HIMNO:
A LA HUMILDE HIJA DE VICENTE,
CON JUBILO ARDIENTE DEMOS GLORIA Y PREZ,
CELEBRANDO TODOS A POR FIA
SU AMOR A MARÍA, SU FE Y SENCILLEZ
1.- Sintió en su pecho inocente
tales efluvios e amor
que mereció ser vidente,
apóstol y confidente de la Madre del Señor.
2.- De María el mandamiento norma en su vida fue,
acercase al sacramento a buscar el alimento
con que se nutrió su fe.
3.- En su corazón las flores de virtudes cultivó
y en aquel vergel e amores
en grandísimos olores
la sencillez campeó.
SALMODIA
MONICIÓN SALMO 121:
Para el creyente, sentirse cerca del Señor es lo más grande que le puede pasar, por eso cuando tiene la oportunidad de salir a su encuentro no lo duda, acude presuroso y alegre pues aquél en quien ha puesto todo su sentido le espera con los brazos abiertos, brazos amorosos de Padre, brazos que le invitan a compartir con sus hermanos la dicha el encuentro, brazos que le unen a los llamados y escogidos, brazos que le invitan a encontrarle en los más pobres y necesitados.
ANTÍFONA SALMO 121:
TU SIERVA, SEÑOR, SE REGOCIJÓ CON TU SALVACIÓN.
SALMO 121:
Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios.»
Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo.»
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.
ANTÍFONA SALMO 126:
COMO ESTÁ SÓLIDO EL FUNDAMENTO SOBRE ROCA, ASÍ ESTUVO LA VOLUNTAD DE DIOS EN EL CORAZÓN DE LA MUJER SANTA.
SALMO 126
Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.
Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
que comáis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;
su salario, el fruto del vientre:
son saetas en manos de un guerrero
los hijos de la juventud.
Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
No quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza.
CÁNTICO
ANTÍFONA AL CÁNTICO
EL SEÑOR LE HA DADO SU FUERZA; POR ELLO SERÁ BENDITA ETERNAMENTE.
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos haconcedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de lospecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derrochepara con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase elmomento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y dela tierra.
LECTURA BREVE: Rom 8,28-30
Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó.
RESPONSORIO BREVE:
LLEVARAN ANTE EL REY AL SEQUITO DE VÍRGENES * LAS TRAEN ENTRE ALEGRÍA.. LLEVAN
VAN ENTRANDO EN EL PALACIO REAL * LAS TRAEN ENTRE ALEGRÍA. GLORIA AL PADRE. LLEVAN
MAGNÍFICAT
ANTÍFONA AL MAGNÍFICAT
OS ASEGURO QUE LO QUE HICISTEIS CON UNO DE ESTOS, MIS HUMILDES HERMANOS, CONMIGO LO HICISTEIS VENID, BENDITOS DE MI PADRE, HEREDAR E REINO PREPARADO PARA VOSOTROS DESDE LA CREACIÓN EL MUNDO.
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
PRECES;
Demos gracias al Señor, que ayuda y protege al pueblo que se a escogido como heredad, y recordando a Santa Catalina Labouré, pidámosle la humildad y la sencillez características de la Familia Vicenciana, para ser testigos de su amor en el mundo. Digamos unidas: Haznos instrumentos de tu amor.
- Cristo Jesús, te pedimos por el Papa y por nuestros Obispos, protégelos con tu fuerza y santifícalos con tu gracia.
- Que los enfermos vean en sus dolores una participación de la pasión e tu Hijo, para que así tengan también parte en su consuelo
- Concédenos contemplarte y reconocerte en el corazón y en la vida de los pobres, para servirte con compasión, dulzura, cordialidad, respeto y devoción.
- Mira con piedad a los que no tienen techo donde cobijarse, y haz que encuentren pronto el hogar que desean.
- Que la bienaventurada Virgen Inmaculada interceda por nuestra familia a ti consagrada, para que viva con alegría su donación a Ti en la santa Iglesia.
- Tu Madre Inmaculada interceda por cientos han muerto esperando la resurrección, y los conduzca a disfrutar de la gloria de la Vida Eterna.
PADRE NUESTRO
ORACIÓN:
Señor Dios Nuestro, que concediste a tu bienaventurada sierva Catalina el privilegio del maternal coloquio con la Madre de Tu Hijo y le enseñaste a entregar, con alegre humildad, su vida, escondida en Cristo al servicio de los pobres; concede a cuantos veneramos su memoria que descubramos tu imagen en los pobres, para que, sirviéndoles con sencillez de corazón, seamos testigos fieles de tu caridad en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.






