Las lecturas de la Eucaristía: Los Leccionarios

Francisco Javier Fernández ChentoFormación Cristiana1 Comment

CRÉDITOS
Autor: José Pasqual Siscar Lloréns · Año publicación original: 2009 · Fuente: idyanunciad.com.
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La reforma del leccionario ha sido una de las joyas que ha traído la reforma litúrgica tras el concilio Vaticano II. En el misal de Trento el conjunto de lecturas eran un mero extracto de ciertas lecturas. Además, la misa del domingo se repetía cada uno de los días de la semana, evidentemente con sus mismas lecturas. Solamente se leía un fragmento de la epístola con uno del evangelio. La Biblia era algo reservado para los sacerdotes, que tenían ocasión de meditarla al recitar el Oficio Divino.

Tras la reforma y el nuevo leccionario de 1969, tenemos para cada domingo dos lecturas, además del evangelio. Reapareció el Salmo Responsorial, que desde antiguo formó parte de la liturgia de la Palabra.

Para una mejor distribución de los textos, la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal creó una colección de nueve libros en la que están todas las lecturas de la misa, que se distribuyeron del siguiente modo:

  • LECCIONARIO I: Lecturas para los Domingos y Fiestas del Señor. Año A (ahora lo explicamos)
  • LECCIONARIO II: Lecturas para los Domingos y Fiestas del Señor. Año B
  • LECCIONARIO III: Lecturas para los Domingos y Fiestas del Señor. Año C
  • LECCIONARIO IV: Lecturas para las ferias (días de entresemana) del Tiempo Ordinario
  • LECCIONARIO V: Lecturas para las fiestas de los Santos
  • LECCIONARIO VI: Lecturas para las misas por diversas necesidades y votivas
  • LECCIONARIO VII: Lecturas para las ferias de Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua
  • LECCIONARIO VIII: Lecturas para las celebraciones de los sacramentos y sacramentales (funerales, bendiciones de iglesias, de abades, de vírgenes, …)
  • LECCIONARIO IX: Leccionario para las misas con niños.

Esta distribución nace de la división que se creó con la reforma, de los tres ciclos litúrgicos: A, B, C. No se leen cada año (con excepciones) las mismas lecturas. Se han creado tres ciclos, de forma que cada tres años se pueda leer la mayor parte posible de la escritura, con una lectura más variada y abundante de la misma que no se repetirá hasta tres años después. El año múltiplo de tres será año C, y a partir de ahí se distribuirán los demás.

Se restaura la tradición romana y de otras liturgias de tener tres lecturas en los domingos y festivos: profeta, apóstol y evangelio, con un salmo interleccional. Con esta distribución se pone de relieve la unidad de ambos testamentos y de la historia de la salvación, cuyo centro es Cristo contemplado en su misterio pascual.

Las lecturas se elegirán en aquello que se llama composición armónica o también con la lectura semi-continua, dependiendo del tiempo litúrgico. En los tiempos fuertes: Adviento, Cuaresma o Pascua se tienen otros criterios. Por el contrario, en el tiempo ordinario, esto es, en la mayor parte del año, el Evangelio y la Epístola siguen una lectura semi-continua, completamente independiente uno del otro. Con la división trianual, en el año A se lee a san Mateo, en el año B a san Marcos y en el C a san Lucas. La lectura del antiguo testamento se compone armónicamente con el evangelio, esto es, se busca de un tema similar al del evangelio.

En los días de entre semana, las llamadas «ferias», se leen dos lecturas: la primera del Antiguo testamento o del Apóstol y la segunda del Evangelio. Estos textos siguen una lectura casi continuadas de manera independiente una de la otra. Para un mayor uso de textos bíblicos, se crea un doble ciclo, similar al dominical, par e impar, que permite leer un mayor número de textos. En los tiempos fuertes, se eligen lecturas según el índole del tiempo que se trate.

De este modo se dejan los principales textos para los domingos y los demás para los días laborables.

Las celebraciones de los santos presentan una doble serie de lecturas: una del propio, esto es, los textos propios para cada uno de los santos (solemnidades, fiestas y también recuerdos), que escoge las lecturas más adecuadas según la vida y las virtudes del santo en cuestión. La otra serie es de lecturas comunes, distribuidas según el carácter del santo: mártires, obispos, religiosos, vírgenes…

De un modo similar al común de los santos se distribuyen para las misas por diversas necesidades, otra aportación con la que se enriquece el misal es que se ofrecen celebraciones para pedir por toda serie de calamidades y circunstancias, con sus lecturas muy apropiadas a la ocasión (en caso de tormenta, para pedir por las vocaciones, al comienzo del año, en tiempo de cosecha…). También para las misas llamadas votivas, esto es, devocionales de santos, de la virgen o del Señor y las misas llamadas rituales, esto es, para los sacramentos y sacramentales, así como para los funerales y misas de difuntos.

Es importante destacar una serie de puntos en la elección de las lecturas de la misa: guardando siempre una extensión media, se procura elegir el fragmento de forma inteligible, en su contexto. Se ha realizado de un modo espléndido una selección y distribución de los 150 salmos con la lectura más conveniente.

Vamos a dar una breve descripción, siguiendo los textos oficiales, de lo que se refiere a las principales celebraciones y tiempos litúrgicos.

  • En Adviento las lecturas se refieren a la venida de Cristo, a san Juan Bautista y a la cercana llegada del Salvador. Isaías se convierte en el rey de este tiempo, con sus textos esperanzadores. La última semana, se leen los textos inmediatos al nacimiento del Señor.
  • En Navidad, entre semana se leen evangelios referidos a las manifestaciones del Señor, tanto en su infancia como en su predicación. Recordar que el tiempo de Navidad termina efectivamente el domingo después de Reyes.
  • En Cuaresma tenemos unas lecturas de carácter tradicional y secular para los domingos: 1º, las tentaciones; 2º, la transfiguración, 3º, la Samaritana, 4º, el Ciego de nacimiento y 5º, Lázaro. Aunque existen lecturas alternativas para los años B y C, los textos de los domingos 3 a 5º se recomienda que se conserven. Los textos alternativos y los feriales hablarán de la conversión, la cruz y las proximidades a la pasión, con el evangelio de San Juan. Para los días santos del Triduo Pascual, los textos son específicos. la cena del Señor, la pasión y la resurrección. Se ha restaurado la colección de lecturas para la vigilia Pascual, con 7 textos que recuerdan las maravillas del Señor en la historia de la salvación y que se han leído desde el origen del cristianismo (se atestiguan en leccionarios de los siglos III y IV)
  • Con el tiempo de Pascua se leerá de manera semi-continua el libro de los Hechos de los Apóstoles. Como los relatos de las apariciones del resucitado son breves, se escogen pasajes del evangelio de san Juan, de los discursos del Señor en la última cena, escogidos los de índole más bien pascual.
  • Llegamos así a Pentecostés (recordemos que, aunque volvamos a textos de antes de la resurrección, la celebración del año litúrgico no pretende, pues no puede, seguir un perfil anual)
  • Con esto viene el tiempo ordinario, que quiere meditar los textos de la escritura de manera semi-continua durante el resto del año.

One Comment on “Las lecturas de la Eucaristía: Los Leccionarios”

  1. Hola!! Muy bueno toda la información muy bien explicada,fácil de entender y muy completa…me sirvió muchisimo todo,más que agradecida

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