 12, 2.'><sup>24<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><\/a>; pero, al mismo tiempo, requiere que vivan en este mundo entre los hombres, y, como buenos pastores, conozcan a sus ovejas, y busquen incluso atraer a las que no pertenecen todav\u00eda a este redil, para que tambi\u00e9n ellas oigan la voz de Cristo y se forme un solo reba\u00f1o y un solo Pastor<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><\/a><span id='easy-footnote-25-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-25-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 10, 14-16.'><sup>25<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><\/a>. Mucho ayudan para conseguir esto las virtudes que con raz\u00f3n se aprecian en el trato social, como son la bondad de coraz\u00f3n, la sinceridad, la fortaleza de alma y la constancia, la asidua preocupaci\u00f3n de la justicia, la urbanidad y otras cualidades que recomienda el ap\u00f3stol Pablo cuando escribe: \u00abPensad en cuanto hay de verdadero, de puro, de justo, de santo, de amable, de laudable, de virtuoso, de digno de alabanza\u00bb (<i>Fil<\/i>., 4, 8)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><\/a><span id='easy-footnote-26-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-26-117159' title='Cf. S. Policarpo, &lt;i&gt; Epist. ad Philippense&lt;\/i&gt;s, VI, 1 (ed. F. X. Funk, Patres Apostolici, I, p. 303): \u00abSean los presb\u00edteros inclinados a la conmiseraci\u00f3n, misericordiosos para con todos, conduzcan a buen camino a los que yerran, visiten a todos los enfermos, no desprecien a las viudas, a los pupilos, ni a los pobres; por el contrario, preoc\u00fapense siempre del bien delante de Dios y de los hombres, abst\u00e9ngase de la ira, de la acepci\u00f3n de personas; vivan lejos de toda avaricia, no crean f\u00e1cilmente lo que se dice contra otros, no sean demasiado severos cuando juzgan, sabiendo que todos somos deudores del pecado\u00bb.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><\/a>.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo II: Ministerio de los presb\u00edteros<\/b><\/h2>\n<h3><b>I. Funciones de los presb\u00edteros<\/b><\/h3>\n<p><i><b>Los presb\u00edteros, ministros de la palabra de Dios<\/b><\/i><\/p>\n<p>4. El Pueblo de Dios se re\u00fane, ante todo, por la palabra de Dios vivo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><\/a><span id='easy-footnote-27-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-27-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 1, 23; &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 6, 7; 12, 24; S. Agust\u00edn, &lt;i&gt;In Ps&lt;\/i&gt;., 44, 23: PL 36, 508: \u00abPredicaron (los ap\u00f3stoles) la palabra de la verdad y engendraron las iglesias\u00bb.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><\/a>, que con todo derecho hay que esperar de la boca de los sacerdotes<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><\/a><span id='easy-footnote-28-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-28-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 2, 7; &lt;i&gt; 1 Tim&lt;\/i&gt;., 4, 11-13; &lt;i&gt;2 Tim&lt;\/i&gt;., 4, 5; &lt;i&gt;Tim&lt;\/i&gt;. 1, 9.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><\/a>. Pues como nadie puede salvarse, si antes no cree<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><\/a><span id='easy-footnote-29-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-29-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mc&lt;\/i&gt;., 16, 16.'><sup>29<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><\/a>, los presb\u00edteros, como cooperadores de los obispos, tienen como obligaci\u00f3n principal el anunciar a todos el Evangelio de Cristo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><\/a><span id='easy-footnote-30-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-30-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 11, 7. Lo que se dice de los obispos puede aplicarse tambi\u00e9n a los presb\u00edteros, por ser sus cooperadores. Cf. &lt;i&gt;Statuta Ecclesiae Antiqua&lt;\/i&gt;, c. 3: ed. Ch. Munier, Par\u00eds, 1960, p. 79: &lt;i&gt;Decretum Gratiani&lt;\/i&gt;, C. 6, D, 88: ed. Friedberg, 1, 307; Conc. Trident. Decr. &lt;i&gt;De Reform.&lt;\/i&gt; Sess. V, c. 2, n. 9: Conc. Oec. &lt;i&gt;Decreta&lt;\/i&gt;, ed. Herder, Roma, 1963, p. 645; Sess. XXIV, c. 4 (p. 739); Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 25: AAS 57 (1965), pp. 29-31.'><sup>30<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref28\" name=\"_ftn28\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><\/a>, para constituir e incrementar el Pueblo de Dios, cumpliendo el mandato del Se\u00f1or: \u00abId por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura\u00bb (<i>Mc<\/i>., 16, 15)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref28\" name=\"_ftn28\"><\/a><span id='easy-footnote-31-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-31-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Constitutiones Apostolorum&lt;\/i&gt;, II, 26, 7 (ed. F. X. Funk, &lt;i&gt;Didascalia et Constitutiones Apostolorum&lt;\/i&gt;, I, Paderborn, 1905, p. 105): \u00abSean (los presb\u00edteros) maestros de la ciencia divina, puesto que el Se\u00f1or nos envi\u00f3 con estas palabras: Id y ense\u00f1ad, etc.\u00bb. El Sacramentarium Leonianum y los dem\u00e1s sacramentarios hasta el Pontifical Romano, Prefacio en la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero: \u00abCon esta providencia, Se\u00f1or, diste a los ap\u00f3stoles de tu Hijo maestros de la fe como compa\u00f1eros, y llenaron el mundo con predicaciones acertadas\u00bb. &lt;i&gt;Liber Ordinum Liturgiae Mozarabicae&lt;\/i&gt;, Prefacio para la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero: \u00abMaestro de las muchedumbres y gobernante de los s\u00fabditos, mantenga en orden la fe cat\u00f3lica y anuncie a todos la verdadera salvaci\u00f3n\u00bb (Ed. M. F\u00e9rotin, Par\u00eds, 1904, col. 55).'><sup>31<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><\/a>. Porque con la palabra de salvaci\u00f3n se suscita la fe en el coraz\u00f3n de los no creyentes y se robustece en el de los creyentes, y con la fe empieza y se desarrolla la congregaci\u00f3n de los fieles, seg\u00fan la sentencia del Ap\u00f3stol: \u00abLa fe viene por la predicaci\u00f3n, y la predicaci\u00f3n por la palabra de Cristo\u00bb (<i>Rom<\/i>., 10, 17). Los presb\u00edteros, pues, se deben a todos, en cuanto a todos deben comunicar la verdad del Evangelio<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><\/a><span id='easy-footnote-32-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-32-117159' title='Cf. &lt;i&gt;G\u00e1l&lt;\/i&gt;., 2, 5.'><sup>32<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><\/a> que poseen en el Se\u00f1or. Por tanto, ya lleven a las gentes a glorificar a Dios, observando entre ellos una conducta ejemplar<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><\/a><span id='easy-footnote-33-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-33-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 2, 12.'><sup>33<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref31\" name=\"_ftn31\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><\/a>, ya anuncien a los no creyentes el misterio de Cristo, predic\u00e1ndoles abiertamente, ya ense\u00f1en el catecismo cristiano o expongan la doctrina de la Iglesia, ya procuren tratar los problemas actuales a la luz de Cristo, es siempre su deber ense\u00f1ar, no su propia sabidur\u00eda, sino la palabra de Dios, e invitar indistintamente a todos a la conversi\u00f3n y a la santidad<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref31\" name=\"_ftn31\"><\/a><span id='easy-footnote-34-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-34-117159' title='Cf. Rito de la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero en la Iglesia alejandrina de los jacobistas: \u00ab&amp;#8230; Congrega tu pueblo a la palabra de la doctrina, como la madre que da calor a sus hijos\u00bb. (H. Denzinger, &lt;i&gt;Ritus Orientalium&lt;\/i&gt;, tom. II, W\u00fcrzburg, 1863, p. 14).'><sup>34<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref32\" name=\"_ftn32\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><\/a>. Pero la predicaci\u00f3n sacerdotal, muy dif\u00edcil con frecuencia en las actuales circunstancias del mundo, para mover mejor a las almas de los oyentes, debe exponer la palabra de Dios, no s\u00f3lo de una forma general y abstracta, sino aplicando a circunstancias concretas de la vida la verdad perenne del Evangelio.<\/p>\n<p>Con ello se desarrolla el ministerio de la palabra de muchos modos, seg\u00fan las diversas necesidades de los oyentes y los carismas de los predicadores. En las regiones o n\u00facleos no cristianos, los hombres son atra\u00eddos a la fe y a los sacramentos de la salvaci\u00f3n por el mensaje evang\u00e9lico<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref32\" name=\"_ftn32\"><\/a><span id='easy-footnote-35-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-35-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 28, 19; &lt;i&gt; Mc&lt;\/i&gt;., 16, 16: Tertuliano, &lt;i&gt;De baptismo&lt;\/i&gt;, 16; S. Atanasio, &lt;i&gt; Oratio 40 contra Ariano&lt;\/i&gt;s, 42: PG 26, 237; S. Jer\u00f3nimo, &lt;i&gt;In Matt&lt;\/i&gt;., 28, 19: PL 26, 218 BC: \u00abEn primer lugar ense\u00f1an a todas las gentes, y una vez ense\u00f1adas las ba\u00f1an con el agua. Porque no es posible que el cuerpo reciba el sacramento del bautismo, si antes no ha recibido el alma la verdad\u00bb; Santo Tom\u00e1s de Aquino, &lt;i&gt;In primam Decretalem&lt;\/i&gt;: Nuestro Salvador, al enviar a sus disc\u00edpulos a predicar, les mand\u00f3 estas dos cosas: En primer lugar, que ense\u00f1aren la fe; en segundo, que dieran a los creyentes los sacramentos.'><sup>35<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref33\" name=\"_ftn33\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><\/a>; pero en la comunidad cristiana, atendiendo, sobre todo, a aquellos que comprenden o creen poco lo que celebran, se requiere la predicaci\u00f3n de la palabra para el ministerio de los sacramentos, puesto que son sacramentos de fe, que procede de la palabra y de ella se nutre<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref33\" name=\"_ftn33\"><\/a><span id='easy-footnote-36-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-36-117159' title='Cf. Conc. Vatic. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Sacra Liturgia&lt;\/i&gt;, n. 35, 2: AAS 56 (1964), p. 109.'><sup>36<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref34\" name=\"_ftn34\"><\/a>. Esto se aplica especialmente a la liturgia de la palabra en la celebraci\u00f3n de la misa, en que el anuncio de la muerte y de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y la respuesta del pueblo que escucha se unen inseparablemente con la oblaci\u00f3n misma con la que Cristo confirm\u00f3 en su sangre la Nueva Alianza, oblaci\u00f3n a la que se unen los fieles o con el deseo o con la recepci\u00f3n del sacramento<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref34\" name=\"_ftn34\"><\/a><span id='easy-footnote-37-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-37-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ib\u00eddem&lt;\/i&gt;, nn. 33, 35, 48, 52; ib., pp. 108-109, 113, 114.'><sup>37<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref35\" name=\"_ftn35\"><\/a>.<\/p>\n<p><i><b>Los presb\u00edteros, ministros de los sacramentos y de la Eucarist\u00eda<\/b><\/i><\/p>\n<p>5. Dios, que es el solo Santo y Santificador, quiso tener a los hombres como socios y colaboradores suyos, a fin de que le sirvan humildemente en la obra de la santificaci\u00f3n. Por esto congrega Dios a los presb\u00edteros, por ministerio de los obispos, para que, participando de una forma especial del Sacerdocio de Cristo, en la celebraci\u00f3n de las cosas sagradas, obren como ministros de Quien por medio de su Esp\u00edritu efect\u00faa continuamente por nosotros su oficio sacerdotal en la liturgia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref35\" name=\"_ftn35\"><\/a><span id='easy-footnote-38-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-38-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ib\u00eddem&lt;\/i&gt;, n. 7, pp. 100-101; P\u00edo XII, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Mystici Corporis&lt;\/i&gt;, del 29 de junio de 1943: AAS 35 (1943), p. 230.'><sup>38<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref36\" name=\"_ftn36\"><\/a>. Por el Bautismo introducen a los hombres en el pueblo de Dios; por el Sacramento de la Penitencia reconcilian a los pecadores con Dios y con la Iglesia; con la unci\u00f3n alivian a los enfermos; con la celebraci\u00f3n, sobre todo, de la misa ofrecen sacramentalmente el Sacrificio de Cristo. En la administraci\u00f3n de todos los sacramentos, como atestigua San Ignacio M\u00e1rtir<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref36\" name=\"_ftn36\"><\/a><span id='easy-footnote-39-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-39-117159' title='San Ignacio M\u00e1rtir, &lt;i&gt;Smyrn.&lt;\/i&gt;, 8, 1-2: Ed. Funk, p. 282, 6-15; &lt;i&gt;Constitutiones Apostolorum&lt;\/i&gt;, VIII, 12, 3: Ed. F. X. Funk, p. 496; VIII, 2, p. 532.'><sup>39<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref37\" name=\"_ftn37\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><\/a>, ya en los primeros tiempos de la Iglesia, los presb\u00edteros se unen jer\u00e1rquicamente con el obispo, y as\u00ed lo hacen presente en cierto modo en cada una de las asambleas de los fieles<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref37\" name=\"_ftn37\"><\/a><span id='easy-footnote-40-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-40-117159' title='Cf. Conc. Vatic. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 28: AAS 57 (1965), pp. 33-36.'><sup>40<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref38\" name=\"_ftn38\"><\/a>.<\/p>\n<p>Pero los dem\u00e1s sacramentos, al igual que todos los ministerios eclesi\u00e1sticos y las obras del apostolado, est\u00e1n unidos con la Eucarist\u00eda y hacia ella se ordenan<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref38\" name=\"_ftn38\"><\/a><span id='easy-footnote-41-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-41-117159' title='\u00abLa Eucarist\u00eda es como la consumaci\u00f3n de la vida espiritual y el fin de todos los Sacramentos\u00bb (Santo Tom\u00e1s, &lt;i&gt;Summa Theol&lt;\/i&gt;., III, q. 73, a. 3 c.); cf. &lt;i&gt;Summa Theo&lt;\/i&gt;l., III, q. 65, a. 3.'><sup>41<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref39\" name=\"_ftn39\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><\/a>. Pues en la Sagrada Eucarist\u00eda se contiene todo el bien espiritual de la Iglesia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref39\" name=\"_ftn39\"><\/a><span id='easy-footnote-42-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-42-117159' title='Cf. Santo Tom\u00e1s, &lt;i&gt; Summa Theol&lt;\/i&gt;., III, q. 66, a. 3, ad 1; y 79, a. 1, c, y a. 1.'><sup>42<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref40\" name=\"_ftn40\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><\/a>, es decir, Cristo en persona, nuestra Pascua y pan vivo que, con su Carne, por el Esp\u00edritu Santo vivificada y vivificante, da vida a los hombres que de esta forma son invitados y estimulados a ofrecerse a s\u00ed mismos, sus trabajos y todas las cosas creadas juntamente con El. Por lo cual, la Eucarist\u00eda aparece como la fuente y cima de toda la evangelizaci\u00f3n; los catec\u00famenos, al introducirse poco a poco en la participaci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, y los fieles ya marcados por el sagrado Bautismo y Confirmaci\u00f3n, por medio de la recepci\u00f3n de la Eucarist\u00eda se injertan plenamente en el Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Es, pues, la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica el centro de la congregaci\u00f3n de los fieles que preside el presb\u00edtero. Ense\u00f1an los presb\u00edteros a los fieles a ofrecer al Padre en el sacrificio de la misa la V\u00edctima divina y a ofrendar la propia vida juntamente con ella; les instruyen en el ejemplo de Cristo Pastor, para que sometan sus pecados con coraz\u00f3n contrito a la Iglesia en el Sacramento de la Penitencia, de forma que se conviertan cada d\u00eda m\u00e1s hacia el Se\u00f1or, acord\u00e1ndose de sus palabras: \u00abArrepent\u00edos, porque se acerca el Reino de los cielos\u00bb (Mt., 4, 17). Les ense\u00f1an, igualmente, a participar en la celebraci\u00f3n de la sagrada liturgia, de forma que en ella lleguen tambi\u00e9n a una oraci\u00f3n sincera; les llevan como de la mano a un esp\u00edritu de oraci\u00f3n cada vez m\u00e1s perfecto, que han de actualizar durante toda la vida, en conformidad con las gracias y necesidades de cada uno; llevan a todos al cumplimiento de los deberes del propio estado, y a los m\u00e1s fervorosos les atraen hacia la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos, acomodada a la condici\u00f3n de cada uno. Ense\u00f1an, por tanto, a los fieles a cantar al Se\u00f1or en sus corazones himnos y c\u00e1nticos espirituales, dando siempre gracias por todo a Dios Padre en el nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref40\" name=\"_ftn40\"><\/a><span id='easy-footnote-43-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-43-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 5, 19, 20.'