Lo que he dicho que convenía supiera su caridad es lo referente a la conducta de la Hermana que no quiere estar sujeta en San Roque2 ni con una persona determinada; ha regresado allá y la cosa no urge hasta mi regreso, si puedo ir. Temo un poco que la Señora de Marillac3 y toda su familia se dé por ofendida al saber he estado tan cerca y no he ido a verles como ocurrió otros años en que me negué a hacerlo. Si su caridad no encuentra inconveniente en ello, le pido dos días y le devolveré los caballos el domingo por la mañana, si me encuentro con fuerzas suficientes. La otra cosa que tenía que decirle, mi muy Honorable Padre era el motivo de la desavenencia entre las personas a las que tengo que ir a ver y qué servicio puedo prestarles en adelante con mis consejos; pero esto no urge como lo de Ollainville4. Si su caridad quiere tener la bondad de contestarme, espero esa respuesta suya con entera sumisión como Dios ha concedido siempre la gracia de hacerlo a su pobre hija y servidora.
P.D. Acabo de recibir la seguridad de que podré contar con una carroza mañana por la mañana, además de la ayuda de sus caballos y cochero, que su caridad quiere tener la bondad de prestarnos.







