Historia de los Paúles en Cuba: Capítulo VII (AC)

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CRÉDITOS
Autor: Justo Moro-Salvador Larrúa · Año publicación original: 2012 · Fuente: Mecanografiado.
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Las Villas. Mayajigua: 1922.

La Parroquia de Mayajigua, en las Villas, fue erigida canónicamente en 1819 siendo Obispo de San Cristóbal de la Habana el Illmo. Dr. Juan José Díaz de Espada Fernández de Landa, bajo la advocación de San Antonio de Padua. Entonces la cabecera del distrito era precisamente el pueblo de Mayajigua, que años después perdió importancia a partir de la fundación del pueblo de Yaguajay, en 1879. Cuando los Paúles se hicieron cargo de Mayajigua encontraron en la esquina del Parque una destartalada iglesia de madera, con un pobrísimo aditamento, también de madera, como casa parroquial.

Mayajigua necesitaba sustituir ese destartalado templo de madera. Hubo varios intentos de sustituir la austera iglesia de madera en medio del parque, por otra de mampostería. Ya en 1920 el arquitecto Enríquez Martínez había presentado una memoria con tiempos mejores condiciones de edificación. Se trataba de un edificio de 9 por 30 metros con capacidad para 100 personas. El 1 de Mayo de 1928 Monseñor Zubizarreta aportaba los primeros 500 pesos. Pero ahí terminó la historia de ese primer intento. Las cosas siguieron de mal en peor y Mayajigua siguió con su vieja iglesia de madera esperando

Con el estímulo y la iniciativa de los Padres Paúles se proyectó, la construcción de la nueva Iglesia de Mayajigua. El 4 de mayo de 1939 lograron formar un comité que en menos de dos años recaudó veinte y cinco mil pesos para hacer frente a los gastos de la nueva construcción. Esa suma pudo reunirse mediante aportaciones voluntarias, peticiones a políticos y personas influyentes, a propietarios, colonos etc…quienes aportaron sacos de caña que fueron vendidos a utilidad de la iglesia, jornaleros gratuitos, fiestas cívicas, cine, veladas, rifas y ventas de tarjetas. Y después de muchos esfuerzos, por fin, el 28 de Junio de 1939 se colocó la primera piedra que bendijo el Señor Obispo de Cienfuegos, Monseñor Eduardo Martínez Dalmau.

La nueva Iglesia de Mayajigua que erigieron los Paúles es una edificación de 30 metros de largo por 11 de ancho y 10 de alto, en la cruz de la torre, construida de ladrillo, de estilo gótico, con techo de madera de cedro y tejas y piso de mosaico. El altar mayor y el sagrario son verdaderas obras de arte. Precisamente este sagrario fue ejecutado por el «Indio Americano» Oscar, que era Protestante y que puso todo su empeño y su alma en la realización de esta obra de arte, y que la obsequió a la Parroquia de Mayajigua. Junto al templo se levantó una bonita y amplia casa parroquial. El templo fue consagrado el 13 de junio de 1941 por el Obispo de Cienfuegos, Mons. Eduardo Martínez Dalmán, con la presencia de las autoridades civiles de Mayajigua y Yaguajay.

Para celebrar el notable acontecimiento, el P. Hilario Chaurrondo, acompañado por los PP. Desidério López y Julián Pérez, dieron una misión que se prolongó desde el 4 al 13 de junio de ese año. El 12 de Junio, a las ocho de la noche, abrió el nuevo templo sus puertas para los actos finales de la misión, siendo el P. Chaurrondo el primero que dirigió la palabra al público para felicitarle porque le había cabido la suerte de levantar ese templo a Dios.

La misión tuvo lugar en los salones de una gran casa situada frente al parque donde se improvisaron un altar y los bancos con tablas y cajones. Aunque el lugar era espacioso, apenas podían respirar más de 300 adultos y 340 niños que se congregaron en él. Los PP. Chaurrondo y López quedaron a cargo de las misiones en el pueblo, mientras que el P. Pérez recorría en tren, a caballo y a pie los lugares habitados rurales, impartiendo la instrucción religiosa y haciendo los preparativos con el fin de garantizar el transporte y la comida de los niños para el día de San Antonio, fiesta del pueblo y en el que tendría lugar la bendición de la nueva Iglesia.

Por fin, el día 12 de Junio, a las 10:00 de la mañana, hacía su entrada oficial el ilustrísimo Monseñor Martínez Dalmau, Obispo de Cienfuegos, acompañado de las autoridades civiles de Mayajigua y ante una multitud del pueblo, inmediatamente comenzó a bendecir solemnemente la Iglesia, bajo la advocación de San Antonio de Padua.

Un periódico de la época describe así el acontecimiento:

El 12 de Junio, a las ocho de la noche, abrió el templo sus puertas para los actos de la misión, siendo el Padre Chaurrondo el primero que dirigió la palabra al público para felicitar al pueblo, porque le había cabido la suerte de levantar ese templo a Dios, acrecentando también de ese modo la herencia de sus padres.

El día 13 se dijeron tres misas rezadas, siendo el Padre Desiderio López, C.M, quien celebro la primera misa en ese nuevo templo. Hubo numerosas comuniones, más de 300 en las tres misas.

A las diez, hacía su entrada oficial el Ilmo. Mons. Martínez Dalmau, Obispo de Cienfuegos, quien inmediatamente procedió a bendecir solemnemente la Iglesia. Acto continuo celebró la misa cantada el Padre Alfonso Alonso, C.M. cura párroco de Yaguajay, ayudado de los PP. Chaurrondo y Arnáiz, predicando el sermón el señor Obispo Martínez Dalmau, quien a continuación administró el Sacramento de la Confirmación, y como acto final, se llevo a efecto con gran animación la procesión del Santo Taumaturgo, San Antonio de Papua, que recorrió triunfante toda la localidad, seguido de un pueblo fervoroso.

Yaguajay: 1922.

Con el correr de los tiempos Mayajigua fue cayendo poco a poco en decadencia Y Yaguajay pasó a ser la cabecera. El P. Jacinto Ortiz de Zárate escribió en el año 1953.

En 1868 existía en Yaguajay una Capilla, llamada de San José, ya en malas condiciones, con fachada a la calle de Pachito Gómez hoy Parque Agramante. Y en el año 1871 la familia Carbó trató de levantar otra de mampostería que es la actual, situada en el Parque Martí. En 1893, después de algunos arreglos el Sr. Cura Párroco Trasladó su residencia y archivo desede Mayajigua a esta Cabecera De Yaguajay.

De esta forma, la Parroquia de San Antonio de Padua de Mayajígua pasó a ser, en la práctica, la Parroquia del pueblo de Yaguajay.

En junio de 1922, cuando esta Parroquia llevaba 103 años de fundada, y siendo Mons. Valentín Zubizarreta Obispo de Cienfuegos, el prelado pidió a los Paúles que se encargaran de la Iglesia de Yaguajay. Los Paúles accedieron y su decisión se hizo más fácil cuando Don Patricio Suárez Cordobés, propietario del Central Nola, que estaba cerca de Mayajigua, invitó en cierta ocasión al P. Ramón Gaude, misionero Paúl, para que predicara al personal del ingenio azucarero. En esa ocasión, Don Patricio, en conversación con el P. Gaude, le expresó la satisfacción que sentiría si los Paúles se hicieran caro da la Parroquia de Yaguajay, de la que formaba parte Mayajigua y el Central Nola

Tiempo después, cuando el P. Gaude predicaba en Cienfuegos la Novena de la Inmaculada, conversó en cierta ocasión con el Obispo Zubizarreta y le explicó los deseos de Don Patricio. Como la petición del dueño del ingenio coincidía con sus propios deseos, al prelado le satisfizo la idea de que los Paúles se encargaran de la Parroquia de Yaguajay. En esos momentos, la Iglesia era atendida por un solo sacerdote secular al que le resultaba casi imposible atender los cinco templos católicos del distrito: Yaguajay, Meneses, Mayajigua y las capillas de las centrales azucareras Victoria y Nola.

Como todos los elementos facilitaban la fundación, finalmente a propuesta de Monseñor Zubizarreta, los misioneros aceptaron provisionalmente hacerse cargo de la Parroquia de Yaguajay, en Las Villas, el 7 de Junio de 1922. En poco tiempo los Paúles comenzaron a ampliar su radio de acción y además de atender al culto parroquial, se ocuparon de otras capillas, al tiempo que propagaban por los campos la palabra de Dios. Entre las muchas mejoras del templo resalta la construcción de un nuevo altar mayor.

La Parroquia de Yaguajay fue entregada el 7 de junio de 1922 «ad experimentum,» (es decir, por un tiempo de prueba), por el administrador de la diócesis, P. Báez, al P. Antonio Suau, al que acompañaba el P. Rentaría, que había estado al frente de la Iglesia hasta ese momento. El P. Antonio Suau era un sacerdote Paúl que había llegado a la Provincia de las Antillas procedente de Colombia, y poco después, el P. Juan Álvarez lo designó para encargarse de la fundación de Yaguajay,

Además de atender a la Parroquia los misioneros se encargaron del cuidado espiritual del Central de Nola. Todos los gastos eran sufragados por el dueño de la pequeña fábrica, nuestro conocido Don Patricio Suárez Cordobés. Patricio trataba de ser, al mismo tiempo, buen patrono y buen cristiano, por lo que la gente, que pensaba que su bondad lo iba a llevar al fracaso, lo llamaba «el loco de Mayajigua». Pero la fábrica de Patricio, que trataba muy bien a sus obreros, dueños de sus propias casitas en el batey, donde también se encontraban la vivienda del dueño, la capilla y la escuela que mantenía a sus expensas, siguió progresando.

Uno de los Padres llegaba al central el viernes por la noche, rezaba el rosario en la capilla y comía y dormía en un apartamento reservado para este fin cerca de la casa de la vivienda. El sábado celebraba la Eucaristía en la capilla del Central y ese mismo, día por la tarde, impartía la doctrina en Mayajigua. A continuación dirigía el rezo del santo rosario y regresaba después a la casa de vivienda. El domingo decía la primera Misa en el Central y después a media mañana, en la Iglesia de Mayajigua. Luego regresaba a la casa y el lunes por la tarde ya estaba de regreso en Yaguajay.

En algunas ocasiones dedicaba el lunes y el martes a dar catequesis en las colonias de caña. Este servicio no representaba un gasto para la Parroquia, pues Don Patricio otorgaba la limosna de la intención de la Misa y siempre servían de ayuda las colectas que se realizaban en Nola y en Mayajigua.

También los Paúles celebraban la Eucaristía en el Balneario de San José del Lago, famoso por sus aguas termales y sulfurosas, que estaba dentro de la Jurisdicción de la Parroquia de Yaguajay. La celebración de la Eucaristía dominical en el Balneario fue establecida por el P. Hilario Chaurrondo a partir de una visita que realizó a Yaguajay en 1952.

En el informe de 1955 nos aporta una serie de datos interesantes sobre la parroquia.

  1. Nombre y título. Parroquia de San Antonio de Padua de Mayajigua.
  2. Fecha de la fundación de la ciudad de Yaguajay. En el año 1879
  3. De la Parroquia Canónica. En el 1819. Entonces la cabeza era Mayajigua.
  4. Aproximado de la población, según los datos oficiales al hacerse cargo los Padres Paúles. Según el censo de 1919 tenía el término y la Parroquia 21.491 habitantes.
  5. Parroquias canónicas que abarca actualmente. Una, con el mismo título de San Antonio de Padua de Mayajigua. El archivo se lleva en Yaguajay.
  6. Fecha en que se hicieron cargo los PP. Paúles. El 7 de Junio de 1922 «ad experimentum»

Los párrocos que atendieron a la parroquia de Yaguajay fueron:

Antonio Buan. 1922 Julio Peláez 1950
José María Cortés. 1923 Jacinto Ortiz 1952
Francisco Romero 1924 Modesto Amo 1955
Julio Vega 1928 Lisardo Pascual 1960
Policarpio Plaza 1931 Pedro Vila 1964
Otillos Vivar 1936 José María Ardanaz 1966
Alfonso Alonso 1940 Jesús Cuevas 1970
Julián Pérez 1944 Pedro Díaz 1972

9. El pequeño colegio de Yaguajay: Colegio de San Vicente.

Iniciamos este tema copiando del «Diario de la Comunidad» que los Padres Paúles solían escribir en todas sus casas:

El P. Fernández y el P. Juan habían reunido un número considerable de niños a quienes daban clase de primaria en la casa parroquial. Al venir el P. Canellas vio el bien grande que se podía hacer a la juventud de este pueblo y mediante un donativo que había recibido para una obra buena se pensó en levantar un edificio destinado a Colegio. Se compró el terreno y se levantó el edificio. Se puso la primera piedra el 27 de Noviembre de 1922 con asistencia de las autoridades y numeroso público.

Muy pronto comenzaron a levantar un colegio al lado de la Iglesia en el que ellos mismos trabajaban como profesores. En el Diario de la Marina, del 21 de Noviembre de 1922, podemos leer la siguiente información enviada al periódico por el párroco:

El lunes, 27 del corriente, a las 4 p.m., tendrá lugar la colocación oficial de la primera piedra para el Colegio Parroquial San Vicente que se ha comenzado a edificar ya en Maceo y P. Díaz, frente al parque de esta población. Me tomo la libertad de invitarle por este medio al indicado acto y le agradeceré que por el conducto del periódico su digna dirección, haga llegar una invitación análoga a todos los padres de familia y a cuantos se tomen algún interés por el progreso intelectual y moral de este pueblo. Con mayor agradecimiento quede de Ud. atento y s.s., el Párroco. Yaguajay, 21 de Noviembre de 1922.

Efectivamente, la primera piedra se colocó el 27 de Noviembre de 1922 como consta en el «Diario de los Padres Paúles» de la Comunidad de Yaguajay. Dice así:

En Yaguajay, a 27 días del mes de Noviembre del año del Señor de mil novecientos veinte y dos, festividad de la Manifestación de la Medalla Milagrosa, ocupando la Sana Iglesia el Papa Pío XI, gobernando esta diócesis de Cienfuegos el Ilustrísimo Señor Don Fray ValentínZubizarreta, de la Orden Carmelitana, siendo Presidente de la República el Honorable D. Alfredo Zayas y Alfonso, gobernador de esta provincia de Santa Clara y alcalde de Yaguajay el Señor Laureano Pérez y el Visitador Juan Álvarez.

El acta fue depositada en un pomo de cristal con una medalla Milagros y varias estampas.

El colegio de Yaguajay fue construido gracias a una donación realizada por una señora pudiente de la Habana. En una carta del 27 de Septiembre de 1957, el P. Canellas informa al P. Gregorio Subiñas, entonces Visitador de la Provincia de Cuba sobre la marcha del colegio.

Muy estimado P. Subiñas: Hace días quería escribirle, pero no he tenido tiempo de hacerlo y por otra parte he esperado que pasaran los primeros días de clase para decirle como había empezado el colegio.

Como le indiqué la última vez que nos vimos me he decidido a abrir el Colegio, bajo la Dirección y administración de la Parroquia, figurando como Director el Párroco, actualmente soy yo. El Colegio comprende desde primer grado al sexto y para ser el primer año y haberme decidido un poco tarde, la matrícula es buena, hasta ahora hay matriculados 80 y ninguno gratis, aunque con algunos he tenido consideración en cuanto al precio. La impresión que ha causado en el pueblo es buena y la impresión que hay es que si esto marcha bien, al año que viene será pequeño el edificio.

El colegio estuvo abierto hasta concluir el curso 1925-1926.

A causa de la estrechez económica que padeció esta comarca a el número de alumnos era tan reducido y por tanto la labor tan mal recompensada que el Comisario Rev. P. Atienza aconsejó a los padres Romero, Plaza y Echevarría que lo clausuraran, dedicando sus energías a la catequesis parroquial en las diferentes capillas y a atender a las necesidades (religiosas) del campo.

El colegio siguió funcionando durante algunos años, aunque confrontaba dificultades por parte del profesorado. El P. Romero trató de conseguir la ayuda de un maestro titulado. En varias oportunidades se pensó en la posibilidad de que algún Paúl pudiera servir de profesor, pero dada la escasez de personal no se pudo encontrar la persona adecuada. Finalmente se entregó el pequeño colegio a un maestro que debía pagar un reducido alquiler. El pequeño colegio fue pasando por muchos altibajos. Los Paúles se hicieron cargo solamente de la enseñanza religiosa que se siguió impartiendo hasta la nacionalización de todos los colegios católicos en 1961. En ese año, el pequeño colegio de la Congregación de la Misión seguía con una matrícula de alrededor de 100 estudiantes entre hembras y varones.

Ante estas situaciones se pensó alquilar o vender el colegio. Al fin el P. Julián Pérez el 16 de Enero del año 1950, llegó a un acuerdo de alquiler con la Señora Sara Isasi, profesora de Instrucción Pública.

En el Diario de la Comunidad de Yaguajay, leemos unos años más tarde.

En el mes de Julio de 1956 me propongo recuperar el Colegio San Vicente de Paúl, que actualmente está en manos de una maestra y esta me dice que está dispuesta a cederlo. Empiezo mis gestiones para conseguir mi nombramiento como Director. En la Superintendencia de Educación me dicen que no hay dificultad si yo puedo probar que llevo más de 6 años en Cuba. En Septiembre se abre la matrícula que es buena… el curso se desarrolla normalmente con mucho entusiasmo por parte de los alumnos y los padres de estos.

El curso 1957-1958 empieza con mayor entusiasmo que el anterior. Y a matrícula es notoriamente mayor en este curso. … el curso termina con gran satisfacción en profesores y alumnos los de sexto grado sacan muy buenas notas.

El curso 1958-1959 empieza con una matrícula mayor que la del año pasado y contamos con un » pisicorre», valorado en más de 1500 pesos, obsequio del Sr. Ramón Mestre. (aquí termina la crónica sin firma y de repente).

No sabemos si el pequeño colegio de San Vicente hubiera podido continuar por muchos años. Lo cierto es que con la llegada de la Revolución Cubana, este, como tantos otros colegios, se los llevó el vendaval de la Revolución.

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