><sup>43<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref41\" name=\"_ftn41\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><\/a>.<\/p>\n<p>Los loores y acciones de gracias que elevan en la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda los presb\u00edteros, las contin\u00faan por las diversas horas del d\u00eda en el rezo del Oficio Divino, con que, en nombre de la Iglesia, piden a Dios por todo el pueblo a ellos confiado o, por mejor decir, por todo el mundo.<\/p>\n<p>La casa de oraci\u00f3n en que se celebra y se guarda la Sagrada Eucarist\u00eda, y se re\u00fanen los fieles, y en la que se adora para auxilio y solaz de los fieles la presencia del Hijo de Dios, nuestro Salvador, ofrecido por nosotros en el ara sacrificial, debe de estar limpia y dispuesta para la oraci\u00f3n y para las funciones sagradas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref41\" name=\"_ftn41\"><\/a><span id='easy-footnote-44-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-44-117159' title='Cf. San Jer\u00f3nimo, &lt;i&gt; Epist&lt;\/i&gt;. 114, 2: \u00ab&amp;#8230; y los sagrados c\u00e1lices y los santos pa\u00f1os, y lo dem\u00e1s que se refiere a la pasi\u00f3n del Se\u00f1or&amp;#8230;, por el contacto del cuerpo y de la sangre del Se\u00f1or hay que venerarlos con el mismo respeto que su cuerpo y su sangre\u00bb. (PL 934). Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt; De Sacra Liturgia&lt;\/i&gt;, nn. 122-127: AAS 56 (1964), pp. 130-132.'><sup>44<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref42\" name=\"_ftn42\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><\/a>. En ella son invitados los pastores y los fieles a responder con gratitud a la d\u00e1diva de quien por su Humanidad infunde continuamente la vida divina en los miembros de su Cuerpo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref42\" name=\"_ftn42\"><\/a><span id='easy-footnote-45-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-45-117159' title='Pablo VI, Encicl. &lt;i&gt; Mysterium Fidei&lt;\/i&gt;, del 3 de setiembre de 1965: AAS 57 (1965), p. 771: \u00abAdem\u00e1s, durante el d\u00eda, los fieles no omitan el hacer la visita al Sant\u00edsimo Sacramento, que debe estar reservado en un sitio dign\u00edsimo con el m\u00e1ximo honor en las iglesias, conforme a las leyes lit\u00fargicas, puesto que la visita es prueba de gratitud, signo de amor y deber de adoraci\u00f3n a Cristo nuestro Se\u00f1or, all\u00ed presente\u00bb.'><sup>45<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref43\" name=\"_ftn43\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><\/a>. Procuren los presb\u00edteros cultivar convenientemente la ciencia y, sobre todo, las pr\u00e1cticas lit\u00fargicas, a fin de que por su ministerio lit\u00fargico las comunidades cristianas que se les han encomendado alaben cada d\u00eda con m\u00e1s perfecci\u00f3n a Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><b><i>Los presb\u00edteros, rectores del pueblo de Dios<\/i><\/b><\/p>\n<p>6. Los presb\u00edteros, ejerciendo seg\u00fan su parte de autoridad el oficio de Cristo Cabeza y Pastor, re\u00fanen, en nombre del obispo, a la familia de Dios, como una fraternidad un\u00e1nime, y la conducen a Dios Padre por medio de Cristo en el Esp\u00edritu<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref43\" name=\"_ftn43\"><\/a><span id='easy-footnote-46-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-46-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 28: AAS 57 (1965), pp. 33-36.'><sup>46<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref44\" name=\"_ftn44\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><\/a>. Mas para el ejercicio de este ministerio, lo mismo que para las otras funciones del presb\u00edtero, se confiere la potestad espiritual, que, ciertamente, se da para la edificaci\u00f3n<span id='easy-footnote-47-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-47-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 10, 8; 13, 10.'><sup>47<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><\/a>. En la edificaci\u00f3n de la Iglesia los presb\u00edteros deben vivir con todos con exquisita delicadeza, a ejemplo del Se\u00f1or. Deben comportarse con ellos, no seg\u00fan el benepl\u00e1cito de los hombres<span id='easy-footnote-48-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-48-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Gal&lt;\/i&gt;., 1, 10.'><sup>48<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><\/a>, sino conforme a las exigencias de la doctrina y de la vida cristiana, ense\u00f1\u00e1ndoles y amonest\u00e1ndoles como a hijos amad\u00edsimos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref46\" name=\"_ftn46\"><\/a><span id='easy-footnote-49-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-49-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor&lt;\/i&gt;., 4, 14.'><sup>49<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref47\" name=\"_ftn47\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><\/a>, a tenor de las palabras del ap\u00f3stol: \u00abInsiste a tiempo y destiempo, arguye, ense\u00f1a, exhorta con toda longanimidad y doctrina\u00bb (<i>2 Tim<\/i>., 4, 2)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref47\" name=\"_ftn47\"><\/a><span id='easy-footnote-50-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-50-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Didascalia&lt;\/i&gt;, II, 34, 2-3; II, 46, 6; II, 47, 1; &lt;i&gt;Constitutiones Apostolorum&lt;\/i&gt;, II, 47, 1 (ed. F. X. Funk, &lt;i&gt;Didascalia et Constitutiones&lt;\/i&gt;, I, pp. 116, 142 y 143).'><sup>50<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref48\" name=\"_ftn48\"><\/a>.<\/p>\n<p>Por lo cual, ata\u00f1e a los sacerdotes, en cuanto educadores en la fe, el procurar personalmente, o por medio de otros, que cada uno de los fieles sea conducido en el Esp\u00edritu Santo a cultivar su propia vocaci\u00f3n seg\u00fan el Evangelio, a la caridad sincera y diligente y a la libertad con que Cristo nos liber\u00f3<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref48\" name=\"_ftn48\"><\/a><span id='easy-footnote-51-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-51-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Gal&lt;\/i&gt;., 4, 3; 5, 1 y 13.'><sup>51<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref49\" name=\"_ftn49\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><\/a>. De poco servir\u00e1n las ceremonias, por hermosas que sean, o las asociaciones, aunque florecientes, si no se ordenan a formar a los hombres para que consigan la madurez cristiana<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref49\" name=\"_ftn49\"><\/a><span id='easy-footnote-52-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-52-117159' title='Cf. S. Jer\u00f3nimo, &lt;i&gt; Epist&lt;\/i&gt;., 58, 7: PL 22, 584: \u00ab\u00bfQu\u00e9 utilidad hay en que las paredes est\u00e9n revestidas de piedras preciosas y que Cristo muera en la pobreza?\u00bb.'><sup>52<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref50\" name=\"_ftn50\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><\/a>. En su consecuci\u00f3n les ayudar\u00e1n los presb\u00edteros para poder averiguar qu\u00e9 hay que hacer o cu\u00e1l sea la voluntad de Dios en los mismos acontecimientos grandes o peque\u00f1os. Ens\u00e9\u00f1ese tambi\u00e9n a los cristianos a no vivir s\u00f3lo para s\u00ed, sino que, seg\u00fan las exigencias de la nueva ley de la caridad, ponga cada uno al servicio del otro el don que recibi\u00f3<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref50\" name=\"_ftn50\"><\/a><span id='easy-footnote-53-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-53-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 4, 105.'><sup>53<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref51\" name=\"_ftn51\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><\/a> y cumplan as\u00ed todos cristianamente su deber en la comunidad humana.<\/p>\n<p>Aunque se deban a todos, los presb\u00edteros tienen encomendados a s\u00ed de una manera especial a los pobres y a los m\u00e1s d\u00e9biles, a quienes el Se\u00f1or se presenta asociado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref51\" name=\"_ftn51\"><\/a><span id='easy-footnote-54-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-54-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 25, 34-45.'><sup>54<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref52\" name=\"_ftn52\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><\/a>, y cuya evangelizaci\u00f3n se da como prueba de la obra mesi\u00e1nica<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref52\" name=\"_ftn52\"><\/a><span id='easy-footnote-55-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-55-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 4, 18.'><sup>55<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref53\" name=\"_ftn53\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><\/a>. Tambi\u00e9n se atender\u00e1 con diligencia especial a los j\u00f3venes y a los c\u00f3nyuges y padres de familia. Es de desear que \u00e9stos se re\u00fanan en grupos amistosos para ayudarse mutuamente a vivir con m\u00e1s facilidad y plenitud su vida cristiana, penosa en muchas ocasiones. No olviden los presb\u00edteros que todos los religiosos, hombres y mujeres, por ser la porci\u00f3n selecta en la casa del Se\u00f1or, merecen un cuidado especial para su progreso espiritual en bien de toda la Iglesia. Atiendan, por fin, con toda solicitud a los enfermos y agonizantes, visit\u00e1ndolos y confort\u00e1ndolos en el Se\u00f1or<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref53\" name=\"_ftn53\"><\/a><span id='easy-footnote-56-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-56-117159' title='Pueden nombrarse otras categor\u00edas; por ejemplo, los emigrantes, los n\u00f3madas, etc. De ellos se trata en el decreto Christus Dominus, sobre la funci\u00f3n pastoral de los obispos en la Iglesia; cf. &lt;i&gt;Didascalia&lt;\/i&gt;, II, 59, 1-3: \u00abEn tu ense\u00f1anza manda y exhorta que el pueblo se re\u00fana en la iglesia y que nunca falten de ella, sino que vivan siempre y no aminoren la Iglesia cuando se retiran, ni le disminuyan los miembros del Cuerpo de Cristo&amp;#8230; Siendo vosotros miembros de Cristo, no os dispers\u00e9is de la iglesia, como hac\u00e9is cuando no os reun\u00eds; teniendo, pues, a Cristo presente y comunicando con vosotros como Cabeza, seg\u00fan lo prometi\u00f3, no os despreci\u00e9is a vosotros mismos, ni alej\u00e9is a Cristo de sus miembros, ni rasgu\u00e9is, ni desparram\u00e9is su cuerpo&amp;#8230;\u00bb.'><sup>56<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref54\" name=\"_ftn54\"><\/a>.<\/p>\n<p>Pero el deber del pastor no se limita al cuidado particular de los fieles, sino que se extiende propiamente tambi\u00e9n a la formaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica comunidad cristiana. Mas, para atender debidamente al esp\u00edritu de comunidad, debe abarcar, no s\u00f3lo la Iglesia local, sino la Iglesia universal. La comunidad local no debe atender solamente a sus fieles, sino que, imbuida tambi\u00e9n por el celo misionero, debe preparar a todos los hombres el camino hacia Cristo. Siente, con todo, una obligaci\u00f3n especial para con los catec\u00famenos y ne\u00f3fitos que hay que formar gradualmente en el conocimiento y pr\u00e1ctica de la vida cristiana.<\/p>\n<p>No se edifica ninguna comunidad cristiana si no tiene como ra\u00edz y quicio la celebraci\u00f3n de la Sagrada Eucarist\u00eda<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref54\" name=\"_ftn54\"><\/a><span id='easy-footnote-57-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-57-117159' title='Cf. Pablo VI, Alloc. a los cl\u00e9rigos italianos que asistieron a la XIII Asamblea en Urbieto, sobre \u00abla actualizaci\u00f3n pastoral\u00bb, del 6 de setiembre de 1963: AAS 55 (1963), p. 750 s.'><sup>57<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref55\" name=\"_ftn55\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><\/a>: por ella, pues, hay que empezar toda la formaci\u00f3n para el esp\u00edritu de comunidad. Esta celebraci\u00f3n, para que sea sincera y cabal, debe conducir lo mismo a las obras da caridad y de mutua ayuda de unos para con otros, que a la acci\u00f3n misional y a las varias formas del testimonio cristiano.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la comunidad eclesial ejerce por la caridad, por la oraci\u00f3n, por el ejemplo y por las obras de penitencia una verdadera maternidad respecto a las almas que debe llevar a Cristo. Porque ella es un instrumento eficaz que indica o allana el camino hacia Cristo y su Iglesia a los que todav\u00eda no creen, que anima tambi\u00e9n a los fieles, los alimenta y fortalece para la lucha espiritual.<\/p>\n<p>En la estructuraci\u00f3n de la comunidad cristiana, los presb\u00edteros no favorecen a ninguna ideolog\u00eda ni partido humano, sino que, como mensajeros del Evangelio y pastores de la Iglesia, empe\u00f1an toda su labor en conseguir el incremento espiritual del Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<h3><b>II. Relaciones de los presb\u00edteros con otras personas<\/b><\/h3>\n<p><b><i>Relaci\u00f3n entre los obispos y los presb\u00edteros<\/i><\/b><\/p>\n<p>7. Todos los presb\u00edteros, juntamente con los obispos, participan de tal modo el mismo y \u00fanico sacerdocio y ministerio de Cristo, que la misma unidad de consagraci\u00f3n y de misi\u00f3n exige una uni\u00f3n jer\u00e1rquica de ellos con el Orden de los obispos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref55\" name=\"_ftn55\"><\/a><span id='easy-footnote-58-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-58-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;: AAS 57 (1965), p. 35.'><sup>58<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref56\" name=\"_ftn56\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><\/a>, uni\u00f3n que manifiestan perfectamente a veces en la concelebraci\u00f3n lit\u00fargica, y unidos a los cuales profesan que celebran la comuni\u00f3n eucar\u00edstica<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref56\" name=\"_ftn56\"><\/a><span id='easy-footnote-59-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-59-117159' title='Cf. la llamada &lt;i&gt; Constitutionem Ecclesiasticam Apostolorum&lt;\/i&gt;, XIII: \u00abLos presb\u00edteros son los participantes con los obispos de sus misterios y de sus luchas\u00bb (ed. Th. Schermann, Die allgemeine Kirchenordnung, I, Paderborn, 1914, p. 26); A. Harnack, T. u, U., II, 4, p. 13, n. 18 y 19); Pseudo Jer\u00f3nimo&lt;i&gt;, De septem ordinibus Ecclesiae&lt;\/i&gt;: \u00ab&amp;#8230; en la bendici\u00f3n son consortes de los misterios juntamente con los obispos\u00bb (ed. A. W. Kalff, W\u00fcurzburg, 1937, p. 45); S. Isidoro de Sevilla, &lt;i&gt;De Ecclesiasticis Officiis&lt;\/i&gt;, c. VII: PL 83, 787: \u00abPresiden, pues, la Iglesia de Cristo, y en la consagraci\u00f3n del Cuerpo y de la Sangre son consortes con los obispos, e igualmente lo son en el adoctrinar a los pueblos y en la funci\u00f3n de predicar\u00bb.'><sup>59<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><\/a>. Por tanto, los obispos, por el don del Esp\u00edritu Santo que se ha dado a los presb\u00edteros en la Sagrada Ordenaci\u00f3n, los tienen como necesarios colaboradores y consejeros en el ministerio y funci\u00f3n de ense\u00f1ar, de santificar y de apacentar la plebe de Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref57\" name=\"_ftn57\"><\/a><span id='easy-footnote-60-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-60-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Didascalia&lt;\/i&gt;, II, 28, 4 (ed. F. X. Funk, p. 108); &lt;i&gt;Constitutione Apostolorum&lt;\/i&gt;, II, 28, 4; II, 32, s. (ibid., pp. 109 y 117).'><sup>60<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref58\" name=\"_ftn58\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><\/a>. Cosa que proclaman cuidadosamente los documentos lit\u00fargicos ya desde los antiguos tiempos de la Iglesia, al pedir solemnemente a Dios sobre el presb\u00edtero que se ordena la infusi\u00f3n \u00abdel esp\u00edritu de gracia y de consejo, para que ayude y gobierne al pueblo con coraz\u00f3n puro\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref58\" name=\"_ftn58\"><\/a><span id='easy-footnote-61-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-61-117159' title='&lt;i&gt;Constitutiones Apostolorum&lt;\/i&gt;, VIII, 16, 4 (ed. Funk, I, p. 522, 13); cf. &lt;i&gt;Epitome Const. Apostol&lt;\/i&gt;., VI (ibidem, II, p. 80, 3-4); &lt;i&gt;Testamentum Domini&lt;\/i&gt;: \u00ab&amp;#8230; dale el Esp\u00edritu de la gracia, del consejo, de la magnanimidad, del presbiterado&amp;#8230; para colaborar en la obra de regir a tu pueblo en el temor, en la pureza de coraz\u00f3n\u00bb (trad. al lat. por I. E. Rahmani, Moguncia, 1899, p. 69). Tambi\u00e9n en &lt;i&gt;Trad. Apost&lt;\/i&gt;. (ed. B. Botte, La Tradition Apostolique, M\u00fcnster i. W., 1963, p. 20).'