La Persona Del Pobre Y La Transformación

Francisco Javier Fernández ChentoCambio sistémicoLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Desconocido .
Tiempo de lectura estimado:

SilhouetteObjetivo de la tercera sesión

Considerar el papel de la persona en su propia transformación.

Canto (facultativo)

Oración por el Cambio Sistémico

Te alabamos y te damos gracias, Oh Dios, Creador del Universo.

Tú has hecho todas las cosas bien, y nos has dado la tierra para cultivarla.

Concédenos sepamos utilizar con agradecimiento los bienes que has creado y compartirlos generosamente con todos los necesitados.

Danos creatividad en nuestra ayuda al pobre para hacer frente a sus necesidades básicas.

Abre nuestras mentes y corazones para que podamos estar a su lado y ayudarles a cambiar las estructuras injustas que les mantienen en la pobreza.

Permítenos ser para ellos hermanos y hermanas, amigos que caminan con ellos en su lucha por los derechos humanos fundamentales.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. AMEN

Lectura de la Palabra de Dios: Lucas 8, 43-48

Introducción:

En este pasaje del Evangelio, la mujer está sumamente involucrada en su propia recuperación. Ella va en contra de la mentalidad social de su tiempo y toca a Jesús. Aquí vemos la puesta en obra de la acción de responsabilizar, de la habilitación de la persona. La presencia de Jesús le permite buscar la ayuda de una forma activa, y su vida se transforma.

En varias ocasiones encontramos, en las cartas de San Vicente, pasajes que nos indican una atención particular a las personas, respondiendo a sus necesidades de forma individual y, en segundo lugar, que el servicio consiste, no solamente en aliviarles, sino que esencialmente se orienta a una transformación durable de sus vidas equipándoles para el futuro.

Escribiendo a Mark Coglée, superior en Sedan 1656, Vicente anima a los misioneros a que inviertan en el futuro de los niños. Les insta, no solamente a comprar los libros de forma que los niños que de otra forma no serían instruidos, puedan estudiar, sino que encuentren los medios para ayudarles a largo plazo. Pide que sean formados de forma que su futuro sea tomado en consideración y lleguen a ser independientes y autosuficientes. Cuenta con las Damas de la Caridad para conseguir los fondos necesarios y les felicita por los éxitos conseguidos hasta el momento.

El texto completo se encuentra más adelante en la «Sabiduría Familiar».

Reflexión personal, compartiendo y escuchando

  • ¿Puede dar un ejemplo de transformación en su propia vida?
  • ¿Implica a los pobres en el servicio que usted realiza a su favor?
  • ¿Cómo habla esta experiencia a su corazón vicentino?

Reflexionen juntos sobre su propio servicio

El Cambio Sistémico implica:

  • Comprometer a la persona en el proceso de su propia transformación
  • Responder con prontitud a las necesidades, respetando el derecho personal a determinar su propio futuro

Sabiduría Familiar

«Sobre todo sean muy afables y bondadosas con sus pobres; ya saben que son nuestros señores a los que debemos amar con ternura y respetar profundamente. No basta con que tengamos estas máximas en la memoria, sino que hemos de demostrarlo con nuestros cuidados caritativos y afables.

(Santa Luisa de Marillac)

«no sería hacer lo bastante por Dios y por el prójimo darles alimento y remedio a los pobres enfermos… ¿cómo servía él (Jesús) a los pobres? iba de una parte para otra, curaba a los enfermos, y les daba el dinero que tenía, y los instruía en su salvación». (San Vicente)

«El fin de la Sociedad se basa en dos virtudes: justicia y caridad.Sin embargo, la justicia presupone mucho amor, porque se necesita amar mucho a una persona para respetar sus derechos» (Federico Ozanam)

«El señor Florent nos está urgiendo que enviemos dinero para comprar libros a estos pobres niños que van a la escuela; le ruego que le dé para ello uno o dos escudos mensuales durante tres o cuatro meses, sacándolos del dinero que las damas le envían para los pobres. Espero que a ellas les parecerá bien este pequeño gasto, ya que esos niños son realmente pobres y no podrían estudiar sin ello.

En cuanto a nosotros, lo somos tanto que no podemos darles esa limosna. También me parece, padre, que no es muy oportuno continuar así, ya que ordinariamente le sirve muy poco a los jóvenes empezar a estudiar latín, cuando no tienen medios para progresar en su estudio, tal como sucede cuando sus padres no pueden darles lo necesario para ello, a no ser que se trate de algún muchacho muy inteligente que, demostrando su valía por los progresos que realice, ofrezca motivos a alguna persona caritativa para ayudarle en sus estudios.

Fuera de esos casos, la mayor parte se quedan a mitad del camino. Más vale que empiecen oportunamente a aprender algún oficio y es eso lo que tiene usted que procurar con esos pobres niños de Sedán, haciendo que sus padres los pongan de aprendices en algún oficio, o bien pidiéndole a Dios que inspire a las damas católicas de esa ciudad la forma de poder hacer como las de Reims, que han organizado un gran número de obras buenas y que se reúnen todas las semanas para ver qué es lo que pueden hacer y buscar los medios oportunos para ello. Así es como se han encargado de los pobres niños, y con tanta bendición que en menos de ocho meses han colocado en algún oficio a ochenta muchachos, sin hablar de las niñas, para muchas de las cuales han buscado también algún acomodo. Si estudiara usted la manera de convencer a esos paisanos para que hicieran lo mismo, habría que esperar de la bondad de Dios el mismo resultado» (Carta nº 2130, San Vicente a Marcos Coglée. Coste Tomo V).

Modelo de estrategias

  • Implicar a los pobres, incluyendo a los jóvenes y a las mujeres, en todas las etapas: Identificación de las necesidades, planificación, aplicación, evaluación y revisión.
  • Promover procesos de aprendizaje en los que los miembros del grupo, especialmente los mismos pobres, hablan entre ellos de sus éxitos y fracasos, intercambiando sus ideas y sus talentos, convirtiéndose en agentes y líderes en el seno de su comunidad local, responsables que sean servidores inspirados por San Vicente de Paúl.

Comparta las nuevas ideas o acciones que se siente llamado a realizar.

¿Son estas estrategias parte de su manera ordinaria de actuar?

Oración de la Familia Vicenciana

Señor Jesús, tu que quisiste hacerte pobre
haz que tengamos ojos y corazón para los pobres;
y que te reconozcamos a Ti en ellos;
en su sed, en su hambre, en su soledad, y en su desventura.
Suscita en nuestra Familia Vicentina
la unidad, la sencillez, la humildad,
y el fuego de la caridad
que abrasó a San Vicente de Paúl.
Danos fortaleza para que fieles a la práctica de estas virtudes,
podamos contemplarte y servirte en la persona de los pobres,
y un día unirnos a Ti y a ellos en tu Reino. AMEN.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *