(hacia abril de 1656)1
Señor:2
La absoluta confianza que tengo de que me hará usted el favor de atender el ruego que le he hecho para nuestro modesto proyecto, me anima a recordarle una vez más que es de todo punto necesario que su apariencia sea estilo campesino, lo menos ostentoso que se pueda.3 Sé muy bien que no será sin dificultad como podrá usted rebajar su obra hasta ese punto, dada la costumbre que tiene de hacer todas las cosas a lo grande y hermoso; pero si reflexiona en lo que le he dicho y en la necesidad que tiene la Compañía, para perdurar, de aparecer en todo como pobre y humilde, verá usted, señor, que se trata de la obra de Nuestro Señor y sin duda se considerará usted dichoso de contribuir a su afianzamiento por la inteligencia de que Dios le ha dotado; esta es la humilde súplica que le renuevo, a la vez que pongo en su conocimiento que los locales que llamamos locutorio y cocina de San Lorenzo nos bastarán para escuela y sala de curar y sangrar a los pobres.
- C. 530 Rc 2 lt 392. No es letra de santa Luisa. Sin firmar. ¿Borrador?
- Esta carta es sin duda copia de la cursada al arquitecto.
- Ver Consejo del 27 de abril de 1656 (SVP, Xlll, 716; Síg. X, 836). En los Archivos de las Hijas de la Caridad se conserva la contestación del arquitecto (Rc 6 lt 1038. Traducción en Anales, julio 1974, p 9).