><sup>61<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><\/a>, como se propag\u00f3 en el desierto el esp\u00edritu de Mois\u00e9s sobre las almas de los setenta varones prudentes<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref59\" name=\"_ftn59\"><\/a><span id='easy-footnote-62-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-62-117159' title='Cf. Num., II, 16-25.'><sup>62<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref60\" name=\"_ftn60\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><\/a>, \u00abcon cuya colaboraci\u00f3n en el pueblo gobern\u00f3 f\u00e1cilmente multitudes innumerables\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref60\" name=\"_ftn60\"><\/a><span id='easy-footnote-63-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-63-117159' title='&lt;i&gt;Pontificale Romanum&lt;\/i&gt;, \u00abDe la ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero\u00bb, prefacio; palabras que se encuentran ya en el Sacramentario Leoniano, Sacramentario Gregoriano. Y palabras semejantes en las liturgias orientales; cf. &lt;i&gt;Trad. Apost&lt;\/i&gt;.: \u00ab&amp;#8230; dirige tu mirada hacia este tu siervo y conc\u00e9dele el Esp\u00edritu de la gracia y del consejo para que ayude a los presb\u00edteros y gobierne tu pueblo santo con limpieza de coraz\u00f3n, como miraste a tu pueblo elegido y mandaste a Mois\u00e9s que escogiera a los ancianos, a los que llenaste del esp\u00edritu que diste a tu siervo\u00bb (de la antigua versi\u00f3n latina Veronense, ed. B. Botte, &lt;i&gt;La Tradition Apostolique de S. Hippolyte. Essai de reconstruction&lt;\/i&gt;, M\u00fcnster i. W., 1963, p. 20); &lt;i&gt;Const. Apostol&lt;\/i&gt;., VIII, 16, 4 (ed. Funk, I, p. 522, 16-17); &lt;i&gt;Epitome Const. Apostol&lt;\/i&gt;., 6 (ed. Funk, II, 20, 5-8); &lt;i&gt;Testamentum Domini&lt;\/i&gt; (trad. latina de I. E. Rahmani, Moguncia, 1899, p. 69); &lt;i&gt;Euchologium Serapionis&lt;\/i&gt;, XXVII (ed. Funk, &lt;i&gt;Didascalia et Constitutiones&lt;\/i&gt;, II, p. 190, l\u00edn. 1-7); &lt;i&gt; Ritus Ordinationis in ritu Maronitarum&lt;\/i&gt; (trad. lat. de H. Denzinger, &lt;i&gt; Ritus Orientalium&lt;\/i&gt;, II, W\u00fcrzburg, 1863, p. 161). Entre los padres pueden citarse: Teodoro Mops., &lt;i&gt;In 1 Tim&lt;\/i&gt;., 3, 8 (ed. Swete, II, pp. 119-121); Teodoretto, &lt;i&gt;Quaestiones in Numeros&lt;\/i&gt;, XVIII: PG 80, 372 b.'><sup>63<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref61\" name=\"_ftn61\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><\/a>. Por esta comuni\u00f3n, pues, en el mismo sacerdocio y ministerio, tengan los obispos a sus sacerdotes como hermanos y amigos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref61\" name=\"_ftn61\"><\/a><span id='easy-footnote-64-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-64-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 28: AAS 57 (1965), p. 35.'><sup>64<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref62\" name=\"_ftn62\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><\/a>, y preoc\u00fapense cordialmente, en la medida de sus posibilidades, de su bien material y, sobre todo, espiritual. Porque sobre ellos recae principalmente la grave responsabilidad de la santidad de sus sacerdotes<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref62\" name=\"_ftn62\"><\/a><span id='easy-footnote-65-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-65-117159' title='Cf. Juan XXIII, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Sacerdotii Nostri Primordi&lt;\/i&gt;a, del 1 de agosto de 1959: AAS 57 (1959), p. 576; S. P\u00edo X, Exhortaci\u00f3n al Clero &lt;i&gt;Haerent animo&lt;\/i&gt;, del 4 de agosto de 1908; S. P\u00edo X, &lt;i&gt;Acta&lt;\/i&gt;, vol. IV (1908), p. 237 ss.'><sup>65<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\n\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref63\" name=\"_ftn63\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><\/a>: tengan, por consiguiente, un cuidado exquisito en la continua formaci\u00f3n de su presbiterio<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref63\" name=\"_ftn63\"><\/a><span id='easy-footnote-66-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-66-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Decreto &lt;i&gt;De pastorali Episcoporum munere in Ecclesia&lt;\/i&gt;, nn. 15 y 16.'><sup>66<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref64\" name=\"_ftn64\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><\/a>. Esc\u00fachenlos con gusto, cons\u00faltenles incluso y dialoguen con ellos sobre las necesidades de la labor pastoral y del bien de la di\u00f3cesis. Y para que esto sea una realidad, constit\u00fayase de una manera apropiada a las circunstancias y necesidades actuales<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref64\" name=\"_ftn64\"><\/a><span id='easy-footnote-67-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-67-117159' title='En el derecho establecido ya existe el Cabildo Catedral como \u00absenado y consejo del obispo\u00bb, CIC, c. 391; en su defecto, el Cuerpo de consultores diocesanos (cf. CIC, cc. 423-428). Es de desear, sin embargo, que se revisen tales instituciones para adaptarlas mejor a las circunstancias y necesidades actuales. Como se ve, este Cuerpo de presb\u00edteros es distinto del Consejo pastoral de que se trata en el decreto Christus Dominus, sobre la funci\u00f3n pastoral de los obispos en la Iglesia, n. 27, integrado tambi\u00e9n por los seglares, y al que ata\u00f1e tan s\u00f3lo el proveer sobre las obras pastorales. Sobre los presb\u00edteros, como consejeros de los obispos, pueden verse las &lt;i&gt;Didascalia&lt;\/i&gt;, II, 28, 4 (ed. Funk, I, p. 108); tambi\u00e9n &lt;i&gt;Const. Apostol&lt;\/i&gt;., II, 28, 4 (ed. Funk, I, p. 109); S. Ignacio M\u00e1rtir, &lt;i&gt;Magn&lt;\/i&gt;., 6, 1 (ed. Funk, p. 234, 10-16); &lt;i&gt;Trall&lt;\/i&gt;., 3, 1 (ed. Funk, p. 244, 10-12); Or\u00edgenes, &lt;i&gt;Adv. Cetsum&lt;\/i&gt;, 3, 30: \u00abLos presb\u00edteros son consejeros \u00abbo\u00faletai\u00bb\u00bb: PG 11, 957 d-960 a.'><sup>67<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><\/a>, con estructura y normas que ha de determinar el derecho, un consejo o senado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref65\" name=\"_ftn65\"><\/a><span id='easy-footnote-68-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-68-117159' title='S. Ignacio M\u00e1rtir, &lt;i&gt;Magn&lt;\/i&gt;., 6, 1: \u00abOs exhorto que procur\u00e9is hacerlo todo en la concordia de Dios, y los presb\u00edteros, en lugar del senado apost\u00f3lico, y mis di\u00e1conos queridos, a quienes se ha confiado el servicio de Jesucristo, que desde la eternidad estaba en el seno del Padre y se nos manifest\u00f3 al fin\u00bb (ed. Funk, p. 234, 10-13); S. Ignacio M\u00e1rtir, &lt;i&gt;Trall&lt;\/i&gt;., 3, 1: \u00abDe igual manera respeten todos a los di\u00e1conos como a Jesucristo, como al obispo, que es el representante del Padre, y a los presb\u00edteros, como senado de Dios y consejo de los ap\u00f3stoles: sin ellos no hay Iglesia\u00bb (&lt;i&gt;ib\u00edd&lt;\/i&gt;., p. 244, 10-12); S. Ignacio M\u00e1rtir, &lt;i&gt;Magn&lt;\/i&gt;., VI, 1; &lt;i&gt;Philad&lt;\/i&gt;., VIII, 1; San Jer\u00f3nimo, &lt;i&gt;In Isaiam&lt;\/i&gt;, II, 3: PL 24, 61 A: \u00abTambi\u00e9n nosotros tenemos en la Iglesia nuestro senado, el Cuerpo de presb\u00edteros\u00bb.'><sup>68<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref66\" name=\"_ftn66\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><\/a> de sacerdotes, representantes del presbiterio, que puedan ayudar eficazmente, con sus consejos, al obispo en el r\u00e9gimen de la di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Los presb\u00edteros, por su parte, considerando la plenitud del Sacramento del Orden de que est\u00e1n investidos los obispos, acaten en ellos la autoridad de Cristo, supremo Pastor. Est\u00e9n, pues, unidos a su obispo con sincera caridad y obediencia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref66\" name=\"_ftn66\"><\/a><span id='easy-footnote-69-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-69-117159' title='Cf. Pablo VI, Allocutio, a los p\u00e1rrocos y cuaresmeros, en la Capilla Sixtina, el d\u00eda 1 de marzo de 1965: AAS 57 (1965), p. 326.'><sup>69<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref67\" name=\"_ftn67\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><\/a>. Esta obediencia sacerdotal, ungida de esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n, se funda especialmente en la participaci\u00f3n misma del ministerio episcopal que se confiere a los presb\u00edteros por el Sacramento del Orden y por la misi\u00f3n can\u00f3nica<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref67\" name=\"_ftn67\"><\/a><span id='easy-footnote-70-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-70-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Const. Apostol&lt;\/i&gt;., VIII, 47, 39: \u00abLos presb\u00edteros&amp;#8230; no hagan nada sin el benepl\u00e1cito del obispo, porque \u00e9l es a quien ha sido confiado el pueblo de Dios y a quien se le pedir\u00e1 cuenta de sus almas\u00bb (ed. Funk, p. 577).'><sup>70<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref68\" name=\"_ftn68\"><\/a>.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n de los presb\u00edteros con los obispos es mucho m\u00e1s necesaria en estos tiempos, porque en ellos, por diversas causas, las empresas apost\u00f3licas, no solamente revisten variedad de formas, sino que adem\u00e1s es necesario que excedan los l\u00edmites de una parroquia o de una di\u00f3cesis. Ning\u00fan presb\u00edtero, por ende, puede cumplir cabalmente su misi\u00f3n aislada o individualmente, sino tan s\u00f3lo uniendo sus fuerzas con otros presb\u00edteros, bajo la direcci\u00f3n de quienes est\u00e1n al frente de la Iglesia.<\/p>\n<p><b><i>Uni\u00f3n y cooperaci\u00f3n fraterna entre los presb\u00edteros<\/i><\/b><\/p>\n<p>8. Los presb\u00edteros, constituidos por la Ordenaci\u00f3n en el Orden del Presbiterado, est\u00e1n unidos todos entre s\u00ed por la \u00edntima fraternidad sacramental, y forman un presbiterio especial en la di\u00f3cesis a cuyo servicio se consagran bajo el obispo propio. Porque aunque se entreguen a diversas funciones, desempe\u00f1an con todo un solo ministerio sacerdotal para los hombres. Para cooperar en esta obra son enviados todos los presb\u00edteros, ya ejerzan el ministerio parroquial o interparroquial, ya se dediquen a la investigaci\u00f3n o a la ense\u00f1anza, ya realicen trabajos manuales, participando, con la conveniente aprobaci\u00f3n del ordinario, de la condici\u00f3n de los mismos obreros donde esto parezca \u00fatil; ya desarrollen, finalmente, otras obras apost\u00f3licas u ordenadas al apostolado. Todos tienden ciertamente a un mismo fin: a la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo, que, sobre todo en nuestros d\u00edas, exige m\u00faltiples trabajos y nuevas adaptaciones. Es de suma trascendencia, por tanto, que todos los presb\u00edteros, diocesanos o religiosos, se ayuden mutuamente para ser siempre cooperadores de la verdad<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref68\" name=\"_ftn68\"><\/a><span id='easy-footnote-71-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-71-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Jn&lt;\/i&gt;., 8.'><sup>71<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref69\" name=\"_ftn69\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><\/a>. Cada uno est\u00e1 unido con los dem\u00e1s miembros de este presbiterio por v\u00ednculos especiales de caridad apost\u00f3lica, de ministerio y de fraternidad: esto se expresa lit\u00fargicamente ya desde los tiempos antiguos, al ser invitados los presb\u00edteros asistentes a imponer sus manos sobre el nuevo elegido, juntamente con el obispo ordenante, y cuando concelebran la Sagrada Eucarist\u00eda unidos cordialmente. Cada uno de los presb\u00edteros se une, pues, con sus hermanos por el v\u00ednculo de la caridad, de la oraci\u00f3n y de la total cooperaci\u00f3n, y de esta forma se manifiesta la unidad con que Cristo quiso que fueran consumados para que conozca el mundo que el Hijo fue enviado por el Padre<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref69\" name=\"_ftn69\"><\/a><span id='easy-footnote-72-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-72-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 17, 23.'><sup>72<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref70\" name=\"_ftn70\"><\/a>.<\/p>\n<p>Por lo cual, los que son de edad avanzada reciban a los j\u00f3venes como verdaderos hermanos, ay\u00fadenles en las primeras empresas y labores del ministerio, esfu\u00e9rcense en comprender su mentalidad, aunque difiera de la propia, y miren con benevolencia sus iniciativas. Los j\u00f3venes, a su vez, respeten la edad y la experiencia de los mayores, p\u00eddanles consejo sobre los problemas que se refieren a la cura de las almas y colaboren gustosos.<\/p>\n<p>Guiados por el esp\u00edritu fraterno, los presb\u00edteros no olviden la hospitalidad<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref44\" name=\"_ftn44\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref70\" name=\"_ftn70\"><\/a><span id='easy-footnote-73-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-73-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hb&lt;\/i&gt;., 13, 1-2.'><sup>73<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref71\" name=\"_ftn71\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><\/a>, practiquen la beneficencia y la asistencia mutua<span id='easy-footnote-74-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-74-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hb&lt;\/i&gt;., 13, 16.'><sup>74<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref72\" name=\"_ftn72\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><\/a>, preocup\u00e1ndose sobre todo de los que est\u00e1n enfermos, afligidos, demasiado recargados de trabajos, aislados, desterrados de la patria, y de los que se ven perseguidos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref72\" name=\"_ftn72\"><\/a><span id='easy-footnote-75-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-75-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 5, 10.'><sup>75<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref73\" name=\"_ftn73\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><\/a>. Re\u00fananse tambi\u00e9n gustosos y alegres para descansar, pensando en aquellas palabras con que el Se\u00f1or invitaba, lleno de misericordia, a los ap\u00f3stoles cansados: \u00abVenid a un lugar desierto, y descansad un poco\u00bb (<i>Mc<\/i>., 6, 31). Adem\u00e1s, a fin de que los presb\u00edteros encuentren mutua ayuda en el cultivo de la vida espiritual e intelectual, puedan cooperar mejor en el ministerio y se libren de los peligros que pueden sobrevenir por la soledad, fom\u00e9ntese alguna especie de vida com\u00fan o alguna conexi\u00f3n de vida entre ellos, que puede tomar formas variadas, seg\u00fan las diversas necesidades personales o pastorales; por ejemplo, vida en com\u00fan, donde sea posible; de mesa com\u00fan, o a lo menos de frecuentes y peri\u00f3dicas reuniones. Hay que tener tambi\u00e9n en mucha estima y favorecer diligentemente las asociaciones que, con estatutos reconocidos por la competente autoridad eclesi\u00e1stica, por una apta y convenientemente aprobada ordenaci\u00f3n de la vida y por la ayuda fraterna, pretenden servir a todo el orden de los presb\u00edteros.<\/p>\n<p>Finalmente, por raz\u00f3n de la misma comuni\u00f3n en el sacerdocio, si\u00e9ntanse los presb\u00edteros especialmente obligados para con aquellos que se encuentran en alguna dificultad; ay\u00fadenles oportunamente como hermanos y acons\u00e9jenles discretamente, si es necesario. Manifiesten siempre caridad fraterna y magnanimidad para con los que fallaron en algo, pidan por ellos instantemente a Dios y mu\u00e9strenseles en realidad como hermanos y amigos.<\/p>\n<p><i><b>Trato de los presb\u00edteros con los seglares<\/b><\/i><\/p>\n<p>9. Los sacerdotes del Nuevo Testamento, aunque por raz\u00f3n del Sacramento del Orden ejercen el ministerio de padre y de maestro, important\u00edsimo y necesario en el pueblo y para el pueblo de Dios, sin embargo, son, juntamente con todos los fieles cristianos, disc\u00edpulos del Se\u00f1or, hechos part\u00edcipes de su reino por la gracia de Dios que llama<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref73\" name=\"_ftn73\"><\/a><span id='easy-footnote-76-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-76-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Tes&lt;\/i&gt;., 2, 12; &lt;i&gt;Col&lt;\/i&gt;., 1, 13.'