(septiembre 1653)1
Mi querida Hermana:2
Nuestro buen Dios ha permitido que tenga usted un poco y aun mucha pena y dificultad; sea su santo nombre bendito por la gracia que le ha concedido de permanecer firme en el deseo de hacer su santísima voluntad; es éste un medio poderoso para obtener sus gracias, aún cuando no dejemos de estar sujetas a muchas faltas e infidelidades, a causa de nuestra flaqueza y debilidad. Es, pues, querida Hermana, en cumplimiento de la santísima voluntad de Dios como vengo a decirle de parte del señor Vicente, nuestro Muy Honorable Padre, que tan pronto como reciba usted la presente, salga para (Richelieu) y se lleve consigo a Sor (Luisa).3 Allí esperarán ustedes las órdenes que se les den.
Ha experimentado usted en ese lugar la dicha que existe en no tener más que obedecer. Tenía usted muchas ocasiones de hacer buenas prácticas de mansedumbre, de sumisión, de romper sus propias voluntades. Si le quedaban todavía algunas,4 considere este tiempo como muy valioso, se lo ruego, porque sé tendrá usted un gran consuelo cuando haya pasado.5
- C. 439 Ms. A, Sor Chétif. 1 n. 44. Copia.
- Esta carta está escrita en el cuaderno de copias de Margarita Chétif, serie Ana Hardemont.
- Luisa Michel (ver C. 406 n. 3).
- La traducción sigue exactamente el texto editado; pero parecería más lógico modificar la puntuación en esta forma: …romper sus propias voluntades, si le quedaban todavía algunas. Considere este tiempo… Cfr. C. 387, a la misma Sor Ana, en que Luisa de Marillac le expresa idéntica idea. Téngase en cuenta, finalmente, que la presente C. 439 es una copia de un autógrafo anterior que se ha perdido (Nota de la traductora).
- Este último párrafo está literalmente en la C. 387.







