Hija de la Caridad
Bernay
Hoy, 7 de agosto de 16571
Mi querida Hermana:2
¿Qué estará usted diciendo de mí por haber tardado tanto tiempo en comunicarle que Sor Bárbara3 ha tenido que venir acá sin volver por Bernay? De no haber sido porque esperaba enviarle enseguida a una de nuestras Hermanas, le hubiera escrito antes para rogarle que no se desanimara, en nombre de Dios. Espero que el viernes podremos hacer salir a la que la Providencia le ha destinado.4 Alabo a Dios con todo mi corazón por las bendiciones que su bondad derrama sobre usted misma y su trabajo. Lo que me ha dicho usted me ha consolado mucho. He comunicado su carta a nuestro muy Honorable Padre que ha recibido también gran satisfacción.
Es ahora, querida Hermana, cuando va usted a entrar de lleno en el ejercicio de las verdaderas Hijas de la Caridad, al verse privada de dirección y consuelo durante un poco de tiempo: ahora es cuando tiene usted que renovar su confianza en Dios, abandonándose a su gobierno; y al continuar, como ahora hace ya, en la práctica de sus reglas, no tiene usted por qué dudar de que la asistirá en todas sus necesidades.
Le ruego, y también Sor Bárbara, que le envíe su ropa, pero especialmente sus cartas. Me ha hablado de alguna tela fina y otras cosas que no recuerdo; pero al encontrar ocasión de enviar la ropa, podrá usted mandar también todo lo demás que tenga que enviar, porque no creo que pueda usted venir por aquí este verano. Sor Bárbara la saluda con afecto y le ruega dé sus recuerdos a todos sus amigos; ella no dejará de escribirle personalmente. No he pensado en ello antes de que marchara a Châteaudun, la pobre no ha tenido un momento de descanso mientras ha estado aquí. Se encomienda humildemente al Santo Sacrificio y oraciones del señor Deán5 y le saluda con respeto y sumisión.
Todas nuestras Hermanas la saludan a usted también y se encomiendan a sus oraciones, de manera especial yo misma que soy, en el amor de Nuestro Señor, querida Hermana, su humilde hermana y servidora.
- C. 594 Rc 3 lt 536. Letra de Sor Juliana Loret. Carta firmada.
- Lorenza Dubois (ver C. 475, n. 1).
- Bárbara Angiboust (ver C. 6, n. 1).
- Ana Levies, que entró en la Compañía de las Hijas de la Caridad en 1655. Permaneció en Bernay hasta su muerte acaecida en 1660.
- El párroco de la parroquia de la Santa Cruz.