><sup>76<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref74\" name=\"_ftn74\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><\/a>. Con todos los regenerados en la fuente del bautismo los presb\u00edteros son hermanos entre los hermanos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref74\" name=\"_ftn74\"><\/a><span id='easy-footnote-77-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-77-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;. 23, 8; Pablo VI, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Ecclesiam suam&lt;\/i&gt;, del 6 de agosto de 1964: AAS 58 (1964), p. 647: \u00abHace falta hacerse hermano de los hombres en el momento mismo que queremos ser sus pastores, padres y maestros\u00bb.'><sup>77<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref75\" name=\"_ftn75\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><\/a>, puesto que son miembros de un mismo Cuerpo de Cristo, cuya edificaci\u00f3n se exige a todos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref75\" name=\"_ftn75\"><\/a><span id='easy-footnote-78-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-78-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 4, 7, 16; &lt;i&gt;Const. Apostol&lt;\/i&gt;., VII, 1, 20 (ed. Funk, I, p. 467): \u00abNo se haga valer el obispo sobre los di\u00e1conos o presb\u00edteros, ni los presb\u00edteros sobre el pueblo, porque el conjunto del gremio resulta de ambos elementos\u00bb.'><sup>78<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n<p>Los presb\u00edteros, por tanto, deben presidir de forma que, buscando, no sus intereses, sino los de Jesucristo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref76\" name=\"_ftn76\"><\/a><span id='easy-footnote-79-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-79-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Fil&lt;\/i&gt;., 2, 21.'><sup>79<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref77\" name=\"_ftn77\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><\/a>, trabajen juntamente con los fieles seglares y se porten entre ellos a imitaci\u00f3n del Maestro, que entre los hombres \u00abno vino a ser servido, sino a servir, y dar su vida en redenci\u00f3n de muchos\u00bb (<i>Mt<\/i>., 20, 28). Reconozcan y promuevan sinceramente los presb\u00edteros la dignidad de los seglares y la suya propia, y el papel que desempe\u00f1an los seglares en la misi\u00f3n de la Iglesia. Respeten asimismo cuidadosamente la justa libertad que todos tienen en la ciudad terrestre. Escuchen con gusto a los seglares, considerando fraternalmente sus deseos y aceptando su experiencia y competencia en los diversos campos de la actividad humana, a fin de poder reconocer juntamente con ellos los signos de los tiempos. Examinando los esp\u00edritus para ver si son de Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref77\" name=\"_ftn77\"><\/a><span id='easy-footnote-80-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-80-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Jn&lt;\/i&gt;., 4, 1.'><sup>80<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref78\" name=\"_ftn78\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><\/a>, descubran con el sentido de la fe los multiformes carismas de los seglares, tanto los humildes como los m\u00e1s elevados; reconoci\u00e9ndolos con gozo y foment\u00e1ndolos con diligencia. Entre los otros dones de Dios, que se hallan abundantemente en los fieles, merecen especial cuidado aquellos por los que no pocos son atra\u00eddos a una vida espiritual m\u00e1s elevada. Encomienden tambi\u00e9n confiadamente a los seglares trabajos en servicio de la Iglesia, dej\u00e1ndoles libertad y radio de acci\u00f3n, invit\u00e1ndolos incluso oportunamente a que emprendan sus obras por propia iniciativa<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref78\" name=\"_ftn78\"><\/a><span id='easy-footnote-81-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-81-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 37: AAS 57 (1965), pp. 42-43.'><sup>81<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref79\" name=\"_ftn79\"><\/a>.<\/p>\n<p>Piensen, por fin, los presb\u00edteros que est\u00e1n puestos en medio de los seglares para conducirlos a todos a la unidad de la caridad: \u00abam\u00e1ndose unos a otros con amor fraternal, honr\u00e1ndose a porf\u00eda mutuamente\u00bb (<i>Rom<\/i>., 12, 10). Deben, por consiguiente, los presb\u00edteros consociar las diversas inclinaciones de forma que nadie se sienta extra\u00f1o en la comunidad de los fieles. Son defensores del bien com\u00fan, del que tienen cuidado en nombre del obispo, y al propio tiempo defensores valientes de la verdad, para que los fieles no se vean arrastrados por todo viento de doctrina<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref79\" name=\"_ftn79\"><\/a><span id='easy-footnote-82-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-82-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 4, 14.'><sup>82<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref80\" name=\"_ftn80\"><\/a>. A su especial cuidado se encomiendan los que se retiraron de los Sacramentos, e incluso quiz\u00e1 desfallecieron en la fe; no dejen de llegarse a ellos, como buenos pastores.<\/p>\n<p>Atendiendo a las normas del ecumenismo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref80\" name=\"_ftn80\"><\/a><span id='easy-footnote-83-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-83-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Decr. &lt;i&gt; De Oecumenism&lt;\/i&gt;o: AAS (1965, pp. 90 ss.)'><sup>83<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref81\" name=\"_ftn81\"><\/a>, no se olvidar\u00e1n de los hermanos que no disfrutan de una plena comuni\u00f3n eclesi\u00e1stica con nosotros.<\/p>\n<p>Tendr\u00e1n, por fin, como encomendados a sus cuidados a todos los que no conocen a Cristo como a su Salvador.<\/p>\n<p>Los fieles cristianos, por su parte, han de sentirse obligados para con sus presb\u00edteros, y por ello han de profesarles un amor filial, como a sus padres y pastores; y al mismo tiempo, siendo part\u00edcipes de sus desvelos, ayuden a sus presb\u00edteros cuanto puedan con su oraci\u00f3n y su trabajo, para que \u00e9stos logren superar convenientemente sus dificultades y cumplir con m\u00e1s provecho sus funciones<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref81\" name=\"_ftn81\"><\/a><span id='easy-footnote-84-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-84-117159' title='Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 37: AAS 57 (1965), pp. 42-43.'><sup>84<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref82\" name=\"_ftn82\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><\/a>.<\/p>\n<h3><b>III. Distribuci\u00f3n de los presb\u00edteros y vocaciones sacerdotales<\/b><\/h3>\n<p>10. El don espiritual que recibieron los presb\u00edteros en la ordenaci\u00f3n no los dispone para una misi\u00f3n limitada y restringida, sino para una misi\u00f3n ampl\u00edsima y universal de salvaci\u00f3n \u00abhasta los extremos de la tierra\u00bb (<i>Act<\/i>., 1, 8), porque cualquier ministerio sacerdotal participa de la misma amplitud universal de la misi\u00f3n confiada por Cristo a los ap\u00f3stoles. Pues el sacerdocio de Cristo, de cuya plenitud participan verdaderamente los presb\u00edteros, se dirige por necesidad a todos los pueblos y a todos los tiempos, y no se coarta por l\u00edmites de sangre, de naci\u00f3n o de edad, como ya se significa de una manera misteriosa en la figura de Melquisedec<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref82\" name=\"_ftn82\"><\/a><span id='easy-footnote-85-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-85-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hb&lt;\/i&gt;., 7, 3.'><sup>85<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref83\" name=\"_ftn83\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><\/a>. Piensen, por tanto, los presb\u00edteros que deben llevar en el coraz\u00f3n la solicitud de todas las iglesias. Por lo cual, los presb\u00edteros de las di\u00f3cesis m\u00e1s ricas en vocaciones han de mostrarse gustosamente dispuestos a ejercer su ministerio, con el benepl\u00e1cito o el ruego del propio ordinario, en las regiones, misiones u obras afectadas por la carencia de clero.<\/p>\n<p>Rev\u00edsense adem\u00e1s las normas sobre la incardinaci\u00f3n y excardinaci\u00f3n, de forma que, permaneciendo firme esta antigua disposici\u00f3n, respondan mejor a las necesidades pastorales del tiempo. Y donde lo exija la consideraci\u00f3n del apostolado, h\u00e1ganse m\u00e1s factibles, no s\u00f3lo la conveniente distribuci\u00f3n de los presb\u00edteros, sino tambi\u00e9n las obras pastorales peculiares a los diversos grupos sociales que hay que llevar a cabo en alguna regi\u00f3n o naci\u00f3n, o en cualquier parte de la tierra. Para ello, pues, pueden establecerse \u00fatilmente algunos seminarios internacionales, di\u00f3cesis peculiares o prelaturas personales y otras providencias por el estilo, en las que puedan entrar o incardinarse los presb\u00edteros para el bien com\u00fan de toda la Iglesia, seg\u00fan m\u00f3dulos que hay que determinar para cada caso, quedando siempre a salvo los derechos de los ordinarios del lugar.<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuanto sea posible, no se env\u00eden aislados los presb\u00edteros a una regi\u00f3n nueva, sobre todo si a\u00fan no conocen bien la lengua y las costumbres, sino de dos en dos, o de tres en tres, a la manera de los disc\u00edpulos de Cristo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref83\" name=\"_ftn83\"><\/a><span id='easy-footnote-86-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-86-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 10, 1.'><sup>86<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref84\" name=\"_ftn84\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><\/a>, para que se ayuden mutuamente. Es necesario tambi\u00e9n prestar un cuidado exquisito a su vida espiritual y a su salud de la mente y del cuerpo; y en cuanto sea posible, prep\u00e1rense para ellos lugares y condiciones de trabajo conformes con la idiosincrasia de cada uno. Es tambi\u00e9n muy conveniente que todos los que se dirigen a una nueva naci\u00f3n procuren conocer cabalmente, no s\u00f3lo la lengua de aquel lugar, sino tambi\u00e9n la \u00edndole psicol\u00f3gica y social caracter\u00edstica de aquel pueblo al que quieren servir humildemente, uni\u00e9ndose con \u00e9l cuanto mejor puedan, de forma que imiten el ejemplo del ap\u00f3stol Pablo, que pudo decir de s\u00ed mismo: \u00abPues siendo del todo libre, me hice siervo de todos, para ganarlos a todos. Y me hago jud\u00edo con los jud\u00edos, para ganar a los jud\u00edos\u00bb (<i>1 Cor<\/i>., 9, 19-20).<\/p>\n<p><i><b>Atenci\u00f3n de los presb\u00edteros a las vocaciones sacerdotales<\/b><\/i><\/p>\n<p>11. El Pastor y Obispo de nuestras almas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref84\" name=\"_ftn84\"><\/a><span id='easy-footnote-87-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-87-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr.&lt;\/i&gt;, 2, 25.'><sup>87<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref85\" name=\"_ftn85\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><\/a> constituy\u00f3 su Iglesia de forma que el Pueblo que eligi\u00f3 y adquiri\u00f3 con su sangre<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref85\" name=\"_ftn85\"><\/a><span id='easy-footnote-88-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-88-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 20, 28.'><sup>88<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref86\" name=\"_ftn86\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><\/a> deb\u00eda tener sus sacerdotes siempre, y hasta el fin del mundo, para que los cristianos no estuvieran nunca como ovejas sin pastor<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref86\" name=\"_ftn86\"><\/a><span id='easy-footnote-89-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-89-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 9, 36.'><sup>89<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref87\" name=\"_ftn87\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><\/a>. Conociendo los ap\u00f3stoles este deseo de Cristo, por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, pensaron que era obligaci\u00f3n suya elegir ministros \u00abcapaces de ense\u00f1ar a otros\u00bb (<i>2 Tim<\/i>., 2, 2). Oficio que ciertamente pertenece a la misi\u00f3n sacerdotal misma, por lo que el presb\u00edtero participa en verdad de la solicitud de toda la Iglesia para que no falten nunca operarios al Pueblo de Dios aqu\u00ed en la tierra. Pero, ya que \u00abhay una causa com\u00fan entre el piloto de la nave y el nav\u00edo&#8230;\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref87\" name=\"_ftn87\"><\/a><span id='easy-footnote-90-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-90-117159' title='&lt;i&gt;Pontificale Romanum&lt;\/i&gt;, Ordenaci\u00f3n del presb\u00edtero.'><sup>90<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref88\" name=\"_ftn88\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><\/a>, ens\u00e9\u00f1ese a todo el pueblo cristiano que tiene obligaci\u00f3n de cooperar de diversas maneras, por la oraci\u00f3n perseverante y por otros medios que est\u00e9n a su alcance<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref88\" name=\"_ftn88\"><\/a><span id='easy-footnote-91-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-91-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Decr. &lt;i&gt; De institutione Sacerdotali&lt;\/i&gt;, n. 2.'><sup>91<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref89\" name=\"_ftn89\"><\/a>, a fin de que la Iglesia tenga siempre los sacerdotes necesarios para cumplir su misi\u00f3n divina. Ante todo, preoc\u00fapense los presb\u00edteros de exponer a los fieles, por el ministerio de la palabra y con el testimonio propio de su vida, que manifieste abiertamente el esp\u00edritu de servicio y el verdadero gozo pascual, la excelencia y necesidad del sacerdocio; y de ayudar a los que prudentemente juzgaren id\u00f3neos para tan gran ministerio, sean j\u00f3venes o adultos, sin escatimar preocupaciones ni molestias, para que se preparen convenientemente y, por tanto, puedan ser llamados alg\u00fan d\u00eda por el obispo, salva la libertad interna y externa de los candidatos. Para lograr este fin es muy importante la diligente y prudente direcci\u00f3n espiritual. Los padres y los maestros, y todos aquellos a quienes ata\u00f1e de cualquier manera la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os y de los j\u00f3venes, ed\u00faquenlos de forma que, conociendo la solicitud del Se\u00f1or por su reba\u00f1o y considerando las necesidades de la Iglesia, est\u00e9n preparados a responder generosamente con el profeta al Se\u00f1or, si los llama: \u00abHeme aqu\u00ed, env\u00edame\u00bb (<i>Is<\/i>., 6, 8). No hay, sin embargo, que esperar que esta voz del Se\u00f1or que llama llegue a los o\u00eddos del futuro presb\u00edtero de una forma extraordinaria. M\u00e1s bien hay que captarla y juzgarla por las se\u00f1ales ordinarias con que a diario conocen la voluntad de Dios los cristianos prudentes; se\u00f1ales que los presb\u00edteros deben considerar con mucha atenci\u00f3n<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref89\" name=\"_ftn89\"><\/a><span id='easy-footnote-92-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-92-117159' title='Cf. Pablo VI, &lt;i&gt; Exhortatio&lt;\/i&gt;, habida el 5 de mayo de 1965: &lt;i&gt;L&amp;#8217;Osservatore Romano&lt;\/i&gt;, 6-V-65, p. 1: \u00abLa voz de Dios que llama se expresa de dos formas diversas, maravillosas y convergentes: una interior, la de la gracia, la del Esp\u00edritu Santo, la de la inefable atracci\u00f3n interior de la \u00abvoz silenciosa\u00bb y potente del Se\u00f1or ejercida en las insondables profundidades del alma humana, y otra exterior, humana, sensible, social, jur\u00eddica, concreta, la del ministro cualificado de la palabra de Dios, la del ap\u00f3stol, la de la jerarqu\u00eda, instrumento indispensable instituido y querido por Cristo, como veh\u00edculo encargado de traducir en lenguaje experimental el mensaje del Verbo y del precepto divino. As\u00ed ense\u00f1a con S. Pablo la doctrina cat\u00f3lica: \u00bfC\u00f3mo oir\u00e1n, si no hay quien les predique?&amp;#8230; La fe viene por la predicaci\u00f3n\u00bb (&lt;i&gt;Rom&lt;\/i&gt;., 14 y 17).'><sup>92<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref90\" name=\"_ftn90\"><\/a>.<\/p>\n<p>A ellos se recomienda encarecidamente las obras de las vocaciones, ya diocesanas, ya nacionales<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref90\" name=\"_ftn90\"><\/a><span id='easy-footnote-93-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-93-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, &lt;i&gt; Decreto sobre la Formaci\u00f3n sacerdotal&lt;\/i&gt;, n. 2.'><sup>93<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref91\" name=\"_ftn91\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><\/a>. Es necesario que en la predicaci\u00f3n, en la catequesis, en la prensa se declaren elocuentemente las necesidades de la Iglesia, tanto local como universal; se expongan a la luz del d\u00eda el sentido y la dignidad del ministerio sacerdotal, puesto que en \u00e9l se entreveran tantos trabajos con tantas satisfacciones, y en el cual, sobre todo, como ense\u00f1an los padres, puede darse a Cristo el m\u00e1ximo testimonio del amor<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref91\" name=\"_ftn91\"><\/a><span id='easy-footnote-94-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-94-117159' title='Esto ense\u00f1an los padres cuando explican las palabras de Cristo a Pedro: \u00ab\u00bfMe amas&amp;#8230;? Apacienta mis ovejas\u00bb (&lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 21, 17); as\u00ed S. Juan Cris\u00f3stomo, &lt;i&gt;De Sacerdotio&lt;\/i&gt;, II, 1-2; PG 47-48, 633; San Gregorio Magno, &lt;i&gt;Reg. Past. Liber&lt;\/i&gt;, P. I., c. 5: PL 77, 19 a.'><sup>94<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref92\" name=\"_ftn92\"><\/a>.<\/p>\n<h2><b>Cap\u00edtulo III: La vida de los presb\u00edteros<\/b><\/h2>\n<h3><b>I. Vocaci\u00f3n de los presb\u00edteros a la perfecci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p>12. Por el Sacramento del Orden los presb\u00edteros se configuran con Cristo Sacerdote, como miembros con la Cabeza, para la estructuraci\u00f3n y edificaci\u00f3n de todo su Cuerpo, que es la Iglesia, como cooperadores del orden episcopal. Ya en la consagraci\u00f3n del bautismo, como todos los fieles cristianos, recibieron ciertamente la se\u00f1al y el don de tan gran vocaci\u00f3n y gracia para sentirse capaces y obligados, en la misma debilidad humana<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref92\" name=\"_ftn92\"><\/a><span id='easy-footnote-95-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-95-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor.&lt;\/i&gt;, 12, 9.'><sup>95<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref93\" name=\"_ftn93\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><\/a>, a seguir la perfecci\u00f3n, seg\u00fan la palabra del Se\u00f1or: \u00abSed, pues, perfectos, como perfecto es vuestro Padre celestial\u00bb (Mt., 5, 48). Los sacerdotes est\u00e1n obligados especialmente a adquirir aquella perfecci\u00f3n, puesto que, consagrados de una forma nueva a Dios en la recepci\u00f3n del Orden, se constituyen en instrumentos vivos del Sacerdote Eterno para poder proseguir, a trav\u00e9s del tiempo, su obra admirable, que reintegr\u00f3, con divina eficacia, todo el g\u00e9nero humano<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref93\" name=\"_ftn93\"><\/a><span id='easy-footnote-96-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-96-117159' title='Cf. P\u00edo XI, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Ad catholici sacerdotii&lt;\/i&gt;, del 20 de diciembre de 1935: AAS 28 (1936), p. 10.'><sup>96<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref94\" name=\"_ftn94\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><\/a>. Puesto que todo sacerdote representa a su modo la persona del mismo Cristo, tiene tambi\u00e9n, al mismo tiempo que sirve a la plebe encomendada y a todo el pueblo de Dios, la gracia singular de poder conseguir m\u00e1s aptamente la perfecci\u00f3n de Aquel cuya funci\u00f3n representa, y la de que sane la debilidad de la carne humana la santidad del que por nosotros fue hecho Pont\u00edfice \u00absanto, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores\u00bb (<i>Hb<\/i>., 7, 26).<\/p>\n<p>Cristo, a quien el Padre santific\u00f3 o consagr\u00f3 y envi\u00f3 al mundo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref94\" name=\"_ftn94\"><\/a><span id='easy-footnote-97-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-97-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 10, 36.'><sup>97<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref95\" name=\"_ftn95\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><\/a>, \u00abse entreg\u00f3 por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad, y adquirirse un pueblo propio y aceptable, celador de obras buenas\u00bb (<i>Tit<\/i>., 2, 14), y as\u00ed, por su pasi\u00f3n, entr\u00f3 en su gloria<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref95\" name=\"_ftn95\"><\/a><span id='easy-footnote-98-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-98-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 24, 26.'><sup>98<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref96\" name=\"_ftn96\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><\/a>; semejantemente los presb\u00edteros, consagrados por la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y enviados por Cristo, mortifican en s\u00ed mismos las tendencias de la carne y se entregan totalmente al servicio de los hombres, y de esta forma pueden caminar hacia el var\u00f3n perfecto<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref96\" name=\"_ftn96\"><\/a><span id='easy-footnote-99-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-99-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 4, 13.'><sup>99<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref97\" name=\"_ftn97\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><\/a>, en la santidad con que han sido enriquecidos en Cristo.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, ejerciendo el ministerio del Esp\u00edritu y de la justicia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref97\" name=\"_ftn97\"><\/a><span id='easy-footnote-100-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-100-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 3, 8-9.'><sup>100<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref98\" name=\"_ftn98\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><\/a>, se fortalecen en la vida del Esp\u00edritu, con tal que sean d\u00f3ciles al Esp\u00edritu de Cristo, que los vivifica y conduce. Pues ellos se ordenan a la perfecci\u00f3n de la vida por las mismas acciones sagradas que realizan cada d\u00eda, como por todo su ministerio, que ejercitan en uni\u00f3n con el obispo y con los presb\u00edteros. Mas la santidad de los presb\u00edteros contribuye poderosamente al cumplimiento fructuoso del propio ministerio, porque aunque la gracia de Dios puede realizar la obra de la salvaci\u00f3n, tambi\u00e9n por medio de ministros indignos, sin embargo, Dios prefiere, por ley ordinaria, manifestar sus maravillas por medio de quienes, hechos m\u00e1s d\u00f3ciles al impulso y gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, por su \u00edntima uni\u00f3n con Cristo y su santidad de vida, pueden decir con el ap\u00f3stol: \u00abYa no vivo yo, es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb (<i>Gal<\/i>., 2, 20).<\/p>\n<p>Por lo cual, este Sagrado Concilio, para conseguir sus prop\u00f3sitos pastorales de renovaci\u00f3n interna de la Iglesia, de difusi\u00f3n del Evangelio en todo el mundo y de di\u00e1logo con el mundo actual, exhorta vehementemente a todos los sacerdotes a que, usando los medios oportunos recomendados por la Iglesia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref98\" name=\"_ftn98\"><\/a><span id='easy-footnote-101-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-101-117159' title='Cf. entre otros documentos: S. P\u00edo X, Exhort. al clero&lt;i&gt; Haerent animo&lt;\/i&gt;, del 4 de agosto de 1908: &lt;i&gt;Acta Pii X&lt;\/i&gt;, vol. IV (1908), p. 237 ss.; P\u00edo XI, Encicl. &lt;i&gt;Ad catholici sacerdotii&lt;\/i&gt;, l. c., p. 5 ss.; P\u00edo XII, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica &lt;i&gt;Menti nostrae&lt;\/i&gt;, del 23 de setiembre de 1950: AAS 42 (1950), p. 657 ss.; Juan XXIII, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Sacerdotii nostri primordia&lt;\/i&gt;, del 1 de agosto de 1959: AAS 51 (1959), p. 545 ss.'><sup>101<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref99\" name=\"_ftn99\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><\/a>, aspiren siempre hacia una santidad cada vez mayor, con la que de d\u00eda en d\u00eda se conviertan en ministros m\u00e1s aptos para el servicio de todo el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p><i><b>El ejercicio de la triple funci\u00f3n sacerdotal requiere y favorece a un tiempo la santidad<\/b><\/i><\/p>\n<p>13. Los presb\u00edteros conseguir\u00e1n propiamente la santidad ejerciendo sincera e infatigablemente en el Esp\u00edritu de Cristo su triple funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ser ministros de la palabra de Dios, leen y escuchan diariamente la palabra divina que deben ense\u00f1ar a otros; y si al mismo tiempo procuran recibirla en s\u00ed mismos, ir\u00e1n haci\u00e9ndose disc\u00edpulos del Se\u00f1or cada vez m\u00e1s perfectos, seg\u00fan las palabras del ap\u00f3stol Pablo a Timoteo: \u00abEsta sea tu ocupaci\u00f3n, \u00e9ste tu estudio: de manera que tu aprovechamiento sea a todos manifiesto. Vela sobre ti, atiende a la ense\u00f1anza: insiste en ella. Haci\u00e9ndolo as\u00ed te salvar\u00e1s a ti mismo y a los que te escuchan\u00bb (<i>1 Tim<\/i>., 4, 15-16). Pues pensando c\u00f3mo pueden explicar mejor lo que ellos han contemplado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref99\" name=\"_ftn99\"><\/a><span id='easy-footnote-102-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-102-117159' title='Cf. Santo Tom\u00e1s, &lt;i&gt; Summa Theol&lt;\/i&gt;., II-II, q. 188, a. 7.'><sup>102<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref100\" name=\"_ftn100\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><\/a>, saborear\u00e1n m\u00e1s a fondo \u00ablas insondables riquezas de Cristo\u00bb (<i>Ef<\/i>., 3, 8) y la multiforme sabidur\u00eda de Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref100\" name=\"_ftn100\"><\/a><span id='easy-footnote-103-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-103-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Hb&lt;\/i&gt;., 3, 9-10.'><sup>103<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref101\" name=\"_ftn101\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><\/a>. Teniendo presente que es el Se\u00f1or quien abre los corazones<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref101\" name=\"_ftn101\"><\/a><span id='easy-footnote-104-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-104-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 16, 14.'><sup>104<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref102\" name=\"_ftn102\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><\/a> y que la excelencia no procede de ellos mismos, sino del poder de Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref102\" name=\"_ftn102\"><\/a><span id='easy-footnote-105-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-105-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 4, 7.'><sup>105<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref103\" name=\"_ftn103\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><\/a>, en el momento de proclamar la palabra se unir\u00e1n m\u00e1s \u00edntimamente a Cristo Maestro y se dejar\u00e1n guiar por su Esp\u00edritu. As\u00ed, uni\u00e9ndose con Cristo, participan de la caridad de Dios, cuyo misterio, oculto desde los siglos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref103\" name=\"_ftn103\"><\/a><span id='easy-footnote-106-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-106-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 3, 9.'><sup>106<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref104\" name=\"_ftn104\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><\/a>, ha sido revelado en Cristo.<\/p>\n<p>Como ministros sagrados, sobre todo en el Sacrificio de la Misa, los presb\u00edteros ocupan especialmente el lugar de Cristo, que se sacrific\u00f3 a s\u00ed mismo para santificar a los hombres; y por eso son invitados a imitar lo que administran; ya que celebran el misterio de la muerte del Se\u00f1or, procuren mortificar sus miembros de vicios y concupiscencias<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref104\" name=\"_ftn104\"><\/a><span id='easy-footnote-107-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-107-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Pont. Rom&lt;\/i&gt;., \u00abDe Ordinatione Presbyteri\u00bb.'><sup>107<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref105\" name=\"_ftn105\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><\/a>. En el misterio del Sacrificio Eucar\u00edstico, en que los sacerdotes desempe\u00f1an su funci\u00f3n principal, se realiza continuamente la obra de nuestra redenci\u00f3n<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref105\" name=\"_ftn105\"><\/a><span id='easy-footnote-108-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-108-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Missale Romanum&lt;\/i&gt;, Oraci\u00f3n sobre la oblata del domingo 9 despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s.'><sup>108<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref106\" name=\"_ftn106\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><\/a>, y, por tanto, se recomienda con todas las veras su celebraci\u00f3n diaria, la cual, aunque no pueda obtenerse la presencia de los fieles, es una acci\u00f3n de Cristo y de la Iglesia<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref106\" name=\"_ftn106\"><\/a><span id='easy-footnote-109-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-109-117159' title='Cf. Pablo VI, Enc\u00edcl. &lt;i&gt; Mysterium Fidei&lt;\/i&gt;, del 3 de setiembre de 1965: AAS 57 (1965), pp. 761-762: \u00abPorque toda misa, aun la celebrada privadamente por un sacerdote, no es privada, sino acci\u00f3n de Cristo y de la Iglesia, la cual en el sacrificio que ofrece aprende a ofrecerse a s\u00ed misma como sacrificio universal, y aplica a la salvaci\u00f3n del mundo entero la \u00fanica e infinita eficacia redentora del sacrificio de la cruz. Pues cada misa que se celebra se ofrece, no s\u00f3lo por la salvaci\u00f3n de algunos, sino por la salvaci\u00f3n de todo el mundo&amp;#8230; Por tanto, paternalmente y con insistencia, recomendamos a los sacerdotes, que de un modo particular constituyen nuestro gozo y nuestra corona en el Se\u00f1or, que&amp;#8230; celebren todos los d\u00edas la misa digna y devotamente\u00bb; Conc. Vat. II, Const. &lt;i&gt;De Sacra Liturgia&lt;\/i&gt;: AAS 56 (1964), p. 107.'><sup>109<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref107\" name=\"_ftn107\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><\/a>. As\u00ed, mientras los presb\u00edteros se unen con la acci\u00f3n de Cristo Sacerdote, se ofrecen todos los d\u00edas enteramente a Dios, y mientras se nutren del Cuerpo de Cristo, participan cordialmente de la caridad de Quien se da a los fieles como pan eucar\u00edstico. De igual forma se unen con la intenci\u00f3n y con la caridad de Cristo en la administraci\u00f3n de los Sacramentos, especialmente cuando para la administraci\u00f3n del Sacramento de la Penitencia se muestran enteramente dispuestos, siempre que los fieles lo piden razonablemente. En el rezo del Oficio divino prestan su voz a la Iglesia, que persevera en la oraci\u00f3n, en nombre de todo el g\u00e9nero humano, juntamente con Cristo, que \u00abvive siempre para interceder por nosotros\u00bb (<i>Hb<\/i>., 7, 25).<\/p>\n<p>Rigiendo y apacentando el Pueblo de Dios, se ven impulsados por la caridad del Buen Pastor a entregar su vida por sus ovejas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref107\" name=\"_ftn107\"><\/a><span id='easy-footnote-110-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-110-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 10, 11.'><sup>110<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref108\" name=\"_ftn108\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><\/a>, preparados tambi\u00e9n para el sacrificio supremo, siguiendo el ejemplo de los sacerdote que incluso en nuestros d\u00edas no han rehusado entregar su vida; siendo educadores en la fe, y teniendo ellos mismos \u00abfirme esperanza de entrar en el santuario en virtud de la sangre de Cristo\u00bb (<i>Hb<\/i>., 10, 19), se acercan a Dios \u00abcon sincero coraz\u00f3n en la plenitud de la fe\u00bb (Hb., 10, 22); y robustecen la esperanza firme respecto de sus fieles<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref108\" name=\"_ftn108\"><\/a><span id='easy-footnote-111-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-111-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor.&lt;\/i&gt;, 1, 7.'><sup>111<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref109\" name=\"_ftn109\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><\/a>, para poder consolar a los que se hallan atribulados, con el mismo consuelo con que Dios los consuela a ellos mismos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref109\" name=\"_ftn109\"><\/a><span id='easy-footnote-112-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-112-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 1, 4.'><sup>112<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref110\" name=\"_ftn110\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><\/a>; como rectores de la comunidad, cultivan la ascesis propia del pastor de las almas, dando de mano a las ventajas propias, no buscando sus conveniencias, sino la de muchos, para que se salven<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref110\" name=\"_ftn110\"><\/a><span id='easy-footnote-113-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-113-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor&lt;\/i&gt;., 10, 33.'