Jérome Mananiato, catequista del poblado de Tsintindroke, en el distrito de la misión de Tsihombe (Madagascar)

Francisco Javier Fernández ChentoTestigos cristianosLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Desconocido · Año publicación original: 2012 · Fuente: Caminos de Misión, nº 130.
Tiempo de lectura estimado:

Mi nombre es Jérome Mananiato, tengo 46 años, mujer y ocho hijos; soy catequista desde hace veintiséis años, primero lo fui en un pueblo cercano y después en el poblado en donde nací. Me dedico a la agricultura y algún otro trabajillo; también hago de secretario en el pueblo.

1 ¿Recibiste el bautismo de pequeño o cuando ya eras mayor?.

Me hice cristiano de joven. Pedí el bautismo porque me di cuenta que era verdad lo que decían las Hermanas y el Padre cuando venían a visitarnos, a preparar a los que querían ser cristianos y a enseñar a las mujeres. También me llamó la atención el ejemplo de algún cristiano adulto de un poblado cercano. Los malgaches creemos en Dios y en el más allá; pero lo que decían de Jesucristo era otra cosa, que me llenaba y me convencía más.

2. Antes de hacerte cristiano, ¿había algún cristiano en tu familia?

En mi familia no, pero en el pueblo y los alrededores, había algunos cristianos que eran protestantes.

3. ¿Cómo comenzó, cómo fueron los orígenes de tu iglesia?

Al principio la gente se reunía en una choza grande que hacía de iglesia y que ellos mismos construyeron. Era de paja y de varas de sisal. Allí se reunía la gente para rezar los domingos y para hacer la formación femenina el día que venían las Hermanas. Después, como la gente respondía, se hizo una iglesia de madera; más tarde cuando se estropeó y se hizo pequeña, con la ayuda del Padre, se construyó la actual.

4. ¿Cómo te hiciste catequista?

Cuando me hice cristiano, había en el pueblo un catequista que se había formado en Beraketa, la escuela de catequistas de la misión. Al hacerme cristiano, pensé que tenía alguna responsabilidad en el progreso del Reino de Dios; pedí ir a Beraketa para seguir la formación de catequista. De vuelta a mi pueblo, como aquí ya había catequista, comencé a visitar un poblado cercano e intentar atraerlos hacia la fe cristiana. Allí he estado haciendo de catequista, y al emigraral norte el de mi pueblo, me pidieron que hiciese de catequista aquí y aquí sigo.

5. Fundamentalmente, ¿en qué consiste tu trabajo de catequista?

En la predicación del evangelio, la enseñanza del catecismo a aquellos que se preparan para recibir por primera vez los sacramentos, en dirigir la oración los domingos, enseñar los cantos litúrgicos, y repartir las diversas responsabilidades de las actividades que se hacen en la iglesia. A veces visitar a algunos o reunir a los cristianos para reflexionar sobre algo concerniente a la iglesia.

6. ¿Cuánto tiempo empleas en tu trabajo de catequista?

Normalmente todos los sábados y domingos a no ser que haya algún acontecimiento, como el fallecimiento de un cristiano, o la preparación de las principales fiestas del año, Navidad, Pascua, preparación de bautismos, primeras comuniones o confirmaciones. En esas circunstancias el tiempo de dedicación a la iglesia aumenta.

7. ¿Hay muchos catecúmenos en tu iglesia? ¿Perseveran hasta recibir el bautismo o se paran antes? Si hay quien abandona, ¿a qué se debe?

Actualmente hay más de una docena de catecúmenos que se preparan para recibir el bautismo. Son pocos los que no perseveran y abandonan; puede que de ese grupo, dos o tres, Las causas, no lo se; puede que no les diga mucho la fe cristiana, o que buscaban otra cosa; quizás se imaginaban que la fe cristiana servia para otra cosa; sin duda la influencia de las costumbres paganas también influye en el caso del abandono.

8. ¿Hay acaso paganos que les sorprende y admiran la fe cristiana pero que permanecen paganos de por vida?

La mayoría de los paganos respetan la fe cristiana y la iglesia; incluso les agrada las costumbres cristianas. De estos, los que son ya de una cierta edad, consideran que para ellos ya no es el hacerse cristiano, pero no impiden que sus hijos o nietos lo sean y así lo desean. A veces no ven cómo pueden cumplir con los mandamientos cristianos y sus obligaciones familiares o sociales; ejemplo, familia, matrimonio, costumbres ancestrales, la poligamia, etc…

9. ¿Son muchos los paganos en tu pueblo?

