Luisa de Marillac, Carta 0445: Al señor Vicente

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Autor: Luisa de Marillac .
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Hoy, viernes, víspera de todos los Santos1

Mi muy Honorable Padre;

La memoria2 que he enviado a su caridad y de la que no me he quedado con copia, no es sino la proposición hecha por esa buena señora, que pide el parecer de usted pero que no quiere se mencione su nombre, y que me ha obligado a que le indique la mejor manera de llevar este asunto con seguridad. Esto es lo que me mueve a suplicarle humildemente, mi muy Honorable Padre, se tome usted la molestia de mandar escribir la respuesta sobre cada artículo, y añadir si es necesario hacer un contrato sobre ello y qué forma de contrato, porque creo que no ha de pedir otro parecer que el de usted.

No he enviado todavía ninguna Hermana a Varize, por mi mucho descuido y por dejarme llevar de la incertidumbre e irresolución ordinaria de mi temperamento.¿Hemos de excluir por completo a Sor Andrea3 que regresó de allí hace tres meses, sin que tengamos a ninguna otra adecuada, que sepa leer y escribir?; la que ha quedado allí no sabe ni siquiera sangrar. Si a su caridad le parece bien, no tendríamos en cuenta más que esta última necesidad, y podríamos entonces mandar una ya el lunes; y cuando las de Nantes4 hayan descansado un poco, podríamos enviar una de ellas para la instrucción de las niñas y jóvenes.

Cuando usted diga, haremos marchar a las tres5 para Nantes; pero sería muy necesario que hablásemos antes con usted y también que su caridad les hablase a ellas sobre la conducta que han de observar en aquel lugar.

¿Qué contestación habré de dar, mi Muy Honorable Padre, al señor Cura de Nanteuil que quiere quejarse al Sr. Obispo de Nantes del perjuicio que le ha causado el señor Gallais? Creo que pronto seguirá otra a la Sor Judith6 por el mismo camino; son mis pecados y mi mal gobierno los que causan todos estos desórdenes, estoy convencida de ello; piénselo usted delante de Dios, mi Muy Honorable Padre, y por su santo amor ponga el remedio que crea usted le aconseja su santa voluntad; hágame la gracia de darme su santa bendición como a su más pobre hija, en el amor de Jesús Crucificado, que se dice, como lo es, mi muy Honorable Padre, su muy humilde

P D. Supongo que han comunicado a su caridad el fallecimiento de nuestra Sor Magdalena, ocurrido a las nueve o nueve y media esta mañana.

  1. C. 445 Rc 2 lt 380. Carta autógrafa. Dorso: octubre 1653 (H. Duc).
  2. Ver la C. 443, primer párrafo.
  3. Andrea Maréchal (ver C. 436 n. 1).
  4. Juana Lepintre, Catalina Baucher y Jacoba.
  5. María Marta Trumeau, Ana de Vaux y Magdalena Miquel iban a marchar el 12 de noviembre de 1653 (SVP, IX, 658; Conf. Esp. n. 1.078 y s.).
  6. Ver la C. 443, antes citada, segundo párrafo.

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