><sup>113<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref111\" name=\"_ftn111\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><\/a>, progresando siempre hacia el cumplimiento m\u00e1s perfecto del deber pastoral, y cuando es necesario, est\u00e1n dispuestos a emprender nuevos caminos pastorales, guiados por el Esp\u00edritu del amor, que sopla donde quiere<span id='easy-footnote-114-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-114-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 3, 8.'><sup>114<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref112\" name=\"_ftn112\"><\/a>.<\/p>\n<p><b><i>Unidad y armon\u00eda de la vida de los presb\u00edteros<\/i><\/b><\/p>\n<p>14. Siendo en el mundo moderno tantos los cargos que deben desempe\u00f1ar los hombres y tanta la diversidad de los problemas, que los angustian y que muchas veces tienen que resolver precipitadamente, no es raro que se vean en peligro de desparramarse en mil preocupaciones. Y los presb\u00edteros, implicados y distra\u00eddos en las muchas obligaciones de su ministerio, no pueden pensar sin angustia c\u00f3mo lograr la unidad de su vida interior con la magnitud de la acci\u00f3n exterior. Esta unidad de la vida no la pueden conseguir ni la ordenaci\u00f3n meramente externa de la obra del ministerio, ni la sola pr\u00e1ctica de los ejercicios de piedad, por mucho que la ayuden. La pueden organizar, en cambio, los presb\u00edteros, imitando en el cumplimiento de su ministerio el ejemplo de Cristo Se\u00f1or, cuyo alimento era cumplir la voluntad de Aquel que le envi\u00f3 a completar su obra<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref112\" name=\"_ftn112\"><\/a><span id='easy-footnote-115-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-115-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 4, 34.'><sup>115<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref113\" name=\"_ftn113\"><\/a>.<\/p>\n<p>En realidad, Cristo, para cumplir indefectiblemente la misma voluntad del Padre en el mundo por medio de la Iglesia, obra por sus ministros, y por ello contin\u00faa siendo siempre principio y fuente de la unidad de su vida. Por consiguiente, los presb\u00edteros conseguir\u00e1n la unidad de su vida uni\u00e9ndose a Cristo en el conocimiento de la voluntad del Padre y en la entrega de s\u00ed mismos por el reba\u00f1o que se les ha confiado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref113\" name=\"_ftn113\"><\/a><span id='easy-footnote-116-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-116-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Jn&lt;\/i&gt;., 3, 16.'><sup>116<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref114\" name=\"_ftn114\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><\/a>. De esta forma, desempe\u00f1ando el papel del Buen Pastor, en el mismo ejercicio de la caridad pastoral encontrar\u00e1n el v\u00ednculo de la perfecci\u00f3n sacerdotal que reduce a unidad su vida y su actividad. Esta caridad pastoral<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref114\" name=\"_ftn114\"><\/a><span id='easy-footnote-117-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-117-117159' title='\u00abEl apacentar la grey del Se\u00f1or es una funci\u00f3n de amor\u00bb S. Agust\u00edn, &lt;i&gt;Tract. in Joan.&lt;\/i&gt;, 123, 5: PL 35 (1967).'><sup>117<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref115\" name=\"_ftn115\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><\/a> fluye sobre todo del Sacrificio Eucar\u00edstico, que se manifiesta por ello como centro y ra\u00edz de toda la vida del presb\u00edtero, de suerte que lo que se efect\u00faa en el altar lo procure reproducir en s\u00ed el alma del sacerdote. Esto no puede conseguirse si los mismos sacerdotes no penetran cada vez m\u00e1s \u00edntimamente, por la oraci\u00f3n, en el misterio de Cristo.<\/p>\n<p>Para poder verificar concretamente la unidad de su vida, consideren todos sus proyectos, procurando conocer cu\u00e1l es la voluntad de Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref115\" name=\"_ftn115\"><\/a><span id='easy-footnote-118-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-118-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Rom&lt;\/i&gt;., 12, 2.'><sup>118<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref116\" name=\"_ftn116\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><\/a>; es decir, la conformidad de los proyectos con las normas de la misi\u00f3n evang\u00e9lica de la Iglesia. Porque no puede separarse la fidelidad para con Cristo de la fidelidad para con la Iglesia. La caridad pastoral pide que los presb\u00edteros, para no correr en vano<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref116\" name=\"_ftn116\"><\/a><span id='easy-footnote-119-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-119-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Gal&lt;\/i&gt;., 2, 12.'><sup>119<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref117\" name=\"_ftn117\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><\/a>, trabajen siempre en v\u00ednculo de uni\u00f3n con los obispos y con otros hermanos en el sacerdocio. Obrando as\u00ed hallar\u00e1n los presb\u00edteros la unidad de la propia vida en la misma unidad de la misi\u00f3n de la Iglesia, y de esta suerte se unir\u00e1n con su Se\u00f1or, y por El con el Padre, en el Esp\u00edritu Santo, a fin de llenarse de consuelo y de rebosar de gozo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref117\" name=\"_ftn117\"><\/a><span id='easy-footnote-120-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-120-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 7, 4.'><sup>120<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref118\" name=\"_ftn118\"><\/a>.<\/p>\n<h3><b>II. Exigencias espirituales caracter\u00edsticas en la vida de los presb\u00edteros<\/b><\/h3>\n<p><i><b>Humildad y obediencia<\/b><\/i><\/p>\n<p>15. Entre las virtudes principalmente requeridas en el ministerio de los presb\u00edteros hay que contar aquella disposici\u00f3n de alma por la que est\u00e1n siempre preparados a buscar, no su voluntad, sino la voluntad de quien los envi\u00f3<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref118\" name=\"_ftn118\"><\/a><span id='easy-footnote-121-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-121-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 4, 34; 5, 30; 6, 38.'><sup>121<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref119\" name=\"_ftn119\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn118\" name=\"_ftnref118\"><\/a>. Porque la obra divina, para cuya realizaci\u00f3n los tom\u00f3 el Esp\u00edritu Santo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref119\" name=\"_ftn119\"><\/a><span id='easy-footnote-122-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-122-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 135, 2.'><sup>122<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref120\" name=\"_ftn120\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn119\" name=\"_ftnref119\"><\/a>, trasciende todas las fuerzas humanas y la sabidur\u00eda de los hombres, pues \u00abDios eligi\u00f3 los d\u00e9biles del mundo para confundir a los fuertes\u00bb (<i>1 Cor.<\/i>, 1, 27). Conociendo, pues, su propia debilidad, el verdadero ministro de Cristo trabaja con humildad, buscando lo que es grato a Dios<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref120\" name=\"_ftn120\"><\/a><span id='easy-footnote-123-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-123-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 5, 10.'><sup>123<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref121\" name=\"_ftn121\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn120\" name=\"_ftnref120\"><\/a>, y como encadenado por el Esp\u00edritu<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref121\" name=\"_ftn121\"><\/a><span id='easy-footnote-124-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-124-117159' title='&lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 20, 22.'><sup>124<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref122\" name=\"_ftn122\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn121\" name=\"_ftnref121\"><\/a>, es llevado en todo por la voluntad de quien desea que todos los hombres se salven; voluntad que puede descubrir y cumplir en los quehaceres diarios, sirviendo humildemente a todos los que Dios le ha confiado, en el ministerio que se le ha entregado y en los m\u00faltiples acontecimientos de su vida.<\/p>\n<p>Pero como el ministerio sacerdotal es el ministerio de la misma Iglesia, no puede efectuarse m\u00e1s que en la comuni\u00f3n jer\u00e1rquica de todo el cuerpo. La caridad pastoral urge, pues, a los presb\u00edteros que, actuando en esta comuni\u00f3n, consagren su voluntad propia por la obediencia al servicio de Dios y de los hermanos, recibiendo con esp\u00edritu de fe y cumpliendo los preceptos y recomendaciones emanadas del Sumo Pont\u00edfice, del propio obispo y de otros superiores; gast\u00e1ndose y agot\u00e1ndose de buena gana<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref122\" name=\"_ftn122\"><\/a><span id='easy-footnote-125-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-125-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 12, 15.'><sup>125<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref123\" name=\"_ftn123\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn122\" name=\"_ftnref122\"><\/a> en cualquier servicio que se les haya confiado, por humilde y pobre que sea. De esta forma guardan y reafirman la necesaria unidad con sus hermanos en el ministerio, y sobre todo con los que el Se\u00f1or constituy\u00f3 en rectores visibles de su Iglesia, y obran para la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo, que crece \u00abpor todos los ligamentos que lo nutren\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref123\" name=\"_ftn123\"><\/a><span id='easy-footnote-126-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-126-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 4, 11-16.'><sup>126<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref124\" name=\"_ftn124\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn123\" name=\"_ftnref123\"><\/a>. Esta obediencia, que conduce a la libertad m\u00e1s madura de los hijos de Dios, exige por su naturaleza que, mientras movidos por la caridad, los presb\u00edteros, en el cumplimiento de su cargo, investigan prudentemente nuevos caminos para el mayor bien de la Iglesia, propongan confiadamente sus proyectos y expongan instantemente las necesidades del reba\u00f1o a ellos confiado, dispuestos siempre a acatar el juicio de quienes desempe\u00f1an la funci\u00f3n principal en el r\u00e9gimen de la Iglesia de Dios.<\/p>\n<p>Los presb\u00edteros, con esta humildad y esta obediencia responsable y voluntaria, se asemejan a Cristo, sintiendo en s\u00ed lo que en Cristo Jes\u00fas, que \u00abse anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando la forma de siervo&#8230;, hecho obediente hasta la muerte\u00bb (<i>Fil<\/i>., 2, 7-9). Y con esta obediencia venci\u00f3 y repar\u00f3 la desobediencia de Ad\u00e1n, como atestigua el ap\u00f3stol: \u00abPor la desobediencia de un hombre muchos fueron hechos pecadores; as\u00ed tambi\u00e9n, por la obediencia de uno muchos ser\u00e1n hechos justos\u00bb (<i>Rom<\/i>., 5, 19).<\/p>\n<p><i><b>Hay que abrazar el celibato y apreciarlo como una gracia<\/b><\/i><\/p>\n<p>16. La perfecta y perpetua continencia por el reino de los cielos, recomendada por nuestro Se\u00f1or<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref124\" name=\"_ftn124\"><\/a><span id='easy-footnote-127-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-127-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 19, 12.'><sup>127<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref125\" name=\"_ftn125\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn124\" name=\"_ftnref124\"><\/a>, aceptada con gusto y observada plausiblemente en el decurso de los siglos e incluso en nuestros d\u00edas por no pocos fieles cristianos, siempre ha sido tenida en gran aprecio por la Iglesia, especialmente para la vida sacerdotal. Porque es al mismo tiempo emblema y est\u00edmulo de la caridad pastoral y fuente peculiar de la fecundidad espiritual en el mundo<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref125\" name=\"_ftn125\"><\/a><span id='easy-footnote-128-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-128-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 42: AAS 57 91965), pp. 47-49.'><sup>128<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref126\" name=\"_ftn126\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn125\" name=\"_ftnref125\"><\/a>. No es exigida ciertamente por la naturaleza misma del sacerdocio, como aparece por la pr\u00e1ctica de la Iglesia primitiva<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref126\" name=\"_ftn126\"><\/a><span id='easy-footnote-129-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-129-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Tim&lt;\/i&gt;., 3, 2-5; &lt;i&gt;Tit&lt;\/i&gt;., 1, 6.'><sup>129<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref127\" name=\"_ftn127\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn126\" name=\"_ftnref126\"><\/a> y por la tradici\u00f3n de las Iglesias orientales, en donde, adem\u00e1s de aquellos que con todos los obispos eligen el celibato como un don de la gracia, hay tambi\u00e9n presb\u00edteros benem\u00e9ritos casados; pero al tiempo que recomienda el celibato eclesi\u00e1stico, este Santo Concilio no intenta en modo alguno cambiar la distinta disciplina que rige leg\u00edtimamente en las Iglesias orientales, y exhorta amabil\u00edsimamente a todos los que recibieron el presbiterado en el matrimonio a que, perseverando en la santa vocaci\u00f3n, sigan consagrando su vida plena y generosamente al reba\u00f1o que se les ha confiado<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref127\" name=\"_ftn127\"><\/a><span id='easy-footnote-130-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-130-117159' title='Cf. P\u00edo XI, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Ad catholici sacerdocii&lt;\/i&gt;, del 20 de diciembre de 1935: AAS 28 (1936), p. 28.'><sup>130<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref128\" name=\"_ftn128\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn127\" name=\"_ftnref127\"><\/a>.<\/p>\n<p>Pero el celibato tiene mucha conformidad con el sacerdocio. Porque toda la misi\u00f3n del sacerdote se dedica al servicio de la nueva humanidad, que Cristo, vencedor de la muerte, suscita en el mundo por su Esp\u00edritu, y que trae su origen \u00abno de la sangre, ni de la voluntad carnal, ni de la voluntad de var\u00f3n, sino de Dios\u00bb (<i>Jn<\/i>. 1, 13). Los presb\u00edteros, pues, por la virginidad o celibato conservado por el reino de los cielos<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref128\" name=\"_ftn128\"><\/a><span id='easy-footnote-131-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-131-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 19, 12.'><sup>131<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref129\" name=\"_ftn129\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn128\" name=\"_ftnref128\"><\/a>, se consagran a Cristo de una forma nueva y exquisita, se unen a El m\u00e1s f\u00e1cilmente con un coraz\u00f3n indiviso<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref129\" name=\"_ftn129\"><\/a><span id='easy-footnote-132-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-132-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor.&lt;\/i&gt;, 7, 32-34.'><sup>132<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref130\" name=\"_ftn130\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn129\" name=\"_ftnref129\"><\/a>, se dedican m\u00e1s libremente en El y por El al servicio de Dios y de los hombres, sirven m\u00e1s expeditamente a su reino y a la obra de regeneraci\u00f3n sobrenatural, y con ello se hacen m\u00e1s aptos para recibir ampliamente la paternidad en Cristo. De esta forma, pues, manifiestan delante de los hombres que quieren dedicarse al ministerio que se les ha confiado, es decir, de desposar a los fieles con un solo var\u00f3n, y de presentarlos a Cristo como una virgen casta<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref130\" name=\"_ftn130\"><\/a><span id='easy-footnote-133-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-133-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 11, 2.'><sup>133<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref131\" name=\"_ftn131\"><\/a>, y con ello evocan el misterioso matrimonio establecido por Dios, que ha de manifestarse plenamente en el futuro, por el que la Iglesia tiene a Cristo como Esposo \u00fanico<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref131\" name=\"_ftn131\"><\/a><span id='easy-footnote-134-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-134-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, nn. 42 y 44: AAS 57 (1965), pp. 47-49 y 50-51; Decreto &lt;i&gt;De accommodata renovatione vitae religiosae&lt;\/i&gt;, n. 12.'><sup>134<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref132\" name=\"_ftn132\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn131\" name=\"_ftnref131\"><\/a>. Se constituyen, adem\u00e1s, en se\u00f1al viva de aquel mundo futuro, presente ya por la fe y por la caridad, en que los hijos de la resurrecci\u00f3n no tomar\u00e1n maridos ni mujeres<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref132\" name=\"_ftn132\"><\/a><span id='easy-footnote-135-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-135-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 20, 35-36; P\u00edo XI, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Ad catholici sacerdotii&lt;\/i&gt;, l. c., pp. 24-28; P\u00edo XII, Enc\u00edcl. &lt;i&gt;Sacra Virginitas&lt;\/i&gt;, del 25 de marzo de 1954: AAS 46 (1954), pp. 169-172.'><sup>135<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref133\" name=\"_ftn133\"><\/a>.<\/p>\n<p>Por estas razones, fundadas en el misterio de Cristo y en su misi\u00f3n, el celibato, que al principio se recomendaba a los sacerdotes, fue impuesto por ley despu\u00e9s en la Iglesia Latina a todos los que eran promovidos al Orden sagrado. Este Santo Concilio aprueba y confirma esta legislaci\u00f3n en cuanto se refiere a los que se destinan para el presbiterado, confiando en el Esp\u00edritu que el don del celibato, tan conveniente al sacerdocio del Nuevo Testamento, les ser\u00e1 generosamente otorgado por el Padre, con tal que se lo pidan con humildad y constancia los que por el sacramento del Orden participan del sacerdocio de Cristo, m\u00e1s a\u00fan, toda la Iglesia. Exhorta tambi\u00e9n este Sagrado Concilio a los presb\u00edteros que, confiados en la gracia de Dios, recibieron libremente el sagrado celibato seg\u00fan el ejemplo de Cristo, a que, abraz\u00e1ndolo con magnanimidad y de todo coraz\u00f3n, y perseverando en tal estado con fidelidad, reconozcan el don excelso que el Padre les ha dado y que tan claramente ensalza el Se\u00f1or<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref133\" name=\"_ftn133\"><\/a><span id='easy-footnote-136-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-136-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 19, 11.'><sup>136<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref134\" name=\"_ftn134\"><\/a>, y pongan ante su consideraci\u00f3n los grandes misterios que en \u00e9l se expresan y se verifican. Cuando m\u00e1s imposible les parece a no pocas personas la perfecta continencia en el mundo actual, con tanto mayor humildad y perseverancia pedir\u00e1n los presb\u00edteros, juntamente con la Iglesia, la gracia de la fidelidad, que nunca ha sido negada a quienes la piden, sirvi\u00e9ndose tambi\u00e9n, al mismo tiempo, de todas las ayudas sobrenaturales y naturales, que todos tienen a su alcance. No dejen de seguir las normas, sobre todo las asc\u00e9ticas, que la experiencia de la Iglesia aprueba, y que no son menos necesarias en el mundo actual. Ruega, por tanto, este Sagrado Concilio, no s\u00f3lo a los sacerdotes, sino tambi\u00e9n a todos los fieles, que aprecien cordialmente este precioso don del celibato sacerdotal, y que pidan todos a Dios que El conceda siempre abundantemente ese don a su Iglesia.<\/p>\n<p><b><i>Posici\u00f3n respecto al mundo y los bienes terrenos, y pobreza voluntaria<\/i><\/b><\/p>\n<p>17. Por la amigable y fraterna convivencia mutua y con los dem\u00e1s hombres, pueden aprender los presb\u00edteros a cultivar los valores humanos y a apreciar los bienes creados como dones de Dios. Aunque viven en el mundo, sepan siempre, sin embargo, que ellos no son del mundo, seg\u00fan la sentencia del Se\u00f1or, nuestro Maestro<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref134\" name=\"_ftn134\"><\/a><span id='easy-footnote-137-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-137-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 17, 14-16.'><sup>137<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref135\" name=\"_ftn135\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn134\" name=\"_ftnref134\"><\/a>. Disfrutando, pues, del mundo como si no disfrutasen<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref135\" name=\"_ftn135\"><\/a><span id='easy-footnote-138-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-138-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Cor.&lt;\/i&gt;, 7, 31.'><sup>138<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref136\" name=\"_ftn136\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn135\" name=\"_ftnref135\"><\/a>, llegar\u00e1n a la libertad de los que, libres de toda preocupaci\u00f3n desordenada, se hacen d\u00f3ciles para o\u00edr la voz divina en la vida ordinaria. De esta libertad y docilidad emana la discreci\u00f3n espiritual con que se halla la recta postura frente al mundo y a los bienes terrenos. Postura de gran importancia para los presb\u00edteros, porque la misi\u00f3n de la Iglesia se desarrolla en medio del mundo, y porque los bienes creados son enteramente necesarios para el provecho personal del hombre. Agradezcan, pus, todo lo que el Padre celestial les concede para vivir convenientemente. Es necesario, con todo, que examinen a la luz de la fe todo lo que se les presenta, para usar de los bienes seg\u00fan la voluntad de Dios y dar de mano a todo cuanto obstaculiza su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pues los sacerdotes, ya que el Se\u00f1or es su \u00abporci\u00f3n y herencia\u00bb (n\u00fams. 18, 20), deben usar los bienes temporales tan s\u00f3lo para los fines a los que pueden l\u00edcitamente destinarlos, seg\u00fan la doctrina de Cristo Se\u00f1or y la ordenaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Los bienes eclesi\u00e1sticos propiamente dichos, seg\u00fan su naturaleza, deben administrarlos los sacerdotes seg\u00fan las normas de las leyes eclesi\u00e1sticas, con la ayuda, en cuanto sea posible, de expertos seglares, y destinarlos siempre a aquellos fines para cuya consecuci\u00f3n es l\u00edcito a la Iglesia poseer bienes temporales, esto es, para el mantenimiento del culto divino, para procurar la honesta sustentaci\u00f3n del clero y para realizar las obras del sagrado apostolado o de la caridad, sobre todo con los necesitados<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref136\" name=\"_ftn136\"><\/a><span id='easy-footnote-139-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-139-117159' title='Conc. Antioch., can. 25, Mansi, 1328; &lt;i&gt;Decretum Gratiani&lt;\/i&gt;, c. 23, C. 12, q. 1.'><sup>139<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref137\" name=\"_ftn137\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn136\" name=\"_ftnref136\"><\/a>. En cuanto a los bienes que recaban con ocasi\u00f3n del ejercicio de alg\u00fan oficio eclesi\u00e1stico, salvo el derecho particular<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref137\" name=\"_ftn137\"><\/a><span id='easy-footnote-140-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-140-117159' title='Esto se entiende sobre todo de los derechos y costumbres vigentes en las Iglesias orientales.'><sup>140<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref138\" name=\"_ftn138\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn137\" name=\"_ftnref137\"><\/a>, los presb\u00edteros, lo mismo que los obispos, apl\u00edquenlos, en primer lugar, a su honesto sustento y a la satisfacci\u00f3n de las exigencias de su propio estado; y lo que sobre, s\u00edrvanse destinarlo para el bien de la Iglesia y para obras de caridad. No tengan, por consiguiente, el beneficio como una ganancia, ni empleen sus emolumentos para engrosar su propio caudal<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref138\" name=\"_ftn138\"><\/a><span id='easy-footnote-141-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-141-117159' title='Conc. Paris., a. 829, can. 15: M. G. H., Sect. III, Concilia, t. 2, pars 6, 622; Conc. Trident., Sess. XXV, &lt;i&gt;De reform&lt;\/i&gt;., cap. I.'><sup>141<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref139\" name=\"_ftn139\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn138\" name=\"_ftnref138\"><\/a>. Por ello los sacerdotes, teniendo el coraz\u00f3n despegado de las riquezas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref139\" name=\"_ftn139\"><\/a><span id='easy-footnote-142-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-142-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ps&lt;\/i&gt;., 62, 11, Vg., 61.'><sup>142<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref140\" name=\"_ftn140\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn139\" name=\"_ftnref139\"><\/a>, han de evitar siempre toda clase de ambici\u00f3n y abstenerse cuidadosamente de toda especie de comercio.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, si\u00e9ntanse invitados a abrazar la pobreza voluntaria, para asemejarse m\u00e1s claramente a Cristo y estar m\u00e1s dispuestos para el ministerio sagrado. Porque Cristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, para que fu\u00e9ramos ricos con su pobreza<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref140\" name=\"_ftn140\"><\/a><span id='easy-footnote-143-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-143-117159' title='Cf.&lt;i&gt; 2 Cor&lt;\/i&gt;., 8, 9.'><sup>143<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref141\" name=\"_ftn141\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn140\" name=\"_ftnref140\"><\/a>. Y los ap\u00f3stoles manifestaron, con su ejemplo, que el don gratuito de Dios hay que distribuirlo gratuitamente<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref141\" name=\"_ftn141\"><\/a><span id='easy-footnote-144-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-144-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 8, 18-25.'><sup>144<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref142\" name=\"_ftn142\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn141\" name=\"_ftnref141\"><\/a>, sabiendo vivir en la abundancia y pasar necesidad<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref142\" name=\"_ftn142\"><\/a><span id='easy-footnote-145-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-145-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Fil&lt;\/i&gt;., 4, 12.'><sup>145<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref143\" name=\"_ftn143\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn142\" name=\"_ftnref142\"><\/a>. Pero incluso una cierta comunidad de bienes, a semejanza de la que se alaba en la historia de la Iglesia primitiva<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref143\" name=\"_ftn143\"><\/a><span id='easy-footnote-146-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-146-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Act&lt;\/i&gt;., 2, 42-47.'><sup>146<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref144\" name=\"_ftn144\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn143\" name=\"_ftnref143\"><\/a>, prepara muy bien el terreno para la caridad pastoral; y por esa forma de vida pueden los presb\u00edteros practicar laudablemente el esp\u00edritu de pobreza que Cristo recomienda.<\/p>\n<p>Guiados, pues, por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, que ungi\u00f3 al Salvador y lo envi\u00f3 a evangelizar a los pobres<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref144\" name=\"_ftn144\"><\/a><span id='easy-footnote-147-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-147-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Lc&lt;\/i&gt;., 4, 18.'><sup>147<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref145\" name=\"_ftn145\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn144\" name=\"_ftnref144\"><\/a>, los presb\u00edteros, y lo mismo los obispos, mucho m\u00e1s que los restantes disc\u00edpulos de Cristo, eviten todo cuanto pueda alejar de alguna forma a los pobres, desterrando de sus cosas toda clase de vanidad. Dispongan su morada de forma que a nadie est\u00e9 cerrada, y que nadie, incluso el m\u00e1s pobre, recele frecuentarla.<\/p>\n<h3><b>III. Recursos para la vida de los presb\u00edteros<\/b><\/h3>\n<p><i><b>Recursos para fomentar la vida espiritual<\/b><\/i><\/p>\n<p>18. Para que los presb\u00edteros puedan fomentar la uni\u00f3n con Cristo en todas las circunstancias de la vida, adem\u00e1s del ejercicio consciente de su ministerio, cuentan con los medios comunes y particulares, nuevos y antiguos, que nunca deja de suscitar en el pueblo de Dios el Esp\u00edritu Santo, y que la Iglesia recomienda, e incluso manda alguna vez, para la santificaci\u00f3n de sus miembros<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref145\" name=\"_ftn145\"><\/a><span id='easy-footnote-148-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-148-117159' title='Cf. CIC., can. 125 ss.'><sup>148<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref146\" name=\"_ftn146\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn145\" name=\"_ftnref145\"><\/a>. Entre todas las ayudas espirituales sobresalen los actos con que los cristianos se nutren de la palabra de Dios en la doble mesa de la Sagrada Escritura y de la Eucarist\u00eda<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref146\" name=\"_ftn146\"><\/a><span id='easy-footnote-149-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-149-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Decr. &lt;i&gt;De accommodata renovatione vitae religiosae&lt;\/i&gt;, n. 6; Const. dogm. &lt;i&gt;De Divina Revelatione&lt;\/i&gt;, n. 21.'><sup>149<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref147\" name=\"_ftn147\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn146\" name=\"_ftnref146\"><\/a>; a nadie se oculta cu\u00e1nta trascendencia tiene su participaci\u00f3n asidua para la santificaci\u00f3n propia de los presb\u00edteros.<\/p>\n<p>Los ministros de la gracia sacramental se unen \u00edntimamente a Cristo Salvador y Pastor por la fructuosa recepci\u00f3n de los sacramentos, sobre todo en la frecuente acci\u00f3n sacramental de la Penitencia, puesto que, preparada con el examen diario de conciencia, favorece tant\u00edsimo la necesaria conversi\u00f3n del coraz\u00f3n al amor del Padre de las misericordias. A la luz de la fe, nutrida con la lectura divina, pueden buscar cuidadosamente las se\u00f1ales de la voluntad divina y los impulsos de su gracia en los varios aconteceres de la vida, y hacerse, con ello, m\u00e1s d\u00f3ciles cada d\u00eda para su misi\u00f3n recibida en el Esp\u00edritu Santo. En la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda encuentran siempre un ejemplo admirable de esta docilidad, pues ella, guiada por el Esp\u00edritu Santo, se entreg\u00f3 totalmente al misterio de la redenci\u00f3n de los hombres<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref147\" name=\"_ftn147\"><\/a><span id='easy-footnote-150-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-150-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 65: AAS 57 (1965), pp. 64-65.'><sup>150<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref148\" name=\"_ftn148\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn147\" name=\"_ftnref147\"><\/a>; veneren y amen los presb\u00edteros con filial devoci\u00f3n y veneraci\u00f3n a esta Madre del Sumo y Eterno Sacerdote, Reina de los Ap\u00f3stoles y auxilio de su ministerio.<\/p>\n<p>Para cumplir con fidelidad su ministerio, gusten cordialmente el coloquio divino con Cristo Se\u00f1or en la visita y en el culto personal de la Sagrada Eucarist\u00eda; practiquen gustosos el retiro espiritual y aprecien mucho la direcci\u00f3n espiritual. De muchas maneras, especialmente por la recomendada oraci\u00f3n mental y variadas f\u00f3rmulas de oraciones, que eligen a su gusto, los presb\u00edteros buscan y piden instantemente a Dios el verdadero esp\u00edritu de oraci\u00f3n con que ellos mismos, juntamente con la plebe que se les ha confiado, se unen \u00edntimamente con Cristo Mediador del Nuevo Testamento, y as\u00ed pueden clamar como hijos de adopci\u00f3n: \u00abAbba, Padre\u00bb (<i>Rom<\/i>., 8, 15).<\/p>\n<p><b><i>Estudio y ciencia pastoral<\/i><\/b><\/p>\n<p>19. En el sagrado rito de la Ordenaci\u00f3n el obispo recomienda a los presb\u00edteros que \u00abest\u00e9n maduros en la ciencia\u00bb y que su doctrina sea \u00abmedicina espiritual para el pueblo de Dios\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref148\" name=\"_ftn148\"><\/a><span id='easy-footnote-151-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-151-117159' title='&lt;i&gt;Pont. Rom.&lt;\/i&gt;, \u00abDe Ordinatione Presbyteri\u00bb.'><sup>151<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref149\" name=\"_ftn149\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn148\" name=\"_ftnref148\"><\/a>. Pero la ciencia de un ministro sagrado debe ser sagrada, porque emana de una fuente sagrada y a un fin sagrado se dirige. Ante todo, pues, se obtiene por la lectura y meditaci\u00f3n de la Sagrada Escritura<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref149\" name=\"_ftn149\"><\/a><span id='easy-footnote-152-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-152-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. &lt;i&gt;De Divina Revelatione&lt;\/i&gt;, n. 25.'><sup>152<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref150\" name=\"_ftn150\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn149\" name=\"_ftnref149\"><\/a>, y se nutre tambi\u00e9n fructuosamente con el estudio de los santos Padres y Doctores, y de otros monumentos de la Tradici\u00f3n. Adem\u00e1s, para responder convenientemente a los problemas propuestos por los hombres contempor\u00e1neos, conviene que los presb\u00edteros conozcan los documentos del Magisterio y, sobre todo, de los Concilios y de los Romanos Pont\u00edfices, y consulten a los mejores y probados escritores de Teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Pero como en nuestros tiempos la cultura humana, y tambi\u00e9n las ciencias sagradas, avanzan con un ritmo nuevo, los presb\u00edteros se ven impulsados a completar convenientemente y sin intermisi\u00f3n su ciencia divina y humana, y a prepararse, de esta forma, para entablar m\u00e1s ventajosamente el di\u00e1logo con los hombres de su tiempo.<\/p>\n<p>Para que los presb\u00edteros se entreguen m\u00e1s f\u00e1cilmente a los estudios y capten con m\u00e1s eficacia los m\u00e9todos de la evangelizaci\u00f3n y del apostolado, prep\u00e1renseles cuidadosamente los medios necesarios, como son la organizaci\u00f3n de cursos y de congresos, seg\u00fan las condiciones de cada pa\u00eds, la erecci\u00f3n de centros destinados a los estudios pastorales, la fundaci\u00f3n de bibliotecas y una conveniente direcci\u00f3n de los estudios por personas competentes. Consideren, adem\u00e1s, los obispos, o en particular, o reunidos entre s\u00ed, el modo m\u00e1s conveniente de conseguir que todos los presb\u00edteros, en tiempo determinado, sobre todo en los primeros a\u00f1os despu\u00e9s de su Ordenaci\u00f3n<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref150\" name=\"_ftn150\"><\/a><span id='easy-footnote-153-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-153-117159' title='Este curso no es el mismo que el curso pastoral, que ha de celebrarse inmediatamente despu\u00e9s de la ordenaci\u00f3n, sobre el que habla el Decreto &lt;i&gt;Optatum nobis&lt;\/i&gt;, sobre la formaci\u00f3n sacerdotal, n. 22.'><sup>153<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref151\" name=\"_ftn151\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn150\" name=\"_ftnref150\"><\/a>, puedan asistir a un curso en que se les brinde la ocasi\u00f3n de conseguir un conocimiento m\u00e1s completo de los m\u00e9todos pastorales y de la ciencia teol\u00f3gica, y, sobre todo, de fortalecer su vida espiritual y de comunicarse mutuamente con los hermanos las experiencias apost\u00f3licas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref151\" name=\"_ftn151\"><\/a><span id='easy-footnote-154-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-154-117159' title='Cf. Conc. Vat. II, Decr. &lt;i&gt;De pastorali Episcoporum munere in Ecclesia&lt;\/i&gt;, n. 16.'><sup>154<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref152\" name=\"_ftn152\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn151\" name=\"_ftnref151\"><\/a>. Ay\u00fadese especialmente con estas y otras atenciones oportunas tambi\u00e9n a los neo-p\u00e1rrocos y a los que se destinan para una nueva empresa pastoral, o a los que se env\u00edan a otra di\u00f3cesis o naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Procuren, por fin, los obispos que se dediquen algunos m\u00e1s profundamente a la ciencia divina, a fin de que nunca falten maestros id\u00f3neos para formar a los cl\u00e9rigos, para ayudar a los otros sacerdotes y a los fieles a conseguir la doctrina que necesitan, y para fomentar el sano progreso en las disciplinas sagradas, que es totalmente necesario en la Iglesia.<\/p>\n<p><b><i>Hay que proveer la justa remuneraci\u00f3n de los presb\u00edteros<\/i><\/b><\/p>\n<p>20. Los presb\u00edteros, entregados al servicio de Dios en el cumplimiento de la misi\u00f3n que se les ha confiado, son dignos de recibir la justa remuneraci\u00f3n, porque \u00abel obrero es digno de su salario\u00bb (<i>Lc<\/i>., 10, 7)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref152\" name=\"_ftn152\"><\/a><span id='easy-footnote-155-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-155-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Mt&lt;\/i&gt;., 10, 10; &lt;i&gt;1 Co&lt;\/i&gt;r., 9, 7; &lt;i&gt;1 Tim&lt;\/i&gt;., 5, 18.'><sup>155<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref153\" name=\"_ftn153\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn152\" name=\"_ftnref152\"><\/a>, y \u00abel Se\u00f1or ha ordenado a los que anuncian el Evangelio que vivan del Evangelio\u00bb (<i>1 Cor.<\/i>, 9, 14). Por lo cual, cuando no se haya provisto de otra forma la justa remuneraci\u00f3n de los presb\u00edteros, los mismos fieles tienen la obligaci\u00f3n de cuidar que puedan procurarse los medios necesarios para vivir honesta y dignamente, ya que los presb\u00edteros consagran su trabajo al bien de los fieles. Los obispos, por su parte, tienen el deber de avisar a los fieles acerca de esta obligaci\u00f3n, y deben procurar, o bien cada uno para su di\u00f3cesis o mejor varios en uni\u00f3n para el territorio com\u00fan, que se establezcan normas con que se mire por la honesta sustentaci\u00f3n de quienes desempe\u00f1an o han desempe\u00f1ado alguna funci\u00f3n en servicio del pueblo de Dios. Pero la remuneraci\u00f3n que cada uno ha de recibir, habida consideraci\u00f3n de la naturaleza del cargo mismo y de las condiciones de lugares y de tiempos, sea fundamentalmente la misma para todos los que se hallen en las mismas circunstancias, corresponda a su condici\u00f3n y les permita, adem\u00e1s, no s\u00f3lo proveer a la paga de las personas dedicadas al servicio de los presb\u00edteros, sino tambi\u00e9n ayudar personalmente, de alg\u00fan modo, a los necesitados, porque el ministerio para con los pobres lo apreci\u00f3 much\u00edsimo la Iglesia ya desde sus principios. Esta remuneraci\u00f3n, adem\u00e1s, sea tal que permita a los presb\u00edteros disfrutar de un tiempo debido y suficiente de vacaciones: los obispos deben procurar que lo puedan tener los presb\u00edteros.<\/p>\n<p>Es preciso atribuir la m\u00e1xima importancia a la funci\u00f3n que desempe\u00f1an los sagrados ministros. Por lo cual hay que dejar el sistema que llaman beneficial, o a lo menos hay que reformarlo, de suerte que la parte beneficial, o el derecho a los r\u00e9ditos dotales a\u00f1ejos al beneficio, se considere como secundaria y se atribuya, en derecho, el primer lugar al propio oficio eclesi\u00e1stico, que, por cierto, ha de entenderse en lo sucesivo cualquier cargo conferido establemente para ejercer un fin espiritual.<\/p>\n<p><i><b>Hay que establecer fondos comunes de bienes y ordenar una previsi\u00f3n social en favor de los presb\u00edteros<\/b><\/i><\/p>\n<p>21. T\u00e9ngase siempre presente el ejemplo de los cristianos en la primitiva Iglesia de Jerusal\u00e9n, en la que \u00abtodo lo ten\u00edan en com\u00fan\u00bb (<i>Act<\/i>., 4, 32) \u00aby a cada uno se le repart\u00eda seg\u00fan su necesidad\u00bb (<i>Act<\/i>., 4, 35). Es, pues, muy conveniente que, por lo menos en las regiones en que la sustentaci\u00f3n del clero depende total o parcialmente de donativos de los fieles, recoja los bienes ofrecidos a este fin una instituci\u00f3n diocesana, que administra el obispo con la ayuda de sacerdotes delegados, y, donde lo aconseje la utilidad, tambi\u00e9n de seglares peritos en econom\u00eda. Se desea, adem\u00e1s, que, en cuanto sea posible, en cada di\u00f3cesis o regi\u00f3n se constituya un fondo com\u00fan de bienes con que puedan los obispos satisfacer otras obligaciones, y con que tambi\u00e9n las di\u00f3cesis m\u00e1s ricas puedan ayudar a las m\u00e1s pobres, de forma que la abundancia de aquellas alivie la escasez de \u00e9stas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref153\" name=\"_ftn153\"><\/a><span id='easy-footnote-156-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-156-117159' title='Cf. &lt;i&gt;2 Cor&lt;\/i&gt;., 8, 14.'><sup>156<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref154\" name=\"_ftn154\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn153\" name=\"_ftnref153\"><\/a>. Este fondo ha de constituirse, sobre todo, por las ofrendas de los fieles, pero tambi\u00e9n por los bienes que provienen de otras fuentes, que el derecho ha de concretar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en las naciones en que todav\u00eda no est\u00e1 convenientemente organizada la previsi\u00f3n social en favor del clero, procuren las Conferencias Episcopales que, consideradas siempre las leyes eclesi\u00e1sticas y civiles, se establezcan, o bien instituciones diocesanas, tambi\u00e9n federadas entre s\u00ed, o bien instituciones organizadas a un tiempo para varias di\u00f3cesis, o bien una asociaci\u00f3n establecida para todo el territorio, por las que, bajo la atenci\u00f3n de la jerarqu\u00eda, se provea suficientemente a la que llaman conveniente seguro o asistencia sanitaria, y a la debida sustentaci\u00f3n de los presb\u00edteros enfermos, inv\u00e1lidos o ancianos. Ayuden los sacerdotes a esta instituci\u00f3n una vez erigida, movidos por esp\u00edritu de solidaridad para con sus hermanos, tomando parte en sus tribulaciones<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref154\" name=\"_ftn154\"><\/a><span id='easy-footnote-157-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-157-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Fil&lt;\/i&gt;., 4, 14.'><sup>157<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref155\" name=\"_ftn155\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn154\" name=\"_ftnref154\"><\/a>, considerando, al mismo tiempo, que as\u00ed, sin angustia del futuro, pueden practicar la pobreza con resuelto esp\u00edritu evang\u00e9lico y entregarse plenamente a la salvaci\u00f3n de las almas. Procuren aquellos a quienes competa que estas instituciones de diversas naciones se re\u00fanan entre s\u00ed, para que consigan m\u00e1s consistencia y se propaguen m\u00e1s ampliamente.<\/p>\n<h2><b>Conclusi\u00f3n y exhortaci\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>22. Este Sagrado Concilio, aun teniendo presente los gozos de la vida sacerdotal, no puede olvidar las dificultades en que se ven los presb\u00edteros en las actuales circunstancias de la vida de hoy. Sabe tambi\u00e9n cu\u00e1nto se transforman las condiciones econ\u00f3micas y sociales e incluso las costumbres humanas, y cu\u00e1nto se muda el orden de valores en el aprecio de los hombres; por lo cual los ministros de la Iglesia, e incluso muchas veces los fieles cristianos, se sienten en este mundo como ajenos a \u00e9l, buscando angustiosamente los medios id\u00f3neos y las palabras para poder comunicar con \u00e9l. Porque los nuevos impedimentos que obstaculizan la fe, la aparente esterilidad del trabajo realizado, y la acerba soledad que sienten pueden ponerles en peligro de que decaigan sus \u00e1nimos.<\/p>\n<p>Pero Dios am\u00f3 de tal forma al mundo, cual hoy se conf\u00eda al amor y al ministerio de los presb\u00edteros de la Iglesia, que dio por \u00e9l a su Hijo Unig\u00e9nito<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref155\" name=\"_ftn155\"><\/a><span id='easy-footnote-158-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-158-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Jn&lt;\/i&gt;., 3, 16.'><sup>158<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref156\" name=\"_ftn156\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn155\" name=\"_ftnref155\"><\/a>. En efecto, este mundo, dominado, es cierto, por muchos pecados, pero dotado tambi\u00e9n de no peque\u00f1as facultades, ofrece a la Iglesia piedras vivas<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref156\" name=\"_ftn156\"><\/a><span id='easy-footnote-159-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-159-117159' title='Cf. &lt;i&gt;1 Pedr&lt;\/i&gt;., 2, 5.'><sup>159<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref157\" name=\"_ftn157\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn156\" name=\"_ftnref156\"><\/a>, que se estructuran para morada de Dios en el Esp\u00edritu<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref157\" name=\"_ftn157\"><\/a><span id='easy-footnote-160-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-160-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 2, 22.'><sup>160<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref158\" name=\"_ftn158\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn157\" name=\"_ftnref157\"><\/a>. El mismo Esp\u00edritu Santo, mientras impulsa a la Iglesia a abrir nuevos caminos para llegar al mundo de este tiempo, sugiere tambi\u00e9n y alienta las convenientes acomodaciones del ministerio sacerdotal.<\/p>\n<p>Recuerden los presb\u00edteros que nunca est\u00e1n solos en su trabajo, sino sostenidos por la virtud todopoderosa de Dios: y creyendo en Cristo, que los llam\u00f3 a participar de su sacerdocio, entr\u00e9guense con toda confianza a su ministerio, sabedores de que Dios es poderoso para aumentar en ellos la caridad<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref158\" name=\"_ftn158\"><\/a><span id='easy-footnote-161-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-161-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Pont. Rom&lt;\/i&gt;., \u00abDe Ordinatione Presbyteri\u00bb.'><sup>161<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref159\" name=\"_ftn159\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn158\" name=\"_ftnref158\"><\/a>. Recuerden tambi\u00e9n que tienen como cooperadores a sus hermanos en el sacerdocio, m\u00e1s a\u00fan, a todos los fieles del mundo. Porque todos los presb\u00edteros cooperan en la consecuci\u00f3n del plan salut\u00edfero de Dios, es decir, en el misterio de Cristo o sacramento oculto desde hace siglos en Dios<span id='easy-footnote-162-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-162-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Ef&lt;\/i&gt;., 3, 9.'><sup>162<\/sup><\/a><\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftnref160\" name=\"_ftn160\"><\/a><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html#_ftn159\" name=\"_ftnref159\"><\/a>, que no se lleva a efecto m\u00e1s que poco a poco, esforz\u00e1ndose de consuno todos los ministerios para la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo, hasta que se complete la medida de su tiempo. Estando todo escondido con Cristo en Dios<span id='easy-footnote-163-117159' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='http:\/\/vincentians.com\/es\/presbyterorum-ordinis\/#easy-footnote-bottom-163-117159' title='Cf. &lt;i&gt;Col&lt;\/i&gt;., 3, 3.'><sup>163<\/sup><\/a><\/span>, puede percibirse, sobre todo, por la fe. Y es necesario que los gu\u00edas del pueblo de Dios caminen por la fe, siguiendo el ejemplo de Abraham el fiel, que por la fe \u00abobedeci\u00f3 y sali\u00f3 hacia la tierra que hab\u00eda de recibir en herencia, pero sin saber ad\u00f3nde iba\u00bb (<i>Hb<\/i>., 11, 8). En efecto, el dispensador de los misterios de Dios puede compararse al hombre que siembre en un campo, del que dijo el Se\u00f1or: \u00abY ya duerma, ya vele, de noche y de d\u00eda, la semilla germina y crece, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo\u00bb (<i>Mc<\/i>., 4, 27).<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el Se\u00f1or Jes\u00fas, que dijo: \u00abConfiad, yo he vencido al mundo\u00bb (<i>Jn<\/i>., 16, 33), no prometi\u00f3 a su Iglesia con estas palabras una victoria completa en este mundo. Pero se goza el Sagrado Concilio porque la tierra, repleta de la semilla del Evangelio, fructifica ahora en muchos lugares bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu del Se\u00f1or, que llena el orbe de la tierra, y que excit\u00f3 en los corazones de muchos sacerdotes y fieles el esp\u00edritu verdaderamente misional. De todo ello el Sagrado Concilio da amant\u00edsimamente las gracias a todos los presb\u00edteros del mundo: \u00abY al que es poderoso para hacer que copiosamente abundemos m\u00e1s de lo que pedimos o pensamos, en virtud del poder que act\u00faa en nosotros, a El sea la gloria en la Iglesia y en Cristo Jes\u00fas\u00bb (<i>Ef<\/i>., 3, 20-21).<\/p>\n<p>Todas y cada una de las cosas de este Decreto fueron del agrado de los Padres del Sacrosanto Concilio. Y Nos, con la Apost\u00f3lica autoridad conferida por Cristo, juntamente con los Venerables Padres, en el Esp\u00edritu Santo, las aprobamos, decretamos y establecemos y mandamos que, decretadas sinodalmente, sean promulgadas para gloria de Dios.<\/p>\n<p><i>Roma, en San Pedro, d\u00eda 7 de diciembre de 1965<\/i>.<\/p>\n<p>Yo, PABLO, Obispo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DECRETO PRESBYTERORUM ORDINIS SOBRE EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS PRESB\u00cdTEROS Proemio 1. 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