Si, aún son muchos; son una mayoría muy superior con respecto a los cristianos; pero nos respetamos y nos llevamos bien. Son muchas las familias paganas que cuentan con algún familiar cristiano sea próximo o lejano. No somos extraños los unos a los otros.

10. Entre los cristianos ¿Hay quien se echa atrás y vuelve a las costumbres y formas de vida pagano?

Si que los hay, pero no son muchos. Que renuncian totalmente de la fe cristiana son pocos. Otra cosa es que mantengan su primer fervor y se esfuercen por llevar una vida cristina. La fuerza de las costumbres paganas están muy arraigadas. Hay quienes viven en ruptura con las costumbres paganas ancestrales y a otros les gustaría que la iglesia admitiere más costumbres paganas. En general creo que los que se sienten más cristianos prefieren que las cosas estén claras y bien separadas entre costumbres cristianas y paganas.

11. ¿Has visto algún cambio en los que se han hecho cristianos o su influencia en el Pueblo?

Un cambio se nota en su asistencia y perseverancia a la oración los domingos. En el pueblo, la colaboración y entendimiento de los cristianos entre si y con el conjunto de la población también se nota, particularmente con motivo de defunciones y entierros, que tienen tanto peso para nosotros. Los cristianos cumplen con este deber sagrado de forma más sencilla y más familiar, sin tantos gastos. Esto les plantea algunas preguntas a los paganos.

12. ¿Cuentas con la ayuda de alguna persona en tu trabajo de catequista?

Si hay quien me ayuda en la enseñanza del catecismo. En la reconstrucción de la Iglesia son particularmente los jóvenes quienes más me ayudan.

13. ¿Tienes alguna estructura que asegure de algún modo el funcionamiento de la Iglesia?

Está el presidente de la iglesia y el comité. Tenemos alguna asociación católica como FTMTK (Juventud rural cristiana) . Son todos los jóvenes quienes con sus actuaciones más ayudan a la iglesia, sobre todo de punto de vista económico y en cuanto a trabajo.

14. ¿Qué es lo que más difícil te resulta en tu trabajo de catequista?

Aunque no sea fácil el guiar y formar a la gente, en mi trabajo pastoral de catequista no encuentro mayor dificultad. Donde tengo dificultad es en lo material: es muy pequeña la ayuda que recibo.

15. Hace muchos años que eres catequista ¿Qué es lo que más te satisface de ser catequista?

Desde el punto de vista material no tengo ninguna satisfacción. No merecería ser catequista por la ayuda que recibo. Por el contrario, del punto de vista espiritual o pastoral si que estoy contento con lo que hago. Me gusta predicar el evangelio; guiar a la persona hacia Cristo; convencerles de las ventajas de una vida cristiana.

16. ¿Qué es lo que desearías para tu iglesia y que aún no tienes?

De momento el poder reconstruir la iglesia que nos destruyó el ciclón para poder reunirnos dentro y celebrar dignamente la oración todos los domingos, hacer el catecismo y celebrar la eucaristía cuando viene el Padre. Me gustaría que nuestra iglesia tuviese algún instrumento musical para atraer más a los jóvenes y poder animar mejor nuestras celebraciones.

17. ¿Por qué está la mitad de la iglesia destruida?

Derribamos pared, la de detrás del altar, para alargarla porque los domingos ordinarios no cabíamos en la iglesia. Cuando ya teníamos los muros levantados vino el ciclón y derribó lo que habíamos prolongado. Poco a poco, la vamos reconstruyendo de nuevo. Esperamos acabarla, pero no sabemos cuándo.

18. ¿Colaboran los cristianos en la reconstrucción de la iglesia? ¿Reconocen tu trabajo?

Sí, acarrean las piedras, la tierra, arena, agua, etc… También colaboran con dinero en la primera reconstrucción para pagar un albañil, pero éste no cumplió su compromiso así que ahora la tenemos que reconstruir nosotros mismos.

19. ¿Cuál es la relación de la gente contigo en tanto catequista? ¿Reconoce tu trabajo?

Creo que sí. Me siento respetado y apreciado por mi trabajo de catequista. Recompensa material hacia mi trabajo por parte de la gente, no existe, pero gratitud y reconcimiento, yo siento que si.

20. ¿Los misioneros extranjeros cada vez son menos y van aumentando los sacerdotes Nativos. Esto traerá algunos cambios. ¿Cómo lo ves?

Ciertamente supondrá cambios. Nos tendremos que acostumbrara la manera de actuar de los sacerdotes malgaches que será diferente a la de los extranjeros. Pero al final, si somos buenos cristianos, el resultado será el mismo: la iglesia seguirá progresando porque es obra de Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *