286. Preocupación por los enfermos y los difuntos.
También solía hacer aparecer su Caridad al visitar los enfermos, que iba a verlos con frecuencia, y tenía un cuidado maravilloso en encomendarles a las oraciones de la Compañía. Caridad, que era muy delicado en practicar con los fundadores y bienhechores de la Compañía, tanto vivos como difuntos, a propósito de rezar por los difuntos. Me hizo el honor de decirme una vez que ésa era una de las devociones de la Reina, Madre del Rey, actualmente reinante.
Notas del P. Dodin:
Solicitud con los enfermos y los difuntos.
(Abelly, III.95). Uso de recitar tres veces el «De profundis» después de los dos exámenes particulares que se hacen antes de las comidas y de las cenas y en las oraciones de la noche.
287. El Señor Vicente reparte dinero a los pobres a la puerta de San Lázaro.
Los pobres de este barrio eran aquí atendidos con tanta frecuencia por él, que le estaban espiando, cuando volvía de la ciudad, con el fin de pedirle limosna al bajar de la carroza y, de ordinario no se la negaba, pues hacía dar por medio del Hermano portero dinero o pan. No obstante, si sucedía que el Procurador se hallaba entonces en la puerta o cerca de ella, le llamaba en muchas ocasiones para rogarle que diera alguna cosa a aquella buena gente. Y dicho Señor estaba tan seguro de ello, que un día, que estaba charlando con él, me dijo llana y alegremente: «Cuando veo venir al Señor Vicente a la puerta, o que vuelve de la ciudad y me encuentra también junto a la puerta, me marcho a otra parte, porque si ocurre que hay algún pobre a la puerta sea vergonzante o algún otro sacerdote pobre, no deja habitualmente de hacerme darles dinero, ya veinte «sueldos», ya un escudo, dos escudos, más o menos».
Notas del P. Dodin:
Reparto de dinero a la puerta de San Lázaro.
Abelly,III.133 «800 soldados».
Abelly (L182) 600.
Collet (1.471) citado a Abeally III.182, «800 soldados».
288. El Señor Vicente desea poseer más para dar a los pobres.
Brevemente, el Señor Vicente era tan generoso con los pobres, que un día hablando a la Compañia a propósito de las limosnas que se hacían en San Lázaro, dijo estas palabras: «Si esta Casa tuviera todavía más bienes, daríamos aún más a los pobres». Sin embargo, es cierto, que le había dejado muy comprometida.
Notas del P. Dodin:
Deseo de poseer más.
Deseo omitido por L. Abelly.
289. La duración de la Misión depende del amor a los pobres.
Y una vez, el mes de enero de 1657, dijo estas palabras a la Compañía en una conferencia del viernes: «La Misión no perecerá jamás, mientras Dios le dé la gracia de amar a los pobres».
Notas del P. Dodin:
Perennidad de la Compañía en función del amor a los pobres. Enero de 1657. L. Abelly (III.120) no da la fecha; (XI.392/273; E.354-355).
290. Dios ama a los que sirven a los pobres.
Y en otra ocasión, hizo este raciocinio: «Dios ama a los pobres; por consiguiente, también a los que los sirven. Porque —dijo— el que ama a un hombre ama de ordinario a los que están relacionados con él, por ejemplo, a sus criados. Pues bien, la pequeña Compañía de la Misión trata de servir a los pobres que son los preferidos de Dios. Indudablemente también Dios ama a los servidores de sus servidores por consideración a esos mismos servidores».
Notas del P. Dodin:
«Dios ama a los pobres… y a sus servidores» (XI.392/273).






